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Significado de desvelarse en el sueño

El documento aborda la fisiología del sueño y sus trastornos, destacando su naturaleza activa y compleja, así como su importancia en el equilibrio psíquico y físico. Se detalla la arquitectura del sueño, que incluye las fases NREM y REM, y se explica el hipnograma como representación gráfica de estas fases a lo largo de la noche. Además, se analiza la ontogenia del sueño, describiendo cómo evoluciona desde el nacimiento hasta la edad escolar, y se discuten los hábitos de higiene del sueño.

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Significado de desvelarse en el sueño

El documento aborda la fisiología del sueño y sus trastornos, destacando su naturaleza activa y compleja, así como su importancia en el equilibrio psíquico y físico. Se detalla la arquitectura del sueño, que incluye las fases NREM y REM, y se explica el hipnograma como representación gráfica de estas fases a lo largo de la noche. Además, se analiza la ontogenia del sueño, describiendo cómo evoluciona desde el nacimiento hasta la edad escolar, y se discuten los hábitos de higiene del sueño.

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FISIOLOGÍA DEL SUEÑO Y SUS

TRASTORNOS

Dr. Manuel Sampedro Campos


Dra. Mireia Pla Rodriguez
T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN: ........................................................................................................... 2
2. ARQUITECTURA DEL SUEÑO: .................................................................................... 3
3. HIPNOGRAMA: .............................................................................................................. 5
4. RITMO CIRCADIANO: ................................................................................................... 6
5. ONTOGENIA DEL SUEÑO ............................................................................................ 8
Evolución del sueño primeros 3 meses de vida ........................................................... 8
Evolución del sueño de los 3 a los 12 meses de edad ................................................. 9
Evolución del sueño de los 2 a los 5 años de edad.................................................... 11
Evolución del sueño a la edad escolar ........................................................................ 12
El sueño de los adolescentes ....................................................................................... 13
6. HÁBITOS DE HIGIENE DEL SUEÑO: ........................................................................ 15

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T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

1. INTRODUCCIÓN:

Desde que en 1951, Aserinsky y Kleitman, descubrieron el sueño de


movimientos oculares rápidos (REM), los estudios sobre el sueño empezaron a
tener auge, dejando de considerarlo como un estado pasivo en el que no ocurría
nada, en el que muchas de las funciones corporales quedaban suspendidas y
otras permanecían en un estado de mantenimiento automático con los mínimos
necesarios para mantener la vida. Actualmente, se sabe que el sueño es un
estado en el que intervienen diferentes sistemas que se influyen mutuamente.
Es un fenómeno activo, necesario, periódico y complejo, que sigue una
periodicidad circadiana (20-28 h) que en el adulto es aproximadamente de 24 h.
Es, además, un proceso evolutivo que comienza ya en la etapa prenatal, de tal
forma que dormir toda la noche es un logro en el desarrollo psicomotor
gobernado principalmente por factores madurativos, constitucionales y
genéticos. El buen dormir es el resultado de la combinación de las leyes
biológicas, el apego y la actitud de la familia. El ser humano invierte,
aproximadamente, un tercio de su vida en dormir, lo que demuestra que dormir
es una actividad absolutamente necesaria en la que se llevan a cabo funciones
fisiológicas imprescindibles para el equilibrio psíquico y físico. La duración
del sueño varía en función de la edad, estado de salud, estado emocional y otros
factores, y su duración ideal es la que nos permite realizar las actividades
diarias con normalidad.

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T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

2. ARQUITECTURA DEL SUEÑO:

En circunstancias normales, el sueño se divide en dos estados diferenciados:


sueño no REM (NREM o NR) y sueño REM (R) o sueño de ondas lentas o sueño
de movimientos oculares rápidos:

1. Fase NREM (No Rapid Eye Movement) también llamada NR.


Comprende, a su vez, varios estadios:
a. Fase N1: es la más corta y abarca el sueño más superficial.

✓ Es fácil despertar al sujeto desde este estadio.


