0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas48 páginas

Apelación en caso Oliva vs. Las Brasas SRL

El documento detalla un fallo de la Cámara de Apelaciones en lo Laboral de Corrientes sobre el caso de Matías Emanuel Oliva contra Las Brasas S.R.L. y otras partes, donde se resuelve parcialmente a favor del actor, condenando a las demandadas a pagar una indemnización. Se rechazan los recursos de nulidad interpuestos por las codemandadas, argumentando que no se fundamentan adecuadamente. La sentencia también establece obligaciones accesorias para las demandadas y la imposición de costas al actor.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas48 páginas

Apelación en caso Oliva vs. Las Brasas SRL

El documento detalla un fallo de la Cámara de Apelaciones en lo Laboral de Corrientes sobre el caso de Matías Emanuel Oliva contra Las Brasas S.R.L. y otras partes, donde se resuelve parcialmente a favor del actor, condenando a las demandadas a pagar una indemnización. Se rechazan los recursos de nulidad interpuestos por las codemandadas, argumentando que no se fundamentan adecuadamente. La sentencia también establece obligaciones accesorias para las demandadas y la imposición de costas al actor.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Provincia de Corrientes

Poder Judicial

*.1C01MR.4916535.*

EXP 10499/7

"OLIVA MATIAS EMANUEL C/ LAS BRASAS S.R.L. Y/O COSIMI MIGUEL


ANGEL Y/O

Q.R.R. S/ INDEMNIZACION"

En la Ciudad de Corrientes, a los 20 dias del mes de diciembre de dos

mil once, encontrandose reunidos en la Sala de Acuerdos de la Excma.

Camara de Apelaciones en lo Laboral, el Senor Presidente la misma,

Doctor Gustavo S. Sanchez Marino, la Senora Vocal, Doctora Stella Maris

Macchi de Alonso, y la Senora Vocal Subrogante, Doctora Maria Herminia

Puig, asistidos del Secretario autorizante, toman en consideracion los

autos caratulados: ``OLIVA MATIAS EMANUEL C/ LAS BRASAS SRL Y/O


COSIMI

MIGUEL ANGEL Y/O Q.R.R. S/ IND.'', Expte. 10499/7, venido a este

Tribunal por el recurso de apelacion interpuesto por la parte actora a

fs. 544/548 vta.; por los recursos de apelacion y nulidad impetrado por

la codemandada -Las Espuelas S.R.L.- a fs. 597/604 vta. y los recursos


de apelacion y nulidad incoado por la codemandada -Las Brasas S.R.L.- a

fs. 616/621 vta. contra la Sentencia N? 92 del 25 de junio de 2.010

obrante a fs. 530/542 vta. Practicado el correspondiente sorteo a fin de

establecer el orden de votacion de los Senores Camaristas resulta el

siguiente: Doctores Gustavo S. Sanchez Marino, Stella Maris Macchi de

Alonso y Maria Herminia Puig, en ese orden (fs. 694). A continuacion, el

Senor Vocal, Doctor Gustavo S. Sanchez Marino, formula la siguiente:

RELACION DE LA CAUSA

En su pronunciamiento de fs. 530/542 vta. el senor juez ``a-quo''

resuelve: 1?) RECHAZAR el planteo de inconstitucionalidad del art. 4? de

la ley 25.561; por los fundamentos dados en el considerando XVIII). 2?)

RECHAZAR demanda promovida contra los Sres. MIGUEL ANGEL COSIMI e


IRMA

ELSA FERNANDEZ por las razones dadas en los considerandos anteriores.

Con costas a cargo del actor. 3?) HACER LUGAR parcialmente a la demanda

promovida por el Sr. MATIAS EMANUEL OLIVA condenando a firmas ``LAS

BRASAS SRL.'' y ``LAS ESPUELAS SRL'', en forma solidaria, a abonar al

primero, en el termino de diez (10) dias de quedar firme y ejecutoriada

la presente la suma de PESOS CATORCE MIL CUATROSCIENTOS SIETE


CON
TREINTA Y CUATRO CENTAVOS ($ 14.407,34), con mas los intereses en la

forma establecida en el Considerando XVII), mediante deposito por ante

el Banco de Corrientes S.A. -Casa Central- a la orden de este Juzgado y

como pertenecientes a la presente causa; con la imposicion de costas

estatuida en el Considerando XIX). 4?) ASIMISMO y como condenacion

accesoria, la firma ``LAS BRASAS S.R.L.'' debera hacer entrega del

correspondiente certificado de trabajo del art. 80 de la LC.T., conforme

da cuenta el presente decisorio, dentro de los diez (10) dias de quedar

firme y ejecutoriada la presente; bajo apercibimiento de aplicacion de

sanciones conminatorias (art. 666 bis del Cod. Civ.), consistentes en el

importe de $ 10 por cada dia de demora y a favor de la parte actora,

mientras no se de cumplimiento a lo ordenado. 5?) INTIMAR a los

profesionales intervinientes -a fin de regular los honorarios que les

corresponden por labor realizada en todas las etapas del juicio- en los

terminos del art. 9 de la Ley 5822, por el termino y bajo apercibimiento

de ley, debiendo acreditar las constancias respectivas. 6) REMITIR,

oportunamente, copia certificada de la presente a la A.F.I.P. a los

fines pertinentes. 7?) LIMITAR la responsabilidad de la condenada en

costas en la proporcion establecida por la Ley 24.432''.

A fs. 544/548 [Link] parte actora interpone recurso de apelacion; a fs.

597/604 vta. Y a fs. 616/621 vta. las firmas codemandadas, Las Espuelas

S.R.L. y Las Brasas SRL, interponen respectivamente recurso de

apelacion y nulidad contra el fallo citado, los que son concedidos a fs.

688. Corrido los pertinentes traslados son contestados a fs. 635/636, a


fs. 642/643, a fs. 655/656 y a fs.676/677. A fs. 695 se llama a ``autos

para sentencia''. La integracion se encuentra firme y consentida y la

causa en estado de resolucion.-

-----La Senora Vocal, Doctora Stella M. Macchi de Alonso, presta

conformidad a la precedente relacion de la causa.-

-----Seguidamente la Excma. Camara plantea las siguientes:

CUESTIONES

-----PRIMERA: Es nula la sentencia recurrida?

-----SEGUNDA: Debe ser confirmada, modificada o revocada?

-----A la primer cuestion, el Sr. Vocal, Dr. Gustavo S. Sanchez Marino,

dijo: A LA NULIDAD: El recurso fue interpuesto por las firmas


codemandadas, a fs. 597/604 vta. por ``Las Espuelas S.R.L.'' y a fs.

616/621 vta. por ``Las Brasas S.R.L.'' en forma conjunta con el de

apelacion. Sin embargo, de la lectura de los respectivos memoriales

surge que las recurrentes no fundan autonomamente la nulidad impetrada,

no correspondiendo a esta Alzada suplir la omision en que incurriera el

justiciable.-

Por tanto, siendo que los pretendidos vicios pueden ser

examinados por la apelacion, via que tambien ha sido incoada por las

recurrentes, no cabe sino resolver en el sentido indicado, por cuanto el

recurso de nulidad tiene caracter excepcional y debe ser interpretado

restrictivamente; sobre todo cuando -como en el caso- las mismas

expresan agravios tendientes a la revocatoria del fallo en crisis.-

Una reiterada jurisprudencia -que comparto- tiene establecido que


el

recurso de nulidad solo procede cuando la sentencia ha sido dictada sin

sujecion a los recaudos de tiempo, lugar y forma previstos en la ley,

quedando por lo tanto excluidos del ambito de este recurso los agravios

que hacen al fondo de la cuestion debatida que son materia de

apelacion.-

``Si no existe violacion de formas y solemnidades


inconvalidables,

omision en el procedimiento de formas esenciales, o irregularidades que

por expresa disposicion legal anule las actuaciones, y el vicio puede


ser cubierto por la materia propia de la apelacion, la nulidad no debe

ser decretada.'' (Ibanez Frocham, ``Tratado de los recursos'', p. 204,

Bs. As. 1969, N?102).-

Consecuentemente, no advirtiendose en el pronunciamiento en


crisis

vicios sustanciales de forma ni de procedimiento que autoricen su

descalificacion como acto jurisdiccional valido, soy de la opinion que

la nulidad impetrada debe ser -sin mas- desestimada. Asi voto.-

-----A la misma cuestion, la Senora Vocal, Doctora Stella M. Macchi de

Alonso, dijo: Que adhiere.-

-----A la segunda cuestion, el Sr. Vocal, Dr. Gustavo S. Sanchez Marino,

dijo: I) Que vienen estos autos a consideracion de la Alzada a raiz de

los recursos de apelacion impetrado por la parte actora a fs. 544/548

vta., a fs. 597/604 vta. por la firma codemandada, Las Espuelas S.R.L.,

y a fs. 616/621 vta. por ``Las Brasas S.R.L.''. Los mismos son

concedidos a fs. 688. A fs. 695 se llama a ``autos para sentencia''.-

Se queja el accionante del rechazo de la pretension de


condena solidaria a los socios gerentes de las firmas demandadas.

