UNIVERSIDAD SALESIANA DE BOLIVIA
DERECHO
DERECHO PROCESAL PENAL II
BENEFICIOS PENITENCIARIOS Y REINSERCION
SOCIAL
Estudiantes:
Kamila Lizbeth Espinoza Lazo
Docente:
Tracy Tejerina Ramos
Semestre:
Séptimo
LA PAZ – BOLIVIA
25 de mayo 2025
1. DERECHO PENITENCIARIO
El Derecho Penitenciario es una rama del Derecho que regula la ejecución de penas y medidas privativas de
libertad el Derecho Penitenciario va en conjunto con el Derecho Penal y Derecho Procesal Penal para la
ejecución de una pena/sentencia de un individuo; el derecho penitenciario busca que las personas en la cárcel
sean tratadas bien y con respeto también quiere que tengan acceso a cosas importantes como salud, educación
y trabajo, y que puedan cambiar para vivir bien cuando salgan, se encarga de que las reglas para cumplir las
penas se sigan bien y que los encargados de las cárceles hagan bien su trabajo.
2. APLICACION DE PENAS EN BOLIVIA
Cuando alguien va a la cárcel, puede ser porque ya lo declararon culpable de un delito o porque está detenido
mientras esperan saber si es culpable o no. Si ya lo condenaron, significa que se comprobó que hizo algo malo,
y por eso tiene que cumplir un castigo llamado pena y la pena es un castigo que dice la ley para quienes cometen
un delito, ada delito tiene un castigo específico entonces el juez puede decidir el tiempo de la pena dentro de
unos límites, dependiendo de qué tan grave fue el delito y cómo fue la persona que lo cometió; cuando se
confirma que alguien es culpable, lo mandan a la cárcel para cumplir su castigo, según la ley, la persona debe
recibir ayuda para cambiar y aprender a vivir bien para cuando salga para eso, existe un sistema que permite
que poco a poco la persona vaya mejorando y pueda volver a la sociedad de forma correcta.
3. SISTEMA PROGRESIVO EN BOLIVIA
El Sistema Progresivo fue introducido en Bolivia hace más de cien años con muchas expectativas, pero ha
tenido problemas para aplicarse bien porque no hay suficientes instalaciones adecuadas en las cárceles, la idea
principal de este sistema es dividir la condena en diferentes etapas, en las cuales los presos pueden ir
obteniendo más beneficios si se comportan bien y participan en programas que los ayudan a cambiar y
rehabilitarse, este sistema es considerado uno de los mejores porque motiva a los presos a mejorar su conducta
y a prepararse para una vida fuera de la cárcel. Sin embargo, para que funcione correctamente, es necesario
construir nuevos centros penitenciarios que reduzcan el hacinamiento y permitan tratar a los internos de acuerdo
con su situación.
4. BENEFICIOS PENITENCIARIOS
4.1. REDENCIÓN DE LA PENA POR TRABAJO Y ESTUDIO
TRABAJO PENITENCIARIO: Desde hace mucho tiempo, el trabajo ha estado relacionado con el castigo de
estar en la cárcel antes, trabajar era parte del castigo. Pero con el paso del tiempo y los cambios en las leyes,
se decidió que la prisión en sí sería el castigo principal, y el trabajo pasó a tener otro rol: ayudar a los presos a
prepararse para volver a la sociedad, además de mantener el orden y reducir los gastos dentro de la cárcel.
Según la Ley de Ejecución de Penas (LEPS), el trabajo es una parte muy importante del proceso de
rehabilitación en prisión (Artículo 178). También, el Reglamento Penitenciario (Artículo 52) dice que el trabajo
debe ayudar a aprender cosas útiles, ser productivo y enseñar buenos hábitos; los Artículos 181 y 182 de la
LEPS explican que el trabajo debe enseñar, motivar la creatividad, ser constante y nunca humillar, además,
debe ser pagado y no durar más de ocho horas al día.
Trabajar en la cárcel es un derecho y también una obligación para los internos no se puede usar como castigo
ni hacerlo sufrir al preso, y debe adaptarse a sus habilidades y lo que le gustaría hacer, el Artículo 53 del
Reglamento dice que hay trabajos organizados por la cárcel, como tareas de limpieza, mantenimiento,
producción de objetos o cursos de capacitación; si el interno quiere trabajar por su cuenta (Artículo 55), debe
comprar sus propios materiales, pero la administración debe ayudar a que entren esos materiales al penal.
