Brunner
Actos de significado:
Habla de actos y no comportamientos para diferenciarse de la terminología clásica conductista.
Los actos de los seres humanos no pueden entenderse fuera de la constitución de significados.
Construyen significados y a la vez, están construidos estos actos por los significados culturales.
La tesis centrar del libro sostiene que la revolución cognitiva con su fijación en la mente como
procesador de la información, se alejó de los objetivos más importantes de la psicología. Solo
rompiendo las limitaciones impuestas por el modelo computacional de la mente, “el paradigma
del procesamiento de la información” podemos comprender esa interacción dialéctica construida
por la cultura.
La mente crea la cultura y la cultura, a la vez, crea la mente.
Esto sucede porque el significado adopta una forma que es pública y comunitaria a la vez.
Este libro es; un intento de mostrar cómo debe ser una psicología que se ocupe esencialmente
del significado, como está se convierte inevitablemente en una psicología cultural y como debe
aventurarse más allá de los objetivos convencionales de la ciencia positivista, de sus ideales de
reduccionismo y de sus explicaciones causales y predicciones.
El objetivo de esta primer revolución en los años ‘50 era recuperar la “mente” en las ciencias
humanas después de un prolongado y frío invierno de objetivismo. Buscaban instaurar la mente,
el significado y la cultura como objetos centrales de estudio de la psicología en oposición al
conductismo.
El objetivo inicial no era modificar el conductismo, sino reemplazarlo de raíz al instaurar el
significado como concepto fundamental de la psicología.
No era una revolución contra el Conductismo animada por el propósito de transformarlo, era una
versión más adecuada que permitiese proseguir con la psicología añadiéndole un poco de
mentalismo, Edward Tolman ya lo había hecho con escasos resultados.
La psicología cognitiva nace como una forma de sustitución paradigmática. Retomando
tradiciones como la Volkerpsychology de Wilhelm Wundt, las ciencias del espíritu de Dilthey y los
aportes de la escuela socio-histórica de Lev vygotsky.
Pero este impulso original se vio desviado. La metáfora computacional fue exitosa, pero no solo
fue exitosa, sino que sobrepasó el éxito.
En un principio la metáfora computacional, el PPI, otorgó un alto papel explicativo y una gran
capacidad heurística, es decir, producir investigaciones creativas y novedosas, así se planteó
que las personas funcionan de una manera similar a las computadoras en la utilización de
entrada y salida de la información.
Pero el éxito del PPI, llevó a los psicólogos a olvidar que esto era una metáfora, entonces está
psicología que había nacido para desterrar al conductismo, se había convertido en un
conductismo tecnificado, donde en vez de hablar de estímulos y respuestas, metáfora mediante,
se hablaba de inputs y outputs de información.
Brunner dice, “muy pronto la computación se convirtió en el modelo de la mente y en el lugar
que ocupaba el concepto de significado se instaló el de computabilidad.”
Pero nunca una computadora podrá tener el factor emocional incluida en ella. Un sistema
computacional no puede hacer nada frente a la vaguedad, la polisemia o las metáforas. Mientras
las computadoras procesas información, decodifican, las personas construyen significados,
enmarcados en el sistema cultural al que pertenecen.
Es justamente esta diferencia fundamental la que quedó invisibilizada bajo la metáfora
computacional. De manera que se produjo un renovado ataque a los estados mentales,
intencionales y al concepto de agentividad.
Este concepto, supone la conducta de la acción bajo el dominio de estados intencionales, de
manera que actualmente la acción basada en creencias, o compromisos morales, es considerada
por los científicos bien pensantes, como algo que hay que evitar a toda costa.
Pero dice Brunner; “Olvidar que la psicología debe abocarse a los significados es obviado al
menos subestimar el papel de la cultura en la experiencia humana. Lo que conlleva a
deshumanizar la psicología”
Es así, que Brunner propone retomar el papel de la cultura en la nueva agenda de la psicología
cognitiva. Es decir, una segunda revolución cognitiva o Cultural.
