LECCIÓN 2: MATRIMONIO
1. El matrimonio
El matrimonio es una unión entre dos personas que se concierta con vocación de permanencia
y con el cumplimiento de determinadas formalidades y se orienta a obtener una comunidad de
vida, reconocido en el artículo 32 CE y 44 del CC:
ARTÍCULO 44 CC
Toda persona tiene derecho a contraer matrimonio conforme a las disposiciones de este
Código.
El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del
mismo o de diferente sexo.
Algunas notas del matrimonio son:
- Consentimiento, en lo que afecta a los efectos personales del matrimonio, la
autonomía de la voluntad no tiene juego. Los efectos patrimoniales se rigen por la
autonomía de la voluntad.
- Vocación de permanencia, se concibe sin término final para constituir a una comunidad
permanente, es nulo el matrimonio supeditado a término final.
- Es un negocio solemne (articulo 44), se requieren requisitos formales.
2. Sistema matrimonial vigente
Cuando se habla de sistema matrimonial se hace referencia al modo en que un estado
configura las formas de matrimonio y les atribuye eficacia constitutiva, el sistema matrimonial
son los criterios formales que el estado exige para que exista el matrimonio. En nuestro país
existe el sistema facultativo anglosajón, se reconocen diferentes formas de contraer un único
matrimonio, en forma civil o en forma religiosa. Una vez esta formado el vinculo los efectos se
rigen por el legislador civil y la competencia para conocer los conflictos se reserva a los
tribunales ordinarios.
El sistema matrimonial español se desprende de los artículos 49 y 59 y 60 CC.
Artículo 49 CC
Cualquier español podrá contraer matrimonio dentro o fuera de España:
1.º En la forma regulada en este Código.
2.º En la forma religiosa legalmente prevista.
También podrá contraer matrimonio fuera de España con arreglo a la forma establecida por la ley
del lugar de celebración.
Artículo 59 CC
El consentimiento matrimonial podrá prestarse en la forma prevista por una confesión religiosa
inscrita, en los términos acordados con el Estado o, en su defecto, autorizados por la legislación de
éste.
Artículo 60 CC
1. El matrimonio celebrado según las normas del Derecho canónico o en cualquiera de otras
formas religiosas previstas en los acuerdos de cooperación entre el Estado y las confesiones
religiosas produce efectos civiles.
2. Igualmente, se reconocen efectos civiles al matrimonio celebrado en la forma religiosa prevista
por las iglesias, confesiones, comunidades religiosas o federaciones de las mismas que, inscritas en
el Registro de Entidades Religiosas, hayan obtenido el reconocimiento de notorio arraigo en
España.
En este supuesto, el reconocimiento de efectos civiles requerirá el cumplimiento de los siguientes
requisitos:
a) La tramitación de un acta o expediente previo de capacidad matrimonial con arreglo a la
normativa del Registro Civil.
b) La libre manifestación del consentimiento ante un ministro de culto debidamente acreditado y
dos testigos mayores de edad.
La condición de ministro de culto será acreditada mediante certificación expedida por la iglesia,
confesión o comunidad religiosa que haya obtenido el reconocimiento de notorio arraigo en
España, con la conformidad de la federación que, en su caso, hubiere solicitado dicho
reconocimiento.
3. Para el pleno reconocimiento de los efectos civiles del matrimonio celebrado en forma religiosa
se estará a lo dispuesto en el Capítulo siguiente.
El artículo 49 CC reconoce las dos formas de celebración y establecimiento del vínculo y añade
que se podrá contraer matrimonio fuera de España con arreglo a la ley del lugar de celebración
con eficacia civil en España. Las dos formas son la religiosa y la civil. Hay que completar este
artículo con el 59 y el 60 CC.
El artículo 59 CC destaca que para que el matrimonio se celebre en forma religiosa eficazmente
tiene que tratarse de una religión inscrita en el Registro de Entidades Religiosas que lleva el
Ministerio de Justicia. Además, el artículo 60 CC nos dice que necesitamos un requisito más. La
religión tiene que tener un acuerdo de cooperación con el reino de España y si no es necesario
que haya sido declarada de notorio arraigo tal y como establece el decreto:
Real Decreto 593/2015, de 3 de julio, por el que se regula la declaración de notorio arraigo
de las confesiones religiosas en España
En la actualidad hay convenio con la Iglesia Católica, la Federación de Entidades Evangélicas de
España, la Confederación de Comunidades Israelitas de España y por último también hay
convenio con la Comisión Islámica de España. En el caso de que existan los acuerdos el
matrimonio se celebra de acuerdo con el acuerdo mismo y siempre aceptado por el ministro
de culto correspondiente a cada religión. Si se cumplen los acuerdos de cooperación el
matrimonio tiene efectos civiles tal y como indica el artículo 60 CC. Aunque también se exige la
inscripción del matrimonio en el registro civil (art. 61.2 CC).
