UNIVERSIDAD
PANAMERICANA
ODONTOLOGÍA
COEH HUEHUETENANGO
PROTESIS FIJA
GRUPO #1
TEMA:
CERAMICAS VITREAS EN ODONTOLOGIA
INTEGRANTES:
BYRON CARRETO
YOHANY PAZ
LENIN ROSALES
RONALD DE LEON
GUILLERMO AGUILON
PEI 11
DOCENTE: DRA. LUISA CASTILLO.
INTRODUCCION
El desarrollo de materiales dentales ha experimentado un notable avance en las últimas
décadas, especialmente con la incorporación de los ceramic glass o vidrios cerámicos en la
práctica odontológica. Estos materiales destacan por su combinación de propiedades
mecánicas adecuadas, alta estética y excelente biocompatibilidad, lo que los convierte en una
opción preferida para restauraciones indirectas como coronas, carillas, inlays, onlays y puentes
de corto alcance. En odontología, los vidrios cerámicos se clasifican principalmente en tres
grupos: feldespáticos, reforzados con leucita y reforzados con disilicato de litio. Cada uno de
estos tipos presenta características físicas y ópticas particulares que determinan su indicación
clínica
Los vidrios cerámicos feldespáticos son conocidos por su excelente estética, aunque presentan
una resistencia mecánica limitada. En cambio, los cerámicos reforzados con leucita mejoran
ligeramente esta resistencia, manteniendo un buen resultado estético. Por su parte, el disilicato
de litio ofrece una resistencia significativamente mayor, con una apariencia natural que permite
su uso tanto en sectores anteriores como posteriores. La selección adecuada del tipo de
ceramic glass depende de múltiples factores clínicos, como la ubicación de la restauración, las
fuerzas oclusales y las expectativas estéticas del paciente.
Esta revisión busca describir las características fundamentales de los vidrios cerámicos
utilizados en odontología, su clasificación, y su relevancia clínica en tratamientos restaurativos y
estéticos.
I
INDICE
CERAMICAS VITREAS FILDESPATICAS
CERAMICAS VITREAS REFORZADAS CON LEUCITA
CERAMICAS VITREAS REFORZADAS CON DISILICATO DE LITIO
CERAMICAS VITREAS A BASE DE LITIO
INDICACIONES CONTRAINDICACIONES
PROTOCOLO DE ADHESION
PROTOCOLO DE PREPACION Y CEMENTACION
TIPOS DE CEMENTO
CERÁMICAS VÍTREAS EN ODONTOLOGÍA
CLASIFICACIÓN Y CARACTERÍSTICAS
1. Cerámicas vítreas feldespáticas
Composición:
Sílice (SiO₂)
Feldespato potásico
Alúmina (en menor proporción)
Proceso:
Generalmente se utilizan en forma de polvo que se mezcla con agua y se sinteriza (cocido) a alta
temperatura para formar la restauración.
También disponibles en bloques para fresado CAD/CAM.
Propiedades:
Alta translucidez y estética: imitan el esmalte dental natural.
Baja resistencia mecánica: (60–100 MPa)
Necesitan cementación adhesiva y/o soporte (estructura metálica o de zirconio).
Usos clínicos:
Carillas anteriores.
Coronas anteriores con bajo esfuerzo masticatorio.
Restauraciones de recubrimiento estético sobre metal o zirconia.
2. Cerámicas vítreas reforzadas con leucita
Composición:
Similar a la feldespática, pero con cristales de leucita (KAlSi₂O₆) dispersos en la matriz vítrea.
Propiedades:
Mejor resistencia mecánica que las feldespáticas (120–160 MPa).
Leucita mejora la compatibilidad térmica y refuerza la estructura.
Translucidez aceptable para zonas estéticas.
Cementación adhesiva mejora su longevidad.
Usos clínicos:
Inlays, onlays, carillas, coronas anteriores y posteriores de una sola unidad.
También puede usarse en sistemas CAD/CAM (p. ej. Empress CAD).
3. Cerámicas vítreas reforzadas con disilicato de litio
Composición:
Cristales de disilicato de litio (Li₂Si₂O₅) incrustados en una matriz vítrea (hasta 70% en volumen).
Ejemplos comerciales: IPS e. Max Press, IPS e. Max CAD.
Proceso:
Puede ser prensado (presión y calor en moldes) o fresado con tecnología CAD/CAM.
Propiedades:
Alta resistencia mecánica: 360–450 MPa.
Buena translucidez
Alta dureza y resistencia a la fractura.
Biocompatible.
Usos clínicos:
Coronas anteriores y posteriores.
Inlays, onlays, carillas.
Puentes de 3 unidades (zona anterior o premolares).
Indicadas tanto para cementación adhesiva como convencional.
4. Cerámicas a base de fluorapatita
Composición: Cristales de fluorapatita en matriz vítrea.
Propiedades: Alta opalescencia, menor resistencia (90–110 MPa).
Usos: Estratificación estética, carillas.
5. Cerámicas vítreas a base de óxidos (zirconio-silicato, aluminato)
Composición:
Vidrio con inclusión de óxidos cristalinos como:
Zirconio (ZrO₂)
Alúmina (Al₂O₃)
Propiedades:
Mayor resistencia que otras cerámicas vítreas.
