Técnicas de la
terapia cognitiva.
Técnicas
de la
terapia
cognitiva.
Introducción.
La Terapia Cognitiva utiliza técnicas cognitivas, conductuales y emotivas para
promover el cambio de los esquemas, distorsiones cognitivas y pensamientos
automáticos. Muchas de las técnicas que utiliza, fundamentalmente las
conductuales y emotivas, forman parte del repertorio habitual de la Terapia de
conducta aunque su aplicación tiene como principal objetivo la modificación de
cogniciones en lugar de conductas
La Terapia Cognitivo Conductual utiliza un amplio cuerpo de técnicas, terapias y
procedimientos de intervención psicológica para el tratamiento de los diversos
problemas y trastornos psicológicos que pueden afectar al individuo en su
interacción con diversos contextos, pero también para el desarrollo y optimización
de las potencialidades y habilidades del individuo, favoreciendo así su adaptación
al entorno y el incremento de la calidad de vida.
La diversidad que atiende este conjunto de estrategias terapéuticas permiten el
diseño creativo de programas de tratamiento para los problemas más novedosos,
resistentes, particulares o con las presentaciones clínicas más complicadas. Es
evidente, que la materialización de todo el potencial terapéutico de la Terapia
Cognitivo Conductual requiere un profundo conocimiento de sus desarrollos
tecnológicos y una amplia experiencia en su aplicación. Solo de esta forma es
posible lograr establecer qué tipo de terapeuta, con qué tipo de problema y con
qué tipo de procedimiento y entrenamiento concreto, puede conseguir
determinados resultados terapéuticos.
Índice.
Técnicas conductuales.
Las técnicas conductuales se consideran herramientas que permiten realizar al
paciente experimentos mediante los cuales pueda probar la validez de sus
hipótesis o creencias. El hecho de hacer cosas que antes no hacía, porque creía
negativamente en sus emociones, motivación y conducta. La aplicación de las
técnicas cognitivas exige un mínimo de funcionamiento conductual. Cuando éste
no existe, se instaura mediante la aplicación de técnicas conductuales. Estas
técnicas permiten que el paciente inicie acciones que le ayuden sentimientos de
bienestar.
Programación de actividades.
Es una de las estrategias terapéuticas más importantes en Terapia Cognitiva.
Durante la sesión, terapeuta y paciente van programando las actividades diarias
que realizará el paciente, utilizando una jerarquías es que el paciente se perciba
capaz de controlar su tiempo y realizar algunas actividades, el programa que se
establezca ha de ser realista para que pueda llevarlo a cabo y obtener pruebas a
favor de su capacidad. Si se presentan para el paciente, se pueden producir
efectos contraproducentes ya que la no realización de las actividades
programadas pueden servir para demostrarle, precisamente, su incapacidad.
La programación y el registro de actividades diarias sirven, en el caso de
pacientes depresivos, para poner a prueba la creencia de que no pueden hacer
nada. Las actividades realizadas, por pequeñas que sean, permiten al terapeuta
tener una base para refutar las creencias de incapacidad absoluta. Al mismo
tiempo, ya que al realizar la programación se procura elegir aquellas actividades
que, aunque sea en grado mínimo, proporcionen algún tipo de agrado al cliente, la
satisfacción asociada a actividades concretas va sensibilizando al paciente hacia
sentimientos de bienestar. Esto permite contrarrestar sus creencias de que es
incapaz de experimentar satisfacción, incrementando la probabilidad de repetir las
actividades que le hacen sentir mejor.
En cada una de las tareas o actividades que realiza el paciente se le pide que
evalúe, en una escala de 0 a 5 puntos, el grado de dominio y agrado que ha
experimentado al llevarla a cabo. En el caso de personas con problemas de
ansiedad, el grado de dominio y el nivel de ansiedad o malestar. En los pacientes
con ansiedad, la programación y el registro de actividades diarias permiten poner
a prueba las creencias básicas de que algo peligroso o amenazante le va a ocurrir,
no podrá afrontarlo y los demás no le podrán ayudar.
Ejemplo: hacer registro y anotar las actividades diarias de la semana en el trabajo.
