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Variaciones corológicas de Lyncodon patagonicus

Lyncodon
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Mastozoología Neotropical / J. Neotrop. Mammal.

; 8(1):21-39 ISSN 0327-9383


©SAREM, 2001

VARIACIONES COROLÓGICAS DE
Lyncodon patagonicus (CARNIVORA, MUSTELIDAE)
DURANTE EL CUATERNARIO

Francisco J. Prevosti 1 y Ulyses F.J. Pardiñas 2


1
Licenciatura en Biología, Facultad de Ciencias Naturales y Museo (UNLP). CC. 223, 1900 La Plata,
E-mail: protocyon@[Link]; 2 Departamento Científico Paleontología Vertebrados, Museo de La Pla-
ta, Paseo del Bosque s/n, 1900 La Plata. E-mail: ulyses@[Link]

RESUMEN. El poco conocido mustélido Lyncodon patagonicus (de Blainville, 1842) posee una
distribución básicamente andino-patagónica (sur de Chile y Argentina), en estepas graminosas
y arbustivas, bosque xerófilo y matorral, bajo condiciones climáticas áridas-semiáridas (pre-
cipitación media anual < 700 mm). En este trabajo se revisa el registro fósil y distribución
actual, en relación a los cambios climático-ambientales ocurridos en la región durante el
Cuaternario. Para sedimentos del Pleistoceno-Holoceno se cuenta con varios hallazgos en
localidades fuera de su área de distribución actual. Así, los registros más antiguos provienen
de Luján (34° 34' S 59° 06' O) y Santa Clara del Mar (37° 49' S 57° 29' O), ambos referibles
al Lujanense (Pleistoceno tardío). Mientras que la procedencia estratigráfica del primero es
poco precisa, para Santa Clara del Mar un fechado acota la antigüedad en 24450 ± 150 años
14
C AP. En los últimos 10 ka se lo registra en dos contextos para el Holoceno temprano
–Manuel J. García (34° 40' S 59° 26' O) y Arroyo Seco sitio 2 (38° 22' S 60° 16' O)– y en
uno del Holoceno tardío (Cortaderas, 38° 21' S 61° 06' O). Estas paleodistribuciones estarían
relacionadas con condiciones climáticas de mayor aridez imperantes en la región pampeana
durante el Ultimo Máximo Glacial (Lujanense) y en varios momentos del Holoceno. Regímenes
de menor humedad y mayor continentalidad habrían favorecido la dispersión de L. patagonicus
y otros taxones propios de ambientes erémicos (e. g., Lestodelphys halli, Tolypeutes matacus),
con una componente principalmente longitudinal.

ABSTRACT: Corologic variations of Lyncodon patagonicus (Carnivora, Mustelidae) dur-


ing the Quaternary. The poorly known Patagonian weasel Lyncodon patagonicus (de Blainville,
1842) has an Andean-Patagonian distribution (southern Chile and Argentina), in herbaceous
and shrub steppes, xerophytic woodlands, under arid-semiarid climatic conditions (annual
mean precipitation < 700 mm). In this paper the fossil and modern record of this carnivore is
revised and related to the Quaternary climatic changes. Several findings at Pleistocene-Ho-
locene deposits are located beyond the present distribution. The oldest records were found in
Luján (34° 34' S 59° 06' W), and Santa Clara del Mar (37° 49' S 57° 29' W), both referred to
the Lujanian (Late Pleistocene). The former has a dubious stratigraphical provenance, but the
latter is dated as 24450 ± 150 yr BP. For the last 10 ka L. patagonicus occurred in two
archaeological sites from the Early Holocene –Manuel J. García (34° 40' S 59° 26' W), and
Arroyo Seco sitio 2 (38° 22' S 60° 16' W)– and one from the Late Holocene (Cortaderas, 38°
21' S 61° 06' W). This paleodistribution may be related to dryer conditions of the Last Glacial
Maximum (Lujanian). During the Holocene, lower precipitation and greater continentality fa-
vored the expansion of L. patagonicus and other mammals (e. g., Lestodelphys halli, Tolypeutes
matacus), with a main longitudinal component.

Palabras clave: Argentina, Carnivora, Lyncodon, Cuaternario, distribucion, paleoambientes.

Key words: Argentina, Carnivora, Lyncodon, Quaternary, distribution, paleoenvironments.

Recibido 20 julio 2000. Aceptación final 28 marzo 2001.


22 Mastozoología Neotropical / J. Neotrop. Mammal.; 8(1):21-39 F.J. Prevosti y U.F.J. Pardiñas

INTRODUCCIÓN distantes cientos de kilómetros de su área de


distribución actual. Este hecho es común a
Lyncodon patagonicus (de Blainville, 1842), otros mamíferos y aves que, durante los últi-
el “huroncito patagónico”, es uno de los car- mos millones de años, sufrieron variaciones
nívoros menos conocidos de la América Me- en sus geonemias en virtud de cambios
ridional. Esta afirmación se fundamenta en el climático-ambientales (véase Tonni y Cione,
número y tenor de los trabajos realizados so- 1995).
bre la especie. A las menciones de localida- En este trabajo se realiza una revisión de
des de colecta sólo se pueden agregar algu- los materiales fósiles referibles a Lyncodon
nos datos anatómicos y parasitológicos patagonicus. La misma intenta trazar la his-
(Pocock, 1926; Pascual, 1958; Castro y toria de su distribución durante el Cuaternario,
Cicchino, 1988) o del registro fósil (Tonni et con énfasis en el registro paleontológico de la
al., 1985). Pero es el campo de la historia región pampeana y su relación con los cam-
natural de este mamífero el que más carece bios climático-ambientales ocurridos en lati-
de contribuciones, contándose en la actuali- tudes medias de la Argentina para el mismo
dad con unas pocas observaciones realizadas segmento temporal. En este contexto, se brin-
durante el siglo pasado (e.g., Doering, 1881; da particular atención a la distribución actual
Koslowsky, 1904) y repetidas –con escasos de este mustélido a través de un seguimiento
agregados– por autores posteriores (Cabrera y de los registros existentes y de las variacio-
Yepes, 1940; Redford y Eisenberg, 1992). nes ambientales de los últimos 100 años.
La historia taxonómica de este carnívoro es
llamativamente estable. Luego de su descrip- MATERIALES Y MÉTODOS
ción como “Mustela patagonica”, llevada a
cabo por de Blainville en 1842, fue incluido Se revisaron todos los ejemplares actuales y fósiles
en el género Lyncodon por Burmeister (1879), referidos al género existentes en los siguientes re-
originalmente creado como subgénero por positorios: Museo de La Plata, Departamentos Cien-
Gervais en d’Orbigny (1845). Sin embargo, tíficos Paleontología Vertebrados y Zoología
Vertebrados (MLP), Museo Argentino de Ciencias
sobre su posición supragenérica aún no hay
Naturales “Bernardino Rivadavia”, División
consenso. Si bien aparenta ser clara su relación Mastozoología y Paleontología (MACN), Instituto
con algunos géneros de mustélidos vivientes y Miguel Lillo, Colección Mamíferos (CML), Co-
extintos –e. g., Galictis, †Stipanicicia– cier- lección Elio Massoia y familia (CEMF) y Museo
tos autores (Wozencraft, 1989, 1993; McKen- de Ciencias Naturales de Santa Clara del Mar
na y Bell, 1998) lo ubican en la subfamilia (MSC). La ubicación geográfica (Fig. 1) de las
Mustelinae. Otros, fundamentalmente con un localidades mencionadas en este trabajo, con sus
criterio paleontológico, consideran válida la correspondiente coordenadas, se brinda en el Apén-
subfamilia Galictinae (e. g., Reig, 1956; dice 1, mientras que el listado de ejemplares ac-
tuales se incluye en el Apéndice 2.
Martin, 1989; Berman, 1994; Anderson, 1989)
Las medidas (Tabla 1) fueron tomadas con ca-
incluyendo a Lyncodon en la misma. Baskin libre manual con dos centécimos de precisión, si-
(1998), en un análisis cladístico sobre los guiendo el criterio de Reig y Ruprecht (1989) y
mustélidos del Terciario de América del Norte, Hall (1951). La notación para elementos dentarios
considera a la tribu Galictini dentro de la superiores e inferiores, respectivamente, es la si-
subfamilia Mustelinae, incluyendo los géne- guiente: C/c, P2/p2, P3/p3, P4/p4, M1/m1; de los
ros †Cernictis, †Trigonictis, †Sminthosinis y mismos se han tomado los anchos (A) y largos (L)
†Lutravus junto a Galictis y Lyncodon. Cabe máximos, a excepción del LM1 que fue medido
aquí recordar que Pocock (1921) erigió una sobre el borde labial.
En este trabajo se sigue el esquema geocrono-
subfamilia monotípica –Lyncodontinae– para
lógico propuesto por Cione y Tonni (1995a, 1995b).
el huroncito patagónico. Las referencias sobre las unidades litoestratigráfi-
Pese a que el registro paleontológico de cas empleadas puede consultarse en Fidalgo (1992)
Lyncodon patagonicus es muy incompleto, se y las fitogeográficas se utilizan en el sentido de
han exhumado restos en algunas localidades Cabrera (1971).
DISTRIBUCIÓN DE Lyncodon patagonicus 23