Translucidez limitada, aunque las nuevas generaciones han mejorado.
Ideales para restauraciones CAD/CAM.
Dureza muy alta 200–300 MPa para versiones vítreas, más para zirconia pura).
Menor desgaste que otros materiales cerámicos.
Usos clínicos:
Coronas y puentes en zonas posteriores.
Restauraciones donde se necesita durabilidad más que estética.
Subestructuras para restauraciones recubiertas estéticamente.
CUADRO COMPARATIVO
Categoría Subtipo Composición Propiedades Características Usos Clínicos Comunes
Principal Mecánicas Ópticas y
Clínicas
Feldespáticas - Feldespato 60–70 MPa Alta Carillas, Coronas
potásico translucidez anteriores, Incrustaciones
Excelente pequeñas
estética
Sintéticas A base de Leucita 120–160 Buena Carillas, Inlays, Onlays,
leucita (KAlSi₂O₆) en MPa translucidez Coronas anteriores
matriz vítrea Mejor
resistencia que
feldespáticas
Sintéticas Disilicato de Li₂Si₂O₅ 360–400 Alta Coronas
litio (70%) MPa translucidez anteriores/posteriores,
Tenacidad Excelente Puentes, Inlays, Carillas
estética y
resistencia
Sintéticas A base de Fluorapatita 90–110 MPa Alta Estratificación, Carillas
fluorapatita (Ca₅(PO₄)₃F) opalescencia estéticas
Excelente
estética
Infiltradas con Alúmina Óxido de 600 MPa Alta resistencia Coronas, Puentes cortos
vidrio aluminio + Buena estética
vidrio al estratificar
Infiltradas con Alúmina y Óxidos de Mejor Uso Investigación
vidrio magnesio aluminio y tenacidad experimental o
magnesio + limitado
vidrio
Infiltradas con Alúmina y Óxidos de Alta Buena Coronas, Puentes en
vidrio zirconia aluminio y resistencia y durabilidad zonas de carga
zirconio + tenacidad Estética
vidrio aceptable
Indicaciones y contraindicaciones
Para el uso de los sistemas totalmente cerámicos es necesario que se cumplan dos puntos de gran
importancia.
Que los requerimientos estéticos del caso sean máximos
Que exista un adecuado apoyo y experiencia del laboratorio con la cerámica seleccionada
Para realizar incrustaciones cerámicas, se puede elegir una porcelana feldespática, ya que son las únicas
que no nos permiten realizar restauraciones conservadoras manteniendo el binomio estética-resistencia
Para la realización de carilla se emplean cerámicas feldespáticas por los mismos motivos que el anterior,
la única consideración es que cuando estemos ante un sustrato oscuro debemos utilizar sistemas que
permitan controlar el grado de translucidez.
En el momento de elegir el sistema cerámico para confeccionar coronas en el sector anterior habrá que
evaluar el color del sustrato: en sustratos claros está indicada la cerámica feldespática porque al ser más
translucidas, permiten un mayor mimetismo con los dientes naturales.
En sustratos oscuros, es más adecuado emplear cerámicas aluminosas o circoniosas con cofias opacas
que impidan que se transparente el color subyacente
Como contraindicaciones tenemos principalmente dos: presencia de hábitos parafuncionales y que el
espacio protésico sea critico como ocurre en mordidas cruzadas y sobremordida profunda.
Criterios de selección de materiales.
En las coronas posteriores, el criterio que se toma para la selección del material es la resistencia a la
fractura, se puede elegir entre las cerámicas aluminosas o circoniosas, ya que sus propiedades
mecánicas cumplen sobradamente con los requerimientos de estas restauraciones.
Diferentes variables estéticas influyen en la selección del material protésico y su uso, pero las principales
son el color del pilar y el grado de translucidez de los dientes naturales que se desea imitar y reproducir
en la restauración. Con base en esto, el clínico y el técnico deciden si utilizar un material específico como
subestructura para su posterior recubrimiento con otra cerámica o como una restauración monolítica a
volumen completo que requiere, como máximo, un teñido superficial. En la Tabla No.1 se especifican las
posibles aplicaciones de cada material.
Armazón (A grabable Restauraciones Cobertura Pilar de
Monolítico con cobertura total o implante
(M) parcial corona
Carillas ( C)
1. Cerámicas Monolíticas Si
Feldespáticas carillas
2. Sintéticas A base de E/M Si si Si (A)
leucita
Disilicato de E/M Si Si Si (A/P) Si
litio 3 unidades
hasta
segundo
premolar
A base de C Si si
fluorapatita
3. cerámicas Alúmina E Si Si (A/P)
con 3 unidades
infiltración de en sector
vidrio anterior
Alúmina y E Si Si (A)
magnesio
Alúmina y E Si Si (A/P) 3 unidades
zirconia en
posterior
Guía de selección de material para rehabilitar dientes anteriores
Guía de elección de material para dientes posteriores
TECNICA Y SISTEMATICA CLINICA
La sistemática clínica comprende, en general, como en cualquier restauración protésica, los siguiente
aparados: reducción vestibular, impresiones, colocación de provisionales si procede, pruebas,
cementado e instrucciones y consejos de uso finales.
