Introducción al Electromagnetismo y Magnetismo
Introducción al Electromagnetismo y Magnetismo
ELECTROMAGNETISMO
Texto e ilustraciones José Antonio E. García
Álvarez
Contenido:
MAGNETISMO
Desde el siglo VI a. C. ya se conocía que el óxido ferroso-férrico, al que los antiguos llamaron magnetita,
poseía la propiedad de atraer partículas de hierro.
Hoy en día la magnetita se conoce como imán natural y a la propiedad que tiene de atraer los metales se le
denomina “magnetismo”.
Los chinos fueron los primeros en descubrir que cuando se le permitía a un trozo de magnetita girar
libremente, ésta señalaba siempre a una misma dirección; sin embargo, hasta mucho tiempo después esa
característica no se aprovechó como medio de orientación.
Los primeros que le dieron uso práctico a la magnetita en función de brújula para orientarse durante la
navegación fueron los árabes.
IMANES PERMANENTES
Cualquier tipo de imán, ya sea natural o artificial, posee dos polos perfectamente diferenciados: uno
denominado polo norte y el otro denominado polo sur.
Todos los imanes tienen dos polos: uno norte (N) y otro sur
(S).
Una de las características principales que distingue a los imanes es la fuerza de atracción o repulsión que ejercen sobre
otros metales las líneas magnéticas que se forman entre sus polos.
Cuando enfrentamos dos o más imanes independientes y acercamos cada uno de ellos por sus extremos, si los polos
que se enfrentan tienen diferente polaridad se atraen (por ejemplo, polo norte con polo sur), pero si las polaridades son
las mismas (polo norte con norte, o polo sur con sur), se rechazan.
Cuando aproximamos los polos de dos imanes, de inmediato se establecen un determinado número de
líneas de fuerza magnéticas de atracción o de repulsión, que actúan directamente sobre los polos
enfrentados.
Las líneas de fuerza de atracción o repulsión que se establecen entre esos polos son invisibles, pero su
existencia se puede comprobar visualmente si espolvoreamos limallas de hierro sobre un papel o
cartulina y la colocamos encima de uno o más imanes
INDUCCIÓN MAGNÉTICA
Si cogemos un alambre de cobre o conductor de cobre, ya sea con forro aislante o sin éste, y lo
movemos de un lado a otro entre los polos diferentes de dos imanes, de forma tal que atraviese y corte
sus líneas de fuerza magnéticas, en dicho alambre se generará por inducción una pequeña fuerza
electromotriz (FEM), que es posible medir con un galvanómetro, instrumento semejante a un voltímetro,
que se utiliza para detectar pequeñas tensiones o voltajes.
Este fenómeno físico, conocido como "inducción magnética" se origina cuando el conductor corta las
líneas de fuerza magnéticas del imán, lo que provoca que las cargas eléctricas contenidas en el metal
del alambre de cobre (que hasta ese momento se encontraban en reposo), se pongan en movimiento
creando un flujo de corriente eléctrica. Es preciso aclarar que el fenómeno de inducción magnética sólo
se produce cada vez que movemos el conductor a través de las líneas de fuerza magnética. Sin
embargo, si mantenemos sin mover el alambre dentro de los campos magnéticos procedentes de los
polos de los dos imanes, no se inducirá corriente alguna.
En esa propiedad de inducir corriente eléctrica cuando se mueve un conductor dentro de un campo
magnético, se basa el principio de funcionamiento de los generadores de corriente eléctrica.
Ahora bien, si en vez de moverlo colocáramos el mismo conductor de cobre dentro del campo
magnético de los dos imanes y aplicamos una diferencia de potencial, tensión o voltaje en sus
extremos, como una batería, por ejemplo, el campo magnético que produce la corriente eléctrica
alrededor del conductor al circular a través del mismo, provocará que las líneas de fuerza o campo
magnético de los imanes lo rechacen. De esa forma el conductor se moverá hacia un lado o hacia otro,
en dependencia del sentido de circulación que tenga la corriente, provocando que rechace el campo
magnético y trate de alejarse de su influencia.
Cuando aplicamos una diferencia de potencial, tensión o voltaje a
un conductor y lo situamos dentro de las líneas de fuerza de un
campo magnético, como el de dos imanes, por ejemplo, éste será
rechazado hacia uno u otro lado, en dependencia del sentido de
dirección que tenga la corriente que fluye por el conductor.
El campo magnético que se crea alrededor del alambre de cobre o conductor cuando fluye la corriente
eléctrica, hace que éste se comporte también como si fuera un imán y en esa propiedad se basa el
principio de funcionamiento de los motores eléctricos.
En la actualidad la magnetita no se emplea como imán, pues se pueden fabricar imanes permanentes
artificiales de forma industrial a menor costo.
ELECTROMAGNETISMO
En 1820 el físico danés Hans Christian Oersted descubrió que entre el magnetismo y las cargas de la
corriente eléctrica que fluye por un conductor existía una estrecha relación.
Cuando eso ocurre, las cargas eléctricas o
electrones que se encuentran en movimiento en
esos momentos, originan la aparición de un campo
magnético tal a su alrededor, que puede desviar la
aguja de una brújula.
Si a ese solenoide le aplicamos una tensión o voltaje, desde el mismo momento que la corriente
comienza a fluir por las espiras del alambre de cobre, creará un campo magnético más intenso que el
que se origina en el conductor normal de un circuito eléctrico cualquiera cuando se encuentra
extendido, sin formar espiras.
Después, si a esa misma bobina con núcleo de aire le introducimos un trozo de metal como el hierro,
ese núcleo, ahora metálico, provocará que se intensifique el campo magnético y actuará como un imán
eléctrico (o electroimán), con el que se podrán atraer diferentes objetos metálicos durante todo el
tiempo que la corriente eléctrica se mantenga circulando por las espiras del enrollado de alambre de
cobre.
Cuando el flujo de corriente eléctrica que circula a través del enrollado de cobre cesa, el magnetismo
deberá desaparecer de inmediato, así como el efecto de atracción magnética que ejerce el núcleo de
hierro sobre otros metales. Esto no siempre sucede así, porque depende en gran medida de las
características del metal de hierro que se haya empleado como núcleo del electroimán, pues en
algunos casos queda lo que se denomina "magnetismo remanente" por un tiempo más o menos
prolongado después de haberse interrumpido totalmente el suministro de corriente eléctrica
METALES FERROMAGNÉTICOS
La mayoría de los cuerpos existentes en la naturaleza presentan una estructura molecular en la que
reina el más absoluto desorden y no se pueden magnetizar. Sin embargo existen también algunos
metales en los que sus átomos pueden actuar esporádicamente como imanes elementales,
alineándose como tales si se someten a la influencia de un campo magnético. Cuando eso ocurre se
magnetizan, convirtiéndose en un imán temporal, o en un imán permanente.
Los metales que se magnetizan con facilidad reciben el nombre de “paramagnéticos” y los que no se
magnetizan o son difíciles de magnetizar se denominan “diamagnéticos”.