Hay religiones que no tienen acuerdo, pero son de notorio arraigo en España: Iglesia de
Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, budismo, Testigos de Jehová e Iglesia Ortodoxa.
El matrimonio en estos casos se celebrará de acuerdo a lo previsto en el artículo 62 CC. Con
carácter previo a estas celebraciones debe tramitarse previamente un acta o expediente
característico del matrimonio civil “acta o expediente matrimonial previo”.
En segundo lugar, los cónyuges deben manifestar su consentimiento matrimonial ante
ministro de culto acreditado y siempre ante 2 testigos mayores de edad.
Por último, para el pleno reconocimiento de efectos es necesaria la inscripción en el registro
civil de la celebración del matrimonio.
En cualquiera de estas formas el matrimonio religioso queda equiparado al civil. Sólo hay una
peculiaridad. El artículo 80 CC reconoce efectos civiles a las resoluciones civiles dictadas por
Tribunales Eclesiásticos en materia de nulidad del matrimonio.
Se debe advertir que fuera de estas entidades que hemos citado carece de absolutamente de
validez el matrimonio contraído en forma religiosa de acuerdo con alguna etnia, como es el
caso del matrimonio según el rito gitano, sobre esto hubo un caso relevante sobre el que se
pronunció la STC 16 abril 2007. Ésta declaró que no es discriminatorio privar de efectos a un
matrimonio conforme a una forma al que el CC no le reconoce efectos, el caso es el de una
gitana que solicitaba la pensión de viudez, casados ambos por el rito gitano, ella acaba
recurriendo por vulneración del artículo 14 de la CE y el TC concluye que no es discriminatoria
pues en nuestro ordenamiento existe un matrimonio neutro que es el CC y quien no quiera
adjuntarse a él no puede exigir sus efectos. Esta resolución fue confirmada por el propio TEDH
en una sentencia de 8 de diciembre de 2009 conocida por Muñoz Díaz contra España,
entendiéndose que no hay vulneración.
PROMESA DE MATRIMONIO
Regulada en el artículo 42 y 43 del CC, también conocida como esponsales, es una figura
tradicional que consiste en un compromiso privado y muchas veces público, esta promesa de
matrimonio carece de efectos, no genera la obligación de casarse en el futuro aclarado por el
artículo 42 del CC, eso sí, muchas veces en consideración al matrimonio futuro se realicen
gastos de cara al mismo, de manera que la ruptura puede generar un detrimento patrimonial
para ambos o uno de los cónyuges, a esto responde el artículo 43, estamos ante una acción de
responsabilidad extracontractual, si produce daños y perjuicios efectivos surge la obligación de
resarcir por quien rompe la promesa.
Artículo 42 CC:
La promesa de matrimonio no produce obligación de contraerlo ni de cumplir lo que se hubiere
estipulado para el supuesto de su no celebración.
No se admitirá a trámite la demanda en que se pretenda su cumplimiento.
Artículo 43 CC:
El incumplimiento sin causa de la promesa cierta de matrimonio hecha por persona mayor de
edad o por menor emancipado sólo producirá la obligación de resarcir a la otra parte de los gastos
hechos y las obligaciones contraídas en consideración al matrimonio prometido.
Esta acción caducará al año contado desde el día de la negativa a la celebración del matrimonio.
El matrimonio es un negocio jurídico y requiere la concurrencia de determinados requisitos de
consentimiento, fondo… La capacidad matrimonial tiene sus normas de referencia en los
artículos 46 y 47 CC, que regula la capacidad en sentido negativo, es decir, quienes incurren en
causas que les impiden contraer matrimonio, los llamados impedimentos matrimoniales. Hay
algunas casas absolutas (con cualquier persona) y otras relativas (impide contraer entre sí pero
no con otras personas), si concurre alguna causa el matrimonio es nulo.
Artículo 46 CC:
No pueden contraer matrimonio:
1.º Los menores de edad no emancipados.
2.º Los que estén ligados con vínculo matrimonial.