Reducción dentaria
1. Sin reducción dentaria. En aquellos casos en los que indicación de carillas sea por la necesidad
de lograr un cambio volumétrico o morfológico del diente, como puede ser el posicionamiento
lingual o palatino de un diente, buscando un efecto visual de alineamiento con los dientes
vecinos, o bien en casos de rotación, microdoncia o dientes conoideos, no será necesario
efectuar reduccional guna, salvo un pequeño tallado para rectificar levemente la línea de
inserción, eliminando sobrecontroneados o retenciones naturales, perfilar el margen o dejar
expuesto el esmalte para la retención.
2. Con reducción dentaria. Sin embargo, en la mayoría de los casos será necesario tallar la cara
vestibular del diente, porque si no el caso podrá finalizar con un sobrecoroneado intolerable, o
con un espesor de cerámica insuficiente para asegurar la resistencia de la carilla o el
enmascaramiento de la tensión. No obstante, la reducción será lo mas conservadora posible,
compatible con el aspecto final del diente, grosor y resistencia de la carilla y adhesión
recordando que, por lo menos. El 50% de la superficie tiene que ser esmalte para lograr una
buena adhesión. Para lograr que la reducción sea la minima es de gran ayuda previamente un
enverado de estudio seguido de una llave de silicona que sirva siempre de referencia
No existe uniformidad entre los autores que han comunicado técnicas de reducción dentaria
para recibir carillas, y presentan ligeras variaciones de ; nuestro unos a otros, objetivo es
presentar una técnica amalgamadora de los diferentes criterios, y para esto hablaremos de
reducción estándar y reducción no estándar.
2.1 Reducción estándar La reducción estándar comprende el control de los siguientes apartados:
reducción o tallado vestibular, reducción proximal, reducción del margen y borde incisal,
maniobras finales La reducción estándar inicial varía de 0,5 a 0,7 mm de profundidad, con un
mínimo de 0,3 mm, para la zona axial del diente, llegando a 1,5 mm en el borde incisal.
2.2 Reducción o tallado vestibular El tallado de la cara vestibular para lograr una profundidad entre
0,5 y 0,8 mm con un mínimo de 0,3 mm–dependiendo de la zona del diente o de la necesidad de
un mayor grosor de la carilla o incremento del diente a expensas de la porcelana de la carilla–,
se realiza de preferencia con una piedra diamantada troncónica de extremos redondeados, de
grano grueso, de longitud y calibre adecuados. En cada plano de la cara vestibular de los
incisivos centrales o laterales (la mitad o 2/3 incisales de esta cara constituye un plano, el resto
otro de diferente orientación) se tallan 3 o 4 surcos de orientación verticales, sensiblemente
paralelos al eje mayor del diente, de la profundidad deseada colocando la piedra diamantada
paralela al plano en cuestión, y sin que coincidan los surcos de un plano con los del otro (fig. 1a y
b). Ahora se continúa eliminando el esmalte entre los surcos procurando una reducción
uniforme, sin socavados ni ángulos diedros agudos. Esto ha de ser especialmente así en la zona
de transición entre los dos planos, que tiene que verse redondeados en perfecta continuidad.
Para controlar la profundidad del tallado deseado es de gran ayuda, aparte del diámetro de la
piedra diamantada elegida, pincelar la cara vestibular del diente, con un rotulador indeleble:
esto dará una mejor referencia visual de la profundidad de los surcos que estamos realizando.
Los surcos de orientación también pueden efectuarse con piedras esféricas de diamante de grano
grueso del diámetro adecuado (0,3, 0,5-0,8) que se penetran en su totalidad en el esmalte. También
se pueden emplear piedras diamantadas especiales para tallar carillas, con 3 o 4 ruedas
diamantadas en su tallo. Con ellas se traza en la superficie vestibular tres o cuatro marcas paralelas
al borde incisal, moviendo la fresa en sentido mesiodistal, a la profundidad deseada (fig. 2).
La de mayor diámetro –0,5 mm–, se usa cuando el espesor adamantino lo
permite, lo que ocurre en los incisivos centrales y caninos superiores; la profundidad menor –0,3
mm–, se emplea en los dientes laterales y en los incisivos inferiores, así como en la porción más
gingival de los centrales superiores. Con ambos métodos de reducción axial, ya sea vertical u
horizontal, es necesario adaptar la inclinación del tallo de la piedra diamantada a las convexidades
del diente tratado. Así se mantendrán las profundidades del tallado de manera uniforme, sin
excesos que contribuyan a eliminar el esmalte (fig. 3a, b y c). 1.2. Reducción proximal El tallado de
las caras proximales mesial y distal ha quedado esbozado al hacer la reducción vestibular y sólo hay
que tener en cuenta que esta reducción proximal debe extenderse hacia palatino/lingual hasta las
zonas no visibles del diente (fig.4).
