Fecha Emision:27/08/2025
Hora:09:44:06
Sistema de Jurisprudencia Nacional
Nro: 163/2025
Oficina: Tribunal Apelaciones Civil 1ºTº
Importancia Fecha Procedimiento Ficha Tipo
MEDIA 16-07-2025 PROCESO CIVIL ORDINARIO 2-52044/2018 DEFINITIVA
Materias
DERECHO CIVIL
Firmantes
Nombre Cargo
Dr. Alvaro Ricardo MESSERE FERRARO Ministro [Link].
Dra. Beatriz Dora VENTURINI CAMEJO Ministro [Link].
Dra. Ana Gabriela RIVAS GOYCOECHEA Ministro [Link].
Redactores
Nombre Cargo
Dr. Alvaro Ricardo MESSERE FERRARO Ministro [Link].
Discordes
Abstract
Camino Descriptores Abstract
DERECHO CIVIL->ACCIDENTES DE TRANSITO->LEGITIMACION
ACTIVA->MUTUALISTA
DERECHO CIVIL->ACCIDENTES DE TRANSITO->RESPONSABILIDAD EN
ACCIDENTES DE TRANSITO->NORMAS DE TRANSITO->CARTELES
INDICADORES->PARE
DERECHO CIVIL->DAÑOS Y PERJUICIOS->DAÑO NO PATRIMONIAL-
>DAÑO MORAL->AVALUACION->LESIONES->TRAUMATISMOS
DERECHO CIVIL->DAÑOS Y PERJUICIOS->DAÑO PATRIMONIAL->DAÑO
EMERGENTE->AVALUACION ECONOMICA->GASTOS
INDOCUMENTADOS
DERECHO CIVIL->INTERESES->RESPONSABILIDAD
EXTRACONTRACTUAL->INTERES LEGAL->DESDE EL HECHO ILICITO
Descriptores
Sentencias Similares
Resumen
El Tribunal confirma la sentencia apelada (que condena a la parte demandada por daños y perjuicios derivados por la responsabilidad extracontractual
acaecida por un accidente de tránsito), salvo en cuanto al monto del daño moral, que se fija en la suma de $ 400.000, más reajustes e intereses y el
procedimiento de descuento del SOA.
TRIBUNAL DE APELACIONES EN LO CIVIL DE PRIMER TURNO
SENTENCIA DEFINITIVA Nº 163/2025
Montevideo, 16 de julio de 2025
Ministro Redactor: Dr. Álvaro Messere Ferraro.
Vistos:
Pagina:1
Fecha Emision:27/08/2025
Hora:09:44:06
Sistema de Jurisprudencia Nacional
Nro: 163/2025
Oficina: Tribunal Apelaciones Civil 1ºTº
Para sentencia definitiva estos autos caratulados: “AA c/ SUCESORES DE BB – DAÑOS Y PERJUICIOS” – IUE: 2-
52044/2018, venidos a conocimiento de este tribunal en virtud del recurso de apelación interpuesto por la parte demandada
a fs. 520/529 v, contra la sentencia definitiva Nº 119/2024 del 28 de noviembre de 2024 de fs. 492517, dictada por la Sra.
Jueza Letrada de Primera Instancia en lo Civil de 3º Turno, Dra. Claudia Muguiro.
Resultando:
1. Por la sentencia recurrida – a cuya relación de antecedentes procesales útiles se hace remisión por ajustarse a las
resultancias de autos – se dispuso: “Desestímese la excepción de falta de legitimación activa de AMDM-IAMPP.
Ampárase parcialmente la pretensión incoada en el expediente IUE 2-52044/2018, y en su mérito, condenase al
demandado en la persona de sus sucesoras denunciadas en autos Sras. CC, DD, EE, FF, y GG, a abonar al actor Sr. AA,
las sumas de pesos uruguayos cincuenta mil ($ 50.000) por daño emergente, setecientos mil ($ 700.000) menos el
descuento del SOA en los términos referidos en el numeral v.1 literal b por daño moral, y ciento veinte mil ($ 120.000) por
lucro cesante, más reajuste del decreto ley 14.500 e intereses legales desde el hecho ilícito hasta el efectivo pago.
Hágase lugar a la demanda incoada en el expediente IUE 2-62339/2019 y, en su mérito, condénase al demandado en la
persona de sus sucesoras ut supra identificadas, a abonar a la actora Asistencial Medica de Maldonado (AMDM-IAMP), por
acción de repetición y recupero de gastos mutuales, la suma de pesos uruguayos un millón ochocientos setenta y un mil
novecientos ochenta y uno con cinco centésimos ($ 1.871.981,05), más reajuste e intereses legales desde la fecha del
accidente, que es coincidente con la internación.
Sin condena especial en costas y costos.”.
2. Contra la referida providencia se alzó en tiempo y forma la parte demandada, quien en escrito de fs. 520/529 v.
manifestó que le agravia que se haya entendido que la responsabilidad es 100% del Sr. BB, cuando su vehículo se había
detenido completamente en el cartel de pare que estaba a su frente y dejo pasar dos vehículos, cuando no venía ningún
vehículo procedió en forma legal con su marcha. En este sentido declaró la testigo HH (acompañante del vehículo
conducido por BB), afirmando que ellos se detuvieron totalmente y la moto apareció de golpe, sin chaleco reflectivo. El
propio actor señaló en audiencia que vio dos vehículos detenidos (uno de ellos el de BB), y no obstante visualizarlos y
poder tomar las mínimas medidas precautorias, siguió su marcha. En virtud de que el Sr. BB actuó sin culpa, carece de
responsabilidad en el accidente, estando ante un claro hecho de la víctima, por lo que debe revocarse la recurrida o, en su
defecto, atribuir al actor un porcentaje de responsabilidad del 50%.
