Extradición
La extradición es el procedimiento judicial (penal-administrativo) por
el cual una persona acusada o condenada por un delito conforme a
la ley de un Estado es detenida en otro Estado y devuelta al primero
para ser enjuiciada o para que cumpla la pena ya impuesta. La
palabra proviene del latín ex que significa "afuera" y traditio que
significa "transmisión".
Si bien existe una cooperación internacional muy activa para la
represión de los delitos, continúa existiendo la regla de que un
Estado está obligado a conceder la extradición de un delincuente
extranjero, solamente si existe tratado internacional con el Estado
requirente o Convención Internacional sobre extradición, de la que
ambos estados sean firmantes. Cuando no hay tratado o
convención internacional, el Estado requerido está facultado para
acordar la extradición, pero no está obligado a concederla. Sin
embargo la obligación señalada no es absoluta pues siempre el
estado requerido conserva la facultad soberana de no conceder la
ex-tradición si de acuerdo a su legislación interna no se cumplen los
requisitos establecidos para tal efecto.
Requisitos
En la mayor parte de los tratados de extradición se requiere que el
Estado que la pide demuestre la existencia de causa para enjuiciar
o castigar al requerido; que el delito imputado se haya tipificado
como tal tanto en la legislación penal del Estado requerido como en
la del Estado requirente.
CASO GONZALO SANCHEZ DE LOZADA
"Los dos demandados idearon un plan para matar a miles de civiles
e, intencionadamente, usaron fuerza letal contra las protestas
políticas para reprimir la oposición".
Esta afirmación es parte de una demanda civil contra el
expresidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada, y su
exministro de Defensa, José Carlos Sánchez Berzaín.
Ambos son juzgados estos días en Estados Unidos por su presunta
responsabilidad en la muerte de más de 50 personas en la
represión militar de las protestas ocurridas en Bolivia a mediados de
2003.
Aquel episodio, conocido como la Masacre de Octubre, es uno de
los más oscuros en la historia reciente de Bolivia.
Segunda presidencia (2002-2003)
Véase también: Guerra del Gas (Bolivia)
Gonzalo Sánchez de Lozada gana en las elecciones nacionales de
2002, pero al no obtener mayoría absoluta, es electo en el congreso
por una alianza de su partido el MNR (Movimiento Nacionalista
Revolucionario), con el MIR (Movimiento de Izquierda
Revolucionaria), al que luego se sumaría NFR (Nueva Fuerza
Republicana) dividiendo los cargos políticos entre los 3 partidos.
A decir de Carlos Mesa, la fragilidad electoral “forzó a acuerdos
apadrinados” por Estados Unidos “entre Gonzalo Sánchez de
Lozada y Jaime Paz, cuyos rencores personales nunca se
superaron”.[12]
Cuando Sánchez de Lozada asume la presidencia se enfrenta a
una crisis social y económica heredada del anterior gobierno. El
crecimiento económico del país bajó de un 4,8% al final de la
primera presidencia de Sánchez de Lozada a 2% en 2002. El déficit
fiscal al 2002 era del 8%.
En febrero del año 2003 ante el desesperante déficit fiscal el
gobierno propone aplicar un impuesto al salario ("impuestazo"), lo
cual provoca una huelga y el acuartelamiento de la fuerza policial, la
cual exigía por el contrario, un aumento de salarios. El conflicto
deriva en un enfrentamiento entre las Fuerzas Armadas y la Policía
en la Plaza Murillo de la ciudad de La Paz. El retroceso en la
medida logró mantener a Sánchez de Lozada en el poder por unos
meses más, pero el desgaste y la pérdida de gobernabilidad se
hacía cada vez más evidente.
En septiembre y octubre de 2003, ante rumores que nunca fueron
confirmados sobre la intención de exportar gas boliviano por puertos
chilenos a la costa oeste de los Estados Unidos, a México y a Chile,
empezaron las movilizaciones sociales en el Altiplano boliviano y en
la ciudad de El Alto. Fue bloqueada la autopista La Paz El Alto
principal vía de comunicaciòn entre ambas ciudades y la población
alteña empezó la protesta. Tanto la ciudad de La Paz como otras
ciudades principales sufrieron prolongados bloqueos y
desabastecimiento de insumos básicos. Como única respuesta del
Presidente, este autorizó a las Fuerzas Armadas a poner orden
mediante represión lo cual dejó como resultado 64 muertos y 228
heridos. Firmó el DS 27209 que autorizaba a las Fuerzas Armadas
hacerse cargo del transporte de combustibles, dando las garantías
de que cualquier daño sobre personas o bienes en el cumplimiento
de esta labor, el Estado garantizaba el resarcimiento.
