Historia del Imperio Ruso (1721-1917)
Historia del Imperio Ruso (1721-1917)
El Imperio ruso (en ruso: Росси́йская импе́рия, romanizado: Rossíyskaya Impériya) fue un Estado
soberano que existió entre los años 1721 y 1917. Abarcó grandes zonas de tres continentes del
planeta, el europeo, el asiático y el americano, siendo el sucesor directo del Zarato moscovita.[3] La
expresión «Rusia imperial» designa el periodo cronológico de la historia rusa que comprende desde
la conquista de los territorios que se encuentran entre el mar Báltico y el océano Pacífico, iniciada
por Pedro I, hasta la caída de Nicolás II y el posterior comienzo de la Revolución de 1917.
La capital del imperio fue la ciudad de San Petersburgo (rebautizada en 1914 como Petrogrado a
raíz del inicio de la Primera Guerra Mundial). A finales del siglo xix, el imperio comprendía 22,8
millones de km².[4] [5]
De acuerdo al censo de 1897, su población alcanzaba las 125 640 000
personas, habitando la mayoría (102,8 millones) en Europa.[6] Más de 100 grupos étnicos
diferentes convivían en el imperio —la etnia rusa componía el 44 % de la población—. La religión
oficial del imperio era el cristianismo ortodoxo, controlado por el monarca a través del Santísimo
Sínodo Gobernante. Sus habitantes estaban divididos en estratos (clases) tales como dvoryanstvo
(«nobleza»), el clero, los comerciantes, los cosacos y los campesinos. Los nativos de Siberia y Asia
Central fueron oficialmente registrados en el estrato inorodtsy («extranjeros»).
Además del actual territorio de Rusia, en 1917, el Imperio ruso incluía territorios de los Estados
bálticos (Estonia, Letonia y Lituania), Ucrania, Bielorrusia, la mitad oriental de Polonia (Zarato de
Polonia), Moldavia (Besarabia), Rumania (Valaquia), el Cáucaso (las actuales naciones de Armenia,
Georgia y Azerbaiyán), Finlandia, la mayoría del Asia Central (actuales repúblicas de Kazajistán,
Turkmenistán, Tayikistán, Kirguistán y Uzbekistán) y una parte de Turquía (las provincias de
Ardahán, Artvin, Iğdır y Kars, siendo estos territorios partes de la Armenia turca). Entre 1741 y 1867,
el Imperio ruso también incluía Alaska, al otro lado del estrecho de Bering. También controló por
cierto periodo la región de Manchuria china, la región norte de Irán y la mitad norte de Hövsgöl
(perteneciente a Mongolia)
En 1914, el Imperio ruso estaba dividido en 81 provincias (óblasti) y 20 regiones (gubernias). Entre
los vasallos y protectorados del imperio se incluían el Emirato de Bujará, el Kanato de Jiva y, tras
1914, Tuvá. Su escudo de armas fue el gran escudo del Imperio ruso, y su himno, «Dios salve al zar»
(Боже, Царя храни). Después del derrocamiento de la monarquía en 1917, Rusia fue convertida en
una república bajo el Gobierno provisional ruso.
Etimología y génesis Imperio ruso
Росси́йская импе́рия
Россійская имперія
El nombre de Rusia probablemente proceda del Rossíyskaya Impériya
nombre del pueblo Rus. Sobre el origen de dicho
Imperio
término hay varias teorías, pero ninguna de ellas
es aceptada por todos. Las versiones se dividen 1721-1917
gobernado por la dinastía ruríkida. Sin embargo, Otros territorios que alguna vez fueron parte del Imperio
ruso
la invasión mongola provocó la desintegración
Esferas de influencia
del país en varios principados, entre ellos el
Principado de Kiev (1132-1470), cuya importancia Coordenadas 58°39′00″N 70°07′00″E
/ 58.65, 70.1167 (htt
sufriría un notable declive. Entretanto, el
p://[Link]/
Principado de Vladímir-Súzdal (1157-1363) se geohack/[Link]
convertía en uno de los grandes principados que p?language=es&page
name=Imperio_ruso&
sucedieron a la Rus de Kiev como principal params=58.65_N_70.1
167_E_type:city)
potencia eslava oriental. A partir de este último
Capital San Petersburgo
se formaría el Principado de Moscú (1283-1547) (1721-1728; 1730-
o «Moscovia» que, luego de varias expansiones 1918)[1]
y 1918 San Petersburgo fue la capital de Rusia. • 1866 24 318 800 km²
En el Imperio ruso, los rusos se denominaron • 1895 22 800 000 km²
Religión Mayoría [2]
velikorossy ('grandes rusos'); los ucranianos,
• Ortodoxa rusa
malorossy ('pequeños rusos'); y los bielorrusos, (71,09 %)
«rusos blancos» (el prefijo bielo- se traduce como Minoría
Ver lista [mostrar]
'blanco'). Durante los siglos siglo x a xv, en la Rus
Moneda Rublo
de Kiev y en los principados en que esta se
Historia
desintegró, se hablaba el antiguo eslavo oriental,
• 2 de noviembre Proclamación
que dio origen a los actuales idiomas ruso, de 1721
ucraniano, bielorruso y rusino. • 26 de diciembre Revuelta decembrista
de 1825
En los siglos siglo xiii a xvi, los desplazamientos • 3 de marzo Emancipación de los
del centro político de los eslavos orientales Kiev- de 1861 siervos
• 22 de enero Revolución de 1905
Vladímir-Moscú se vieron acompañados
de 1905
asimismo por los movimientos de su centro • 6 de mayo Constitución
eclesiástico. Así, el Metropolita de Kiev y toda de 1906 aprobada
Rus, Máximo de Kiev, se mudó desde Kiev a • 15 de marzo Abolición de la
de 1917 monarquía
Vladímir en 1299, mientras su sucesor, el
Forma de gobierno Monarquía absoluta
Metropolita Pedro de Kiev, se trasladaría de (1721-1905)
Vladímir a Moscú en 1325. En 1589, la Iglesia Monarquía
ortodoxa rusa proclamó al Metropolita de Moscú constitucional
autocrática (1905-1917)
como Patriarca de Moscú y toda Rus, institución
Emperador/Emperatriz
que sería suprimida por Pedro I. Una vez • 1721-1725 Pedro el Grande
• 1725-1727 Catalina I
restituido el Patriarcado de Moscú en 1917, la • 1727-1730 Pedro II
• 1730-1740 Ana
Iglesia ortodoxa rusa siguió y sigue utilizando el
• 1740-1741 Iván VI
nombre antiguo del país, Rus. • 1741-1762 Isabel I
• 1762 Pedro III
Historia • 1762-1796
• 1796-1801
Catalina II
Pablo I
• 1801-1825 Alejandro I
• 1825-1855 Nicolás I
Pedro el Grande y el Imperio ruso
• 1855-1881 Alejandro II
• 1881-1894 Alejandro III
• 1894-1917 Nicolás II
Presidente del
Consejo de Ministros
• 1905-1906 Serguéi Witte
• 1906 Iván Goremykin
• 1906-1911 Piotr Stolypin
• 1911-1914 Vladímir Kokóvtsov
• 1914-1916 Iván Goremykin
• 1916 Borís Shtiúrmer
• 1916-1917 Aleksandr Trépov
• 1917 Nikolái Golitsyn
Miembro de Santa Alianza, Triple
Entente
← →
Pedro I el Grande, por Paul Delaroche, 1838.
← →
← →
← →
← →
← →
← →
← →
Pedro el Grande consolidó el poder autocrático del zar, y, a su vez, las guerras dominaron la mayor
parte de su reinado. Al principio Pedro intentó asegurar las fronteras del sur con los tártaros y el
Imperio otomano. Sus campañas a un fuerte en el mar de Azov fallaron inicialmente, pero, después
de embarcarse con su nueva armada diseñada por él, Pedro pudo capturar el tan importante fuerte
de Azov en 1696. Para continuar con la guerra contra el Imperio otomano, Pedro viajó a Europa a
buscar aliados. Fue el primer zar en hacer ese viaje. Pedro visitó Brandeburgo, los Países Bajos (en
los cuales, según una teoría, al ver su bandera, lo inspiró para hacer un esbozo para la suya, la cual
sería usada hasta 1914),[cita requerida] el Reino Unido y el Sacro Imperio Romano Germánico, durante
su llamada Gran Embajada. Pedro aprendió mucho y alistó a cientos de especialistas técnicos. La
embajada fue corta por el intento de Sofía para reemplazarlo en el trono, pero la revuelta fue
aplastada por Pedro y sus seguidores. Como castigo, expuso públicamente los cuerpos de los
participantes de la revuelta, muertos o torturados, para advertir a los otros, acción por la cual fue
llamado el «Raro».
Pedro fracasó en la coalición europea contra el Imperio otomano, pero durante sus viajes encontró
interés en empezar una guerra contra Suecia, al ser un poderoso Estado en Europa del Norte.
Viendo una oportunidad de acceder al mar Báltico, Pedro hizo la paz con el Imperio otomano en
1700 y, después, atacó a los suecos en sus posiciones del puerto de Narva, en el golfo de Finlandia.
Aunque el joven rey Carlos XII se probó con sus tropas, las cuales aplastaron al ejército de Pedro.
Afortunadamente para Pedro, Carlos XII no continuó su victoria con una ofensiva y se enzarzó en
las guerras con Polonia.
Golfo de Finlandia.
Este descuido le permitió a Pedro armar un nuevo ejército, combinando las fortalezas del suyo y las
de Occidente. Cuando los dos líderes se enfrentaron otra vez en Poltava en 1709, Pedro derrotó a
Carlos en la célebre batalla de Poltava. Cuando este último escapó al territorio otomano, Pedro
entró de nuevo en guerra con el Imperio otomano. El zar coincidió en devolver el puerto de Azov a
los otomanos en 1711. La Gran Guerra del Norte, que en esencia fue la batalla de Poltava, continuó
hasta 1721, cuando los suecos decidieron firmar el Tratado de Nystad. El tratado permitió retener
los territorios obtenidos por Rusia: Livonia, Estonia e Ingria. Mediante esta expansión territorial,
Pedro adquirió un enlace directo con Europa Occidental. Como celebración, el zar Pedro I asumió el
título de Emperador (императoр) del Imperio ruso, proclamado en 1721.
Pedro triplicó los ingresos de la tesorería estatal con una cantidad moderada de impuestos. Impuso
la capitación, o sondeo de impuestos, para todo hombre excepto clérigos y nobles. También gravó
con impuestos el alcohol, la sal e incluso llevar barba. Para proporcionar armas y uniformes para
sus soldados, desarrolló industrias metalúrgicas y textiles.
Pedro quería equipar a Rusia con tecnología, instituciones e ideas modernas. Dotó de una
educación occidental a todos los nobles, introdujo las llamadas escuelas naturales para enseñar el
alfabeto cirílico ruso y aritmética básica, estableció una casa de imprenta y fundó la Academia de
Ciencias de San Petersburgo, la cual fue inaugurada justo antes de su muerte en 1725, que se
convirtió en uno de los mayores institutos de cultura de la Rusia imperial. También recomendó que
los rusos adquirieran ropa, gustos por el arte y costumbres del Occidente. El resultado fue una
profundización en la grieta cultural entre la nobleza y las masas.
La mejor evidencia de la occidentalización de Pedro fue su ruptura con las viejas tradiciones y sus
métodos occidentales en arquitectura, que lo llevaron a construir la nueva capital, San Petersburgo,
en 1703. Situada en tierra nueva, conseguida de la guerra contra Suecia en el golfo de Finlandia, en
la cual fue ayudado por Dinamarca-Noruega, Polonia-Lituania y Sajonia. Aunque San Petersburgo
asumió su occidentalización, esta fue forzada, por lo cual no pudo demostrar su individualidad, que
Pedro tanto admiraba.
