¿ES REALMENTE TAN IMPORTANTE SER INTELIGENTE?
Para Julián de Zubiría, cuando uno califica que alguien “es inteligente” está cometiendo varios errores. “El primero es
que está hablando de la inteligencia en singular. Por lo tanto, está desconociendo la diversidad de inteligencias”, dice
este educador colombiano [...]. Efectivamente,
2.2 LA DIVERSIDAD DELexisten diferentes teorías que sostienen que hay múltiples tipos de
inteligencia. UnaAPRENDIZAJE:
de las más conocidas es la del psicólogo e investigador estadounidense Howard Gardner. [...] “La
idea de que había una sola inteligencia condujo a una escuela dedicada al trabajo solo de la razón y la lógica”,
describe De Zubiría.
El segundo error que destaca el profesor en la frase “ser inteligente” es el verbo que se emplea. “En la vida no hay
gente que sea o no sea inteligente, sino que hay gente que se va volviendo más o menos inteligente según tenga más
Considerando los sistemas de aprendizaje, los psicólogos han planteado teorías que explican los tipos de aprendizaje. Los más
o mejores padres, maestros y medios culturales enriquecidos”, le dice a BBC Mundo. Por eso, “sería más lógico decir
importantes son:
cuan ‘está’ que cuan ‘es’ inteligente una persona. Porque cuando se dice ‘es’ se presupone que es una capacidad
El aprendizaje por condicionamientos
estable”, añade De Zubiría, autor del ensayo “Mitos y realidades sobre la inteligencia y el talento”. Del mismo modo,
Existen dos subtipos de aprendizaje por condicionamientos:
para la psicóloga Susana Urbina, especialista en evaluación psicológica, “la frase ‘es inteligente’ debería ser anulada”.
El condicionamiento clásico. Este aprendizaje ocurre al asociar dos estímulos con una respuesta.
“Una persona no nace siendo inteligente. Tiene condición genética y física y luego va adquiriendo las inteligencias. El
El condicionamiento operante. Este aprendizaje se basa en las consecuencias de la respuesta, que es un refuerzo, ya sea
medioambiente tiene mucho que ver con eso”, explica [...]. Según los especialistas consultados, inteligencia y éxito no
positivo o negativo, y que determinará que la respuesta se repita o no.
van de la mano.
El aprendizaje por observación
“Si la inteligencia analítica no es acompañada de esfuerzo, trabajo, buenos orientadores y buenos padres, es sinónimo
También se aprende al observar un modelo (alguien que sirve como ejemplo). La persona pone atención al modelo, recuerda su
de fracaso”, dice De Zubiría. Mientras que la psicóloga Urbina hace hincapié en que cada persona tiene un concepto
acción y la reproduce.
diferente de lo que es el éxito. “En este tipo de sociedad se valora mucho la riqueza y la inteligencia en el sentido de la
El aprendizaje cognitivo
acumulación de muchos títulos universitarios y puestos de trabajo importantes, entonces eres inteligente”, analiza.
El aprendizaje cognitivo se refiere al uso de procesos mentales complejos, como la memoria, el razonamiento, la solución de
Ambos expertos coinciden en que la inteligencia racional y lógica medida en las pruebas no es importante en la vida.
problemas y el lenguaje.
“Esa mide poquísimas de las cosas. Pero las inteligencias que uno usa en el mundo concreto, cotidiano, práctico para
resolver problemas que nos presenta la cotidianidad son decisivas en la vida”, opina De Zubiría. Para Urbina, la
inteligencia se ha sobrevalorado, porque “no es el único bien. La compasión, la comprensión, la ternura, la honestidad
son valores que podemos poner por delante de la inteligencia”. (Llorente, 2018).
¿ES REALMENTE TAN IMPORTANTE SER INTELIGENTE?
Para Julián de Zubiría, cuando uno califica que alguien “es inteligente” está cometiendo varios
errores. “El primero es que está hablando de la inteligencia en singular. Por lo tanto, está
desconociendo la diversidad de inteligencias”, dice este educador colombiano [...]. Efectivamente,
existen diferentes teorías que sostienen que hay múltiples tipos de inteligencia. Una de las más
conocidas es la del psicólogo e investigador estadounidense Howard Gardner. [...] “La idea de que
había una sola inteligencia condujo a una escuela dedicada al trabajo solo de la razón y la lógica”,
describe De Zubiría.
El segundo error que destaca el profesor en la frase “ser inteligente” es el verbo que se emplea. “En la vida no hay gente
que sea o no sea inteligente, sino que hay gente que se va volviendo más o menos inteligente según tenga más o
mejores padres, maestros y medios culturales enriquecidos”, le dice a BBC Mundo. Por eso, “sería más lógico decir cuan
‘está’ que cuan ‘es’ inteligente una persona. Porque cuando se dice ‘es’ se presupone que es una capacidad estable”,
añade De Zubiría, autor del ensayo “Mitos y realidades sobre la inteligencia y el talento”. Del mismo modo, para la
psicóloga Susana Urbina, especialista en evaluación psicológica, “la frase ‘es inteligente’ debería ser anulada”. “Una
persona no nace siendo inteligente. Tiene condición genética y física y luego va adquiriendo las inteligencias. El
medioambiente tiene mucho que ver con eso”, explica [...]. Según los especialistas consultados, inteligencia y éxito no van
de la mano.
“Si la inteligencia analítica no es acompañada de esfuerzo, trabajo, buenos orientadores y buenos padres, es sinónimo de
fracaso”, dice De Zubiría. Mientras que la psicóloga Urbina hace hincapié en que cada persona tiene un concepto
diferente de lo que es el éxito. “En este tipo de sociedad se valora mucho la riqueza y la inteligencia en el sentido de la
acumulación de muchos títulos universitarios y puestos de trabajo importantes, entonces eres inteligente”, analiza. Ambos
expertos coinciden en que la inteligencia racional y lógica medida en las pruebas no es importante en la vida. “Esa mide
poquísimas de las cosas. Pero las inteligencias que uno usa en el mundo concreto, cotidiano, práctico para resolver
problemas que nos presenta la cotidianidad son decisivas en la vida”, opina De Zubiría. Para Urbina, la inteligencia se ha
sobrevalorado, porque “no es el único bien. La compasión, la comprensión, la ternura, la honestidad son valores que
podemos poner por delante de la inteligencia”. (Llorente, 2018).