Con diez cañones por banda, Que es mi barco mi tesoro, Que es mi barco mi tesoro…
viento en popa, a toda vela, que es mi dios la libertad, Sentenciado estoy a muerte.
no corta el mar, sino vuela mi ley, la fuerza y el viento, Yo me río;
un velero bergantín. mi única patria, la mar. no me abandone la suerte,
Bajel pirata que llaman, y al mismo que me condena
por su bravura, el Temido, Allá muevan feroz guerra colgaré de alguna entena
en todo mar conocido ciegos reyes quizá en su propio navío.
del uno al otro confín. por un palmo más de tierra; Y si caigo,
que yo tengo aquí por mío ¿qué es la vida?
La luna en el mar rïela, cuanto abarca el mar bravío, Por perdida
en la loma gime el viento, a quien nadie impuso leyes. ya la di,
y alza en blando movimiento Y no hay playa, cuando el yugo
olas de plata y azul; sea cualquiera, del esclavo
y ve el capitán pirata, ni bandera como un bravo
cantando alegre en la popa, de esplendor, sacudí.
Asia a un lado, al otro Europa, que no sienta Que es mi barco mi tesoro…
y allá en su frente Estambul. mi derecho Son mi música mejor
y dé pecho aquilones,
“Navega, velero mío, a mi valor. el estrépito y temblor
sin temor, Que es mi barco mi tesoro… de los cables sacudidos,
que ni enemigo navío, del negro mar los bramidos
ni tormento, ni bonanza A la voz de “¡barco viene!” y el rugir de mis cañones.
tu rumbo a torcer alcanza, es de ver Y del trueno
ni a sujetar tu valor. cómo vira y se previene al son violento,
a todo trapo a escapar. y del viento
Veinte presas que yo soy el rey del mar, al rebramar,
hemos hecho y mi furia es de temer. yo me duermo
a despecho En las presas sosegado,
del inglés, yo divido arrullado
y han rendido lo cogido por el mar.
sus pendones por igual.
cien naciones sólo quiero Que es mi barco mi tesoro
a mis pies. por riqueza que es mi dios la libertad,
la belleza mi ley, la fuerza y el viento,
sin rival. mi única patria, la mar”
Volver Sentir que es un soplo la vida y una veta de amor
Carlos Gardel Que veinte años no es nada reconoce en los míos
Yo adivino el parpadeo Que febril la mirada, errante en las sombras no alerte sus fusiles
De las luces que a lo lejos Te busca y te nombra ni piense qué delirio
Van marcando mi retorno Vivir con el alma aferrada a pesar de la veta
Son las mismas que alumbraron A un dulce recuerdo o tal vez porque existe
Con sus pálidos reflejos Que lloro otra vez usted puede contar
Hondas horas de dolor conmigo
Y aunque no quise el regreso Hagamos un trato si otras veces
Siempre se vuelve al primer amor Compañera me encuentra
La vieja calle donde el eco dijo usted sabe huraño sin motivo
Tuya es su vida, tuyo es su querer puede contar no piense qué flojera
Bajo el burlón mirar de las estrellas conmigo igual puede contar
Que con indiferencia hoy me ven volver no hasta dos conmigo
Volver con la frente marchita o hasta diez pero hagamos un trato
Las nieves del tiempo platearon mi sien sino contar yo quisiera contar
Sentir que es un soplo la vida conmigo con usted
Que veinte años no es nada si alguna vez es tan lindo
Que febril la mirada, errante en las sombras advierte saber que usted existe
Te busca y te nombra que la miro a los ojos uno se siente vivo
Vivir con el alma aferrada y cuando digo esto
A un dulce recuerdo quiero decir contar
Que lloro otra vez aunque sea hasta dos
Tengo miedo del encuentro aunque sea hasta cinco
Con el pasado que vuelve no ya para que acuda
A enfrentarse con mi vida presurosa en mi auxilio
Tengo miedo de las noches sino para saber
Que pobladas de recuerdos a ciencia cierta
Encadenan mi soñar que usted sabe que puede
Pero el viajero que huye contar conmigo.
Tarde o temprano detiene su andar
Y aunque el olvido, que todo destruye
Haya matado mi vieja ilusión
Guardo escondida una esperanza humilde
Que es toda la fortuna de mi corazón
Volver con la frente marchita
Las nieves del tiempo platearon mi sien
Imagina Cuesta abajo
Letra: Alfredo Le Pera
Imagina que no hay paraíso,
Si arrastré por este mundo
Es fácil si lo intentas, Por seguir tras de su huella
la vergüenza de haber sido
Ningún infierno debajo de nosotros, yo bebí incansablemente
y el dolor de ya no ser.
Arriba de nosotros, solamente cielo, en mi copa de dolor,
Bajo el ala del sombrero
Imagina a toda la gente pero nadie comprendía
cuantas veces, embozada,
Viviendo al día… que, si todo yo lo daba
una lágrima asomada
Imagina que no hay países, en cada vuelta dejaba
yo no pude contener...
No es difícil hacerlo, pedazos de corazón.
Nada por lo que matar o morir,
Si crucé por los caminos
Ni religiones tampoco, Ahora, triste, en la pendiente,
como un paria que el destino
Imagina a toda la gente solitario y ya vencido
se empeñó en deshacer;
Viviendo la pida en paz yo me quiero confesar:
si fui flojo, si fui ciego,
Imagina que no hay posesiones, si aquella boca mentía
sólo quiero que hoy comprendan
Me pregunto si puedes, el amor que me ofrecía,
el valor que representa
Ninguna necesidad de codicia o hambre, por aquellos ojos brujos
el coraje de querer.
Una hermandad del hombre, yo habría dado siempre más.
Era, para mí, la vida entera,
Imagina a toda la gente
como un sol de primavera,
Compartiendo todo el mundo…
mi esperanza y mi pasión.
Tu puedes decir que soy un soñador,
Sabía que en el mundo no cabía
Pero no soy el único,
toda la humilde alegría
Espero que algún día te nos unas,
de mi pobre corazón.
Y el mundo vivirá como uno solo.
Ahora, cuesta abajo en mi rodada,
las ilusiones pasadas
yo no las puedo arrancar.
Sueño con el pasado que añoro,
el tiempo viejo que lloro
y que nunca volverá.