Pedro cambió las reglas de sucesión del trono después de que exilió a su hijo, Alexis, que se opuso
a las reformas de su padre y se presentó como figura de grupos antirreformistas. Una nueva ley
expedida por Pedro I proporcionaba al zar la decisión de elegir a su sucesor, pero Pedro no lo hizo
antes de su muerte en 1725. En las décadas que siguieron, la ausencia de reglas para la sucesión
dejó a la monarquía abierta a intrigas, conspiraciones y varios golpes de Estado. En adelante, el
factor crucial para acceder al trono fue el apoyo de la guardia de élite del palacio en San
Petersburgo.
Después de la muerte de Pedro, su esposa, Catalina I, subió al trono. Pero cuando ella murió en
1727, el nieto de Pedro fue coronado zar como Pedro II. En 1730, Pedro II sucumbió ante la viruela,
y Ana Ioánnovna, hija de Iván V, que había sido co-zarina con Pedro, ascendió al trono. El Supremo
Consejo Imperial, que colocó a Ana en el trono, le impuso muchas condiciones. En su lucha contra
esas restricciones, Ana tuvo que apoyar a los nobles, temerosos de que la oligarquía reinara sobre
la autocracia. Así, el principio de la autocracia recibió gran apoyo en ese caótico conflicto por el
trono.
Ana murió en 1740, y su joven bisnieto fue proclamado zar como Iván VI. Después de varios golpes
de Estado, fue remplazado por la segunda hija de Pedro: Isabel I de Rusia. Durante el reinado de
Isabel, mucho más efectivo que el de sus predecesores inmediatos, se produjo la
«occidentalización» de la cultura rusa. Entre los eventos culturales más destacados se encuentran
la fundación de la Universidad de Moscú en 1755 y la Academia de Bellas Artes en 1757, y el
surgimiento del primer científico y escolar ruso, Mijaíl Lomonósov.
Durante el reinado de los sucesores de Pedro, Rusia desempeñó un mayor papel en Europa. Desde
1726 a 1761, fue un aliado del Imperio austríaco contra el Imperio otomano, al cual Francia
usualmente apoyaba. En la guerra de sucesión polaca (de 1733 a 1735), Rusia y Austria bloquearon
al candidato al trono polaco. Al mismo tiempo, en una costosa guerra con el Imperio otomano
(1734-1739), Rusia readquirió el Puerto de Azov. El alcance más grande que Rusia tuvo con Europa
fue en la guerra de los Siete Años (1756-1763), la cual tuvo lugar en tres continentes, entre Francia,
el Imperio británico y numerosos aliados de los dos bandos. En esa guerra, Rusia continuó su
alianza con Austria, pero esta cambió a una alianza con Francia en contra de Prusia. En 1760, las
fuerzas rusas estaban a las puertas de Berlín. Afortunadamente para Prusia, Isabel murió en 1762, y
su sucesor, Pedro III, alió a Rusia con Prusia por su devoción al rey prusiano Federico el Grande.
Pedro III tuvo un reinado corto e impopular. Aunque era nieto de Pedro el Grande, su padre
ostentaba el título de duque de Holstein-Gottorp y fue criado en una familia luterana; por ello, los
rusos lo consideraban extranjero. Haciendo caso omiso de esto y sin ocultar su concepto de Rusia,
introdujo con gran resentimiento ensayos militares prusianos en la milicia rusa, atacando a la
Iglesia ortodoxa y privando a Rusia de una gran victoria que cambiaría la historia de Rusia y del
mundo, estableciendo una repentina alianza con Prusia.[cita requerida] Haciendo uso de su
descontento y temiendo su propia posición, la esposa de Pedro III, Catalina, depuso a su marido en
un golpe de Estado, y su amante Alekséi Orlov lo mató. Por defecto, en junio de 1762, Catalina se
convirtió en Emperatriz de Rusia.
Expediciones oceánicas
La Gran Guerra del Norte, que duró veintiún años, había servido ya para agotar los recursos y la
Hacienda rusa. Por consiguiente, hubo un período en la reducción de gastos en la flota que siguió la
muerte de Pedro, y fue acompañado por una reducción marcada en la construcción de nuevas
naves y en los números de marineros y oficiales. La escuela náutica y la academia marítima que
Pedro había fundado, sin embargo, continuaron prosperando. Sus estudiantes y graduados se
preservaron realzando las tradiciones de la navegación rusa durante el reinado de Pedro y de sus
sucesores. A partir de 1716 a 1719, los rusos navegaron en una gran lodiá en el tramo que va desde
Ojotsk a Kamchatka, en el territorio que había sido explorado por Vladímir Atlásov a finales del
siglo xvii. Los graduados de 1720 de la academia marítima, el navegador geodésico Iván Yevréinov
y Fiódor Luzhin, exploraron y trazaron las catorce islas Kuriles. La información que trajeron se
convirtió en la base para la expedición bien conocida del capitán comodoro Vitus Bering. En el
invierno helado de 1724, Bering alcanzó Kamchatka por tierra y a vela, en las naves construidas allí,
«a lo largo de la tierra que conduce al del norte […] para buscar el sitio donde esta tierra converge
con América».[cita requerida]
El objeto principal de los navegantes rusos era encontrar un paso desde Rusia a la India y a China a
través del océano Ártico. De 1728 a 1729, Bering navegó a través del Pacífico Norte en la nave San
Gabriel. Entumecido por el frío viento polar, el San Gabriel y su equipo pasaron por el estrecho entre
Asia y América que ahora honra su nombre y navegaron por un mar entonces no conocido (el mar
de Bering), descubriendo esta ruta por segunda vez. Las descripciones finales del descubrimiento
fueron compiladas después por los navegadores Iván Fiódorov y Mijaíl Gvózdev, que planearon la
ruta de su exploración en 1732. La expedición de Bering descubrió y exploró marítima entre el
Pacífico y el mar de Ojotsk vía la primera expedición en el canal de las Kuriles. Bering registró
cuidadosamente para las generaciones futuras de cartógrafos el sureste y las costas del suroeste
de la península de Kamchatka y, posiblemente de mayor importancia aún, probó de una vez por
todas la inexistencia de las tierras legendarias que fueron formuladas para mentirle a la población
al este y al sur de Kamchatka, así como ocurrió con Cristóbal Colón y su viaje a las Indias
(América).
Durante su primera expedición de Kamchatka, Bering no pudo encontrar la ruta a China. Por lo tanto,
en 1733, el gobierno de la emperatriz Ana de Rusia decidió organizar una nueva exploración a las
costas norteñas de Siberia y del Lejano Oriente dotándola de unos medios humanos y materiales
sin precedentes. Bering fue acompañado por un miembro de la vela determinada de Alekséi
Chírikov de la expedición de San Gabriel de Kamchatka. Las otras separaciones fueron dejadas para
buscar la ruta a Japón a lo largo de las islas Kuriles y para explorar la costa del océano Ártico. La
dirección general de la expedición fue confiada al colegio del Ministerio de Marina.
Al comienzo del verano de 1741, dos barcos, el San Pedro y el San Pablo, salieron del tranquilo
puerto de Petropávlovsk en las islas de Pedro y Pablo, que había sido descubierto durante la
primera expedición de Kamchatka, y, bajo el mando de Bering y de Chírikov, las naves alcanzaron el
continente norteamericano. Desafortunadamente, la segunda expedición de Kamchatka sería la
última de Bering. Al volver de la costa de Alaska, su barco, el San Pedro, se estrelló cerca de una de
las islas Komandórskiye. En esa isla, el navegante prominente cayó enfermo y murió. Sin embargo,
como resultado de la segunda expedición de Kamchatka, la costa del noroeste de América fue
explorada tan bien como las islas Aleutianas y Komandórskiye; eso llevó a Rusia a la posesión de
Alaska, que después sería vendida a Estados Unidos en 1867 (véase «Compra de Alaska»).
En 1738, las naves del capitán Martin Spangberg fueron las primeras en alcanzar las costas
nororientales de la isla de Sajalín y de Japón, en la gran isla del Hokkaidō. La información que
recolectó durante su expedición ayudó a la compilación de la porción del este del mapa general del
Imperio ruso, elaborado en 1745.
Catalina la Grande.
En 1783, Catalina anexionó Crimea. Tras un nuevo conflicto ruso-turco (1787-1792), el Tratado de
Yasi en 1792 amplió el dominio territorial de Rusia hacia el sureste, llegando al río Dniéster. Los
términos del tratado redujeron las ambiciosas metas del presunto proyecto magno de Catalina: la
expulsión total de los otomanos de Europa y la renovación del Imperio romano de Oriente bajo
control ruso. El Imperio otomano no planteó nuevamente una amenaza seria a Rusia; al contrario,
los gobernantes turcos se vieron forzados a tolerar un aumento de la influencia rusa en los
Balcanes.
Durante 1768-1774, en la guerra con el Imperio otomano, Rusia experimentó una agitación social
importante causada por la sublevación de Pugachiov. En 1773, un cosaco del Don llamado
Yemelián Pugachiov declaró ser el destronado zar Pedro III, rechazando la autoridad de la
emperatriz Catalina. Otras comunidades e agrupaciones cosacas, además de varias etnias
turcomanas que sentían el choque del Estado centralizado ruso, junto a trabajadores industriales en
los montes Urales, así como los campesinos que esperaban escapar a la servidumbre, se unieron
mutuamente en una rebelión de alcance masivo. La preocupación principal del régimen imperial era
entonces la guerra contra Turquía, y ello permitió a los rebeldes de Pugachov tomar control de una
gran zona de territorio en la cuenca del río Volga. No obstante el ejército regular derrotó ferozmente
la rebelión en 1774.
Catalina también procuró organizar a la sociedad en grupos sociales bien definidos y estratificados.
En 1785 publicó las cartas a los nobles y señores del pueblo. La Carta de la Nobleza confirmó la
liberación de los nobles respecto del servicio obligatorio y les dio derechos como clase privilegiada
y servidora directa de la autocracia rusa. La Carta de las Ciudades probó ser más complicada y, en
última instancia, mucho menos acertada que la publicada para los nobles. No se llegó a publicar
una carta similar para los campesinos ni para mejorar las condiciones de la servidumbre.
Catalina terminó de desarrollar muchas de las políticas de Pedro el Grande y fijó las bases para la
expansión imperial del siglo xix. Hizo construir el Palacio Pávlovsk para su hijo Pablo, que forma
parte del Patrimonio Cultural de Rusia. Rusia se convirtió en un país capaz de competir a la vez que
también rivalizar con sus vecinos europeos en las esferas militares, políticas y diplomáticas. La
élite de Rusia acabó por convertirse en el terreno cultural en una de las más cultas, tal y como
sucedía en los países de la Europa Central y Occidental de la época. No obstante, la organización de
la sociedad y del sistema de gobierno, las grandes instituciones centrales a la administración
provincial de Catalina, seguía siendo la misma sociedad dividida en estratos sociales
cuidadosamente delimitados y donde la movilidad social era difícil, tal como se había previsto
desde tiempos de Pedro I, no produciéndose ningún cambio en tal sentido hasta la emancipación
de los siervos en 1861 y, en algunos aspectos, hasta la caída de la monarquía en 1917. Catalina dio
un empuje para la expansión rusa hacia el sur, incluyendo el establecimiento de Odesa como el
principal puerto mercantil ruso en el Mar Negro, con tal de que sirviese como base para el comercio
del grano del siglo xix.
