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Conflicto armado en Colombia: historia y actores

El conflicto armado en Colombia ha sido influenciado por la desigualdad social, el narcotráfico y la lucha política entre partidos tradicionales y grupos guerrilleros. Desde el siglo XIX, la violencia ha sido una constante, con eventos significativos como el Bogotazo y la creación de movimientos guerrilleros como las FARC y el ELN, así como el surgimiento del paramilitarismo. A pesar de los esfuerzos por la paz y la desmovilización de grupos armados, el narcotráfico y el crimen organizado continúan complicando la situación en el país.

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Conflicto armado en Colombia: historia y actores

El conflicto armado en Colombia ha sido influenciado por la desigualdad social, el narcotráfico y la lucha política entre partidos tradicionales y grupos guerrilleros. Desde el siglo XIX, la violencia ha sido una constante, con eventos significativos como el Bogotazo y la creación de movimientos guerrilleros como las FARC y el ELN, así como el surgimiento del paramilitarismo. A pesar de los esfuerzos por la paz y la desmovilización de grupos armados, el narcotráfico y el crimen organizado continúan complicando la situación en el país.

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1.

Conflicto en Colombia: antecedentes históricos y actores


La historia de Colombia en los últimos sesenta años ha estado marcada por el conflicto armado. En
sus inicios, la desigual repartición de la tierra y la falta de espacios para participación política dieron
cabida al uso de la violencia y la lucha armada. Un método que en los años siguientes se fue reforzando
con la irrupción del narcotráfico, el narcoterrorismo, la presencia de nuevos actores políticos y armados
en un contexto de lucha revolucionaria, Guerra Fría y guerra contra el terrorismo que han ido
transformando el conflicto en su razón de ser y métodos de subsistencia.
En este contexto, los grupos armados han justificado el uso de la violencia por considerarla el único
método para poder transformar la sociedad y con la intención de no permitir cambios considerados
como ilegítimos. Así pues, la fractura creada por las desigualdades, el uso de la violencia y la lucha
por el poder han marcado las dinámicas sociales y políticas que han tenido lugar en Colombia desde
que se instauró la República ([Link]) hasta el día de hoy, cuando Colombia abre un nuevo capítulo en
su historia con los actuales procesos de paz.

Periodo La Violencia
En el [Link] el Partido Conservador y el Partido Liberal de Colombia se institucionalizaron. El primero,
se caracterizaba por tener una agenda continuista del sistema social y político que protegía los
intereses de la clase adinerada; mientras que el segundo, se presentaba como una alternativa
reformadora y en defensa de los intereses de comerciantes y grupos menos favorecidos de la
sociedad. La lucha entre ambas fuerzas se evidenció a través de 54 guerras civiles: 14 de
conservadores contra liberales, 2 de liberales contra conservadores y 38 de liberales contra liberales.
El enfrentamiento terminó desencadenando en lo que se conoce como el periodo de la violencia.

El Bogotazo
A inicios del siglo XX los enfrentamientos entre liberales y conservadores, el auge de la violencia, los
asesinatos y agresiones estaban a la orden del día. El contexto social y económico en el que se
encontraba el país (inflación e impacto de las crisis económica ocasionada por la Segunda Guerra
Mundial) fomentó los procesos de radicalización de los movimientos políticos. El asesinato del
candidato a la presidencia liberal Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948 propició una ola de violencia
en la ciudad de Bogotá conocida como el Bogotazo (1948) que pronto se extendió al resto del país.
Se produjeron actos violentos: incendios a edificios públicos, destrucción de archivos, asesinatos a
funcionarios, asaltos a comercios, atracos a iglesias. En algunas localidades se establecieron
tribunales populares, se produjo la destitución de alcaldes, fuga de presos y se formaron gobiernos
revolucionarios.

Frente Nacional
En 1956 el partido conservador y el partido liberal firmaron el Pacto de Benidorm, en España. Un
acuerdo que establecía el sistema de alternancia política entre ambas fuerzas. Este pacto tuvo vigencia
hasta el año 1974 y fue defendido como un regreso al sistema democrático después de la dictadura
militar del General Gustavo Rojas Pinilla. Sin embargo, el pacto incluía únicamente a los dos partidos
tradicionales, razón por la cual se originó el surgimiento de movimientos opositores: el Movimiento
Revolucionario Liberal (MRL), el Movimiento Obrero Independiente Revolucionario (MOIR) y Alianza
Nacional Popular (ANAPO).