El perfilado y acabado de esta reducción proximal es en chaflán curvo o chamfer realizado con el
extremo redondeado de la piedra diamantada tronco-cónica procurando que el ángulo que se forme
con la cara proximal sea igual o mayor de 90º. En casos de diastemas en los que hay que crear un
área de contacto o discromías intensas en las que cualquier exposición del diente, por pequeña que
sea, va a ser muy llamativo para el ojo humano, la reducción normal se extiende hacia palatino
obviando el punto de contacto interproximal. El nuevo punto de contacto debe procurarse entre
diente/cerámica o cerámica/cerámica, sin ninguna relación con la interfase cementante, para evitar
su deterioro prematuro (fig. 5).
1.3. Reducción o terminación incisal Borde Incisal. Para la preparación dentaria incisal de las carillas se
puede optar por dos posibilidades: o bien finalizar en el borde incisal propiamente dicho o bien a nivel
de la cara lingual o palatina del diente (fig. 6a, b y c). La finalización en el borde incisal puede a su vez
abarcar dos modalidades; en una
termina en la mitad vestibular de
dicho borde cuando éste tiene
suficiente anchura y grosor (cfra.
fig. 6a) o bien no es necesario
reducirlo (fig.7). En la otra abarca
toda la anchura del borde incisal
incluso contorneando
ligeramente el mismo. En ambas situaciones la reducción se efectúa con el extremo redondeado de la
piedra troncocónica de diamante de grano grueso, de tal modo que el aspecto final del borde incisal sea
de chaflán curvo que se prolonga sin solución de continuidad con el margen de las caras proximales (fig.
8).
En aquellos casos en los que el borde incisal está afectado por cualquier causa, y hay que prepararlo o
reconstruirlo, o bien hay que aumentar la longitud del diente 1 mm o algo más, la carilla recubre el
borde incisal finalizando en el 1/3 incisal de la cara palatina del diente, (fig. 6b) lejos del área de
contacto oclusal con el antagonista que hay que comprobar previamente. La terminación
palatina/lingual reduce la posibilidad de fracturas y de desprendimiento de las carillas. Con la fresa
acostumbrada se hacen reducciones de 1-1,5 mm de profundidad en el borde incisal (fig.9) si es
necesario (fig. 10) aunque pueden obviarse cuando hay que alargar el diente. A continuación se elimina
la estructura dentaria intersurcos colocando la piedra diamantada inclinada hacia palatino en los
superiores y hacia vestibular en los inferiores, unos 45º. Con la misma fresa se extiende la reducción
hacia palatino/lingual logrando la profundidad adecuada, y una terminación en chaflán curvo que se
continúa con el margen de las caras proximales. No hay que olvidarse de redondear los ángulos y todas
las aristas (fig. 9). Se consigue así una geometría y un grosor de cerámica suficiente para resistir la
concentración de fuerzas sobre la carilla. No obstante, la reducción incisal no debe ser tan profunda
como para que se fracture la cerámica por grosor excesivo sin soporte dentario, provocado por el
contacto del diente antagonista.
1.4. Reducción gingival El margen gingival se sitúa en el esmalte y no en el cemento siempre que sea
posible. La excepción a esta regla es la presencia de recesión gingival con exposición radicular, en cuyo
caso será necesario ubicarlo en el cemento; esto requerirá una adaptación muy precisa de la carilla a
dicho margen para minimizar los problemas derivados de una interfase poco resistente (figs. 11a y b). En
cuanto a la situación de altura respecto a la encía marginal, el margen puede finalizar yuxta, supra o
subgingivalmente. El margen yuxtagingival es el ideal, pues no invade el surco gingival ni el espacio
biológico. Permite siempre buena estética y una mejor visión y facilidad para el tallado y la toma de
impresiones. Es de elección siempre y cuando no existan alteraciones importantes del color entre el
diente y la carilla, que puedan apreciarse después del cementado. En ocasiones puede situarse
supragingivalmente, fuera del surco, a una distancia lejana de la encía. Así puede indicarse cuando la
línea de sonrisa es baja, y el paciente no enseña dicho margen por mucho que sonría. Un margen
supragingival siempre es antiestético por lo que es conveniente cuando no haya grandes diferencias de
color entre el diente y la carilla. En este caso, el paciente observará una terminación brusca de la misma,
y podrá mostrarse crítico con la restauración (fig. 12). El margen ligeramente subgingival es de elección
cuando se indica la carilla para ocultar alteraciones del color dentario pues la presencia de una mínima
cantidad de diente discrómico supragingival llamará poderosamente la atención con el consiguiente
rechazo (fig.13). No obstante, la invasión del surco debe ser mínima, no mayor de 0,5 mm, y siempre
conservando una anchura biológica igual o mayor de 2 mm. Además, la acción de los cambios térmicos y
de los fluidos orales sobre el margen/restauración, hace que sea frecuente la aparición de
microfiltración y tinciones en la interfase cementante, lo que dará lugar a un problema estético tanto
más importante cuanto más visible sea el margen (caso de las ubicaciones supra y yuxtagingivales) a
pesar de una mejor accesibilidad para la higiene. El tipo de margen más adecuado es el de chaflán curvo
largo y aunque ya se va conformando cuando hacemos las reducciones vestibular, proximales, etc., el
perfilado final se logra pasando sucesivamente por el nivel deseado el extremo redondeado de la fresa
tronco-cónica utilizada para la reducción vestibular; no hay que decir que el margen gingival se continúa
imperceptiblemente con el de la reducción proximal. 1.5. Maniobras finales Una vez completado el
tallado, las maniobras finales consisten en el redondeamiento de todos los ángulos y aristas con una
fresa diamantada de bala o redonda, junto con el alisado de la preparación con diamantados de grano
fino y superfino. Este alisamiento superficial permite una mayor adaptación de la carilla a la superficie
dentaria, lo que minimizará la probabilidad de fractura por sobreesfuerzo tensional. Por otra parte, se
facilitará la humectación del diente.
