Libro Tercero de los Atrasos y Quiebras Título I De los Atrasos y de la Liquidación Amigable
Artículo 898°
El comerciante cuyo activo exceda positivamente de su pasivo, y que por falta de numerario
debido a sucesos imprevistos o causa de cualquiera otra manera excusable, se vea en la
necesidad de retardar o aplazar sus pagos, será considerado en estado de atraso y podrá pedir
al Tribunal de Comercio competente que le autorice para proceder a la liquidación amigable de
sus negocios, dentro de un plazo suficiente que no exceda de doce meses; obligándose a no
hacer, mientras se resuelva su solicitud, ninguna operación que no sea de simple detal.
Artículo 899°
La solicitud no será admitida si con ella no presenta el peticionario sus libros de comercio
regularmente llevados; su balance comercial, su inventario, practicado a lo más treinta días
antes, con las estimaciones prudenciales de su lista de deudores; un estado nominativo de sus
acreedores, con indicación de su domicilio y residencia, y del monto y calidad de cada
acreencia; su patente de industria, si la hubiere, y la opinión favorable a su solicitud de tres, a
lo menos, de sus acreedores.
Artículo 900°
El Tribunal después de haber verificado la presentación de todos los documentos expresados
en el artículo anterior y que están en debida forma, dictará las medidas de vigilancia
necesarias, nombrará un síndico y una comisión de tres de los principales acreedores
residentes, de los que figuren en el balance del peticionario, y convocará a unos y otros por la
prensa a una reunión que debe verificarse en el octavo día a la hora que se fije.
Artículo 901°
En esa reunión podrán ser admitidos a representar a los acreedores avecindados o residentes
fuera del lugar del Tribunal, sus respectivos apoderados, agentes o comisionistas, u otro
comerciante que quiera prestar caución por alguno de ellos, sólo para los efectos de resolver la
solicitud.
Bastará como credencial al representante una autorización por carta, por telegrama o por
cable.
Artículo 902°
En la reunión, el síndico, primero, y luego la comisión de acreedores, manifestarán su opinión
sobre los documentos acompañados a la solicitud, sobre la verdad de cada uno de los créditos,
sobre la admisión o negativa de la solicitud, sobre el plazo que pueda acordarse, sobre las
medidas conservativas que convenga tomar y sobre el modo de liquidación y las personas que
deban componer una comisión de consulta y de vigilancia durante la liquidación. El solicitante
podrá dar la explicación o aclaraciones conducentes.
Se levantará acta que firmarán con el Tribunal todos los concurrentes, haciéndose constar el
nombre de éstos, los créditos que representan y sus montos y la opinión de cada cual sobre los
puntos indicados.
Artículo 903°
El Tribunal procederá el tercer día hábil después de la reunión anterior a oír los informes que
quieran hacer el solicitante, el síndico, la comisión de acreedores y cualquier otro de éstos, y
pronunciará sobre la petición admitiéndola o negándola, según lo encontrare procedente,
teniendo especialmente en cuenta el voto emitido por la mayoría de los acreedores.
Caso de admisión, establecerá en ese fallo:
1o La duración de la liquidación, que no exceda de doce meses.
2o La obligación del deudor de hacer constar haber pagado dentro de dicho plazo a todos sus
acreedores o haber celebrado con ellos convenio o arreglo.
3o Las medidas conservatorias y las precauciones que juzgue necesarias para garantizar la
integridad del patrimonio del deudor.
4o Los acreedores que deben componer la comisión que vigile la administración y liquidación
del patrimonio del deudor.
De este fallo no se admitirá apelación sino en un solo efecto para ante el Tribunal Superior.
Artículo 904°
Concedida la liquidación amigable, el deudor tiene la facultad de proceder a ella respecto de
todo activo y a la extinción del pasivo, con el concurso de la comisión de acreedores y bajo la
dirección superior del Tribunal, a quien se dará cuenta de toda divergencia o cuestión que
surgiere para su decisión en juicio verbal, oída siempre la comisión.
Las reglas especiales de la liquidación y las autorizaciones para vender, constituir prendas e
hipotecas, tomar dinero a préstamo, transigir cuestiones, cobrar o hacer pagos u otros actos
estrictamente necesarios al efecto de la liquidación, deberán ser dados por el Tribunal, bien en
su fallo acordando la liquidación, bien en decretos ulteriores, oyendo siempre la comisión de
acreedores.
Artículo 905°
Durante el tiempo fijado para la liquidación amigable se suspenderá toda ejecución contra el
deudor y no podrá intentarse ni continuarse ninguna acción de cobro, a menos que ella
provenga de hechos posteriores a la concesión de la liquidación amigable.
