1
LOS ORÍGENES DE LA REVOLUCIÓN MARGINALISTA
RESUMEN DE VIDEO DE: MATIAS ROMANI
La revolución marginalista del siglo XIX transformó el pensamiento económico, pasando de
la economía política clásica a la economía neoclásica. Se enfocó en la utilidad marginal y la
escasez, redefiniendo el valor de los bienes y la toma de decisiones individuales. Esto
marcó un cambio hacia un análisis más individualista y centrado en el mercado.
A partir de mediados del siglo 19, se produce la conformación de una ortodoxia en el
pensamiento económico, influenciada por la obra de Adam Smith y sus contemporáneos.
Esta ortodoxia se caracteriza por la dispersión del pensamiento económico y la búsqueda
de un entendimiento común sobre el valor y la riqueza.
La obra de Adam Smith sistematiza teorías existentes, pero no establece divisiones claras,
lo que lleva a una dispersión en la economía política clásica. Esto genera una tensión en el
pensamiento económico.
La economía política clásica se centra en las decisiones de los gobernantes para garantizar
el desarrollo económico y entender las causas de la riqueza de un país. Esto refleja un
enfoque en la política económica. Se destaca la distinción entre trabajo productivo e
improductivo, que es crucial para entender la generación de excedente y la acumulación de
capital en la economía política clásica.
A partir de 1848, se observa una descomposición del sistema clásico y el surgimiento de
una nueva economía que se aleja del pensamiento socialista y del movimiento obrero. Este
cambio implica una redefinición del objeto de estudio hacia la asignación óptima de recursos
en lugar de la producción y distribución. La crisis y descomposición del sistema clásico
están vinculadas a la apropiación de teorías económicas por parte del movimiento obrero,
resaltando la influencia del trabajo en la plusvalía.
La economía neoclásica surge como respuesta a la necesidad de entender cómo garantizar
un equilibrio competitivo en el sistema capitalista consolidado. La redefinición del objeto de
estudio en la economía neoclásica se centra en la asignación de recursos escasos,
alejándose de las preguntas de desarrollo político planteadas por los clásicos.
2
El video aborda cómo la economía ha evolucionado hacia un enfoque individualista,
alejándose de la economía política. Este cambio ha permitido un nuevo entendimiento sobre
la asignación de recursos en el mercado. Se destaca la transformación en el objeto de
estudio de la economía, pasando de la economía política a las ciencias económicas. Este
cambio refleja la predominancia del enfoque neoclásico en la educación.
Se introduce el individualismo metodológico, que enfatiza que los individuos toman
decisiones que afectan la asignación de recursos. Este enfoque considera a la sociedad
como una suma de decisiones individuales.
La noción de sustitución es fundamental en la economía neoclásica, donde los individuos
evalúan alternativas y eligen la opción más eficiente. Este concepto subraya la racionalidad
en la toma de decisiones. La economía neoclásica redefine el análisis económico al
centrarse en las decisiones individuales y la utilidad de los bienes en función de las
necesidades. Esto implica una ruptura con la economía política clásica y su enfoque
limitado sobre la libertad de elección. La noción de sustitución es clave en la economía
neoclásica, contrastando con la economía política clásica que limitaba la libertad de
elección a aspectos materiales. Esto amplía la comprensión de cómo los individuos toman
decisiones económicas.
El concepto de individuo carente es fundamental, ya que parte de la premisa de que la
economía surge de la necesidad y la búsqueda de bienes o servicios para satisfacerla. Esto
establece un nuevo paradigma en el análisis económico.
La teoría neoclásica establece cuatro condiciones para que un bien exista, siendo la
necesidad del sujeto carente la más importante. Si no hay necesidad, no puede haber
demanda ni oferta de bienes.
El descubrimiento de nuevas sustancias químicas en diferentes planetas puede revelar la
existencia de bienes que satisfacen necesidades humanas. Sin embargo, no todos los
objetos tienen un poder efectivo para ser utilizados como bienes.
Los bienes son objetos externos que satisfacen necesidades dependiendo del
conocimiento y poder efectivo que tenga un individuo sobre ellos. Esta relación es
fundamental en la economía.