Entre los “paramagnéticos” los metales más fáciles de magnetizar se denominan “ferromagnéticos”,
debido a que fue en el hierro (ferro) el metal en el que se detectó por primera vez esa propiedad. Pero
además del hierro se consideran también ferromagnéticos otros metales como el níquel, el cobalto y
algunos compuestos especiales.
La fuerza magnética de un electroimán se puede incrementar de varias formas, como por ejemplo: a)
añadiendo más espiras de alambre enrollado alrededor del núcleo metálico; b) incrementando el flujo
de corriente; c) elevando la tensión o voltaje aplicado al propio enrollado.
Hay metales que se pueden magnetizar de forma permanente y otros que sólo lo permiten de forma
transitoria cuando lo afecta un campo magnético cualquiera, ya sea procedente de un imán permanente
o de un electroimán. Los electroimanes generalmente pierden el magnetismo y regresan a su estado
original en cuanto se les saca del área de influencia de un campo magnético. No obstante, existen
algunos metales que demoran algún tiempo en perder el magnetismo. En esos casos se dice que al
metal le queda “magnetismo remanente”.
Los núcleos metálicos de los electroimanes pueden tener
diferentes tamaños y formas en dependencia del dispositivo donde
se vayan a utilizar.
Los electroimanes pueden ser de diferentes tamaños y formas según el uso al que se destinen. Los
más pequeños se emplean, por ejemplo, para construir timbres de aviso o alarma, relés para diferentes
funciones, interruptores automáticos de corriente, altavoces, cabezales de grabadoras de audio y vídeo,
cabezales de lectura-escritura de disquetes, etc. Los de mayor tamaño se emplean en grúas para
levantar metales o chatarra.
En Alemania y Japón existen trenes que funcionan por levitación magnética llamados “Maglev”. Esos
trenes emplean poderosos electroimanes que les permiten levantarse o “levitar” por encima de los
rieles, por lo que llegan a desarrollar velocidades de unos 500 kilómetros por hora (aproximadamente
300 millas por hora) pues al no tener casi contacto directo el cuerpo del tren con los rieles, no existe
prácticamente pérdidas de energía por fricción.
Bobina de núcleo
Bobina - Símbolo general.
variable.
Bobina de
Bobina con núcleo de ferrita.
accionamiento.
Los dispositivos más ampliamente utilizados para convertir la energía mecánica en eléctrica son los
generadores y las dinamos.
Los primeros generan corriente eléctrica alterna y los segundos, corriente eléctrica directa o continua.
Además, los generadores de corriente alterna pueden ser de dos tipos: unos para generar corriente
alterna monofásica y otros para generar corriente alterna trifásica.
Existen dispositivos eléctricos que hacen uso práctico de esta propiedad, entre los que se encuentran
los micrófonos denominados de cerámica, así como las cápsulas o unidad sellada que se emplean en
conjunto con los platos de los giradiscos (o tacadiscos). Estas cápsulas piezoeléctricas llevan acoplada
una aguja que al pasar por el surco de los discos de vinilo, reproducen la música, voz y sonidos que se
encuentran grabados en los mismos al convertir sus movimientos mecánicos en impulsos eléctricos.
INTRODUCCIÓN
Muchas personas en algún momento habrán tenido la oportunidad de ver la parte externa de motor de
gasolina (llamado también "motor de explosión" o "de combustión interna"); sin embargo, es muy
probable que también muchas de esas personas desconozcan su funcionamiento interno.
Cuando decidimos obtener la licencia para conducir un coche o cualquier otro vehículo automotor, en
algunos países se exige responder un test o examen en el que, precisamente, se incluyen algunas
preguntas relacionadas con el principio de funcionamiento de los motores de térmicos de combustión
interna, ya sean de gasolina o diésel.
Motor de gasolina de un coche o automóvil moderno.
No obstante, como simple curiosidad, quizás tú te hayas interesado también en conocer cómo funciona
un motor de gasolina y cuáles son las partes y piezas que lo integran, aunque entre tus proyectos a
más corto plazo no se encuentre, precisamente, obtener una licencia de conducción.
Un motor de gasolina constituye una máquina termodinámica formada por un conjunto de piezas o
mecanismos fijos y móviles, cuya función principal es transformar la energía química que proporciona la
combustión producida por una mezcla de aire y combustible en energía mecánica o movimiento.
Cuando ocurre esa transformación de energía química en mecánica se puede realizar un trabajo útil
como, por ejemplo, mover un vehículo automotor como un coche o automóvil, o cualquier otro
mecanismo, como pudiera ser un generador de corriente eléctrica.
En líneas generales los motores térmicos de combustión interna pueden ser de dos tipos, de acuerdo
con el combustible que empleen para poder funcionar:
De explosión o gasolina
De combustión interna diesel
Mientras que los motores de explosión utilizan gasolina (o gas, o también alcohol) como combustible,
los de combustión interna diesel emplean sólo gasoil (gasóleo).
Tanto los motores de gasolina como los diesel se pueden emplear para realizar iguales funciones; sin
embargo, cuando se requiere desarrollar grandes potencias, como la necesaria para mover una
locomotora, un barco o un generador de corriente eléctrica de gran capacidad de generación, se
emplean solamente motores de combustión interna diesel
En líneas generales la potencia eléctrica se define como la capacidad que tiene un aparato eléctrico
para realizar un trabajo o la cantidad de trabajo que el mismo realiza en unidad de tiempo. Su unidad
de medida es el watt (W). Sus múltiplos más empleados son el kilowatt (kW) y el megawatt (MW),
mientras el submúltiplo corresponde al miliwatt (mW).
Sin embargo, en los equipos que funcionan con corriente alterna y basados en el electromagnetismo,
como los motores y los transformadores, por ejemplo, coexisten tres tipos diferentes de potencia:
• Potencia activa
• Potencia reactiva
• Potencia aparente
Triángulo de potencias
que forman la potencia
activa, la potencia
reactiva y la potencia
aparente. El ángulo que
se aprecia entre la
potencia aparente y la
activa se denomina
coseno de "fi" o "factor
de potencia" y lo crea la
potencia reactiva. A
mayor potencia reactiva,
mayor será ese ángulo y
menos eficiente será el
equipo al que le
corresponda.
POTENCIA ACTIVA
La denominada “potencia activa” representa en realidad la “potencia útil”, o sea, la energía que
realmente se aprovecha cuando ponemos a funcionar un equipo eléctrico y realiza un trabajo. Por
ejemplo, la energía que entrega el eje de un motor cuando pone en movimiento un mecanismo o
maquinaria, la del calor que proporciona la resistencia de un calentador eléctrico, la luz que
proporciona una lámpara, etc.
Por otra parte, la “potencia activa” es realmente la “potencia contratada” en la empresa eléctrica y
que nos llega a la casa, la fábrica, la oficina o cualquier otro lugar donde se necesite a través de la red
de distribución de corriente alterna. La potencia consumida por todos los aparatos eléctricos que
utilizamos normalmente, la registran los contadores o medidores de electricidad que instala dicha
empresa para cobrar el total de la energía eléctrica consumida cada mes.
