SISTEMA GASTROINTESTINAL
COLITIS
Las enfermedades gastrointestinales atacan el estómago y los intestinos; en general, son
ocasionadas por bacterias, parásitos, virus y ciertos alimentos, aunque algunos medicamentos
también pueden provocarlas.
La inflamación del intestino grueso desencadena el problema conocido como colitis. Entre las
causas que la originan destacan ciertas infecciones, como las provocadas por virus, parásitos o una
intoxicación alimentaria debida a bacterias, así como por la falta de flujo sanguíneo, en cuyo caso
se conoce como colitis isquémica.
Además de dolor abdominal, pueden presentarse síntomas como:
• Heces con sangre
• Escalofríos
• Ganas constantes de tener deposiciones
• Deshidratación
• Diarrea
• Vómito
• Fiebre
• Pérdida del apetito
• Debilidad
Para evitar complicaciones como ulceraciones, buscar atención medica cuando se tiene algunos de
estos síntomas, especialmente, si el dolor abdominal no mejora o si esta área del cuerpo permanece
hinchada; si hay sangre en las heces o si tienen una apariencia negra y fétida; o si la diarrea y/o
vómitos no desaparecen.
La colitis puede ser provocada por diferentes factores, por ello su tratamiento y diagnóstico varían
en cada persona.
Es importante tomar en cuenta el factor genético en los pacientes que presentan colitis, ya que
quienes tienen un familiar directo con diagnóstico de colitis, poseen un riesgo de 3 a 20 veces mayor
de padecer la enfermedad. Asimismo, es importante conocer el factor nutricional en este rubro de
pacientes, ya que pueden presentar deficiencias de vitaminas hidrosolubles y liposolubles,
antioxidantes y minerales.
Otros factores que pueden causar colitis son las infecciones por virus, los parásitos, las
intoxicaciones alimentarias debido a bacterias y los medicamentos que lesionan la mucosa del
intestino, así como ciertos alimentos. El estrés y la ansiedad mal manejados también pueden
desencadenar este padecimiento.
PREVENCION
Así como las causas que generan la gastritis y la colitis determinan el tipo de tratamiento que debe
seguirse, su prevención también está sujeta a lo que las provoca.
Es importante acudir a tiempo con el médico para tratar estas condiciones, pues sólo él podrá
indicar exactamente lo que debe hacerse en un caso específico. No obstante, existen algunas
recomendaciones generales que pueden ayudar y que se centran en la modificación de ciertos
hábitos en el estilo de vida como son:
• Incrementar el consumo de frutas, cereales integrales y vegetales.
• Aprender a identificar los alimentos que te hacen daño y evitarlos.
• Moderar el consumo de grasas, productos derivados de la leche e irritantes del aparato
digestivo como café, tabaco, picante, alcohol y bebidas gaseosas.
• Beber abundante agua simple.
• Reducir los niveles de ansiedad y estrés mediante técnicas de auto relajación y prácticas
deportivas constantes.
• No ingerir alimentos en lugares con higiene deficiente, con el fin de evitar el contagio de
bacterias y parásitos perjudiciales.
• Evitar el uso durante un largo plazo de medicamentos que puedan irritar el estómago.
• No pasar periodos largos de ayuno.
SALUD OCUPACIONAL 2023