Remarca que el ``a-quo'' determino la falta de aplicacion al caso de lo

previsto en el art. 54 de la LSC pero omitio expresarse sobre la

aplicabilidad de los arts. 59 y 274 de dicha normativa las que fueron

expresamente peticionadas por su parte al demandar. Aduce que el dano

causado al actor surge de mantener la relacion laboral sin registrar en

fragante violacion al orden publico laboral y al sistema previsional

vigente. Destaca la realizacion de maniobras tendientes a la dispersion

patrimonial de la firma ``Las Brasas S.R.L'' al ceder el establecimiento

a ``Las Espuelas S.R.L''. Manifiesta que la Sra. Fernandez tenia pleno

conocimiento de esta situacion por encontrarse presente al momento de la

inspeccion realizada por la autoridad de aplicacion segun surge de la

planilla de relevamiento N? 00393328. Se queja del rechazo de la

indemnizacion prevista en el art. 80 de la LCT. Refiere que el plazo

previsto en el Dto. 146/01 no resulta operativo cuando la demandada

niega la existencia de la relacion laboral o sus verdaderas

caracteristicas y modalidades. Se agravia por el rechazo de la

indemnizacion prevista en el art. 8 de la ley 24.013; y solicita

subsidiariamente se condene a la accionada al pago de la indemnizacion

prevista en el art. 1? de la ley 25.323. Finalmente, disiente la

imposicion de costas a su parte por el rechazo de la demanda entablada

contra los Sres. Miguel Cosimi e Irma Fernandez. Hace reserva del caso

federal.-

A su turno, expresa agravios la firma codemandada ``Las


Espuelas S.R.L.''. Se queja de la extension de condena dispuesta en

origen en funcion de los arts. 225 y 228 de la LCT. Aduce que no existio

entre las firmas accionadas transferencia del fondo de comercio ni puede

considerarse que ``Las Espuelas SRL'' sea continuadora de la razon

social ``Las Brasas SRL''. Tilda a la sentencia atacada de arbitraria e

irrita. Alega que ``Las Espuelas SRL'' es una persona distinta a ``Las

Brasas SRL'', conformada por distintos socios, con otro domicilio legal

y que nunca gerencio los negocios de ``Las Brasas SRL''. Cita

jurisprudencia. Hace reserva del caso federal.-

Finalmente, a fs. 616/621 vta. expresa agravios la firma

``Las Brasas SRL''. Se queja de que se condene a su parte a la oblacion

de los rubros y conceptos laborales por una relacion laboral

inexistente. Refiere que no existio transferencia de fondo de comercio

entre las firmas demandadas ni puede considerarse que ``Las Espuelas

SRL'' sea continuadora de la razon social ``Las Brasas SRL''.Tilda al

pronunciamiento de irrito. Hace reserva del caso federal.-

II) Por estrictas cuestiones metodologicas y de buen

orden procesal, me avocare a tratar en primer termino los agravios

expresados por las codemandadas "Las Espuelas SRL'' y ``Las Brasas SRL''

en forma conjunta, teniendo en consideracion la similitud de los

mismos.-

Luego de un detenido analisis de los agravios sostenidos


y su cotejo con el fallo atacado llego a la conclusion de que las

pretensiones recursivas no pueden prosperar, segun las consideraciones

de hecho y de derecho que paso a exponer.-

En lo referente a la existencia de la relacion laboral,

la escueta fundamentacion que trasluce el recurso de apelacion en este

aspecto me releva de ahondar en mayores consideraciones al no cumplir

con las exigencias rituales del art. 265 del C.P.C.C. en cuanto se

requiere un estudio detenido del pronunciamiento que se impugna, no

siendo suficiente una mera discrepancia de criterio o la formulacion de

una serie de generalidades y vaguedades.-

``Si se atribuye a una sentencia un error de hecho habra

necesariamente que precisar en que consiste, y si se hace referencia a

un yerro en la valoracion de la prueba, debera indicarse como se ha

producido, y si se endilga a la resolucion apelada una falla en la

aplicacion del derecho, debe indicarse como se ha producido esa

violacion y cual es la forma en que corresponde aplicar.'' (conf.

Hitters Tecnica de los Recursos Ordinarios p.446).-

Siguiendo con el tratamiento de los agravios, el inferior

luego de evaluar el plexo probatorio recabado en el expediente y

teniendo en especial consideracion la incontestacion de la demanda por

parte de las firmas accionadas, concluyo acertadamente que ``Las

Espuelas SRL'' -en su caracter de continuadora de ``Las Brasas SRL''- es


solidariamente responsable, atento a que medio entre ellas un cambio de

firma mediante la suscripcion de un contrato de gerenciamiento y/o

management -lo que fuera expresamente reconocido por la socia gerente de

``Las Espuelas SRL''- en virtud del cual se convino que el ejercicio de

los negocios sociales sean administrados por cuenta y orden de ``Las

Brasas SRL''.-

A tales efectos, corresponde precisar que por cambio de

firma se entiende el traspaso de la misma en su caracter de entidad,

como un todo economico, a otra persona fisica o juridica. Ante esta

posibilidad la ley establece que la transferencia del establecimiento,

por cualquier titulo, hace pasar al adquirente o sucesor todas las

obligaciones emergentes del contrato de trabajo que tuviera el

transmisor al tiempo de la transferencia, aun las que tienen su origen

en esa transmision. De esta forma se asegura la continuacion del

contrato con el sucesor del empleador original, respetandose la

antigueedad del trabajador y los derechos de este derivados de esa

antigueedad, cumpliendose asi con el principio de conservacion del

contrato. Cabe comprender dentro de esta nocion amplia de transferencia,

la venta, la cesion, la donacion, la transferencia mercantil de un fondo

de comercio, el arrendamiento o la cesion transitoria del

establecimiento e inclusive el usufructuario o tenedor a titulo

precario.-

En ese marco factico y juridico, el contrato de gerenciamiento


suscripto entre las firmas demandadas, aunque resulte de un negocio real

y amparado en disposiciones legales denota la intencion de las mismas de

eludir deliberadamente obligaciones impuestas por la ley de contrato de

trabajo; situacion que la propia ley busca evitar en materia de

transferencia del establecimiento (arts. 225 y 228, ley de contrato de

trabajo), lo que obliga a las empresas codemandadas a responder

solidariamente respecto de la totalidad de las obligaciones nacidas con

anterioridad a la cesion, en los terminos de los arts. 699 y 705 del

Cod. Civil.-

Sentado ello, cabe senalar tambien que no resulta idoneo

para controvertir lo decidido en la anterior instancia, el argumento que

ensaya la quejosa en el sentido de que atenta contra la hipotesis de

transferencia comercial el hecho de que las empresas demandadas tengan

domicilios distintos. Ello en atencion a que para la normativa de los

arts. 225 y siguientes -que aluden a la transferencia del

establecimiento- no es indispensable que la transmision comprenda una

empresa completa, pues basta con que alcance a uno (o varios) de los

establecimientos que la integran (cfr. Hector C. Guisado, en su

colaboracion en la obra dirigida por el Dr. Vazquez Vialard "Ley de

Contrato de Trabajo - comentada y anotada" T. III, pag. 219, Rubinzal

Culzoni Editores, Bs. As. 2004).