Fig. 1. Registros actuales (círculos) y fósiles (estrellas = Pleistoceno, cuadrados = Holoceno) para Lyncodon patagonicus.
Referencias en el Apéndice 1.
Recent (circles) and fossil (stars = Pleistocene, squares = Holocene) records for L. patagonicus. References in
Appendix 1.

RESULTADOS Mustela (Lyncodon) Gervais en d´Orbigny, 1845:


685.
1. Taxonomía Lyncodon: Burmeister, 1879: 160-161.

Orden CARNIVORA Bowdich, 1821 Especie tipo: Mustela patagonica de Blain-


Familia MUSTELIDAE Fischer, 1817 ville, Ostéographie, ou description iconographi-
Subfamilia MUSTELINAE Fischer, 1817 que comparée du squelette et du système den-
taire des mammifères récents et fossiles...par
Género Lyncodon Gervais, 1845
H.-M. Ducrotay de Blainville,...précédé d’une
Mustela Blainville, 1842: lám. 2 (partim, non étude sur la vie et les travaux de M. de Blain-
Linnaeus, 1758). ville, par M. P. Nicard, J.-B. Baillière et fils,
Tabla 1. Medidas cráneo-dentarias (en mm) de Lyncodon patagonicus del Pleistoceno-Holoceno de Argentina. Para las medidas de los ejemplares actuales (véase

24 Mastozoología Neotropical / J. Neotrop. Mammal.; 8(1):21-39


Apéndice 2) se brinda media, desvío estándar (entre paréntesis), número de ejemplares medidos y rango (entre paréntesis).
Cranial and dental measurements (in mm) of L. patagonicus from Pleistocene-Holocene of Argentina. For the recent specimens (see Appendix 2) the media,
standard deviation (between parenthesis), number of measurement specimens, and range (between parenthesis) are given.

MLP 94-VIII-10-19
MLP 92XII-25-25
MLP 95-X-1-1

MLP 96-V-2-3
MLP 96-V-2-2
MLP 96-V-1-1

MSC-CN-1053

MACN 10639
MACN10638

MACN S/N
Lyncodon patagonicus
(ejemplares actuales)

Largo máximo del cráneo 46,5 49,46 (2,53) 11 (45,9-53,1)


Largo cóndilobasal 48,1 51,87 (2,88) 11 (46,9-55,4)
Ancho mastoideo 24,3 27,15 (1,59) 11 (24,5-25,6)
Ancho de la caja craneana 25,4 22,2 23,73 (0,78) 11 (22,8-25,6)
Ancho bicigomático máximo 28,3 31,41 (1,85) 9 (29-33,8)
Ancho interorbitario mínimo 13,7 11,9 11,9 12,2 13,81 (0,94) 11 (12,4-15,4)
Ancho de la constricción postorbitaria 12,2 9,2 11,8 11,5 11,01 (1,06) 11 (9,5-12,2)
Largo del paladar 21,1 23,02 (1,84) 11 (20-25,5)
Ancho del paladar 17,1 17,47 (0,87) 10 (16,2-18,9)
Largo de la bulla timpánica 13,9 15,2 15,9 14,88 (0,66) 11 (14,1-16,3)

F.J. Prevosti y U.F.J. Pardiñas


Ancho de la bulla timpánica 10,0 8,8 9,4 10,24 (0,70) 10 (9,2-11,4)
Altura del cráneo 14,9 16,5 (0,63) 10 (15,3-17,3)
Altura del rostro en el borde posterior del M1 14,2 12,5 14,49 (0,88) 11 (12,6-15,9)
Ancho del rostro a nivel forámenes infraorbitarios 18,6 17,7 20,08 (1,91) 11 (17,8-24,4)
Ancho del rostro a nivel de los caninos 13,5 11,8 12,48 (1,28) 11 (11-14,3)
Largo mandibular máximo 30,3 28,8 27,1 28,3 30,42 (2,44) 7 (25,9-33)
DISTRIBUCIÓN DE Lyncodon patagonicus
(Cont.)

Altura del proceso coronoides 12,5 13,5 13,5 16,1 14,5 (1,57) 7 (12,2-16,8)
Altura de la rama horizontal 6,1 5,3 5,0 7,3 6,8 6,0 6,1 6,3 5,98 (0,45) 7 (5,4-6,7)
Ancho de la serie incisiva superior 5,1 5,51 (0,46) 7 (5-6,3)
Largo C-M1 13,9 15,22 (1,07) 7 (14-16,6)
Largo del M1 2,1 2,1 2,5 2,27 (0,44) 10 (1,5-2,9)
Ancho del M1 4,6 4,8 4,9 4,61 (0,36) 10 (4,1-5,1)
Largo del P4 6,5 5,3 5,92 (0,51) 10 (4,9-6,5)
Ancho del P4 3,4 3,4 3,67 (0,31) 10 (3,2-4,1)
Largo del P3 3,4 3,1 (0,17) 7 (2,9-3,3)
Ancho del P3 1,5 1,7 (0,12) 7 (1,5-1,9)
Largo del C 2,8 3,21 (0,23) 7 (2,9-3,5)
Ancho del C 2,1 2,28 (0,25) 7 (1,9-2,6)
Ancho de la serie incisiva inferior 4,4 4,22 (0,58) 5 (3,6-5,1)
Largo c-m1 17,2 16,3 17,7 17,45 (1,27) 6 (15,9-18,9)
Largo del m1 7,5 6,0 6,9 6,2 6,7 6,6 7,5 8,1 6,52 (0,70) 7 (5,4-7,6)
Ancho del m1 2,6 2,5 2,0 2,6 2,9 2,8 2,6 2,7 2,37 (0,27) 7 (2-2,7)
Largo del p4 3,8 3,8 3,6 4,1 3,5 3,8 3,55 (0,43) 7 (3,1-4,1)
Ancho del p4 2,1 1,7 1,9 2,1 2,0 1,9 1,94 (0,27) 7 (1,5-2,3)
Largo del p3 2,2 3,3 2,7 2,5 2,51 (0,37) 6 (2-3,1)
Ancho del p3 1,4 1,7 1,5 1,7 1,56 (0,12) 6 (1,4-1,7)
Largo del c 2,7 3,6 3,8 3,46 (0,58) 6 (2,7-4,3)
Ancho del c 2,4 2,4 3,3 2,63 (0,36) 6 (2-3,4)