Pero ésta no producirá efectos respecto a las acreencias fiscales o municipales por causa de
contribuciones, ni con relación a los derechos de los acreedores prendarios, hipotecarios o de
otra manera privilegiados.
Artículo 906°
Durante la liquidación amigable podrá el deudor celebrar con sus acreedores cualquier otro
arreglo o convenio que le conceda mayores moratorias; y aun quitas de intereses y hasta de
parte de los capitales; pero para que tenga validez necesitará el acuerdo de todos los
acreedores.
También podrá establecerse válidamente con la sola mayoría de los acreedores que
representen, por lo menos, las tres cuartas partes del pasivo, con tal que los acreedores que
convengan con el deudor, acuerden y aseguren el medio de atender al resultado de toda
controversia con los disidentes, de modo que quede a éstos asegurada la parte que realmente
pudieran sacar de la liquidación practicada prudentemente según sus respectivos derechos.
Del convenio se pasará copia en todo caso al Tribunal, y si él ha obtenido el voto de la
unanimidad de los acreedores, el Tribunal lo declarará así para que produzca todos sus efectos.
Si sólo se reúne la mayoría indicada, el Tribunal decidirá en juicio verbal las disidencias, si ellas
versan sobre algún derecho sostenido por el interesado respectivo y negado y dañado en el
convenio, oída la comisión de acreedores; y de su decisión sólo se oirá apelación en un solo
efecto y para ante el Tribunal Superior. Pero si no versan sobre los derechos disputados, el
Tribunal se limitará a verificar la mayoría; y oída la comisión, aprobará el convenio.
Artículo 907°
Si durante la liquidación se descubriere la existencia de deudas no declaradas por el deudor, o
la no existencia de acreencias declaradas por él, o si él no cumple las obligaciones o
condiciones que le fueron impuestas relativamente a la administración y liquidación de su
patrimonio, o bien si aparece culpable de dolo o de mala fe, o que su activo en realidad no
ofrece esperanza de pagar la integridad de sus deudas, o siquiera los dos tercios de ellas , el
Tribunal, oída la comisión de acreedores, podrá revocar la liquidación amigable y declarar la
quiebra y dictar las medidas oportunas para seguir el procedimiento de ésta.
Artículo 908°
En los casos en que se haya acordado la liquidación amigable, si durante ésta resulta
comprobado haberse pagado a los acreedores que en ella figuran, una parte considerable de
sus acreencias, o si concurren circunstancias especiales que lo aconsejen, podrá el Tribunal
acordar una prórroga del plazo fijado para la liquidación, que no pase de otro año, siempre que
esta medida reúna el voto favorable de la mayoría de los acreedores que representen por lo
menos la mitad del pasivo restante.
Artículo 909°
Pueden hacerse valer, para ilustrar al Tribunal en la solicitud de liquidación amigable,
cualesquiera documentos y papeles que tengan condiciones de seriedad y verosimilitud.
Artículo 910°
Los gastos de liquidación los hará el deudor; y los generales que ocurrieren en el Tribunal los
pagará al fin el mismo deudor, fijándolos el juez equitativamente de acuerdo con la comisión
de acreedores; pero sin asignar remuneración alguna a los funcionarios que gocen de sueldo.
Los gastos particulares, como los honorarios de abogados, serán de cuenta de cada cual.
Artículo 911°
Si el Tribunal creyere improcedente la solicitud de liquidación amigable, declarará la quiebra y
seguirá el procedimiento de ésta.
Artículo 912°
Son competentes para la materia de que trata este Título, el Juez de Distrito de la jurisdicción a
que está sometido el deudor, si el monto de las deudas pasivas, según el balance producido, no
excediere de diez mil bolívares; y el Juez de Comercio o de Primera Instancia de la misma
jurisdicción, cuando exceda de aquella suma.
Artículo 913°
Cuando se haya introducido contra el deudor una demanda de declaración de quiebra y él
alegare que se halla en estado de atraso, se tramitará el asunto como se dispone en los
artículos 933 y 934; pero después de declarada la quiebra no se admitirá la solicitud de atraso.
Título II. De las Quiebras de Mayor Cuantía Sección I. De la quiebra en General y de sus Efectos
Artículo 914°
El comerciante que no estando en estado de atraso, según el Título anterior, cese en el pago de
sus obligaciones mercantiles, se halla en estado de quiebra.
El comerciante no puede intentar el beneficio de la cesión de bienes.
Artículo 915°
Hay tres especies de quiebras: fortuita, culpable y fraudulenta.
Quiebra fortuita es la que proviene de casos fortuitos o de fuerza mayor que conducen al
comerciante a la cesación de sus pagos y a la imposibilidad de continuar sus negocios.
