Provincia de Corrientes
Poder Judicial
*.1C01MR.4916535.*
EXP 10499/7
"OLIVA MATIAS EMANUEL C/ LAS BRASAS S.R.L. Y/O COSIMI MIGUEL
ANGEL Y/O
Q.R.R. S/ INDEMNIZACION"
En la Ciudad de Corrientes, a los 20 dias del mes de diciembre de dos
mil once, encontrandose reunidos en la Sala de Acuerdos de la Excma.
Camara de Apelaciones en lo Laboral, el Senor Presidente la misma,
Doctor Gustavo S. Sanchez Marino, la Senora Vocal, Doctora Stella Maris
Macchi de Alonso, y la Senora Vocal Subrogante, Doctora Maria Herminia
Puig, asistidos del Secretario autorizante, toman en consideracion los
autos caratulados: ``OLIVA MATIAS EMANUEL C/ LAS BRASAS SRL Y/O
COSIMI
MIGUEL ANGEL Y/O Q.R.R. S/ IND.'', Expte. 10499/7, venido a este
Tribunal por el recurso de apelacion interpuesto por la parte actora a
fs. 544/548 vta.; por los recursos de apelacion y nulidad impetrado por
la codemandada -Las Espuelas S.R.L.- a fs. 597/604 vta. y los recursos
de apelacion y nulidad incoado por la codemandada -Las Brasas S.R.L.- a
fs. 616/621 vta. contra la Sentencia N? 92 del 25 de junio de 2.010
obrante a fs. 530/542 vta. Practicado el correspondiente sorteo a fin de
establecer el orden de votacion de los Senores Camaristas resulta el
siguiente: Doctores Gustavo S. Sanchez Marino, Stella Maris Macchi de
Alonso y Maria Herminia Puig, en ese orden (fs. 694). A continuacion, el
Senor Vocal, Doctor Gustavo S. Sanchez Marino, formula la siguiente:
RELACION DE LA CAUSA
En su pronunciamiento de fs. 530/542 vta. el senor juez ``a-quo''
resuelve: 1?) RECHAZAR el planteo de inconstitucionalidad del art. 4? de
la ley 25.561; por los fundamentos dados en el considerando XVIII). 2?)
RECHAZAR demanda promovida contra los Sres. MIGUEL ANGEL COSIMI e
IRMA
ELSA FERNANDEZ por las razones dadas en los considerandos anteriores.
Con costas a cargo del actor. 3?) HACER LUGAR parcialmente a la demanda
promovida por el Sr. MATIAS EMANUEL OLIVA condenando a firmas ``LAS
BRASAS SRL.'' y ``LAS ESPUELAS SRL'', en forma solidaria, a abonar al
primero, en el termino de diez (10) dias de quedar firme y ejecutoriada
la presente la suma de PESOS CATORCE MIL CUATROSCIENTOS SIETE
CON
TREINTA Y CUATRO CENTAVOS ($ 14.407,34), con mas los intereses en la
forma establecida en el Considerando XVII), mediante deposito por ante
el Banco de Corrientes S.A. -Casa Central- a la orden de este Juzgado y
como pertenecientes a la presente causa; con la imposicion de costas
estatuida en el Considerando XIX). 4?) ASIMISMO y como condenacion
accesoria, la firma ``LAS BRASAS S.R.L.'' debera hacer entrega del
correspondiente certificado de trabajo del art. 80 de la LC.T., conforme
da cuenta el presente decisorio, dentro de los diez (10) dias de quedar
firme y ejecutoriada la presente; bajo apercibimiento de aplicacion de
sanciones conminatorias (art. 666 bis del Cod. Civ.), consistentes en el
importe de $ 10 por cada dia de demora y a favor de la parte actora,
mientras no se de cumplimiento a lo ordenado. 5?) INTIMAR a los
profesionales intervinientes -a fin de regular los honorarios que les
corresponden por labor realizada en todas las etapas del juicio- en los
terminos del art. 9 de la Ley 5822, por el termino y bajo apercibimiento
de ley, debiendo acreditar las constancias respectivas. 6) REMITIR,
oportunamente, copia certificada de la presente a la A.F.I.P. a los
fines pertinentes. 7?) LIMITAR la responsabilidad de la condenada en
costas en la proporcion establecida por la Ley 24.432''.
A fs. 544/548 [Link] parte actora interpone recurso de apelacion; a fs.
597/604 vta. Y a fs. 616/621 vta. las firmas codemandadas, Las Espuelas
S.R.L. y Las Brasas SRL, interponen respectivamente recurso de
apelacion y nulidad contra el fallo citado, los que son concedidos a fs.
688. Corrido los pertinentes traslados son contestados a fs. 635/636, a
fs. 642/643, a fs. 655/656 y a fs.676/677. A fs. 695 se llama a ``autos
para sentencia''. La integracion se encuentra firme y consentida y la
causa en estado de resolucion.-
-----La Senora Vocal, Doctora Stella M. Macchi de Alonso, presta
conformidad a la precedente relacion de la causa.-
-----Seguidamente la Excma. Camara plantea las siguientes:
CUESTIONES
-----PRIMERA: Es nula la sentencia recurrida?
-----SEGUNDA: Debe ser confirmada, modificada o revocada?
-----A la primer cuestion, el Sr. Vocal, Dr. Gustavo S. Sanchez Marino,
dijo: A LA NULIDAD: El recurso fue interpuesto por las firmas
codemandadas, a fs. 597/604 vta. por ``Las Espuelas S.R.L.'' y a fs.
616/621 vta. por ``Las Brasas S.R.L.'' en forma conjunta con el de
apelacion. Sin embargo, de la lectura de los respectivos memoriales
surge que las recurrentes no fundan autonomamente la nulidad impetrada,
no correspondiendo a esta Alzada suplir la omision en que incurriera el
justiciable.-
Por tanto, siendo que los pretendidos vicios pueden ser
examinados por la apelacion, via que tambien ha sido incoada por las
recurrentes, no cabe sino resolver en el sentido indicado, por cuanto el
recurso de nulidad tiene caracter excepcional y debe ser interpretado
restrictivamente; sobre todo cuando -como en el caso- las mismas
expresan agravios tendientes a la revocatoria del fallo en crisis.-
Una reiterada jurisprudencia -que comparto- tiene establecido que
el
recurso de nulidad solo procede cuando la sentencia ha sido dictada sin
sujecion a los recaudos de tiempo, lugar y forma previstos en la ley,
quedando por lo tanto excluidos del ambito de este recurso los agravios
que hacen al fondo de la cuestion debatida que son materia de
apelacion.-
``Si no existe violacion de formas y solemnidades
inconvalidables,
omision en el procedimiento de formas esenciales, o irregularidades que
por expresa disposicion legal anule las actuaciones, y el vicio puede
ser cubierto por la materia propia de la apelacion, la nulidad no debe
ser decretada.'' (Ibanez Frocham, ``Tratado de los recursos'', p. 204,
Bs. As. 1969, N?102).-
Consecuentemente, no advirtiendose en el pronunciamiento en
crisis
vicios sustanciales de forma ni de procedimiento que autoricen su
descalificacion como acto jurisdiccional valido, soy de la opinion que
la nulidad impetrada debe ser -sin mas- desestimada. Asi voto.-
-----A la misma cuestion, la Senora Vocal, Doctora Stella M. Macchi de
Alonso, dijo: Que adhiere.-
-----A la segunda cuestion, el Sr. Vocal, Dr. Gustavo S. Sanchez Marino,
dijo: I) Que vienen estos autos a consideracion de la Alzada a raiz de
los recursos de apelacion impetrado por la parte actora a fs. 544/548
vta., a fs. 597/604 vta. por la firma codemandada, Las Espuelas S.R.L.,
y a fs. 616/621 vta. por ``Las Brasas S.R.L.''. Los mismos son
concedidos a fs. 688. A fs. 695 se llama a ``autos para sentencia''.-
Se queja el accionante del rechazo de la pretension de
condena solidaria a los socios gerentes de las firmas demandadas.
