Sal.
32: 8 Te haré entender, y te enseñaré el camino
en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos: Aquí
David hablaba proféticamente en la voz de Dios a su
pueblo. A través de esto, Dios prometió hacer
entender, enseñar y guiar a Su pueblo.
“Gracias a la confianza que usted me brindó,
siempre lo consideré no solo como un gran
maestro, también lo vi como un buen amigo”.
“Le deseo lo mejor hoy y siempre querido maestro
porque sin sus enseñanzas, no habría podido llegar
en mi vida tan lejos”.
“Lo felicito mucho en este Día del Maestro y deseo
que continúe ejerciendo esa hermosa profesión
que escogió para cultivar la mente de los niños que
serán el futuro del país”.
“El Día del Maestro podrá ser importante, pero más
importante eres tú, que con tus enseñanzas, con tu
sabiduría, con tu tenacidad, logras crear una nueva
conciencia global. Feliz Día del Maestro”.
“Usted no solo se limitaba a enseñarnos el
contenido de los libros, sino que buscaba cualquier
oportunidad para darnos grandes lecciones de
vida. ¡Feliz Día del Maestro!”