Role-playing.
Dependiendo el tipo de terapia, la técnica se desarrollará de maneras distintas. Sin
embargo, sí se pueden reconocer en todo un elemento común:
El role-playing recrea una situación —imaginaria o real— que permite que el
paciente experimente diferentes posibilidades y encuentre, a partir de esta
experiencia, la solución a sus conflictos. Se puede dar tanto a través del relato
verbal —en terapias como la gestáltica, sistémica, cognitiva— como a partir de
una actuación o representación dramática —en el caso del psicodrama.
Las simulaciones del role-playing constituyen situaciones de aprendizaje de gran
valor educativo. En ellas, se evalúa la capacidad de cada individuo para tomar
decisiones y sirve para desarrollar la empatía y la comprensión. Además, por la
versatilidad que implica esta técnica, permite adaptarla a contextos variables. Al
no requerir un aprendizaje o formación previa, puede ser llevado a cabo en grupos
de adultos o de niños, entre personas sanas o enfermas. Solo se necesita
imaginación y el valor de intentarlo. En algunos casos, esta técnica sirve para
preparar a los individuos para afrontar situaciones nuevas y complicadas, esto
facilita su aplicación en diversos espacios y disciplinas. En el cuadro que sigue te
mostramos algunas
Objetivos.
Exteriorización de conductas, pensamientos y emociones que el participante no
manifestaría normalmente.
Nuevas perspectivas para ver el mundo.
Comprensión y aceptación de otros puntos de vista, necesidades, conductas, etc.
Descubrimientos de nuevas respuestas, recursos o soluciones ante diversas
situaciones que impliquen conflictos, temores o frustraciones.
Facilitar la aceptación, resolución e integración de sentimientos o deseos
contradictorios.
Promueve la creatividad, la empatía, la autoconciencia y la creación grupal.
Ayuda al desarrollo de habilidades cognitivas y sociales.
Permite analizar las interacciones interpersonales en situaciones “de
entrenamiento” que se podrían aplicar luego.
Ejemplo de role playing en el aula, en concreto para los estudiantes de derecho,
sería simular un juicio real con el objetivo de mejorar sus habilidades y asimilar
conceptos. Tras la actividad, los alumnos pueden analizar y comentar los actos
representados en un debate.
Asignación gradual de tareas.
Esta técnica se utiliza con pacientes que se sienten tan deprimidos y sin
esperanza o bien ansiosos que no pueden empezar una tarea demandante o
compleja. El terapeuta ayuda al paciente a “romper” la tarea en pequeños pasos o
componentes. Se le pide al paciente que entonces realice un paso de estos a la
vez.
Por ejemplo, el paciente que se siente paralizado por el pensamiento de que tiene
que hacer un curriculum puede utilizar esta técnica, primero se le puede pedir que
escriba el nombre de alguna compañía en la que trabajaba o trabaja. Cuando esto
está hecho se le pide que escriba más nombres, una vez hecho esto puede
empezar a escribir las fechas en las que ha laborado. Cuando haya tenido éxito
haciendo estas simples tareas, se le puede guiar al paciente a que realice tareas
de mayor complejidad, como escribir una gran parte del curriculum.
Estas actividades comienzan en sesión (especialmente con pacientes
severamente deprimidos) pero se extienden como tarea para el hogar. En general
los pacientes en el transcurso empiezan a sentirse menos desesperanzados y se
sienten menos presionados y más motivados cuando descubren que pueden tener
éxito si abordan las tareas en pequeños pasos. En la mayoría de los casos
después de aplicar la técnica continuamente los pacientes logran completar
muchas de sus actividades por ellos mismos.
Resolución de problemas.
La técnica en resolución de problemas es útil para ayudar a los pacientes a salir
del “estancamiento” cuando se enfrentan a tareas o problemas que parecen
demasiado para ellos. Los pasos involucrados en la resolución de problemas son.
Definir el problema, definir objetivos, lluvia de ideas, evaluar soluciones posibles,
seleccionar una solución, definir y trabajar sobre los pasos para poder abordar la
solución, ensayo cognitivo, implementar la solución , evaluar el resultado.