Remarca que el ``a-quo'' determino la falta de aplicacion al caso de lo
previsto en el art. 54 de la LSC pero omitio expresarse sobre la
aplicabilidad de los arts. 59 y 274 de dicha normativa las que fueron
expresamente peticionadas por su parte al demandar. Aduce que el dano
causado al actor surge de mantener la relacion laboral sin registrar en
fragante violacion al orden publico laboral y al sistema previsional
vigente. Destaca la realizacion de maniobras tendientes a la dispersion
patrimonial de la firma ``Las Brasas S.R.L'' al ceder el establecimiento
a ``Las Espuelas S.R.L''. Manifiesta que la Sra. Fernandez tenia pleno
conocimiento de esta situacion por encontrarse presente al momento de la
inspeccion realizada por la autoridad de aplicacion segun surge de la
planilla de relevamiento N? 00393328. Se queja del rechazo de la
indemnizacion prevista en el art. 80 de la LCT. Refiere que el plazo
previsto en el Dto. 146/01 no resulta operativo cuando la demandada
niega la existencia de la relacion laboral o sus verdaderas
caracteristicas y modalidades. Se agravia por el rechazo de la
indemnizacion prevista en el art. 8 de la ley 24.013; y solicita
subsidiariamente se condene a la accionada al pago de la indemnizacion
prevista en el art. 1? de la ley 25.323. Finalmente, disiente la
imposicion de costas a su parte por el rechazo de la demanda entablada
contra los Sres. Miguel Cosimi e Irma Fernandez. Hace reserva del caso
federal.-
A su turno, expresa agravios la firma codemandada ``Las
Espuelas S.R.L.''. Se queja de la extension de condena dispuesta en
origen en funcion de los arts. 225 y 228 de la LCT. Aduce que no existio
entre las firmas accionadas transferencia del fondo de comercio ni puede
considerarse que ``Las Espuelas SRL'' sea continuadora de la razon
social ``Las Brasas SRL''. Tilda a la sentencia atacada de arbitraria e
irrita. Alega que ``Las Espuelas SRL'' es una persona distinta a ``Las
Brasas SRL'', conformada por distintos socios, con otro domicilio legal
y que nunca gerencio los negocios de ``Las Brasas SRL''. Cita
jurisprudencia. Hace reserva del caso federal.-
Finalmente, a fs. 616/621 vta. expresa agravios la firma
``Las Brasas SRL''. Se queja de que se condene a su parte a la oblacion
de los rubros y conceptos laborales por una relacion laboral
inexistente. Refiere que no existio transferencia de fondo de comercio
entre las firmas demandadas ni puede considerarse que ``Las Espuelas
SRL'' sea continuadora de la razon social ``Las Brasas SRL''.Tilda al
pronunciamiento de irrito. Hace reserva del caso federal.-
II) Por estrictas cuestiones metodologicas y de buen
orden procesal, me avocare a tratar en primer termino los agravios
expresados por las codemandadas "Las Espuelas SRL'' y ``Las Brasas SRL''
en forma conjunta, teniendo en consideracion la similitud de los
mismos.-
Luego de un detenido analisis de los agravios sostenidos
y su cotejo con el fallo atacado llego a la conclusion de que las
pretensiones recursivas no pueden prosperar, segun las consideraciones
de hecho y de derecho que paso a exponer.-
En lo referente a la existencia de la relacion laboral,
la escueta fundamentacion que trasluce el recurso de apelacion en este
aspecto me releva de ahondar en mayores consideraciones al no cumplir
con las exigencias rituales del art. 265 del C.P.C.C. en cuanto se
requiere un estudio detenido del pronunciamiento que se impugna, no
siendo suficiente una mera discrepancia de criterio o la formulacion de
una serie de generalidades y vaguedades.-
``Si se atribuye a una sentencia un error de hecho habra
necesariamente que precisar en que consiste, y si se hace referencia a
un yerro en la valoracion de la prueba, debera indicarse como se ha
producido, y si se endilga a la resolucion apelada una falla en la
aplicacion del derecho, debe indicarse como se ha producido esa
violacion y cual es la forma en que corresponde aplicar.'' (conf.
Hitters Tecnica de los Recursos Ordinarios p.446).-
Siguiendo con el tratamiento de los agravios, el inferior
luego de evaluar el plexo probatorio recabado en el expediente y
teniendo en especial consideracion la incontestacion de la demanda por
parte de las firmas accionadas, concluyo acertadamente que ``Las
Espuelas SRL'' -en su caracter de continuadora de ``Las Brasas SRL''- es
solidariamente responsable, atento a que medio entre ellas un cambio de
firma mediante la suscripcion de un contrato de gerenciamiento y/o
management -lo que fuera expresamente reconocido por la socia gerente de
``Las Espuelas SRL''- en virtud del cual se convino que el ejercicio de
los negocios sociales sean administrados por cuenta y orden de ``Las
Brasas SRL''.-
A tales efectos, corresponde precisar que por cambio de
firma se entiende el traspaso de la misma en su caracter de entidad,
como un todo economico, a otra persona fisica o juridica. Ante esta
posibilidad la ley establece que la transferencia del establecimiento,
por cualquier titulo, hace pasar al adquirente o sucesor todas las
obligaciones emergentes del contrato de trabajo que tuviera el
transmisor al tiempo de la transferencia, aun las que tienen su origen
en esa transmision. De esta forma se asegura la continuacion del
contrato con el sucesor del empleador original, respetandose la
antigueedad del trabajador y los derechos de este derivados de esa
antigueedad, cumpliendose asi con el principio de conservacion del
contrato. Cabe comprender dentro de esta nocion amplia de transferencia,
la venta, la cesion, la donacion, la transferencia mercantil de un fondo
de comercio, el arrendamiento o la cesion transitoria del
establecimiento e inclusive el usufructuario o tenedor a titulo
precario.-
En ese marco factico y juridico, el contrato de gerenciamiento
suscripto entre las firmas demandadas, aunque resulte de un negocio real
y amparado en disposiciones legales denota la intencion de las mismas de
eludir deliberadamente obligaciones impuestas por la ley de contrato de
trabajo; situacion que la propia ley busca evitar en materia de
transferencia del establecimiento (arts. 225 y 228, ley de contrato de
trabajo), lo que obliga a las empresas codemandadas a responder
solidariamente respecto de la totalidad de las obligaciones nacidas con
anterioridad a la cesion, en los terminos de los arts. 699 y 705 del
Cod. Civil.-
Sentado ello, cabe senalar tambien que no resulta idoneo
para controvertir lo decidido en la anterior instancia, el argumento que
ensaya la quejosa en el sentido de que atenta contra la hipotesis de
transferencia comercial el hecho de que las empresas demandadas tengan
domicilios distintos. Ello en atencion a que para la normativa de los
arts. 225 y siguientes -que aluden a la transferencia del
establecimiento- no es indispensable que la transmision comprenda una
empresa completa, pues basta con que alcance a uno (o varios) de los
establecimientos que la integran (cfr. Hector C. Guisado, en su
colaboracion en la obra dirigida por el Dr. Vazquez Vialard "Ley de
Contrato de Trabajo - comentada y anotada" T. III, pag. 219, Rubinzal
Culzoni Editores, Bs. As. 2004).
En suma, corresponde -tal como lo senala el sentenciante
de grado- proyectar lo dispuesto por el art. 225 de la L.C.T. respecto
de las obligaciones laborales.-
No puede tener andamiento la tacha de arbitrariedad que
se imputa al fallo en crisis, dado que el mismo resulta inmune a tal
descalificacion.-
Al decir de la Corte Suprema de Justicia de la Nacion, la tacha
de arbitrariedad no procede por meras discrepancias acerca de la
apreciacion de la prueba producida o de la inteligencia atribuida a
preceptos de derecho comun, asi se estimen esas discrepancias legitimas
o fundadas. Esa tacha atiende solo a supuestos de omisiones de gravedad
extrema en que, a causa de ellas, las sentencias queden descalificadas
como actos judiciales. (Fallo: 244:284).-
La arbitrariedad consiste en el desacierto grave o extremo en
que incurre la sentencia judicial en orden a los aspectos facticos o
razonamientos juridicos que determinan que la ``ratio decidendi'' de la
misma sea violatoria de un derecho o garantia constitucional.-
En esa direccion se ha expuesto: ``Las circunstancias de que la
sentencia haya hecho merito a una prueba que el apelante reputa
inexistente, no justifica la impugnacion por arbitrariedad, si respecto
del punto cuestionado aquella se funda en otras razones, que con
prescindencia de su acierto o error bastan para sustentarla.'' (Fallo:
259:391 con cita de 254:186 y 296). Tal criterio es compartido por
nuestro Superior Tribunal desde antiguo (Sent. N? 26/00, Sent. N? 01/01,
entre otros)''.-
Tampoco tiene cabida la pretendida declaracion de "cosa
juzgada irrita", toda vez que no se dan en la especie los presupuestos
requeridos, esto es, pronunciamiento firme y definitivo.-
A mayor abundamiento, es dable recordar que cosa juzgada
puede definirse como "...la inmutabilidad o irrevocabilidad que
adquieren los efectos de la sentencia definitiva cuando contra ella no
procede ningun recurso (ordinario o extraordinario) susceptible de
modificarla, o ha sido consentida por las partes...", sin que pueda
calificarselo como un efecto de la resolucion sino de "...una cualidad
que la ley le agrega a aquella a fin de acrecentar su estabilidad, y que
tiene la misma validez con respecto a todos los efectos que puede
producir (declarativo, ejecutivo, determinativo)..." (Lino E. Palacio,
"Derecho Procesal Civil", T. V, Editorial Abeledo Perrot, p. 498/9).