Subsidiariamente a los agravios ya referidos, entendió que el monto de condena del daño moral es excesivo. El mismo
equivale a U$S 31.059 más intereses y es excesivo en consideración a los parámetros jurisprudenciales. También entiende
esta parte que el monto por daño emergente referente a gastos indocumentados y traslados es superior a los que pudo
requerir la situación del paciente, resultando excesivo. Solicita se ajusten las cifras a los parámetros jurisprudenciales.
Pagina:2
Fecha Emision:27/08/2025
Hora:09:44:06
Sistema de Jurisprudencia Nacional
Nro: 163/2025
Oficina: Tribunal Apelaciones Civil 1ºTº
A ello agrega que le agravia que la condena no se haya pronunciado sobre si corresponde o no agregar intereses a las
sumas a descontar por SOA, correspondiendo que el Tribunal disponga que se adicionen los intereses puesto que se va a
descontar de otra cifra que será acrecentada por estos y se incurriría en un enriquecimiento ilícito.
Formuló agravios por lo resuelto en relación al juicio iniciado por Asistencial Médica de Maldonado (AMDM-IAMPP),
manifestando que le agravia que se haya estimado la excepción de falta de legitimación activa fundada en el art. 1319 del
Código Civil, en tanto el fallo se sustenta en que la relación entre las partes da nacimiento a un derecho de subrogación
que se regula por los principios generales en dicha materia. Se discrepa con esta postura ya que, en primer término, no hay
subrogación convencional porque no se ha pactado en el caso y el artículo 1470 del Código Civil exige una expresa
voluntad del acreedor de ceder sus derechos al tercero; pero tampoco cabe la subrogación legal en virtud de lo dispuesto
en el art. 1246 del Código Civil. No hay norma que habilite a los prestadores de salud a recuperar los gastos irrogados por
la atención de sus afiliados, requiriéndose para ello una ley y no un decreto reglamentario como cita la contraria. En la
actualidad la ley Nº 15.181 se ha derogado tácitamente por la creación del Sistema Nacional Integrado de Salud -SNIS-.
Agregó que se discrepa con la posición de la sentencia al sostener que existe un enriquecimiento sin causa por esta parte,
en tanto la prestación de asistencia médica al afiliado se realiza en virtud de un contrato, siendo éste la causa directa del
perjuicio económico de la mutualista. La mutualista no hizo más que cumplir una obligación de naturaleza contractual,
cubriendo todos los riesgos médicos sin que la causa por la cual el afiliado se lesiona o enferma tenga relevancia alguna en
la obligación de prestar el servicio. Además, los centros asistenciales funcionan en base a estadísticas en las cuales se
tienen en cuenta condicionales normales y anormales de asistencia, así como en situaciones en que tal servicio no se utiliza
nunca o se lo hace en muy pocas oportunidades; y cuando se presta servicio médico en condiciones anormales se tiene
cubierto el detrimento del patrimonio a través de la cuota mensual que abonan sus afiliados. Además, las modificaciones
que implica la implementación del SNIS establece un régimen de solidaridad para el financiamiento del sistema que ha
dejado de lado la cuota mutual que antiguamente servía el afiliado.
Agravia a esta parte los daños condenados en base a una errónea valoración del material probatorio. La recurrida sostiene
que alcanza con una liquidación de gastos presentada por la actora para probar los daños, pero no ha cumplido con su
carga probatoria. La liquidación de gastos no puede servir como prueba de los gastos realizados, lo que a juicio de esta
parte es una valoración errónea en tanto no se puede confundir el informe de asesor de parte con un medio probatorio. La
prueba existente en obrados contradice la alegación presentada, ya que en obrados no se adjuntó ningún comprobante de
los pagos realizados. Incluso la actora solo hace una descripción operatoria, dejando sin explicar las operaciones
posteriores que se mencionan en la liquidación. Subsidiariamente, solicita que la condena se limite al reembolso de la
operación realizada por el Dr. Sabella y, en su defecto, que se derive la liquidación conforme lo dispuesto en el art. 378 del
CGP.
Finalmente, le agravió lo dispuesto para los intereses en ambos procesos acumulados. Corresponde que el cómputo de los
mismos se efectúe desde la demanda, atento a lo establecido en el art. 1348 del Código Civil.
Pagina:3
Fecha Emision:27/08/2025
Hora:09:44:06
Sistema de Jurisprudencia Nacional
Nro: 163/2025
Oficina: Tribunal Apelaciones Civil 1ºTº
3. El Sr. AA evacuó el traslado de la apelación conferido en escrito de fs. 533/538 v. manifestando que los hechos no
ocurrieron como los describe la contraria. La negligencia y total descuido fueron del conductor del automóvil en forma
exclusiva, que teniendo a su frente un cartel de PARE y una ruta de circulación preferente resolvió seguir la marcha,
embistiendo gravemente al compareciente. El actor actuó amparado por toda la normativa vigente en materia de circulación
vial. La prueba agregada en obrados no hace más que confirmar esta versión y acreditar la peligrosa maniobra que realizó
el conductor del vehículo de mayor tamaño. La preferencia la tienen quienes circulan por la Ruta 10 (Interbalnearia), por
donde venía circulando el actor, existiendo un cartel de PARE en el ramal de la Ruta 12, por la que venía el Sr. BB. La
zona es iluminada y es imposible que no haya visto el cartel. No hubo ningún hecho de la víctima ni corresponde la
atribución de ningún porcentaje de responsabilidad en el siniestro. En aplicación del artículo 1324 del Código Civil se
presume su culpa, salvo que pruebe un eximente de responsabilidad, lo que no resultó en el caso de obrados. Resulta
hasta irrespetuoso atribuir responsabilidad conforme a la gravedad de las lesiones padecidas con secuelas que a 10 años
del accidente aún padece.