En suma, corresponde -tal como lo senala el sentenciante

de grado- proyectar lo dispuesto por el art. 225 de la L.C.T. respecto


de las obligaciones laborales.-

No puede tener andamiento la tacha de arbitrariedad que

se imputa al fallo en crisis, dado que el mismo resulta inmune a tal

descalificacion.-

Al decir de la Corte Suprema de Justicia de la Nacion, la tacha

de arbitrariedad no procede por meras discrepancias acerca de la

apreciacion de la prueba producida o de la inteligencia atribuida a

preceptos de derecho comun, asi se estimen esas discrepancias legitimas

o fundadas. Esa tacha atiende solo a supuestos de omisiones de gravedad

extrema en que, a causa de ellas, las sentencias queden descalificadas

como actos judiciales. (Fallo: 244:284).-

La arbitrariedad consiste en el desacierto grave o extremo en

que incurre la sentencia judicial en orden a los aspectos facticos o

razonamientos juridicos que determinan que la ``ratio decidendi'' de la

misma sea violatoria de un derecho o garantia constitucional.-

En esa direccion se ha expuesto: ``Las circunstancias de que la

sentencia haya hecho merito a una prueba que el apelante reputa

inexistente, no justifica la impugnacion por arbitrariedad, si respecto

del punto cuestionado aquella se funda en otras razones, que con

prescindencia de su acierto o error bastan para sustentarla.'' (Fallo:

259:391 con cita de 254:186 y 296). Tal criterio es compartido por


nuestro Superior Tribunal desde antiguo (Sent. N? 26/00, Sent. N? 01/01,

entre otros)''.-

Tampoco tiene cabida la pretendida declaracion de "cosa

juzgada irrita", toda vez que no se dan en la especie los presupuestos

requeridos, esto es, pronunciamiento firme y definitivo.-

A mayor abundamiento, es dable recordar que cosa juzgada

puede definirse como "...la inmutabilidad o irrevocabilidad que

adquieren los efectos de la sentencia definitiva cuando contra ella no

procede ningun recurso (ordinario o extraordinario) susceptible de

modificarla, o ha sido consentida por las partes...", sin que pueda

calificarselo como un efecto de la resolucion sino de "...una cualidad

que la ley le agrega a aquella a fin de acrecentar su estabilidad, y que

tiene la misma validez con respecto a todos los efectos que puede

producir (declarativo, ejecutivo, determinativo)..." (Lino E. Palacio,

"Derecho Procesal Civil", T. V, Editorial Abeledo Perrot, p. 498/9).

Sin embargo, en ciertas ocasiones, dicha firmeza debe

ceder "...ante la necesidad de que triunfe la verdad..."; en tanto

"...la cosa juzgada no es de razon natural..." sino que esta aconseja

"...lo contrario: que el escrupulo de verdad sea mas fuerte que el

escrupulo de certeza; y que siempre, en presencia de una nueva prueba o

de un nuevo hecho fundamental antes desconocido, pudiera recorrerse de

nuevo el camino andado para restablecer el imperio de la justicia..."


(Eduardo J. Couture, "Fundamentos del Derecho Procesal Civil", Editorial

Depalma, p. 406/7).

Para que sea admisible una accion de revision de

sentencia en lo que se conoce como "cosa juzgada irrita o fraudulenta",

los motivos invocados por quien la intenta deben constituir un verdadero

``novum'', es decir, debe tratarse de hechos no originados o no

advertidos antes de que el fallo quede firme''.-

Se entiende por pronunciamiento firme, aquel

insusceptible de actividad recursiva alguna, lo que no se da en la

especie, dado que precisamente las apelantes invocan en los escritos en

los que expresan agravios esta circunstancia, lo que conduce

indefectiblemente a sus rechazos.-

III) Pasando al tratamiento del recurso intentado por la

parte actora, adelanto mi posicion por su procedencia parcial en base a

las consideraciones de hecho y derecho que paso a exponer.-

El juez de grado fundo el rechazo de la responsabilidad

que le compete a los socios gerentes de las firmas demandadas con un

unico argumento, esto es, la improcedencia en el ``sub-lite'' de los

presupuestos exigidos por el art. 54 de la LSC. Sin embargo de la

lectura del escrito de demanda y de su ampliacion (fs. 5/11 y fs. 21 y

vta) se colige que el actor dedujo la accion contra la sociedad


empleadora ``Las Brasas SRL'' y su socio gerente, Miguel Angel Cosimi, y

contra la firma ``Las Espuelas SRL'' y su socia gerente, Irma E.

Fernandez -en su caracter de continuadora- en funcion de los arts. 54

ultimo parrafo, 59 y 274 de la LSC; fundando su pretension en la

clandestinidad laboral y en la concrecion de maniobras dirigidas a

incumplir obligaciones contractuales.-

Es decir, el accionante pretende hacer extensiva la

responsabilidad societaria a los socios gerentes de las firmas

demandadas mediante dos vias. Por un lado, pretende el descorrimiento

del velo societario con fundamento en el art. 54, tercer parrafo, de la

ley 19.550; lo que en la especie resulta improcedente ya que no se ha

demostrado que la sociedad haya sido un mero recurso para violar la ley,

el orden publico o la buena fe, o para frustrar los derechos de

terceros, tal como lo sentara el sentenciante de grado en sus solidos

fundamentos, los que comparto en su totalidad y a los que me remito

``brevitatis causae''.-

Descartada la aplicacion del art. 54 de la L.S .C., cabe centrar

el analisis en el desempeno de los codemandados a la luz de lo normado

por el art. 59 y 274 de la 19.550 dado que del escrito postultorio

-contrariamente a lo sentado por el sentenciante- emerge un planteo

concreto enderezado en tal sentido.-

Sabido es que la sociedad constituye una persona juridica


distinta a la de sus miembros, sujeto de derechos y obligaciones, y

centro de imputacion de responsabilidades propias. Frente a ello, los

supuestos de atribucion de responsabilidad a sus socios, directores o

administradores, estan regulados de manera especifica, exigiendose la

concurrencia de determinados recaudos que cada norma preve para su

configuracion, y que son de aplicacion restrictiva.-

El art. 274 de la L.S.C. atribuye a los directores de la

sociedad responsabilidad ilimitada y solidaria hacia ``la sociedad, los

accionistas y terceros'', por el mal desempeno de su cargo y por

cualquier otro dano producido por dolo, abuso de facultades o culpa

grave.-

La posicion que asume el actor frente a los

administradores de la sociedad demandada es, sin lugar a dudas, la de un

``tercero''; resultando fundamental para que nazca la responsabilidad la

existencia de un ``dano'' acreditado en la causa.

Al respecto dice la doctrina: `El perfil de la

responsabilidad societaria. De la evaluacion que se realice de los

elementos de la obligacion de resarcir en el ambito societario surgiran

las caracteristicas particulares de este regimen de responsabilidad con

el objeto de estudiar si la normativa societaria responde al doble

tratamiento que trae el Codigo Civil cuando distingue entre la

responsabilidad contractual y extracontractual, segun sea la causa


fuente de la obligacion. En efecto, la teoria general parte del precepto

liminar del art. 499 C.C. que expresamente dice: `No hay obligacion sin

causa, es decir, sin que sea derivada de uno de los hechos o de uno de

los actos licitos o ilicitos de las relaciones juridicas'. De esta

forma, cuando la causa fuente de la obligacion incumplida es el acto

juridico, art. 944 C.C., rige el sistema de la responsabilidad

contractual. Esta expresion debe entenderse en sentido amplio, ya que

comprende tanto la responsabilidad emergente del incumplimiento de los

contratos como de otros actos juridicos, por ejemplo titulos valores,

etcetera. Cuando la causa fuente de la obligacion incumplida es el acto

ilicito, arts. 898, 1066 y concs. C.C., violatorio de la obligacion

general de no danar, sea esta el precepto basilar del art. 1109, o

especifica, art. 1112, rige el sistema de la responsabilidad

extracontractual o aquiliana. Como corolario de lo dicho, en el ambito

societario se ha sostenido que la responsabilidad de los administradores

es de naturaleza contractual frente a la sociedad y que es

extracontractual frente a terceros (Camara Nacional Comercial en pleno,

28/8/78, in re `Puente Alejandro c/Rocha Ramon', E.D. 13-864)'.

Francisco Junyent Bas, `Responsabilidad civil de los administradores

societarios', Ed. Advocatus, 1998, pag. 27. El Presidente de la CSJN,

Dr. Ricardo Lorenzetti dejo sentado criterio analogo: `Respecto de los

arts. 59 y 274, ley 19.550, cabe senalar que la responsabilidad de los

administradores, representantes y directores hacia terceros (como los

trabajadores) es la del Derecho Comun, que obliga a indemnizar el dano,

la cual es diferente a la del obligado solidario en las obligaciones


laborales.