Los protagonistas del conflicto armado


Una de las características del conflicto en Colombia es la pluralidad de actores que han alimentado y
transformado el conflicto armado en el país. Aunque los principales actores del conflicto siempre han
sido, en su mayoría, los partidos políticos tradicionales y los movimientos guerrilleros, el surgimiento
de diferentes grupos revolucionarios, paramilitares y la influencia del narcotráfico han tenido mayor o
1
menor predominancia según el período que se estudie. Además, cabe recordar que, en líneas
generales, Colombia se ha caracterizado por una brecha social entre una élite política con una fuerte
presencia regional, latifundista y monopolizadora y por otro lado, grupos minoritarios como los
indígenas, afrodescendientes y campesinos que no han contado con el mismo acceso a los derechos
de propiedad ni a los servicios de Estado.

Mapa de actores:
Entre 1974 y 1990 la historia de Colombia se encuentra marcada por varias reformas constitucionales
que, a pesar de presentar algunos avances, mantendría serias deficiencias sociales de carácter
estructural. Entre ellas destaca la promulgación de una reforma agraria con el objetivo de permitir el
acceso a las tierras. En 1978 la represión política y armada ejercida bajo la legislatura del Presidente
Julio César Turbay Ayala (1978-1982) del Partido Liberal fue conocida por la promulgación del
controvertido Estatuto de Seguridad bajo el objetivo de apaciguar las revueltas sociales que
desencadenó numerosas violaciones a los derechos humanos. En paralelo, a lo largo de la década de
1970 se realizaron cambios drásticos en política económica: se redujo la intervención estatal dando
lugar a los procesos de liberalización económica. El resultado fue el deterioro de la estructura social,
el aumento de las tasas de interés, aumento de la especulación y la concentración empresarial.

Surgimiento de las guerrillas contemporáneas


El origen de las guerrillas contemporáneas en Colombia se atribuye, entre otros aspectos, a la
exclusión socioeconómica y a la falta de espacios para la libre participación política. Entre los sectores
excluidos se destacan el ámbito universitario e intelectual, la población campesina e indígena. Entre
las guerrillas más notorias de la segunda mitad del siglo XX, se encuentran las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo (FARC-EP), el Ejército de Liberación Nacional
(ELN), el Ejército Popular de Liberación (EPL) y el Movimiento Diecinueve de Abril (M-19). Cada
movimiento ha respondido a una concepción política, ideológica y militar reflejo de toda la gama de
líneas en la que se ha encontrado dividida la izquierda colombiana. Cada uno de estos movimientos
nació en situaciones históricas y regionales particulares y adoptaron idearios políticos diferenciados y
formas particulares de operar. En los primeros años los movimientos guerrilleros se presentaron como
fruto de la frustración política y social.
a) Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP)
Las FARC-EP se formó en 1964 como un grupo de autodefensa campesina, de ideología marxista-
leninista y cuya estrategia militar ha sido principalmente la lucha guerrillera. Los orígenes de este grupo
tiene lugar en la primera conferencia del Bloque Sur. Pedro Antonio Marín Marín, alias Manuel
Marulanda Vélez o Tirofijo, integró las filas de las autodefensas campesinas liberales en la década de
1950, en un territorio del corregimiento de Gaitania (Departamento del Tolima) denominado República
de Marquetalia. El objetivo fue crear la guerrilla para representar a la población rural y para constituir
un gobierno que se dedicara a la redistribución del bienestar. En 1982, en la VII Conferencia en la
región del Guayabero (Meta) la guerrilla decidió añadir "Ejército del Pueblo (FARC-EP)" al nombre y
aclaran la concepción operacional táctica y estratégica.
A nivel geográfico este grupo armado ha sido más extenso en las regiones sudorientales de la selva y
en las llanuras de la base de la Cordillera de los Andes. En el año 2000 el movimiento controlaba casi
el 40 por ciento del territorio colombiano, con cerca de 12.000 combatientes y en 2007 con 18.000
según las declaraciones de la organización. En el año 2008, Tirofijo murió a causa de un infarto
cardíaco y dejó en el mandato a Alfonso Cano quien falleció en manos del Ejército en 2011.
Actualmente Rodrigo Lodoño Echeverri, conocido como Timochenko dirige el movimiento y cuenta con
cerca de 8.000 integrantes.