"Guerra del Gas"
La demanda alega que los acusados son legalmente responsables
por la respuesta militar ordenada contra las movilizaciones
ciudadanas en el marco del conflicto conocido como la "Guerra del
Gas" en 2003.
En aquel momento, el país salía de una etapa de gran crisis
económica, con una sociedad polarizada entre seguidores de
Sánchez de Lozada y los de Evo Morales, por aquel entonces líder
de la oposición.
"Bolivia vivía en un clima de conflictividad social muy elevado, con
grandes protestas protagonizadas sobre todo por indígenas
aymaras, cocaleros y sectores como la clase media y los
universitarios", explica el periodista boliviano de BBC Mundo Boris
Miranda, autor del libro "La última tarde del adiós" sobre la Masacre
de Octubre.
Aymaras protestando en Bolivia en 2003.
Las protestas se intensificaron tras el anuncio de varias decisiones
del gobierno de Sánchez de Lozada -conocido popularmente como
'Goni'-, como la de exportar gas natural boliviano a [Link]. a través
de Chile.
Entre las críticas a los planes del ejecutivo estaban las que
señalaban los bajos precios a los que se querían hacer las
exportaciones y la falta de un plan que abasteciera antes el
mercado nacional.
Sin embargo, la tensión se disparó el 20 de septiembre de 2003,
cuando en un operativo militar al noreste de La Paz murieron la niña
de ocho años Marlene Rojas -a quien le impactó una bala perdida
cuando estaba en el interior de su casa- y otras cuatro personas.
"Esto generó una elevadísima indignación por una actuación militar
desmedida e inauguró una etapa de conflictividad casi diaria:
protestas, manifestaciones, bloqueos...", recuerda Miranda.
La profunda crisis económica que afectaba principalmente a los
trabajadores urbanos y a la población rural del país alimentó el
apoyo a todo tipo de protestas. Finalmente, los manifestantes en la
ciudad de La Paz pidieron la renuncia del presidente.
Acosado por estos sectores y ante la pérdida de apoyo de los
partidos que formaban la coalición de gobierno (MIR y NFR), el 17
de octubre Sánchez de Lozada renunció a la Presidencia de la
República mediante carta al Congreso Nacional y abandonó el país
junto a su familia . Esa misma noche, el Congreso Nacional, luego
de aceptar la renuncia de Sánchez de Lozada, tomó el juramento de
rigor al Vicepresidente de la República Carlos Mesa.
En septiembre y octubre de 2003 se sucedieron manifestaciones
promovidas por la Central Obrera Boliviana (COB) y por la
Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de
Bolivia, que convocaron un paro general indefinido. El movimiento
popular también fue catalizado por el MAS y por el Movimiento
Indígena Pachakuti. La revuelta se extendió a las principales
ciudades del país (La Paz y El Alto fueron incluso militarizadas por
el gobierno), donde el clima era de abierta insurrección, la represión
dejó al final de los hechos 68 personas muertas y alrededor de 400
heridos.
Ante el saldo de 68 personas muertas y 400 heridos, se produjeron
escisiones en el poder ejecutivo, Sánchez de Lozada dimitió el 17
de octubre. Fue sustituido por el vicepresidente, Carlos Mesa, quien
formó un gabinete integrado por políticos no adscritos a partido
alguno, con la intención de poner fin al conflicto y alcanzar la
reconciliación nacional. Poco después de su investidura, Mesa se
comprometió a convocar un referéndum en el que los bolivianos
deberían pronunciarse sobre la cuestión de la exportación de gas
natural.
El 18 de mayo de 2009 la Corte Suprema de Justicia de Bolivia, dio
inicio al juicio contra Sánchez de Lozada por la llamada Masacre de
Octubre, esta se llevará a cabo en Sucre, la sede del Poder Judicial
de Bolivia, además del expresidente están acusadas 17 personas,
entre ellas, 11 ministros y cinco exjefes militares.
La Fiscalía asegura tener 2.500 testigos y 4.000 documentos que
prueban la culpabilidad de los acusados, por lo que el juicio puede
durar meses. El juicio aún no tiene un veredicto final.
