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2 Regímenes de trabajo de las MD (Ratings)
La potencia nominal o de diseño de una MD, es la capacidad en BHP’S, con respecto a unas RPM, bajo
ciertas condiciones medioambientales específicas de humedad y temperatura y determinado régimen de
operación, comprobado todo esto, en el banco de pruebas del fabricante, por medio las pruebas de
comportamiento, y de duración.
Con el fin de facilitar, la selección apropiada de la máquina, para una aplicación dada, los fabricantes
publican curvas, para diferentes regímenes de trabajo, en cada uno de sus modelos.
Para la mayoría de las máquinas de alta velocidad, estas curvas tienen la forma de las trazadas en la fig.
10 y muestran la potencia nominal, para tres diferentes regímenes de trabajo (ratings), es decir:
MAXIMA, INTERMITENTE Y CONTINUA.
Las curvas de potencia, junto con sus limitantes de diseño, trazadas en la fig. 4, con línea gruesa, se
incluyeron en la fig. 10 con línea interrumpida, para propósitos de comparación, aquí la máxima potencia
solo es utilizable, para aplicaciones especiales, donde se requiere demasiada potencia, pero de corta
duración.
Esta curva de máxima potencia, sirve como base para un régimen de trabajo, del que pueda disponerse
en una aplicación en particular, y se determina en un banco de pruebas, sobre un dinamómetro en la
factoría del fabricante, y bajo condiciones ideales, dadas por las normas.
Pero en la vida real sucede lo siguiente:
Las condiciones especificadas por las normas, bajo las cuales se obtuvieron los ratings o curvas
de comportamiento ya no son las ideales.
Los motoristas, por lo regular desconocen esta información técnica, que en caso contrario la
utilizarían para operar eficientemente la máquina.
Podrían aparecer sobre la máquina, cargas inesperadas o aplicadas repentinamente.
Podrían aparecer de pronto, temperaturas demasiado elevadas.
En otras palabras, puede decirse que:
Aparecen condiciones que tienden a acortar, los períodos entre overhauls (reparaciones o
afinaciones de máquina).
Se incrementa el deterioro o desgaste operacional.
Suceden fallas inesperadas.
Para asegurar un comportamiento satisfactorio en servicio, se le determinan sus capacidades nominales
a la máquina, a un nivel de comportamiento menor que el máximo.
Para un régimen de trabajo intermitente, como el que pudiera esperarse de un bote de placer (yate), o
para el servicio de “stand by” (apoyo o emergencia), como en el caso de remolcadores de puerto, donde
deben de tener la máquina lista para entrar en servicio, en cualquier momento, por lo regular bajo este
régimen, a la máquina se le determinan sus capacidades de diseño, entre el 85% -90% de BHP y 100%
RPM máximas.
Para un régimen de servicio continuo, donde la máquina operará por períodos largos, con pocas
interrupciones del servicio, y donde la carga sobre la máquina, está por encima de la nominal todo el
tiempo (como en el caso de moto generadores o botes de trabajo), en estos casos la determinación de
los ratings nominales, se hace más conservadoramente.
Las curvas para un régimen de trabajo continuo, regularmente se obtienen con el 70%-75%de BHP Max.
y el 90% de las RPM Max., la forma como se calcula estos ratings de trabajo, varía en función de:
Las condiciones medioambientales imperantes en la región
El tipo de barco donde se hará la instalación
Del fabricante
Las curvas del diseño del fabricante presentan el comportamiento de la máquina, de acuerdo a ciertas
condiciones ya estandarizadas, según normas ya establecidas por organismos internacionales, en cuanto
a presión y temperatura atmosférica, junto con un sistema de gases de escape y con un mínimo de
accesorios.
Los fabricantes de máquinas de media y baja velocidad, por lo regular no suministran, las tres curvas de
la fig.10, cuando esto sucede, es necesario construirlas uno mismo, determinándolas de acuerdo a las
normas o especificaciones dadas por el fabricante.
Cuando se aplican estas curvas en el proceso de selección de una máquina, y la instalación donde se van
a hacer las correcciones, impone condiciones sobre la máquina, que difieran de los estándares usados
por el fabricante, es necesario hacer éstas, con respecto a las condiciones atmosféricas imperantes.
Además, deber reducirse los ratings, en cuanto a la potencia requerida o calculada para mover
accesorios que estaban contemplados en la máquina original, pero que no se incluyeron durante las
pruebas con los dinamómetros en el banco de pruebas.
Estos equipos o accesorios incluyen:
Cajas de engranes reductores y/o reversibles
Generadores para cargar baterías
Compresores
Sistemas de bombeo hidráulico
Bombas de sentina
También debe reducirse el comportamiento (performance), solo en el caso de que el sistema de gases de
escape o evacuaciones, que ya esté instalado, imponga elevadas contrapresiones que estén fuera de lo
común de acuerdo a sus características de manufactura obviamente, o además que los silenciadores o
mofles y los filtros de aire de admisión restrinjan el flujo de aire a la máquina, esto cobra importancia en
el caso, de máquinas turboalimentadas.
Deben especificarse o investigarse cuidadosamente, las cargas esperadas en el servicio, condicionadas
por el tipo de pesca, la zona geográfica etc. Y las condiciones propias de la instalación, ya citadas arriba,
durante las primeras etapas del diseño.
Una MD, por lo regular es capaz de operar o trabajar con sobrecargas, es decir más allá de sus
condiciones de diseño, razón por la cual es difícil detectar, si está siendo sobrecargada, pero podría
evidenciarse por lo siguiente:
Acortamiento del tiempo entre reparaciones o ajustes
Fallas inesperadas en turbinas, inyectores, bombas etc.
Elevados costos de mantenimiento
No hay un método estándar para obtener las capacidades nominales o de diseño de una MD, ya que las
condiciones base varían de lugar a lugar, y no se aceptan éstas como un estándar, pero las más
reconocidas internacionalmente son las de tipo militar, y son las que aplica la SAE y la ASME (ver tabla
No. 2).
Cuando las condiciones medioambientales de operación, difieren de las condiciones de prueba del
fabricante es necesario corregir el comportamiento funcional, a partir de las condiciones de operación
reales; esto con el fin de titular o dar un rating apropiado a la máquina.
Si las pruebas de aceptación o puesta a punto, se conducen con otras condiciones que no sean las
estandarizadas, los resultados deben corregirse; para asegurarse que se reúnan los requerimientos
contractuales acordados, es decir en el contrato de compra o factura, desafortunadamente no existen
factores de corrección generalmente aceptados.
El protocolo de pruebas SAE, tiene un factor de corrección para MD con aspiración natural, pero no para
turbo cargadas, mientras que las especificaciones militares tienen diferentes factores para cada tipo de
ellas. Para evitar malas interpretaciones, es necesario que tanto las especificaciones del buque, como la
factura de la máquina, estipulen los estándares bajo los cuales se va a titular la máquina, y el método por
el cual se van a corregir los datos de las pruebas, y ya con esta información, verificar el comportamiento
funcional.
En la tabla No. 2 se muestran dos ejemplos de condiciones estándar y factores de corrección, debe
subrayarse que estos factores no aplican para determinar el SFR, porque debe asumirse que el motor fue
surtido con la cantidad correcta de combustible para quemarse con el aire que entra al motor.