0% encontró este documento útil (0 votos)
43 vistas14 páginas

Contratos y Garantías en Derecho Colombiano

buenooooooo
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
43 vistas14 páginas

Contratos y Garantías en Derecho Colombiano

buenooooooo
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1.

Bienes

1.1 Derechos de garantía desmembrados de la propiedad


1.2 Clasificación y fuentes de las obligaciones

 Los Contratos
 Los Cuasicontratos ejemplo es el pago de lo no debido.
 El Delito
 La ley

1.3 Contratos de sociedades, arrendamientos, de compraventa

El contrato de sociedad es el que da origen a la sociedad como tal, pues a través


de él es que se crea la sociedad, como señala el primer inciso del artículo 98 del
código de comercio:
«Por el contrato de sociedad dos o más personas se obligan a hacer un aporte en
dinero, en trabajo o en otros bienes apreciables en dinero, con el fin de repartirse
entre sí las utilidades obtenidas en la empresa o actividad social.»
El artículo 98 del código de comercio colombiano, que define el contrato de
sociedad, claramente señala que la sociedad, una vez constituida, forma
una persona jurídica distinta de los socios individualmente considerados.

Requisitos del contrato de sociedad.


De conformidad con lo establecido por el artículo 101 del código de comercio, son
requisitos para la validez del contrato de sociedad los siguientes:

 Las personas que suscriben el contrato deben tener capacidad legal, es


decir, deben tener capacidad para contraer obligaciones.
 El consentimiento debe estar libre de todo vicio.
 Las obligaciones contraídas deben tener causa y objetos lícitos.

El contrato de arrendamiento permite que una persona


llamada arrendatario pueda ocupar, gozar o utilizar un inmueble o cosa,
pagando a su propietario llamado arrendador, un canon o precio por el
arrendamiento.

El contrato de arrendamiento es aquel mediante el cual una persona adquiere o


cede el derecho a gozar de las cosas a cambio de un precio determinado, que el
artículo 1973 del código civil colombiano define de la siguiente forma:
«El arrendamiento es un contrato en que las dos partes se obligan
recíprocamente, la una a conceder el goce de una cosa, o a ejecutar una obra o
prestar un servicio, y la otra a pagar por este goce, obra o servicio un precio
determinado.»
El dueño de la cosa llamado arrendador le permite el goce de ella a otra persona
llamada arrendatario, mediante un contrato de arrendamiento.
La ley no establece ninguna ritualidad para el contrato de arrendamiento, por lo
que este puede celebrarse verbalmente o mediante documento escrito.
Para efectos probatorios lo recomendado es que el contrato de arrendamiento se
haga siempre por escrito, para evitar conflictos entre arrendador y arrendatario por
cuenta de intereses e interpretaciones subjetivas e interesadas.
Son susceptibles de arrendamiento todas las cosas corporales o incorporales, que
pueden usarse sin consumirse; excepto aquellas que la ley prohíbe arrendar, y los
derechos estrictamente personales, como los de habitación y uso.
Puede arrendarse aún la cosa ajena, y el arrendatario de buena fe tendrá acción
de saneamiento contra el arrendador, en caso de evicción.»
Se pueden arrendar inmuebles como casas, apartamentos, oficinas, bodegas,
terrenos, maquinaria, herramientas, vehículos, en fin, cualquier cosa que la ley no
haya prohibido.

La compraventa es un acto o contrato mediante el cual el comprador compra una


cosa al vendedor, o lo que es lo mismo, el vendedor vende una cosa al
comprador, mediante un precio. Respecto a la compraventa señala el artículo
1849 del código civil colombiano:
«La compraventa es un contrato en que una de las partes se obliga a dar una cosa
y la otra a pagarla en dinero. Aquélla se dice vender y ésta comprar. El dinero que
el comprador da por la cosa vendida se llama precio.»
La compraventa implica al mismo tiempo la compra y la venta de la cosa, que se
dan simultáneamente a cambio de un precio, que no necesariamente debe darse
en dinero sino en especie.

Perfeccionamiento del contrato de compraventa.


