DIARY BOOKLET
Historia Oficial de ATEEZ
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Inception
E
Lejos de la procesión de gente ocupada, a lo largo de un callejón desierto y
después de pasar un laberinto de muros de cemento, puedo ver la entrada del
almacén abandonado con la señal de advertencia “No Entrar".
Cruzo por entre la maleza de la entrada del almacén.
Un camino aparece con varias pisadas hechas sobre la hierba, y, como de
costumbre, un ritmo familiar puede escucharse desde la distancia. La bodega
abandonada, las puertas de hierro oxidado vibrando con ritmo.
Abrir la puerta de hierro, ser bienvenido por nuestro propio espacio. Veo a mis
amigos bailar al son de ese ritmo familiar. Una sonrisa ilumina mi cara al
verlos aparecer uno a uno frente a mis ojos.
Nunca me cansaré de ver esos rostros todos los días.
Este es nuestro propio espacio. Reímos, lloramos, discutimos, bailamos y
cantamos. Un espacio donde nuestros sueños se juntan. Nuestro escondite,
nuestro propio mundo que nos separa del mundo de los adultos.
Justo ahora es un momento libre de concesiones y sumisión, este es el
momento antes de que abramos esa puerta.
Estoy seguro de que vivimos bajo el mismo cielo y bajo el mismo mundo.
Pero siento que soy un poco diferente de todas esas personas en la TV
bailando debajo de esas luces brillantes.
Cuando yo mismo me convierta en una gran estrella que pueda ser vista desde
cualquier lugar, como esas personas en la TV, ¿mi familia me notará?
Aunque fuera por coincidencia, me encantaría encontrarme con ellos al menos
una vez.
Si mi familia pudiera reunirse como antes…
Extraño la calidez de nuestra sala...
Mi familia se dispersó y heme aquí, con una nueva familia que formé
mientras vivía solo. Conocí a mis compañeros mientras hacíamos música en
nuestro pequeño escondite. ¡Sólo pensar en ellos me abraza el corazón! ¡En
verdad espero que podamos alcanzar nuestros sueños juntos!
Mi familia, la música que amo y nuestros sueños... Debemos conservarlos.
Todo a mí alrededor se congeló.
Lo único que podía escuchar era el sonido de la música que venía de sus
audífonos.
Se movía como si ya nada importara. El sentido común, las reglas y este
mundo cruel no tenían ningún poder sobre sus movimientos.
En ese momento, mi mundo se vino abajo junto con este camino nevado. Algo
cambió en mí, pero me quedé quieto sin poder decir nada.
Se le cayó un brazalete que tenía grabada la frase "Be Free".
Desde ese día, fui al mismo lugar, a la misma hora. Pero nunca regresó. No
sabía su nombre o su dirección.
Justo como ese brazalete, ella se liberó a sí misma. Desde entonces, la música
nunca volvió a sonar igual. Ya no puedo distinguir la estructura, el código o el
género de una canción.
Lo único que quedó, fue la sensación de ese día.
¡Oye, hermano, se ve que hoy estás de buen humor! El clima es bueno
también. Aun cuando vine corriendo para verte, apenas sentí el calor.
En días como estos, ¿habríamos ido al río Han para ver alguna presentación
callejera, verdad? ¡Ah, me estoy poniendo nostálgico!
¡Ay, hermano! Ha pasado tiempo desde que saqué la guitarra rota. Quería
deshacerme de ella porque me recordaba a ese lado roto de ti. Pero, como es
una guitarra que atesoraste tanto, terminé por guardarla nada más, porque
parecía que habías abandonado tu sueño.
¿Sabes, hermano? ¡Tengo un amigo como tú en mi equipo! Su nombre es
Hongjoong. Es el tipo de persona a la que voy cuando las cosas se ponen
difíciles. Es una persona a la que admiro como artista y como ser humano.
Ahora que lo pienso, ¿será que ustedes dos se parecen? Creo que se hubieran
llevado bien si se hubiesen conocido.
¿Sabes? Ya me río de nuevo, gracias a Hongjoong y a los chicos del equipo.
Evito pensar en recuerdos dolorosos y ahora me enfoco en los sueños que no
pudiste alcanzar. Los haré realidad: los chicos y yo lo lograremos.
Cuando llegue el momento, debes despertar de tu larga hibernación. ¡Quiero
enseñártelo todo!
Volveré mañana.
¡Buenas noches!
Nunca fui bueno con la mecánica.
Todo empezó cuando desarmé una bocina. Cada vez que me sentía agobiado,
desarmaba varios instrumentos y accesorios y luego los volvía armar.
Mis padres habían planeado mi vida entera: repetir la misma rutina
exactamente a la misma hora. La única vez que podía escapar de este ciclo era
cuando desensamblaba y armaba cosas.
Gracias a esos extraños hábitos, conocí a los chicos.
Aquel día, en esa vieja bodega, un grupo de chicos de los que normalmente
huiría, me preguntaron si sabía cómo hacer funcionar un drone. ¡Todo ese
encuentro fue algo extraño! En realidad yo estaba perdido y vagando por ahí.
El sonido de la música fue lo que me llevó hasta ese lugar.
Desde ese momento, fui ahí todos los días. La mejor sensación fue bailar al
ritmo de la música. Bailar era una actividad que me volaba la cabeza.
Aun cuando veía los rostros preocupados de mis padres aparecer ante mis ojos,
no me podía detener. Por primera vez me sentí vivo. Mi corazón latiendo
como si fuera a estallar, esta sensación de hormigueo que me recorría desde la
punta de mis dedos empezó a apoderarse de mí.
¿Hubo algún momento en el que deseara algo con tanta fuerza?
Uno a uno, más niños comenzaron a decir mi nombre. El camino que al
principio recorrí solo, se volvió el camino de muchos. Lentamente, la palabra
"Yo" se volvió "Nuestro".
Sin embargo, ahora debo dejar ir el “nuestro". Si retrocedo, todo volverá a la
normalidad: los miembros separados y el escondite robado.
Lo siento, chicos.
Siempre me estaba riendo, pero siempre me sentí solo. Simplemente, nunca
pude abrirme con alguien… o tal vez nunca tuve el tiempo para hacerlo.
Cada vez que me volvía cercano a una persona, tenía que mudarme.
Hoy está pasando de nuevo, pero esta vez es diferente. Ahora tengo amigos
con los que puedo hablar de mis sentimientos. En cuanto los vi, supe, sin lugar
a dudas, que eran como yo.
Oh, Seonghwa era un poco distinto. Él nunca intentaba hacer algo de la
manera convencional, siempre lo hacía a su modo.
Mi papá me dijo que teníamos que mudarnos de nuevo. Era algo que estaba
acostumbrado a escuchar, pero esta vez se sintió diferente. ¿En verdad puedo
irme sin más, ahora que tengo un lugar propio? ¿Qué le digo a Wooyoung?
Gracias a él, gracias a mis amigos, pude perfeccionar mis movimientos de
baile.
Bobo, ¿qué debo hacer?
¿Qué? ¿Quieres que lo haga a mi modo?
La música era mi refugio, mi escape, mi único alivio. Cuando sentía que me
moría, escuchaba música.
¡Yo no le tenía miedo a la muerte! Las personas que no han vivido en la
pobreza nunca podrían entender este sentimiento.
La gente a mi alrededor me miraba como si fuera un alíen de otro planeta y se
burlaban de un inmaduro estudiante de preparatoria que se quería morir.
Supongo que es raro que alguien de mi edad se sienta de esa manera.
Sólo se recuerdan algunos nombres de amigos de la primaria, la secundaria y
el bachillerato. La mayoría son de la primaria. Nadie me hablaba, pero eso era,
en general, porque yo no les respondía cuando trataban de hablarme. Pero
Wooyoung era diferente. No lo recuerdo, pero él estuvo conmigo desde la
primaria. Wooyoung siempre se me acercaba a la hora del descanso. Le
respondiera o no, de todos modos me contaba sus historias sobre nuestros
compañeros, sus canciones favoritas, algunos bailarines americanos de
renombre y ese grupo musical con el que trabajaba fuera de la escuela.
Siempre remarcaba todo con esa singular risa suya, la cual, naturalmente, me
hacía reír.
Por pura timidez, comencé a llamarlo "Woo-Ong". Ah, esa risa suya tan única.
Él fue el primer amigo con el que me abrí.
Eventualmente, comencé a comer y a pasar gran parte de mi tiempo con
Wooyoung. Fue también alrededor de ese tiempo que lo seguí hasta el
escondite por primera vez; ese lugar donde podía soñar.
Hubo amigos que me aceptaron por quien yo era. Lloramos, reímos e hicimos
música juntos. Me aceptaron como soy, sin importar dónde vivía o quiénes
eran mis padres. Me sentí extasiado por primera vez en mi vida.
Pero ahora me está dando miedo. ¿Realmente tengo permitido tener un sueño?
¿No me lo quitarán?
Mi mente se oscureció por completo. ¿Quién soy? ¿Dónde estoy? Quiero huir.
¿Fracasaré de nuevo?
Cuando practicaba y bailaba solo, me sentía muy confiado. Mi video de
práctica alcanzó 100,000 vistas en las redes sociales. Muchas personas me
contactaron, incluso grandes agencias del entretenimiento me ofrecieron
audicionar para ellas. Pero una vez que sentí sus miradas sobre mí, no me
pude mover.
Cerré los ojos tratando de escapar; entonces escuché la voz de Seonghwa en
mi cabeza.
— Wooyoung, antes de empezar cada presentación, recuerda estas tres cosas:
"¡Todo estará bien!”, "¡Cree en ti mismo!", "¡Tú puedes hacerlo!".
— ¡Estará demasiado nervioso para recordar TRES cosas! ¿Qué clase de
libro de psicología leíste?
— Yunho, ¿te estás burlando de Seonghwa otra vez?
— ¡Pero, hey! Wooyoung, creer en ti sí es la clave. — Hongjoong siempre es
bueno para poner todo en perspectiva.
Una sonrisa se asomó en mi rostro. Sentía sus presencias aunque no estuvieran
ahí. Sentí la energía volver a mis pies.
Tenía el hábito de hablar todo el tiempo para sobreponerme al pánico escénico
y practicaba reírme para ocultar mi timidez. Era un mecanismo de defensa
para mantenerme enfocado. No me importaba cuando otros se burlaban de mi
risa. Pero eso duró sólo un minuto; una vez que caí en la cuenta de sus ojos
juzgadores, mi cuerpo se congeló.
La primera vez que conocí a Hongjoong, Seonghwa y Yunho fue en una
presentación callejera. Pude ver que ellos tenían algo que yo no: una
capacidad de expresión más allá de cualquier técnica de danza y teatralidad
que cautivaba al público. Cuando bailaba con ellos, ya no me sentía observado
y podía entregar lo mejor de mí en las presentaciones.
Mis piernas están tensas. El primer paso, el paso que nunca fui capaz de dar...
la cadena que ataba mi cuerpo, mágicamente, se soltó.
Lo tenía todo planeado: ganar las Nacionales, ser el jugador del año y el
jugador de básquetbol más joven del país... No tenía otros planes en mi vida
más que eso.
En el primer día de la lesión, lo único que pensé fue en recuperarme cuanto
antes para regresar a la cancha.
Pero ahora ya no puedo jugar básquetbol.
—Entonces, ¿qué haré ahora? ¡No sé hacer otra cosa más que jugar básquetbol!
Déjeme jugar, ¡haré lo que sea! — Le rogué al doctor, pero no funcionó.
Sentí que me sofocaba. Sin importar cuánto lo intentara, me quedaba atascado
en el mismo lugar.
Conforme pasaba el tiempo, simplemente trataba de no ahogarme, lográndolo
a duras penas. ¿Está bien vivir así? ¡Sé que para mí no! Pero en el momento
en que dejé de jugar básquetbol, todo dentro de mí se marchitó... era casi
como estar muerto.
Esa mirada sin vida, antes de que Yunho sostuviera mi mano, se parecía
mucho la mía. Mi mano palpita debido al dolor. Mingi claramente vio el puño
avanzar hacia él, pero no trató de esquivarlo.
Sus ojos sin vida aún me acechan.
Cuando Mingi dijo que renunciaría, que todo nuestro sueño era un lujo y que
todo el tiempo que pasamos juntos no significaba nada para él, no pude evitar
golpearlo.
Extrañamente, fue un momento que me partió el corazón, pero también fue
cuando empecé a soñar de nuevo.
Aquella vez no supe cómo acercarme a un Mingi que se sentía perdido.
¿Dónde estamos, a dónde deberíamos ir?
Aunque había perdido mi sueño y a mi familia de nuevo, no había nada que
pudiera hacer.
Todos se fueron y aquí estoy, solo de nuevo.
Un día de verano, cuando el cálido y húmedo clima continuaba sin asomar una
sola gota de lluvia, decidimos ir cada quien por su camino. Todo porque
nuestro sueño de estar juntos se había convertido en cadenas que nos
restringían. El sofocante sol derritió incluso nuestro sueño de juventud y lo
hizo desaparecer bajo nuestros pies.
Los problemas se juntaban como ropa sucia que se ha acumulado por días.
Aun si, no con mucha frecuencia, las promesas que hacíamos eran postergadas
día a día y nos olvidamos de nosotros. Alrededor de esa época es cuando
empecé a verlo en mis sueños.
El hombre del fedora negro, cuyos ojos apenas podían verse detrás de su
máscara, unos ojos cansados, extrañamente familiares.
—Perdiste tu sueño, no por tu dura realidad, sino porque ustedes
lo decidieron.
—Olvídate de la idea de que el mundo que ves los es todo. Hay
muchas dimensiones y muchas realidades en este mundo. El mundo en donde
estoy, el mundo en que estás tú, todos son reales.
— Quiero contarte todo, pero no tengo mucho tiempo.
— ¿Qué es eso? — le pregunté.
— El Cromer, la llave para conectar el mundo. — Tenía un brillante reloj de
arena en su mano. ¿Esto era la llave para conectar el mundo?
Tomé con cuidado el Cromer. En ese momento, el hombre retrocedió unos
pasos y escupió sus últimas palabras.
— Sigue tu corazón, el mapa está ahí. — Cuando alcé la mirada, el hombre
había desaparecido.
Entonces abrí los ojos. Todo había sido un sueño.
Me quedé dormido en el escondite, donde nadie lo estaba buscando. Mientras
trataba de esconder mi solitario corazón, al voltear, vi que algo brillaba en el
escritorio frente al sillón donde yo estaba recostado. Era el Cromer que vi en
mi sueño. Entonces, ¿no había sido un sueño?
Mientras miraba el Cromer, sin darme cuenta, lo volteé. La arena del reloj
empezó a fluir al revés, del fondo a la cima.
La puerta de hierro se abrió entonces y pude escuchar los pasos que
se acercaban uno a uno. Los chicos se reunieron a mí alrededor con la misma
cara de desconcierto.
Fireworks (ImThe One)
El Cromer en mi mano destelló, pero aún me encontraba en el escondite.
También los miembros que me miraban. Era como un sueño increíble...
escuchar sobre las diferentes dimensiones del hombre con el fedora negro y
ver el Cromer en mi mano…
Entonces, una voz desconocida vino del exterior.
Mientras el sonido se acercaba, gigantes vestidos de blanco aparecieron de
pronto y rompieron la puerta del escondite. Usaban máscaras que cubrían por
completo sus rostros, no parecían personas de verdad.
Dirigieron sus miradas al Cromer.
No importaba dónde estaba este lugar o si este lugar se encontraba realmente
en otra dimensión. Lo que importaba ahora es que esos peligrosos gigantes
vestidos de blanco estaban buscando el Cromer en nuestras manos y que no
podríamos volver a casa si lo perdíamos.
Tenía que protegerlo y a los miembros al mismo tiempo, pero era una cuestión
de suerte.
En ese momento, un pedazo de vidrio roto debajo de mi pie me llamó la
atención. Yunho me entregó el Cromer y comencé a provocar a los gigantes.
— ¡Les daré el Cromer! — grité y arrojé por la ventana lo que tenía en mi
mano. Los miembros que me miraban desde el fondo, estaban
desconcertados.
Mientras el objeto brillante trazaba una parábola en el aire, los gigantes de
blanco corrieron a toda velocidad tras él.
En ese momento grité: — ¡Corran!
El lugar alrededor del escondite era muy similar al que solíamos habitar. Si no
me hubiera enfrentado a estas extrañas criaturas, no hubiera creído todos los
rumores sobre diferentes dimensiones y el Cromer.
Por fortuna, escapamos del escondite y, gracias a que
estábamos familiarizados con nuestro entorno, logramos orientarnos en medio
de la oscuridad.
Los espacios visibles eran similares a la realidad que conocíamos, pero
también eran ligeramente distintos.
Debajo del risco donde Wooyoung rescató a nuestro Bobo en el pasado, había
un valle y una roca gigante en la parte de arriba, pero aquí no se escuchaban
sonidos de agua corriente ni se veía por ningún lado la piedra. Igual, pero
extrañamente diferente.
Mientras me hundía en estos pensamientos, escuché la risa de los miembros.
Habíamos hecho una pausa por un momento y estaban jugando, aliviados
porque el Cromer estaba a salvo.
Lo que Hongjoong había lanzado por la ventana era sólo un pedazo de vidrio,
no el verdadero Cromer.
Quien me salvó fue una niña que combinaba con la luz de la luna. Ella nos
invitó a su casa. Cansados de ser perseguidos y huir, nos dormimos de
inmediato. Mientras tanto, la niña atendía mi herida del tobillo.
Los gigantes de blanco, luego de haber sido engañados por el pedazo de vidrio,
regresaron para atacarnos mientras descansábamos en medio del bosque.
Cuando los gigantes me arrastraron por el tobillo, todos los miembros
corrieron para salvarme y perdimos el Cromer.
Después de que se lo llevaron y desviaron la mirada, unas rocas rodaron
cuesta abajo desde una cueva en el bosque. Mientras corríamos hacia ese lugar,
una niña, entre las rocas de la cueva, hizo gestos.
La niña tenía un hermano. El chico dijo que ella no podía hablar porque los
gigantes de blanco se habían llevado su voz.
Se presentaron como los hermanos Grimes.
— Un día, de pronto, desaparecieron. — los hermanos Grimes nos
miraron con ojos tristes.
De acuerdo con lo que nos dijeron, el Gobierno Central de aquí estableció una
política de futuro estable para toda la raza humana por medio de simulaciones
de inteligencia artificial.
Culpan a las emociones humanas de ser la causa de los crímenes y el
terrorismo que amenazan a la humanidad, de manera que la clave para
implementar su política era controlar la variable llamada “emociones”. Se
dictó bajar su nivel por debajo del umbral permitido por medio de tecnología
avanzada y se dictó prohibir las artes, las cuales afectaban las emociones
humanas. En consecuencia, el Gobierno Central logró un gran crecimiento
valiéndose de una política de control severo mientras la gente disfrutaba de la
abundancia material. Sin embargo, la risa desapareció de sus rostros y sólo la
eficiencia y la lógica se volvieron prioridad en su sociedad.
Mientras esos días transcurrían, hombres con fedoras negros empezaron a
aparecer. Cantaban y actuaban por aquí y por allá y se decía que tenían el
poder de atraer a la gente. Estimuladas por estos hombres, otras personas
lograron escapar del control. Gente de diversos ámbitos formaron una
resistencia contra el Gobierno Central y se llamaron a sí mismos “Los Piratas
Negros".
El gobierno condenó y persiguió a los hombres de fedora negro, pero nunca
pudieron arrestarlos porque ellos escapaban usando el poder de tele-
transportación del Cromer. No obstante, implementando un programa de
Guardianes Androides (probablemente los gigantes de blanco que vinieron por
nosotros), el gobierno logró capturarlos.
Los Piratas Negros y la Resistencia... nada de eso importa. Lo que importa es
que necesitamos el Cromer para volver a casa y que lo perdimos en manos de
los Guardianes Androides.
A mí querido padre:
Padre, me dirijo a Strickland de donde podría no regresar. Ahora que avanzo
por un camino accidentado después de haber andado siempre sobre caminos
rectos y hermosos, me duelen mis pies.
Duelen, pero me siento bien. Eso es porque estoy con mis amigos y porque
camino hacia un lugar que yo he elegido.
Todos dicen que este es un mundo nuevo, pero, de algún modo, reconozco el
escenario. La ciudad frente a mí, en las afueras del bosque. Sólo podía ver
gente corriendo sin mirar una sola vez al cielo, como si la estuvieran
persiguiendo; gente que tomaba las escaleras eléctricas como si fueran
productos acomodados en una máquina; gente que borró sonrisas innecesarias
y sólo hablaba de sus necesidades; gente que sólo miraban máquinas pequeñas,
olvidando cómo mirarse a la cara.
Se me ocurrió que quizás este no es un mundo nuevo, sino que sólo estoy
echando una mirada microscópica al mundo en el que ya vivía.
Padre, sé que te sorprendió verme cantar y bailar con mis amigos. Pero en
realidad, quería escapar de ese mundo, ese mundo en el que estaba atrapado.
Amo a mis padres, pero nunca fui feliz en su mundo.
Cuando nos echaron de la cochera que habíamos estado usando como
escondite y tuvimos que separarnos, lo que más me dolió fue el hecho de que
fue mi padre quien lo hizo. Me convertí en una persona que les había quitado
la felicidad a sus amigos que lo habían invitado a su mundo. Sentí que si no
me hubieran conocido, esta situación no hubiera pasado.
Te lo reproché, padre.
Padre, no regresaré al mundo que has creado.
No es que no te quiera, es que no quiero culparte más.
Tu hijo, Yeosang.
Para encontrar el Cromer, debemos ir al búnker de los Guardianes Androides,
pero la única persona que sabe dónde está es Left Eye, el administrador del
basurero de Strickland. Así que no tenemos más remedio que ir a ese lugar.
Como si hubieran quemado basura de manera continua, el humo amarillo (que
según dicen, causa alucinaciones) llenaba el ambiente. Quizás por esa razón,
el hombre conocido como Left Eye murmuraba para sí en el aire... ¡Uff!
¿Cómo sacaremos información de un sujeto así?
Gracias al metiche de Wooyoung, decidimos encontrar la localización del
búnker Androide y también la voz de la niña Grimes. Ese tipo siempre se mete
en asuntos que no le incumben.
Según lo que nos dijo Hongjoong y los hermanos Grimes, este hombre, Left
Eye, también tiene su historia. Sí, como sea... no hay nadie que no tenga una
historia.
En fin, nos dividimos en dos grupos: los que irán a la pila de basura que
parece una cueva para encontrar la voz y los tratarán de convencer a Left Eye
de revelar la ubicación del búnker. Yo me uní al segundo.
Boing, boing. Escuché una pelota de básquetbol rebotar. Creí haber oído mal.
Para encontrar la voz abandonada de la niña, entré lentamente en la cueva
atado por la cintura con una cuerda delgada y usando una máscara de gas (ni
siquiera sé cómo se puede abandonar una voz y luego encontrarla, pero dicen
que es posible gracias a una cosa de extracción de energía nueva).
Nunca he visto la forma de una voz. Cuando le pregunté al chico Grimes si
tenía forma o color, dijo que se veía como una canica con un resplandor azul
en su interior. La que buscábamos brillaba en el fondo del humo amarillo.
Entonces, volví a escuchar el rebote de la pelota. Al detenerme, una pelota
rodó hasta mis pies. “La victoria es mía. J.H.”. Era mi pelota. Cuando alcé la
mirada, estaba en medio de un estadio.
— ¿Qué estás haciendo? ¡Pásala! — Mis compañeros me gritaban. ¿Es un
déjavu...?
Me desvanecí. El silbato sonó en medio del estadio. Por un momento pensé
que había tenido un sueño muy raro. Estaba buscando algo... pero ya no
recuerdo qué.
El juego se reanudó. Corrí de vuelta a la cancha.
Left Eye —quien administraba una pequeña y peculiar tienda de marca
después de estudiar diseño de modas— solía ser desestimado de las entrevistas
en la Casa de Modas debido a su apariencia hosca. Sin embargo, tenía grandes
habilidades y era una persona cálida y apasionada.
Hasta que perdió a su hija.
Su hija fue atropellada por un auto a alta velocidad cuando ella trataba de
salvar una flor que había florecido en medio de la calle. La gente pensó que
era más importante caminar rápido y en línea recta que mirar a su alrededor.
Incluso después de ver a la niña agonizando en el piso, la gente sólo pasaba,
fingiendo que no había visto nada.
La niña murió lentamente.
Se dice que Left Eye enfureció y cayó en una profunda desesperación cuando
se enteró de lo sucedido y se convirtió en una persona totalmente diferente
desde entonces.
Tras perder a su hija, conoció a la ilusión de la niña al ser intoxicado por el
humo del basurero de Strickland. Mientras vagaba por esos parajes, fue
elegido por los Guardianes Androides para convertirse en el administrador del
lugar.
Pensé en mi hermano todo el tiempo que escuché la historia. Empaticé un
poco con los sentimientos de Left Eye. Me recordó cuando perdí a mi
hermano. A pesar de mi intención original de hallar el búnker, personalmente
quería ayudarlo también. Para hacerlo, tuvimos que atraerlo a un lugar donde
el humo no fuera tan denso. Teníamos que convencerlo de que la hija a la que
miraba no era real, sino una ilusión.
La cuerda de seguridad atada al cuerpo de Jongho se detuvo y dejó de moverse.
Preocupado, Yeosang se internó en la cueva de basura usando la última
máscara de gas para saber qué pasaba.
El juego donde Jongho se había lastimado el tobillo estaba transcurriendo
frente a sus ojos.
Jongho había desestimado todo lo que había pasado como una mera ilusión y
un déja vu, y ahora corría furiosamente para borrar la vergüenza del pasado.
Left Eye comenzó a atacar a los miembros. Fingiendo que huían de él, en
realidad lo estaban guiando fuera de la nube de humo amarillo. Cuando la
ilusión de su hija desapareció, su rabia aumentó.
Nadie estaba seguro de qué hacer, pero Yunho gritó en medio del silencio: —
¡Tu hija está muerta! — Todos miraron a Yunho con sorpresa. — ¡Lo niegas
porque no quieres creerlo!, ¡¿pero no sabes ya que es verdad?! — Yunho lo
increpó una vez más.
— ¡Te mataré! — chilló Left Eye y blandió un enorme bate contra él.
— ¡¡Jongho!!
Cuando Yeosang llegó, Jongho, intoxicado con ilusión, corría furiosamente
hacia el risco.
Deja Vu
La cuarta revolución industrial estimuló los avances de la ciencia y la
tecnología. También aportó una extensión de la vida humana hasta los 200
años. Conforme la expectativa de vida aumentaba, también lo hacía la
educación obligatoria. Se requerían 40 años de escuela para adquirir los
conocimientos básicos y los principios más simples para vivir en este mundo.
El Gobierno Central deseó construir su propia sociedad utópica por medio de
un sistema de Inteligencia Artificial, haciendo que fuera posible, por
consiguiente, eliminar y controlar cualquier variable.
El sistema tuvo éxito en predecir todos los posibles resultados, lo cual le
permitió al gobierno establecer su dominio, pero, por supuesto, había un
problema que no podían resolver: las emociones humanas.
Al poner en práctica una tecnología de conocimiento profundo, la IA (que
identificó la nueva variable como un error) cultivó una nueva plataforma de
mercado para estimular la energía individual (considerada como algo
impredecible) y venderla.
En cuanto el gobierno prohibió todo tipo de arte y ejerció su poder sobre la
nueva plataforma, la sensibilidad, la emoción y el libre albedrío se
desvanecieron y la humanidad se convirtió en una serie de componentes para
mantener funcionando el mundo.
Un árbitro anunció el reinicio del juego. Mi compañero interceptó el balón y
me lo pasó. Con mis habilidades de dribleo, crucé la cancha. Intenté una
clavada ante el bloqueo de mi rival. El balón quedó suspendido en el borde
del anillo y por fin entró.
— ¡Sí!, he cambiado el resultado del juego —. Emocionado, aterricé sobre
mis pies después de un gran tiro cuando, de repente, el suelo se extendió frente
a mis ojos. "¿Me torcí el tobillo?".
Me desmayé. Justo antes de chocar contra el suelo, alguien me agarró del
brazo. — ¡Jongho! — una voz familiar. Una que definitivamente había
escuchado antes. ¿Quién podrá ser?
Conforme mis ojos comenzaron a enfocar de nuevo, la figura que sostenía mi
brazo comenzó a tomar forma. Un doctor. El doctor parecía pensar
con mucho cuidado antes de hablarme sobre mi tobillo. Era algo así como
que no tendría problema para hacer mi vida normal, pero el básquetbol nunca
volvería a ser una opción. Todo lo que pudieron hacer mis compañeros fue
alejarse con miradas de lástima.
Me liberé del fuerte agarre del doctor y les grité a mis compañeros al verlos
alejarse: — ¡Por favor, llévenme con ustedes!, ¡Por favor, no me dejen aquí!
— Grité desesperado a todo pulmón.
Entonces volví a escucharlo. — ¡Jongho! ¡¡Choi Jongho!! — Pude distinguir
con dificultad el rostro de Yeosang detrás del hombro del doctor.
Extendió sus brazos para sostenerme, deteniendo mis frenéticos movimientos.
Levantó mi cuerpo y se quitó la máscara de gas para ponérmela a mí.
Después de inhalar y exhalar varias veces, comencé a ver mi entorno con
mayor claridad. Estábamos sentados al borde del risco.
Sin palabras, miré a Yeosang totalmente confundido. Sostuvo mi mano y me
dijo que la niña Grimes había recuperado su voz.
Entonces, con una cálida sonrisa dijo: — Vámonos de aquí.
Pude evadir el golpe del bate de Left Eye por unos centímetros y aquél se
estrelló contra una ventana vieja. Los pedazos se dispersaron en el aire. Lo
miré sin pestañear.
Ahora bateaba con mayor descuido. Todo lo que tocaba el bate
quedaba hecho añicos.
Caminé lentamente hacia él. Oía las voces de los chicos tratando de detenerme,
pero una extraña forma de lástima dentro de mí (una emoción inexplicable en
esta situación) me llevó a pararme sin miedo frente a él.
Left Eye seguía aferrándose a su arma, pero sus pupilas temblaban. Parecía
que la ilusión se estaba disipando.
