Cámara Civil - Sala I
Cámara Civil - Sala I
#35906463#462507276#20250703103744734
dirección. Como consecuencia del impacto, sufrieron lesiones que son aquí
materia de reclamo.
La jueza de grado encuadró la cuestión en la órbita del art. 1769 del
Código Civil y Comercial referido a la circulación de vehículos que remite
a los artículos 1757 y 1758. Analizó la prueba producida y consideró que,
encontrándose reconocida la ocurrencia del hecho, las emplazadas no
acreditaron la ruptura del nexo causal por alguna causa extraña. En
consecuencia, endilgó a las accionadas la responsabilidad en el hecho,
condenándolas en la medida que surge de los considerandos.
II.- El fallo fue apelado por la parte actora, la demandada y por la
citada en garantía.
Los actores en sus agravios de fs.317/327, respondidos a fs.353/359,
critican lo determinado en concepto de incapacidad sobreviniente y daño
moral.
La demandada mediante su memorial de fs.329/337, no contestado,
cuestiona la procedencia y la cuantía de las partidas de incapacidad
sobreviniente, daños materiales, privación de uso, daño moral, y gastos.
También, reprocha los intereses fijados.
Por último, la compañía de seguros en su presentación de fs.339/351,
no respondida, critica la admisión y lo determinado por los rubros de
incapacidad sobreviniente, daños materiales, privación de uso, daño moral,
y gastos. Asimismo, se queja de la tasa de interés establecida y lo decidido
respecto al límite de cobertura.
III.- Por no encontrarse cuestionada la atribución de responsabilidad
corresponde analizar las quejas a las partidas indemnizatorias.
IV.- En concepto de incapacidad sobreviniente la jueza de grado
otorgó la suma de Pesos Un Millón Cincuenta Mil ($1.050.000) para cada
uno de los actores, Agustina Soledad Denicola y Walter Javier Álvarez.
La parte actora considera reducidos los montos concedidos y
sostiene que la reparación debe ser plena. Consecuentemente, solicita su
elevación.
#35906463#462507276#20250703103744734
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA CIVIL - SALA I
#35906463#462507276#20250703103744734
“POLICONTUSIÓN LATIGAZO CERVICOLUMBAR, MIALGIA
TRAPEZIO” (fs.184).
A su turno, el perito médico designado de oficio, luego de
examinarlos y analizar los estudios médicos complementarios, en su
dictamen de fs.179/182 y fs.256/257 informó que “la Sra. Denicola
presenta una CERVICALGIA POSTRAUMÁTICA…Esto produce en dicha
zona una lesión muscular, osteoligamentaria, reducción de la movilidad en
todos los planos del cuello asociado a dolor progresivo de la región
cervical. Considero que el cuadro referido por la Sra. Denicola le genera
una incapacidad parcial y permanente del 5% (CINCO POR CIENTO) de
la total obrera”.
En cuanto al restante actor, destacó “el Sr. Alvarez presenta una
CERVICALGIA POSTRAUMÁTICA…Considero que el cuadro referido
por el Sr. Alvarez le genera una incapacidad parcial y permanente del 5%
(CINCO POR CIENTO) de la total obrera”.
En atención a la queja traída por las accionadas relativa a la falta de
relación causal entre la incapacidad apuntada y el siniestro, cabe señalar
que las secuelas verificadas por el perito médico al momento del examen
(cervicalgia) guardan relación con el diagnóstico realizado a los
legitimados activos en el “Consultorio Médico Bolívar”, al día siguiente de
ocurrido el evento (latigazo cervical y lumbar). A ello se añade que, al
contestar la impugnación de las legitimadas pasivas, el galeno señaló que
“...de comprobarse el accidente invocado, éste es idóneo para generar las
lesiones mencionadas y el cuadro descripto que es el que determina la
incapacidad presente en los actores”.
Así las cosas, ante la ausencia de otros elementos probatorios que
brinden sustento a la postura de los impugnantes y siendo que el experto
contestó satisfactoriamente los cuestionamientos formulados, en orden a lo
establecido por los arts.386 y 477 del Cód. Procesal, no cabe sino aceptar
las conclusiones antes enunciadas, y desestimar las quejas de las
#35906463#462507276#20250703103744734
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA CIVIL - SALA I
#35906463#462507276#20250703103744734
En definitiva, tendré en cuenta 1) que la actora Agustina Soledad
Denicola al momento del hecho tenía 35 años, mientras que Walter Javier
Álvarez tenía 42 años, 2) que no se cuenta en autos con acreditación de los
ingresos de los actores, por lo que tomaré como referencia el salario
mínimo, vital y móvil, 3) una tasa de descuento del 5% anual que en la
actual coyuntura económica entiendo adecuada y que representaría el
adelanto por las sumas futuras, equivalente a la que se podría obtener de
una inversión a largo plazo, 4) el período a computar que estaría dado hasta
la edad productiva de la víctima que esta sala estima en 75 años y 5) los
porcentajes de incapacidad informados por los expertos.
