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Definición y tipos de polinomios

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¿Qué es un polinomio?

La definición de polinomio es la siguiente:

En matemáticas, un polinomio es una expresión algebraica formada por


números, letras y exponentes. Es decir, un polinomio consiste en la suma o
resta de diferentes términos o monomios. Los números de un polinomio se
llaman coeficientes y las letras de un polinomio son sus variables.

Por lo tanto, para poder entender el significado de un polinomio primero


debes saber qué son los monomios.

Un monomio es una expresión algebraica formada por una combinación de


números y letras. En concreto, un monomio está compuesto por el producto
entre un número y una o más variables (letras) elevadas a exponentes.
Por ejemplo, el término 7x3y2 se trata de un monomio porque tiene un
número (7) y diferentes letras (x, y).

Por ejemplo, la siguiente expresión se trata de un polinomio de segundo


grado:

Como puedes ver, este polinomio de grado 2 está formado por 3 monomios
distintos que se suman o se restan.

¿Cuáles son las partes de un polinomio?


Una vez sabemos en qué consiste un polinomio, vamos a ver cuáles son y
cómo identificar las partes de un polinomio:
 Términos: cada monomio que forma parte del polinomio.
 Coeficientes: los números que acompañan a cada término del
polinomio.
 Grado: el mayor exponente al que está elevada la variable del
polinomio.
 Variable: es la letra que tiene el polinomio.
 Término principal: es el término de mayor grado de polinomio.
 Término independiente: aquel término del polinomio que no posee
variable.
 Coeficiente principal: coeficiente del término principal del polinomio.

En el polinomio anterior de tercer grado puedes ver todas sus partes o


elementos señalizados. Además, el término principal de dicho polinomio es
5x3, porque es el monomio de mayor grado. Asimismo, el coeficiente
principal del polinomio es 5, ya que es el coeficiente del término principal.

Ejemplos de polinomios
Para acabar de entender el concepto de polinomio, a continuación vamos a
ver varios ejemplos de polinomios:

 Polinomio de grado cero:

Aunque parezca extraño, una constante sola también puede ser un


polinomio. Se trata de un polinomio de un único término.

 Polinomio de primer grado:

 Polinomio de segundo grado:

 Polinomio de tercer grado:

 Polinomio de cuarto grado:


Tipos de polinomios
Los polinomios pueden clasificarse según los siguientes tipos:

 Polinomio ordenado: es aquel polinomio que tiene todos sus términos


ordenados de mayor a menor grado.

 Polinomio completo: es aquel polinomio que tiene todos sus términos


desde el monomio de mayor grado hasta el término independiente.

 Polinomio incompleto: es aquel polinomio que le falta como mínimo


un término de algún grado.

 Polinomio homogéneo: es aquel polinomio el cual todos sus términos


son del mismo grado.

 Polinomio heterogéneo: es aquel polinomio en el que no todos sus


términos tienen el mismo grado.

 Polinomio opuesto: un polinomio es opuesto a otro si los coeficientes


de los términos de igual grado son del mismo valor pero de signo
contrario.

 Polinomio mónico: es aquel polinomio que tiene una única variable y


cuyo coeficiente principal es igual a 1.

 Polinomio multivariable: es aquel polinomio que posee más de una


variable.

Por otro lado, debes saber que existen dos clases de polinomios muy
importantes, ya que se suelen hacer muchas operaciones con ellos: los
binomios y los trinomios. Además, en estas páginas encontrarás qué hace
tan especial a cada uno de estos dos tipos de polinomios y para qué se
utilizan.
Operaciones con polinomios
Con los polinomios se pueden hacer todo tipo de operaciones: sumar, restar,
multiplicar, dividir, potencias,… A continuación vamos a ver cómo se hace
cada una de estas operaciones polinómicas.

Suma de polinomios

Para resolver la suma de dos o más polinomios se deben sumar los términos
de los polinomios que son semejantes. Es decir, la suma de polinomios
consiste en sumar los términos que tienen la misma parte literal (mismas
variables y mismos exponentes).
Así pues, existen dos métodos para sumar polinomios:

 Suma de polinomios vertical: primero se colocan los dos polinomios


sumandos uno debajo del otro, de manera que los términos
semejantes de los dos polinomios estén alineados por columnas. Y
luego se suman los coeficientes de cada columna manteniendo las
partes literales de los monomios intactas:

 Suma de polinomios horizontal: en este caso no hace falta poner los


polinomios ordenados, sino que se suman directamente los términos
que tienen partes literales idénticas, o dicho con otras palabras, los
términos con las mismas variables (letras) y los mismos exponentes.
Los términos que no son semejantes no se pueden sumar.
Ahora que ya sabes cómo se suman los polinomios, te recomendamos que
practiques haciendo ejercicios resueltos de suma de polinomios.

Ejercicio 1

Suma los siguientes dos polinomios:

En este caso, sumaremos los dos polinomios de manera vertical. Para ello,
ordenamos los polinomios por grado y sumamos los monomios situados en la
misma columna:

Ejercicio 2

Resuelve la suma de los siguientes dos polinomios:

Haremos la suma de los dos polinomios utilizando el método vertical. De


modo que ordenamos los polinomios por grado y sumamos los términos
situados en la misma columna:

Fíjate que en este caso particular se debe dejar un espacio vacío en la


columna de grado 2 del segundo polinomio, porque no tiene término de
segundo grado.
Ejercicio 3

¿Cuánto vale la suma de los siguientes dos polinomios?