En cuanto a los montos, sostuvo que, si bien son inferiores a los solicitados en la demanda, se adecúan a los criterios
jurisprudenciales por condenas en accidentes graves, como fue el caso de autos. No se entiende tampoco por qué la
contraria hace una equivalencia en dólares cuando los montos fueron solicitados en pesos uruguayos. El hecho de que la
suma deba reajustarse y agregarse los intereses corresponde a lo dispuesto en el decreto ley Nº 14.500 sobre
actualización de obligaciones y no a un mero capricho de la Sede de disponerlo; el tiempo transcurrido en la tramitación de
estas actuaciones no debe incidir negativamente en la victima. Recordó que en el caso de autos se realizó una pericia
médica, y que el actor, a raíz del accidente tuvo riesgo de muerte: sufrió fractura de fémur izquierdo con osteosíntesis,
fractura de tibia izquierda y peroné izquierdo, acortamiento y renguera del miembro inferior izquierdo con deformidad a la
vista. Estuvo internado 44 días en total y luego tuvo internación hospitalaria con reposo absoluto; para luego someterse a
fisioterapia. Requirió cinco cirugías con colocación de placas, clavos, tornillos y alambres, entre otros. Todas estas
cuestiones fueron correctamente analizadas en la pericia de autos, cuyas conclusiones tomó en cuenta la A quo. La perita
estimó el daño estético permanente en el nivel 5 en escala de 0 a 7.
Con respecto al daño emergente, manifestó que la contraria se limita a solicitar la reducción del monto sin realizar una
correcta y exhaustiva fundamentación de su agravio, lo cual hace que deba ser rechazado de plano. Si el siniestro no
hubiera ocurrido por culpa del demandado, no habría gastos médicos a reclamar. A raíz del accidente se generaron gastos
que antes eran impensables y el actor no podía cobrar siquiera los jornales elementales para subsistir. Hubo un quiebre en
la vida laboral por incertidumbre del devenir del futuro; y debió recurrir a ayuda económica de su familia y amigos, lo que le
generó una gran vergüenza.
Finalmente, respecto al agravio por los intereses y el descuento del SOA, la sentencia claramente establece que el monto
debe reajustarse para la detracción, pero si no se mencionan los intereses es porque claramente la Sede entendió que no
corresponde su aplicación. De haberse dispuesto ello, la contraria tendría un enriquecimiento ilícito. Aun así, al habérsele
notificado el fallo debió haber planteado recurso de aclaración y/o ampliación, lo que no hizo.
Pagina:4
Fecha Emision:27/08/2025
Hora:09:44:06
Sistema de Jurisprudencia Nacional
Nro: 163/2025
Oficina: Tribunal Apelaciones Civil 1ºTº
4. La Asistencial Médica de Maldonado (AMDM-IAMPP) evacuó el traslado de la apelación conferido en escrito de fs.
540/543 v. manifestando que asiste razón a la sentenciante la desestimatoria de la excepción de falta de legitimación activa.
Los gastos erogados en atención al afiliado constituyen un daño para el ente mutual, amén de la naturaleza asegurativa de
la asistencia médica.
En cuanto a la responsabilidad, sostuvo que las propias manifestaciones del demandado contenidas en el parte policial dan
cuenta de que su actitud fue negligente. Como bien señala el sentenciante, la declaración no fue tomada en Sede judicial,
pero se encuentra contenida en un documento público. Los relatos de los testigos evidencian que el accidente cupo
enteramente al Sr. BB de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 17 de la ley Nº 18.191 y no existe ningún elemento que
permita concluir la existencia de responsabilidad compartida con el afiliado.
En relación a los agravios por la falta de legitimación activa, sostuvo que se comparte lo expresado por la sentenciante. El
argumento de que la asistencia está cubierta como daño a reparar por la actora no agrega nada respecto al derecho de
repetición. La situación no es distinta a la de cualquier aseguradora que “cubre” el riesgo porque éste es contratado. La
diferencia entre el seguro comercial y el mutual son adjetivas, pero no sustanciales (incluso la ley lo denomina como
“seguro de salud”). En definitiva, de acuerdo a lo expresado y a la jurisprudencia en el tema, la mutualista posee
legitimación para el recupero de gastos mutuales.
En cuanto a los daños, destaca que los mismos han quedado debidamente acreditados y no resultaron contradichos por la
prueba ofrecida por la contraparte. La contraria solicitó peritaje, pero no procuró el cumplimiento del mismo, lo que era
imperativo de su propio interés. De la prueba diligenciada se puede concluir que los montos coinciden con la asistencia
médica brindada.
Finalmente, en cuanto a los intereses, destacó que la reparación integral del daño debe conllevar la aplicación de los
reajustes e intereses desde que se produce el gasto, es decir, desde el momento en que la institución realizó la atención al
afiliado; tal como sostiene la jurisprudencia mayoritaria.