También debe haber una Junta de Trabajo en cada cárcel como señala el Artículo 184 de la LEPS, esta junta
está formada por personal del área legal, social, del Ministerio de Trabajo y por representantes de los propios
internos; ellos se encargan de organizar, supervisar y hacer seguimiento del trabajo dentro del penal como dice
el Artículo 185 todos los trabajos deben registrarse como lo indica el Artículos 56, 57 y 58 del Reglamento, ya
que sirven para reducir la pena a cada interno se le da una Tarjeta de Control Personal donde se anotan las
horas trabajada, si trabajan más de 8 horas al día, pueden sumar más tiempo para reducir su condena, pero
deben avisar antes.
Por último, los Artículos 186 y 187 de la LEPS dicen que las instituciones públicas deben, si es posible, contratar
a los talleres de las cárceles El Estado puede ofrecer beneficios de impuestos a las empresas que apoyen el
trabajo dentro de las prisiones, para así fomentar más oportunidades laborales para los internos.
EDUCACIÓN PENITENCIARIA: La Constitución de Bolivia dice que todas las personas tienen derecho a
aprender y a formarse culturalmente, sin importar si están en libertad o en prisión por eso, las personas privadas
de libertad también tienen derecho a recibir educación, participar en actividades culturales y hacer deporte como
parte de su proceso de rehabilitación. El Artículo 59 del Reglamento Penitenciario dice que la educación es una
parte muy importante del tratamiento para los internos.
El Artículo 188 de la Ley de Ejecución de Penas (LEPS) indica que se debe apoyar la educación de los reclusos
tanto para que se profesionalicen como para que aprendan algún oficio técnico. Las cárceles deben ofrecer
programas de alfabetización, educación básica y al menos tres áreas técnicas. Si alguien no sabe leer o escribir
o no terminó la primaria, debe hacerlo de forma obligatoria, estas actividades educativas están a cargo del
Ministerio de Educación; el Artículo 60 del Reglamento dice que la educación en la cárcel se divide en dos tipos:
educación formal, como la primaria, secundaria, técnica, universidad o clases a distancia y educación no formal,
como talleres culturales, arte, deporte o actividades específicas, según el Artículo 59, la educación debe ayudar
a que los internos sean más independientes, creativos, solidarios, éticos y estén preparados para volver a vivir
en sociedad todo esto debe seguir los programas oficiales del país, sin estar guiado por intereses económicos.
En cada penal debe haber una Junta de Educación (Artículo 189 de la LEPS), formada por representantes del
Ministerio de Educación, los internos y otros responsables educativos esta junta se encarga de organizar,
planificar y evaluar la educación dentro del penal. También lleva un registro de los internos que estudian,
aprueba los programas y decide cuántas horas se cuentan para reducir la pena por estudiar, puede incluir
representantes de ONGs. Según el Artículo 61 del Reglamento, toda actividad educativa debe ser registrada y
aprobada por la Junta, que entrega una Tarjeta Personal de Control donde se anotan las horas de estudio.
Esta tarjeta permite hacer un seguimiento del avance del interno para ver si puede beneficiarse con la reducción
de su condena, el artículo 62 dice que ningún curso o actividad educativa puede empezar sin avisar primero a
la Junta, y el Artículo 63 explica que para determinar cuántas horas se reconocen como válidas, la Junta debe
tomar en cuenta: Qué actividades están disponibles en el penal, cuánto asiste y se esfuerza el interno, qué tan
difícil es el contenido y cómo se manejan estos temas en otras juntas de educación.
4.2. LIBERTAD CONDICIONAL
La libertad condicional es un beneficio para las personas que están en prisión y que han cumplido buena parte
de su condena; este beneficio les permite salir antes de terminar toda la pena, pero con ciertas reglas que deben
cumplir para demostrar que pueden vivir bien en la sociedad. Antes, no existía esta opción; solo se podía reducir
un poco la pena. Ahora, la libertad condicional forma parte de un sistema que busca ayudar a las personas a
reintegrarse poco a poco a la comunidad, si se han portado bien en la cárcel, quienes obtienen la libertad
condicional deben seguir normas y no cometer nuevos delitos, es como una prueba para ver si pueden ser
responsables y vivir sin problemas, pero eso no significa que ya estén completamente rehabilitados, pero sí que
tienen la capacidad para hacerlo.
En Bolivia, la ley dice que para poder pedir la libertad condicional, la persona debe haber cumplido al menos
dos tercios de su condena y haber tenido buena conducta, un juez revisa el caso y decide si se la concede o
no, la persona debe seguir las condiciones que le ponga el juez, y esas condiciones pueden cambiar si es
necesario, es muy importante que después de salir, la persona reciba apoyo para volver a adaptarse a la vida
fuera de la cárcel, porque puede ser difícil y hay riesgos de que vuelva a caer en problemas; este apoyo y
supervisión no son castigos, sino ayudas para que la persona pueda avanzar y vivir bien.