Realizaremos la adición de los dos polinomios utilizando el método vertical.


Por lo tanto:

Ejercicio 4

Calcula la suma de los siguientes tres polinomios:

Calcularemos la suma de los 3 polinomios utilizando el método vertical. De


modo ponemos los polinomios ordenados por grado y sumamos los términos
situados en la misma columna:

Resta de polinomios

Para hacer la resta de dos polinomios se deben restar los términos de los
polinomios que son semejantes. Es decir, la resta de polinomios se basa en
restar los términos que tienen la misma parte literal (mismas variables y
mismos exponentes).
Al igual que con la suma de polinomios, la resta de polinomios se puede
realizar verticalmente y horizontalmente:
 Resta de polinomios vertical:
1. Primero de todo, se ponen los polinomios ordenados uno debajo del
otro.

2. En segundo lugar, se cambia de signo a todos los términos del


polinomio sustraendo.

3. Finalmente, se suman los coeficientes de los monomios con el


mismo grado.

 Resta de polinomios horizontal:



1. En primer lugar, se colocan los 2 polinomios con paréntesis uno
detrás del otro.
2. Luego se cambia el signo de todos los monomios que forman parte
del polinomio que resta, ya que tiene un signo negativo delante.
3. Por último, se agrupan los términos cuya parte literal es igual.
Es bastante común equivocarse resolviendo una resta de polinomios, así que
te recomendamos que practiques haciendo estos ejercicios resueltos de resta
de polinomios.

Ejercicio 1

Resta el polinomio P(x) menos el polinomio Q(x)

En este caso, restaremos los dos polinomios de manera vertical. Para ello,
primero ordenamos los polinomios por grado, después cambiamos de signo
los términos del polinomio que resta y, finalmente, sumamos los monomios
situados en la misma columna:

Ejercicio 2

Resuelve la resta el polinomio P(x) menos el polinomio Q(x)

Restar dos polinomios es lo mismo que sumar al polinomio minuendo el


opuesto del polinomio sustraendo. Por lo tanto, cambiamos de signo los
términos del polinomio sustraendo (el que resta) y sumamos los polinomios:

Fíjate que en este caso particular se debe dejar un espacio vacío en la


columna de grado 3 del segundo polinomio, ya que no tiene término de tercer
grado.
Ejercicio 3

Halla el resultado de la resta del polinomio P(x) menos el polinomio Q(x)

En este caso, resolveremos la resta de los dos polinomios de manera vertical.


Así que primero ponemos los polinomios por orden de mayor a menor grado,
después cambiamos de signo los términos del polinomio que resta y, por
último, sumamos los términos semejantes:

Ejercicio 4

Calcula la siguiente operación con polinomios:

En este caso intervienen 3 polinomios en la operación, de los cuales 2 están


restando. Por lo que para resolver la operación cambiaremos de signo a
todos los términos de los dos polinomios que restan y luego sumaremos los
polinomios.
Multiplicación de polinomios

Para hacer una multiplicación entre dos polinomios se deben seguir los
siguientes pasos:
1. Multiplicar cada término del primer polinomio por todos los términos
del segundo polinomio.
2. Sumar (o restar) los monomios resultantes del mismo grado.
Fíjate cómo se multiplican dos polinomios con el siguiente ejemplo:

En primer lugar, tenemos que multiplicar cada elemento del primer


polinomio multiplicador por cada término del segundo polinomio:

Ahora hacemos todas las multiplicaciones de monomios:

Una vez hemos multiplicado los dos polinomios entre sí, tan solo tenemos
que agrupar los términos resultantes que sean semejantes:

De modo que el resultado de la multiplicación polinómica es:


Acabamos de ver cómo se multiplican dos polinomios entre sí, pero debes
saber que el procedimiento es un poco diferente cuando multiplicamos un
polinomio por número o un monomio. En el siguiente enlace podrás ver cómo
se hacen todos estos tipos de productos entre polinomios y, además, podrás
practicar con ejercicios resueltos de multiplicación de polinomios.

Multiplicación de un polinomio por un número

El producto de un escalar (o un número) por un polinomio es bastante fácil


de resolver, simplemente se debe multiplicar el número por el coeficiente de
cada término del polinomio.

El signo de multiplicación de delante del paréntesis se puede omitir.

Multiplicación de un polinomio por un monomio

Antes de ver cómo multiplicar un polinomio por un monomio, primero vamos


a recordar cómo se multiplican los monomios entre sí, porque es necesario
saberlo para poder hacer este tipo de operación polinomial.