Sin embargo, en ciertas ocasiones, dicha firmeza debe
ceder "...ante la necesidad de que triunfe la verdad..."; en tanto
"...la cosa juzgada no es de razon natural..." sino que esta aconseja
"...lo contrario: que el escrupulo de verdad sea mas fuerte que el
escrupulo de certeza; y que siempre, en presencia de una nueva prueba o
de un nuevo hecho fundamental antes desconocido, pudiera recorrerse de
nuevo el camino andado para restablecer el imperio de la justicia..."
(Eduardo J. Couture, "Fundamentos del Derecho Procesal Civil", Editorial
Depalma, p. 406/7).
Para que sea admisible una accion de revision de
sentencia en lo que se conoce como "cosa juzgada irrita o fraudulenta",
los motivos invocados por quien la intenta deben constituir un verdadero
``novum'', es decir, debe tratarse de hechos no originados o no
advertidos antes de que el fallo quede firme''.-
Se entiende por pronunciamiento firme, aquel
insusceptible de actividad recursiva alguna, lo que no se da en la
especie, dado que precisamente las apelantes invocan en los escritos en
los que expresan agravios esta circunstancia, lo que conduce
indefectiblemente a sus rechazos.-
III) Pasando al tratamiento del recurso intentado por la
parte actora, adelanto mi posicion por su procedencia parcial en base a
las consideraciones de hecho y derecho que paso a exponer.-
El juez de grado fundo el rechazo de la responsabilidad
que le compete a los socios gerentes de las firmas demandadas con un
unico argumento, esto es, la improcedencia en el ``sub-lite'' de los
presupuestos exigidos por el art. 54 de la LSC. Sin embargo de la
lectura del escrito de demanda y de su ampliacion (fs. 5/11 y fs. 21 y
vta) se colige que el actor dedujo la accion contra la sociedad
empleadora ``Las Brasas SRL'' y su socio gerente, Miguel Angel Cosimi, y
contra la firma ``Las Espuelas SRL'' y su socia gerente, Irma E.
Fernandez -en su caracter de continuadora- en funcion de los arts. 54
ultimo parrafo, 59 y 274 de la LSC; fundando su pretension en la
clandestinidad laboral y en la concrecion de maniobras dirigidas a
incumplir obligaciones contractuales.-
Es decir, el accionante pretende hacer extensiva la
responsabilidad societaria a los socios gerentes de las firmas
demandadas mediante dos vias. Por un lado, pretende el descorrimiento
del velo societario con fundamento en el art. 54, tercer parrafo, de la
ley 19.550; lo que en la especie resulta improcedente ya que no se ha
demostrado que la sociedad haya sido un mero recurso para violar la ley,
el orden publico o la buena fe, o para frustrar los derechos de
terceros, tal como lo sentara el sentenciante de grado en sus solidos
fundamentos, los que comparto en su totalidad y a los que me remito
``brevitatis causae''.-
Descartada la aplicacion del art. 54 de la L.S .C., cabe centrar
el analisis en el desempeno de los codemandados a la luz de lo normado
por el art. 59 y 274 de la 19.550 dado que del escrito postultorio
-contrariamente a lo sentado por el sentenciante- emerge un planteo
concreto enderezado en tal sentido.-
Sabido es que la sociedad constituye una persona juridica
distinta a la de sus miembros, sujeto de derechos y obligaciones, y
centro de imputacion de responsabilidades propias. Frente a ello, los
supuestos de atribucion de responsabilidad a sus socios, directores o
administradores, estan regulados de manera especifica, exigiendose la
concurrencia de determinados recaudos que cada norma preve para su
configuracion, y que son de aplicacion restrictiva.-
El art. 274 de la L.S.C. atribuye a los directores de la
sociedad responsabilidad ilimitada y solidaria hacia ``la sociedad, los
accionistas y terceros'', por el mal desempeno de su cargo y por
cualquier otro dano producido por dolo, abuso de facultades o culpa
grave.-
La posicion que asume el actor frente a los
administradores de la sociedad demandada es, sin lugar a dudas, la de un
``tercero''; resultando fundamental para que nazca la responsabilidad la
existencia de un ``dano'' acreditado en la causa.
Al respecto dice la doctrina: `El perfil de la
responsabilidad societaria. De la evaluacion que se realice de los
elementos de la obligacion de resarcir en el ambito societario surgiran
las caracteristicas particulares de este regimen de responsabilidad con
el objeto de estudiar si la normativa societaria responde al doble
tratamiento que trae el Codigo Civil cuando distingue entre la
responsabilidad contractual y extracontractual, segun sea la causa
fuente de la obligacion. En efecto, la teoria general parte del precepto
liminar del art. 499 C.C. que expresamente dice: `No hay obligacion sin
causa, es decir, sin que sea derivada de uno de los hechos o de uno de
los actos licitos o ilicitos de las relaciones juridicas'. De esta
forma, cuando la causa fuente de la obligacion incumplida es el acto
juridico, art. 944 C.C., rige el sistema de la responsabilidad
contractual. Esta expresion debe entenderse en sentido amplio, ya que
comprende tanto la responsabilidad emergente del incumplimiento de los
contratos como de otros actos juridicos, por ejemplo titulos valores,
etcetera. Cuando la causa fuente de la obligacion incumplida es el acto
ilicito, arts. 898, 1066 y concs. C.C., violatorio de la obligacion
general de no danar, sea esta el precepto basilar del art. 1109, o
especifica, art. 1112, rige el sistema de la responsabilidad
extracontractual o aquiliana. Como corolario de lo dicho, en el ambito
societario se ha sostenido que la responsabilidad de los administradores
es de naturaleza contractual frente a la sociedad y que es
extracontractual frente a terceros (Camara Nacional Comercial en pleno,
28/8/78, in re `Puente Alejandro c/Rocha Ramon', E.D. 13-864)'.
Francisco Junyent Bas, `Responsabilidad civil de los administradores
societarios', Ed. Advocatus, 1998, pag. 27. El Presidente de la CSJN,
Dr. Ricardo Lorenzetti dejo sentado criterio analogo: `Respecto de los
arts. 59 y 274, ley 19.550, cabe senalar que la responsabilidad de los
administradores, representantes y directores hacia terceros (como los
trabajadores) es la del Derecho Comun, que obliga a indemnizar el dano,
la cual es diferente a la del obligado solidario en las obligaciones
laborales.
La existencia y prueba del dano es presupuesto
fundamental a la hora de aplicar la normativa que nos ocupa, dado que al
no contar la Ley de Sociedades con una regulacion especifica, deben
aplicarse los preceptos civiles sobre dano, relacion de causalidad,
limites del resarcimiento, etc.-
En consecuencia, resulta imprescindible
acreditar la concurrencia de los presupuestos generales del deber de
reparar. Ello asi por cuanto la solidaridad no se presume (art. 701 del
Codigo Civil) y debe ser juzgada en forma restrictiva. Por lo tanto, es
necesario demostrar el dano, que ha mediado mal desempeno, violacion a
la ley, estatuto o reglamento, dolo, abuso de facultades o culpa grave'
(CSJN, 29-5-07, en causa `Daverede, Ana Maria c/Mediconex SA y otros',
voto en disidencia del Dr. Lorenzetti, citado en Revista de Derecho
Laboral 2.007-2, Actualidad. Vazquez Vialard Antonio y Rubio Valentin,
Ed. Rubinzal y Culzoni, pag. 182).-
No me queda duda, entonces, de que la responsabilidad del
administrador que aqui se discute es de indole extracontractual o
aquiliana, encontrando su fuente en la obligacion legal generica de no
danar, toda vez que entre este y el trabajador no existio vinculo
contractual alguno, el que si se ha demostrado existia trabado entre la
persona juridica societaria y el demandante. En este orden de ideas,
queda claro que, para tener por configurada la responsabilidad emergente
del caso en examen, deben tenerse por alegados y probados los extremos
de ley.