PREPARACIÓN DENTAL DISILICATO DE LITIO.
Para la preparación de restauraciones libres de metal se debe considera de forma general los siguientes
principios
La preparación no debe presentar bordes o ángulos rectos
Las líneas de terminación se realizan en camflan o en hombro con bordes internos redondeados
Para la preparación de coronas parciales, coronas anteriores y posteriores, se toman en cuenta
procedimientos distintos en el tallado dental
En coronas parciales
Los márgenes de la preparación no deben estar localizados en el área de los contactos
antagonistas
Se debe proporcionar al menos un espacio de 1.5 mm en las áreas de las cúspides
Las líneas de terminación es un chaflan y debe ser al menos 1.0 mm de ancho
En coronas totales para el sector anterior
Se debe reducir uniformemente la forma anatómica manteniendo un grosor mínimo estipulado
La línea de terminación es el chaflan, procurando que tenga un mínimo de 1.0 en su anchura
Se reduce el tercio incisal por lo menos 1.5 mm
En el área vestibular y bucal se reduce 1.2
Si se va a realizar un procedimiento de cementación convencional o autoadhesiva, procurar que
la preparación tenga una superficie ligeramente convergente hacia incisal y altura de por lo
menos 4.0mm
Coronas totales en el sector posterior
Reducir uniformemente la forma anatómica manteniendo un grosor mínimo estipulado de 1.0 a
1.5mm
La línea de determinación es en chaflan y con un ancho de al menos 1.0 mm
Se debe de reducir en el tercio oclusal al menos 1.5mm
La superficie palatina/vestibular se reduce al menos 1.5 mm
Si se realiza la cementación convencional o autoadhesiva, la preparación debe tener superficie
ligeramente convergente a oclusal y una altura por lo menos de 4.0 mm.
PROTOCOLO DE CEMENTACIÓN DISILICATO DE LITIO
Se realizan pruebas de las restauraciones, verificando el sellado marginal, estabilidad y áreas
interproximales y contactos oclusales
Aislamiento absoluto de los dientes donde se colocarán las restauraciones
Profilaxis de los dientes con pasta sin flúor
Se graba la superficie interna de la restauración con acido fluorhidrico al 5% por 20 segundos
Se lava la restauración y se seca
Se sumerge la restauración en alcohol al 95% de 4 a 5min, esto eliminara residuos y sales
remineralizadas que prevalecen después del grabado acido, secando la restauración al termino
de este paso.
Se acodiciona la superficie interna de la restauración colocando silano durante un minuto y
secando posteriormente
Se prepara el diente, colocando acido ortofostorico al 37% durante 30 segundos y se lava,
posteriormente se coloca un primer.
Se coloca cemento a base de resina en las paredes internas de la restauración. Se lleva a boca y
se sitúa siguiendo el eje de inserción ejerciendo presión suave
Se eliminan excedentes de cemento con explorador e hilo dental en el área interproximal
sosteniendo oclusal de manera firme
Se polimeriza por 90 segundos en palatino/Lingual y 60 segundos por vestibular. Al termino se
verifica que no existan excedentes de cemento
Se verifica oclusión y ajustes finales.
1. 1. Preparación de la superficie del diente:
Limpieza y aislamiento del área.
Grabado con ácido fosfórico (35% o 40%) en esmalte y dentina durante un tiempo
determinado.
Lavado y secado.
Aplicación de un adhesivo dentinario y polimerización.
2. 2. Preparación de la superficie de la restauración (feldespato):
Grabado con ácido fluorhídrico (9%) durante 5 minutos para cerámica feldespática.
Lavar y secar.
Aplicar silano pincelando la superficie interna de la restauración.
3. 3. Aplicación del adhesivo y cemento:
Aplicación de un adhesivo multipropósito (sin polimerizar) si se va a cementar con
cemento dual o de autopolimerización.
Selección del cemento de resina adecuado (dual o autopolimerización).
Cargar el cemento en la restauración y asentar la restauración en el diente.
Eliminar excesos de cemento con explorador fino e hilo dental. Fotopolimerizar cada
cara de diente por 40 segundos.
Finalizar la cementación con pulido y prueba de oclusión.
PROTOCOLO DE ADHESION PARA CERAMICAS VITREAS
CERÁMICAS ZIRCONIO
CERÁMICAS FELDESPÁTICAS
CERAMICAS SINTETICAS
Preparación de la superficie dentaria
1. Acondicionamiento del campo operatorio y buen control de la humedad.
2. Acondicionamiento dentario para el cementado mediante profilaxis y desinfección con
clorhexidina
3. grabado con ácido fosfórico al 37% del esmalte por 20 segundos.