Otorga tres razones para considerar a la cultura como concepto fundamental de la psicología;
A) La participación del hombre en la cultura y la realización de sus potencialidades mentales a
través de la cultura hacen que sea imposible construir una psicología basándose solo en el
individuo.
B) Si se considera que la psicología se encuentra inmersa en la cultura, entonces debe estar
organizada en torno a procesos de construcción y utilización del significado que conecten al
hombre con la cultura.
C) La psicología se encuentra enraizada en un lenguaje y estructura conceptual que están
impregnados de datos conceptuales; creencias, deseos y compromisos, y como es reflejo de la
cultura, participa tanto en la manera de valoración como de conocerla. (Psicología popular)
La psicología popular es la explicación que da la cultura de que es lo que hace que los seres
humanos funcionen. Consta de una teoría de la mente, propia y la de los demás. El objeto de
estudio de la psicología popular es la naturaleza, causas y consecuencias de aquellos estados
intencionales despreciados por la psicología científica en su esfuerzo por explicar la acción del
hombre desde el punto de vista que esté fuera de la subjetividad humana.
Dice Brunner “Una psicología sensible a la cultura, está y tiene que estar basada no solo en lo
que la persona hace sino en lo que las personas dicen que hacen”
Decir y hacer constituyen una unidad funcionalmente inseparable.
No se ocupa de la conducta sino de la acción, específicamente la acción situada. Es decir,
situada en un escenario cultural y en los estados intencionales mutuamente interactuantes entre
sus participantes.
El objetivo principal de la Pp es la acción situada, una conducta cargada de significado cultural
dentro del sistema simbólico donde esa acción situada tiene sentido.
Para Brunner el aprendizaje de la Pp se adquiere al tiempo que aprendemos a usar el lenguaje,
es decir, en las primeras interacciones que requiere la vida comunitaria. En general con nuestros
padres o tutores.
Esta psicología popular, se organiza en función de creencias y narraciones.
Las creencias se utilizan dentro de la vida cotidiana, es decir, no requieren ser comprobadas
experimentalmente.
Cuando nuestras creencias se ven afectadas se vuelve necesario construir narraciones que den
sentido a la experiencia.
El principio de la psicología popular es narrativo, con el nos justificamos en nuestra vida y la de
los demás. Se convierte en un molde vital cotidiano que favorece negociaciones y evita
conflictos.
Estas narraciones al permitirnos organizar la experiencia, nos brinda un marco conceptual a
partir del cuales podemos aumentar los acontecimientos sino nuestras experiencias serias
sumamente caóticas. A la vez que funcionan como regulador emocional, al permitirnos otorgar
sentido a nuestra experiencia.
Hipótesis de Brunner;
“Facilidad o predisposición, hereditaria para organizar la experiencia en forma narrativa
mediante estructuras o tramas”
Propiedades de las narraciones;
Secuencialidad; secuencia singular de sucesos, estados mentales, acontecimientos en los que
participan seres humanos como personajes o actores. Ocupan el valor de la trama.
Indiferencia fáctica; pueden ser reales o imaginarias pero no pierde valor el relato, importa la
trama de secuencia de oraciones.
Canonicidad; Lo que se debe y no se debe. Regla se situación; comportarse de una manera
independientemente de sus roles.
Carácter dramático; historia bien construida consta de 5 elementos; actor, acción, meta,
escenario, instrumento.
Paisaje dual; discordancia entre el mundo real y la serie de acontecimientos mentales =
narración.
Cultura y biología;
Tradicionalmente por herencia del positivismo, se creía que la cultura era una especie de capa
súper puesta de la naturaleza humana. La cual estaba determinada biológicamente. Las causas
de la conducta radicaban en un sustrato biológico.
Brunner dice, que las verdaderas causas de la acción humana son la cultura y la búsqueda del
significado dentro de la cultura. El sustrato biológico es como mucho, una restricción o
condición de la causa de la acción.