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Sentimientos de Inseguridad y Desconfianza

El orador expresa una profunda sensación de insuficiencia y falta de comprensión en su relación, sintiendo que sus esfuerzos nunca son suficientes y que sus emociones son minimizadas. A lo largo de su discurso, menciona la desconfianza en sus capacidades, la crítica constante sin empatía y la falta de validación emocional, lo que afecta su bienestar y crecimiento personal. Además, enfatiza la necesidad de apoyo y comprensión en su proceso de sanación mental, destacando la importancia de ser escuchado y validado en sus experiencias.

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Sentimientos de Inseguridad y Desconfianza

El orador expresa una profunda sensación de insuficiencia y falta de comprensión en su relación, sintiendo que sus esfuerzos nunca son suficientes y que sus emociones son minimizadas. A lo largo de su discurso, menciona la desconfianza en sus capacidades, la crítica constante sin empatía y la falta de validación emocional, lo que afecta su bienestar y crecimiento personal. Además, enfatiza la necesidad de apoyo y comprensión en su proceso de sanación mental, destacando la importancia de ser escuchado y validado en sus experiencias.

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Calle Marqueret

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[Orador 1]

Voy al estillo de todos los puntos y te voy a explicar cosa por cosa por qué. Todo. No me

interrumpas en ningún momento.

Luego, cuando acabe, me puedes decir lo que quieras. Sentimiento de insuficiencia. Desde

pequeña siempre he tenido esta sensación de que nunca soy suficiente para ti.

Aunque intente dar lo mejor de mí, siempre siento que me ves como una desagradecida y
eso

me duele mucho. Puedo hacer todo lo que esté en mis manos, pero siempre siento que no

basta. Me pesa mucho vivir con esa sensación de que nunca cumplo con tus expectativas.

¿Por qué digo esto? Siempre que he hecho algo ha sido como bueno, es tu obligación.
Bueno,

puedes hacer más.

Bueno, es lo que hay. Y siempre ha sido así, marcado así. O pues mira, Adrián ha hecho el

bachiller y tú te lo has dejado.

¿Por qué te lo has dejado? Tú podías sacarte bachiller. O por ejemplo, Venus.

Venus he hecho todo, todo lo que está en mis manos para que todos estuviéramos bien con

ella. He intentado enseñarle yo, no he podido. He buscado otra solución.

Se ha ido a un administrador, se ha pasado tres meses allí. Le he estado enseñando tres


meses.

Se importa súper bien, no rompe nada, es súper tranquila, súper respetuosa.

Y aún así, ninguna solución ha sido suficiente para vosotros. 2. Incomprensión y falta de

espacio para expresarme.

Siento que nunca tengo el espacio para ser escuchada realmente. Siempre intento escuchar
lo

que tú sientes, de entenderte, pero cuando intento hablar de lo que siento, no me dejas

expresarlo. Me llamas exagerada o me cortas y eso me hace sentir que mis emociones me
importan, que lo que siento no tiene valor, me hace dudar de mí mismo.

Es posible. Sigo siendo muy loco hasta hace un momento. Las veces que me has
interrumpido,

aún así, me he callado, te he escuchado, te he dejado acabar y cuando iba a hablar yo otra
vez,

otra vez me interrumpías.

Y así todo el rato hasta que me he hartado y me he ido. No porque no estuviera de acuerdo
o

porque no me dieras la razón o porque no es lo que no quería escuchar, sino porque no me

siento bien escuchada. Porque da igual cuántas veces intenté hablar, intenté hablar, intenté

hablar, intenté hablar, siempre me [Link]. Y es como te estoy diciendo que me


siento, cómo me siento, que me siento mal, que

quiero hablar las cosas, que quiero hablarlo y aún así cuando intento ponerte mi
perspectiva,

porque tu perspectiva la entiendo. O sea, yo entiendo que tú la has pasado muy mal, sé que

desde pequeña has tenido que trabajar, me has contado toda tu historia, te he escuchado,
te

he admirado.

Un montón de veces he dicho, joder, que tía, como cuando estábamos hablando en clase
me

estabas contando que te viniste tú sola con tus dos hijos y yo siempre te he admirado, te he

escuchado, he escuchado tu historia, que no has podido ir a clase, que no tenías zapatos,
no

tenías para comer, me contaste que también alguna vez tuviste que robar comida o algo así.
Y

yo eso, yo eso siempre lo he escuchado y lo he admirado. Pero cuando se trata de, bueno,
y con

mi padre, que lo has pasado muy mal, que has estado con él, lo he visto, te he oído, sé que
te

he oído llorar cuando nadie se daba cuenta y yo me he dado cuenta de que tú estabas mal.
Y yo eso lo entiendo y también he entendido muchas veces que a porque llevamos mucha
cosa

encima, pero yo lo que te quiero intentar decir es que tú también me entiendas a mí, porque
yo

sí que, aunque pienses que no, aunque pienses que no me pongo en tu piel, yo claro que
me

pongo, yo claro que intento entenderte, claro que intento trapar, claro que intento callarme

cuando me muero por rabia de estallarte, de decirte cosas, de hablar, pero no me entiendes,
no

me escuchas a mí, porque por mucho que te quiera decir algo, siempre va a ser, no, yo lo
he

pasado peor, no, pero es que tú qué problemas tienes. Yo lo único que pido es que me

escuches, no quiero nada más.

No ves mi crecimiento personal, me duele mucho que, aunque he crecido, he superado


muchas

dificultades y he pasado por procesos como terapia, sigues viéndome como una niña

inmadura. Yo he tenido que lidiar con cosas serias, pero siento que eso no se perconoce y
me

hace creer que no confías en mi capacidad para manejar mi vida. He aprendido mucho,
pero

parece que tú sigues viéndome como si no hubiese cambiado.

No sé, yo creo que ahí lo he dicho todo. Falta la reflexión sobre tus propios errores. Cuando

algo va mal, siempre se pone foco en lo que yo hice mal, pero nunca siento que reflexiones

sobre lo que tú también podrías haber hecho diferente.

Yo siempre trato de ver mis errores, corregirlos, pero me duele que nunca sientas que
también

hay espacio para que mi perspectiva se valore. No quiero que siempre digas que tengo
razón,

solo que también puedas mirar lo que pasa de mi lado, lo que te estaba diciendo antes. Y,

bueno, aunque pienses que yo no pienso mis errores, yo nada más, acabamos de discutir,
nada
más, me pasa algo, siempre pienso en qué podría hacer mal, en, hostia, pues a lo mejor
con

esto me he pasado, hostia, pues voy a intentar no decir esto a la próxima, pues yo he hecho

esto mal, tengo que cambiarlo y también esto lo trabajo mi psicóloga, obviamente, que para

algo voy, para ver en qué cosas puedo mejorar, porque al final algo que he aprendido es
que yo

no puedo controlar cómo otros actúan, pero sí que puedo controlar cómo me afecta y cómo

actúo [Link] al final, yo lo que hago cada vez que discuto algo con alguien, bueno, en
realidad no

discuto con nadie más que con vosotros, es ver qué he hecho yo mal. Pero tú, parece que
no lo

sé, a lo mejor me equivoco, pero parece que no veo lo que tú haces mal. El peso de la culpa

constante.

Siento que, aunque mis intenciones no siempre sean perfectas, siempre que teníamos un

desacuerdo, yo soy la que termina sintiendo la culpa. Me siento responsable de todo,


incluso

cuando no debería ser así, y eso me hace sentir que no tengo derecho a equivocarme o

expresar lo que siento. Lo mismo que antes.

El sufrimiento minimizado. Cuando te hablo de lo que me duele o de lo que estoy viviendo,

siento que no me escuchas, o, peor, que minimizas lo que siento diciéndome que tú lo has

pasado peor. Entiendo que tú has tenido dichas dificultades también, pero cuando te hablo
de

algo que me duele, solo quiero que se me escuche y que mis sentimientos sean variados,
no

que se me compare con lo que tú viviste.

Te pongo un ejemplo. Es como si una persona que ha perdido una pierna te está diciendo
que

está triste porque ha perdido una pierna, y tú le dices, vale, pues yo he perdido una pierna y
un

brazo. No estés mal porque yo soy peor.


Es lo mismo. O sea, tú que has perdido una pierna y un brazo estás mal, pero obviamente
la

persona que ha perdido una pierna también está mal. Pues es todo lo mismo.

Yo sé que tú estás mal, y quiero decirte que cada vez que estés mal, que puedes llorar
conmigo,

pero quiero que sepas que cuando yo estoy mal, no es para que tú me digas que tú estás
peor,

es para que me ayudes. Desconfianza en mis capacidades. Cada vez que trato de hacer
algo por

mí misma, siento que es gracias a mis capacidades para manejar las cosas.

No soy una niña, y me está costando mucho manejar la situación. Eso me hace sentir que

nunca seré capaz de hacer las cosas bien y me crea mucha inseguridad. Te podría poner

muchos ejemplos, pero un ejemplo que se me ocurre ahora es, por ejemplo, cuando
empecé a

trabajar en ACMUR.

Antes de tener el trabajo ya empezaste con que, bueno, pero es que eso no es un trabajo
de

verdad, no sabes si te van a pagar, no sabes si vas a hacer socio, no sabes cómo te va a ir,
no

sabes que no se quiere, no sabes que no se va a... Y ya antes de empezar el trabajo yo iba
súper

cagada, hostia, pues a lo mejor es que es un trabajo de mierda, pues a lo mejor no sé qué,
pues

a lo mejor no sé más. Y ahora que estoy trabajando ahí, pues me he dado cuenta de que no
es

un trabajo de mierda.

Me he dado cuenta de que es un trabajo que me gusta, es un trabajo que se me da bien,


que se

me da bien hablar con la gente. Que además los jefes son súper buenos, que me pagan,
que no

les importa que no llegue a los objetivos, que he pedido la baja y mi jefa me está
preguntando
todos los días que cómo estoy, que si estoy mejor. No preguntándome cuándo
vuelvo,preguntándome si estoy mejor yo, porque son muy humanos.

Y ya, como que, bueno, a saber si sabes hacer socios, a saber que no sé qué, pues es
como que

ya empiezo con inseguridad de decir, hostia, pues a lo mejor no soy capaz de hacer esto, a
lo

mejor no soy capaz de hacer lo otro, o no sé. La crítica constante sin empatía. Cuando trato
de

hablar sobre algo que me molesta o que me duele, parece que en lugar de apoyo, recibo
solo

críticas.

No me siento comprendida ni apoyada, solo siento que te enfocas en lo que hago mal. Me

duele mucho porque busco tu apoyo y en lugar de eso parece que siempre me criticas. Eso
me

hace sentir que nunca voy a ser lo que esperas de mí.

No sé, no tengo nada más que decir ahí. La falta de validación emocional. Cuando te hablo
de

lo que me afecta emocionalmente, siento que no validas lo que siento.

A veces me dices que todo lo que siento no es importante o que hay cosas peores. Y eso
me

duele mucho porque lo que siento es real para mí. Me gustaría que validaras mis
sentimientos,

que me dijeras que es normal sentir lo que siento.

Lo mismo que el sufrimiento minimizado. Si te estoy diciendo que estoy mal, pues no sé,

porque se me ha roto una uña del pie, no me puedes venir a decir, bueno, pues hay gente
que

no tiene piernas. Ya sé que hay gente que no tiene piernas, pero yo estoy mal porque se me
ha

roto la uña.

No sé. La relación afectiva que siento que falta. A veces siento que nuestra relación está
vacía,

como si solo estuvieran presentes las expectativas y las críticas.


No siento que haya un espacio de apoyo, de empatía o de cariño sincero. Lo que siento es
que

solo esperas que sea algo que no soy. Y cuando uno cumple con esa imagen parece que te

decepciona.

Pienso que realmente no me conoces. Siempre tengo el miedo a mostrarme como soy, por

miedo a esto de las críticas, por miedo a que me critiques, por miedo a que me digas, no sé.

Nunca soy yo contigo, no me muestro al 100%, porque tengo miedo de que me riñas, tengo

miedo de que me digas cualquier cosa, tengo miedo de ser yo contigo.

El impacto de tus expectativas sobre mí. Siento una presión constante por cumplir
expectativas

que parecen inalcanzables. No puedo cumplir con todo lo que esperas de mí y al mismo
tiempo

seguir siendo yo misma.

Esto es lo que acabo de leer, ¿no? Sí. Y esta es la última y la verdad es que la pija me
duele.

La falta de comprensión sobre mis terapias y procesos. Cuando hablo sobre mis problemas
de

salud mental y mi terapia, no lo tomas en serio. He pasado por momentos difíciles, he ido al

psicólogo, al psiquiatra, pero siento que no entiendes lo que estoy [Link] quiero que
me veas como débil o inmadura, solo quiero que me apoyes en este proceso. La

realidad es que no me lo invento. Lo que siento es real y no es algo que pueda simplemente

superar de la noche a la mañana.