— No es tu culpa. — Left Eye tiró el bate y se dejó caer como un juguete sin
vida — Desde el principio, no tenías intención de hacerle daño a nadie. —
Me miró con ojos tristes y dio rienda suelta a sus lágrimas junto con todas las
emociones que había enterrado hasta ese momento.
Hubiera vivido muchos días con el peso de la culpa por la muerte de su hija:
“Y si..... Si tan sólo no la hubiera mandado ahí ese día ¿Y si hubiera estado
con ella? ¿Y si...? ¿Y si...?"
Verlo se sentía como verme a mí mismo, despojado de todo, frente a un espejo.
— Esos chicos serán capaces de salvar a los Piratas Negros.
Navegando hacia el búnker de los Guardianes Androides, subí a
cubierta mientras los miembros dormían. Escuché la voz del chico Grimes
llena de convicción a la distancia. Como no quería meterme en su
conversación, me escondí silenciosamente. Veían un video de la hija de Left
Eye bailando y extrañaban los tiempos cuando podían bailar y cantar tanto
como quisieran. Se reconfortaban a sí mismos diciendo que pronto salvarían a
los Piratas Negros y todo volvería a la normalidad.
— ¡Miren el mar! — gritó la chica Grimes que tenía su voz de vuelta. El mar,
que absorbía el color naranja del atardecer, se mecía con suavidad bajo el sol.
Era hermoso.
— Esto faltaba en mi vida — dijo Left Eye, y añadió que había estado ciego
por el pasado, vagando sin rumbo. Miraron el mar en completo silencio. Como
si todas las preocupaciones y problemas del mundo hubieran desaparecido, los
hermanos Grimes comenzaron a tararear una canción. Al tiempo que sus voces
se escuchaban más fuerte, Left Eye comenzó a bailar juguetonamente.
A pesar de que se veía algo extraño, fue maravilloso. No me di cuenta cuando
dejé salir una pequeña carcajada. La tenue brisa me hizo cosquillas en el
cabello. El mar brillaba como si abrazara una perla.
El tiempo transcurrió, Left Eye y los hermanos Grimes bailaron y cantaron
juntos. Alguien dijo: “Bailar define la voluntad de vivir, por más pequeña que
sea. Así que las personas bailan al borde de la desesperanza”.
Es cierto, podría haber vivido toda mi vida sin saberlo. No podía ver el
presente porque me concentraba en desgracias pasadas.
Aquel sol sin remedio se ocultó detrás del horizonte, y las estrellas de la
esperanza aparecieron en el cielo. El vaivén del mar encendido se
desvaneció mientras las olas abrazaban el brillo de las estrellas.
Al día siguiente, por la tarde, por fin llegamos a la isla. Desde las
alargadas sombras del atardecer, pude ver las pensiones y las sillas de playa.
Cuando pisé la arena, pude sentir que el calor aumentaba.
La isla había sido considerada un paraíso turístico en el pasado. Sin embargo,
nadie ha venido para vacacionar desde que descansar y viajar se volvieron
insignificantes y sin sentido en este mundo.
Para poder escapar pronto, Left Eye y los hermanos Grimes se quedaron en el
barco. Caminamos por la isla buscando el búnker de los Guardianes Androides.
Lo encontramos con facilidad gracias al vapor amarillo dorado que brotaba
desde su interior.
Cuando llegamos, vimos que había una galería en medio de la isla. Una
galería. Ellos habían prohibido toda clase de arte... qué curioso que se
instalaran y construyeran el búnker ahí.
Cruzamos el recibidor vacío y fuimos hacia el salón de exposiciones. El vapor
brotaba regularmente de un lugar donde una flecha indicaba la ruta de la
exposición. Algunos Guardianes Androides borrachos yacían en el suelo.
Detrás de ellos, pude ver a los hombres de los fedoras negros en una prisión
de cristal.
Había un hombre al final del camino, oculto en medio del humo.
Hombres, para ser exactos, los hombres con fedora negro que conocimos en
nuestros sueños. Uno de ellos se apoyaba en el muro, a duras penas
manteniéndose en pie, y mi instinto me dijo que debía salvarlo.
Me lancé contra el muro de cristal, pero no se movió. Empujé nuevamente mi
hombro y con el ruido, el hombre apoyado contra la pared levantó finalmente
la cabeza. — Por fin estás aquí… — dijo mientras levantaba dolorosamente la
mano para bajarse la máscara que llevaba puesta. Al verlo, me quedé helado.
Era yo. El hombre y yo teníamos el mismo rostro.
— Escucha con atención. Nosotros te llamamos para que vinieras. — en vista
de todas las cosas extrañas que habían ocurrido, sólo pude asentir — Estamos
atrapados aquí y alguien debe hacer nuestro trabajo. Quizás ya lo hayas notado.
Este mundo necesita un cambio.
— ¿Por qué nosotros? ¿Por qué tu rostro se parece tanto al mío?— lo
bombardeé con preguntas mientras intentaba romper el cristal que nos
separaba, pero no logré hacerle ni un rasguño.
— No tengo tiempo para contarte toda la historia. Los guardianes nos verán en
cuanto se disipe el humo. Haz lo que yo. — El hombre colocó su mano sobre
el cristal y nos dijo que copiáramos sus movimientos. Así lo hicimos. — Todo
el mundo se ha topado con un muro antes. A veces pensamos que el
mundo sería un lugar más feliz si no hubiera barreras, pero eso no es cierto. Si
obtuviéramos las cosas con facilidad, de la misma forma las perderíamos.
El hombre y yo nos miramos y sentí una indescriptible energía arremolinarse
cerca de nosotros, una energía más allá de esta extraordinaria realidad, los
hombres con nuestros rostros, las miles de preguntas sobre este mundo y
todo lo demás.
Poco después, sin darnos cuenta, vestíamos los trajes negros.
Mientras me recuperaba de la impresión de los trajes negros, escuché la voz
del hombre que tenía la cara de Hongjoong desde el otro lado del muro.
— ¡Tienen que huir antes que se disipe el humo! — gritó.
El Guardián Androide quemaba nueva energía en el centro de la estancia. Eran
recuerdos de personas. Recogí algunos todavía intactos que estaban regados
en el piso.
El recuerdo de cuando me le declaré a mi pareja.
El recuerdo de cuando paseaba por la playa con mi perro.
El recuerdo del primer viaje con mis amigos.
Eran recuerdos valiosos e inolvidables. Estos recuerdos eran fuente de vida y
esperanza. Los Guardianes Androides quemaban la esperanza de la gente y se
emborrachaban con el humo. Sentía cómo la ira se apoderaba de mí.
De pronto, Seonghwa gritó: — ¡No veo a Yeosang!
Después de que Yeosang desapareció, entramos en pánico y corrimos de
inmediato al recibidor. Por fortuna, Yeosang corrió hacia nosotros desde el
otro lado del salón al mismo tiempo. Aliviados, nos dirigimos hacia allí.
Mientras miraba atrás, Yeosang arrojó un objeto brillante. Era el Cromer.
Apenas comenzábamos a celebrar por poder volver a casa, cuando
los Guardianes Androides detrás de nuestro amigo avanzaron hacia nosotros.
El más grande tomó a Yeosang por el cuello. Amenazó con rompérselo si no
le entregábamos el Cromer.
De ninguna manera...
Cuando Hongjoong, quien sostenía el Cromer, intentó acercarse, los
Guardianes le advirtieron que no lo hiciera y que sólo arrojara el objeto desde
la distancia.
— ¡No se los entregues! ¡Cuando lo tengan, también nos llevarán a nosotros!
— gritó Yeosang.
No podíamos estar en peor situación: si no lo entregábamos, Yeosang estaría
en peligro. Si lo hacíamos, nos atraparían a todos. Pero no podíamos dejar que
Yeosang se sacrificara por nosotros siete... ¿Qué puedo hacer?
Hongjoong parecía pensar lo mismo mientras lo miraba a él y a nosotros
alternadamente. Entonces empezó a declarar su decisión.
Dijo que les lanzaría el Cromer si dejaban que Yeosang avanzara hasta un
punto medio entre ellos y nosotros.
Este Guardián Androide podría atraparnos en el momento que quisiera en esta
galería. No tenía duda de ello.
¿Hay algún modo de salvarme a mí mismo y recuperar el Cromer? No. Estos
tipos están por todas partes. Fue mi culpa. Debí haber sido más cuidadoso.
Mis amigos no se habrían separado si yo no los hubiera conocido en primer
lugar... Así, no hubiéramos terminado en este extraño y peligroso lugar.
Mientras lamentaba mi irresponsable comportamiento, llegué hasta la mitad
del camino entre los guardianes y mis amigos. El Guardián Androide le gritó a
Hongjoong que le diera el Cromer.
Vi que lo tenía en las manos. "¿Qué es lo que sabemos acerca de ese reloj de
arena?", me pregunté a mí mismo y una respuesta apareció en mi cabeza.
Tal vez era una apuesta arriesgada, pero no había otra manera.
Hongjoong arrojó el Cromer al Guardián. El objeto atravesó el aire y
rápidamente lo atrapé y le di la vuelta. Los guardianes Androides parecían
confundidos y de inmediato comenzaron a perseguirme. Así que rompí el
Cromer en pedazos. Los vidrios cayeron y la arena salpicó por todos lados.
Estaba siendo arrastrado y Hongjoong trató de tomar mi mano.
La luz destelló.
— Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis... siete. — la voz trémula de San hizo eco
en el pesado aire del amanecer.
Cuando despertamos, estábamos en la bodega donde nuestra aventura inició.
Todo estaba igual.
San no podía creer que sólo fuéramos siete. Se limpió las lágrimas y trató de
mantener la compostura. Todos se quedaron en silencio y sólo se miraron a los
ojos.
— Jongho, Wooyoung, Mingi, Yunho, Seonghwa, Hongjoong y yo... — San
repitió sacudiendo la cabeza. Murmuró para contar una y otra vez con una voz
quebrada hasta que sollozó. Una sombra de desesperación oscureció los
rostros de todos.
— ¿Qué le habrá pasado a Yeosang? Así como el Pirata Negro, ¿y si él...? —
Wooyoung no pudo terminar su oración.
Un denso silencio llenó el espacio y nadie pudo responder a su pregunta.
Hongjoong se levantó del sofá. Les mostró a los miembros sus manos
ensangrentadas y cubiertas con pedazos de vidrio y arena sucia. Se las sacudió
y los pedazos comenzaron a caer. — No debimos haber estado ahí, así nada de
esto hubiera ocurrido...
¡Toc, toc!
Era el sonido del llamado de la vieja puerta. Un Hongjoong con rostro severo
abrió la puerta. No había nadie ahí. Pero algo chocó contra la puerta y cayó
al suelo.
— Es el drone de Yeosang. ¿Quién lo condujo hasta aquí? — Hongjoong
limpió el drone y lo puso encima de la cómoda. Se quedó mirando las luces
provenientes de la puerta semi abierta.
Todos lo sentimos con seguridad: Yeosang estaba vivo.
The Real
“Salvar a la humanidad de la inminente perdición”. Un trío de sujetos,
atrapados robando una reliquia maya, se revela como parte de la nueva
organización religiosa “Sciensalvar”.
Agentes de seguridad arrestaron al trío in fraganti. Los individuos intentaban
robar una reliquia maya de la exposición “La Civilización Maya” del Museo
Nacional de Corea.
La estación de policía de Seúl Yongsan investiga a los sospechosos A (de 31
años), B (de 28 años) y C (de 21 años) por intento de hurto especial. Se
sospecha que el trío llevaba a cabo el robo de la reliquia de “Tiempo, destino y
profecía de la Civilización Maya” a las 10:05 del día 10 del mes en curso.
El reportero detrás del caso entrevistó al sospechoso en relación con sus
motivos. El susodicho declaró: “Tenía que robar la reliquia para salvar a la
humanidad antes que nos enfrentáramos al fin del mundo”. Más tarde se
reveló que los sospechosos son seguidores de la religión “Sciensalvar”. Se
especula que los sujetos cometieron el crimen bajo órdenes de Henry Jo, el
líder de la organización.
“Sciensalvar” es una nueva religión, establecida en 1999, por el científico
Henry Jo. Esta religión predica que los seres humanos son condensación de
energía y que las preocupaciones humanas sobre el futuro incierto pueden ser
resueltas por la ciencia. Henry Jo frecuentemente mencionó la reliquia maya
con forma de reloj de arena en sus declaraciones oficiales. Henry Jo también
comentó que la energía concentrada en su interior será la clave para salvar a la
humanidad.
La reliquia mencionada por el líder religioso es un artefacto en forma de reloj
de arena que imita los movimientos de la luna. Hay numerosas especulaciones
sobre su propósito exacto entre los expertos. Sin embargo una teoría clara
establece que el objeto —manufacturado por medio de una técnica
metalúrgica poco común — era utilizado con motivos ceremoniales.
Había pasado una semana desde que regresamos sin Yeosang.
Nos quedamos en este lugar donde los Guardianes Androides no existen, antes
de que viajáramos a otra dimensión. Las calles y la gente, todo se veía igual
que siempre… lo único que sí cambió fue el tiempo. En pocas palabras,
habíamos regresado al pasado.
Estamos en el periodo en el que nos reuníamos en nuestro escondite, no
mucho antes del accidente del hermano mayor de Yunho. Tal vez por eso su
hermano había sido traído a la vida de nuevo. Asumimos que los tiempos se
habían torcido cuando el Cromer se rompió.
Yunho estaba emocionado.
Podía entender a Yunho, pero, en lo profundo de mi corazón lo resentía.
Ya sea que estemos en el pasado o en el presente, una cosa es clara: aunque
estemos vivos, Yeosang no está con nosotros. Dado que el Cromer estaba roto,
no había forma de regresar allá. Perdíamos irremisiblemente el tiempo.
Entonces Seonghwa llegó corriendo y gritó: — ¡¿Este es el Cromer, no es
cierto?!
Nos mostró una nota que relataba el intento de robo de una reliquia maya del
museo Nacional de Corea. “El reloj de arena que captura el movimiento
lunar”.
¡Era el Cromer!
— Si lo pienso bien, el Cromer roto que vi en mi sueño le pertenecía al
hombre del fedora negro. Eso significa que el artefacto ya existía en su
dimensión. Es posible que exista otro Cromer en esta dimensión ¡Hay que
buscarlo para salvar a Yeosang y regresémoslo a su lugar original! — Gritó
Hongjoong. No obstante, otros se opusieron a su idea diciendo que era
demasiado peligroso e ilegal.
— Sea ilegal o no, ¿qué pasa con Yeosang? ¿Me están diciendo que quieren
dejarlo ahí?
Si hubiese sido mi yo del pasado, el que estaba atrapado y tenía miedo de
romper las reglas, habría reaccionado igual que los otros miembros. Tal vez
eso me enojó todavía más. Pero ya no soy la persona que solía ser antes.
Salvar a Yeosang era mi prioridad.
— Decidimos no quedarnos atrapados en el pasado. Cuando viajamos a otra
dimensión todos tomamos una decisión, ¿no es cierto? Sabemos que no
estamos en el presente, así que debemos regresar y enmendar las cosas.
Después de pensarlo un poco, uno por uno, los miembros estuvieron de
acuerdo con robar el Cromer.
Mientras todos se reunían, Yunho dijo quedamente: — Yo me quiero quedar
aquí. No puedo dejar a mi hermano.
Por mucho que confiara en Yunho, su decisión me dejó helado.
Salí a caminar alrededor de nuestro escondite para calmarme. Mingi salió en
silencio y caminó conmigo. Probablemente se sentía igual que yo.
— Respeto la decisión de Yunho. — Miré a Mingi, perplejo. Continuó con
mucho tiento. — Cuando pensé que podía perder a mi abuela, todo perdió
sentido, incluso nuestros sueños y nuestra amistad. Creo que debe ser peor
para Yunho. Él ya perdió a su hermano una vez. Dudo que quiera volver a
soltarlo.
En ese momento, recordé cuando golpeé a Mingi.
Cuando nos dijo que quería renunciar, diciendo que nuestros sueños no tenían
sentido. Me sentí traicionado y le lancé mi puño. Obviamente, mi corazón de
inmediato se llenó de arrepentimiento.
— Es muy tarde para decir esto pero… en realidad yo, no quería renunciar. —
Dijo que la única razón por la que había decidido renunciar en aquel entonces
era por su abuela, su única familia, que había colapsado ese día. El hecho de
que él estuviera pasándola bien con nosotros mientras su abuela sufría, lo
acechaba.
Por fin podía entender la perspectiva de Mingi ahora que había compartido su
historia.
Sabía que nunca podría entender del todo lo que Yunho estaba sintiendo, pero
podía intuir que estaba pasando por un mal momento. Debía sentirse muy
conflictuado entre estar con su hermano y salvar a Yeosang. Estoy seguro que
debe estar sufriendo ahora.
Después de haberlo discutido mucho, decidimos respetar la decisión de Yunho.
Nadie puede obligarte a decidir.
Todos ya deben estar frente al museo. ¿Por qué estoy tan nervioso? Seguro
todo está marchando de acuerdo al plan.
Mi hermano me regañó por revisar mi teléfono a cada rato. Avergonzado,
guardé mi celular. Comencé a masajear su pierna izquierda mientras le decía
que todo iba a estar bien.
— ¡Eres muy raro! ¡Y cómo has cambiado! Bueno… creo que me gusta más
que cuando te la pasabas dando vueltas en tu motocicleta. Pero aun no termino
de acostumbrarme al drástico cambio de las últimas dos semanas. — entiendo
a qué se refiere. Después de todo, regresé del futuro.
— Creo que dios te dio manos perfectas a cambio de un par de piernas que
necesitan ciertos cuidados. — le dije. Imité a mi hermano tocando la guitarra
mientras me miraba curioso. Soltó una carcajada y me pidió que imprimiera
más fuerza a los movimientos.
Desde que nació, mi hermano había tenido problemas en su pierna derecha, de
manera que su pierna izquierda siempre terminaba inflamada por cargar con el
trabajo de ambas.
— Bueno, si mis piernas estuvieran sanas, nunca me habría imaginado
sentarme a tocar un instrumento. Tal vez algunas carencias son bendiciones
disfrazadas, lo cual te da otra perspectiva, ¿no?
Terminó de hablar y encendió la TV que estaba en la esquina de la habitación
y el encabezado de las noticias apareció. Era sobre Henry Jo, el líder de
Sciensalvar, que había irrumpido en el Museo de Corea para robar reliquias
mayas con cientos de seguidores. Algunos chicos habían intentado detenerlo y
ahora eran sus rehenes.
Salté de mi asiento. ¡Los rehenes eran mis amigos!
Saqué las llaves de mi motocicleta del gabinete y le grité a mi hermano: —
¡Quédate adentro! ¡Debes quedarte aquí, no importa lo que pase!
Pensaba que Sciensalvar era un grupo religioso… pero entonces, ¿por qué…?
¿Por qué Henry Jo tiene un cuchillo sobre mi garganta? ¿Cómo pasó esto?
4 pm.
Nos reunimos frente al museo con el plan de entrar en dos grupos de tres.
Conforme se acercaba la hora de cerrar, los guardias de seguridad empezaban
a relajarse. Un grupo tenía la misión de distraerlos mientras el otro se dedicaba
a robar el Cromer. La idea era ir por Yeosang en cuanto lo tuviéramos. Pero ni
bien habíamos pisado la entrada, nuestro plan se vino abajo.
Entre la multitud vestida de rojo que salía de la sala de exhibición, un hombre
con ropa futurista negra sostenía el Cromer. Tenía una larga barba blanca, un
lunar negro en la mejilla derecha y grandes gafas. Era Henry Jo, el líder de
Sciensalvar.
Teníamos que quitárselo. Si perdíamos esta oportunidad, quizás nunca
seríamos capaces de regresar otra vez. Entonces, algunas estudiantes con
frazadas rojas sobre sus hombros pasaron junto a mí. Sin pensarlo, tomé una
de las frazadas, me cubrí la cabeza con ella y me uní al grupo de seguidores de
Sciensalvar.
Pasando de los apenados rostros de las chicas, mis amigos también se unieron
al grupo disfrazados. Nos acercamos poco a poco a Henry Jo.
Cuando nos acercamos lo suficiente como para tomar el Cromer…
¡BANG!
La policía disparó una salva de advertencia y bloqueó el paso del líder y sus
acólitos. En ese momento, quise alcanzar el Cromer, pero Henry Jo y su
cuchillo en mi garganta fueron más rápidos.
Murmuró en mi oído, apenas aguantando la risa: —Precisamente necesitaba
un rehén, ¡gracias por la ayuda!
¡Piensa Hongjoong, piensa! Pero mi mente estaba en blanco. Mi cerebro se
congeló por este miedo que jamás había sentido antes.
¡BANG! La policía hizo otro disparo de salva.
Como advertencia final, la policía dijo que si no liberaban a los rehenes,
dispararían de inmediato. Como sus seguidores comenzaron a murmurar,
Henry Jo les ordenó que no se inmutaran.
En ese momento, un grupo de motociclistas se acercó al museo en medio de
rugidos de motor. Seis motocicletas empezaron a rodear al grupo de
Sciensalvar. Los seguidores empezaban a ponerse nerviosos por las
intenciones de estos nuevos protagonistas.
Henry Jo gritó, pero el ruido de las motocicletas era demasiado fuerte para
escucharlo. Entonces, una pegatina familiar captó mi atención: “ATEEZ YH”
¡Era Yunho! Y los demás chicos debían ser sus amigos.
Instintivamente entendí el plan de Yunho.
Al tiempo que Henry Jo perdía control sobre sus seguidores, se dirigió a la
multitud.
— ¡Wooyoung! — No sabía si me había escuchado o si también sabía que era
Yunho, pero Wooyoung tomó el Cromer y salió corriendo.
En cuanto nos alejamos de los fanáticos. Yunho y los demás nos subieron a
sus motocicletas y salimos de ahí.
Pudimos ver a Henry Jo huir solo mientras la policía trataba de controlar a su
grupo.
— ¡Ah, sabía que regresarías! — le grité emocionado a Yunho desde atrás.
Mientras gritaba de alegría, escuché que Hongjoong decía: — ¡Hay un auto
detrás de ustedes!
De pronto, las seis motocicletas perdieron el control y todos caímos al suelo.
Un coche quiso atropellarnos yendo a gran velocidad y atrapado en su impulso
acabó en la acera aplastando a los peatones a su paso. Los ojos de Yunho
temblaron al ver a los peatones en el suelo.
— ¡Hermano! — gritó Yunho mientras corría en dirección al choque.
Ahí estaba el hermano de Yunho. Tal parece que había ido en dirección al
museo después de haber visto la motocicleta de Yunho en las noticias.
El hermano de Yunho abrió los ojos lentamente y preguntó: — ¿Ya son las
5:07? — revisé mi teléfono y vi que así era. — Tu diario decía que me habían
atropellado a las 5:07 pm. — Yunho miró sorprendido a su hermano. Este
continuó: — Lo siento. Leí tu diario en el escritorio. Sabía que algo andaba
mal pero nunca me dijiste lo que estabas pasando. — continuó respirando con
dolor. — No tenía-
—Tenemos que ir al hospital ahora mismo. — Yunho se limpiaba las lágrimas
mientras intentaba levantar a su hermano, pero él lo detuvo del brazo. Yunho
le tomó de la mano como si nunca quisiera soltarlo.
—Tengo que decirte algo… No fue tu culpa que me lesionara aquella vez y no
es tu culpa lo que está pasando ahora. Déjame en el pasado y continúa con tu
vida. — mientras Yunho lloraba, su hermano le acarició la cabeza. — Te
quiero hermanito. Ya sabes lo que siempre digo: “estás haciendo lo mejor con
el sólo hecho de sobrevivir el día”. Fui muy feliz las dos últimas semanas. Te
lo agradezco. — Entonces se desvaneció.
Yunho apoyó su cabeza sobre el pecho de su hermano y rompió en llanto.
Henry Jo tropezaba al salir del lado del conductor del auto. La sangre escurría
lentamente por su rostro debido a las heridas. Miró fijamente el Cromer en la
mano de Wooyoung. Entonces empezó a correr hacia él con un cuchillo en la
mano.
Yunho lo detuvo de un puñetazo y gritó: — ¡Gira el Cromer! — Henry Jo
volvió a tomar el cuchillo que se le había caído con el golpe. — ¡¡Rápido!! —
mientras que el hombre corría enloquecido contra nosotros, Wooyoung le dio
la vuelta al Cromer.
¿Cuánto tiempo ha pasado desde que estoy en esta habitación de cristal? Se
sentía como una eternidad, en esta prisión sin luz alguna.
Me di cuenta que todas las líneas de resistencia, los que se rebelaron contra el
Gobierno, estaban fuera de mi habitación y les habían robado su energía
biológica. Los guardianes Androides los habían cubierto con telas negras. Tal
vez no querían ver a las resistencias no-muertas. Lo peor era que los hermanos
Grimes estaban entre los sujetos cubiertos.
Los Grimes y Left Eye corrieron al museo de artes después de ver el
resplandor del Cromer al ser destrozado. Left Eye pudo escapar del búnker,
pero perdió su brazo derecho. Los hermanos Grimes fueron capturados y
perdieron su energía biológica.
No sabía cuánto tiempo había pasado. El dolor era tan intenso que prefería
perder mis emociones. Deseaba que los Guardianes me mataran de una vez.
Mientras mis pensamientos iban a lugares oscuros, escuché el sonido de una
trompeta que venía de afuera. Los Guardianes que me vigilaban salieron
corriendo.
Escuché golpes y gemidos.
Comencé a golpear el cristal sin darme cuenta.
— ¡Alguien sáqueme de aquí, por favor! ¡Por favor!
La luz, que no había visto en muchísimo tiempo, se asomó desde la puerta que
habían abierto ligeramente. Hombres de fedoras negros peleaban contra los
Guardianes Androides detrás de la puerta.
— Hola Yeosang. — escuché una cálida voz decir mi nombre. Un hombre se
acercó a mi prisión y se quitó su máscara negra.
Lágrimas de alivio salieron de mis ojos.
Era Seonghwa.
Mientras tanto, en el escondite subterráneo de la organización de resistencia
“Piratas Negros” una señal llegó desde una máquina vieja y pequeña.
Un hombre de un solo brazo entró deprisa y se sentó frente al armatoste. El
hombre tomó un lapicero para escribir los códigos.
Era Left Eye. Después de sufrir otra pérdida se veía aún más frágil.
“… ._ _._ _ _ _._ _ _. -_ _ _ . ._ _ . . _ _..”
Left Eye interpretó la clave morse que acababa de escribir. Un destello de
esperanza se extendió por su rostro gradualmente. Se giró hacia la multitud y
gritó: — ¡Volvieron! ¡Ellos están de vuelta!
Los vítores de los Piratas Negros hicieron eco en el escondite subterráneo.
La torpe escritura de Left Eye en el papel decía: SAY MY NAME, ATEEZ
W
¡Weeeeeee!
El fuerte sonido de una alarma resonó en las plazas, calles, escuelas y edificios.
Los Guardianes que vigilaban a la gente desde todas partes fueron los
primeros en responder al sonido. Gente caminando por las calles, oficinistas
haciendo sus negocios y estudiantes en clase. Todos dejaron lo que estaban
haciendo, se levantaron y se volvieron hacia el monitor más alto.
Visto desde el cielo, el mundo entero parecía un set muy bien hecho. Personas
con caras inexpresivas, caminos y edificios bien organizados. Un mundo
bonito y ordenado, pero no había vida en él.
En medio de los edificios fríos y aburridos, rodeados de personas rígidas como
maniquíes, una voz meliflua resonó.
Z. Un mundo perfecto. Siendo perfectos nuestro mundo es seguro. Un
pequeño error es una grieta. Y una grieta lleva al dolor. El dolor es una
emoción innecesaria y un elemento negativo en la vida. Queremos protegerlos
a todos.
Desde las calles, empresas, escuelas y plazas, la voz rugiente de “Z” salió del
altavoz.
Una luz amarilla se encendió en todos los oídos de las personas, que
escuchaban con expresión gris mientras parpadeaban indiferentes. Mirando de
cerca, era la luz de un pequeño chip clavado debajo de sus orejas.
Z. Un mundo sin grietas siempre es hermoso. Tú, viviendo tu vida en tu
posición, eres el mundo mismo. No dudes de ti mismo. Siempre tienes razón.
Tenemos razón porque tú tienes razón.
Las sonrisas se dibujaron en los rostros de las personas. Pero en realidad, los
ojos de nadie sonreían. Eran solo sus músculos faciales moviéndose como una
máquina que obedecía órdenes.
Z. Ten esto en mente. El gobierno trabaja para ti. El gobierno está
comprometido contigo. Todo esto… es por ti.
Y al final de las palabras de Z, la multitud aplaudió y vitoreó. — ¡Z! ¡Z! ¡Z!
¡Z!
En ese momento, cuando las voces de las personas que gritaban por Z
inundaron el mundo, la música comenzó a sonar de la nada con un sonido
crepitante en el altavoz.
Poco después, junto con el sonido del megáfono, la voz de Z fue absorbida por
el sonido de una música que aumentaba gradualmente, y la luz amarilla que
destellaba en los oídos de las personas se desvanecía.
Los Guardianes que estaban entre la multitud comenzaron a mirar a su
alrededor como si estuviesen buscando a alguien. Por primera vez, la
sensación de "confusión" cruzó los rostros de quienes quedaron
desconcertados con el sonido de la canción.
Cuando el hombre parado en la plaza, sintiendo la presencia de alguien, miró
hacia la izquierda, Hongjoong, que vestía con un fedora negro, le sonrió.
El hombre no conocía a Hongjoong, pero sin saberlo, escupió su nombre de su
boca. — ¿A... TEEZ...?
— Observa bien, una vez que nos veas, nunca podrás olvidarnos. — dijo
Mingi, que apareció a la derecha del hombre.
Los ojos del hombre se iluminaron con vida. Entonces Mingi arrojó algo de su
mano hacia él. El hombre por reflejo recibió el objeto volando en un arco, y al
abrir su mano, vio que era una pequeña máquina de forma cuadrada. Dentro
de la máquina había escrito en letras pequeñas: “Hay un chip debajo de tu
oreja. De ja que el interruptor toque el chip”.