Previo a justipreciar la presente partida, considero pertinente aclarar
que, contrariamente a lo sostenido por las accionadas, las cifras
reconocidas en la sentencia apelada no pueden ser consideradas como
actuales. Es que, aplicando las pautas precedentemente apuntadas y
teniendo en consideración los resultados que arroja tal cálculo, tomando
como variable el salario mínimo, vital y móvil correspondiente a la fecha
del hecho y el vigente al momento del dictado de la sentencia de grado,
resulta claro que aquellos responden a valores históricos.
Consecuentemente, considerando los resultados de la cuenta
utilizada por la Sala, entiendo que las sumas fijadas a valores históricos en
la sentencia apelada resultan adecuadas, por lo que propongo su
confirmación desestimando así las quejas de ambas partes.
V.- En concepto de daño moral en la instancia anterior se fijaron las
sumas de Pesos Quinientos Mil ($500.000) para cada uno de los
accionantes.
Los actores cuestionan el monto y solicitan su elevación. La
demandada y la citada en garantía sostienen que el magistrado no
consideró la escasa entidad del daño extrapatrimonial y requieren su
disminución.
El daño moral se configura por todo sufrimiento o dolor que se
padece, independientemente de cualquier reparación de orden patrimonial.
#35906463#462507276#20250703103744734
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA CIVIL - SALA I
#35906463#462507276#20250703103744734
lo que propongo su confirmación, desestimando las críticas de ambas
partes.
VI.- La sentencia determinó el resarcimiento por gastos de
asistencia médica y de farmacia en Pesos Dieciocho Mil ($18.000) para
cada uno de los emplazantes.
Únicamente las accionadas se agravian de este aspecto de la
sentencia y solicitan el rechazo de la partida con fundamento en que la
parte actora no acreditó haber efectuado ninguna erogación.
No prosperarán los agravios traídos a consideración sobre el punto,
pues el artículo 1746 del Código Civil y Comercial de la Nación establece
que se presumen los gastos médicos, farmacéuticos y por transporte que
resultan razonables en función de la índole de las lesiones o la incapacidad.
En ese sentido, hemos sostenido que el damnificado tiene derecho a ser
resarcido por estos gastos, aún cuando no pruebe concretamente su
realización, en tanto guarden razonable relación con la importancia de las
lesiones y tratamientos (CNCiv., sala G, LL 1993-E, pág. 228/230; ídem,
L. 131.601, del 5-6-93, Doctrina Judicial del 27-4-94, entre muchos otros).
En efecto, es bien sabido que los servicios que prestan tanto los
hospitales públicos, como las obras sociales no enjugan plenamente la
totalidad de las erogaciones que presuponen las lesiones padecidas.
Generalmente es necesario efectuar desembolsos de poco monto por los
que normalmente no se exigen o no se conservan comprobantes, pero que
sumados al final del tratamiento, pueden alcanzar proporciones
significativas. Por supuesto que cuando no existen recibos para acreditar
tales gastos, la cuantía del perjuicio queda sometida a la prudente
valoración judicial (art. 165 Código Procesal).
En lo referente a la cuantía de esta partida, frente a la ausencia de
prueba concreta de los gastos irrogados, entiendo que la jueza de grado
hizo un correcto ejercicio de la facultad otorgada por el artículo 165 del
Código Procesal. Estimo que los montos otorgados resultan adecuados y
#35906463#462507276#20250703103744734
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA CIVIL - SALA I
por ello también propongo que se confirmen rechazando las quejas de las
legitimadas pasivas.
VII.- Por daños materiales en la instancia de grado se reconoció la
suma de Pesos Doscientos Cuarenta y Un Mil Doscientos ($241.200).
Para así decidir, la sentenciante consideró lo dictaminado por el
perito ingeniero a fs.161/165 quien informó que el costo total de la
reparación del vehículo del actor, contemplando repuestos y mano de obra,
alcanzaba un total de $241.200.
Las accionadas critican que la juzgadora no haya considerado que el
perito no inspeccionó el rodado del actor. Refieren que el experto estimó el
valor de un rodado de similares características al del accionante entre
$50.000 y $180.000, de modo que el costo de la reparación de $241.200
supera ampliamente el valor del vehículo, por lo que se configuraría la
destrucción total del vehículo. Consecuentemente, sostienen que resulta
improcedente el reclamo de una suma superior al valor del rodado, en tanto
ello resultaría un enriquecimiento ilícito.