POTENCIA REACTIVA
La potencia reactiva es la consumen los motores, transformadores y todos los dispositivos o aparatos
eléctricos que poseen algún tipo de bobina o enrollado para crear un campo electromagnético. Esas
bobinas o enrollados que forman parte del circuito eléctrico de esos aparatos o equipos constituyen
cargas para el sistema eléctrico que consumen tanto potencia activa como potencia reactiva y de su
eficiencia de trabajo depende el factor de potencia. Mientras más bajo sea el factor de potencia,
mayor será la potencia reactiva consumida. Además, esta potencia reactiva no produce ningún trabajo
útil y perjudica la transmisión de la energía a través de las líneas de distribución eléctrica. La unidad de
medida de la potencia reactiva es el VAR y su múltiplo es el kVAR (kilovolt-amper-reactivo).
POTENCIA APARENTE
La potencia aparente o potencia total es la suma de la potencia activa y la aparente. Estas dos
potencias representan la potencia que se toma de la red de distribución eléctrica, que es igual a toda
la potencia que entregan los generadores en las plantas eléctricas. Estas potencias se transmiten a
través de las líneas o cables de distribución para hacerla llegar hasta los consumidores, es decir, hasta
los hogares, fábricas, industrias, etc.
Normalmente cuando la demanda o energía que consumimos durante un mes supera a la energía que
hemos contratado previamente en la empresa eléctrica, éstas penalizan al usuario con una multa o un
cobro superior al costo de los kilowatt que se estipulan en el contrato. Por tanto, la potencia
demandada no debe superar nunca a la potencia contrata
De acuerdo con la Ley de Ohm, para que exista un circuito eléctrico cerrado tiene que existir: 1.- una
fuente de fuerza electromotriz (FEM) o diferencia de potencial, es decir, una tensión o voltaje (V)
aplicado al circuito; 2.- el flujo de una intensidad de corriente ( I ) fluyendo por dicho circuito; 3.- una
carga, consumidor o resistencia conectada al mismo.
Sin embargo, un circuito eléctrico puede contener uno o varios tipos diferentes de resistencias
conectadas, entre las que se encuentran:
La reactancia capacitiva
es la oposición o
resistencia que ofrecen
al flujo de la corriente
eléctrica los capacitores
o condensadores. Esta
reactancia representa
una “carga capacitiva”
para el circuito de
corriente alterna donde
se encuentra conectada.
En la foto de la derecha
podemos ver varios
capacitores (o
condensadores) y filtros
conectados en la placa
de un circuito
electrónico en función
de cargas capacitivas
DESFASAJE DE LA CORRIENTE ALTERNA
La corriente ( I ) que
fluye por un circuito
eléctrico de corriente
alterna, así como la
tensión o voltaje (V)
aplicado al mismo, se
puede representar
gráficamente por
medio de dos
sinusoides, que sirven
para mostrar cada
una de las
magnitudes. Para un
circuito cerrado con
una carga resistiva
conectada al mismo,
tanto la sinusoide de
la corriente como la
del voltaje aplicado al
circuito, coincidirán
tanto en fase como
en frecuencia.
En un circuito con
carga resistiva, las
sinusoides de
intensidad "I" y
voltaje "V" de la
corriente alterna,
coinciden en fase y
frecuencia.
En un circuito de corriente
alterna con carga inductiva, la
sinusoide "I" de la intensidad
de la corriente, se atrasa con
respecto a la sinusoide "V" de
la tensión o voltaje .
Del mayor o menor retraso o adelanto que provoque un equipo eléctrico cualquiera en la corriente (I)
que fluye por un circuito, en relación con el voltaje o tensión (V), así será el factor de potencia o Cos
que tenga dicho equipo.
En un circuito eléctrico de corriente alterna se pueden llegar a encontrar tres tipos de potencias
eléctricas diferentes:
Cuando conectamos una resistencia (R) o carga resistiva en un circuito de corriente alterna, el trabajo
útil que genera dicha carga determinará la potencia activa que tendrá que proporcionar la fuente de
fuerza electromotriz (FEM). La potencia activa se representa por medio de la letra (P) y su unidad de
medida es el watt (W).
Los múltiplos más utilizados del watt son: el kilowatt (kW) y el megawatt (MW) y los submúltiplos, el
miliwatt (mW) y el microwatt ( W).
La fórmula matemática para hallar la potencia activa que consume un equipo eléctrico cualquiera
cuando se encuentra conectado a un circuito monofásico de corriente alterna es la siguiente:
De donde:
(En los dispositivos que poseen solamente carga resistiva, el factor de potencia es siempre igual a “1”,
mientras que en los que poseen carga inductiva ese valor será siempre menor de “1”).
Esta potencia la consumen los circuitos de corriente alterna que tienen conectadas cargas reactivas,
como pueden ser motores, transformadores de voltaje y cualquier otro dispositivo similar que posea
bobinas o enrollados. Esos dispositivos no sólo consumen la potencia activa que suministra la fuente de
FEM, sino también potencia reactiva.
La potencia reactiva o inductiva no proporciona ningún tipo de trabajo útil, pero los dispositivos que
poseen enrollados de alambre de cobre, requieren ese tipo de potencia para poder producir el campo
magnético con el cual funcionan. La unidad de medida de la potencia reactiva es el volt-ampere
reactivo (VAR).
La fórmula matemática para hallar la potencia reactiva de un circuito eléctrico es la siguiente:
De donde:
La potencia aparente (S), llamada también "potencia total", es el resultado de la suma geométrica de
las potencias activa y reactiva. Esta potencia es la que realmente suministra una planta eléctrica
cuando se encuentra funcionando al vacío, es decir, sin ningún tipo de carga conectada, mientras que
la potencia que consumen las cargas conectadas al circuito eléctrico es potencia activa (P).
La potencia aparente se representa con la letra “S” y su unidad de medida es el volt-ampere (VA). La
fórmula matemática para hallar el valor de este tipo de potencia es la siguiente:
De donde:
La potencia activa, por ejemplo, es la que proporciona realmente el eje de un motor eléctrico cuando
le está transmitiendo su fuerza a otro dispositivo mecánico para hacerlo funcionar.
Midamos en ese caso con un voltímetro la tensión o voltaje (V) que llega hasta los bornes del motor y
seguidamente, por medio de un amperímetro, la intensidad de corriente en ampere (A) que fluye por
el circuito eléctrico de ese motor. A continuación multipliquemos las cifras de los dos valores obtenidos
y el resultado de la operación será el valor de la potencia aparente (S), expresada en volt-ampere (VA)
que desarrolla dicho motor y no precisamente su potencia activa (P) en watt (W).
La cifra que se obtiene de la operación matemática de hallar el valor de la potencia aparente (S) que
desarrolla un dispositivo será siempre superior a la que corresponde a la potencia activa (P), porque al
realizar esa operación matemática no se está tomando en cuenta el valor del factor de potencia o
coseno de “fi” (Cos ).
FACTOR DE POTENCIA (I)
Triángulo de potencias
El llamado triángulo de potencias es la mejor forma de ver y comprender de forma gráfica qué es el
factor de potencia o coseno de “fi” (Cos ) y su estrecha relación con los restantes tipos de potencia
presentes en un circuito eléctrico de corriente alterna.
