Lectura B1.1: Planetas y humanos
Lectura B1.1: Planetas y humanos
Español 3 (B1.1)
8
del texto y con base en recursos lexicográficos como
el Diccionario del Español de México del COLMEX o el
Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia
Española, entre otros.
Cabe resaltar que en 2021 fue publicado el Volumen
complementario del Marco común europeo de refe-
rencia1 en el que, además de otras actualizaciones, se
incluyeron descriptores para “Leer por placer” en las
actividades de comprensión de lectura. En el caso de
este cuadernillo “Planetas y humanos”, de nivel Español
3 o B1.1, el descriptor indica que el estudiante:
10
según las necesidades de los estudiantes. A todo esto,
espero que a los profesores de ELE les sean de utilidad
estas lecturas, al ser un recurso más dentro de su clase
de español.
Es importante decir que esta primera serie de lectu-
ras es un primer paso al cual, seguramente, le seguirán
muchos más en forma de otras series para poder llenar
el gran hueco que tenemos y satisfacer las necesidades
de los alumnos.
Finalmente, les agradezco profundamente a todos los
profesores que participaron y se aventuraron en esta
experiencia creativa. Agradezco a la Coordinadora de
Español, Dra. María Reyes López, por el apoyo que recibí
al presentar esta propuesta y por permitirme la experi-
mentación con grupos del CEPE. Asimismo, agradezco
al Dr. Vital por apoyar y alentar que en nuestro centro se
produzcan materiales en beneficio de nuestros alumnos.
Gracias a Susana Paulina Mendoza González, de servicio
social en el Departamento de evaluación, por auxiliarme
en la selección de imágenes y la verificación del léxico
de las lecturas. Por último, al equipo del Centro de Ense-
ñanza para Extranjeros de las áreas administrativas y de
publicaciones, ya que fue una parte importante en este
proceso, en especial a Brenda J. Vázquez Cantú, Guada-
lupe Rangel Esparza y Adriana Fabila Reyes.
11
ÍNDICE
Planetas y humanos
Agradecimientos 13
Incompatibles
Antes de leer 14
Lee el cuento 19
Después de leer 40
Clave de respuestas 45
Glosario 51
Hacia Ergios
Antes de leer 57
Lee el cuento 58
Después de leer 73
Clave de respuestas 78
Glosario 80
13
Agradecimientos
15
Incompatibles
Antes de leer
16
4. La era digital ( ) En tecnología e informá-
tica, es un programa, gene-
ralmente en celulares, que se
usa para algo específico como
enviar dinero en un banco,
encontrar una dirección,
usar una alarma, hacer una
llamada, usar redes sociales,
etc.
5. Perfil (en una red ( ) Cuando no vas a tu trabajo
social) de manera presencial y
puedes trabajar mediante tu
computadora en Internet.
6. Recibir una notifica- ( ) Espacio virtual en una red
ción social asociado a una persona,
donde puedes ver su nombre,
su foto y otra información que
esta comparte.
7. Red social ( ) Cuando llega un aviso de
que hay un nuevo mensaje en
una aplicación o en una red
social a tu celular. .
8. Trabajar en línea ( ) El tiempo actual donde
gran parte de la vida humana
(la comunicación, el trabajo, la
escuela, etc.) pasa en forma-
tos electrónicos y virtuales en
Internet.
17
b. Palabras y expresiones relacionadas con el espacio y
la tecnología
18
9. Videoconferencia ( ) Aparato eléctrico para
mostrar imágenes sobre una
pantalla o superficie.
10. Videollamada ( ) Vehículo o máquina para
volar en el espacio exterior.
19
5. Hacer match ( ) En aplicaciones de citas,
cuando una persona te da
like y tú también le das like
y pueden hablar en un chat,
cuando dos personas se
gustan mutuamente o son
compatibles.
6. Tomar una selfie ( ) Desaparecer de la vida de
una persona sin despedirse.
Incompatibles
A Pablo
You stirred something in me
I admit defeat
—Bastille
© Alex Echeverría
1
En el año 2063, el planeta tierra se volvió más hostil y peli-
groso que antes para los humanos. El aire era difícil de
respirar por la contaminación; había súper virus y súper
bacterias en el aire y en la tierra, más fuertes que en años
pasados y no había medicinas contra ellos. Ya no había
agua potable ni en los ríos. El planeta se veía enfermo
desde el espacio, las nubes eran verdes. Millones y millo-
21
nes de personas murieron, otras se fueron en naves espa-
ciales con forma de esfera hacía mucho tiempo; había
muy pocas personas en el mundo. El medio ambiente y
los humanos éramos incompatibles. Por eso, las pocas
personas que estábamos en la tierra aún teníamos que
quedarnos en casa con las ventanas cerradas sin luz del
sol. Mi papá recordaba frecuentemente que una pande-
mia en 2020 preparó a la humanidad para la vida total-
mente sin salir. Ese virus se llamaba Sars-cov-2.
En el planeta había demasiados virus en el aire, los
científicos no podían estudiarlos a todos. Ellos decían
que cada día estos virus y bacterias estaban mutando
constantemente. No había vacunas ni medicinas. Solo
los agentes del gobierno tenían trajes especiales para
sobrevivir afuera y nos traían comida y agua cada semana,
también algunos robots. Solo cuando venían doctores o
agentes del gobierno a revisar la casa, y a traer comida
y agua, teníamos contacto humano. Recuerdo muy bien
que un año después los gobiernos de los países del
mundo decidieron poner en línea el multiverso digital,
no fue muy difícil porque ya muchas actividades se
hacían en línea, pero antes podíamos salir, ahora ya no.
Toda la vida humana se mudó al Internet. Hubo muchos
trabajos en línea, toda la escuela era por Internet. Las
pocas personas que había en la Tierra estábamos todas
adentro de casa.
2
Mi papá y yo vivíamos en un departamento en una
colonia que se llamaba Copilco en el viejo Coyoacán
de la Ciudad de México. Vivíamos en un edificio contro-
22
lado por el gobierno. Nadie podía salir, y nadie podía
entrar, solamente los doctores, que venían cada mes, y
los agentes del gobierno, que cada quince días traían,
en cajas, alimentos y agua. En el edificio vivíamos casi
quince familias, era un edificio de seis pisos, en mi
piso había tres departamentos, pero solo uno estaba
ocupado, donde vivíamos mi papá y yo. Los edificios eran
muy viejos, y no se sentían mucho los terremotos de la
ciudad. Teníamos algunas plantas, que sobrevivían con
luz ultravioleta de lámparas y un poco de agua. Mi papá
y yo trabajábamos en línea, él daba clases en primaria y
yo era programador de un software del gobierno para
contar cuántas personas había en el país, cuántos bebés
nacían y cuántas personas morían. Todas las mañanas,
en la televisión, el gobierno transmitía un programa para
hacer ejercicio durante media hora. Era obligatorio hacer
ejercicio y cuidarnos lo más posible. Era necesario cuidar
nuestra salud.
Así era un día normal para mí: todos los días me des-
pertaba a las siete de la mañana, me vestía, desayunaba
con mi papá, él preparaba el desayuno; luego hacíamos
ejercicio con la televisión; normalmente yo me bañaba
primero y luego mi papá; a las once de la mañana, los
dos empezábamos a trabajar. Yo terminaba de traba-
jar antes, entonces preparaba la comida. Luego leía o
jugaba algún videojuego en línea, con algunos amigos.
Mi papá siempre leía el periódico en su celular. A veces,
jugábamos ajedrez. En la noche, me ponía mi pijama
y cenábamos algo ligero. Los agentes del gobierno
siempre enviaban cajas con botellas de agua, frijoles,
arroz, y muchas frutas y verduras. La vida era monótona,
pero estábamos vivos.
23
3
Mi papá y yo no hablábamos mucho. No había mucho
qué contar, vivíamos cada día casi igual que el anterior,
la rutina era siempre igual. Yo hablaba mucho más con
dos amigos, uno que vivía en otro estado del país, que
conocí en la primaria, y otro que vivía en mi edificio. A
veces hablábamos por videollamada o por holollamada.
El gobierno nos dio una máquina pequeña para hacer
holollamadas. Eran como videollamadas, pero las holo-
llamadas eran una tecnología superior: podíamos sentir
con quien hablábamos. Podías ver, oír, oler y sentir a la
gente casi en persona, pero eran hologramas.
Mi papá me dijo un día que sería buena idea tener una
novia. Le dije que no entendía para qué, si el mundo se
estaba acabando. Mi papá me dijo que podía intentar
usar una aplicación de citas, para conocer amigas. Yo le
dije que esas cosas no funcionaban, lo sabía bien, yo era
programador.
—Puedes conocer chicas y tener amigas, hijo, ya tienes
casi treinta años— me dijo. —Al menos estarías menos
aburrido—.
Yo solo hice una mueca y seguí comiendo. Mi papá
pensaba que el mundo se iba a curar y podríamos tener
una vida como antes; él no entendía que esos buenos
tiempos ya pasaron, la gente ya no se casaba, ya no se
enamoraba, porque ya no nos conocíamos en persona ni
teníamos contacto humano. No tenía sentido tener una
relación en un mundo que estaba muriendo.
