Transmisión de sífilis y gonorrea
Transmisión de sífilis y gonorrea
Sífilis
Es una infección sistémica, porque afecta todo los órganos y sistemas de nuestro cuerpo,
de evolución crónica causada por la bacteria Treponema pallidum, trasmitida por contacto
sexual. Es una de las enfermedades más peligrosa de transmisión sexual.
La bacteria ingresa al organismo por las membranas mucosas de la vagina o la boca, y
también a través de la piel, se acerca a los ganglios linfáticos y se extiende por la sangre
a todo el cuerpo. No hay inmunidad en una persona que ha padecido sífilis, lo que
significa que me puedo volver a contagiar, y la infección volver a producirse. Una madre
con sífilis puede transmitir la enfermedad al feto o durante el nacimiento.
¿Quién puede contraer la sífilis?: Cualquier persona que tenga relaciones sexuales sin
protección con una persona infectada puede contraer sífilis. Tener más de un compañero
de relaciones sexuales aumenta el riesgo.
Modo de transmisión: se produce durante las relaciones sexuales, por contacto directo
con exudados infecciosos y lesiones de piel y mucosas, y también con líquidos y
secreciones orgánicas (saliva, semen, sangre, secreciones vaginales) de las personas
infectadas. Se puede trasmitir por transfusión, si el donante está en la fase temprana. La
infección del feto o neonatal se da con gran frecuencia en las infecciones tempranas en
mujeres embarazadas no tratadas. La infección congénita puede dar manifestaciones
tardías.
SÍFILIS PRIMARIA:
El T. pallidum atraviesa la piel intacta y las zonas lesionadas. En pocas horas pasa a
linfáticos y sangre.
El contagio es seguido de un período de incubación asintomático, que puede durar de 9-
90 días, aunque el promedio es de 3 semanas.
Posteriormente aparece la lesión de inoculación, denominada chancro sifilítico o chancro
duro. Es una mácula que rápidamente evoluciona hacia una pápula y a continuación a
una lesión úlcero erosiva, solitaria, redondeada u ovalada, de 1 cm. de diámetro, indolora,
con bordes indurados al tacto, de color rojo ajamonado.
La mayoría de las veces no produce molestias y lo más habitual es que sea única.
Localizaciones más frecuentes: genitales, boca y ano; pero puede aparecer en cualquier
punto de la piel o las mucosas.
En el hombre predomina en el glande y el prepucio y en la mujer en el cérvix.
1-2 semanas después de la aparición del chancro puede detectarse una adenitis regional
(inflamación de los ganglios).
Tanto el chancro como las adenopatías tienden a desaparecer espontáneamente en 2 a 4
semanas, iniciándose el 2º período de incubación o latencia precoz.
SÍFILIS SECUNDARIA:
Las lesiones mucosas son también muy constantes. Entre las más frecuentes se
encuentran erosiones superficiales y circunscritas, que en la lengua producen las
denominadas imágenes «en pradera segada» o lengua lisa sin papilas.
Los condilomas planos son pápulas o placas aplanadas, erosivas y exudativas, que
aparecen sobre todo en la vulva y la región perianal.
Otros hallazgos dermatológicos: trastornos de la pigmentación (hipocromía) y alopecia
parcheada o «en claros», que más tarde puede generalizarse.
Los brotes de la sífilis secundaria con frecuencia se acompañan de síntomas generales
en forma de fiebre, poliadenopatías, astenia (cansancio y fatiga), anorexia, pérdida de
peso, cefalea y en ocasiones de otras manifestaciones viscerales (hepatitis,
esplenomegalia (agrandamiento del bazo), meningitis, orquiepididimitis, sordera).
El período secundario de la sífilis finaliza también de manera espontánea, iniciándose un
3º período de incubación o latencia tardía.
SÍFILIS TERCIARIA:
Las manifestaciones clínicas aparecían en 1/3 de los pacientes con sífilis secundaria no
tratados, al cabo de 3 a 5 años de evolución. Hoy día son muy raras.
Las lesiones de este período aparecen en:
La dermis (lesiones tuberosas), cursando con pequeños nódulos que confluyen en placas
de crecimiento excéntrico y a veces con curación central
El tejido celular subcutáneo (gomas), causando con frecuencia ulceración.
Los gomas (tumoración) pueden localizarse en otros órganos, con una presentación
clínica pseudotumoral.