4.3. EXTRAMURO
El beneficio llamado extramuro es una ventaja que tienen algunos presos para poder salir del penal durante el
día y trabajar o estudiar afuera, pero deben regresar a dormir a la cárcel, antes, esta figura no estaba bien
regulada ni mencionada claramente en la ley antigua de ejecución de penas, aunque muchos presos la pedían
porque les da una libertad real mientras cumplen su condena en la ley antigua, solo se mencionaba que los
trabajos de los presos podían hacerse dentro o fuera del penal, pero no estaba regulado ni claro cómo
funcionaba eso. Por eso, debido a la presión de los presos, el gobierno, a través de sus ministerios de Gobierno
y Justicia, creó un reglamento para organizar este beneficio.
Hoy, la nueva Ley de Ejecución de Penas (LEPS) incluye de forma expresa el beneficio de extramuro , según
los artículos 169 al 173, los presos que están en un período de prueba pueden pedir permiso al juez para salir
a trabajar o estudiar fuera de la cárcel, al final de la jornada deben regresar al penal; antes de que la ley nueva
lo regulara, este beneficio era como una libertad real e inmediata para los presos, porque aunque el juez
indicaba que tenían que regresar a dormir, en la práctica no lo hacían.
Esto se debía a que las cárceles estaban muy llenas y si un preso salía, perdía su lugar para dormir, que
ocupaba otro interno entonces, cuando querían regresar, no tenían dónde quedarse, y eso causaba muchos
problemas en la administración penitenciaria, para solucionar esta situación mientras no existía una regulación
clara, se permitió que los presos que tenían este beneficio no volvieran a dormir al penal todos los días, sino
que solo se presentaban una vez a la semana en el juzgado de vigilancia para firmar un libro y así se controlaba
que seguían cumpliendo con su condena.
4.4. RECOMPENSAS Y REDENCION
La Ley de Ejecución Penal y Sistema Penitenciario (LEPyS) ha creado dos beneficios nuevos para las personas
que están en la cárcel: las Recompensas y la Reducción de Penas, en ese sentido las recompensas sirven para
motivar a los internos a portarse bien, estudiar o trabajar a cambio, pueden obtener permisos para salir por un
corto tiempo, como por ejemplo 24 horas esto busca mejorar tanto la conducta de los presos como el ambiente
en las cárceles.
Según los artículos 136 y 137, para recibir estas recompensas, los internos deben tener buena conducta y
participar en actividades dentro del penal y las recompensas se anotan por escrito y se informa al juez si el
preso obtiene un permiso de salida, debe avisar a dónde irá y cumplir con ciertas medidas de seguridad, la
Reducción de Penas permite que los internos salgan antes de cumplir toda su condena. Por ejemplo, por cada
dos días de trabajo o estudio, se les puede restar un día de su condena para que esto sea posible, deben
cumplir con ciertos requisitos, trabajar al menos 8 horas al día y siempre estar supervisados, en caso de que si
una persona intenta fugarse, pierde este beneficio automáticamente, la ley también dice que es muy importante
que las cárceles ofrezcan las condiciones adecuadas para que los presos puedan trabajar o estudiar, ya que
esto ayuda a su rehabilitación y reintegración en la sociedad.
4.5. SALIDAS PROLONGADAS
La Ley de Ejecución Penal de Bolivia incorporó un beneficio llamado Salidas Prolongadas, que es una
oportunidad para que ciertos presos puedan salir de la cárcel por un tiempo determinado, que puede ser hasta
quince días seguidos, este beneficio está pensado para los condenados que ya están en una etapa llamada
“periodo de prueba” dentro del sistema progresivo, que es una forma de ir avanzando hacia la libertad.
Para poder solicitar esta salida prolongada, el preso debe cumplir algunos requisitos importantes; primero, no
puede estar condenado por delitos que no permiten indulto, es decir, delitos muy graves para los cuales la ley
no permite ningún tipo de beneficio. Segundo, debe haber cumplido por lo menos dos quintas partes de su
condena; es decir, una buena parte del tiempo que le impusieron ya debe haberla pasado en prisión también
es necesario que en el último año no haya cometido faltas graves o muy graves dentro del penal, por último,
debe presentar dos personas que sirvan como garantes, es decir, que se comprometan a asegurar que el preso
va a regresar a la cárcel cuando termine su salida, este permiso no se puede pedir varias veces al año, solo se
permite una vez cada doce meses, cuando el preso hace la solicitud, el juez de ejecución penal tiene un plazo
de cinco días hábiles para tomar una decisión; el juez puede aceptar o negar la salida, y si la acepta, puede
establecer algunas condiciones o reglas que el preso debe cumplir durante ese tiempo fuera de la cárcel, por
ejemplo, puede ordenar que no visite ciertos lugares o que mantenga un comportamiento responsable , sin
embargo, estas reglas no pueden afectar la dignidad del preso ni cambiar la razón por la que se da este
beneficio.