El producto de dos monomios consiste en multiplicar sus coeficientes entre


sí y sus partes literales entre sí, es decir, se multiplican los coeficientes de
los monomios y se suman los exponentes de las variables que tienen la
misma base. Fíjate en el siguiente ejemplo:

Ahora sí, veamos cómo se realiza la multiplicación de un monomio por un


polinomio:
En matemáticas, para resolver la multiplicación un monomio por un
polinomio se multiplica el monomio por cada término del polinomio.
Al igual que antes, el signo de multiplicación también puede ser omitido:

Fíjate en el ejemplo anterior que cuando multiplicamos monomios o


polinomios también hay que tener en cuenta la regla de los signos. De hecho,
un error muy típico de las multiplicaciones entre monomios y polinomios es
equivocarse por el signo de un término.

Seguro que alguna vez cuando has visto algo nuevo en matemáticas te has
preguntado: ¿y para qué demonios sirve esto? Pues bien, este tipo de
multiplicación se utiliza para sacar factor común de un polinomio, una
operación que permite simplificar los polinomios (muy útil)

Ejercicio 1

Calcula los siguientes productos entre polinomios y escalares:

;
;
;

Para calcular la multiplicación de un polinomio por un número debemos


multiplicar el número por el coeficiente de cada elemento del polinomio. Por
lo tanto:
Ejercicio 2

Resuelve las siguientes multiplicaciones entre polinomios y monomios:

Para resolver la multiplicación de un polinomio por un monomio debemos


multiplicar dicho monomio por cada término del polinomio. Por lo tanto:

Ejercicio 3

Determina el resultado de las siguientes multiplicaciones entre polinomios:

Para calcular una multiplicación de dos polinomios debemos multiplicar


cada elemento del primer polinomio por cada elemento del segundo
polinomio, y luego agrupar los términos semejantes. Por lo tanto:
Ejercicio 4

Halla el resultado de las siguientes multiplicaciones entre polinomios:

Para calcular una multiplicación de dos polinomios debemos multiplicar


cada elemento del primer polinomio por cada elemento del segundo
polinomio, y luego sumar los términos semejantes. Por lo tanto:
Ejercicio 5

Calcula las siguientes multiplicaciones de polinomios:

Para hacer un producto de 2 polinomios se tiene que multiplicar cada


término del primer polinomio por cada término del segundo polinomio, y
luego agrupar los monomios semejantes resultantes. Por tanto:
Ejercicio 6

Resuelve la siguiente multiplicación de 3 polinomios:

La operación del problema consta con 2 multiplicaciones de polinomios,


concretamente está compuesta por dos binomios y un trinomio. Por lo que
primero tenemos que solucionar un producto y luego multiplicar el resultado
por el polinomio restante.

Así que calculamos la primera multiplicación:

Y ahora resolvemos la multiplicación que queda:

Ejercicio 7

Multiplica los siguientes polinomios con coeficientes racionales (con


fracciones):

Aunque los polinomios tengan fracciones, igualmente se trata de una


multiplicación entre dos polinomios. De manera que se debe resolver como
cualquier producto polinomial: multiplicando todos los elementos entre sí y
después agrupando los monomios semejantes.

Entonces, multiplicamos los polinomios:


Y, para terminar, sumamos (o restamos) los términos cuyas partes literales
son idénticas:

División de polinomios

Para dividir dos polinomios se debe de seguir un procedimiento complicado,


así que vamos a ver cómo se dividen dos polinomios resolviendo un ejemplo
paso a paso:

Lo primero que debemos hacer es colocar los polinomios en forma de


división. A la izquierda escribimos el numerador de la fracción (polinomio
dividendo) y a la derecha ponemos el denominador de la fracción (polinomio
divisor):
Atención: Si un un polinomio no tiene un monomio de un determinado
grado, tenemos que dejar un hueco en su lugar. Por ejemplo, el
polinomio no tiene término de grado 1, por eso hay un
espacio en blanco en su lugar.

Una vez hemos puesto los polinomios en su sitio, vamos a hallar el cociente.
Y para encontrar el primer término del cociente tenemos que dividir el
primer término del dividendo entre el primer término del divisor:

Y ponemos el resultado de la división en el lugar del cociente:

Ahora multiplicamos el término encontrado por cada elemento del divisor, y


cada resultado lo ponemos debajo del dividendo en su columna
correspondiente cambiándole de signo:
Como sucede en todas las operaciones con polinomios, es importante ordenar
los polinomios de mayor a menor grado de manera que todos los términos de
un mismo grado estén situados en una misma columna.

Una vez hemos colocado los resultados de las multiplicaciones con el signo
contrario, debemos sumar los términos que están alineados verticalmente:

Fíjate que al hacer esta suma el coeficiente de mayor grado se anula y, por
tanto, tenemos un término menos en el dividendo.

Ahora tenemos que ir repitiendo el mismo procedimiento hasta que el


polinomio dividendo sea de menor grado que el polinomio divisor.
De modo que volvemos a dividir el primer término del dividendo entre el
primer término del divisor:

Colocamos el resultado en el cociente:

Igual que antes, multiplicamos el nuevo término del cociente por cada
elemento del divisor y ponemos los resultados con el signo contrario en las
columnas correspondientes del dividendo:
Y sumamos verticalmente:

El polinomio dividendo aún no es de menor grado que el polinomio divisor,


por lo que debemos seguir haciendo el mismo proceso.