La existencia y prueba del dano es presupuesto

fundamental a la hora de aplicar la normativa que nos ocupa, dado que al

no contar la Ley de Sociedades con una regulacion especifica, deben

aplicarse los preceptos civiles sobre dano, relacion de causalidad,

limites del resarcimiento, etc.-

En consecuencia, resulta imprescindible

acreditar la concurrencia de los presupuestos generales del deber de

reparar. Ello asi por cuanto la solidaridad no se presume (art. 701 del

Codigo Civil) y debe ser juzgada en forma restrictiva. Por lo tanto, es

necesario demostrar el dano, que ha mediado mal desempeno, violacion a

la ley, estatuto o reglamento, dolo, abuso de facultades o culpa grave'

(CSJN, 29-5-07, en causa `Daverede, Ana Maria c/Mediconex SA y otros',

voto en disidencia del Dr. Lorenzetti, citado en Revista de Derecho

Laboral 2.007-2, Actualidad. Vazquez Vialard Antonio y Rubio Valentin,

Ed. Rubinzal y Culzoni, pag. 182).-

No me queda duda, entonces, de que la responsabilidad del

administrador que aqui se discute es de indole extracontractual o

aquiliana, encontrando su fuente en la obligacion legal generica de no

danar, toda vez que entre este y el trabajador no existio vinculo

contractual alguno, el que si se ha demostrado existia trabado entre la

persona juridica societaria y el demandante. En este orden de ideas,


queda claro que, para tener por configurada la responsabilidad emergente

del caso en examen, deben tenerse por alegados y probados los extremos

de ley.

Ha dicho la doctrina al respecto: `Ahora bien, el

regimen de responsabilidad previsto por el art. 274 de la ley 19.550

-cuyas reglas son aplicables tanto a la accion social como a la accion

individual de responsabilidad -no implica convertir a los miembros del

directorio en responsables solidarios con la sociedad por todas las

obligaciones contraidas por su representante legal en nombre de ella,

sino solo imponerles esa responsabilidad cuando se presentan los

supuestos previstos por los arts. 59 y 274 de la ley 19.550, esto es,

cuando hubieren actuado sin la lealtad y diligencia prevista por la

primera de dichas normas y cuando su actuacion hubiera producido danos a

la sociedad, sus accionistas o terceros, al haber mediado dolo, abuso de

facultades o culpa grave. De manera tal que solo acreditandose los

presupuestos previstos por el art. 274 de la ley 19.550 puede el tercero

-en el caso el trabajador- acumular, a la accion promovida contra la

sociedad, la demanda de responsabilidad prevista por el art. 279 del

referido ordenamiento legal, pues de lo contrario esta accion debera ser

rechazada (CNTrab, Sala VI, 29/10/01, `Denuble Roberto y otros c/La

Hidrofila Argentina SA y otros s/despido', donde se resolvio que el art.

274 de la ley 19.550 no establece responsabilidad exclusiva del

presidente del directorio ni la conjunta y generica de los directores,

sino que unicamente responsabiliza de manera ilimitada y solidaria a


quienes resulten responsables de los actos senalados por dicha norma,

hecho este que debera probarse en cada caso por quien invoque dicha

responsabilidad'. (Ricardo Augusto Nissen, `Ley de sociedades

comerciales', Ed. Astrea, Tomo 3, Pag. 314).-

Ello sentado, teniendo en cuenta que nos encontramos ante una

relacion laboral no registrada, que los codemandados en su calidad de

administradores no podian desconocer tal circunstancia, que no constando

que hayan tomado alguna actitud tendiente a hacer cesar tal estado de

clandestinidad, que ello irrogo al dependiente un perjuicio concreto al

no haberse efectivizado las remuneraciones conforme a derecho, no caben

dudas de la responsabilidad que les incumbe a titulo personal por las

diferencias de haberes, sumas de caracter alimentario que no fueron

percibidas en tiempo y forma. Tal conducta resulta, como he dicho,

factor de atribucion suficiente para hacer pasible al administrador del

deber de reparar tal dano causado, debiendo hacerse lugar al recurso en

este aspecto, condenando solidariamente a los socios gerentes demandados

al pago de los rubros arriba enunciados.-

No corresponde, empero, hacerse extensiva la responsabilidad por el

pago de las multas de ley que encuentran su causa en la falta o

deficiencia de registracion. (Sent. N? 104/10, ``RODRIGUEZ, GLADYS

ISABEL C/FOR MAN CLASSIC S.R.L. Y OTRO S/ INDEMNIZACION'',


EXPTE. N?

7525/7). Dichas multas son debidas por la empleadora, segun el texto

legal, resultando que era la sociedad demandada la que encarnaba tal


caracter en la relacion laboral que se tiene por cierta. Repasando los

textos legales vemos que en la ley N? 24.013 se alude a la conducta del

`empleador' que ha registrado correctamente al trabajador (art. 7?) y en

los articulos siguientes 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 15 se menta al

`empleador' que no registrare, o lo hiciere deficientemente al

trabajador, estableciendo las indemnizaciones por tales incumplimientos

y sus requisitos. Luego, en la ley N? 25.323 se menciona la obligacion

de `los empleadores' (art. 1?) y `el empleador' (art. 2?). Tambien la

ley N? 25.345, que ordeno el texto actual del art. 80 de la L.C.T.,

establece las obligaciones del `empleador' respecto del ingreso de

fondos de seguridad social y sindicales y las de entregar constancia de

trabajo, asi como certificado de trabajo al momento de la extincion,

fijando la indemnizacion en caso de incumplimiento. Tambien en el art.

4? de la ley N? 25.972 se obliga a `los empleadores' a abonar el

porcentaje adicional sobre la indemnizacion por despido del art. 245 de

la L.C.T. ante la ememergencia contemplada por ley N? 25.561. De los

textos legales mencionados se desprende que las indemnizaciones y multas

que de ellos dimanan encuentran su causa en la conducta omisiva o

reticente del `empleador', esto es, la parte empresaria que configura el

vinculo laboral y resulta por tanto sujeto pasivo de tales obligaciones

contractuales, no pudiendo predicarse ante la claridad de los mismos,

que la extension de tales obligaciones tenga otra indole que la

contractual.-

Por lo expuesto, los codemandados solo deben responder


por los danos y perjuicios que su accionar antijuridico ha ocasionado en

el patrimonio del tercero (acreedor laboral), es decir, por las

diferencias de haberes y no por los demas rubros que componen la

liquidacion de condena, respecto de los cuales el actor no ha demostrado

haber sufrido un dano mesurable y cuantificable a la luz de la normativa

civil. De esta forma se logra una adecuacion del resarcimiento al dano

efectivamente causado, con un factor de atribucion concreto, respetando

la debida relacion de causalidad entre el hecho generador y el perjuicio

ocasionado.-

Capitulo aparte, merece el tratamiento del agravio

relativo a la multa del art. 80 de la L.C.T. La citada norma en

concordancia con el Dto Reglamentario 146/01 imponen al trabajador el

deber de intimar al empleador transcurridos 30 dias a contar desde el

cese de la relacion laboral. No obstante, dicho plazo resulta

innecesario en los supuestos -como el de autos- la empleadora ha negado

la existencia del vinculo juridico, y toda vez que resulta evidente que

no cumplira con la entrega de la documentacion que por dicha norma esta

obligada a otorgar.-

Consecuentemente, en estos casos no luce razonable

exigir la intimacion prevista por el dec. 146/01 para constituir en mora

al empleador, ya que la aludida negativa del contrato de trabajo revela

su postura adversa al reclamo de entrega de certificaciones laborales.-


Ha dicho la jurisprudencia respecto del plazo

reglamentario que emana del Dec. 146/01: ``si la demandada desconocio la

indole laboral del vinculo y en consecuencia, el derecho a la entrega de

la documentacion pretendida, sus manifestaciones hacian innecesaria la

espera del plazo de gracia que a favor de la empleadora establece la

norma reglamentaria para tornar viable el requerimiento que alude el

art. 80 LCT, como recaudo formal para la procedencia de la multa alli

establecida. Cuando se desconoce el derecho de obtener las

certificaciones previstas en el art. 80 LCT, no corresponde exigir que

el trabajador aguarde los 30 dias establecidos en la norma

reglamentaria, para formular eficazmente el requerimiento al que se

sujeta la procedencia de la sancion alli dispuesta. (CNAT , sala

2?,29/6/2005 `` Martinez de Campos, Isabel c/ Publirevistas S.A. y

otro). `` ...habiendo la actora intimado la dacion de los certificados

de trabajo y negado la empleadora el vinculo de subordinacion laboral,

no es imprescindible que aguarde los 30 dias previstos por el Dto.