Quiebra culpable es la ocasionada por una conducta imprudente o disipada de parte del fallido.
Quiebra fraudulenta es aquella en que ocurren actos fraudulentos del fallido para perjudicar a
sus acreedores.
Artículo 916°
Será declarada culpable la quiebra:
1o Si los gastos personales y domésticos del fallido, hubieren sido excesivos.
2o Si el fallido hubiere perdido sumas considerables al juego, en operaciones ficticias de bolsa
u otras de puro azar.
3o Si hubiere hecho compras para vender a menor precio del corriente o contraído
obligaciones exorbitantes, u ocurrido a otros medios ruinosos para procurarse fondos, cuando
por el estado de sus negocios debía conocer que tales operaciones sólo podían retardar la
declaración de quiebra.
4o Si después de haber cesado en sus pagos hubiere pagado a algún acreedor con perjuicio de
los demás.
Artículo 917°
Podrá ser declarada culpable la quiebra:
1o Si el fallido hubiere prestado fianzas, o contraído por cuenta ajenas obligaciones excesivas,
atendida su situación, sin tomar valores equivalentes en garantía de su responsabilidad.
2o Si hubiere incurrido en nueva quiebra sin haber cumplido el convenio de la anterior.
3o Si no hubiere hecho asentar en el Registro de Comercio los documentos de que trata el
artículo 19.
4o Si no hiciere al Tribunal de Comercio la declaración de su quiebra, según lo prescrito en el
artículo 925.
5o Si no se presentare al síndico o al Juez, en los casos en que la ley lo dispone.
6o Si no hubiere llevado libros de contabilidad o de correspondencia, o no conservare la
correspondencia que se le hubiere dirigido, o no hubiere hecho inventario, o si sus libros y
correspondencia estuvieren incompletos o defectuosos, o no apareciere de ellos el verdadero
estado de sus negocios, sin que haya fraude.
Artículo 918°
Será declarada fraudulenta la quiebra, si el quebrado ha ocultado, falsificado o mutilado sus
libros, o sustraído u ocultado el todo o parte de sus bienes, o si por sus libros o apuntes, o por
documentos públicos o privados, se ha reconocido fraudulentamente deudor de cantidades
que no debe.
Artículo 919°
Las quiebras culpables y fraudulentas serán castigadas con arreglo al Código Penal.
Artículo 920°
En el caso de quiebra de una sociedad por acciones o de responsabilidad limitada, los
promotores y los administradores serán penados como quebrados
culpables, si por su culpa no se han observado las formalidades establecidas en las Secciones II,
VI y VII del Título VII del Libro I de este Código, o si por culpa suya ha ocurrido la quiebra de la
sociedad.
Y serán penados como quebrados fraudulentos:
1o Cuando dolosamente hayan omitido la publicación del contrato de sociedad del modo
establecido por la Ley,
2o Cuando hayan declarado falsamente el capital suscrito o enterado en caja.
3o Cuando hayan pagado dividendos de utilidades que manifiestamente no existían y han
disminuido con esto el capital social.
4o Cuando dolosamente hayan tomado mayores sumas de las que les asigna el contrato social.
5o Los que con dolo o por consecuencia de operaciones fraudulentas hayan ocasionado la
quiebra de la sociedad.
Artículo 921°
Serán castigados con las penas de los quebrados fraudulentos:
1o Los individuos que, a sabiendas, y en interés del fallido, hayan sustraído el todo o parte de
los bienes de éste, muebles o inmuebles, sin perjuicio de otras disposiciones del Código, Penal
sobre los que como agentes principales hayan participado en el hecho.
2o Los convencidos de haber presentado fraudulentamente en la quiebra, créditos supuestos
en su nombre o por medio de otro; o de haber alterado la naturaleza o fecha del crédito, para
anteponerse en la graduación, con perjuicio de otros acreedores, aun cuando esto se verifique
antes de la declaración de la quiebra.
3o Los que comerciando bajo el nombre de otro o con un nombre supuesto, aparezcan
culpables de los hechos expresados en el artículo 918.
También será castigado con arreglo al Código Penal y multa que no baje de doscientos
bolívares, el comerciante que hubiere estipulado con el fallido u otra persona ventajas
particulares por razón de su voto en las deliberaciones de la quiebra o particiones de
liquidación amigable, o que de cualquier otro modo se hubiere procurado ventajas a cargo del
activo de la quiebra.
Artículo 922 °
El cónyuge, los descendientes y ascendientes, consanguíneos o afines del fallido, que a
sabiendas hubieren sustraído u ocultado bienes pertenecientes a la
quiebra, sin haber obrado en complicidad con el fallido, serán castigados como reos de hurto.