25
26 Mastozoología Neotropical / J. Neotrop. Mammal.; 8(1):21-39 F.J. Prevosti y U.F.J. Pardiñas

1839-1864, 4 volumes. Mammalia, partie 10 (Vi- gulo interno del P4 reducido; bulla timpánica
verra): 1, 1842. no tan inflada como en †L. bosei; distancia
Especies incluidas: Lyncodon patagonicus entre el proceso postglenoideo y el borde an-
(de Blainville, 1842) y †L. bosei Pascual, 1958 terior de la bulla timpánica menor que en †L.
Diagnosis enmendada: galictino de menor bosei; borde lateral externo de la rama hori-
tamaño que Galictis cuja; premolares inferio- zontal recto; borde anterior de la fosa
res transversalmente comprimidos; P2 (cuan- masetérica terminando por detrás del borde
do está presente) dentro de la línea de la serie posterior del m1 (basada en Cabrera y Yepes,
dentaria; P4 con talón expandido hacia atrás 1940 y Pascual, 1958).
con una cúspide posterior al protocono, me- Distribución (Fig. 1): Chile y Argentina;
nos desarrollada que en Galictis; m1 sin me- Pleistoceno tardío (Lujanense)-Holoceno.
tacónido; ancho de la constricción postorbital Material referido, procedencia geográfi-
menor que el ancho interorbitario mínimo; ca y estratigráfica: MLP 96-V-1-1 (Figs. 2 y
arcadas cigomáticas fuertemente convexas; 3), cráneo, mandíbula y postcráneo articulado
distancia entre el proceso postorbital y el bor- (ejemplar adulto), MLP 96-V-2-2 (Fig. 3),
de anterior de la bulla timpánica proporcio- cráneo incompleto, ambos hemimaxilares y
nalmente menor que en Galictis; bulla timpá- hemimandíbulas y postcráneo (ejemplar juve-
nica más inflada que en Galictis y †Stipani- nil) y MLP 96-V-2-3, fragmento de cráneo,
cicia; meato auditivo externo poco desarro- ambos hemimaxilares y hemimandíbulas y
llado (basada en Zetti, 1967). postcráneo (ejemplar juvenil). Cercanías de
Distribución: Chile y Argentina, Pleistoceno la Estación Manuel J. García. Niveles inno-
temprano-medio (Ensenadense)-Holoceno. minados entre el Miembro Guerrero y el
Miembro Río Salado de la Formación Luján
Lyncodon patagonicus (de Blainville, 1842) (Holoceno inferior, véase Tonni, 1990; Lez-
(Figs. 2, 3, 4, 5 y Tabla 1) cano et al., 1993);
MACN 10638, fragmento de hemimandí-
Mustela patagonica de Blainville, 1842: lám. 2
Mustela (Lyncodon) patagonica: Gervais en bula izquierda, MACN 10639, fragmento de
d´Orbigny, 1845: 685 hemimandíbula con m1, MACN s/n, fragmen-
Mustela quiqui Burmeister, 1861: 408 (non Molina, tos de hemimandíbula izquierda y derecha.
1782) Las Lagunitas, cercanías de Villa Mercedes.
Mustela anticola Burmeister, 1869: 454 (nomen “Pampeano arenoso” (¿Pleistoceno?); MACN
nudum) A-1331, mandíbula. Cercanías de Córdoba.
Lyncodon patagonicus: Burmeister, 1879: 161 “Bonaerense” (sensu Ameghino, 1889; Pleis-
Lyncodon lujanensis Ameghino, 1888: 6 toceno superior). Este resto se halla actual-
Lyncodon patagonicus thomasi Cabrera, 1929: 20
mente perdido;
Localidad tipo: “Nous avons rencontré cette MSC-CN-1053, hemimandíbula izquierda
espéce prés du Rio Negro en Patagonie, oú elle est incompleta. Camet Norte. Facies Camet Norte
trés-rare” (d’Orbigny y Gervais, 1847: 21). (nivel basal) de la Formación Santa Clara del
Holotipo: no designado. Mar (Pleistoceno superior, Pardiñas et al., 1998);
Diagnosis enmendada: pelaje dorsal gris MLP s/n, hemimandíbula incompleta. Sitio
oscuro, con una mancha nucal de color negro 2 de la localidad arqueológica Arroyo Seco.
por detrás de la banda frontal blanca, la que Formación La Postrera (Holoceno inferior;
se prolonga en los costados hasta los hom- Fidalgo et al., 1986). Este resto se halla ac-
bros; pelaje ventral y del rostro color negro; tualmente perdido;
sin P2/p2 y m2; protocono del P4 no despla- MLP 92-XII-25-25 (Fig. 3), hemimandíbula
zado mesialmente y medialmente como en izquierda incompleta con alvéolo del canino
†L. bosei; borde posterior del talón del P4 y p3-m1. Sitio arqueológico Cortaderas. Ni-
más perpendicular con respecto al paracono- veles innominados referibles al Holoceno
metastilo que en †L. bosei; cúspide posterior superior (Politis et al., 1983);
al protocono en el P4 reducida o ausente; cín- MLP 95-X-1-1 (Figs. 2 y 3), cráneo incom-
DISTRIBUCIÓN DE Lyncodon patagonicus 27

Fig. 2. Cráneos de Lyncodon patagonicus del Pleistoceno-Holoceno de Argentina (de izquierda a derecha): MLP 96-V-
1-1 en norma dorsal y ventral (M. J. García, Buenos Aires, Holoceno temprano); MLP 95-X-1-1, en norma dorsal
(Luján, Buenos Aires, Pleistoceno tardío, holotipo de L. lujanensis Amegh.). Escala = 3 cm.
Skulls of L. patagonicus from Pleistocene-Holocene of Argentina (from left to right): MLP 96-V-1-1 dorsal and
ventral view (M. J. García, Buenos Aires, Early Holocene); MLP 95-X-1-1, dorsal view (Luján, Buenos Aires,
Late Pleistocene, holotype of L. lujanensis Amegh.). Scale = 3 cm.

Fig. 3. Restos mandibulares de Lyncodon patagonicus


del Pleistoceno-Holoceno de Argentina (de arri-
ba hacia abajo): MLP 96-V-1-1 [largo m1: 6,0
mm], hemimandíbula derecha en norma labial y
MLP 96-V-2-2 [largo dp4: 5,2 mm], hemiman-
díbula derecha en norma labial (ambos del M.
J. García, Buenos Aires, Holoceno temprano);
MLP 95-X-1-1 [largo m1: 7,5 mm], hemiman-
díbula izquierda en norma labial (Luján, Bue-
nos Aires, Pleistoceno tardío, holotipo de L.
lujanensis Amegh.) y MLP 92-XII-25-25 [largo
m1: 7,5 mm], hemimandíbula izquierda en nor-
ma labial (sitio arqueológico Cortaderas, Bue-
nos Aires, Holoceno tardío).
Mandible remains of L. patagonicus from
Pleistocene-Holocene of Argentina (from the
upper to bottom): MLP 96-V-1-1 [m1 length:
6,0 mm], right mandible in labial view and MLP
96-V-2-2 [dp4 length: 5,2 mm], right mandible
in labial view (both from M. J. García, Buenos
Aires, Early Holocene); MLP 95-X-1-1 [m1
length: 7,5 mm], left mandible in labial view
(Luján, Buenos Aires, Late Pleistocene, holotype
of L. lujanensis Amegh.) and MLP 92-XII-25-25
[m1 length: 7,5 mm], left mandible in labial view
(archaeological site Cortaderas, Buenos Aires,
Late Holocene). Scale = 3 cm.
28 Mastozoología Neotropical / J. Neotrop. Mammal.; 8(1):21-39 F.J. Prevosti y U.F.J. Pardiñas

pleto, fragmento de hemimandíbula izquierda procesos estiliformes de las bullas timpáni-


y fragmento de hemimandíbula derecha (tipo cas; porción medial de las bullas timpánicas
de Lyncodon lujanensis, Ameghino, 1888; muy inflada; mandíbula con proceso coronoi-
véase más abajo). Luján. Pleistoceno superior des recto y de ápice redondeado; borde late-
(Lujanense); ral de la rama horizontal levemente cóncavo
Descripción y comentarios: MLP 96-V-1- a plano; borde posterior de la sínfisis alcan-
1 (Figs. 2 y 3): cráneo relativamente peque- zando posteriormente hasta la segunda raíz
ño, con las suturas fusionadas, sin cresta sa-
gital y con las crestas lambdoideas poco de-
sarrolladas; constricción postorbitaria estrecha,
menor que el ancho interorbitario mínimo;
borde anterior de la órbita sobre la mitad del
P3; procesos pterigoides en contacto con los