Definir el problema. Los problemas deben estar definidos en términos concretos.
Por ejemplo, en vez de “estoy infeliz y solo” el problema del paciente debe estar
definido como “no tengo a nadie a quien hablarle para hacer planes”.
Definir objetivos. Los objetivos deben ser concretos. Por ejemplo, “Hacer dos
amigos con quien pueda salir”.
Lluvia de ideas. Los pacientes muy a menudo se limitan en el rango de posibles
soluciones, o inmediatamente descartan alternativas de solución porque piensan
que estas tienen un potencial alto de generar problemas. Para tratar evitar esta
tendencia, se le pide al paciente que escriba el mayor número posible de
soluciones, todas las que se le ocurran, evitando hacer un juicio previo sobre
estas. Se les motiva a que escriban incluso las soluciones que puedan parecer
extremas o fuera de lugar, haciendo que se sientan libres de generar cualquier tipo
de solución.
Evaluar posibles soluciones. Cada solución posible debe ser considerada. Lista de
“pros” y “contras” debe hacerse de cada solución. Las distorsiones cognitivas a
cerca de los “pros” deben ser evaluados y en su defecto modificados a través de
las técnicas cognitivas estándar.
Seleccionar una solución. A continuación se le pide al paciente que seleccione la
solución que le parezca tiene el mayor número de ventajas en contraste con las
desventajas.
Definir y trabajar sobre los pasos para abordar la solución. Si la solución propuesta
requiere de muchos pasos, estos deben estar bien especificados. Los pacientes
deben ser motivados a realizar un paso a la vez, para que no sientan que la
situación los sobrepasa. (Ver asignación de tareas de forma gradual).
Ensayo cognitivo. Se le pide a los pacientes que ensayen imaginariamente los
pasos que se llevaran a cabo al completar la tarea. Cualquier problema posible
que pueda salir a la luz debe ser discutido. Las distorsiones cognitivas que puedan
interferir deben ser evaluadas y en su caso modificadas. Si la solución propuesta
incluye la interacción de otras personas, el manejo de role play con el terapeuta
puede ser muy útil.
Implementar la solución. Se le asigna al paciente que complete la solución
específica definida como tarea.
Evaluar el resultado. ¿Se logró el objetivo? Si no, ¿por qué no?, si el paciente
fracasa en la realización de la tarea específica, las razones deben ser exploradas.
Cualquier bloqueo encontrado en el camino debe ser explorado. Cualquier
distorsión cognitiva debe ser manejada. Si el paciente logra llevar a cabo la tarea,
pero al final no logró su objetivo deseado, el paciente debe regresar al paso 5 y
seleccionar otra solución. Este ciclo continua hasta que el problema queda
resuelto. En algunos casos, ninguna solución funciona; en estos casos, se
necesita reconsiderar los objetivos.
Ejemplo: ayudar al paciente a identificar el problema y buscar soluciones.
Técnica de afrontamiento.
Además de las anteriormente indicadas se utilizan otras muchas técnicas
conductuales según el trastorno objeto de tratamiento,
o Técnicas de control de estímulos: Se utilizan, para aliviar las dificultades de
sueño que suelen presentar en los trastornos de ansiedad y depresión.
Incluye inducir los estímulos que interfieren en el sueño incrementar los que
lo inducen no tomar café por la tarde/noche, no trabajar o realizar
actividades estimulantes, tratar de ir a la cama a la misma hora, hacer
ejercicios de relajación antes de acostarse o en la cama, evitar rumiaciones
sobre problemas o preocupaciones han ocurrido durante el día, tratar de
alejarlos con distracciones sobre acontecimientos agradables, etc.).
o Relajación como estrategia de coping. Es decir, utilizar la relajación para
poder reducir la ansiedad que interfiere con el afrontamiento adecuado de
una situación particular.