En medio de la calle aparecieron Wooyoung y Yeosang; en lo alto del edificio
Seonghwa y San; y en la escuela, Yunho y Jongho.
Con la música, ATEEZ comenzó a cantar y a bailar.
Las personas que los miraron por primera vez comenzaron a sacudir sus
cuerpos inconscientemente en respuesta a la música.
Los piratas negros comenzaron a esparcir volantes en el cielo y a repartir
interruptores en el suelo.
La gente recogió los volantes y los leyó: “Eres valioso por ser tú mismo.
Nadie puede definirte, y nadie puede controlarte. Vivir es ser imperfecto, y es
hermoso ser imperfecto. Lee poesía, haz dibujos, escucha música, baila y
canta. Ahí encontrarás tu propia respuesta [PIRATAS NEGROS]”.
Las personas que escucharon la música de ATEEZ, que vieron su actuación y
leyeron los panfletos, tuvieron una extraña sensación debajo de las orejas y
tocaron instintivamente los chips. Por primera vez se dieron cuenta de que
tenían dispositivos implantados en sus cuerpos.
Los Guardianes estaban ansiosos por controlar a la gente y capturar a ATEEZ,
pero como ellos usaban el Cromer para moverse de manera instantánea, era
difícil capturarlos.
Mientras tanto, las personas colocaron los interruptores sobre los chips que
estaban en sus orejas. Con un pequeño chispazo, diminutas partículas
comenzaron a salir de las máquinas y entraron en los chips.
Los Guardianes comenzaron a llevar a los miembros hacia un costado.
De la escuela a la calle, de la calle a la plaza, ATEEZ presentaba su último
baile hasta el término de la pista musical y, de pronto, desaparecieron, justo
cuando estaban a punto de ser capturados por los Guardianes.
Los rostros de quienes colocaron la pequeña maquina sobre el chip estaban
llenos de caos y temor.
La gente huía y los Guardianes les perseguían; luego la gente regresaba a sus
puestos con expresiones vacías a pesar de todo lo que había sucedido y… en
medio de todo, una mano recogió un interruptor que había caído al suelo, y lo
guardó en su bolsillo.
Alegres voces rebosaban en el búnker subterráneo de los Piratas Negros
porque este plan había tenido éxito. ATEEZ y los Piratas Negros celebraban
con deliciosa comida mientras música animada sonaba de fondo.
— Me preocupaba el tema de cómo bloquear el sistema de control
desarrollado con energía nueva… ¡Increíble Left Eye!
Éste, avergonzado por las palabras de San, se rascó la cabeza y dijo: — Había
muchos chips fallidos del gobierno entre los desechos que llegaban al basurero
de Strickland. Tuvimos suerte.
— Si ponemos esta máquina en el chip… ¿Dirige al Enlace Negro que usamos?
— Sí, pero no de inmediato. Porque la voluntad de cada persona es importante.
Todo lo que hacemos es sacarles del enlace controlado por el gobierno.
Después de eso, depende de ellos.
Cuando Jongho preguntó si era una cuestión de elección, Left Eye continuó:
— Así es. Ni siquiera sabrán que esta máquina conecta no sólo a la gente sino
también a los Guardianes con el Enlace Negro. Pensarán que sólo es un
interruptor que bloquea su acceso al enlace de control. Ya que la seguridad de
los Piratas Negros también es importante.
— ¿Pero, por qué? Las conexiones forzadas al enlace son más eficientes. —
los otros miembros asintieron y miraron a Left Eye, en espera de su respuesta
a la sugerencia de Mingi de salvar a más personas obligándolas a conectarse al
enlace.
— He vivido en este mundo mucho tiempo, así que lo sé. Al principio, cuando
los conocí a ustedes, tuve miedo, y recuperé recuerdos, el sentimiento de amor
y otras emociones del pasado que creí haber olvidado. Igual que ustedes
cuando llegaron a este mundo por primera vez. Lo desconocido siempre aterra.
Por eso deben darles tiempo. Tiempo para sobreponerse al caos y decidir,
hasta que los Guardianes descubran que el enlace de control ha sido bloqueado.
Left Eye asintió en silencio y tomó un sorbo de vino.
— Cuando las personas se vuelvan autosuficientes, se disparará una señal al
Enlace Negro. Entonces, los Piratas Negros dispersos en todo el lugar los
contactarán…
— ¿Qué pasa si alguien decide quedarse del lado del gobierno después de
haber recuperado sus emociones?
— No podemos forzar a nadie. Porque el temor es grande. Las personas no
saben qué pasará si creen que son las únicas contra el gobierno. No podemos
forzar peligrosamente a alguien que quiere seguir la corriente. No seríamos
diferentes al Gobierno Central que dice que sólo ellos tienen la razón.
— Aún no han descubierto la ubicación de Z, ¿verdad? — cuando Hongjoong
se dirigió a los Piratas Negros, todo el mundo los miró fijamente con ojos
interrogantes. Los Piratas Negros sacudieron sus cabezas con semblantes
incómodos.
No era tan fácil encontrar a Z, pues era información que ni siquiera los
Guardianes tenían a menos que fueran miembros gubernamentales de alto
rango.
No cabía duda: Z era el gobernante de éste mundo y, al mismo tiempo, el
símbolo de esta dimensión. Por lo tanto, su seguridad era la máxima prioridad
para prevenir el terrorismo.
— Por el momento, ese es el último paso. Empecemos por lo que podemos
hacer ahora. — todo el mundo estuvo de acuerdo con Seonghwa.
Para instalar espejos y remover las cubiertas que bloqueaban las ventanas,
ATEEZ estaba decidido a infiltrarse en el lugar más representativo del
funcionamiento de éste mundo.
Un espejo es una ventana a través de la cual una persona se percibe a sí misma.
En un principio, el gobierno desconocía la importancia de los espejos, así que
se limitaba a controlar las emociones con energía nueva.
Sin embargo, ya que la gente, al mirarse al espejo, se reconocía a sí misma y
seguían saliéndose de control, se deshicieron de todos los objetos reflejantes,
incluyendo los espejos.
Lo mismo pasó con las ventanas. Mirar fuera de una ventana en dirección al
paisaje es abrirse a las posibilidades de liberarse; también es una puerta que
lleva al auto reconocimiento, el reconocimiento de otros y a conocer el mundo.
Así que los viejos edificios se cubrieron con cortinas, tablas y sábanas, o en
edificios construidos después, ni siquiera había ventanas. Aun peor, se
construyó un enorme domo sobre cada zona para bloquear la luz y el calor
solar, de manera que la recepción de vitaminas y nutrientes que suelen
recibirse por exposición a la luz ahora se controlaba por medio de
medicamentos. Dado que el domo también servía como muro fronterizo entre
zonas, constituía un medio de control muy importante para el gobierno.
Era cierto que, con el Cromer, ATEEZ y los Piratas Negros se movían con
libertad entre áreas, lo cual les permitía conmover los corazones de las
personas con sus emociones, pero no era suficiente. El control del gobierno se
volvía cada vez más sistemático.
Incluso los humanos, que se dieron cuenta de cómo controlaban las emociones
que surgían dentro de ellos, eran reprogramadas o bien, eran llevadas por los
Guardianes y transportadas a su bunker.
Ahora, la única opción de ATEEZ y los piratas Negros era despertar la
conciencia de toda la gente posible al mismo tiempo.
El primer punto en su lista era instalar espejos y quitar todas las cubiertas del
edificio de Prestige Academy, la cual era conocida como “la mejor escuela”
de esta era.
Una señal de emergencia sonó desde el interior del búnker subterráneo para
alertar sobre un intruso dentro de un radio de 1 km. Los ojos de todos estaban
puestos en el monitor. Hubo un breve momento de tensión.
Un jovencito lloraba solo, gritando: — ¡Ayuda! ¡Piratas Negros!
El chico bebió un sorbo de té caliente y miró a los miembros con ojos
ligeramente relajados y dijo: — Por favor, salven a mi hermano mayor.
De camino a la escuela, el chico fue testigo de la presentación de ATEEZ y los
Piratas Negros por primera vez y escapó del control gubernamental con ayuda
del interruptor.
— Fue aterrador. — dijo el chico.
Por fin se había dado cuenta de lo sombría y violenta que era la escuela y el
mundo cuando los veía con ojos que contienen emociones por primera vez.
El joven relató que, cuando regresó a casa esa noche, le contó la historia a su
hermano mayor, que acudía a la misma escuela que él, pero éste trató de
reportarlo con los Guardianes, así que el chico, sin pensarlo, puso el
interruptor en el chip de su hermano.
Pensó que el otro entendería sus intenciones después de vivir el mismo
proceso, pero la reacción fue diferente.
El hermano, al sentir sus emociones por primera vez, gritó como si le doliera,
se estremeció y miró a su hermano pequeño con ojos acusadores.
— ¿Conocen la Isla de los Guardianes? — los ojos del chico se llenaron de
lágrimas de nuevo. Los miembros miraron a Yeosang.
El lugar donde lo mantuvieron cautivo. “La Isla de los Guardianes”
supuestamente era una estancia gubernamental de re-educación para los
desajustados sociales.
No obstante, en realidad, era un lugar para desaparecer a las personas que se
rebelaban contra el sistema del Gobierno Central, así como para deshacerse de
obras de arte, instrumentos musicales y cualquier objeto que estimulara las
emociones humanas.
Quienes han completado cuarenta años de educación y son asignados a
puestos específicos no son posibles presas de este descarte, pero toda persona
que ha recuperado sus emociones y que actúa como resistencia es capturada y
eliminada ahí.
Los miembros y los Piratas Negros lo conocían bien.
Sin embargo, no tenían idea de que incluso los niños que no formaban parte de
la resistencia también fueran llevados a la Isla.
Para completar el programa educativo de cuarenta años, las personas debían
tomar un examen final de graduación. Durante el examen, se les investigaba
para determinar a qué parte de la sociedad servirían y, si fallaban en la prueba
emocional, se les consideraba defectuosos y eran enviados a la Isla de los
Guardianes.
El chico se soltó a llorar una vez más.
Su hermano, que estaba por tomar el examen, podría haber sido llevado a ese
terrible lugar por su culpa, así que, desesperado, accedió al enlace de los
Piratas Negros y se encontró con un área cercana que parecía ser un búnker.
— El examen no es el problema aquí, tenemos que salvarlo de inmediato, de
ser posible mañana. Así es la escuela: es fácil ser un blanco cuando eres
diferente a la multitud. — Mingi, que había pasado momentos difíciles en la
escuela, entendió instintivamente el peligro.
El chico asintió. — Hay una organización estudiantil en la escuela. Ya que los
Guardianes y los maestros no pueden monitorear a todos los estudiantes,
seleccionan a los mejores alumnos y los hacen parte de esta organización para
vigilar a otros. Pero como la nuestra es certificada por el Sr. Z… no, por Z, en
línea directa con el líder de la organización, podrían notarlo desde antes que
fuera posible tomar el examen.
Los miembros estaban contrariados.
Existía una alta probabilidad de que todo esto no terminara sólo con salvar a
su hermano mayor. Ya que podría ser algo que realmente ponga patas arriba a
toda la escuela.
Si decidían ir a otra y no a Prestige Academy, la cual ya habían investigado a
detalle para instalar los espejos y retirar las cubiertas, cualquier plan posterior
de infiltración a ese lugar sería más peligroso o del todo imposible.
— ¿A qué escuela vas?
El chico, que entendió muy bien la atmosfera, contestó con rostro preocupado:
— Prestige Academy.
No hacían falta palabras. Todos hablaron con los ojos.
— Perfecto. Planeábamos ir ahí también.
W
Con paredes lisas y resbaladizas, como las de una nave espacial, sus edificios
curvos forman un enorme círculo que encierra un gran patio en su centro.
Cuando se mira desde el cielo, parece una fortaleza con edificios construidos
estrechamente, como muros que impiden la entrada a los forasteros. Y en
verdad, para un forastero, entrar en este lugar no es tarea fácil.
Tras comprobar su identificación de entrada en la puerta principal, debe pasar
por numerosos puestos de inspección para poder entrar. En cierto modo, es un
sistema similar al de las oficinas de inmigración utilizadas para moverse entre
países en el Mundo A.
Aunque sólo es una escuela, la seguridad se mantiene estricta, ya que sólo los
talentos más distinguidos del Mundo Z pueden asistir a la ilustre academia.
En este mundo, los niños deben someterse a diversas pruebas en un hospital
certificado por el estado a los seis meses de nacer. Después de los seis meses
de edad, el temperamento y los talentos naturales del niño se revelan y se
considera que los padres tienen la obligación de criar a sus hijos de acuerdo
con su potencial de crecimiento innato.
Sólo los niños que han sido identificados como "talentosos" pueden ingresar
en Prestige Academy, y son colocados en una de cinco clases en función de
los resultados de su examen de ingreso.
La Clase 1 se educa para trabajar en el gobierno. Ellos son los responsables de
investigar e implementar sistemas para una mejor eficiencia y control de la
sociedad en el futuro.
La Clase 2, que incluye a los futuros Guardianes, está entrenada para controlar
a las personas y castigar a los que desafían el control según las directrices del
gobierno.
En la Clase 3 se les enseña a clasificar a los nuevos humanos según el sistema,
y luego educarlos en consecuencia.
La Clase 4 se fomenta para que se encarguen de diversas tareas necesarias
para la supervivencia humana. Por ejemplo: supervisar los nuevos
intercambios de energía, cargar los chips de control, o el suministro y
fabricación de energía esencial.
La Clase 5 se encarga de la gestión, el saneamiento y la organización de la
ciudad, por lo que recibe una educación acorde con ello.
Los niños matriculados en Prestige Academy son educados y formados en
estas cinco clases antes de ser desplegados adecuadamente en toda la sociedad
tras su graduación.
Dejando a un lado su promesa de salvar al hermano mayor del chico, como
pilar clave que sostiene los sistemas de esta sociedad, Prestige Academy era el
objetivo ideal. Despertando a los muchos niños que se crían allí, la clase
dirigente de Mundo Z se vería dañada desde dentro: podrían sacudir el sistema
desde sus raíces.
Vestidos con uniformes de seguridad, Mingi y Wooyoung lideran un grupo de
estudiantes de primer año que acababan de ingresar a la escuela. Con la ayuda
de la piratería informática de Left Eye y los Piratas Negros, los miembros
pudieron infiltrarse en la escuela disfrazados y dispersarse por todo el
complejo, cada uno desempeñando su propio papel.
Mingi y Wooyoung, quienes se infiltraron en el personal de seguridad de la
academia, actuaban como guardias de entrada después de haber dividido a los
estudiantes de primer año en sus respectivas clases para evitar las sospechas
de los Guardianes y otros miembros del equipo de seguridad.
Aunque no podían hablar entre ellos, ya que tenían que fingir no tener
emociones, los dos intercambiaron miradas sin que nadie se diera cuenta,
consolando los nervios del otro.
En ese momento, el hermano del niño, a quien reconocieron por una foto que
les había compartido el chico en el búnker, se detuvo frente a Mingi. Mingi lo
dejó pasar, pero se apresuró a enviar una señal al grupo, tocando un transmisor
en su cintura antes de que llegara el siguiente estudiante: — Acaba de entrar a
la escuela.
Recibiendo la señal, Wooyoung persiguió al hermano del chico con la mirada.
Su inquietud era evidente incluso con sólo sus pasos. A través del transmisor
que colgaba de su cinturón, Wooyoung también envió una señal al grupo: —
Está pasando por el pasillo de la derecha —. El hermano del chico subió las
escaleras. Estaba claro que se dirigía al aula destinada a los de grado mayor de
la Clase 2.
“Está subiendo al aula. Confirme la hora de contacto.”
El hermano del chico llegó al aula y se sentó. Manteniendo el rostro
inexpresivo, actuó con la mayor rigidez posible. Colocó su tableta de cristal en
el centro del pupitre y su bolígrafo exactamente a 7,5 cm en posición paralela,
como de costumbre.
Sentado erguido como si fuera una máquina, miraba un monitor en blanco.
“Hasta ahora nadie parece darse cuenta de mis emociones”, pensó el
hermano del chico con una sensación de alivio.
— Nos vemos en el baño de la izquierda de la primera planta. — El hermano
del chico se giró sorprendido por la voz grave que oyó detrás de él.
“¿Siempre hubo alguien así en mi clase...?” Pensó un momento.
Haciendo memoria, se dio cuenta de que en los 40 años que llevaba asistiendo
a este colegio ni una sola vez había mirado de cerca las caras de la gente que
le rodeaba. Sin necesidad de intercambiar emociones, no había razón para
hablar cara a cara. Y, por primera vez en su vida, estableció contacto visual
con alguien que no fuera su familia o el profesorado de la escuela.
Los profundos ojos de Yeosang parecían susurrarle al hermano del chico:
"Está bien".
“¿Me habrán pillado?”, pensó.
Como respuesta a la confusión del hermano del chico, Yeosang mostró el
interruptor que tenía en la mano con una pequeña sonrisa. La acción lo decía
todo. Yeosang sabía que podía sentir emociones.
Fue entonces cuando Yeosang se puso de pie y salió del salón de clases. El
hermano del niño, que aún no sabía si Yeosang era su amigo o enemigo, lo
miró con expresión desconcertada. Rápidamente se dio la vuelta y miró
alrededor de la clase. Se preguntó si alguien lo había visto. Pero nadie lo hizo.
Así como él mismo lo había hecho antes, los alumnos estaban sentados en sus
pupitres ajustando su configuración o concentrados en su propio trabajo. En el
aula sólo resonaba el ruido de objetos, no de voces. “Así es, aquí nadie está
interesado en mí”, pensó y se levantó como si hubiera tomado una decisión.
En la esquina al final del pasillo del primer piso, pudo ver un baño con las
luces apagadas. Preguntándose si caminar por el pasillo vacío en sí mismo
sería una acción que pareciera sospechosa, el hermano del niño se detuvo un
momento, preocupado.
Justo entonces, apareció una larga sombra por detrás. — No te preocupes.
Estamos aquí para ayudarte. — Era Seonghwa.
Un poco aliviado por la sonrisa de Seonghwa, el hermano del chico dio un
paso adelante con cuidado. Seonghwa siguió al chico por detrás, como para
protegerlo. Envió una señal a los demás miembros: "Me puse en contacto con
el hermano del niño".
Cuando entraron al baño, Yeosang estaba allí para saludarles y Seonghwa
cerró la puerta por si alguien más intentaba entrar. Ahora sólo estaban ellos
tres: Yeosang, Seonghwa y el hermano del chico.
La habitación se quedó en silencio. El único sonido que el hermano del chico
podía oír era el latido de su propio corazón. Se puso la mano sobre el pecho.
El hermano del chico, al que nunca le enseñaron emociones, no sabía cómo
nombrar a la sensación de su corazón acelerado. “¿Es nerviosismo?”. Pensó
un momento.
— Tu hermano menor vino anoche al búnker de los Piratas Negros. Le
preocupaba que te enviaran al Centro de Eliminación y nos pidió que
fuéramos a salvarte. Conoces a los Piratas Negros, ¿verdad?
El hermano del chico asintió lentamente como diciendo que entendía la
situación. “Mi única forma de salir de esto es seguirlos, pero ¿en qué se
convierten los últimos 40 años de mi vida? ¿Para qué he vivido todo este
tiempo? ¿Y si sobrevivo siguiéndoles? ¿Entonces qué? ¿Qué vendrá después?
¿Y si seguirlos me lleva a algo peor?” Estos pensamientos complejos se
enredaban en su cabeza y le molestaban.
Yeosang y Seonghwa sabían que el hermano del chico estaba en conflicto,
pero no había tiempo que perder. Le explicaron que los Piratas Negros
planeaban rescatarlo.
El objetivo de ATEEZ y los Piratas Negros era despertar al mayor número
posible de personas en Prestige Academy y darles la oportunidad de elegir su
propio camino. Era inevitable que el repentino torrente de nuevas emociones
provocara cierto caos y confusión.
— Emociones, confusión. ¿Para qué las necesitamos? Todo eso significa que
mucha gente tendrá que pasar por lo mismo que yo ahora.
— Caos. Dolor. No son necesariamente cosas malas. Necesitas sentirlas para
avanzar, es algo por lo que pasa toda la gente. En eso consiste el crecimiento.
Lo que está claro es que esta sensación de crecer a través del dolor es una
nueva y preciosa experiencia tuya. Fue igual para todos nosotros.
El hermano del chico se quedó mirando la mano extendida de Yeosang. Su
corazón acelerado empezó a calmarse poco a poco. Se preguntó cómo se
llamaba esta emoción.
El hermano del chico no sabía lo que era pero podía sentir el calor fluyendo
por su sangre. Cautelosamente extendió la mano y cogió la de Yeosang.
— La clase empezará pronto, volvamos al aula por ahora...
¡BANG, BANG, BANG!
De repente, la puerta del baño tembló. Los tres miraron ansiosos la puerta
temblorosa.
¡BANG, BANG, BANG!
Alguien fuera golpeó con fuerza la puerta. — ¡Abran la puerta ahora mismo!
De lo contrario, te remitiré al comité disciplinario inmediatamente.
El hermano del chico, que aún sujetaba la mano de Yeosang, se apartó
rápidamente y retrocedió. Luego, con un suspiro doloroso recitó: — Thunder.
— ¿Thunder? —. Sus ojos temblaron mientras Seonghwa le repetía el nombre.
¡BANG, BANG, BANG!
Cuando la puerta empezó a temblar de nuevo, el hermano del chico se levantó
de un salto como por reflejo y abrió la puerta. Afuera se encontraba un grupo
de estudiantes con uniformes impecables. En el pecho de cada uno de ellos
había un símbolo con la palabra "THUNDER".
— ¿Por qué están los tres aquí reunidos? Con la puerta cerrada con llave. —
De entre la multitud de estudiantes, surgió la clara voz de una chica. El grupo
se separó a cada lado mientras una estudiante caminaba hacia adelante. ¿Este
era el grupo de estudiantes que el hermano menor había mencionado? “Y ella
debe ser su líder”, pensó Yeosang mientras recordaba al chico asustado del
día anterior.
La estudiante, que de hecho parecía estar a cargo del grupo, se paró frente a
Yeosang, Seonghwa y el hermano del chico.
La estudiante, que parecía la personificación de la frialdad, miró a Yeosang
con fiereza: — No me resultas familiar.
Yeosang entregó la tarjeta de identificación que había preparado de antemano.
Cuando un alumno asintió, confirmando que su nombre figuraba en la lista
estudiantil, la alumna se volvió hacia Seonghwa.
Hacía un rato que Seonghwa miraba a la chica con cara de incredulidad. En
otras palabras, con un rostro que revelaba una clara emoción. Preso del pánico,
Yeosang se movió para bloquear la vista de la chica.
—Creo que la puerta necesita reparación. Nunca la cerré con llave
intencionalmente, pero no se abría y me tomó un tiempo comprender la
situación —. La alumna apartó el hombro de Yeosang y volvió a mirar a
Seonghwa, como si ya no le interesara una explicación de la situación.
Seonghwa seguía mirando a la chica y el hermano del chico tenía la cabeza
gacha, con las manos temblorosas.
Emociones. Eran claramente muestras de emoción.
La chica se acercó lentamente al hermano del chico. Él trató rápidamente de
esconder sus manos temblorosas detrás de su espalda, pero la estudiante las
agarró primero. La chica miró sus manos ligeramente temblorosas con ojos
fríos. El hermano del chico perdía cada vez más la capacidad de ocultar sus
emociones. Su respiración se agitaba y su rostro estaba asustado, como si
estuviera a punto de estallar en lágrimas.
En ese preciso momento, cuando parecía que todo había terminado incluso
antes de que la operación hubiera comenzado realmente, Seonghwa tomó
intrépidamente la muñeca de la chica. — ¿Por qué estás aquí? — En la
pregunta de Seonghwa había un atisbo de nostalgia. La chica le devolvió la
mirada con una expresión inmutable. No era capaz de entender la intención de
su pregunta.
Yeosang estaba igual, no podía entender lo que Seonghwa estaba pensando.
Sin embargo, Yeosang sí sabía que necesitaban salir de esta situación lo antes
posible y rápidamente pensó una excusa utilizando el sistema lógico del
Mundo Z.
— Es ineficiente para nosotros usar nuestro tiempo sin una buena razón como
esta. La clase comenzará pronto, así que, déjanos ir.
Ante las palabras de Yeosang, el grupo Thunder se giró hacia su líder.
La chica levantó su mano libre en señal de permiso para que se fueran, y el
grupo se apartó mientras Yeosang sacaba al hermano del chico al pasillo.
Soltando su muñeca del agarre de Seonghwa, la chica preguntó: — ¿Qué
quieres decir exactamente? ¿No sabes qué clase de grupo es Thunder? —
Seonghwa salió de su confusión y miró a la chica.
En este mundo, era peligroso albergar emociones. Se tocó la pulsera de la
muñeca, tratando de calmarse.
La pulsera tenía grabadas las palabras "Be free".
Ocultando su turbulenta emoción, Seonghwa volvió a preguntarle a la chica.
— ¿Hay algún problema con que usemos el baño? No creo que los otros
estudiantes y yo hayamos hecho algo malo, ¿por qué Thunder ha venido hasta
este remoto baño?
Mirando a Seonghwa hablar con una expresión firme, parecía como si la cara
de la estudiante temblara muy ligeramente. ¿Está sintiendo algún tipo de
emoción?
Evitando los ojos de Seonghwa, la chica dijo: — Es el deber de Thunder
patrullar la escuela. Necesitamos vigilar a cualquiera que pueda ser
“emocional”. Éste es sólo uno de los lugares de la escuela que debemos
revisar. — Seonghwa examinó el rostro de la chica sin responder. Quería
encontrar una confirmación del desliz en la expresión que vio antes, pero su
rostro había vuelto a su frialdad original. — La clase empieza pronto, vuelve
al aula por ahora. Esta vez te dejaré ir con una advertencia, pero si te atrapan
de nuevo, tendré que referirte al comité disciplinario para una prueba de
emociones.
La estudiante y líder de Thunder, se dio la vuelta y el resto de los miembros
del grupo la siguieron.
Seonghwa salió al pasillo, observando la espalda de la chica mientras se
alejaba. La chica fuerte y de aspecto frío era la que Seonghwa había estado
buscando durante tanto tiempo. Aunque, por supuesto, la misma chica en el
Mundo A y en el Mundo Z lucía muy diferente.
Aquella chica con la que se había cruzado una vez en el Mundo A.
Se cruzó con ella por casualidad, en un día en el que las reglas de la vida, la
lógica y la eficiencia agobiaban sus pensamientos. Bailaba libremente,
dejando que su cuerpo se moviera al ritmo de la música que sonaba en la calle.
Después de conocerla, Seonghwa se dio cuenta de muchas cosas y todo
cambió. Pero el día que por fin decidió armarse de valor y hablar con la chica
que había estado observando desde lejos, ella ya no estaba. Sólo quedaba un
brazalete con la inscripción "Be free" en el lugar donde ella había bailado.
Durante mucho tiempo, Seonghwa fue a esperarla allí, pero nunca volvió a
aparecer. “¿Cómo debería llamar a este sentimiento? ¿Admiración, gratitud o
curiosidad?” se preguntaba.
Aunque aún no estaba seguro de cuáles eran sus sentimientos, siguió
buscándola y esperándola. Pero Seonghwa nunca esperó que se encontrara con
ella aquí en el Mundo Z, como líder del grupo estudiantil Thunder, un grupo
considerado de élite incluso dentro de Prestige Academy, al que sólo los
mejores talentos de Mundo Z — y los más leales a este sistema de control—
podían unirse.
No sabía si alegrarse o entristecerse.
Sin embargo, al igual que ella había cambiado su vida y le había liberado
aquel día, Seonghwa estaba decidido a salvarla de este mundo.
Esa tarde, aprovechando que el campus estaba vacío mientras los alumnos
estaban en clase, los miembros instalaron por toda la academia varios
dispositivos que habían preparado de antemano. Escondieron bombas de humo
en lugares que habían explorado, por si se producía una emergencia.
Sonó el timbre de la clase y los miembros se preparaban para la próxima
actuación en cada uno de sus lugares, cuando de repente llegó una señal
urgente: "¡El hermano del chico ha desaparecido!". Era de Yeosang.
Cuando sonó el timbre de la clase, el hermano del chico salió del aula como
una bala antes de que Yeosang pudiera siquiera hablar con él. Yeosang lo
persiguió rápidamente, pero ya había desaparecido entre la multitud de
estudiantes que habían salido al pasillo. Seonghwa, que bajaba al primer piso
con el hermano menor, se sobresaltó al oír la señal y se detuvo.
El chico preguntó sorprendido: — ¿Quién desapareció? ¡¿Mi hermano?!
En ese momento, uno de los estudiantes que se dirigía al patio gritó. — ¡¿Qué
hacen ahí arriba?! — Al mismo tiempo, los miembros recibieron otra señal de
alarma: "Parece que está subiendo al último piso". Era Wooyoung,
Mientras un pensamiento cruzaba su mente, Hongjoong miró preocupado a
Mingi y San. Justo entonces, el chico se sacudió de la mano de Seonghwa y
salió corriendo al patio, ya que sabía perfectamente lo que su hermano mayor
estaba pensando.
Wooyoung subió apresuradamente las escaleras hasta el piso superior. El
viento soplaba desde una ventana rota en medio del pasillo, brillantes gotas de
sangre caían de los pedazos de vidrio rotos. Mirando hacia arriba, Wooyoung
vio al hermano del niño parado en una baranda estrecha pegada a la ventana.
El hermano del chico bajó la mirada a sus pies. Los estudiantes se reunían en
el patio debajo de él y los vertiginosos edificios. Le miraban con expresión
aburrida.
— Sólo me quedaba un día para la graduación. Sólo un día y mis cuarenta
años de estudios estarían completos. Pero ustedes, los Delincuentes de los
Sentidos, han incitado a la gente e influenciado a mi hermano, y ahora me han
hecho un desastre también. ¡Mi vida está arruinada!
— ¡Ninguna vida está arruinada! ¡Esto no resolverá nada!
— Si no paso la prueba, me arrastrarán al Centro de Eliminación. Si eso no es
una vida arruinada, ¡¿entonces qué es?! — Le disparó a Wooyoung con
emociones cada vez más intensas.