✓ Los ojos se mueven lentamente por debajo de los
párpados cerrados sin ritmicidad.
✓ La respiración es calmada y la frecuencia cardiaca lenta.
✓ Existen algunos movimientos groseros en busca de
posiciones cómodas.
✓ La situación todavía se relaciona con los problemas
diurnos, aunque después de 10 minutos en este sueño,
no se recuerda lo que se ha escuchado, leído o
preguntado justamente antes de dormirse.

b. Fase N2: supone el 50% del sueño total.

✓ En esta fase ya se aprecian ondas cerebrales típicas, con


los complejos K y los “husos de sueño” (a partir de los 3
meses de edad).
✓ Ausencia de movimientos oculares.
✓ Frecuencia cardiaca lenta con alguna arritmia.
✓ Los sueños son raros y no se suelen recordar.

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T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

c. Fase N3: sueño muy profundo y reparador.

✓ Presencia de ondas delta cerebrales.


✓ Ausencia de movimientos oculares.
✓ Frecuencias cardiaca y respiratoria muy lentas.
✓ Ausencia de sueños.

2. Fase REM (R). También llamado sueño paradójico o sueño MOR


(movimientos oculares rápidos). Se caracteriza por:
✓ Presencia de movimientos oculares rápidos (Rapid Eye
Movements).
✓ Frecuencia cardiaca y respiración irregulares.
✓ Cuerpo “paralizado” a excepción de pequeños músculos
periféricos y pequeñas sacudidas.
✓ Presencia de sueños emocionales activos.
✓ Es más frecuente al final de la noche.
✓ El EEG se parece al de la vigilia.
✓ Esta fase se incrementa durante el proceso de
aprendizaje activo.
✓ Se asocia con una elevada actividad cerebral.

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T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

3. HIPNOGRAMA:

Se llama HIPNOGRAMA a la representación gráfica de las diferentes fases del


sueño a lo largo de una noche, esto es, de la arquitectura del sueño.

A lo largo de la noche hay varios ciclos de sueño, cuya duración se va


alargando de 40 minutos en la infancia a 80-90 minutos en el adulto, y en
los que se alternan ambos estados NR y R; la representación gráfica de la
cronología de las diferentes fases del sueño se conoce como hipnograma. A lo
largo de una noche de sueño, tras un breve periodo denominado latencia de
sueño (que suele durar entre 20 y 30 minutos según la edad del niño), se va
entrando progresivamente a la fase de sueño profundo, pasando por las dos
fases anteriores de sueño más superficial (N1 y N2). Si se realiza una
polisomnografía (detecta los cambios que se producen en el organismo durante
el sueño) en la que se registra EEG, electrooculograma (EOG), electromiograma
(EMG) y otras variables, como: actividad cardiaca, movimientos respiratorios,
etc, se puede observar cómo progresa el sueño, apreciándose ondas cerebrales
típicas con los complejos K y los “husos de sueño”, para pasar finalmente a
constatarse la presencia de ondas delta típicas del sueño profundo. Si se
continúa con el registro, a los 40-90 minutos (según la edad), comienza una
serie de cambios en el EEG con la aparición de frecuencias similares a la vigilia,
y en el EOG movimientos oculares rápidos, sin embargo, la actividad muscular
alcanza una relajación total. Estaríamos en fase REM y se completa así un ciclo
de sueño. Cada vez que esto ocurre, casi se produce un despertar, es lo que se
denomina “despertares superficiales, arousal o microdespertares”.

A lo largo de la noche, se producen varios ciclos de sueño, los periodos de sueño


REM son más cortos al principio de la noche y más largos al final, el sueño NR
profundo se produce al principio y al final de la noche, durante el resto del tiempo
predomina el sueño NR superficial.

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T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

4. RITMO CIRCADIANO:

El sueño, como el resto de funciones del organismo, funciona mediante ciclos,


es decir, que se repiten de forma reiterativa cada determinado tiempo.

Se considera que el sueño y la vigilia obedecen a tres tipos de procesos:

✓ Un proceso homeostático, que controla la producción sucesiva del sueño


y vigilia.
✓ Un proceso circadiano, que determina la organización del sueño y la
vigilia en torno a un ciclo de 24 h.
✓ Un proceso ultradiano que produce, dentro del sueño, las oscilaciones
entre sueño NREM y sueño REM.
En cronobiología, se suele utilizar como unidad de frecuencia el día y, según su
frecuencia, los ritmos se clasifican en:

✓ Ritmos circadianos: circa (cerca) die (día), cuya duración es alrededor


de 24 h.
✓ Ritmos infradianos, de duración mayor a 24 h.
✓ Ritmos ultradianos, de duración menor a 24 h.