o Exposición graduada a las situaciones temidas o evitadas,
fundamentalmente en pacientes con problemas de ansiedad. La exposición
se puede realizar mediante Desensibilización Sistemática en la
imaginación, o exposición in vivo, estableciéndose previamente la jerarquía
de situaciones según el nivel de dificultad. La exposición es la técnica
conductual más importante para el tratamiento de los trastornos de
ansiedad, está basada en el principio de que la ansiedad se mantiene por la
evitación al estímulo que causa miedo. La esencia de la exposición es que
el paciente gradualmente haga contacto con esos estímulos que le causan
ansiedad y, que mantengan contacto con los mismos hasta que comiencen
a darse cuenta de que las consecuencias negativas que esperaban no
ocurrieron y su ansiedad disminuyó. El proceso de disminuir su ansiedad
tiene el nombre de “habituación”. El tipo de estímulos que evocan ansiedad
varía de trastorno a trastorno. Para fobia específica, la clave es el estímulo
que provoca miedo. Para fobia social, la clave son las situaciones sociales.
Para estrés postraumático la clave son las memorias del evento traumático
o los estímulos que le recuerdan al paciente el evento. Para trastorno de
Pánico la clave son las sensaciones corporales que desencadenen el
ataque de pánico. Para agorafobia la clave está en las situaciones que el
paciente evita. Para trastorno obsesivo compulsivo la clave está en los
pensamientos o imágenes mentales o bien puede que existan situaciones
que desencadenan los miedos obsesivos. Hay dos tipos básicos de
exposición: en vivo o imaginaria. La exposición en vivo consiste en que el
paciente entre en contacto con los estímulos clave en situaciones de la vida
real. En la exposición imaginaria, los pacientes hacen contacto con los
estímulos clave solo en su imaginación.
o Control de la Respiración o técnicas de hiperventilación. Se utilizan
especialmente en el trastorno de pánico o ante síntomas somáticos
amenazantes La re-respiración es utilizada para pacientes con trastorno de
pánico quienes hiperventilan cuando están ansiosos. Como muchos de los
síntomas son el producto de una entrada aumentada de oxígeno en el
cuerpo, el objetivo de la respiración es disminuir esta cantidad de oxígeno y
aumentar la cantidad de bióxido de carbono. A los pacientes se les enseña
a volver a respirar el aire que ya habían exhalado. Esto se logra pidiéndoles
a los pacientes que pongan sus manos sobre su boca haciendo vacío y
respiren el aire entre sus manos de manera repetida. De manera alternativa
se le puede pedir al paciente que haga lo mismo pero con una bolsa de
papel. Esta actividad se continúa hasta que los síntomas de
hiperventilación, como el mareo, disminuyan. La técnica debe ser
practicada primero en sesión, pidiéndole al paciente que hiperventile de
manera deliberada y usando la técnica. Después la técnica es practicada
como tarea. La respiración rítmica descrita más abajo también puede ser
utilizada para restaurar el nivel de oxígeno. Cuando es utilizada para este
propósito, las exhalaciones deben llevar un periodo mayor de tiempo que
las inhalaciones. (ej. Un paciente puede inhalar en un tiempo de conteo de
4 y exhalar en un tiempo de 5 o 6).
o Entrenamiento asertivo. permita poner en práctica las estrategias
entrenadas para manejarse adecuadamente en situaciones o ante personas
que producen ansiedad. Incluye ser capaz de decir “no”, expresar
opiniones, realizar preguntas o pedir ayuda.“El comportamiento asertivo” es
definido como un comportamiento que busca proteger nuestros derechos y
a su vez nos ayuda a obtener las cosas que merecemos. Ejemplos de
comportamiento asertivo incluyen: dar a conocer tus deseos, expresar tus
sentimientos y opiniones, negarte a las proposiciones de otros que no
deseas cumplir, y no dejar que otros abusen de ti.
Ejemplo: Piensa en algo positivo. Concéntrate en 1 cosa por la que estás
agradecido. Cierra los ojos y piensa en algo que estás esperando. Mira fotografías
o piensa en un recuerdo feliz.
Técnicas emotivas.
Se utilizan inicialmente por el terapeuta durante las sesiones, y en ellas se entrena
al paciente para que las use en su medio natural cuando sienta que la emoción es
demasiado elevada y necesita controlarla. Beck menciona algunas de las que
pueden ser útiles con pacientes depresivos
Inducción de autocompasión.