b) Ejército de Liberación Nacional de Colombia (ELN)


El ELN nace en 1965 influenciada por la Revolución Cubana (1959) y la Teología de la Liberación.
Junto con las FARC-EP conforman el denominado foco insurreccional. Históricamente, el surgimiento
2
de este movimiento tiene que ver con la radicalización de la lucha de clases a través de la violencia.
Ese proceso se entrelaza con la necesidad de sobrevivencia y la convicción de la imposibilidad de
darle una salida por medio de otras vías a la situación que vive el país. En la actualidad el jefe del
ELN es Nicolás Rodríguez Bautista alias “Gabino” y dispone de cerca de 3.000 combatientes y la base
ideológica es marxista-leninista. El ELN ha tenido presencia mayoritariamente en la zona del
Catatumbo, en la zona Norte de Santander, el sur del Departamento de Bolívar, los departamentos de
Arauca, Cesar, Antioquia, Cauca, Nariño, el Chocó y Valle del Cauca. El objetivo principal de este
grupo armado es la incidencia sobre poderes locales y regionales; portadores de la propuesta de
"doble poder" recogida de la experiencia en El Salvador. El ELN nace con la influencia de la Revolución
Cubana y otras luchas de tipo nacionalista.

c) Ejército Popular de Liberación Nacional (EPL)


El Ejército Popular de Liberación Nacional se constituye en 1966 y a diferencia de los anteriores su
ideología es marxista-leninista-maoísta vinculado al Partido Comunista. Este grupo pasó por un
proceso de desmovilización de 2.000 combatientes en 1991. En la actualidad opera una pequeña
disidencia denominada Frente Libardo Mora Toro en el Norte de Santander.

d) Movimiento 19 de Abril (M-19)


El M-19 entra en escena en 1973 y se diferencia de las demás experiencias subversivas por su carácter
rural, discurso democratizador y porque se autodefinían como un movimiento antioligárquico,
antiimperialista, de unidad y con una propuesta política. Nació a raíz del declarado fraude electoral en
1970. Algunos de sus líderes principales habían combatido previamente en las FARC-EP y se
convirtieron en fuerza política (Alianza Democrática M-19) después de la firma del acuerdo de Corinto
en 1984, de un acuerdo de paz en 1990 y del proceso de desmovilización acordado en 1989 que dio
como fruto una nueva Constitución en 1991. En este año se desmovilizaron también el EPL, Partido
Revolucionario de Trabajadores (PRT) y el Movimiento Armado Quintín Lame (MAQL).

Paramilitarismo
Son grupos de extrema derecha, que se multiplicaron en la década de 1980 y tienen su origen en la
promulgación de la Ley 48 de 1968a través de la cual el Estado colombiano permitió la privatización
de la lucha armada a manos de civiles protegidos por los intereses de las élites regionales. En la
década de los ochenta, el ingreso en escena de los narcotraficantes volvió aún más complejo el
conflicto con las guerrillas. Los traficantes empezaron a invertir sus extraordinarias ganancias en
propiedades rurales, por lo cual se convirtieron en blancos de extorsión. Los paramilitares se
extendieron gracias al apoyo de ricos hacendados y pequeños industriales. Un evento que marcó de
forma decisiva la conformación del paramilitarismo en estos años fue el secuestro por parte del M-19
de Martha Nieves Ochoa, familiar de miembros del cártel de Medellín.
En los años noventa se creó el grupo Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que unió a diversos
grupos paramilitares. La AUC se disolvió entre 2003 y 2006 en un proceso de desmovilización
emprendido por la Ley de Justicia y Paz (Ley 975 del 2005) impulsada por el entonces presidente de
la República, Álvaro Uribe Vélez. En los primeros dos años se desmovilizaron 23 grupos en los cuales
participaban cerca de 14.000 personas. No obstante, algunas facciones no adscritas al proceso de
desmovilización han formado lo que hoy se conoce como las BACRIM o bandas criminales.