Artículo 47 CC:
Tampoco pueden contraer matrimonio entre sí:
1. Los parientes en línea recta por consanguinidad o adopción.
2. Los colaterales por consanguinidad hasta el tercer grado.
3. Los condenados por haber tenido participación en la muerte dolosa del cónyuge o persona con
la que hubiera estado unida por análoga relación de afectividad a la conyugal.
Tenemos por lo tanto 4 grandes impedimentos: edad, vínculo previo, parentesco y crimen.
Impedimento de edad
Con respecto a los menores de edad, hay que tener 18 años, cabe advertir que hasta 2015 no
se podía contraer matrimonio hasta los 18 pero se permitía la dispensa por parte del juez a
partir de los 14 años, esto se elimina, pero en la reforma de 2015 quedaron preceptos que
hablan del menor casado que en realidad hay que entender derogados (248 y 1329), el
primero regula los límites de la facultad de disposición de un menor casado y el segundo trata
las capitulaciones matrimoniales otorgadas por un menor.
Artículo 248 CC:
Para que el casado menor de edad pueda enajenar o gravar bienes inmuebles, establecimientos
mercantiles u objetos de extraordinario valor que sean comunes, basta, si es mayor el otro
cónyuge, el consentimiento de los dos; si también es menor, se necesitará además el de los
progenitores o defensor judicial de uno y otro.
Artículo 1329 CC:
El menor no emancipado que con arreglo a la Ley pueda casarse podrá otorgar capitulaciones,
pero necesitará el concurso y consentimiento de sus padres o tutor, salvo que se limite a pactar el
régimen de separación o el de participación.
Impedimento de vínculo previo
El impedimento de vínculo viene de la tradición monogámica, requiere que exista un
matrimonio eficaz, válido y subsistente. Tiene que ser eficaz, si dos personas están casadas por
una religión o rito no reconocido legalmente podrían contraer matrimonio legalmente, debe
ser válido, lo que implica que si dos personas contraen matrimonio y este matrimonio es nulo
podrían volver a casarse, esto no es técnicamente así, la nulidad tiene que estar judicialmente
declarada. Por último, tiene que ser un matrimonio subsistente, si se está divorciado se puede
contraer matrimonio de nuevo.
Una apreciación importante es que no impide el matrimonio la existencia de una relación de
pareja estable, tampoco en los territorios con derecho civil propio el hecho de ser matrimonio
de una pareja impide contraer matrimonio con un tercero, pues las formas de matrimonio son
competencia exclusiva del legislador civil. En todos los ordenamientos autonómicos se
contempla que el hecho de contraer matrimonio se contempla como causa de anulación de la
pareja y de la inscripción registrada. En el caso gallego la disposición adicional tercera de 14 de
junio de 2006 regula las parejas de hecho y las equipara al matrimonio.
No regula las causas de extinción de las parejas de hecho, pero estas si aparecen en un decreto
de 20 de diciembre de 2007 que regula el registro de las parejas de hecho de Galicia, en el
artículo 23 aparecen las causas de cancelación de la inscripción de la pareja entre las que se
encuentra el hecho de contraer matrimonio de la pareja o con un 3º.
Impedimento de parentesco
El artículo 47 nº 1 y 2 CC impide contraer matrimonio a las personas que son parientes en línea
recta o en línea colateral hasta 3º grado, es decir, tíos con sobrinos. Aunque si se admite la
dispensa del impedimento. El artículo 48 CC expresamente otorga al juez de primera instancia
siempre que exista justa causa la posibilidad de dispensar el matrimonio en este tipo de casos.
Otra advertencia en relación al impedimento de parentesco es que en principio la adopción de
un menor produce la ruptura de la relación del adoptado con la familia de origen. No obstante,
se mantienen los impedimentos matrimoniales con la familia de origen.
Impedimento de crimen
Se trata de una sanción privada. No pueden casarse entre sí las personas que actuasen
conjuntamente en la comisión de un crimen contra una pareja casada anterior o contra un
cónyuge.
Es un impedimento dispensable de acuerdo con el artículo 48 CC.
EL CONSENTIMIENTO MATRIMONIAL
Es un requisito esencial porque es la base del matrimonio (artículo 45 CC y artículo 73.1 CC).
Tiene doble proyección, por una parte, genera el vínculo y por otra parte mantiene el vínculo y
regula/puede regular los efectos patrimoniales del vínculo.
