0% encontró este documento útil (0 votos)
5 vistas2 páginas

Consecuencias del Maltrato en Adultos Mayores

Cargado por

brian
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
5 vistas2 páginas

Consecuencias del Maltrato en Adultos Mayores

Cargado por

brian
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

ADULTO MAYOR:

En este estudio se buscó Analizar las consecuencias del maltrato en el adulto mayor, de acuerdo con los
artículos revisados. El tipo de estudio que se empleo fue teórico basado en una revisión sistemática, se contó
inicialmente con un total de 44 artículos, los cuales fueron sometidos a revisión, de ellos quedaron 25 artículos
científicos, siendo estos de años entre el 2010 al 2021, de las bases de datos tales como Science Direct, Scielo,
Redalyc, Dialnet. Los resultados que se obtuvieron nos muestran que las consecuencias físicas que causa el
maltrato hacia el adulto mayor son las más resaltantes, entre las consecuencias se evidenciaron dificultades
para caminar, dependencia para realizar diferentes actividades e incluso dolores intensos en algunas partes del
cuerpo. Así mismo en lo referente a las consecuencias psicológicas provocadas por el maltrato hacia los
longevos, se observó la existencia de baja autoestima, depresión, aislamiento social, ansiedad e incluso ideas
suicidas. Finalmente, en el tipo de maltrato más frecuente dentro de esta población vulnerable, se evidenció el
maltrato psicológico, el cual es generado a través de humillaciones, gritos o palabras groseras por parte de los
cuidadores, o familiares del longevo incrementando los problemas emocionales propios de la edad.

La violencia es una enfermedad tan antigua como el hombre mismo, sus manifestaciones a nivel
social se recogen a diario bajo múltiples explicaciones y justificaciones. La violencia fue reconocida
como problema de salud a finales de los años del siglo pasado, tomándose mayor interés para su
estudio en la última década, debido al número creciente de víctimas que provoca, a su asociación
con accidentes, suicidios, homicidios, lesiones, a la gran incapacidad que muchas veces genera y a
los años de vida perdidos por sus víctimas. Los niños, las mujeres y los ancianos son los mayores
grupos de riesgo, según se evidencia en un número importante de investigaciones. Las distintas
formas de expresión individual y colectiva de la violencia, los factores que la originan y las
consecuencias sociales que generan hacen de ella un fenómeno complejo. Se estima que la
violencia tiene un carácter cambiante en función de la dinámica del poder y de la distribución de
los roles y recursos, es por ello que pueden establecerse diferentes tipos de violencia.

Referirse a la violencia en el ámbito familiar cuesta trabajo, ya que la familia es el lugar donde
nace, crece y se desarrolla el ser humano y constituye el núcleo de toda sociedad. La violencia
intrafamiliar tiene formas solapadas de manifestarse, bajo la justificación de que lo que sucede en
el marco familiar es privado y que cada grupo impone sus reglas de respeto y de relación entre sus
miembros, por lo que bajo ese tapiz existe un número importante de víctimas.

Se puede focalizar en las conductas violentas el empleo de la fuerza para resolver conflictos
interpersonales. Es una forma del ejercicio del poder para eliminar aquellos obstáculos que se
interponen en nuestras decisiones, acciones y se usa la fuerza. Por lo general, la conducta violenta
es posible dadas las condiciones de desequilibrio de poder o por el contexto o producido por
maniobras en las relaciones interpersonales de control en la relación.

Ese desequilibrio de poder dentro de la relación puede ser permanente o momentáneo. Cuando es
permanente, las causas son culturales, institucionales, etc., y cuando es momentáneo se explica
por sí solo (contingencias ocasionales), por lo que conceptualmente, la violencia se caracteriza por
forzamiento (fuerza, poder) que no es sólo fuerza física, sino también cuando hay coacción,
presión verbal, emocional, sexual, entre otros.

Toda persona con independencias de raza, sexo o edad puede ser objeto de conducta maltratante.
Esto ha ocasionado que los estudios sobre el tema de violencia se hayan dirigido a diferentes
grupos, entre ellos a los adultos mayores.

Artículo 10°.

