STARS
- En algún lugar del universo las personas que una vez compartieron sus vidas con nosotros que compartieron un
pedacito de su existencia con cada uno de sus seres queridos en este mundo se convirtieron en las estrellas que
brillan desde la infinidad de lo que nosotros conocemos como galaxia, contienen un brillo abrazador y cargan con los
deseos más profundos de aquellos quienes aún creen en los poderes míticos de su existencia –
- ¿Crees que podamos convertirnos en una de esas estrellas algún día? – Una voz risueña compartía su
curiosidad en un susurro bajo, producto del impacto misterioso que el libro de texto imprimió en su ser – creo
que si te convirtieras en estrella, serias una de las más bellas de todo el universo – Su contrario respondió con
una seguridad muy graciosa, mirándolo fijamente, ambos de sus ojitos rebosando de aquel brillo infantil que
lo acompañaría hasta que su ilusión terminase – Pero no quiero que te quedes solito – Le respondió haciendo
un puchero molesto por el pensamiento de su contrario ¡Ambos podían convertirse en estrellas! Uno no debía
quedarse solito por culpa del otro.
El día relucía con un brillo abrazador por culpa de los rayos amarillentos de la estrella que iluminaba toda la
superficie del planeta, la cual le daba un sentimiento aún más cálido que las veces anteriores en las que el salía a
pasear por aquella calle tan poco concurrida.
En su camino pensaba y veía, como de costumbre; un grupo de gatitos entre los callejoncitos diseñados solo para
ellos, todos acurrucaditos como una bella familia llena de gatitos coloridos. - Aw – exclamo con ternura ¡Parecían un
arcoíris gatuno!, aunque eso claro excluyendo colores que los gatos no podían poseer en su pelaje. – Ay, mazapán –
se agacho frente aquel callejón, soltando un suspiro tranquilo al llamar a su gatito carey que estaba por ahí para,
como si fuera su diario personal, contarle todo lo que hoy planeaba hacer y lo emocionado que estaba por algo –
¡Mazapán! No creerás lo que me notificaron hoy – comento como si estuviera empezando la conversación con una
de esas señoras fans da las historias ajenas sobre vida personal. El gatito a paso lento casi elegante se enrumbo hacia
el humano color pálido, ese humano carecía de adecuada alimentación de seguro, pues se veía muy flaco ¡Él no
podía cuidar de un esclavo tan débil! – Veras mazapán, hace tiempo te conté sobre esto… - El humano se sentó en la
acera, para tener un poco más de comodidad al hablar con su peludo amiguito - El cinturón de asteroides que está
cerca de Plutón y que de vez en cuando nos impide al paso hacia los demás planetas que deseamos explorar ¿no?...
– El gato solo se acomodó en su regazo y maulló, como si respondiera afirmando lo que su humano decía, alertando
a los otros gatitos pues como todos los días, ¡hoy el señorito les contaría otra historia! – Bien, pues dijeron que
nosotros como el primer puesto en exploración de los rankings planetarios, vamos a explorar las anomalías que
están por allí y también los mitos que existen a su alrededor, como el mito de los martianos sobre las estrellas y sus
formas humanoides o las teorías de los señores de mercurio… no me mires así, aun no sé cómo llamarlos… bueno,
ellos dicen que puede que en júpiter habiten cosas extrañas y así, ya sabes el ojo raro que se puede divisar a veces,
también que existen medusas espaciales… ¡Maravilloso! ¡¿no crees?! Y ¡Yo y mi equipo seremos los primeros en
descubrirlo! ¡Ah! ¡Mazapán me voy a morir de alegría! – exteriorizo su emoción propinándole unas caricias fuertes al
gatito, el cual ya bajaba de su regazo y se acomodaba en la fría acera, casi como si ignorara los gritillos de alegría que
el humano dejaba salir.
Valley tuvo que calmarse con rapidez porque pronto iba a empezar a molestar a los gatillos viejecitos que dormían
ahí y también a los señores viejecillos que vivían por ahí… Así que mejor guardaba su emoción para esparcirla en el
cohete o para contagiarla a su equipo – Equipo – Soltó con alegría antes de levantarse y sacudirse – Mazapán,
deséame suerte – Dicho esto y a sabiendas de que el gato solo movería la colita como despedida, se retiró a paso
lento mientras exploraba en su mente las posibles cosas que haría y lo que podría decir en su reporte, recordando
también en medio de su vaguedad las historias que solía leer en ese libro decorado con estrellitas, la historia que
más le marco había sido la de las estrellas, ojala su querida hermana se hubiera convertido en una de ellas.