5. Franqueada la alzada por decreto Nº 409/2025 del 28 de febrero de 2025 (fs. 545), se asignó esta Sala (fs. 546) y
recibidos los autos en el tribunal el 13 de marzo de 2025 (fs. 546 v.), tras el estudio de precepto, se resolvió emitir decisión
anticipada al amparo de lo dispuesto por el art. 200.1 del CGP.
Considerando:
I. La Sala, por unanimidad de votos de sus miembros naturales, habrá de confirmar la sentencia de primera instancia, salvo
en cuanto al monto del daño moral y el procedimiento de descuento del SOA.
Pagina:5
Fecha Emision:27/08/2025
Hora:09:44:06
Sistema de Jurisprudencia Nacional
Nro: 163/2025
Oficina: Tribunal Apelaciones Civil 1ºTº
II. Memorial de agravios.
Se agravia por la atribución de responsabilidad en el evento dañoso.
Surge acreditado que en el lugar donde se produjo el siniestro existe un cartel de PARE en la vía de circulación del
demandado, por lo que la moto tenía preferencia en el cruce.
Claramente no basta con detener la marcha ante un cartel de pare, sino que esta detención tiene un fin y es, asegurarse
que se pueda cruzar sin afectar la circulación de los preferentes.
En esta senda, la culpa del demandado radica en no haber respetado la preferencia de cruce que tenía el conductor de la
moto, al no haber detenido la marcha y, reiniciarla, cuando tuviera la certeza que la maniobra no obstaculizaría el
desplazamiento de los que circulaban por la vía preferente.
En la Ordenanza General de Tránsito se establece que el conductor que se acerque a este símbolo (se refiere al signo
PARE), deberá detenerse totalmente junto a él, luego de detenido, deberá ceder el paso a cualquier vehículo procedente
de la calle transversal que haya entrado a la intersección o que se esté acercando a la misma de modo que constituya un
peligro inmediato si dicho conductor cruza la intersección o avanza en ella (Art. D. 622).
El Reglamento Nacional de Circulación Vial, por su parte, dispone que cuando la trayectoria de un vehículo se intersecta
con la de otro usuario de la vía pública, debe disminuir razonablemente la velocidad del vehículo, deteniéndose si es
necesario, sin invadir la intersección para permitir el paso del otro usuario sin perturbar su marcha normal, sin perjuicio del
cumplimiento de la señalización eventualmente existente (art. 15.1). Y el art. 15.3, refiriéndose a la señalización, edicta: “El
conductor que se enfrente a una señal de “PARE”, deberá detener obligatoriamente su vehículo junto a ella, y dar
preferencia de paso a los demás usuarios.”
La jurisprudencia ha establecido que: “...el vehículo carente de preferencia debió asegurarse que podía efectuar el cruce
correspondiente sin riesgos de colisión y sin obstaculizar el tránsito del vehículo con preferencia, formulando el respectivo
cálculo de tiempo y distancia, y el acaecimiento de la colisión demuestra un error de cálculo sobre las posibilidades del
interesado de cruzar antes de la llegada del vehículo prioritario, bien un voluntario desconocimiento de la preferencia de
éste, bien una notoria falta de atención al tránsito, siendo en todos los casos igualmente clara la culpa del conductor no
preferente.” (A.D.C.U., tomo III, Nº 807).
Por tanto, se concluye, que no basta con detener la marcha ante el cartel de pare, sino que el reinicio debe realizarse una
vez que se haya cerciorado con absoluta certeza que la maniobra no obstaculice el desplazamiento de los que circulan por
la vía preferente.
Pagina:6
Fecha Emision:27/08/2025
Hora:09:44:06
Sistema de Jurisprudencia Nacional
Nro: 163/2025
Oficina: Tribunal Apelaciones Civil 1ºTº
Entonces, la preferencia en el cruce no se discute.
Ahora bien, al apelar, pretende la parte demandada, que como el motonetista alegó haber visto dos vehículos y que uno de
ellos se “largó a cruzar”, e igual siguió su marcha confiando que el segundo vehículo (el de BB) no lo haría, ello supone un
accionar coincidente con el hecho de la víctima.
El punto es, ¿debió esperarse otra conducta del actor al ver que uno de los vehículos cruzó?
A juicio de la Sala, la respuesta a la pregunta anterior es negativa.
Dentro de las causales de eximentes de responsabilidad, se señala el hecho de la víctima, es decir casos en los cuales
interviene el propio ofendido para producir el evento dañoso, ya sea agravando sus resultados, ya sea causándolos en su
totalidad.
La doctrina exige que varios rasgos estén presentes en el hecho de la víctima.
La conducta de esta debe estar en relación causal con el daño y debe ser culposa en el sentido que señala Gamarra
(Tratado..., T. XIX, p. 339), es decir, subordinada, instrumentada respecto de la relación de causalidad, esto es, que el
rasgo fundamental se caracteriza por la relación de causalidad, de tal manera que lo importante es que la víctima con su
actuar haya provocado ya sea total o parcialmente el hecho acaecido.
La Sala no comparte el razonamiento de la parte demandada, al pretender que el conductor preferente debió realizar
alguna maniobra de evitación ante la posibilidad que el vehículo no preferente decidiera emprender la marcha, al igual que
lo hizo el conductor del vehículo que cruzó antes que el suyo.
El conductor del vehículo no preferente no podía iniciar el cruce. Tenía un cartel de pare y con buenas condiciones de
visibilidad.