Postpresidencia (2003-presente)
Juicio de Responsabilidades
En 2004, después de una campaña concertada por las familias de
las víctimas y grupos de derechos humanos, que se reunieron más
de 700.000 firmas en peticiones, 2/3 del Congreso de Bolivia votado
para autorizar a un "juicio de responsabilidades" del presidente
exiliado. Se pretendía determinar si Sánchez de Lozada y sus
ministros deben ser legalmente responsables de la violencia de la
guerra del gas. Los partidarios incluyen a muchos de partido del
presidente, lo que refleja un amplio consenso en que el gobierno dio
la responsabilidad principal de las muertes.
La oficina del procurador general tomó declaración a doce ministros,
que también atribuyó la culpa a Sánchez de Lozada, y llevó a cabo
investigaciones preliminares detallados. Su trabajo incluyó estudios
forenses, investigaciones de la escena del crimen, y el testimonio
de testigos. Evo Morales, uno de los principales líderes de la
protesta, se ofreció voluntariamente a pruebas. En agosto de 2011
la Corte Suprema de Bolivia condenado a cinco miembros de las
fuerzas armadas y los dos políticos a entre tres y quince años de
prisión por su papel en los acontecimientos de septiembre y octubre
de 2003.
En 2024, el Tribunal Supremo de Justicia de Bolivia, condenó en un
juicio in absentia a Sánchez de Lozada, a seis años de prisión, por
el caso "Petrocontratos".[13] Por su parte, Carlos Sánchez Berzaín,
director ejecutivo del Interamerican Institute for Democracy y
exministro de Bolivia repudió la definición de la víspera de la
Justicia en el caso «Petrocontratos« y advirtió que forma parte de
«un mecanismo de terrorismo de Estado judicializado».[14] Algunos
juristas, denuncian por su parte, que el juicio de responsabilidades
se haya realizado en rebeldía, y que las leyes bolivianas no
permitan una doble instancia,[15] en contravención con el Pacto de
San José de Costa Rica y observadores de derechos humanos.
Intentos de extradición
El 11 de noviembre de 2008, Bolivia envió formalmente al gobierno
de Estados Unidos una solicitud de extradición de Sánchez de
Lozada a Bolivia. La petición fue rechazada por el Departamento de
Estado de los Estados Unidos en 2012, bajo el argumento de que
las acciones de Sánchez de Lozada no son un delito en los EE.
UU., y que no existía una condición de doble incriminación. Se dice
que ningún presidente de Estados Unidos podría ser acusado por
los delitos definidos por el Estado boliviano.
Proceso en Estados Unidos
El 10 de noviembre de 2009, el Tribunal de Distrito de EE. UU. en el
Distrito Sur de Florida dictaminó que las reclamaciones por cargos
de crímenes contra la humanidad en contra de Lozada tuvieron
ningún caso. El tribunal dictaminó que las acusaciones de
ejecuciones extrajudiciales podrían llevarse a cabo con el fin de
permitir que dos casos de Estados Unidos relacionados con el
progreso contra el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada y el
exministro de Defensa de Bolivia, José Carlos Sánchez Berzaín.
Los demandantes en los casos, Mamani, et al. v. Sánchez de
Lozada, y Mamani, et al. v. Sánchez Berzaín, buscan daños
compensatorios y punitivos bajo el extranjero Tort Statute (ATS).
[10] El 20 de mayo de 2014, el juez James Cohn ordenó que las
reclamaciones de los demandantes en virtud de la víctimas de la
tortura Ley de Protección (TVPA) podrían proceder porque lo
suficientemente supuestos hechos que "plausiblemente sugieren
que estos homicidios fueron deliberados," y porque alegaron
adecuadamente que los acusados eran responsables de los
homicidios. El caso fue suspendido el 19 de agosto de 2014 en
espera de la apelación de la decisión del tribunal de distrito de los
acusados. -Acusados recurrentes presentaron su escrito al Tribunal
de Circuito de Apelaciones del Undécimo el 14 de enero de 2015.
Los demandantes-apelados presentaron su escrito el 6 de marzo de
2015. La Corte del 11 Circuito de Apelaciones emitió su decisión el
17 de junio de 2016.
No obstante lo anterior, el exmandatario boliviano Gonzalo Sánchez
de Lozada fue hallado "responsable" de ejecuciones extrajudiciales
en 2003 en Bolivia, por un tribunal de Estados Unidos que lo
condenó a indemnizar por 10 millones de dólares a familiares de
ocho aymaras asesinados.[16]
Los diez miembros del jurado llegaron a esta conclusión en su sexto
día de deliberaciones en el proceso contra Sánchez de Lozada y su
entonces ministro de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín, que
comenzó el 5 de marzo en un tribunal federal en Fort Lauderdale,
sur de Florida. Ambos exfuncionarios fueron hallados responsables
de "ejecuciones extrajudiciales" cometidas durante los disturbios de
2003 en Bolivia, pero el jurado los exoneró de haber cometido
"homicidio culposo". El juicio tuvo lugar gracias a una ley
estadounidense que permite enjuiciar civilmente a acusados de
torturas o ejecuciones extrajudiciales, aunque todas las partes sean
extranjeras y el supuesto crimen haya sido cometido en el exterior.