Ha dicho la doctrina al respecto: `Ahora bien, el
regimen de responsabilidad previsto por el art. 274 de la ley 19.550
-cuyas reglas son aplicables tanto a la accion social como a la accion
individual de responsabilidad -no implica convertir a los miembros del
directorio en responsables solidarios con la sociedad por todas las
obligaciones contraidas por su representante legal en nombre de ella,
sino solo imponerles esa responsabilidad cuando se presentan los
supuestos previstos por los arts. 59 y 274 de la ley 19.550, esto es,
cuando hubieren actuado sin la lealtad y diligencia prevista por la
primera de dichas normas y cuando su actuacion hubiera producido danos a
la sociedad, sus accionistas o terceros, al haber mediado dolo, abuso de
facultades o culpa grave. De manera tal que solo acreditandose los
presupuestos previstos por el art. 274 de la ley 19.550 puede el tercero
-en el caso el trabajador- acumular, a la accion promovida contra la
sociedad, la demanda de responsabilidad prevista por el art. 279 del
referido ordenamiento legal, pues de lo contrario esta accion debera ser
rechazada (CNTrab, Sala VI, 29/10/01, `Denuble Roberto y otros c/La
Hidrofila Argentina SA y otros s/despido', donde se resolvio que el art.
274 de la ley 19.550 no establece responsabilidad exclusiva del
presidente del directorio ni la conjunta y generica de los directores,
sino que unicamente responsabiliza de manera ilimitada y solidaria a
quienes resulten responsables de los actos senalados por dicha norma,
hecho este que debera probarse en cada caso por quien invoque dicha
responsabilidad'. (Ricardo Augusto Nissen, `Ley de sociedades
comerciales', Ed. Astrea, Tomo 3, Pag. 314).-
Ello sentado, teniendo en cuenta que nos encontramos ante una
relacion laboral no registrada, que los codemandados en su calidad de
administradores no podian desconocer tal circunstancia, que no constando
que hayan tomado alguna actitud tendiente a hacer cesar tal estado de
clandestinidad, que ello irrogo al dependiente un perjuicio concreto al
no haberse efectivizado las remuneraciones conforme a derecho, no caben
dudas de la responsabilidad que les incumbe a titulo personal por las
diferencias de haberes, sumas de caracter alimentario que no fueron
percibidas en tiempo y forma. Tal conducta resulta, como he dicho,
factor de atribucion suficiente para hacer pasible al administrador del
deber de reparar tal dano causado, debiendo hacerse lugar al recurso en
este aspecto, condenando solidariamente a los socios gerentes demandados
al pago de los rubros arriba enunciados.-
No corresponde, empero, hacerse extensiva la responsabilidad por el
pago de las multas de ley que encuentran su causa en la falta o
deficiencia de registracion. (Sent. N? 104/10, ``RODRIGUEZ, GLADYS
ISABEL C/FOR MAN CLASSIC S.R.L. Y OTRO S/ INDEMNIZACION'',
EXPTE. N?
7525/7). Dichas multas son debidas por la empleadora, segun el texto
legal, resultando que era la sociedad demandada la que encarnaba tal
caracter en la relacion laboral que se tiene por cierta. Repasando los
textos legales vemos que en la ley N? 24.013 se alude a la conducta del
`empleador' que ha registrado correctamente al trabajador (art. 7?) y en
los articulos siguientes 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 15 se menta al
`empleador' que no registrare, o lo hiciere deficientemente al
trabajador, estableciendo las indemnizaciones por tales incumplimientos
y sus requisitos. Luego, en la ley N? 25.323 se menciona la obligacion
de `los empleadores' (art. 1?) y `el empleador' (art. 2?). Tambien la
ley N? 25.345, que ordeno el texto actual del art. 80 de la L.C.T.,
establece las obligaciones del `empleador' respecto del ingreso de
fondos de seguridad social y sindicales y las de entregar constancia de
trabajo, asi como certificado de trabajo al momento de la extincion,
fijando la indemnizacion en caso de incumplimiento. Tambien en el art.
4? de la ley N? 25.972 se obliga a `los empleadores' a abonar el
porcentaje adicional sobre la indemnizacion por despido del art. 245 de
la L.C.T. ante la ememergencia contemplada por ley N? 25.561. De los
textos legales mencionados se desprende que las indemnizaciones y multas
que de ellos dimanan encuentran su causa en la conducta omisiva o
reticente del `empleador', esto es, la parte empresaria que configura el
vinculo laboral y resulta por tanto sujeto pasivo de tales obligaciones
contractuales, no pudiendo predicarse ante la claridad de los mismos,
que la extension de tales obligaciones tenga otra indole que la
contractual.-
Por lo expuesto, los codemandados solo deben responder
por los danos y perjuicios que su accionar antijuridico ha ocasionado en
el patrimonio del tercero (acreedor laboral), es decir, por las
diferencias de haberes y no por los demas rubros que componen la
liquidacion de condena, respecto de los cuales el actor no ha demostrado
haber sufrido un dano mesurable y cuantificable a la luz de la normativa
civil. De esta forma se logra una adecuacion del resarcimiento al dano
efectivamente causado, con un factor de atribucion concreto, respetando
la debida relacion de causalidad entre el hecho generador y el perjuicio
ocasionado.-
Capitulo aparte, merece el tratamiento del agravio
relativo a la multa del art. 80 de la L.C.T. La citada norma en
concordancia con el Dto Reglamentario 146/01 imponen al trabajador el
deber de intimar al empleador transcurridos 30 dias a contar desde el
cese de la relacion laboral. No obstante, dicho plazo resulta
innecesario en los supuestos -como el de autos- la empleadora ha negado
la existencia del vinculo juridico, y toda vez que resulta evidente que
no cumplira con la entrega de la documentacion que por dicha norma esta
obligada a otorgar.-
Consecuentemente, en estos casos no luce razonable
exigir la intimacion prevista por el dec. 146/01 para constituir en mora
al empleador, ya que la aludida negativa del contrato de trabajo revela
su postura adversa al reclamo de entrega de certificaciones laborales.-
Ha dicho la jurisprudencia respecto del plazo
reglamentario que emana del Dec. 146/01: ``si la demandada desconocio la
indole laboral del vinculo y en consecuencia, el derecho a la entrega de
la documentacion pretendida, sus manifestaciones hacian innecesaria la
espera del plazo de gracia que a favor de la empleadora establece la
norma reglamentaria para tornar viable el requerimiento que alude el
art. 80 LCT, como recaudo formal para la procedencia de la multa alli
establecida. Cuando se desconoce el derecho de obtener las
certificaciones previstas en el art. 80 LCT, no corresponde exigir que
el trabajador aguarde los 30 dias establecidos en la norma
reglamentaria, para formular eficazmente el requerimiento al que se
sujeta la procedencia de la sancion alli dispuesta. (CNAT , sala
2?,29/6/2005 `` Martinez de Campos, Isabel c/ Publirevistas S.A. y
otro). `` ...habiendo la actora intimado la dacion de los certificados
de trabajo y negado la empleadora el vinculo de subordinacion laboral,
no es imprescindible que aguarde los 30 dias previstos por el Dto.