24
4
Love app era una aplicación de celular que te ayudaba
a conocer personas para ser pareja. Desde tu celular,
podías conectar la aplicación a la pequeña máquina de
holollamadas y podías tener citas casi cara a cara. Había
reglas claras en la aplicación: si te gustaba alguien, le
dabas like. Si hacían match, podían hablar en un chat
privado. Si la aplicación encontraba compatibilidad,
podían hacer holollamadas. Era muy interesante porque
la aplicación tenía una inteligencia artificial muy potente
con algoritmos para encontrar a alguien compatible
contigo, esta tecnología analizaba tu actividad en todas
tus redes sociales y encontraba a la persona que tenía más
compatibilidad contigo. Yo me preguntaba cómo funcio-
naba, me sorprendía porque parecía muy efectiva. Si la
aplicación encontraba incompatibilidad entre las perso-
nas, ya no podían tener contacto. En el año 2063, era la
única manera de conocer personas para ser pareja. Esto
era importante para la sociedad humana porque había
muy pocas personas en el mundo. Casi todos buscaban
personas para tener hijos y poblar la tierra de nuevo.
Yo descargué la aplicación, pero no la usé en mucho
tiempo. Mi papá insistió e insistió que tenía que usarla, al
menos intentarlo. Él quería tener nietos. Todos los adultos
mayores tenían esperanzas en los jóvenes, porque pen-
saban que nosotros podíamos repoblar el planeta. Yo
cada día pensaba que el planeta estaba enfermo y ya
estaba muriendo. Mis amigos usaban la aplicación, pero
ninguno hablaba con nadie, no tenían citas. La aplica-
ción tomaba mucho tiempo en encontrar a alguien com-
patible para ti. Ellos no encontraban a nadie. Yo pensaba
que tampoco había nadie para mí.
25
Uno de mis amigos, Marcelo, hizo match con una chava
muy bonita y hablaron por un tiempo, pero unos meses
después la aplicación marcaba “incompatibles” en el chat
y nunca hablaron otra vez. Marcelo pensaba que eran
incompatibles porque ella quería tener diez hijos y él sola-
mente dos. Después de eso, no ha hecho match con nadie
más. En las noticias, a veces decían que nacían bebés por
las parejas que se conocían; estas parejas eran compa-
tibles en la aplicación, luego hablaban por un tiempo y
después el gobierno las juntaba en algún edificio, enton-
ces vivían juntos. Las personas ya no se casaban como
antes, solo el gobierno los juntaba en un lugar.
Un día, abrí la aplicación. Tenía que poner fotografías de
mí. Tomé una selfie, sin filtros, y la subí a mi perfil. Para usar
la aplicación, tenía que registrar algunos datos. ¿Edad?
32 años. ¿Nacionalidad? Mexicana. ¿Idioma? Español,
también inglés. ¿Gustos? Me gusta jugar videojuegos,
leer en la tableta y cuidar mis plantas. ¿Intereses? Me inte-
resa la programación y la literatura. Love app se conectó
con mis otras redes sociales y empezó a hacer un análi-
sis de ellas. Vi la foto de la primera chava, no me gustó.
Tampoco la segunda ni la tercera. Seguí viendo fotos,
pero me aburrí. Dejé la aplicación en automático, la inte-
ligencia artificial buscaba a alguien compatible conmigo.
5
Yo no tenía interés en conocer a nadie, no me gustaba
nadie. Yo vivía muy bien, casi no hablaba con mi papá,
pero me gustaba su compañía; me gustaba estudiar,
trabajar, hablar con mis amigos y jugar videojuegos en
mi tiempo libre. No había mucho que hacer en casa, sin
poder salir. Todos los viernes, por la tarde, llegaba a la
26
puerta la comida para la semana. Me gustaba cuando
nos traían mole y sopes. Yo no quería irme a vivir con
alguien que no conocía muy bien, solo por conversacio-
nes en chat y holollamadas o videollamadas, para tener
hijos. Quizás podría estar siempre en este departamento.
Pensé que Love app era aburrida. La aplicación hacía
análisis y me mostraba fotos de chavas “compatibles”
conmigo. Compatibilidad: 83%, una chica guapa, pero
estaba en el otro lado del mundo. Le di a la equis. La apli-
cación empezaba otro análisis. Después de media hora,
me mostraba la segunda foto de otra chica. Compatibili-
dad: 78%. Era guapa, se veía alta en su foto, más alta que
yo, y también era programadora. Otra vez elegí la equis.
Durante varias horas, Love app me mostró chavas de
muchos lugares distintos, con compatibilidades arriba
de 75%. No elegí a ninguna. No veía para qué elegir a
alguien si no podíamos salir nunca.
6
Un día, por la tarde, recibí una notificación en mi celular de
Love App: usted ha recibido un mensaje. Estaba jugando
Fortnite con mis amigos, así que dejé el celular al lado.
Unas horas después lo volví a ver. Había una notificación
de un mensaje. No entendía muy bien de quién era el
mensaje porque yo no tenía chats activos. Abrí el mensaje:
© Alex Echeverría
28
Pensaba que era imposible encontrar a una persona con
cien por ciento de compatibilidad. Además, me sorpren-
dió que era un chavo. No sabía que la aplicación podía
juntar parejas del mismo género biológico, yo pensaba
que estas aplicaciones de citas y de parejas buscaban
juntar solamente hombres y mujeres para tener bebés
y repoblar la Tierra. Quizás sí funcionaba, la verdad a mí
no me gustaba ninguna chava. Pero este chavo… bueno,
pasé horas viendo su foto y leyendo su perfil. Sus ojos
eran grandes y brillantes, redondos y cafés. Su mirada
era hermosa. Le di like.
Su perfil decía que se llamaba Pablo. Vivía en Ciudad
de México, como yo, pero más al sur, en una colonia
donde la gente vivía en casas, su ubicación mostraba que
estaba en Tlalpan. No estábamos lejos. Le gustaban las
plantas y los perros, como a mí. Pude ver sus otras fotos:
siempre sonriendo, con sus amigas, se veía muy joven.
Me gustaba, sí me gustaba. ¿Es en serio que funciona
la tecnología de la inteligencia artificial para encontrar
a alguien compatible contigo? Se activó el chat. Dejé mi
celular en la mesa y me puse a leer.
Quince minutos después, me llegó una notificación:
“Hola. ¿Cómo estás?”. Era Pablo. Cuando vi su mensaje,
mi corazón latió muy rápido. Se lo respondí de inme-
diato. Desde entonces, no paramos de hablar.
7
Pablo y yo hablábamos por horas. Él me escribía en la
mañana, en la tarde y en la noche. Al principio me pareció
demasiada conversación, para mí era un exceso escri-
birnos todo el día. Pero luego me acostumbré. Me des-
29
pertaba y quería leer su mensaje de “buenos días”. Iba a
comer y quería leer su mensaje de “provecho”. Parecía
que la aplicación tenía razón: éramos muy compatibles.
Un día, me llegó un mensaje de él:
8
Pablo y yo nos conocimos. Me encantó. Su piel morena
me encantó demasiado. Su cabello negro me encantó. Su
voz me encantó. Su humor me fascinó. Pero sus ojos, sus
ojos cafés y redondos, no podía dejar de pensar en sus
ojos. Por alguna razón, sentía que ya lo conocía; quizás
jugamos juntos en algún videojuego antes, pero no nos
dimos cuenta; no estaba seguro, a veces la gente usa su
propia imagen, pero otras veces no, casi nunca. No podía
creer la compatibilidad que sentía. Hubo muchísima
química entre nosotros. Éramos realmente compatibles,
la aplicación tenía razón. ¿La inteligencia artificial de la
aplicación funcionaba? En ese momento me parecía que
sí. Como programador, no vi una inteligencia artificial así
antes.
La primera vez que nos vimos fue en una holollamada,
en mi cuarto, y él en su cuarto. Me preparé un café, y él
también se preparó uno. Traje la pequeña máquina de
holollamadas a mi cuarto. Pablo me dijo que estaba listo
y yo piqué el botón de “iniciar”. La máquina hizo unos
30
ruidos extraños y de pronto salió luz de un proyector,
hubo varios rayos azules hasta que poco a poco apareció
una persona de luz en frente de mí. Pablo se puso unos
jeans azules, traía unos tenis verdes, muy bonitos, que
fue lo primero que pude ver con claridad. Luego apare-
ció su playera, era azul marino y tenía una fila de pingüi-
nos de colores. Después, apareció su cara. Por último, su
cabello y sus ojos, redondos, cafés y grandes. Era real-
mente como estar en frente de Pablo. Me saludó con la
mano, haciendo un gesto de V. Le dije hola. Nos senta-
mos y empezamos a platicar tomando café. Recuerdo
que fue un día muy bonito, platicamos mucho, reímos
mucho. Me sentía muy bien con él.
Después de varias horas, movió su mano a la mía. Lo
sentí. Realmente podía sentir su mano sobre la mía, pero
si movía mi mano con más fuerza podía ver que Pablo
era de rayos azules de luz. Por eso, dejé de mover mi
mano tanto y tomé la suya. Nos vimos a los ojos y sonreí-
mos. Pablo olía muy rico, me gustaba su perfume.
—Me gustas mucho—me dijo. Me sentí feliz.
—Tú a mí también.
Pablo me dijo que tenía que irse. Antes de eso, se paró,
me paré frente a él y me preguntó: “¿alguna vez has
besado a alguien?”. Le dije que no. Entonces dio un paso
al frente, puso su mano derecha en mi cara y la movió
hacia él. Me besó. Realmente podía sentir sus labios. Lo
besé también. Me sentí feliz. Mi corazón latía muy fuerte.
Me miró a los ojos y se despidió con el mismo gesto de
V con sus dedos.
—Te mando mensaje mañana— me dijo sonriendo.