Cada día es una noche y me cuesta mucho vivir con la incertidumbre de cómo me voy a
sentir.

Quiero que entiendas que lo que estoy viviendo no es algo que se pueda ver desde fuera.
No es

solo estar triste de sentirme mal en un momento, es como si por dentro estuviera atrapada
en

una tormenta que no puedo controlar.

Hay días en los que siento que todo me desborda, como si mis pensamientos y emociones
estuvieran fuera de control. Hay días en los que todo parece demasiado, como si no pudiera

manejar ni lo más simple. No es algo que me invente, es real, es algo que me afecta como
vivo

cada día.

Es difícil de explicar, porque no, no sé qué, pero la ansiedad, el miedo constante, la


sensación

de no ser capaz de hacer las cosas son muy reales. La depresión no es solo tristeza, es
sentirte

vacío, desconectado del mundo, como si todo fuera más difícil de lo que debería ser. Y no,
no es

algo que elijas.

A veces me siento tan sola en esto porque es como si los demás no pudiéramos lo que
estoy

viviendo. Es como si intentara gritar pero mis palabras no pudieran salir. Cuando me dices
que

me lo invento, que son tonterías, me duele más de lo que imaginas.

Este proceso de sanación es largo, no es algo que se resuelva inmediato. No es como


cuando

tienes un resfriado y en unos días te sientes mejor. Es más profundo, más complejo y
requiere

tiempo y paciencia.

Y lo que más me gustaría es que, al menos, me apoyaras, que me ayudes a sentirme


validada

en este proceso. Que me digas que, aunque no entiendas todo, estás a mi lado mientras
sigo

sacando. Todo esto no se soluciona de inmediato y nunca será fácil, pero con tu apoyo yo

también sería mucho más llevadero.

Esto es un tema que me duele muchísimo porque, para ti, siempre eres como, no, a ti no te

pasa nada, tú tienes comportamientos de niña pequeña, con dos tías viendolas se te pasa
la

tontería.
[Orador 2]

Cuando te he dicho a ti no te pasa nada.

[Orador 1]

Varias veces. ¿Y qué pasa? Me lo has dicho varias veces, de hecho hubo un día que
estábamos

hablando en una discusión de alguien, y esto no te lo he llegado a decir nunca, que me


dijiste, y

tú a ver si dejas de gastar el dinero en el psicólogo, que está hablando con María José, y
MaríaJosé me ha dicho que si existe la posibilidad de cambiarte de psicólogo, porque no es
normal

que a estas alturas no hayas mejorado nada.

Y lo que tú no sabías es que esa tarde yo tenía citado a María José. Hablé con ella, se lo

pregunté y ella me dijo, yo no le he dicho eso, yo le he dicho que si es posible que ella vaya
a

una sesión contigo. Y son cosas que es como, oh, cada dos por tres decirme, a ver si dejas
de

tomar las pastillas esas, a ver si ya basta de tomar las pastillas.

¿Te puede contestar? Acabo esto y ya dime lo que te dé la gana sobre todo. A ver si dejas
de

tomar las pastillas, a ver si se te pasa ya la tontería.

Y me lo has dicho un montón de veces, que a mí no me pasa nada, que yo lo que tengo son

actitudes de niña pequeña. Y no me puedes decir tú que no me pasa nada cuando tengo un

diagnóstico.

[Orador 2]

Que yo lo que veo con tu psicólogo, veo que no vas a más, a mejor, no sé, estás como
stagnada,

solo te cobras el dinero, es lo que veo yo, ¿vale? Esto no significa que no hay psicólogos

mejores. Sí, he hablado con María José, que me ha preguntado cómo vas, tal, le he contado

donde espero, lo que está pasando en casa.


Y da igual con quién hablas, nadie lo puede entender. Porque tú cuando te entra en la
cabeza,

tiene que ser como tú quieres. Tú no puedes entender que no se puede.

[Orador 1]

Y esto no es así. Déjame decirte una cosa. Y es que, eso de que no voy a mejor, no es así.

De hecho yo lo estuve hablando con María José ese día, y me dijo que le parecía muy raro

porque ella sabe todo de mí, he estado hablando con ella, la veo cada dos semanas, le está

contando todo el proceso, ella sí que ha visto una mejora. La psiquiatra a la que ya no veo

todos los meses también ha visto una mejora y ahora la veo cada dos meses, porque tú no
ves

ese proceso, pero ese proceso sí que está, y esa mejora sí que está.

[Orador 2]

Pues conmigo no.

[Orador 1]

Y, lo que me has dicho después de lo de la mejora, ha sido el perro. El perro, que dice que
me

ha entrado algo en la cabeza y no paro. ¿Sabes por qué no paro?

Porque aún no he sido capaz de darme una razón de por qué.

[Orador 2]¿Se te viene bien?

[Orador 1]

No.

[Orador 2]

Solo en la casa, nada más. Me has dado una razón. Como te he dicho, solo el esfuerzo que
he

tenido que hacer para poder tener eso.

Como te he dicho, he venido con dos maletas y dos niños pequeños. Solo el esfuerzo de
poder

tener eso, tendrías que entender nada más. Pero destroza todo.

[Orador 1]
No destroza nada. Está en casa libre, no está destrozando nada, se está agotando súper
bien.

[Orador 2]

No es lo mismo, el perro no está con el mesa. Todos sabemos cómo eres tú. Todos
sabemos

que el perro no está sacado.

El perro, cuando yo estaba… No, el perro tiene que salir a la calle. Tú tienes que trabajar,
tienes

que servir tu vida.

No puedes estagnarte por un perro. No puedes sacarlo tres veces al día porque no vas a
poder,

porque tienes que trabajarte, tienes que estudiar, tienes que hacer tu vida. Entonces no se

puede.

[Orador 1]

¿Cómo que no voy a poder? Te lo digo así de fácil. Yo, cuando peor estaba, es cuando vino
el

perro.

Cuando peor estaba, que había días que me salía a la calle, yo salía a la calle a pasearla
una

hora, dos horas se hacía falta. Salía y la sacaba cinco veces al día, se hacía falta. Ahora
estoy

trabajando, estoy con los niños y tengo balón mano.

Tengo que sacarlo tres veces al día. Si trabajo de ocho y media a una y media, la saco a
las…

Bueno, antes de las siete, a las siete y media.

Cuando vuelva de trabajar, desde que vuelvo de trabajar a la una y media hasta las cinco
que

tengo niños, si es que tengo niños ese día, tengo ese rato para sacar otra vez a Venus.
Estoy

hablando yo ahora. Y desde que vuelvo de los niños, puedo volver a sacarla si es
necesario, si
no, no.Y cuando vuelva a entrenar, la vuelvo a sacar. ¿Estamos en horario de clases? Por la
mañana a

las seis de la clase la saco y lo mismo con los niños, saco a la misma hora.

[Orador 2]

¿Y se queda sola en casa?

[Orador 1]

Sí, sí. ¿Para vosotros no es un horario solo?

[Orador 2]

Cuando la has tenido y te he dado la oportunidad, la oportunidad, después te han dicho que
no

vuelva y te he dado otra oportunidad con ella, ¿vale? Y te he dicho, a las ocho, como tal,
ocho y

media no me lo sacas, a las diez, a las once, pero aún no ha salido de la calle. Venís a, te

conozco y sé cómo vas.

Que en dos días has pasado de todo y vas corriendo a todo.

[Orador 1]

Tú piensas que estaría pasando en dos días, después de haber peleado por meses y
meses y

semanas y buscar quinientas soluciones.

[Orador 2]

Da igual, no es un perro de casa, ya tenemos bastantes pelos.

[Orador 1]

Pero es que no estamos hablando de un perro que quiera meter a casa, estamos hablando
de

un perro que ya había entrado, lo había sacado, habíamos acordado con alguien que
volvería y

ahora ya no vuelve y... Habla yo ahora.

[Orador 2]

Vale, y el gasto también, que esta es otra.


[Orador 1]

Lo pago yo, es que no sé...

[Orador 2]

Lo pagas tú, yo te voy a pagarte la comida porque tú no tienes por el...

[Orador 1]Es que pague yo el perro o no, me tienes que pagar la comida.

[Orador 2]

¿Por qué tengo que pagarte la comida? Venís a que tienes veinte años, te pregunto.

[Orador 1]

Porque eres mi madre.

[Orador 2]

Sí, pero, vale, ves, soy tu madre.

[Orador 1]

Porque eres mi madre, o sea, yo...

[Orador 2]

Claro, yo soy tu madre.

[Orador 1]

Yo hago todo lo que puedo. Y con veinte años estamos en el 2025, no en el 1990.

[Orador 2]

Vale, ahora digo otra cosa, ¿vale? Tú, estos 250 euros que te das y tu padre viviría, no lo

tendrías, ¿no?

[Orador 1]

Sigue siendo dinero que he aportado a casa.

[Orador 2]

Pero es como si no lo tendrías.

[Orador 1]

Es decir, da igual, pero ahora mismo, ese dinero existe.


[Orador 2]

Te lo quieras, ¿por qué te lo quieras? Porque lo acordamos así alguien y yo. Sí, pero a ver,
¿te lo

quieres tú?

Pues claro, ¿pero yo qué? Yo tengo que pagarte comida y tú te lo quieras.[Orador 1]

Pero eso es lo único que te pido, lo único. Con veinte años, lo único que te pido. No
conozco a

nadie actualmente con veinte años que se lo tenga.

[Orador 2]

De hecho, de hecho... ¿Por qué no son tuyos?

[Orador 1]

Porque lo acordamos así. Pero no son tuyos. Son míos, es dinero que me lleva a mí.

Es dinero que me lleva a mí.

[Orador 2]

Te repito, si tu padre viviría, no tendrías dinero.

[Orador 1]

Da igual, pero ahora mismo.

[Orador 2]

Da igual.

[Orador 1]

Es verdad. Ojalá mi padre estuviera vivo, te lo digo así.

[Orador 2]

Pero no está. No está.

[Orador 1]

Y al final es dinero que me lleva.

[Orador 2]

Vamos a dar la vuelta. Y si tu padre viviría, ¿tú crees que exigiría esto lo que me exigía a
mí?
Comida de dieta, no sé.

Vale, ahora una pregunta. ¿Cuánto te has gastado en una carona?

[Orador 1]

No me he gastado tanto porque mañana iba a pagar gasolina. Y no me llegaba para


todo.[Orador 2]

Como yo soy, ¿ves? Estas cositas me encantan.

[Orador 1]

Pues no. Porque me iba a comprar comida el lunes. O sea, el lunes, el miércoles, cuando

curarse.

[Orador 2]

¿Y los 50 euros ya las has acabado?

[Orador 1]

No, pero es que si alguien me ha pedido el regalo.

[Orador 2]

Sí, 10 euros.

[Orador 1]

¿Y 40 euros? ¿Los tengo? ¿Me quedo sin dinero?

[Orador 2]

Siempre digo que tengo. Yo creo que tengo en la empresa que no tengo ningún dinero.

[Orador 1]

Sí, me vas a decir todo lo que tengo. Sí.

[Orador 2]

¿Ves? Estas cositas contigo.

[Orador 1]

Que no son estas cositas.

[Orador 2]

Solo pides, pides y pides y pides.


[Orador 1]

¿Ves? Solo pides. Y no me vas a decir nada respecto de todo lo que he pedido.

[Orador 2]Sí, te estoy diciendo. Pero estamos hablando sobre la marcha, ¿no? De cosas,
¿qué?

Del perro, del dinero.

[Orador 1]

Vale, pero es que con el cargo seguimos.

[Orador 2]

Solo exiges. Pero, no, te digo que de exigir, de tal. Solo exiges.

Como de, tienes que comprarme eso y tienes que comprármelo ya. Y tienes que
comprármelo.

Da igual que tienes o no tienes.

[Orador 1]

Como has dicho ayer. No, no va así. Lo de ayer fue, la verdad, mira.

[Orador 2]

A ver, ¿qué fue ayer?

[Orador 1]

Ya te dije el otro día, tenemos que ir a hacer compra, tal. Sí. Vale, vamos, nunca he puesto
yo.

Pero toca ya. No haces más cosas sin decirme.

[Orador 2]

Porque yo, ¿cómo? ¿Con qué dinero? ¿Con qué?

[Orador 1]

Estoy hablando yo ahora. Estoy hablando yo ahora. ¿Con qué dinero?

[Orador 2]

Estoy hablando yo ahora.

[Orador 1]

Sí. Estoy hablando yo ahora.


[Orador 2]

Es que no son tuyos.

[Orador 1]¿Quieres que me vuelva a ir? Es que me estás interrumpiendo todo el rato. Es
que volvemos a lo

mismo.

Has dicho, hasta ahora hablas tú.