146/01 para reiterar el reclamo, dado que la principal ha evidenciado

que no va a dar cumplimiento con lo dispuesto por la ley ``( CNAT, sala

10?, 24/11/2004, ``Bessio, Julia c/ Telecom Argentina S.A.). ``El art. 3

del decreto 146/01, reglamentario del art. 80 LCT reformado por la ley

25345, establece un plazo de 30 dias corridos desde la extincion del

vinculo laboral a fin de que el empleador pueda, sin dificultad, dar

cumplimiento a la obligacion a su cargo relativa a la confeccion y

entrega de los certificados del art. 80 LCT. Como consecuencia de esa

prerrogativa que la reglamentacion le confiere al empleador, el


trabajador debera aguardar dicho lapso para quedar habilitado a reclamar

la entrega de los certificados en cuestion. Pero si el empleador nego la

relacion laboral, es claro que no cumplira con obligacion alguna

derivada de la ley de contrato de trabajo, por lo que en estos casos el

mecanismo descripto no se justifica y la intimacion cursada por el

trabajador antes de los treinta dias de espera para que le entreguen los

certificados de trabajo resulta suficiente para la procedencia

establecida por el ultimo parrafo del art. 80 LCT.'' CNAT Sala III Expte

n? 11779/04 sent. 87908 30/6/06 ``Gagliardi, Luis c/ Soc. Espanola de

Beneficencia s/ despido'' (E.- P.-) Identico criterio adopto esta Alzada

en Sentencia N? 110/06; 179/08 en ``SAUCEDO MIGUEL ANGEL C/


MUTUAL DEL

PERSONAL DE AGUA Y ENERGIA S/ IND., ETC.'' Expte. N? 9942; Idem en

Sentencia N? 277/08 en: ``BENDER GISELA C/ LAMPERTTI S.R.L. Y /OTRO


S/

IND., etc.'', Expte. N? 10966 y en Sentencia N? 80/11 en causa: "SOTO

NATI DE JESUS C/ PEREZ BRISCO GERONIMO ROBERTO, CABANA


CAFE Y/O Q.R.R.

S/ IND. LABORAL", EXPTE. N? 7316/7. -

Consecuentemente, del analisis de las comunicaciones

postales intercambiadas entre las partes, surge que la demandada nego la

relacion laboral -la que ha sido probada en autos. Consecuentemente, las

manifestaciones vertidas por la accionada hacian innecesaria una nueva

intimacion por parte del trabajador, luego de transcurrido los 30 dias

contemplados en el decreto reglamentario.-


El Excmo. Superior Tribunal de Justicia de la Provincia,

en Sentencia N? 20/11, en los autos caratulados ``ZACARIAS DE SANCHEZ

ROXANA GRISELDA C- LA CASA DE LAS CAMPERAS Y OTRO Y/O


Q.R.R.'', se

pronuncio diciendo ``resulta un verdadero exceso ritual manifiesto

desestimar la indemnizacion prevista en el art. 80 de la L.C.T.

invocando falta de intimacion de la actora en los terminos del Decreto

146/01, habida cuenta -reitero- que la demandada nego expresamente la

existencia del contrato de trabajo''.

En este contexto, corresponde receptar el agravio vertido por la

actora y en consecuencia hacer lugar a la multa prevista en el art. 80

de la L.C.T. debiendo incorporarse al monto de condena la suma fijada a

fs. 3.-

En otro orden de cosas, se disconforma con el rechazo de

la multa prevista en el arts. 8? de la ley 24.013; resultando

infructuosa la queja relativa al plazo requerido por el art. 11 de la

LNE modificado por la Ley 25.345, esto es, la remision de la copia de la

intimacion cursada al empleador a la AFIP en un plazo no mayor de las

24 horas.

Cabe tener presente que a partir de la entrada de vigencia de la ley

25.345 el trabajador, o la asociacion sindical que lo represente, no

solo deberan cursar la intimacion del inc. a) sino, ademas, remitir


copia de ella a la AFIP, lo que debe efectivizarse no mas alla de 24

horas despues de practicada la intimacion. (JULIO GRISOLIA - JOSE

SUDERA. Leyes de Trabajo Comentadas, pag. 285).

Consecuentemente, despues de la reforma se establecio un

requisito formal para que el trabajador adquiera el derecho a percibir

las multas contempladas, requiriendo una participacion activa del

trabajador en el proceso regularizador, colocando una carga en cabeza de

este ultimo, la que tambien puede ser cumplida por la ``asociacion

sindical que lo represente.

Como se ve, el legislador ha colocado un limite temporal

preciso, que no puede ser extendido por el interprete con arreglo a

consideraciones de caracter subjetivo. En esa inteligencia, se ha

resuelto que no proceden las indemnizaciones de los arts. 8?, 9? y 10 de

la ley 24.013 si el trabajador no envio en tiempo oportuno (es decir,

dentro de las 24 horas habiles siguientes a la intimacion) la citada

comunicacion a la AFIP (CNAT, Sala VII, 11/11/05, "Cangueiro, Adrian R.

c. All Seasons S.R.L."; id., Sala III, 27/12/02, "Arriola, Elias H. c.

Kaltakian, Alberto M. y otros"; T. Trab. N? 5 de San Isidro, 20/12/04,

"Gonzalez, Raul A. c. Supermercados San Nicolas S.R.L."). Cabe

desestimar la pretension tendiente a obtener el cobro de las

indemnizaciones previstas en los arts. 9? y 10 de la ley 24.013 (DT,

1991-B, 2333) si el actor ha omitido remitir oportunamente a la

Administracion Federal de Ingresos Publicos copia de la intimacion


cursada al empleador a fin de que proceda a su inscripcion, en tanto el

art. 11 inc. b de la mentada ley establece que el trabajador debe cursar

dicha comunicacion a la A.F.I.P dentro del plazo de 24 horas desde la

remision del telegrama de intimacion. (Camara Nacional de Apelaciones

del Trabajo, sala V, 21/09/2004 en ``Merlo, Veronica B. c. Telecom

Internet S.A. y otros'' - LA LEY 24/01/2005, 3- DT 2005(febrero), 168-

AR/JUR/3465/2004).-

En ese marco, resulta acertado el decisorio atacado al

evidenciarse que la copia a la AFIP fue remitida en exceso del plazo

dispuesto por la modificacion introducida por la ley antievasion.-

Tampoco corre mejor suerte la pretension de que se

recepte el art. 1 de la Ley 25.323 por tratarse de un rubro que no

integro la litis, y es sabido que toda sentencia debe amoldarse a los

planteos formulados por las partes.

La sujecion de marras se denomina congruencia y cabe definirla

como la conformidad que debe mediar entre la sentencia y la pretension o

pretensiones que constituyen el objeto del proceso. (PEYRANO, ``El

proceso civil'', p. 64; Morello-Sosa-Berizonce, Codigos Procesales, T.

I., p. 116-117 y 574).

El mentado principio constituye una manifestacion del principio

dispositivo en sentido material, dado que si el juez no respeta esa


conformidad que debe existir entre su fallo, por un lado, y las

pretensiones y oposiciones a las mismas, por el otro, estaria

incursionando de esta manera en un campo que el ordenamiento juridico ha

reservado exclusivamente a la voluntad de los participantes, cual es el

de la disposicion de los derechos materiales o de fondo.

Ello encuentra consagracion normativa en el art. 163, inc. 6, del

C.P.C.C., de aplicacion supletoria por remision del art. 109 de la ley

3.540 al establecer que la sentencia debera contener la decision expresa

positiva y precisa, de conformidad con las pretensiones deducidas en el

proceso.``El Juez no puede pronunciarse sobre cosas no pedidas por las

partes o no planteadas por estas en los escritos de demanda y

contestacion.'' (J.A., t.34, pag. 911).

Es que en el proceso, el planteo y delimitacion de la litis, es

una cuestion reservada a las partes. La sentencia reconoce como causa

esas cuestiones (Guasp, ``Derecho Procesal Civil'', Madrid 1956 pag.

555). En consecuencia, el objeto del proceso es la pretension ejercitada

por el actor mediante su demanda; la oposicion del demandado a la

pretension no modifica el objeto procesal, aunque contribuye a

circunscribir el ambito que comprende el ``thema decidendum''. (PALACIO,

``Derecho Procesal Civil'', T. I, p. 476). (Conf. Sent. N? 130/11:

``REVIDATTI, EDUARDO JAVIER C/HSBC NEW YORK LIFE SEGUROS


DE VIDA

(ARGENTINA) S.A. Y/U OTROS Y/O Q.R.R. S/IND.'', EXPTE. N? 9377/7).-


A lo que se agrega, que aquellas cuestiones que no fueron
propuestas

al juez de grado no puede ser materia de apelacion, puesto que esta

presupone la previa consideracion por el magistrado de los hechos

sometidos a su decision. (Conf. Art. 227 del C.P.C. y C. conf. Cam. Nac.