Como se podrá observar en el triángulo de la ilustración, el factor de potencia o coseno de “fi” (Cos )
representa el valor del ángulo que se forma al representar gráficamente la potencia activa (P) y la
potencia aparente (S), es decir, la relación existente entre la potencia real de trabajo y la potencia total
consumida por la carga o el consumidor conectado a un circuito eléctrico de corriente alterna. Esta
relación se puede representar también, de forma matemática, por medio de la siguiente fórmula:
El resultado de esta operación será “1” o un número fraccionario menor que “1” en dependencia del
factor de potencia que le corresponde a cada equipo o dispositivo en específico. Ese número responde
al valor de la función trigonométrica “coseno”, equivalente a los grados del ángulo que se forma entre
las potencias (P) y (S).
Si el número que se obtiene como resultado de la operación matemática es un decimal menor que “1”
(como por ejemplo 0,95), dicho número representará el factor de potencia correspondiente al defasaje
en grados existente entre la intensidad de la corriente eléctrica y la tensión o voltaje en el circuito de
corriente alterna.
Lo ideal sería que el resultado fuera siempre igual a “1”, pues así habría una mejor optimización y
aprovechamiento del consumo de energía eléctrica, o sea, habría menos pérdida de energía no
aprovechada y una mayor eficiencia de trabajo en los generadores que producen esa energía.
En los circuitos de resistencia activa, el factor de potencia siempre es “1”, porque como ya vimos
anteriormente en ese caso no existe desfasaje entre la intensidad de la corriente y la tensión o voltaje.
Pero en los circuitos inductivos, como ocurre con los motores, transformadores de voltaje y la mayoría
de los dispositivos o aparatos que trabajan con algún tipo de enrollado o bobina, el valor del factor de
potencia se muestra con una fracción decimal menor que “1” (como por ejemplo 0,8), lo que indica el
retraso o desfasaje que produce la carga inductiva en la sinusoide correspondiente a la intensidad de la
corriente con respecto a la sinusoide de la tensión o voltaje. Por tanto, un motor de corriente alterna
con un factor de potencia o Cos = 0,95 , por ejemplo, será mucho más eficiente que otro que
posea un Cos = 0,85 .
15º 0,97
30º 0,87
45º 0,71
60º 0,50
75º 0,26
El dato del factor de potencia de cada motor es un valor fijo, que aparece generalmente indicado en
una placa metálica pegada a su cuerpo o carcasa, donde se muestran también otros datos de interés,
como su tensión o voltaje de trabajo en volt (V), intensidad de la corriente de trabajo en amper (A) y su
consumo de energía eléctrica en watt (W) o kilowatt (kW).
Ya vimos anteriormente que la potencia de un motor eléctrico o de cualquier otro dispositivo que
contenga bobinas o enrollados se puede calcular empleando la siguiente fórmula matemática:
El resultado de esta operación matemática estará dada siempre en watt (W), por lo que para convertir
en kilowatt (kW) el valor obtenido, será necesario dividir primero la cifra resultante entre 1000.
Por otra parte, como el valor de (P) viene dado en watt, sustituyendo (P) en la fórmula anterior
podemos decir también que:
, por tanto
De donde:
El resultado de esta otra operación matemática será, igualmente, el valor de la corriente que fluye por
el circuito, en ampere (A).
Habíamos visto también que una carga capacitiva (compuesta por condensadores o capacitores)
conectada a un circuito eléctrico de corriente alterna provoca el adelantamiento de la sinusoide de
intensidad de la corriente con relación a la sinusoide de la tensión o voltaje. Esto produce un efecto de
desfasaje entre ambas magnitudes eléctricas, pero ahora en sentido inverso al desfasaje que provocan
las cargas inductivas.
Por tanto, cuando en la red de suministro
eléctrico de una industria existen muchos
motores y transformadores funcionando, y se
quiere mejorar el factor de potencia, será
necesario emplear bancos de capacitores
dentro de la propia industria, conectados
directamente a la red principal. En algunas
empresas grandes se pueden encontrar
también motores de corriente alterna del tipo
"sincrónicos" funcionando al vacío, es decir, sin
carga, para mejorar también el factor de
potencia.
De esa forma los capacitores, al actuar sobre la sinusoide de la corriente, produce el efecto contrario al
de la inductancia, impidiendo que la corriente (I) se atrase mucho en relación con el voltaje (V). Así se
tratará de que las sinusoides se pongan en fase y que el valor del factor de potencia se aproxime lo
más posible a “1”.
TEMAS RELACIONADOS:
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CONCEPTO DE ENERGÍA
Cuando conectamos un equipo o consumidor eléctrico a un circuito alimentado por una fuente de
fuerza electromotriz (F.E.M), como puede ser una batería, la energía eléctrica que suministra fluye por
el conductor, permitiendo que, por ejemplo, una bombilla de alumbrado, transforme esa energía en
luz y calor, o un motor pueda mover una maquinaria.
De acuerdo con la definición de la física, “la energía ni se crea ni se destruye, se transforma”. En el caso
de la energía eléctrica esa transformación se manifiesta en la obtención de luz, calor, frío, movimiento
(en un motor), o en otro trabajo útil que realice cualquier dispositivo conectado a un circuito eléctrico
cerrado.
La energía utilizada para realizar un trabajo cualquiera, se mide en “joule” y se representa con la letra
“J”.
POTENCIA ELÉCTRICA
Potencia es la velocidad a la que se consume la energía. Si la energía fuese un líquido, la potencia sería
los litros por segundo que vierte el depósito que lo contiene. La potencia se mide en joule por segundo
(J/seg) y se representa con la letra “P”.
Un J/seg equivale a 1 watt (W), por tanto, cuando se consume 1 joule de potencia en un segundo,
estamos gastando o consumiendo 1 watt de energía eléctrica.
La unidad de medida de la potencia eléctrica “P” es el “watt”, y se representa con la letra “W”
La forma más simple de calcular la potencia que consume una carga activa o resistiva conectada a un
circuito eléctrico es multiplicando el valor de la tensión en volt (V) aplicada por el valor de la intensidad
(I) de la corriente que lo recorre, expresada en ampere. Para realizar ese cálculo matemático se utiliza
la siguiente fórmula:
(Fórmula 1)
El resultado de esa operación matemática para un circuito eléctrico monofásico de corriente directa o
de corriente alterna estará dado en watt (W). Por tanto, si sustituimos la “P” que identifica la potencia
por su equivalente, es decir, la “W” de watt, tenemos también que: P = W, por tanto,
Si ahora queremos hallar la intensidad de corriente ( I ) que fluye por un circuito conociendo la
potencia en watt que posee el dispositivo que tiene conectado y la tensión o voltaje aplicada, podemos
despejar la fórmula anterior de la siguiente forma y realizar la operación matemática correspondiente:
(Fórmula 2)
Si observamos la fórmula 1 expuesta al inicio, veremos que el voltaje y la intensidad de la corriente que
fluye por un circuito eléctrico, son directamente proporcionales a la potencia, es decir, si uno de ellos
aumenta o disminuye su valor, la potencia también aumenta o disminuye de forma proporcional. De
ahí se deduce que, 1 watt (W) es igual a 1 ampere de corriente ( I ) que fluye por un circuito,
multiplicado por 1 volt (V) de tensión o voltaje aplicado, tal como se representa a continuación.
