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Biografía de Subsker: El erizo héroe

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Biografía

Subsker es un erizo antropomórfico amarillo con una historia tan inusual como
impactante. Su pasión por la aventura lo ha llevado a recorrer mundos desconocidos,
guiado por su creador y su otra versión, Ink-Sub, el guardián de los multiversos. A
pesar de las adversidades, siempre ha buscado salir adelante y se preocupa
genuinamente por el bienestar de los demás… aunque no todas sus historias tienen un
final feliz.

Sus poderes no fueron un regalo del nacimiento. Al contrario, su vida comenzó con
una tragedia: cuando apenas era un recién nacido, fue secuestrado junto a otros bebés
en el hospital. Sus padres y hermano, al intentar rescatarlo, perdieron la vida. Así fue
como acabó en manos del Dr. Robotnik.

Dentro del laboratorio, fue sometido a dolorosos experimentos. Fue allí donde, gracias
a sustancias implantadas en su cuerpo, surgieron sus habilidades especiales... y con
ellas, las marcas moradas que recorren su piel, cicatrices que narran una historia de
sufrimiento y transformación.

Mientras crecía en ese encierro, entre pruebas y órdenes, comenzó a preguntarse


quién era en realidad, cuál era su propósito, y sobre todo… ¿quién había sido su
familia? El Dr. Robotnik lo llamaba simplemente “Experimento S-03”, y lo explotaba sin
descanso, día tras día.

Pero todo cambió una noche, cuando descubrió por accidente un archivo oculto en la
base de datos del laboratorio. Aquella información contenía todo: su verdadero
nombre, sus orígenes… y la historia que le habían arrebatado. El saber la verdad lo
motivó a huir y hacer un bien con sus poderes.
Trazó un plan, y cuando estuvo listo, se enfrentó a su destino. Escapar no fue fácil, pero
lo logró. Aquel laboratorio dejó de ser su prisión, aunque el mundo que lo esperaba
afuera era igual de incierto.

Con el tiempo, comenzaron a circular rumores. Nadie sabía su nombre, ni su rostro,


pero muchos hablaban del misterioso héroe que aparecía cuando más se le necesitaba.
Su fama empezó a crecer, y aunque su pasado lo marcó, su determinación lo
impulsaba a seguir adelante.

Un día, mientras estaba recorriendo las ciudades que estaban bajo su protección, una
misteriosa abertura se interpuso en su camino y fue cuando llegó a un lugar
desconocido, no sabía que había pasado, supuso que era una trampa hasta que
empezó a curiosear un poco el sitio y fue entonces cuando, de la nada, aparecieron
dos personas. Desconcertado, reaccionó por instinto, sin saber quién era. El encuentro
fue extraño, tenso al principio, hasta que le revelaron algo inesperado: uno de ellos era
su creador y tenía una tarea para él.

Aún confundido, pero intrigado, aceptó la misión. Fue así como comenzó a conocer un
nuevo mundo, uno distinto a todo lo que había visto, creado por alguien más: otra
mente, otra visión, otra creadora.

Su tarea era simple, ser guardián de una de las creaciones de aquella misteriosa autora,
asegurándose de que nada malo ocurriera mientras grababan un video. A medida que
avanzaban por los pasillos, sentía que algo nuevo estaba por comenzar, una
experiencia distinta a todo lo que había vivido antes. Y fue entonces, cuando los tres se
encontraron con las creaciones de ese otro universo.

Todos lo miraban con extrañeza. Era diferente, no encajaba del todo con ellos. Aun así,
estuvo dispuesto a cumplir con el papel que se le había asignado. Al principio, todo
marchaba bien. Con el paso del tiempo, comenzó a formar lazos, y por primera vez en
su vida, no se sintió excluido. Había encontrado un lugar al que podía llamar hogar, un
rincón feliz donde podía ser él mismo y vivir nuevas experiencias.
Pero, como suele pasar, no todo fue perfecto. Su inmadurez y torpeza lo llevaron a
cometer errores, decisiones que no siempre fueron las más acertadas. Sin embargo, a
pesar de ello, todos sabían que podían seguir adelante.