Afectación cardiovascular: vasculitis. Afecta característicamente a la aorta, aneurismas e
incluso isquemia miocárdica.
Neurosífilis: recordar que ya existía afectación en el período secundario:
-neurosífilis asintomática: viene a ser algo así como una latencia, una meningitis
crónica sin clínica neurológica.
SÍFILIS CUATERNARIA:
¿Cómo se trata la sífilis?: Penicilina G benzatínica 2.400.000 U por vía IM, 2 (DOS) dosis
en caso de infección reciente o 3 dosis en forma semanal en los casos de secundarismo.
(Sífilis de más de 1 año de evolución).
Hay que tratar la sífilis temprano, porque el daño causado por la enfermedad no puede
revertirse. Además, la sífilis aumenta las probabilidades de transmitir o contraer VIH.
Gonorrea o blenorragia
¿Cuáles son los síntomas de la gonorrea?: Es posible tener gonorrea sin tener ningún
síntoma. Cuando sí se tienen síntomas, éstos pueden tardar de 1 a 30 días en
desarrollarse después de producirse la infección (el promedio es de 3 a 5 días). Con
síntomas o sin síntomas, igual se les puede pasar el germen a otras personas. Los
síntomas de la gonorrea incluyen:
● Secreciones anormales de la vagina
● Dolor en el abdomen
● Fiebre
¿Hay cura para la gonorrea?: La gonorrea puede curarse con antibióticos como la
cefalexina, ceftriaxona y azitromicina. Si la gonorrea se trata temprano, generalmente se
puede curar con una sola dosis grande de antibióticos (ya sea inyectados o tomados por
boca). Cuanto más temprano se trata la gonorrea, más fácil es de curar. Si la infección se
ha extendido, hay que tomar la medicación durante un período de tiempo más largo. Si la
infección es seria, puede ser necesario ser hospitalizado.
¿Es peligrosa la gonorrea?: La gonorrea puede causar problemas serios si no se la trata
temprano. Puede causar dolor crónico en la parte baja del abdomen. La gonorrea puede
extenderse de la vagina al útero y a las trompas de Falopio y convertirse en enfermedad
inflamatoria pélvica (EIP), que puede causar infertilidad o embarazo ectópico (embarazo
en las trompas de Falopio). Existe un riesgo muy bajo de que la gonorrea se extienda al
torrente sanguíneo y cause fiebre, escalofríos, pérdida del apetito, ampollas en la piel o
artritis en las articulaciones.
¿Cómo puedo evitar contraer la gonorrea?: Usar un condón en todas las relaciones
sexuales por vía vaginal, anal u oral. Tener cuidado de que ningún líquido sexual entre en
contacto con los ojos, ya que la gonorrea puede infectar los ojos.
Hepatitis B
La hepatitis B (anteriormente conocida como hepatitis del suero) es una enfermedad del
hígado causada por el virus de la hepatitis B. La enfermedad es bastante común. Si se
complica puede llevar a la cirrosis (perdida de la estructura del hígado)
¿Quién contrae la hepatitis B?: Cualquier persona puede contraer la hepatitis B, pero las
personas en mayor riesgo incluyen:
• Drogadictos que comparten agujas, trabajadores de la salud que tienen contacto
con sangre infectada.
• Personas que tienen sexo sin protección con múltiples parejas.
• Pacientes de hemodiálisis.
¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis B?: Los síntomas de la hepatitis B incluyen
cansancio, pérdida de apetito, fiebre, náuseas y vómitos, diarrea y de vez en cuando,
dolor de las articulaciones y músculos, urticaria ó ronchas. La orina puede llegar a
obscurecerse (coluria) y las heces aclararse (acolia), y entonces la ictericia
(amarillamiento de la piel y la parte blanca de los ojos) puede aparecer. Algunos
individuos pueden experimentar pocos ó ningún síntoma.
¿Qué tan pronto aparecen los síntomas?: Los síntomas pueden aparecer en 2 o 3
semanas a del contagio, pero generalmente en plazo de 4 meses a 6 meses vuelve a la
normalidad.
¿Cuánto tiempo puede una persona trasmitir el virus?: El virus puede encontrarse en la
sangre y otros fluidos corporales varias semanas antes de que aparezcan los síntomas y
persistir generalmente por varios meses después. Aproximadamente 6 a 10 por ciento de
los adultos infectados son portadores del virus a largo plazo; este porcentaje es mucho
más alto (70-90%) para los niños infectados a temprana edad.