Fuerzas de seguridad
Las Fuerzas de seguridad comprenden las Fuerzas Militares (Ejército, Armada y Fuerzas Aéreas) y la
Policía Nacional. Estos organismos iniciaron la lucha contra de los grupos insurgentes con la adopción
de la Doctrina de Seguridad Nacional que tenía como objetivo la erradicación de la amenaza
comunista a través de la creación de cuerpos de seguridad antiterroristas y de asistencia para el
desarrollo. En los últimos años, las fuerzas de seguridad han pasado por un proceso de
3
reestructuración y modernización a través de programas como el Plan Colombia que ha contado con
el apoyo de Estados Unidos y que ha tenido como objetivo reafirmar el Estado de Derecho y acotar la
red de narcotráfico y tráfico de armas que alimenta la violencia guerrillera y de otras organizaciones
armadas. Sin embargo, según el informe de Human Rights Watch de 2015, hasta julio de 2014 la
Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía ha investigado más de 3.500 casos de ejecuciones
ilegales presuntamente perpetradas por 785 miembros del Ejército (soldados de bajo rango y
suboficiales) entre 2002 y 2008.

Narcotráfico
En la década de 1990, Colombia se convirtió en el primer productor de hoja de coca del planeta. Según
Rafael Pardo en su libro "La historia de las guerras", entre 1975 y 1995 la estructura del negocio era
sencilla. Bolivia y Perú producían el 90 por ciento de la hoja de coca y de la pasta y base de coca, ésta
se transportaba en pequeños aviones a las selvas colombianas donde se refinaban el 90 por ciento de
la cocaína del mundo, la cual se vendía a Estados Unidos. Esta estructura se volvió más compleja
cuando los gobiernos de Perú, Colombia y Ecuador decidieron controlar las fronteras. Sin embargo,
en el momento en que en Perú y Bolivia apareció un hongo que acabó con el área cultivada, Colombia
pasó a controlar también el cultivo. Las FARC-EP acogieron gran parte de las hectáreas de cultivo, lo
que provocó que su capacidad militar también se incrementara y pasó a controlar 150 mil hectáreas
de cultivos de hoja de coca localizados en dos millones de hectáreas de selva en el sur del país.
La participación de las FARC-EP en el narcotráfico tiene que ver con el proceso de producción de este
narcótico. La guerrilla se financia del cobro por seguridad a los cultivos ilícitos, del impuesto a
laboratorios ("impuesto de gramaje") y del uso de pistas clandestinas. Por lo tanto, en medio del
conflicto armado, el narcotráfico ha servido como medio de financiación tanto para las guerrillas como
para las autodefensas.

El crimen organizado
Las redesde criminalidadse dedican mayoritariamente altráfico de drogas y de armas. En los años
setenta y ochenta, los cárteles de droga se concentraron principalmente en las ciudades, siendo los
más conocidos el cártel de Medellín y el cártel de Cali. Estos dos fueron desmantelados durante los
años noventa después de haber sido el blanco de extensivas intervenciones por la policía colombiana.
El cártel de Medellín fue desmantelado y el de Cali encarcelado, lo que constituyó un logro para las
autoridades. No obstante, según el reporte "Cuatro décadas de Guerra contra las drogas ilícitas: un
balance costo-beneficio" del Ministerio de Relaciones Exteriores, se registró un aumento considerable
del cultivo de coca después de este periodo. Tras la desaparición de los cárteles nuevas agrupaciones
han surgido y se ha observado un desplazamiento de las actividades de éstas hacia Centroamérica y
México. Los cárteles de crimen organizado mantienen nexos con los paramilitares y con las guerrillas.
Aunque las drogas no eran propiamente un factor de guerra, lo fueron cuando los involucrados en el
narcotráfico decidieron retar al Estado para cambiar sus leyes, en particular, el tratado de
extradición con los Estados Unidos.