Mientras miraba hacia atrás a Wooyoung, su pie, que apenas se había fijado en
la cornisa, resbaló y se balanceó en el aire antes de volver a engancharse en la
barandilla. La respiración del hermano del chico era inestable: — Como
mínimo me confirmaron para la clase 2. Podría haber sido un Guardián. Pero
ahora-pero ahora-¡ahora todo está mal!
— Hasta ahora has vivido dentro de las pautas establecidas por el gobierno,
creyendo que ese es tu límite. Escúchame, solo estás confundido. Porque es la
primera vez que sientes emociones. Esa confusión es algo por lo que todo el
mundo pasa como parte de su vida. Al pasar por ello, estás eligiendo tu propio
camino por ti mismo. Te habías convertido en su marioneta, pero a partir de
ahora puedes vivir tu propia vida. Te lo garantizo… y estaremos ahí para
ayudarte.
— Sí, tal vez tengan razón. Pero incluso si la tienen, no quiero vivir una vida
diferente a la de los demás. — Las lágrimas corrían por su rostro. Con una de
las manos que había estado agarrando el marco de la ventana, se limpió el
agua corriente que sentía en la mejilla. “¿Me sale agua de los ojos? ¿Qué es
esto? Sabía que algo iba mal con mi mente, pero supongo que mi cuerpo ahora
también está roto”, pensó.
— ¡¡Hermano!! — Una voz familiar vino de abajo. El hermano del chico miró
al patio y entre los rostros apagados solo había uno que mostraba emoción.
Era su hermano pequeño. Podía decir que era él incluso desde la distancia. La
misma agua corría por la cara de su hermano.
En medio de todos esos mismos rostros acromáticos, la cara de su hermano
menor, que estaba llena de emociones, parecía brillar. Era como si los
sentimientos de su hermano se proyectaran sobre él. Cerró los ojos con fuerza.
— ¿Es esto lo que realmente quieres? —Yunho, que había aparecido sin que
él lo supiera, se puso al lado de Wooyoung y llamó al hermano del chico.
Yunho jadeaba porque había llegado corriendo.
— ¿Cómo voy a saberlo? Nunca antes había sentido la necesidad de nada.
Sólo intento terminar todo antes de que me arrastren al Centro de Eliminación.
— ¿Y tu hermano? ¿Crees que tu hermano quiere que mueras? — Wooyoung
agarró el hombro tembloroso de Yunho. Sabía muy bien lo mucho que
significaba para Yunho la muerte de su hermano.
Los ojos del hermano del chico temblaron ante las palabras de Yunho. Volvió
a bajar la mirada.
Su hermano pequeño le miró con cara entristecida y gritó: — ¡¡Hermano, no!!
¡¡¡Por favor!!! ¡Sólo quería ayudarte! — Justo entonces, los Guardianes
salieron corriendo del edificio hacia el patio, dirigiéndose hacia el hermano
menor.
— No... — El hermano del chico gritó en voz baja. — ¡Los Guardianes se
llevarán a mi hermano, sálvenlo! — Volviéndose apresuradamente hacia
Yunho y Wooyoung, los pies del hermano del chico resbalaron antes de que
pudiera terminar la oración.
Su cuerpo cayó en el aire y su mano, que había estado agarrando
desesperadamente el marco de la ventana, finalmente resbaló. Fue sólo un
instante, pero cada momento parecía moverse lentamente, como si el tiempo
se alargara. Sin nada en lo que apoyarse, su cuerpo cayó y luchó por agarrarse
de algo, pero con sólo el aire a su alrededor, todo parecía inútil.
Wooyoung, que observaba conmocionado la escena, estiró el brazo hacia el
hermano del chico, pero sólo le tocó la punta de los dedos ya que estaba
demasiado lejos para atraparlo. El hermano menor, Hongjoong, San, Mingi,
Jongho, Seonghwa y Yeosang, que observaban la escena desde abajo en el
patio, sólo pudieron gritar atónitos.
Seonghwa, que estaba parado más cerca del hermano menor, rápidamente
cubrió los ojos del chico que gritaba. Fue en ese momento. Una luz brilló
detrás del cuerpo de Wooyoung que estaba medio estirado por la ventana. Los
Guardianes, que corrían hacia el hermano menor, se detuvieron ante el
destello y miraron hacia arriba.
Uno de los Guardianes gritó: — Energía Cuántica... ¡Es el Cromer! —
Cuando Wooyoung miró hacia atrás, Yunho había desaparecido junto con el
Cromer parpadeante.
Yunho reapareció en el aire por un instante, sosteniendo al hermano mayor
por la cintura cuando estaba a sólo cinco metros del suelo. Con un destello de
luz, volvió a desaparecer antes de materializarse frente a Seonghwa y el chico.
Con el hermano del chico, por supuesto.
— ¡¡Hermano!! — Al ver a su hermano a salvo frente a él, el chico rompió a
llorar y, en cuanto Seonghwa le soltó la mano, corrió a abrazarle.
Los hermanos se abrazaron. Se estrecharon el uno al otro, derramando tibias
lágrimas. Compartieron en ese momento un sentimiento desesperado de alivio,
amor y lo que era la “vida”.
— Qué alivio. O... tal vez no. — Dijo Jongho, mientras se acercaba a los otros
miembros que observaban a los dos hermanos cálidamente.
Mientras los miembros miraban a Jongho, éste se encogió de hombros
señalando detrás de él con la barbilla. Al enterarse de la noticia del Cromer,
los guardianes se apresuraron a llegar de todas partes. Seonghwa hizo contacto
visual con la líder de Thunder que estaba entre ellos. En apariencia, no había
ningún cambio en su expresión, pero Seonghwa lo notó. Era como si estuviera
sonriendo.
— Supongo que no se puede evitar. — Mingi se encogió de hombros y sonrió
juguetonamente —¡¡¡Vámonos!!!
El grupo se miró y gritaron juntos mientras se dispersaban a sus respectivas
posiciones usando el Cromer. Wooyoung, que había bajado al patio medio
segundo tarde, gritó como si estuviera molesto con los miembros que ya
habían desaparecido. — ¡¿Van a hacer esto sin mí?!
Un Guardián estiró su brazo hacia la espalda de Wooyoung, ¡pero hubo chispa!
Con un destello, Wooyoung desapareció de su posición.
¡Bip! Con el sonido de un altavoz, una música vibrante que empezó con el
sonido de un bajo áspero y grave llenó el aire. Junto con la música, una gran
carpa negra cubrió el edificio. Una oscuridad cegadora se apoderó de la gente
por un momento. Entonces, aparecieron coloridas pinturas neón alrededor de
los edificios y las carpas. Un espléndido mundo de fantasía se desplegó
alrededor de la rojiza A inscrita en el centro del techo.
Interruptores caían como estrellas fugaces sobre la gente impasible. Como si
estuvieran hechizados, los estudiantes y profesores, sin emoción alguna,
alargaron la mano y agarraron los interruptores, como si estuvieran atrapando
estrellas fugaces. Los que acercaban el interruptor al chip bajo sus orejas se
vieron inundados por oleadas de emociones. Al principio fue nauseabundo,
pero pronto quedaron asombrados por el hermoso mundo que se desplegaba
ante sus ojos. A medida que ATEEZ y los Piratas Negros aparecían y
desaparecían en la oscuridad, los Guardianes no podían hacer otra cosa que
saltar tras ellos impotentes.
Las pinturas que llenaban el oscuro mundo desaparecieron en un instante, y
una bola llena de luz cayó del techo al centro del patio. Los ojos de todos se
clavaron en aquella esfera.
En el momento en que tocó el suelo, la esfera disparó rayos de luz, explotando
como una bomba luminosa. La luz se reflejó en las paredes del edificio, y las
paredes brillantes mostraron los reflejos de la gente como en un espejo.
Los que habían recuperado sus emociones caminaron lentamente hacia las
paredes espejadas del edificio. Como si no estuvieran familiarizados con sus
propios rostros, tocaron con las manos sus reflejos y sus rostros reales,
comparándolos. Incluso los que aún no habían utilizado el interruptor, al ver
que tanta gente en el mismo espacio lo hacía, empezaron a seguir su ejemplo.
Con tanta gente despertando al mismo tiempo, los Guardianes estaban
confundidos, y eran incapaces de decidir a quién debían atrapar.
En ese momento, la carpa desapareció y ATEEZ reapareció entre los
estudiantes. La música cambió y los miembros bailaron y cantaron
alegremente. La gente se reunió a su alrededor, animando, cantando y
bailando con el grupo. Era casi como una sala de conciertos que sólo podía
verse en el Mundo A.
En el Mundo Z, donde la música, la danza y el arte habían desaparecido hacía
mucho tiempo, este tipo de escena era algo de siglos pasados. El chico y su
hermano, parados al frente de la multitud, levantaron la vista y sonrieron
alegremente a los miembros. Por primera vez, sus sonrisas eran sumamente
brillantes.
Como pétalos de flores en el aire, los folletos de ATEEZ se esparcieron en
todas direcciones. Los estudiantes recogieron y leyeron los folletos. En
cuestión de minutos, el mundo en Prestige Academy cambió por completo.
Los Guardianes, tratando de controlar la situación, corrieron hacia los
miembros. Su líder llamó por radio: — Atrapen a cualquiera que haya
despertado. Necesitamos rehenes. — Los Guardianes atraparon a los
despertados frente a ellos al azar.
— ¡Los despertados capturados ahora serán eliminados inmediatamente sin
reemplazar su chip! ¡Si quieren salvarlos, bajen el Cromer y vengan aquí
lentamente!
Atrapados en los brazos de los Guardianes, los despertados lucharon por
escapar. Los miembros dejaron de bailar y se miraron, preocupados. Por muy
importante que fuera su objetivo, no podían arriesgarse a que murieran
inocentes.
Los miembros se acercaron lentamente a los Guardianes con las manos en alto,
sosteniendo el Cromer. La música se apagó. Justo entonces, cuando el chico,
su hermano y el recién despertado pensaban que todo había terminado tras ver
a los miembros rodeados- ¡Boom!
Las bombas de humo detonaron por todo el campus con un ritmo explosivo.
Rojo, naranja, amarillo, verde, azul, morado, un arco iris de bombas de humo
estalló y se esparció en hermosa armonía con la música, obstruyendo la vista
de la gente.
Los miembros, que habían aprovechado el caos para rescatar a los estudiantes
atrapados por los Guardianes, abrieron la vía de escape que habían asegurado
de antemano y condujeron a la gente al exterior mientras sonreían.
Todo había salido según lo planeado.
Los miembros se chocaron las manos. Entonces, un grito llegó desde atrás.
Seonghwa miró hacia atrás por reflejo y, a través del humo que se disipaba,
vio al niño atrapado por uno de los Guardianes.
— ¿Dónde está el hermano del chico? — Los miembros, que ya estaban
saliendo, se volvieron confundidos ante la pregunta de Seonghwa, que gritó a
través del fino humo.
— ¡Está fuera!
— ¡Está conmigo! ¡Salgamos de aquí!
Cuando Seonghwa no respondió, preocupados, San y Yeosang volvieron al
patio. Pudieron ver la espalda de Seonghwa caminando entre el humo. A su
lado vieron a un Guardián medio oculto por la bruma que llevaba al niño. San
y Yeosang fueron a ayudarlos, pero fueron retenidos de inmediato por la gente
que no podía escapar y se agarraba sin rumbo entre el caos. Ellos también
necesitaban ayuda.
Seonghwa, que había estado corriendo hacia el chico, se detuvo bruscamente.
Yeosang y San, mientras trabajaban para sacar a la gente que quedaba,
miraron a Seonghwa desconcertados.
Seonghwa miraba fijamente a alguien que le había agarrado del brazo. Era ella,
la líder de Thunder. Seonghwa siguió a la chica mientras ella tiraba de él. Los
dos desaparecieron en el humo de diferentes colores.
Demasiado tarde, San y Yeosang corrieron hacia el humo donde el Guardián y
el chico habían desaparecido, pero no había nadie.
Ni Seonghwa, ni el chico, ni la estudiante.
Sólo estaba la voz de Yeosang llamando ansiosamente a Seonghwa.
La secretaria salió de la oficina de Z y abrió la puerta. El director de Prestige
Academy junto al líder de los Guardianes, que habían estado esperando afuera,
entraron a la oficina.
Z se recostó en una gran silla parecida a un trono.
Z: — No hay mucho que decir. El director debe asumir la responsabilidad de
esta situación.
El director, cuyos protocolos de seguridad para la escuela fueron violados
durante el ataque de ATEEZ y los Piratas Negros, no tenía excusa. Estaba
preparado para ser degradado, así que esperó su sentencia sin agregar una sola
palabra.
Z: — ¿Se ha encontrado un reemplazo?
— Sí. Se encontró un reemplazo y está a la espera para empezar a trabajar de
inmediato. — Z asintió ante las palabras de la secretaria.
Z: — Inicialmente, tenía la intención de enviarte a un sanatorio, pero como
individuo en una posición importante de "director", he decidido deshacerme
de ti discretamente, para no crear otra excusa a los Delincuentes de los
Sentidos.
— Gracias. — El director expresó su agradecimiento a Z, sin saber realmente
qué había para estar agradecido.
Z: — Ocúpate de ello.
Los Guardianes exclusivos de Z, que tenían la función de protegerlo,
inmediatamente sacaron sus armas y le dispararon al director en la cabeza y el
corazón.
El director murió instantáneamente en el lugar.
W
W
El escenario de la plaza había cambiado considerablemente desde que ATEEZ
actuó hace sólo unos meses. El grafiti de los Ofensores de los Sentidos que
simbolizan "Wake Up" y “Be Free” decoraba las calles, cubiertas de pantallas
que los ocultaban, instaladas por las fuerzas que intentaban reprimirlos.
El mundo estaba dividido entre los sistematizados y los que estaban fuera del
sistema. Cada grupo luchaba más intensamente para vencer y detener al otro.
Incapaz de identificar los rostros de todos los criminales, pero habiendo
detenido a los hombres de los fedoras negros, el gobierno había ido más allá
de simplemente denunciar a los Piratas Negros como un grupo terrorista y
animar a la gente a entregarlos. Por toda la ciudad había carteles de búsqueda
de ATEEZ con los rostros de los miembros y anuncios del gobierno
declarando que:
“Aquellos que intenten inducir emociones serán considerados cómplices de
los Piratas Negros y, por la seguridad del pueblo, ejecutados inmediatamente
sin ser enviados al Lugar de Eliminación.”
Un coche atravesó la ruinosa plaza y se detuvo en el centro. Los Guardianes
que bajaron del coche se movieron en perfecto orden. Con destreza colocaron
algo en el escaparate que habían construido en el centro de la plaza. Bajaron
una cuerda, la ataron, y tiraron de ella. Los Guardianes se limpiaron las manos
y dieron un paso atrás para mirar lo que habían instalado. Satisfechos con su
trabajo, volvieron al coche.
Cuando el coche de los Guardianes desapareció, se hizo el silencio en la plaza.
Un pequeño sonido de pasos comenzó a romper el silencio. Varios Ofensores
de los Sentidos, que se habían escondido en el callejón, salieron lentamente.
Algunos se desplomaron en sus lugares, incapaces de llegar hasta la pantalla
antes de romper a llorar.
Bajo el marco cuadrado de la pantalla, los pies se balanceaban en el aire.
Ofensores de los Sentidos que habían sido la familia de alguien, el amante de
alguien, el amigo de alguien.
Tras el anuncio del gobierno, ahora, cuando se descubría a un “Ofensor de los
Sentidos” dibujando grafitis o distribuyendo rompedores, ya no eran enviados
al Centro de Eliminación. En su lugar, eran ejecutados rápidamente y colgados
en la plaza para que todo el mundo los viera. Era una advertencia y claro
ejemplo, dirigida a los cada vez más numerosos Ofensores de los Sentidos que
trataban incansablemente de cambiar el mundo: “Si continúas resistiéndote,
este podrías ser tú.”
En lugar de sumirse en el silencio, la plaza se llenó de sollozos, tristeza y rabia.
Aferrados a esas personas que una vez brillaron tanto, todo lo que podían
hacer era prometer que estos sacrificios no fueron en vano.
No podemos seguir viviendo en un mundo así. Ya hemos perdido a nuestros
seres queridos, no podemos permitirnos perder más. Ya no podemos dejar que
nuestros hijos vivan en un mundo así. Con el mismo corazón y mente, la gente
gritó. La determinación ardía a través de sus ojos rojos. Debemos hacérselo
saber a los Piratas Negros y a ATEEZ. Estamos aquí.
El asalto a Prestige Academy había creado una pequeña pero significativa
grieta en este mundo. Esa actuación, aunque estrictamente censurada y
mantenida bajo control, se extendió de boca en boca a través de los Ofensores
de los Sentidos. Poco a poco dividió el mundo en dos.
Y la historia continúa justo después del ataque a Prestige Academy, cuando
los Piratas Negros regresaron al búnker.
A pesar de que la misión fue un éxito, los miembros se reunieron en el búnker
de los Piratas Negros con un aire de desolación. El hermano del chico estaba
dormido en un rincón, cansado de llorar.
— Seonghwa no fue llevado por la fuerza. ¡Estoy seguro! Lo vi. Se fue por su
cuenta. ¿Pero, por qué...? — Yeosang respondió al murmullo de San como si
él mismo se lo preguntara: — Seonghwa parecía sorprendido desde el
momento en que la vio por primera vez en el baño de la escuela. — su
expresión era casi de sorpresa. — Y su cara cuando la cogió de la mano y se
fue por el patio, era como si hubiera encontrado a alguien que echaba de
menos. Esa mirada fue tan extraña que no puedo dejar de pensar en ella. Es la
misma mirada que Seonghwa tenía cuando hablaba de la chica con el brazalete
“Be Free” que buscaba en nuestra dimensión.
Atónitos, los miembros le gritaron a Yeosang que eso no tenía ningún sentido.
Yeosang abrió la boca como si estuviera a punto de decir algo antes de mirar
repentinamente al CCTV fuera del búnker y señalarlo. — ¿Oh? ¡Es Seonghwa!
Seonghwa entró al búnker, su cara era brillante en comparación a las facciones
preocupadas de los miembros. Caminó tranquilamente, aunque con las
mejillas ligeramente enrojecidas, mientras los miembros desahogaban sus
preocupaciones por el chico capturado y la frustración de no saber por qué
había seguido a esta chica. La líder de Thunder, un cuerpo estudiantil de élite
formado por futuros gobernantes de este mundo que vigila y controla a los
estudiantes.
Hongjoong calmó la excitación de los miembros y preguntó primero a
Seonghwa: — ¿Qué ha pasado? ¿De verdad la seguiste por tu propia voluntad?
¿Sólo porque se parece a esa chica? Dime, ¿es cierto?
Sólo entonces Seonghwa se dio cuenta de que los miembros le habían
malinterpretado. Ellos le miraron con los ojos llenos de decepción.
—… No es eso.
Todos evitaron su mirada, como si no quisieran escuchar lo que tenía que
decir a continuación. Seonghwa hizo una pausa y vio al hermano del chico
tumbado en la esquina detrás de los miembros. Al verlo profundamente
dormido y con una cara tan cansada, Seonghwa comprendió la agitación de los
miembros.
Calmando su respiración, Seonghwa continuó en tono serio: — Iré al grano.
Podemos salvar al niño.
Uno a uno empezaron a mirar a Seonghwa, con cierta esperanza y cierta duda
al mismo tiempo. Seonghwa sacó un papel del bolsillo interior de su abrigo y
lo extendió sobre la mesa.
Era un mapa desconocido.
— Thunder es un grupo formado por candidatos de élite preparados para
liderar este mundo algún día, es una organización similar a la nuestra. Una
resistencia. La chica Thunder puso un GPS en el bolsillo del chico antes de
que se lo llevaran los Guardianes. Creemos que fue llevado al Sitio de
Eliminación. Y esto es un mapa del mismo.
Todos estudiaron el mapa que había sobre la mesa. Era demasiado detallado y
específico para ser falso.
— Los Piratas Negros existen desde hace mucho tiempo, así que ¿por qué no
unirse a ellos? ¿Por qué tomarse la molestia de crear una organización
separada llamada Thunder y trabajar en secreto a espaldas de los Piratas
Negros? ¿Y qué te hace creer que Thunder, un grupo de élite entre élites, es en
realidad una resistencia? — Preguntó Hongjoong, incapaz de despejar sus
dudas sobre la chica.
Seonghwa respondió con voz segura: — Para encontrar la ubicación de Z,
algo que sólo la clase alta conoce. — Hubo breves suspiros seguidos de un
largo momento de silencio.
No sólo Hongjoong, que acababa de presionar impetuosamente a Seonghwa
con preguntas interrogativas, sino todos los miembros cambiaron visiblemente
de expresión.
La localización de Z era algo que durante mucho tiempo había eludido a los
Piratas Negros a pesar de todos sus esfuerzos. Z sólo se ponía en contacto con
los ciudadanos del Mundo Z en línea, a través de transmisiones controladas de
video y audio. Los ayudantes del gobierno y los funcionarios de menor rango
estaban distribuidos por todos lados, incluso entre los ciudadanos comunes y
corrientes.
Aunque los Piratas Negros lograron identificar y convencer a algunos
sospechosos usando interruptores para hacer resurgir sus emociones en un
intento de encontrar el escondite de Z, la única información que pudieron
obtener fue que Z residía en el centro de la ciudad, donde trabaja la clase alta
de este mundo, y que nunca abandona el edificio.
Los que trabajaban en el escondite de Z fueron seleccionados entre la élite
más distinguida del país y su acceso al mundo exterior estaba restringido.
Como los Guardianes Androides, conocidos como Guardias Imperiales, no
eran humanos habilitados para sentir emociones, los dispositivos que inducían
las emociones eran inútiles en ellos, por lo que el grupo había asumido que era
casi imposible encontrar el escondite de Z.
Dado que Prestige Academy estaba formada sólo por la élite, había una
mayor posibilidad de que más gente de allí, que de cualquier otra clase, fuera
capaz de despertar emociones por sí misma y ocultarlas con éxito.
El objetivo de Thunder era este: hacerse pasar por una Organización Escolar
aprobada por el gobierno, recopilando información interna de este mundo sin
ser molestados, aumentando así su seguridad y probabilidad de éxito. Y, sobre
todo, con el objetivo de conseguir información sobre la localización de Z,
datos necesarios para la revolución que se avecinaba.
El control sobre todo lo que desencadena emociones en este mundo comenzó
con Z, el líder de la organización científica pseudo-religiosa llamada
Sciensalvar, y el organismo de simulación de Inteligencia Artificial como la
"mejor solución". Crearon un partido político bajo el lema "La búsqueda de un
mundo pacífico sin conflictos religiosos ni terror a través del control
emocional".
Cuando el partido creció en tamaño e importancia, se aprobó la Ley de
Regulación Emocional, y como resultado, Z efectivamente tomó el control
sobre este mundo. Bajo su control, el sistema de clases en el mundo se
solidificó y empezaron a deshacerse de los humanos considerados
"defectuosos". El escondite de Z, donde se reúnen todos sus subordinados
políticos, actúa como torre de control y es un lugar fundamental para este
mundo. Por esta razón, es un lugar que los Piratas Negros necesitaban eliminar,
un lugar incluso más simbólico que Prestige Academy.
Aunque aún no estaban seguros hasta qué punto podían confiar en Thunder,
los miembros decidieron su próximo objetivo: ir al Centro de Eliminación y
salvar al niño, siendo el asunto más urgente en este momento.
El Jefe Guardián de la Guardia Imperial de Z trazó con sus ojos el camino de
la sangre que fluía de sus pies hasta el frío rostro del director de Prestige
Academy. Por su mente cruzó el pensamiento de que él también podría
terminar así algún día, pero observó la escena sin mucha emoción.
Z: — Ahora que hemos puesto el cebo, los Piratas Negros irán al Centro de
Eliminación para salvar al niño. Ten cuidado de que no se repitan errores
como este en el Centro de Eliminación. De lo contrario, tú serás el
reemplazado esta vez.
— Entendido. Me ocuparé de ello sin problemas —, respondió el Jefe
Guardián con una voz carente de emoción.
El Guardián en Jefe llevó consigo a más de 100 Guardianes Androides al
Centro de Eliminación. Al cerrarse la entrada, un caleidoscopio de mariposas
azules revoloteó a través de la puerta y voló a lo largo del camino de los
Guardianes. Cuando los Guardianes pasaron, los Humanos Rojos que
trabajaban en el Centro de Eliminación, inclinaron la cabeza para saludarles.
Vestidos con harapos y la piel enrojecida por el horno, el aspecto de los
Humanos Rojos era tan horrible que parecían más duendes que seres
humanos.
En un cruce de caminos, los Guardianes se movieron hacia la izquierda y las
mariposas se dispersaron. Una de ellas revoloteó hacia un pasillo de la derecha.
Al final de ese pasillo había una hilera de pequeñas habitaciones bloqueadas
por barrotes. Cada habitación estaba repleta de gente, haciendo que el espacio
pareciera aún más pequeño de lo que en realidad era. Eran personas que
pronto serían eliminadas. Un aire de desesperación inundaba la habitación.
Habían sido marcados como defectuosos por albergar sentimientos o tener
cuerpos físicamente deteriorados.
Cuando la pequeña mariposa apareció de repente frente a ellos, las personas
allí sentadas, impotentes, no podían quitarle los ojos de encima. Algunos se
levantaron, aferrándose a los barrotes de la celda para verla revolotear por el
pasillo. ¿Era una alucinación provocada por la esperanza?
La mariposa salió por el final del pasillo. En un horno hirviente que expulsaba
aire caliente, restos de cuerpos humanos desechados flotaban hacia la
superficie antes de hundirse nuevamente, fundiéndose al final en el
incinerador. Los Humanos Rojos estaban en un puente superior, utilizando un
palo para remover la superficie. La mariposa observaba la escena desde arriba,
elevándose hasta una plataforma de ejecución que conecta con otro pasillo.
Aterrizó suavemente sobre la plataforma de ejecución, como si fuera un
trampolín.
El cuerpo de la mariposa, que batía repetidamente sus alas, tenía un aspecto
extraño. Tras una inspección más detallada, se hace evidente que no es una
criatura viva, sino un animatrónico. Y al final del cuerpo de dicho
animatrónico, había una cámara.
— La señal del GPS nos lleva hasta aquí, pero ¿por qué no veo nada? —. Dijo
Yeosang, manejando el dron con forma de mariposa desde una furgoneta
estacionada en la oscuridad de un callejón cerca del Centro de Eliminación. La
pantalla del monitor mostraba el interior del Centro de Eliminación iluminado
por el dron mariposa, y los miembros se reunieron para comparar el interior de
las instalaciones con el mapa que habían recibido de Thunder.
— De cualquier manera, muestra que su ubicación está en algún lugar del
interior. Estoy seguro de que lo encontraremos cuando entremos. Los
Guardianes que no forman parte de la Guardia Imperial de Z no llevan armas
individuales. Mientras nos movamos rápido, tenemos una buena oportunidad
de ganar. Pero es imperativo que lleguemos antes de que se deshagan de él, así
que movámonos según lo planeado. — Los miembros, asintiendo a las
palabras de Hongjoong, se sentaron y se abrocharon los cinturones con caras
decididas. Con el sonido de un potente motor arrancando, los faros se
encendieron, iluminando la oscuridad. Agarrando el volante, Min Gi pisó
violentamente el acelerador y salió del callejón, conduciendo por el
estacionamiento cerca del Centro de Eliminación.
Acelerando hacia delante sin dudarlo, la furgoneta se estrelló contra la valla
del estacionamiento, haciéndola volar sobre algunos coches aparcados en fila.
¡Bip!, ¡bip!, ¡bip!
Las alarmas de los coches sonaron esporádicamente, y la silenciosa zona que
rodeaba el Centro de Eliminación se llenó de ruido en un instante. Al oír el
alboroto, los Guardianes que se encontraban dentro del Centro de Eliminación
se dieron la vuelta. Aterrorizados por esta repentina perturbación ahora más
que nunca, cuando los Guardianes estaban de visita, los Humanos Rojos
salieron corriendo al estacionamiento para controlar la situación.
Mientras los Humanos Rojos salían corriendo, los miembros aprovecharon la
oportunidad para colarse dentro, envolviendo cadenas alrededor de los
picaportes de las puertas cerradas y asegurándolas firmemente con candados
para evitar que los Humanos Rojos volvieran a entrar.
Corriendo hacia el pasillo de la izquierda, Hongjoong, Yunho, Yeosang y
Jongho se enfrentaron a los Guardianes que corrían hacia ellos. La lucha
comenzó cuando los Guardianes se abalanzaron sobre ellos como si hubieran
estado esperando este ataque.
Los cuatro miembros se defendieron con las armas preparadas por Left Eye,
pero los otros miembros, encargados de trasladar a los prisioneros al búnker,
tenían el Cromer. Sin el Cromer, la fuerza física de los miembros que
luchaban contra los Guardianes se redujo inevitablemente.
Cuando Hongjoong fue derribado al suelo por el puño de un Guardián,
escuchó el clic de un arma amartillándose por encima de su cabeza. Los
miembros miraron a Hongjoong con expresiones inquietas. Yunho, Yeosang y
Jongho también oyeron el chasquido de un arma sobre ellos y los miembros,
rodeados de Guardianes, se levantaron con cuidado, con las espaldas juntas.
Los guardianes estaban a su alrededor mirándoles con las armas apuntándoles.
Mientras tanto, Seonghwa, Mingi, San y Wooyoung, que estaban trasladando
a los prisioneros de vuelta al búnker de los Piratas Negros, de repente
escucharon un ruido a través de la puerta cerrada del búnker y se quedaron
paralizados. Sintiendo intuitivamente que algo andaba mal, Wooyoung guio a
las personas que temblaban de miedo al interior del búnker.
Los sonidos de disparos y gritos se acercaban cada vez más.
— Los Guardianes tienen armas. Actualmente, todos los miembros están
rodeados... Necesitamos refuerzos del Cromer. — La suave voz de Jongho
llegó a través de la radio.
Si los Guardianes del Centro de Eliminación estaban armados, los miembros
necesitarían el Cromer. Pero tampoco podían dejar a las personas que apenas
lograron salvar solas aquí. Definitivamente, algo estaba pasando fuera de las
puertas del búnker.
