CUIDADOS DEL RECIEN NACIDO EN CASA
El baño del recién nacido debe ser corto y con agua a temperatura agradable para el recién nacido
(34-37º C), frotar suavemente con una esponja suave, y limpiar bien la zona de los pliegues y los
genitales. Es preferible bañar al bebé a la misma hora. Si se hace antes de ir a dormir lo relajará y
seguramente dormirá mejor.
Cuidar las uñas
Se recomienda que se espere a que las uñas estén suficientemente largas para cortarlas, tratando
de evitar mientras tanto, que el bebé se arañe con ellas. Deben emplearse tijeras con las puntas
redondeadas para evitar lesiones.
Cuidar su cabello
La pérdida del cabello en los bebés es normal. Sucede generalmente durante los primeros seis
meses de vida.
Se recomienda lavar el pelo del bebé todos los días para evitar que se forme la denominada costra
láctea, un tipo de dermatitis seborreica en forma de escamas amarillas que afecta al cuero
cabelludo de los bebés (es una afección inofensiva y temporal, no contagiosa). Estas escamas
pueden aparecer también en los párpados, los oídos, alrededor de la nariz y en las ingles.
Consejos generales sobre los cuidados del recién nacido
El llanto es la forma de comunicación del recién nacido, las posibles causas son: hambre, sueño,
gases, ruido, etc.
Al coger al recién nacido sujetar siempre la cabeza.
Cambiar el pañal frecuentemente para evitar rozaduras (dermatitis). Lavado de manos antes y
después de cada cambio, coloca a la mano todo lo que necesites (pañal, toallitas húmedas, bote
de basura y cambio de ropa).
Durante las primeras semanas dormirá entre 14 y 20 horas diarias (entre las tomas). Deberás
vigilar que él bebe haya orinado de entre 2 a 5 veces y evacuado al menos una vez
Vestir al bebé con ropa de algodón para evitar alergias.
La primera visita al pediatra se recomienda a los 10 días.
En caso de tener animales, han de estar siempre limpios y vacunados. Evitar el contacto directo
con el recién nacido.
Cómo cuidar el resto de cordón umbilical
Al nacer se corta el cordón umbilical a unos centímetros de distancia del cuerpo del bebé. El trozo
de cordón que queda debe secarse y caer espontáneamente (generalmente cae en las primeras
semanas de vida). mantener el muñón limpio y seco
Para facilitar la caída y evitar infecciones, hay que curar el cordón diariamente y tantas veces como
sea necesario. Para favorecer sí hay cambiar las gasas siempre que esté húmeda. Es importante
lavarse las manos antes de realizar las curas, y evitar que el cordón se moje con la orina del bebé.
Secreción amarillenta, Si huele mal, tiene secreciones purulentas o está muy rojo e inflamado
alrededor de la base del cordón, que él bebe llora cuando toca el cordón o la piel alrededor, debe
consultar con el pediatra.