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Reflexiones de una Graduación Inolvidable

En un emotivo discurso de graduación, Germán y Alejandro reflexionan sobre su viaje académico, agradeciendo a profesores, compañeros y familiares por su apoyo y enseñanzas. Destacan la importancia de la perseverancia y el aprendizaje colectivo, así como el valor de enfrentar desafíos sin importar el origen. Con un mensaje de orgullo y esperanza, concluyen que su formación y experiencias compartidas los han preparado para el futuro.

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Reflexiones de una Graduación Inolvidable

En un emotivo discurso de graduación, Germán y Alejandro reflexionan sobre su viaje académico, agradeciendo a profesores, compañeros y familiares por su apoyo y enseñanzas. Destacan la importancia de la perseverancia y el aprendizaje colectivo, así como el valor de enfrentar desafíos sin importar el origen. Con un mensaje de orgullo y esperanza, concluyen que su formación y experiencias compartidas los han preparado para el futuro.

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DISCURSO

Germán:

Buenas noches a todos.

Parece mentira, pero ya estamos aquí. Graduándonos. ¿Os acordáis del primer día? Porque nosotros sí. Llegamos con
más dudas que certezas. Nervios, caras nuevas, profesores que nos sonaban a desconocidos… y nosotros, sin tener ni
idea de lo que era una IP fija, una base de datos relacional o qué demonios hacía la VirtualBox esa de la que tanto
hablaban (risas).

Empezamos este camino sin saber qué nos esperaba, y poco a poco fuimos descubriendo que esto no iba solo de
ordenadores. Que la informática es también frustrarse, intentarlo de nuevo, aprender de los errores, buscar soluciones
aunque se te bloquee todo a cinco minutos de entregar el proyecto.

Del primer curso recordamos mucho… esas clases eternas de bases de datos, que nos dejaban el cerebro hecho
papilla pero que, con el tiempo, acabaron teniendo sentido. O esas tres horas seguidas de montaje con Miguel Ángel,
donde ya no sabías si estabas conectando cables o rezando porque aquello funcionara. Y al final, funcionaba. O no.
Pero aprendíamos igual.

No puede faltar las clases de Pepe y su famoso Packet Tracer. Para los que no lo sepan, Packet Tracer es un
programa donde se “dibujan redes”… así dicho suena fácil, ¿no? Pero nada más lejos de la realidad. Aquello era como
intentar montar un mueble sin IKEA sin instrucciones claras. Más de una vez pensábamos que estaba todo bien
conectado y luego… ¡sorpresa! No funcionaba nada. Pero gracias a Pepe fuimos entendiendo el mundo de las redes,
con su paciencia, sus explicaciones, y ese arte especial que tiene para hacerte ver que aunque parezca complicado, al
final todo se acaba entendiendo

Y cómo olvidar esas clases con Juanma de FOL, donde a veces la hora de clase se convertía en una hora de abrir el
corazón. En su aula se podía hablar de todo, y más de una vez salimos de allí con alguna que otra reflexión que nada
tenía que ver con contratos ni convenios, pero sí con la vida.
Y por supuesto, no podemos seguir sin mencionar a todos los profesores que han estado ahí con nosotros en este
viaje. Porque cada uno, a su manera, ha dejado una huella.

Cristóbal, que fue nuestro segundo tutor, siempre atento, siempre dispuesto a echar una mano y a mantenernos en el
buen camino, incluso cuando se nos iba la olla.

Paco, gracias a ti ya sabemos estar más seguros —en la red y en la vida—, y aunque las normas nos liaran al principio,
hoy las entendemos y las aplicamos.

David, gracias por enseñarnos que no hay servidor que se nos resista. Puede fallar el sistema, pero nosotros ya
sabemos por dónde empezar.

Marta y Aurora, gracias por dar ese toque de madurez que nos faltaba. Por las clases de inglés que nos costaba tanto
pillar el hilo.
Y Aurora, gracias por esas clases de Empresa que, aunque algunos no lo dijeran, nos abrieron los ojos a lo que nos
espera fuera.

Y Joaquín, sin ti, la base de datos seguiría siendo un mundo misterioso. Gracias por convertir algo tan complejo en algo
comprensible… o al menos, intentarlo cada día con paciencia infinita.

Le cedo la palabra a mi compañero Alejandro que se que le hace mucha ilusión compartiros este parrafo:
Buenas,

También queremos tener un recuerdo para nuestros compañeros que empezaron este viaje con nosotros y que, por
diferentes motivos, tomaron otro camino. En especial queremos mencionar a Javi. Una personita con un corazón
enorme, que se ganó nuestro cariño desde el primer momento. Siempre con una sonrisa, siempre ayudando, y siempre
luchando. Sabemos que le va a ir bien, porque si hay algo que le define es que nunca se rinde. Y las personas así, las
que no se rinden, son las que realmente valen.
German
Y entre exámenes, trabajos de última hora, risas, frustraciones y mil anécdotas más… fuimos dejando de ser un grupo
de desconocidos para convertirnos en algo más: una clase que ha compartido mucho más que apuntes.