¿Qué precauciones deben tomar los portadores de la hepatitis B?: Los portadores de la
hepatitis B deben seguir buenas prácticas higiénicas para asegurarse de no contaminar
directamente con su sangre u otros fluidos corporales a las personas con las que tengan
contacto directo. Los portadores no deben compartir máquinas de afeitar, cepillos de
dientes ó ningún otro objeto que pueda contaminarse con sangre u otras secreciones.
Además, los miembros de la casa que sean susceptibles, deben ser inmunizados con la
vacuna contra la hepatitis B. Es importante que los portadores informen a su dentista y
médico sobre su estado de portador de Hepatitis B.
¿Cómo puede prevenirse la hepatitis B?: Se dispone por varios años de una vacuna para
prevenir la hepatitis B. La vacuna es segura y eficaz. Se da a todos los bebés cuando
nacen y también se recomienda para la gente en condiciones de riesgo elevado que aún
no se han infectado. También está disponible una vacuna de globulina inmune de la
hepatitis B para la gente que se ha expuesto al virus. Puede ayudar a prevenir la
enfermedad si se da en el plazo de dos semanas después de la exposición.
Esta es una entidad causada por el retrovirus VIH, caracterizada por un trastorno grave de
la inmunidad celular que favorece la aparición de enfermedades como el Sarcoma de
Kaposi, neumonía por pneumocystis carinii u otras enfermedades oportunistas. El aspecto
más característico de la infección por el VIH es la disminución de las defensas que
permite la aparición de un conjunto de infecciones muy infrecuentes en la población
inmuno competente. Se trata de las denominadas infecciones oportunistas que definen la
clínica del Sida. La aparición de estas infecciones se encuentra en relación con el grado
de inmunodepresión.
¿Qué diferencia hay entre el SIDA y el HIV?: Es importante conocer la diferencia entre
tener VIH y estar enfermo de sida. Son dos cosas diferentes que muchas personas
confunden, aun en las instituciones de salud.
Se dice que una persona vive con el VIH cuando está infectada pero no presenta
síntomas. Y se utiliza la expresión "persona que vive con sida" para quienes han
desarrollado la enfermedad. Podemos estar infectados con el VIH -o sea, ser "VIH
positivos" o "seropositivos"- y, todavía, no haber desarrollado el sida.
La sigla SIDA significa Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida.
Es decir que uno ha desarrollado el sida cuando presenta un conjunto de signos y
síntomas (Síndrome) que indica que sus defensas están disminuidas (Inmuno Deficiencia)
porque contrajo el virus (Adquirida).
En esta etapa aparecen las llamadas "enfermedades oportunistas o marcadoras", que se
desarrollan aprovechando la caída de las defensas.
Las más frecuentes son afecciones pulmonares, de la piel y algunos tipos de cáncer. A
ello se suman los efectos directos del virus en el organismo, que incluyen trastornos del
sistema nervioso y el aparato digestivo.
Desde que el virus entra en el cuerpo hasta que aparecen los síntomas pueden pasar
muchos años.
El test de HIV consta de un simple análisis de sangre que uno puede realizarse en
nuestro país en cualquier hospital público y el cual es gratuito. El carácter del mismo es
preventivo, ya que conociendo la condición de portador del virus del HIV lo más temprano
posible, mejores son las perspectivas de vida para el enfermo. El análisis que
generalmente se realiza se llama Elisa y es una prueba que permite detectar ciertos
elementos que el cuerpo produce para contrarrestar la infección llamados anticuerpos.
Existen otros métodos complementarios en donde se determina la presencia de material
del núcleo del virus o partículas que forman parte de la envoltura, pero estos como se
menciona anteriormente son complementarios y el principal método utilizado para la
detección del virus es el Elisa o también el llamado inmunoblotting (también detecta
anticuerpos).
Este test se realiza, según recomendación del profesional médico, a partir del 3 mes de
haber estado expuesto al contagio del HIV y se repite a los 6 meses y en casos
particulares el seguimiento puede perdurar más allá de los nueve meses.
También existen profesionales que aplican terapia antirretroviral luego de la sospecha de
un posible contagio (por ejemplo, en el caso de haber tenido una situación de exposición
al contagio con una persona que era HIV+).