Así que primero dividimos el primer término del dividendo entre el primer
término del divisor, en segundo lugar multiplicamos el resultado por cada
término del divisor, luego ponemos los resultados cambiados de signo en el
dividendo y, finalmente, sumamos verticalmente:

De manera que ya hemos conseguido que el polinomio dividendo sea de


grado inferior que el grado del divisor, porque el dividendo es de grado 0 y el
divisor de grado 1. En consecuencia, la división queda terminada.
Así que el resultado de la división polinomial es:

Como has podido comprobar, la división de polinomios es un procedimiento


complejo, por eso te recomendamos que practiques e intentes hacer
estos ejercicios resueltos de división de polinomios. En este enlace no solo
hallarás ejercicios resueltos de diferente dificultad, sino que, además, podrás
ver cuáles son las propiedades de esta operación y cómo se divide un
polinomio entre un monomio (procedimiento distinto).
Por otro lado, también debes saber que existe un método que sirve para
dividir algunos polinomios muy concretos. Y la gran ventaja de este método
es que es mucho más rápido y mucho más fácil de hacer que el
procedimiento que acabamos de ver, por lo que merece la pena saber en qué
consiste y cuándo se puede usar este método, llamado la regla de Ruffini.

En una división polinomial intervienen 4 polinomios:


 Dividendo: el polinomio que es dividido.
 Divisor: el polinomio que divide al dividendo.
 Cociente: el resultado de la división del dividendo entre el divisor.
 Resto (o residuo): el polinomio que sobra al realizar la división entre
los dos polinomios.
Por otro lado, también debes saber que existen dos tipos de división entre
polinomios:

 División exacta de polinomios: una división entre polinomios es


exacta cuando el resto es nulo. En tal caso, el polinomio dividendo es
igual al divisor multiplicado por el cociente.

Además, en este caso el dividendo D(x) es un múltiplo del divisor d(x) y del
cociente c(x) Del mismo modo, tanto el polinomio divisor como el polinomio
cociente son divisores del dividendo.

 División entera de polinomios: en una división entera (o inexacta) de


polinomios el resto es diferente de cero (0). Entonces, se cumple la
propiedad fundamental de la división polinómica:

Antes de ver cómo se divide un polinomio por un monomio, primero vamos a


recordar cómo se dividen los monomios entre sí, ya que es necesario saberlo
para poder hacer este tipo de operación polinomial.

La división de dos monomios consiste en dividir sus coeficientes entre sí y


sus partes literales entre sí, es decir, se dividen los coeficientes de los
monomios y se restan los exponentes de las variables que tienen la misma
base. Fíjate en el siguiente ejemplo:

Ahora sí, veamos en qué consiste la división de un polinomio por un


monomio:
En matemáticas, para resolver la división de un polinomio entre un
monomio se divide cada término del polinomio por el monomio.

Fíjate en el ejemplo de la división anterior que cuando dividimos monomios


o polinomios también hay que tener en cuenta la regla de los signos. De
hecho, un error muy típico de las divisiones entre polinomios y monomios es
equivocarse por el signo de un término.
Vimos anteriormente la división de dos polinomios y su resultado:
Por otra parte, podemos comprobar que hemos hecho bien la división
polinómica a partir de la condición fundamental de la división de
polinomios:

La ecuación se cumple, por lo tanto, la división polinómica se ha realizado


correctamente.

Propiedades de la división de polinomios


Cualquier división de polinomios cumple con las siguientes características:
 El grado del polinomio dividendo siempre debe ser superior al grado
del polinomio divisor.

 El grado del polinomio dividendo es equivalente a la suma de los


grados del divisor y del cociente.

 El grado del resto siempre es menor que el grado del divisor (y por
tanto también del dividendo).

 El dividendo es igual al producto del divisor por el cociente más el


resto. Esta condición también se cumple en la división de números.

Ejercicio 1

Determina el resultado de la siguiente división de un polinomio entre un


monomio:
Para dividir un polinomio entre un monomio tenemos que resolver la
división de cada término del polinomio entre dicho monomio:

Recuerda que en la división entre monomios se dividen los coeficientes entre


sí y se restan los exponentes de las potencias cuya base es igual.

Ejercicio 2

Calcula la siguiente división de un polinomio entre un monomio:

Para dividir un polinomio entre un monomio tenemos que resolver la


división de cada término del polinomio entre dicho monomio:

Ten en cuenta que el monomio divisor es negativo y, por tanto, cambian los
signos de todas las divisiones.

Ejercicio 4

Efectúa la siguiente división de polinomios:

Para realizar la división de polinomios debemos aplicar el método explicado


más arriba:
De modo que el resultado de la división entre los dos polinomios es:
Cociente: X + 1
Resto: -X2 + 6X + 6

Ejercicio 5

Calcula la siguiente división de polinomios:

Para solucionar la división del polinomio entre el binomio debemos aplicar el


método que hemos visto más arriba:

Con lo que el resultado de la división polinomial es:

Cociente: 2x2 + x - 3

Resto: - 11

Ejercicio 6

Resuelve la siguiente división de polinomios:

Para calcular la división de polinomios debemos aplicar el método explicado:


De manera que el resultado de la división entre los dos polinomios es:
Cociente: x - 3
Resto: 8x2 + 6x + 3
Ejercicio 7

Halla el resultado de la siguiente división entre 2 polinomios:

Para calcular la división del polinomio entre el trinomio debemos aplicar el


método explicado:

De manera que el resultado de la división entre los dos polinomios es:


Cociente: x2 – 3x + 3
Resto: -x – 6
Identidades notables
Las identidades notables, también conocidas como productos
notables o igualdades notables, son reglas matemáticas que permiten
resolver de manera directa algunas operaciones con polinomios.

