LAS IMPLICACIONES
AMBIENTALES POR LOS
DERECHOS GENERADOS EN
LA ADMINISTACION
CONTABLE.
NOMBRE:Christian Haziel
Dominguez Juarez
GRADO:2 GRUPO:E
MAESTRO:Alfredo
INDICE
PAG.1:Caratula
PAG.2:Indice
PAG.3:Introduccion-Laprofesión
contable y el paradigma ambiental
PAG.4:La nueva forma de hacer
negocios
PAG.5:Contabilidad ambiental
PAG.6: Normativa contable en medio
ambiente
PAG.7-8:Organismos de regulación
ambiental
PAG.9:Conclusiones
INTRODUCCION
En años recientes el enfoque hacia el medio ambiente ha cobrado mayor
relevancia en los mercados internacionales y en nuevas formas de hacer
negocios. La producción de riqueza a través del desarrollo industrial y la
limitación de los recursos ha inducido el deterioro ambiental durante las
últimas décadas y esto, a su vez, ha provocado que las organizaciones
adopten prácticas de prevención medioambientales. Por tal motivo, el
objetivo de las empresas se ha ampliado, pues ahora no solo deben generar
riqueza y valor para sus accionistas, sino también mostrar su
responsabilidad hacia el medio ambiente
La profesión contable y el paradigma
ambiental
El rol del Contador Público es trascendental, no solo en el proceso de
creación del lenguaje de los negocios y reportes financieros, sino también
en su rol de gestor de negocios. La profesión contable puede contribuir en
la administración ambiental por medio de la modificación de sistemas
contables, la planeación de implicaciones financieras sobre proyectos
directamente relacionados con el medio ambiente, la presentación del
desempeño ambiental mediante los reportes anuales y la creación de
nuevos sistemas de información como eco-balances.
A pesar de lo anterior, los Contadores Públicos no están tan involucrados
como deberían, especialmente cuando algunos aspectos de la agenda
ambiental y las posturas de diferentes grupos se toman en cuenta. Esto es
sorprendente por el hecho de no comprender el valor que genera la
ambiente
La nueva forma de hacer negocios
sobre temas ambientales? ¿Cómo deben responder las empresas ante esto?
¿Cuál es la nueva forma de hacer negocios verdes? El espectro de
presiones ambientales tiene diferentes aristas que divergen entre cambios
legislativos y cambios basados en el mercado. La creación de leyes
ambientales y su vinculación con la industria, los índices sustentables de
mercado, la inversión en tecnología limpia y los cambios en productos y
procesos, son ejemplos del abanico de oportunidades de negocio que
pueden premiar a las empresas con responsabilidad ambiental.
En los últimos 20 años, una gran variedad de actos legislativos a nivel
mundial ha surgido, entre ellos destaca la Ley de Protección Ambiental
(EPA),1 la Ley de Agua en Reino Unido, y el registro controlado de tierras
contaminadas por las autoridades europeas. Las empresas tienen
implicaciones financieras y contables al considerar, por ejemplo, los
cambios en la naturaleza del empaquetado de productos, esquemas de
reciclaje y recuperación de envolturas, incrementos en el tratamiento de
aguas residuales, así como la necesidad de tener procesos industriales que
adopten prácticas eco-eficientes. Todo esto, aunado a la necesidad
imperante de producir información relevante, financiera y no financiera,
disponible para el público, que hoy demanda más interés.
En materia fiscal se han creado instrumentos de mercado para fomentar la
respuesta ambiental. Un ejemplo de esto son los impuestos al carbono que
han incrementado el costo de energía hasta 50% en toda la comunidad
europea. En América Latina también existen elementos tributarios que se
han desarrollado para la protección ambiental; por ejemplo, en México, en
2014, como parte de las reformas sexenales se dio a conocer una
propuesta para la aplicación de un impuesto a la enajenación e importación
de combustibles fósiles de acuerdo con su contenido de carbono.
También se estableció como mecanismo innovador la compra de bonos de
carbono o certificados de reducción de emisiones en el mercado de
carbono, para sustituir el pago del impuesto (Fanelli, 2015). Los bonos de
carbono son un mecanismo internacional para reducir las emisiones
contaminantes del medio ambiente, parten de la propuesta del Protocolo de
Kioto cuyo objetivo es reducir el calentamiento global. De acuerdo con
Chicago Climate Exchange (2018), el sistema consiste en ofrecer incentivos
económicos para que las empresas privadas contribuyan a la calidad
ambiental y se consiga regular la emisión generada por sus procesos
productivos, considerando el derecho a emitir dióxido de carbono (CO2)
como un bien canjeable con un precio establecido.