De todas formas, no es el preferente quien tiene la carga de esquivar al otro vehículo, como parece decir el recurrente, sino
que es el no preferente quien debe asegurarse de no obstaculizar la libre circulación del preferente.
No es procedente aplicar la teoría de la causa próxima. La causa es la adecuada. Además, en el caso, no surge acreditado
que el motonetista haya sido el que tuvo la última oportunidad de evitar el daño.
En el caso, hay culpa por violación de leyes y reglamentos, al no respetar el cartel de pare, y conducta imprudente del
conductor del no preferente que solo podía emprender el cruce si no venían vehículos por la ruta interbalnearia. La
conducta imprudente, contraria al estándar del conductor medio hace a la configuración de culpa en las dos formas ya
señaladas, y se dan los restantes elementos de la responsabilidad extracontractual: hecho ilícito por agresión injustificada
de la esfera jurídica del motonetista, causalidad adecuada y daño.
Pagina:7
Fecha Emision:27/08/2025
Hora:09:44:06
Sistema de Jurisprudencia Nacional
Nro: 163/2025
Oficina: Tribunal Apelaciones Civil 1ºTº
III. El agravio relativo a los daños es parcialmente de recibo.
Con relación al daño moral, controvierte el monto.
La Sala, ha expuesto antes de ahora, respecto a la cuantificación del daño en análisis: “Sabidas son las dificultades para
establecer la cuantía de las compensaciones por este tipo de daños, no obstante como sostuviera la Sala en Sentencia T.A.
Civil No. 103/010-1: “viene al caso reiterar lo expuesto por esta Sala en Sentencia T.A. Civil No. 37/009-1 de 22/4/2009 en el
sentido que: “la medida de la compensación -atendida su naturaleza reparatoria y no punitiva- está dada por la medida del
daño y no por el reproche que merezca la conducta lesiva. Esto es, la compensación debe fijarse sin atender a la
calificación que merece el comportamiento causante del daño, del que, para generar responsabilidad, sólo se exige que
sea ilícito y culpable, sino en razón del daño que experimenta la víctima.
“En esa línea, la jurisprudencia ha ido estableciendo ciertos criterios comparando la entidad de las distintas situaciones de
daños a fin de guardar una cierta proporcionalidad, a la que la propia apelante alude en su expresión de agravios”
(Sentencia N° 144/2017).
La condena en primera instancia se fijó en $ 700.000, más reajustes e intereses.
Si se actualiza la suma, ronda el millón trecientos mil pesos. Y si, además, se adicionan los intereses desde el hecho
dañoso, diciembre de 2015, a la fecha, supone un interés que aproximadamente asciende al 56%, trepando la cifra a $
1.900.000 (valor aproximado), que equivale a unos U$S 44.000 (valor aproximado), lo que ciertamente luce excesivo.
Si la condena se fija en pesos (más reajustes e intereses), debe hacerse calculando que, a la fecha de la sentencia, el
montante guarde relación con los valores manejados por la Sala para casos similares.
Partiendo de tales supuestos, tomando en cuenta los daños sufridos por la víctima, relacionados en la experticia
(incapacidad total de dos meses producto de las internaciones; incapacidad parcial, durante la recuperación, que se estimó
en un año; incapacidad permanente de 35%; baremo para el SOA, 42%, no hay afectación de la vida cotidiana, daño
estético considerable, dolor moderado, sin repercusión psicológica, fs. 227/238), se estima corresponde morigerar el daño
moral, ubicando el guarismo en $ 400.000, más reajustes e intereses.
Con relación al daño emergente.
En cuanto al daño emergente, la Sala, expresó antes de ahora: “Los gastos médicos, como vr. gr. órdenes, tickets,
medicamentos, gastos de traslados desde y hasta los centros asistenciales, calificados como “gastos indocumentados”, de
acuerdo a lo que normalmente acaece, es razonable y verosímil que la parte actora haya incurrido en los mismos.
Pagina:8
Fecha Emision:27/08/2025
Hora:09:44:06
Sistema de Jurisprudencia Nacional
Nro: 163/2025
Oficina: Tribunal Apelaciones Civil 1ºTº
Por tanto, en aplicación de los dispuesto por los arts. 137, 138 y 141 del CGP, es posible no exigir prueba fehaciente de su
existencia aunque “ello no significa que esté exonerado de probar los hechos que los generaron, como por ejemplo:
número de consultas externas a las que asistía y/o naturaleza de las lesiones que ameritan el uso de vehículo de alquiler
y/o indicación de medicación, hechos que - a la vez - deben ser tomados en cuenta al momento de fijar el “quantum
debeatur”.- ” (cf. ADCU, Tomo XXXVIII, caso 866, entre otros).
El maestro Gamarra, expresó que a los efectos de avaluar el monto puede aplicarse el criterio que postula la razonabilidad
del gasto y de acuerdo con las máximas de la experiencia extraídas de la observación de lo que normalmente acaece.” (cf.
autor citado en “Tratado de Derecho Civil Uruguayo”, Tomo XXIII, págs. 198-200).” (Sent. N° 61/2022 del 20 de abril de
2022).
En este caso, considera la Sala, que el monto fijado en primera, se encuentra justificado, ya que el actor debió trasladarse
de Pan de Azúcar a Maldonado, y los demás gastos, resultan acordes a las lesiones sufridas.
IV. El agravio relativo al procedimiento de descuento del SOA, es de recibo.
El SOA se cobró el 26 de marzo de 2016.