Poco a poco, mientras más se relacionaba con Yuta, más fuerte se volvía el lazo entre
ellos. Sin darse cuenta, comenzó a desarrollar un apego emocional profundo hasta
que, antes de notarlo, ya estaba enamorado.

Aunque no estaba del todo seguro de lo que sentía, había algo en su interior —una
llama ardiente y persistente— que lo impulsaba a protegerla, sin importar los riesgos,
incluso si eso significaba entregar su vida por ella.

Un día, mientras realizaba sus actividades cotidianas en ese nuevo mundo, un ente
enigmático y maligno tomó por completo el control de su mente y cuerpo. Como si
fuera una marioneta, fue dominado sin resistencia. Aquella entidad se autoproclamó
“[Link]”, y su único objetivo era claro: esclavizar ese mundo, asesinar a todos sus
habitantes y absorber su fuerza vital para convertirlos en sus sirvientes.

Al principio, su plan funcionó. Nadie sospechaba nada. Pero con el tiempo, sus amigos
comenzaron a notar que algo en él había cambiado. Ya no era el mismo. Su mirada, su
comportamiento, todo en él era inquietante. Justo cuando estaban a punto de
descubrir la verdad, reveló su verdadera forma.

La batalla que siguió fue intensa y desgarradora. Pero gracias al esfuerzo conjunto,
lograron derrotarlo y encerrarlo junto a la poderosa Master Emerald. Esta, al liberar su
energía, eliminó por completo a la entidad oscura. Sin embargo, ese sacrificio tuvo un
precio: para erradicar el mal, también borró todos los recuerdos y la memoria de Sub.
Al recuperar la conciencia, Sub no recordaba nada. No sabía quién era ni de dónde
venía; era como si su vida hubiera sido reiniciada desde cero. Muchos decidieron
ocultarle lo ocurrido, cargando con la culpa de lo que había pasado. Esa verdad no
dicha, sumada al vacío de su memoria, transformó al erizo en alguien distinto: una
versión más sombría, deprimida y con un temperamento irritable.

La desesperación por descubrir su identidad lo llevó al borde del caos: amenazó a los
creadores y borró mundos enteros. Cuando finalmente lo consideraron un peligro, Sub
decidió huir.

Aunque mantuvo contacto con algunos, las cosas jamás volvieron a ser como antes.
Vagó sin rumbo hasta llegar a un mundo completamente diferente, un lugar pacífico,
con campos verdes que parecían extenderse hasta el horizonte y una tranquilidad que
se respiraba en el aire. Fue allí donde conoció a su maestro, un león sabio llamado
Susuke, y a un puma con quien, con el tiempo, forjaría una amistad inquebrantable.

Bajo la guía de Susuke, Sub y el puma entrenaron sin descanso. Poco a poco, el erizo
comenzó a desarrollar nuevas habilidades y, por primera vez en mucho tiempo, sintió
una paz que creía perdida. Sin embargo, aquel respiro duró poco.

Un día, su creador lo convocó, junto con los otros dos creadores, para una misión
urgente: restaurar la línea temporal, pues habían detectado un error que debía
corregirse cuanto antes.

Una vez aclarada la misión, fue enviado junto a otro sujeto llamado H.M Marcelo. Al
llegar a su destino, algo les pareció extraño de inmediato: se encontraban justo en la
línea temporal en la que [Link] había tomado el control total del cuerpo de Sub.
Aquella escena, oscura y perturbadora, despertó en Sub fragmentos de memoria que
habían permanecido dormidos —recuerdos dolorosos—.
Mientras trabajaban para reparar las fallas en la línea temporal, fueron sorprendidos
por un ataque inesperado. Antiguos esclavos de [Link] emergieron de las sombras,
decididos a impedir que restauraran el orden. La batalla fue dura y despiadada. Sub
salió herido, con cicatrices profundas, dejando señales que permanecerían con él en el
presente.