—Sí. Hasta mañana.
31
9
Pablo y yo nos enamoramos. Nos mensajeábamos todos
los días y hacíamos holollamadas cada fin de semana.
El 15 de noviembre, en una holollamada, después de
comer juntos, puso sus dos manos para tomar mis dos
manos, y entonces me hizo la pregunta:
—¿Quieres andar conmigo?
Salimos por tres meses. A mí me parecía muy pronto
para ser novios. Pero le dije que sí, porque yo no tenía
dudas. Estaba enamorado de él. Por supuesto que le
dije que sí. Él sonrió y me besó.
Nunca antes tuve novio, ni novia. Encerrados en casa era
difícil tener relaciones de este tipo. No sabía que Love app
buscaba compatibilidad con otras personas, incluso del
mismo sexo. Tampoco estaba seguro de ser homosexual
antes, solo sabía que no me gustaba ninguna chava en la
aplicación, ni en mi edificio, ni en la escuela. Realmente
nadie hablaba de la homosexualidad. Como Pablo era
historiador, me contó que había varios libros que habla-
ban sobre este tema en el pasado, cuando todavía varios
países perseguían la homosexualidad con cárcel o con la
muerte, y otros respetaban los derechos humanos y cam-
biaban las leyes. En México, por ejemplo, todos los estados
hicieron leyes para respetar la orientación sexoafectiva
cuando llegó la emergencia mundial y todos tuvimos que
quedarnos en casa. No sabía esto. Pablo sabía mucho,
aprendía mucho con todo lo que me platicaba.
—Mucha gente rechazaba la homosexualidad antes, pero
poco a poco México fue cambiando. Ahora casi nadie
habla de eso porque somos muy pocas personas, yo
32
estaba resignado a tener que estar con una mujer y tener
hijos, pero te encontré a ti en la aplicación— me dijo.
Ni él ni yo sabíamos si el gobierno nos dejaría estar
juntos en una casa, pero no queríamos pensar en eso
porque todavía no estábamos listos para irnos a vivir
juntos. Era un plan para el futuro. Mi papá, por supuesto,
notó un cambio en mí. Me dijo que me veía más feliz.
—¿Has conocido a alguien en tu aplicación?
—Sí— le dije.
—Lo mejor es que ella venga a vivir aquí, pueden tomar
alguno de los otros departamentos de este piso, y tener
hijos ahí. Yo puedo ayudar a cuidarlos. Seguramente la
vecina también querrá cuidarlos, está sola ahora y…
—Papá— lo interrumpí —no conocí a una chava.
—Pero me acabas de decir que conociste a alguien en la
aplicación de citas.
—Sí, pero no me gustó ninguna chava. Un día la aplica-
ción encontró a alguien con quien tengo 100% de com-
patibilidad. Pero…
Sentí un nudo en la garganta. No sabía qué pensaba
mi papá sobre la homosexualidad. No sabía si era una
persona que en el pasado la rechazaba. Mi papá me
miraba muy serio, no estaba entendiendo.
—No es una chava— le dije. Mis piernas estaban tem-
blando y mi corazón latía muy fuerte.
—¿Cómo que no es una chava?
—Se llama Pablo, es muy buena persona, nos queremos
mucho, papá.
33
Mi papá se quedó callado, mirándome por varios
minutos sin decir nada. De repente, se paró de la silla
y me abrazó muy fuerte. No sé por qué, pero empecé a
llorar mucho mientras mi papá me abrazaba.
—Yo me di cuenta de que eras diferente. Tu mamá no
me creía, pero ella te habría querido mucho, como yo te
quiero de aquí a la luna y de regreso— me dijo.
Recordé a mi mamá, que murió por un virus extraño. Y
escuché las palabras de mi papá, y por todas esas emo-
ciones seguí llorando como un niño de tres años.
—No sabía que la aplicación buscaba parejas del mismo
sexo.
—Yo tampoco— le dije, todavía llorando.
Después de eso, mi papá me preguntó todo sobre
Pablo. Mientras hablaba de él, podía ver cómo sonreía,
estoy seguro de que sonreía porque me veía feliz. Le
conté todo, y le dije que estaba muy enamorado.
10
Pablo y yo buscamos información sobre Love app y otras
aplicaciones de citas. El gobierno contrató programa-
dores y empresas para juntar personas con compatibi-
lidad alta, para tener hijos y repoblar la tierra. Ese era el
objetivo. No había información sobre parejas del mismo
sexo. ¿Podríamos estar juntos en un mundo que busca
tener bebés? Yo busqué en mi trabajo información sobre
personas homosexuales, no había registro de esto. Las
estadísticas eran sobre nacimientos, parejas que vivían
en un mismo lugar y muertes.
34
Pablo y yo decidimos dejar de pensar en eso. Hablá-
bamos todos los días sobre nuestro día, aunque siempre
era igual. Cada fin de semana hacíamos holollamadas
por horas. Pasamos varios meses juntos y estábamos muy
felices. Discutimos algunas veces, por ejemplo, un día le
dije si podía escribirme más tarde, porque durante mi
trabajo necesitaba concentrarme. Entonces él se enojó.
Ese día, la aplicación bajó la compatibilidad a 90%.
Luego hablamos, solucionamos el problema, y la com-
patibilidad volvió a 100%. Me gustaba mucho que podía
hablar con él, incluso cuando estábamos enojados.
A Pablo no le gustaban las fotos, pero yo tomé varias
en mi cuarto en las holollamadas. Puse en mis redes
sociales nuestras fotos y todos comentaban que estaban
sorprendidos por nuestra relación. “Hacía mucho que no
veía una pareja gay”, puso una amiga de Pablo en una
de nuestras fotos. Una persona escribió “putos” en una
publicación, pero lo bloqueé.
Me parecía increíble que la inteligencia artificial sí
funcionaba. Encontró a alguien totalmente compatible
conmigo. Mientras más conocía a Pablo, más me daba
cuenta de que no éramos del todo iguales. A él le gus-
taban las películas de terror, a mí no. A mí me gustaba
visitar museos virtuales del viejo arte contemporáneo,
a él no. De todas formas, encontrábamos siempre una
manera de hacer un mundo solo nuestro. Me sentía muy
feliz con él.
—¿Y si le pedimos al gobierno que nos envíe a una casa
juntos?— me preguntó un día en una holollamada. Vi sus
ojos brillantes, llenos de esperanza. Realmente quería
estar conmigo.
35
—No sé qué nos van a decir, pero podemos intentarlo— le
dije.
De vez en cuando, Pablo y yo hablábamos del futuro.
Yo no quería dejar a mi papá solo. Él tampoco quería
dejar a su hermana y a su mamá solas, pero al menos se
tenían la una a la otra. Yo le decía que sería buena idea
vivir acá, porque había dos departamentos vacíos en mi
piso, podríamos ocupar uno. A veces pensábamos que
podríamos cuidar bebés si el gobierno nos pedía ser
padres. La idea no me gustaba tanto, pero si era nece-
sario lo iba a aceptar. La idea de un futuro juntos nos
gustaba a los dos.
11
Un día, desperté por el ruido de la tormenta. Estaba
cayendo lluvia ácida. Tenía un poco de miedo, porque
todo estaba oscuro y los truenos eran muy fuertes, se
oían muy cerca; agarré mi celular y quería preguntarle
a Pablo si estaba bien. No estaba su chat. La aplicación
marcaba: incompatibles. Nuestro chat ya no estaba, no
podía escribirle ni llamarle. Pensé que podía ser un error
de la aplicación, la gente no aceptaba que la tecnolo-
gía fallaba. Supuse que no funcionaba por la tormenta;
cuando llueve tanto, a veces el Internet deja de funcio-
nar, entonces teníamos que esperar.
Me levanté de la cama, fui por la máquina de holo-
llamadas, pero no funcionaba, no había señal. Mi papá
también se levantó de la cama.
—Está lloviendo muy fuerte, voy a poner maderas sobre
la ventana— me dijo.
36
—No puedo comunicarme con Pablo, no le puedo llamar
ni escribir.
—Debe ser la tormenta, hijo. El Internet falla cuando llueve
así. Seguramente mañana ya podrán hablar.
Pensé que mi papá tendría razón. Apagué mi celular y
volví a la cama. No hablamos en varias horas, ya lo extra-
ñaba. Pensé que todo estaría bien al día siguiente.
12
Al día siguiente, me desperté muy temprano, me cambié
la pijama y me lavé los dientes. No quise desayunar.
Agarré mi celular y abrí Love app. En el chat con Pablo
estaba el mismo mensaje de la noche anterior: “incom-
patibles”. Todo el contacto con él ya no era posible, des-
apareció de todas mis redes sociales. ¿Me bloqueó? ¿Me
estaba haciendo ghosting? Iba a buscarlo por correo
electrónico pero mi papá tocó la puerta, me dijo que iba
a desayunar. Fui a desayunar con él, con el corazón roto
y un nudo en la garganta.
Nadie aceptaba que la tecnología fallaba. Era una idea
que ni siquiera la gente se atrevía a pensar. Pero sí fallaba.
Yo sentía compatibilidad con Pablo. ¿Por qué Love app
marcaba incompatibilidad? Lo extrañaba muchísimo,
pero no podíamos tener contacto hasta ver la palabra
“compatibles” en la aplicación. ¿Cuándo marcaría esa
palabra otra vez? Esperaba que al día siguiente. Alguna
vez el planeta tierra y los humanos fuimos compatibles,
como Pablo y yo. Ahora ya no.