[Orador 2]

Pues no hablo.

[Orador 1]

No hablo.

[Orador 2]

Has dicho, hasta ahora hablas tú, ahora te hablo yo, te contesto, ¿no? Te voy a decir lo de
tanto.

[Orador 1]

Te he hablado, has hablado y ahora estás hablando tú y me vuelves a contar.

[Orador 2]

Vale, otra vez tú. Vale, José no hablo, te escucho sola.

[Orador 1]

Pues entonces no me preguntes cosas si no quieres que hable. Sí. ¿Qué hago?

Me quedo callada tus preguntas. Venga, habla tú. Solo habla tú.

Bueno, luego.

[Orador 2]

¿Habla? Te digo cosas que también lo estés pensando.

[Orador 1]

Pues no me preguntes cosas, solo habla.

[Orador 2]

Sí, por eso. Te quedas los 50 euros que no debes quedártelos, que no son tuyos. Son para
malintención, para malintención.

No para irte de fiesta ni para comprarte lo que te da la gana.

[Orador 1]Con 50 euros no me voy de fiesta.

[Orador 2]

Denisa, son para comida los 50 euros que te sobran, ¿vale? Los 250 euros son para casa,
para

mantenerte. Esto ha sido hasta que has cumplido 18 años lo he dado a mí.

Porque era obligada a mantenerte. Después de 18 te lo he dado a ti. Pero es para


mantenerte.

[Orador 1]

Y ahí hablo yo, ¿vale? Si Aline y yo hemos acordado que yo le he pasado 200 y me he
quedado

50, ¿por qué te tienes que meter tú? Porque Aline es el que ha querido que en vez de pagar
yo

250 en la casa, pago 200.

[Orador 2]

Sí, pero Aline piensa que tú compras comida. Cuando te ha mandado a ti un mensaje,
ahora,

otra vez, piensa que lo compras tú.

[Orador 1]

No, hay días que sí que he comprado yo comida. Que me ha mandado Aline a comprar y he
ido

yo a comprar. O sea, no digas ahí nada porque es que no están ni viviendo en esta casa
para

saber qué se compra, qué se deja de comprar, qué se hace, qué no se hace.

Porque es que no tienen ni idea de lo que es a Cristina.

[Orador 2]

Pero todo el día que vengo, vengo cargada de fruta, de todo, de comida.

[Orador 1]
Y no se ha ido a dormir.

[Orador 2]

Nunca hay bastante y encima de lo que exige, más cosas.

[Orador 1]

No es que te exija más cosas.

[Orador 2]

Es que los 40 euros que has comprado hoy venden.

[Orador 1]Te lo estoy diciendo. ¿De cuántos has comprado hoy? De 25.

[Orador 2]

¿Has cambiado?

[Orador 1]

Se me ha olvidado. ¿Con qué querías que pagaran mañana la gasolina?

[Orador 2]

Con mi dinero, claro, hombre. Pues como yo soy gilipollas, pues así vamos siempre. ¿Ves?

Estas cosas me encantan. Y después dices, es que no me escuchas, es que no me


entiendes.

Denisa, dices que entienda que me estás tomando el pelo.

[Orador 1]

No te estoy tomando el pelo.

[Orador 2]

No. Es que me estás hablando de cosas que no tienen nada que ver con lo que te he dicho.

Nada.

La compra ha sido antes, el coche ha sido después. ¿Por qué no has comprado?

[Orador 1]

¿La compra ha sido antes? No ha sido antes. ¿Me has de decir que a mí cuando he hecho
la

compra?
¿Hecho la compra? Después de que habláramos de la compra.

[Orador 2]

¿Lunes pidiendo otra vez dinero para la compra?

[Orador 1]

No le voy a pedir otra vez dinero el lunes para la compra.

[Orador 2]

Pues a partir de ahora, los 50 euros que te sobran de ahí.

[Orador 1]¿Por qué tú quieres?

[Orador 2]

Porque son de eso.

[Orador 1]

No es para eso. Es dinero. Al final es dinero.

¿Quieres o no? Ese dinero me llega a mí. Si yo con Aline he acordado que en vez de los 50,
le

doy los 100.

[Orador 2]

No, pero esto me va a dar de comer, que no entiendo. ¿Por qué estoy obligada?

[Orador 1]

Porque eres mi madre.

[Orador 2]

Pero tienes 20 años, no tienes 10 ni 18. Tienes 20 años, Elisa.

[Orador 1]

Pero vamos a ver. Que no estamos en el 1990, estamos en el 2025. La gente es


independista, la

media es de 25 a 30 años.

25 a 30 años. Gente con 25 que aún siguen pagando a sus padres la comida. Y es lo
normal

aquí.
Y es lo normal aquí. Y que solo te pida una única cosa. Una única cosa.

Que es comida y no la quieras dar. Es que me pareces surrealista. Una única cosa, comida.

No quiero nada más de ti. Comida.

[Orador 2]

Ahora te digo otra cosa. ¿Por qué te comparas con otras personas? Porque es el alrededor.

Pues si yo te digo que estoy sola, limpiando baños.

[Orador 1]

Estás sola, limpiando baños, pero sin pagar ni aquí ni allí. Y aún así, no me quieres comprar

comida y me la tengo que pagar yo.[Orador 2]

Pero si me estás diciendo que me pague tu comida. ¿De dónde?

[Orador 1]

De donde.

[Orador 2]

Dejas de pagar otras cosas necesarias.

[Orador 1]

¿Qué cosas?

[Orador 2]

Como el perro, por ejemplo.

[Orador 1]

El perro yo no estoy pagando.

[Orador 2]

Ah, ¿no? Pues mira, tienes un dinero más para vivir en casa.

[Orador 1]

Pues no, ¿por qué ese dinero ahora lo tengo que ahorrar para el coche que también me lo

sirves?

[Orador 2]
Yo estoy limpiando baños y vengo y te encuentro...

[Orador 1]

¿Limpias baños porque te da la gana?

[Orador 2]

Sí, para darte de comer a ti.

[Orador 1]

¿Limpias baños porque te da la gana?

[Orador 2]Porque ¿cuántos años llevas diciendo que te vas a poner a estudiar? ¿Cinco?
700 euros.

Ni más ni menos. Mucho menos.

[Orador 1]

¿Cuántos años llevas diciendo que te vas a poner a estudiar? ¿Me estás escuchando?

[Orador 2]

Y le pago todo.

[Orador 1]

Respóndeme.

[Orador 2]

Lo que tú me exiges, tengo que ir a limpiar baños para darte de comer y tú durmiendo hasta

las 2 de la tarde.

[Orador 1]

No duermo hasta las 2 de la tarde.

[Orador 2]

Venga, otro día te he encontrado en la cama y muchas veces tengo que estar durmiendo.

[Orador 1]

Porque vengo de trabajar. Vengo de trabajar. Claro.

Y estamos en España y hay algo que se llama siesta. Pues si he dormido mal, claro que me
voy
a echar una siesta porque si no, no puedo con mi vida.

[Orador 2]

Yo tengo que limpiar baños para darte de comer porque a ti no te da la gana aportar nada.
¿Tú

te escuchas?

[Orador 1]

Que no es que no me dé la gana. Es que no tengo dinero.

[Orador 2]

¿De dónde lo saco? No tienes padre. Estoy [Link] estoy obligada a aportar nada.

[Orador 1]

¿De dónde lo saco?

[Orador 2]

Hago porque quiero. ¿Tú me entiendes?

[Orador 1]

¿Y tú me entiendes a mí? Es que tengo 20 años para lo que te interesa.

[Orador 2]

Tus hermanos han aportado siempre. ¿Tú por qué no aportas? Porque estoy sola.

[Orador 1]

Pero ¿te parece poco? Lo único que necesito es una cosa. ¡Comida!

No te pido nada más. ¡Comida! Pero ¿de dónde lo saco?

[Orador 2]

Los 50 euros estos.

[Orador 1]

Que no me llega el dinero. ¿Tú lo entiendes? No me llega.

No me lo gasto. No me llega. Y cobro y nada más cobro y me quedo sin dinero.

[Orador 2]

¿Por qué? Porque lo gastas antes de cobrar.


[Orador 1]

Pero es algo que es así. Y ya está. Está hecho así y ahora mismo no puedo hacer nada.

No lo puedo cambiar.

[Orador 2]

No puedo salir. Yo estoy pagando con la tarjeta de crédito y el día que me preguntas qué
hago

con el dinero. Porque voy a seis meses.

Porque tengo coche. Tengo cosas que pagar. Aparte de todo [Link] la casa. Pago más
cosas que tú. Entonces yo compro solo 700 euros.

¿Y la pensión? La pensión son 700 euros.

[Orador 1]

¿Y lo tuyo?

[Orador 2]

Y lo mío es salir de trabajar, llenar la bolsa, tener la casa con la bolsa llena.

[Orador 1]

¿Pero tú te llenas solo 700 euros?

[Orador 2]

Ah, pues sí. Te estoy diciendo que los 30 euros que compro al día. Compro comida y tengo
que

pagar más con tarjeta que no me llega.

Con 30 euros no compras una mierda.

[Orador 1]

¿Compras 50 euros de comida todos los días? Pues casi. ¿Y quién come 50 euros de
comida

todos los días?

[Orador 2]

¿Cuánto pasa por ahí la fruta? ¿Cuánto me cuesta la fruta? 15-20 euros todos los días,
¿no?

[Orador 1]
Y no solo me la compras a mí, si la compras también a tu otro viejo.

[Orador 2]

Y también para mí, que también vengo a comer. O me compra también la comida Oscar. Es
que

vamos a ver.

No eres solo tú.

[Orador 1]

Es que ahí llega el problema. Si por un lado cobras 700 euros y por el otro, ¿qué puedes

ganarte? ¿30 por 30?

[Orador 2]Hay días que también gano 20 euros, guapa. Y hay días que trabajas dos veces.
Ahí nunca no he

trabajado.

[Orador 1]

Pero es que podemos hacer lo mismo. Si lo único que haces es comprar comida con 700
euros

al mes, no te lleva para comprar nada.

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[Orador 1]

Y hay días que trabajas dos veces. Ay, boca, no he trabajado. Pero es que volvemos a lo
mismo.

Si lo único que haces es comprar comida con 700 euros al mes, ¿no te lleva para comprar
solo

comida? No. ¿Cómo no te lleva?


Nosotros somos solo de pensión, pero es que luego todo, todo, todo, todo. No es solo
comida.

[Orador 2]

¿Qué vas pagando?

[Orador 1]

Es gasto de coche, es gasolina. Me gasto 50 euros a la semana gasolina de ir y venir. ¿Tú


sabes

lo que es esto?

Porque tú quieres.

[Orador 2]

Porque tú quieres.

[Orador 1]

Porque voy y vengo, tengo que trabajar, tengo que mover coche. Porque tú quieres, te lo
estoy

diciendo. ¿Eres tú la que ha decidido coger e irse a vivir al puerto con el trabajo un puto la
vez,

otras veces en el puerto, la que quiere venir aunque sea 5 minutos a casa?

Pues a mí, ¿qué me cuentas? A mí, ¿qué me cuentas? Te gastas 50 euros de gasolina
porque tú

quieres.

Yo te lo digo, te gastas la gasolina porque tú quieres. Eso sí que es capricho. Claro, hombre,
eso

es capricho.

Y después pide, dame 20, dame 10. ¿No crees que eso me cae en el cielo? Pero, vamos a
ver.

Yo no te he dicho, dame 20 euros. Si tú vienes y me dices, ¿quieres que te dé 10 euros si


me los

devuelves? Y yo te digo, no hace falta.

Otro día te digo, bueno, vale. Si me preguntas tú, ahí ya no es, yo te estoy pidiendo y te lo
estoy
exigiendo. Ahí es un, tú lo haces porque te da la gana y yo te lo digo si lo necesito o no
lonecesito.

Es que eso no va así. Cuando venís a comer, muchas veces compro porque me sabe mal,
no va

a comprar siempre Oscar. Pues un arreglo de paella, un arreglo de pelo, lo que sea, te
cuesta

70-80 euros que me tengo que gastar.

¿Cuántas veces a mí voy a comer a casa de Oscar? Porque no vienes tú, alguien viene
más.

[Orador 2]

Ahora que me has dicho que estás a tu casa.

[Orador 1]

O cuando viene Adri, cuando viene Adri a casa a comer...

[Orador 2]

No, pues eso no lo digas a mí.

[Orador 1]

Una vez a la semana viene Adri también a comer, también tengo que encargar. Y siempre
que

vengo, ves que vengo con la bolsa llena. Todo esto es dinero.

Y aparte, tú, aparte, es que, ¿qué te piensas? Yo solo te pido una única cosa. Es comida.

¿De dónde? Pues de donde sea. ¿De dónde?