El ciclo vigilia sueño es un claro ejemplo de ritmo circadiano. La expresión de los


ritmos circadianos depende de un conjunto de elementos estructurales que
constituyen el sistema circadiano. Este sistema mantiene organizado
temporalmente el organismo del niño y le permite sincronizarse con la oscilación
ambiental (zeitgeber). Uno de los zeitgeber más potentes es el ciclo de la luz
diurna y la oscuridad nocturna y, por ello, la importancia desde el inicio de la vida
de la exposición del niño a estos ciclos luz/oscuridad. Este ritmo está generado
y organizado por una estructura marcapaso o reloj circadiano: el núcleo
supraquiasmático (NSQ), localizado en el hipotálamo y que precisa de
sincronizadores tanto externos como internos; de los externos, la luz y los hábitos
sociales son los más importantes. La luz percibida por las células ganglionares

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T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

fotosensibles de la retina se transforma en impulsos nerviosos que llegan al NSQ


que, a su vez, transmite la información de la duración del día a los osciladores
secundarios. Entre los sincronizadores internos destacan: secreción de
melatonina, secreción de cortisol y temperatura corporal. En la fisiología del
sueño intervienen también mecanismos homeostáticos que tienden a mantener
un equilibrio interno, cuantas más horas pasa un individuo durmiendo, menor es
la necesidad de dormir (la regulación del sueño es similar a la del apetito y la
sed, actividades también controladas por el hipotálamo).

Otro factor importante lo constituye la edad. El reloj circadiano humano, a veces,


se altera y va demasiado rápido o demasiado lento, de manera que los ritmos
empiezan relativamente avanzados o retrasados con respecto a lo que está
preprogramado. Este ritmo circadiano varia también con la edad: los
adolescentes y adultos jóvenes prefieren acostarse tarde y levantarse tarde,
mientras que la gente mayor tiende a acostarse y levantarse pronto. Parece ser
que esto es el resultado de que el reloj biológico se acelera con la edad.

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T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

5. ONTOGENIA DEL SUEÑO

El concepto de ontogenia del sueño describe los cambios del desarrollo del
sueño asociados a la edad. A lo largo de la vida se producen modificaciones
tanto en el patrón de sueño (presencia de sueño dentro de un período de 24
horas), la estructura del sueño (características de los episodios de sueño) y las
conductas relacionadas o asociadas con el sueño.

Evolución del sueño primeros 3 meses de vida

El RN duerme una media de 16-17 h/día

En el lactante, se pueden identificar 6 estados:

1. Sueño tranquilo: respiración regular sin movimientos espontáneos,


sueño REM ni succión.
2. Sueño ligero (superficial): respiración irregular, movimientos
espontáneos, sueño REM y movimientos de succión ocasionales.
3. Transición-somnoliento: mirada poco precisa y de admiración, actividad
variable con reacción tardía a estímulos.
4. Consciente-alerta: mirada viva, reacción enfocada a los estímulos con
actividad espontánea mínima.
5. Consciente-hiperactivo: expresión vocal desorganizada, muy reactivo a
estímulos, está perfectamente despierto, tiene mayor actividad motora y,
a veces, llora.
6. Llanto: llanto y grito sostenido e intenso, mayor actividad motora,
reacción no focalizada a estímulos.

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T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

Sueño y cólico del lactante: los niños con cólico del lactante tienen hallazgos
normales desde el punto de vista PSG a los 2 y 7 meses de edad. A pesar de
tener menos tiempo de sueño diario, los datos disponibles no sugieren que el
cólico esté asociado a algún desorden del sueño.

Los niños que han padecido cólico del lactante tienen mayor tendencia a
desarrollar: temperamento difícil, sueños de menor duración y despertares más
frecuentes entre los 4 y los 8 meses de edad que parecen no estar ocasionados
por alteraciones biológicas, sino más bien, por la imposibilidad de establecer
unos hábitos regulares. De la misma manera, los padres tienden a valorar los
despertares nocturnos más frecuentemente como un problema.