San cogió la radio y dijo: — También hay problemas en este lado del búnker
pirata. Aguanten un poco más. Enseguida vamos.
En ese momento, la puerta del búnker se abrió de golpe. Un miembro de los
Piratas Negros cubierto de sangre entró corriendo y gritó: — ¡El Búnker Pirata
ha sido descubierto por los Guardianes! ¡Tenemos que evacuarlo ahora!
Un sable de luz vino desde atrás, atravesando al miembro Pirata por la espalda.
Con una tos miserable, la sangre brotó de su boca y cayó hacia delante. Detrás
del miembro caído, armados con sables de rayos, los Guardianes se pusieron
de pie y miraron a los miembros.
— ¿De dónde demonios ha salido la filtración? — susurró Wooyoung con voz
profunda, incapaz de comprender la situación. “Por la seguridad del búnker
nos aseguramos de que este lugar fuera seguro, y bien oculto, así que, ¿cómo
consiguieron los Guardianes llegar hasta aquí? Sería imposible sin un espía
interno” pensó.
— Seonghwa.... Por favor, dime que no compartiste la ubicación del búnker
con la chica Thunder, ¿cierto? — Seonghwa no pudo responder a la pregunta
de Mingi. Había estado tan seguro de los sentimientos de la chica… pero tal
vez su juicio estaba equivocado.
— ¡Ahhh!
Un grito se escuchó sobre el puesto de ejecución. Era la voz del chico. Los
Guardianes lo tenían prisionero. El Jefe Guardián, con su arma apuntando a
Hongjoong, habló: — Dile a los miembros que tienen el Cromer que vengan
aquí. Les daré 10 minutos. O este chico... bueno, ya sabes lo que pasará.
Luego, puso un cronómetro para 10 minutos.
Hongjoong, que había estado agonizando por la desoladora situación desde
hacía un rato, cogió su radio y retransmitió a los miembros en el búnker: —
Tienen al chico como rehén. Creo que los cuatro deberían venir aquí ahora
mismo, en menos de 10 minutos.
Aunque los miembros del búnker Pirata sabían que debían resolver
rápidamente la situación de su lado y dirigirse al Centro de Eliminación, con
tantos Guardianes acercándose a ellos, era poco probable que la lucha
terminara fácilmente.
Utilizando hábilmente la capacidad de teletransportación del Cromer, los
miembros derribaron a los Guardianes uno por uno. Entonces, en sólo una
fracción de segundo, Seonghwa fue golpeado en el costado por un sable de luz
y cayó al suelo con rudeza. Mingi corrió inmediatamente hacia Seonghwa,
tratando de derribar al Guardián y detener los ataques que venían volando
hacia él, pero en ese mismo instante, otro Guardián golpeó a Mingi.
Mingi y Seonghwa se desplomaron, San y Wooyoung les siguieron, tosiendo
sangre en el suelo. Después de derrotar con éxito a los cuatro miembros, los
golpes de los Guardianes cayeron sobre ellos como bombas.
Muchos pensamientos pasaron por las mentes de Hongjoong, Yunho, Yeosang
y Jongho, mientras eran arrastrados indefensos e impotentes hacia el área de
ejecución, y de la misma manera por las mentes de Seonghwa, Mingi, San, y
Wooyoung mientras eran pateados por los Guardianes contra el suelo del
búnker.
Era como si sus vidas pasaran ante sus ojos.
Conocieron a los hombres de los fedoras negros y vinieron a este mundo,
luego, como si fuera una especie de destino, asumieron la misión que habían
dejado atrás. Irónicamente, aquí, en el fuertemente restringido Mundo Z,
recordaron los sueños y emociones que, bajo la presión de la realidad, habían
empezado a olvidar allá en el Mundo A. Y de algún modo, por alguien que no
eran ellos mismos, acabaron corriendo hasta este punto, decididos a salvar a
estas personas que se habían resignado a una vida sin esperanza en este mundo.
A través de muchas actuaciones se dieron cuenta del impacto que sus
canciones y bailes, que habían considerado aburridos e insignificantes, tenían
en la gente. Estaban felices de luchar junto a los Piratas Negros como ATEEZ,
pero todo eso se acaba hoy…
Justo en ese momento. Con el sonido de un zap, un Guardián cayó al suelo del
búnker.
Por un momento, los ataques de los Guardianes cesaron. Cuando Wooyoung
apenas pudo levantar la vista, vio gente escondida detrás de máscaras
ridículas y palos largos y delgados llenando el búnker. Los otros miembros
también estaban confundidos. Ya que todos llevaban las mismas máscaras
ridículas, era imposible identificarlos, por lo que los miembros no sabían si
estas personas eran amigos o enemigos.
Cuando el enmascarado que iba delante levantó el bastón y tiró de la
empuñadura, se desató una descarga eléctrica. Parecía una especie de descarga
eléctrica modificada. La figura blandió el bastón hacia delante como si
blandiera una batuta y los enmascarados detrás de él lanzaron un grito y
empezaron a correr hacia delante. Los miembros, ya cubiertos de sangre, se
acurrucaron y cerraron los ojos con fuerza, preparándose para ser golpeados.
Zap, snap, crack.
Se oyeron esporádicamente sonidos de electricidad, seguidos de un sonido
sordo de algo cayendo al suelo.
¡Bang, bang!
Los miembros abrieron cautelosamente los ojos y encontraron a las figuras
enmascaradas atacando a los Guardianes, derribándolos a todos con ondas de
descargas eléctricas. Los Guardianes destrozados yacían rígidos en el suelo. El
líder enmascarado se acercó a los miembros y extendió una mano. Seonghwa
la tomó y se levantó. Entonces, Mingi, San, y Wooyoung también tomaron las
manos de los enmascarados y se levantaron.
— Evacuaré a la gente a un lugar seguro. Vuelve aquí cuando hayas terminado
en el Centro de Eliminación. — La figura enmascarada tenía una voz
modificada y entregó una nota a Seonghwa antes de correr hacia los
Guardianes que seguían atacando.
Por ahora, parecía que esos enmascarados estaban allí para ayudarles. Y si ese
era el caso, no había tiempo que perder. Necesitaban dirigirse al Sitio de
Eliminación y ayudar a los miembros en problemas. San levantó el Cromer.
¡Flash! Justo cuando el Cromer se encendió, el hermano del chico, que había
estado escondido en la esquina, también se lanzó hacia la luz.
— Parece que no pueden acercarse. — El Guardián en Jefe cargó la pistola
con la que apuntaba a la cabeza del chico. — Asumo que el resto de los
miembros están en el búnker ahora, ¿no es cierto? Así que es seguro decir que
no sólo los Piratas Negros, sino todas las personas que rescataron y todos sus
miembros deben haber sido atendidos. Los Guardianes ya estaban en tu
búnker antes de que te infiltraras en el Lugar de Eliminación. Estaba seguro de
que se habían ocupado de los Piratas Negros; pero les dio 10 minutos por si
acaso, para comprobar si quedaba algún miembro vivo con el Cromer. Pero si
no pudieron venir aquí en 10 minutos, significa que no están en posición de
ayudarte. Parece que no tendremos que esperar más. Diez minutos ya han
pasado de todos modos.
El número del temporizador del Guardián en Jefe iba disminuyendo. 00:03,
00:02, 00:01…… La alarma sonó con fuerza cuando el temporizador marcó
las 00:00. Justo entonces, cuando pensaban que perderían al niño y todo había
sido en vano, Seonghwa, Mingi, San, y Wooyoung aparecieron en un destello
de luz. Rápidamente aparecieron frente a los Guardianes reunidos atrás y
desaparecieron de nuevo, repitiendo esto hasta que, antes de que nadie se diera
cuenta, habían cogido todas las armas que sostenían los Guardianes y las
habían arrojado al horno.
Entonces el Guardián principal, que estaba sujetando al niño, lo agarró por el
cuello, levantándolo con una mano y bajándolo cerca del horno.
Gritó: — ¡¿Quieren que lo funda así de pies?! ¡Arrodíllense todos!
Los miembros, que habían estado luchando contra los Guardianes con los
puños, detuvieron sus ataques y se arrodillaron uno a uno. El Guardián en Jefe
asintió y los demás Guardianes sujetaron a los miembros con cuerdas. La
desesperación se apoderó enseguida del grupo.
En ese momento, otra persona observaba la escena desde atrás. El hermano del
chico, al enterarse por la radio de que su hermano estaba detenido, ya no pudo
esconderse en el búnker y se arrojó detrás de los demás cuando el Cromer
destelló. Él vio cómo se desarrollaba la situación, conteniendo la respiración
mientras se escondía. Esas personas que le habían salvado, esas personas que
habían dejado de luchar para proteger a su hermano y se arrodillaron en el
suelo, sabía que tenía que levantarse y ayudarlos. Por si acaso, sacó la navaja
que había tomado para defenderse y la sostuvo en su mano. Puso la navaja en
el suelo y la empujó con fuerza hacia Yunho por la espalda. La navaja se
deslizó en el suelo hasta que golpeó el pie de Yunho y se detuvo. El ligero
golpe hizo que Yunho se mirara los pies por el rabillo del ojo donde
efectivamente estaba la navaja. Cuando volvió sobre el camino del cuchillo
con sus ojos, Yunho vio que el hermano del niño le devolvía la mirada. Aún
tenían una oportunidad.
Algo aliviado, Yunho agarró la navaja de bolsillo, evitando la vigilancia del
Guardián. Con cuidado de no hacer ruido, empezó a cortar sus ataduras.
Luego le pasó el cuchillo a Seonghwa, que estaba junto a él. Lentamente,
Seonghwa también cortó su cuerda.
Habiendo capturado a todos los miembros y obtenido el Cromer, el Guardián
en Jefe dejó caer al chico en el suelo del puesto de ejecución, aún ileso. Los
miembros se tranquilizaron al ver al niño a salvo, al menos por ahora.
El chico dejó escapar un suspiro de alivio y levantó el torso para mirar al
Guardián en Jefe. — ¿He terminado con mi papel ahora?
— Como se esperaba de un estudiante de élite, tu actuación ha sido excelente.
Si todo termina en éxito, Z ha prometido que no te tratará a ti ni a tu hermano
como transgresores emocionales, sino que, como excepción especial, les
permitiría volver a su clase social actual o superior después de reacondicionar
sus chips de control.
Los miembros y el hermano del chico, que habían oído por casualidad la
conversación del Guardián en Jefe con el chico, voltearon a mirarlos
confundidos. Al sentir su mirada, el chico giró su cuerpo hacia los miembros.
Con un rostro inocente, por no decir aterrador, el chico habló. — Lo siento.
Fue muy difícil encontrar el búnker de los Piratas Negros. Entonces me
presenté allí fingiendo que necesitaba ayuda. Hubiera sido mejor si no lo
hubieran escondido tanto. Querías que tu grupo fuera más accesible a la gente,
¿verdad?
Mientras todos miraban al niño con incredulidad, Seonghwa, que acababa de
pasarle la navaja a San, sacó de su manga la nota que el enmascarado le había
dado en el búnker. La abrió y vio que era un mapa, y en ese mapa estaba
escrito: Thunder.
Los prisioneros rescatados del Centro de Eliminación fueron colocados en el
maletero de un gran autobús. La figura enmascarada suplicó a las personas
acurrucadas y escondidas que tuvieran paciencia y cerró la puerta. Luego, tras
mirar a su alrededor para asegurarse de que nadie los observaba, se quitó la
máscara. Era la chica, la líder de Thunder. Se quitó la ropa de trabajo para
revelar un uniforme escolar debajo, un uniforme que sólo podían llevar los
estudiantes más elitistas del Mundo Z.
Los demás enmascarados también se quitaron las máscaras y la
ropa. Revelaron las mismas caras que los miembros habían visto en los baños
de Prestige Academy. La chica se arregló el cabello y subió al autobús.
El autobús recorrió la carretera antes de detenerse frente a un puesto de
control hacia el centro de la ciudad. Los Guardianes detuvieron el autobús
durante unos instantes. Desde el exterior del autobús, vieron los rostros de las
personas a través de las ventanillas. Eran rostros y ropas que estaban
garantizados por sí mismos y no requerían inspección.
El Guardián golpeó la parte trasera del autobús y el vehículo arrancó de nuevo.
Gracias a su estatus, el grupo pasó el control sin incidentes.
Cuando su hermano mayor, que acababa de despertar sus emociones, entró en
pánico ante la idea de ser eliminado, el chico intentó primero contactar con los
Piratas Negros a través del Enlace Negro, esperando poder encontrar su
búnker y pedirles ayuda. Pero al no poder encontrarlo, desistió, dejando sólo
un mensaje en el Enlace Negro y se escondió en el Centro de Eliminación.
Cuando arrastren a mi hermano hasta aquí, lo salvaré de alguna manera.
El niño había estado escondido toda la noche, pero justo cuando salía el sol
recibió un mensaje de su hermano mayor preguntándole por qué no había
regresado anoche, por lo que regresó a casa aliviado. Sin pensarlo mucho, el
chico encendió su computadora y encontró una notificación. Había llegado por
el Enlace Negro. Los Piratas Negros habían visto su mensaje y respondieron
con la ubicación aproximada de su búnker, junto con la garantía de que si el
chico pedía ayuda a los Piratas Negros mientras estaba en la zona, y el
personal de vigilancia determinaba que la situación estaba despejada, le
ayudarían. Fue entonces cuando el chico cambió de opinión.
El miedo que sintió al pasar la noche en el Centro de Eliminación y ver las
instalaciones por sí mismo le había hecho cambiar de opinión. Corrió hacia el
Guardián en Jefe y le pidió que hiciera una excepción con él y con su hermano
mayor, que habían encontrado la emoción, si él prometía descubrir la
ubicación del búnker de los Piratas Negros.
Yunho y los miembros, que habían creído la súplica desesperada del chico
para salvar a su hermano, se sintieron profundamente traicionados.
— Cuando dije que no necesitaba emociones para vivir en este mundo, me
dijiste algo. ¡Dijiste que cuando pasara el miedo, vería un mundo diferente!
Tenías razón. Los rostros de las personas con diferentes expresiones, el mundo
visto a través de la ventana ahora que han quitado las mamparas y la sensación
de verme en el espejo por primera vez. Debes saberlo todo incluso mejor que
yo, tú despertaste a la emoción primero.
— Mi hermano...
Al ver a su hermano criticar su elección, el niño quedó conmocionado.
— Cuando pensé que tenía que morir… cuando casi muero, fueron estas
personas las que me salvaron. ¿Cómo puedes hacerles esto después de ver
todo esto con tus propios ojos?
— No tuve elección. Era necesario si quería vivir y salvarte a ti también.
— Podría haber sido diferente si nunca lo hubiera sabido, pero ahora que
conozco las emociones, no puedo volver a ser como era antes. Está bien tomar
malas decisiones. Está bien cometer errores. Podemos cambiar las
cosas. Simplemente toma la decisión correcta la próxima vez. Ven aquí. Este
no es el lado bueno.
Por un momento, el niño miró los pies del Jefe Guardián a su lado y luego se
volvió hacia su hermano, cuya mano estaba extendida hacia él. Como el joven
no se movía, su hermano mayor se acercó lentamente a él. El chico miró a los
miembros con cara triste.
Sí, todo el mundo vive cometiendo errores. Elegir solucionarlos en la próxima
oportunidad o encubrirlos tomando otras malas decisiones puede marcar la
diferencia en la vida de una persona. ATEEZ sabía esto mejor que
nadie. Miraron al niño, esperando sinceramente que tomara la decisión
correcta que borrara sus sentimientos de traición. El niño, cuyos ojos
temblaban violentamente, se acercó a su hermano como si hubiera tomado una
decisión.
El Jefe Guardián movió la cabeza y los Guardianes que estaban detrás de él se
apresuraron a agarrar al hermano del niño. Mientras tanto, Yeosang, que había
liberado sus piernas de las cuerdas, se posicionó en secreto para hacer tropezar
a los Guardianes. Los Guardianes cayeron hacia adelante, enredados, y el
hermano del niño rápidamente corrió hacia él, evitándolos. Justo antes de que
sus manos se tocaran, el Jefe Guardián agarró al niño por el cuello con un
fuerte tirón. Antes de que los miembros pudieran hacer algo, el Jefe Guardián
pateó al hermano del niño, haciéndolo caer debajo de la plataforma de
ejecución.
— ¡No! — gritó el Hermano mayor.
El niño mordió el brazo del Guardián en Jefe y saltó debajo de la plataforma
de ejecución hacia donde había caído su hermano. Al mismo tiempo, ATEEZ,
moviendo sus extremidades libres, empujaron a los guardias al interior del
horno. Mingi puso en marcha el Cromer.
Mingi, apareciendo en el aire sobre el horno y debajo de la plataforma de
ejecución, debió haber pensado mucho en ese breve momento. “¿Podría
salvar tanto al niño como a su hermano, y si sólo pudiera salvar a uno, a cuál
debería salvar?” En el momento en que Mingi se acercó al hermano del niño,
la parte inferior del cuerpo de este último se deslizó dentro del horno. El
hermano del niño cerró los ojos, como si le dijera a Mingi que salvara a su
hermano menor. Con el corazón lleno de tristeza, Mingi giró la cabeza y
atrapó al chico que caía desde arriba. El niño miró a su hermano, que había
sido absorbido por el horno, y gritó.
Mingi llevó al niño a un lugar seguro y, usando el Cromer, corrió hacia
ATEEZ que estaban en medio del combate con los Guardianes. Los miembros,
preocupados después de ver al hermano del niño caer al horno, arrojaron a los
pocos Guardianes que quedaban al incinerador. El niño miró el horno,
atónito. El horno que había devorado a su hermano en un instante. Su elección
lo había arruinado todo. Las lágrimas cayeron de sus ojos y se evaporaron en
la superficie. Sólo quedó el Jefe Guardián.
Mientras el Jefe Guardián perseguía a Hongjoong, quien sostenía el Cromer,
el niño corrió a toda velocidad hacia el Jefe Guardián por detrás: —
¡¡¡Muere!!! — aprovechando su impulso, agarró al Jefe Guardián y los sacó a
ambos de la plataforma de ejecución.
Hongjoong intentó agarrar al niño con un brazo, pero no fue suficiente. Por un
momento, la mirada de Hongjoong se encontró con los ojos del chico bañados
en lágrimas. El niño le dijo en voz baja a Hongjoong: Lo siento.
Arrastrado por el niño, el Jefe Guardián cayó al horno. Hongjoong no tuvo
más remedio que sentarse y mirar fijamente la superficie del horno con gran
desesperación.
Entonces, el edificio tembló con un ruido distante, Seonghwa miró la hora. —
Sé cómo te sientes, pero... primero tenemos que salir de aquí. La bomba está a
punto de explotar.
— Nosotros también deberíamos irnos. — San tomó el Cromer. Cuando el
rayo de Cromer se extendió por el Centro de Eliminación, explotaron una serie
de bombas. Una mariposa azul inmóvil en el costado del puesto de ejecución
emitió una luz roja y se desplomó. Las mariposas azules que estaban por todo
el edificio estallaron y, en un instante, el Centro de Eliminación se
derrumbó. Los restos del edificio cayeron en el horno hirviendo cuando el
Centro de Eliminación se derrumbó.
Había un jardín frente a la base principal de Thunder. Allí se plantaron dos
árboles de aspecto similar. Los miembros de ATEEZ vistiendo con trajes
negros, los Piratas Negros y los miembros de Thunder se inclinaron en
silencio ante los dos árboles. Detrás de los árboles, que se parecían a los dos
hermanos, había flores y árboles con los nombres de los Piratas Negros
perdidos en la pelea.
— No permitiré que sus sacrificios sean en vano. Se los prometo. — Pudieron
haber sido las palabras de Yeosang, pero también fue la voluntad de todos.
Las luciérnagas brillaban sobre las cabezas de los dolientes. Como en
respuesta al corazón de cada persona, las luciérnagas dieron vueltas una vez
más antes de elevarse hacia el cielo. Las luciérnagas parecían estrellas para la
gente, quienes las miraron durante mucho tiempo, como si estuvieran pidiendo
un deseo mientras tanto.
Este lugar, un pequeño pueblo ubicado en un bosque frondoso y cubierto de
hierba, lejos de la vigilancia del gobierno, fue los hermanos Grimes se
conocieron por primera vez, hace mucho tiempo. Según la joven líder de
Thunder, un día, por casualidad, vio a los hermanos Grimes cantando en la
calle y, por primera vez en su vida, comprendió qué era la "belleza". Esta
emoción cruda, que sólo había conocido en su cabeza, le pareció extraña al
principio, pero con el tiempo comprendió que le habían arrebatado algo
esencial a la humanidad.
— ¿Te diste cuenta de eso mientras asistías a Prestige Academy? — Se detuvo
por un momento, perdida en sus pensamientos, mientras le mostraba a
Seonghwa el pueblo.
— En ese momento, ya había sido elegida como uno de los mejores talentos y
además era miembro de Thunder. También fui seleccionada como el próximo
líder del grupo.
Excepcionalmente inteligente, interpretó a la perfección el papel de una
estudiante de élite para evitar cualquier sospecha de impureza. Y el día que
Thunder recibió el premio por logros de Z, tomó una resolución.
— Sólo un número limitado de personas pueden conocer a Z. Tal vez si me
convirtiera en líder de Thunder y entrara a la sociedad con esa carrera, algún
día conocería al esquivo Z. O al menos eso es lo que quería pensar. — Volvió
la cabeza y miró a Seonghwa a los ojos. — Quiero vivir en un mundo donde
pueda apreciar la belleza.
Detrás de la mirada decidida de la joven, sintió una fuerte determinación y una
gran convicción. De repente recordó a la chica del mundo A y sintió que su
corazón latía con fuerza. Temiendo que ella también lo escuchara, Seonghwa
evitó su mirada y caminó hacia adelante. Ella siguió a Seonghwa en silencio.
Mundo A y Mundo Z. Estos dos mundos parecían muy diferentes, pero de
alguna manera estaban relacionados. Los hombres de los fedoras negros se
parecían físicamente a ellos; pero también eran hombres que al igual que los
integrantes del Mundo A (aunque solo soñáramos) bailaban y cantaban para
despertar felicidad en las personas. Aunque parecíamos personas
completamente diferentes, en realidad éramos iguales. Lo mismo ocurría con
la joven. La que llevaba la pulsera “Be Free” bailaba libremente, sin
preocuparse por la imagen que los demás tuvieran de ella. Seonghwa,
cautivado por esta belleza, se reconoció en ella y, a partir de ese día, comenzó
a seguir un nuevo camino, sin reglas ni principios restrictivos. “La chica de
Thunder, me recuerda a la chica de nuestro mundo. Y ella me recuerda a mí
mismo”, pensó Seonghwa.
Conmovida por el sentimiento de belleza que la animaba después de escuchar
las canciones de los hermanos Grimes, emprendió un nuevo camino, lejos de
los principios y reglas de este mundo. Desde el momento en que la vio por
primera vez en Prestige Academy, Seonghwa había sentido, detrás de la
frialdad de la joven, ese corazón -- ese mismo corazón que anhelaba la belleza.
— Desde que me hice cargo de Thunder, ningún estudiante ha sido etiquetado
como Ofensor de los Sentidos ni enviado al Centro de Eliminación. Siempre te
intimidaba con palabras vacías, como la primera vez que te vi en el baño. —
Mientras decía esto, se rió suavemente.
— ¿Qué pasa con los otros miembros de Thunder? ¿Han llegado todos a un
acuerdo?
— Me acerqué con cautela a cualquiera que pensé que podría estar
experimentando una emoción. Porque es peligroso. De todos modos, mientras
todo esto sucedía, entré en contacto con personas que conocían a los hermanos
Grimes. Después de que las almas de los hermanos fueron llevadas al búnker
de los Guardianes, personas que conocían a los hermanos o que fueron
despertados por ellos, se reunieron para celebrar un funeral. Y decidimos
construir nuestra base aquí, en el lugar donde una vez se escondieron. A través
de todo esto, también aprendí sobre los Piratas Negros y escuché historias
sobre ATEEZ. Tenía muchas ganas de contactar contigo, pero nosotros siendo
un grupo más pequeño que el tuyo, tuvimos que actuar con más cautela. Pero
no esperaba verte en la escuela.
La gente pasaba junto a Seonghwa y la chica Thunder, y un grupo de Piratas
Negros llevaban comida a las personas que rescataron del Centro de
Eliminación. — Pensé que los Piratas Negros estaban luchando solos, pero me
alegro de que Thunder esté aquí también. Así como no sabíamos de Thunder,
puede que haya muchas otras personas en el mundo que piensen como
nosotros. Podrían estar luchando junto a nosotros ahora mismo. — La
reflexión de Seonghwa sobre la existencia de Thunder dándole fuerzas resonó
en el corazón de la joven.
“¿Tomé la decisión equivocada?” Siempre había existido un pequeño susurro
de duda, escondido en lo profundo de su corazón, pero las palabras de
Seonghwa transformaron esa preocupación en convicción. La convicción de
que había tomado la decisión correcta.
Tras la actuación sorpresa de ATEEZ y los Piratas Negros, considerada
terrorismo por el gobierno, Prestige Academy se cerró temporalmente cuando
las cortinas se hicieron trizas y los espejos tuvieron que ser retirados. El
Instituto se reorganizó en una estructura panóptica, con una torre de vigilancia
en el centro para fortalecer el control general del establecimiento. Los
estudiantes fueron transferidos a escuelas cercanas según su nivel y la líder de
Thunder fue enviada a una escuela diferente de nivel similar a Prestige
Academy. Después de pasar la prueba de detección de emociones, con la
ayuda de un obsequio de Left Eye, un dispositivo para estabilizar los latidos
del corazón, y después de haber completado con éxito el resto de sus
exámenes, la chica se graduó con éxito y sin problemas.
Como hasta entonces era la candidata más fuerte, fue seleccionada por el
gobierno para ser nombrada responsable del protocolo de Z. En su primer día
de trabajo, la chica, que hasta entonces había logrado contenerse, empezó a
temblar ante la idea de estar llegando a su objetivo. Estaba en un lugar
sensible a los visitantes externos; si la desenmascararan ahora, la matarían en
el acto.
Mirándose al espejo, aclaró su mente y respiró hondo. "Está bien, lo has
hecho bien hasta ahora", se dijo mientras miraba su reflejo.
Los Guardianes vinieron a recogerla afuera de su casa y la chica los siguió
hasta el auto. “¿Dónde podría estar su refugio?… Debe ser un lugar difícil de
encontrar…” pensó para sí misma, mientras observaba el paisaje a través de la
ventanilla del auto. Memorizó los alrededores, los edificios y las señales,
sabiendo que tendría que describir todo con precisión y detalle.
“¿Por qué vamos por aquí?” El coche giró por una carretera conocida, en
dirección a la plaza del pueblo. No creía que la oficina de Z pudiera estar tan
cerca. Caminaron hasta el estacionamiento subterráneo de un gran banco
central en el medio de la plaza y entraron en un área privada marcada con este
letrero: «Sólo personal autorizado". Cualquier otra persona tiene prohibida la
entrada.» Se detuvieron entre paredes que ocultaban el espacio
circundante. La chica salió del auto y entró en un pasillo oculto, seguida por
los Guardianes. Tomaron un ascensor en medio del pasillo. Los Guardianes
presionaron un botón que conducía al ático y el ascensor descendió
rápidamente.
¡Timbre!
Con ese claro sonido de campana, las puertas del ascensor se abrieron y la
niña caminó por un gran pasillo, pensando que había aterrizado en otro
mundo. El sonido de los pasos de los Guardianes y los suyos resonó en el
espacio abovedado. Después de llegar al final del callejón y pasar un puesto de
control diseñado para buscar objetos peligrosos como cuchillos o pistolas,
regresaron por el callejón en la dirección opuesta. A ambos lados de las
paredes había ventanas desde donde podía ver a la gente trabajando en
habitaciones separadas. Parecían peces atrapados en un acuario. Después de
llegar al final de este pasillo, se encontró con una puerta grande. Como si la
hubiera seguido con la mirada, la puerta se abrió en cuanto se detuvo frente a
ella. La refinada oficina del otro lado parecía sofocante en comparación con su
inmenso tamaño. Todas las paredes de esta habitación eran de cristal. Energías
moleculares cargadas se alineaban en la habitación.
Antes de incorporar a un trabajador a su equipo, Z siempre inspeccionaba a las
personas con sus propios ojos. Esta fue la verdadera prueba final. Sólo
después de pasar esta prueba los seleccionados podían recibir un documento
de identidad que les servía de pase. Un pase que debían llevar
obligatoriamente las personas en la oficina, disponiendo además de una
función de vigilancia completa con cámara y micrófono.
Z. — ¿Cuál de estas moléculas es la tuya?
Él la interrogó, sentándose en una silla con respaldo alto. Debe haber sido Z.
Tragó, con cuidado de no hacer ningún ruido.
— Realmente no entiendo a qué te refieres.
La energía molecular brillaba más allá de la pared de cristal. Se trataba de
partículas de energía emocional vinculadas al chip de cada persona. En un
momento, la luz que emitían era más fuerte, pero a medida que las protestas de
los Delincuentes de los Sentidos se intensificaban, la energía de aquellos que
se habían vuelto contra el gobierno desapareció, debilitando esa luz.
Z giró su silla y la miró. Ella lo miró fijamente con sus ojos
resueltos. Levantándose lentamente, Z caminó hacia ella con una leve sonrisa
plasmada en su rostro, como si la prueba final ya hubiera comenzado. —
Mirabas el paisaje a través de la ventanilla del coche. Y también, en el
pasillo. Y ahora miras con curiosidad estas moléculas detrás de estas paredes
de vidrio. La curiosidad también es una emoción. La curiosidad es peligrosa,
¿sabes?
Z se agarró la barbilla con una mano. Analizó su expresión, moviendo su
cabeza con la mano. — ¿Está presente tu molécula? O... ¿Ya se fue?
Oh, el camino hasta aquí ya era una prueba. ¿No me digas que todos nuestros
planes fracasaron? ¿Es esta mi forma de morir? Sintió que se le helaba la
sangre de miedo. Pero era demasiado pronto para emitir un juicio. El hecho de
que Z siga haciendo preguntas significa que el resultado aún no es
concluyente. Tengo que mantener la compostura. No debo dejarme atrapar.
— ¿Qué es la curiosidad?