Artículo 923 °
Corresponde al Tribunal que conociere de los hechos expresados en los artículos anteriores,
aun en el caso de absolución:
1o Decretar de oficio, si ha lugar, el reintegro a la masa de todos los bienes, acciones y
derechos que se hubiere intentado sustraer.
2o Resolver las demandas sobre indemnizaciones de daños y perjuicios.
Artículo 924°
Las calificaciones de las quiebras culpables y fraudulentas se harán por el Tribunal ordinario en
materia criminal, de oficio, o a excitación del Juez o Tribunal de Comercio, o a instancia, sea el
síndico en representación de la masa de acreedores, sea de alguno de éstos. Pero el síndico no
podrá acusar sin previa autorización de la mayoría individual de los acreedores presentes,
constituidos en junta a presencia del Juez. Cualquier acreedor podrá con tal fin promover la
convocación de la junta.
Sección II. De las declaraciones de quiebra y de sus efectos
Artículo 925°
Todo comerciante que se halle en estado de quiebra debe hacer por escrito la manifestación de
ella ante el Juez de Comercio de su domicilio mercantil, dentro de los tres días siguientes a la
cesación de sus pagos.
En caso de quiebra de una sociedad en nombre colectivo, o en comandita, la manifestación
contendrá el nombre y domicilio de cada uno de los socios solidarios y los de los comanditarios
que no hayan entregado todo su capital.
En caso de quiebra de una sociedad anónima o de una sociedad de responsabilidad limitada, la
solicitarán sus administradores, los cuales estarán obligados a comparecer ante el Tribunal y
ante el síndico, siempre que sean requeridos.
El Secretario anotará en el escrito la fecha de su presentación.
Artículo 926°
Al hacerse la manifestación de quiebra se deberá acompañar:
1o El balance general o una exposición de las causas que impiden al fallido presentarlo.
2o Una memoria razonada de las causas de la quiebra.
El escrito, el balance y la memoria serán fechados y firmados por el fallido bajo juramento de
ser verdaderos. Si la quiebra fuere de una sociedad en nombre colectivo o en comandita,
deberán firmar todos los socios solidarios presentes en el lugar; y si fuere de una sociedad
anónima, los administradores presentes.
Artículo 927°
El balance contendrá la relación y valores de todos los bienes, muebles e inmuebles, y estados
demostrativos, con la debida separación de todos los débitos y créditos, de los gastos y de las
ganancias y pérdidas.
Los estados de gastos y de ganancias y pérdidas contendrán los de los diez años anteriores a la
quiebra.
Artículo 928°
La declaración formal dé estado de quiebra, cuando el pasivo excediere de diez mil bolívares,
se hará por el Juez de Comercio, si ha lugar, en virtud de la manifestación del fallido, a solicitud
de alguno de sus acreedores o de oficio. Si no excediere de diez mil bolívares, la hará el Juez del
Distrito competente, conforme al artículo 907.
Artículo 929°
Puede declararse la quiebra de un comerciante que hubiere fallecido en estado de cesación de
sus pagos; pero no puede ser pedida ni pronunciada de oficio sino dentro de los tres meses
siguientes a su muerte. Solicitada dentro de este tiempo, puede ser declarada aun después de
él. Por la declaración de quiebra, los bienes del difunto quedan separados de los de sus
herederos.
Artículo 930 °
La quiebra de un comerciante retirado del comercio puede ser declarada; pero sólo dentro de
los cinco años posteriores al retiro, con tal que la cesación de pagos haya tenido lugar durante
el tiempo en que ejerció el Comercio, o bien durante el año siguiente, a causa de deudas
relativas al mismo ejercicio.
Puede también ser declarada después de la muerte del comerciante retirado; pero sólo dentro
del año siguiente a la muerte.
Artículo 931°
Los acreedores pueden provocar la declaración de quiebra aun cuando sus créditos no sean
exigibles. Los acreedores por créditos no mercantiles no pueden solicitarla sino a condición de
justificar la cesación de los pagos de las deudas mercantiles.
El socio comanditario no puede pedir la declaración de quiebra de la sociedad a que pertenece,
pero si fuere acreedor podrá provocarla con este carácter.
Los descendientes, ascendientes o cónyuges del deudor no pueden tampoco demandar que se
le declare en quiebra.
Artículo 932°
Los acreedores que pidan la declaratoria de quiebra lo harán mediante demanda en que
expliquen todos los hechos y circunstancias constitutivas de la cesación de los pagos.