- El Estado reconoce el derecho universal y progresivo de toda persona a la seguridad social, para su
protección frente a las contingencias que precise la ley y para la elevación de su calidad de vida

Artículo 11. - El Estado garantiza el libre acceso a prestaciones de salud y a pensiones, a través de
entidades públicas, privadas o mixtas. Supervisa asimismo su eficaz funcionamiento. La ley
establece la entidad del Gobierno Nacional que adminis- tra los regímenes de pensiones a cargo del
Estado.
ADULTO MAYOR:
La violencia psicológica no es dañina solamente para las personas implicadas, lo es también para
el resto de las personas que conviven alrededor de donde se genera. Entre las manifestaciones de
violencia psicológica se aprecia cuando el sujeto es humillado, ignorado, desvalorizado, amenazado
de la pérdida de algo significativo, al limitar los contactos con otras personas, la prohibición de la
participación del sujeto en determinadas actividades, intimidación o intento de ésta a través de
miradas, gestos, movimientos violentos que tienen como objetivo provocar el temor y el
sometimiento. En nuestra sociedad las ofensas verbales y gesticulares se hacen cada vez más
frecuentes sobre los ancianos ya que la población desconoce que estas constituyen un modo de
violencia, es decir, sólo entienden por violencia el maltrato físico (golpes) y le restan importancia a
los daños psicológicos que estos ocasionan.

El abuso emocional continuado aún sin violencia física, provoca consecuencias muy grave desde el
punto de vista del equilibrio emocional. Muchos psiquiatras llegan a diagnosticar cuadros sicóticos
en personas que en realidad están sufriendo las secuelas del maltrato psicológico crónico, las
personas sometidas a situaciones crónicas de violencia dentro del hogar presentan un
debilitamiento gradual en sus defensas físicas y psicológicas, lo cual se traduce en un incremento
en el problema de la salud, principalmente, enfermedades psicosomáticas y depresión. Otra razón
por la que pueden aparecer este tipo de trastorno, se aprecia en el estudio realizado por Cardona
donde el 57% de los adultos mayores estudiados por él no tienen participación activa en la toma
de decisiones del hogar situación que además de aislarlos de su vínculo familiar, los lleva a
retraerse y a deprimirse, causando en muchas ocasiones, sentimientos de pérdida, tristeza,
desinterés por las actividades, merma de la energía, pérdida de la confianza y autoestima,
sentimientos injustificados de culpabilidad, ideas de muerte y hasta el suicidio.

El tema del maltrato a los adultos mayores debe ser atendido desde diversas disciplinas pues no se trata sólo de
la agresión física o el abandono, también trata del maltrato psicológico que es aún más frecuente.
El abuso psicológico o emocional ocurre cuando su cuidador o acompañante le causa estrés o dolor emocional.
Éste podría insultar, amenazar, humillar o acosar al adulto mayor a través de palabras o acciones. Es probable
también que lo ignore o lo aísle de sus familiares, amigos o sus actividades cotidianas.
De acuerdo con OMS, “el maltrato de las personas mayores es un acto único o repetido que causa daño o
sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una
relación basada en la confianza.
Este tipo de violencia constituye una violación de los derechos humanos e incluye el maltrato físico, sexual,
psicológico o emocional; la violencia por razones económicas o materiales; el abandono; la negligencia; y el
menoscabo grave de dignidad y la falta de respeto”
La falta de autoestima puede ser el inicio, en muchas ocasiones, del proceso depresivo, es por ello por lo que se
hace especialmente importante tener en cuenta el estado de ánimo de la persona e intentar, dentro de lo
posible, que mantenga su autonomía personal para sentirse útil y capaz.
Reflexionar este día, en especial, sobre el maltrato a los adultos mayores es de gran relevancia, no sólo por
evitar violar derechos esenciales de las personas sino por el daño emocional y psicológico que esto causa.

Artículo 27.- Protección del trabajador frente al despido arbitrario La ley otorga al trabajador
adecuada protección contra el despido arbitrario. Artículo 28.- Derechos colectivos del trabajador.

Artículo 29°. - El Estado reconoce el derecho de los trabajadores a participar en las utilidades de la
empresa y promueve otras formas de participación.

Artículo 28.- Derechos colectivos del trabajador. Derecho de sindicación, negociación colectiva y
derecho de huelga El Estado reconoce los derechos de sindicación, negociación colectiva y huelga.

También podría gustarte