En respuesta a la pregunta de la chica, Z le quitó la mano de la barbilla como
si le divirtiera su respuesta. Se quedó paralizado mirando su boca para ver si
seguía hablando.
— No fue una emoción, sino un pensamiento. Estaba mirando a mí alrededor
para familiarizarme con el lugar donde estaré trabajando. Mi molécula está ahí,
por supuesto. No dudes en echarle un vistazo, si quieres.
Z le dio la orden a uno de sus Guardianes con una simple mirada. Comprobó
que el chip cerca de la oreja de la niña funcionaba correctamente. No tenía
motivos para dudarlo. Hace un tiempo, cuando su chip había perdido la luz
debido al despertar de sus emociones, había descubierto una manera de evitar
que la pillaran en el colegio. Había manipulado el chip para poder activarlo y
controlar sus emociones justo cuando quería y apagarlo para sacar a relucir
todas sus emociones cuando ya no necesitaba estar alerta.
El chip reaccionó a los dedos del Guardián y emitió un color amarillento. Sólo
entonces Z sonrió satisfecho.
Z. — Entonces, ¿qué opinas de los Delincuentes de los Sentidos?
Ella respondió con una fría expresión: —Ellos son impurezas inútiles.
W
Los árboles que plantamos juntos en memoria de los hermanos han crecido
mucho más altos que yo. Puede no parecer gran cosa, pero poco después de
que dejaras este lugar, el tronco del árbol se partió gravemente. Rápidamente
le puse una tablilla y lo vendé bien, pero me preocupaba que pudiese morir.
Afortunadamente, ha crecido bien, ¿no es impresionante?
Mirar este árbol tan alto me recordó al niño y su hermano mayor. “Si hubieran
crecido, ¿habrían tenido este aspecto? ¿Habrían sido así de robustos y
fuertes?” Me hice esas preguntas, e imaginé tus divertidas pero orgullosas
respuestas. Sólo entonces me golpeó de forma concreta la realidad: habías
regresado a tu mundo, y ya no podría volver a verte.
Hasta que pasé la prueba de Z con gran éxito, nadie esperaba que nos
separaríamos tan repentinamente. Estábamos tan concentrados en ser felices
con mi aceptación en el protocolo de gestión de Z y nuestra próxima misión.
De hecho, esta posición en la sociedad era la mejor manera de acceder al
sistema que Z había construido. Y la pista que me diste fue fundamental. “El
líder de Sciensalvar, Henry Jo”. Conocer la identidad de alguien que se
parecía a Z me ayudó a encontrar la contraseña del sistema.
(¿Mencioné que hay informes sobre Z accediendo a tu mundo allí? Cuando Z
tuvo brevemente el Cromer en su poder, parece que conoció a Henry Jo en tu
mundo. Si la memoria no me falla, fue en 1999 en tu dimensión. )
Si bien era difícil acceder al sistema, el sistema en sí fue diseñado con una
estructura simple. No fue tan difícil, ya que el Gobierno Central elimina la
energía emocional, todos los humanos son como máquinas programadas. La
estructura de una dictadura es obvia. Decidimos utilizar el propio sistema bien
construido.
Sólo le dimos la vuelta a las cosas. “Wag the Dog”, una estrategia que consiste
en confundir las cosas, crear confusión, para tomar el control. Al cambiar los
valores introducidos en los chips implantados en los oídos de las personas,
todo se invirtió.
¿Te acuerdas? Z buscó desesperadamente a los Guardianes cuando se encontró
rodeado en la plaza. ¡¿Fue tan patético que pensé que yo era el villano en ese
momento?!
Que broma…
Entonces... Lo que quiero decir es... Si yo no hubiera sido influenciada por ese
acto patético, no te habríamos dejado ir.
Justo cuando no podía apretar el gatillo, Z tomó como rehén a un anciano
cercano y, como siempre, usaste el Cromer para salvar al rehén, pero Z usó
eso para tomar tu Cromer. Entonces Z inmediatamente arrojó el Cromer al
suelo. Probablemente con la intención de escapar. Todos corrieron hacia el
Cromer que caía, extendiendo la mano para atraparlo, pero justo cuando lo
tocaron, el Cromer golpeó el suelo y se rompió en mil pedazos. Cuando el
destello estaba a punto de envolverte a ti y a Z, me di cuenta de lo que se
siente estar abrumado por la ira. Le disparé a Z, que se aferraba a Seonghwa
para sobrevivir de alguna manera. Después de que el rayo de luz desapareciera,
Z cayó al suelo de la plaza con un ruido sordo. Pero tú... ya no estabas allí.
Probablemente volviste a tu mundo, ¿verdad? Aunque ya no estés en nuestro
mundo, los chicos que siguieron tu música, baile y actuaciones se han
convertido en otro ATEEZ que te recuerda. No estás aquí, pero ATEEZ sigue
aquí.
Oh, con “aquí” me refiero a “la Zona Libre de Control”. Después de que Z
desapareció y tú te fuiste, sucedieron muchas cosas. Nos dividimos entre los
que decidieron vivir libres del control emocional y los que decidieron
continuar bajo el control emocional del sistema. Intentamos tomar una
decisión unificada, pero no fue fácil. Tras un prolongado periodo de
indecisión, decidimos respetar las decisiones de los demás. No podíamos
obligarles a creer lo que nosotros creíamos que era “correcto”. Decidimos
coexistir pacíficamente y nos dividimos en “Zona de Liberación” y “Zona de
Control”, estableciendo cada una su propio orden. Es triste pensar que con el
tiempo podríamos convertirnos en naciones diferentes, pero ¿qué podemos
hacer al respecto? Si se me permite ser un poco codiciosa, sólo espero que no
nos tratemos unos a otros con violencia o coerción.
El cuartel general de Thunder ahora actúa como el Gobierno Provisional de la
“Zona de Liberación”. Así que, a diferencia de antes, se ha convertido en un
lugar donde la gente va y viene con frecuencia.
El árbol hermano se alza en el lugar más visible del jardín, y el tronco herido
ha sanado, dejando cicatrices abultadas. Me preguntaba si las cicatrices eran
demasiado antiestéticas y si debería cubrirlas con una cinta, pero entonces un
niño que paseaba con sus padres vio el árbol hermano y dijo: — ¡¿Oh?! Estos
árboles tienen patrones únicos a diferencia de otros árboles. Vaya, son muy
bonitos.
¿Patrones? Ahora que lo pienso, sólo he pensado en ellos como cicatrices, no
patrones. Los patrones creados por las cicatrices distinguen al Árbol hermano
de otros árboles. Las cicatrices pueden convertirse en patrones únicos. Al
darme cuenta de esto, espero descubrir los patrones únicos de la “Zona de
Liberación” en el futuro y en qué me convertiría.
Te escribo esta carta porque te extraño, pero no sé si puede cruzar el universo
para llegar a ti, si podemos saber de ti o incluso si hay una manera de enviarla.
Me pregunto si llegaste sano y salvo a casa. Cuando el primer Cromer se
rompió, dijiste que habías llegado al pasado. ¿Llegaste a tiempo esta vez?
¿Aún bailan y cantan juntos allí? Espero que todos tus deseos se hagan
realidad: encontrar a tu familia, independizarte de tu estricto padre, subir al
escenario, conocer mucha gente y ganar mucho dinero. Has cambiado la vida
de muchas personas, por eso estoy seguro de que has triunfado en la tuya. Pase
lo que pase, espero que sigas “libre”, sin estar demasiado encadenado, tal
como dijo el que se parece a mí. :)
Los echo de menos. Los Piratas Negros, Thunder, Left Eye y todos en la Zona
de Liberación te extrañan. ¿Nos volveremos a ver algún día?
Estaré esperando que llegue ese día...
— Your Thunder
D
Después de la desaparición de Z, no había una sola persona en el Mundo Z
que no conociera a ATEEZ. El pueblo se dividió en dos facciones: los que
decidieron liberarse ellos mismos del control emocional del Gobierno, y
aquellos que decidieron permanecer bajo él.
Los Piratas Negros y Thunder establecieron un orden autosostenible para que
estas dos facciones pudieran coexistir.
Este mundo fue confiado a quienes lo aman y lo cuidan, y en cuanto a
nosotros, hemos regresado a nuestro mundo. Sin embargo, incluso después de
nuestro regreso, esos sentimientos de emoción persistieron.
Los recuerdos de nuestras aventuras y batallas permanecieron vívidos en
nuestras mentes, tan tangibles como si se hubieran grabado en nuestra piel.
Aprovechando estos recuerdos decidimos soñar juntos una vez más.
Desde entonces han pasado tres años. Y ahora vivimos fuera de nuestros
sueños.
Cada uno de ellos sacó sus ahorros, reuniendo lo suficiente para alquilar una
sala de ensayo más asequible para bailar y cantar. En este mundo, su mundo
de origen, el grupo —ATEEZ— no era nadie, pero cuando se miraban en el
espejo, sus reflejos les recordaban a esa época en la que eran nada más y nada
menos que héroes del Mundo Z.
No, era más bien como si estuvieran "borrachos" con esos recuerdos de sí
mismos. Y así como la emoción de pasar un buen rato bebiendo siempre se
desvanece cuando llega la mañana, les tocaba enfrentarse a la realidad con una
fuerte resaca.
Se necesita dinero para soñar, y con la necesidad de trabajar para ganarse la
vida, los días que pasaban reunidos en la sala de ensayo eran cada vez menos
frecuentes. Incluso cuando se reunían, era raro que todos los miembros
estuvieran presentes. Pero Hongjoong no podía culparles por estar ocupados
con el trabajo. Lo único que podía hacer para aliviar su decepción era
saludarles con un agridulce "Qué pena. Hagamos lo que tenemos que hacer
ahora e intentémoslo de nuevo la próxima vez".
Todo el mundo sabe que es imposible vivir sólo de sueños: reconocer esta
dura verdad es lo que significa convertirse en adulto.
Todo lo que Hongjoong quería era mantener su relación con los miembros,
pero aunque hizo todo lo posible por invitarlos a comer para una reunión
rápida, ni siquiera eso fue fácil. Pronto, incluso reunirse una o dos veces al
año empezó a parecer un logro.
Durante su tiempo libre, Hongjoong trabajaba a tiempo parcial, practicaba por
su cuenta y escribía un diario. Mientras escribía su diario, de repente se dio
cuenta que sus recuerdos del Mundo Z empezaban a desvanecerse. Así que
decidió registrar sus experiencias y las de los demás miembros en un blog
personal. Inspirado por comentarios como "¿Es una nueva novela? Me muero
por leer lo que viene después", lo que empezó siendo el diario de viaje de
Hongjoong se convirtió en una detallada historia que bordea una épica novela
de ciencia ficción.
Los lectores de su blog aumentaron exponencialmente a medida que avanzaba
la historia y no pasó mucho tiempo antes de que una editorial se pusiera en
contacto con él.
La historia de Hongjoong se publicó como libro, el cual se convirtió en un
éxito de ventas, y pronto sus días se llenaron de encuentros con lectores,
conferencias especiales y apariciones en varios programas de televisión.
A medida que Hongjoong ganaba reconocimiento como escritor popular entre
los jóvenes lectores a través de la televisión y redes sociales, su historia de
cómo soñaba originalmente con convertirse en un ídolo para usar su fama y
encontrar a su familia perdida hace mucho tiempo también se hizo conocida.
Y sucedió que la nueva fama de Hongjoong lo reunió no con uno, sino con dos
familiares perdidos: su padre, que se puso en contacto con él tras verlo por
casualidad en un programa de televisión, y su madre, que buscó vídeos del
autor tras leer su libro.
Por fin, su sueño de reunirse con su familia se hizo realidad. “Buena fortuna y
una familia reunida, una carrera de la cual sentirse orgulloso y fama”.
Hongjoong había conseguido todo lo que alguna vez había soñado. Estaba
bendecido.
Fue sólo cuando salió de la habitación, seguro de que la puerta estaba
completamente cerrada tras él, que su sonrisa se desvaneció y un profundo
suspiro brotó involuntariamente de él. El suspiro fue tan fuerte que sorprendió
incluso al propio Hongjoong. “¿Qué es esto? Este vacío...” Era como si
estuviera viendo cerrarse el telón tras una actuación espectacular.
Solo en esa habitación iluminada por la luz de la luna, Hongjoong pensó para
sí mismo: « ¿Es esto lo que realmente quería?»
— A mi hija le encanta ese libro, así que yo también lo leí, pero ¿quién en su
sano juicio aguantaría 40 años de escuela para ser Guardián? Todo suena un
poco absurdo, ¿no crees? —. Dijo el jefe de bomberos, mirando el ejemplar de
la novela de Hongjoong en el escritorio de Seonghwa. Viendo la expresión del
jefe, estaba claro que buscaba la aprobación de Seonghwa, pero éste no sabía
muy bien cómo responder.
Si respondía honestamente con algo como: "Puede sonarle absurdo, pero mis
amigos y yo estuvimos allí. Lo vimos y experimentamos todo en persona", el
jefe pensaría que estaba loco. Mientras Seonghwa reflexionaba sobre la mejor
manera de responder, sonó la campana del despacho.
Durante mucho tiempo, los recuerdos de todas las personas a las que
Seonghwa no pudo salvar en el Mundo Z le atormentaron. Aunque el chico y
su hermano se unieron voluntariamente a la causa de ATEEZ, sus muertes,
junto con las de los Piratas Negros y los miembros de Thunder que perdieron
la vida ante los ataques de los Guardianes, así como los cadáveres de los
Delincuentes de los Sentidos que colgaban como advertencia en la plaza,
permanecían ardiendo, como una imagen residual en sus ojos.
Cada vez que veía un rostro o una silueta similar caminando por la calle, su
corazón volvía a romperse. Y cada vez que eso ocurría, Seonghwa se acordaba
de ella: La chica que dejó atrás el brazalete de “Be Free” y desapareció, la
líder de Thunder.
« ¿Qué habría hecho ella? »
Conociéndola, le habría dicho que se moviera y buscara la manera de salvarse
a sí mismo primero. Salvarse a uno mismo es el primer paso para salvar a los
demás. — Bien. Entonces empezaré por salvarme de esta ansiedad —. Así,
Seonghwa comenzó a estudiar cómo rescatar a la gente en diferentes tipos de
crisis. Mientras estudiaba, encontró documentos destinados para aspirantes a
bomberos que se preparaban para el examen de admisión. Como el tiempo de
práctica con los miembros era cada vez menos frecuente, fue natural que
Seonghwa tomara el examen.
Para bien o para mal, aprobó. Estudiar fue bastante fácil: Seonghwa siempre
había sido metódico por naturaleza y bueno planificando; superó la Prueba de
Aptitud Física para Aspirantes fácilmente gracias a sus regímenes regulares de
ejercicio y baile.
Así es como Seonghwa se convirtió en bombero. El hobby que empezó para
calmar su ansiedad se convirtió en su trabajo. Claro, no era su sueño, pero eso
tampoco era razón suficiente para que se rindiera.
El impacto de su trabajo era claro y real en comparación con los vagos sueños
que compartía con los miembros, y no encontraba ninguna razón para
renunciar. Combatir las llamas y rescatar a personas en crisis era más
gratificante de lo que esperaba. No recibía vítores y aplausos como cuando
actuaba en un escenario, pero en su lugar, era recompensado con la gratitud y
los elogios sencillos y sinceros de aquellos a los que había salvado y de sus
familiares. Y, gracias a su rostro acogedor y su físico llamativo, Seonghwa fue
elegido modelo del calendario anual del Cuartel General de Incendios y
Catástrofes.
Al posar ante la cámara, se sintió agradablemente nervioso y extrañamente
vacío. Durante tanto tiempo, lo único que había deseado era ser fotografiado y
visto, pero nunca pudo hacer realidad ese sueño... Qué irónico que ahora
pudiera hacerlo, pero sólo como bombero.
Ese día, Seonghwa volvió a su oficina en el departamento de bomberos y leyó
la novela de Hongjoong que había estado sobre su escritorio.
La gente se reunió alrededor de una fogata para escuchar el canto de Yunho y
el sonido de su guitarra. Con los ojos cerrados, saboreaban la melodía. — La
letra de la canción de Yunho me recuerda a una novela que leí hace poco —.
Comentó uno de los estudiantes.
Detrás de los profesores y estudiantes, acurrucados junto al fuego, arreciaba
una tormenta de arena. Yunho se encontraba en Egipto.
Al principio, Yunho hizo todo lo posible por asistir a todas las reuniones de
los miembros, pero pronto se dio cuenta de que no sería fácil seguirles el ritmo.
En el Mundo Z, eran héroes. Puede que ese mundo estuviera lleno de luchas y
dificultades, pero los objetivos comunes eran específicos y el enemigo estaba
bien definido. Pero cuando se trataba del Mundo A, este mundo de aquí...
Todavía había dificultades, pero la fuente de esas dificultades era elusiva y
poco clara. Sin saber quién era el verdadero enemigo, a veces parecía que todo
el mundo estaba en su contra, pero otras veces no.
Yunho practicaba duro, hacía audiciones y trabajaba, pero a medida que
pasaban los días, empezó a ver este mundo aún más frío que el Mundo Z.
La gente miraba con indiferencia sus teléfonos, pasando rápidamente de un
vídeo a otro, siempre a la caza de algún estímulo nuevo y rápido. Los sonidos
humanos de risas y llantos sólo podían oírse al otro lado de estas pantallas.
Bailaban intensamente al ritmo de su música, que salía a todo volumen de un
altavoz, pero la gente que pasaba a su lado apenas les dedicaba una mirada
antes de volver a sus teléfonos. Los miembros se quedaron desconcertados. Si
los transeúntes les hubieran mirado sin emoción, como la gente del Mundo Z,
se habría encendido aún más su pasión. Pero no sabían cómo reaccionar ante
esa gente que se paraba a mirar sólo un segundo o grababa un breve vídeo sin
escuchar su canción hasta el final.
No, para ser sincero, le dolía. Pero suele ser así. Cuanto más alto subes, más
lamentable es la caída.
Al no haber experimentado nunca un dolor semejante, ninguno de los
miembros fue capaz de reconocerlo como tal, por lo que tuvieron que cargar
solos con sus cicatrices.
Con el tiempo, Yunho se dio cuenta de que cada vez disfrutaba menos
cantando y bailando con los miembros. Quizá los demás también lo sintieran
así, pero él no tenía forma de saberlo.
A medida que hablaban cada vez menos sobre sus sueños, y el período entre
reuniones en la sala de ensayos se alargó gradualmente, los intereses de
Yunho naturalmente comenzaron a cambiar.
Por casualidad, se encontró con el Cromer, algo que había pensado que sólo
existía en el Mundo Z, en una exposición sobre la civilización maya en el
Mundo A. Enseguida se sintió fascinado por estas misteriosas reliquias y
restos misteriosos. Al verlos, Yunho estaba seguro de que había aún más
reliquias y secretos en algún lugar, esperando a ser descubiertos.
Cuando Yunho entró en la antigua pirámide, sus pensamientos se desbocaron.
Tal vez, sólo tal vez, si pudiera encontrar más artefactos de otro mundo,
podría viajar a otra dimensión e ir de aventura con los miembros una vez más.
Sus empleados lo llamaban “Joven y Rico”, “Alto y Guapo”. Yeosang, que
amasó su fortuna invirtiendo en bolsa, por fin pudo montar su propio negocio
sin la ayuda de su padre. Aunque no quería admitirlo, su habilidad natural para
leer el flujo del dinero le recordaba a su padre. La pequeña empresa emergente
en la que había invertido generosamente se convirtió en un unicornio, y
gracias a su cuidadosa habilidad inversora, fue capaz de transformar la
pequeña empresa unipersonal en una operación a gran escala en sólo tres años.
— Se licenció en música clásica y eso despertó su interés por la música pop,
pero tengo curiosidad por saber qué le llevó por ese camino. ¿Hubo algún
acontecimiento en concreto que le inspirara? —, le preguntó un periodista del
Business Globe a Yeosang.
— Me di cuenta de que, aunque la ceguera es encantadora y noble, a veces se
convierte en una trampa —. Yeosang respondió vagamente antes de sumirse
en sus pensamientos.
Después de regresar a este mundo, Yeosang pudo sentir que los miembros
habían cambiado sutil pero definitivamente. Era casi como si por fin se
hubiesen dado cuenta de que era hora de dejarlo ir después de aferrarse
ciegamente a un amor unilateral durante tanto tiempo.
Antes de conocer a los hombres de los fedoras negros —antes de abandonar el
Mundo Z— eran niños, y ahora habían salido del otro lado del túnel como
adultos. Sólo cuando pudo ver cómo habían cambiado los miembros, Yeosang
se dio cuenta de que él también había crecido.
Hasta ahora, su duro trabajo y sus esfuerzos para realizar su sueño parecían
nobles porque aceptaban ciegamente esos sueños como si fueran misiones
divinas encomendadas sólo a ellos. Sentía que esos sueños eran el único
camino correcto. Por lo tanto, vivir por algo que no fueran esos sueños parecía
cobarde y vergonzoso, como aceptar la derrota, y así es exactamente como se
sentían los miembros antes de partir hacia el Mundo Z. Estaban atrapados en
el autoengaño y la ceguera.
Sin embargo, durante su estancia en el Mundo Z, aprendieron lo valiosas que
son las emociones, el arte, los sueños y las esperanzas, y, al mismo tiempo, lo
terrible que puede ser creer ciegamente. Al volver a este mundo, los miembros
acordaron seguir persiguiendo sus sueños como siempre lo habían hecho, cada
uno de ellos con la semilla de nuevas y diversas posibilidades en sus
corazones. Yeosang lo sabía y creía que los miembros, conscientemente o no,
debían sentir lo mismo.
Aunque el dinero pueda parecer contrario al arte, el arte no existiría sin dinero.
Históricamente, el arte se creaba para el disfrute de nobles y aristócratas, y en
protesta por esta verdad, nacieron aún más formas de arte. El dinero era el
mayor obstáculo para hacer realidad el sueño compartido del grupo, y
Yeosang decidió afrontarlo de frente. En poco tiempo, se reinventó como líder
del mundo de las inversiones. Aunque se centraba en los beneficios seguros en
su mayor parte, de vez en cuando invertía en el arte, aunque se arriesgara a
perder dinero.
Una de esas inversiones, fue la novela de Hongjoong.
— Al crecer yendo de un sitio a otro, siempre soñé con elegir un lugar y echar
raíces en algún sitio. Pero pensándolo ahora, creo que la deriva puede haber
estado escrita en la fortuna de mi vida desde el principio. — Se dijo San, en
medio del viento salado de Jeju.
Los accesorios del camión de comida sonaron como si estuvieran aplaudiendo
las palabras de San. Su piel bronceada mostraba el tiempo que llevaba
vagando.
Mientras observaba cómo los miembros se iban separando uno a uno, San no
podía retenerlos, ni salir furioso y abandonarlos. No tenía otro lugar adónde ir.
Un día, después de un entrenamiento mediocre, en el que más de la mitad de
los miembros se ausentaron por estar demasiado ocupados con sus propias
vidas, San se encontró paseando por el callejón, guiado por su corazón vacío.
Se sentó en un pequeño banco frente a una discreta tienda de barrio y abrió
una lata de cerveza. — ¿Cómo se llama ese sentimiento cuando no estás del
todo triste, pero tampoco del todo feliz? ¿Cuando estás triste pero sientes que
tu miseria es casi ridícula? — Mientras murmuraba para sí mismo por
costumbre, oyó una voz a su lado.
— ¿Qué hace aquí un joven como tú? Ni siquiera es de noche todavía —. Era
el viejo del puesto de comida de enfrente.
Instintivamente, San le preguntó: — Oiga señor, ¿siempre fue su sueño tener
un puesto de bocadillos?
El viejo pareció enfadarse y replicó: — ¿Sueños? ¡Hah!, uno hace lo que
puede para llevar comida a la mesa.
San volvió a preguntar: — ¿Cree que pueda arreglármelas para vivir sin hacer
realidad mis sueños? —. Los ojos del anciano se encontraron con los de San.
— Los sueños no están mal, pero hay muchas otras cosas más importantes en
la vida. Compartir el amor, comer juntos y limpiar tus propios desastres...
Asegúrate de tirarlo todo cuando acabes —. Al oír esto, San se fijó en la bolsa
negra que el viejo le había arrojado antes. Dentro de la bolsa había un sun-dae
fresco y humeante, y un rollo de kimbap. La visión de un joven bebiendo
cerveza con el estómago vacío debió preocuparle.
Tomando un bocado de sun-dae, San empezó a hablar consigo mismo de
nuevo. Decidió que quería saber más sobre esas otras cosas importantes de la
vida: «Compartir el amor, comer juntos... limpiar tus propios desastres»
Entonces, San abrió un camión de comida. Mientras paseaba, vio a las
personas comiendo juntas y compartiendo comida deliciosa con sus seres
queridos. Y a veces San también comía e incluso hablaba con ellos.
Conoció a una gran variedad de personas: soñadores, buscadores de sueños,
aquellos cuyos sueños habían cambiado o se habían hecho realidad, los que
vivían fuera de su sueño y gente sin ningún sueño... Así fue como llegó a
conocer la verdad, la verdad de que la mayoría vive su vida sin alcanzar nunca
sus sueños.
« ¿Por qué nadie nos enseñó a vivir fuera de nuestros sueños? » pensó San. Y
llegó a una respuesta por sí mismo. Quizá tenga que aprender a aceptar la
realidad que me ha tocado, aunque no sea la que yo quería.
La gente dice que, hoy en día, es imposible triunfar a menos que se nazca con
buena fortuna desde el principio, pero Mingi demostró que estaban
equivocados. De camino a la sala de prácticas, un diseñador de alta gama le
hizo un casting en la calle, y en poco tiempo había debutado en una revista de
moda como modelo profesional.
Mingi, que por aquel entonces atravesaba una situación difícil, pensó en ello
sólo como un lucrativo trabajo a tiempo parcial, pero esa misma difusión en la
revista, llamó rápidamente la atención de marcas famosas, y lo convirtió en un
modelo muy solicitado. Aprendió a caminar por la pasarela con la misma
facilidad con la que aprendía un baile nuevo. Pronto desfiló para desfiles de
las mejores marcas, decoró la portada de una de las cuatro revistas de moda
más importantes del mundo y trabajó como embajador oficial de una marca
mundial que le llamó su musa. Las calles se llenaban de anuncios y vídeos con
Mingi como modelo.
Mientras su camioneta conducía por la carretera decorada con sus fotos —
Mingi sosteniendo una hamburguesa, Mingi modelando cosméticos, Mingi
con la nueva ropa de moda —, Mingi volvía a preocuparse por sus cuentas en
las redes sociales. Subía la foto que acababa de hacerse en Garosu-gil mientras
seguía con su siguiente agenda. Cuando el mundo de la moda empezó a
prestar atención a Mingi, sus looks OOTD ya eran populares en las redes
sociales. Sus fotos y su estilo único, que hacían que prendas baratas parecieran
de lujo, eran populares entre los hombres como inspiración para salir, y entre
las mujeres como fotos de un novio con una apariencia sincera y genial.
Min Gi se había ganado una reputación como persona influyente. Con cada
actualización en las redes sociales, le llegaban miles y millones de "me gusta"
y comentarios tontos como "¡Eres tan genial!", "¿Saben cuál es el MBTI de
Mingi? I.C.O.N.” Justo entonces, apareció otra notificación entre las demás: le
acababan de pagar un anuncio por la sesión del mes pasado.
Incluso a primera vista, se dio cuenta de que era una gran cantidad de dinero.
Mingi era tan rico ahora, que sus luchas pasadas contra la pobreza parecían
cosa de otra vida. Por encima de todo, Mingi se alegró de no tener que
preocuparse más por las facturas del hospital de su abuela. Puede que no fuera
un ídolo, pero ser un icono así le bastaba.
Mingi se dio cuenta de lo estrecha y limitada que había sido su visión del
mundo. — Sí, ahora todo va bien —, murmuró, mirando por la ventanilla de la
camioneta. Su mirada se fijó en un grupo de chicos que paseaban por la calle.
Los chicos, que bailaban y cantaban torpe pero apasionadamente, se miraban a
los ojos y reían con cada movimiento. Mingi quedó hipnotizada por el grupo y
los miró sin comprender. Cuando el semáforo en rojo cambió a verde y el
coche arrancó de nuevo, los chicos se desvanecieron en la distancia. En aquel
momento, Mingi tuvo la sensación de que había cruzado un río que nunca
podría volver a cruzar.
Al otro lado de ese río estaban aquellos tiempos que había pasado corriendo
temeraria y apasionadamente hacia sus sueños, aquellos tiempos en los que no
importaba si alguien le reconocía y bastaba con divertirse. Donde Mingi se
encontraba ahora era un lugar donde los resultados y los logros triunfaban
sobre la pasión y el espíritu, un lugar donde el valor podía comprarse y
venderse.
Mientras Mingi se preguntaba si "así es como debe ser convertirse en adulto",
no podía borrar esa vaga sensación de anhelo.
Justo cuando abría las redes sociales para distraerse, apareció un vídeo de la
reunión de Hongjoong con su familia.
Si le preguntaras por qué eligió ser auxiliar de vuelo, Wooyoung respondería
lo siguiente: Un amigo de mi ciudad natal dijo una vez, borracho: — ¿Es el
escenario realmente tan especial? El aula de un profesor podría ser su
escenario... El anciano que anuncia las rebajas en el supermercado está en el
escenario... También los auxiliares de vuelo que hacen presentaciones sobre
chalecos salvavidas de emergencia. Los ídolos y los actores no son los únicos
que actúan en un escenario —. Esas palabras se me quedaron grabadas y,
antes de darme cuenta, me había apuntado a la formación de auxiliar de vuelo.
Y si le llamaban loco, respondía: — ¿Y qué si lo estoy? — En muchos
sentidos, Wooyoung no estaba en sus cabales en aquel momento. Todo lo que
sabía era que quería un escenario propio, en ese mismo momento. No
importaba dónde.
Tal vez fue algún tipo de efecto secundario post-viaje.
Usar el Cromer para luchar contra Z y los Guardianes, moverse
constantemente y actuar, esos días los habían llenado de una oleada de
dopamina y adrenalina. Por supuesto, esas actuaciones conllevaban
dificultades y formaban parte de una revolución mayor, pero una actuación es
una actuación, sea cual sea la causa. Los nervios de Wooyoung siempre iban
seguidos de una oleada de excitación que le inyectaba energía a través de los
nervios, hasta el punto de, que a menudo se preguntara: — ¿Era realmente
miedo escénico?