Al introducirse la demanda y en vista de los recaudos que la acompañen, podrá el Juez
disponer como medida preventiva, la ocupación judicial de todos los bienes del demandado,
sus libros, correspondencia y documentos, nombrando un depositario de dichos bienes y
papeles. También podrá prohibir que se le hagan pagos y se le entreguen mercancías. Estas
medidas se publicarán de igual manera que el auto declaratorio de la quiebra. Contra ellas no
se oirá apelación sino en un solo efecto.
Las mismas medidas se dictarán necesariamente si apareciere que el demandado elude la
citación. El depositario debe reunir iguales condiciones que para ser síndico.
Artículo 933°
De la demanda en declaración de quiebra se pasará copia certificada al demandado con la
orden de comparecencia a la hora que se fije del quinto día.
En la oportunidad fijada se oirá la contestación del demandado, en la cual sólo podrá oponer
las siguientes excepciones y defensas:
1o Declinatoria de la jurisdicción del Tribunal ante el cual se haya propuesto la demanda por
incompetencia de éste, por alegarse que corresponde a otro Juez el conocimiento de la
demanda de quiebra
2o No tener el demandante el carácter que se atribuye de acreedor del demandado, o no tener
el apoderado del demandante la representación que se atribuye, o carecer de las cualidades
necesarias para ejercer poderes en juicio.
3o No tener el demandado el carácter de comerciante que se le atribuye.
4o No hallarse el demandado en estado de quiebra porque no haya incurrido en la cesación de
pagos que se le atribuye.
Aunque el demandado quiera alegar varias de las excepciones o defensas que se dejan
indicadas, debe proponerlas todas conjuntamente.
Puede también el demandado acogerse en esa oportunidad al beneficio de atraso si sostuviere
que debe acordársele.
Artículo 934 °
Cuando el demandado se acogiere al beneficio de atraso se seguirá el procedimiento indicado
en los artículos 898 y siguientes del Título anterior. En los demás casos del artículo precedente
el Juez abrirá una articulación por ocho días sin término de distancia, dentro de la cual las
partes promoverán las pruebas que tengan a bien, las cuales se evacuarán en el mismo término
sin prorrogarlo, aunque no hubiere tiempo para despacharlas todas.
En el último día de la articulación, puede cualquiera de las partes pedir que el asunto se decida
con asociados, y el Tribunal fijará una hora de la segunda audiencia para proceder a su
elección, absteniéndose mientras tanto de comenzar la relación de la articulación.
A la hora fijada concurrirán las partes siguiéndose en lo demás las reglas del Código de
Procedimiento Civil sobre nombramiento de asociados, con la diferencia de que los candidatos
para asociados pueden ser comerciantes que reúnan las condiciones que pauta el artículo
1.083 del presente Código.
Artículo 935 °
En la sentencia que recaiga se examinarán sucesivamente las diversas excepciones o defensas
del demandado, pero si una de ellas fuese la declinatoria de la competencia del Tribunal,
conforme al número 1o del artículo 933, se dejarán sin decidir las demás para que las resuelva
el Juez competente.
Artículo 936°
Si se decidiese que no hay lugar a la declaratoria de quiebra, se oirá apelación en ambos
efectos al acreedor demandante.
Si se declara la quiebra, sólo se oirá apelación en un solo efecto al fallido. En este caso, la
sentencia fijará la época en que principió la cesación de los pagos, o se reservará fijarla por
auto separado; pero en ningún caso podrá retrotraerla por más de dos años.
A falta de fijación especial se entenderá que la cesación de los pagos principió en la misma
fecha de la declaración de quiebra, o en el día de la muerte del deudor en el caso del artículo
929.
Artículo 937°
La sentencia declaratoria de la quiebra contendrá además:
1o El nombramiento de un síndico, que debe ser abogado, o que sea o haya sido comerciante.
2o La orden de ocupar judicialmente todos los bienes del fallido, sus libros, correspondencia y
documentos.
3o La orden de que las cartas y telegramas dirigidos al fallido sean entregados a los síndicos.
4o La prohibición de pagar y de entregar mercancías al fallido, so pena de nulidad en los pagos
y entregas, y orden a las personas que tengan bienes o papeles pertenecientes al fallido para
que los pongan dentro del tercer día a disposición del Tribunal de Comercio, so pena de ser
tenidos por ocultores o cómplices de la quiebra.
5o La orden de que se convoque a los acreedores presentes para que concurran con los
documentos justificativos de sus créditos, a la primera junta general, que tendrá lugar el día y
hora que se designará dentro de los quince días inmediatos.
6o La orden de que se haga saber a los acreedores residentes en la República que dentro del
término que se les designará, ocurran con los documentos justificativos de su crédito bajo
apercibimiento de continuarse los procedimientos de la quiebra sin volverse a citar ningún
ausente.