Víctimas
El informe ¡Basta Ya!del Centro de Memoria Histórica, publicado en 2013 señala que entre 1958 y
2012 el conflicto causó la muerte de 40.787 combatientes y 177.307 civiles. El número de
desaparecidos entre 1981 y 2010 fue de 25.000, el de secuestrados 27.023 y el de asesinatos 150.000.
De esta última cifra el 38,4 por ciento fue responsabilidad de los paramilitares, el 16,8 por ciento de la
guerrilla y el 10,1 por ciento de la Fuerza Pública (Centro de Memoria Histórica, 2013).
En la misma línea, el anuario de procesos de paz 2015 de la Escuela de Cultura de Paz apunta que
en 40 años de conflicto interno hubo 39.000 colombianos que fueron víctimas de secuestro, con una
tasa de impunidad del 92 por ciento. Un 37 por ciento de los secuestros fueron atribuidos a las FARC-
EP y un 30 por ciento al ELN. El anuario reporta que según el Uppsala Conflict Data Programme

4
(UCDP) se registra un mínimo de 1.000 muertos anuales relacionados con el combate (Escuela de
Cultura de Paz, 2015).
Por otro lado, la organización ACNUR sostiene que desde 1997 se han producido 3,9 millones de
desplazamientos forzosos en Colombia (ACNUR, 2013). La sociedad civil ha resultado afectada en su
mayoría por el conflicto armado y desde hace muchos años realiza protestas en contra de la violencia
ejercida por todos los involucrados en el conflicto. Las comunidades de mujeres, afrodescendientes e
indígenas, entre otros, representan un papel crucial en las demandas ciudadanas, desde 1998 (el año
en el que se creó el Consejo Nacional de Paz) aportan en el diálogo de paz, dirigiendo sus peticiones
tanto a las guerrillas como a los grupos paramilitares y al gobierno.
En cuanto al número de personas desplazadas el informe ¡Basta Ya! reporta 5,7 millones de víctimas
entre 1985 y 2012 (Centro de Memoria Histórica, 2013). En 2011, el presidente Santos aprobó la Ley
de Víctimas y Restitución de Tierras, que incluía la restitución de millones de acres a personas
desplazadas y la recompensa financiera para víctimas de violaciones de los derechos humanos. Según
el informe de Human Rights Watch, este proceso está ralentizado por los grupos sucesores de los
paramilitares, quienes continúan creciendo, cometiendo atrocidades generalizadas y manteniendo
extensos vínculos con los miembros de las fuerzas de seguridad pública y los grupos políticos locales
(Human Rights Watch, 2015).