A pesar de tales realizaciones, el imperio que Pedro I y Catalina II habían construido seguía
enfrentando problemas fundamentales. Una élite pequeña de «europeizados», enajenada de la
masa de rusos ordinarios, planteó preguntas sobre la misma esencia de la historia, de la cultura, y
de la identidad de Rusia. Rusia alcanzó su preeminencia militar por confianza en la coerción y en
una economía dirigida por la corte imperial, bastante primitiva y principalmente basada en el
sistema de servidumbre para actividades económicas primarias como la agricultura, la minería y la
ganadería. El desarrollo económico de Rusia era insuficiente para las necesidades del siglo xviii;
estaba muy alejado aún del grado de transformación que la temprana Revolución industrial
causaba en países occidentales. La tentativa de Catalina para organizar la sociedad rusa en rígidos
estamentos corporativos hizo frente al temprano desafío de la Revolución francesa, que
propugnaba una ciudadanía individual. La extensión territorial y la incorporación de Rusia de un
número de aumento de no rusos en el imperio fijaron el escenario para el problema futuro de las
nacionalidades. Finalmente, la primera cuestión de la servidumbre y la autocracia en los
argumentos morales presagiaron el conflicto entre el Estado y la intelectualidad que llegó a ser
dominante en el siglo xix.[cita requerida]
Durante inicios del Ochocientos, la población, los recursos, la diplomacia internacional y las fuerzas
militares Rusia le hicieron uno de los Estados de mayor poderío del mundo. Su poder le permitió
desempeñar un papel cada vez más activo en los asuntos de Europa. Este papel llevó al Imperio a
participar años después en una serie de guerras contra Napoleón, que tenían consecuencias de
gran envergadura para Rusia y el resto de Europa. Después de aceptar la Ilustración con entusiasmo
durante el siglo xviii,[cita requerida] la élite de Rusia se tornó en un opositor activo de las tendencias de
liberalización en Europa central y occidental desde 1789.
Internamente, la población de Rusia había crecido de forma más diversa con cada adquisición
territorial. La población incluía ahora luteranos fineses, alemanes bálticos, estonios y lituanos; había
también católicos lituanos, polacos y algunos letones, ortodoxos bielorrusos y ucranianos,
musulmanes a lo largo de la frontera meridional del Imperio y, en el este, griegos ortodoxos y de
sakartvelos, y miembros de la Iglesia apostólica armenia.
Catalina II murió en 1796, y la sucedió su hijo Pablo (r. 1796-1801). Dolorosamente enterado de que
Catalina había considerado en nombrar a su hijo Alejandro como zar, Pablo instituyó una
primogenitura en la línea masculina como la base para la sucesión. Era una de las reformas que
fueron realizadas durante el breve reinado de Pablo I. Él también sostuvo la Compañía ruso-
estadounidense, la cual condujo a Rusia a la adquisición de Alaska. Pablo era generoso pero volátil,
y su generosidad para con los siervos le provocó el tener un gran número de enemigos.
Como superpotencia europea, Rusia no podía escapar a las guerras que implicaban a la Francia
revolucionaria y napoleónica. Pablo se convirtió en un opositor firme a Francia, y Rusia, unida junto
con el Reino Unido y el Imperio austríaco en la Segunda Coalición, entablaron una guerra contra
Francia. En 1798-1799, las tropas rusas, comandadas por uno de los generales más famosos del
país, Aleksandr Suvórov, realizaron brillantes campañas en la República Cisalpina y en Suiza. La
ayuda de Pablo a la Orden de Malta y la tradición rusa de los caballeros de Malta, junto con sus
políticas liberales hacia las clases más bajas, y el descubrimiento de la corrupción en la Hacienda,
impulsaron al zar a llevar a cabo una reforma que selló su destino, pues el zar Pablo I fue asesinado
en 1801.
El nuevo zar, Alejandro I de Rusia (r. 1801-1825), llegó el trono como resultado del asesinato de su
padre, y en donde se rumoreaba que él mismo había tomado parte en ese asesinato. Preparado
para el trono por Catalina II en la ilustración y el arte, Alejandro también tenía una inclinación hacia
el romanticismo y el misticismo religioso, particularmente en el último período de su reinado.
Alejandro ocupado vanamente con los cambios en el Gobierno central, provocaron la sustitución de
las universidades que Pedro el Grande había instalado con los ministerios, pero sin un primer
ministro que coordinara todo ello. El principal consejero del zar Mijaíl Speranski, brillante hombre de
Estado y un adelantado a su tiempo, propuso una reforma constitucional extensa del Gobierno.
Empero, Alejandro lo despidió en 1812 y perdió todo interés en dichas reformas.
El foco primario de Alejandro no estaba en la política doméstica, sino en los asuntos extranjeros y,
particularmente, en Napoleón. Temiendo las ambiciones expansionistas y el crecimiento de
Napoleón gracias al gran ejército que logró crear el Emperador francés, Alejandro firmó una
Coalición en su contra, junto a Gran Bretaña y Austria. Napoleón derrotó a los rusos y a los
austríacos en la Austerlitz en 1805 y derrotó a los rusos en la Friedland en 1807. Alejandro fue
forzado a pedir la paz, y por el Tratado de Tilsit, firmado en 1807, él se hizo aliado de Napoleón.
Rusia perdió poco territorio bajo dicho tratado, y Alejandro hizo uso de su alianza con Napoleón
para la extensión adicional. Por la Guerra Finlandesa él ganó el Gran Ducado de Finlandia a Suecia
en 1809y adquirió Besarabia del Turquía como resultado de la Guerra Ruso-Turca de 1806-1812.
La alianza ruso-francesa gradualmente se filtró. Napoleón fue referido sobre las intenciones de
Rusia en los estrechos estratégico vitales del Bósforo y los Dardanelos. Al mismo tiempo, Alejandro
vio como el Gran Ducado de Varsovia reconstituía al estado polaco con la suspicacia de estar
controlado por el Primer Imperio francés. El requisito de ensamblar el Bloqueo Continental ambos
imperios contra Gran Bretaña era una interrupción seria al comercio ruso, y en 1810 Alejandro negó
la obligación.
En junio de 1812 Napoleón invadió Rusia con 600.000 soldados — una fuerza dos veces más
grande que el ejército regular ruso. Napoleón esperaba infligir una derrota importante en los rusos y
forzar a Alejandro para demandar la paz. Napoleón empujó las fuerzas rusas hacia detrás, sin
embargo, él se extendió demasiado tiempo. La resistencia rusa fue obstinada, los miembros de la
cual declararon la Guerra Patriótica combinada con el invierno ruso y la política de tierra quemada
trajo a Napoleón una derrota desastrosa: menos de 30 000 de sus tropas volvieron a su patria. Tras
la retirada francesa, los rusos los persiguieron en Europa central y occidental hasta las puertas de
París.
Después de que los aliados derrotaran a Napoleón, Alejandro se conocía como el salvador de
Europa, y él desempeñó un papel prominente en rediseñar del mapa de Europa en el Congreso de
Viena en 1815 En el mismo año, bajo influencia del misticismo religioso, Alejandro inició la creación
de la Santa Alianza un acuerdo flojo que promete las reglas de las naciones implicadas —
incluyendo la mayoría de Europa— al acto según principios cristianos. Más pragmática, en 1814,
Rusia, Gran Bretaña, Austria y Prusia había formado la Alianza Cuádruple. Los aliados crearon un
sistema internacional para mantener el statu quo territorial y para prevenir el resurgimiento de una
Francia expansionista. La cuádruple alianza, confirmada por un número de conferencias
internacionales, aseguró la influencia de Rusia en Europa.
Al mismo tiempo, Rusia continuó su expansión. El congreso de Viena creó la Polonia del Congreso,
país al cual Alejandro concedió una constitución. Así, Alejandro fue el monarca constitucional de
Polonia mientras que era el zar autocrático en la restante Rusia (la primera constitución rusa data
de 1906). Él era también el monarca limitado de Finlandia, que había sido anexada en 1809 y tenía
concedida la categoría de estado autónomo. Rusia 1813 ganaba territorio en el área de Bakú del
Cáucaso a expensas de Persia. Asimismo comienza la Guerra del Cáucaso. Por el temprano
siglo xix, el Imperio también era arraigado firmemente en Alaska. Los historiadores han convenido
generalmente que un movimiento revolucionario fue llevado durante el reinado del joven Alejandro I
los oficiales que habían perseguido a Napoleón en Europa occidental se volvieron a Rusia con ideas
revolucionarias, incluyendo derechos humanos el gobierno representativo y la democracia total.
La occidentalización intelectual que había sido fomentada en el siglo xviii por un estado ruso
paternalista, autocrático, ahora incluyó en la oposición la autocracia con demandas para el
desarrollo de un gobierno representativo, las llamadas para la abolición de la servidumbre y, en
algunos casos, la idea de un derrocamiento revolucionario del gobierno. Los oficiales del ejército
eran particularmente proclives, al ver que Alejandro había concedido a Polonia una constitución
mientras que Rusia permanecía sin una. Varias organizaciones clandestinas se preparaban para
una sublevación cuando Alejandro murió inesperadamente en 1825. Después de su muerte, había
confusión sobre quién lo sucedería porque el siguiente en línea, su hermano Constantino Pávlovich
había abandonado su derecho al trono. Un grupo de oficiales que mandaban a cerca de 3000
hombres rechazó jurar la lealtad al nuevo zar, el hermano de Alejandro, Nicolás I de Rusia
proclamaron en su lugar la necesidad de una constitución rusa. Debido a que estos
acontecimientos ocurrieron en diciembre de 1825 llamaron los rebeldes decembristas Nicolás
superó fácilmente la rebelión, y los decembristas que seguían estando vivos fueron arrestados.
Muchos fueron exiliados a Siberia.
Nicolás I Pávlovich (Николай I Павлович, 6 de julio de 1796 - 2 de marzo de 1855) fue el zar de
Rusia desde 1825 hasta su muerte en 1855. Durante su periodo transcurre la mayor parte de la
Guerra del Cáucaso.
Nicolás careció totalmente de la grandeza espiritual e intelectual del hermano, él hizo su papel,
simplemente pues un autócrata paternal que gobernaba a su gente por cualquier medio necesario.
Experimentando el trauma de la Revuelta Decembrista, Nicolás estaba determinado para refrenar a
la sociedad rusa. En 1826, instauró una sección de policía secreta dentro de la Cancillería Imperial,
la tristemente célebre Tercera sección. Dicha sección, la predecesora de la Ojrana, creó una red
enorme de espías y de informadores. A través de esta, el gobierno ejercía la censura encargándole
el control de la educación, la prensa, la literatura, y todas las manifestaciones de la vida pública y
llegando a intervenir hasta la correspondencia privada del desterrado poeta Aleksandr Pushkin con
su esposa. En 1833 el ministro de Educación, Serguéi Uvárov, promulgó la doctrina «Ortodoxia,
Autocracia y Nacionalismo» como el principio guía del régimen, en contraposición al revolucionario
eslogan francés Liberté, égalité, fraternité. De esta manera la sociedad rusa debía demostrar lealtad
a la autoridad ilimitada del zar, a las tradiciones de la Iglesia ortodoxa rusa y a la nación rusa. Estos
principios, lejos de satisfacer a la población, por el contrario, condujeron a una represión
generalizada, a la discriminación de las nacionalidades no rusas así como de las religiones o
confesiones distintas de la confesión Ortodoxa rusa. Por ejemplo, el gobierno forzó la Iglesia
ortodoxa georgiana a aceptar la regla sinódica de la rusa. Con Polonia ocupada, comenzó la
Revolución polaca del 29 de noviembre de 1830 contra la opresión rusa. En 1832, Nicolás suprimía
la Constitución polaca de 1815, desterrando de ese modo las esperanzas de la sociedad rusa de
contar con una constitución propia, tal y como lo habían exigido los decembristas.