Civ., sala G, mayo 26/1981 E.D. v 96, pag. 206; idem Sala ``E'' nov.

20/981 L.L. 1982-A p. 550). En el mismo sentido se ha precisado ``Las

cuestiones no sometidas al juez de primera instancia impiden su

consideracion por la Alzada (art. 227 del C.P.C. y C. Cam. Nac. Civ.

sala G nov. 19981 L.L. 1982-443); estando tambien en ello conteste la

doctrina (conf. Podetti Tratado de los recursos p. 151, Alsina Trat. T.

11 p. 693; Hitters J.C. en su obra ``Tecnica de los recursos

ordinarios'' p. 403).-

En lo atinente a la queja que gira en torno a las costas

generadas por el rechazo de la demanda impetrada contra los Sres. Miguel

Cosimi e Irma Fernandez, teniendo en cuenta el progreso parcial de la

misma, aparece mas justo y equitativo distribuirlas en el orden causado

(art. 88, ley 3540); al igual que los gastos generados en esta instancia

teniendo en cuenta los planteos de partes y forma en que se resuelven

los mismos (art. 88, ley N? 3.540).-

No cabe avanzar en otras consideraciones que se muestran

inconducentes para hacer variar el resultado de la queja. Ha dicho esta

Camara, en criterio que comparto: ``La ley no obliga al juez a seguir a


los litigantes en todas sus argumentaciones, ni de refutar estas una por

una, pues tiene amplia facultades para ordenar el estudio de los hechos

y de las distintas cuestiones planteadas en forma metodica, asignandole

el valor que corresponda a las que realmente lo tengan, prescindiendo de

las que no influyan para formar conviccion o no sirvan a los fines de la

justa solucion del pleito.'' (conf. CNCIV, Sala D, 20/12/67, E.D. t 23

pag. 485). Asi voto.-

-----A la segunda cuestion, la Senora Vocal Doctora Stella M. Macchi

de Alonso dijo: A LA APELACION: Que adhiero al voto del Sr. Vocal

preopinante con excepcion de lo resuelto en cuanto a la extension de

responsabilidad de los socios administradores o gerentes unicamente por

las diferencias de haberes.-

Es dable recordar que segun las disposiciones de la Ley

de Sociedades Comerciales (arts. 59 y 274), los administradores y

directores, deben obrar con la lealtad y diligencia de un buen hombre de

negocios el que constituye un estandar juridico a los fines de la

aplicacion judicial. El incumplimiento de ese deber los hace responder

ilimitada y solidariamente hacia la sociedad, los accionistas y los

terceros (trabajadores) por mal desempeno de su cargo, asi como por

violacion de la ley, el estatuto o reglamento, y por cualquier otro dano

producido por dolo, abuso de facultades o culpa grave (arts. 59, 274 y
157, ley 19.550). Ello se justifica en razon de que los mismos tienen a

su cargo la gestion de los negocios, y a traves de ellos se expresa la

voluntad social. Elementales razones de buena fe le confieren amplio

respaldo a las citadas normas. Por tanto, si en la gestion del negocio

incurren -por lo menos- en culpa grave, deben responder entre otros,

ante el tercero (en el caso, el trabajador) que, como consecuencia del

incumplimiento, sufre un dano.-

Esa obligacion se genera respecto de las situaciones que,

con cierta frecuencia, se plantean a raiz de la relacion laboral. Entre

ellas cabe citar la falta de pago en termino (cuando existen fondos

disponibles para ello), pago en negro, no inscripcion de la relacion en

los respectivos registros, registracion defectuosa. En estos casos, la

responsabilidad directa que le cabe a la sociedad como empleadora se

extiende al administrador que, por lo menos, por razones de negligencia,

ha dado motivos a la comision del ilicito.-

En lo concerniente a la cuestion probatoria,

evidentemente estamos ante una prueba vicaria, puesto que si el

funcionario no prueba su oposicion oportuna por escrito debe ser

responsabilizado. Mas esto no constituye una prueba indiciaria, puesto

que siguiendo la mas moderna doctrina procesal se trataria de una

hipotesis de prueba dinamica: el que esta en mejores condiciones de

probar si medio acuerdo o no con la decision que se ejecuto es el

funcionario. En cambio, en cabeza del trabajador estariamos ante una


prueba leonina. Esta fue la hipotesis del citado caso ``Duquelsy''.

(``Responsabilidad Ilimitada y solidaria de directores y socios de

sociedades comerciales'', DIANA REGINA CANAL, Ed. Quorum, p. 64 y ss).-

En ese marco, cuando una sociedad realiza actos

simulatorios ilicitos tendientes a encubrir un contrato de trabajo,

resulta pertinente extender la responsabilidad patrimonial de la entidad

a los directores por via de lo dispuesto en el articulo 274 de la

L.S.C.; pero no porque deba caer el velo societario sino porque estos

organizaron maniobras que no solo estaban dirigidas a incumplir

obligaciones contractuales sino, ademas, a causar lesiones en el

patrimonio del trabajador y en sus derechos previsionales, a

defraudarlos personalmente y a defraudar el sistema de seguridad social.

La ley de sociedades comerciales preve la responsabilidad directa y

personal de los directores o gerentes, cuando tienen relacion directa

con ciertos ilicitos que van mas alla del incumplimiento de obligaciones

legales o contractuales para cuya concrecion se aprovecha la estructura

societaria.-

La jurisprudencia tiene dicho: ``Quien reviste la doble

calidad de socio y administrador de la sociedad empleadora puede ser

responsabilizado por esta ultima calidad -administrador- ante la falta

de registro de una relacion laboral, sin tener que recurrir al recurso

tecnico de la inoponibilidad de la personalidad juridica que lo alcanza

en virtud del caracter de socio - art. 54, parr. 3?, ley 19.550 - , ya
que con dicho sustento normativo se persigue igual proposito que el

logrado por aplicacion de las normas que consagran la responsabilidad de

los directores - arts. 59 y 274, ordenamiento citado - '' (Camara

Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala X- 08/08/2005- Mittelman,

Patricia M. c. Lurjohann, Federico E. y otros- La Ley Online).-

``Acreditada la deficiente registracion de parte de la

remuneracion del trabajador, el gerente de la sociedad empleadora debe

responder en forma solidaria por dicho incumplimiento, pues en su

calidad de administrador no podia ignorar, sin negligencia grave, que la

ilicitud perpetrada era apta para producir dano al empleado.'' (Camara

Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala VIII, 16/04/2008, Garcia,

Manuel Eduardo c. Virginio Roberti e Hijos S.A. y otro, La Ley Online).-

``La responsabilidad directa que le cabe a la sociedad

demandada como empleadora se extiende a sus administradores,

representantes y directores cuando se incurrio en la practica de no

registrar el contrato de trabajo, contraviniendo de ese modo los deberes

de conducta impuestos por los arts. 62 y 63 de la L.C.T., sin que obste

a ello la doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Nacion en autos

``Carballo'' -31/10/2002, (DT, 2003-A, 222)- y ``Palomeque''