1.2. Internacionalización del conflicto


El proceso de internacionalización del conflicto en Colombia se ha dado tanto por parte del Estado
colombiano como de los grupos insurgentes. Mientras que el Estado se concentró en la búsqueda de
legitimidad y asistencia militar de otros Estados, las FARC-EP optaron por desarrollar lo que Ana
Trujillo, profesora de la Universidad Javeriana, denomina en su estudio sobre la internacionalización
del conflicto colombiano como ‘diplomacia paralela', una estrategia adoptada por la guerrilla en la
década de 1990 para copar espacios dejados por el Estado colombiano. En términos generales estos
dos actores del conflicto han buscado dos tipos de cooperación internacional: en primer lugar, apoyo
político y reconocimiento exterior; y, en segundo lugar, apoyo militar y logístico.
La internacionalización del conflicto también se debe entender a partir del contagio o de los daños y
efectos colaterales que produce un conflicto armado en la región y a nivel internacional. Es decir, el
proceso a través del cual un fenómeno trasciende sus propias fronteras con violaciones a los derechos
humanos, al derecho internacional humanitario y crímenes transnacionales tales como: narcotráfico,
tráfico ilícito de armas y personas, por citar algunos ejemplos. Uno de los mayores hitos en la
internacionalización del conflicto se podría marcar durante el gobierno de Andrés Pastrana durante el
cual se apostó por involucrar a la comunidad internacional y, en concreto Estados Unidos, mediante la
creación del Plan Colombia. Un proyecto cuya prioridad era la erradicación de cultivos ilícitos y el
fortalecimiento del Estado (Borda y Cepeda, 2012). Durante estos años, la ayuda de Estados Unidos
a Colombia fue clave para forzar el repliegue de las FARC-EP. Como resultado de esta confrontación
armada, la presencia de las facciones de las FARC-EP se fue desplazando hacia las fronteras,
especialmente hacia Ecuador y Venezuela, fomentando de esta manera la internacionalización del
conflicto.
Por otro lado, durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez se tomó la decisión de negar la existencia de
un conflicto armado. Esta estrategia complicó la aplicación del derecho internacional humanitario, la
aplicación de algunos mecanismos en términos de cooperación al desarrollo, debilitó las relaciones de
Colombia con Venezuela y Ecuador. Según el Observatorio de Política Exterior Colombiana, la
ambigüedad del Estado a la hora de calificar a los grupos armados y de establecer su vínculo con el
narcotráfico ha dificultado la posición de la Comunidad Internacional frente al conflicto en ciertas
instancias. A modo de ejemplo, si al inicio del gobierno de Pastrana se diferenciaba al grupo armado
del tráfico de narcóticos, al final del mandato para el Presidente Pastrana, ambos actores eran
considerados uno solo.
Por otro lado, la posición de Estados Unidos y de la Unión Europea ha sido tradicionalmente dispar.
En 2002 la Unión Europea decidió incluir a las FARC-EP en la lista de organizaciones terroristas y en
5
2004 al ELN. Este acto confirmó que la guerra contra el terrorismo había causado un efecto en Europa.
El bloque ha adoptado posturas conjuntas, como por ejemplo con la ley de Justicia y Paz para la
desmovilización (individual o colectiva) de paramilitares (ley 795/2005), pero en paralelo Francia ha
jugado un rol individual sobre todo por el intercambio humanitario y la liberación de la candidata
presidencial Ingrid Betancourt en 2008.
En el contexto regional, las posiciones de los países vecinos pueden clasificarse en tres grupos:
primero aquellos que consideran abiertamente a los movimientos subversivos como agrupaciones
beligerantes (Venezuela); segundo, aquellos países que los catalogan como un grupo terrorista
(Estados Unidos, Canadá, Chile, Perú, Costa Rica, Honduras, entre otros); y tercero, los que condenan
sus acciones violentas y exigen la liberación de los secuestrados, pero prefieren abstenerse de
calificarlos (Ecuador, Argentina, Bolivia, Brasil, México, por citar algunos).
En los últimos años el presidente Juan Manuel Santos ha sabido mostrar la importancia de Colombia
al mundo a través de mecanismos de cooperación, intensificación y el redirección de las relaciones
entre países, el fortalecimiento de las políticas de desarrollo fronterizo y la inserción del país a nuevos
mercados a través de Tratados de Libre Comercio (TLC). Además, el Presidente Santos ha mostrado
liderazgo en las discusiones sobre el cambio de perspectiva en la lucha contra las drogas sobre todo
a nivel regional. De esta manera Colombia ha intentado demostrar el fortalecimiento de sus relaciones
exteriores mediante estrategias que buscan mejorar el desarrollo económico y social, y la construcción
de una política exterior eficiente y creíble.