Evolución del sueño de los 3 a los 12 meses de edad

A estas edades aparecen los estadios I, II y III de la fase NREM y los complejos
K.

Los spindles, que se han desarrollado a los dos meses de edad, no son
frecuentes ni se corresponden con un determinado estadio de sueño hasta los 6
meses de edad. Por ello, no son un buen elemento como criterio de arousal, al
menos, durante los 6 primeros meses de vida.

Entre el 4o y el 6o mes, se consolida el largo periodo de sueño nocturno y se


establece el ritmo de temperatura (Ta).

A partir de los 3-4 meses de vida, se observa una reducción de la variabilidad de


los ciclos nocturnos; que implica aspectos madurativos del desarrollo; de igual
manera, la evolución de las diferentes formas de despertar a lo largo de la
infancia refleja aspectos organizativos.

Entre los 3 y los 6 meses de edad, el niño desarrolla un ritmo “multimodal” de


sueño, caracterizado por una siesta en la mañana, siesta en la tarde y largo
sueño nocturno.

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T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

Entre los 4 y 13 meses de edad, la distribución de las latencias de sueño activo


parecen tener un tipo bimodal, con latencias tan cortas como de 8 minutos (con
tendencia a aparecer al inicio de la noche) o tan largas como 16 minutos (con
tendencia a suceder en la segunda parte de la noche), y con cierta dependencia
de la duración del periodo de vigilia previa.

A la edad de 6 meses, el porcentaje de episodios de sueño que se inician en


sueño activo ha disminuido al 18%. El REM es el 30% del sueño total a los 6
meses; a los 7 meses de edad, 1/3 del sueño es REM y 2/3 es NREM.

A partir de los 8-10 meses, la organización y los ciclos del sueño comienzan a
ser muy parecidos a los del adulto.

Hacia los 6 meses de edad, el período más largo de sueño tiende a ser de algo
más de 350 minutos o aproximadamente la mitad del tiempo total de sueño.

La duración media de los episodios diurnos de vigilia aumenta desde 95 a


123 minutos entre los 3 y los 9 meses, mientras que la duración de los
despertares nocturnos lentamente disminuye desde 13,6 a 10,3 minutos.

Los niños alimentados al pecho se alimentan más frecuentemente y tienen


intervalos entre comidas más cortos, los patrones de alimentación son uno de
los marcadores de los patrones de sueño, por lo que los niños alimentados al
pecho adquieren el patrón de sueño nocturno continuado más tarde.

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T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

Evolución del sueño de los 2 a los 5 años de edad

En contraste con los rápidos cambios que se producen durante el primer año de
vida, los cambios en este periodo son más graduales.

El sueño empieza a consolidarse en un largo periodo nocturno de


aproximadamente 10 horas.

Durante los 2-3 primeros años, el sueño diurno continúa con siestas diurnas
cortas y, entre los 3-5 años de edad, se consolida en un único periodo nocturno:
25% de niños de dos años tienen dos siestas por día, el 66% una única siesta y
el 8% tienen siestas de manera irregular. De 2 a 5 años, las cantidades de sueño
permanecen estables (11 horas).

Los niños de 4 años no duermen siesta cada día y, únicamente el 50%, la duerme
una o dos veces a la semana.

A los 2-3 años de edad, los niños todavía tienen unos ciclos de sueño de
aproximadamente 60 minutos, con el primer periodo de sueño REM hacia la hora
de inicio del sueño (a diferencia de los adultos), es a partir de los 4-5 años de
edad, cuando los ciclos se van alargando progresivamente hasta los 90 minutos
típicos del adulto. Hacia los dos años, se adquiere un patrón EEG similar al
del sueño característico del adulto.

La distribución del sueño REM/ NREM también varía: el sueño REM desciende
progresivamente desde el 30% del tiempo total de sueño al nivel normal de
adulto de 20-25%. Estos cambios están estrechamente relacionados con el
incremento de los periodos de vigilia diurna. La disminución del periodo REM es
continua hasta los 3/4-6 años en los que desaparece la siesta diurna.