-03/04/2003, (LA LEY 2003-F, 731)-, porque dichos pronunciamientos no

contienen referencia alguna respecto de la aplicacion del art. 274 de la

ley 19.550.'' (Camara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala X,


30/08/2007, Mengoni, Nelson Raul c. El Penero S.R.L. y otro, DT 2007

(noviembre), 1267).-

El cartabon de conducta del administrador es conocido como

``la lealtad y diligencia del buen hombre de negocios'' que califica la

responsabilidad del administrador como un profesional de la empresa que

debe asumir todas las obligaciones atinentes a la gestion empresaria. La

pauta indicada no es otra cosa que la concrecion en el ambito

societario, del principio de diligencia y buena fe contenido en los

arts. 512 y 1198 del Codigo Civil. En caso de que la conducta de los

administradores contradiga la pauta citada precedentemente se produce el

mal desempeno del cargo que permite responsabilizarlos directamente.-

A partir de tales premisas, el directivo, administrador o

representante de la sociedad que incurre en practicas de contratacion

laboral clandestinas contraviene los deberes de conducta que configuran

el paradigma que impone el actuar con buena fe, como buen hombre de

negocios, y como buen empleador, art. 59, 157 y 274 de la Ley de

Sociedades y 62 y 63 de la Ley de Contrato de Trabajo.-

La gestion clandestina o irregular de personal constituye

un supuesto claro de abuso del derecho en perjuicio de los dependientes

y de los organismos de la seguridad social. De este modo, la cuestion se

introduce de lleno en el derecho de danos, o sea, en el fenomeno

resarcitorio.-
Desde esta perspectiva, resulta indudable que los

administradores deben conocer la legislacion laboral en orden a su

responsabilidad de llevar debida cuenta del registro de sus empleados,

como asi tambien, los aspectos relativos al cargo que ostentan,

antigueedad, y demas aspectos integrativos de la relacion de trabajo.-

Todo tipo de informalidad en la contratacion, constituye

un dano directo en la relacion laboral que no tiene justificativo por

parte del administrador. Asi, el dano surge ``icto oculi'' de la

``precarizacion laboral'', no existiendo causa que permita excusar dicha

situacion que resulta directamente imputable al administrador y una

conducta palmariamente reprochable a la luz del art. 59 de la L.S.C.-

La ``clandestinidad laboral'' sea total o parcial, no solo

es inmoral, sino que resulta una conducta ilicita que no puede excusarse

y que hace directamente responsable a los administradores, mas alla del

debate sobre la desestimacion de la personalidad. -

Estos actos ilicitos se imputan por dolo o culpa, siendo

al respecto innecesario introducir un nuevo factor de responsabilidad,

pues el fraude laboral, insito en la situacion de empleo en negro o

incorrectamente registrado, constituye una conducta abusiva que viola

derechamente la pauta del buen hombre de negocios de todo administrador

societario.-
Pero es dable resaltar que aun cuando proceda imputarle

negligencia por no haber procedido con diligencia a fin de registrar la

relacion laboral o registrarla de modo insuficiente, se limita al

ilicito en que ha incurrido. Por lo tanto, si el dependiente reclama

indemnizacion por despido incausado, respecto de este, solo podra

hacerse efectiva la responsabilidad del administrador cuando el hecho le

pueda ser endilgado a titulo de dolo o culpa grave. Obviamente, lo sera

si el distracto se produjo como consecuencia de la falta de

registracion, pero no cuando -como en el ``sub-lite''- la causa del

mismo responde a una situacion ajena al ambito de su competencia, aun en

el supuesto de que el lo hubiera notificado, ya que dicho acto

corresponde a los propios de su gestion; de alli que las consecuencias

derivadas de tal acto solo puedan imputarse a la sociedad. (VAZQUEZ

VIALARD, Antonio, ``Revista de Derecho Laboral'', Editorial Rubinzal

Culzoni, p. 241 y ss).- lo resaltado me pertenece.-

En definitiva, el administrador solo responde por los danos

y perjuicios que su accionar antijuridico ha ocasionado en el patrimonio

del tercero acreedor laboral y no por los demas rubros que pudieran

componer la liquidacion de la totalidad del credito, que no guarden

relacion con el incumplimiento objetivo.-

De esta forma se logra una adecuacion del resarcimiento

al dano efectivamente causado, con un factor de atribucion deslindado,


concreto y acreditada la debida relacion de causalidad entre el hecho

generador y el perjuicio.-

En esta misma linea el Alto cuerpo ha dicho:

``...demostrada la erronea registracion laboral que determina condenar a

la firma demandada...aquella comprobacion no puede resultar ajena a

quien se desempenaba como socio gerente del ente colectivo, quien

permitio, desde la accion o desde la mera pasividad la existencia de un

vinculo laboral al margen de la normativa aplicable, que es de orden

publico, y que prescinde de la voluntad de las partes. Y esa conducta es

incompatible, a mi modo de ver, con el estandar del ``buen hombre de

negocios'', fijado por la legislacion societaria (art. 59, ley

19550)''... ``Por lo tanto, la Camara incurrio en error al ponderar la

concreta situacion sometida a debate a la luz del art. 54 parrafo 3?,

ley 19.550- corrimiento del velo societario... y a la vez prescinde de

las circunstancias comprobadas en la causa a la hora de evaluar la

concurrencia de las previsiones del art. 59, 157 y 274 de esa ley.

Primero, porque esa fue la extension de responsabilidad que la actora

pidio en su escrito de promocional y luego, pues acreditada como esta la

erronea registracion laboral del dependiente, la actuacion de Gold

contravino los deberes de conducta que configuran el paradigma que

impone el actuar con buena fe, como buen hombre de negocios y buen

empleador (art. 59, 157 y 274 LSC), proceder que sea por accion u

omision, constituye un dano directo en el vinculo laboral, imputable al

administrador, quien respondera en la medida del ilicito en que ha


incurrido''. (STJ- Sent. N? 1/10, en causa: ``ROMERO CARLOS SEBASTIAN C/

LIDER GAS S.R.L. Y/U OTRO S/ IND'', Expte. N? 4917/5).-( lo resaltado me

pertenece).-

A mayor abundamiento es preciso recordar que en virtud

de la ley 25.212, ratificado por Decreto Ley 101/2000 del Poder

Ejecutivo Provincial, en el art. 3?? se considera ``Infracciones

graves'' .a) La falta en los libros de registros de los trabajadores de

alguno de los datos esenciales del contrato o relacion de trabajo....g)

Toda otra violacion o ejercicio abusivo de la normativa laboral no

tipificada expresamente en esta Ley, establecida para proteger los

derechos del trabajador, para garantizar el ejercicio del poder de

policia del trabajo y para evitar a los empleadores competencia desleal

derivada de tales violaciones o conductas abusivas...''.- El art. 10

Regula las multas a personas juridicas: y establece `` En el caso de

sanciones con multa a personas juridicas, estas seran impuestas en forma

solidaria a la entidad y a sus directores, gerentes, sindicos, miembros

del consejo de vigilancia, administradores, mandatarios, o

representantes que hubiesen intervenido en el hecho sancionado''.

Consecuentemente, una interpretacion armonica del

ordenamiento juridico en su integridad, me permite llegar a la

conclusion que los directores, administradores, etc de entes

societarios, deben responder por las infracciones cometidas a leyes

laborales en forma solidaria. (Conf. Sent. N? 22/10 en causa:''PINAT ANA


MARIA C/ LIDER GAS S.R.L. S/ IND.'', Expte. N? 5207. Idem en: Sent.

145/10 en autos: "CAMOLA OBDULIA MARGARITA C/ INSTITUTO DEL


DIAGNOSTICO

Y TRATAMIENTO S.A. Y GEHAN FORTUNATO S/ INDEMNIZACION


LABORAL''; Expte.

N? 9662- Idem en Sent. 102/11 en causa: ``RODRIGUEZ DIEGO FABRICIO C/

LAS BRASAS SRL Y/O COSIMI MIGUEL ANGEL Y/O Q.R.R. S/


INDEMNIZACION.'',

Expte. 10444/7.-

En ese marco, encontrandose acreditado las

irregularidades que caracterizaron a la relacion habida entre las

partes, estando probada la condicion de gerente de los socios

codemandados, el vinculo de concubinato que ligara al Sr. Miguel Cosimi

y la Sra. Irma Fernandez; la suscripcion entre ellos del mentado

contrato de gerenciamiento respecto del local gastronomico ``Parrilla y

Restaurante Las Brasas''; resulta procedente la aplicacion de la

normativa citada (art. 59 y 274, L.S.C.), y por lo tanto corresponde

hacer extensiva la condena al Sr. Miguel Cosimi y la Sra. Irma

Fernandez, quienes deberan responder en este caso en concreto por el

monto condenado en primera instancia. -

Resta acotar, que de conformidad a lo resuelto

precedentemente, atento a los planteos de los litigantes y a la forma en

que se resuelven los mismos, etc. corresponde imponerlas a la parte

demandada (art. 88, ley N? 3540).-


----- A la misma cuestion, la Senora Vocal, Dra. Maria Herminia Puig,

dijo: Que, avocada al estudio de las presentes actuaciones y analizados

los fundamentos vertidos por los Sres. Vocales preopinantes sobre la

disidencia planteada en cuanto a la extension de la responsabilidad del

administrador en los terminos de los arts. 59 y 274 de la L.S.C. adhiero

y voto en el sentido propiciado por el Dr. Gustavo S. Sanchez Marino,

por compartir los argumentos al efecto esgrimidos y agrego:

Que en lo atinente a la existencia y prueba del dano, al no contar la

Ley de Sociedades con una regulacion especifica, deben aplicarse -tal

como lo senala el Sr. Vocal preopinante- los preceptos civiles sobre

dano, relacion de causalidad, limites del resarcimiento, etc.-

Asi lo entiende la doctrina autorizada en la materia: ``Ante la

necesidad de resolver el caso concreto, cabe integrar los preceptos

civiles con las normas societarias. Conviene destacar que los arts. 59 y

274 de la ley de sociedades establecen la directriz general de la

responsabilidad resarcitoria, ratificando asi el principio del art. 1067

del CC, en el sentido de que no habra acto ilicito si no hubiere dano

causado u otro acto exterior que lo pueda causar.'' (FRANCISCO JUNYENT

BAS, ``Responsabilidad Civil de los Administradores Societarios, Ed.