Se utiliza con personas que no pueden llorar y necesitan hacerlo. Se deben aplicar
con precaución ya que los pacientes depresivos tienen tendencia al llanto y pena
por sí mismos.
Formas de llevarse a cabo:
Pedir al paciente que describa detalladamente todos sus sentimientos negativos.
Descripción por el terapeuta de la historia de otra persona con problemas
parecidos a los del paciente con la mayor emoción posible
El terapeuta puede hacer role-playing asumiendo el papel del paciente y
verbalizando, con la mayor emoción posible, sentimientos de autocompasión para
movilizar los del paciente
El terapeuta puede también proporcionar información personal relacionada con
sentimientos de autocompasión.
Ejemplo: En un momento de calma, trae a tu mente una experiencia desagradable
reciente, o hazlo mientras te encuentres inquieto o estresado.
Inducción de cólera.
Se trata de señalar aspectos de la experiencia o la situación que puedan provocar
cierto enfado con la vida, personas o situaciones. El sentimiento de enfado es útil
para reducir la profunda tristeza que se puede sentir en un momento determinado.
Esta técnica ha de ser utilizada con precaución porque en pacientes depresivos el
sentimiento de enfado a veces genera sentimientos de culpa tan aversivos o más
que el de tristeza.
El sentimiento de enfado es útil para reducir la tristeza que se puede sentir en un
momento determinado. Esa técnica debe ser utilizada con precaución porque en
pacientes depresivos el sentimiento de enfado a veces genera sentimientos de
culpa tan aversivos o más que el de tristeza. Es importante explicarle al paciente
que una persona no se puede quedar por mucho tiempo con un nivel emocional
permanente, sino sólo se darán por lapsos; por eso mismo establece las fases
para que el sentimiento desaparezca: Fase racional: Tiempo con el que se está
con un nivel emocional adecuado y cuentan con la capacidad de poder discutir
sobre cualquier tema, en el caso de los adolescentes dura hasta que aparezca
una reacción o un pensamiento negativo. Fase de disparo: Se dispara la irritación
y se da rienda suelta a las emociones, en esta etapa la persona espera que
respuestas le brindarán y es lo que permitirá que su nivel aumente o
disminuya. Fase de enlentecimiento: Estar fuera de sí, puede reaccionar de
manera agresiva, aquí es necesario hablarle con un tono de voz más bajo, para
que las respuestas brindadas sean las más serenas posibles. Fase de
afrontamiento: En este momento es cuando se puede intervenir, describe las
emociones observadas, que reconozca su estado emocional, para poder llevarlo a
la fase de calma. Este punto depende de la manera que se intervenga para saber
si podrá llegar a que se calme oa enfurecerlo más. Fase de enfriamiento: Se ha
logrado controlar la emoción, sus niveles disminuirán, y ha logrado estar calmado
porque ha reconocido su estado emocional. Fase de solución: En esta fase ya se
puede afrontar el problema, en el caso de los adolescentes lo más recomendable
es realizarlo días después, para que se llegue a analizar y se encuentren en un
estado natural nuevamente, en caso contrario puede llevarlos a reaccionar con la
misma ira si no se deja un tiempo.
Ejemplo: cuando una persona no obtiene lo que desea.
Distracción externa.
Se trata de señalar aspectos de la experiencia o la situación que puedan provocar
cierto enfado con la vida, personas o situaciones. El sentimiento de enfado es útil
para reducir la profunda tristeza que se puede sentir en un momento determinado.
Esta técnica ha de ser utilizada con precaución porque en pacientes depresivos el
sentimiento de enfado a veces genera sentimientos de culpa tan aversivos o más
que el de tristeza.
Ver la T.V., llamar por teléfono, leer un libro, etc., sirven para aliviar los
sentimientos de tristeza, angustia o ansiedad. El paciente puede concentrarse en
algún aspecto del medio y poner en juego el mayor número posible de
modalidades sensoriales y mantener la distracción hasta que se reduzca el
malestar.