Fig. 4. Holotipo de Lyncodon patagonicus thomasi Ca-


brera: cráneo en norma dorsal y hemimandíbula
izquierda en norma labial (MLP 6-III-36-27,
alrededores de La Rioja, La Rioja, actual). Es- Fig. 5. Vista dorsal del ejemplar tipo de Lyncodon
cala = 2 cm. patagonicus thomasi (MLP 6-III-36-27, alrede-
Holotype of L. p. thomasi Cabrera: skull in dores de La Rioja, La Rioja, actual).
dorsal view and left mandible in labial view The holotype of L. p. thomasi in dorsal view
(MLP 6-III-36-27, surroundings of La Rioja, La (MLP 6-III-36-27, surroundings of La Rioja, La
Rioja, recent). Scale = 2 cm. Rioja, recent).
DISTRIBUCIÓN DE Lyncodon patagonicus 29

del p3; borde anterior del la fosa masetérica similares y con el mismo desarrollo etario,
terminando por detrás del m1; C con desgaste sugiere que pertenecen a una misma camada.
en el ápice; P3 unicuspidado y birradiculado, Medidas de los dientes deciduos: MLP 96-V-
con el cíngulo posterior moderadamente de- 2-2 = DADC = 2,1; DTDC = 1,4; DADP3 =
sarrollado, estando separado del C por una 5,2; DTDP3 = 2,8; Dadc = 2,1; DTDC = 1,3;
pequeña diastema; protocono del P4 menos DADP3 = 2,3; DTDP3 = 1,2; DADP4 = 5,2;
desarrollado que en L. bosei y sin desplaza- DTDP4 = 2,3; MLP 96-V-2-3: DADC = 1,6;
miento anteromedial; P4 con desgaste avan- DTDC = 1,2; DADP3 = 4,8; DTDP3 = 3;
zado en el paracono y en el metacono-metas- DADC = 1,6; DTDC = 1,2; DADP3 = 2,3;
tilo; lóbulos interno y externo del M1 subi- DTDP3 = 1,3; DADP4 = 4,4; DTDP4 = 2,3.
guales; dentición inferior con desgaste en el MLP 92-XII-25-25 (Fig. 3): mandíbula y
ápice del c y en el trigónido del m1; premo- dientes relativamente pequeños (Tabla 1);
lares birradiculados, unicuspidados y propo- premolares unicuspidados y birradiculados,
cionalmente angostos con las coronas altas; transversalmente comprimidos, con corona alta
p3 de menor tamaño que el p4; m1 con trigó- y cíngulo posterior expandido; p4 mayor que
nido alto, paracónido levemente más bajo que el p3, con los cíngulos anterior y posterior
el protocónido y talónido proporcionalmente más desarrollados; m1 con el borde anterior
corto. El avanzado desgaste que presentan del paracónido y el ápice del protocónido
algunos dientes y la fusión de las suturas rotos; borde lateral de la rama mandíbular
craneanas indican que este resto corresponde recta a cóncava; borde posterior de la sínfisis
a un individuo adulto. La ausencia de cresta alcanzando la raíz posterior del p3. Berman
sagital y el tamaño relativamente pequeño (1994) describe un resto de L. patagonicus
(Tabla 1) podría deberse a la existencia de proveniente del sitio arqueológico Cortaderas
dimorfismo sexual, presente en otros muste- pero, a juzgar por sus datos, no se correspon-
lidos (Reig y Ruprecht, 1989 y la bibliografía de con el aquí estudiado. Más probablemente
allí citada), en cuyo caso el resto correspon- debe ser el MLP 92-XII-25-13, una hemiman-
dería a una hembra. Si bien comparte con L. díbula derecha incompleta sin datos de pro-
bosei la morfología de las bullas timpánicas, cedencia, que puede referirse a Galictis cuja.
en los restantes caracteres craneodentarios (e. MSC-CN-1053: rama horizontal baja; p4
g. ausencia de los P2/p2 y m2, extensión de birradiculado y unicuspidado, transversalmente
la fosa masetérica) resulta indiferenciable de comprimido; m1 proporcionalmente pequeño.
L. patagonicus. Los MLP 96-V-2-2 (Fig. 3) y Este resto, si bien fragmentario, resulta
MLP 96-V-2-3, se encuentran en el mismo morfológicamente inseparable de L.
estadio ontogenético y son morfológicamente patagonicus.
muy similares. En ambos ejemplares la cons- MACN 10638, MACN 10639 y MACN s/
tricción postorbitaria es menor que el ancho n: sínfisis robusta extendida posteriormente
interorbitario mínimo, las bullas timpánicas hasta el limite p3-p4; borde lateral de la rama
son infladas y los procesos coronoideos de horizontal recto a levemente concavo; altura
las mandíbulas rectos con sus ápices redon- de la rama horizontal por encima del rango
deados; poseen varios dientes deciduos, en el de variación de los ejemplares actuales; al-
maxilar el canino (DC) y tercer premolar véolos de los premolares dispuestos sin dias-
(DP3) y en la hemimandíbula el canino (dc) temas, el p4 en línea con el m1 y el p3 diri-
y los premolares tercero (dp3) y cuarto (dp4). gido lateralmente. En el MACN 10638 el
De la dentición de reemplazo asoman los C/ borde anterior de la fosa masetérica termina
c, el ápice de las cúspides principales del m1 por detrás del alvéolo del m1. Estos materia-
(paracónido y protocónido), el paracono y les son morfológicamente inseparables de L.
metastilo del P4, ubicándose el M1 práctica- patagonicus.
mente en su posición definitiva. El hecho de MLP 95-X-1-1 (Figs. 2 y 3): cráneo con-
que estos materiales fueron encontrados ínti- servando únicamente las coronas rotas del P3-
mamente asociados, sean morfológicamente P4 derechos, con rostro y paladar muy dete-
30 Mastozoología Neotropical / J. Neotrop. Mammal.; 8(1):21-39 F.J. Prevosti y U.F.J. Pardiñas