En tal caso la venta se perfecciona en el momento que las partes convienen lo que
se compra y lo que se paga, en términos del artículo 1857 del código civil en su
primer inciso:
«La venta se reputa perfecta desde que las partes han convenido en la cosa y en
el precio, …»
Sin embargo, en el caso de bienes raíces la compra se perfecciona cuando se
otorgue la respectiva escritura pública, como lo señala el inciso segundo del
artículo 1857 del código civil:
«La venta de los bienes raíces y servidumbres y la de una sucesión hereditaria, no
se reputan perfectas ante la ley, mientras no se ha otorgado escritura pública.»
Para cosas de valor representativo, aunque no se requiere escritura pública, se
recomienda que el contrato sea por escrito, ya que no es lo mismo comprar el pan
en la tienda que comprar una obra de arte avaluada en miles de millones de
pesos.

Obligaciones del vendedor en el contrato de


compraventa.
Las obligaciones del vendedor según el artículo 1880 del código civil son las
siguientes:

1. La entrega o tradición de la cosa vendida.


2. El saneamiento de la cosa vendida

1.4 Hipoteca

La hipoteca, según el código civil colombiano, es un derecho de prenda


constituido sobre bienes inmuebles, que, por el hecho de estar hipotecados,
no dejan de permanecer en poder del deudor.

La hipoteca es un derecho real que grava bienes inmuebles, a fin de garantizar el


pago de una deuda u obligación.
El artículo 2432 del código civil colombiano define la hipoteca en los siguientes
términos:
«La hipoteca es un derecho de prenda constituido sobre inmuebles que no dejan
por eso de permanecer en poder del deudor.»
Cuando se presta dinero, por ejemplo, el acreedor puede garantizar el pago de
ese dinero mediante la hipoteca constituida por el deudor en favor del acreedor,
pero sigue conservando la el dominio o propiedad del inmueble, y por supuesto la
posesión el mismo.
El bien hipotecado a favor del acreedor puede ser rematado o adjudicado al
acreedor si el deudor no paga la deuda.
Es decir que la hipoteca otorga al acreedor hipotecario el derecho a perseguir el
inmueble hipotecado para conseguir el pago de su crédito.

Características de la hipoteca.
La hipoteca tiene las siguientes características principales.
1. Es un contrato accesorio.
2. Es un derecho de prenda.
3. Es un derecho real.
4. Se constituye únicamente sobre bienes inmuebles.
5. Requiere inscripción para su validez.
La hipoteca es un derecho real porque recae sobre el inmueble y no sobre la
persona, lo que permite al acreedor perseguir el inmueble así esté en manos de
una persona distinta al deudor, y por ello mismo es posible vender un inmueble
hipotecado.

La hipoteca como contrato accesorio.


La hipoteca es un contrato accesorio que depende de un contrato principal, al que
sirve de garantía.
Recordemos que la hipoteca garantiza el cumplimiento de una obligación,
obligación que se adquiere mediante un contrato principal.
Por ejemplo, cuando el banco nos presta plata para comprar una casa firmamos
un contrato de crédito, y ese crédito lo garantizamos con la hipoteca sobre la casa
que compremos.

Allí, el contrato principal es el contrato de crédito, y el contrato de hipoteca es


accesorio al contrato de crédito, de manera que una vez cumplido y finiquitado el
contrato de crédito el de hipoteca queda sin efecto.

La hipoteca sólo se puede constituir sobre bienes


inmuebles.
De acuerdo al artículo 2432 del código civil, la hipoteca se constituye sobre bienes
inmuebles, y el artículo 2443 expresamente señala lo siguiente:
«La hipoteca no podrá tener lugar sino sobre bienes raíces que se posean en
propiedad o usufructo o sobre naves.»

1.5 Prenda y garantía mobiliaria, transporte

Las garantías mobiliarias son aquellas que se constituyen sobre bienes


muebles a fin de garantizar créditos, lo que amplía la posibilidad de acceder
a ellos.
La ley 1676 de 2013 creó la llamada garantía mobiliaria, que se puede constituir
sobre inmuebles y derechos.
Esto en teoría permite al ciudadano acceder con mayor facilidad al mercado
financiero y a distintos tipos de crédito, al poder ofrecer sus muebles como
garantía, y que no sea en una prendería.

Concepto de garantía mobiliaria.