4. aplicación del adhesivo dentinario o simplemente bondig de acuerdo a si hay o no hay
dentina expuesta.
5. No se fotopolimeriza en este momento, puesto que todas las restauraciones delgadas y
translucidas, permitirán el pasaje de la luz a la estructura dentaria en la
fotopolimerizacion final.
Preparación de la restauración
1. Retiro del provisional y limpieza de la superficie dentaria
2. Prueba de ajustes y estética restauración por restauración y posteriormente todas en
conjunto.
3. Acondicionamiento de cada una para el cementado.
4. Grabado con ácido fluorhídrico (4.5%) por 20 segundos.
5. Lavado abundante y neutralización con bicarbonato de sodio por 1 minuto y lavar
nuevamente.
6. Nueva limpieza con ácido fosfórico para eliminar los productos residuales de la
reacción anterior.
7. Enjuague profuso y secado exhaustivo con alcohol de toda la superficie interna que
debe presentar un aspecto blanco opaco o mate.
8. Aplicación de silano por 60 sendos.
9. Secar suavemente por 30 segundos.
10. Aplicación de un bondig para mejorar la humectabilidad, sopletear para adelgazar la
capa y no polimerizar para no tener problemas de asentamiento al momento de llevar la
restauración a la pieza dentaria.
CERÁMICAS CON LEUCITA
PREPARACIÓN DE LA SUPERFICIE
Acondicionar el campo operatorio y mantener control de la humedad.
1) Acondicionar el órgano dentario para el cementado, mediante profilaxis y desinfección con
clorhexidina.
2) Grabar con ácido fosfórico al 37% el esmalte por 20 segundos
3) Aplica el sistema adhesivo dentinario y/o simplemente un “bonding”, de acuerdo a si hay o no
dentina expuesta.
4) NO se fotopolimeriza en este momento, puesto que todas estas restauraciones delgadas y
traslúcidas, permitirán el pasaje de la luz a la estructura dentaria en la fotopolimerizacion final.
(Corts & Abella, 2013)
PREPARACIÓN DE LA RESTAURACIÓN
1) Retirar el provisional y limpiar las superficies dentarias.
2) Revisar ajuste y estética de la restauración de manera individual y posteriormente, en el caso de
ser necesario, todas en conjunto.
3) Acondicionar la restauración para proceder al cementado
4) Grabado con ácido fluorhídrico (5%) por 60 segundos.
5) Lavado abundante y Secado de la superficie cerámica.
6) Nueva limpieza con ácido fosfórico ahora, que ayuda a eliminar con todos los productos
residuales de la reacción anterior.
7) Enjuague profuso y secado exhaustivo con alcohol de toda la superficie interna, que debe
presentar un aspecto blanco opaco y de apariencia tipo terrón de azúcar.
8) Aplicación de silano por 60 segundos.
9) Secar suavemente por 30 segundos 24.
10) Guardar protegido hasta el momento mismo del cargado con el material cementante.
Inmediatamente antes de cargar el cemento:
11) Aplicar “bonding” para mejorar la humectabilidad.
12) Sopletear para adelgazar la capa y NO polimerizar para no tener problemas de asentamiento en
el momento de llevar la restauración a la pieza dentaria.
CERÁMICAS DE DISILICATO DE LITIO
PREPARACIÓN DE LA SUPERFICIE
1) Lavado de la superficie con piedra pómez.
2) Aislamiento absoluto de los dientes tallados, para su pegado con adhesivo de cianocrilato.
3) Acondicionamiento del diente con ácido fosfórico al 37% por 15 segundos por el cavum
superficial y toda la preparación.
4) Aplicación del sistema adhesivo en el diente.
PREPARACIÓN DE LA RESTAURACIÓN
1) Retirar el provisional y limpiar las superficies dentarias.
2) Revisar ajuste y estética de la restauración de manera individual y posteriormente, en el caso de
ser necesario, todas en conjunto.
3) Acondicionar la restauración para proceder al cementado (conveniente también realizarlo de
manera individual, de ser necesario).
4) Ácido fluorhídrico al 10% durante 20s. Debido a la abundante matriz vítrea, existente alrededor
de la fase cristalina, los Disilicato de Litio son un sustrato ideal para acondicionarlo con ácido
fluorhídrico: la disolución de la matriz vítrea deja unos orificios y túneles retentivos en medio de
los cristales acido resistentes.
5) Lavado abundante y Secado de la superficie cerámica.
6) Nueva limpieza con ácido fosfórico ahora, que ayuda a eliminar los productos residuales de la
anterior reacción.
7) Enjuague profuso y secado exhaustivo con alcohol de toda la superficie interna, que debe
presentar un aspecto blanco opaco y de apariencia tipo terrón de azúcar.
8) Aplicación de silano por 60 segundos.
9) Secar suavemente por 30 segundos 24.
10) Guardar protegido hasta el momento mismo del cargado con el material cementante.
CERÁMICAS ALUMINOSAS
PREPARACIÓN DE LA SUPERFICIE
1) Lavado de la superficie con piedra pómez.