riorados; constricción postorbitaria ancha; bor- Por lo tanto identificamos como holotipo
de anterior de la órbita alcanzando el nivel de L. lujanensis, por monotipia, al MLP 95-
de la raíz posterior del P3; líneas tempora- X-1-1. Su morfología y las medidas obteni-
les –paralelas y dejando un surco entre ellas– das (Tabla 1) permiten incluirlo en el rango
convergentes por detrás de la constricción pos- de variabilidad de la especie L. patagonicus,
torbitaria, serie dentaria inferior en tandem; ratificando la sinonimia planteada por Cabre-
p4 birradiculado, unicuspidado, de corona alta, ra (1929).
con el cíngulo anterior poco desarrollado y el
posterior expandido anteroposteriormente; m1 2. Distribución actual
con trigónido proporcionalmente grande, pa- Las primeras citas para Lyncodon patago-
racónido alto (levemente más bajo que el pro- nicus –con posterioridad a su descripción ori-
tocónido), cíngulo lingual del talónido poco ginal– fueron realizadas por Germán Burmeis-
desarrollado; borde lateral de la rama hori- ter, como Mustela “quiqui” (Burmeister, 1861)
zontal plano. Ameghino (1888: 6), basa a Lyn- y como Mustela anticola (Burmeister, 1869).
codon lujanensis en un cráneo y mandíbula La mención para la fauna argentina se basa
provenientes del Pampeano lacustre (“Luja- en que “vive una especie pequeña de este
nense”) de Luján. Posteriormente (Ameghi- género en las Cordilleras Cuyanas, que nunca
no, 1889) vuelve a citar este resto incluyen- he visto, pero que debe ser parecida á la
do, además, una mandíbula coleccionada en M[ustela] peruana de Tschudi, Fauna Perua-
los alrededores de Córdoba, referida a su piso na 110, según la descripicion dada á mí por
“Bonaerense”. Este último es el único resto los habitantes de Mendoza” (Burmeister, 1869:
figurado de L. lujanensis (Atlas, 1889, pl. I, 454). Burmeister (1879: 161-162) refiere la
fig. 21). Pascual (1958: 2) destaca no haber distribución de la especie como “L’animal est
hallado el cráneo procedente de Luján en la répandu dans l’intérieur de la Patagonie, de-
“Colección Ameghino” del MACN. Mones puis Mendoza jusqu’au Rio Negro et la fron-
(1986: 126) indica, con dudas, que el tipo de tiére de la province de Buénos-Ayres; des deux
la especie sería el MACN A-1331, correspon- exemplaires que j’ai examinés, l’un avait été
diente a la mandíbula de los alrededores de chassé dans les environs de la petite ville Azul,
Córdoba (vide supra), hoy día perdida. Sin prés de la Patagonie...”. Doering (1881: 32-
embargo, la referencia original de Ameghino 33) agrega una nueva localidad sobre la mar-
se basa sobre el cráneo y mandíbula de Lu- gen derecha del río Colorado, aguas arriba de
ján, material nunca figurado y sin repositorio Rincón Grande; asimismo, destaca que no es
conocido. El material aquí descripto (MLP infrecuente en los alrededores de Carmen de
95-X-1-1) conserva una etiqueta adherida con Patagones. Carlos Burmeister (1888: 239) cita
letra manuscrita de F. Ameghino (Figs. 2 y la captura de un ejemplar en las cercanías del
3). Consideramos que éste debe ser el resto arroyo Quichaure. Ameghino, (1889: 324) in-
original de Lyncodon lujanensis, atendiendo dica que L. patagonicus habita “la parte aus-
a las siguientes razones: tral de la república y está en vías de rápida
a) la mayor parte de los tipos de otras espe- extinción”. Koslowsky (1904) describe un
cies descriptos por Ameghino en 1888 se con- ejemplar capturado en las cercanías del lago
servan en las colecciones del MLP (e. g., “Canis Blanco, citando además otro ejemplar colec-
ensenadensis”, “Smilodon ensenadensis”, véase cionado durante un viaje anterior en el río
Prevosti y Reguero, 2000); Guenguel. Allen (1905: 147-148) menciona
b) el MLP 95-X-1-1 coincide aceptablemen- que Mr. Hatcher obtuvo una piel de L. pata-
te con la información brindada por Ameghino gonicus en el Río Santa Cruz. Lahille (1899:
(1888) en cuanto a su morfología. Cabe acotar 17) indica la presencia de L. patagonicus en la
que, a juzgar por la descripción original y su región “Subandina S. (Río Colorado, Río Ne-
estado actual, el material habría sufrido un de- gro, Mendoza) Patagónica N. (Río Senguer)”.
terioro considerable en los más de 100 años Pocock (1926: 1085) estudia una hembra cap-
transcurridos. turada en la localidad de Bonifacio; asimismo,
DISTRIBUCIÓN DE Lyncodon patagonicus 31

destaca la existencia en el Museo Británico do que es frecuente en los valles Calchaquíes


de cráneos fragmentarios de L. patagonicus, hasta los 2000 m snm. Castro y Cicchino
sin consignar las localidades correspondien- (1986) estudian los ectoparásitos de un ejem-
tes. Cabrera (1929: 260) describe una nueva plar coleccionado en las cercanías de Uspa-
subespecie, L. patagonicus thomasi (Figs. 4 y llata, Mendoza, mientras que para la misma
5) con localidad tipo en los “alrededores de provincia, Trajano (1991) menciona un ejem-
la ciudad de la Rioja”. Ringuelet (1955) men- plar momificado hallado en cercanías de Ma-
ciona a L. patagonicus como un elemento pa- largüe. Massoia y Latorraca (1992), en un
tagónico en la provincia de Buenos Aires, listado de los mamíferos de la provincia de
presente en la región al sur de Bahía Blanca, Santiago del Estero, incluyen a Lyncodon pa-
entre los ríos Colorado y Negro. Cabrera tagonicus thomasi sin consignar localidades
(1958: 258) indica para L. patagonicus pata- (pero véase el Apéndice 1). Andrés Novaro
gonicus una distribución “...desde el centro (comunicación verbal a F. Prevosti, 1996)
de las provincias de Buenos Aires y Mendoza habría avistado tres ejemplares –durante el
hasta Santa Cruz y el sur de Chile”, mientras invierno de 1993– en la Estancia Cerro de los
que para L. p. thomasi, “...distrito Subandino Pinos. Asimismo, en cercanías de Junín de
de Argentina, al norte de p. patagonicus”. los Andes, Oliver Pearson colectó un cráneo
Ringuelet y Arámburu (1957: 74) mencionan y esqueleto completos, material depositado en
que L. patagonicus habita en los “Dominios el Museum of Vertebrate Zoology (Berkeley,
patagónico y central hasta Bahía Blanca y MVZ 163429; no revisado por los autores).
Guaminí; Dominio pampásico (Azul)”. Estos Finalmente, Mares et al. (1997) mencionan la
autores no hacen referencia a nuevas locali- captura en 1971 de un ejemplar en la provincia
dades y del texto se desprende claramente de Catamarca. Otras localidades obtenidas de
que la indicación de Bahía Blanca radica en los ejemplares depositados en las colecciones
ser el límite oriental del Dominio Central. consultadas se indican en el Apéndice 1.
Olrog (1958) indica la presencia de la especie Diversos autores (e. g., Olrog y Lucero, 1981;
en Andalgalá y El Timbó, señalando que no Honacki et al., 1982; Ojeda y Mares, 1989;
es infrecuente en el noroeste argentino. Orre- Barquez et al., 1991; Galliari et al., 1991;
go Aravena (1970: 14) menciona a la especie Redford y Eisenberg, 1992; Wozencraft, 1993;
para la provincia de La Pampa, sin consignar Mares et al., 1996) han brindado indicaciones
localidades. Cabe destacar que este autor pudo generales acerca de la distribución de L.
consultar la “lista de vertebrados que confec- patagonicus basadas en referencias previas. Re-
cionara el Teniente Coronel de Estado Mayor cientemente, Jayat et al. (1999) remarcan la
D. Jorge Rhode en oportunidad de la publica- ausencia de nuevas citas para el noroeste ar-
ción de su mapa en 1889, contrastando la gentino destacando que “...aunque su biología
presencia en territorio de La Pampa de varias es poco conocida, en principio no pareciera ser
especies hoy completamente desaparecidas” tan vulnerable, por lo que su ausencia total en
(Orrego Aravena, 1970: 3). Algunos autores nuestros estudios es preocupante”.
citan a Contreras (1973) para certificar la En Chile, las menciones de L. patagonicus
presencia de L. patagonicus en el sudoeste son sumamente escasas. Osgood (1943: 93-
bonaerense, sin embargo, este mustélido no 94) destaca dos ejemplares capturados por
figura entre las especies capturadas en la zona Wolffsohn (1921: 515) en Puerto Prat, mien-
de la laguna de Chasicó (Villarino). Daciuk tras que Peña (1966) agrega la localidad de
(1974) lo menciona para la Península de Marimenuco. Finalmente, Tamayo y
Valdez, sobre la base de información obteni- Frassinetti (1980: 373) recalcan la asociación
da de pobladores. Olrog (1976: 11) cita ejem- de esta especie con hábitats de estepa desde el
plares de Santa María, Amaicha del Valle, nivel del mar hasta los 2000 m snm.
Colalao del Valle, Banda del río Salí, Cafa- Según se desprende de la lista presentada,
yate y Alemanía y observaciones en Sol de la mayor parte de los ejemplares actuales de
Julio y áreas limítrofes de Córdoba, destacan- L. patagonicus fueron coleccionados a fines
32 Mastozoología Neotropical / J. Neotrop. Mammal.; 8(1):21-39 F.J. Prevosti y U.F.J. Pardiñas