Sánchez de Lozada fue el primer expresidente en ir a juicio en
Estados Unidos por abusos de derechos humanos, de acuerdo con
el Center For Constitutional Rights (CCR), que representa a los
demandantes.
Rechazo por parte de [Link].
El pedido fue oficialmente rechazado en 2012 por el Departamento
de Estado de Estados Unidos. Alegaron que las acciones de
Sánchez de Lozada no constituían un crimen según la ley
estadounidense y que no cumplía el principio de doble incriminación
(es decir, que el hecho acusado no debe considerarse delito en
ambos países)
Opinión Bolivia
Wikipedia
.
Juicios civiles en [Link].
Ante la imposibilidad de extraditarlo, los familiares de las víctimas
impulsaron un proceso civil en [Link].:
En 2014, un tribunal de Florida determinó que las reclamaciones
podían continuar amparadas bajo la Torture Victim Protection Act
(TVPA) y el Alien Tort Statute (ATS)
El juicio se celebró entre marzo y mayo de 2018, y inicialmente, el
juez determinó que no existía evidencia suficiente para
responsabilizar a Sánchez de Lozada y a Berzaín por las muertes
No obstante, en agosto de 2020, el Tribunal de Apelaciones del 11º
Circuito de [Link]. anuló ese fallo inicial
Finalmente, en abril de 2021, otro tribunal federal reafirmó un
veredicto previo del jurado que encontró responsables a Sánchez
de Lozada y Berzaín, ordenando el pago de 10 millones de dólares
a las víctimas
Más adelante, en septiembre de 2023, ambas partes (Sánchez de
Lozada y Berzaín por un lado, y las familias víctimas por otro)
llegaron a un acuerdo extrajudicial. Se pactó un monto de
resarcimiento —no divulgado públicamente— y se cerró el litigio, sin
que los acusados admitieran responsabilidad
Nuevas condenas en Bolivia y posibilidad de extradición
En diciembre de 2024, el Tribunal Supremo de Justicia boliviano
condenó en ausencia a Sánchez de Lozada —junto a tres
exministros— a penas de entre cinco y seis años por los delitos de
incumplimiento de deberes y conducta antieconómica, en el marco
del caso “Petrocontratos”
.
El gobierno boliviano señaló entonces que esta sentencia habilita el
inicio del proceso de extradición, así como también una acción civil
de reparación por los daños económicos ocasionados al Estado
⚖️¿Qué son los juicios civiles?
Los juicios civiles no son procesos penales: no buscan enviar a
alguien a prisión, sino obtener una compensación económica por
los daños sufridos. En este caso, los familiares de las víctimas de la
"Guerra del Gas" demandaron a Sánchez de Lozada y a su
exministro de Defensa por muertes extrajudiciales.
🛑 ¿Por qué se juzgó en [Link].?
Sánchez de Lozada y Sánchez Berzaín huyeron a Estados Unidos
en 2003, tras su renuncia, y [Link]. no aceptó extraditarlos.
Entonces, en 2007, las familias de 8 víctimas de la represión de
octubre de 2003 usaron dos leyes estadounidenses:
Alien Tort Statute (ATS): permite demandar en [Link]. por
violaciones graves de derechos humanos, incluso si ocurrieron en
otro país.
Torture Victim Protection Act (TVPA): permite demandar a personas
responsables de tortura o asesinatos extrajudiciales, sin importar
dónde ocurrieron.
🧑⚖️Desarrollo del juicio
🔸 1. Inicio del proceso (2007–2014)
En 2007, se presentó la demanda en una corte federal de Florida.
Hubo varias apelaciones para determinar si el caso podía seguir
bajo esas leyes. La Corte Suprema de [Link]. aceptó que el caso
siguiera bajo la TVPA, pero limitó el alcance del ATS.
🔸 2. Juicio en Miami (2018)
Duración: 3 semanas, con más de 30 testigos, incluidas víctimas y
expertos militares.
Acusación: Las muertes de civiles durante la represión fueron parte
de un plan deliberado y no simplemente "errores" o "excesos" de
tropas.