Destaco que los agravios no pueden ser receptados. Es que tal como
puso de relieve la magistrada en su sentencia, a través de este rubro se
busca colocar al damnificado en la situación en que se encontraba con
anterioridad a la producción del evento dañoso, o bien compensarle
económicamente los perjuicios ocasionados.
En virtud de tal consideración, poco importa que el valor de la
reparación sea superior al valor de mercado del vehículo del actor, lo que
tornaría el arreglo en antieconómico como refieren las recurrentes,
diferencia que puede deberse precisamente a la antigüedad del vehículo. Es
que, en definitiva, lo que se debe indemnizar es la suma total que
corresponde por los daños materiales provocados por el accidente. Máxime
cuando en el caso no surge que el emplazante haya enajenado la unidad,
por lo que los daños padecidos en el vehículo deben ser resarcidos.
Por tales consideraciones propongo al Acuerdo desestimar el agravio
de las accionadas y confirmar la suma fijada por la jueza de grado.
#35906463#462507276#20250703103744734
VIII.- En concepto de privación de uso la magistrada anterior
estipuló la suma de Pesos Diez Mil ($10.000). Las legitimadas pasivas
solicitan el rechazo de la partida por cuanto sostienen que no existe prueba
a fin de otorgar un valor a la privación solicitada. Además, atacan su
cuantía.
En este acápite lo que se busca indemnizar es la tardanza que ha de
sufrir el propietario o usufructuario de la cosa reparada. Es un daño que se
presume, por lo que su naturaleza no exige para ser acogido, que él tenga
necesariamente un contenido económico, porque esa sola privación hace
indemnizable el daño ya que quien tiene y usa un automóvil lo hace para
llenar una necesidad que es la de transitar en él, constituyendo el fin
específico al que se encuentra destinado.
En el caso, contrariamente a lo sostenido por las recurrentes, el
perito ingeniero se expidió sobre el tiempo de indisponibilidad del rodado a
causa de su reparación. Señaló “Este perito estima en 3 días el tiempo de
espera para, selección de taller, búsqueda de presupuestos, espera de
turno en taller, contingencias climáticas. Asimismo, 4 días de tareas de
chapa y 3 días las de pintura, totalizando 10 días hábiles” (fs.161/165).
Consecuentemente, teniendo en cuenta el tiempo de reparación
informado por el experto, que conlleva a la indisponibilidad del vehículo,
considero que la cifra fijada en la instancia de grado a valores históricos
resulta adecuada por lo que propongo al Acuerdo rechazar las críticas y
confirmar lo decidido en la instancia de grado.
IX.- Las sentencia se dispuso que los intereses corran desde la mora
y hasta el efectivo pago a la tasa activa cartera general (préstamos) nominal
anual vencida a 30 días del Banco de la Nación Argentina. Ello, con
excepción de los intereses correspondientes al rubro daños materiales que
se correrán desde la fecha del informe pericial mecánico.
Las emplazadas se agravian por cuanto sostienen que los montos
fueron valorados a la fecha de la sentencia, por lo que la aplicación de la
tasa activa implica una alteración del significado económico del capital de
#35906463#462507276#20250703103744734
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA CIVIL - SALA I
#35906463#462507276#20250703103744734
según los parámetros que fije la Superintendencia de Seguros de la Nación.
Asimismo, aclaró que la suma que resulte de liquidar los intereses, gastos y
costas generados como consecuencia del presente proceso, deben ser
afrontados por la aseguradora aún cuando excedan el límite de cobertura.
La citada en garantía se agravia de que la a quo haya determinado
aplicar el límite de cobertura sólo respecto al capital, excluyendo intereses
y costas. Afirma que solo debe responder en su totalidad dentro de los
límites de la cobertura contratada.
En primer lugar, no puedo dejar de señalar que la parte demandada y
la compañía de seguros actuaron con personería unificada durante todo el
proceso y fue recién al momento de expresar agravios que la aseguradora
se presentó con una nueva representación letrada (fs.339/351).
En ese sentido, independientemente de dejar a salvo mi criterio
respecto a la contradicción que implica que un mismo letrado represente a
dos partes que pueden llegar a tener intereses contrapuestos (ver mi voto en
autos “Vazquez, Guillermo Julio c/ Expreso Quilmes S.A. y otros s/ daños
y perjuicios”, expte. n° 21.020/2013, del 25/09/2017), entiendo que aún sin
adoptar tal tesitura, el agravio invocado por la citada en garantía no puede
ser acogido.
Es que reiteradamente se sostuvo que la entidad aseguradora se
encuentra obligada a afrontar los intereses en la parte proporcional a la
medida de la indemnización a su cargo, en función del monto reconocido a
la parte actora en concepto de capital y la porción de aquél que represente
la limitación (conf art. 111, ley 17.418; CNCiv., Sala M, “Orrego, L. E. y
otros c/ Piedrabuena, L. V. y otros”, expte. 13.018/2009, del 20/9/2019; mi
voto en “Luján, Amalia y otros c/ Abate, Fabián Jesús y otros s/ daños y
perjuicios”, expte. n°38.669/2011 del 31/7/2020).