7o La orden de hacer saber a los acreedores que se hallen fuera de la República la declaración
de quiebra y el término dentro del cual deben ocurrir con los documentos justificativos de sus
créditos, bajo el apercibimiento dicho en el número anterior.
8o La orden de que se publiquen la declaratoria de quiebra y la prohibición y orden de entrega
de que se habla en el número 4o de este artículo.
9o La orden de remitir inmediatamente copia de lo conducente el Juez competente, cuando
aparezca alguna circunstancia que amerite procedimiento criminal.
Lo mismo se practicará en cualquier estado de la causa en que aparezcan las expresadas
circunstancias.
Cuando la sentencia declaratoria de quiebra la dictaren los Tribunales superiores, se pasarán
inmediatamente los autos al Juez de Comercio o quien haga sus veces, para que lo ejecute.
Artículo 938°
No podrá hacerse de oficio la declaración de quiebra, pero cuando el deudor se fugare o se
ocultare, dejando cerrados sus escritorios o almacenes sin dejar persona que administre sus
negocios y dé cumplimiento a sus obligaciones, el Juez podrá de oficio, o a solicitud de parte,
ordenar la posición de sellos, la formación del inventario u otras medidas de precaución que
estime conducentes.
En los lugares en donde no hubiere Juez de Comercio o de Primera Instancia en lo Civil, el Juez
de Distrito o el de Parroquia efectuará la posición de sellos
dando cuenta al Juez de Comercio o de Primera Instancia en lo Civil, a quien competa, dictar las
demás providencias del caso.
Artículo 939°
Por el hecho de ser declarado un comerciante en estado de quiebra, queda inhabilitado para la
administración de todos sus bienes, para disponer de ellos, y para contraer sobre ellos nuevas
obligaciones.
El desasimiento de los bienes futuros adquiridos a título gratuito, no perjudica la
responsabilidad que los afecte por las cargas y condiciones con que hayan sido tramitados al
fallido, ni tampoco a los acreedores hereditarios.
La administración de los bienes que el fallido adquiera a título oneroso podrá ser sometida a la
intervención de los síndicos; pero los acreedores sólo tendrán derecho a los beneficios
líquidos, dejando al fallido lo preciso para sus alimentos.
Respecto de los bienes y derechos de la mujer del fallido, ésta tendrá los que le correspondan,
según las disposiciones del Código Civil sobre la sociedad conyugal, y podrá hacer en la quiebra
las reclamaciones a que hubiere lugar, como si se tratara de disolución y liquidación de las
sociedad conyugal.
Sobre estos puntos se tendrán presentes los títulos y las capitulaciones matrimoniales que se
exhibieren.
Artículo 940°
La administración de que es privado el fallido pasa de derecho a la masa de acreedores,
representada por los síndicos. Con éstos se seguirá todo juicio civil relativo a los bienes del
fallido, sin perjuicio de que éste sea oído cuando el Juez o el Tribunal lo creyere conveniente.
Pero el fallido puede ejercitar por sí mismo todas las acciones que exclusivamente se refieran a
su persona, o que tengan por objeto derechos inherentes a ella.
Artículo 941 °
El fallido no rehabilitado además de lo dispuesto en los artículos 51 y 67, no puede conservar ni
reasumir la profesión de comerciante, salvo lo dispuesto en caso de convenio.
Artículo 942°
Todas las causas ordinarias o ejecutivas, civiles o comerciales, que al tiempo de la declaración
de la quiebra se hallen pendientes contra el fallido y puedan afectar sus bienes, serán
acumuladas al juicio universal de quiebra.
Artículo 943°
La declaración de quiebra hace exigibles las deudas del fallido de plazo no vencido.
Artículo 944°
Desde el día en que se declare la quiebra dejarán de correr intereses, sólo respecto de la masa,
sobre todo acreencia no garantizada con privilegio, prenda o hipoteca.
Los intereses de las acreencias garantizadas no podrán cobrarse sino del producto de los
objetos afectos al privilegio, a la prenda o la hipoteca.
Los créditos de plazo no vencido que no ganen interés sufrirán un descuento a razón de seis
por ciento al año, por lo que falte del plazo, desde el día de la declaración de la quiebra.
Artículo 945°
Son nulos y sin efecto respecto de los acreedores del concurso los actos siguientes, cuando han
sido ejecutados por el deudor después de la época de la cesación de los pagos, o en los diez
días que preceden a dicha época, a saber:
Las enajenaciones de bienes muebles o inmuebles, a título gratuito.
Las hipotecas convencionales o judiciales, derechos de anticresis, prenda y cualquier privilegio
o causa de preferencia en el pago, obtenidos sobre bienes del deudor, por deudas contraídas
con anterioridad a los diez días indicados.