2) Aislamiento absoluto de los dientes tallados, para su pegado con adhesivo de cianocrilato.
3) Acondicionamiento del diente con ácido fosfórico al 37% por 15 segundos.
4) Aplicación del sistema adhesivo en el diente.
PREPARACIÓN DE LA RESTAURACIÓN
1) Aplicación de una solución de ácido fluorhídrico al 9,5% durante 1 minuto en la superficie
interna de la restauración a cementar. (Coronas, incrustaciones, carillas).
2) Lavado con una solución de agua durante 1 minuto.
3) Aplicación de aire seco durante 1 minuto.
4) Neutralización de la acción del ácido fluorhídrico mediante una solución base (Bicarbonato de
Sodio) de 30 segundo a 1 minuto.
5) Aplicación de un agente acondicionador (primer) que contenga en su composición 10 MDP.
6) Aplicación de un agente de silano durante 1 minuto mediante un frote gentil con un microbrush.
7) Volatilización mediante aire húmedo (100°C) durante 1 minuto.
Cementos utilizados para cerámicas de matriz de vidrio.
Para la cementación de cerámicas de matriz de vidrio, se pueden utilizar diferentes tipos de
cementos, incluyendo cementos de resina y cementos de ionómero de vidrio (CIV) modificados
con resina. Los cementos de resina son ideales para cerámicas con alto contenido de vidrio
debido a su soporte adhesivo, mientras que los CIV (cementos de ionómero de vidrio) pueden
ser adecuados para cerámicas con menos contenido de vidrio.
Cementos de resina:
Los cementos de resina son cementos a base de polímeros diseñados con la finalidad de
adherirse a la estructura dental. Muy comúnmente usados para uso general, cómo usos
específicos (cementación de coronas y puentes, brackets de ortodoncia.
Componentes de los cementos de resina:
De entre sus componentes, encontramos el monómero metacrilato, ácidos monómeros
funcionales y relleno. Este primero es utilizado como base de resina, mientras que los ácidos
monómeros funcionales desmineralizan y facilita la adhesión a la superficie del diente. De estos
ácidos, el calcio y MPD, depende la formación de un complejo insoluble acuoso; mientras que
del 4-META y fenil-p, se forma un complejo de calcio con una mayor estabilidad a la disolución.
Por último tenemos el relleno, compuesto de vidrio fluoroaluminosilicato de bario, vidrio de
estroncio aluminosilicato cálcico, cuarzo, sílice coloidal, fluoruro de Iterbio y otros rellenos de
vidrio. Su disolución parcial neutraliza la acidez de la resina y libera iones de sodio, calcio,
silicato y flúor formando parte del fraguado
Propiedades del cemento de resina:
Su tiempo de fraguado a 37ºC oscila entre 2-4 minutos.
El espesor de película es de 25 micras.
La fuerza de adhesión a la dentina va de 18 a 30 MPa
Resistencia a la compresión: 70-172 MPa.
Resistencia a la tracción: 34 a 37 MPa.
Su solubilidad al agua oscila entre el 0.01%.
Modulo elástico: 2.1-3.1 GPa.
La mezcla, el tiempo de espatulado, la temperatura, contaminación externa y tipo de
relleno pueden influenciar las propiedades físicas de los cementos de resina. Existen dos
sistemas de mezcla: manual y automezclador. En el primero caso, el cemento podría no
ser mezclado uniformemente y formarse burbujas de aire. Ahora, en el segundo caso, la
pasta podría no ser mezclada completamente ya que ésta podría quedar limitada por la
longitud y anatomía de la boquilla mezcladora.
Contracción: fenómeno que se pueden encontrar en los cementos de resina durante el
polimerizado, dando lugar a la microfiltración. Esta contracción puede depender de la
cantidad de relleno, por lo que así tenemos que las resinas fluidas presentan una
contracción del 6% y las resinas adhesivas un 13%.
Flujo: estos cementos de resina presentan propiedades tixotrópicas, buen fluido y un
efecto lubricante que reduce la fricción entre la prótesis y la preparación dentinaria.
Adaptación marginal: El uso del agente adhesivo con el cemento de resina reduce la
presencia de microespacios. Después de aplicarse el grabado ácido, el adhesivo tiene
una característica de flujo e hidrofilidad alta, lo que favorece a una buena interacción
con la dentina formando una estructura de capa híbrida consistente y buen sellado.
Biocompatibilidad: es decir, que no produce daños pulpares. Sin embargo, pueden
existir situaciones que afecten la integridad del diente, como la presencia de ph bajo o
humedad dentinaria. Esto se debe a que uno de sus componentes, el ácido monómero,
al contactar con el calcio dental, genera un efecto buffer, elevando su ph hasta 5,
evitando así la irritación pulpar. Por otro lado, la presencia de humedad afecta la
polimerización de los monómeros adhesivos. Esta situación de humedad evita la
conversión adecuada polímero / monómero.
Absorción acuosa: el cemento de resina absorbe agua, lo cual hace que aumente el
volumen de la matriz de la resina, y rompa los enlaces de hidrógeno, quedando agua
entre los grupos hidroxilo. Este ingreso del agua por sorción causa degradación
hidrolítica de la matriz de resina en la interfase matriz / relleno y como consecuencia se
produce pérdida de masa y desprendimiento del relleno disminuyendo su resistencia a
la flexión.