Hoy estamos aquí para celebrar eso. Todo lo que hemos aprendido, todo lo que hemos superado, y sobre todo, todo lo
que hemos vivido juntos.

De mi parte, solo puedo decir que esto no acaba aquí. Seguiremos esforzándonos, dando el callo, buscando nuestro
sitio en el mundo, y demostrando que con ganas y trabajo, cualquier meta está más cerca.

Y ahora, os dejo con mi compañero Alejandro…

Alejandro

Gracias, German.

Queremos aprovechar este momento para agradecer a todas esas personas que han estado con nosotros durante este
viaje. A nuestras familias, por su apoyo incondicional, por entender nuestros días de bajón, nuestras noches sin dormir,
y por no fallar nunca. A nuestras parejas, por estar ahí cuando parecía que todo se nos venía encima. Y, por supuesto,
a los amigos: los de siempre, y los nuevos que hemos hecho aquí. Gracias por las risas, por el café antes del examen y
por ayudarnos cuando alguno ya no podía más.
También queremos agradecer a todas las empresas que nos han abierto sus puertas para las prácticas. Gracias por
darnos una oportunidad real de aplicar lo aprendido, por confiar en nosotros y por enseñarnos cómo es el mundo
laboral de verdad.

Pero hoy queremos ir un poco más allá.

Queremos dar las gracias a todos los profesores y profesoras que nos han acompañado como hs dicho mi compañero
German. A los que están aquí hoy, y también a los que, aunque no estén presentes, han dejado huella en nosotros.
Algunos no han dado muchas clases, otros solo han pasado de forma puntual… pero han sabido conectar con
nosotros, tratarnos como personas, y hacernos sentir que creían en nosotros.

Y hay una persona que merece una mención especial.

Isaías.

Ha sido nuestro tutor durante este ciclo, y no podemos explicar con palabras todo lo que ha hecho por nosotros.
Siempre ha estado ahí: para resolver dudas, para ayudarnos con cualquier problema, para escucharnos incluso cuando
lo que teníamos no era una pregunta técnica, sino algo más personal.

Isaías ha sido mucho más que un profesor. Ha sido un referente. Uno de esos profes que no se limitan a cumplir su
trabajo, sino que dan más, porque se lo toman en serio, porque se implican, porque les importa.

Muchos de nosotros sabemos que, si hemos llegado hasta aquí, es en parte gracias a él. Así que, aunque hoy no
estemos en clase, queremos que se lleve este pequeño homenaje. De corazón: gracias, Isaías, por todo lo que has
hecho por nosotros.

No pueden faltar las gracias a todos nuestros alrededor por hacernos creer que teníamos un futuro que perseguir.

Y hablando de futuro… queremos dejaros con una reflexión que sentimos muy dentro.

Sigamos esforzándonos para que el esfuerzo de estos años valga la pena y podamos llevar el nombre de este pueblo y
su gente por bandera.

¿Porque dice mi compañero esto? Para poneros en contexto yo soy de Algeciras y Cuando decimos por ahí que
estudiamos o trabajamos en Barbate, muchas veces parece que eso nos resta valor. Como si el lugar de donde vienes
definiera lo que eres capaz de hacer.
Pero todos los que estamos aquí estamos demostrando que no es así.

Lo que realmente le da calidad a una formación no es el sitio, no es el nombre del centro, ni la ciudad. Lo que marca la
diferencia somos las personas. Las ganas que ponemos, el compromiso, la ilusión, el esfuerzo de cada uno de
nosotros por superarnos.
Guerrero
Por eso, hoy salimos de aquí con la cabeza bien alta. Orgullosos de ser de donde somos. Y con la seguridad de que,
vengan de donde vengan, los retos los vamos a afrontar con todo lo aprendido… y con todo lo que somos.

Porque lo que nos espera ahí fuera no es fácil. Lo sabemos. Pero también sabemos que si algo hemos demostrado es
que no nos rendimos, que cuando uno cae, otro le tiende la mano, y que no hace falta venir de una gran ciudad ni de
un gran nombre para hacer cosas grandes.

Salimos de aquí siendo técnicos, sí. Pero también salimos siendo más humanos, más preparados, más conscientes del
valor de lo que hemos vivido.

Y si alguna vez dudamos de lo que valemos, que nos baste recordar esto:
que fuimos capaces de llegar hasta el final, de aprender, de crecer, y de hacerlo juntos.

Así que, a todos los que habéis formado parte de este camino…

Gracias por tanto.


Gracias por compartir este viaje.
Y sobre todo…

Gracias por hacerlo inolvidable.

¡Buenas noches… y que nunca se nos olvide de dónde venimos ni hasta dónde podemos llegar!

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