146/01 para reiterar el reclamo, dado que la principal ha evidenciado
que no va a dar cumplimiento con lo dispuesto por la ley ``( CNAT, sala
10?, 24/11/2004, ``Bessio, Julia c/ Telecom Argentina S.A.). ``El art. 3
del decreto 146/01, reglamentario del art. 80 LCT reformado por la ley
25345, establece un plazo de 30 dias corridos desde la extincion del
vinculo laboral a fin de que el empleador pueda, sin dificultad, dar
cumplimiento a la obligacion a su cargo relativa a la confeccion y
entrega de los certificados del art. 80 LCT. Como consecuencia de esa
prerrogativa que la reglamentacion le confiere al empleador, el
trabajador debera aguardar dicho lapso para quedar habilitado a reclamar
la entrega de los certificados en cuestion. Pero si el empleador nego la
relacion laboral, es claro que no cumplira con obligacion alguna
derivada de la ley de contrato de trabajo, por lo que en estos casos el
mecanismo descripto no se justifica y la intimacion cursada por el
trabajador antes de los treinta dias de espera para que le entreguen los
certificados de trabajo resulta suficiente para la procedencia
establecida por el ultimo parrafo del art. 80 LCT.'' CNAT Sala III Expte
n? 11779/04 sent. 87908 30/6/06 ``Gagliardi, Luis c/ Soc. Espanola de
Beneficencia s/ despido'' (E.- P.-) Identico criterio adopto esta Alzada
en Sentencia N? 110/06; 179/08 en ``SAUCEDO MIGUEL ANGEL C/
MUTUAL DEL
PERSONAL DE AGUA Y ENERGIA S/ IND., ETC.'' Expte. N? 9942; Idem en
Sentencia N? 277/08 en: ``BENDER GISELA C/ LAMPERTTI S.R.L. Y /OTRO
S/
IND., etc.'', Expte. N? 10966 y en Sentencia N? 80/11 en causa: "SOTO
NATI DE JESUS C/ PEREZ BRISCO GERONIMO ROBERTO, CABANA
CAFE Y/O Q.R.R.
S/ IND. LABORAL", EXPTE. N? 7316/7. -
Consecuentemente, del analisis de las comunicaciones
postales intercambiadas entre las partes, surge que la demandada nego la
relacion laboral -la que ha sido probada en autos. Consecuentemente, las
manifestaciones vertidas por la accionada hacian innecesaria una nueva
intimacion por parte del trabajador, luego de transcurrido los 30 dias
contemplados en el decreto reglamentario.-
El Excmo. Superior Tribunal de Justicia de la Provincia,
en Sentencia N? 20/11, en los autos caratulados ``ZACARIAS DE SANCHEZ
ROXANA GRISELDA C- LA CASA DE LAS CAMPERAS Y OTRO Y/O
Q.R.R.'', se
pronuncio diciendo ``resulta un verdadero exceso ritual manifiesto
desestimar la indemnizacion prevista en el art. 80 de la L.C.T.
invocando falta de intimacion de la actora en los terminos del Decreto
146/01, habida cuenta -reitero- que la demandada nego expresamente la
existencia del contrato de trabajo''.
En este contexto, corresponde receptar el agravio vertido por la
actora y en consecuencia hacer lugar a la multa prevista en el art. 80
de la L.C.T. debiendo incorporarse al monto de condena la suma fijada a
fs. 3.-
En otro orden de cosas, se disconforma con el rechazo de
la multa prevista en el arts. 8? de la ley 24.013; resultando
infructuosa la queja relativa al plazo requerido por el art. 11 de la
LNE modificado por la Ley 25.345, esto es, la remision de la copia de la
intimacion cursada al empleador a la AFIP en un plazo no mayor de las
24 horas.
Cabe tener presente que a partir de la entrada de vigencia de la ley
25.345 el trabajador, o la asociacion sindical que lo represente, no
solo deberan cursar la intimacion del inc. a) sino, ademas, remitir
copia de ella a la AFIP, lo que debe efectivizarse no mas alla de 24
horas despues de practicada la intimacion. (JULIO GRISOLIA - JOSE
SUDERA. Leyes de Trabajo Comentadas, pag. 285).
Consecuentemente, despues de la reforma se establecio un
requisito formal para que el trabajador adquiera el derecho a percibir
las multas contempladas, requiriendo una participacion activa del
trabajador en el proceso regularizador, colocando una carga en cabeza de
este ultimo, la que tambien puede ser cumplida por la ``asociacion
sindical que lo represente.
Como se ve, el legislador ha colocado un limite temporal
preciso, que no puede ser extendido por el interprete con arreglo a
consideraciones de caracter subjetivo. En esa inteligencia, se ha
resuelto que no proceden las indemnizaciones de los arts. 8?, 9? y 10 de
la ley 24.013 si el trabajador no envio en tiempo oportuno (es decir,
dentro de las 24 horas habiles siguientes a la intimacion) la citada
comunicacion a la AFIP (CNAT, Sala VII, 11/11/05, "Cangueiro, Adrian R.
c. All Seasons S.R.L."; id., Sala III, 27/12/02, "Arriola, Elias H. c.
Kaltakian, Alberto M. y otros"; T. Trab. N? 5 de San Isidro, 20/12/04,
"Gonzalez, Raul A. c. Supermercados San Nicolas S.R.L."). Cabe
desestimar la pretension tendiente a obtener el cobro de las
indemnizaciones previstas en los arts. 9? y 10 de la ley 24.013 (DT,
1991-B, 2333) si el actor ha omitido remitir oportunamente a la
Administracion Federal de Ingresos Publicos copia de la intimacion
cursada al empleador a fin de que proceda a su inscripcion, en tanto el
art. 11 inc. b de la mentada ley establece que el trabajador debe cursar
dicha comunicacion a la A.F.I.P dentro del plazo de 24 horas desde la
remision del telegrama de intimacion. (Camara Nacional de Apelaciones
del Trabajo, sala V, 21/09/2004 en ``Merlo, Veronica B. c. Telecom
Internet S.A. y otros'' - LA LEY 24/01/2005, 3- DT 2005(febrero), 168-
AR/JUR/3465/2004).-
En ese marco, resulta acertado el decisorio atacado al
evidenciarse que la copia a la AFIP fue remitida en exceso del plazo
dispuesto por la modificacion introducida por la ley antievasion.-
Tampoco corre mejor suerte la pretension de que se
recepte el art. 1 de la Ley 25.323 por tratarse de un rubro que no
integro la litis, y es sabido que toda sentencia debe amoldarse a los
planteos formulados por las partes.
La sujecion de marras se denomina congruencia y cabe definirla
como la conformidad que debe mediar entre la sentencia y la pretension o
pretensiones que constituyen el objeto del proceso. (PEYRANO, ``El
proceso civil'', p. 64; Morello-Sosa-Berizonce, Codigos Procesales, T.
I., p. 116-117 y 574).
El mentado principio constituye una manifestacion del principio
dispositivo en sentido material, dado que si el juez no respeta esa
conformidad que debe existir entre su fallo, por un lado, y las
pretensiones y oposiciones a las mismas, por el otro, estaria
incursionando de esta manera en un campo que el ordenamiento juridico ha
reservado exclusivamente a la voluntad de los participantes, cual es el
de la disposicion de los derechos materiales o de fondo.
Ello encuentra consagracion normativa en el art. 163, inc. 6, del
C.P.C.C., de aplicacion supletoria por remision del art. 109 de la ley
3.540 al establecer que la sentencia debera contener la decision expresa
positiva y precisa, de conformidad con las pretensiones deducidas en el
proceso.``El Juez no puede pronunciarse sobre cosas no pedidas por las
partes o no planteadas por estas en los escritos de demanda y
contestacion.'' (J.A., t.34, pag. 911).
Es que en el proceso, el planteo y delimitacion de la litis, es
una cuestion reservada a las partes. La sentencia reconoce como causa
esas cuestiones (Guasp, ``Derecho Procesal Civil'', Madrid 1956 pag.
555). En consecuencia, el objeto del proceso es la pretension ejercitada
por el actor mediante su demanda; la oposicion del demandado a la
pretension no modifica el objeto procesal, aunque contribuye a
circunscribir el ambito que comprende el ``thema decidendum''. (PALACIO,
``Derecho Procesal Civil'', T. I, p. 476). (Conf. Sent. N? 130/11:
``REVIDATTI, EDUARDO JAVIER C/HSBC NEW YORK LIFE SEGUROS
DE VIDA
(ARGENTINA) S.A. Y/U OTROS Y/O Q.R.R. S/IND.'', EXPTE. N? 9377/7).-
A lo que se agrega, que aquellas cuestiones que no fueron
propuestas
al juez de grado no puede ser materia de apelacion, puesto que esta
presupone la previa consideracion por el magistrado de los hechos
sometidos a su decision. (Conf. Art. 227 del C.P.C. y C. conf. Cam. Nac.