Veamos, por ejemplo, cuál será la potencia o consumo en watt de una bombilla conectada a una red de
energía eléctrica doméstica monofásica de 220 volt, si la corriente que circula por el circuito de la
bombilla es de 0,45 ampere.
P=V·I
P = 220 · 0,45
P = 100 watt
De igual forma, si queremos hallar la intensidad de la corriente que fluye por la bombilla conociendo su
potencia y la tensión o voltaje aplicada al circuito, podemos utilizar la fórmula 2, que vimos al
principio. Si realizamos la operación utilizando los mismos datos del ejemplo anterior, tendremos:
De acuerdo con esta fórmula, mientras mayor sea la potencia de un dispositivo o equipo eléctrico
conectado a un circuito consumiendo energía eléctrica, mayor será la intensidad de corriente que fluye
por dicho circuito, siempre y cuando el valor del voltaje o tensión se mantenga constante.
Normalmente las empresas que suministran energía eléctrica a la industria y el hogar, en lugar de
facturar el consumo en watt-hora, lo hacen en kilowatt-hora (kW-h). Si, por ejemplo, tenemos
encendidas en nuestra casa dos lámparas de 500 watt durante una hora, el reloj registrador del
consumo eléctrico registrará 1 kW-h consumido en ese período de tiempo, que se sumará a la cifra del
consumo anterior.
Una bombilla de 40 W consume o gasta menos energía que otra de 100 W. Por eso, mientras más
equipos conectemos a la red eléctrica, mayor será el consumo y más dinero habrá que abonar después
a la empresa de servicios a la que contratamos la prestación del suministro de energía eléctrica.
En el segundo caso obtenemos el mismo resultado elevando al cuadrado el valor del voltaje de la red
eléctrica y dividiéndolo a continuación por el valor en ohm ( ) que posee la resistencia de la carga
conectada.
Placa colocada al costado de un motor monofásico de corriente alterna, donde aparece, entre otros<
datos, su potencia en kilowatt (kW), o en C.V. (H.P.).
El consumo en watt (W) o kilowatt (kW) de cualquier carga, ya sea ésta una resistencia o un
consumidor cualquiera de corriente conectado a un circuito eléctrico, como pudieran ser motores,
calentadores, equipos de aire acondicionado, televisores u otro dispositivo similar, en la mayoría de los
casos se puede conocer leyéndolo directamente en una placa metálica ubicada, generalmente, en la
parte trasera de dichos equipos. En los motores esa placa se halla colocada en uno de sus costados y
en el caso de las bombillas de alumbrado el dato viene impreso en el cristal o en su base
Para calcular la potencia de algunos tipos de equipos que trabajan con corriente alterna, es necesario
tener en cuenta también el valor del factor de potencia o coseno de “phi” (Cos ) que poseen. En ese
caso se encuentran los equipos que trabajan con carga reactiva o inductiva, es decir, consumidores de
energía eléctrica que para funcionar utilizan una o más bobinas o enrollado de alambre de cobre, como
ocurre, por ejemplo, con los motores.
Las resistencias puras, como la de las bombillas de alumbrado incandescente y halógena, y los
calentadores eléctricos que emplean resistencia de alambre nicromo (NiCr), tienen carga activa o
resistiva y su factor de potencia es igual a “1”, que es el valor considerado ideal para un circuito
eléctrico; por tanto ese valor no se toma en cuenta a la hora de calcular la potencia de consumo de
esos dispositivos. Sin embargo, las cargas reactivas o inductivas, como la que poseen los motores
eléctricos, tienen un factor de potencia menor que “1” (generalmente su valor varía entre 0,85 y 0,98),
por lo cual la eficiencia de trabajo del equipo en cuestión y de la red de suministro eléctrico varía
cuando el factor se aleja mucho de la unidad, traduciéndose en un mayor gasto de energía y en un
mayor desembolso económico.
No obstante, tanto las industrias que tiene muchos motores eléctricos de corriente alterna trabajando,
así como las centrales eléctricas, tratan siempre que el valor del factor de potencia, llamado también
coseno de “fi” (Cos ), se acerque lo más posible a la unidad en los equipos que consumen carga
eléctrica reactiva.
Normalmente el valor correspondiente al factor de potencia viene señalado en una placa metálica
junto con otras características del equipo. En los motores eléctricos esa placa se encuentra situada
generalmente en uno de los costados, donde aparecen también otros datos de importancia, como el
consumo eléctrico en watt (W), voltaje de trabajo en volt (V), frecuencia de la corriente en hertz (Hz),
amperaje de trabajo en ampere (A), si es monofásico o trifásico y las revoluciones por minuto (rpm o
min-1) que desarrolla.
La fórmula para hallar la potencia de los equipos que trabajan con corriente alterna monofásica,
teniendo en cuenta su factor de potencia o Cos es la siguiente:
De donde:
Si queremos conocer la potencia que desarrolla un motor eléctrico monofásico, cuyo consumo de
corriente es de 10,4 ampere (A), posee un factor de potencia o Cos = 0,96 y está conectado a una red
eléctrica de corriente alterna también monofásica, de 220 volt (V), sustituyendo estos valores en la
fórmula anterior tendremos:
Como vemos, la potencia de ese motor eléctrico será de 2 196,48 watt. Si convertimos a continuación
los watt obtenidos como resultado en kilowatt dividiendo esa cifra entre 1 000, tendremos: 2196,48 ÷
1000 = 2,2 kW aproximadamente.
Múltiplos
Submúltiplos
Los países anglosajones utilizan como unidad de medida de la potencia el caballo de vapor (C.V.) o
Horse Power (H.P.) (caballo de fuerza).
TEMAS RELACIONADOS:
Para decir que existe un circuito eléctrico cualquiera, es necesario disponer siempre de tres
componentes o elementos fundamentales:
1. Una fuente (E) de fuerza electromotriz (FEM), que suministre la energía eléctrica necesaria en
volt.
3. Existencia de una resistencia o carga (R) en ohm, conectada al circuito, que consuma la
energía que proporciona la fuente de fuerza electromotriz y la transforme en energía útil, como
puede ser, encender una lámpara, proporcionar frío o calor, poner en movimiento un motor,
amplificar sonidos por un altavoz, reproducir imágenes en una pantalla, etc.
Izquierda: circuito eléctrico compuesto por una fuente de fuerza<
electromotriz (FEM), representada por una pila; un flujo de
corriente< (I) y una resistencia o carga eléctrica (R). Derecha: el
mismo circuito eléctrico representado de forma esquemática.
Si no se cuentan con esos tres componentes, no se puede decir que exista un circuito eléctrico.
Los circuitos pueden ser simples, como el de una bombilla de alumbrado o complejo como los que
emplean los dispositivos electrónicos.