Las identidades notables más comunes son el cuadrado de una suma,


el cuadrado de una diferencia (o resta), y la suma por la diferencia.

Regla (o método) de Ruffini para dividir polinomios

En matemáticas, la regla de Ruffini es un método algebraico que permite


dividir cualquier polinomio entre polinomios de la forma x-r de manera
rápida. La regla de Ruffini recibe este nombre por el matemático Paolo
Ruffini, que fue quien inventó este método.

Sin embargo, la regla de Ruffini no solo se usa para dividir polinomios, sino
que tiene muchas más utilidades. Por ejemplo, la regla de Ruffini también
se utiliza para hallar las raíces de un polinomio, para encontrar el valor
numérico de un polinomio, para factorizar un polinomio o incluso para
resolver ecuaciones de tercer grado o superior. Más abajo profundizaremos
en cómo se aplica la regla de Ruffini para poder hacer todas estas
operaciones.

Por último, la regla de Ruffini también se conoce como método de Ruffini,


teorema de Ruffini o división sintética de polinomios.
Cómo hacer la regla de Ruffini
Como hemos visto, el principal uso de la regla de Ruffini es dividir un
polinomio entre un binomio, es decir, hacer una división del siguiente tipo:

(x3 + 4x2 – 2x + 1) : (x – 1)

Fíjate que para poder usar la regla de Ruffini el polinomio divisor siempre
debe estar formado por una x (con coeficiente igual a 1) y un
número (positivo o negativo), de lo contrario no se puede emplear el
algoritmo de Ruffini.

Para aplicar la regla de Rufini se debe de seguir todo un procedimiento, así


que continuación vamos a resolver un ejemplo paso a paso para ver cómo se
hace la regla de Ruffini (o método de Ruffini).

Ejemplo de la Regla de Ruffini


 Resuelve la siguiente división de polinomios usando la regla de
Ruffini:

(x3 + 3x2 – 1) : (x – 2)

Primero de todo debemos dibujar dos líneas perpendiculares cortándose, y


luego colocar el dividendo y el divisor de la siguiente forma:

Como puedes ver, debemos poner los coeficientes del polinomio dividendo en
la parte de arriba ordenados de mayor a menor grado, y el término
independiente del polinomio divisor lo situamos en la izquierda de la
caja cambiado de signo.
Atención: Si el polinomio dividendo no tiene un término de un determinado
grado (polinomio incompleto), se pone un 0 en su lugar. Por ejemplo, en este
caso el polinomio (x3 + 3x2 – 1) no tiene monomio de grado 1, por eso hemos
puesto un 0 en su lugar.

Una vez hemos posicionado los polinomios que intervienen en la


operación, bajamos el primer número directamente a la fila de abajo:

Ahora viene el paso que caracteriza la regla de Ruffini: multiplicamos el


número de abajo por el número de la izquierda y colocamos el resultado en
la siguiente columna:

Y sumamos los números de la columna, poniendo el resultado de la suma


justo debajo:
Así pues, el método de Ruffini consiste en ir repitiendo este proceso. Por lo
tanto, volvemos a hacer lo mismo: multiplicamos el número de abajo por el
número de la izquierda, ponemos el resultado en la siguiente columna y,
finalmente, hacemos la suma de los números que están alineados
verticalmente:

Y vamos repitiendo el mismo procedimiento sucesivamente hasta el final.


Primero hacemos el producto del número de abajo por el número de la
izquierda, luego colocamos el resultado en la siguiente columna y, por
último, sumamos los números de la misma columna:

De modo que cuando hemos completado todas las columnas significa que ya
hemos terminado la división de polinomios.
Así que solo nos falta hallar el resultado de la división de los polinomios:

 El resto de la división entre los dos polinomios es el último número de


la fila de abajo, por lo que en nuestro caso el residuo es igual a 19. Se
suele indicar el resto poniendo una barra a la izquierda y otra debajo
de dicho número.

 El cociente de la división polinomial lo determinan los otros valores


obtenidos, que son los coeficientes del polinomio del cociente. El
primer número empezando por la derecha corresponde al coeficiente
del término grado 0, el siguiente número se trata del coeficiente del
término de grado 1, el siguiente del grado 2, el siguiente del grado
3,… y así hasta el final. Por lo tanto:

Ejercicios resueltos de la regla de Ruffini


A continuación, dispones de varios ejercicios resueltos paso a paso sobre la
regla de Ruffini para que puedas practicar y acabes de entender cómo
resolver divisiones de polinomios con este método. Te recomendamos que
intentes hacer cada ejercicio y luego compruebes si lo has hecho bien
mirando la corrección.
Ejercicio 1

Realiza la siguiente división de polinomios con la regla de Ruffini:

(2x3 + 4x2 + 6x – 5) : (x + 2)