Los Estados Unidos


Los Estados Unidos han jugado un papel central en el desarrollo del conflicto en Colombia. En 1999
el Presidente Bill Clinton, en alianza con su homólogo Andrés Pastrana, crearon un programa de
colaboración militar antinarcótico dentro del cual se diseñó el Plan Colombia, que consistía en la
creación de unidades militares fuertes y entrenadas para tomar el control de las zonas cocaleras y
proteger a la Policía en sus labores de erradicación de cultivos. El control de estas zonas se convirtió
en prioritario, pero la Policía Antinarcóticos no tenía capacidad plena para enfrentar a las guerrillas,
que protegían esas áreas, por lo que se hizo necesaria la participación del Ejército.
En Febrero de 2016, el Plan Colombia fue renovado, entre otras cosas por los nuevos retos que el
avance en los diálogos de paz entre las FARC–EP y el Gobierno Nacional planteaban. Así, durante la
celebración de los 15 años del Plan Colombia, el presidente Barack Obama anunció el inicio del
nuevo Plan “Paz Colombia”, confirmándose como uno de los principales socios para la paz en el país.
El monto total consistiría en un primer desembolso de 450 millones de dólares en 2017 con destino
directo al presupuesto nacional colombiano. Los 450 millones de dólares (de los cuales 390 millones
son administrados por el Departamento de Estado y 60 millones por el Departamento de Defensa
estadounidenses) estarían invertidos en cuatro áreas principales: seguridad y antinarcóticos,
desarrollo rural, víctimas y justicia, y desminado.
En junio de 2016 fueron aprobados por el Senado los 390 millones que serían administrados por el
Departamento de Estado. Sin embargo, el Senado estipuló que se daría la dotación de este monto
siempre y cuando, antes de ser entregados los fondos el Secretario de Estado, se pueda certificar
que:
- El Tribunal creado en los Acuerdos de Paz para juzgar las violaciones de derechos humanos,
sea independiente y cuente con las facultades para imponer sanciones y penas privativas, acciones
de reparación y garantías de no repetición.
- Que los militares responsables de ornar, cometer o encubrir los falsos positivos esté siendo
investigados, sancionados y retirados de sus cargos.
- La entrega de los Fondos constituye una prioridad para los intereses en seguridad nacional de
los Estados Unidos.
De manera paralela, la ayuda para Colombia hace trámite en la Cámara de Representantes, en donde
se han diferenciado el monto dirigido al combate del narcotráfico y el terrorismo (300 millones de
dólares), y los fondos destinados al posconflicto (191 millones de dólares). Así, el monto total debe
6
alcanzar unos 491 millones de dólares, 50 millones más de lo pedido por Colombia y lo estipulado en
el proyecto original presentado por el Presidente Obama (450 millones).
El proyecto en su totalidad tenía que ser aprobado por el Subcomité de Operaciones en el Extranjero,
el Comité de Apropiaciones, y por Plenaria en el Congreso. Sin embargo con la llegada de Donald
Trump a la Presidencia del país cooperante, la ayuda queda supeditada a los nuevos lineamentos de
la administración. Sus asesores expresaron en múltiples ocasiones la necesidad de hacer una revisión
de lo acordado con las FARC-EP para definir si apoyaban o no los procesos de implementación, sin
embargo, la última palabra sobre el apoyo al proceso de paz como tema prioritario para Estados Unidos
estuvo en el Congreso de Estados Unidos, con quien se movilizan continuamente esfuerzos de diálogo
y diplomacia.
Finalmente el 9 de mayo de 2017, El Congreso aprobó una partida de 450 millones de dólares para la
iniciativa de paz en Colombia, ratificando las buenas relaciones con el país.
El Plan Colombia ha visto muchas críticas por su ineficacia y su impacto negativo sobre la salud
humana, los derechos humanos y el medio ambiente. Sin embargo, gracias a esta estrategia se le han
otorgado a Colombia aproximadamente US$9.600 millones en apoyos centrados en la reducción de
las hectáreas de cultivos de coca para debilitar las finanzas y capacidad operacional de los grupos
armados ilegales (DNP, febrero 2016).
Del monto invertido, cerca del 71% ha beneficiado a las Fuerzas Armadas y la Policía. El restante 29%
apoyó proyectos productivos en el campo, atención a la población desplazada, fortalecimiento de
unidades de la Fiscalía y del sistema de justicia, reintegración de excombatientes, y las unidades de
víctimas y de restitución de tierras. De acuerdo al director del Departamento de Planeación Nacional,
de cada 10 Dólares 7 fueron invertidos en componentes militares (85% en la lucha contra el
narcotráfico) y 3 en desarrollo económico y social.

El conflicto armado de Colombia visto desde una perspectiva regional


Uno de los factores a tener en cuenta al analizar el conflicto colombiano es el rol que han adoptado
los países vecinos. El fenómeno que los expertos han catalogado como el “derrame” del conflicto
colombiano en la región ha hecho de éste un problema de seguridad regional en el que, aunque unos
países tengan mayor participación que otros, todos tienen algo que decir.
Los estados de Venezuela y Ecuador, y en menor medida Brasil y Perú, han sido los más afectados
por este “derrame”, y por lo tanto han sido quienes han cumplido roles más activos tanto en el
transcurso del conflicto como en los procesos de negociación con las guerrillas. Parece paradójico
que al ser los más afectados, son también con quienes más dificultades se han tenido en términos
políticos y diplomáticos debido a su ambigüedad frente a la posición y apoyo a los grupos guerrilleros
y a su oposición a la intervención de Estados Unidos en las políticas de seguridad de la región y de
Colombia específicamente.
Con Venezuela las relaciones diplomáticas se empezaron a deteriorar a partir del año 2004, cuando
el gobierno colombiano inició la denuncia internacional de la presencia de guerrilleros de las FARC-
EP en territorio venezolano. Durante todo el gobierno de Uribe las tensiones diplomáticas fueron
evidentes e incluso las disputas llegaron a instancias internacionales. Con la llegada de Juan Manuel
Santos al poder en 2010 se normalizaron las relaciones. Sin embargo, desde que Maduro asumió la
presidencia de Venezuela, la diplomacia entre los dos países se ha vuelto discursivamente reactiva y
llena de altibajos. Aun así, el apoyo del gobierno venezolano al proceso de paz ha sido expresado
desde sus inicios.
Por otro lado, con Ecuador las relaciones fueron amistosas y de apoyo en las políticas de seguridad y
defensa de Colombia en contra de las FARC- EP y el ELN, hasta que Rafael Correa asumió la
presidencia (2007). Entonces, iniciaron una serie de tensiones debido a la declaración de neutralidad
del gobierno ecuatoriano frente a la lucha contra las guerrillas en Colombia, rehusándose a declarar a
la guerrillera como terrorista o beligerantes, y absteniéndose de participar en operaciones conjuntas
con Colombia.