El énfasis oficial en el nacionalismo ruso contribuyó a una discusión sobre el lugar de Rusia en el
mundo, el significado de la historia rusa y el futuro de Rusia. Un grupo, los occidentalizadores
(západniki), consideraba que Rusia seguía siendo atrasada y primitiva, carente de constitución,
oprimida por la servidumbre, pudiendo progresar solamente europeizándose más. El otro grupo,
denominado eslavófilo, defendía la especificidad de los eslavos, de su cultura de comuna
(obschina), de sus costumbres, oponiéndose a Occidente y su cultura y costumbres. Los eslavófilos
vieron a la mentalidad eslava como fuente de la integridad de Rusia. Algunos de ellos creyeron que
la obschina rusa, o Mir, ofrecería una alternativa atractiva al capitalismo occidental y podría hacer
de Rusia un salvador social y moral potencial. La eslavofilia pretendía representar una forma rusa
del mesianismo.
A pesar de las represiones de este período, Rusia experimentó un florecimiento de la literatura y las
artes. A través de la obra de Aleksandr Pushkin, Nikolái Gógol, Iván Turguénevy muchos otros, la
literatura rusa ganó estatura y el reconocimiento internacional. El ballet clásico tomó la raíz en
Rusia después de su importación de Franciay la música clásica se estableció firmemente con las
composiciones de Mijaíl Glinka (1804-1857).
Guerra de Crimea
Siguiendo un conflicto en Belén entre los católicos protegidos por Francia y ortodoxos protegidos
por Rusia, las relaciones entre la Rusia Imperial y el Imperio otomano se encontraban en el suelo
hasta la declaración de guerra.
Sin embargo esta riña de monjes en iglesias en la Tierra Santa fue un pretexto. El negocio es
ajustado por los turcos a favor del clero ortodoxo, pero la Rusia requería al sultán de garantías a
favor de todo cristiano ortodoxo del imperio; pero las razones reales fueron ambiciones de Rusia,
ansioso por anexar Constantinopla y el mar de Mármara para alcanzar el mar Mediterráneo.
Siguiendo la negativa de Turcos, el zar invade Moldavia y Valaquia, ocupados en julio de 1853.
Turquía declara la guerra a Rusia el 4 de octubre de 1853. Al Imperio otomano se le unen entonces
franceses, británicos, y sardos. La flota turca es destruida por el escuadrón ruso en el puerto de
Sínope, el 30 de noviembre de 1853.
La caída de la Torre Malájov el 8 de septiembre de 1855, llave de la ciudad, tumba a las manos de
francés, controlada por el mariscal Patrice de Mac-Mahon, notablemente famoso por esta victoria
durante la que él pronunció su famoso «¡Yo estoy allí! ¡Yo permanezco allí!», arrastrando en otoño la
ciudad. Con el advenimiento del Zar Alejandro II, las conversaciones de paz comenzaron,
concluyendo en el Tratado de París, firmado el 30 de marzo de 1856.
Desarrollo económico
Los siglos xix tardío y xx fueron tiempos de crisis para el Imperio. No solo la tecnología y la
industria se desarrollaron más rápido en occidente, sino también nuevos, dinámicos y competitivos
poderes en el teatro mundial: Otto von Bismarck unificó Alemania en la década de 1860, la post-
guerra civil estadounidense, hizo que creciera como potencia, y Japón emergió de la Restauración
Meiji. Aunque Rusia se estaba expandiendo gigantemente sobre Asia Central, rodeando al Imperio
otomano, el Imperio persa, el Raj británico y el Imperio chino, no podía generar suficiente capital
para sostener el rápido avance tecnológico o comerciar con avanzados países una base comercial.
En la última mitad del siglo xix, la economía rusa se desarrolló más lentamente que lo hicieron en
las demás potencias del mundo. La población de Rusia era sustancialmente mayor a la de los
países desarrollados del Oeste, pero la vasta mayoría vivía en comunidades rurales, con poca
tecnología y primitiva agricultura. La industria en general, tuvo una participación mayor que en
occidente, pero en sectores específicos se desarrollaba con una iniciativa primitiva, alguna de esta
extranjera. Entre 1850 y 1900, la población rusa se duplicó, pero se mantuvo estrictamente rural
hasta el siglo xx. La población de Rusia entre 1850 y 1910 tuvo la mayor tasa de natalidad de todos
los grandes poderes y naciones en desarrollo, con excepción de Estados Unidos.
La agricultura, con la tecnología menos desarrollada, se mantuvo en las manos de las antiguas
familias de siervos y granjeros, que juntos componían cuatro quintos de la población rural. Los
terrenos algunos de más de cincuenta kilómetros cuadrados componían 20 por ciento de las tierras
fértiles, pero pocos de esos terrenos trabajaban eficientemente y a gran escala. Granjas de pequeña
escala y la población rural incrementó la tierra usada para la agricultura de subsistencia, y la cada
vez más numerosa masa de campesinos empobrecidos pedía más tierras, en el Turquestán los
granjeros pedían desviar los ríos Amu Daria y Sir Daria, que alimentan al mar de Aral, la ley se hizo
de la vista gorda y el emperador Alejandro III de Rusia decreto una ley de protección de los recursos
en el territorio ruso, esto ahogó las expectativas de desviar los ríos, que volvió en los años 60 en la
Unión Soviética. Durante la época soviética se empezó a desviar agua de los ríos Amu Daria y Sir
Daria para regar cultivos en Uzbekistán y Kazajistán.
Alejandro II de Rusia.
Bandera adoptada en 1883.
El zar Alejandro II, que sucedió a Nicolás I en 1855, era un conservador que no vio otra alternativa
más que implementar un cambio. Alejandro inició reformas sustanciales en la educación, el
gobierno, la judicatura y el ejército. En 1861 proclamó la emancipación de casi 20 millones de
siervos. Las comisiones locales, que eran los poseedores de las tierras, efectuaron la emancipación
dándoles a los siervos libertad limitada. La antigua servidumbre se mantuvo en las aldeas, pero
requirieron pagos del gobierno casi por cincuenta años. El gobierno compensó a los terratenientes
emitiendo finanzas.
El imperio que había compensado a más de 50 000 terratenientes que poseían más de 1,1 km²
seguirían sin siervos y estos continuarían proveyendo líder políticos y administrativos en el campo.
El gobierno también esperaba que el campesinado produjera suficientes alimentos para ellos y para
la exportación, ayudando así a financiar los gastos, importaciones y la gran deuda externa. Ninguna
de las expectativas del gobierno eran realistas, la emancipación dejó descontentos tanto al
terrateniente como al campesino. El nuevo campesinado pronto se atrasó en los pagos al gobierno
porque la tierra que recibían era pobre y porque los métodos de ganadería rusa eran inadecuados.
Los antiguos poseedores de tierras tuvieron que venderlas para quedar como solvente, ya que la
mayoría no podía manejar la tierra sin los siervos. Además, el valor de los créditos
gubernamentales cayeron de igual modo.
Las reformas en el gobierno local siguieron de cerca la emancipación. En 1864 gobiernos locales
de la parte europea rusa fueron organizados en provincias y en zemstvos o distritos, que fueron
compuestos por los representantes de todas las clases y eran responsables de escuelas locales,
salud pública, los caminos, las prisiones, el suministro de alimentos, y otros tratos. En 1870 las
dumas o consejos elegidos para la ciudad, fueron formadas. Dominado por los dueños y obligada
por los gobernadores provinciales y la policía, los zemstvos y las dumas aumentaron los impuestos
y el trabajo impuesto para apoyar sus actividades.
En la esfera financiera, Rusia estableció el banco del estado en 1866, que dio a la divisa nacional
estabilidad y firmeza. El ministerio de las finanzas apoyó el desarrollo del ferrocarril, que facilitó
actividad vital de la exportación, pero era cauteloso y moderado en sus empresas extranjeras. El
ministerio también fundó el Banco campesino de las Tierras en 1882 para permitir a granjeros
emprendedores adquirir más tierra. El ministerio de asuntos internos contradijo esta política, sin
embargo, estableció el Banco de tierra de los nobles en 1885 para prevenir ejecuciones hipotecas.
En 1881, los revolucionarios asesinaron a Alejandro II. Su hijo Alejandro III comenzó un periodo de
reacción política que intensificó un movimiento contrarreformista que había empezado en 1866. Él
fortaleció a la policía de seguridad y la reorganiza en una agencia conocida como el Ojrana, le dio
poderes extraordinarios, y la puso bajo el Ministerio de Asuntos Interiores. Dmitri Tolstói, el ministro
de Alejandro de asuntos interiores, instituyó el uso de terratenientes que eran inspectores de distrito
y él restringió el poder de los zemstvos y las dumas. Alejandro III asignó a su antes tutor, el
reaccionario Konstantín Pobedonóstsev, el ser el procurador del Santísimo Sínodo Gobernante de la
Iglesia ortodoxa rusa e Iván Deliánov para ser el ministro de Educación. En sus esfuerzos de
«salvar» a Rusia del «modernismo», ellos reavivaron censura religiosa, poblaciones no-ortodoxas y
no rusas fueron perseguidas, generando antisemitismo, y suprimió la autonomía de las
universidades. Sus ataques en los elementos liberales y no rusos alienaron segmentos grandes de
la población. Las nacionalidades, particularmente los polacos, fineses, letones, lituanos, y
ucranianos, reaccionados ante los esfuerzos del régimen a rusificarlos, intensificaron su propio
nacionalismo. Muchos judíos emigraron o unieron movimientos radicales. Las organizaciones
confidenciales y los movimientos políticos continuaron desarrollando a pesar de los esfuerzos del
régimen para sofocarlos.
Imperialismo en Asia y la guerra contra Japón
En los últimos años del siglo xix y principios del siglo xx, varios países occidentales compitieron
por influencia, comercio y territorio en Asia Oriental. Mientras, Japón se esforzaba por convertirse
en una gran potencia moderna.
La situación geográfica de Japón lo alentó a enfocarse en Corea y el norte de China, lo que chocaba
con los intereses expansionistas rusos. El esfuerzo japonés por ocupar Corea condujo a la primera
guerra sino-japonesa. La derrota china por parte del Japón condujo al Tratado de Shimonoseki (17
de abril de 1895), por el cual China renunciaba a sus reclamaciones sobre Corea, cediendo además
Taiwán y Lüshunkou (a menudo llamado Port Arthur). Sin embargo, la presión occidental (por parte
de Rusia, Gran Bretaña y Francia) obligó al Japón a devolver Port Arthur y Manchuria a China (Triple
Intervención del 23 de abril de 1895).
Tras la revuelta de los bóxers chinos de 1898, e incumpliendo la promesa hecha al Japón, los rusos
negociaron con China un arrendamiento de 25 años de la base naval, un puerto libre de hielos para
su flota de Extremo Oriente. Mientras tanto, soldados rusos ocupaban Manchuria y el norte de
Corea, amenazando la influencia japonesa en Corea (cuyo gobierno seguía siendo controlado en la
sombra por China, pese a la independencia que le otorgara Japón). El gobierno coreano concedió a
Rusia una base naval próxima a las costas japonesas, en un intento de ofrecer una doble amenaza
a Japón, la de Rusia y la de China.
Rusia aprovechó la desestabilización de la zona y en 1896 se firmó un acuerdo con China para el
uso de Port Arthur como base ubicada al extremo de la península de Kuan-Tong y la parte extrema
de la península de Liao Yang, ahora perteneciente a Manchuria, así como el libre acceso ruso a
todos los puertos chinos. Más adelante, en 1898 los rusos impidieron el uso de Port Arthur a los
mismos chinos, y se empezó a ejercer el control que el Japón había deseado cuatro años atrás.
Esto fue un desafío para el Imperio japonés y provocó la desaprobación de Inglaterra, quien vio al
gigante ruso como una amenaza a sus posesiones británicas y su provechoso comercio asiático.
Tropas rusas (ilustración).