Por tanto, el resultado de la división entre los dos polinomios es:

Cociente: 2x2 + 6
Resto: - 17

Ejercicio 2

Calcula la siguiente división de polinomios mediante la regla de Ruffini:

(3x4 + 2x3 – 4x2 – 5x + 4) : (x + 1)

En conclusión, el resultado de dividir a los dos polinomios es:

Cociente: 3x3 – x2 – 3x - 2
Resto: 6
Ejercicio 4

Encuentra el valor de la incógnita m para que el resto de la siguiente


división de polinomios sea equivalente a 5:
(x3 + 4x2 – 3x + m) : (x – 1)

Como el divisor es de la forma (x-r) o (x+r) podemos aplicar la regla de Ruffini para
resolver la división. Así que aplicamos el método de Ruffini arrastrando la
incógnita m:

Ahora igualamos el residuo obtenido a 5, porque el resto tiene que ser 5:

m+2=5→m=5–2→m=3

Por lo tanto, cuando la variable m sea equivalente a 3 el resto de la división


entre los polinomios será igual a 5.

Ejercicio 5

Determina el valor del parámetro m para que el resto de la siguiente


división polinómica dé 3:

(x3 – x2 + mx + 7) : (x + 1)

Como el divisor es de la forma (x-r) o (x+r) podemos aplicar la regla de


Ruffini para resolver la división. Por lo tanto, empleamos el método de
Ruffini arrastrando la incógnita m:
Ahora igualamos la expresión del resto conseguida a 3, ya que el residuo de
la división tiene que ser igual a 3:

5–m=3→m=2

Más aplicaciones de la regla de Ruffini


Como se ha explicado, la regla de Ruffini se usa principalmente para hacer una
división entre polinomios. Sin embargo, la regla de Ruffini también sirve para
hacer otros cálculos, a continuación vamos a ver todos y cada uno de ellos.

Raíces de un polinomio
Se pueden determinar fácilmente las raíces de un polinomio mediante la regla de
Ruffini. Por si no sabes qué es la raíz de un polinomio, vamos a repasar su
definición:

Las raíces (o ceros) de un polinomio son los valores que anulan el polinomio. O
dicho con otras palabras, las raíces de un polinomio son todos aquellos valores que
al evaluarlos en el polinomio su valor numérico es igual a 0.

P(a) = 0 → a es una raíz de P(x)


Por otra parte, sabemos por el teorema del resto que, si el valor numérico de un
polinomio para un determinado valor a es nulo, necesariamente el resto de la
división de dicho polinomio entre (x – a) también debe de ser 0.

P(a) = 0 → resto de P(x) : (x – a) es 0


Por lo tanto, si al utilizar la Regla de Ruffini para dividir un polinomio P(x) entre
otro polinomio de la forma (x – a) obtenemos un resto igual a 0, significa que a es
una raíz del polinomio P(x)

Seguro que con un ejemplo se entiende mejor:

Ejemplo: comprueba si x = 2 es raíz del polinomio

P(x) = x3 – x2 – 4x + 4
Para comprobar si el valor dado se trata de una raíz del polinomio, simplemente
tenemos que aplicar el método de Ruffini con dicho polinomio y dicho valor:
Como el resto obtenido de la regla de Ruffini es igual a cero, quiere decir que
efectivamente x = 2 es una raíz del polinomio P(x)

Factorización de polinomios
La regla de Ruffini es el método que se suele aplicar para factorizar polinomios, ya
que permite saber de manera rápida todas las raíces de un polinomio de grado 3, 4,
5, etc.

Así pues, veamos cómo se factoriza un polinomio con el algoritmo de Ruffini


mediante un ejemplo:

 Factoriza el siguiente polinomio de tercer grado:

P(x) = x3 – 2x2 - 5x + 6
Lo primero que debemos hacer es hallar todas las raíces del polinomio. Y las
posibles raíces de un polinomio son los divisores del término independiente, que en
este caso 6. Por tanto:
Posibles raíces del polinomio: +1, -1, +2, -2, +3, -3, +6, -6

Ahora tenemos que ir probando de dividir el polinomio entre cada uno de estos
valores con la regla de Ruffini. Si el resto de la división es igual a 0 significa que el
valor es una raíz del polinomio, en cambio, si el resto de la división es distinto de 0
el valor no es una raíz del polinomio. De modo que al probar la regla de Ruffini con
todos los números solo se anula el resto en los siguientes tres casos:

Por lo tanto, las raíces del polinomio del problema son aquellos valores con los que
se anula el resto, esto es:
x = 1 x = -2 x = 3
Finalmente, para factorizar el polinomio debemos expresar cada raíz x = a en forma
de factor del tipo (x – a), es decir, por cada raíz debemos poner un paréntesis con
una x y la raíz hallada cambiada de signo:

P(x) = (x – 1) (x + 2) (x – 3)

Como puedes ver, hemos conseguido descomponer el polinomio en factores usando


la regla de Ruffini.

Calcular el valor numérico de un polinomio


Aunque parezca sorprendente, se puede determinar el valor numérico de un
polinomio a través de la regla de Ruffini gracias al teorema del resto.