Por tanto, considera la Sala, que se debe calcular la actualización e intereses de la suma objeto de condena hasta la fecha
de pago del SOA y en ese momento realizar el descuento. Y a la suma resultante, se continúe el cálculo de los reajustes e
intereses hasta su efectivo pago.
V. Agravios relacionados con el reclamo de la Asistencial Médica Departamental de Maldonado.
Con relación a la legitimación activa.
Los que conforman este pronunciamiento postulan la legitimación la legitimación activa y pasiva, respectivamente, de las
instituciones de asistencia médica para reclamar por el daño causado a sus afiliados.
En términos enteramente trasladables al caso en análisis, se expresó en sentencia N° 432/2021 de 13 de octubre de 2021
(entre muchas otras):“Como ha tenido oportunidad de sostener la redactora, conjuntamente con la Prof. Dra. Dora Szafir
(A.D.C.U. T. XX P. 418 y ss.) en nota a dos sentencias de los TAC de 2do y 5° Turnos, las instituciones de asistencia
médica tienen legitimación activa para reclamar por el daño causado a sus afiliados. Tal ha sido la tendencia jurisprudencial
predominante como surge del trabajo de las mismas autoras en A.D.C.U. T. XX p. 461 "Adenda a la puesta al Día en
Materia jurisprudencial sobre el tema "Legitimación activa de los Centros Asistenciales para accionar contra terceros por el
Daño Causado a sus Afiliados".
Posteriormente y sobre la misma temática de la legitimación activa de las instituciones médicas para reclamar por el daño
causado por terceros a sus afiliados, se pronunció el Prof. Carlos De Cores (A.D.C.U. T. XXIV p.527, quien admite la
Pagina:9
Fecha Emision:27/08/2025
Hora:09:44:06
Sistema de Jurisprudencia Nacional
Nro: 163/2025
Oficina: Tribunal Apelaciones Civil 1ºTº
existencia de subrogación en los términos del art. 1472 inc. 2° del C.C. llegando a idéntica conclusión en cuanto a la
admisibilidad de tal legitimación activa.
En una nota realizada conjuntamente con la Dra. Szafir a un fallo de Dra. Elena Martinez cuando era Juez Ldo. Civil de 15°
Turno en el que se rechaza una demanda de una institución médica contra el causante del daño a su afiliado por
entenderse que no hay daño a reparar, se sostuvo: "La argumentación de la decisora para rechazar la pretensión del centro
asistencial, si bien se enuncia en la inexistencia del elemento de la responsabilidad civil DAÑO, de acuerdo a la
fundamentación expresada más bien niega la existencia de otro elemento de la responsabilidad el HECHO ILICITO
(ANTIJURIDICIDAD). Véase que funda la ausencia de daño en que no se altera la conmutatividad contractual, lo que
implica falta de lesión al débito contractual. En tal sentido resulta contradictorio compartir la tesis sustentada por las autoras
en el trabajo citado, que parte de tal ilicitud, y luego estimar que el daño no es resarcible. Finalmente, el contenido de las
cláusulas contractuales de "prestación en condiciones de normalidad" resultan "res inter alios acta" cuando se trata una
reclamación a un tercero ajeno al vínculo obligacional."
La Suprema Corte de Justicia ha adherido a la postura que se sustenta por Sentencia 294/2002.
Recientemente en RDJC Año III, T. III pág. 235, la redactora ha vuelto a incursionar sobre el tema, conjuntamente con la
Prof. Marcela Tabakian (LEGITIMACIÓN ACTIVA DE INSTITUCIONES DE ASISTENCIA MÉDICA (IAMC Y SEGUROS
PRIVADOS) PARA RECLAMAR POR DAÑO CAUSADO POR TERCEROS A SUS AFILIADOS O ASEGURADOS.
VIGENTE EL SISTEMA FONASA), y, nuevamente, se ha corroborado que esta postura sigue siendo mayoritaria en
jurisprudencia nacional incluso luego de la vigencia del SIS. Así se comparte lo afirmado por los anteriores integrantes de
esta Sala Civil de 1er. Turno, Dres. Vázquez y Castro, en discordia conjunta (Sentencia de TAC 1° SEF 003-000082/2014),
en que afirman: “A juicio de los Ministros discordes la entrada en vigencia del Sistema Nacional Integrado de Salud, no
refuta la argumentación precedente puesto que sigue existiendo un vínculo contractual entre cada institución de asistencia
médica y sus afiliados, aunque el costo de funcionamiento de la institución sea solventado parcialmente con el aporte del
aludido Fondo Nacional de Salud. Tampoco podría considerarse que el aporte del Fondo Nacional de Salud – o la eventual
contribución del ofensor a ese fondo – tenga aptitud para exonerarle de responsabilidad por el costo que su acto irroga”. En
el mismo sentido puede citarse la sentencia de TAC 5° Nº 721/2014 con discordia de la Dra. Gradín.
En Sentencia de la SCJ Nro. 1103/2018, de fecha 23 de julio de 2018, la Dra. Bernadette Minvielle ha adherido a la
discordia de la Dra. Elena Martinez y por los mismos fundamentos.
Asimismo, el TAC de 4to. Turno, en Sentencia 57/2015 ha expresado: “Es criterio asumido por el Tribunal que la
legitimación activa del centro asistencial puede ser reconocida en supuesto de tutela aquiliana del débito como daño de
rebote (art. 1312 C.C.; Szafir-Venturini, A.D.C.U., T. XX, pág. 418 y ss.), o en su caso como operativa de subrogación legal
(art. 1472 C.C.; De Cores, op. cit., T. XXIV, págs. 527 y ss.).