El inciso 2 del artículo 3 de la ley 1676 de 2013 define el concepto de garantía
mobiliaria en los siguientes términos:
«Independientemente de su forma o nomenclatura, el concepto de garantía
mobiliaria se refiere a toda operación que tenga como efecto garantizar una
obligación con los bienes muebles del garante e incluye, entre otros, aquellos
contratos, pactos o cláusulas utilizados para garantizar obligaciones respecto de
bienes muebles, entre otros la venta con reserva de dominio, la prenda de
establecimiento de comercio, las garantías y transferencias sobre cuentas por
cobrar, incluyendo compras, cesiones en garantía, la consignación con fines de
garantía y cualquier otra forma contemplada en la legislación con anterioridad a la
presente ley.»
Respecto a lo que comprende la garantía mobiliaria señala el inciso tercero del
mimo artículo:
«Cuando en otras disposiciones legales se haga referencia a las normas sobre
prenda, prenda civil o comercial, con tenencia o sin tenencia, prenda de
establecimiento de comercio, prenda de acciones, anticresis, bonos de prenda,
prenda agraria, prenda minera, prenda del derecho a explorar y explotar, volumen
aprovechable o vuelo forestal, prenda de un crédito, prenda de marcas, patentes u
otros derechos de análoga naturaleza, derecho de retención, y a otras similares,
dichas figuras se considerarán garantías mobiliarias y se aplicará lo previsto por la
presente ley.»
Es decir que para esas figuras aplica lo dispuesto en la ley 1676 de 2013.

Cómo se constituye la garantía mobiliaria.


La garantía mobiliaria se debe constituir mediante contrato escrito. Al respecto
señala el artículo 9 de la ley 1676:
«Una garantía mobiliaria se constituye mediante contrato entre el garante y el
acreedor garantizado o en los casos en los que la garantía surge por ministerio de
la ley como los referidos a los gravámenes judiciales, tributarios o derechos de
retención de que trata el artículo 48 de esta misma ley, sobre la prelación entre
garantías constituidas sobre el mismo bien en garantía.»

Registro del contrato de garantías mobiliarias.


El acreedor garantizado, previa autorización del deudor garante, registra las
garantáis mobiliarias constituidas en el medio de registro indicado.
Estas se pueden registrar en el sitio [Link], registro que
tiene un costo, y que permite consultar los certificados emitidos para efectos de
verificación de garantías.

¿Qué es un contrato de transporte?


Un contrato de transporte no es mas que un acuerdo escrito o verbal mediante el
cual el transportista o transportador, se compromete a transportar a una persona o
a una cosa de un lugar a otro.
A diario al subirnos a un bus de trasporte público sin darnos cuenta estamos
celebrando un contrato de transporte, aunque no hayamos firmado ningún papel o
documento.
Esto es así porque el contrato de transporte se perfecciona por el simple acuerdo
en entre las partes, de modo con el sólo hecho de utilizar el servicio estamos
frente a un contrato de transporte con todos sus efectos.
El trasporte de cosas o personas, según lo establecido en el artículo 981 del
código de comercio, puede hacerse por determinado medio y en el plazo fijado, es
decir, que el medio por el cual se va a conducir personas o cosas, puede ser
cualquiera a elección de las partes no necesariamente tiene que ser un automóvil
o camión, pues cuando nos dicen contrato de transporte de inmediato a nuestra
mente viene este medio de transporte.
Una de las características del contrato de transporte es su carácter de
bilateral, ya que las obligaciones son para ambas partes, y es obligación del
que se beneficia con el transporte pagar el precio.

En conclusión son eximentes de responsabilidad en el transporte de


personas, la culpa exclusiva de un tercero, la fuerza mayor, la culpa
exclusiva de un pasajero, no confiar los objetos a la custodia del
transportador.

Derecho de retención en el transporte de cosas.


El derecho de retención es una facultad que se tiene, para que en los casos
contemplados en la ley se retengan cosas de otras personas a fin de garantizar el
cumplimiento de ciertas obligaciones, en cuanto al derecho de retención que tiene
el transportador este podrá ejercerlo sobre las cosas que transporte, hasta que le
hayan sido pagados los gastos suplidos.
El derecho de retención se encuentra consagrado en el artículo 1033 del código
de comercio, el cual dice lo siguiente:
«El transportador podrá ejercer el derecho de retención sobre los efectos que
conduzca, hasta que le sean pagados el porte y los gastos que haya suplido.
Este derecho se transmitirá de un transportador a otro hasta el último que debe
verificar la restitución.
Pasados treinta días desde aquel en el cual el remitente tenga noticia de la
retención, el transportador tendrá derecho a solicitar el depósito y la venta en
martillo autorizado de las cosas transportadas, en la cantidad que considere
suficiente para cubrir su crédito y hacerse pagar con el producto de la venta, con
la preferencia correspondiente a los créditos de segunda clase, sin perjuicio de lo
que pactaren las partes.»