Hablar de forma limitada de los sentimientos. Otro procedimiento para reducir el
sentimiento de tristeza es procurar no estar hablando permanentemente de sus
sentimientos con las personas de su alrededor, puesto que la expresión continua
del malestar hace que el sentimiento se mantenga y se intensifique el recuerdo
que provoca la expresión verbal constante.
Ejemplo: ver la televisión, escuchar la radio, hacer crucigramas, leer un libro o
revista, jugar al ajedrez o a las cartas, telefonear o charlar con alguien, planchar
ropa, etc.
Hablar de los sentimientos.
Otro procedimiento para reducir el sentimiento de tristeza es procurar no estar
hablando permanentemente de sus sentimientos con las personas de su
alrededor, puesto que la expresión continua del malestar hace que el sentimiento
se mantenga y se intensifique el recuerdo que provoca la expresión verbal
constante.
Consiste en comunicarle al cliente lo que se está percibiendo de los sentimientos y
emociones que éste está sintiendo en el momento o que dice que sintió mientras
evocaba ciertas situaciones durante la entrevista. El consejero no sólo tiene que
concentrarse en lo que la persona está diciendo, sino también en la manera en
que esta lo dice.
Hacer reflejar los sentimientos no sirve sólo para que salga a flote una vivencia
interior sino también para focalizar una cierta cantidad de problemas. El papel del
consejero es hacer de espejo. Esta actitud incrementa la capacidad de
entendimiento de sí mismo por parte del cliente.
Existen muchos abusos en cuanto a esta técnica. El más grande es cuando se
cree que el expresar e identificar los sentimientos y las emociones tiene un valor
terapéutico, limitándose luego a esto, haciendo de esta técnica la técnica principal
del cónseling.
Ejemplo: hablar de los sentimientos que está sintiendo el paciente.
Evitar verbalizaciones internas catastrofistas.
Esta técnica ayuda a aliviar el sentimiento de tristeza, dado que estas
verbalizaciones incrementan la percepción de incapacidad y catastrofismo.
El paciente ha de intentar sustituir estos comentarios por otros que resalten su
fortaleza para soportar el sufrimiento y que le permitan incrementar su tolerancia a
la frustración y al dolor.
Ha de intentar sustituir estos comentarios por otros que resalten su fortaleza para
soportar el sufrimiento y que le permitan incrementar su tolerancia a la frustración
y al dolor
Análisis de responsabilidad.
Analizar las razones que se da el paciente para sentirse responsable de la
conducta de otros. También analizar los patrones arbitrarios e idiosincrásicos que
le hacen sentir que hace las cosas mal o que le llevan a considerarse culpable por
determinados pensamientos y deseos. Con ello se pretende buscar evidencia que
permita al paciente recopilar información más objetiva
Sirve para reducir los sentimientos de culpa, frecuentes en los pacientes
depresivos, es conveniente analizar con todo detalle las razones que se da el
paciente para sentirse responsable de la conducta de otros.
También se deben analizar patrones arbitrarios e idiosincrásicos que le hacen
sentir que las cosas mal o que le llevan a considerarse culpable por determinados
pensamientos y deseos.
Con ello se pretende buscar evidencia que permita al paciente recopilar
información más objetiva sobre las razones que le llevan a experimentar
sentimientos de culpa.
Técnicas cognitivas.
Beck denomina técnicas comitivas al conjunto de técnicas que se utilizan para
facilitar el cuestionamiento socrático que permite cambiar los pensamientos
negativos.
Los dos procedimientos fundamentales mediante los cuales se lleva a cabo la
detección y el cuestionamiento de pensamientos, distorsiones y creencias son los
autorregistros y el descubrimiento guiado.
Autoregistros.
Los autorregistros se utilizan desde las fases iniciales para recoger información
sobre el estado emocional del paciente a lo largo del día y conocer ante qué
situaciones, personas o conductas se incrementa o disminuye el malestar, así
como para analizar el grado de dominio y agrado de las actividades que llevan a
cabo. El estado emocional suele valorarse en una escala de 0 (sentirse muy mal)
a 100 (sentirse muy bien). Tienen una doble utilidad: permiten obtener información
detallada de lo que le ocurre al paciente a lo largo de la semana, y sirven de línea
base para comparar los cambios posteriores
Durante la fase de tratamiento se utilizan para seguir entre sesiones el
cuestionamiento de las cogniciones que surgen ante acontecimientos activadores
buscando evidencia que permita confirmar o refutarse.
