Catequesis – 3er Año 1
Islam
Glosario
Califa: sucesor de Mahoma, jefe espiritual, político y religioso de la comunidad musulmana.
Corán: libro santo de la revelación, dictado por Dios a su ultimo profeta Mahoma (o
Mohammad). Fue fijado definitivamente después de la muerte del profeta, en el año 644.
Havy: peregrinación a La Meca, 5 ° pilar del islam. Titulo que se da a los que la hicieron alguna
vez.
Ka'ba: «casa de Dios», piedra sagrada de la construcción de Abrahan, o primer templo (único en
el islam) levantado por el mismo Abrahan. Situado cerca del lugar de nacimiento de Mahoma,
en La Meca, es el centro de la peregrinación
Mezquita: lugar para la oración colectiva, pero también de enseñanza.
Musulmán: hombre sometido a Dios y que se esfuerza en no olvidarlo.
El islam es cronológicamente la tercera y la última de las grandes religiones reveladas. Lo mismo
que el judaismo y el cristianismo, se apoya en una ley contenida en un libro: el Corán. Lo mismo
que el judaismo y el cristianismo, tiene su profeta: Muhammad o Mahoma.
Al venir detrás de las otras dos religiones reveladas, el islam pretende rectificarlas y
perfeccionarlas. Quiere ser un retorno a la religión primera, auténtica, desfigurada por los judíos
y los cristianos.
La misma palabra islam significa sumisión, el musulmán es aquel que se somete a la ley de Dios.
La obediencia a Dios es ciertamente la actitud fundamental del «creyente».
Creer se dice «imán», un término relacionado con el hebreo «amen». Obedecer a Dios es creer:
— Creer ante todo que Dios está con nosotros, «más cerca de nosotros que nuestra vena
yugular», como dice el Coran, el que se fia de Dios no tiene nada que temer
— Creer es también estar cierto de que todo cuanto acontece, por venir de Dios, no puede más
que ser bueno para el hombre, a pesar de las apariencias en contra No se pueden plantear
cuestiones a Dios Hay que aceptar todo lo que él envía
— Creer es finalmente seguir la ley de Dios, una ley que indica con precisión el valor de cada una
de las acciones humanas. Por consiguiente, no se puede creer sin obrar, sin obrar bien.
Quitando prejuicios sobre el Islam
Primeramente, es necesario advertir que, si hay fanatismo, no se trata de una exclusiva del islam.
Por su convicción de ser la única verdadera, toda religión lleva dentro de si la tentación de esta
perversión.
Catequesis – 3er Año 2
El fanatismo no está ni mucho menos inscrito en la ley del islam. Al contrario, el Coran recuerda
que no hay que convertir a nadie a la fuerza 2 Insiste en la moderación y en la exigencia de
justicia.
En cuanto a la «guerra santa», la famosa yihad , está lejos de ser un combate a ciegas, en el
nombre de Ala, como se dice generalmente Como regla general, para el Coran, el valor primero
es la paz «Vosotros, los que creéis, entrad en la paz».
Conociendo a Mahomma
Muhammad ben Abdallah, hijo de Amina, pertenecía a
la tribu nómada-pagana de los quray. Según la Sira",
perdió muy pronto a sus padres y fue educado por su
abuelo y luego por su tío Abu-Talib.
A la edad de 25 años, entró al servicio de una rica viuda,
Jadiya, que le llevaba 15 años. Poco después se casó con
ella y tuvo tres hijos y cuatro hijas, que fueron las únicas
en sobrevivir.
Caravanero como su padre, viajó entonces por asuntos
de negocios por Siria, Yemen, Omán y -según dicen algunos- por Abisinia. La tradición dice que
trató con monjes cristianos.
A menudo, desde la edad de 25 años, se retiraba, el mes de Ramadán, a unas millas de La Meca,
a la cueva de Hira; allí pasaba varias semanas meditando.
Fue allí, durante un día de invierno, donde tuvo su primera visión. Se le apareció el ángel Gabriel,
repitiéndole: «Recita: Yo soy Gabriel, el ángel que Dios envía a anunciarte que te ha escogido
por mensajero encargado de llevar a los hombres su revelación». Y el primer mensaje decía:
«Lee en el nombre de tu Señor, que creó al hombre de un coágulo. Es tu Señor, el más noble, el
que enseña al hombre lo que no sabe».