1.6 Seguro de intermediación mercantil

2. Obligaciones

2.1 Obligaciones condicionales

Las obligaciones condicionales son las que dependen de que acontezca algo o
que no; ya sea que la condición sea positiva o negativa, es decir, que acontezca
una cosa o que no acontezca.

Definición de obligaciones condicionales.


El código civil define las obligaciones condicionales en el artículo 1530 del código
civil de la siguiente manera:
«Es obligación condicional la que depende de una condición, esto es, de un
acontecimiento futuro, que puede suceder o no.»
La obligación condicional sólo es exigible cuando se cumpla la condición, de
manera que no puede haber incumplimiento hasta tanto se cumpla la condición
que hace exigible la obligación.

Clases de obligaciones condicionales.


La obligación condicional puede ser:
 Potestativa: la que depende de la voluntad de una de las partes.
 Casual: la que depende de la casualidad.
 Mixta: la combinación de la potestativa y la casual.
 Suspensiva: la que suspende la adquisición de un derecho, por ejemplo,
para que Juan herede a su padre es necesario que contraiga matrimonio.
 Resolutoria: cuando se extingue un derecho por el cumplimiento de la
condición.

2.2 Contratos, cuasicontratos

El contrato es un acto jurídico mediante el cual una parte se compromete


con otra a cumplir una obligación. En los contratos también dos o más
partes pueden estar comprometidas a cumplir una obligación, de ahí que los
contratos tengan unas características especiales, en este caso el contrato
puede ser unilateral o bilateral.

Artículo 2302. Definición de cuasicontrato


Las obligaciones que se contraen sin convención, nacen o de la ley o del
hecho voluntario de las partes. Las que nacen de la ley se expresan en
ella.
Si el hecho de que nacen es lícito, constituye un cuasicontrato.
Si el hecho es ilícito, y cometido con intención de dañar, constituye un
delito.
Y si el hecho es culpable, pero cometido sin intención de dañar,
constituye un cuasidelito o culpa.

Artículo 2303. Clases de cuasicontratos


Hay tres principales cuasicontratos: la agencia oficiosa, el pago de lo no
debido, y la comunidad.
2.3 Obligaciones solidarias

Una obligación solidaria surge cuando se celebra un contrato entre un


acreedor y varios deudores o entre un deudor y varios acreedores, por lo
que los deudores se obligan solidariamente para con el deudor.

La obligación solidaria se caracteriza porque el acreedor puede exigir el


cumplimiento de la obligación a cualquiera de los deudores, al que elija el
acreedor, de modo que este no está obligado a reclamar a todos, sino que
depende de su arbitrio.
Y si la obligación solidaria surge de la existencia de un deudor y varios
acreedores, que no es común, pero existe la posibilidad, el deudor puede pagar a
cualquiera de ellos a su voluntad.
Quien asume una obligación solidaria se compromete a responder por ella en las
mismas condiciones que los demás obligados.

Clases de obligaciones solidarias.


Existen dos clases de solidaridad según los artículos 1570 y 1571 del código civil:

 Solidaridad activa: se entiende por solidaridad activa el caso en el cual


existe un deudor que tiene dos o más acreedores solidarios; en esta
situación si el deudor ha sido demandado por alguno de los acreedores
debe pagarle a este; mientras que si no media demanda contra el deudor,
él es libre de escoger cualquiera de los acreedores y pagarle.
 Solidaridad pasiva: aquí no hay pluralidad de acreedores, sino de
deudores y en este caso el acreedor podrá demandar el cumplimiento de la
obligación de todos los deudores solidarios o escoger uno a su opción.