En 1902, Inglaterra firmó una alianza con Japón, y entre las cláusulas de dicho tratado figuraba la
construcción de unidades navales para Japón que se puso de inmediato en marcha, así como la
aceleración en la entrega de las unidades ya encargadas. Inmediatamente se aprobó un plan de
rearme naval de 200 000 toneladas denominado "Esperanza y determinación" [cita requerida] y se
encargaron a Inglaterra 6 acorazados, 4 cruceros acorazados, 2 cruceros ligeros, 16 destructores y
10 torpederos. Otras unidades fueron encargadas a Francia, Italia e incluso Alemania y EE. UU. En
Japón se empezó la construcción acelerada de 10 torpederos y 8 destructores. Se comenzó un
programa de adiestramiento del personal de la Armada Imperial Japonesa de 15 100 hombres
hasta incrementarse a 40 800 marineros y oficiales.
Al considerar que la penetración rusa en Corea y Manchuria suponía un riesgo para su seguridad
nacional, Japón exigió a Rusia que abandonase Manchuria, en cumplimiento de los acuerdos de
1900. Rusia dilató las conversaciones diplomáticas durante dos años y Japón, harto de esperar en
vano una respuesta, rompió las relaciones diplomáticas el 6 de febrero de 1904. El recién
modernizado Ejército Imperial Japonés se hallaba más que preparado para enfrentarse a las
fuerzas que Rusia había estacionado en Asia al inicio de la contienda, que representaban solo una
pequeña parte de las tropas del zar.
Guerra de 1904
Para 1904, Japón ya contaba con una serie de bases logísticas distribuidas en el mar Amarillo y
además con unidades navales de primera mano, a diferencia de Rusia que tan solo tenía dos bases
muy distantes y estratégicamente desubicadas: Port Arthur y Vladivostok, así como unidades
navales ya anticuadas. La batalla de Chemulpo fue una batalla naval que se libró el 9 de febrero de
1904 en el puerto del mismo nombre, en Corea. A finales de ese año Japón contaba con:
8 cruceros acorazados: Asama, Tokiwa, Iwate, Izumo, Azuma, Yakumo, Nishin y Kasuga
17 cruceros protegidos
12 destructores
100 torpederos
Uno de esos acorazados, el Mikasa, era el más avanzado buque de guerra de su tipo en su tiempo y
había sido entregado en 1902, directo desde los astilleros británicos de Vickers Shipyard al Japón.
El Chitose, otro de las mismas características, fue entregado desde San Francisco (EE. UU.). Todas
estas unidades estaban al mando del almirante Heihachiro Togo.
Por el lado ruso, la situación era bastante diferente. En primer lugar, el adiestramiento era muy
deficiente y la oficialidad era muy mediocre. Las unidades navales no pasaban de ser anticuados
acorazados pasados de moda; la mayoría estaba concentrada en Port Arthur y una pequeña
división en Vladivostok, todas al mando del almirante Aléxiev. Casi la mitad de la flota estaba
además en el mar Báltico.
25 cazatorpederos.
4 acorazados en servicio: Sissoy, Veliki, Navarín, Imperátor Alexánder II, Imperátor Nikolay I
8 acorazados costeros
6 cruceros acorazados
9 cruceros protegidos
12 submarinos
El objetivo japonés era Port Arthur (hoy Lüshunkou, China), situado en la península de Liaotung, al
sur de Manchuria, que había sido fortificado para convertirlo en una base naval mayor por los rusos.
Los japoneses necesitaban controlar el mar para enfrentarse a una hipotética guerra en el
continente asiático. De este modo, su primer objetivo militar fue neutralizar a la flota rusa anclada
en Port Arthur. La noche del 8 de febrero, la flota japonesa, bajo el mando del almirante Heihachiro
Togo, abrió fuego torpedeando sin previo aviso a los barcos rusos en Port Arthur, dañando
seriamente a dos acorazados rusos. Los combates de la batalla de Port Arthur se desarrollaron a la
mañana siguiente. Siguieron una serie de acciones navales indecisas, en las cuales los japoneses
fueron incapaces de atacar con éxito a la flota rusa protegida por los cañones terrestres de la bahía,
y los rusos declinaban abandonar la bahía hacia mar abierto, descabezados por la muerte del
almirante Stepán Makárov el 13 de abril. Estas acciones proporcionaron cobertura para un
desembarco japonés cerca de Incheon en Corea. Tras el desembarco, invadieron Seúl y ocuparon
rápidamente el resto de la península. Para finales de abril, el ejército japonés al mando de Kuroki Itei
se preparaba para cruzar el río Yalu, en el interior de la Manchuria ocupada por los rusos.
Japón comenzó un largo asedio de Port Arthur, fuertemente fortificado por los rusos. En agosto
parte de la flota rusa intentó escapar de Port Arthur en dirección a Vladivostok, pero fue
interceptada y derrotada en la batalla del Mar Amarillo. El resto de los barcos permanecieron en
Port Arthur, donde fueron hundidos lentamente por la artillería japonesa. Los intentos por socorrer a
la ciudad desde el continente también fracasaron, y después de la batalla de Liaoyang (24 de
agosto-5 de septiembre de 1904), los rusos se retiraron a Shenyang. El ejército japonés infligió una
nueva derrota a los rusos en el río Cha-ho (5 de octubre-18 de octubre de 1904).
Campaña de 1905
Port Arthur cayó finalmente el 2 de enero de 1905, después de una serie de asaltos brutales y gran
cantidad de bajas en ambos bandos. Con las espaldas cubiertas, el ejército japonés presionó hacia
el norte de Manchuria. Tras la batalla de Mukden (21 de febrero-10 de marzo de 1905), expulsan a
los rusos de Shenyang.
Mientras tanto, Rusia había enviado la flota del Báltico al mando del almirante Rozhdestvenski hacia
Asia, bordeando el Cabo de Buena Esperanza. El 21 de octubre de 1904, mientras navegaba en
aguas británicas (un aliado del Japón pero neutral en esta guerra), provocó el incidente del banco
Dogger al disparar sobre botes pesqueros a los que los rusos confundieron con lanchas torpederas.
El viaje se demoró tanto que el almirante Togo hizo planes para interceptar a la flota del Báltico
antes de que pudiera recalar en Vladivostok. Las escuadras se encontraron en la batalla de
Tsushima, en el estrecho del mismo nombre entre Corea y Japón, el 27 de mayo de 1905. Durante la
batalla, que duró hasta el 29 de mayo, la flota japonesa, numéricamente inferior pero más moderna
y con mayor velocidad y alcance de fuego, bombardeó a la flota rusa sin piedad, destruyendo sus
ocho acorazados. La flota japonesa contaba entre otros con dos acorazados comprados a
Argentina: el Mariano Moreno (renombrado Nisshin) y el Bernardino Rivadavia (renombrado Kasuga),
así como un crucero comprado a Chile: el "Esmeralda" (rebautizado "Izumi").
El mando ruso en Extremo Oriente, formado por el almirante Yevgueni Ivánovich Alekséyev y el
general Alekséi Kuropatkin, era incompetente y sus tropas, insuficientes. Los refuerzos llegaban
desde la Rusia europea en el ferrocarril Transiberiano de vía única, muy lento e interrumpido a la
altura del lago Baikal. Estas y otras razones, como el ataque por sorpresa del Japón, implicaron que
la guerra resultara en una sorprendente victoria japonesa, lo que le convirtió en una potencia
mundial a tener en cuenta.
Después de esta guerra, el Imperio nipón adquirió gracias a su Armada Imperial un prestigio
nacional e internacional en lo naval y militar que durará hasta la Segunda Guerra Mundial. Durante la
contienda, el ejército japonés trató bien a los civiles y prisioneros de guerra, careciendo de la
brutalidad y atrocidades que fueran muy difundidas durante la Segunda Guerra Mundial. Los
historiadores japoneses piensan que esta guerra fue un punto decisivo para el Japón y una clave
para entender por qué fallaron militar y políticamente.
En 1914 y tras el asesinato del Archiduque del Austria-Hungría Francisco Fernando, el cual es
asesinado junto con su esposa, Sofía Chotek, se provoca el estallido de la Primera Guerra Mundial,
en la cual Rusia se unió al bando aliado. Por entonces el Imperio ruso tenía una extensión de más
de 23 millones de kilómetros cuadrados y una población aproximada de 171 millones de habitantes,
con un crecimiento demográfico de 1,8 % anual. El gobierno zarista mandó a movilizar a más de 8
millones de hombres y mujeres, superando al ejército alemán, que solo era de 3 millones (Alemania
tenía entonces alrededor de 50 millones de habitantes, con un crecimiento demográfico del 1 %
anual). Dos tercios del ejército alemán se hallaban en el frente francés, con lo cual Alemania solo
tenía 1 millón de hombres para el frente oriental; pero aunque el ejército ruso superaba al alemán en
proporción de 8 a 1, no estaba bien entrenado para la guerra. Esa deficiencia se hizo patente en la
batalla de Tannenberg, en la que 250 000 alemanes vencieron a 700 000 soldados rusos. Hay que
resaltar asimismo que la preparación material también era deficiente: de cada dos soldados, solo
uno tenía arma; el otro debía esperar a que mataran al primero para tomar el arma. Para peor,
apenas tenían proyectiles para la mitad de los rifles. Esto supuso una terrible carnicería en los
bosques de Tannenberg, y así durante todo el resto de la guerra los rusos no hicieron más que
retroceder. En 1915, los alemanes volvieron a derrotar a las fuerzas rusas en la Batalla de los Lagos
Masurianos, lo que provocó un descontento social en Rusia.
Desintegración del imperio
Sin embargo, el Gobierno provisional fue incapaz de darle una solución a los desacuerdos entre las
diferentes facciones que componían el gobierno, ni permitió avanzar en las reformas sociales y
económicas exigidas cada vez con más insistencia por la población organizada bajo guion
leninista, ni asimismo llevó a avances en el fin de la guerra. A mediados del otoño, la situación de
crisis y la debilidad del Gobierno llevaron a la discusión abierta de un cambio de Gobierno y la
formación de uno puramente socialista. Mientras en el campo los sóviets aceleraban una reforma
agraria oficiosa y se independizaban de hecho de la administración central, en las ciudades crecía
el apoyo a la izquierda radical. Cuando los bolcheviques decidieron tomar el poder a través de los
sóviets en el Segundo Congreso Nacional de los Sóviets, la oposición gubernamental fue mínima.
La Revolución de Octubre de 1917 puso fin al periodo del Gobierno provisional y dio paso a uno
nuevo, el Sovnarkom.
Tras la Revolución de Octubre, el nuevo gobierno de mayoría bolchevique firmó un tratado de paz
con los alemanes, con el Tratado de Brest-Litovsk poniendo fin a la participación rusa en la Primera
Guerra Mundial. Durante la guerra civil rusa, la organización bolchevique llegó a extenderse por las
regiones del Imperio ruso. Este desmembramiento creó los llamados Estados presoviéticos, cada
uno con su gobierno autónomo bajo una supervisión central, dando lugar al comunismo soviético;
en su mayoría se trató de la aplicación de las fórmulas económicas y políticas auténticas del
socialismo planteado por Marx y Engels, que principalmente Lenin articuló, adaptó a las
circunstancias de las sociedades del Imperio ruso, y que enriqueció con sus aportes teóricos y
prácticos, propiciando el Leninismo.
Geografía
La Rusia Imperial, al ser el tercer imperio más grande del mundo (después del Británico y el Mongol)
contenía muchos territorios y estados. El Imperio ruso en su mayor extensión se extendía a través
de la mayor parte del norte del supercontinente eurasiático por lo cual controlaba casi todos los
tipos de ecosistemas y una gran variedad de paisajes y climas. La mayor parte del paisaje consiste
en llanuras enormes, tanto en la parte europea como en la parte asiática que son ampliamente
conocidas como Siberia y el Turquestán. Estas llanuras son predominantemente estepa al sur y
arbolado denso al norte, con la tundra a lo largo de la costa del norte. Se encuentran cadenas
montañosas a lo largo de las fronteras del sur, como el Cáucaso, el Tian Shan (el punto más alto de
todo el imperio con un medio de 7100 metros) y el Altái, y en la parte este, como la cordillera
Verjoyansk o los volcanes sobre Kamchatka, y en Alaska las grandes cordilleras con el gigante
monte Denali. Notables son los montes Urales en la parte central que son la división principal entre
Europa y Asia.