Pinto el dinero. Solucionamos la cosa, pinto el dinero. No puedes seguir como aquí llorando,
es

que no, ¿qué tiene que ser ya?

Es que no puede ser que me estés diciendo que no tienes dinero y te vayas a gastar 300
euros

en hacerte las cejas. ¿Cómo quieres que reaccione? ¿Cómo quieres que reaccione?

Y tu hija se queda sin comer. Mi hija no se queda sin comer. ¿Dónde?

Que comida siempre hay. Siempre traigo bolsas, pero mi hija quiere comer, su dieta... La
dieta,
¿qué cosas tiene?

Ya has visto, la compra casi entera eran 40 euros. Y ahora sí, diciéndome, tengo 30 euros
para

darte y me dejas 20. Porque me he parado.

¿Ah? ¿Te enfadas encima? Hombre, no.

[Orador 2]

Después de decirme de todo.[Orador 1]

Hombre, no me voy a enfadar, ¿sabes? Mira. Después de decirme de todo te enfadas.

Y te estás volviendo a ir y de todo lo que te has escrito ahí no me estás hablando nada.
Estoy

hablando de todo. No estás hablando de nada relacionado con eso.

Estamos hablando de todo.

[Orador 2]

No estás hablando de nada relacionado con eso.

[Orador 1]

Solo pides.

[Orador 2]

No estoy solo pidiendo.

[Orador 1]

Solo pides que tengo que dar y dar y dar y dar. Así van las cosas contigo. ¿No así?

Sí. Pues ahora me vas a decirme que tengo que dártelo porque soy tu madre y punto. Da
igual

que tengo o no tengo, que limpio baños y que tú...

Da igual. Yo tengo que dártelo y punto. Hombre, es que estás priorizando hacerte las cejas
a tu

hija.

Una vez en mi vida estoy haciendo algo. Una vez en mi vida. Una vez en tu vida.

Sí. Y últimamente estás que siempre te estás comprando cosas que...


[Orador 2]

Pues vale, me parece genial.

[Orador 1]

Me parece genial, pero hasta todo este momento has estado pagándome la comida. Porque

mis hijos son mayores ya y se puede apañar. Y yo me apaño.

Yo me pago todo. Lo único que te pido es una única cosa. Comida.

Tengo 20 años. Y es lo que te estaba diciendo. Yo no te estoy diciendo...

Yo no te estoy culpando. No te estoy culpando de que haya tenido que trabajar. Te


estoydiciendo que sí, he tenido que trabajar.

He asumido que es lo que me toca. No me importa aportar. No me importa aportar.

Pero que por lo menos lo reconozcas una vez en tu vida. No me importa aportar. No me

importa aportar, pero no aporto.

Pues así. Que no aporto. Que aportas en casa de misa.

¿Quieres que deje de trabajar? ¿Dejo de trabajar? ¿Vengo de cubrir mis gastos?

Vale, a partir de ahora me pagas tú. El valor humano me pagas tú. Todo.

Todo. Todo. Las clases, el valor humano.

¿Por qué? ¿El material? ¿Te he pagado medio?

¿Quién lo pago? Me gasté más de mil pavos en el material del grado medio. Has tenido
beca,

papá.

¿En el grado medio? Claro, los primeros años sí. ¿Me la dieron en cuándo?

[Orador 2]

¿En el primero?

[Orador 1]

Sí, pero me la dieron al final, final, final. ¿El primero? Me la dieron en...

Eso te lo pagan en enero. En enero te lo pagan. El segundo año me mandan has tenido
beca y

me ha tocado pagar a mí, ¿no?


¿El segundo año? Claro. No, me pidieron casi ningún material.

Sí, pues lo que me han pedido los demás... Porque aún así, aún así, aún así sigue
trabajando.

No he parado de trabajar nunca.

Y a mí me da igual. Solo te estoy pidiendo que por una vez en la vida admitas que he
hecho.

Porque es que todo el tiempo que comparas...

¿Has hecho cosas? Pero si me estás diciendo ahora mismo que... ¿Cosas para ti?

Y no te parece suficiente. Porque es lo que te estoy diciendo. No te parece suficiente.

Me estás comparando todo el rato con mis hermanos. ¿Y por qué tú no has aportado? ¿Y
por

qué tú no has seguido?

¿Por qué ellos han pagado? ¿Por qué ellos han pagado y tú no? Pues ahora mismo, ¿qué
másquieres que aporte?

Si no lo tengo... ¿Puedes mirar también que mi hermano cobra dos mil euros y yo cobro

ochocientos? ¿Cuánto cobras tú?

Ochocientos cobro. ¿Más? ¿Más?

¿El balomano? El balomano son diez euros. Claro.

[Orador 2]

¿Y la pensión?

[Orador 1]

Doscientos cincuenta. Claro. ¿Y calcula cuánto cobras en total?

¿Más que yo? Más que tú, imposible. ¿Más?

No. Porque tú de la pensión cobras setecientos y encima trabajas. Y si quieres más dinero,

trabajas más.

¿Y qué trabajo al día? ¿Cuánto trabajo al día? ¿Cuánto cobras?

Dos y tres horas. ¿Tú lo sabes? Eso de que cobras treinta euros es una mentira.

Yo te he visto, yo te he visto en casas cobrar cincuenta. Sí, cuando trabajo más horas. Pero
ahora no trabajo tantas horas porque la gente no necesita tanto.

¿Por qué no quieres? Porque no quiero. ¿Será?

[Orador 2]

Pues ya está. No trabajas tanto, no quieres.

[Orador 1]

La gente no trabaja dos y tres horas porque la gente no necesita tanto ahora. ¿Y si quieres

trabajar más? ¿Hay más casas?

[Orador 2]

¿Quién no ha tenido casa?

[Orador 1]

Yo voy a trabajar más y mi hijo está durmiendo y yo le compro más. Yo no duermo. Pero si
es

que estoy [Link], pasa todo el día trabajando porque hasta ahora es lo único
que he dicho, todo el día

trabajando y me va a pasar. Yo no te estoy diciendo que te pases todo el día trabajando, te

estoy diciendo que si quieres más dinero, trabajas. Si no quieres más dinero, no trabajas.

A mí me da igual. Solo te estoy diciendo que reconozcas lo que llevo haciendo desde que
tengo

dieciséis años. Porque no trabajo para mí, trabajo también para ti, quieras o no.

Porque todo esto que yo me he estado pagando todo este tiempo es gastos que yo te he

quitado a ti. Y a mí no me importa que tenga que trabajar desde los dieciséis años, solo te
estoy

diciendo que reconozca por una vez mi parte. Ahora te pregunto, ¿por qué todo a mí?

¿Por qué tiene que estar todo a mi espalda? ¿Por qué tiene que estar todo a mi espalda?

También has tenido un padre.

¿Por qué te digo que es todo yo? ¿Todo yo? ¿Todo yo cargando toda mi vida con vosotros?

¿Toda mi vida con todo? ¿Por qué digo siempre? Te pregunto.

¿Por qué digo siempre? Y sigues diciendo. Y a ti está bien.


Ahora mismo eres la que está bien. Antes también. Y a partir de...

Mira, ahora mismo que tú le has dicho que yo estaba aquí, pues mi madre se lo ha dicho a
mi

padre, pues me va a echar la mano, pero tú no.

[Orador 2]

Volvemos a lo mismo.

[Orador 1]

No te estoy pidiendo. Te estoy diciendo que reconozcas. Reconozcas por una vez.

No estás reconociendo. Me estás diciendo, vale, lo reconozco y después me vuelves a


decir. Yo

solo quiero que seas más humilde.

Yo soy humilde. Sí. Soy humilde.

Y te estoy diciendo que si pudiera, daría. Ahora mismo no puedo dar. No puedo dar.

¿Qué hago? Solo te estoy pidiendo una cosa, que es comida. No te estoy pidiendo nada
más.

Y ya si ni la comida me puedes dar, pues no sé si quieres que te diga. Porque no te pido


nada

más. ¿Te has dado un día, un plato de comida?

Lo que no me gusta es que me exiges de esa manera como te he exigido ayer. No me


gusta.

¿Cómo?[Orador 2]

¿Cómo te he exigido ayer?

[Orador 1]

Que sí, que tenemos que comprar y tenemos que comprar.

[Orador 2]

No.

[Orador 1]

Eso no fue así. Eso no fue así. Te has puesto...

No. ¿Y cómo te has puesto tú? Que no me dejabas hablar, como de costumbre.
Sí. Yo te he dicho que no te puedo comprar hoy 30 euros porque es lo que tenía. Pues no,
al

final me has sacado 40 porque tú eres así.

Y encima se compra comida de 25. Pues así solo es de gilipollas que quieres que te diga.
Pues

no, porque ese dinero lo tengo ahí porque me has dicho que no tenía gasolina y tenía que

poner gasolina.

Es así. Y te la comida, te pagas la gasolina. Pues no, porque yo el miércoles iba a comprar

comida que era lo equivalente para no quedarme a cero.

Increíble lo que está pasando. Increíble. Da igual lo que haga, nunca hago bastante.

[Orador 2]

Da igual lo que diga.

[Orador 1]

Pues sí, así lo ves tú. No, no lo exiges. No exijo.

¿Tú entiendes? Que yo veo lo tuyo, yo veo lo que haces, yo veo todo lo tuyo. Solo te estoy

pidiendo que por una vez reconozcas lo que hago yo.

Solo te estoy pidiendo que por una vez reconozcas todo lo que he hecho yo. Porque tú me

dices, no, no, no lo has hecho por mí, lo has hecho por ti, lo has hecho para ti. A mí no me
has

hecho nada en la vida, no me has hecho nada.

Nunca se me has aportado nada. ¿No? No te he aportado nunca nada, pero llevo
trabajando

desde los 16 años porque ha ido de la gana, ¿no?También. Y ahora te pregunto, ¿por qué
has llegado a este punto de cuando cobras tienes que

dar todo? ¿Por qué?

¿Por qué se ha tenido que llegar a este punto? Lo que doy es por el móvil, pero no porque
yo

me entrara un capicho y dijera, quiero móvil. No da igual.

¿Empezó? Es decir, es que no, no da igual. No da igual.


Yo también necesitaba un móvil, hoy no, o puedo tener un capicho, pero no, porque sí que
no

lo puedo pagar. Si al final alguien me dijo, vale, págamelo como puedas, y al final,
¿acordamos?

Que cuando empezaba a trabajar le pagaría más, pues ahora le estoy pagando más y ya
está.

Y a ti te estoy pagando las prácticas, pues ya está. Hemos llegado a este punto porque ha

habido un gran tramo que yo no he estado trabajando. Sí, y el dinero de prácticas tenías
que

tenerlo, porque las has gastado.

Te lo estoy diciendo, ha habido un gran trozo en el que yo no he estado trabajando, un gran

trozo. No he estado ni trabajando. Aún así, ya volvés, aún así.

No he estado ni trabajando ni estudiando, y encima me operaron de apendicitis y no podía

hacer nada. Pues todo ese dinero sí ha ido. Y aún así te has metido en más deudas.

¿En qué más deudas? Pues con el pelo, con el móvil, aún así sabiendo que no has
trabajado y

que no tienes dinero, y estas cosas no me gustan. Pues vamos a ver.

Es que ahora dices no te gusta, pero porque el móvil no lo pagó Alín, fue un cupón de

Mediamar que tenía, pues le dio igual, me dijo, vale, pues a mí me da igual, se lo pago
ahora a

gusto, pues se lo estoy pagando. ¿Por eso me llevas? ¿Por estas cosas?

Sí que llego, llego para lo justo, para lo que quiero, pero es que no me puedes exigir que te
esté

pagando más, que esté pagando más cuando doy todo lo que puedo. Todo lo que puedo. Y
te

recuerdo que ya estoy haciendo un tremendo esfuerzo en estar levantándome todos los
días

para trabajar, que ya ha llegado un punto en el que no he podido porque me he saturado,

porque he empezado a juntar muchas cosas, he intentado volver a salir, he intentado volver
a

trabajar, he intentado volver a hacer mi vida normal, he intentado volver al gimnasio, seguir
con los niños, seguir en el balonmano, he intentado volver a hacer mi vida normal. Y aunque
a

ti te parezca eso, que lo hace cualquier persona, pues a mí no, no podía, no podía.

Llegó un punto en el que no me podía ni levantar de la cama. ¿Y qué hago ahora? ¿Y qué
hago

ahora?

Hacerlo, intentar hacerlo, intentar hacerlo. Y para ti es como, bueno, no, eso lo hace
cualquier

persona, pero para mí no, porque me cuesta, me cuesta mucho. Y aún así hago todo de mí
para

poder seguir haciéndolo.

Y lo único que he vencido por tu parte es el precio, porque se ve igual, porque es como, se
veigual. Porque, porque, Tenisa, Tenisa, ¿ves? Esto mismo llegamos a lo mismo.