7
Estas tensiones fueron detonadas por hechos como la incursión de aviones de fumigación con glifosato
a territorio ecuatoriano, en el marco del Plan Colombia; y la incursión militar en territorio ecuatoriano
en persecución de miembros de las FARC-EP, en el marco de la “Operación Fénix”, que terminó en
el bombardeo al campamento en el que se encontraba Raúl Reyes. Ambos hechos resultaron en la
retirada del cuerpo diplomático de cada uno de los países y acciones ante instancias internacionales,
la primera con una demanda contra el Estado colombiano ante la Corte Internacional de Justicia
(Aspersiones aéreas con herbicida); y la segunda con la presentación del caso ante la OEA y la CAN
por violación de soberanía nacional de parte de Colombia. La llegada de Juan Manuel Santos a la
presidencia también significó la recomposición de las relaciones con Ecuador.
Tanto Venezuela como Ecuador han sido aliados clave en la resolución del conflicto armado
colombiano debido no solo a su cercanía geográfica, sino también a su afinidad ideológica con los
grupos guerrilleros colombianos, facilitando los acercamientos, la construcción de confianza entre las
partes y la mediación. De hecho Venezuela fue garante del proceso de paz con las FARC - EP, y
Ecuador lo es actualmente en el proceso con el ELN que se llevaba cabo en Quito. Aparte de la
turbulencia política que se haya podido tener con estos dos países todos los países de la región han
expresado en múltiples ocasiones, tanto a nivel personal como miembros parte de organismos
multilaterales (CELAC, OEA, CAN, etc.) su apoyo al proceso de paz y el beneficio que esto implica
para la estabilización de la región.

Realiza las siguientes preguntas en tu cuaderno y


la pregunta 18 en 1 hoja de block

1. ¿Cuál es la principal causa del conflicto armado colombiano?


2. ¿Cuál fue el nombre del grupo guerrillero más grande de Colombia?
3. ¿Cuál fue el año en el que se firmó el acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y las
FARC?
4. ¿Qué es el desplazamiento forzado?
5. ¿Qué es el Plan Colombia?
6. ¿Cuál es el número aproximado de víctimas del conflicto armado colombiano?
7. ¿Qué es la Comisión de la Verdad en Colombia?
8. ¿Cuál es la ciudad colombiana que ha sido más afectada por el conflicto armado?
9. ¿Cuánto tiempo ha durado el conflicto armado colombiano?
10. ¿Qué es el paramilitarismo en el contexto del conflicto armado colombiano?
11. ¿Cuál ha sido el papel de los Estados Unidos en el conflicto armado colombiano?
12. ¿Qué papel juegan los grupos paramilitares en el conflicto armado colombiano?
13. ¿Qué es la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en Colombia?
14. ¿Cuál ha sido el impacto del conflicto armado en Colombia?
15. ¿Cuáles son los retos que aún enfrenta Colombia para consolidar la paz?
16. ¿Qué acuerdos de paz se han alcanzado para poner fin al conflicto armado en Colombia?
17. ¿Quiénes han sido los principales actores del conflicto armado en Colombia?
18. Realiza un análisis propio y genera en mínimo una hoja(1 cara) un texto donde con tus
palabras y partiendo del texto anterior, presentes los hechos mas relevantes que han
marcado la historia del conflicto armado, plantea posibles soluciones y acciones que se
pudieron o pudieran dar para alcanzar la paz y detener de forma progresiva el conflicto
armado en Colombia entre sus diferentes actores.

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