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Control Constitucional: Tipos y Atribuciones

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UNIDAD I

GENERALIDADES DEL DERECHO CONSTITUCIONAL

TEMA: 8

EL CONTROL CONSTITUCIONAL

SISTEMAS: CONCENTRADO, DIFUSO, MIXTO, PREVIO Y EXTRAORDINARIO:


Los medios de defensa de la constitución, estructurados normativamente
por ella, cuya finalidad es la anulación o la abrogación de los actos de gobierno
contrarios a la ley fundamental y la destrucción de sus efectos jurídicos,
constituyen los sistemas de control de constitucionalidad.

Control Concentrado: La nominación como control concentrado proviene


de la acepción formal que destina la tarea de controlar la supremacía de la Norma
Fundamental en un órgano creado para conocer especial y exclusivamente de los
conflictos constitucionales, que se sitúan fuera del aparato jurisdiccional clásico (la
magistratura ordinaria).
Este control se manifiesta en la facultad asignada a un órgano especial,
bien dependiente del órgano jurisdiccional o bien autónomo, para anular cualquier
disposición o acto emanado de los poderes públicos que contraríen algún
dispositivo constitucional, produciendo efectos ex nunc y erga omnes.
La Constitución de 1999 estatuye el control concentrado de la
constitucionalidad como atribución propia del Tribunal Supremo de Justicia tal
como se desprende de la letra del Artículo 266 numeral 1: «Son atribuciones del
Tribunal Supremo de Justicia: 1. Ejercer la Jurisdicción Constitucional conforme al
Título VIII de esta Constitución»...
La Constitución le confiere el ejercicio de la Jurisdicción Constitucional al
Tribunal Supremo de Justicia y dentro de este órgano se crea la Sala
Constitucional (Art.262 C.R.B.V) como ente especializado y que prácticamente
monopoliza el ejercicio de la aludida jurisdicción.
Asimismo, el Artículo 334 in fine reza: Corresponde exclusivamente a la
Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia como jurisdicción
constitucional, declarar la nulidad de las leyes y demás actos de los órganos que
ejercen el poder público dictados en ejecución directa e inmediata de la
Constitución o que tengan rango de ley.
Nuestra Constitución recoge las tendencias jurisprudenciales que la extinta
Corte Suprema de Justicia había cohesionado desde su Sala Político
Administrativa según las cuales competía a dicha Sala la facultad para anular los
actos administrativos generales o particulares por cualquier vicio de
inconstitucionalidad que estos tuvieran. En efecto la Constitución delimita el
ámbito de competencias de la jurisdicción constitucional para declarar la
inconstitucionalidad de las leyes u otros actos dictados en ejecución directa e
inmediata de la Constitución por los órganos que ejercen el Poder Público, más no
la nulidad de actos administrativos o que tengan rango sub legal. Así pues los
actos administrativos como normas de rango sub legal no son controlados por la
Sala Constitucional, su constitucionalidad será objeto de revisión y control de la
Sala Político-Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia como lo apreciamos
de la lectura del Artículo 266 numeral 5: «Son atribuciones del Tribunal Supremo
de Justicia: 5. Declarar la nulidad total o parcial de los reglamentos y demás actos
administrativos generales o individuales del Ejecutivo Nacional, cuando sea
procedente». ..
La parte in fine del precitado Artículo 266 establece que la atribución del
numeral 5 es propia de la Sala Política-Administrativa del Tribunal Supremo de
Justicia. 2.1 Atribuciones de la Sala Constitucional en ejercicio del Control
Concentrado de la Constitucionalidad. El Artículo 336 de la Constitución establece
las atribuciones de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia cuyo
desarrollo deberá hacerse a través de la creación de una Ley Orgánica de la
Jurisdicción Constitucional, la que hasta la fecha no ha sido promulgada.
Analizaremos seguidamente las atribuciones que la Constitución le ha señalado a
este órgano en ejercicio del Control Concentrado de la Constitucionalidad, las
cuales a nuestro juicio son las mismas que le corresponden a cualquier Tribunal
Constitucional, con la única diferencia de orden estructural que radica en la
circunstancia que la Sala Constitucional como parte del Tribunal Supremo de
Justicia está inserta en la estructura del órgano o Poder Judicial. Estas
atribuciones ejercidas por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia
en ejercicio del Control Concentrado de la Constitucionalidad pueden
esquematizarse del siguiente modo: - Atribuciones en ejercicio del control
represivo.
- Atribuciones en ejercicio del control preventivo.
- Atribuciones bajo potestad revisoría.
- Atribución de conocimiento del recurso de interpretación.
- Atribución para decretar la inconstitucionalidad por omisión.