Además, el preso tiene la obligación de presentarse regularmente ante el juez o la autoridad que él designe,
pero nunca con un intervalo menor a 24 horas, para que se controle que está cumpliendo con las condiciones
del permiso; este beneficio de salidas prolongadas es una forma de premiar a los presos que se han portado
bien, que han trabajado o estudiado durante su condena, y que están cerca de recuperar su libertad también es
útil para las autoridades penitenciarias, porque les permite ver cómo se comporta el preso cuando está fuera
del penal, lo cual puede ser un indicador importante para su futura reinserción social.
5. REINSERCION SOCIAL
En Bolivia, las leyes y la Constitución apoyan que las personas que están en la cárcel puedan volver a
integrarse a la sociedad una vez que cumplan su condena para lograrlo, se considera muy importante que
estudien y trabajen mientras están en el penal, ya que eso les ayuda a aprender cosas útiles para cuando
salgan en libertad, también se da prioridad a su salud física y mental, así como a que participen en deportes
y actividades culturales, porque todo esto mejora su bienestar y los ayuda a tener una vida más sana.
Además, se brinda apoyo psicológico y se busca fortalecer los lazos con sus familias, ya que tener apoyo
emocional es clave para que no vuelvan a cometer delitos.
Existen programas especiales, como “Entrenando por la Liberación”, que usa el deporte como herramienta para
ayudar en su rehabilitación. También se están construyendo nuevas cárceles, como una en Beni, para ofrecer
mejores condiciones y reducir el hacinamiento, en ese sentido, la reinserción no empieza cuando salen libres,
sino desde el primer día que ingresan al penal, participando en actividades que los ayuden a crecer como
personas, cuando se acerca el momento de recuperar la libertad, reciben ayuda para prepararse, como
orientación en salud, educación, empleo y la relación con su familia.
Sin embargo, el sistema tiene muchos problemas, como el exceso de personas en las cárceles, la mala
infraestructura y la falta de programas suficientes, se sugiere separar a los internos según la gravedad del delito,
y también es muy importante cambiar la forma en que la sociedad los ve, porque muchas veces enfrentan
rechazo al salir, lo que hace más difícil que puedan comenzar de nuevo. Se necesita el apoyo de todos para
que estas personas tengan una segunda oportunidad real.
6. OPINION PERSONAL
Personalmente, me parece que los beneficios penitenciarios en Bolivia son una buena idea, porque buscan
que las personas que están en la cárcel puedan reinsertarse en la sociedad, me parece positivo que se les
permita estudiar, trabajar o incluso salir por un tiempo si cumplen ciertos requisitos eso puede ayudar a que
no vuelvan a cometer delitos también valoro que se base en artículos de la ley y que haya un reglamento
claro para aplicar estos beneficios.
Pero siendo sincera, creo que en la práctica no siempre funciona como debería hay muchas cárceles en Bolivia
que están llenas, no tienen suficiente personal o recursos, y eso hace difícil que estos beneficios se apliquen
bien a veces las personas que realmente los necesitan no los reciben y otras veces se dan a personas que no
cumplen todos los requisitos, tal vez por corrupción o favoritismo.
Lo que más rescato es la intención de que las personas privadas de libertad puedan cambiar y tener una nueva
oportunidad creo que se debería trabajar más en mejorar las condiciones dentro de las cárceles, capacitar al
personal y hacer un seguimiento real para que estos beneficios no queden solo en el papel, sino que se cumplan
y sirvan para algo en la vida real.
7. BIBLIOGRAFIA
Lorenzo, L., & Pinto Quintanilla, J. C. (2004). Las cárceles en Bolivia: abandono estatal, legislación y
organización democrática. Ediciones Pastoral Penitenciaria Católica de Bolivia.
BRIDIKHINA, Eugenia, Orígenes Penitenciarios en Bolivia. Historia de l Fundación de la Cárcel de San Pedro.
Bolivia 1997
PASTORAL, Penitenciaria Católica de Bolivia, “Libertad por Dentro”, Manual Practico para las personas
privadas de libertad”, editorial, C&C Editores, La Paz – Bolivia, 2005.