¿Tú cómo sabes que a mí no me ha pasado todo eso? Y nadie se ha enterado, yo lo he


dicho.

¿Ves?

Y otra vez tú, otra vez tú lo has pasado peor. ¿Eres tú también? No soy yo también.

Es otra vez tú lo has pasado peor. Te estoy diciendo, ¿cómo me siento yo? Y ya es, bueno,
pues

yo también he vivido lo mismo.

Es que volvemos a lo mismo de siempre. Vale, y si te digo, y si te digo, ¿qué quieres que te
diga?

¿Es que no entiendo lo que quieres escuchar?

¿Es que no entiendo lo que quieres? ¿Es que no lo sé? Yo lo único que quiero es que me

escuches.

¿Me escucho? Que me escuches, que me entiendas, que, que me veas.

[Orador 2]

Te entiendo más de lo que crees.

[Orador 1]
No me entiendes, no me entiendes porque. Pero lo que me entiendo es lo que estás
haciendo

con, que estás trabajando para nada, para gastar el dinero para nada. Y exijas cosas a mí
como

si.

Es que no te exijo una, vamos, no te exijo lujo, no te estoy pidiendo que me regales un
Ferrari,

te estoy pidiendo comida. Te estoy pidiendo comida, no te estoy pidiendo nada más. A mi

madera, te lo doy a mi madera.

¿Por qué me exijas tú esto, esto, esto, esto? No, pero después te metes con mi cuerpo, te
metes

con mi cuerpo, dices lo que te haga gana y cuando quiero hacer la dieta, no, no, dieta no, es

muy caro, pero es comida normal. Lo que no entiendes, comida totalmente normal.

Pero si es que no solo uso el arroz del congelador, uso también arroz normal. El arroz del

congelador es para cuando, por ejemplo, vengo a entrenar a las 10 de la noche y me toca
arroz,

pues no me voy a poner aquí el arroz a las 10 de la noche después de ducharme. Es mi


tono de

voz.

Es mi tono de voz. Pues sí. Yo lo único que te estoy diciendo es que te estoy diciendo cómo
me

siento yo y tú otra vez.

No, pues es que yo no he pasado igual, yo no he pasado peor, te estoy hablando de cómo
me

siento yo. Te estoy diciendo que me ha costado. Y que sigo intentándolo, y sigo
intentándolo, y

sigo intentándolo y nunca es [Link] tengo que dar más, siempre tengo que dar
más. Y más, y más, y más.

[Orador 2]

¿Y más de qué?

[Orador 1]
Pues tienes que dar más, y de dónde no hay más, yo no puedo más, yo no puedo más. Me

cuesta, me cuesta. Me cuesta pasar los días y siempre es más exigencias, y más
exigencias, y no

puedo.

[Orador 2]

¿Qué te exige?

[Orador 1]

Todo, me exige todo. ¿Qué es todo? ¿Limpiar detrás de ti?

¿Qué te exige yo? No, te hablo en general, de todo. Pues si siempre lo digo, ¿qué te exige?

¿Limpiar detrás de ti? No, me exige... ¿Qué?

Es que no estoy hablando de hacer cosas, estoy hablando en general. ¿Qué te exige yo?
¿Qué te

exige yo?

Te pregunto. No me haces hablar. Nada, ya está.

Interrúmpeme otra vez. Interrúmpeme otra vez. Habla tú, venga.

Te pregunto que me contestes, ¿qué te estoy exigiendo? Habla tú, venga, ya que me

interrumpes tanto, habla. Te pregunto, contéstame.

¿Qué te exigo tanto? Pues no te voy a responder ahora. Pues no me contestes.

Si me vas a interrumpir cuando te dé la gana. ¿Vale? Pues solo dices, me exiges, me


exiges,

pero no sé qué te exijo, no entiendo.

Habla, habla, tú no te dés la gana, yo no voy a hablar más. Lo mismo, o escucho y te digo lo
que

tú quieras, o cuando escuchas algo que no quieres, pues ya está. No sé qué estoy
exigiendo, es

que no lo sé.

Que seas una persona normal, que limpies detrás de ti. ¿Algo más? ¿Qué más exijo?

Hablar contigo es como hablar con una pared, te lo digo así. Es como hablar con una pared.
¿Qué te gustaría que te diga como tu psicólogo?Ay, sí, bien, vale, soy tu madre, nenisa, soy
tu madre. Tengo que decirte las cosas como son. No

es que me digas las cosas como son, me dices las cosas como te das la gana.

Me dices las cosas... Ah, ¿no? ¿Lo que me dijiste María José no me dijiste lo que te dio la
gana?

[Orador 2]

¿Qué, qué?

[Orador 1]

¿Lo que me dijiste que dijo María José no me dijiste lo que te dio la gana?

[Orador 2]

¿Qué ha dicho María José?

[Orador 1]

Hombre, tú me llamaste y me dijiste, ¿no? Pues, a ver, si dejas de gastar dinero en el


psicólogo,

que María José me ha dicho que no me mejora. He hablado con María José...

[Orador 2]

¿Y me ha dicho?

[Orador 1]

...cómo vas, ¿vale? No, no, no, no, no, no me dijiste eso.

[Orador 2]

Ahora en otras quiero decir las cosas. No, no, no, no.

[Orador 1]

Y después cogí, hablé con María José y me dijo, pues yo no le he dicho eso, le he dicho
que si

puede ir a una sesión contigo. ¿Tú eso me lo has dicho? Ah, que no.

Lo he dicho a Isabel. Sí. Hostia, que no, así me lo preguntó a mí y todo, y me dijo, ¿le
puedo

decir esto a tu madre?

Y yo le dije, vale, díselo. ¿Y qué? Ah, que después, después te lo puedes decir.
No, no, no, me lo preguntó mucho antes, un mes antes. O sea, imagínate, y tú plantarte que
te

diga una cosa, inventarte lo que te dé la gana, venir un día que estoy discutiendo con
alguien,

cambias de tema, me dices, a ver si cambias de psicólogo que no te está ayudando nada,
que

María José me ha dicho tal, inventártelo, hablar yo con María José ese día, darme cuenta
de quete lo has inventado entero y te da igual, y te da igual. Y te da igual inventártelo, y así
con todo.

¿Y qué más me he inventado hoy? Y así con todo.

[Orador 2]

¿Qué más? ¿Y sabes qué es lo peor?

[Orador 1]

¿Sabes qué es lo peor? Sí. Que eres tú la que necesita el psicólogo, no yo.

Sí. Será. Será.

Te digo que es. Sí, pero tu psicóloga... No, no, si no la conoces.

Sí. Pues te vas y te buscas otro psicólogo, pero ¿sabes qué? Que no soy la única que te lo
ha

dicho, te lo han dicho tus otros dos hijos.

Tus otros dos hijos te han dicho que busques, y tú no, que no, que tú estás bien, que tú
estás

bien. Pero eres tú la primera que lo necesita, y no por una depresión. Tú sabes que cuando

ingresé en psiquiatría, cuando hablaste con el psiquiatra de urgencias, que solo habló
contigo,

no decidió hablar conmigo, solo habló contigo y por eso me ingresó, me puso en el
diagnóstico

sin hablar conmigo ni siquiera, trastorno límite de la personalidad y narcisista.

Fue entrar a psiquiatría, hablar con el psiquiatra de ahí, trastorno de depresión mayor. Fue
una

psiquiatra a la que veo todos los meses, hablarlo con ella, explicarle la situación, trastorno
de
depresión mayor. Fue hablarlo con mi psicóloga, trastorno de depresión mayor.

¿Sabes a qué conclusión han llegado? Mi psiquiatra y mi psicóloga. Que seguramente el


TLP y el

trastorno de narcisista sea tuyo.

¿Tú sabes lo que he hablado con tu psiquiatra? ¿Sabes lo que he hablado con tu
psiquiatra? ¿La

conoces acaso?

¿Con el psiquiatra que te ingresó? Sí, con el de urgencias, que ni siquiera habló conmigo.

¿Sabes lo que hablé con él?

Yo no iba a hablar de nada, solo lo he escuchado. ¿Vale? Solo le he escuchado.

Y Aline estaba ahí. Habló contigo solo. Conmigo solo.

La última vez cuando me ha dicho que te va a ingresar y Aline ha llegado en minutos. Habló

contigo solo. ¿Cómo ha hablado contigo solo?

Te estoy diciendo que nos ha llamado. ¿Habló contigo solo? No, ha hablado contigo solo.

¿Por qué? Porque yo he entrado y a dos minutos ha entrado Aline. Siempre hemos hablado
losdos.

Cuando vino a verme a mí, que ni siquiera me dejó hablar, solo me dijo que había hablado

contigo, que le habías dicho que siempre quería tener yo la razón. Siempre estamos las
tres.

Siempre.

¿Siempre qué? Siempre estamos con Aline. Siempre.

Te lo estoy diciendo, sí. ¿Cómo ha dicho el psiquiatra? ¿Cómo ha venido a mí el psiquiatra


a

decirme?

[Orador 2]

Allí, estaba ahí cada vez más tres meses.

[Orador 1]

¿Cómo ha venido a mí el psiquiatra a decirme? Pues creo que debe ser de lo que
hablamos.
Pues no.

Pero él más pregunta. Yo muy poco he hablado porque él me ha explicado cómo van las
cosas y

él me ha preguntado. Y encima pensaba que me miente porque me ha dicho tu hija.

Yo solo he dicho que si te puedo ver y tal. Y me ha dicho no, tu hija ahora te quiere ver pero
te

ha dicho que te quiere mucho. Y pensaba que encima se lo había inventado para

tranquilizarme.

Y Aline estaba ahí. Solo me ha preguntado de familia, de tal, la primera vez. Y Aline estaba
ahí.

La segunda vez otra vez hablamos más o menos porque también toca él. La tercera vez ni
me

ha preguntado ni me ha dicho a tu hija lo vamos a ingresar. Que esto se va de las manos.

Ni me ha preguntado nada. Eres con la única persona que he hablado. ¿Qué?

Eres con la única persona que he hablado. Si siempre has dado Aline ahí. Pregúntale lo que

hemos hablado.

Pues bueno. A dos minutos que he hablado yo. Pero yo te lo digo.

A la conclusión a la que han llegado. Esa, esa. Pues como has dicho tú todo lo que he malo,

todo lo malo de tu vida, todo lo que he hecho mal.

[Orador 2]

No todo lo he hecho mal.

[Orador 1]Lo sé. Pues según tú sí. Es que no es lo mismo.

¿Tú me escuchas cuando yo te hablo? Te lo digo. ¿Tú me escuchas cuando yo te hablo?

Porque parece que me escuchas pero depende por un oído y te habla por el otro. O sea, es

como que mi palabra va vacía. ¿No me escuchas?

Si, no paro de escucharte. Si, me estás escuchando pero me ignoras. O sea, una cosa es

escucharme y otra cosa es entenderme.

¿Tú crees que no te conozco? Te he criado yo. Me las he conocido.


No sabes ni mis gustos, ni quién soy, ni cómo soy, ni qué me gusta. No tienes ni puta idea
de lo

que hago. Toda la vida de pequeña, en cuanto te sea dicho que no, espectáculo.

Tú sabes. Toda la vida.

[Orador 2]

Tú sabes.

[Orador 1]

En cuanto te sea dicho que no, espectáculo. Tú sabes. Es que no tienes ni idea.

No tienes ni idea de quién soy ahora. ¿Por qué? Una persona, no es la misma persona que

cuando tenía 5 años, tú eres la misma persona que cuando tenías 5 años.

Ayer te he dicho que no con los espectáculos. Hoy te he dicho que no con el coche. No, no
ha

sido por el coche.

Ha sido por todo. Vale, sí. O sea, hablamos del coche.

Ha sido por todo. Hablamos del coche hoy. Ayer hablamos del coche.

Sí, y lo del coche, el estallar te lo he explicado antes. Ha sido por todo. ¿Y ayer?

Te lo he dicho. Por todo también. Pero tú sabes cómo me hablaste ayer.

Es que ponemos a lo mismo que te he puesto aquí. Porque es que te lo voy a colgar en la

nevera para que te lo leas todas las mañanas. Porque es que te lo he leído, no lo has leído
tú.

Te lo he vuelto a leer yo y otra vez te ignora. Otra vez te sigue haciendo a todo. Lo ignora, la

verdad es que yo te conozco.

Sí, me vas a conocer, Toni. No me conoces. Te lo digo muy en serio.

Toni, no me conoces. No me conoces una mierda. No sabes quién soy, no sabes qué me
gusta,no sabes qué hago.

No tienes ni idea de nada. A lo mejor no.

[Orador 2]

No me conoces una puta mierda.


[Orador 1]

O sea, no me digas que me conoces porque no me conoces en absoluto. En absoluto me

conoces. ¿Cómo me vas a conocer?