Esto se utiliza a criterio del médico y tiene como finalidad tratar de evitar que el virus se
reproduzca dentro del organismo en la etapa inicial de contagio.
El objetivo de la terapia del HIV es reducir el nivel del virus en la sangre a niveles tan
bajos como sea posible, y por el mayor tiempo posible.
El objetivo del tratamiento contra el HIV es prolongar la vida y mejorar la calidad de vida
de los pacientes que viven con HIV/SIDA. Los fármacos actualmente disponibles
consiguen estos objetivos reduciendo la cantidad de virus que circula en el organismo
(carga viral) a niveles mínimos y por tiempos prolongados. A medida que la cantidad de
virus disminuye, el sistema inmunológico tiende a recuperarse y así aumenta la cantidad
de linfocitos CD4+. Estos resultados han sido posibles cuando se utilizan combinaciones
de tres o cuatro drogas, conocidas como "cócteles" o tratamientos de alta eficacia.
¿Qué significa la carga viral?: La carga viral se refiere a una medida del número de
partículas del HIV. La carga viral total es la cantidad de HIV en su sangre, nodos
linfáticos, bazo y otras partes del cuerpo. Si la medida de su carga viral es alta, indica que
el HIV se está reproduciendo y que es probable que la enfermedad progrese con más
rapidez que si su carga viral fuera baja.
¿Qué son las pruebas de la carga viral?: Las pruebas de la carga viral miden el número
de partículas de HIV en su sangre. Estas pruebas detectan un tipo de hebra de proteína
llamada RNA, que es una parte del HIV que contiene los genes del virus. Cada partícula
de HIV contiene dos copias de una molécula llamada RNA que contiene los genes del
HIV. La prueba de la carga viral determina el número de copias de moléculas RNA con
HIV en una muestra de sangre.
Sarcoma de Kaposi
HPV
Hay 100 tipos diferentes del HPV o el papilomavirus humano, un virus común que es
algunas veces llamado el virus de las verrugas. Esto es porque ciertos tipos de HPV
causan verrugas en las manos, los pies o los genitales (pene o vagina). Los tipos de HPV
que causan verrugas que se pueden ver en los genitales (vulva, vagina, pene o los
testículos) o en el ano son diferentes a los que causan verrugas en las manos y los pies.
Hay personas que pueden tener el HPV y aun así tener verrugas que no se pueden ver a
simple vista (sin un lente especial). Hay otros tipos que pueden crear células anormales
(que cambian y no son saludables) en el cérvix o en el ano, y en algunos casos, pueden
desarrollar cáncer después de muchos años sin tratamiento.
¿Cómo se transmite?: El HPV y las verrugas genitales son normalmente transmitidas por
contacto directo de piel a piel durante el sexo vaginal, oral o anal con una pareja que tiene
el virus. HPV puede infectar cualquier persona que está sexualmente activa. Una persona
puede que no sepa enseguida o hasta nunca, si se ha infectado con el HPV. Las verrugas
genitales no siempre aparecen enseguida. Y a muchas personas que tienen el HPV nunca
les aparecen las verrugas ni ningún cambio de las células en el cérvix o el ano. Es
diferente para cada persona. Algunas personas podrán ver las verrugas:
• Dentro de varias semanas después de tener sexo con una persona con el HPV
• Dentro de varios meses después de tener sexo con una persona con el HPV (está
es la situación más común)
• Dentro de varios años después de tener sexo con una persona con el HPV
• NUNCA (y puede que nunca sepan que tienen el HPV)
Ya que es posible que las verrugas genitales no aparezcan hasta semanas, meses o años
después de la infección, puede ser difícil saber exactamente cuándo te infectaste con el
virus y quién te lo pasó...
¿Se cura el HPV?: No hay cura para el HPV pero las verrugas y otros cambios de células
causados por el virus se pueden tratar. Los expertos no están de acuerdo en cuanto a si
el virus desaparece por completo, o si lo que pasa es que se suprime (se controla) tanto
por el sistema inmunológico (las defensas del cuerpo) que no se detecta ni con pruebas
muy sensibles.
La mayoría de las personas con el HPV no tienen problemas con el virus porque las
defensas de su cuerpo controlan el virus y esto previene que se convierta en un problema.
