Cáncer
El cáncer es una enfermedad que se presenta cuando las células se multiplican sin
control y se diseminan a los tejidos que las rodean. Los cambios en el ADN (ácido
desoxirribonucleico) causan el cáncer. La mayoría de estos cambios que causan
cáncer ocurren en los genes, que son trozos del ADN.
El cáncer tiene importantes implicaciones nutriológicas, tanto en su desarrollo como
en la afectación del estado de nutrición cuando existe una neoplasia, y este
deterioro nutricio incrementa aún más conforme el cáncer avanza. La desnutrición
es muy frecuente en los pacientes oncológicos y está presente en el 40% a 80% de
los casos, dependiendo del tipo de tumor y su localización y estadio tumoral. Se
asocia con un incremento de la morbimortalidad y es responsable directa del
fallecimiento en hasta 20% de los casos.
Incidencia del cáncer
Actualmente, el cáncer con mayor
incidencia a escala mundial es el de
pulmón, con 1,82 millones de nuevos
casos (13% del total), que también
ocupa el primer puesto hablando de
mortalidad con 1,59 millones (l9,4%). El
cáncer de mama ocupa el segundo lugar
en incidencia con 1,68 millones de
casos, pero el quinto en mortalidad con
521,817 casos, debido a su favorable
pronóstico. Tomando en cuenta los
datos de mortalidad, el segundo lugar lo
tiene el cáncer de hígado con745517
casos (con una incidencia de782451) el
tercero, el cáncer de estómago
con723027 casos (incidencia de
951954); y el cuarto, con 693 881 casos,
el cáncer de colon y recto (incidencia de
1,68 millones). El cáncer de próstata se
muestra en el cuarto lugar de incidencia
con 1,11 millones de casos (7,9% del
total); sin embargo, en mortalidad ocupa
el sexto lugar dado su buen pronóstico.
Alteración nutricia en el cáncer
La caquexia es, por definición, un síndrome multifactorial y de complejo manejo que
se caracteriza por anorexia, anemia, pérdida de peso significativa, derivada de una
descompensada pérdida de masa muscular y tejido adiposo que no puede ser
completamente revertida por medio de un tratamiento de apoyo nutricio, que
conduce a un progresivo deterioro funcional del organismo.
La gravedad se clasifica con base en el grado de agotamiento de las reservas de
energía y la masa proteínica corporal (utilizando el índice de masa corporal [lMC]) y
la tasa de pérdida de peso en el transcurso de la enfermedad. En estado de
precaquexia, los pacientes muestran signos clínicos y metabólicos tempranos como
anorexia y la disminución de la tolerancia a la glucosa, precedentes de una
sustancial pérdida de peso involuntaria, De esta manera, los pacientes pierden peso
de manera progresiva y cumplen con los criterios para la caquexia, como se definió
previamente.
La fisiopatología de la caquexia se caracteriza por un balance negativo de proteínas
y energía impulsado por una combinación entre Ia reducción de la ingestión de
alimentos y el aumento del metabolismo. Este proceso engloba interacciones
complejas entre el huésped, en este caso el paciente con cáncer, y el tumor. Existen
factores mecánicos que contribuyen a la reducción de la ingestión de alimentos. La
evidencia muestra que la anorexia y el hipermetabolismo son impulsados por
citosinas, hormonas, neuropéptidos, neurotransmisores y factores derivados del
propio tumor.
Evaluación del estado nutricional
Es importante evaluar el estado de nutrición con las herramientas validadas
adecuadas para su aplicación en este tipo de pacientes. La detección y el manejo
temprano de este riesgo Puede mejorar tanto el estado de nutrición como la calidad
de vida del paciente, Ilevándonos a obtener mejores resultados. Debido a los
efectos del tumor o el tratamiento, los pacientes con cáncer son uno de los grupos
con mayor riesgo de desarrollar desnutrición. Ante una falla en la detección del
riesgo nutricio, un estado de desnutrición puede no ser reconocido o tratado de
manera pertinente.
Es recomendable valorar las siguientes medidas antropométricas en el paciente
oncológico adulto:
Estatura
Peso actual
Historial de peso
- Peso habitual
- Cambio de peso reciente (en los últimos 6 meses)
Porcentaje de peso habitual
Índice de masa corporal
Bioimpedancia eléctrica (para valorar composición corporal que
incluya agua corporal), de estar disponible
Dentro de los indicadores bioquímicos que se deben considerar se encuentran:
Proteínas séricas: albúmina y prealbúmina.
Función renal a partir de nitrógeno ureico en sangre (BUN), creatinina, así
como glucemia.
Datos hematológicos: hemoglobina, hematocrito, ferritina,
cuenta plaquetaria, volumen corpuscular medio, entre otros.
Concentraciones plasmáticas de electrolitos séricos.
Cuenta de leucocitos y de neutrófilos totales.
Proteína C reactiva, para determinar inflamación crónica.
Los instrumentos disponibles y recomendables para realizar la evaluación dietética
son:
Encuestas de frecuencia de consumo de alimentos
Recordatorio de 24 horas
Dieta habitual
Diario de alimentos
Nutrición
El apoyo nutricio es una parte integral de Ia gestión de la caquexia y consiste en
proporcionar asesoramiento dietético que contemple el uso de suplementos
nutricios orales y alimentación enteral y Parenteral si se requieren.
De manera idónea, los pacientes con cáncer al igual que aquellos que reciben
tratamiento antineoplásico, deben cubrir sus necesidades nutricias
preferentemente por vía oral, que es fisiológicamente superior y se debe mantener
el mayor tiempo posible. Las texturas modificadas, la energía adicionada con
suplementos en forma de polvos o líquidos y sólidos blandos, y el espaciamiento
de los horarios de las comidas son consejos de gestión importantes para ayudar al
paciente a llevar y completar su tratamiento antineoplásico comprometiendo el
estado de nutrición mínimamente.
El aumento en el gasto de energía es por lo general leve, pero varía dependiendo
del tipo de cáncer y el estadio clínico o grado de avance (por lo general de 100 a
300 kcal por día). Sin embargo, si este no es compensado por el aumento de la
ingestión de energía y proteína, puede causar una pérdida de grasa corporal (de
0,5 a I kg) y preferentemente de la masa muscular (de 1 a 2,3 kg por mes).
En cuanto a la dieta, los hidratos de carbono siguen siendo Ia principal fuente de
energía en pacientes hipermetabólicos y deben comprender aproximadamente del
50 al 60% de la energía no proteínica. Los requerimientos de proteína se
incrementan notablemente en los pacientes oncológicos.