- ¿VivI estas emocionado por esta aventura? Enserio te oías muy emocionado cuando me lo contaste – Valley
observa su mejor amigo en el umbral de la puerta con el traje espacial ya puesto, este al notar la mirada inquisitiva
de su mejor amigo volvió a hablar – El cohete está listo también… solo te estábamos esperando a ti – LO último lo
soltó con algo de sorna, de seguro su amigo perdió el tiempo haciendo cualquier otra cosa que no sea recordar la
hora exacta que debían estar todos en el cuartel – Je – La expresión facial de su amigo era ahora todo un poema,
uno que con gusto escribiría en poco tiempo y lo guardaría por ahí con el aroma de una caléndula recién cortada –
Dios mío – Valley hablo por fin mientras que, con apuro, entraba al cuartel y, sin saludar o siquiera notar otras
presencias además de la suya misma y la de su amigo, entró en la habitación en donde se encontraban todas las
implementaciones necesarias para la exploración espacial a la que ellos se dedicaban, especialmente a la que ellos
dedicaban tiempo esfuerzo y sus propias vidas – Dime por favor que no soy el último en llegar – Sabía perfectamente
que sí, era el último en llegar, pero quería depositar su confianza en la persona a su lado y que esta tenga al menos la
decencia de mentirle si así podría ser feliz – No… Pero como eres el capi, todos nos dedicamos a esperarte – ¡Por
Zeus! él había sido el MAS puntual hasta ahora, el nunca en su vida había llegado tarde – jajajjajajajajjajaaajaajjajjajaj
– Entonces escucho la risa más divertida que pudo haber escuchado en su no tan agraciada vida de curioso sin
remedio – Ay… - Cuando aquel que se burlaba de todas y cada una de las cosas que hacía mal, termino de hacer lo
que mejor hacia, empezó su disculpa aclarándose la garganta y con una sonrisa tanto burlona como orgullosa
expreso las siguientes palabras – Los que faltan son Nix y … la parejita si.
Valley pudo soltar el aire que retuvo en sus pulmones, con un suspiro pesado algo atontado y molesto por la
declaración verbal de su amigo, quien estaba sentado al lado suyo mirándolo de manera expectante – Ay si me voy a
tragar la bromita… ten más pena de mi por amor de dios – Exclamo la última oración mientras se colocaba las botas
y decidía pararse para probar la suela de estas mismas y si es que estaban hechas a la medida correcta de su calzado
común – Te alteraste mucho como para no creer lo que te dije – Hablo este hombre pelinegro con pinta de punk,
haciendo que su amigo de otor suspiro cansado, pensaba entonces que debía tener un poco más de moderación y
que no debió haber dejado que ese hombre se burlara así de él, desde el comienzo de todo – Es que dices todo de
una manera tan seria que de veras me pienso dos veces si creerte o no… hoy fue la excepción pero no te
acostumbres – la advertencia quedo en el aire cuando, mientras el pelinegro se quedaba con la boca abierta a medio
camino de decir algo o de siquiera levantarse correctamente, la parejita del año entraba de la manera más melosa
posible, al vestidor hablando de saber dios que cosas en un tono que te haría vomitar brillitos y llorar arcoíris como
si fueras un unicornio en agonía, por lo cursis que eran sus palabras y lo incomprensibles que estas mismas eran.
Como el capitán que era tomo una buena compostura junto a su sub-capitan y carraspeo lo suficientemente fuerte
como para que la pareja de enamorados que pasaba lo escuchara, cabe decir que ellos parecían encerrados en un
mundo totalmente diferente al de su capitán y el pelinegro – Tenemos apuros hoy caballeros, deben prepararse
rápidamente, nosotros los esperaremos en la nave, espero no se tomen más tiempo del necesario – y dichas las
palabras frías salió a paso firme siendo seguido por su segundo al mando muy de cerca