El Virus del Papiloma Humano o HPV en el hombre, se contagia con mayor frecuencia por
transmisión sexual y se puede localizar en distintas partes del cuerpo. Las lesiones se
ubican con mayor frecuencia en el pene, ano, piel contigua a los genitales, boca y todas
aquellas partes del cuerpo que se expongan a un contacto directo con el virus.
En la mujer:
El virus del Papiloma Humano, HPV, tiene una estrecha relación con la aparición de
cáncer de cuello uterino.
El HPV no puede ser prevenido con el uso de preservativos porque también afecta la piel
de la zona, que casualmente no queda cubierta por el condón.
No todas las mujeres con HPV terminan enfermas ni desarrollan lesiones precursoras del
cáncer cervical, el organismo de algunas desarrolla anticuerpos que abaten la
enfermedad o reducen el número de virus volviéndolo incapaz de dañarlas.
En otros casos menos favorables, el HPV avanza y genera la modificación de las células,
razón por la cual este tipo de cáncer se da en mujeres de entre 30 y 40 años, a pesar de
que muy probablemente lo hayan adquirido cuando comenzaron a tener relaciones
sexuales.
Cabe destacar que el cáncer se genera cuando no se brindó el tratamiento adecuado para
el HPV, cuando la mujer no acudió a su revisión ginecológica anual para detectar las
lesiones preinvasoras de la enfermedad.
El cáncer de cuello uterino es tratable y curable siempre que se lo tome a tiempo, las
lesiones que el virus del papiloma humano genera se pueden combatir con amplios
tratamientos.
Lo que es importante saber es que el HPV no se cura, sino que se detiene, aunque los
controles deben ser exhaustivos ya que luego del tratamiento médico sigue existiendo la
posibilidad de nuevas lesiones porque la mujer continúa infectada.
El Virus HPV se puede presentar con forma de verrugas o Condilomas Acuminados que
suelen comprometer la cabeza del pene o glande, la corona o parte inferior del glande, el
prepucio que es la piel que recubre al glande, el surco balanoprepucial, el meato uretral,
el cuerpo del pene y el escroto (piel que recubre a los testículos).
Consiste en erradicar las lesiones producidas por el Virus HPV, ya sea mediante
tratamientos médicos o quirúrgicos que generalmente son indoloros y mínimamente
invasivos.
Es importante hacer un diagnóstico y un tratamiento temprano ya que las lesiones por
HPV en el hombre tienen gran importancia no solo por su relación con el Cáncer sino
desde lo estético y calidad de vida.
Hay que tener en cuenta también la importancia de examinar a la pareja sexual.
Herpes
Es una infección que afecta principalmente la boca o el área genital. Existen dos cepas
diferentes del virus del herpes simple:
• El virus del herpes simple tipo 1 (HVS-1) que usualmente está asociado con las
infecciones de los labios, la boca y la cara. Es el herpes simple más común y la mayoría
de las personas lo desarrollan en la niñez. Con frecuencia, causa lesiones dentro de la
boca como herpes labial (herpes febril) o infección ocular (especialmente la conjuntiva y la
córnea) y también puede llevar a infección del revestimiento del cerebro
(meningoencefalitis). Se trasmite por contacto con saliva infectada. En la adultez, hasta el
90% de las personas tendrá anticuerpos contra el HVS-1).
• El virus del herpes simple tipo 2 (HVS-2) se transmite por contacto sexual y sus
síntomas abarcan úlceras o llagas en los genitales. Además de las lesiones orales y
genitales, el virus también puede llevar a complicaciones, como infección del
revestimiento del cerebro y del cerebro mismo (meningoencefalitis), en neonatos debido a
infección durante el nacimiento. Sin embargo, algunas personas pueden tener este virus,
pero no mostrar los síntomas.
El virus del herpes puede infectar al feto y causarle anomalías congénitas. Una mujer que
esté infectada con herpes puede trasmitirle el virus a su bebé durante el parto vaginal,
especialmente si la madre tiene una infección activa en el momento de dar a luz.
Es posible que el virus se transmita incluso cuando no haya síntomas o úlceras visibles.
Síntomas:
• Úlceras bucales
• Lesiones genitales: primero puede haber sensación de ardor u hormigueo
• Ampollas o úlceras, más frecuentes en la boca, los labios, las encías o los
genitales
• Herpes febril
• Fiebre, especialmente durante el primer episodio
• Inflamación de los ganglios linfáticos en el cuello o en la ingle
Las lesiones orogenitales generalmente sanan por sí solas en un lapso entre 7 y 10 días.