Estética: Actualmente existen una gran variedad de tonalidades en los cementos de
resina para ser utilizados en restauraciones traslúcidas. Además hay accesorios de
colores para corregir las tonalidades, emparejando la precisión del color del cemento
juntamente con la restauración.
Ventajas:
Ofrecen una fuerte adhesión y excelente sellado, lo que ayuda a prevenir microfiltraciones y
reduce la sensibilidad dental.
Aplicación:
Son preferibles para cerámicas con alto contenido de vidrio, donde la adhesión es crucial para
la durabilidad de la restauración.
Clasificación de los cementos de resina:
Autocurado químico.
Los cementos de resina autocurativos, también conocidos como cementos de resina de
polimerización química, son cementos dentales que se endurecen a través de una reacción
química en ausencia de luz o calor. Utilizan una combinación de iniciador y acelerador para
iniciar la polimerización.
Curado por efecto de la luz (fotopolimerizado)
Los cementos de resina fotopolimerizables son materiales dentales que se utilizan para la
cementación de prótesis, como carillas, coronas y puentes. Se endurecen mediante la
exposición a una luz especial, lo que permite un control preciso del tiempo de trabajo y una
mayor precisión en la cementación.
Dual
Los cementos resinosos duales son agentes de cementación lanzados en el mercado con el fin
de unir las características favorables de los cementos resinosos fotoactivados y de los
autopolimerizados. Actualmente, son utilizados en situaciones donde existe la pérdida o la
ausencia de luz debido a la distancia de la fuente activadora al agente cementante, como en los
casos clínicos envolviendo la utilización de pernos
intracanales, o en situaciones donde existe la atenuación del pasaje de luz a causa de la
interposición de un material restaurador indirecto metálico o de un material restaurador
indirecto estético espeso.
Cementos de ionómero de vidrio (CIV):
El cemento de ionómero de vidrio es el nombre genérico de un grupo de materiales que surge
tras la reacción de polvo de vidrio de silicato y ácido polialquenoico. En un primer momento
este cemento dental pretendía ser para uso en restauraciones estéticas para dientes anteriores,
especialmente para cavidades de clase III y V.
Pero al ver su adhesión a la estructura dentaria y su validez para la prevención de caries, se
extendió para otros usos como: agente cementante, sellador de surcos y fisuras, recubrimiento,
reconstrucción de muñones y restauraciones inmediatas entre otras.
¿De qué está compuesto un cemento de ionómero de vidrio?
A lo largo del tiempo, los componentes de los cementos dentales han sufrido muchas
modificaciones, y a día de hoy, el cemento convencional está compuesto por:
Polvo: sílice, alúmina, fluoruros
Líquido: ácido poliacrílico, ácido itacónico, ácido tartárico.
Cuando ambos componentes se mezclan en una pasta, el ácido graba las superficies de las
partículas de vidrio por lo que se liberan iones de calcio, sodio, aluminio y flúor al medio
acuoso.
Ventajas:
Presentan un proceso de cementación más sencillo y son fáciles de limpiar.
Aplicación:
Pueden ser una opción adecuada para cerámicas con menos contenido de vidrio o en casos
donde la adhesión no es tan crítica.
Clasificación de los cementos de ionómero de vidrio:
Cemento ionómero de vidrio.
Cementos de ionómero de vidrio modificados con resina:
Ionómero/compómero de vidrio modificado con poliácido
es un material dental que combina las propiedades de los cementos de ionómero de vidrio
(CIV) y las resinas compuestas.
El compómero se forma combinando resina compuesta con ionómero de vidrio. En este
material, se añaden partículas de vidrio de CIV lixiviables por iones como relleno en la matriz
compuesta. Esta combinación integra algunas de las propiedades de las resinas compuestas y
del cemento de ionómero de vidrio. El compómero se suministra como material
monocomponente.
Mecanismo de configuración
El fraguado se produce por polimerización inducida por luz. El mecanismo de fraguado ácido-
base no existe debido a la ausencia de poliácidos en la composición.
Propiedades
Las propiedades mecánicas, como la resistencia al desgaste, la resistencia mecánica y la
tenacidad a la fractura, son superiores a las del CIV convencional, pero inferiores a las de las
resinas compuestas. El compómero se une micromecánicamente a la estructura dental, pero
carece de capacidad de unión química. La liberación de flúor es menor en comparación con el
CIV convencional, pero la estética es superior.
Conclusiones:
- Las cerámicas de matriz vítrea. Son ampliamente utilizadas en odontología para la
fabricación de restauraciones estéticas, como coronas y puentes, debido a su alta
translucidez y capacidad para imitar el aspecto natural del diente.
- tienen algunas desventajas, como su fragilidad y tendencia a fracturarse, especialmente
bajo cargas elevadas.
- son una excelente opción para restauraciones estéticas debido a su alta translucidez y
capacidad para imitar el color natural de los dientes. Sin embargo, es importante
considerar sus limitaciones, como su fragilidad y sensibilidad ácida, al seleccionar el
material adecuado para una restauración específica.