del siglo XIX y en la primera mitad del XX. yacimiento. E. Tonni (comunicación verbal a
Con base en estos registros, su geonemia U. Pardiñas) ha confirmado que este resto de
(Fig. 1) abarca ambientes de estepas Lyncodon, una hemimandíbula incompleta
graminosas y arbustivas, bosques xerófilos y actualmente perdida, proviene del Componen-
matorral bajo condiciones de clima árido y te Inferior siendo referible al Holoceno tem-
semiárido, con un promedio de precipitación prano (entre 10-8 ka). Massoia (1992) men-
anual menor de 700 mm (García, 1990). ciona a L. patagonicus en el sitio arqueológi-
co Chenque Haichol (38° 35’ S 70° 40’ O,
3. Registro fósil Picunches, Neuquén), en un contexto estrati-
Ameghino (1888: 6) describe Lyncodon lu- gráfico impreciso pero adscribible al Holoce-
janensis, proveniente del “pampeano lacus- no medio-superior.
tre” (= Lujanense) del río Luján. Posterior- Existen dos menciones de L. patagonicus en
mente, Ameghino (1889: 324-325) destaca la el registro fósil de Chile y una de éstas se basa,
inexistencia de registros fósiles documenta- a nuestro criterio, en una determinación inco-
dos para L. patagonicus, describiendo más am- rrecta. La primera fue efectuada por Smith-
pliamente a L. lujanensis y citando una man- Woodward (1900: 76) a partir de una hemiman-
díbula de esta última en el “municipio de díbula izquierda incompleta (MLP 94-VIII-10-
Córdoba”, sin precisar su procedencia estrati- 19) –previamente referida por Roth (1899) a
gráfica. Pese a ésto, podemos inferir que el Mephitis suffocans (= Conepatus humdbolti)–
resto de Córdoba proviene del “Bonaerense”, exhumada en Cueva del Milodón (Última Es-
a juzgar por la distribución cronológica que peranza, Chile). Si bien este resto, pertenecien-
indica para la especie en la página 325 (y así te a un individuo juvenil, es sumamente frag-
lo han asumido tácitamente autores posterio- mentario, el tamaño del m1 indica su referen-
res, véase Pascual, 1958). Castellanos (1944: cia al género Galictis. Por su parte, reciente-
23) destaca que la mandíbula de L. lujanensis mente Latorre (1998: 82-83 y fig. 26) indica el
mencionada e ilustrada por Ameghino (1889: registro de L. patagonicus para el sitio Tres
324-325 y Atlas, pl. I, fig. 22) fue extraída Arroyos 1 (Tierra del Fuego, Chile); el estudio
del “Bonaerense” (capa G de Castellanos) en del material figurado por este autor –una hemi-
“el antiguo corte del F. C. a Malagueño” mandíbula izquierda con la serie dentaria com-
(Córdoba). Kraglievich y Rusconi (1931) pleta– nos permite ratificar la asignación taxo-
mencionan el hallazgo de un cráneo comple- nómica.
to de L. patagonicus en la localidad de “Las
Represas de las Indias” (Santiago del Estero). DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
Politis et al. (1983) mencionan restos de este
mustélido en el sitio arqueológico Cortaderas Buena parte del registro fósil de Lyncodon
(partido de San Cayetano), en sedimentos del patagonicus se verifica en la región pampeana,
Holoceno superior. Tonni et al. (1985: 257) particularmente en la provincia de Buenos Ai-
incluyen a L. patagonicus en la Fauna Local res, en localidades donde actualmente no se
Luján y lo consideran integrante de la “Aso- lo ha registrado (Fig. 1). Esta circunstancia
ciación típica de la Unidad mamífero Luja- fue tempranamente destacada por Ameghino
nense”. Aunque no lo destacan explícitamen- (1889: 324-325), “...y es de hacerse notar la
te, estos autores seguramente hacen referen- circunstancia de haber sido encontrada en re-
cia a la procedencia estratigráfica del holoti- giones donde nunca se ha mencionado la exis-
po de L. lujanensis. Fidalgo et al. (1986) tencia de la especie actual, que recién apare-
mencionan a Lyncodon sp. para el sitio 2 de ce más al sur...”. En nuestra hipótesis de tra-
Arroyo Seco (Tres Arroyos), sin indicar su bajo, la paleodistribución de este carnívoro
exacta procedencia estratigráfica, situación sería consecuente con condiciones ambienta-
parcialmente corregida por Politis (1986: ta- les de mayor aridez, que habrían provocado
bla 1) quien lista “Lyncodon cf. patagonicum” cambios en la corología de ciertas especies
(sic) en el Componente inferior y medio del de mamíferos –e. g., Lestodelphys halli,
DISTRIBUCIÓN DE Lyncodon patagonicus 33