Típicamente, los niños a esta edad suelen tener 7 ciclos de sueño durante cada
periodo de sueño nocturno.

En general, se produce un declive del tiempo total de sueño de 20 minutos por


año.

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T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

Evolución del sueño a la edad escolar

Los patrones del sueño ya muestran una cierta estabilidad y se parecen al de los
adultos.

El tiempo total de sueño suele ser 2 horas y media más largo que el adulto. La
duración media de la latencia del sueño suele ser de alrededor de 15 minutos
lo que demuestra un estado importante de alerta y vigilancia

La eficacia del sueño ya es mayor del 95% con pocos despertares espontáneos
y un despertar matutino pleno de energía. La mayoría de los despertares en este
grupo de edad se producen en el estadio 2NREM.

A esta edad, la presencia de manera constante de siestas diurnas nos debe


alertar sobre la existencia de algún proceso patológico.

En niños mayores de 10 años, se debe tener en cuenta que hasta un 27% son
roncadores habituales, cifra que se eleva a 47% en presencia de infección
respiratoria superior. Estos roncadores habituales tienen de forma significativa
una mayor incidencia de somnolencia diurna, síndrome de hiperactividad y
sueño de peor calidad.

En los niños con trastorno de déficit de atención, se ha observado: un marcado


aumento del porcentaje de sueño delta, una disminución de la latencia del sueño
y frecuentes despertares nocturnos.

Entre los 5 y los 10 años, se produce una deceleración continua de la cantidad


de sueño de alrededor de 20 minutos por año.

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T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

El sueño de los adolescentes

Los estudios de Carskadon sugieren que el período circadiano intrínseco de los


adolescentes es más prolongado, de alrededor de 25 horas (población en
general, 24,5 h), lo que indica que la tendencia al retraso de fase es
primariamente biológica más que social.

La consecuencia de esta tendencia biológica al retraso de fase es que los


adolescentes tienen dificultad para acostarse pronto (durante el período en el
que su temperatura corporal está aumentada) y levantarse pronto (en el período
en el que su temperatura corporal está descendida), hasta que el ritmo de su
temperatura corporal sea adelantado (lo cual requiere una conducta constante
durante semanas). Esto crea un círculo vicioso de deprivación de sueño y
síntomas de Jet lag.

En los adolescentes, el problema más frecuente es la excesiva somnolencia


diurna que representa, en la mayoría de los casos, un sueño insuficiente o
inadecuado, aunque otras causas de excesiva somnolencia diurna en la
adolescencia son:

• Cantidad insuficiente de horas de sueño.


• Apnea obstructiva del sueño.
• Narcolepsia.
• Síndrome de Kleine- Levine.
• Síndrome de piernas inquietas/ Movimiento Periódico de las piernas
• Alteraciones del movimiento.
• Síndrome de retraso de fase.
• Enfermedad psiquiátrica
• Uso de cafeína, drogas o alcohol.
• Retirada de drogas ilegales o alcohol.

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T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

Se ha observado la aparición de síntomas depresivos en adolescentes que


duermen menos de 6 horas cada noche los días escolares y/o informan de una
diferencia mayor de dos horas en el sueño entre días escolares y días no
escolares.

Se ha demostrado que, incluso a estas edades, aumentar el conocimiento de los


adolescentes sobre la higiene del sueño incrementa las prácticas saludables de
sueño.

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T1. Fisiología del sueño y sus trastornos

6. HÁBITOS DE HIGIENE DEL SUEÑO:

La medida más importante para ayudar a madurar el sueño y/o ante una
alteración del sueño es la aplicación de medidas de higiene del sueño:

✓ Regularidad de horarios.
✓ Evitar siestas tardías pero respetar siestas según edad.
✓ Rutina del sueño con actividades tranquilas: ejemplo, ducha, cena, cuento
y a dormir.
✓ Condiciones ambientales adecuadas: MUY IMPORTANTE el papel de la
LUZ- OSCURIDAD: favorecer ambiente oscuro por la noche y luminoso al
despertar. Temperatura adecuada
✓ Previo a dormir, evitar:
• Comidas copiosas/ sensación de hambre; bebidas estimulantes
• Actividades de alta energía en las 2 horas previas
• Pantallas: móvil, TV, tablets…

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