El autorregistro más utilizado es el Registro diario de pensamientos distorsionados
(DTR) propuesto inicialmente por Beck, Rush, Shaw y Emery (1979). Está dividido
en 6 columnas. En la primera se anota el día y hora en la que ocurren los
acontecimientos en la segunda se especifica la situación concreta indicando en
cada una de ellas dónde estaba y qué estaba pasando cuándo sucedió. En la
tercera ha de especificar la emoción concreta que se experimenta indicando su
intensidad (1%-100%) En la cuarta columna se apuntan los pensamientos
automáticos e imágenes que pasaron por su mente. Estas cuatro columnas son
las que se utilizan cuando se trata de identificar pensamientos automáticos y
reestablecer su relación con las emociones. Posteriormente, cuando se ha iniciado
el proceso de debate y búsqueda de evidencia y de alternativas al pensamiento
automático explicitado, se procede a rellenar las dos columnas siguientes. La
quinta recogería las respuestas alternativas a los pensamientos automáticos
indicados añadiendo la credibilidad que se les concede. En la sexta se anota el
resultado de la revaluación de la credibilidad de los pensamientos automáticos
iniciales así como de la intensidad de sus emociones.
En general la mayoría de los registros que se utilizan recogen en las columnas
iniciales días y horas en el que tiene lugar el malestar emocional, situaciones
concretas en las que se produce, tipo de emoción y grado de intensidad y
pensamientos automáticos identificados. En función de lo que se pretende
trabajar, se irán añadiendo columnas en las que pueden anotarse, por ejemplo, el
nombre de la distorsión o distorsiones asociadas a cada pensamiento automático,
pensamientos racionales alternativos, ventajas e inconvenientes de cada
pensamiento automático negativo y de los pensamientos racionales alternativos,
supuestos básicos que subyacen a los pensamientos negativos y ventajas e
inconvenientes de mantener esos supuestos, etc.
Ejemplo:
Descubrimiento guiado.
Hace referencia al proceso de ayudar al paciente a alcanzar nuevas perspectivas
que desafíen sus creencias disfuncionales mediante el cuestionamiento socrático.
Para alcanzar los fines que persigue el cuestionamiento socrático el terapeuta va
guiando al paciente mediante preguntas abiertas hasta donde considera necesario
llegar, pero permitiendo que sea el paciente el que llegue al hacer libremente sus
asociaciones y argumentaciones.
Técnicas de reatribucion.
Encaminadas a modificar el sesgos cognitivos relacionados con las dimensiones
atribuciones de locus de control (interno/ externo), estabilidad (estable/inestable) y
especificidad (global, especifico). En general, las personas depresivas suelen
hacer atribuciones internas, estables y globales a la hora de explicar sus errores o
fracasos, y externas, inestables y específicas para sus éxitos.
Técnica de conceptualización alternativa.
Se trata de buscar de forma activa, con la ayuda inicial del terapeuta,
interpretaciones distintas a las realizadas por el cliente en un primer momento, y
encontrar explicaciones alternativas a los problemas que se le plantean. Mediante
esta técnica se pretende contrarrestar la tendencia a realizar interpretaciones
únicas y la dificultad de encontrar solución a los problemas.
Técnica basada en la imaginación:
Constituyen un elemento de trabajo fundamental en Terapia Cognitiva. Hay un
porcentaje importante de personas a las que les resulta mucho más fácil detectar
imágenes visuales que pensamientos asociados a sensaciones de malestar.
Desde las primeras fases de la terapia se utiliza algún tipo de técnica en la que
está implicado el uso de la imaginación.
Una forma habitual de explicar la influencia de las cogniciones en las emociones y
en la conducta, es pedir que se imagine una situación particular e ir preguntando
al cliente por los sentimientos y conductas que le acompañan, luego cambiar los
pensamientos manteniendo la situación y preguntar por el cambio de sentimientos
y conductas que se producen.
Créditos.