Contabilidad ambiental: el desafío
El rol del Contador para ayudar a las empresas a ser más sensibles en
temas ambientales recae en cinco fases. La primera fase se relaciona con
los sistemas contables actuales y su evolución para identificar áreas medio
ambientales relacionadas con gastos e ingresos. En la segunda fase, se
incorporan los elementos ambientales a los sistemas financieros. Por
ejemplo: el sistema de planeación, el proceso de presupuesto de capital,
análisis de escenarios, valoración de inversiones, evaluación de riesgos y
decisiones financieras.
La tercera fase hace referencia a que los sistemas contables deben
anticipar los riesgos potenciales sobre cambios abruptos en la agenda
ambiental de la empresa. Esta fase afecta, por ejemplo, al cambio del
periodo de recuperación si los costos de energía suben, demandas legales
por contaminación y la valoración de los costos de oportunidad de tomar o
no inversiones ambientales. La cuarta fase hace referencia a la revelación
de información ambiental al público inversionista y partes relacionadas. El
Contador Público es capaz de desarrollar nuevas formas para medir el
desempeño, controlarlo y reportarlo para fines internos y externos.
Por último, la quinta fase hace énfasis a la innovación y nuevos sistemas
contables apegados a la realidad financiera de la empresa. Al experimentar
nuevas formas en las cuales la sustentabilidad puede ser evaluada dentro
de los sistemas ortodoxos organizacionales, el valor que aporta el Contador
Público es generar mayor impacto en la comunicación de información
financiera y no financiera. Por medio de cualquier proceso de “reverdecer”
la contabilidad es posible permitir a los Contadores ser reactivos dentro de
los roles convencionales y ser capaces de crear nuevas formas de mitigar
daños con el objetivo de ayudar a las organizaciones a desarrollar mayor
sensibilidad ambiental.
Normativa contable en medio
ambiente
Los cuerpos internacionales de la profesión contable alrededor del mundo
han tomado iniciativas en respuesta al desarrollo de la agenda ambiental
para reconocer la necesidad de reacción o, quizá, la anticipación de la
profesión contable. Dentro de la normativa contable, las Normas
Internacionales de Información Financiera (IFRS, por sus siglas en inglés),
por medio de la International Accounting Standard (IAS) 37, referente a
provisiones, pasivos y activos contingentes, señala que una obligación
presente surge a raíz de un evento pasado, que debe ser liquidada bajo la
presencia de dos supuestos: por efecto legal, o cuando se haya generado la
expectativa válida de cumplir dicha responsabilidad ante terceros. Esto deja
como posibilidad de que una entidad acepte su responsabilidad por reparar
un daño causado, en forma pública, generando una obligación que requiere
su reconocimiento contable. Por ejemplo, daños a zonas ambientales
protegidas, derramas petroleras y desperdicios tóxicos.
Asimismo, la IFRS 3, que marca la combinación de negocios, establece que
las entidades adquiridas pueden contar con pasivos contingentes derivados
de juicios sin fallos y obligaciones medioambientales, sobre un periodo
futuro. Los pasivos al representar un grado de incertidumbre vinculado a la
liquidación de la obligación se reconocerán si se presenta un hecho
específico que lo indique.
Con respecto a las Normas de Información Financiera la NIF C-9 que
establece el reconocimiento de provisiones, contingencias y compromisos,
dicta que la provisión surge siempre que se cumplan los siguientes tres
criterios: que exista una obligación presente legal o asumida, resultante de
un evento pasado a cargo de la entidad, que sea probable que dicho evento
represente una salida de recursos económicos como medio de liquidación y
que la obligación pueda ser estimada razonablemente. La revelación de la
provisión incluye una breve descripción de la naturaleza de la obligación
contraída, el calendario esperado de las salidas de recursos económicos,
notas sobre las incertidumbres relativas al importe, la hipótesis sobre los
eventos futuros y el importe de los reembolsos esperados.
Organismos de regulación ambiental
La Iniciativa de Reporte Global (GRI, por sus siglas en inglés), es una
organización no lucrativa internacional que promueve el uso de reportes
sustentables para contribuir al desarrollo sustentable. Las entidades que
participan en esta deben publicar un reporte que incluya los impactos
sociales, ambientales y económicos generados por las operaciones que
realizan. Esta iniciativa establece que las entidades deben presentar el
Valor Económico Directo Generado (VEDG) y el Valor Económico Directo
Distribuido (VEDD), conforme al postulado de devengación contable.
Por otro lado, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económicos (OCDE), formuló un marco de indicadores ambientales que
pueden ser implementados bajo un contexto internacional midiendo el
desempeño ambiental de las entidades y países. Esta organización también
presenta un reporte sobre Indicadores de Contabilidad Ambiental en
términos de eficiencia y productividad sobre los recursos naturales
implementados con el objetivo de controlar y medir las erogaciones
destinadas para la reducción y control de la contaminación generada
(OCDE, Environmental Indicators, 2016).