En efecto, como señalara la Suprema Corte de Justicia de la
Provincia de Buenos Aires, “la aseguradora será responsable por el capital
de condena hasta la suma asegurada conforme los límites y condiciones de
la póliza de seguros contratada, con más la incidencia proporcional de la
#35906463#462507276#20250703103744734
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA CIVIL - SALA I
misma en los gastos (intereses) y costas judiciales devengados (arts. 61, 62,
109, 110, 111, 118 y ccdtes., ley 17.418; 279, 289, 2° párr., 384 y ccdtes.,
Cód. Proc. Civ. y Comercial)” (cf. SCBA, causa C 96.946, 04/11/2009,
“Labaronnie, Osvaldo P. y otra c. Madeo, Leonardo y otros s/ daños y
perjuicios”, ratificada por la mayoría en el precedente “Martínez” (Ac.
119.088 del 21/02/2018).
Sentado ello, toda vez que los intereses y costas deben ser abonados
en forma proporcional al monto reconocido por capital se advierte que, en
el caso, el monto de condena no supera el límite de la póliza denunciado
por la citada en garantía (vgr. $10.000.000, fs.52/58) de modo que ingresa
completamente en la cobertura asegurativa, de lo que se concluye que los
intereses y las costas también deben ser satisfechos en su totalidad por la
aseguradora.
En razón de ello, todo lo que pueda decidirse acerca de la
actualización de la suma asegurada es esteril e inaplicable en el presente
caso, tornándose infructuosa la queja de la citada en este sentido, por lo
que cabe desestimarla.
XI.- En razón de lo expuesto, propongo al Acuerdo: 1) Confirmar la
sentencia en todo lo que decide, manda y fue motivo de no atendibles
quejas; 2) Imponer las costas de alzada en un 80% a las emplazadas y en
un 20% a la parte actora en virtud de la suerte corrida por los agravios
(arts. 68 y 69, Código Procesal).
La Dra. Gabriela A. Iturbide y el Dr. Rodríguez y votaron en igual
sentido y por análogas razones a las expresadas por la Dra. Guisado.
Con lo que terminó el acto.
#35906463#462507276#20250703103744734
Buenos Aires, 03 de julio de 2025.-
Por lo que resulta de la votación que instruye el acuerdo que
antecede, el tribunal RESUELVE: I) confirmar la sentencia en todo lo que
decide, manda y fue motivo de no atendibles quejas, II) imponer las costas de
alzada en un 80% a las emplazadas y en un 20% a la parte actora en virtud de la
suerte corrida por los agravios (arts. 68 y 69, Código Procesal) y III) para
conocer en los recursos de apelación interpuestos contra las regulaciones
de honorarios practicadas en la instancia de grado, cabe ponderar las
constancias de autos, la labor profesional apreciada en su calidad, eficacia
y extensión, la naturaleza del asunto, las etapas cumplidas, el resultado
obtenido, el monto comprometido con mas sus intereses y las demás pautas
establecidas en los arts. 1, 16, 20, 21, 22, 24, 29, 51, 54 y concordantes de
la ley de arancel [Link] ello en cuenta, los honorarios regulados
al letrado apoderado de la parte actora Dr. Carlos María Gaona Munilla
resultan elevados, por lo que se los reduce a la cantidad de veintisiete con
sesenta y ocho UMA (27,68) que representan a la fecha la suma de dos
millones de pesos ($2.000.000) y por resultar equitativos los honorarios
regulados a la Dra. Flavia Lorena Larrosa en la cantidad de un UMA (1)
que representan al día de la fecha la suma de setenta y dos mil doscientos
sesenta y cinco pesos ($72.265), se los confirma.
Asimismo, por resultar elevados los honorarios regulados a la Dra.
María Maximina Mastroizzi, en representación de la parte demandada y
su citada en garantía, se los reduce a la cantidad de veintisiete con sesenta
y ocho UMA (27,68) que representan a la fecha la suma de dos millones de
pesos ($2.000.000) y por resultar equitativos los honorarios regulados a la
Dra. Irene Guadalupe Fabijan Torres en la cantidad de un UMA (1)
que representan al día de la fecha la suma de setenta y dos mil doscientos
sesenta y cinco pesos ($72.265), se los confirma.
Considerando las constancias de autos, la ley de arancel
precedentemente citada y el art.478 del Código Procesal, los honorarios
regulados a los peritos, ingeniero Carlos Alberto Strefezza, médico José
#35906463#462507276#20250703103744734
Poder Judicial de la Nación
CÁMARA CIVIL - SALA I
#35906463#462507276#20250703103744734