Control Difuso: Esta forma de control exige a los Tribunales de Justicia la


aplicación de la norma constitucional con un sentido preferente y no la ley
ordinaria, cuando exista una colisión con la disposición constitucional.
La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, recientemente
dictaminó que el órgano jurisdiccional es el único llamado a aplicar el control
difuso de la Carta Magna, es decir, sobreponer los principios del texto fundamental
a cualquier otra disposición legal. Como indicábamos infra en el apartado I, el
control difuso de la constitucionalidad en nuestro constitucionalismo ha estado
consagrado tradicionalmente en normas legales, así el Artículo 20 del Código de
Procedimiento Civil vigente de 1987 y el Artículo 19 del Código Orgánico Procesal
Penal de 1999 prevén esta forma de ejercicio del control constitucional.
La Carta Constitucional de 1999 le confiere rango constitucional al control
difuso, el cual puede ser ejercido de oficio por los Tribunales, y así establece en su
Artículo 334 el control difuso de la constitucionalidad en los siguientes términos:
“Todos los jueces o juezas de la República, en el ámbito de sus competencias y
conforme a lo previsto en esta Constitución y en la Ley, están en la obligación de
asegurar la integridad de esta Constitución. En caso de incompatibilidad entre esta
Constitución y una ley u otra norma jurídica, se aplicarán las disposiciones
constitucionales, correspondiendo a los tribunales en cualquier caso, aún de oficio,
decidir lo conducente”... De esta forma la Constitución faculta al juez ordinario
para desaplicar una norma jurídica contraria a la Constitución sin necesidad de
recurrir ante la Sala Constitucional para promover una cuestión de
inconstitucionalidad, como sucede en otros ordenamientos jurídicos.
La nota característica de esta facultad es que los efectos de la
desaplicación de la norma que contraría a la Constitución, sólo son vinculantes
para el caso concreto y no erga omnes. Esta forma de control exige a los
Tribunales de Justicia la aplicación de la norma constitucional con un sentido
preferente y no la ley ordinaria, cuando exista una colisión con la disposición
constitucional. La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia,
recientemente dictaminó que el órgano jurisdiccional es el único llamado a aplicar
el control difuso de la Carta Magna, es decir, sobreponer los principios del texto
fundamental a cualquier otra disposición legal. Como indicábamos infra en el
apartado I, el control difuso de la constitucionalidad en nuestro constitucionalismo
ha estado consagrado tradicionalmente en normas legales, así el Artículo 20 del
Código de Procedimiento Civil vigente de 1987 y el Artículo 19 del Código
Orgánico Procesal Penal de 1999 prevén esta forma de ejercicio del control
constitucional. La Carta Constitucional de 19991e confiere rango constitucional al
control difuso, el cual puede ser ejercido de oficio por los Tribunales, y así
establece en su Artículo 334 el control difuso de la constitucionalidad en los
siguientes términos: Todos los jueces o juezas de la República, en el ámbito de
sus competencias y conforme a lo previsto en esta Constitución y en la Ley, están
en la obligación de asegurar la integridad de esta Constitución. En caso de
incompatibilidad entre esta Constitución y una ley u otra norma jurídica, se
aplicarán las disposiciones constitucionales, correspondiendo a los tribunales en
cualquier caso, aún de oficio, decidir lo conducente... De esta forma la
Constitución faculta al juez ordinario para desaplicar una norma jurídica contraria a
la Constitución sin necesidad de recurrir ante la Sala Constitucional para promover
una cuestión de inconstitucionalidad, como sucede en otros ordenamientos
jurídicos. La nota característica de esta facultad es que los efectos de la
desaplicación de la norma que contraría a la Constitución, sólo son vinculantes
para el caso concreto y no erga omnes.

Control Previo: Es el mecanismo jurídico por el que se provoca la


declaración del Tribunal Constitucional sobre la existencia de contradicción entre
la normativa constitucional y determinados actos o cuestiones no consolidados
jurídicamente. Los tratados internacionales pendientes de ratificación y los
proyectos de estatutos de Autonomía y de leyes orgánicas, constituían las
principales materias objeto de dicho control mediante el denominado recurso
previo de constitucionalidad. Toda vez que este mecanismo se podía convertir en
un auténtico veto constitucional, se ha limitado su uso al control de los tratados
internacionales. En todo caso, las decisiones del Tribunal Constitucional sobre el
indicado recurso se denominan pronunciamientos.