La tensión que la fuente de energía eléctrica proporciona al circuito, se mide en volt y se representa
con la letra (V). La intensidad del flujo de la corriente (I), se mide en ampere y se representa con la letra
(A). La resistencia (R) de la carga o consumidor conectado al propio circuito, se mide en ohm y se
representa con la letra griega omega ( ). Estos tres componentes están muy íntimamente
relacionados entre sí y los valores de sus parámetros varían proporcionalmente de acuerdo con la Ley
de Ohm.
El cambio del parámetro de uno de ellos, implica el cambio inmediato de parámetro de los demás.
Las unidades de medidas del circuito eléctrico tienen también múltiplos y submúltiplos como, por
ejemplo, el kilovolt (kV), milivolt (mV), miliampere (mA), kilohm (k ) y megohm (M ).
El funcionamiento de un circuito eléctrico es siempre el mismo ya sea éste simple o complejo. El voltaje,
tensión o diferencia de potencial (V) que suministra la fuente de fuerza electromotriz (FEM) a un circuito
se caracteriza por tener normalmente un valor fijo. En dependencia de la mayor o menor resistencia en
ohm ( ) que encuentre el flujo de corriente de electrones al recorrer el circuito, así será su intensidad
en ampere (A).
Una vez que la corriente de electrones logra vencer la resistencia (R) que ofrece a su paso el
consumidor o carga conectada al circuito, retorna a la fuente de fuerza electromotriz por su polo
positivo. El flujo de corriente eléctrica o de electrones se mantendrá circulando por el circuito hasta
tanto no se accione el interruptor que permite detenerlo.
La tensión o voltaje de una fuente de fuerza electromotriz (FEM), depende de las características que
tenga cada una de ellas en particular. Existen equipos o dispositivos cuyos circuitos se diseñan para
trabajar con voltajes muy bajos, como los que emplean baterías, mientras otros se diseñan para que
funcionen conectados en un enchufe de la red eléctrica industrial o doméstica.
Cualquier circuito de alumbrado, motor, equipo electrodoméstico, aparato electrónico, etc., ofrece siempre una mayor
o menor resistencia al paso de la corriente, por lo que al conectarse a una fuente de fuerza electromotriz se considera
como una carga o consumidor de energía eléctrica.
La resistencia que ofrece un consumidor al flujo de la corriente de electrones se puede comparar con lo que ocurre
cuando los tubos de una instalación hidráulica sufren la reducción de su diámetro interior debido a la acumulación de
sedimentos. Al quedar reducido su diámetro, el fluido hidráulico encuentra más resistencia para pasar, disminuyendo
el caudal que fluye por su interior.
De la misma forma, mientras más alto sea el valor en ohm de una resistencia o carga conectada en el circuito
eléctrico, la circulación de electrones o amperaje de la corriente eléctrica disminuye, siempre y cuando la tensión o
voltaje aplicado se mantenga constante.
En un circuito eléctrico de corriente directa o continua, como el que proporciona una pila, batería, dinamo,
generador, etc., el flujo de corriente de electrones circulará siempre del polo negativo de la fuente de fuerza
electromotriz (FEM) al polo positivo de la propia fuente.
En los circuitos de corriente alterna que proporcionan los generadores de las centrales eléctricas, por ejemplo, la
polaridad y el flujo de la corriente cambia constantemente de sentido tantas veces en un segundo como frecuencia
posea.
En América la frecuencia de la corriente alterna es de 60 ciclos o hertz (Hz) por segundo, mientras que en Europa
es de 50 Hz. No obstante, tanto para la corriente directa como para la alterna, el sentido del flujo de la corriente de
electrones será siempre del polo negativo al polo positivo de la fuente de FEM.
Para que un circuito eléctrico se considere completo, además de incluir la imprescindible tensión o voltaje que
proporciona la fuente de FEM y tener conectada una carga o resistencia, generalmente se le incorpora también
otros elementos adicionales como, por ejemplo, un interruptor que permita que al cerrarlo circule la corriente o al
abrirlo deje de circular, así como un fusible que lo proteja de cortocircuitos.
1. Fuente de fuerza electromotriz (batería). 2. Carga o resistencia (lámpara). 3. Flujo de la corriente< eléctrica.
4. Interruptor. 5. Fusible.
EL CORTOCIRCUITO
Si por casualidad en un circuito eléctrico unimos o se unen accidentalmente los extremos o cualquier parte metálica
de dos conductores de diferente polaridad que hayan perdido su recubrimiento aislante, la resistencia en el circuito
se anula y el equilibrio que proporciona la Ley de Ohm se pierde.
Para proteger los circuitos eléctricos de los “cortocircuitos” existen diferentes dispositivos de protección. El más
común es el fusible. Este dispositivo normalmente posee en su interior una lámina metálica o un hilo de metal fusible
como, por ejemplo, plomo.
Cuando el fusible tiene que soportar la elevación brusca de una corriente en ampere, superior a la que puede resistir
en condiciones normales de trabajo, el hilo o la lámina se funde y el circuito se abre inmediatamente, protegiéndolo
de que surjan males mayores. El resultado de esa acción es similar a la función que realiza un interruptor, que
cuando lo accionamos deja de fluir de inmediato la corriente.
Diferentes tipos de fusibles comparados su tamaño con una moneda de un euro. De izquierda a derecha, fusible de
cristal con un fino alambre en su interior que se funde cuando ocurre un cortocircuito. A continuación un fusible de
cerámica. A su lado se puede observar la lámina fusible que contiene en su interior. Le sigue un fusible de cerámica
tipo tapón con rosca y lámina de plomo en su interior. Finalmente un cartucho de cerámica empleado para soportar
corrientes más altas que los anteriores.
Cuando los circuitos están protegidos por un diferencial y por interruptores automáticos, una vez que queda resuelta
la avería que ocasionó que se abriera el circuito, solamente será necesario accionar su palanquita, tal como se hace
con cualquier interruptor común, y se restablecerá de nuevo el suministro de corriente.
Tanto los fusibles como los dispositivos automáticos se ajustan de fábrica para trabajar a una tensión o voltaje y a
una carga en ampere determinada, para lo cual incorporan un dispositivo térmico que abre el mecanismo de
conexión al circuito cuando la intensidad de la corriente sobrepasa los límites previamente establecidos.
Se debe aclarar que las tensiones o voltajes que suministran los equipos o dispositivos que trabajan con:
< una red eléctrica industrial o doméstica, la cosa cambia, pues un “shock” eléctrico que se reciba por
descuido, más conocido como "calambrazo" o "corrientazo", puede llegar a electrocutar a una persona y
.- Excesivas todas las precauciones que se tomen cuando asumamos la tarea de realizar una reparación.
.- En el circuito eléctrico de la casa.
La primera regla que nunca se debe violar antes de acometer un trabajo de electricidad es cortar el suministro
eléctrico accionando manualmente el dispositivo principal de entrada de la corriente a la casa, sea éste un
diferencial, un interruptor automático, un interruptor de cuchillas con fusibles o cualquier otro mediante el cual se
pueda interrumpir el paso de la corriente eléctrica hacia el resto de la casa.
No obstante, siempre se debe verificar con una lámpara neón si realmente no llega ya corriente al lugar donde
vamos a trabajar, porque en ocasiones hay líneas eléctricas divididas por secciones, por lo que al desconectar una
el resto queda todavía con corriente.