La Rusia Imperial tenía la costa más extensa del mundo con más de 43 000 kilómetros a lo largo de
los océanos Ártico y Pacífico, así como mares "interiores": el Báltico, el Negro y el Caspio. Los
mares más pequeños son parte de los océanos; el mar de Barents, mar Blanco, mar Kara, mar de
Láptev y mar de Siberia Oriental son parte del Ártico, mientras que el mar de Bering, el mar de
Ojotsk y el mar de Japón (o mar del Este) pertenecen al océano Pacífico. Las islas principales
encontradas en ellos incluyen Nueva Zembla, la Tierra de Francisco José, las islas de Nueva Siberia,
isla de Wrangel, las islas Kuriles y la isla de Sajalín.
Muchos grandes ríos fluyen a través de las llanuras desembocando en las costas rusas. En Europa
estos son el Volga, Don, Kama, Oká, Dviná, Dniéper y el Dviná Occidental. En Asia se encuentran los
ríos Ob, Irtysh, Yeniséi, Angará, Lena y Amur. Los lagos principales incluyen el lago Baikal, lago
Ládoga y lago Onega.
Relieve
Las fronteras administrativas de la Rusia europea, aparte de Finlandia, coincidían con las fronteras
naturales de Europa. En el norte, hacía frontera con el océano Ártico; las islas de Nueva Zembla,
Kolgúyev y Vaigach también pertenecían a Europa, pero el mar de Kara era incluido en las regiones
siberianas. Al este se encontraban las estepas siberianas y kirguizas, de las cuales Europa está
separada por el mar Caspio, río Ural y los montes Urales; sin embargo, las gobernaciones de Perm,
Ufá y Oremburgo, se extendían al otro lado de los Urales. Al sur se extendía el mar Negro y el
Cáucaso, que luego serían separados geográficamente por el río Manich, que en el postplioceno
conectaba el mar de Azov con el mar Caspio. La frontera occidental era puramente convencional:
cruzaba la península de Kola, desde el fiordo de Varanager al golfo de Botnia; así sobre la costa
hasta Niemen donde se adentraba en la frontera entre Polonia y Prusia (Imperio alemán), Galitzia
(Imperio austrohúngaro) y hasta el río Prut en la frontera con Rumania.
Extensión espacial
La América rusa.
Los dos puntos más separados, entre los muchos puntos que el imperio conquistó o colonizó están
a 10.000 km en una línea geodésica (es decir, la línea más corta entre dos puntos en la superficie
terrestre). Estos fueron: al oeste la frontera con Brandemburgo, después el Imperio alemán, cerca
de Posnania marcada por el río Varta; y en su expansión por América (véase América rusa)
extendiéndose por la isla de Vancouver (por un tiempo litigada entre Rusia, la Nueva España y el
Reino Unido) y en Alaska la actual ciudad de Ketchikan hasta (entre 1811-1841) poseer una factoría
y fortaleza en la Alta California: el Fuerte Ruso que fuera el establecimiento más meridional en
América.
Por otra parte, Rusia mantenía en el Extremo Oriente asiático las islas Kuriles, a pocos kilómetros al
noreste de la isla de Hokkaidō en Japón, e igualmente en Oceanía hubo algunos intentos de
expansión que fueron frustrados por la acción conjunta de otras potencias (principalmente Reino
Unido, Estados Unidos y Japón); entre esos intentos se cuentan el efímero protectorado (en 1818)
sobre Kauai y el de establecer una colonia en las islas Bonin durante la segunda mitad del siglo xix.
En 1889 el aventurero ruso Nikolái Ivánovich Ashínov intentó establecer una colonia rusa en África,
Sagallo, situado en el golfo de Tadjoura en el Yibuti actual.[15] Sin embargo este intento enfureció a
los franceses, que enviaron dos barcos de guerra en contra de la colonia. Después de una breve
resistencia, la colonia se rindió y los colonos rusos fueron deportados a Odesa.
Sin embargo, el desarrollo excesivo del Imperio ruso empezó a ser inquietante y, algunos, un siglo
antes de Solzhenitsyn, se preguntaban si, de ceder a la llamada de los espacios infinitos, no corría
peligro Rusia de perder sus fuerzas y su alma.
El Imperio ruso manejaba 14 husos horarios, desde Polonia hasta el territorio hoy canadiense del
Yukón.
Estado
Política
El Imperio Ruso era una monarquía absoluta donde el Zar concentraba el poder ejecutivo y
legislativo en su sola mano. Esto se mantuvo hasta 1906, cuando tras la revolución del año anterior,
se instauró la Duma Imperial como primera asamblea legislativa del país y se adoptó la primera
constitución rusa, la Constitución rusa de 1906.
Poder ejecutivo
Emperador y zar
En Rusia el término zar ha sido usado, aparte de referencias del Imperio bizantino y la vista desde
los tártaros y mongoles a los principados rusos, y desde 1480 por el Gran Príncipe Iván III de
Moscú, siguiendo la independencia de la Horda de Oro y su matrimonio con la princesa bizantina.
Esto fue relacionado con las crecientes ambiciones de Moscovia en convertirse en la «Tercera
Roma», después de la Caída de Constantinopla. El rey moscovita fue reconocido como emperador
por el Sacro Imperio Romano en 1514, durante el reino de Basilio III. Pero el primer príncipe ruso en
ser coronado «Zar de toda Rusia» fue Iván IV (el terrible) en 1547, hasta entonces conocido como
gran príncipe de toda Rusia. En 1721 un edicto de Pedro el Grande decreto el título latino de
Император (Imperátor) fuera usado en vez de zar. El título de zar quedó siendo usado comúnmente,
y también como designante oficial de los estados absorbidos por Moscovia (como los kanatos
Mongoles y el Reino de Georgia). En 1815, cuando parte de Polonia fue anexada, el título fue
traducido al polaco: Króly el emperador ruso asumió el poder como Król de Polonia, y el estado
polaco fue llamado oficialmente Królewstwo Polskie en polaco y Царство Польское en ruso, es
decir Zarato de Polonia.
Familia imperial
Zarina (царица): término usado para la Emperatriz. En Rusia después fue usado Emperatriz
(Императрица). La Zarina podía regir el Imperio, como lo hicieron Catalina I, Catalina II, Isabel I y
Ana I.
Zarévich (Цесаревич) (literalmente, 'hijo del zar'): término masculino, el título completo era
«Heredero Zarévich» (Naslédnik Tsesarévich, Наследник Цесаревич), informalmente «El heredero»
(Naslédnik). Tras la instauración del Imperio, todos los hijos varones del Zar que no fueran
herederos pasaron a denominarse Grandes Duques.
Zarevna (царевна): término para la hija o la nieta del zar o la zarina. A la llegada del término
emperador, el término zarevna se convirtió en Velíkaya Knyaguinya (Великая Княгиня), o «Gran
Duquesa». También se usaba el término Zarevna para denominar a la esposa del Zarévich.
Poder judicial
El MVD fue creado por Alejandro I en 1802 durante el proceso de reformas para sustituir las
antiguas instituciones de Pedro el Grande. Fue uno de los principales pilares del Imperio,
responsable de las fuerzas policiales y la supervisión de la administración de las gubernias. Entre
sus competencias iniciales también se encontraban las cárceles, cuerpos de bomberos, empresas
estatales, servicio de correos, solares e inmuebles del Estado, carreteras, sanidad, clero, recursos
naturales y nobleza; muchas de estas fueron transferidas a otros ministerios e instituciones
gubernamentales a mediados de la década de 1800.
Tras el crecimiento del movimiento revolucionario y el asesinato del zar Alejandro II, el
Departamento de Policía Estatal heredaría las funciones de policía secreta de la difunta Tercera
Sección y transfirió las del más capaz Cuerpo Especial de Gendarmes a la Ojrana. Durante la
Primera Guerra Mundial, el departamento creó una sección de contraespionaje.
Tras la Revolución de febrero de 1917, los gendarmes y la Ojrana fueron desmantelados por ser
considerados antirrevolucionarios.
Departamento de Seguridad
La Ojrana, Okranka u Okrana (del ruso Охранное отделение, Ojránnoie Otdelényie, 'Departamento de
Seguridad') fue el cuerpo de policía secreta del régimen zarista en Rusia desde mediados del
siglo xviii.
La Ojrana formaba parte del Ministerio de Interior (MVD), ayudada por el Cuerpo Especial de
Gendarmes. Su objetivo principal era garantizar la seguridad de la familia imperial; dadas las
condiciones del país entonces, esto implicaba que buena parte de sus acciones se centrasen en la
represión de actividades revolucionarias, especialmente por parte de los grupos anarquistas y
socialistas que planeaban acabar con la dinastía Románov.
Puesto que buena parte de las organizaciones revolucionarias contaban con sedes fuera de Rusia,
la Ojrana disponía de numerosos agentes a lo largo de Europa, especialmente en París, donde Piotr
Rachkovski estuvo destacado (1884-1902); muchos de estos operaban infiltrándose como topos o
agentes provocadores en los grupos revolucionarios, manteniendo así informada a la oficina central
de los planes de actividad e incitando a los combatientes a realizar acciones infructuosas,
desesperadas o impopulares. Entre los agentes más destacados se encuentran el doctor Yákov
Zhitómirski, que llegó a ser colaborador íntimo de Lenin, Yevno Azef, Dmitri Bogrov y el Padre
Gapón, quien lideró la movilización pacífica de obreros masacrada por la Guardia Imperial en el
Domingo Sangriento de 1905. Asimismo, la Ojrana trató de comprometer el movimiento obrero
mediante la creación de sindicatos controlados por la policía, una práctica conocida como
zubátovschina.
Entre otras actividades obra de la agencia se encuentra la propaganda antisemita de los Protocolos
de los Sabios de Sion y el caso Beilis.
El procedimiento normal de la Ojrana incluía la entrega de los prisioneros al poder judicial para su
proceso de acuerdo a la ley, con su posterior ejecución o envío a campos de trabajo del lejano
Noreste siberiano conocidos como kátorgas. Sin embargo, bajo circunstancias especiales, los
agentes disponían de licencia para llevar a cabo ejecuciones sumarias y torturas en caso de
necesidad. La aplicación de estas últimas le valió a la organización una triste fama, solo igualada
por la de su par en el régimen nazi, la Gestapo.
El Cuerpo especial de gendarmes (Отдельный корпус жандармов) fue una policía militar en la
Rusia Imperial en el siglo xix hasta la formación de la Unión Soviética. Sus responsabilidades
principales eran reforzar las leyes y la Seguridad del estado.
Los precursores del cuerpo militar fueron el ejército de la gendarmería, creado en 1815 basado en el
regimiento Dragones Borisoglebsky las unidades del cuerpo especial de guardias internos, o Tropas
internas del ministerio de asuntos internos (en ruso: Внутренние войска Министерства
внутренних делand). Después de Revuelta Decembrista, el nuevo zar Nicolás I, creó la oficina de
Jefe de gendarmes en julio de 1826y apuntó al General conde Aleksandr Jristofórovich
Benkendorff; todos los gendarmes fueron subordinados al este. Benkendorff fue apuntado también
para Director ejecutivo de la nueva Tercera Sección de la Cancillería Imperial aunque las dos
oficinas, el Jefe de Gendarmes y la Cabeza de la Tercera Sección no se unieron formalmente hasta
1839.
Directorio principal
Vigilancia
56 directorios Guberniales
50 directorios de Uyezd
Directorios de Caminos
13 unidades montadas.
En 1871, los gendarmes acudieron el derecho de investigar casos políticos y criminales, como
investigadores judiciales fueron rechazados.