Advocatus, p. 103'').-
``Desde una perspectiva del moderno derecho de danos, vimos como el

sistema de responsabilidad societario, si bien subjetivo por su factor

de atribucion, perfila el dano como perjuicio patrimonial, ya sea

material o moral, como el presupuesto fundamental de la responsabilidad.

En una palabra, para que el administrador incurra en responsabilidad

resarcitoria es menester que su accionar haya producido un dano

resarcible. Asimismo, para que el dano sea presupuesto de la reparacion,

es menester que exista un interes sobre el bien menoscabado, que se

traduzca en un perjuicio cierto, serio y propio del damnificado...''

(JUNYENT BAS, Ob. Cit., p. 162).-

Tal como lo pone de relieve el citado autor, la responsabilidad de los

directores o administradores es de caracter subjetivo (culpa, dolo, mal

desempeno, etc.), rechazandose la posibilidad de que se configure la

responsabilidad objetiva; diferenciandose radicalmente de la

responsabilidad que le incumbe al obligado solidario en las relaciones

laborales.-

Ya se ha sentado: ``En este inteligencia, rechazamos la configuracion de

una responsabilidad objetiva, en atencion a las directrices de los arts.

59 y 274 del estatuto societario, que asumen como factor de atribucion

la culpa o el dolo.'' (Ob. Cit., p. 162).-

Consecuentemente, no puede lisa y llanamente responsabilizarse


solidariamente a los directores societarios por las indemnizaciones

tarifadas del derecho del trabajo, que -como se sabe- no requieren

acreditacion de dano alguno, toda vez que en el regimen indemnizatorio

laboral el dano se presume. Por ejemplo, bien pudo el trabajador haber

accedido a un mejor puesto de trabajo al dia siguiente de producido el

despido; sin embargo, el empleador que lo despidio debe abonarle la

indemnizacion del art. 245 L.C.T., aunque el obrero, en tales

condiciones, no haya sufrido dano alguno. Ello responde a la naturaleza

contractual prevista en la L.C.T.-

Muy por el contrario, la responsabilidad que asigna la Ley de

Sociedades Comerciales a los directores de las mismas es la del derecho

comun (extracontractual), que nace ante la existencia de un ``dano''

atribuible a los directores o administradores por su actuar negligente o

culpable, previa acreditacion del nexo de causalidad correspondiente.-

Asi lo expone claramente el referido autor al remarcar que el alcance de

la reparacion varia segun sea de ambito contractual o extracontractual,

(frente a la sociedad y a los socios o frente a terceros). Con relacion

a la responsabilidad extracontractual, la primera afirmacion que debe

verse es que el acreedor o damnificado debe acreditar el dolo o la culpa

del autor, de acuerdo con el texto del art. 1.067,y ademas, la

reparacion comprendera las consecuencias mediatas e inmediatas del acto

ilicito, segun los arts. 903, 904 y 1.068 y 1.069 del Codigo Civil

(JUNYENT BAS, Ob. Cit., p. 99).-


Por ello, podria el actor pretender que los directores o

administradores de la sociedad empleadora respondan a titulo personal si

alegara y acreditara que el actuar de los mismos ha sido negligente,

doloso o culpable, y que le ha causado un dano verificable que guarda

relacion de causalidad con la actuacion ilegitima de aquellos, ya sea

por mal desempeno de sus funciones, por abuso de sus facultades o culpa

grave.-

De lo expuesto se colige que es necesario demostrar el dano; que la

responsabilidad no alcanza a otras gestiones que no correspondan a la

actuacion personal del directivo; que ha de juzgarse en concreto,

atendiendo a las especificas funciones asignadas personalmente por el

estatuto, reglamento o decision de la asamblea en el area de la empresa

propia de su incumbencia.-

Los administradores, directores o socios gerentes solo deben ser

condenados a indemnizar el dano por ellos causados, en la medida del

perjuicio sufrido por el tercero, invocado y acreditado segun las normas

de derecho comun, no respondiendo en ningun caso por indemnizaciones

tarifadas para cuya procedencia no se requiere acreditacion de dano

alguno (como las indemnizaciones de los arts. 232, 233 y 245 LCT), ni

por las multas o penalidades establecidas por el Estado a cargo del

``empleador'' en el marco de una politica impositiva, fiscal o

provisional, pues tal caracter de ``empleador'' corresponde a la


sociedad, como persona juridica distinta. (Leyes N? 24.013, 25.323 y

25.561).-

Tampoco debe responder por las indemnizaciones previstas en forma

tarifada y por imperio legal en los art. 80 y 132 bis de la LCT.; salvo

que acredite en el caso concreto -cosa que no se ha demostrado en el

``sub-lite''- que como consecuencia de estos incumplimientos sufrio un

dano concreto.-

Por ello, no basta con probar el acto ilicito laboral (falta de

registracion, o registracion deficiente o tardia) para pretender

atribuir responsabilidad a los socios, directores o administradores,

sino que es menester acreditar la existencia de un ``dano'', pues solo

este es el que se indemniza en los terminos del art. 274 L.S.C.-

``De este modo, surge con toda nitidez que el tribunal requiere, ademas

de la infraccion ``el perjuicio concreto'', respetando planamente el

concepto de dano, como perjuicio de apreciacion pecuniaria del Codigo

Civil'' (Ob. Cit. Pag. 104).-

El art. 274 de la Ley 19.550 no permite condenar al administrador,

director o socio, a pagar las indemnizaciones por despido,

(contractuales y tarifadas), sino que regula la responsabilidad

extracontractual de los mismos por el dano que causen por su dolo o

culpa, dano que debe ser invocado y acreditado, no bastando ni


correspondiendo, la simple extension de responsabilidad por las

indemnizaciones que deba pagar la sociedad en su caracter de empleadora,

atribuidas objetivamente en forma tarifada por el derecho laboral, y sin

necesidad de que se configure un dano cierto y actual.-

Por lo expuesto, adhiero a las inferencias a las que arriba mi colega

preopinante, Dr. Sanchez Marino, en el sentido de que el administrador

(codemandado) solo responde por los danos y perjuicios que su accionar

antijuridico ha ocasionado en el patrimonio del tercero (acreedor

laboral), y no por los demas rubros que componen la liquidacion de

condena, respecto de los cuales el actor no ha demostrado haber sufrido

un dano mesurable y cuantificable a la luz de la normativa civil. Asi

voto.-

Que, en consecuencia, se da por finalizado el presente Acuerdo, pasado

y firmado por ante mi, Secretaria autorizante, que doy fe.


SENTENCIA

N? 190 Corrientes, 20 de diciembre de 2.011

Por los fundamentos de que instruye el Acuerdo precedente, SE RESUELVE:

1?) RECHAZAR los recursos de nulidad interpuestos por las firmas

codemandadas a fs. a fs. 597/604 vta. y a fs. 616/621 vta. 2?) RECHAZAR

los recursos de apelacion impetrados por las codemandadas a fs.

597/604 vta. y a fs. 616/621 vta. 3?) RECEPTAR parcialmente el recurso

de apelacion interpuesto por la parte actora a fs. 544/548 vta.;

modificandose el Fallo N? 92 obrante a fs. 530/542 vta., en atencion a

los fundamentos y con los alcances vertidos en los Considerandos. 4?)

COSTAS en ambas instancias en el orden causado (art. 88, ley 3540). 5?)

INSERTESE copia al expediente, registrese y notifiquese. Fecho, vuelva a

origen.-
INCLUIDO EN EL LIBRO DE NOTIFICACIONES

EL DIA ................................. DE ................

También podría gustarte