Cuando se presenta la compensación, la novación, la condonación entre el deudor


y uno de los acreedores solidarios, se extinguirá la obligación respecto a los otros,
siempre y cuando el deudor no haya sido demandado por alguno de ellos.
¿Qué sucede cuando un deudor solidario que ha sido demandado solo
cancela una parte de la obligación?
Cuando ocurre esta situación la obligación se extingue solo en lo que respecta al
cumplimiento parcial, es decir, la obligación subiste en la parte insoluta para el
resto de deudores solidarios.
Respecto a la obligación solidaria en la cual la obligación es la de entregar una
cosa, se refiere el código civil que, si dicha cosa perece por culpa o estando en
mora uno de los deudores solidarios, les corresponde a todos por la figura de la
solidaridad pagar el precio de la cosa, pero los perjuicios derivados del
perecimiento de la cosa o de la mora solo podrá demandarla el acreedor en contra
del deudor moroso o culpable según el caso.
Deudor solidario.
El deudor solidario es quien contrae una obligación solidaria, en la cual el acreedor
puede reclamar el pago total de la deuda si los demás deudores solidarios no
pagan la deuda.
El deudor solidario se obliga en la misma forma y nivel que el deudor principal,
comprometiéndose al pago total de la deuda en caso que no sea pagada por el
deudor principal.

Novación de la obligación solidaria.


Cuando se da la figura de la novación entre el acreedor y uno de los deudores
solidarios, se extingue la obligación respecto a los demás deudores solidarios a
menos que los demás deudores consientan en la novación, y por ende accedan a
la nueva obligación.

2.4 Obligaciones alternativas

 Obligación alternativa o disyuntiva es una especie de obligación de objeto múltiple que


consiste en que se deben varias cosas, de tal manera que la ejecución de una de ellas
libera de la ejecución de las otras Por ejemplo, el deudor debe a su acreedor una vaca o
un caballo.3
 La elección de la cosa corresponde a la parte que establezca el contrato. Si este nada
dice, la elección la hace el deudor.
 La acción del acreedor para exigir el cumplimiento será mueble o inmueble dependiendo
la elección que haga él o su deudor y desde la elección actúa retroactivamente.
 El acreedor no puede exigir una cosa determinada (salvo que la elección sea suya).
 Al haber multiplicidad de deudores o acreedores, a quienes les corresponda hacer la
elección lo harán común acuerdo.3

2.5 Vicios del consentimiento

El artículo 1502 del código civil señala los requisitos para que una persona pueda
obligarse, y es necesario que la persona consienta en dicho acto, declaración u
obligación, y que ese consentimiento no adolezca de vicio. Luego el artículo 1508
del código civil señala respecto a los vicios del consentimiento:
«Los vicios de que puede adolecer el consentimiento, son error, fuerza y dolo.»

Vicio de consentimiento por error.


El código civil señala dos tipos de errores de consentimiento a saber: Sobre la
calidad del objeto y sobre la persona.
En cuanto al error sobre la calidad del objeto dice el artículo 1511 del código civil:
«El error de hecho vicia asimismo el consentimiento cuando la sustancia o calidad
esencial del objeto sobre que versa el acto o contrato, es diversa de lo que se
cree; como si por alguna de las partes se supone que el objeto es una barra de
plata, y realmente es una masa de algún otro metal semejante.
El error acerca de otra cualquiera calidad de la cosa no vicia el consentimiento de
los que contratan, sino cuando esa calidad es el principal motivo de una de ellas
para contratar, y este motivo ha sido conocido de la otra parte.»
Típico caso del comprador que creyó comprar una cosa y le vendieron otra.
Sucede mucho en la compra de lotes y en general bienes inmuebles, donde quien
compra creyó que le estaban vendiendo determinado lote, pero en realizad la
venta era de un lote colindante.
En este caso hay vicio de consentimiento porque el contrato se firmó con el
convencimiento de que estaba comprando un lote plano, cuando en realidad era
un lote sobre el que no se podía construir, por ejemplo.
En cuanto al error sobre la persona dice el artículo 1512 del código civil:
«El error acerca de la persona con quien se tiene intención de contratar, no vicia el
consentimiento, salvo que la consideración de esta persona sea la causa principal
del contrato.
Pero en este caso la persona con quien erradamente se ha contratado tendrá
derecho a ser indemnizada de los perjuicios en que de buena fe haya incurrido por
la nulidad del contrato.»
Este es menos común, pero suele suceder que una persona firma un contrato
convencido que lo hace con determinada persona, pero luego resulta que debió
hacerlo con otra, y de haberlo sabido no hubiera firmado el contrato.