¿Cuánto tiempo pasas conmigo? ¿Cómo me vas a conocer? ¿Dinero?

¿Cómo me vas a conocer? Si no me ves casi. ¿Para qué se me imitas?

Por cosas como esta. ¿Por cosas como esta? En casualidad, siempre que estoy contigo,
eres la

única persona con la que discuto de esta manera.

Siempre que estoy contigo haces cosas así. Porque eres quien me dice cosas y cuando
digo que

no... Eso no es así.

Con el perro, lo mismo, te he hecho que no, fatal. El coche, te he hecho que no, fatal.

[Orador 2]

Eso no es así.

[Orador 1]

El dinero, te he hecho que no, fatal. Eso no es así. En cuanto te digo que sí, ah, vale,
gracias.

No, eso no es así. ¿No? Eso no es así.

¿No? ¿Piramos los mensajes? Puedes pirar los mensajes.

Yo los miro y los miro y los vuelvo a mirar. Pero es que eso no es así. No es un...

¿Cómo me dices que no? Fatal. No, tal cual.

[Orador 2]

No es así.

[Orador 1]

A la mínima que te lleve algo que no. No es así. No es un...No, vale, pues, extraño. No es
así. Es lo que dices.

Lo que dices. No que dices que no, sino todo lo que dices alrededor de no, es cómo me
haces

sentir. Cómo me ignoras.


Cómo te de igual todo. Cómo... Pues vale, no te jodas.

Te de igual todo. Sí. Porque te estoy diciendo cómo me siento y te da igual.

¿Con qué te has quedado de ahí? Dímelo, venga. A ver si te ha quedado claro.

Dímelo. ¿Tú no crees que... Vamos a ver, Elisa.

¿Qué querías que te diga? Las cosas se sienten, no se dicen. ¿Qué sientes?

¿Por qué? ¿Por qué? Cuando vas a tener una hija, sabrás.

¿Vale? Yo, cuando tengo una hija, lo que voy a tener claro es que no voy a ser como tú.
¿Vale?

Y lo voy a tener clarísimo. Pues muy bien. Y voy a tener que confiar todo en mi hija para
que mi

hija me pueda contar todo.

Todo. Y que no se sienta así. Y que no pase por una depresión, y encima no se sienta
apoyada

por su madre.

Por culpa mía. Y que encima no se sienta apoyada. Que no le voy a decir a mi hija que si
pasa

por una depresión, que lo que le va a hacer falta es uno de los tíos.

No sé si os pasa la tontería. Eso no se lo voy a decir. Lo tengo clarísimo.

Lo tengo clarísimo. ¿Y tu comportamiento? ¿Qué tal?

Si hablamos ya de todo, pues vamos a hablar de todo. ¿Tu comportamiento? ¿Mi

comportamiento?

¿Conmigo? ¿Mi comportamiento contigo? Sí.

¿Te lo digo? Sí. ¿Quieres que me lo digas?

Hablas mucho de mi comportamiento contigo. Sí. Pero, ¿tú te das cuenta a raíz de qué
viene

este comportamiento?

Eres con la única persona con la que está yo. Con la única. ¿Tú sabes la de cosas, cosas y
cosas

que me dices y me lleves?


Toma esta lista de las cosas que tienes que cambiar. Son cosas que a mí me mueven.
Cosas que

a mí me hacen actuar así [Link] todo eso es una bola que se hace para que seas
lo único que me hace desconocerme a

mí misma. Porque llega un punto en el que no sé ni cómo manejarte. No sé qué vas a


hacer.

Me haces sentir mal en todos los sentidos. Me haces sentirme una mierda. Y eso sí,
porque...

¿Y qué te ha dicho que te sientas mierda? Todo. ¿Qué es todo?

Todo. ¿Qué es? Absolutamente todo.

No sé ya ni cómo explicártelo. Ya no sé ni cómo ponértelo en palabras. Es todo.

Es tu forma de ser conmigo. Y ya no es que no me lo hayas dado todo. Porque me lo has


dado

todo, sí.

Me has dado todo lo que podías. Y yo lo agradezco. Pero es cómo me haces sentir.

Cómo me haces sentir. Porque la vida no se trata de dar un plato de comida y ya está. Trata

también de estar.

De estar aquí. Y tú nunca has estado. Nunca.

A mi lado nunca has estado. Has podido darme todo lo que has podido. Pero no has estado.

¿Ah, no? ¿Dónde estás? Porque llevo sin verte por aquí un año.

[Orador 2]

Ahora.

[Orador 1]

Pero cuando me estabas huyendo de mí. ¿Y cuándo has estado? Has estado cuando has
visto

que me perdías.

Cuando has visto que te he bloqueado. Ahí sí que aparecías todos los días. Pero antes de
eso

¿cuándo has estado?


Porque aquí no venías ni un puto día. Ni un puto día. No has estado aquí.

Has estado haciendo tu vida y te has olvidado de tus hijos. Has estado más centrada en
cuidar a

los hijos de Óscar. ¿Quién te hacía comida todos los días?

¿Quién te llevaba? ¿Quién te hacía comida todos los días? Me hacías comida porque tú
querías.

Y no me la hacías todos los días. No exagere. No exagere porque no me la hacía ni todos


los

días.

Venías a lo mejor algún día. Pero sabes que la realidad es que no has estado. Y te
estáponiendo allí porque sabes que es verdad.

Que ha habido un montón de veces que no has estado. Y que cuando más te he
necesitado, tú

no has estado. Y cuando yo más te he necesitado, no has estado.

Y cuando mi padre estaba peor, tampoco estabas para nosotros. Estabas sólo para él. No,

estabas.

No, estabas presente.

[Orador 2]

Y esa es la verdad.

[Orador 1]

Estabas sólo para él. Tú lo has dicho. Tú lo has dicho.

Y esa es la verdad. No has estado. Sólo para él.

No has estado. Y lo sabes. Y te duele porque sabes que es verdad.

No has estado. Y ahora que puedes estar, tampoco estás. Y es la verdad.

Sí, me has echado. ¿Te he echado? Me has echado tú y a mí, todos.

Sí, me habéis echado. ¿Te he echado? Sí.

Porque cuando tenías que estar, no has estado. Y ahora que puedes estar, no estás bien.

Estaba en casa.

Estaba en casa. ¿Cómo que no estaba? Podías estar presente, pero no con nosotros.
No, no es así. Estar presente no significa estar con nosotros. Y ¿sabes qué?

Que estar no significa, pues, vale, voy a vivir mi vida y ya está. Porque meter un hombre en
esta

puta casa sin avisar a nadie, eso no es gracioso. No es gracioso perder a nuestro padre y a
los

seis meses que metas a alguien.

Y si no has explicado que es culpa suya, pero eso parte el corazón. ¿Por qué? Porque tú
puedes

hacer tu vida, pero las cosas se pueden hacer distintas.

Se puede avisar, se puede decir, oye, Denisa, la semana que viene quiero que vengáis a
comer,

porque estoy conociendo a una persona. Pero no llegar a mi casa y encontrarme una
persona

desconocida aquí que me digas, me voy un fin de semana de descanso. Así soy yo.

Así eres tú, pues haces daño. Haces mucho daño. Sí, pues mira, hemos hablado de ti, pero
¿a mí

se ha preguntado a alguien cómo me siento?¿Se ha preguntado a alguien a mí cómo me


siento? Y tú a mí, tú a mí me has preguntado, no

me has preguntado en tu vida cómo me siento. Me has preguntado algún día, oye, Denisa,

¿cómo estás hoy?

No me has preguntado. No te has interesado. Para no hacer daño a nadie.

Pues has hecho más daño. Has hecho mucho daño. Mucho.

Pues me lo he comido todo yo. Toda sola. No te has comido todo sola.

Has hecho mucho daño, porque encima de callarte las cosas, lo pagabas con el resto. Y
encima,

cuando estabas, lo pagabas. Y cuando no, no estabas.

Y la mayoría del tiempo no estabas. Porque tú puedes estar en casa, pero no estabas. No

estabas aquí.

No estabas. Y yo lo he pasado mal, y no estabas. Y cuando lo estaba pasando mal, te di la

oportunidad de estar, y no estabas.


¿Echándome? Y luego te eché, porque cuando... ¿Me has dado la oportunidad de estar

echándome?

Te he dado la oportunidad de estar antes de echarte. No. Sí.

Te di la oportunidad de estar antes de echarte. Te di la oportunidad...

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Calle Marqueret copia 2

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[Orador 1]

En el día que has llegado del cimnándia, has llegado con una mala hostia que ya de ese

momento ha sido como... Llegué de mala hostia porque sabías que llevaba tres meses
fuera,

tres meses fuera, y llegaste a la hora que te salió, y llegaste 15 minutos después de que yo

llegara y que yo tenía mi bolso en mi trazo. O sea, ¿estabas dentro aún?

No, no estaba dentro.

[Orador 2]

¿Cómo que no?

[Orador 1]

Estabas fuera esperándote aún. No. ¿Cómo que no?

Salí fuera. Estaba llamándote, ¿dónde estás? Estoy fuera, ¿dónde estás?

Estoy fuera y no apareciste. Y estuve esperándote aún fuera cinco minutos cuando yo
estaba

dentro peleando mis maletas que además salí más tarde. Y tú aún no habías llegado, no
habías

llegado.

No habías llegado. Lo que te digas. Verámos los mensajes y veremos que aún estabas
dentro.
Te pregunto dónde estás y me colgabas. No, te estaba contestando, o sea, te estaba
llamando

yo y encima no se te escuchaba la llamada. Y cuando he llegado, ¿dónde estás?

¿Y estabas dentro aún? No. ¿Ah, no?

Porque cuando salimos, cuando salimos por la puerta, adivina, los padres de quién estaban,
y

adivina los padres de quién no estaba. Yo estaba fuera. No estabas fuera.

En el apartamento, sí. Sí, estaba fuera en el apartamento. De hecho, ¿cómo que no?

Y aún así, cuando viniste, eso no tiene nada que ver porque todo lo que vino después no
fue un

mala hostia. De hecho, te recuerdo que te invité al concierto de una cantante que te
encantaba.

¿Y tú sabes lo que me dijiste en el coche?

Que estaba montando todo ese drama porque en verdad yo no quería ir al concierto porque
lo

había montado a costa para hacerte sentir mal y que no ir al concierto. ¿Cómo te has

comportado? ¿Bien?¿Y cómo te has comportado tú diciéndome eso? ¿Cómo te has


comportado tú diciéndome eso?

Te pregunto.

Porque tú, ¿piensas un poco? Te regalo la entrada de una cantante que te gusta. Después
de

llevar mucho tiempo sin verte.

Y lo primero que te sale por la boca es decirme eso. ¿Hacerme daño? Otra vez.

Has hecho mucho daño. Mucho. Muchísimo.

Me has hecho muchísimo daño. Y lo peor es que... Intento...

Seguir arreglando las cosas y seguir arreglándolas, pero es que no lo ves. No lo ves. Y te
quiero

muchísimo, pero me has hecho mucho daño.

Mucho. Y me he vuelto a decir que no vas a cambiar porque cada persona es como es.
Pero me
has hecho mucho daño.

Me has hecho muchas cosas que me dolían. Muchísimas. Y sí, yo también me he ido
muchas

veces de la lengua.

No te lo voy a dejar. Pero cuando no podía más. Cuando estallaba.

Cuando llegaba a un punto en el que necesitabas tantas cosas que se me desbordaban.


Que se

me venía todo encima. Y tú sabías que yo no estaba bien.

Tú lo sabías. No lo querías ver, pero tú lo sabías. Porque yo te lo decía.

Te decía. Me ha dicho esto, me ha dicho lo otro. Pero para ti me lo inventaba.

No, no, eso no es así. Eso no es así. Tú estás bien, ya se te pasará.

Pero la realidad es que no estaba bien. Y sigo sin estarlo. Y sigo peleando.

Y sigo luchando. Sigo luchando cada día por mantenerme en pie. Y tú no me ayudas.

Tú no me ayudas. No me ayudas. Yo no te ayudo.

Yo no te ayudo. No me has ayudado en ningún momento. Solo has hecho de peor en mi

proceso.

Solo... Eres la única persona que ha conseguido desestabilizarme como ha podido y como
ha

querido. Y me has llevado despacio una correa como ha querido y como ha podido.

Y has hecho conmigo lo que te ha dado la mano. Es terrible. Si he hecho con ella lo que me
ha

dado la mano.

A mí esta vida emocional... Es terrible. Pero es que sabes que la realidad es así.Que no lo
has hecho todo perfecto. Tú no piensas que es así. No lo has hecho todo perfecto.

Yo no he hecho todo perfecto.

[Orador 2]

Ni tampoco lo has hecho todo bien.