Pagina:10
Fecha Emision:27/08/2025
Hora:09:44:06
Sistema de Jurisprudencia Nacional
Nro: 163/2025
Oficina: Tribunal Apelaciones Civil 1ºTº
"Admitida por el Tribunal la tutela aquiliana del crédito como "instituto de recibo en el ámbito del art. 1319 C.C. cuando,
como enseña el Maestro, se desvincula la noción de ilicitud de la violación de un deber, pues si bien "el tercero no está
vinculado en cuanto no es sujeto pasivo de la obligación (vale decir que, por tener esa calidad de tercero, escapa a la
pretensión del acreedor); ello no significa, empero, que no tenga que respetar la situación jurídica creada por el vínculo
obligacional, y dentro de la misma, el derecho del acreedor, cuya esfera no puede invadir" ("Tratado ...", T. XIX, pág. 295;
Sent. 150/00), no existe razón alguna para desestimar la tutela en el lado pasivo de la relación, porque el accidente que
involucró a los asociados de la mutualista produce dos perjuicios: lesiona el derecho a la integridad y la vida de éstos y
hace más gravosa la prestación a cargo de la institución prestadora de servicios de salud; este último "no es un efecto
reflejo y mediato del daño inicial: hay dos eventos dañosos consecuencia de una sola acción" (Gamarra, op. cit., pág. 297),
lo que excluye las dificultades que se proponen en la determinación del nexo causal que plantea (Collazo, A.D.C.U., T. XXI,
págs. 585 y ss.)".
El Dr. Álvaro Franca releva en su voto que el Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 2do Turno que integra tiene
jurisprudencia firme sobre la legitimación activa de las mutualistas para el recupero de gastos mutuales de la institución
mutual para reclamar daños de sus afiliados (Nos. 6/08, 139/09, 98/11, 188/12, 278/12, 5-31/2014, 5-35/16, 92/17, 151/17 y
179/19). Abundando en la postura de dicha Sala cabe señalar que, a vía de ejemplo, en sentencia Nro. 35/2016 se afirma
que: “Como se ha sostenido en mi Tribunal “El tema ha sido objeto de debate en la doctrina y jurisprudencia como ya es
bien sabido. El Tribunal se ha pronunciado en reiteradas oportunidades en fallos que pueden ser convocados al efecto (Cf.
Sentencia en BJN Nos. 6/2008, 139/2009, 98/2011, 188/2012, 278/2012 y 5-31/2014, entre muchas otras). Así se ha
sostenido y se reitera en el caso que “…la Sala adhiere a la doctrina y jurisprudencia dominante que entiende que el
decreto reglamentario del Decreto Ley No. 15.181 no hace otra cosa que ratificar el derecho de repetición adquirido por
subrogación automática que acuerda el Código de comercio a todo asegurador que haya pagado el daño a su
cocontratante, por otra parte hay notorio agravamiento de la prestación asumida por el hecho del tercero (Basta pensar en
el valor en dólares de la cuota mutual y el costo de las intervenciones quirúrgicas, valor del día de internación CTI o
cuidados intermedios) Véase el Estudio del Prof. de Cores Anuario, T XXIV, pág. 527 y ss. donde cita abundante doctrina
sobre las diferentes posiciones y los fallos del Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 1er turno LJU c 13962, Tribunal de
Apelaciones en lo Civil de 3er. turno (Anuario T XXXI C 796) Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 4to. Turno (Anuario T
XXXII C 765), Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 5to. Turno (LJU C 13358), Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 6to.
Turno (LJU C 14094) Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 7to. Turno (Anuario T XXXII C 766, 7676). Actualmente todos
los Tribunales de Apelaciones en lo Civil admiten la legitimación de la mutualista para reclamar contra el causante del daño
a su afiliado’ (Cfm. sentencia de la Sala Sentencia No. 297/002-3 ADCU T XXXIII c. 641, 642 en igual sentido ADCU
TXXXIIIC 641. Las conclusiones referidas, a juicio del Tribunal, deben mantenerse aún luego del advenimiento del
FONASA tal como por otra parte lo ha entendido la Suprema Corte de Justicia (Cf. Sentencia No. 785/2012).” "Aún, desde
otra óptica, la asistencia prestada por la mutualista extingue al mismo tiempo dos obligaciones, por un lado su propia
obligación "vis a vis" frente a su asociado y por otra la del civilmente responsable; no hay ningún argumento que impida
considerar que una misma prestación constituya el objeto de dos obligaciones diferentes, razón por la cual en aplicación
del art. 1472 inc. 2 C.C. ha de considerarse que la mutualista se ha subrogado en los derechos de las víctimas (De Cores,
op. cit., cf. Mestre, citado por Berdaguer en "Fundamentos de Derecho Civil", T. II, pág. 195, nota 40 y A.D.C.U., T. XXV,
Pagina:11
Fecha Emision:27/08/2025
Hora:09:44:06
Sistema de Jurisprudencia Nacional
Nro: 163/2025
Oficina: Tribunal Apelaciones Civil 1ºTº
págs. 427, 431 y ss.)."
"Criterios que en definitiva persiguen con sentido de justicia que sea el responsable del ilícito quien repare la totalidad del
perjuicio causado y no resulte beneficiado con las prevenciones asistenciales asumidas por quien resultó lesionado en el
ilícito (T. XXI, c. 937; T. XXII c. 966, 967; T. XXIII c. 991, 992; T. XXIV c. 1088; T. XXV c. 839; T. XXVII c. 662; T. XXVIII c.