Cuando trabajamos con corriente eléctrica nunca está de más tomar el máximo de precauciones:
Siempre es recomendable comprobar después que hayamos desconectado la línea de suministro eléctrico, que no
llega ya la corriente al lugar donde vamos a trabajar utilizando para ello una lámpara neón, como se puede apreciar
en la foto.
En este ejemplo la lámpara neón se encuentra incorporada dentro del cabo plástico de un destornillador.
Si al tocar cualquier punto de conexión o extremo de un cable desnudo con la punta del destornillador se enciende
la lámpara, será una señal de que ahí hay corriente eléctrica todavía.
Para que la lámpara se encienda cuando hay corriente, debemos tocar también con el dedo índice el
extremo metálico del mango del destornillador.
Pero si, además, se trata de un equipo electrónico, sobre todo un televisor, habrá que esperar varios minutos
antes de abrir la caja, porque en esos equipos existen determinados puntos o conexiones en los circuitos
correspondientes al tubo de rayos catódicos (pantalla), que conservan una carga de tensión o voltaje muy alto,
pudiendo electrocutar a una persona si se tocan accidentalmente antes de que los filtros electrolíticos se
autodescarguen por completo.
TEMAS RELACIONADOS
Qué es el voltaje
Qué es la corriente eléctrica
Qué es la corriente alterna
Qué es la corriente directa
Qué es la Ley de Ohm
Las cargas eléctricas en un circuito cerrado fluyen del polo negativo al polo positivo de la propia fuente< de
fuerza electromotriz.
La diferencia de potencial entre dos puntos de una fuente de FEM se manifiesta como la acumulación de< cargas
eléctricas negativas (iones negativos o aniones), con exceso de electrones en el polo negativo (–)< y la acumulación
de cargas eléctricas positivas (iones positivos o cationes), con defecto de electrones< en el polo positivo (+) de la
propia fuente de FEM.
A la izquierda podemos apreciar la estructura completa de un átomo de cobre (Cu) en estado "neutro",< con un solo
electrón girando en su última órbita y a la derecha un "ión" cobre, después que el átomo ha< perdido el único
electrón que posee en su órbita más externa. Debido a que en esas condiciones la< carga positiva de los
protones supera a las cargas negativas de los electrones que aún continúan< girando en el resto de las órbitas,
el ión se denomina en este caso "catión", por tener carga positiva.<
En otras palabras, el voltaje, tensión o diferencia de potencial es el impulso que necesita una carga eléctrica para
que pueda fluir por el conductor de un circuito eléctrico cerrado. Este movimiento de las cargas eléctricas por el
circuito se establece a partir del polo negativo de la fuente de FEM hasta el polo positivo de la propia fuente.
Medición de la tensión o voltaje
Para medir tensión o voltaje existente en una fuente de fuerza electromotriz (FEM) o e un circuito eléctrico, es
necesario disponer de un instrumento de medición llamado voltímetro, que puede ser tanto del del tipo analógico
como digital.
El voltímetro se instala de forma paralela en relación con la fuente de suministro de energía eléctrica. Mediante un
multímetro o “tester” que mida voltaje podemos realizar también esa medición.
Los voltajes bajos o de baja tensión se miden en volt y se representa por la letra (V), mientras que los voltajes
medios y altos (alta tensión) se miden en kilovolt, y se representan por las iniciales (kV).
Alta tensión. Se emplea para transportar altas tensiones a grandes distancias, desde las centrales generadoras
hasta las subestaciones de transformadores. Su transportación se efectúa utilizando gruesos cables que cuelgan de
grandes aisladores sujetos a altas torres metálicas. Las altas tensiones son aquellas que superan los 25 kV
(kilovolt).
Media tensión. Son tensiones mayores de 1 kV y menores de 25 kV. Se emplea para transportar tensiones medias
desde las subestaciones hasta las subestaciones o bancos de transformadores de baja tensión, a partir de los
cuales se suministra la corriente eléctrica a las ciudades. Los cables de media tensión pueden ir colgados en torres
metálicas, soportados en postes de madera o cemento, o encontrarse soterrados, como ocurre en la mayoría de las
grandes ciudades.
Baja tensión. Tensiones inferiores a 1 kV que se reducen todavía más para que se puedan emplear en la industria,
el alumbrado público y el hogar. Las tensiones más utilizadas en la industria son 220, 380 y 440 volt de corriente
alterna y en los hogares entre 110 y 120 volt para la mayoría de los países de América y 220 volt para Europa.
Hay que destacar que las tensiones que se utilizan en la industria y la que llega a nuestras casas son alterna (C.A.),
cuya frecuencia en América es de 60 ciclos o hertz (Hz), y en Europa de 50 ciclos o hertz.
OTROS DATOS
Aunque desde hace años el Sistema Internacional de Medidas (SI) estableció oficialmente como “volt” el nombre
para designar la unidad de medida del voltaje, tensión eléctrica o diferencia de potencial, en algunos países de
habla hispana se le continúa llamando “voltio”.
El volt recibe ese nombre en honor al físico italiano Alessandro Volta (1745 – 1827), inventor de la pila eléctrica
conocida como “pila de Volta”, elemento precursor de las actuales pilas y baterías eléctricas.
LA CORRIENTE ELÉCTRICA
Lo que conocemos como corriente eléctrica no es otra cosa que la circulación de cargas o electrones a través de un
circuito eléctrico cerrado, que se mueven siempre del polo negativo al polo positivo de la fuente de suministro de
fuerza electromotriz (FEM).
En un circuito eléctrico cerrado la corriente circula siempre del polo negativo al polo positivo de la
fuente de fuerza electromotriz. (FEM),
Quizás hayamos oído hablar o leído en algún texto que el sentido convencional de circulación de la corriente
eléctrica por un circuito es a la inversa, o sea, del polo positivo al negativo de la fuente de FEM.
Ese planteamiento tiene su origen en razones históricas y no a cuestiones de la física y se debió a que en la época
en que se formuló la teoría que trataba de explicar cómo fluía la corriente eléctrica por los metales, los físicos
desconocían la existencia de los electrones o cargas negativas.
Al descubrirse los electrones como parte integrante de los átomos y principal componente de las cargas eléctricas,
se descubrió también que las cargas eléctricas que proporciona una fuente de FEM (Fuerza Electromotriz), se
mueven del signo negativo (–) hacia el positivo (+), de acuerdo con la ley física de que "cargas distintas se atraen y
cargas iguales se rechazan".
Debido al desconocimiento en aquellos momentos de la existencia de los electrones, la comunidad científica acordó
que, convencionalmente, la corriente eléctrica se movía del polo positivo al negativo, de la misma forma que
hubieran podido acordar lo contrario, como realmente ocurre.
No obstante en la práctica, ese “error histórico” no influye para nada en lo que al estudio de la corriente eléctrica se
refiere.
En la práctica, los dos tipos de corrientes eléctricas más comunes son: corriente directa (CD) o continua y corriente
alterna (CA). La corriente directa circula siempre en un solo sentido, es decir, del polo negativo al positivo de la
fuente de fuerza electromotriz (FEM) que la suministra.