LOS VICIOS DEL CONSENTIMIENTO
ARTÍCULO 73 CC
Es nulo cualquiera que sea la forma de su celebración:
1.º El matrimonio celebrado sin consentimiento matrimonial.
2.º El matrimonio celebrado entre las personas a que se refieren los artículos 46 y 47, salvo
los casos de dispensa conforme al artículo 48.
3.º El que se contraiga sin la intervención del Juez de Paz, Alcalde o Concejal, Secretario
judicial, Notario o funcionario ante quien deba celebrarse, o sin la de los testigos.
4.º El celebrado por error en la identidad de la persona del otro contrayente o en aquellas
cualidades personales que, por su entidad, hubieren sido determinantes de la prestación del
consentimiento.
5.º El contraído por coacción o miedo grave
El CC no tiene una regulación sistemática, pero se recogen en el artículo 73 se recogen los
vicios del consentimiento como causas de disolución del matrimonio; error, coacción y miedo
graves.
Se recogen dos formas de error:
1. Error in personam: se da cuando uno se casa con una persona distinta de aquella con la
que se quiere casar.
2. Error in qualitate: éste es históricamente más importante ya que es un error que versa
sobre aspectos de la personalidad del otro cónyuge que se consideran esenciales para
el cumplimiento de los fines del matrimonio. Lo que llama el CC “errores de entidad”.
Existe una discusión clásica en relación con qué tipo de cualidades deben entenderse
de entidad suficiente. ¿Tienen que ser objetivamente relevantes o deben ser
subjetivamente relevantes? La STC 20 febrero de 1997 opta por la necesidad de una
cierta objetividad en las cualidades.
En el artículo 73.5 CC se recogen la coacción y el miedo grave. Se recoge la coacción física y la
moral o coacción vis compulsiva o moral que es la presión a una persona para que se case con
alguien con quien realmente no quiere casarse.
En el artículo 73.1 CC se recoge como causa de disolución del matrimonio la falta total de
consentimiento. Esto ocurre por ejemplo cuando estamos ante una persona que carece de
capacidad de entender y que por tanto no entiende la institución del matrimonio y lo que
acarrea la misma.
MATRIMONIO SIMULADO
La simulación es una causa de nulidad y se produce cuando dos personas exteriorizan un
consentimiento, pero en realidad hay un acuerdo entre ellas conforme al cual no asumen los
compromisos típicos del vínculo porque no quieren el vínculo. Lo que quieren o buscan es un
efecto propio del matrimonio que no pueden obtener por otra vía. Ej./ Obtención de
nacionalidad.
RESERVA MENTAL
La característica es que uno de los contrayentes emite el consentimiento sin asumir
internamente el contenido del vínculo. La reserva mental es casi imposible de probar con lo
cual es una figura de laboratorio.
La validez del sentimiento exige que tenga que ser puro, no puede estar sometido a condición
ni tampoco a término. El artículo 45.2 CC dice expresamente que “(...) la condición, término o
modo del consentimiento se tendrá por no puesta.”
LA FORMA DEL MATRIMONIO
Hay dos formas: civil y religiosa. Nos centraremos en la forma civil.
MATRIMONIO CIVIL
Artículos 51 a 58 CC y en el artículo 58 de la Ley Registro Civil. De estos artículos se desprende
que el matrimonio es un negocio que se celebra en 3 tiempos o a lo largo de 3 etapas.
1. Expediente o acta matrimonial previa. Artículo 56.1 CC. “Quienes deseen contraer
matrimonio acreditarán previamente en acta o expediente tramitado conforme a la
legislación del Registro Civil, que reúnen los requisitos de capacidad o la inexistencia de
impedimentos o su dispensa, de acuerdo con lo previsto en este Código.” Nos dice cuál
es el objeto del acta o expediente matrimonial previo. La Ley de Registro Civil y el CC
hablan de expediente y acta. Son lo mismo pero el acta la otorga un notario y el
expediente lo otorga un secretario judicial o el encargado del registro civil en el
sentido que veremos a continuación. Además, secretario judicial y letrado de
administración de justicia son lo mismo, pero secretario judicial era la terminología
utilizada hasta el año 2015.
La regulación se desarrolla en el artículo 58 de la Ley Registro civil apartados 2-7 y 10,
es una regulación caótica.
Se regula qué personas son competentes para tramitar el expediente, cual es el
procedimiento a seguir en la elaboración del acta o expediente, y por último la
realización del expediente.