—¿Estás seguro de que no está enojado?— me preguntó
mi papá.
37
—Estoy seguro, estábamos muy bien.
Mi papá encendió la televisión. Como cada mañana,
estaban las noticias. Había una noticia de última hora: el
gobierno detectó un problema en las aplicaciones de
citas, porque la inteligencia artificial empezó a unir parejas
del mismo sexo si eran muy compatibles; el gobierno
consideraba que esto no era necesario, porque se nece-
sitaban parejas “hombre-mujer” para repoblar la tierra.
Por eso, el gobierno dio la orden de cancelar todos los
matchs entre parejas del mismo sexo. Todos los jóvenes
y todas las jóvenes debían buscar parejas hombre-mujer
en todas las aplicaciones de citas para tener bebés. Por
seguridad, las parejas del mismo sexo ya no podrían estar
en contacto. Este era un decreto del gobierno.
Sentí que mi corazón se rompía. Empecé a llorar como
un niño de tres años. Mi papá se levantó y me abrazó muy
fuerte. No sabía dónde estaba Pablo exactamente, tenía
ganas de salir corriendo a buscarlo en algún lugar de
Tlalpan. No sabía si podría volver a hablar con él. Nunca
cortamos, no nos peleamos, todo estaba bien, y ahora no
podía hablar con él, ni verlo en holollamada. Lloré toda
la mañana. En la televisión, empezó la rutina de ejerci-
cio. No la hice. Mi papá tampoco la hizo. Una notifica-
ción llegó a mi celular y al de mi papá, era del gobierno:
“Usted debe hacer la rutina de ejercicio. Es obligatorio
para cuidar su salud”. Ese día no quería trabajar, estaba
enojado por la decisión del gobierno. ¿Qué problema
había en permitir ser felices a las personas?
38
13
Esa fue la historia de cómo me enamoré de Pablo, de
cómo el gobierno decidió que no habría parejas del
mismo sexo en este planeta y de cómo nunca volví
a verlo. No he sabido nada de Pablo en varios meses.
No he podido dejar de sentirme triste. Todos los días lo
extraño, pienso en él, lo veo en mis sueños. Recuerdo
cada día nuestra primera cita, la primera vez que me besó
y sus ojos. Siempre pienso en sus ojos, en su risa y en su
voz. Mi papá trata de animarme, yo se lo agradezco, pero
me he sentido muy triste. He tratado de trabajar para dis-
traerme. No sé si alguna vez dejaré de estar triste. Dejé
de usar la aplicación, de vez en cuando me llegan noti-
ficaciones de compatibilidad con chavas; simplemente
las elimino y no abro la aplicación. No quiero saber nada
de nadie más. Quiero ir a buscar a Pablo, pero no sé
dónde está exactamente. No sé si él me quiere volver a
ver, o quizás ya tiene una pareja mujer con quien puede
tener hijos. Mi vida es monótona y aburrida otra vez, ruti-
naria. Todos los días me despierto, me baño, me visto,
desayuno, hago la rutina de ejercicio, trabajo, preparo
la comida, juego videojuegos con mis amigos, o leo, o
duermo toda la tarde. Las noches son lo peor, a veces
no paro de llorar, o a veces miro al techo recordando
mis días felices con Pablo. Cada fin de semana recibo la
caja con comida y agua, a veces la traen los agentes del
gobierno, siempre vestidos con trajes negros especiales
para sobrevivir al ambiente, a veces la traen robots con
forma humana.
Un día, pensé en buscar otro trabajo en alguna
empresa de alguna aplicación de citas, incluso podría
ser Love app. Quizás podría obtener información y
39
datos sobre dónde estaba Pablo, quizás podría volver
a contactarlo, aunque yo no sabía si él pensaba en mí
todavía. Lo intenté varias veces, pero no me contrata-
ban en ninguna empresa. Por eso seguí trabajando en
el análisis de estadísticas de la población. Cada día es
igual, triste, rutinario, oscuro, sin Pablo.
14
Hoy, me despierto con el ruido de la videoconferencia
del gobierno en las noticias. Escuché que los científicos
están encontrando qué debemos comer para ser resis-
tentes al ambiente afuera de nuestras casas. El medio
ambiente parecía empezar a mejorar, pero todavía falta
mucho para poder volver a salir. Apenas escuché eso y
me volví a dormir. Mi papá me dijo que quizás estaba
pasando por una depresión, porque cuando no estaba
trabajando siempre estaba durmiendo.
Tuve una pesadilla. Soñé que estaba afuera y tenía que
correr muy rápido, huir corriendo, el sol me quemaba,
la lluvia ácida deshacía mi piel, el aire no se podía res-
pirar. Me desperté porque estaban tocando la puerta
del departamento. Toc, toc. Toc, toc. Mi papá me gritó:
“Santiago, abre la puerta, por favor, estoy en telejunta”.
Tal vez estaba llegando la comida de la semana. ¿Pero
por qué llega tan temprano? ¿Por qué en miércoles?
Debería llegar el fin de semana. O quizás eran doctores
que venían a tomar muestras de sangre y a revisarnos.
O tal vez eran agentes del gobierno para revisar la casa.
Me levanté un poco confundido, porque no había des-
pertado bien. Es muy temprano, pero siguen tocando.
Me puse una playera y caminé a la puerta, todavía con
40
el pantalón de la pijama. Toc, toc. Toc, toc. Pienso que es
muy raro, pero abro la puerta.
Afuera, en el pasillo, un hombre vestido de pies a
cabeza con ropa negra, lentes grandes y un cubrebocas
me miraba. ¿Es un agente del gobierno?
—Buenos días, dígame— le dije un poco molesto.
El hombre se quitó los lentes, estaba respirando muy
rápido. Vi esos ojos redondos y cafés. Puedo ver que está
sonriendo, aunque no veo su sonrisa por el cubrebocas;
vi sus ojos redondos, grandes, brillantes, y ahora estoy
muy seguro de que está sonriendo. Mi corazón empieza
a latir muy rápido. Miro a Pablo. Me encantan sus ojos.
No es un holograma. Pablo está aquí.
© Alex Echeverría
41
Después de leer
43
8. ¿Qué pensó Santiago durante la primera cita con
Pablo?
a. Sintió que había mucha química entre los dos.
b. Estaba muy nervioso, no platicaron mucho.
c. Sintió pena con Pablo en la holollamada.
9. ¿Por qué Santiago sintió un nudo en la garganta
cuando habló con su papá sobre Pablo?
a. Su papá estaba enojado por un día difícil en el
trabajo.
b. No sabía qué pensaba su papá sobre una rela-
ción de dos chavos.
c. Pensaba que su papá quería una novia para él y
tener nietos.
10. Santiago y Pablo son muy compatibles, pero también
son diferentes. ¿En qué eran distintas sus personalida-
des?
a. A Pablo le gustaban las películas de terror y no le
gustaban las fotos.
b. Pablo no quería vivir en el futuro solamente con
Santiago.
c. A Pablo le enojaba frecuentemente no poder
hablar con su novio.
11. ¿Qué problema había cuando estaba cayendo lluvia
ácida en la Ciudad de México?
a. El agua entraba a la casa.
b. Pablo no contestaba la holollamada.
c. No había señal por la tormenta.
44
12. ¿Qué decisión tomó el gobierno cuando detectó
que las aplicaciones de citas estaban juntando a perso-
nas del mismo sexo?
a. Eliminaron todas las aplicaciones de citas en el
planeta.
b. Cancelaron los matchs entre personas del mismo
sexo.
c. Dejaron de buscar repoblar el planeta de dis-
tinto sexo.
13. ¿Cómo cambió la vida de Santiago después de no
hablar con Pablo por varios meses?
a. Su vida volvió a ser igual todos los días.
b. Empezó a buscar relaciones con chavas.
c. Dejó de trabajar y de hacer ejercicio.
14. ¿Qué noticia escuchó Santiago en la videoconferen-
cia que veía su papá en la mañana?
a. Los doctores tomarán muestras para revisar a las
personas.
b. Parece que el medio ambiente comienza a
mejorar.
c. Ya se puede salir fuera de casa si comes
sanamente.
Antes de leer
47
5. Perfil (en una red ( 8 ) Cuando no vas a tu
social) trabajo de manera presencial
y puedes trabajar mediante tu
computadora en Internet.
6. Recibir una notifica- ( 5 ) Espacio virtual en una red
ción social asociado a una persona,
donde puedes ver su nombre,
su foto y otra información que
esta comparte.
7. Red social ( 6 ) Cuando llega un aviso de
que hay un nuevo mensaje en
una aplicación o en una red
social a tu celular. .
8. Trabajar en línea ( 4 ) El tiempo actual donde
gran parte de la vida humana
(la comunicación, el trabajo, la
escuela, etc.) pasa en forma-
tos electrónicos y virtuales en
Internet.
48
3. Inteligencia artificial ( 7 ) Una reunión de trabajo
que no pasa presencialmente
sino en algún medio virtual.
4. Nave espacial ( 8 ) Cuando un canal o una
empresa emite un programa
al público en la radio o en la
televisión.
5. Proyector ( 1 ) Cuando hay una red
celular para los teléfonos, para
recibir y enviar datos.
6. Ser programador ( 6 ) Es un trabajo en donde
las personas se dedican a
crear programas informáticos.
7. Telejunta ( 10 ) Una llamada donde se
puede escuchar a la persona
con quien hablas y también
verla.