Los pagos de deudas de plazo no vencido.
Los pagos de deudas de plazo vencido, que fueren hechos de otra manera que en dinero o en
papeles negociables, si la obligación era pagadera en efectivo.
Artículo 946°
Los demás pagos que hiciere el deudor por deudas de plazo vencido, y todos los otros actos a
título oneroso que ejecutare después de la cesación de los pagos y antes del juicio declaratorio
de quiebra, podrán ser anulados, si los que se han recibido del deudor o han contratado con él
tenían conocimiento de su estado al efectuarse tales actos.
Todos los actos ejecutados en contradicción a las medidas dictadas en virtud del artículo 932
son nulos y de ningún efecto respecto a los acreedores del concurso.
Artículo 947°
Si el pago contra el cual se reclamare fuere el de una letra de cambio satisfecha por el fallido
después de la época fijada como la de cesación de los pagos, y antes de la declaración de
quiebra, la acción en devolución sólo podrá intentarse contra aquél por cuya cuenta se giró la
letra; y si se trata de pagarés a la orden, sólo podrá intentarse contra el primer endosante.
En uno y otro caso debe probarse que aquél a quien se pide la devolución tenía conocimiento
de la cesación de los pagos al tiempo del giro de la letra o del endoso del pagaré.
Artículo 948°
Las acciones que acuerdan los tres artículos anteriores no podrán intentarse sino dentro del
término de un año, contado desde que aparezca que no hay convenio.
Sección III. De las Diligencias Subsiguientes a la Declaración de Quiebra
Artículo 949°
Desde que se declare la quiebra y en cualquier estado de la causa, el Juez podrá acordar el
arresto provisional del fallido, si la quiebra apareciere culpable o fraudulenta.
Tomará necesariamente esta providencia en los casos de fuga u ocultación del fallido, o de
renuencia a comparecer o a presentar sus libros o de sustracción de bienes.
En los casos de fuga u ocultación del fallido o de sustracción de bienes, en lugar donde no
hubiere Juez de Comercio, el de Primera Instancia, y en su defecto el de Distrito o de Parroquia,
efectuará el arresto del fallido, dando cuenta al de Comercio con remisión de lo actuado.
Artículo 950°
El fallido que fuere dejado en libertad no podrá ausentarse del lugar del juicio sin permiso del
Juez.
Podrá el Juez de Comercio para concederle libertad al fallido exigirle fianza por una cantidad
que fijará, aplicable al beneficio de la masa, siempre que el fiador no presentare cuando se le
prevenga.
Artículo 951°
El fallido podrá obtener provisionalmente para sí y para su familia, socorros alimenticios sobre
el activo de la quiebra, que serán regulados por el Juez con audiencia de los síndicos. De la
decisión del Juez podrá apelarse ante el Tribunal Superior.
No tendrá derecho el fallido a este beneficio si obrare contra él alguna presunción de culpa o
de fraude en la quiebra.
Artículo 952°
En el mismo día en que declare la quiebra, el Juez de Comercio, por sí o por otro a quien
comisione, pasará al domicilio a todos los establecimientos del fallido, y
exigirá la entrega de las llaves de éstos y la manifestación de todas sus pertenencias.
Sellará los almacenes, escritorios, arcas, mercancías y demás pertenencias del fallido, aunque
estén en poder de terceros.
Hará una descripción de los bienes semovientes, y demás cosas que no puedan sellarse.
No se sellarán los efectos expuestos a próxima pérdida o deterioro. Estos efectos serán
inventariados inmediatamente y tasados y entregados al síndico si ya hubiere entrado en sus
funciones, o a depositarios especiales hasta que aquél se posesione.
Tampoco se sellarán los libros del fallido, ni los efectos de comercio cuyo término de
presentación, cobro o protesto estuviere próximo a vencer; y se entregarán al síndico
inventariándolos previamente. El Juez rubricará en los libros los últimos asientos y los espacios
blancos que tuvieren, y a continuación de la última hoja pondrá una certificación detallada del
número de páginas escritas y del estado material en que se encuentren.
Podrán dejarse en poder de los administradores o tenedores de ellos los muebles del fallido,
con cargo de llevar cuenta de los productos, mientras se entregan al síndico o a otros
depositarios especiales.
Los vestidos, muebles y demás efectos de uso necesario al fallido y a su familia, podrán ser
entregados al fallido bajo recibo que se agregará al expediente.
Se encargará a la persona que se encontrare en la casa, o a otra de confianza, la conservación
de los sellos y la guarda inmediata de los objetos no sellados, hasta que los síndicos reciban
todo por inventario.