Control Extraordinario: La revisión constitucional es una potestad que ha


sido atribuida por la propia Constitución a la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia, para permitirle revisar las decisiones definitivamente firmes
dictadas por los Tribunales de la República, en materia de amparo constitucional o
cuando hayan ejercido el control difuso de la constitucionalidad de las leyes, a
través de un mecanismo extraordinario que deberá establecer la ley orgánica que
regule la jurisdicción constitucional, sólo con el objeto de garantizar la uniformidad
de la interpretación de la normas y principios constitucionales, la eficacia del texto
fundamental y la seguridad jurídica.
La revisión constitucional, ha sido definida por PORTOCARRERO, como
una potestad inédita, excepcional, extraordinaria, de la cual se ha desestimado su
condición de recurso, por cuanto a decir de éste, la revisión no cuenta con las
garantías procesales propias del ejercicio del mismo, especialmente el debido
proceso y la tutela judicial efectiva, ello, en razón de que no le es exigible a la Sala
Constitucional la admisión, tramitación y decisión de la solicitud de revisión que se
le formule, al ser ésta, de carácter discrecional.
En cuanto a este particular, conviene resaltar la opinión del profesor Casal
según la cual debe darse un tratamiento diferente a la revisión en el caso de las
sentencias de amparo y a la revisión en el caso de las sentencias en las que se
haya ejercido el control difuso de la constitucionalidad, pues estas últimas no
deben quedar al simple criterio discrecional y selectivo de la Sala Constitucional.

Control Mixto: Intenta compaginar las ideas del sistema difuso y del
concentrado. Así, por ejemplo, todos los jueces resuelven las cuestiones de
constitucionalidad en las acciones ordinarias con efectos inter partes, pero en
ciertas acciones especiales, generalmente reservadas a ciertos órganos
(presidente, fiscal general) van directamente al Tribunal Constitucional cuya
sentencia será erga omnes. O bien el Tribunal conoce por apelación en los
aspectos constitucionales de los casos comunes pero es primera instancia en las
acciones generales de inconstitucionalidad.
Este sistema de control se consolido en nuestro país mucho antes de que
se comenzara a consolidar en Europa. También funciona en Guatemala, Perú,
Brasil y El salvador.

LA JUSTICIA CONSTITUCIONAL Y LA JURISDICCION CONSTITUCIONAL: La


expresión justicia constitucional es un concepto material que equivale a control
judicial de la constitucionalidad de las leyes y demás actos estatales, el cual ha
sido ejercido en nuestro país, siempre, por todos los tribunales pertenecientes a
todas las Jurisdicciones, es decir, por todos los órganos que ejercen el Poder
Judicial. El objetivo de esta reside en velar por la integridad y supremacía de la
Constitución, en Venezuela se ejerce por todos los jueces y no sólo por el Tribunal
Supremo de Justicia, en cualquier causa o proceso que conozcan y, además, en
particular, cuando conozcan de acciones de amparo o de las acciones contencioso
administrativas al tener la potestad para anular actos administrativos por
contrariedad a la Constitución.
En cuanto al Tribunal Supremo de Justicia, en materia de justicia
constitucional, todas sus Salas tienen expresamente como competencia garantizar
la supremacía y efectividad de las normas y principios constitucionales,
correspondiéndoles a todas ser el máximo y último intérprete de la Constitución y
velar “por su uniforme interpretación y aplicación” (articulo. 335).
Ahora bien, tal como resulta de lo antes expuesto, el sistema de justicia
constitucional en Venezuela permite el ejercicio del control de la constitucionalidad
de los actos estatales mediante los siguientes mecanismos: el control difuso de la
constitucionalidad de las leyes y demás actos normativos; la protección de los
derechos constitucionales mediante las acciones de amparo; el control por
contrariedad al derecho de los actos administrativos por motivos de
inconstitucionalidad; y el control de la constitucionalidad de ciertos actos estatales
que corresponde a la Jurisdicción Constitucional. En esta forma se recogen, en la
Constitución de 1999, todos los principios del sistema mixto o integral del sistema
de justicia constitucional, propia de la tradición venezolana.

LA ACCION Y DECISION DE LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES: Los


organismos internacionales son asociaciones que se encuentran en todo el mundo
con un propósito en particular. Sirven como mediación y cooperación mutua para
mantener la paz y la seguridad entre las naciones.
Se rigen por acuerdos y tratados que mantienen sus propias leyes y
principios respetando las normas de cada país.
En la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela ubicamos en la
sección quinta un espacio que aborda la posición del Estado frente a los distintos
organismos internacionales y el cómo manejan sus relaciones.
El Articulo 152 al Artículo 155 ejusdem fundamentándose en los principios
de soberanía, argumenta que las decisiones de los tribunales internacionales
pueden ser aplicados en Venezuela sólo cuando estén conformes con lo que
dispone la Constitución. En consecuencia, el rango supra constitucional de los
tratados internacionales.

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