Pero al volver al Mundo A, esa emoción desapareció, y una inminente
sensación de ansiedad empezó a ocupar su lugar. Era como si hubiera
terminado un juego inmersivo y ahora, al apagar la consola, tuviera que volver
a la realidad.
Aunque Wooyoung y los miembros intentaron hacer lo que pudieron, nunca
serían capaces de actuar de nuevo como ATEEZ lo hizo en el Mundo Z. Hacer
un escenario para ellos mismos no era tan fácil aquí.
Justo cuando Wooyoung sentía que nunca volvería a subirse a un escenario, su
amigo borracho le ofreció esas palabras de consuelo.
Como alguien que odia los conflictos y prefiere mantener la paz, Wooyoung
se adecuada muy bien a su trabajo como auxiliar de vuelo. Su rostro tranquilo
y agradable combinaba a la perfección con su uniforme, y hacía que los
pasajeros se sintieran cómodos mientras les daba la bienvenida con un aire de
sofisticación.
Mientras el avión se prepara para despegar, los auxiliares de vuelo se dirigen a
sus puestos asignados y hacen demostraciones de cómo ponerse los cinturones
de seguridad, las mascarillas y los chalecos salvavidas según el anuncio, pero
los pasajeros rara vez prestaban atención.
Para remediarlo, la aerolínea de Wooyoung estaba planeando un nuevo estilo
de anuncio que sonaba más como un evento, y Wooyoung se ofreció
voluntario para dirigir, en lugar del anuncio habitual, una emocionante
melodía que sonaba por los altavoces de la cabina. Los pasajeros que habían
estado durmiendo u hojeando películas se giraron y miraron con interés a
Wooyoung y a la tripulación de pie en el pasillo. Con facilidad, Wooyoung
anunció el destino y la hora del vuelo con canciones, rap y baile. Cuando
terminó el anuncio, los pasajeros rompieron a aplaudir.
Exacto.
“Para esto estoy hecho”, pensó Wooyoung con una sonrisa brillante. Los ojos
de Wooyoung se fijaron en unas pocas personas de la multitud que vitoreaban
y aplaudían más fuerte que el resto.
Resultó que Yunho y Mingi estaban exactamente en el mismo avión.
Mientras grababa guías vocales como trabajo a tiempo parcial, Jongho empezó
a estudiar composición musical por su cuenta y se pasaba el día creando
canciones originales. Al principio, escribía canciones que los miembros
podían grabar y practicar juntos, pero, como todos estaban ocupados, cada vez
era más difícil trabajar como grupo. Para su comodidad, Jongho empezó a
escribir canciones en solitario y, cuando convertirse en ídolo con los
miembros ya no parecía factible, recurrió al el camino de cantautor.
Jongho ya había renunciado a un sueño debido a una lesión: su sueño de ser
jugador de baloncesto. No podía soportar perder otro. Había publicado las
canciones que había creado en MusicCloud, cuando una importante
discográfica se puso en contacto con él, impresionada por las canciones de
Jongho.
— ¿Podré finalmente debutar como cantante? —. Jongho estaba entusiasmado,
pero resultó que la discográfica en una vieja canción del grupo que había
publicado en línea hace mucho tiempo, una canción que había grabado con los
miembros, y querían que escribiera un tema para su próximo grupo de ídolos.
Aunque fue una victoria agridulce, Jongho no tenía motivos para rechazar su
oferta. Por fin podría hacer de la música su carrera y ser reconocido por su
duro trabajo.
Jongho empezó como compositor, pero no pasó mucho tiempo antes de que le
encomendaran las funciones de productor y entrenador vocal de los ídolos. No
era ni ídolo ni cantautor, pero estaba satisfecho. Trabajaba junto a ídolos y
cantautores y eso le bastaba.
Había encontrado una forma de seguir trabajando con la música. Aunque
Jongho ya no era el centro de atención, estaba dispuesto a convertirse en la
profunda oscuridad que hacía brillar aún más a los que estaban en el escenario.
Un día, mientras grababa con un grupo de ídolos de segundo año, estalló una
discusión. Lo que empezó con la queja de uno de los miembros: — Estoy
cansado. No puedo más —. Rápidamente se convirtió en una pelea en toda
regla a pesar de los mejores esfuerzos de Jongho para calmar la situación.
— ¡Oye! ¡Si ibas a renunciar así a tu sueño, no deberías haber empezado
desde el principio! —. Gritó otro miembro.
Esto enfureció aún más al primer chico, que le agarró por el cuello y le espetó:
— ¿Tú qué sabes? Puede que estemos pegados todos los días, ¡pero no actúes
como si me conocieras!
Jongho intervino y separó a los chicos antes de que la pelea se volviera física,
dándoles a cada uno tiempo para calmarse.
El chico que se había quejado rompió a llorar: — No puedo contártelo todo
pero, mi familia está pasando por un momento muy duro ahora mismo, y estar
lejos de ellos de esta manera duele mucho. — Jongho hizo todo lo posible por
consolar y simpatizar con el angustiado muchacho.
Se acordó de una vez, hace mucho tiempo, cuando Mingi le amenazó con
dejarlo y Jongho se enfadó tanto que le dio un puñetazo. “Era tan joven y
egoísta", pensó Jongho. “¿Cómo estarán todos?” Jongho recordó a los demás
miembros.
Sentado en el estudio de grabación vacío, puso la vieja canción del grupo y
subió el volumen. El sonido de las voces de los miembros le atravesó el
corazón.
1. Comparte amor. 2. Coman juntos. 3. Limpia tu propio desorden.
— Oye, quería preguntarte: ¿qué es eso que llevas ahí pegado? —. preguntó
una estudiante, metiéndose en la boca un trozo de buldak kimbap. — ¿Es el
lema del camión de comida? ¿O el tuyo oppa?
— ¡No llames “oppa” al dueño de la tienda! ¡Ten un poco de respeto! Me
disculpo por mi hija, señor.
— Por favor, yo llamo oppa a todos los hombres guapos. Y pueda que hoy
hayas venido aquí por primera vez, mamá, pero soy una cliente habitual, Oppa
y yo somos muy cercanos.
La madre, avergonzada por el descaro de su hija, sonrió torpemente cuando se
encontró con los ojos de San. Él estaba ocupado recogiendo trozos del tamaño
de un bocado de bulgogi kimbap en un cuenco.
— Es algo que me dijo el dueño de un puesto de bocadillos unos hace tres
años o así, cuando me preocupaba que mis sueños no se hicieran realidad. —
respondió San — Los sueños están muy bien, pero hay muchas otras cosas
más importantes en la vida.
— Como... “compartir el amor, comer juntos... y limpiar tu propio desorden”.
Como si reflexionara sobre el significado de lo que San acababa de decir, la
estudiante leyó el memorándum en voz alta. Por primera vez en mucho
tiempo, San también miró el viejo memorándum colgado en la pared interior
de su camión de comida.
Fue lo primero que pegó en sus paredes interiores después de comprar el
camión usado hace tres años, cuando los miembros, uno a uno, habían
comenzado a seguir sus propios caminos. Empezó con este camión de comida
queriendo saber si —como decía el dueño de aquel puesto— valía la pena
vivir una vida fuera de tus propios sueños.
— Entonces, ¿dirigir un camión de comida como éste no era tu sueño? —.
preguntó la estudiante.
— Si te soy sincero, no lo era. La verdad es que no…
— ¿Eso te entristece? ¿Que estés haciendo algo distinto a tu sueño?
La madre de la chica intentó intervenir, pero San se limitó a reír, diciendo que
no pasaba nada. — No, me gusta. Claro que aún hay veces que echo de menos
esos momentos...
— ¡¿Ves?! ¡Así que si puedes vivir feliz sin alcanzar tus sueños! — La chica
habló en voz alta como si quisiera decirle a su madre que la escuchara. — Mi
madre siempre dice que tienes que alcanzar tus sueños, que una vida sin
alcanzar tus sueños es una vida desperdiciada, ¡y por eso tengo que estudiar!
Siempre estudiar, estudiar, estudiar. Su insistencia me vuelve loca.
— ¡Basta! ¡Deja de comer y vete a tus clases extraescolares! Lo siento por
todas las molestias, señor. ¡La comida estuvo muy buena!
La madre, que ya no podía contenerse y desconfiaba de la conversación en
curso, se levantó finalmente y apremió a su hija para que se marcharan. San
observó cómo la alumna se llenaba las mejillas con el kimbap restante y
seguía masticándolo mientras su madre se la llevaba a rastras. Sonrió.
— Yo también solía pensar eso. — murmuró San.
Se acercó un nuevo cliente, y San lo saludó con una cara amigable. Ver las
caras expectantes de los clientes hambrientos mientras pedían, preparar la
comida que esperaba que disfrutaran y verlos comer hasta que estaban llenos y
felices... "Hay una especie de felicidad en esto también", pensó San.
Mientras tanto, un avión con destino a Incheon se preparaba para despegar en
Dubái. Wooyoung, auxiliar de vuelo de segundo año, estaba ocupado
preparando el anuncio especial de seguridad que había preparado para K
Airlines. La aerolínea, preocupada porque los pasajeros no prestaban
suficiente atención al anuncio de seguridad de los auxiliares de vuelo, planeó
un nuevo evento basado en una idea de Wooyoung en lugar de la simple
demostración habitual.
Aunque sabía que todo lo que necesitaba hacer era adaptar unos pequeños
movimientos a la canción y el rap del anuncio, a Wooyoung se le había secado
la boca de los nervios: hacía mucho tiempo que no se subía a un escenario.
Cerró sus manos en un puño, las estiró lentamente y las sacudió, pero no hizo
nada para ayudar a calmar sus nervios. Respirando hondo, Wooyoung cerró
los ojos.
Recordó aquellos tiempos —hace ahora tres años— cuando los miembros,
vestidos con sombreros de fedora negro, actuaban mientras utilizaban el
Cromer para desaparecer y reaparecer dentro y fuera del espacio. Fue una
época en la que su miedo escénico se había sentido como un lejano recuerdo
de una vida pasada.
Sí, había actuado con sentido del deber, queriendo salvar a la gente del control
de Z, pero era más que eso. Esos sueños suyos, que estaban fuera de su
alcance en el Mundo A, eran alcanzables en el Mundo Z. Allí, el mundo era su
escenario, y todas y cada una de sus actuaciones eran emocionantes. Las
actuaciones de Wooyoung y los miembros recordaban a la gente, cuyas
emociones habían sido reprimidas y controladas, los sentimientos que habían
perdido. Sus reacciones, llenas de risas y lágrimas, habían encendido el
corazón de Wooyoung.
Z, acorralado en una esquina, rompió el Cromer en su intento de huir, y, como
resultado, Wooyoung y los miembros fueron arrojados de nuevo a este mundo
antes de que pudieran ver el clímax de su movimiento. Pero estaba bien. “Si
podía hacer todo eso allí, no había nada que no pudiera hacer aquí también”,
pensó Wooyoung.
Los miembros se reunieron de nuevo y se prepararon como un grupo de
actuación. Jongho, que estaba estudiando composición musical, escribió sus
canciones, y Hongjoong y Mingi idearon las letras. Wooyoung y Yunho se
encargaron de la coreografía. Yeosang, que, gracias a sus inversiones, era el
que más dinero tenía, acondicionó la sala de ensayo, y Seonghwa y San
supervisaron la planificación y el marketing. A través de la venta ambulante y
las actuaciones en pequeños eventos locales, hicieron todo lo posible para
conseguir al menos un fan. Pero eso era todo.
Y a medida que se alargaban los días sin avances, la motivación de los
miembros empezaba a desvanecerse poco a poco. De hecho, sus sueños no los
llevaron a ningún trabajo real. Como un romance que llevaba mucho tiempo
muerto, esperando a que una de las partes finalmente lo abandone, sus días se
alargaban en un estado de desarrollo detenido, y las preocupaciones de los
miembros no hacían más que crecer.
Solíamos volar alto como ATEEZ en el Mundo Z, pero habíamos caído en la
oscuridad en este lugar. Era imposible impedir que los miembros, que
necesitaban urgentemente dinero para salir adelante, se marcharan a buscar un
trabajo a tiempo parcial y ganarse la vida. Aunque nadie lo dijo en voz alta,
todos sentían que los días en que podían persuadirse entre sí con la mera
promesa de su sueño compartido pronto pasarían.
En ese entonces, cada vez que salía a beber con amigos de su ciudad natal,
Wooyoung se quejaba una y otra vez de lo mucho que quería estar en el
escenario. Entonces, una vez, su amigo le respondió borracho: — ¿Tan
especial es el escenario? El aula de un profesor podría ser su escenario... El
anciano que anuncia las rebajas en el supermercado está en el escenario...
¡También lo están los auxiliares de vuelo que hacen presentaciones sobre
chalecos salvavidas de emergencia! Los idols y los actores no son los únicos
que actúan en un escenario.
Wooyoung, pensando que era la manera que tenía su amigo de hacerle callar,
hizo caso omiso del comentario. Pero su amigo continuó: — ¡Si echas tanto de
menos actuar, deja de quejarte y haz algo! Búscate tu propio escenario.
Impulsado por el llamado de su amigo para que tomara acción, la sangre de
Wooyoung hirvió y un extraño coraje lo invadió. — ¡Eso es! ¡Iré a buscar mi
propio escenario! — Sus amigos vitorearon juntos y, antes de que pudiera
darse cuenta, Wooyoung se había inscrito en la capacitación de asistente de
vuelo.
Como no quería desperdiciar el dinero que había gastado en aquellas clases de
capacitación, Wooyoung comenzó a asistir a la academia de asistentes de
vuelo. Para su sorpresa, fue elogiado por su talento y pronto se encontró
disfrutando del entrenamiento. Estaba orgulloso de que los otros estudiantes le
aplaudieran y la escuela lo pusiera como ejemplo. Sí, tal vez eran elogios lo
que Wooyoung había deseado.
Impulsado por los elogios y el reconocimiento, Wooyoung se convirtió en
todo un auxiliar de vuelo en tiempo récord. No fue hasta después de saciar su
sed de reconocimiento cuando recordó lo que realmente quería hacer: música.
No era actuar en un escenario, sino música lo que realmente quería hacer.
Acompasar su voz y sus movimientos a los instrumentos, para que alguien
escuchara su historia. Pero cuando por fin miró atrás, ya era un asistente de
vuelo establecido. Así que Wooyoung volvió a recordar las palabras de su
amigo. «Encuentra el escenario. Encuentra tu propio escenario...» «Hazlo por
ti mismo...»
En aquel momento, K Airlines estaba planeando un nuevo formato para su
anuncio de seguridad en vuelo, y Wooyoung envió una propuesta para el
proyecto. Sugirió una actuación basada en la música, y su idea fue adoptada.
— Wooyoung, estamos a punto de hacer el anuncio.
Ante las palabras de su compañero de vuelo, Wooyoung abrió los ojos. Puede
que no fuera mucho, pero seguía siendo un escenario, el escenario que
Wooyoung había anhelado. Esta sensación de temblor que estaba
experimentando ahora era la misma sensación que tanto había echado de
menos. No había nada que temer, Wooyoung estaba en el pasillo.
Wooyoung comenzó: — Estamos a punto de despegar. En preparación para la
salida, por favor dirijan su atención a las azafatas en la cabina mientras
repasan nuestros procedimientos de seguridad.
El anuncio de Wooyoung sonó por encima de la música pregrabada que
sonaba en los altavoces del avión. Pronto, el ritmo empezó a cambiar y el
anuncio se transformó en un rap y una melodía. Los pasajeros que se habían
quedado dormidos, los que habían hojeado la selección de películas a bordo y
los niños que habían estado lloriqueando a sus padres, todos se giraron para
mirar a Wooyoung.
La información sobre cinturones de seguridad, chalecos salvavidas, máscaras
de oxígeno y salidas de emergencia se transmitió a través de letras ingeniosas,
y la comunicativa actuación atrajo inmediatamente la atención del público, los
pasajeros del vuelo. Incluso los que al principio se habían reído por
incomodidad, pronto se unieron a la diversión de la actuación. Algunos
incluso se levantaron de sus asientos, movieron los hombros y aplaudieron. El
público más joven fue el que más disfrutó de la actuación, ya que dejaron de
llorar y rieron juntos. Algunos pasajeros incluso grabaron la actuación con sus
smartphones.
Wooyoung, que tenía la sensación de no haber actuado ante el público en
mucho tiempo, terminó la actuación de seguridad en vuelo desapareciendo y
reapareciendo en un instante como solía hacer en el mundo Z —por supuesto,
sin el Cromer era sólo un simple truco de distracción planeado con un
compañero de vuelo.
Tras un momento de silencio, la cabina estalló en estruendosos aplausos y
vítores. Por todas partes, los pasajeros gritaban elogios a Wooyoung, diciendo:
« ¡Es el mejor anuncio que he visto nunca!» o « ¡Estoy tan contenta de haber
empezado mis vacaciones contigo!» y « ¡Estaba triste porque se acababan mis
vacaciones, pero me has hecho sentir mucho mejor!». Wooyoung, que estaba
ocupado agradeciendo y calmando a los pasajeros que ahora estaban más
emocionados que él, se detuvo frente a dos caras conocidas.
— Oye, ¿de verdad está bien que un anuncio de seguridad sea así de genial?
— dijo Yunho
— Lo sé. Me enamoré de él y casi le pido su número. — respondió Mingi.
Eran Yunho y Mingi.
El vuelo de K Airlines cruzó el cielo nocturno y las brillantes luces de la
cabina se atenuaron. Los pasajeros, cansados por el largo vuelo, empezaron a
dormirse. Aparte del ruido de algunas personas que iban y venían del baño, la
cabina estaba tranquila. Los tres hombres se reunieron en una esquina con
silenciosa emoción.
— Huh. ¿Cuáles son las probabilidades? — espetó Wooyoung.
— Se suponía que tomaría un vuelo a casa más temprano, después del desfile
de moda en Dubai, pero estaba sobrevendido. Necesitaba volver para nuestra
cita de mañana, y este era el siguiente mejor vuelo que podía conseguir. —
explicó Mingi
— ¿Y sólo quedaban asientos en clase turista? — preguntó Wooyoung — ¿Y
si alguien te reconoce?
— Yo también estaba preocupado por eso, pero este era el último que quedaba
libre antes del fin de semana. Aun así, salió bien. ¿Verdad? ¡Pude verte a ti y
a Yunho! — Aunque estaban en la cocina, donde sólo entraban y salían los
auxiliares de vuelo, Mingi se cubría la cara con su sombrero y se mantenía
alerta ante miradas indiscretas.
En sólo tres años, Mingi se había convertido en el modelo e influencer más
atractivo del mundo.
Cuando los miembros aún ensayaban juntos, Mingi, que necesitaba dinero
para pagar las facturas del hospital de su abuela y los gastos de su familia,
empezó a aceptar trabajos esporádicos. De camino a la sala de ensayo, un
diseñador de alta costura —la marca aún estaba en sus comienzos— le hizo un
casting: buscaba una cara nueva que modelara para ellos. Mingi fue
seleccionado para protagonizar un reportaje fotográfico que presentaba la
nueva colección de la marca.
Los trajes y las fotos de esa temporada se convirtieron en un tema candente en
el mundo de la moda en Internet. Tanto, que Mingi incluso apareció en la
portada de una de las revistas de moda más importantes del mundo. Fue
aclamado como musa por marcas de todo el mundo y elegido para terminar los
desfiles de sus colecciones, a pesar de que no tenía experiencia alguna
desfilando. Como dice el refrán: “Quien puede, lo hace. ¿Y los que lo hacen
con buena cara? Bueno, ellos continúan para dominar el mundo”.
Un YouTuber con más de un millón de suscriptores publicó las fotos de Mingi
en su SNS personal como ejemplo del estilo ideal de su novio, y pronto se
encendió un acalorado debate social sobre el uso de imágenes privadas sin
permiso. De este modo, las fotos de Mingi ganaron exposición de forma
natural y, al desaparecer la controversia original que las rodeaba, se convirtió
en una figura famosa asociada en la mente del público con el llamado
“boyfriend shot”.
— Después de la conferencia en Egipto, estaba de regreso a Corea vía Dubái.
— explicó ahora Yunho — Cuando vi que era un vuelo de K Airlines, pensé
en contactarte, Wooyoung, ¡pero quién iba a decir que acabaríamos
encontrándonos así! ¡Y Mingi también!
Yunho había comenzado a estudiar de nuevo y había ido a la universidad; el
Cromer era la razón. Una vez que supo que el Cromer —algo que creía que
sólo podía encontrarse en el místico Mundo Z— también existía aquí, se sintió
fascinado por las reliquias, las ruinas antiguas, las leyendas y los mitos.
— Debe haber más reliquias ahí fuera, como el Cromer, que no pueden
explicarse sólo con la historia, la teoría y la investigación de nuestro mundo.
— dijo Yunho.
Wooyoung recordó una conversación que tuvo un día caminando con Yunho.
Si este mundo está realmente compuesto de múltiples dimensiones, tal y como
los hombres de los fedoras negros les habían dicho, entonces debe haber más
reliquias y artefactos ahí fuera que sólo aquellos que conocen el Mundo Z
podrían reconocer.
“¿Quiere volver al Mundo Z? Ahora que el Cromer está roto, ¿está buscando
alguna otra llave que le lleve de vuelta?” Wooyoung quería hacerle muchas
preguntas a Yunho, pero prefirió animarlo. Entrar en el departamento
arqueológico ya debía ser bastante ajetreado para él.
— Por cierto, estuviste muy bien ahí atrás. Me recordó a cuando solíamos
actuar juntos como ATEEZ. — dijo Yunho alegremente.
— Lo grabé todo en mi teléfono, así que vamos a verlo juntos en casa de
Yeosang mañana. — se apresuró Mingi.
— Oye, se supone que es la fiesta de felicitación de Hongjoong. No pierdas el
tiempo viendo un vídeo mío.
— ¿Por qué no? Estoy seguro que a todos les encantará. De todos modos,
siempre acabamos hablando del pasado cuando nos reunimos. — exclamó
Yunho — En todo caso, me preocupa que tu vídeo entusiasme demasiado a
todos y quieran empezar a bailar otra vez.
— No se equivoca, ¿y sabes qué? Jongho es productor ahora. Quién sabe,
pueda que te ofrezca un solo después de verlo.
— Basta. Deja de jugar conmigo.
Mingi sonrió con picardía, como diciendo «pruébame», y Wooyoung
respondió con una mirada de falso dolor. Yunho los observó a ambos y se rio.
Aunque había pasado un año desde la última vez que se vieron, y ahora cada
uno tenía su propia vida ocupada, delante del otro se transformaban en los
mismos chicos jóvenes de siempre. Con bromas tontas que sólo ellos
entenderían, calmaban el anhelo que sentían el uno por el otro y que llevaban
mucho tiempo encerrado en su interior.
Al mismo tiempo, en Seúl, Corea del Sur. En lugar de música, insultos y gritos
salían de un estudio de grabación cerca de Hongdae.
— ¡Si así es como vas a actuar, lárgate de una vez! Deja de arrastrarnos a tu
lío. ¿Sabes cuántos ídolos desaparecen ni siquiera un año después de debutar?
Incluso si arriesgamos nuestras vidas por este trabajo, ¡quién sabe a cuánta
gente le importará!
— No, eso no es lo que yo... Para empezar, me uní a esta compañía porque
pensé que me convertirían en actor. Diablos, ¡como si supiera que me
convertiría en un ídolo así! Ja... No actúes como si supieras por lo que estoy
pasando.
El grupo, que lleva seis meses activo y para el que Jongho trabajaba como
productor ejecutivo, estaba preparando su próximo mini álbum. Mientras
estaban en el estudio grabando las canciones, todas las emociones volátiles de
los miembros que se habían acumulado desde su debut estallaron en una
discusión, que se alargó a pesar de los mejores esfuerzos de los que les
rodeaban por detenerla.
Un ingeniero, que ya no podía soportar ver a los chicos pelearse en la cabina
de grabación, intentó detenerlos, pero Jongho intervino y lo contuvo: — Es
mejor que lo desahoguen todo ahora en lugar de reprimirlo y sufrir en silencio.
No sería fácil para los miembros de una familia trabajar juntos todo el día, y
mucho menos para jóvenes adultos, adolescentes que apenas acaban de llegar
a la pubertad, unidos sólo porque comparten el mismo objetivo.
Comprendiendo las intenciones de Jongho, el ingeniero volvió a sentarse. Y,
sin darse cuenta de que los adultos les observaban, los niños continuaron
peleando.
— ¡¿Qué?! Si no querías formar parte de esto, ¡debiste haberle dicho a la
compañía antes de debutar! Déjame adivinar, no tuviste las agallas para
empezar como actor y pensaste que tomarías el camino fácil a la fama
debutando primero como idol. Si eso es lo que decidiste, ¡asume la
responsabilidad de esa decisión! Ahora eres un idol, ¡así que trabaja para darte
a conocer antes de quejarte! ¡¿Acabas de empezar y ya estás así?! ¿Qué vas a
hacer?
— ¿Qué crees que soy? ¿Una especie de máquina? Yo también soy humano.
Necesito tiempo para pensar en todos mis problemas y decisiones. Pero, es
sólo trabajo y práctica, trabajo y práctica todos los días. No tengo tiempo para
pensar en mí mismo ni para comprometerme. Teniendo en cuenta todo eso,
¿no puedo flaquear o dudar aunque sea un poco?
— A este ritmo, dudo que podamos terminar de grabar hoy. Todavía hay sitio
en la agenda, así que intentémoslo en otra ocasión. — la discusión entre los
chicos no mostraba señales de querer disminuir, así que Jongho decidió
posponer la grabación. El ingeniero salió primero del estudio, ofreciendo a
Jongho un comentario de apoyo por sus problemas al salir.
— ¿Y crees que no estamos igual de ocupados? ¿Qué crees que estamos
haciendo el resto de nosotros? ¿Jugando por ahí?
— Nunca te he caído bien, ni siquiera cuando nos entrenaban. ¿Por eso te
comportas así conmigo?
— ¡¿Qué?!
— Siempre escuchas a los demás miembros cuando se quejan de sus
problemas. Ya sean cosas de familia, no poder debutar con amigos de su
época de aprendices, o cualquier otra cosa.
—... ¿En serio? ¿Cuántos años tienes?
—Ya es suficiente. Todos, salgan de aquí. — intervino Jongho finalmente.
Una vez que todos los demás miembros se fueron a los dormitorios, los dos
chicos se sentaron frente a Jongho y comenzaron a llorar. Jongho supuso que
cada uno había estado aferrándose a sus propias luchas.
Uno de los chicos, procedente de un entorno familiar difícil, estaba
desesperado por aferrarse a su carrera de idol —algo por lo que había
trabajado tan duro— y a las oportunidades que podría brindarle. Tan
desesperado como estaba, probablemente también estaba ansioso. Y la única
forma de aliviar sus preocupaciones en esta industria en la que el futuro era
incierto y estaba fuera de su alcance, era trabajar tan duro como pudiera.
Seguramente esperaba que los demás miembros sintieran lo mismo, y cuando
se enfrentó a su amigo que no lo hacía, no pudo contener su propia ansiedad
desbordante. Aunque Jongho no sabía todo por lo que había pasado el chico, sí
conocía el sentimiento de desesperación que nace de la ansiedad. Una vez
había explotado contra Mingi de forma similar.
El otro chico, que soñaba con ser actor, debió de tropezar con ser un idol en el
camino hacia su verdadero sueño. Aunque empezó su carrera con la esperanza
de que, a medida que su rostro se hiciera más conocido, le llegaran
oportunidades en el mundo de la interpretación, probablemente se vio
sorprendido por la realidad de este mundo, que exige un trabajo duro pagado
con sudor y lágrimas. Estaba rezagado en canto y baile en comparación con
los demás miembros, que soñaban con ser idols, y debía de estar preocupado
por la elección que había hecho. Pero, con lo ocupados que estaban, habría
sido difícil siquiera plantear sus preocupaciones. Claro, uno podría criticar al
chico por elegir el camino de un idol cuando ese nunca fue su sueño. Pero
Jongho, que se había convertido en productor musical para alcanzar otra meta,
no era diferente.
Mientras calmaban sus llantos, Jongho recordó estos tres últimos años.
Inspirado por los hermanos Grimes, Jongho empezó a componer música poco
a poco y, cuando volvieron a este mundo, empezó a estudiarla en serio, con la
esperanza de hacer canciones que los miembros pudieran cantar juntos.
Aunque era un poco incómodo, disfrutaba pidiendo la opinión de los
miembros y modificando cada canción poco a poco. Ese momento mágico,
cuando las voces de los miembros se unían a la melodía que él había creado, le
producía una sensación de logro que no había sentido en ningún otro sitio.
Incluso cuando los demás miembros se ocupaban de sus propias vidas, Jongho
no podía dejar de lado la música. Jongho ya se había visto obligado a
renunciar a su sueño de jugar baloncesto profesional una vez debido a una
lesión, y había trabajado muy duro para encontrar este nuevo. Si no podía
lograrlo con los miembros, encontraría una manera de aferrarse a él por su
cuenta, incluso como cantautor.
Así fue como Jongho fue descubierto por su actual agencia, que quedó tan
impresionada por las canciones que subía a MusicCloud que le preguntaron si
podía escribir una canción para su próximo grupo de idols. Aunque estaba un
poco decepcionado porque no le habían ofrecido ser cantante, no tenía
motivos para rechazar la oferta. Era una forma de continuar su carrera musical
y, por primera vez, sus esfuerzos habían sido reconocidos. Jongho, que
empezó como compositor, pronto se convirtió también en entrenador vocal y
productor del grupo. No era un idol ni un cantautor, pero tenía la esperanza de
que, si nunca abandonaba la música, algún día se le presentaría la oportunidad.
Por ahora, pasaba sus días satisfecho con las oportunidades que se le daban.
— A partir de ahora, ¿qué tal si hacemos ejercicio de vez en cuando e
intentamos aumentar nuestra fuerza física? — Los dos niños levantaron la
cabeza y miraron a Jongho, confusos. — Ninguno de los dos quiere hacer
daño al otro, es sólo que tú tienes tus problemas y tú los tuyos. ¿Estoy en lo
cierto?