Solo los más competentes oficiales del ejército podían unirse al cuerpo de Gendarmes. Aunque el
cuerpo mantenía una poderosa imagen, su larga red de informantes y agentes servían para informar
de nada más que rumores; los Gendarmes eran obviamente incapaces de infiltrarse en la realidad
de las organizaciones revolucionarias. En agosto de 1880, la Tercera Sección y el cuerpo especial
de Gendarmes fueron transferidos a la autoridad del Ministerio de Asuntos Interiores por propuesta
del conde Mijaíl Lorís-Mélikov. La oficina del Jefe de Gendarmes fue heredado al Ministerio, y el
Comandante de los Cuerpos se convirtió en el administrador. Muchos oficiales fueron transferidos
para después crear el Departamento de Policía.
Después de 1902, el asesinato del ministro del MVD Dmitri Sipiaguin, el poder de la seguridad del
estado fue transmitido del los Directorios de Gendarmería al Ojrana y las unidades generales del
personal de contrainteligencia y el Departamento de Policía.
División administrativa
Antes del ucase de Pedro I de 1708, el territorio ruso se subdividía en uyezds (distritos, del ruso
уезд) y vólosts (pequeños distritos rurales, del ruso волость). En 1708, en orden de mejorar la
maniobrabilidad del vasto Imperio ruso, el Zar Pedro I publicó un ucase (edicto) dividiendo a Rusia
en ocho regiones administrativas llamadas gubernias (gobernaciones).[16]
La reforma de 1708 no determinó las fronteras de las gobernaciones. En su lugar, se proclamó que
las ciudades dentro de la gobernación y sus tierras adjuntas representaban a la gobernatura.[16] El
29 de mayo (9 de junio en calendario gregoriano) de 1719, Pedro proclamó otro edicto para
remendar las imperfecciones del anterior, dado que las gobernaciones eran demasiado grandes e
inmanejables. Al frente de la gobernación estaba el gobernador, en la provincia el voivoday en el
distrito el comisario.
El Imperio ruso se formó el 22 de octubre (2 de noviembre en calendario gregoriano) de 1721. El
país se dividió entonces en 11 gobernaciones: Azov (capital Vorónezh), Arjangelgorod (capital
Arcángel), Kazán, Kiev, Moscú, San Petersburgo, Siberia (capital Tobolsk), Riga (1713), Astracán
(1717), Nizni Nóvgorod y Reval (1719). Se establecieron nuevas gubernias a medida que se iban
anexando más territorios al imperio.
Con el decreto del 12 (23) de diciembre de 1796 por Pablo I, se produjo una consolidación temporal
de las gobernaciones creadas anteriormente, que se renombraron oficialmente como virreinatos.
Estos cambios fueron revertidos una década más tarde.
En el año 1914, vísperas de la Primera Guerra Mundial, el Imperio ruso (con capital en San
Petersburgo) estaba dividido en:
78 gubernias (gobernaciones) en total (de las cuales 29 estaban incluidas en las gobernaciones
generales).
21 óblasts (provincias) en total (de las cuales 18 estaban incluidas en las gobernaciones
generales).
Esta subdivisión se creó a partir del edicto (ucase) del zar Pedro I de Rusia del 18 de diciembre de
1708, que dividió a Rusia en ocho gubernias. La subdivisión existió hasta la Revolución rusa de
1917. Tras de la Revolución de Febrero de 1917, el Gobierno Provisional Ruso renombró a las
gubernias como comisarías gubernamentales. La Revolución de Octubre no cambió las divisiones
administrativas, pero el aparato gubernamental fue sustituido por soviets gubernamentales
(губернский совет).
Los óblasts o provincias eran las unidades administrativas básicas del Imperio ruso y formaban
partes de gobernaciones generales o de krais.
Óblast de Kubán Óblast de Siberia kirguisa Óblast del Voisko del Don
Krais
El Imperio ruso algunas veces incluyó como parte de su organización territorial subdivisiones
conocidas como krais (territorios), como división transitoria entre una gubernia u óblast. Algunos de
estos krais eran:
El uyezd (ruso: уе́зд) era una entidad subnacional dentro del Imperio ruso equivalente a un distrito.
Consistía en un centro administrativo y las aldeas a su alrededor. No había uyezd en toda Rusia,
tanto las gubernias como los óblasts siberianos y de Asia central se dividieron en ókrugs
(literalmente "círculos").
Relaciones internacionales
Relaciones anglo-rusas
El Reino Unido y el Imperio ruso concluyeron el Entente Anglo Ruso el 31 de agosto de 1907, en San
Petersburgo. Definieron sus esferas de interés en respecto a Persia, el Bajo Turquestán y el Tíbet,
con Rusia tomando las áreas al norte y el Reino Unido el golfo Pérsico, en el sur. Otra de sus
prioridades discutidas era revisar el expansionismo colonial de Alemania.
El entente Anglo Ruso junto con el Entente Cordiale y la Alianza francesa, formó el Triple Entente
entre Gran Bretaña, Francia y Rusia.
Relaciones sino-rusas
El primer contacto diplomático entre la Rusia Imperial y la China Imperial tuvo lugar en 1660 como
resultado de un conflicto sobre la zona oeste del río Amur. En 1689 los dos países firmaron el
tratado de Nérchinsk, que concedió el territorio a China. Se estableció la frontera siguiendo los
montes Stanovói y el río Argún, y se iniciaron relaciones comerciales con China.
En 1858, durante la segunda guerra del Opio, China se convirtió en el «Hombre enfermo de Asia»,
mientras que Rusia se fortalecía, anexionando finalmente la zona izquierda del río Amur, incluyendo
Manchuria exterior y la isla de Sajalín, por los tratados de Unequal y Aigun. Por 1899, la Rebelión de
los Boxers desafió el poder de la Triple Entente, que previamente fue ratificada en la Convención de
Pekín de 1860.
Los dos países vieron sus monarquías abolidas durante la segunda década del siglo xx, la dinastía
Qing en 1912, siguiendo a la revolución de Xinhai y la dinastía Románov en 1918, siguiendo la
Revolución de Octubre, dirigida por Vladímir Ilich Uliánov, más conocido como "Lenin", que dieron
comienzo a la República de China y la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas, respectivamente.
Relaciones perso-rusas
Las relaciones perso-rusas particularmente se levantaron con la debilitación del Imperio safávida,
que le dio camino a la dinastía kayar, que rápidamente fue absorbida al manejo del caos nacional,
mientras que rivalizaba con los poderes coloniales, esto le ayudó a mantener una posición estable
en la región. Mientras que los portugueses, británicos y neerlandeses, competían por el sur de
Persia y el golfo pérsico, la Rusia Imperial dejó el sur para establecer una esfera de influencia sobre
el norte.
Plagado de políticas internas, el gobierno Qafárida se encontró incapaz de levantarse ante esta
amenaza, incluso irreconociendo la amenaza rusa en el norte.
La debilitada y en bancarrota corte real, bajo el sah Fath Ali, fue forzado a firmar el Tratado de
Gulistán en 1813, seguido del segundo Tratado de Turcmanchái, los dos tratados juntos son los
actuales para las fronteras entre Azerbaiyán, Armenia e Irán después de los esfuerzos de Abbas
Mirza, Persia falló en defender el frente Caucásico.
Con la Rusia Imperial continuamente avanzando hacia el sur en el curso de dos años de continuas
guerras, los tratados de Turcmanchái y Gulistán en las fronteras occidentales, más la inesperada
muerte de Abbas Mirza en 1823 y el asesinato del gran visir (Mirza Abol Qasem Qa'im Maqām),
Persia perdió su establecimiento tradicional en Asia Central hacia los ejércitos zaristas. Los
ejércitos rusos ocuparon las costas del mar Aral en 1849, Taskent en 1864, y Bujará en 1867,
Samarcanda en 1868, y Jiva y el Amu Daria en 1873. El Tratado de Ajal fue la mayor pérdida frente
al emergente poder global ruso.
Para el fin del siglo xix, el dominio ruso se vio tan pronunciado que Tabriz, Qazvin y otras de estas
importantes ciudades, fueron ocupadas por el Imperio ruso y el gobierno central de Teherán se le
dejó tan poco poder que no podía incluso elegir a sus propios ministros, si aprobación del
Consulado anglo ruso.
Relaciones mexicano-rusas
El barón Ferdinand von Wrangel, comandante militar de las posesiones rusas en América,
estableció contacto con el gobierno mexicano durante un viaje a través de México entre 1835 y
1836. Sin embargo, la inestabilidad del gobierno mexicano durante el siglo xix impidió un progreso
en el establecimiento de relaciones formales entre ambos países.
No fue sino hasta 1890 que el zar Alejandro III, envió a México al barón Roman Rozen como
ministro plenipotenciario de Rusia. En 1891, México designó a Pedro Rincón Gallardo como
embajador de México en Rusia. Se establecieron así consulados rusos en Guadalajara, Monterrey,
Veracruz y la Ciudad de México, así como oficinas consulares mexicanas en Helsinki, Moscú, Riga y
San Petersburgo. Posteriormente, en 1909, se firmó un tratado de comercio entre Rusia y México;
sin embargo, las respectivas revoluciones de ambos países en la década de 1910-1920 obligaron a
una reorganización en las relaciones diplomáticas bajo los regímenes sucesores de dichas
revoluciones.[17]
Ingria
Gracias a la conquista de la tierra de Ingria del Imperio sueco, Pedro I se otorgó el título de
Emperador y fundó, en 1703, la nueva capital del imperio: San Petersburgo.
Pedro estableció Ingria como el Ducado de Ingermanland, con el príncipe Aleksandr Ménshikov
como primer y último duque, hasta que en 1710 se estableció como la Gobernación de San
Petersburgo.
Polonia
La independencia de Polonia terminó con una serie de particiones de Polonia (1772, 1793 y 1795)
entre Rusia, Prusia y Austria, con Rusia ganando la mayor parte del territorio de la Mancomunidad
incluyendo todos los territorios de Lituania, (excepto Podolia y las tierras al oeste del Niemen),
Volinia y Ucrania, Livonia y Curlandia. Austria ganó las pobladas tierras del sur, la región de Galitzia-
Volinia, En 1795 Austria ganó también las tierras entre Cracovia y Varsovia, entre el Vístula y el
Pilica. Prusia adquirió las tierras al oeste del mar Báltico, por Cracovia y la Gran Polonia, así como
Varsovia y los territorios lituanos del noreste (Augustov, Mariampolé) y Podolia. El último intento
heroico para salvar la independencia polaca fue una revuelta nacional en 1794 liderada por Tadeusz
Kosciuszko, pero fue aplastada finalmente.
Después de que el emperador francés Napoleón I derrotara a Prusia, instauró un estado con la
tutela francesa, el Gran Ducado de Varsovia. Cuando el Imperio austríaco fue vencido en 1809,
Lodomeria fue añadida al ducado dándole una población de 3.75 millones de habitantes, un cuarto
de la población de la Mancomunidad. Los nacionalistas polacos se quedaron como aliados de
Francia hasta bien entrado el siglo xx.
Finlandia
Durante la Guerra Finlandesa entre Suecia y Rusia, Finlandia fue conquistada por los ejércitos del
zar Alejandro I de Rusia. Los cuatro estados de la Finlandia ocupada por Suecia fueron
reorganizados en el Congreso de Porvoo el 29 de mayo de 1809. Finlandia se convirtió en un
Principado de Rusia hasta 1917, cuando la nación obtiene su independencia y se convierte la
República de Finlandia posteriormente de intentar establecer una monarquía sin éxito.
Letonia
En el comienzo del siglo xviii, la Gran Guerra del Norte, fue enfrentada entre Rusia y Suecia. El curso
de la guerra fue directo al territorio letón, que al final de la Guerra le perteneció a Rusia. Una de las
metas era asegurar el rico puerto de Riga. En 1710, el zar ruso, Pedro el Grande, aseguró Vidzeme y
luego Curlandia para formar una provincia.