735 - 736; T. XXIX c. 597; T. XXX c. 805, 806)" (Sent. 143/01, 74, 296/03; 102, 267/06, 112/08 del Tribunal, además S.C.J.
Sent. 294/02; A.D.C.U. T. XXXI c. 796; T. XXXII c. 766).
En definitiva, la opinión sustentada por la Sala en mayoría se estima que es justa, arreglada a derecho y abrumadoramente
mayoritaria. (véase, asimismo, la sentencia del TAC de 3er Turno Nro. 85/2018 redactada por la Dra. Claudia Kelland).”.
Con relación a los daños.
Se agravia, porque se admite el informe de daños de la Asistencial, cuando se trata de un informe de parte.
El informe de gastos es agregado de fs. 6/7 del acordonado, pero luego solicita oficios para demostrar los precios
señalados y pericia.
Informe de cirugía sobre precios: fs. 141 y ss, de ASSE a fs. 166 y ss, del MS fs. 213 y ss, de cirugía fs. 337 y ss, todos del
acordonado y fs. 450 y ss. en el presente.
Ahora bien, el agravio se centra en que se basa en informe de parte, pero la realidad es que ese informe primigenio fue
respaldado por las informaciones vertidas por los distintos operadores médicos.
En todo caso, correspondía a la parte demandada señalar que los precios reclamados en ese informe no coinciden con los
precios que surgen de los informes recabados, cuestión que no argumenta, por lo que el agravio resulta de rechazo.
VI. Finalmente, se agravia, porque los intereses se computan desde la fecha del siniestro y no desde la demanda.
La Sala tiene posición firme que los intereses se computan desde la exigibilidad que coincide con el hecho ilícito.
Así se expresó en sentencia N° 31/2022 del 23 de febrero de 2022, citando pronunciamiento antecedente: “En efecto, el art.
4º inc. 1º del Decreto-Ley No. 14.500, aplicable en la especie, fija la tasa de interés legal remitiéndose a “los casos en que
sean de aplicación los arts. 1º, 2º y 3º” y dichas disposiciones toman en cuenta la exigibilidad de la obligación y no la fecha
de constitución en mora o de la demanda. De ello se infiere que por expreso mandato legal coinciden la exigibilidad del
crédito con la exigibilidad del interés legal (cf. Larrañaga, Luis, "Desvalorización monetaria, alquileres, intereses y multa" en
ADCU, T. XXII, p. 435-439).-
Pagina:12
Fecha Emision:27/08/2025
Hora:09:44:06
Sistema de Jurisprudencia Nacional
Nro: 163/2025
Oficina: Tribunal Apelaciones Civil 1ºTº
Pero además, debe tenerse en cuenta que el interés legal previsto por el Decreto-Ley No. 14.500 busca compensar la
utilidad del dinero (actualizado) y a los efectos de la revaluación.-
A lo antedicho deben sumarse los nuevos argumentos vertidos por el citado profesor (A.D.C.U., [Link], "¿Por qué el interés
legal no rige desde la demanda?", p.653-659), en especial que:
a) los arts. 1348 y 2213 del C.C. no se hallan ubicados en sede de responsabilidad extracontractual y, tratándose de
normas limitativas de la autonomía de la voluntad, deben tener aplicación estricta;
b) dichas disposiciones refieren al interés moratorio y en la responsabilidad extracontractual no hay texto que prevea como
presupuesto el estado de mora, no se admite la posición que veía una mora automática desde el hecho ilícito y el estado de
iliquidez del crédito del damnificado impide la mora;
c) tal como afirma Gamarra (TDCU, [Link], p.65), a partir del art. 1° del Decreto-Ley No. 14.500 tanto el capital como los
intereses deben correr desde la fecha del hecho ilícito dañoso.-
Por último, el Maestro, analizando con su habitual agudeza la obligación de pagar intereses en la responsabilidad
extracontractual, reitera lo expuesto en el Tratado en punto al comienzo del cálculo basándose, en lo medular, en la
ubicación de los arts. 1348, 2213 y 2214 C.C. en sede de responsabilidad contractual, en el principio de reparación integral
del daño y en el fundamento de la obligación en cuestión, a saber: que los intereses se deben porque el deudor está
disfrutando de un capital que es del acreedor y miden el daño que le ocasiona la privación temporal de aquél, siendo un
extremo incuestionable que ese “indebido” disfrute comienza con el daño causado por el hecho ilícito (Responsabilidad
contractual - I. El incumplimiento, p.280-290).”.
VII. No existe mérito para imponer especiales sanciones procesales en el grado.
Por los fundamentos expuestos y lo dispuesto por los arts. 195 siguientes y concordantes del CGP, el tribunal, FALLA:
Confírmase la sentencia impugnada, salvo en cuanto al monto del daño moral, que se fija en la suma de $ 400.000, más
reajustes e intereses y el procedimiento de descuento del SOA, que deberá realizarse conforme a lo indicado en el
Considerando IV, de este pronunciamiento.
Sin especial sanción procesal en el grado.
Honorarios fictos $ 30.000.
Notifíquese y oportunamente, devuélvase.
Pagina:13
Fecha Emision:27/08/2025
Hora:09:44:06
Sistema de Jurisprudencia Nacional
Nro: 163/2025
Oficina: Tribunal Apelaciones Civil 1ºTº
Dra. Beatriz Venturini – Dra. Ana Rivas – Dr. Álvaro Messere
MINISTROS
Esc. Rosario Fernández
SECRETARIA
Pagina:14