[Orador 1]
Yo lo que he podido y a mi manera, como yo, mejor lo he sabido. Pero si tú lo ves todo
mal... Y

te pones a cuenta que a tu manera no está todo bien.

Pues será todo mal, no lo sé. No está tampoco todo mal, pero a tu manera no está todo
bien.

Según tú, sí.

No está todo bien. No lo has hecho todo mal, pero a tu manera no está todo bien. Será
que...

Es que ya no sé, no tengo palabras. Pero yo te pregunto entonces, ¿cuándo has estado?
Nunca.

¿Cuándo has estado estos últimos años? Y no te hablo de nada material. No te hablo de
que me

des...

Te pidas comida y me des comida. O de que me lleves a un sitio. No, te hablo de estar.

De estar como madre. De estar como... De estar.

Dímelo. Quiero que me lo digas. Porque a lo mejor me equivoco.

[Orador 2]

Según tú, nunca.

[Orador 1]

Te lo estoy preguntando porque a lo mejor me equivoco. A lo mejor no lo he visto yo. Quiero

que me lo digas.

Porque para mí no has estado. En lo emocional por lo menos no. Solo lo que te interesaba,
sí.

Y cuando no, pues no. Cuando estaba borracha, recogerme y tal, bien. Cuando te llevaba,

recogerme, bien.

Estaba. Pero se ve que no estaba nunca, ¿no? Cuando...

Solo cuando te interesaba a ti, tenías que estar. Cuando no... ¿Cuándo quieres que recurra
a ti

para contarte que no estoy bien?


¿Cuándo voy y te digo que no estoy bien y me dices que tú estás peor? ¿O que lo que me
pasaya se me pasará? ¿Que son tonterías?

¿Cómo quieres que me diga? No. No.

Tú sabes. Tú sabes la de veces. La de veces que me han dicho que a mí lo que me hace
falta son

dos hostias mierdadas.

Que solo son tonterías. No. Y que solo son tonterías de niño pequeño.

Que ya se me pasará y que a mí no me pasa nada.

[Orador 2]

Que no hay ni depresión ni depresión.

[Orador 1]

No. No. Hasta el médico lo ha dicho.

No. Hasta el médico en el propio informe lo ha puesto. O sea, imagínate.

Y no son tonterías. Porque ya con la realidad. Que él sí que me quería matar.

Sí que me quería matar. Y es la realidad. Por mi culpa.

No es por tu culpa. Es porque yo no podía más. Porque yo no quería estar aquí.

Y sigue habiendo días en los que no quiero estar aquí. Y sigue habiéndolos. Porque es

complicado.

Pero la diferencia es que estoy trabajando en ello. Estoy trabajando en estar bien. Pero deja
de

verlo como una tontería.

Como que te quería hacer daño a ti. Como que quería llamar la atención. Como cualquier
cosa.

Esto lo ha dicho el médico, no lo he dicho yo. Me dijiste tú que te quería hacer daño a ti.
Esto

me lo ha dicho el médico.

Que tu hija va a tu hombre por ti y le vamos a dar la adicción. Esto me lo ha dicho el


médico. Y

eso no fue así.


Pues la conclusión la ha llevado el médico. No sé qué hablaba contigo. Tal vez sos una
acción

conmigo.

Lo que ha visto yo lo sé. Esto ha sido la conclusión del médico. ¿Vale?

Pues te lo digo así. Pues así me lo ha dicho. Yo no quiero estar aquí.

No quería estar aquí. Y sigo teniendo momentos así. Pues entonces sí que tu psicólogo va
bien,¿no?

Después de... Eso no tiene nada que ver. Porque la diferencia...

Es que... No tiene nada que ver con la psicóloga. Mucho.

No tiene nada que ver. Porque estoy mucho mejor. Y es la diferencia.

He podido avanzar. He podido... Los pensamientos van a seguir ahí.

Porque van a seguir ahí. La diferencia es qué hago con esos pensamientos. Porque no
puedes

estar hablando aquí de terapia sin tener ni idea.

Prueba ir tú a un psicólogo. Yo sé que también ha habido gente al psicólogo. Años y años y

años.

Prueba ir tú a un psicólogo. Porque tú no sientas. Esa mejora no significa que no esté.

Porque todos los demás lo ven. Todo mi entorno ve esa mejora. Eres la única.

La única persona que dice yo mejoro. Porque lo dices tú que no estás bien. Te lo estoy
diciendo.

Te lo digo porque estar mejor no significa que estés bien. Tú me estás diciendo que no
puede

estar, no puede despertarte, no puede estar. ¿Con quién se te diga?

Pues que si no estás bien. Que metéis psicólogos y no te digan nada.

[Orador 2]

No es lo mismo.

[Orador 1]

Tú me estás llorando a mí que no estás bien.

[Orador 2]
Vamos a ver.

[Orador 1]

No es un proceso lineal. Tú no vas a mejor así en línea recta. Hay momentos en los que vas
a

estar aquí y de repente vuelvas a caer y vuelvas a subir y vuelvas a caer.

Pues ahora mismo estoy aquí. Pero quién sabe, a lo mejor mañana vuelvo a estar aquí. Y
me

pides que te dejo el coche, ¿no?

No. No significa lo mismo. No significa lo mismo.¿Sabes que estar aquí no significa dejar el
coche? Por tu reacción.

[Orador 2]

Pues no.

[Orador 1]

Porque estar aquí no significa. ¿Me dejas hablar? Estar aquí no significa que vaya a hacer
algo.

Estar aquí significa que simplemente estoy más triste de lo normal. O estoy pasando una
mala

racha.

[Orador 2]

Y no por ello.

[Orador 1]

No por ello. La diferencia es que he estado aquí más veces. ¿Y qué diferencia hay?

Que sé lo que es de pasar de aquí a aquí. Y ahora tengo esa herramienta para volver a
subir. Y

es la diferencia.

Porque no sabes cómo va la terapia. Y mis reacciones son sólo así contigo. Porque puedes

conmigo.

Es que ya no sé cómo decirte. Pero es que. ¿Y por qué?

¿Qué te hago yo? Pues no lo sé. ¿Quieres algo?


Te lo he explicado. Ay, no.

[Orador 2]

Puedes conmigo.

[Orador 1]

Yo no sé qué vas a hacer contigo. Porque puedes conmigo. No eres la única persona que
me

pone así.

No me he puesto así nunca en mi vida. ¿Qué te hago yo? Si no estoy, mal que no estoy.

Si estoy, mal porque no sé qué. Es que no entiendo. Devisa.

¿Qué quieres de mí? Un punto medio. ¿Pero qué es el punto medio?

Para ti. Explica, a ver. Estar [Link] es no estar o estar a mal. Estar bien. Si tú me pides
algo y te digo que no, ya lo tienes.

No es eso. Es cómo me lo dices. Lo que yo entiendo es cómo me lo dices.

Todo lo que llevas detrás. Porque no sé si te das cuenta de toda la cosa que me dices
detrás

cuando me dices que no. No es que me digas que no.

Es todo lo que pruebas de no.

[Orador 2]

Todo lo que me dices alrededor.

[Orador 1]

Vale. Y cuando digo que no, ¿por qué no lo entiendes? Y no paras.

Porque tengo que continuar con otras cosas. Depende de la situación. Si tú me estás
diciendo

que no, a que no vuelva Venus, pues claro que voy a pelear, ¿no?

Porque he perdido mucho tiempo. Y al coche te digo, a ver, no. ¿Por qué has puesto así?

¿Por qué te has puesto así? Porque pierdo rabia. Porque es algo que no tiene sentido.

Es que un punto. Para ti no, pero para mí a lo mejor sí. ¿Por qué?

Por esa misma forma de comportarte.


[Orador 2]

No.

[Orador 1]

Entonces, ¿qué tiene que ver una cosa con otra? Mucho. ¿Qué tiene que ver?

Mucho. Porque yo no me voy a plantar en el coche y de repente voy hasta para encontrar
una

farola. Cuando te veo mal, como ayer ya.

No. Escúchame, ¿te acuerdas cuando te he hecho la última vez que no te he dejado el
coche

que te has puesto agresiva total? Te he hecho como te veo mal.

Porque tú te has dado cuenta de todo lo que me has empezado a decir. Es que ¿cómo tú no

quieres que reaccione yo así con todo lo que tú me dices detrás? Es lo que me da rabia.

[Orador 2]

Es que no puedo más.[Orador 1]

Es que ya has llegado a la puerta y me has dicho, sácame agua. Yo, entra y bebe agua. No,

sáqueme agua, tengo prisa.

Eh, tranquilízate y no vayas así. Que sí, que bueno, me voy, que tengo prisa. Así no se
puede.

Pero que solo te estaba diciendo que tenía prisa. Así no se puede. No, no, no, que así no
coges

el coche.

Yo te he dicho, déjame que tengo prisa. Con prisa, ¿no? Pero estaba normal.

Pero prisa en irme, no prisa en ir a 80 por la carretera. ¿Qué tendrá que ver una cosa con
otra?

Da igual.

[Orador 2]

Es que no tiene nada que ver. Claro, claro.

[Orador 1]
Así no vuelves a coger el coche. Me vuelves a montar otra vez espectáculos y quieres que
te

deje el coche. Pero vamos a ver.

Tú has esperado.

[Orador 2]

Vamos a ver, vamos a ver.

[Orador 1]

¿Te monto estos espectáculos? ¿Te monto estos espectáculos? Porque tú puedes conmigo.

Es que me llevo paseo de lado a lado. Mientras Lidia me va a emocionar contigo, va de lado
a

lado. ¿Y cómo pretendes que estés?

Y es que solo tienes que soltarme barbaridad por tu boca, decirme de todo. No sé si eres

consciente de todo lo que me sueltas por tu boca, pero me sueltas de todo.

[Orador 2]

¿Qué es todo? Te pregunto.

[Orador 1]

Me sueltas de todo. ¿Qué? Todo lo que se te viene por la cabeza.

Venga, voy a decirle a esta vieja que seguro que le da igual. ¿Y sabes qué? ¿Qué te digo,
Denisa?Que no lo sé, ¿qué te digo? Explícame, ¿qué te digo? ¿Qué te hago tanto daño?

¿Qué te digo tan mal? ¿Qué es lo que digo? Es que no lo sé.

Y vamos hablando de lo mismo. Claro. ¿Por qué?

[Orador 2]

Ahora.

[Orador 1]

Tú solo me dices, me tratas mal, me hablas mal, pero ¿qué es esta hablar mal? ¿Qué está
tan

mal? Explícame.

Te lo he dicho cinco veces ya. En palabras, no solo por encima. Dime, me has dicho tal, tal.
Dime, ¿qué te he dicho?

[Orador 2]

Ayer, por ejemplo. Ayer.

[Orador 1]

Ayer, por ejemplo. Cuando te he dicho, no, te voy a dar 30 euros que no tengo más. Y te lo
he

dicho en plan, bueno.

Que se ha puesto... Vale. Que sí, que tienes 300 euros para tus tejas, no sé qué, no sé más.

¿Qué te he dicho mal? Vale, dime la palabra que te he dicho mal ayer. Las palabras.

Te pregunto. Que encima he intentado mantener la calma. No, no has mantenido la calma
en

ningún momento.

Dime, dime qué te he dicho mal. Las palabras mal. Tanto mal que te hago tanto daño.

¿Qué te he dicho? Que no me acuerdo de la conversación. ¿Qué quieres que te diga?

[Orador 2]

Palabras exactas.

[Orador 1]

No te puedo decir. Vale, ¿hoy qué te he dicho mal? Que no lo sé.

Que no lo sé. No sé, no sé decir una palabra exacta. Pero me has dicho un montón de
cosas

que me han dolido [Link], ¿qué es? Esto es el problema. Para no volver a decirlo.

Pero sí, te he puesto tres ejemplos. Ejemplos que me has repetido mucho. ¿Cuál?

Que soy una niña pequeña. Que te comportas como una niña pequeña, pero no has hecho
eso.

No, sí.

Que no, que no. ¿Y qué? A mí lo que me hace falta son dos estudiantes para la tontería.

No, esto me lo has repetido así de veces. La última vez que me lo repetiste fue antes de
tener la

entrevista de trabajo. Imagínate, y ahí me han pasado meses del hospital.


¿Ah, sí? ¿Y por qué? Y me lo repites, me lo repetís, vamos, en cada discusión que te daba
la gana

y me lo repetís.

Y como eso, infinidad de cosas. Infinidad de cosas que me has soltado por tu boca y te has

quedado tan a gusto. Y me lo has dicho así y ya está.

¿Y eso de dar una hostia es una palabra normal? Pues no. Que todo pasa así cuando se

comporta como una niña pequeña.

Pues no, porque ahora mismo, tú sabes que si me metes una hostia yo te puedo denunciar.

¿Con 20 años? Y con 8.