Así pues, gracias al teorema del resto podemos averiguar el valor numérico de
cualquier polinomio. Veamos cómo se hace mediante un ejemplo:

Calcular el valor de P(x) parta x = 2 aplicando la regla de Ruffini, siendo

P(x) = x3 – 4x2 + 2x – 5

Para hallar el valor numérico del polinomio para el valor x = 2 lo único que
debemos hacer es usar la regla de Ruffini con el polinomio y dicho valor:

De manera que, a partir del teorema del resto, sabemos que el valor numérico del
polinomio coincide con el resto de la división polinómica. Por lo tanto, el valor
numérico del polinomio en x = 2 es -9.

P(2) = -9
Por otro lado, podemos comprobar que la regla de Ruffini está bien aplicada
calculando el valor numérico numéricamente:
Resolver ecuaciones de tercer grado o superior
Otra aplicación de la regla de Ruffini es resolver ecuaciones de grado superior a 2,
ya que en estos casos no existe una fórmula como en la ecuación de segundo grado.
Veamos pues cómo se hace mediante un ejemplo:

 Resuelve la siguiente ecuación de tercer grado utilizando la regla de Ruffini:

Debemos tratar la ecuación como si fuese un polinomio. Entonces, tenemos que


calcular tantas raíces del «polinomio» por la regla de Ruffini hasta obtener una
ecuación de segundo grado. En este caso es una ecuación de grado 3, por lo que solo
es necesario determinar una raíz del «polinomio»:

De manera que una solución de la ecuación será x = 1 Pues para hallar las otras
soluciones, debemos igualar a 0 el polinomio obtenido en el cociente de la regla de
Ruffini:

x2 – 5x – 14 = 0
Y ahora resolvemos la ecuación de segundo grado resultante con su correspondiente
fórmula:
En conclusión, las 3 soluciones de la ecuación de tercer grado son:

x = 1 x = 7 x = -2

Teorema del resto (o del residuo)


En matemáticas, el teorema del resto dice que el resto de la división de un
polinomio cualquiera P(x) entre otro polinomio de la forma (x-a) es igual al
valor numérico del polinomio P(x) para el valor x=a, es decir, el resto de la
división P(x):(x-a) es equivalente a P(a).

Ejemplo del teorema del resto


Una vez hemos visto en qué consiste el teorema del resto, veamos un
ejemplo práctico de su aplicación:

 Calcula el resto de la división entre los siguientes dos polinomios:


Para hallar el resto (o residuo) de la división polinómica podemos
aprovechar el teorema del resto, porque en este caso el polinomio divisor es
de la forma (x-a), es decir, es de primer grado, el coeficiente de la variable x
es 1 y tiene término independiente.

Así que aplicamos el teorema del resto, el cual dice que el resto de una
división como esta es igual al valor numérico del polinomio dividendo
evaluado en el término independiente del polinomio divisor cambiado de
signo, esto es, P(1).

Por lo tanto, para encontrar el resto de la división tenemos que evaluar el


polinomio en x=1:

De modo que el resto de la división entre los polinomios es 2.

Por otro lado, también podemos comprobar con la regla de Ruffini para
dividir polinomios que el resto coincide con el resultado que hemos
encontrado:

Como puedes ver, es mucho más rápido y fácil determinar el resto de una
división de un polinomio entre un binomio con el teorema del resto que con
la regla de Ruffini, ya que se hacen muchos menos cálculos.
Teorema del resto y del factor
A partir del teorema del resto y de la definición de raíz (o cero) de un
polinomio podemos deducir el teorema del factor. Así pues, el teorema del
factor implica lo siguiente:

El teorema del factor dice que un polinomio P(x) es divisible por otro
polinomio de la forma (x-a) si, y solo si, P(a)=0. Y, en tal caso, significa que a
es una raíz o cero del polinomio P(x).

Además, según el teorema del residuo, esto quiere decir que si un polinomio
es divisible por otro polinomio, el resto de dicha división es nulo, ya que
P(a)=0.

Por ejemplo, si tenemos un determinado polinomio:

Este polinomio es divisible por el binomio (x-2) porque P(2)=0:

Como x=2 anula el polinomio P(x), significa que x=2 es una raíz de dicho
polinomio.

Y, además, como P(2)=0, podemos saber gracias al teorema del resto que el
residuo de la división

es igual a 0.

Ejercicios resueltos del teorema del resto


Para acabar de entender el teorema del resto, hemos preparado unos
ejercicios resueltos paso a paso para que puedas practicar. Te aconsejamos
que primero intentes hacer el ejercicio por tu cuenta y luego verifiques si lo
has hecho correctamente.

Ejercicio 1

Encuentra, por el teorema del resto, el resto de la división


polinomial P(x)/Q(x), siendo los polinomios que intervienen en la operación:
El polinomio divisor está compuesto solamente por un término de primer
grado y un término independiente y, además, el coeficiente del término de
primer grado es 1. Por tanto, podemos utilizar el teorema del resto.

Y para aplicar el teorema del resto simplemente hay que evaluar el


polinomio dividendo en el término independiente del polinomio divisor
cambiado de signo, o dicho de otra forma, debemos calcular P(2).

De modo que el resto de la división entre los dos polinomios es 21.