Microcavia australis, Graomys griseoflavus, cas oscilan entre los 18.000 y 21.000 años;
Eligmodontia typus– con una componente véase Figini et al., 1996).
principal en sentido longitudinal (véase Tonni, En dos localidades, Estación M. J. García y
1985; Pardiñas, 1995, 1999; Tonni y Cione, sitio 2 de Arroyo Seco, L. patagonicus se
1995; Vizcaíno et al., 1995). registra en sedimentos que representan el
Los registros más antiguos para L. patago- Holoceno inferior. Para este último yacimiento
nicus provienen de las localidades de Córdo- arqueológico existen una serie de dataciones
ba, Luján y Santa Clara del Mar. En el caso radiocarbónicas en torno a los 8-9 ka (véase
de las dos primeras, la procedencia estratigrá- Barrientos et al., 1996: 73). Diversas eviden-
fica de los materiales no es precisa a la luz de cias faunísticas y estratigráficas sugieren el
los esquemas litoestratigráficos actuales. Par- desarrollo de un pulso de mayor aridez para
ticularmente para Luján, no es posible discri- comienzos del Holoceno, posterior al mejora-
minar, sobre la base de los datos de Ameghi- miento postglacial (Tonni et al., 1999). Espe-
no (1889), si los restos fueron exhumados de cialmente significativa resulta la presencia de
los sedimentos del Miembro La Chumbiada, L. patagonicus en M. J. García, casi 400 km
Miembro Guerrero (ambos de la Formación al norte del registro más cercano conocido
Luján) o aun de unidades más antiguas (Fm. para la provincia de Buenos Aires (Azul).
Buenos Aires) (todas referibles al Pleistoceno Otros mamíferos registrados en este yacimien-
superior en sentido amplio). Esta situación to indican, asimismo, condiciones más secas
invalida parcialmente el empleo de la Fauna que las actuales: Lama guanicoe y, en menor
Local Río Luján (véase Tonni et al., 1985) en medida, la presencia de Ctenomys sp. y la
esquemas paleoambientales de grano fino o elevada frecuencia de Reithrodon auritus
en reconstrucciones paleoecológicas (como las (Pardiñas, 1999).
llevadas a cabo por Fariña, 1996). A diferen- El último registro fósil para este mustélido
cia de las localidades anteriores, el resto de en la provincia de Buenos Aires corresponde
L. patagonicus de Santa Clara del Mar pro- al sitio arqueológico Cortaderas, en las inme-
viene del nivel basal de la Facies Camet Norte diaciones de la localidad de San Cayetano.
de la Formación Santa Clara. Para esta uni- No existen dataciones radiocarbónicas que per-
dad la datación radiocarbónica de restos ve- mitan acotar la antigüedad del sedimento por-
getales ha brindado una edad de 24450 ± 150 tador, pero la presencia de cerámica en el
ar AP, lo cual permite referirla al Pleistoceno contexto (Politis et al., 1983) restringen la
tardío (Subpiso/Subedad Lujanense superior). misma al Holoceno superior entre los 1,5-0,5
Diversos autores (Rabassa y Clapperton, 1990; ka (habida cuenta de la inexistencia de ele-
Clapperton, 1993; Iriondo y Krohling, 1995) mentos que denoten contacto hispánico).
han postulado que el máximo de la última Acompañan a L. patagonicus los mamíferos
glaciación (Estadío Isotópico 2) habría tenido Lama guanicoe, Ctenomys sp., Tolypeutes
lugar en área cordillerana hacia los 18.000 a matacus y Lycalopex culpaeus (véase Politis
21.000 años antes del presente. El registro de et al., 1983). Con la excepción de Ctenomys,
L. patagonicus para el sudeste bonaerense todos los otros taxones recién se registran con
sería correlacionable con condiciones de seguridad al sur y oeste de Bahía Blanca y en
mayor aridez y, posiblemente, de menores Ventania. Las comunidades de micromamífe-
temperaturas medias como las esperables para ros registradas durante el Holoceno tardío en
áreas no englazadas (Tonni et al., 1999). Las el sudeste de la provincia de Buenos Aires
mismas se habrían visto potenciadas por un sugieren un episodio de mayores temperatu-
aumento de la continentalidad si se considera ras medias con escasa variación de las preci-
un descenso del nivel del mar en el orden de pitaciones, lo cual habría tenido efectos aridi-
los 120 m (véase Partridge, 1993). Una expli- zantes en el balance de la evapotranspiración
cación similar tendría el registro de Luján si potencial (Pardiñas, 1995, 1999). En este
su procedencia estratigráfica fuese el Miem- marco, la extensión en la paleodistribución
bro Guerrero (cuyas dataciones radiocarbóni- de L. patagonicus que representa el sitio
34 Mastozoología Neotropical / J. Neotrop. Mammal.; 8(1):21-39 F.J. Prevosti y U.F.J. Pardiñas

Cortaderas es coherente con condiciones re- de áreas como Azul y, posiblemente, Guami-
gionales más áridas. Sin embargo, la dinámi- ní, no es una tarea sencilla. Ambas mencio-
ca faunística del litoral atlántico bonaerense nes corresponden a fines del siglo XIX y prin-
al sur de Mar del Plata, en particular al efecto cipios del XX, pudiéndose considerarse histó-
del cordón medanoso tanto activo como eda- ricas. Mientras que Azul se incluye en el Dis-
fizado, es muy poco conocida. Nuestras ob- trito Fitogeográfico Austral, Bonifacio ocupa
servaciones indican que este particular am- un sector ecotonal entre el Distrito Austral y
biente permite el ingreso de taxones propios el Distrito del Caldén. Estas diferencias ve-
de ambientes más erémicos, como es el caso getacionales son reflejo del gradiente de
de Eligmodontia typus en Monte Hermoso o precipitaciones este-oeste que domina la
Zaedyus pichiy en Tres Arroyos. Esta circuns- pradera pampeana.
tancia plantea un signo de advertencia en la Diversos autores (Hoffmann, 1988; Casta-
interpretación del registro de Cortaderas, ñeda y Barros, 1994) han demostrado una ten-
dada la proximidad de este yacimiento con dencia positiva en las precipitaciones medias
la faja medanosa. de la región pampeana durante los últimos
Si bien se trata de un mamífero de hábitos 120 años, con un mayor incremento a partir
nocturnos y en general de difícil observación, de la década de 1960. En este contexto, la
los relevamientos faunísticos llevados a cabo presencia de L. patagonicus en Azul hacia
durante los últimos 50 años en el territorio 1879 y su posterior retracción bien podrían
bonaerense permiten suponer que su inexis- explicarse por las variaciones en el prome-
tencia no se debe a problemas de muestreo. dio de lluvias (Fig. 6). Aun así, no pueden
Explicar las causas de su reciente retracción desestimarse en estos cambios corológicos los

Fig. 6. Variación de la precipitación en Azul (Buenos Aires) durante los últimos 120 años (datos del Servicio Meteo-
rológico Nacional).
Variation in precipitation in Azul (Buenos Aires) during the last 120 years (source: Servicio Meteorológico
Nacional).
DISTRIBUCIÓN DE Lyncodon patagonicus 35

efectos antrópicos concomitantes, propios de BURMEISTER, H. 1861. Reise durch die La Plata-Staa-
la expansión de los agroecosistemas y de los ten, mit besonderer Rücksicht auf die physische Be-
schaffenheit und den Culturzustand der Argentinischen
complejos urbanos, que en la región pampea- Republik. Ausgeführt in den Jahren 1857, 1858, 1859
na han provocado profundas e insospechadas und 1860. Tomo 2. Halle, H. W. Schmidt. VI + 540 pp.
modificaciones sobre la biota. BURMEISTER, G. 1869. Catálogo de los mamíferos ar-
gentinos con las especies exóticas que se conservan
en el Museo Público de Buenos Aires. Anales del
AGRADECIMIENTOS Museo Público de Buenos Aires, 1(6):446-465.
BURMEISTER, G. 1879. Description physique de la
A los curadores de los repositorios consultados: M. Pian- République Argentine d´après des observations
tanida y O. Vaccaro (MACN, División Mastozoología), J. personelles et étrangères. 3 (Animaux vertébrés, 1:
Bonaparte y A. Ramos (MACN, División Paleontología Mammifères vivants et éteints), P.E. Coni, Buenos
Vertebrados), M. Reguero y S. Bargo (MLP, Paleontolo- Aires, vi + 550.
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dríguez (MSC), por su paciente predisposición a nuestros Patagonia. Buenos Aires. Imprenta de J.A. Alsina,
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las colecciones del CML. A los revisores anónimos. Al- bernación del Chubut. Anales del Museo Nacional de
fredo Prieto, Manuel San Roman y Flavia Morello nos Buenos Aires, 3(15):175-252.
permitieron estudiar el material de Lyncodon del sitio CABRERA, A. 1929 (1928). Sobre Lyncodon patagonicus
Tres Arroyos I. Eduardo Tonni, Carlos Galliari y Andrés con descripción de una nueva sub-especie. Revista
Novaro brindaron datos en forma desinteresada. Alvaro Chilena de Historia Natural, 32:259-263.
Mones contribuyó con sus críticas a mejorar la claridad CABRERA, A. 1958. Catálogo de los Mamíferos de
de este trabajo. Esta contribución fue solventada con América del Sur. Parte I. Revista del Museo Argenti-
fondos del CONICET. A todas las personas e institucio- no de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”,
nes mencionadas, el reconocimiento de los autores. Zoología, 4(1):1-307.
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sión de Investigación Científica, La Plata, 202 pp.