La Organización de las Naciones Unidas desarrolló el Sistema de
Contabilidad Ambiental y Económica (SEEA). En este sistema se presentan
los estándares aceptados dentro de la comunidad internacional, al igual que
la regulación contable aplicable. Describe a los activos ambientales como
aquellos que contemplan el uso de recursos naturales, cultivos biológicos y
ecosistemas, para fines de una nación. (System of Environmental Economic
Accounting, 2012).
Aunado a lo anterior, el cuerpo académico y práctico del International
Standards of Accounting and Reporting (ISAR, por sus siglas en inglés),
presentó en 2004 un Manual para los Presentadores y Usuarios de
Indicadores Eco-eficientes. Este manual tiene como objetivo proveer
información útil que asocia el comportamiento ambiental de una entidad
con su información financiera. Este mismo organismo internacional
desarrolló una Guía Contable-Financiera para el reporte de costos y pasivos
ambientales para reflejar el comportamiento de la entidad hacia el medio
ambiente.
En México existen dos leyes en materia ambiental: la Ley General de
Cambio Climático y la Ley Federal de Responsabilidad Ambiental. En ambas
leyes se establece la responsabilidad ambiental sobre quienes realicen
obras o actividades que dañen al medio ambiente y su obligación a
prevenir, restaurar y compensar los daños.
Por otro lado, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
(SEMARNAT) es una dependencia del Gobierno Federal encargada de
impulsar la protección, restauración y conservación de ecosistemas y
recursos naturales con el fin de proporcionar el aprovechamiento y el
desarrollo sustentable. Esta secretaría, mediante sus organismos ha
desarrollado el Programa de Liderazgo Ambiental para la Competitividad y
el Programa Nacional de Auditoría Ambiental, los cuales vinculan a la
industria con el medio ambiente al identificar áreas ambientales críticas de
instalaciones y procesos de negocio, con el objetivo de formular soluciones
técnicas y gestión apropiada para cada empresa.
México ha ido evolucionando en materia ambiental y su impacto
económico. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), por medio
de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) emitió la Circular 11-
28 en donde solicita a las emisoras revelar información ambiental que sea
esencial en términos financieros. En la Circular 11-33 se menciona que
deberá formar parte de la información requerida en el informe anual, dentro
de la sección de “Información general”, los factores de riesgo, entre estos:
el impacto de las disposiciones ambientales que afecten significativamente
el desempeño y la rentabilidad de la empresa. Así también, en la sección de
“Descripción del negocio”, se establece que la empresa deberá reportar la
descripción de sus principales activos y medidas ambientales que afecten la
utilización de estos bienes.
El mercado financiero mexicano tampoco se ha quedado atrás, a finales de
2011 la Bolsa Mexicana de Valores introdujo el Índice Sustentable, también
conocido como IPC Verde. Este índice es evaluado en función del impacto y
riesgos generados del sector de la industria en el que opera la emisora, los
compromisos de responsabilidad social y las prácticas de gobierno
corporativo. En forma anual, las empresas deben informar al público
inversionistas los programas que incluyan elementos ambientales y sociales
en materia sustentable.
Actualmente el índice está formado por 30 emisoras provenientes del
sector financiero, industrial, telecomunicaciones, consumo y materiales. El
promedio de la capitalización de mercado es de $165,991.33 millones de
pesos mexicanos y en los últimos 5 años ha tenido un rendimiento de
6.09% con un riesgo anualizado de 11.43% a 2018 (S&P Dow Jones Indices).
Conclusiones
La escasez de los recursos naturales, el crecimiento demográfico y la
expansión de las industrias, han llevado a que millones de empresas
internacionales consideren una evolución sustentable en sus procesos,
productos y servicios. La forma de comunicar estos cambios es a través de
la información financiera y no financiera que hoy en día, atrae a un mayor
número de inversionistas y partes relacionadas que buscan y tienen
preferencia por un enfoque medio ambiental.
El dinamismo de la profesión contable ha permitido a los Contadores
Públicos ser el eje que transmita en materia financiera, económica y fiscal,
el impacto de sus erogaciones, pasivos y riesgos asociados con el
ambiente. Así también, los profesionistas deben de ser capaces de contar
con información que exprese al público inversionista la agenda ambiental
de la empresa y desarrollar una ventaja competitiva al demostrar que los
productos y servicios de dicha entidad cuentan con un enfoque ambiental.
Sin duda es un reto que enfrenta la profesión contable y una
responsabilidad social y ética cuyo cumplimiento tiene impactos
potenciales.