Vicio de consentimiento por fuerza.


Respecto al vicio de consentimiento por acción de la fuera, dice el artículo 1513
del código civil:
«La fuerza no vicia el consentimiento sino cuando es capaz de producir una
impresión fuerte en una persona de sano juicio, tomando en cuenta su edad, sexo
y condición. Se mira como una fuerza de este género todo acto que infunde a una
persona un justo temor de verse expuesta ella, su consorte o alguno de sus
ascendientes o descendientes a un mal irreparable y grave.
El temor reverencial, esto es, el solo temor de desagradar a las personas a
quienes se debe sumisión y respeto, no basta para viciar el consentimiento.»
De eso en Colombia hay ejemplos por doquier: donde personas armadas exigen la
venta de propiedades a cualquier precio a cambio de no atentar contra su vida o
contra su patrimonio.

Vicio de consentimiento por dolo.


Respecto al vicio de consentimiento por dolo señala el artículo 1515 del código
civil:
«El dolo no vicia el consentimiento sino cuando es obra de una de las partes, y
cuando además aparece claramente que sin él no hubiera contratado.
En los demás casos el dolo da lugar solamente a la acción de perjuicios contra la
persona o personas que lo han fraguado o que se han aprovechado de él; contra
las primeras por el total valor de los perjuicios y contra las segundas hasta
concurrencia del provecho que han reportado del dolo.»

¿Qué se entiende por dolo?


¿Cómo se debe entender el dolo en este contexto? ¿Cómo debe ser el dolo para
que tenga la suficiencia de viciar el consentimiento?
Al respecto la sala civil de la Corte suprema de justicia en sentencia 11001 del 6
de marzo de 2012 con ponencia del magistrado William Namén Vargas señaló:
«El dolo, concebido en sentido amplio como la intención de inferir o causar daño a
alguien (art. 63 C.C.), en el negocio jurídico consiste en la maniobra, artificio,
engaño, maquinación consciente y deliberada de una parte o sujeto contractual
con suficiente aptitud para inducir o provocar un error de la otra parte y obtener su
consenso o voluntad en la celebración del acto.»
Es más o menos lo que hace algunos empleadores para conseguir que un
trabajador firme un otrosí, o acepte cambiar el contrato, o incluso lo engaña para
que renuncie bajo la promesa de firmarle otro, etc.

Prueba del dolo.


El dolo debe ser probado, pues este por regla general no se presume, así que
quien lo alega debe acreditarlo en juicio.
Además, el dolo debe ser determinante en la decisión del contratante u obligado
que lo alega, como bien lo señala la corte en la misma sentencia:
Se debe probar que existió el dolo, y que además este tuvo efectos en la decisión
tomada por quien alega la existencia del vicio.

La nulidad del contrato por el vicio de


consentimiento.
Si el contrato fue firmado por una persona que dio su consentimiento fue viciado,
el contrato queda viciado y se puede recurrir a la justicia para que declare su
nulidad.

2.6 Desviaciones del consentimiento

2.7 Acción resolutoria


2.8 Teoría de la culpa

138. ¿Qué es la hipoteca como derecho real?

Según el artículo 2432 del Código Civil; la hipoteca es un derecho real de

prenda, constituido sobre inmuebles que no dejan por eso de permanecer en

poder del dueño.

Pudiendo el acreedor, en caso de que la deuda no sea satisfecha en el plazo

pactado, promover la venta del bien gravado, cualquiera que sea su titular en

ese momento para, con su importe, hacerse pago de su crédito.

Una hipoteca es un derecho real que se constituye mediante contrato -que

debe ser inscrito en el Registro de la Propiedad para que tenga valor frente a

terceros- y que sirve para garantizar una deuda u obligación y por tanto es un

contrato accesorio a otro que es el principal. Así las cosas, en el supuesto de

que hubiere un contrato de crédito entre un banco como acreditante y un

acreditado, la hipoteca garantiza al acreditante el pago del crédito mediante el

remate judicial del bien, previa demanda y sentencia condenatoria en contra del

acreditado. Generalmente, el bien hipotecado suele ser el inmueble objeto del

crédito o bien un inmueble distinto de propiedad del acreditado o de un tercero

que hubiere aceptado constituir la hipoteca sobre su bien.

También podría gustarte