Ejercicio 2

Dado el polinomio P(x) = (x4 – 2x3 + 5x2 – 3x + 4) halla el resto que se


obtiene al dividirlo por cada uno de los siguientes polinomios:

a) (x – 1)
b) (x + 1)
c) (x + 2)
d) (x – 3)

Como todos los polinomios divisores cumplen con las condiciones del
teorema del resto, podemos usar dicho teorema para determinar el resto de
cada división:
Ejercicio 3

Calcula cuánto tiene que valer el parámetro m para que el resto de la


división de polinomios P(x) / Q(x) sea igual a 3, siendo ambos polinomios:

En este caso particular, el polinomio que está dividiendo está formado por
un monomio de primer grado y un término independiente y, a parte, el
coeficiente del monomio de primer grado es 1. Por lo que podemos usar el
teorema del resto.

Y para emplear el teorema del resto sencillamente hay que sustituir el


término independiente del polinomio divisor cambiado de signo donde en el
polinomio que es dividido haya una x, de modo que tenemos que resolver P(-
3).

Pero evidentemente obtenemos un resultado en función de la


incógnita m Sin embargo, el enunciado del problema nos dice que el resto
debe ser igual a tres, por lo tanto, tenemos que igualar el resto hallado a 3:

3m – 63 = 3

Y, finalmente, resolvemos la ecuación:

3m = 3 + 63
3m = 66

m = 22

Ejercicio 4

Determina con el teorema del factor y del resto si el polinomio P(x) es


divisible por el polinomio Q(x)

Para que el polinomio P(x) sea divisible por el polinomio Q(x) la división
entre esos dos polinomios debe ser exacta y, por lo tanto, el resto debe ser
nulo.

Entonces, como el polinomio divisor es (x + 2) por el teorema del factor y el


teorema del resto sabemos que el polinomio P(x) será divisible por el
polinomio Q(x) si se cumple P(-2) = 0 Así que debemos mirar si se verifica
esta igualdad:

P(-2) = 0?

Efectivamente, el resto de la división P(x) / Q(x) es igual a 0, con lo que el


polinomio P(x) sí que es divisible entre el otro polinomio Q(x)

Historia de los polinomios


Las expresiones algebraicas, como por ejemplo los polinomios, se usan en los
problemas más antiguos de la matemática. Sin embargo, el álgebra que
entendemos y utilizamos nosotros hoy en día se empezó a desarrollar en el
siglo XV. A continuación, haremos un repaso de la evolución histórica de los
polinomios.

Ya en las civilizaciones antiguas de Egipto y Babilonia se planteaban


resolver ecuaciones de primer o de segundo grado y relaciones del estilo a2 +
b2 = c2 mediante las propiedades de los polinomios. Más tarde, alrededor del
año 300 a.C., Euclides desarrolló un método que permitía resolver algunos
de estos tipos de ecuaciones desde un enfoque geométrico.

Más tarde, en la época medieval, los islámicos consiguieron generalizar


algunas ecuaciones en forma de binomios, y ya se usaba la letra X como
variable de los polinomios. Así pues, en esa época ya se sabía cómo resolver
polinomios lineales y cuadráticos, pero los polinomios de tercer grado
siempre han resultado ser más difíciles históricamente. Fue el matemático
italiano Leonardo de Pisa, también conocido como Fibonacci, quien en el
siglo XIII logró hacer una primera aproximación de los polinomios cúbicos
(x3 + 2x2 + cx = d). Y, finalmente, durante el principio del siglo XVI, los
matemáticos italianos Tartaglia, Scipone del Ferro y Gerolamo Cardano
descifraron un método que servía para hallar las raíces de este tipo de
polinomios.

Cabe destacar que este fue un gran paso no solo en la evolución de los
polinomios, sino de las matemáticas en general, ya que a partir de este
avance surgirían los números complejos más adelante. Pero este tema ya lo
discutiremos en otro artículo porque da para mucho debate.

Siguiendo con la historia de los polinomios, en el siglo XVI los científicos


Tartaglia y Cardano fueron también los responsables de descubrir una
fórmula que permitía solucionar polinomios de cuarto grado. Por contra, los
polinomios de quinto grado aún se resistían y no se les encontraba ninguna
solución. De hecho, en 1824, el noruego Niels Henrik Abel logró demostrar
que no puede existir ninguna fórmula para polinomios de grado 5 o superior,
resulta matemáticamente imposible.

Por otro lado, antes de esta demostración, durante el siglo XVII René
Descartes publicó su famosa obra ‘La Géométrie’. En ella explicó la relación
entre la geometría y el álgebra y, en nuestro caso lo más importante,
introdujo la gráfica de una ecuación polinómica. Es decir, logró deducir cómo
representar una función polinómica en un gráfico. Aunque esto quizás ahora
puede parecer como algo muy simple de realizar, en aquella época resultó
ser un gran avance.

Actualmente, los polinomios se utilizan en la gran mayoría de problemas


matemáticos. Por eso los polinomios ya se empiezan a enseñar en los
institutos en los cursos de 1º ESO y 2º ESO y se profundiza en el concepto
resolviendo tantos ejercicios en 3º ESO y 4º ESO, e, incluso, en Bachillerato.

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