8. Transmitir un pro- ( 2 ) Una imagen a color, tri-
grama dimensional, que se tiene
mediante iluminación por
láser.
9. Videoconferencia ( 5 ) Aparato eléctrico para
mostrar imágenes sobre una
pantalla o superficie.
10. Videollamada ( 4 ) Vehículo o máquina para
volar en el espacio exterior.
49
b. Expresiones del inglés en el español de México
50
Despues de leer
51
8. ¿Qué pensó Santiago durante la primera cita con
Pablo?
a. Sintió que había mucha química entre los dos.
9. ¿Por qué Santiago sintió un nudo en la garganta
cuando habló con su papá sobre Pablo?
b. No sabía qué pensaba su papá sobre una rela-
ción de dos chavos.
10. Santiago y Pablo son muy compatibles, pero también
son diferentes. ¿En qué eran distintas sus personalida-
des?
a. A Pablo le gustaban las películas de terror y no le
gustaban las fotos.
11. ¿Qué problema había cuando estaba cayendo lluvia
ácida en la Ciudad de México?
c. No había señal por la tormenta.
12. ¿Qué decisión tomó el gobierno cuando detectó
que las aplicaciones de citas estaban juntando a perso-
nas del mismo sexo?
b. Cancelaron los matchs entre personas del mismo
sexo.
13. ¿Cómo cambió la vida de Santiago después de no
hablar con Pablo por varios meses?
a. Su vida volvió a ser igual todos los días.
14. ¿Qué noticia escuchó Santiago en la videoconferen-
cia que veía su papá en la mañana?
b. Parece que el medio ambiente comienza a
mejorar.
52
Glosario
54
Holograma. Una imagen a color tridimensional que se
tiene mediante iluminación por láser
Holollamada. Esta palabra, por el momento, solo existe
en este cuento. Es un tipo de llamada donde puedes ver
de manera tridimensional y a color y sobre todo sentir a
la persona con quien hablas, gracias a un aparato elec-
trónico que proyecta luz azul.
Hostil. Una persona o lugar que hace daño a otra, que
es malo o mala con otra. Por ejemplo: Juan es hostil
conmigo, me trata muy mal. O también: Ella tiene una
actitud hostil con los migrantes.
Insistir. Repetir varias veces una petición o algo que se
desea. También usamos este verbo para expresar que
una persona mantiene una opinión o una actitud firme.
Lámpara. Aparato eléctrico de varias formas y tamaños
donde se pone un foco para tener luz.
Latir. Este verbo significa el movimiento alternado del
corazón, cada uno de los golpes que produce este movi-
miento de dilatación y contracción. También se mani-
fiesta este movimiento en las arterias y en ciertas partes
del cuerpo.
Lluvia ácida. Agua que cae del cielo con ácido, principal-
mente ácido sulfúrico y nítrico.
Luz ultravioleta. Es la radiación que emite el sol y algunas
fuentes artificiales, como lámparas para broncearse.
La luz ultravioleta es buena para las personas porque
produce vitamina D, pero también puede ser mala en
exceso para la salud.
55
Máquina. Es un aparato o herramienta que tiene varias
partes para hacer una acción. Normalmente se conectan
a la electricidad y tienen un motor.
Medio ambiente. El entorno, físico y biológico, que rodea
a los animales y a las personas e influye en su desarrollo
y conducta.
Monótona, monótono. Algo que es siempre igual y por
eso las personas se sienten aburridas o cansadas. Algo
que nunca cambia.
Mutar. En Biología, un ser vivo muta cuando su material
genético tiene cambios para mejorar o no. Los virus y
las bacterias pueden mutar y se resistentes a vacunas y
medicinas.
Nave espacial. Vehículo o máquina para volar en el
espacio exterior.
Orientación sexoafectiva. Es la atracción física, román-
tica, afectiva y/o sexual de una persona hacia otra u otras.
Pandemia. Es una enfermedad epidémica que se
extiende a muchos países del mundo.
Perseguir un delito. Cuando el gobierno o la policía
buscan atrapar a alguien que cometió un delito o un
crimen.
Potente. Algo que tiene mucha fuerza para hacer una
acción o para producir un efecto.
Presionar a alguien. Tratar de influir en la conducta de
una persona para hacer algo. Forzar a alguien a hacer
algo.
Programador. Es un trabajo donde las personas se
dedican a crear programas informáticos.
56
Quemar. Calentar demasiado una cosa hasta dañarla, por
estar expuesta por mucho tiempo al fuego. Si estamos
bajo el sol mucho tiempo, nuestra piel se quema.
Repoblar la tierra. En este cuento, poblar de nuevo el
mundo. Si ya no hay tantas personas, la gente debe tener
hijos para poblar la tierra otra vez.
Resistente. Una persona o cosa que no sufre daño o
cambios por fuerzas o por enfermedades.
Trabajar en línea. Cuando no vas a tu trabajo de manera
presencial y puedes trabajar desde tu computadora en
Internet.
Salud. Serie de condiciones físicas en que se encuentra
un ser vivo en un momento. Para tener una buena salud,
hay que tomar agua, dormir ocho horas y comer bien.
Sentir un nudo en la garganta. Esta expresión se usa para
hablar de la sensación de preocupación o miedo por un
evento donde se siente presión en la garganta, a veces
no se puede hablar o es un momento antes de llorar.
Ser compatible con. Eres compatible con una persona
cuando te llevas bien con ella, hay química entre los dos,
pueden ser amigos fácilmente o tener una relación afec-
tiva feliz.
Ser incompatible con. Eres incompatible con una persona
cuando te cae mal, cuando no te llevas bien con ella, no
hay química ni nada en común, y difícilmente podrían ser
amigos.
Terremoto. Esta palabra significa el movimiento fuerte
de la tierra, cuando tiembla o cuando hay un sismo.
57
Trueno. Cuando está lloviendo, es el ruido muy fuerte
que sigue al rayo.
Vacuna. Sustancia que se introduce al organismo para
prevenir y tratar enfermedades infecciosas. Las vacunas
producen anticuerpos en las personas.
Videollamada. Una llamada donde se puede escuchar a
la persona con quien hablas y también verla.
Virus. Es un microorganismo que tiene material genético,
protegido por proteínas, y causa enfermedades cuando
entra al cuerpo humano o de otro ser vivo.
58
Hacia Ergios
Antes de leer
I. Vocabulario. En el cuento, vas a encontrar las siguien-
tes palabras o frases. Léelas y piensa cuáles conoces y
cuáles no. Busca en un diccionario o en Internet los sig-
nificados que no conoces. Comparte tus respuestas con
el grupo.
nave espacial / carro volador / red social / ADN humano
planeta hostil / descifrar un mensaje / video viral
civilización / cometa / invento tecnológico
señal binaria / llamar la atención
59
Lee el cuento
Disfruta el cuento, las palabras en negrita están en el glo-
sario, puedes usar un diccionario si es necesario.
Hacia Ergios
1
La primera vez que la tierra tuvo contacto con Ergios fue
en 2034, cuando la NASA recibió señales binarias. El
mensaje fue descifrado:
61
Las naves espaciales no llegaron para conquistar la tierra.
Los humanos de Ergios explicaron que todos éramos her-
manos. Era hora de volver a nuestro planeta original.
3
No todos podíamos volver a Ergios. Algunos de los
humanos tenían que quedarse en la tierra, las naves
eran enormes, pero no había espacio para todos los
humanos. Tres millones de humanos de la tierra podrían
viajar hacia Ergios: muchos jóvenes, que podrían resis-
tir el viaje, algunos científicos y artistas. Muchas familias
fueron separadas, algunas personas querían salir de la
tierra por miedo al futuro y sus peligros; otras personas
querían quedarse. Los humanos de Ergios dijeron que la
elección de quienes volverían a Ergios fue al azar, pero
yo pensé que sabían muy bien a quiénes llevar, no me
creí lo de “la elección al azar”.
En mi casa recibimos el mensaje unos meses después
de la noticia. Mi hermana y yo fuimos seleccionados para
regresar a Ergios. Mis padres lloraron, pero nos dijeron
que debíamos ir. Yo sentí un llamado, sentí muchas ganas
de salir de la tierra.
Todos podíamos llevar recuerditos de nuestro país
y nuestra cultura. Yo quería recordar muchas cosas de
México, así que empaqué una bandera para no olvidar sus
colores, verde, blanco y rojo; también un trompo con el
que jugaba mi abuelito cuando era niño, me llevé algunos
imanes con figuras de coyotes y de ajolotes. También
empaqué chocolate y mole. Mi abuelita me dio su receta
para hacer mole, yo la escribí en mi celular. En otra maleta,
metí libros: Pedro Páramo de Juan Rulfo, Aura de Carlos
Fuentes y La Malinche de Laura Esquivel entre otros.
62
Mi hermana empacó semillas de flores y plantas, como
jitomate, azucenas y cempasúchil.
Los humanos de Ergios dijeron que no necesitábamos
mucha ropa ni objetos de cuidado personal e higiene,
porque ellos nos darían todo eso. De hecho, tenían más
interés en objetos históricos y culturales de este planeta.
Por eso llevamos en la maleta un montón de recuerditos
mexicanos, comida y literatura mexicana.
© Alex Echeverría
4
Todo me parecía un sueño. Nunca pensé que podría
viajar al espacio. Las naves espaciales llevarían de regreso
a Ergios a personas de todos los países. En México,
fuimos seleccionadas trescientas cuarenta y dos perso-
nas. Todos debíamos ir a la Ciudad de México porque el
abordaje y la salida serían desde el Ángel de la Indepen-
63
dencia. Mi hermana y yo vivíamos en Xochimilco, así que
nos quedaba más cerca que a las personas que venían
de otros estados como Yucatán o Sonora.