3
Se distingue entre bienes libres y bienes económicos según la disponibilidad y la
capacidad de satisfacer necesidades sin agotarlos. Por ejemplo, el aire es un bien libre.
Los bienes económicos son aquellos que no alcanzan para satisfacer todas las
necesidades humanas, lo que crea la necesidad de compensación económica. Esto afecta
el precio de los bienes. La economía neoclásica se centra en cómo los bienes tienen valor
debido a su escasez y la disposición de las personas a pagar por ellos. Este enfoque
ayuda a entender las relaciones económicas y el precio de los productos.
Los bienes pueden ser clasificados como libres o económicos dependiendo del contexto y
de las necesidades del momento, lo que afecta su valoración en el mercado. Este
concepto es dinámico y cambiante. La escasez de recursos es fundamental para
determinar el precio de los bienes económicos, ya que la oferta no siempre satisface la
demanda. Esto lleva a un intercambio basado en necesidades individuales.
La teoría neoclásica argumenta que los mercados surgen espontáneamente y que la
relación entre escasez y precio es esencial para entender el comportamiento del
consumidor. Esto implica una constante adaptación a la realidad del mercado. La teoría
neoclásica se basa en dos principios fundamentales: el principio de escasez y el principio
de utilidad. Estos principios explican cómo los individuos toman decisiones económicas
basadas en costos y beneficios.
El principio de utilidad se considera subjetivo, individual y arbitrario, lo que significa que la
satisfacción que un bien proporciona varía según la persona y el contexto. La teoría
neoclásica se diferencia de la economía clásica, que centraba su atención en el valor de
uso, un concepto que no es subjetivo ni arbitrario.
El descubrimiento múltiple en 1871 por economistas como Stanley Jevons y Carl Menger
estableció la ley de la utilidad marginal, un cambio significativo en la economía. El principio
de la utilidad marginal decreciente establece que a medida que se consume más de un
bien, la satisfacción que aporta cada unidad adicional disminuye. Esto se aplica tanto a
bienes económicos como a bienes libres y afecta el comportamiento humano.
El concepto de utilidad marginal se aplica no solo a los seres humanos, sino que también
puede observarse en el comportamiento de otros seres vivos. Esto demuestra la
universalidad del principio. La satisfacción inicial de consumir un bien es mayor que la que
se obtiene al consumir unidades adicionales. Esto se debe a que las necesidades se van
satisfaciendo progresivamente. La utilidad total aumenta con el consumo, pero no en la
misma proporción. Con cada unidad adicional consumida, la satisfacción que proporciona
disminuye gradualmente. La utilidad marginal decreciente es un principio fundamental en
4
economía que explica cómo la satisfacción de las necesidades disminuye con cada unidad
adicional consumida. Este concepto ayuda a entender las decisiones de consumo de los
individuos y su disposición a pagar.
El consumo de unidades adicionales de un bien puede llevar a la insatisfacción, ya que la
utilidad marginal puede volverse negativa. Esto ocurre cuando se supera el punto de
satisfacción. Existen excepciones a la regla de la utilidad marginal decreciente, como
cambios en los gustos del consumidor. Esto puede llevar a que una nueva unidad de
consumo tenga mayor utilidad que las anteriores. La utilidad total de un bien sigue una
curva parabólica, donde inicialmente crece y luego disminuye al alcanzar un punto
máximo. Esto es clave para entender el comportamiento del consumidor. La utilidad
marginal disminuye a medida que aumenta la cantidad de bienes. Este principio se refleja
en todas las funciones de demanda, que tienen una pendiente negativa.
La teoría marginalista establece la diferencia entre utilidad total y marginal, fundamentando
un nuevo enfoque subjetivo del valor en la economía moderna. El ejemplo del agua y los
diamantes ilustra cómo la escasez afecta el valor, donde el agua es abundante y de baja
utilidad marginal, y los diamantes son escasos y valiosos. La economía neoclásica
contrasta con la clásica al considerar que el valor de un bien se basa en su escasez y en la
disposición de las personas a pagar por él.
Bibliografía
● Los orígenes de la revolución marginalista - Matias Romani
[Link]