Asintieron y, con el rabillo del ojo, escrutaron el rostro del chico sentado a su
lado. A medida que su irritación se desvanecía, la fatiga, la tristeza, la
confusión y la culpa ocupaban su lugar.
— He oído que la amabilidad también requiere resistencia. Los dos están tan
cansados que los invade la ansiedad y la confusión. Pero es gracias a todo su
arduo trabajo que pudieron debutar y también se les ofrecieron todas estas
nuevas oportunidades. Sé que es imposible comprender realmente las luchas
de los demás, pero al menos intentemos ser más amables el uno con el otro.
¿Qué les parece?
Los chicos respondieron «sí» al mismo tiempo y se entregaron pañuelos de
papel. “Siguen siendo sólo niños”, pensó Jongho mientras sonreía en silencio.
Los dos chicos, que hasta ahora se habían peleado tan ferozmente, sonreían e
intercambiaban bromas amistosas. Al mirarlos, Jongho no pudo evitar
acordarse de sus propios miembros.
Fue a cerrar los ojos un momento, pero el cansancio se apoderó de él y, antes
de que pudiera darse cuenta, ya era la una de la madrugada. Jongho se
apresuró a organizar los archivos de su ordenador y, entre ellos, uno en
particular le llamó la atención: Era su primera canción. Quizá fue la pelea de
los chicos, o que mañana iba a ver a sus propios miembros por primera vez en
mucho tiempo, pero por alguna razón, esa canción, que no había tocado ni una
sola vez desde que se separaron, le llamaba la atención hoy.
— ¿Debería intentar escucharla de nuevo? —. Jongho dudó un momento antes
de armarse de valor y tocar la primera canción. — Hmm... Sí, no puedo hacer
esto.
Jongho se estremeció ante la melodía que ahora le parecía tan poco refinada
desde el principio. En su memoria, había sido una canción bastante buena,
pero ahora se daba cuenta de lo mucho que la había embellecido. Incapaz de
seguir escuchando, fue a apagar la música, pero dudó al oír la suave voz de
Yeosang. Luego le siguió la melódica voz de Wooyoung y Jongho desistió de
apagar la música. Mientras las voces de Yeosang y Wooyoung, Seonghwa y
Yunho, Mingi y Hongjoong, San y Jongho iban y venían, una imagen tan
torpe como un dibujo colorido se desplegó en su mente. Las voces de los
miembros le atravesaban el corazón. Sentía como si, sin saberlo, hubiera
desatado cierto pasado que había desaparecido hace mucho tiempo y ahora era
inalcanzable.
Sólo entonces Jongho se dio cuenta de que, sin darse cuenta, había puesto fin a
un periodo de su vida y había comenzado otro. Escuchando la música de un
pasado que nunca podría recuperar, añoró aquellos tiempos torpes pero tan
hermosos, y derramó una lágrima.
Fue entonces cuando… ¡RINGGG! Una alarma de incendios sonó y sacudió a
Jongho de sus recuerdos. — ¡¿Qu-Qué está pasando?! — Jongho vaciló ante
el fuerte ruido, y alguien irrumpió por la puerta del estudio de grabación.
De pie en la puerta abierta, no era otro que Seonghwa, equipado con equipo de
protección contra incendios.
— ¿Seonghwa...?
— ¡¿No oyes la alarma?! ¡Rápido! ¡Tenemos que salir de aquí!
Una colilla perdida había prendido fuego a una bolsa de basura, que a su vez
se extendió a las enredaderas que decoraban la pared exterior del edificio. El
fuego creció y empezó a devorar el exterior del edificio. — Afortunadamente,
un repartidor lo vio todo y llamó inmediatamente al 119. Pudimos extinguir el
fuego antes de que hubiera demasiados daños —. continuó Seonghwa
mientras se quita el casco rojo. — Afortunadamente, el fuego no se extendió
demasiado, pero si te hubieras quedado allí, es posible que te hubieras
asfixiado con el humo. La próxima vez que escuches una alarma de incendios,
sal de inmediato. No hay nada más importante que tu vida
— Sí, sí, lo entiendo... Ahora sí que eres un bombero hecho y derecho, ¿eh?
— Jongho sonrió feliz ante el regaño de Seonghwa, que hacía tanto tiempo no
oía, y le entregó una bebida. Seonghwa le devolvió la sonrisa, como si hubiera
echado de menos estas interacciones familiares con el miembro más joven del
grupo.
Mirando la cara manchada de hollín de Seonghwa, Jongho preguntó. —
¿Cómo es el trabajo de bombero? ¿Lo disfrutas?
Seonghwa terminó otro sorbo de su bebida y pareció pensar un momento,
antes de responder con una sonrisa. — ¡Es genial! Muy gratificante. Pero lo
más importante es que puedo salvar a la gente. Es realmente genial.
Jongho comprendió. Sabía que la imagen de todas las personas que no
pudieron salvar en el Mundo Z había perseguido a Seonghwa durante mucho
tiempo. El niño y su hermano que no pudieron salvar en el Centro de
Eliminación. Los muchos miembros de los Piratas Negros y Thunder, que
habían luchado valientemente junto a ATEEZ sólo para que los ataques de los
Guardianes cambiaran su destino. Los ojos de aquellos Delincuentes de los
Sentidos, que colgaban como ejemplo en la plaza. Jongho recordaba esa
imagen de la espalda de Seonghwa, el miembro más mayor, congelado en su
sitio cada vez que se encontraba con alguien que le recordaba a ellos.
— ¿Quieres que te cuente algo interesante? — Jongho le miró a los ojos en
silencio, como diciendo que estaba dispuesto a escuchar. Seonghwa empezó a
describir a los que acababan de convertirse en bomberos: — Hay un momento
en que el sentido del deber y el deseo de salvar a la gente se convierte en una
especie de «pasión» en sí misma. Durante ese tiempo, los nuevos bomberos,
como si nunca hubieran conocido el miedo, harían cualquier cosa para salvar a
una persona más. Se zambullirían en el corazón de un incendio o arriesgarían
sus vidas. Entonces, cometen un error y se dan cuenta de que realmente
podrían morir así. Es entonces cuando entienden el consejo de sus mayores. —
continuó Seonghwa. — Salvarse a uno mismo es el primer paso para salvar a
otras personas. Lo creas o no, por eso decidí hacerme bombero. Pensé que si
podía salir de mi propia miseria, sería capaz de hacer cualquier cosa.
Al principio, empezó a estudiar cómo rescatar a personas en diversas
situaciones de crisis. El mero hecho de aprender a reaccionar ante diversas
emergencias le ayudó a calmar su ansiedad. Luego, mientras estudiaba, se
topó con material hecho para aspirantes a bombero que se preparaban para el
examen de bombero. Los miembros se reunían cada vez menos para practicar
juntos y, aprovechando su nuevo tiempo libre, Seonghwa decidió tomar el
examen. El pasatiempo que empezó para calmar su ansiedad, pronto se
convirtió en su trabajo. Descubrió que sus exigencias y tareas concretas eran
más reconfortantes que sus vagos sueños.
Y aunque no recibía vítores y aplausos como cuando actuaba en un escenario,
en su lugar, era recompensado con la gratitud sencilla y sincera de aquellos a
los que había salvado y de sus familias.
— Es bueno escuchar eso. — Jongho lo dijo sinceramente. Miró la cara de
Seonghwa a plena luz. Seonghwa miró a Jongho de la misma manera.
Jongho, el bebé del grupo, parecía de repente todo un adulto. “Incluso Jongho
es un adulto ahora. Es extraño. Me hace sentir orgulloso, pero también
apenado”. Seonghwa pensó en voz baja para sí mismo.
—Vendrás mañana, ¿verdad? — preguntó Jongho.
— No.
— Espera, ¿es en serio? ¿Por qué no puedes venir? Esta será la primera vez
que nos reunimos en casi un año.
— Ya es más de medianoche. Así que sí, no iré mañana, pero me aseguraré de
ir a la fiesta hoy. Es la fiesta de Hongjoong-¡no hay manera de que me la
pierda!
— ¡Oh, vamos! — en la cara de Jongho, ahora molesto por la travesura del
mayor, estaba el eco del maknae que Seonghwa conocía. Sólo entonces
Seonghwa pasó el brazo por los hombros de Jongho y le alborotó el pelo,
como si estuviera feliz de reunirse por fin con el más joven del grupo.
En una antigua villa, alejada del centro de la ciudad y oculta por frondosos
árboles teñidos por la rosada luz de la hora dorada, resonaban risas. En el
interior del comedor de la villa, ocho hombres cómodamente vestidos se
sentaban alrededor de una gran mesa decorada con todo tipo de platos de tierra
y mar. Ocho copas de vino chocaban en el aire.
Yeosang: — Realmente pensé mucho en este menú para ustedes, pero todo lo
que han estado comiendo son cosas de San. Estoy dolido.
San: — Eso es atrevido viniendo del tipo que acaba de robar otro trozo de mi
kimbap.
Yeosang: — Bueno, ya sabes. No puedes superar este tipo de sabor nostálgico.
Wooyoung: — Vamos, chicos, probemos uno de los otros platos antes de que
el señor Dueño de la Villa Elegante se enoje.
Hongjoong: — ¿Cómo te las arreglaste para verte tan sexy en un avión? Pensé
que estaba viendo una actuación de Toxic de Britney Spears o algo así.
Wooyoung: — ¡Hey! ¡Pensé que les había dicho que no les mostraran eso!
Mingi y Yunho, encogiéndose de hombros con falso remordimiento,
explicaron cómo no tuvieron más remedio que mostrarle al otro el vídeo de
Wooyoung, que ya había empezado a difundirse en las redes sociales.
Wooyoung tenía las orejas rojas de vergüenza, pero miró los comentarios del
vídeo con mucho ánimo, y San aprovechó la oportunidad para burlarse de
nuevo de Wooyoung.
Hongjoong, que había estado observando a los miembros con una sonrisa, de
repente se acordó de los libros en su bolsa y se apresuró a sacarlos. Pasó un
ejemplar a cada uno de los miembros, que lo hojearon con emoción. En la
primera página había una simple carta con la firma manuscrita de Hongjoong.
Yunho: — ¡Así que por fin ha salido el libro nº 2! ¡Felicidades, Hongjoong!
Lo has hecho genial
Mingi: — ¿Escuché que ya te ofrecieron licencias en 30 países o algo así? Lo
vi en un artículo.
Hongjoong: — Es todo gracias a ustedes. En todo caso, lo siento. Es nuestra
historia, pero yo soy el único que gana dinero con todo esto.
Jongho: — ¿Qué estás diciendo? Eres el único de nosotros capaz de contarlo
todo de una forma tan emocionante como esta. — los demás asintieron.
Sin ningún motivo en particular, Hongjoong tocó la portada de su libro. En la
portada había una imagen del despacho de Z, con Z y los Guardianes a la
derecha, y los miembros de Thunder y los estudiantes de Prestige Academy a
la izquierda. Delante había ocho hombres con fedoras negros, grabadas con el
nombre ATEEZ. Así es: la novela de Hongjoong se basaba en sus aventuras
reales. En resumen: era su diario de viaje y el de los miembros.
Un día, tras regresar a este mundo, Hongjoong de repente se dio cuenta de que
sus recuerdos del Mundo Z comenzaban a desvanecerse. Quizás eso era lo que
significaba vivir en el presente. Lo que una vez fueron recuerdos vibrantes y
coloridos, pronto se condensarían en un solo color y se simplificarían como
«buenos tiempos pasados». Y así, Hongjoong empezó a escribir. Quería
conservar como recuerdos vibrantes esos momentos mágicos que nunca más
podría volver a vivir. Su diario, un blog, pronto se llenó de comentarios como:
« ¿Es una nueva novela? Me muero por leer lo que viene después».
Por primera vez, Hongjoong comenzó a plantearse cómo la serie de eventos
que había experimentado con los miembros podría parecerles a los demás. “La
mayoría de la gente probablemente asumiría que esto es una novela de
ciencia ficción o fantasía, no un diario de viaje” pensó.
Lo que empezó como el diario de Hongjoong, evolucionó hasta convertirse en
un relato detallado parecido a una novela épica, y los lectores de su blog
aumentaron exponencialmente a medida que avanzaba la historia. No pasó
mucho tiempo antes de que una editorial se pusiera en contacto con él y
publicara su historia en forma de novela, que se convirtió en todo un éxito de
ventas. Antes de que se diera cuenta, Hongjoong se había hecho un nombre
como escritor famoso y querido por los jóvenes lectores.
Sus días estaban llenos de encuentros con los lectores, conferencias especiales
y apariciones en varios programas de televisión. En un programa de
entrevistas que presenta la vida personal de los escritores, Hongjoong dijo: —
Al principio soñaba con convertirme en un idol, con la vaga esperanza de que,
si me hacía lo suficientemente famoso como para aparecer en televisión,
podría reencontrarme con mi familia perdida hace tiempo. Pero nunca imaginé
que todo esto me sucedería como escritor —. Su sincera historia, y el baile que
lució a petición del presentador, se convirtieron en un tema candente. El padre
de Hongjoong, que casualmente veía el programa, y su madre, que supo de él
a través de su novela, se pusieron en contacto con él. Por fin, su sueño de
reunirse con su familia se hizo realidad.
Hongjoong: — Mi mamá está muy interesada en Mingi estos días. Incluso te
sigue en las redes sociales.
Mingi: — ¿En serio? ¿Quieres que la sorprenda con una videollamada o algo
así? Estaré más que feliz de hacerlo.
Seonghwa: — En ese caso, ¿te importaría llamar también a mi jefe del
departamento de bomberos? Desde que descubrió que somos cercanos, ha sido
muy amable conmigo.
Los miembros estallaron en risas al ver a la madre de Hongjoong
entusiasmada con Mingi por teléfono. Seonghwa también intentó contactar
con su jefe de departamento para hacer una videollamada con Mingi, pero,
ocupado como siempre, no respondió al teléfono. Aun así, Mingi le dejó un
pequeño saludo en vídeo.
San: — Hoy vi muchos anuncios de Mingi camino aquí. Está por todas partes.
¿Sabes en qué me hizo pensar?
Jongho: — ¿Qué?
San: — Es tan exagerado que casi me recuerda a Z.
Jongho, mirando alrededor de la villa de Yeosang, se rio de la broma de San.
Era una broma interna que sólo tenía sentido para aquellos familiarizados con
el Mundo Z y la naturaleza del gobierno de Z. También significaba que el
poder estelar de Mingi era tan grande que se asemejaba a un lavado de
cerebro.
El comedor daba a un corto pasillo que conectaba con el salón. Más allá de
una gran ventana enmarcada por cortinas, había una noche oscura y azul.
Junto a la ventana, en un armario antiguo, un marco familiar y un objeto de
cristal roto llamaron la atención de Wooyoung.
Wooyoung: — Oye, ¿no es ese el Cromer?
Las piezas restantes del Cromer roto, que Yeosang se había llevado consigo,
habían sido reconstruidas decentemente bien. Parecía casi una pieza de arte
moderno. Cuando el Cromer se hizo añicos y los miembros se vieron
obligados a volver a este mundo, Wooyoung había pensado que Yeosang era
raro por recoger sus inútiles piezas rotas. Ahora, Wooyoung se sentía como si
él fuera el raro.
— ¿Eh? Espera, creo que reconozco eso. ¡Es esa cosa que Left Eye nos dio!
— gritó Yunho, mirando una piedra de color rubí en un compartimento junto
al Cromer.
Jongho: — ¡Es esa cosa! Eso... Nos lo dio diciendo que era algo que habían
tirado en el basurero de Strickland junto con las voces de los hermanos
Grimes.
San: — Yeosang, ¿quieres decir que cogiste esto sin decírnoslo al resto de
nosotros?
Yeosang: — ¿De qué estás hablando? Te pregunté una y otra vez quién de
nosotros debía cogerlo.
Todos se quedaron sorprendidos por los repentinos comentarios de Yeosang.
Yeosang continuó: — Les pregunté una y otra vez tanto en el Mundo Z como
en el Mundo A, pero o no estaban escuchando o cambiaron de tema. No tuve
más opción que traerlo de vuelta yo mismo —. Cuando los miembros
preguntaron “¿Cuándo? ¿Cuándo nos lo pediste?”. Yeosang respondió: —
¿No recuerdan que les pregunté a todos? “¿Qué deberíamos hacer con Sopro?”
(Sopro. Portugués para ‘aliento’, ‘una ráfaga de aire’).
Wooyoung: — ¿Sopro?
En ese momento, los miembros finalmente recordaron a Yeosang
preguntándoles: — ¿Quién va a cuidar de Sopro?, ¿Qué pasa con Sopro?
Chicos, Sopro... — Ninguno de ellos sabía en ese momento que se refería a
esta piedra de rubí, y todos lo habían ignorado. Ahora sintiéndose mal, los
miembros tocaron a Sopro sin rumbo fijo y cambiaron de tema.
San: — Sabes, Yeosang, tu villa es realmente enorme. ¡Es tan bonita! Se nota
que ganas mucho dinero.
Seonghwa: — Lo sé. Tienes suficiente espacio para jugar al fútbol.
Los miembros regañaron a Seonghwa por su comentario de anciano, y miraron
alrededor del salón.
En sólo tres años, Yeosang se había convertido en la definición de Joven y
Rico, Alto y Guapo. Tras amasar su fortuna invirtiendo en bolsa, Yeosang
pudo por fin montar su propio negocio sin la ayuda de su padre. La pequeña
empresa emergente en la que invirtió generosamente se convirtió en un
unicornio y, gracias a sus cuidadosas habilidades inversoras, fue capaz de
transformar ese pequeño negocio unipersonal en una operación a gran escala.
Aunque no quería admitirlo, su habilidad natural para leer el flujo del dinero le
recordaba a su padre.
Aunque el dinero pueda parecer contrario al arte, el arte no existiría sin dinero.
Históricamente, el arte se creaba para el disfrute de nobles y aristócratas, y en
protesta por esta verdad, nacieron aún más tipos de arte. El dinero era el
mayor obstáculo del grupo para alcanzar su sueño, y Yeosang decidió
abordarlo de frente. Se reinventó a sí mismo como líder del mundo de las
inversiones.
Los miembros, que naturalmente se habían trasladado a la sala de estar,
compartieron historias entre ellos, bebieron vino y recordaron borrachos sus
tiempos en el Mundo Z, sus recuerdos se extendieron sobre la mesa frente a
ellos. Sus verdaderos rostros sin censura, que se habían acostumbrado a
ocultar tras máscaras como miembros refinados de la sociedad, estallaron
salvajemente. Los miembros estaban tan emocionados como si acabaran de
moverse por el espacio con el Cromer, como si hubieran vuelto a sus días
como los hombres de los fedoras negros.
Yeosang: — ¿Se acuerdan de aquella vez? ¿Durante nuestra actuación en
Prestige Academy, cuando Mingi perdió el ritmo y su bomba de humo de
colores estalló primero?
San: — Sí. Me preocupaba haber sido yo quien estropeó nuestro ritmo.
Hongjoong: — Para ser sincero, me preocupaba que no pudiéramos llegar a
casa. No dejaba de pensar, ¿qué pasaría si uno de nosotros se lesionara o algo
sucediera...? Todo parecía tan difícil en ese momento, pero mirándolo ahora,
las cosas estaban bien en ese entonces.
Wooyoung: — Lo sé. Recuerdo la primera vez que me lesioné y cómo me
ayudaron los hermanos Grimes. La primera vez que conocimos a Left Eye...
Hasta casi extraño a los Guardianes.
San: — Espero que Thunder esté bien. Es una pena que no hayamos podido
despedirnos.
Yunho: — Me pregunto qué pasó después de que nos fuéramos. ¿Pudo la
gente liberarse por fin del control, triunfó la rebelión...? ¿Aún recuerdan a
ATEEZ? ¿O crees que ya nos han olvidado?
Mingi: — Tal vez, nunca se sabe. El tiempo sigue avanzando allí también.
Puede que ya seamos cosa del pasado. Tampoco es que nos pasemos todo el
tiempo pensando en ATEEZ.
Jongho: — Aunque así sea, sigue siendo un poco triste pensarlo.
Hubo un momento de silencio. Aunque estaban todos en el mismo lugar, cada
miembro estaba inmerso en sus propios pensamientos. La música llenó la
habitación, rompiendo el silencio. Era Jongho. Tocó una canción de la música
que había guardado de sus actuaciones en el Mundo Z. La emoción volvió a
llenar la sala. Algunos miembros incluso empezaron a bailar, diciendo que
recordaban sus coreografías de entonces. Sonaron algunas canciones más y,
finalmente, sonó la primera canción que Jongho había escrito para los
miembros a su regreso.
Esta vez, un silencio diferente se apoderó de los miembros.
ATEEZ, que habían sido nada menos que héroes en el Mundo Z, habían sido
devueltos al Mundo A y obligados a vivir de nuevo como plebeyos. Sin
embargo, estaban seguros de que también podrían lograrlo aquí. Después de
todo, ¡piensen en todo lo que habían conseguido en el Mundo Z!
Sin embargo, la emoción persistente de sus aventuras se había desvanecido
más rápido de lo que esperaban. Esta canción la cantaron juntos al final de ese
tiempo. No habían entendido lo mucho que habían cambiado antes y después
de dejar el Mundo Z, pero ahora sí.
— ¿Por qué no lo intentamos una última vez? — Wooyoung soltó los
pensamientos que ningún otro miembro tuvo el valor de decir, ni siquiera en
broma. Sorbiendo de su bebida solo y escuchando música, parecía estar muy
borracho.
Hongjoong respondió como si quisiera calmarlo: — Hahaha, sí, eso podría ser
divertido. Sabes, un lector de hecho dijo lo mismo en un concierto de mi libro
hace un tiempo. Dijeron que nos habían oído actuar en un evento local hace
mucho tiempo. Eran fans. Me entristeció un poco oír eso.
Yunho: — Sabes, Yeosang invierte mucho en las artes. Probablemente podría
encargarse de nuestra producción. Y Jongho puede hacer nuestras canciones.
¿Y Mingi será nuestro centro?
— Es tan agradable reunirse así. Realmente deberíamos hacerlo al menos una
vez al mes. ¡Hey, ya sabes, vayamos de viaje juntos alguna vez! — Los demás
intentaron hacer a un lado las palabras de Wooyoung con sus habituales
promesas de borrachos, pero esta vez Jongho respondió seriamente: — Para
ser honesto, me gusta la idea. Ya tengo algunas canciones escritas.
Wooyoung: — Mirando atrás, siempre me he preguntado si realmente hicimos
todo lo que pudimos. Al principio, todos teníamos nuestros propios problemas
familiares y, por eso, acabamos distanciándonos antes de empezar de verdad.
Luego, la siguiente vez que nos juntamos y lo intentamos y no funcionó, todos
nos rendimos tan fácilmente y seguimos con nuestros propios trabajos.
Hagámoslo de verdad esta vez. Intentémoslo por última vez. ¿No les molesta?
¿Simplemente aceptar la derrota de esta manera?
Wooyoung pensaba que se había adaptado bien a su vida como auxiliar de
vuelo. Pero cuando bailó y cantó el anuncio de seguridad del vuelo, se dio
cuenta de que no era así. Se había estado obligando a comer tofu, cuando lo
que realmente quería era un filete. Claro que ambas eran proteínas, pero no
eran lo mismo.
Yeosang: — No considero que mi vida actual sea una “derrota”.
Wooyoung: — ¿Entonces, crees que todos hemos alcanzado nuestros sueños?
Yeosang: — Déjame ponerlo de esta manera: ¿Crees que la vida que no sigue
tu sueño original es un fracaso? ¿Algo de lo que avergonzarse?
Los miembros palidecieron ante el ambiente repentinamente cargado de la
conversación.
Yeosang estaba frustrado con Wooyoung, que se aferraba ciegamente a su
obsesión por los sueños. Y aunque la ceguera es a veces encantadora y noble,
hay otras veces en que se convierte en una trampa.
La razón por la que el trabajo duro y el esfuerzo dedicado al sueño de uno se
sienten tan nobles, es que los sueños a menudo pueden parecer una especie de
misión divina, y mucha gente los acepta ciegamente como tal.
Si crees que la única forma de vivir es seguir tus sueños, es natural que
cualquier otra cosa te parezca aterradora y vergonzosa, como un fracaso. La
sensación de derrota que sentían los miembros antes de llegar a Mundo Z era
exactamente eso: la trampa de la ceguera. Pero lo que aprendieron en el
Mundo Z no fue que podían ser héroes, sino la importancia de las emociones y
el arte, los sueños y la esperanza. Creer ciegamente en cualquier cosa acarrea
graves consecuencias. Al menos, así lo veía Yeosang, y esperaba que los
miembros pensaran lo mismo.
Yeosang: — Madura. ¿Cuánto tiempo planeas actuar tan imprudentemente?
“Hasta que fracasemos definitivamente, quiero seguir dándolo todo. Nunca lo
intentamos realmente. Sólo huyes, temiendo afrontar el hecho de que hemos
caído tan lejos, y usando la necesidad de 'ganarnos la vida' como excusa. Tu
verdadero fracaso es tener miedo a fracasar.” Estas palabras resonaron en la
mente de Wooyoung. Pero, la fría y cínica respuesta de Yeosang lo destrozó
antes de que fuese capaz de ordenar sus pensamientos.
Wooyoung: — Tal vez es que ni siquiera tienes el valor de ser imprudente.
Pero los demás sí podrían. ¿Por qué te metes en mi camino sin siquiera
escucharme?
Yeosang: — ¿No te das cuenta?
Yeosang se levantó de su asiento como diciendo: “Adelante. Pregunta”.
Wooyoung miró a los otros miembros, creyendo que al menos uno de ellos
respondería positivamente: “Intentémoslo otra vez juntos”. Pero cada
miembro solo desvió la mirada de Wooyoung. Wooyoung se sintió como un
tonto.
Jongho: — Wooyoung, lo dije en serio. Quiero... pero primero organicemos
nuestras agendas y luego...
Wooyoung: — No, olvídalo. Se suponía que esto iba a ser una celebración y lo
he estropeado todo. Lo siento chicos. Sólo estoy un poco borracho... Me iré
primero...
Reprimiendo sus lágrimas, apartó su asiento de una patada y se levantó. Los
miembros se apresuraron a consolar a Wooyoung y su corazón roto, pero era
demasiado tarde. Wooyoung se alejó rápidamente en la oscuridad.
Faltaban dos horas para que saliera el primer tren. Wooyoung, obligado a
esperar hasta entonces, temblaba mientras se sentaba en el banco de la
estación de tren. — Uf, ¿por qué tiene que vivir tan lejos de la ciudad? —. Era
el final de la primavera, pero la noche seguía siendo fría.
Wooyoung se arrepintió de haber salido corriendo de la casa de Yeosang tan
apresuradamente. Debatió en comprar algunos bocadillos de disculpa en la
tienda de conveniencia y volver a la villa, pero no importaba cómo lo pensara,
volver a la casa de Yeosang sólo heriría su orgullo.
— ¿Ser imprudente es un crimen? Hay tanta gente imprudente en el mundo.
Como toda la gente que se enamora sabiendo que al final romperán. ¿Piensa
que todos son unos tontos inmaduros? ¿Y por qué la imprudencia es
inmadura?
Hablaba consigo mismo e intentaba calmar su tormentoso corazón. Las
palabras de Yeosang se hicieron aún más dolorosas por las miradas de los
otros miembros. Parecían insinuar: «No somos iguales». Era como si él solo
permaneciera atrapado en un largo túnel y los miembros le miraran desde el
otro lado, como diciendo: «¿Por qué sigues aquí?».
— ¿Desde cuándo se han vuelto tan débiles? Su pasión, su espíritu... ¿dónde
han ido a parar?»
Wooyoung echó la cabeza hacia atrás y miró hacia la noche. Incluso en el
cielo turbio, brillaban las estrellas. “¿Podría ser una de esas luces el Mundo
Z?” Mientras pensaba eso, apareció una estrella rojiza, titilando entre las
nubes.
— Sopro….
Wooyoung recordó inconscientemente la piedra de color rubí. La piedra que
se encontraba en el gabinete de la sala de estar de la villa de Yeosang.
— Sopro es una especie de espíritu mágico que sincroniza los sentimientos de
quienes lo sostienen con los de quienes respiran a su alrededor. Según la
leyenda, uno de los cuatro sacerdotes guardianes de Halazia reunió los alientos
de todo Halazia para crearlo. — Left Eye giró con cuidado a Sopro en su
mano y explicó.
Estaban navegando hacia el búnker del Guardián Androide para buscar el
Cromer perdido. El más joven de los hermanos Grimes, que buscaba la piedra
sin vacilar, intervino: — ¡Entonces, deberíamos usarla para despertar las
emociones del pueblo y de los Guardianes! — Left Eye lo detuvo y ofreció un
pensamiento cauteloso.
— ¿Por qué se tiró algo tan valioso como esto en el basurero de Strickland?
La hermana mayor respondió a Left Eye: — Deben haberlo barrido y arrojado
junto con las innumerables partículas de emoción o nuestras voces. Dudo que
supieran lo que era y eligieran tirarlo sin más.
Left Eye giró la cabeza hacia un lado y examinó la piedra, que brillaba con el
encantador color de la sangre. — Las leyendas son sólo leyendas. Podría ser
peligrosa. Usémosla sólo como último recurso.
Wooyoung, volviendo silenciosamente a la villa donde dormían los miembros,
se dirigió a la sala de estar. Pasó por delante de una mesa cubierta de botellas
vacías y restos de comida, se dirigió hasta el armario antiguo y tomó a Sopro.
— Así que si uso esto... ¿puedo sincronizar mis emociones y las de mis
miembros? — la luz roja de Sopro vaciló como en respuesta a la pregunta de
Wooyoung.
Sosteniendo la piedra fuertemente en su puño, Wooyoung llevó su mano al
corazón y rezó seriamente: — Es como si todos hubieran olvidado lo que era
ser feliz. Reaviva nuestra pasión como lo era en ese entonces, y déjanos ser
felices juntos de nuevo. Por favor…
De los huecos de sus dedos brotó una luz roja, una aurora rubí danzó por toda
la oscura habitación.
Historia Oficial de ATEEZ
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