La infección puede ser más severa y durar mucho más tiempo en personas que tengan
una afección que debilite su sistema inmunitario.
Una vez que ocurre la infección, el virus se disemina a las neuronas y permanece en el
organismo de la persona por el resto de su vida. El virus se puede reactivar de vez en
cuando y ocasionar síntomas o brotes. Las recurrencias se pueden desencadenar por el
exceso de luz solar, fiebre, estrés, enfermedad aguda y medicamentos o afecciones que
debiliten el sistema inmunitario (como cáncer, VIH/SIDA o el uso de corticosteroides).
Prevención: La prevención del herpes simple es difícil, ya que las personas pueden
diseminar el virus incluso sin tener síntomas de un brote activo.
El hecho de evitar el contacto directo con una lesión abierta reduce el riesgo de infección.
Las personas que presentan herpes genital deben evitar el contacto sexual cuando tienen
lesiones activas y también pueden reducir el riesgo de infección con un comportamiento
sexual más seguro que incluya el uso de condones.
Las personas con lesiones activas por herpes también deben evitar el contacto con recién
nacidos, niños con eccema o individuos inmunodeficientes, ya que estos grupos
presentan un riesgo más alto de contraer enfermedad más severa.
Para disminuir el riesgo de infectar a los recién nacidos, es recomendable practicar un
parto por cesárea a las mujeres que tengan una infección activa por herpes simple en el
momento de dar a luz.
Las ladillas
Las ladillas son el nombre popular del piojo del pubis (Pthirus pubis), un insecto parasitario que se
encuentra en el área genital de los humanos. Esta infestación parasitaria es común en todo el
mundo.
Habitualmente, la principal vía de contagio de las ladillas es el contacto sexual. Aunque la
infestación puede diseminarse a través del contacto con la ropa de la cama. Las toallas o las ropas
de una persona infestada.
Localización de las ladillas: El piojo del pubis se localiza habitualmente en el vello púbico del área
genital. Ocasionalmente puede encontrarse en otras localizaciones con pelo corporal como las
piernas, las axilas, el bigote y la barba, las cejas y las pestañas. Estas dos últimas son las
localizaciones más frecuentes en los niños. Los piojos que se encuentran en la cabeza no son
piojos del pubis, son piojos de la cabeza. Los animales no se contagian ni diseminan las ladillas.
Síntomas y signos de la infestación por piojos del pubis: El síntoma más importante es la picazón
en el área genital. Asimismo, pueden verse piojos adultos o “liendres” (huevos del piojo).
Clamidia
La Clamidia es una bacteria que causa la Clamidiasis, una infección de transmisión sexual
(ITS).
Aunque no se hable mucho de ella, es una infección muy frecuente. Muchas personas no
saben que tienen Clamidia porque, aunque estén infectadas, lo más frecuente es que no
tengan síntomas.
¿Cómo se contagia?
Al tener relaciones sexuales vaginales, anales u orales sin protección con una persona que
está infectada.
Si estás embarazada, puede transmitirse al bebé durante el parto. En los recién nacidos
causa conjuntivitis neonatal (una infección en los ojos) y neumonitis (una infección
pulmonar).
Para detectarlo se toma una muestra de orina, vaginal, rectal o de la garganta, según
corresponda, y estará disponible en aproximadamente en 24 horas. Es muy fácil y no
duele.
En caso de que el diagnóstico de positivo, hay que a las personas con las que hayas tenido
relaciones sexuales los últimos meses ya que también podrían estar infectados/das, aún si
no tienen síntomas.
● Como la Clamidia también afecta el recto o ano, puede producir secreción, picazón,
sangrado o dolor anal.
● Como la Clamidia también afecta el recto o ano, puede producir secreción, picazón,
sangrado o dolor anal.
¿Cómo se trata?
El tratamiento más utilizado consiste en una toma única de un antibiótico que no tiene
habitualmente efectos adversos y también es apto para embarazadas.
¿Cómo se previene?
● Usando preservativo
● Evitando tener relaciones sexuales cuando vos o tu pareja tienen algún síntoma que
podría deberse a una infección (picazón, secreciones o dolor al orinar).
Uretritis no gonocócica:
● Secreciones en la uretra.
● Ardor al orinar.