APÉNDICE 1

Localidades de registro (actuales y fósiles) de Lyncodon patagonicus. La información sobre


latitud y longitud de las localidades de Argentina fue obtenida del Atlas de la República
Argentina (Instituto Geográfico Militar, 1972):

1. Alemanía (25º 38’ S 65º 37’ O, Guachipas, Salta, Argentina);


2. Cafayate (26º 06’ S 65º 57’ O, Cafayate, Salta, Argentina);
3. Colalao del Valle (26º 22’ S 65º 56’ O, Tafí, Tucumán, Argentina);
4. El Timbó (26º 14’ S 65º 23’ O, Burruyacú, Tucumán, Argentina);
5. Amaicha del Valle (26º 23’ S 65º 55’ O, Tafí, Tucumán, Argentina);
6. Banda del río Salí (26º 51’ S 65º 10’, Cruz Alta, Tucumán, Argentina);
7. Andalgalá (27º 36’ S 66º 20’ O, Andalgalá, Catamarca, Argentina);
8. Santa María (26º 42’ S y 66º 02’ O, Santa María, Catamarca, Argentina);
9. La Rioja (29º 25 S 66º 51’ O, Capital, La Rioja, Argentina);
10. Patquía (30º 03’ S 66º 53’ O, Independencia, La Rioja, Argentina);
11. Guampacho (28° 03’ S 64° 48’ O, Guasayán, Santiago del Estero, Argentina);
12. Sol de Julio (29º 33’ S 63º 27’ O, Ojo de Agua, Santiago del Estero, Argentina);
13. “Las Represas de las Indias”, cinco leguas al noroeste del desvío Km 511 (FCCNA) y a igual distancia de Melero
(28º 10’ S 63º O, Juan F. Ibarra, Santiago del Estero, Argentina);
14. Córdoba (31º 25’ S 64º 12’ O, Capital, Córdoba, Argentina);
15. Las Lagunitas, cercanías de Villa Mercedes (33º 41’ S 65º 28’ O, General Pedernera, San Luis, Argentina);
16. Estación Manuel J. García (34º 40’ S 59º 26’ O, Mercedes, Buenos Aires, Argentina);
17. Luján (34º 34’ S 59º 06’ O, Luján, Buenos Aires, Argentina);
18. Macachín (37º 09’ S 63º 40’ O, Atreuco, La Pampa, Argentina);
19. Bonifacio (= Adolfo Alsina, 36º 49’ S 62º 15’ O, Guaminí, Buenos Aires, Argentina);
20. Azul (36º 47’ S 59º 51’ O, Azul, Buenos Aires, Argentina);
21. Uspallata (32° 41’ S 69° 22’ O, Las Heras, Mendoza, Argentina);
22. Cueva del Tigre (35° 45’ 49” S 69° 13’ 03” O, 50 km al sudeste de Malargüe, Malargüe, Mendoza, Argentina);
23. Camet Norte, 3 km al norte de Santa Clara del Mar (38º S 57º 33’ O, Mar Chiquita, Buenos Aires, Argentina);
24. Cortaderas (38º 21’ S 61º 06’ O, San Cayetano, Buenos Aires, Argentina);
25. Sitio 2 de la localidad arqueológica Arroyo Seco (38º 22’ S 60º 16’ O, Tres Arroyos, Buenos Aires, Argentina);
26. Rincón Grande (39º 42’ S 63º 13’ O, Patagones, Buenos Aires, Argentina);
27. Chenque Haichol (38° 35’ S 70° 40’ O, Picunches, Neuquén, Argentina);
28. Marimenuco (38° 42’ S 71° 06’ O, Malleco, IX Región, Chile);
29. Estancia Cerro de los Pinos, 20 km al sudeste de Junín de Los Andes (39º 57’ S 71º 05’ O, Huiliches, Neuquén,
Argentina);
30. Carmen de Patagones (40º 48’ S 63º O, Patagones, Buenos Aires, Argentina);
31. Puerto Pirámide (42º 34’ S 64º 18’, Biedma, Chubut, Argentina, Argentina);
32. San Carlos de Bariloche (41º 08’ S 71º 17’ O, Bariloche, Río Negro, Argentina);
33. Arroyo Quichaure (43º 50’ S 70º 50’ O, Languiñeo, Chubut, Argentina);
DISTRIBUCIÓN DE Lyncodon patagonicus 39

34. Lago Blanco (45º 56’ S 71º 16O, Río Senguer, Chubut, Argentina);
35. Río Guenguel (46º S 71º O, Chubut, Argentina);
36. Aguada Grande (47º 20’ S 67º 35’ O, Deseado, Santa Cruz, Argentina);
37. Monumento Natural Bosques Petrificados (47° 30’ S 68° 14’ O, Deseado, Santa Cruz, Argentina);
38. Río Santa Cruz (50° S 69°-71° O, Corpen Aike y Lago Argentino, Santa Cruz, Argentina);
39. Puerto Prat (51° 37’ S 72° 38’ O, Ultima Esperanza, Chile);
40. Sitio Tres Arroyos I (53º 23´ S 68º 47´ O, Tierra del Fuego, Chile).

APÉNDICE 2
Ejemplares actuales estudiados de Lyncodon patagonicus (para las localidades, véase el Apén-
dice 1):

CEMF 5569, cráneo, coleccionado el 15-11-1973 por J. Contreras en las cercanías del Aeropuerto de S. C. de Bariloche;
CEMF 5541, piel y cráneo, coleccionado el 20-12-1946 por C. C. Olrog en las cercanías de Andalgalá;
CEMF 6938, cráneo, coleccionado en 1980 por J. C. Chebez en Península de Valdez;
CEMF s/n, hemimandíbula, coleccionada por J. Latorraca en Guampacho;
IML CM-02208, piel y cráneo, coleccionado el 27-6-1975 en Banda del río Sali;
IML CM-00655, piel y cráneo, coleccionado el 5-12-1946 en Catamarca (R. Bárquez in littl. aclara que es probablemente
el ejemplar citado por Olrog, 1958);
MACN A-8511, parte anterior del cráneo con la dentición completa, coleccionado por C. Ameghino en “Patagonia”
(perdido);
MACN 23.21, piel y cráneo, coleccionado el 8-6-1923 por A. Pozzi en Aguada Grande;
MACN 31.124, piel y cráneo, coleccionado en julio de 1931 por Breyer en Patquía;
MACN 41.493 y MACN 41.494, dos pieles rellenas, ejemplares inventariados en 1941 provenientes de “Patagonia”
(antiguas colecciones);
MACN 19423, cráneo, coleccionado el 13-12-1991 por A. Chiesa 2 km al Este de Puerto Pirámide;
MLP 6-III-36-32, piel y cráneo, coleccionado en 1897 por S. Roth en el río Senguer;
MLP 6-III-36-26, piel, coleccionado en 1897 por Von Platten en el río Senguer;
MLP 6-III-36-28, piel y cráneo, coleccionado en 1897 por Von Platten en el río Senguer;
MLP 6-III-36-27, piel y cráneo, coleccionado en agosto de 1928 por H. Pericles Ortiz en los alrededores de La Rioja [tipo
de Lyncodon patagonicus thomasi Cabrera, 1929];
MLP 27-III-96-1, cráneo, coleccionado en 1992 por M. González en cercanías de Macachín;
MLP 6-III-36-3, MLP 6-III-36-5, MLP 6-III-36-12, MLP 6-III-36-20, cuatro ejemplares taxidermizados sin datos;
MLP 327, MLP 1255, MLP 1256, tres cráneos y mandíbulas sin datos (figurados en Pascual, 1958: láms. II, III y IV);
MLP s/n, cráneo, sin datos.

Ejemplares medidos (Tabla 1): CEMF 5541, MACN 31.124, MACN 19423, MLP 6-III-36-
27, MLP 6-III-36-28, MLP 6-III-36-32, MLP 27-III-96-1, MLP 327, MLP 1255, MLP 1256,
MLP s/n.

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