El día del regreso sería el 12 de octubre, a las seis de
la tarde. Todas las naves espaciales de Ergios saldrían al
mismo tiempo rumbo al planeta azul. Ese día me des-
perté muy temprano; la noche anterior pensé que tendría
insomnio, pero dormí muy bien. Me levanté, me vestí y
bajé a desayunar. Todo me parecía un sueño.
Mi papá y mi mamá nos llevaron a mi hermana y a mí
hacia el Ángel de la Independencia, seis horas antes de
despegar. El tráfico era horrible, más de lo normal, había
muchas personas que no fueron seleccionadas que
también querían irse del planeta. Por fin pudimos llegar
al Ángel de la Independencia por Avenida Reforma. La
policía de la Ciudad de México estaba ayudando a los
humanos de Ergios a organizar a las personas que llega-
ban. También había militares del ejército. Sólo podíamos
pasar quienes tuviéramos una marca azul en el brazo
derecho, brillante, que apareció la noche anterior. Vi a
los humanos de Ergios. Definitivamente, su piel parecía
más o menos azul y eran mucho más altos y atléticos.
Alrededor de la nave había luz azul. Había personas llo-
rando, gritando, pidiendo un lugar en la nave. Las perso-
nas que fuimos seleccionadas caminábamos por Avenida
Reforma. Primero, debíamos dejar todas las maletas
en una plataforma. Los humanos de Ergios dijeron que
todas las maletas debían tener una etiqueta con nues-
tros nombres. Era una plataforma enorme, llena de miles
y miles de maletas. Luego, teníamos que caminar en fila
hacia la nave. Nos despedimos llorando de mi papá y mi
mamá. Estábamos tristes por separarnos, pero en nues-
64
tros corazones aceptábamos la realidad. Mi hermana y
yo empezamos a caminar con las otras personas selec-
cionadas por Avenida Reforma. Vimos el Ángel de la
Independencia y mientras caminábamos, empezamos a
flotar en una luz azul brillante. Yo sentí que caminaba en
unas escaleras, pero solo veía luz azul. Seguimos cami-
nando y subiendo hasta que vimos el Ángel al lado, era
bastante grande y brillaba con la luz azul. Entramos a la
nave y los humanos de Ergios nos guiaron hacia una pla-
taforma enorme.
Nos explicaron que cada persona tendría un cuarto en
la nave, con una cama, una mesa pequeña y una silla. Ahí
encontraríamos ropa y objetos de higiene personal. Nos
dijeron que “no sentiríamos la velocidad”. El viaje duraría
tres años según el tiempo del planeta tierra. Mi cuarto
estaba al lado del de mi hermana, todos los cuartos eran
iguales. Para desayunar, comer y cenar, tendríamos que
subir a un piso donde había mesas y sillas para todos,
ahí comeríamos. Durante estos tres años, nos darían
clases de historia y cultura de Ergios. También clases de
la lengua arjun, que era la lengua mundial de Ergios;
también aprenderíamos algo de telepatía. Mi hermana
y yo estábamos muy emocionados. La nave era enorme,
todo era metálico, había mucho espacio, no hacía calor
ni frío.
Los humanos de Ergios nos pidieron estar en nuestros
cuartos hasta nuevo aviso. Estábamos a punto de salir.
Estaba acostado cuando anunciaron que despegamos
de la tierra. No sentí una explosión, tampoco movimiento,
no sentí nada. En unas horas, nos llamaron a la plataforma
más grande, mi hermana y yo bajamos juntos. Muchas
personas estábamos ahí, además de los humanos azules
65
y altos de Ergios. Entonces abrieron las ventanas de la
nave, eran enormes. Ya estábamos volando en el espacio
y podíamos ver al planeta tierra a lo lejos, era como las
fotos que siempre veíamos en los libros. Los humanos
de Ergios nos dijeron que esta era la despedida. Esa fue
la última vez que vi al planeta tierra y que estuve en ese
espacio y en ese tiempo.
5
Pasaron dos años terrestres. Mi hermana y yo estábamos
en la plataforma, platicando con unos amigos, cuando
nos avisaron que una nave tuvo problemas durante el
viaje, dijeron que se quedó sin energía. Entonces nuestra
nave recibió a la mitad de las personas y otra nave a la
otra mitad. Había espacio suficiente. A nuestra nave lle-
garían ciento ocho personas.
© Alex Echeverría
6
Un día, casi al terminar el viaje, hubo una actividad
general para todos: la feria de las culturas. Algunas per-
sonas tendrían que hacer una exposición oral sobre su
cultura en lengua arjun. No era una lengua tan difícil de
aprender. En un salón, yo expuse sobre la cultura mexi-
cana y el chavo de cabello chino fue a mi presentación.
Se sentó casi hasta atrás.
Mientras yo estaba hablando, lo vi. Estaba mirando
hacia abajo, había una luz azul muy clara sobre él. Lo vi.
No entendía qué me pasaba pero me gustaba verlo. Me
gustaban su pelo chino, su piel blanca, sus ojos verdes.
En un momento, él volteó a verme, entonces moví mi
mirada muy rápido a otro lado. Unos minutos después
volví a verlo. ¿Me gustaba él? Pero yo no era gay, al
menos no lo era en el planeta tierra. Siempre me gusta-
67
ron chavas, tuve algunas novias aunque fueron relacio-
nes muy cortas. No entendía por qué me gustaba este
chavo. ¿Cómo se llamaba? ¿De qué país era? Quería
saberlo todo sobre él. Yo hablé sobre México sin perder la
concentración, aunque cometí algunos errores en arjun.
Cuando terminé mi presentación, todas las personas
salieron del salón, excepto él. Se acercó a mí mientras yo
apagaba la computadora y recogía los recuerditos que
llevé al salón.
—¿Necesitas ayuda?— Me preguntó en español. Era la
primera vez que me hablaba y la primera vez que está-
bamos tan cerca. Su voz ronca y grave me encantaba.
Le dije que no mientras recogía todo más rápido. Salí
rápido del salón, estaba muy nervioso. Él me siguió, pero
se quedó cerca de la puerta.
—Me gustó tu presentación— me gritó, mientras yo cami-
naba hacia las escaleras. Le dije que gracias sin voltear a
verlo. Una parte de mí quería hablar con él y quedarse
ahí, pero otra parte de mí quería salir corriendo de ahí de
inmediato. No entendía qué me pasaba. Me gustaba ver
al chavo de los ojos verdes, pero… yo no era gay.
7
Estuve pensando mucho, solo, en mi cuarto, muchos
días. A veces, tenía muchas ganas de ver al chavo de
pelo chino. Solo quería verlo, nada más, porque no
podía hablar con él, me ponía muy nervioso. Algunos
días él me veía también y me sonreía para saludarme. Yo
le sonreía también. Después de las clases, me iba a leer
a la plataforma porque muchas veces él pasaba por ahí.
Me di cuenta de que quería encontrarlo todos los días.
68
¿Me gustaba? No entendía muy bien qué me pasaba con
este chavo, ni siquiera sabía cómo se llamaba. Un día le
platiqué a mi amigo, Matías, que me gustaba un chavo.
—Yo sabía que eras gay— me dijo —todos en las clases se
preguntaban sobre tu orientación sexoafectiva. Yo pensé
que eras gay.
—¿En serio? Este chavo es el primero que me gusta.
–—No te preocupes, quizás debes procesar esto que te
está pasando. Toma tu tiempo. Por cierto, el chavo se
llama Gerardo. ¿Por qué no le hablas?
Fue la primera vez que escuché su nombre. La idea de
hablarle me ponía muy nervioso, pero también quería
hacerlo. Casi todo el tiempo estaba con mi hermana, con
mi amiga Aida y con mi amigo Matías. Gerardo casi todo
el tiempo estaba con el chavo con quien llegó a nuestra
nave. Mi amigo Matías me dijo su nombre, pero no sabía
si él también sería gay.
Un día desperté y sentí que tenía que aceptarlo: “soy
gay”. Por primera vez, lo acepté. Me sentí muy bien de
hablar con mi amigo Matías, me sentí apoyado. Cuando
se lo conté a mi hermana, ella me abrazó muy fuerte.
—Lo imaginaba. Todo el tiempo te veo mirando al chico
de pelo chino. Es guapo.
No podría decir que yo estaba en el clóset antes. Real-
mente siempre pensé que era heterosexual. Siempre me
gustaron chavas y tuve novias. Las quise mucho y fui feliz
con ellas. Pero Gerardo me ayudó a descubrir mi natura-
leza. Quizás él nunca lo sabrá.
69
8
Antes de llegar a Ergios, los humanos azules nos habla-
ban solo en arjun. Nos dijeron que estábamos por ate-
rrizar en el planeta azul en unos días. Esa semana, nos
dieron a todos trajes grises y una maleta con más trajes
grises, que sería la ropa que usaríamos en Ergios. Mi
celular ya no tenía señal, ya no podía contactar a mis
padres y tampoco tenía acceso a mis redes sociales. A
todos nos dieron una máquina pequeña, como una radio,
que serviría para comunicarnos con otros a grandes
distancias. Con esta máquina podríamos hacer hololla-
madas, con luz azul podíamos ver a la persona frente a
nosotros aunque no estaba ahí. Eran diferentes de las
videollamadas porque también podríamos sentir y oler a
las personas. Nos dijeron que en el futuro quizás podría-
mos contactar a personas en el planeta tierra. También
nos dieron laptops, aunque eran más delgadas y de un
material azul casi transparente, como vidrio, pero muy
resistente.