Pero durante tres años, el arcángel se mantuvo invisible y mudo; las gentes se reían de Mahoma
y Mahoma se deseperaba. Huyó de nuevo a la montaña en donde finalmente se le volvió a
aparecer Gabriel, que le tranquilizó: «Tu Señor no te ha abandonado... ¡No oprimas al huérfano!
¡No rechaces al mendigo! ¡Y narra el beneficio de tu Señor»! (Corán 93, 3-11). Desde entonces,
afianzado en su fe, Mahoma empezó a predicar entre los habitantes de La Meca. Dos temas
predominan en sus primeros sermones: el de un Dios único y justiciero al que hay que
someterse, y el de un juicio último después del cual resucitará el hombre.
El anuncio profético de Mahomma
Mahomma pretendía restaurar la religión de un Dios único, revelada ya a los judíos y a los
cristianos. Pero como éstos la habían olvidado o adulterado, Dios les había enviado a Mahoma
como profeta encargado de recordar a los hombres la verdad y la ley.
El credo musulmán es muy simple. No se ve entorpecido por dogmas complicados. Está
contenido todo él en la “sahada", la profesión de fe inicial del Corán. Los doctores de la ley se
han limitado a discernir sus principales elementos, atestiguados por la comunidad. Se resumen
en cinco artículos de fe, que sería preferible llamar «actos de fe», ya que comprometen al fiel.
Catequesis – 3er Año 3
1. Un Dios único: «No hay más Dios que Alá, y Mahoma es su profeta» (Corán 7, 157). El
musulmán creyente es el que niega el culto a todos los ídolos: a los que Mahoma derribó
en La Meca y a todos los que renacen en cada generación. El islam es protesta contra
todo politeísmo, incluso contra la Trinidad de los cristianos.
2. Todos los profetas vienen de Dios: Todos los profetas vienen de Dios. Por tanto, es una
obligación creer en todo lo que ellos dijeron en su nombre. Algunos son sus mensajeros,
encargados de transmitir a los hombres la voluntad de Alá. Así fueron Abrahán, Moisés,
Jesús y Mahoma.
3. Manifestados por los ángeles: Por debajo de los profetas hay otros servidores de Alá:
los ángeles. Su nombre significa «mensajero». Ocupan un gran espacio en el Corán, que
hace de ellos seres alados, asexuados, creados a partir de la luz. El término que los
designa, «ruh», equivale a espíritus, «soplos» de Dios. Se les han confiado varias
misiones, que permiten clasificarlos. Además, hay ángeles malos, destinados a tentar a
los hombres. Su jefe Ach-chaitan (Satán) o Iblis es un ángel rebelde. Habiéndose negado
a postrarse ante el primer hombre, fue echado del paraíso. Se vengó provocando la
desobediencia de Adán y de Eva, desterrados igualmente 10 . Este «ángel caído» dirige
toda la tropa de los demonios, los «jinn» (o djinns), creados de «fuego claro» y no de
luz. Invisibles, astutos y malévolos, capaces de procrear y de unirse a los humanos, los
tientan y los atormentan. -Se preservan de ellos por medio de talismanes.
4. Todos los hombres serán juzgados por Alá: Este atributo esencial de Alá constituye el
cuarto artículo de la fe islámica. Excepto los profetas y los mártires, ya en el paraíso,
todo hombre será juzgado personalmente. Mahoma intervendrá personalmente en
favor de los creyentes, ya que «lo que Dios no perdonara es que se le asocien otras
divinidades» Los excluidos caerán en un infierno de siete pisos, un «fuego» que exhala
un «hedor tórrido», un «agua hirviendo» 12 Pero los justos, los «compañeros de la
derecha» (como dice también el evangelio) irán a descansar a la sombra de los frescos
jardines del paraíso.
El libro sagrado: Corán
De acuerdo a la creencia Islámica, el Corán fue revelado
íntegramente por Dios a Mahomma. Durante la vida de
Mahoma, esas palabras de Dios se conservaron de memoria.