Con 8 sí, pero con 20. Y con 20. Sí.

Te metes una hostia y te meto una denuncia. Vale. Así es fácil.

Tienes que tener motivos y gente que lo ha visto, no porque tú quieres denunciar, denuncias
y

tal. O por una palabra que has dicho. Pues no.

Es encima, yo te puedo denunciar. Y has pegado una hostia, te puedo denunciar. No tiene

sentido que me digas que no me vas a dejar el coche.

Por cómo me pongo. Pero me pongo porque tú me dices cosas, entonces ¿cómo quieres
que

me pongas?

[Orador 2]

¿Qué cosas? Te repito, ¿qué cosas?

[Orador 1]

Que no sé decirte una cosa exacta. No sé decirte una cosa exacta. No te sé decir.

Ahora mismo no sé qué decirte. Es que te he hablado ya de tantas cosas que ya no sé ni


qué

decirte. Por eso yo quiero saberlo por si hay una cosa que digo o cosas que digo que te
hago

tanto daño para saberlo, para no [Link] no lo sé. Te voy a explicar. Yo mañana no me
voy a acordar de ninguna cosa que he estado
hablando ahora mismo contigo.

De ni una. No, pero sabes que te hago mucho daño, eso sí. Lo sé.

De ni una. Todo, todo se bloquea en mi cabeza. Pero son cosas raras.

No son cosas raras. Es algo que le pasa a muchísima gente. Y yo mañana no me voy a
acordar.

¿De cualquier cosa rara que sabes que te hago mucho daño? ¿Que siempre te hago mucho

daño? Me hacen mucho daño.

¿Con qué? Antes, por ejemplo, antes de irme. Que estaba intentando explicar cómo me
sentía.

Y tú venga a cortarme. Y venga a cortarme. Y yo decirte cómo me siento.

Y tú, no, pero yo estoy peor. Y así todo el tiempo. Y es así siempre.

Eso no es hacerme daño. Decirte que me siento mal. Y tú decirme, no, pero es que yo estoy

peor.

No lo estés mal. ¿Tú te das cuenta que hace poco me has echado en la cara? Que cuando
tu

padre estaba malo, solo estaba con él.

Que no estaba con vosotros. ¿Te has dado cuenta? No te lo he echado en la cara.

Te he dicho que no has estado. Y es verdad. No has estado.

¿Y qué más quieres de mí? ¿Tenía que trabajar? No quiero nada más de ti.

[Orador 2]

Solo quiero que lo sepas. Que no has estado.

[Orador 1]

Ni ahora ni antes. Vale. Cuando tu padre estaba malo, nadie trabajaba en esta casa, ¿no?

Porque Adrián no ha empezado a trabajar. Era padre mío. Nadie trabajaba.

Yo, tenía que cuidar de tu padre. Tenía que cuidar de tu padre. Tenía que ir a trabajar y darle

comer a cuatro personas.

Sola. ¿Qué más querías de mí? Te pregunto.

¿Y si dormí por las noches? Y cuando estaba con él en el hospital, ahí me pasaba esto las
noches. Nadie ha dicho una noche.

¿Ves? A casa, a casa. Nadie, [Link] mentiras. ¿Y qué se ha quedado una noche en el
hospital? La última noche que no he

podido estar.

Que me lo estoy arrepentiendo toda la vida. La última noche. Que tenía que estar ahí.

Me he ido como una gilipollas. A mí no me dejabais estar. De hecho, la última noche.

[Orador 2]

Por eso te he ido.

[Orador 1]

Por ti. Porque me han hecho reír tu madre. No, y no me dejabais estar.

¿Y yo qué culpa tengo de eso? Y la última noche. Y mira que me cortó.

Me cortó que me dejaran quedarme. Y cuando me dejaron quedarme, me dije. Bueno,


vamos.

Lo peor. Mi culpa, ¿no? No, no ha sido tu culpa.

Ha sido lo peor. Mi culpa es que te he dejado entrar. Y mi culpa es que he salido.

Me he pasado toda la noche por ahí. Y la última noche yo me he ido. Bueno, y eso.

Resumiendo. ¿Qué más querías de mí cuando estaba enfermo? No quería nada de ti.

Solo que me has preguntado tú.

[Orador 2]

Antes no estaba. Y te he dicho.

[Orador 1]

Porque me has preguntado tú. Antes no estaba. Y te he dicho.

Pues no estabas tampoco. Me iba a atender la ropa. ¿Y dónde estaba?

Que estaba en el sofá. No me podía mover. Y lo sabes.

Solo te lo estoy diciendo. Que yo no te lo estoy echando en cara. Te has preguntado tú.

Y antes estaba.

[Orador 2]
Y antes tampoco estaba.

[Orador 1]Llegaba tarde de trabajar. Y no hablaba. Porque llegaba diez minutos, diez
minutos tarde.

Y tú me has dicho que no estaba. Es que no sé qué más querías de mí. Es que no lo sé.

Solo te estoy diciendo que a partir de ahí nunca has estado. Porque ¿será que mi vida se
ha

acabado ahí? ¿Alguien se ha preguntado?

Pero ¿tienes hijos? ¿Alguien se ha preguntado? ¿Y tú has preguntado a tus hijos?

Porque yo te lo digo. Yo te entiendo. Yo sé que lo han pasado más.

Yo sé que haber pasado por lo que te has pasado debe haber sido muy duro. Pero tú
también

tienes hijos. Y tienes hijos que también ha sido duro en que su madre no haya estado, su
padre

tampoco haya estado y que después de eso su madre siga sin estar.

Y eso también es duro. Lo sabes. Es muy duro.

Yo entiendo, de verdad que entiendo tus situaciones y entiendo que lo has pasado muy mal
y

sé que debe haber sido muy duro. Yo no sé cómo hubieras reaccionado y siempre lo he

pensado. Eres muy fuerte, pero ¿por qué no puedes entender que nosotros también
podemos

estar mal?

Es que te he dicho que no lo puedo hacer, que sale mal. ¿Tú? Me lo has dicho miles de
veces.

Por mi culpa. Siempre por mi culpa. Por mi culpa.

Esto lo entiendo. Por mi culpa. Siempre yo.

Siempre yo. No sé lo que he hecho tan mal. No lo sé.

¿Qué he hecho tan mal? Es que no lo sé. No lo sé.

Es que no se trata de dar o hacer. Te lo estoy diciendo. Es por eso que no lo sé.

Estás... La he dicho que estaba y no estaba. A ver, es que ya no lo entiendo.


Es que no sé estar. Ahora mismo estás, pero no estás. No estás.

Hoy te estoy diciendo cómo me he sentido, cómo me he estado y... nada. Es que es como
que te

he entrado por un oído, te has salido por el otro, te has excusado, te has...

No me he excusado nada. Me has dicho a mí también cosas, pues nada, ya está. No me he

excusado nada.

Solo te he preguntado que me digas qué es y cómo es. No, me has dicho más cosas.
Aparte de

eso, la conversación es más larga.

¿Y qué he equivocado? Que no lo sé. Tanto tan mal...[Orador 2]

Aquí lo tienes.

[Orador 1]

En todo lo que te has equivocado. Te lo puedes colgar en la nevera si quieres. Con


palabras, tan

mal, siempre tan mal, siempre, siempre mal, siempre mal.

Toda la vida de pequeña, desde pequeña, que de pequeña has estado como una... Es que
me

dices cosas que me quedo flipando. Toda la vida luchando por ti, y toda la vida...

Yo creo que eso es bueno, tenerme ahí, sobreprotegida. Pues según tú, no. Un punto
medio, un

punto medio.

Ni tanto ni tampoco. Le hacía daño a todo el mundo, siempre tenía que estar en esa.
Siempre

he tenido que estar contigo, siempre.

En el colegio, ¿qué tal? Después, en el parque no quería, ¿qué tal? Siempre, siempre.

Siempre he tenido que estar. Y según tú, no he estado nunca. ¿Ahora?

Hasta el instituto, que he tenido que estar. ¿Ahora? ¿Ahora me has echado?

¿Por qué? Me has echado... Pues vosotros sabéis.


Porque yo intento rehacer mi vida. A lo mejor, intento hacer cosas que no he hecho nunca.
No

es porque hayas rehecho tu vida.

Es por... ¿Cómo estás gestionando las cosas con nosotros? ¿Tú por qué te piensas que
Adri se

fue?

Así se ha ido antes de que se vaya tu padre. ¿Por qué te piensas? ¿Pero qué culpa tengo
yo ahí?

Porque sabía cómo iba a estar la situación en casa. Cuando Adri se ha ido, tu padre estaba

enfermo. Ya.

[Orador 2]

Y Adri sabía lo que iba a pasar.

[Orador 1]

¿Y qué culpa tengo yo? Porque sabía cómo iba a estar la cosa en casa. ¿No discutías con
Adri un

montón?

¿Qué no? Sí, discutías mucho con Adri. Y Adri se vio la situació[Link] si es que... Sí, y tal
vez te digo una cosa. Adri se ha ido cuando más necesitaba.

Cuando necesitaba que aporte algo en casa. Él ha podido. Porque él ha podido.

Él... Él sabe, me entiende exactamente todo porque él... ¿Sabe?

O sea, ¿cómo te lo explico? Lo que yo estoy pasando, él se veía venir todo. Y todo lo que
yo

estoy pasando, todas las discusiones contigo, todas las movidas, él pudo irse y se fue.

Y eso es lo que envidio de él. Tenía los recursos y se fue. Pues es que estoy conmigo
enseguida.

Por todo. ¿Sí? Por cómo se gestionan las cosas.

Yo sé que... Porque en esta casa nunca se ha hablado de cómo nos sentimos. En esta casa

nunca se han hablado las cosas.

Se discutía. Bueno, un abrazo y se solucionan. Siempre ha sido así.


No hay gestión de las emociones. Alguien... Alguien no sabe hablar las cosas.

Alguien se las traga todas y se calla. Y llega un punto en el que explota. Pero...

Claro que... Se las traga. Y se echa a llorar.

Y se echa a llorar porque no sabe cómo gestionar las cosas. ¿Adrián? Tampoco sabe cómo

gestionar las cosas.

Yo tampoco sabe cómo gestionar las emociones. Nada, ninguno sabe cómo gestionar las

emociones porque en esta casa nunca se ha hablado. Nunca se han hablado las cosas.

Y eso no me lo podéis negar. Nunca se han hablado. Da igual que sea culpa tuya, que sea
culpa

de nuestro padre.

Nunca se han hablado las cosas. Y lo sabes perfectamente. Yo sé que lo único que
intentaba en

casa era que nos vea discutir, que nos vea llorar, que nos vea tal, para que nos empaje.

Y lo sabes muy bien. Siempre intentan hacer la paz. Y tragando veo todo.

Como soy el culpable de todo, pues... Mira. No sabía que habéis ido por mi culpa.

El problema de aquí es que mis hijos ven el mundo que se vive ahora aquí en España y
piensan

que yo puedo o debo de dar lo mismo que dan los padres españoles que tienen abuelos,
que

tienen familias, que pueden, que están años... Yo no te pido comida, no te estoy pidiendo
que

me regales... Piensa, pedir es una cosa, exigir es otra.

Tú exiges, no pides. ¿Y qué hago? ¿Me muero de hambre si no me da papá ganar a


pagarla?

Si me estás diciendo que no me vas a pagar si no me vas a hacer la compra, pero te vas a
hacerlas cejas. Qué guay. ¿Te ha faltado algo en la mesa un plato de comida en casa?

La forma como lo exigentes... ¿Ayer había comida en casa? Hombre, sí, en la nevera había
aún

pechuga, aún había huevos, aún hay cosas...

[Orador 2]
¿No?

[Orador 1]

Si me hiciste la pechuga para comer, ¿no había nada? Claro. ¿No había nada?

Hay pechuga. ¿La pechuga me la hiciste para comer? Había otro trozo de carne.

¿No? ¿La pechuga me la hiciste para comer? Sí, pero había otro trozo de carne.

Te digo que sí. Y había hamburguesas, hay arroz, hay cosas. Tú no me digas que no hay.

¿Tú sabes lo que no hay? Es casi vacío, pero... ¿Sabes lo que no hay?

Pues no sé lo que no hay porque yo no he vivido tan mal como tú, yo no... Pues tú no sabes
lo

que no hay, entonces si no sabes lo que no hay, no digas que no hay. Pero...

Te lo dije el otro día. Tenemos que hacer la compra. Me dijiste que sí, te despiertas un día,

ahora dices que no, y el día va...

No dices que no. De hecho, que tanto tengo, tanto te puedo dar, y tú te has puesto de
parvolea.

Pues, ¿cómo quieres que me ponga?

Si me estás diciendo que te vas a hacer la cica, que te va a costar 300 euros y no tienes
dinero,

pues, ¿cómo me pongo? Sí, pero tu hija no come.

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