Civ., sala G, mayo 26/1981 E.D. v 96, pag. 206; idem Sala ``E'' nov.
20/981 L.L. 1982-A p. 550). En el mismo sentido se ha precisado ``Las
cuestiones no sometidas al juez de primera instancia impiden su
consideracion por la Alzada (art. 227 del C.P.C. y C. Cam. Nac. Civ.
sala G nov. 19981 L.L. 1982-443); estando tambien en ello conteste la
doctrina (conf. Podetti Tratado de los recursos p. 151, Alsina Trat. T.
11 p. 693; Hitters J.C. en su obra ``Tecnica de los recursos
ordinarios'' p. 403).-
En lo atinente a la queja que gira en torno a las costas
generadas por el rechazo de la demanda impetrada contra los Sres. Miguel
Cosimi e Irma Fernandez, teniendo en cuenta el progreso parcial de la
misma, aparece mas justo y equitativo distribuirlas en el orden causado
(art. 88, ley 3540); al igual que los gastos generados en esta instancia
teniendo en cuenta los planteos de partes y forma en que se resuelven
los mismos (art. 88, ley N? 3.540).-
No cabe avanzar en otras consideraciones que se muestran
inconducentes para hacer variar el resultado de la queja. Ha dicho esta
Camara, en criterio que comparto: ``La ley no obliga al juez a seguir a
los litigantes en todas sus argumentaciones, ni de refutar estas una por
una, pues tiene amplia facultades para ordenar el estudio de los hechos
y de las distintas cuestiones planteadas en forma metodica, asignandole
el valor que corresponda a las que realmente lo tengan, prescindiendo de
las que no influyan para formar conviccion o no sirvan a los fines de la
justa solucion del pleito.'' (conf. CNCIV, Sala D, 20/12/67, E.D. t 23
pag. 485). Asi voto.-
-----A la segunda cuestion, la Senora Vocal Doctora Stella M. Macchi
de Alonso dijo: A LA APELACION: Que adhiero al voto del Sr. Vocal
preopinante con excepcion de lo resuelto en cuanto a la extension de
responsabilidad de los socios administradores o gerentes unicamente por
las diferencias de haberes.-
Es dable recordar que segun las disposiciones de la Ley
de Sociedades Comerciales (arts. 59 y 274), los administradores y
directores, deben obrar con la lealtad y diligencia de un buen hombre de
negocios el que constituye un estandar juridico a los fines de la
aplicacion judicial. El incumplimiento de ese deber los hace responder
ilimitada y solidariamente hacia la sociedad, los accionistas y los
terceros (trabajadores) por mal desempeno de su cargo, asi como por
violacion de la ley, el estatuto o reglamento, y por cualquier otro dano
producido por dolo, abuso de facultades o culpa grave (arts. 59, 274 y
157, ley 19.550). Ello se justifica en razon de que los mismos tienen a
su cargo la gestion de los negocios, y a traves de ellos se expresa la
voluntad social. Elementales razones de buena fe le confieren amplio
respaldo a las citadas normas. Por tanto, si en la gestion del negocio
incurren -por lo menos- en culpa grave, deben responder entre otros,
ante el tercero (en el caso, el trabajador) que, como consecuencia del
incumplimiento, sufre un dano.-
Esa obligacion se genera respecto de las situaciones que,
con cierta frecuencia, se plantean a raiz de la relacion laboral. Entre
ellas cabe citar la falta de pago en termino (cuando existen fondos
disponibles para ello), pago en negro, no inscripcion de la relacion en
los respectivos registros, registracion defectuosa. En estos casos, la
responsabilidad directa que le cabe a la sociedad como empleadora se
extiende al administrador que, por lo menos, por razones de negligencia,
ha dado motivos a la comision del ilicito.-
En lo concerniente a la cuestion probatoria,
evidentemente estamos ante una prueba vicaria, puesto que si el
funcionario no prueba su oposicion oportuna por escrito debe ser
responsabilizado. Mas esto no constituye una prueba indiciaria, puesto
que siguiendo la mas moderna doctrina procesal se trataria de una
hipotesis de prueba dinamica: el que esta en mejores condiciones de
probar si medio acuerdo o no con la decision que se ejecuto es el
funcionario. En cambio, en cabeza del trabajador estariamos ante una
prueba leonina. Esta fue la hipotesis del citado caso ``Duquelsy''.
(``Responsabilidad Ilimitada y solidaria de directores y socios de
sociedades comerciales'', DIANA REGINA CANAL, Ed. Quorum, p. 64 y ss).-
En ese marco, cuando una sociedad realiza actos
simulatorios ilicitos tendientes a encubrir un contrato de trabajo,
resulta pertinente extender la responsabilidad patrimonial de la entidad
a los directores por via de lo dispuesto en el articulo 274 de la
L.S.C.; pero no porque deba caer el velo societario sino porque estos
organizaron maniobras que no solo estaban dirigidas a incumplir
obligaciones contractuales sino, ademas, a causar lesiones en el
patrimonio del trabajador y en sus derechos previsionales, a
defraudarlos personalmente y a defraudar el sistema de seguridad social.
La ley de sociedades comerciales preve la responsabilidad directa y
personal de los directores o gerentes, cuando tienen relacion directa
con ciertos ilicitos que van mas alla del incumplimiento de obligaciones
legales o contractuales para cuya concrecion se aprovecha la estructura
societaria.-
La jurisprudencia tiene dicho: ``Quien reviste la doble
calidad de socio y administrador de la sociedad empleadora puede ser
responsabilizado por esta ultima calidad -administrador- ante la falta
de registro de una relacion laboral, sin tener que recurrir al recurso
tecnico de la inoponibilidad de la personalidad juridica que lo alcanza
en virtud del caracter de socio - art. 54, parr. 3?, ley 19.550 - , ya
que con dicho sustento normativo se persigue igual proposito que el
logrado por aplicacion de las normas que consagran la responsabilidad de
los directores - arts. 59 y 274, ordenamiento citado - '' (Camara
Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala X- 08/08/2005- Mittelman,
Patricia M. c. Lurjohann, Federico E. y otros- La Ley Online).-
``Acreditada la deficiente registracion de parte de la
remuneracion del trabajador, el gerente de la sociedad empleadora debe
responder en forma solidaria por dicho incumplimiento, pues en su
calidad de administrador no podia ignorar, sin negligencia grave, que la
ilicitud perpetrada era apta para producir dano al empleado.'' (Camara
Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala VIII, 16/04/2008, Garcia,
Manuel Eduardo c. Virginio Roberti e Hijos S.A. y otro, La Ley Online).-
``La responsabilidad directa que le cabe a la sociedad
demandada como empleadora se extiende a sus administradores,
representantes y directores cuando se incurrio en la practica de no
registrar el contrato de trabajo, contraviniendo de ese modo los deberes
de conducta impuestos por los arts. 62 y 63 de la L.C.T., sin que obste
a ello la doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Nacion en autos
``Carballo'' -31/10/2002, (DT, 2003-A, 222)- y ``Palomeque''
-03/04/2003, (LA LEY 2003-F, 731)-, porque dichos pronunciamientos no
contienen referencia alguna respecto de la aplicacion del art. 274 de la
ley 19.550.'' (Camara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala X,
30/08/2007, Mengoni, Nelson Raul c. El Penero S.R.L. y otro, DT 2007
(noviembre), 1267).-
El cartabon de conducta del administrador es conocido como
``la lealtad y diligencia del buen hombre de negocios'' que califica la
responsabilidad del administrador como un profesional de la empresa que
debe asumir todas las obligaciones atinentes a la gestion empresaria. La
pauta indicada no es otra cosa que la concrecion en el ambito
societario, del principio de diligencia y buena fe contenido en los
arts. 512 y 1198 del Codigo Civil. En caso de que la conducta de los
administradores contradiga la pauta citada precedentemente se produce el
mal desempeno del cargo que permite responsabilizarlos directamente.-
A partir de tales premisas, el directivo, administrador o
representante de la sociedad que incurre en practicas de contratacion
laboral clandestinas contraviene los deberes de conducta que configuran
el paradigma que impone el actuar con buena fe, como buen hombre de
negocios, y como buen empleador, art. 59, 157 y 274 de la Ley de
Sociedades y 62 y 63 de la Ley de Contrato de Trabajo.-
La gestion clandestina o irregular de personal constituye
un supuesto claro de abuso del derecho en perjuicio de los dependientes
y de los organismos de la seguridad social. De este modo, la cuestion se
introduce de lleno en el derecho de danos, o sea, en el fenomeno
resarcitorio.-