Defensa: Argumentaron que las muertes ocurrieron en el contexto
de una insurrección violenta y que no hubo intención de matar
civiles.
➡️Resultado:
El jurado civil declaró responsables a ambos acusados y ordenó
pagar $10 millones de dólares en compensación a las familias de
las víctimas.
Fue la primera vez en la historia que un expresidente
latinoamericano fue juzgado en [Link]. por violaciones a los
derechos humanos cometidas en su país.
🔸 3. Apelación (2019–2021)
El juez del caso anuló el veredicto del jurado poco después,
argumentando que no había suficiente evidencia.
Pero en 2020, el Tribunal de Apelaciones del 11º Circuito de
[Link]. revocó esa decisión y reinstauró el fallo original a favor de
las víctimas.
En abril de 2021, se ratificó la sentencia: Sánchez de Lozada y
Sánchez Berzaín debían pagar los $10 millones.
🤝 Acuerdo extrajudicial (2023)
En septiembre de 2023:
Ambas partes llegaron a un acuerdo confidencial fuera de la corte.
Los acusados no admitieron responsabilidad, pero aceptaron una
compensación económica (monto no divulgado).
Esto cerró oficialmente el litigio civil en [Link].
La extradición de Gonzalo Sánchez de Lozada desde Estados
Unidos a Bolivia fue rechazada en 2012 por el gobierno
estadounidense por razones principalmente jurídicas. Aquí te
explico en detalle los motivos clave:
⚖️¿Qué es la extradición y qué se solicitó?
En 2008, Bolivia pidió formalmente la extradición de Sánchez de
Lozada (y de su ministro Carlos Sánchez Berzaín) a [Link].
La acusación era por los delitos de genocidio, asesinato y lesiones
graves en relación con la represión violenta de la protesta social en
octubre de 2003, conocida como la "Guerra del Gas", que dejó al
menos 67 muertos y más de 400 heridos.
❌ ¿Por qué [Link]. rechazó la extradición?
La decisión de rechazo oficial vino en septiembre de 2012, y se
basó en motivos técnicos-legales, no políticos, según [Link].
1. Falta de doble incriminación
Para que [Link]. conceda una extradición, el delito por el que se
acusa debe estar tipificado tanto en Bolivia como en [Link].
Bolivia usó la figura de “genocidio”, pero en [Link]. el genocidio
está definido exclusivamente como intento de eliminar, en todo o en
parte, a un grupo étnico, religioso o racial.
En este caso, las víctimas eran manifestantes civiles, pero no
pertenecían a un grupo étnico específico perseguido por su
identidad, según el estándar legal de [Link].
🔍 Por tanto, [Link]. concluyó que los hechos no calificaban como
genocidio bajo su ley, y no existía doble incriminación.
2. Tratado de extradición no aplicable al caso
El Tratado de Extradición [Link]. de 1995 establece que
solo se puede extraditar si el delito está penalizado con al menos un
año de cárcel en ambos países y cumple la doble incriminación.
[Link]. sostuvo que los cargos presentados por Bolivia (genocidio y
asesinato en el contexto de protestas sociales) no encajaban dentro
de lo previsto por el tratado.
3. Criterios del Departamento de Estado
Aunque la justicia estadounidense puede analizar los aspectos
formales de la solicitud, la decisión final depende del Departamento
de Estado (Poder Ejecutivo).
En este caso, el Departamento de Estado decidió no autorizar la
entrega, cerrando definitivamente el proceso.
🗨️¿Qué dijeron las autoridades?
El entonces ministro de Gobierno de Bolivia, Carlos Romero, y el
fiscal general Mario Uribe denunciaron que [Link]. protegía a
genocidas.
Varios sectores de la sociedad boliviana, especialmente en El Alto,
consideraron la decisión una injusticia histórica.
Las víctimas siguieron exigiendo justicia, lo que luego dio lugar al
juicio civil en [Link]., donde sí obtuvieron un fallo favorable
(aunque sin cárcel).
📌 Conclusión
La extradición de Sánchez de Lozada fue rechazada por [Link].
por razones técnicas legales, principalmente por:
Falta de doble incriminación: el tipo penal de "genocidio" usado por
Bolivia no aplicaba según la ley estadounidense.
Limitaciones del tratado de extradición
Decisión política y diplomática del Departamento de Estado de
[Link].
Aunque Bolivia consideró esta decisión como una forma de
impunidad, las familias de las víctimas siguieron luchando y
lograron una sentencia civil contra él en 2018, algo sin precedentes.