Análisis ético integral de la crisis del IMARPE y su impacto en el
sistema pesquero peruano
La crisis institucional del instituto del Mar del Perú, (IMARPE), revelada
a inicios del 2020, constituye uno de los casos más emblemáticos de
vulneración ética en la gestión de recursos naturales en América
Latina.
Cómo señalo el biólogo pesquero Jaime Mendoza, ex miembro del
consejo
Directivo del IMARPE: cuando la ciencia se subordina a intereses
económicos, perdemos todos, el ecosistema , los pescadores y la
credibilidad del país.
Principios éticos vulnerados
La manipulación de datos sobre la biomasa de anchoveta evidenció
fracturas profundas en el sistema de gestión pesquera peruana,
afectando diversos principios éticos interconectados. En cuanto a la
integridad científica y veracidad, el caso demostró un aclara violación
al principio de objetividad científica. Cómo destacó la organización de
las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura (FAO) en su
informe de 2013 sobre IMARPE.
La independencia cientientifica es el pilar fundamental para la gestión
sostenible de pesquerías.
La adulteración de datos (de 4 a 8 millones de toneladas) no solo
comprometió la calidad de la investigación, sino que estableció un
peligroso procedente de subordinación de la ciencia a intereses
sectoriales.
Respecto a la transparencia y acceso a la información, la opacidad en
los procesos decisorios violo flagrantemente el principio de la
publicidad que debe regir las instituciones estatales.
Juan Carlos sueiro, director de pesquerías de Oceana Perú, denunció
que los informes finales se publicaban decididas, sin posibilidad de
verificación independiente.
Esta práctica limito el escrutinio ciudadano y académico sobre
decisiones que afectaban bienes públicos.
En cuanto a la justicia social y equidad intergeneracional, el privilegio
a la Industria harinera (que concentra el 26-30% del mercado
mundial) sobre los 62,427 pescadores artesanales.
Cómo advirtió el Banco mundial en su informe sobre la pesca en
América Latina, la inequidad en el acceso a recursos pesqueros
profundiza las brechas sociales y compromete la sostenibilidad
(Banco Mundial, 2019).
Finalmente, la responsabilidad de ecología que, ignorada, la
autorización de pesca con 97,8%de juveniles (frente al 10%
permitido) violo principio precautorio consagrado en ley general del
Ambiente peruana (ley N° 28611).
Bertrand et al (2011) habían demostrado que la pesca de juveniles de
anchoveta altera drásticamente la estructura poblacional y reduce la
resiliencia del ecosistema.
Teorías Éticas Aplicadas al caso IMARPE
Desde la perspectiva utilitarias de Bentham y Mill, la desviación de
manipular datos buscaba maximizar beneficios económicos
inmediatos para la Industria pesquera (2.78 millones de toneladas
autorizadas en la segunda temporada de 2019). Sin embargo, un
análisis integral de consecuencias revela impactos negativos
ecológicos (riesgo de colapso poblacional).
(Proyectaron disminuciones del 13.9% por década), sociales
(afectaron a 62,427 pescadores artesanales) económicos (riesgo a $
2,200 millones anuales en exportaciones) e instituciones (15
funcionarios investigados y pérdida de credibilidad internacional) ,
frente a beneficios económicos únicamente a corto plazo para
empresas harineras,
Cómo concluyó el economista pesquero thorpe (2019) , cuando los
costos ambientales y sociales superan los beneficios económicos
inmediatos , la discusión es éticamente insostenible.
La ética de ontológica kantiana condena las acciones del IMARPE por
tres violaciones fundamentales: la Práctica de adulterar datos no
podría convertirse en ley universal sin destruir la confianza en la
ciencia; la ciudadanía fue utilizada como medio para beneficios
económicos particulares; y el IMARPE incumplió su deber ético de
honestidad y transparencia. Cómo señalo la procuraduría del
Ministerio de la producción: Los funcionarios públicos tiene sus
deberes éticos que trascienden las presiones sectoriales (Resolución
N° 015-2020).
Desde la ética de la virtud, la falta de prudencia, fortaleza, justicia y
templanza explica la crisis, se ignoraron alertas tempranas de
pescadores sobre la presencia de juveniles, faltó coraje para resistir
presiones de grupos de interés, los beneficios se distribuyeron
inequitativamente y no hubo moderación en las cuotas pesqueras.
Cómo reflexionó el biólogo Yuri Hooker: la debilidad moral de nuestros
funcionarios más ha costado décadas de trabajo científico.
Evaluación crítica de Decisiones y alternativas Éticas
Entre las decisiones problemáticas destaca la manipulación de datos
científicos, que impacto ambientalmente alterando la estructura
poblacional de anchoveta.
Socialmente la afectar la seguridad alimentaria de comunidades
costeras, económicamente al poner en riesgo una industria que
genera el 0,7% del PBI nacional e institucionalmente al dañar la
credibilidad del IMARPE. Además, la gobernanza opaca centralizó
decisiones, excluyó universidades y careció de mecanismos efectivos
y rendición de cuentas.
Frente a ello, surgieron alternativas Éticas. La reforma institucional del
decreto de urgencia 015-2020 incluyo concursos públicos para la
residencia ejecutiva, transparencia metodológica y participación
multisectorial en el directorio; sin embargo, su implementación fue
incompleta y resistida. El modelo propuesto plantea transparencia
radical (plataformas de datos en tiempo real y metodologías
validadas), enfoque precautorio (cuotas basadas en el peor escenario
y protección de zonas de reproducción) y responsabilidad institucional
(rendición trimestral al congreso, sanciones ejemplares y protección a
denunciantes).
Propuesta integral para una Nueva Ética Pesquera
Se requiere una reforma institucional profunda con autonomía
científica real del IMARPE, presupuesto blindado contra influencias
sectoriales y carrera publica meritocracia. Además, debe establecer
un sistema de monitoreo ético con comité independiente, auditorías
internacionales y transparencia total; una participación ciudadana
afectiva mediante veedurías vinculantes y fotos públicos; y un
enfoque ecosistémico basado en modelos de capacidad de carga,
protección de especies asociadas y monitoreo oceanográfico
constante.
Conclusión
La crisis del IMARPE ha expuesto una grave fractura ética en l a
gestión de los recursos pesqueros del Perú, dónde intereses
económicos prevalecieron sobre la integridad científica la
transparencia constitucional y la sostenibilidad ambiental.
La manipulación de datos sobre la biomasa de anchoveta no solo
comprometió la credibilidad de una institución clave, sino que
amenazó el equilibrio ecológico del mar peruano y vulneró los
derechos de miles de pescadores artesanales.
Este caso demuestra que, sin ética aplicada en la toma de decisiones,
las políticas pesqueras están condenadas al fracasado. Urge
implementar reformas estructurales para que garanticen:
Autonomía científica, transferencia radical, Enfoque precautorio,
Mecanismos anticorrupción.
Solo haci podrá construirse la confianza en la gestión pesquera y
asegurar que la anchoveta y el ecosistema que dependen de ella
perduren para las futuras generaciones.