La diligencia será fechada y suscrita por el Juez y Secretario que actúen, por el síndico y el
fallido, sus factores o dependientes, si concurrieren.
Artículo 953°
Podrán asegurarse con llaves adicionales las puertas o arcas, cuando el Juez lo creyere
necesario o lo pidiere el fallido o algún acreedor. Una de las llaves se entregará a un acreedor, y
la otra quedará en el Tribunal hasta la formación del inventario.
Artículo 954°
Cuando la quiebra fuere de compañía, en que haya socios solidariamente responsables, se
pondrán los sellos no solamente en los establecimientos mercantiles sino también en el
domicilio de cada uno de ellos pero sin incluir los vestidos y el menaje necesario para el uso del
socio y su familia.
Artículo 955°
Se omitirá la fijación de los sellos siempre que en el mismo día puedan ser inventariados y
depositados los bienes.
Artículo 956°
Si los sellos fueren puestos antes que los síndicos entren en ejercicio de sus funciones, el Juez
de Comercio, dentro de los tres días siguientes a su aceptación, procederá a levantarlos y al
inventarios de los bienes.
Artículo 957°
El inventario se hará por el síndico acompañado del fallido o de un delegado suyo y por otro
delegado que designen los tres acreedores de mayor suma residentes en la localidad. A falta de
los delegados, el síndico se acompañará de dos empleados de casas de comercio bien
reputadas.
Los sellos serán gradualmente levantados a medida que se forme el inventario; y cada día que
la operación se interrumpa, se hará constar en el expediente la suspensión del acto y se
pondrán los sellos en lo no inventariado.
El inventario se escribirá por duplicado y contendrá la descripción especificada del dinero,
letras de cambio, billetes, mercancías con distinción de marcas, número, peso y medida, de los
demás bienes muebles e inmuebles y demás papeles de interés y el justiprecio de los bienes
hecho por el síndico, quien al efecto podrá acompañarse de las personas que eligiere, de
acuerdo con el Juez de Comercio y los tres principales acreedores de la localidad.
Si no se conocieren éstos, la elección se hará de acuerdo con el acreedor o acreedores
demandantes de la quiebra. En uno u otro caso el día de la elección se fijará y se notificará
previamente a los acreedores.
También se hará mención de los objetos no sellados de conformidad con el artículo 952.
Concluido el inventario y firmado por todos los intervinientes, el Juez entregará al síndico todos
los bienes inventariados y éste pondrá su recibo al pie de cada uno de los dos ejemplares,
conservando uno de éstos; el otro se agregará al expediente de quiebra.
Artículo 958°
Declarada la quiebra de un comerciante muerto, no se hará en el juicio de quiebra inventario
de los bienes de la herencia, si los herederos lo hubieren formado de acuerdo con las
disposiciones del Código Civil; pero en el caso contrario, si ocurriera el fallecimiento después
de declarada la quiebra y antes, de la formación del inventario, se procederá a levantarlo, con
citación del cónyuge sobreviviente y de los herederos.
Artículo 959°
La publicación de la quiebra, la, prohibición de hacer al fallido pagos y entregas de cartas,
telegramas y bienes, y la orden de que los que tengan bienes y papeles del fallido los consignen
en el Juzgado de Comercio, se hará por oficios dirigidos a las oficinas de correos y telégrafos y a
las personas a quienes se dirijan las prohibiciones u órdenes, por edictos fijados en el despacho
del Tribunal y en los sitios más concurridos, tanto del lugar del juicio como de los demás en que
el fallido tenga establecimientos mercantiles y por la imprenta, si fuere posible.
Las citaciones a los acreedores se harán sólo por los edictos y publicaciones expresados.
A los acreedores domiciliados en la República, pero fuera del lugar del juicio, se les señalará el
término de quince días, más el de distancia, calculada a tres miriámetros por día, para que
concurran con los documentos justificativos de sus créditos.
A los acreedores domiciliados fuera de la República se señalarán con el mismo fin los siguientes
plazos:
A los de las Antillas y de la República de Colombia, tres meses.
A los del resto de la América del Sur y de la América del Norte y de Europa, cinco meses.
A los de otras partes del mundo, seis meses.
Los edictos permanecerán fijados y las publicaciones por la prensa se harán con intervalos por
el término de un mes.
Si la época de la cesación de los pagos se determinare por auto separado, éste se fijará y
publicará en los términos expresados.
El Secretario del Tribunal agregará al expediente uno de los edictos desfijados y un ejemplar de
los periódicos en que se hayan hecho y repetido las publicaciones; pondrá constancia de las
personas a quienes se dirige el oficio y de la fecha en que remite al Tribunal competente la
copia a que se refiere el número 9o del artículo 937.