Huitzilopochtli, que no es sino el sol de la izquierda.
La zona tiene
por nombre Huitztlampa, o Amilpampa. Es mejor el segundo, que ha-
bla de exuberancia. El símbolo de los años es tochtli, el conejo, que da
la mejor figura de la movilidad y de la alegría.
Tal es en su general exposición la más común fórmula de atribucio-
nes. Hay muchas variantes en los datos. Los colores son a veces otros,
otros los númenes, otros los símbolos, las aves. Los del tiempo son
siempre idénticos.
4. Es cierto que esta serie de figuras es puramente esotérica para la
comprensión general. Algo podemos atisbar de la doctrina que se
contiene en los símbolos, pero no tenemos plena seguridad de dar los
conceptos en su plena significación. Toda interpretación resulta aven-
turada.
5. Lo que resulta cierto es que el universo es comprendido en cuá-
druple esfera, como aspectos de un solo todo y que en cada una de estas
esferas, zonas o rumbos se sitúan nociones de la fundamental con-
cepción del mundo y el hombre. El doble dualismo de la antigua cul-
tura tiene en este doble par de espacios su expresión.
i) Una forma del dualismo nahua es la de noche y día; luz y tiniebla,
vida y muerte. Ésta aparece concreta en la dualidad norte-sur. El norte
es negrura, muerte, frío: su emblema es el pedernal, instrumento de
muerte. El sur es luz, cielo limpio, calor, vida: su emblema es el cone-
jo, como animal vivaz, ágil y aun astuto y sagaz para la concepción
náhuatl.
El dúo tecpatl-tochtli encarna el primer dualismo, o la primera forma
de concebirlo.
ii) La otra es la contraposición del principio masculino al principio
femenino y ésa es expresada con la dualidad oriente-poniente. La caña
es una estilización del falo, símbolo masculino; la casa es estilización
de los órganos femeninos.
El dúo acatl-calli encarna el segundo modo de concebir el dualismo
náhuatl para la idea del universo.
Las deducciones anteriores tienen por sostén tanto textos de los
antiguos documentos, como principalmente el examen de los Códices
que quedan, en especial los que están libres de infiltraciones europeas.
Como en esta sumaria exposición no es posible hacer una larga exé-
gesis me limitaré al examen de una plana de uno de los Códices más
genuinos que es el llamado Códice Borgia, hoy día en la Biblioteca
Vaticana.
C₁5-77