Desde esta perspectiva, resulta indudable que los
administradores deben conocer la legislacion laboral en orden a su
responsabilidad de llevar debida cuenta del registro de sus empleados,
como asi tambien, los aspectos relativos al cargo que ostentan,
antigueedad, y demas aspectos integrativos de la relacion de trabajo.-
Todo tipo de informalidad en la contratacion, constituye
un dano directo en la relacion laboral que no tiene justificativo por
parte del administrador. Asi, el dano surge ``icto oculi'' de la
``precarizacion laboral'', no existiendo causa que permita excusar dicha
situacion que resulta directamente imputable al administrador y una
conducta palmariamente reprochable a la luz del art. 59 de la L.S.C.-
La ``clandestinidad laboral'' sea total o parcial, no solo
es inmoral, sino que resulta una conducta ilicita que no puede excusarse
y que hace directamente responsable a los administradores, mas alla del
debate sobre la desestimacion de la personalidad. -
Estos actos ilicitos se imputan por dolo o culpa, siendo
al respecto innecesario introducir un nuevo factor de responsabilidad,
pues el fraude laboral, insito en la situacion de empleo en negro o
incorrectamente registrado, constituye una conducta abusiva que viola
derechamente la pauta del buen hombre de negocios de todo administrador
societario.-
Pero es dable resaltar que aun cuando proceda imputarle
negligencia por no haber procedido con diligencia a fin de registrar la
relacion laboral o registrarla de modo insuficiente, se limita al
ilicito en que ha incurrido. Por lo tanto, si el dependiente reclama
indemnizacion por despido incausado, respecto de este, solo podra
hacerse efectiva la responsabilidad del administrador cuando el hecho le
pueda ser endilgado a titulo de dolo o culpa grave. Obviamente, lo sera
si el distracto se produjo como consecuencia de la falta de
registracion, pero no cuando -como en el ``sub-lite''- la causa del
mismo responde a una situacion ajena al ambito de su competencia, aun en
el supuesto de que el lo hubiera notificado, ya que dicho acto
corresponde a los propios de su gestion; de alli que las consecuencias
derivadas de tal acto solo puedan imputarse a la sociedad. (VAZQUEZ
VIALARD, Antonio, ``Revista de Derecho Laboral'', Editorial Rubinzal
Culzoni, p. 241 y ss).- lo resaltado me pertenece.-
En definitiva, el administrador solo responde por los danos
y perjuicios que su accionar antijuridico ha ocasionado en el patrimonio
del tercero acreedor laboral y no por los demas rubros que pudieran
componer la liquidacion de la totalidad del credito, que no guarden
relacion con el incumplimiento objetivo.-
De esta forma se logra una adecuacion del resarcimiento
al dano efectivamente causado, con un factor de atribucion deslindado,
concreto y acreditada la debida relacion de causalidad entre el hecho
generador y el perjuicio.-
En esta misma linea el Alto cuerpo ha dicho:
``...demostrada la erronea registracion laboral que determina condenar a
la firma demandada...aquella comprobacion no puede resultar ajena a
quien se desempenaba como socio gerente del ente colectivo, quien
permitio, desde la accion o desde la mera pasividad la existencia de un
vinculo laboral al margen de la normativa aplicable, que es de orden
publico, y que prescinde de la voluntad de las partes. Y esa conducta es
incompatible, a mi modo de ver, con el estandar del ``buen hombre de
negocios'', fijado por la legislacion societaria (art. 59, ley
19550)''... ``Por lo tanto, la Camara incurrio en error al ponderar la
concreta situacion sometida a debate a la luz del art. 54 parrafo 3?,
ley 19.550- corrimiento del velo societario... y a la vez prescinde de
las circunstancias comprobadas en la causa a la hora de evaluar la
concurrencia de las previsiones del art. 59, 157 y 274 de esa ley.
Primero, porque esa fue la extension de responsabilidad que la actora
pidio en su escrito de promocional y luego, pues acreditada como esta la
erronea registracion laboral del dependiente, la actuacion de Gold
contravino los deberes de conducta que configuran el paradigma que
impone el actuar con buena fe, como buen hombre de negocios y buen
empleador (art. 59, 157 y 274 LSC), proceder que sea por accion u
omision, constituye un dano directo en el vinculo laboral, imputable al
administrador, quien respondera en la medida del ilicito en que ha
incurrido''. (STJ- Sent. N? 1/10, en causa: ``ROMERO CARLOS SEBASTIAN C/
LIDER GAS S.R.L. Y/U OTRO S/ IND'', Expte. N? 4917/5).-( lo resaltado me
pertenece).-
A mayor abundamiento es preciso recordar que en virtud
de la ley 25.212, ratificado por Decreto Ley 101/2000 del Poder
Ejecutivo Provincial, en el art. 3?? se considera ``Infracciones
graves'' .a) La falta en los libros de registros de los trabajadores de
alguno de los datos esenciales del contrato o relacion de trabajo....g)
Toda otra violacion o ejercicio abusivo de la normativa laboral no
tipificada expresamente en esta Ley, establecida para proteger los
derechos del trabajador, para garantizar el ejercicio del poder de
policia del trabajo y para evitar a los empleadores competencia desleal
derivada de tales violaciones o conductas abusivas...''.- El art. 10
Regula las multas a personas juridicas: y establece `` En el caso de
sanciones con multa a personas juridicas, estas seran impuestas en forma
solidaria a la entidad y a sus directores, gerentes, sindicos, miembros
del consejo de vigilancia, administradores, mandatarios, o
representantes que hubiesen intervenido en el hecho sancionado''.
Consecuentemente, una interpretacion armonica del
ordenamiento juridico en su integridad, me permite llegar a la
conclusion que los directores, administradores, etc de entes
societarios, deben responder por las infracciones cometidas a leyes
laborales en forma solidaria. (Conf. Sent. N? 22/10 en causa:''PINAT ANA
MARIA C/ LIDER GAS S.R.L. S/ IND.'', Expte. N? 5207. Idem en: Sent.
145/10 en autos: "CAMOLA OBDULIA MARGARITA C/ INSTITUTO DEL
DIAGNOSTICO
Y TRATAMIENTO S.A. Y GEHAN FORTUNATO S/ INDEMNIZACION
LABORAL''; Expte.
N? 9662- Idem en Sent. 102/11 en causa: ``RODRIGUEZ DIEGO FABRICIO C/
LAS BRASAS SRL Y/O COSIMI MIGUEL ANGEL Y/O Q.R.R. S/
INDEMNIZACION.'',
Expte. 10444/7.-
En ese marco, encontrandose acreditado las
irregularidades que caracterizaron a la relacion habida entre las
partes, estando probada la condicion de gerente de los socios
codemandados, el vinculo de concubinato que ligara al Sr. Miguel Cosimi
y la Sra. Irma Fernandez; la suscripcion entre ellos del mentado
contrato de gerenciamiento respecto del local gastronomico ``Parrilla y
Restaurante Las Brasas''; resulta procedente la aplicacion de la
normativa citada (art. 59 y 274, L.S.C.), y por lo tanto corresponde
hacer extensiva la condena al Sr. Miguel Cosimi y la Sra. Irma
Fernandez, quienes deberan responder en este caso en concreto por el
monto condenado en primera instancia. -
Resta acotar, que de conformidad a lo resuelto
precedentemente, atento a los planteos de los litigantes y a la forma en
que se resuelven los mismos, etc. corresponde imponerlas a la parte
demandada (art. 88, ley N? 3540).-
----- A la misma cuestion, la Senora Vocal, Dra. Maria Herminia Puig,
dijo: Que, avocada al estudio de las presentes actuaciones y analizados
los fundamentos vertidos por los Sres. Vocales preopinantes sobre la
disidencia planteada en cuanto a la extension de la responsabilidad del
administrador en los terminos de los arts. 59 y 274 de la L.S.C. adhiero
y voto en el sentido propiciado por el Dr. Gustavo S. Sanchez Marino,
por compartir los argumentos al efecto esgrimidos y agrego:
Que en lo atinente a la existencia y prueba del dano, al no contar la
Ley de Sociedades con una regulacion especifica, deben aplicarse -tal
como lo senala el Sr. Vocal preopinante- los preceptos civiles sobre
dano, relacion de causalidad, limites del resarcimiento, etc.-
Asi lo entiende la doctrina autorizada en la materia: ``Ante la
necesidad de resolver el caso concreto, cabe integrar los preceptos
civiles con las normas societarias. Conviene destacar que los arts. 59 y
274 de la ley de sociedades establecen la directriz general de la
responsabilidad resarcitoria, ratificando asi el principio del art. 1067
del CC, en el sentido de que no habra acto ilicito si no hubiere dano
causado u otro acto exterior que lo pueda causar.'' (FRANCISCO JUNYENT
BAS, ``Responsabilidad Civil de los Administradores Societarios, Ed.