El día que llegamos a Ergios, nos pidieron estar en
nuestros cuartos como cuando despegamos. Me sentía
muy emocionado. En la nave conocí a Ehliza, una mujer
de Ergios y nos hicimos amigos. Ella nos explicó a mi
hermana y a mí que viviríamos en la misma casa, en
una isla muy grande, junto con otros humanos azules.
Ahí nos adaptaríamos al planeta. No sabíamos a dónde
irían Aida y Matías, en mi mente me preguntaba dónde
viviría Gerardo, pero no le quise preguntar a Ehliza. En
mi cuarto pensaba en mis papás, en mis amigos, en las
personas de la tierra que se quedaron. De repente, nos
avisaron que aterrizamos. No sentí nada.
70
Los humanos azules hicieron filas de humanos de
la tierra en la plataforma. Mi hermana y yo estábamos
juntos. De repente, volteé a mi izquierda. Gerardo estaba
en la fila de al lado. Él me miró y me sonrió.
—Estoy muy nervioso y emocionado— me dijo.
Pensé en pedirle conectar nuestras máquinas de holo-
llamadas, pero no lo hice. Pensé en decirle que su sonrisa
era bonita y que me encantaba su pelo chino, pero el
corazón me latía muy fuerte y solo pude sonreírle y seguir
caminando. Al salir de la nave, vimos una gran ciudad.
Era difícil de entender. Era una ciudad con mucha tec-
nología, que nunca antes vi, pero mezclada con la natu-
raleza, árboles enormes, plantas que jamás había visto.
Había animales libres por toda la ciudad. Los humanos
de Ergios eran muy altos, en promedio todos medían
dos metros y medio, algunos eran más bajos, otros más
altos. Nosotros, la gente del planeta Tierra, éramos los
más chaparritos. Había naves pequeñas volando sobre
la ciudad, pensé que serían carros voladores.
Ehliza nos llamó a mi hermana y a mí. Un humano azul
tenía en una nave pequeña todas nuestras maletas. A lo
lejos, pude ver que Gerardo subía a otra nave con dos
chavas y otros humanos de Ergios. No sé a dónde lo lle-
varon. Esa fue la última vez que lo vi. Ergios era gigante y
nunca pregunté por él.
9
El viaje hacia Ergios nos cambió a todos. Algunas perso-
nas descubrieron algún nuevo talento, otras aprendieron
rápidamente el idioma arjun de Ergios o aprendieron la
telepatía, o los bailes y la música de Ergios. Para mí, mi
71
único cambio fue descubrir que soy gay. Ehliza, mi amiga
de Ergios, se dio cuenta muy rápido. Ella me dijo:
—No te preocupes, en Ergios no existen problemas con
la homosexualidad. Sabemos que en el planeta tierra
había rechazo en algunas culturas y durante algún
tiempo, pero la verdad es que en Ergios sabemos que
es algo natural. En Ergios no hay discriminación como en
la tierra. La ciencia, la naturaleza y la espiritualidad están
juntas en nuestra sociedad y por eso aceptamos la natu-
raleza de cada individuo.
Los humanos de Ergios sabían que los humanos de la
tierra cambiaríamos en el viaje de regreso. Nos dijeron
que era muy importante conectarnos con nuestro verda-
dero yo, porque en Ergios el autoconocimiento es fun-
damental. En la tierra, en mi vida del pasado, nunca me
pregunté si me gustaban los chavos, siempre pensé que
me gustaban las chavas y lo acepté, porque crecí en una
familia que solo aceptaba la heterosexualidad. ¿Quién
lo iba a decir? Me gustó el chico de los ojos verdes, del
© Alex Echeverría
72
cabello castaño chino, quien nunca sabrá que fue mi
crush. Antes de llegar a Ergios, ya no tenía dudas. Sí me
gustaban los chicos.
10
Ergios es un planeta azul y es tres veces más grande
que el planeta Tierra. Gira alrededor de una estrella más
grande que el sol del sistema solar, pero está más lejos.
La luz de este sol es más fuerte, pero no nos hace daño,
no quema nuestra piel, nuestros ojos pueden ver direc-
tamente al sol. Podemos beber las aguas de los mares,
la mayoría son muy tranquilos, incluso los humanos de
Ergios pueden respirar bajo el agua y fuera de esta,
nadan muy rápido. El aire es mucho más limpio, aquí no
hay contaminación porque los humanos de Ergios viven
en equilibrio con la naturaleza y la tecnología que usan
se basa en la propia energía corporal. Hay una planta
nuclear donde se construyen las naves, hay tres que vol-
verán al planeta tierra; he escuchado que para 2064 llega-
rán allá y en unos años podrán llegar aquí, no sabemos si
el planeta tierra resistirá hasta entonces, esperamos que
sí. Alrededor de Ergios gira polvo estelar, se ve maravi-
lloso en el cielo. Ergios tiene dos lunas, hay colonias de
humanos en cada una de ellas. Los humanos del planeta
Tierra que llegamos a Ergios sentimos un cambio: cada
día somos más fuertes y estamos creciendo.
Hasta ahora no he vuelto a ver al chavo de los ojos
verdes, no sé en qué parte de Ergios está. Quizás él
nunca va a saber que me gustó y que por eso descubrí
que soy gay. En Ergios puedo ser yo libremente. Hace
una semana conocí a un chavo muy alto, un ergiano, su
73
piel es casi azul, es muy fuerte. Él me invita frecuente-
mente a salir, me ha mostrado muchos lugares de Ergios,
la verdad es que me gusta mucho y creo que yo le gusto
también. Tengo ganas de darle un beso.
Poco a poco me siento más alto y más fuerte; hace
mucho tiempo que no me enfermo ni me siento mal.
La comida en Ergios es deliciosa y se basa en plantas y
proteínas sintéticas, aquí en Ergios los humanos azules
no matan animales. Todos los días me siento con mucha
energía, estoy creciendo y creo que mi piel se está
haciendo un poco azul.
74
Despues de leer
75
4. ¿Cómo se sentían el personaje principal y su hermana
cuando abordaron la nave en el Ángel de la Indepen-
dencia?
a. Estaban felices por regresar a Ergios.
b. Se sentían tristes, pero sentían aceptación.
c. Ambos estaban enojados por el tráfico.
5. Durante el viaje hacia Ergios, ¿por qué llegaron más
personas a la nave donde viajaban el personaje principal
y su hermana?
a. Una de las otras naves ya no tenía energía.
b. Hubo un accidente con otra de las naves.
c. Las otras personas querían cambiar de nave.
6. ¿Por qué el personaje principal no acepta la ayuda del
chavo de los ojos verdes después de su presentación?
a. El chavo de los ojos verdes le caía mal y no quería
hablar con él.
b. Tenía mucha prisa porque necesitaba encon-
trarse con su hermana.
c. Estaba confundido sobre si le gustaba o no el
chavo de los ojos verdes.
7. ¿Por qué el personaje principal se sintió bien cuando
habló con su amigo Matías sobre su confusión?
a. Su amigo le dijo el nombre del chavo de los ojos
verdes.
b. Recibió un consejo valioso: procesar y tomar
tiempo.
c. No hubo dudas en su amigo de su orientación
sexoafectiva.
76
8. ¿Cómo era la ciudad que vieron cuando llegaron a
Ergios?
a. Había un equilibrio evidente entre la naturaleza
y la tecnología.
b. Era una ciudad pequeña con muchas personas y
animales.
c. Solamente había árboles enormes y plantas
nunca vistas antes.
9. ¿Cuál era la percepción sobre la homosexualidad en
Ergios?
a. Los humanos de Ergios sabían que era algo
natural.
b. La homosexualidad era parte de la espiritualidad.
c. Había pocos problemas, pero había aceptación.
10. ¿Qué pasó con Gerardo, el chico de los ojos verdes
y el pelo chino, en Ergios?
a. Finalmente, conoció al personaje principal y
fueron amigos.
b. Conoció a un chavo de Ergios y tuvo una rela-
ción con él.
c. El personaje principal nunca supo a dónde fue
Gerardo, no lo volvió a ver.
II. Expresión oral. Comparte con el grupo a qué género
de la literatura crees que pertenece el cuento “Hacia
Ergios”. ¿Qué opinas de los personajes principales?
¿Cómo son? ¿Cuál de ellos te cayó bien? ¿Alguno te cayó
mal? ¿Cuál crees que es el personaje más importante
para el personaje principal? ¿Cómo son los espacios y el
77
tiempo en este cuento? ¿Cuál es la transformación prin-
cipal del narrador?
III. Interacción oral. En equipos de dos o tres personas,
contesta las siguientes preguntas. Luego, compartan sus
respuestas con el grupo:
• Imagina que tú regresas a Ergios en una nave espa-
cial, como los personajes del cuento. ¿Qué recuerditos
de tu país llevarías? ¿Por qué?
• ¿Crees que hay vida en otros planetas y en otras
galaxias? ¿Piensas que los humanos en la tierra tendre-
mos contacto con extraterrestres en el futuro? ¿Por qué?
• En el planeta Ergios, la naturaleza y la tecnología
están en equilibrio. ¿Crees que en el futuro el planeta
tierra tendrá equilibrio en el ambiente, en la naturaleza y
en la tecnología? ¿Por qué?