Después de enfrentar y vencer a sus enemigos, lograron corregir los errores que
amenazaban la estabilidad del tiempo. Pero cuando intentaron regresar a su época,
descubrieron que el portal de retorno estaba bloqueado, atrapándolos en ese punto
exacto del tiempo sin posibilidad de escape.

Sin poder regresar y sabiendo que cualquier acción podría alterar eventos
fundamentales, decidieron permanecer en ese lugar, observando desde las sombras,
sin alterar nada.

Pero Sub no podía resignarse a estar atrapado. Para evitar una paradoja que podría
destruir la línea temporal, decidió fusionarse con su otra versión del pasado. Al unirse,
no solo logró avanzar en el tiempo, sino que recuperó la mayoría de sus recuerdos
perdidos y despertó una habilidad extraordinaria: la capacidad de dar vida a sus
propias personalidades que ahora lo acompañaban sin alterar el curso natural de los
hechos.

Mientras tanto, en el presente, los creadores observaban angustiados el momento


exacto en que lo enviaron al pasado. Intentaron por todos los medios traerlo de vuelta,
pero sus esfuerzos fueron en vano.

Justo cuando la desesperación comenzaba a apoderarse de ellos, Sub apareció de


repente junto a H.M., ambos marcados por el tiempo y las cicatrices de su misión.
Habían pasado dos años y su regreso inesperado abrió nuevas puertas en la lucha por
preservar el equilibrio temporal.
Los creadores, al verlo, notaron que era alguien completamente diferente. El erizo
deprimido que conocían ya no existía. Frente a ellos estaba una versión más madura,
con mejor actitud y una sabiduría ganada. Ya no representaba un peligro; finalmente
había recuperado casi todos sus recuerdos. Aunque al principio los otros dos creadores
desconfiaron, poco a poco Sub fue ganándose su respeto, y con ello le asignaron
tareas cada vez más importantes.

Fue entonces cuando su creador, junto con la otra creadora —que además era su
pareja—, decidieron otorgarle a Sub y a Yuta el rango de “sub-creadores”. Los dotaron
de poderes similares a los de los creadores, aunque con menor autoridad, abriendo
para ambos nuevas responsabilidades y oportunidades.

Todo parecía marchar bien en la vida de Sub. Todo prosperaba. Por fin tenía una
relación secreta con Yuta. Pero entonces todo se desbordó.

Sub fue enviado junto a su creador y otras creaciones a una misión que parecía no
tener fin. En ese tiempo dejaron atrás todo lo que conocían, y él se aferraba
únicamente a una fotografía de él y su pareja.

Pasaron dos años desde que el creador se alejó, pero para Sub y las demás creaciones
habían sido ocho años. Finalmente regresaron al mundo de la otra creadora, y todo era
distinto. La esperanza que una vez tuvo se había desvanecido. Pero cuando todos se
reconciliaron, Sub tuvo la oportunidad de ver a Yuta. Sin embargo, no contaba con que
ella ya había tenido un hijo.

Eso le rompió el corazón. La culpa y resentimiento se volvieron parte de él, y dirigió su


enojo hacia su creador por todo lo ocurrido. Pero pronto supo que Yuta era viuda, un
dato que cambió un poco su perspectiva. Por un instante, vio una oportunidad para
reconciliarse, aunque pensaba que ella ya no sentiría lo mismo, pues había pasado
mucho tiempo desde su partida.
A pesar de todo, decidió seguir adelante. Se hospedó en la casa de Yuta junto a su
hijo, cumplía con las tareas que le asignaban y continuaba entrenando por su cuenta,
con la esperanza de un futuro mejor.

Actualmente se reconcilió nuevamente con Yuta, convirtiéndose en el padrastro de


Adam, y ahora es el protector de mundos y universos, decidido a cuidar de todos.
Aunque el pasado le dejó cicatrices profundas, también lo formó en sabiduría y
carácter.

Hoy, Sub no solo protege realidades, sino que también defiende aquello que más
valora: su familia, sus principios y la paz que tanto le costó alcanzar. A pesar de las
sombras que aún puedan surgir, ya no es aquel erizo quebrado… ahora es alguien
digno del legado que una vez creyó perdido.
Evolución de Subsker

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