Advocatus, p. 103'').-
``Desde una perspectiva del moderno derecho de danos, vimos como el
sistema de responsabilidad societario, si bien subjetivo por su factor
de atribucion, perfila el dano como perjuicio patrimonial, ya sea
material o moral, como el presupuesto fundamental de la responsabilidad.
En una palabra, para que el administrador incurra en responsabilidad
resarcitoria es menester que su accionar haya producido un dano
resarcible. Asimismo, para que el dano sea presupuesto de la reparacion,
es menester que exista un interes sobre el bien menoscabado, que se
traduzca en un perjuicio cierto, serio y propio del damnificado...''
(JUNYENT BAS, Ob. Cit., p. 162).-
Tal como lo pone de relieve el citado autor, la responsabilidad de los
directores o administradores es de caracter subjetivo (culpa, dolo, mal
desempeno, etc.), rechazandose la posibilidad de que se configure la
responsabilidad objetiva; diferenciandose radicalmente de la
responsabilidad que le incumbe al obligado solidario en las relaciones
laborales.-
Ya se ha sentado: ``En este inteligencia, rechazamos la configuracion de
una responsabilidad objetiva, en atencion a las directrices de los arts.
59 y 274 del estatuto societario, que asumen como factor de atribucion
la culpa o el dolo.'' (Ob. Cit., p. 162).-
Consecuentemente, no puede lisa y llanamente responsabilizarse
solidariamente a los directores societarios por las indemnizaciones
tarifadas del derecho del trabajo, que -como se sabe- no requieren
acreditacion de dano alguno, toda vez que en el regimen indemnizatorio
laboral el dano se presume. Por ejemplo, bien pudo el trabajador haber
accedido a un mejor puesto de trabajo al dia siguiente de producido el
despido; sin embargo, el empleador que lo despidio debe abonarle la
indemnizacion del art. 245 L.C.T., aunque el obrero, en tales
condiciones, no haya sufrido dano alguno. Ello responde a la naturaleza
contractual prevista en la L.C.T.-
Muy por el contrario, la responsabilidad que asigna la Ley de
Sociedades Comerciales a los directores de las mismas es la del derecho
comun (extracontractual), que nace ante la existencia de un ``dano''
atribuible a los directores o administradores por su actuar negligente o
culpable, previa acreditacion del nexo de causalidad correspondiente.-
Asi lo expone claramente el referido autor al remarcar que el alcance de
la reparacion varia segun sea de ambito contractual o extracontractual,
(frente a la sociedad y a los socios o frente a terceros). Con relacion
a la responsabilidad extracontractual, la primera afirmacion que debe
verse es que el acreedor o damnificado debe acreditar el dolo o la culpa
del autor, de acuerdo con el texto del art. 1.067,y ademas, la
reparacion comprendera las consecuencias mediatas e inmediatas del acto
ilicito, segun los arts. 903, 904 y 1.068 y 1.069 del Codigo Civil
(JUNYENT BAS, Ob. Cit., p. 99).-
Por ello, podria el actor pretender que los directores o
administradores de la sociedad empleadora respondan a titulo personal si
alegara y acreditara que el actuar de los mismos ha sido negligente,
doloso o culpable, y que le ha causado un dano verificable que guarda
relacion de causalidad con la actuacion ilegitima de aquellos, ya sea
por mal desempeno de sus funciones, por abuso de sus facultades o culpa
grave.-
De lo expuesto se colige que es necesario demostrar el dano; que la
responsabilidad no alcanza a otras gestiones que no correspondan a la
actuacion personal del directivo; que ha de juzgarse en concreto,
atendiendo a las especificas funciones asignadas personalmente por el
estatuto, reglamento o decision de la asamblea en el area de la empresa
propia de su incumbencia.-
Los administradores, directores o socios gerentes solo deben ser
condenados a indemnizar el dano por ellos causados, en la medida del
perjuicio sufrido por el tercero, invocado y acreditado segun las normas
de derecho comun, no respondiendo en ningun caso por indemnizaciones
tarifadas para cuya procedencia no se requiere acreditacion de dano
alguno (como las indemnizaciones de los arts. 232, 233 y 245 LCT), ni
por las multas o penalidades establecidas por el Estado a cargo del
``empleador'' en el marco de una politica impositiva, fiscal o
provisional, pues tal caracter de ``empleador'' corresponde a la
sociedad, como persona juridica distinta. (Leyes N? 24.013, 25.323 y
25.561).-
Tampoco debe responder por las indemnizaciones previstas en forma
tarifada y por imperio legal en los art. 80 y 132 bis de la LCT.; salvo
que acredite en el caso concreto -cosa que no se ha demostrado en el
``sub-lite''- que como consecuencia de estos incumplimientos sufrio un
dano concreto.-
Por ello, no basta con probar el acto ilicito laboral (falta de
registracion, o registracion deficiente o tardia) para pretender
atribuir responsabilidad a los socios, directores o administradores,
sino que es menester acreditar la existencia de un ``dano'', pues solo
este es el que se indemniza en los terminos del art. 274 L.S.C.-
``De este modo, surge con toda nitidez que el tribunal requiere, ademas
de la infraccion ``el perjuicio concreto'', respetando planamente el
concepto de dano, como perjuicio de apreciacion pecuniaria del Codigo
Civil'' (Ob. Cit. Pag. 104).-
El art. 274 de la Ley 19.550 no permite condenar al administrador,
director o socio, a pagar las indemnizaciones por despido,
(contractuales y tarifadas), sino que regula la responsabilidad
extracontractual de los mismos por el dano que causen por su dolo o
culpa, dano que debe ser invocado y acreditado, no bastando ni
correspondiendo, la simple extension de responsabilidad por las
indemnizaciones que deba pagar la sociedad en su caracter de empleadora,
atribuidas objetivamente en forma tarifada por el derecho laboral, y sin
necesidad de que se configure un dano cierto y actual.-
Por lo expuesto, adhiero a las inferencias a las que arriba mi colega
preopinante, Dr. Sanchez Marino, en el sentido de que el administrador
(codemandado) solo responde por los danos y perjuicios que su accionar
antijuridico ha ocasionado en el patrimonio del tercero (acreedor
laboral), y no por los demas rubros que componen la liquidacion de
condena, respecto de los cuales el actor no ha demostrado haber sufrido
un dano mesurable y cuantificable a la luz de la normativa civil. Asi
voto.-
Que, en consecuencia, se da por finalizado el presente Acuerdo, pasado
y firmado por ante mi, Secretaria autorizante, que doy fe.
SENTENCIA
N? 190 Corrientes, 20 de diciembre de 2.011
Por los fundamentos de que instruye el Acuerdo precedente, SE RESUELVE:
1?) RECHAZAR los recursos de nulidad interpuestos por las firmas
codemandadas a fs. a fs. 597/604 vta. y a fs. 616/621 vta. 2?) RECHAZAR
los recursos de apelacion impetrados por las codemandadas a fs.
597/604 vta. y a fs. 616/621 vta. 3?) RECEPTAR parcialmente el recurso
de apelacion interpuesto por la parte actora a fs. 544/548 vta.;
modificandose el Fallo N? 92 obrante a fs. 530/542 vta., en atencion a
los fundamentos y con los alcances vertidos en los Considerandos. 4?)
COSTAS en ambas instancias en el orden causado (art. 88, ley 3540). 5?)
INSERTESE copia al expediente, registrese y notifiquese. Fecho, vuelva a
origen.-
INCLUIDO EN EL LIBRO DE NOTIFICACIONES
EL DIA ................................. DE ................