IV. Expresión escrita. Ahora, escribe tú. Elige uno de los
tres temas de abajo y escribe un texto de 200 a 250 pala-
bras. Entrega este texto a tu profesor o profesora.
• En el cuento, los humanos llegan a un planeta donde
las ciudades son grandes y la tecnología está en equi-
librio con la naturaleza. ¿Cómo imaginas que serán las
ciudades en nuestro planeta con la tecnología y la natu-
raleza? ¿Cómo es tu ciudad ahora y cómo será en el
futuro?
• En el cuento, el personaje principal pasa por un
cambio muy importante, una transformación, porque
autodescubre su orientación sexoafectiva. ¿Puedes
pensar en una transformación importante en tu vida?
¿Cómo fue? ¿Cómo eras antes y cómo eres ahora?
78
• Los humanos de Ergios se llevaron a algunos humanos
de la tierra porque este planeta se estaba enfermando.
¿Qué piensas que le estaba pasando al planeta tierra?
¿Cómo será la vida humana en un planeta enfermo?
79
Clave de respuestas
Después de leer
80
c. Estaba confundido sobre si le gustaba o no el
chavo de los ojos verdes.
7. ¿Por qué el personaje principal se sintió bien cuando
habló con su amigo Matías sobre su confusión?
b. Recibió un consejo valioso: procesar y tomar
tiempo.
8. ¿Cómo era la ciudad que vieron cuando llegaron a
Ergios?
a. Había un equilibrio evidente entre la naturaleza
y la tecnología.
9. ¿Cuál era la percepción sobre la homosexualidad en
Ergios?
a. Los humanos de Ergios sabían que era algo
natural.
10. ¿Qué pasó con Gerardo, el chico de los ojos verdes
y el pelo chino, en Ergios?
c. El personaje principal nunca supo a dónde, no
lo volvió a ver.
81
Glosario
Abordaje. Abordar un avión significa subir a este. El
abordaje es el momento cuando las personas suben a
un avión o a un barco.
Aterrizar. Este verbo se refiere al momento en que un
avión o una nave toca la tierra, después de volar. Podemos
usarlo para decir que vamos a llegar a un lugar: Mi avión
aterriza en la Ciudad de México a las dos.
Atmósfera. Esta palabra es el nombre de la capa de gas
que rodea a los planetas. En la atmósfera de la tierra hay
aire que tiene oxígeno, nitrógeno y otros elementos.
Autoconocimiento. Esta palabra significa conocerse a
uno mismo. El autoconocimiento es toda la información
que una persona tiene sobre sí mismo: sus gustos, sus
preferencias, su personalidad, sus miedos, etc.
Averiado, averiada. Usamos esta palabra para describir
un aparato que ya no funciona, una máquina que está
rota o una cosa que está dañada.
Azar. Usamos esta palabra para hablar de eventos que
pasan por casualidad o por suerte. Podemos dejar nues-
tras decisiones al azar.
Bacteria. Este es el nombre del organismo unicelular
que se encuentran en casi todas las partes de la Tierra,
también en el cuerpo humano. Hay bacterias buenas
para la salud y bacterias que nos enferman.
Capa de ozono. En la atmósfera de la tierra, hay una capa
protectora que ayuda a preservar la vida del planeta ya
que evita que los rayos del sol y la luz ultravioleta llegue
directamente a los seres vivos. En este cuento, es un
invento tecnológico de los humanos del planeta Ergios.
82
Chaparro, chaparra. Esta palabra es una expresión mexi-
cana para describir a una persona baja, es lo opuesto de
alto, alta.
Chavo, chava. Esta palabra se refiere a una persona
joven, adolescente o muy joven.
Conquistar un lugar. Un gobierno conquista un país
cuando por la fuerza, y casi siempre con armas, obliga a
este país a ser dominado.
Crush. Usamos esta palabra del inglés para decir que
alguien nos gusta mucho, tiene la idea de que nunca ten-
dremos una relación con esa persona. También podemos
decir que nuestra pareja es nuestro crush.
Descifrar. Es la acción de descubrir el significado de un
mensaje escrito en clave o código poco conocido.
Despegar. Cuando un avión sube al cielo, decimos que
el avión despega. También una nave puede despegar,
cuando se separa de la tierra y sube al cielo.
Elección al azar. El azar tiene que ver con la suerte, con el
destino. Por eso, decidir al azar es tomar una decisión sin
intención consciente, la decisión la toma la suerte.
Enviar. Cuando las personas escribimos un mensaje
y hacemos que llegue a otra persona, decimos que lo
enviamos. Enviar algo es hacer que llegue a otro lugar.
Empacar. Este verbo significa hacer una maleta, es decir,
poner ropa y objetos en una maleta o mochila para viajar.
Equilibrio. Esta palabra se refiere a balance.
Esférico, esférica. Esta palabra describe objetos con la
forma de una esfera. Por ejemplo, los planetas suelen ser
esféricos.
83
Estar a punto de (hacer algo). Usamos esta expresión
para decir que haremos algo muy pronto, casi inmedia-
tamente después de decirlo. Por ejemplo: “Estoy a punto
de terminar de comer”, significa que nos falta muy poco
para terminar la comida.
Estar en el clóset. Esta expresión se usa cuando una
persona es gay o lesbiana, o tiene una orientación sexo-
afectiva distinta a la heterosexual, y se esconde o no lo
dice públicamente.
Flotar. Cuando una cosa se mueve en el aire o está en
equilibrio en el agua. Por ejemplo, los globos flotan en el
aire, o las personas flotan en el agua.
Fundamental. Esta palabra describe algo o alguien muy
importante. Por ejemplo: “es fundamental aprender gra-
mática para hablar una lengua”.
Hacer daño. Si una persona lastima o hiere a otra, decimos
que le hace daño. Hacer mal físico o no a alguien es hacer
daño. Por ejemplo: “Los tacos en la calle me hacen daño”.
Hasta nuevo aviso. Usamos esta frase para expresar un
límite en el tiempo indeterminado, una fecha que no
sabemos cuál es. Por ejemplo: “El CEPE estará cerrado
hasta nuevo aviso”, es decir, no sabemos cuándo volverá
a abrir.
Higiene. La limpieza de una persona para tener salud o
prevenir enfermedades.
Holollamada. Esta palabra, por el momento, solo existe
en este cuento. Es un tipo de llamada donde puedes
ver de manera tridimensional y a color y sobre todo ver,
oler y sentir a la persona con quien hablas, gracias a un
aparato electrónico que proyecta luz azul.
84
Hostil. Esta palabra describe a una persona o un lugar
que hace daño a otra, que es malo o mala con otra. Por
ejemplo: Juan es hostil conmigo, porque me trata muy mal.
O también: Ella tiene una actitud hostil con los migrantes.
Insomnio. Si una persona tiene insomnio, no puede
dormir, es decir, toda la noche está despierta.
Latir. Este verbo se refiere al movimiento natural del
corazón. Este movimiento se puede escuchar si ponemos
nuestra oreja en el pecho de alguien.
Nave espacial. Vehículo o máquina para volar en el
espacio exterior.
Objetos de cuidado personal e higiene. Estos objetos
ayudan a la limpieza de las personas o a cuidar su salud.
Por ejemplo, cremas, cepillo de dientes, jabón, etc.
Poblar un lugar. En este cuento, poblar de nuevo el
mundo. Si ya no hay tantas personas, la gente debe tener
hijos para poblar la tierra.
Quemar. Este verbo significa calentar demasiado una
cosa hasta dañarla, por estar expuesta por mucho tiempo
al fuego. Si estamos bajo el sol mucho tiempo, nuestra
piel se quema.
Rechazar. Este verbo es lo opuesto de aceptar. El rechazo
es lo opuesto de la aceptación.
Recuerdito. Expresión mexicana para un objeto que, en
un viaje, compras para recordar ese lugar, o para regalar
a tus amigos. Otra expresión común es souvenir, una
palabra del francés. Normalmente, artesanías, llaveros y
ropa pueden ser recuerditos.
Resistir un viaje. Cuando hay un viaje muy difícil y las
85
personas sobreviven a este, podemos decir que resistie-
ron el viaje.
Sentir un llamado. Una sensación de ser invitado a hacer
algo por Dios u otra fuerza.
Señal binaria. Un mensaje que se expresa en un código
binario. En este código se usan los números 0 y 1 para
crear mensajes.
Silencioso, silenciosa. Cuando no hay ruido en un lugar,
decimos que es silencioso. No hacer ruido, no hablar, no
poner música, es hacer un lugar silencioso. Por ejemplo:
“Los museos son silenciosos y las bibliotecas son silen-
ciosas, porque no hay ruido”.
Sonreír. Cuando estamos contentos, alegres o felices,
nuestra boca hace un gesto alargado mostrando los
dientes o sin mostrar los dientes. Ese gesto se llama
“sonreír”.
Trompo. Es un juguete mexicano, de madera o plástico,
que se gira en el piso con una cuerda.
Un montón. Expresión mexicana que significa “mucho”
o “demasiado”. Por ejemplo: Tengo un montón de tarea.
Video viral. Un video que se hace público y miles de per-
sonas ven en Internet.
Virus. Es un microorganismo que tiene material genético,
protegido por proteínas, y causa enfermedades cuando
entra al cuerpo humano o de otro ser vivo.
Voz ronca. Es un tipo de voz que suena áspera o forzada,
casi siempre con un volumen más bajo. Si tienes la voz
ronca, puedes sentir tu garganta rasposa.
86