Sólo algunos compañeros del profeta escribieron ciertos
pasajes en fragmentos de cerámica, en pieles o en
homoplatos de animales. Fueron luego recogidos en hojas
por el joven Zaíd b'Thabit, y entregados a Hafsa, la viuda de
Mahoma.
Toda una parte del Corán está dedicada a trazar la historia de
los pueblos de la antigüedad en relación con los profetas.
Narra la historia de Adán, de Noé, de Moisés, de José, y sobre
todo de María, de José y de Jesús... Hay frecuentes reminiscencias de la Misná, del Talmud y de
los evangelios apócrifos, especialmente de Mateo y de Tomás. Sin embargo, según el propio
Corán, Mahoma ignoraba las Escrituras judías y cristianas, aunque pudo conocer ciertos pasajes
Catequesis – 3er Año 4
en su encuentro con esclavos cristianos. Pero el Corán ignora los dogmas cristianos: el pecado
original, la Trinidad, la encarnación, la redención. Sin narrar la vida de Mahoma, hay muchos
versículos que aluden a las luchas que tuvo que emprender contra los incrédulos. De ahí sin duda
toda su vigorosa descripción del fin del mundo y del juicio final. Y simétricamente, el anuncio y
la descripción de la felicidad eterna de los creyentes. Una tercera parte forma una especie de
código a la vez religioso, moral y legislativo. Pero, una vez más, toda esta enseñanza está
dispersa por el conjunto del libro.
Los cinco pilares del Islam
Así es como se llaman («arkan») las grandes obligaciones rituales del creyente: la profesión de
fe, la oración, el ayuno, la limosna y la peregrinación a La Meca.
- La profesión de fe (La sahada) es el rezo diario del credo musulmán. Proclama en árabe
la fórmula que resume la alianza entre Dios y sus fieles: «No hay más Dios que Alá, y
Mahoma es el profeta de Alá».
- La oración (La salat) es la oración ritual. Según la tradición, tiene que hacerse cinco veces
al día: entre la aurora y el salir del sol, al mediodía, hacia las 4 de la tarde, al ponerse el
sol y, finalmente, una vez en la noche. Puede hacerse en cualquier parte, solo o en grupo
y sin sacerdote. El viernes, al mediodía y en la mezquita, tiene una especial solemnidad.
- El ayuno (El sawm) es un ayuno mensual que, en su origen, se tenía el 10 del mes de
moharram (como, entre los judíos, el 10 del mes de tisri). Después de Mahoma, se
convirtió en un mes de ayuno, el mes de ramadán. Este ayuno recuerda el mes de la
luna nueva durante el cual Mahoma recibió la revelación divina (2, 179-183). El creyente
tiene que abstenerse entonces de comer, de beber y de tener relaciones sexuales desde
el amanecer hasta la puesta del sol.
- La limosna (La zakat) o limosna es la cuarta prescripción ritual obligatoria. De hecho, la
palabra significa «purificación». Es que la limosna purifica de alguna manera los dones
recibidos de Alá, reconociendo que todo se le debe y restituyéndole una parte de lo que
el concede a los hombres.
- La peregrinación a la Meca (El hay), la peregrinación
a La Meca, es el quinto pilar del islam Prescrita por
el Coran (3, 91), tiene un doble significado Por una
parte, representa un retorno a las fuentes de la fe,
por otro, manifiesta la unidad y la universalidad del
islam Todo musulmán esta obligado a hacer esta
peregrinación una vez en su vida si esta «en
posibilidad de hacerla».1
El comportamiento moral de los musulmanes
Toda la ley del islam está en el Corán. Y el Corán abraza toda la vida del hombre. Relaciones con
Dios, culto, pero también higiene, urbanidad, educación, moral individual, vida social y política:
no hay nada que se escape de la religión. Todo es rito, porque la omnipotencia de Dios y de su
ley, el Corán, se extiende a todos los terrenos de su creación. Para un musulmán, no hay
distinción entre lo profano y lo sagrado. Toda su vida está regida por el Corán.
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En la plataforma encontrarán el video titulado “Islam” que permitirá conocer en profundidad las
creencias, el comportamiento esperado de los fieles y el culto de esta religión.
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