De acuerdo con el artículo 58.2 son competentes el notario que tramitará el acta
matrimonial previa, secretario judicial y el juez encargado del Registro Civil en el
domicilio de cualquiera de los contrayentes, estos no tramitan un acta, sino un
expediente.
En cuanto al procedimiento a seguir, cualquiera de estas personas anteriores, tienen
que oír a los contrayentes por separado para cerciorarse de que son capaces de
contraer matrimonio, no incurren en impedimentos y que tienen voluntad de contraer
matrimonio. Estas personas pueden dirigir todo tipo de cuestiones corroborar que
efectivamente los futuros contrayentes se conocen bien o pueden indagar sobre la
relación previa para averiguar si van a emitir un consentimiento veraz.
Además de oír a los futuros esposos las personas encargadas de tramitar el expediente
pueden solicitar todos los informes y practicar todas las diligencias que consideren y
llamar a todos los testigos que consideren oportunos.
Una cuestión importante que regula tanto el artículo 56 CC como el artículo 58 de la
Ley de Registro Civil, es que pasa con las personas necesitadas de apoyo en el ejercicio
de su capacidad jurídica, en principio son aptas para contraer matrimonio, lo que
ocurre es que puede suceder que el grado de discapacidad sea tan alto que a juicio de
la persona que tramita el expediente sea necesario un dictamen pericial (un dictamen
médico en definitiva), en esos casos se solicitará para determinar la capacidad real
para contraer matrimonio.
De todas las actuaciones se tiene que dejar constancia en el acta o expediente,
posteriormente se archiva el acta o expediente y se publica. El artículo 58 de la Ley
Registro Civil es tan defectuoso que dice “pasado un año desde los anuncios de la
celebración del matrimonio no podrá celebrarse sin publicación de nuevas diligencias”.
Implícitamente se dice que hay que publicar las diligencias en torno a la figura de
matrimonio y la forma de publicación la encontramos en el dictamen pericial. De
acuerdo con estos si el municipio donde se contrae matrimonio es de menos de 5000
habitantes se publica por edictos o proclamas, si hablamos de localidades mayores por
la audiencia de al menos un pariente o amigo de los cónyuges.
El expediente o acta puede finalizar de dos maneras, o autorizando o no autorizando.
En el segundo caso, la resolución es recurrible ante la dirección general de registros de
notariado. Si se autoriza pasamos al segundo momento, pues si se autoriza dice el
artículo 58 de la Ley de Registro Civil “se celebrará en el día, lugar y fecha…”
2. Acto de celebración del matrimonio. Se regula en los artículos 57 y 58 CC y en los
artículos 58.1 y 58.8 LRC. Los artículos regulan la competencia y el contenido del acto
de celebración. Las personas competentes para autorizar la celebración del
matrimonio dependen de quien instruye el expediente previo.
Si el expediente matrimonial fue tramitado por un LAJ entonces el matrimonio se
podrá celebrar ante el mismo u otro LAJ o ante el juez de paz, el alcalde o el concejal
en el que éste delegue. NO PUEDE EL NOTARIO.
Si por el contrario se tramita ante el encargado del Registro Civil el matrimonio se
celebrará ante el juez de paz, alcalde o concejal en el que éste delegue.
Finalmente, si es el notario el que instruyó el acta previa podrá casar el mismo notario
u otro distinto o juez de paz, alcalde o concejal en el que este delegue (57.2 CC).
El contenido del acto de celebración de matrimonio está en el artículo 58 CC se hace
lectura de los artículos 66 a 68 CC y se pregunta si los contrayentes quieren contraer
matrimonio y si con ese acto efectivamente lo contraen. Se extiende un acta o una
escritura ante un notario. En cualquier caso, de esta acta o escritura se tiene que hacer
revisión por parte del encargado del registro civil.
3. Inscripción registral del matrimonio. El matrimonio desde que se celebra tiene efectos
civiles, pero el artículo 61 dice que para el pleno reconocimiento de los mismo será
necesaria la inscripción en el RC, inscripción que el juez encargado del RC hará, esta
inscripción es muy relevante pues es la prueba por antonomasia y es importante
porque los plenos efectos del matrimonio exigen inscripción. Esto quiere decir que el
matrimonio sólo tiene efectos frente a terceros desde que está inscrito, pero sólo en lo
relativo a los efectos patrimoniales. Ej./ El régimen económico de la sociedad de
gananciales tiene una serie de normas de consecuencias en el estatuto personal de los
cónyuges que sólo va a tener eficacia si el matrimonio está inscrito.