Esa corriente mantiene siempre fija su polaridad, como es el caso de las pilas, baterías y dinamos.
Gráfico de una corriente directa (C.D.) o continua Gráfico de la sinusoide que posee una
(C.C.). corriente alterna (C.A.).
La corriente alterna se diferencia de la directa en que cambia su sentido de circulación periódicamente y, por tanto,
su polaridad.
Esto ocurre tantas veces como frecuencia en hertz (Hz) tenga esa corriente.
La corriente alterna es el tipo de corriente más empleado en la industria y es también la que consumimos en
nuestros hogares.
La corriente alterna de uso doméstico e industrial cambia su polaridad o sentido de circulación 50 ó 60 veces por
segundo, según el país de que se trate. Esto se conoce como frecuencia de la corriente alterna.
En los países de Europa la corriente alterna posee 50 ciclos o hertz (Hz) por segundo de frecuencia, mientras que
los en los países de América la frecuencia es de 60 ciclos o hertz.
OTROS DATOS
Aunque desde hace años el Sistema Internacional de Medidas (SI) estableció oficialmente como “ampere” el
nombre para designar la unidad de medida del amperaje o intensidad de la corriente eléctrica, en algunos países de
habla hispana se le continúa llamando “amperio”.
El ampere recibe ese nombre en honor al físico y matemático francés André-Marie Ampère (1775 – 1836), quién
demostró que la corriente eléctrica, al circular a través de un conductor, producía un campo magnético a su
alrededor.
La característica principal de una corriente alterna es que durante un instante de tiempo un polo es negativo y el otro
positivo, mientras que en el instante siguiente las polaridades se invierten tantas veces como ciclos o hertz por
segundo posea esa corriente. No obstante, aunque se produzca un constante cambio de polaridad, la corriente
siempre fluirá del polo negativo al positivo, tal como ocurre en las fuentes de FEM que suministran corriente directa.
Veamos un ejemplo práctico que ayudará a comprender mejor el concepto de corriente alterna:
Si hacemos que la pila del ejemplo anterior gire a una determinada velocidad, se producirá un cambio constante de
polaridad en los bornes donde hacen contacto los dos polos de dicha pila. Esta acción hará que se genere una
corriente alterna tipo pulsante, cuya frecuencia dependerá de la cantidad de veces que se haga girar la manivela a
la que está sujeta la pila para completar una o varias vueltas completas durante un segundo.
En este caso si hacemos una representación gráfica utilizando un eje de coordenadas para la tensión o voltaje y
otro eje para el tiempo en segundos, se obtendrá una corriente alterna de forma rectangular o pulsante, que parte
primero de cero volt, se eleva a 1,5 volt, pasa por “0” volt, desciende para volver a 1,5 volt y comienza a subir de
nuevo para completar un ciclo al pasar otra vez por cero volt.
Si la velocidad a la que hacemos girar la pila es de una vuelta completa cada segundo, la frecuencia de la corriente
alterna que se obtiene será de un ciclo o hertz por segundo (1 Hz). Si aumentamos ahora la velocidad de giro a 5
vueltas por segundo, la frecuencia será de 5 ciclos o hertz por segundo (5 Hz). Mientras más rápido hagamos girar
la manivela a la que está sujeta la pila, mayor será la frecuencia de la corriente alterna pulsante que se obtiene.
Seguramente sabrás que la corriente eléctrica que llega a nuestras casas para hacer funcionar las luces, los
equipos electrodomésticos, electrónicos, etc. es, precisamente, alterna, pero en lugar de pulsante es del tipo
sinusoidal o senoidal.
En Europa la corriente alterna que llega a los hogares es de 220 volt y tiene una frecuencia de 50 Hz, mientras que
en la mayoría de los países de América la tensión de la corriente es de 110 ó 120 volt, con una frecuencia de 60 Hz.
La forma más común de generar corriente alterna es empleando grandes generadores o alternadores ubicados en
plantas termoeléctricas, hidroeléctricas o centrales atómicas.
La corriente alterna (C.A.)
Rectangular o pulsante
Triangular
Diente de sierra
Sinusoidal o senoidal
(A) Onda rectangular o pulsante. (B) Onda triangular. (C) Onda diente de sierra.
(D) Onda sinusoidal o senoidal.
Cualquier corriente alterna puede fluir a través de diferentes dispositivos eléctricos, como pueden ser resistencias,
bobinas, condensadores, etc., sin sufrir deformación.
La onda con la que se representa gráficamente la corriente sinusoidal recibe ese nombre porque su forma se
obtiene a partir de la función matemática de seno.
En la siguiente figura se puede ver la representación gráfica de una onda sinusoidal y las diferentes partes que la
componen:
De donde:
A= Amplitud de onda
P= Pico o cresta
N= Nodo o valor cero
V= Valle o vientre
T= Período
Amplitud de onda: máximo valor que toma una corriente eléctrica. Se llama también valor de pico o valor de cresta.
Período: tiempo en segundos durante el cual se repite el valor de la corriente. Es el intervalo que separa dos puntos
sucesivos de un mismo valor en la sinusoide. El período es lo inverso de la frecuencia y, matemáticamente, se
representa por medio de la siguiente fórmula:
T=1/F
Como ya se vio anteriormente, la frecuencia no es más que la cantidad de ciclos por segundo o hertz (Hz), que
alcanza la corriente alterna. Es el inverso del período y, matemáticamente, se representa de la manera siguiente:
F=1/T
CORRIENTE DIRECTA o CONTINUA
La corriente directa (CD) o corriente continua (CC) es aquella cuyas cargas eléctricas o electrones fluyen siempre en el mi
sentido en un circuito eléctrico cerrado, moviéndose del polo negativo hacia el polo positivo de una fuente de fue
electromotriz (FEM), tal como ocurre en las baterías, las dinamos o en cualquier otra fuente generadora de ese tipo de corri
eléctrica.
Fuentes suministradoras de corriente directa o continua. A la izquierda, una batería de las comúnmente utilizada
en los coches y todo tipo de vehículo motorizado. A la derecha, pilas de amplio uso, lo mismo en linternas que en
aparatos y dispositivos eléctricos y electrónicos.
Es importante conocer que ni las baterías, ni los generadores, ni ningún otro dispositivo similar crea cargas
eléctricas pues, de hecho, todos los elementos conocidos en la naturaleza las contienen, pero para establecer el
flujo en forma de corriente eléctrica es necesario ponerlas en movimiento.
El movimiento de las cargas eléctricas se asemeja al de las moléculas de un líquido, cuando al ser impulsadas
por una bomba circulan a través de la tubería de un circuito hidráulico cerrado.
Las cargas eléctricas se pueden comparar con el líquido contenido en la tubería de una instalación hidráulica.
Si la función de una bomba hidráulica es poner en movimiento el líquido contenido en una tubería, la función de la
tensión o voltaje que proporciona la fuente de fuerza electromotriz (FEM) es, precisamente, bombear o poner en
movimiento las cargas contenidas en el cable conductor del circuito eléctrico.
Los elementos o materiales que mejor permiten el flujo de cargas eléctricas son los metales y reciben el nombre
de “conductores”.