Desde Vidzeme a Riga, Rusia obtuvo un claro pasaje a Europa. Para el fin del siglo xviii, gracias a las
particiones polacas, todo el territorio de la actual Letonia estuvo bajo mandato ruso. Con la llegada
de la revolución de 1905 el descontento popular empezó, y el 18 de noviembre de 1918 la
Gobernación de Riga se convirtió en la República independiente de Letonia.
Georgia
La absorción de Georgia en el Imperio ruso fue un proceso en varias etapas. El interés ruso por
Georgia comenzó a fines del siglo xvi cuando los zares llegaron a estar cada vez más interesados
en la extensión en el Oriente medio y los principados georgianos estaban bajo la presión del
Imperio otomano y del Imperio persa en el siglo xviii. Los reinos unidos de Kartli y de Kajeti
aceptaron la protección rusa en 1783. En menos de dos décadas la protección se transformó en
absorción durante el primer tercio del siglo xix y todas las tierras georgianas se convirtieron en
parte del Imperio ruso. Fue un proceso colonial clásico. Como los demás Estados principales de
Europa, Rusia invirtió mucha energía militar, política, y económica en la extensión de su Imperio
colonial.
Asia central
Jiva
El descubrimiento de oro en los bancos del Amu Daria durante el reino de Pedro el Grande en Rusia,
junto con el deseo de Rusia para abrir una ruta hacia la India, produjo una expedición armada, bajo
el príncipe Aleksandr Bekóvich-Cherkaski, consistente en unos 4000 hombres.
En cuanto recibió a la expedición, el kan jivano estableció un campo bajo pretensión de buena
voluntad, y después atacó y saqueó los envíos. Pedro I, entablado con sus guerras en contra del
Imperio sueco y del otomano, ni se inmutó con la noticia.
El zar Pablo I también intentó conquistar la ciudad, pero su expedición pésimamente manejada y
poco apoyada terminó en un completo fracaso. Durante los gobiernos de los zares Alejandro II y III,
grandes esfuerzos por anexar la ciudad fueron hechos.
Otro episodio sucedió en el llamado "Gran Juego", involucrando una expedición rusa, que pretendía
liberar a los esclavos vendidos por los agresores turcomanos de la frontera rusa en el Mar Caspio,
pero también para extender sus territorios mientras los ingleses se enfrascaban en la primera
guerra anglo-afgana en 1839. La expedición comandada por el general Vasili Alekséyevich Perovski,
general de las legiones de Oremburgo, consistía en 5200 soldados de infantería y 10 000 camellos.
Por la mala planificación, pésima logística y un poco de mala suerte, salieron en noviembre de 1839
en uno de los peores inviernos de la historia del Turquestány fueron forzados a regresar el 1 de
febrero del siguiente año a Oremburgo, sufriendo más de mil pérdidas sin un solo tiro.
Al mismo tiempo, los británicos, preocupados por los intentos rusos de anexar Jiva, lanzaron, su
esfuerzo por anexar las tierras, un general disfrazado de afgano en Herat, el Capitán James Abbott,
comenzó sus movimientos en Nochebuena hacia Jiva, llegó al lugar el año de 1840 en enero. Dejó
la ciudad el 7 de marzo de 1840, fue a Fuerte Aleksándrovsky y fue traicionado posteriormente por
su guía. Después de todo sus superiores en Herat, al no saber de su destino, enviaron a otro oficial,
el teniente Richmond Shakespear. Era evidentemente que Shakespeare fue más acertado que
Abbott, ya que de alguna forma habló con el Kan para que no solamente liberara a todos los rusos
bajo su control, pero también haciéndose propiedad de los esclavos rusos, lo cual era castigado
con la muerte. Los eslavos libres y Shakespeare llegaron a Fuerte Aleksándrovsk el 15 de agosto de
1840, y Rusia perdió su motivo para conquistar a Jiva.
Bujará
El emirato de Bujará fue creado oficialmente en 1785, tras la asunción del Emir (de la dinastía
Mangit), Shah Murad. En el transcurso del siglo xviii, los emires lentamente habían adquirido el
control efectivo del Kanato de Bujará, desde su empleo militar como ataliq. En los años de 1740,
cuando el Janato fue conquistado por Nadir Shah de Persia, fue evidente que los emires tenían el
verdadero poder en Bujará.
Economía
Mientras que las cifras que indicaban el crecimiento industrial eran impresionantes —la industria de
Rusia creció más rápidamente que la de Gran Bretaña y de Alemania— Rusia todavía se retrasó
lejos detrás de las naciones industrializadas en términos per cápita de consumo. La población de
Rusia también creció más rápidamente que el de naciones de Europa occidental; la población del
Imperio ruso alcanzó 125.000.000 en 1894, 146.000.000 en 1904, 175.000.000 en 1914. La
industrialización rápida también significó la urbanización rápida.
En contraste con las naciones industrializadas de Europa central y occidental, Rusia continuada
para ampliar perceptiblemente las tierras de labrantío en donde el grano, la patata, etcétera, fueron
cultivados desde los 13,4 millones de ha en 1895 a 20 millones en 1905 (figuras para las provincias
europeas del Imperio ruso sin Polonia); la producción del trigo se levantó a partir de 8,4 millones de
toneladas métricas en 1895 a 12,8 millones de 1905, cosecha de la patata a partir de 21,1 millones
de toneladas métricas en 1895 a 27,6 millones de toneladas métricas en 1905.
La agricultura de la Rusia Imperial en el siglo xix y el siglo xx se hizo tan fuerte como el de los
países más desarrollados, a pesar de que Rusia estaba entre los mayores proveedores de
producción agrícola, los esfuerzos de la Sociedad Económica Libre por mejorar la tecnología
agrícola no terminaban.
En la Rusia Imperial, existían regiones oficiales para cada cultivo, a saber: el Turquestán para el
algodón y Georgia para el té.
Siglo xx
En 1910, el 36,4 % del total de las exportaciones de trigo del mundo eran rusas. Al mismo tiempo, la
eficiencia era menor en comparación a los países desarrollados (e.j., la recolección de grano era un
10 % menor a la de México). El crecimiento observado en el principio del siglo xx fue hecha por el
desarrollo estimulado por la Reforma Stolypin, mientras que la mecanización agraria se mantuvo
relativamente baja. El próximo desarrollo fue detenido por la Primera Guerra Mundial y la Revolución
rusa.
Demografía
En 1914, la población del Imperio ruso alcanzó los 175 millones. El censo de 1897 había registrado
cerca de 126 millones. Las estimaciones daban 105 millones para 1880, 74 millones en 1860 y
unos 40 millones en 1815. La natalidad se mantenía alta en 1897 (48 por mil), al igual que la
mortalidad (31 por mil). En todo el imperio la población urbana rondaba el 20 % (25 % en la parte
europea) con 25 ciudades de más de 100 mil habitantes en 1914. En 1914 en la parte europea del
imperio vivían 142,5 millones de personas, y los restantes 32,5 millones se repartían entre el
Cáucaso, Siberia y Asia Central. La emigración hacia el este arrojó 7,5 millones de eslavos entre
1897 y 1914 (siendo estos 1/3 de la población de los territorios asiáticos en 1914).
La división social era muy marcada, las clases altas y medias solo representaban en 1914 el 20 %
de la población. La nobleza (alrededor de 1 millón de personas) seguía acaparando los altos cargos
diplomáticos, administrativos, militares y judiciales a través de la Tabla de Rangos creada por Pedro
I a comienzos del siglo xviii, igualmente mantenía en sus manos 60 millones de hectáreas de tierra
(40 %). La clase burguesa era débil numéricamente en la Rusia imperial, aunque muy poderosa
debido al fuerte crecimiento industrial desde 1890. Las capas medias (profesionales, comerciantes,
funcionarios, artesanos y pequeños agricultores) eran reducidas y débiles, oscilando entre los
diversos radicalismos ideológicos. La mayoría de estas capas medias estaba compuesta por
miembros de las minorías alemana, armenia y judía, siendo más numerosa en Finlandia, Polonia y
las provincias bálticas.
Principales ciudades
San Petersburgo, Moscú, Varsovia, Odesa, Riga, Kiev, Smolensk, Arcángel, Vladivostok, Járkov,
Yekaterinoslav, Nóvgorod, Lodz, Vyborg, Rostov del Don, Vilna, Tiflis, Sebastopol, Astracán,
Białystok, Perm, Ufá, Ereván, Minsk, Brest y Irkutsk fueron las ciudades principales del Imperio
según su economía, actividades industriales, servicios, extensión territorial y relevancia cultural y
política. La población urbana superaba el 20 % en 1914, especialmente en Finlandia, Polonia y las
provincias bálticas.
Idiomas
El ruso era el más común de los idiomas en la Rusia Imperial hablado por el 70 % de la población,
en donde se concentra el 40 % de los hablantes en la Rusia europea y sus territorios adyacentes
como Kiev y Minsk y en Asia a través de las ciudades cruzadas por el transiberiano. A través de las
conquistas territoriales, los idiomas del imperio aumentaron, desde el aleutiano en el Estrecho de
Bering hasta el kurdo en las actuales provincias turcas de Ardahan, Artvin, Iğdıry Kars. Entre la
aristocracia y las clases altas, el francés estaba especialmente extendido como segunda lengua,
pero también se enseñaban ampliamente el alemán y el inglés.
Petrogrado Moscú Varsovia Odesa
Grupos étnicos
El Imperio ruso tenía más de 200 diferentes grupos étnicos e indígenas, gracias a su expansión en
Eurasia y sus masivas campañas, desde el Turquestán hasta el Extremo Oriente y en América, cerca
de Los Ángeles. En su máxima extensión, se calculan 298 grupos étnicos diferentes, es decir, que el
Imperio ruso ha sido el segundo país con más grupos étnicos del mundo, después del Imperio
mongol. El censo de 1897 (125,64 millones de habitantes), marcó que el 44 % de la población era
étnicamente rusa, 66,5 % con los pueblos hermanos eslavo-orientales (ucranianos y bielorrusos).
Grupos más pequeños vivían compactamente en sus regiones correspondientes y pueden ser
clasificados y categorizados por su idioma:
Ucranianos y cosacos, 18 %.
Polacos, 6,3 %.
Bielorrusos, 4,5 %.
Lituanos y letones, 4 %.
Judíos, 5 %.
Armenios, 0,9 %.
Georgianos, 1,1 %.
Tártaros, 10,8 %.
Religión
El cristianismo era la religión más seguida. Los cristianos pertenecían a varias ramas: la Iglesia
ortodoxa rusa, que tenía el mayor número de creyentes (71 %); las Iglesias católica (9 %, polacos,
lituanos, grecocatólicos); la Iglesia apostólica armenia (0,9 %); y varias Iglesias protestantes con un
4,5 % (alemanes, fineses, estonios, letones...). La mayoría islámica era suní, pero también había
chiitas por herencia de Irán, aunque con una mucho menor población. El judaísmo también tenía
muchos seguidores (5 %). Otras religiones, que eran practicadas por pequeños grupos, incluían el
budismo, lamaísmo y chamanismo. Además se encontraban las enormemente variadas religiones
paleosiberianas, también las finoúgricas del norte.
Estudiantes judíos con un Budista de Tuvá. Judíos de Bujará. Catedral de la Dormición
maestro en Samarcanda en Vladímir.
1910.
Estudios de Países históricos han demostrado que el índice de Desarrollo Humano en el Imperio
ruso era alto, oscilando entre 0,800 y 0,850 puntos, debido a las campañas de alfabetización
usadas por el gobierno, además que la gente vivía dignamente,[cita requerida] aunque existía la
servidumbre, el cambio fue muy grande con la emancipación de los siervos, además existían
enormes cantidades de ricos en la zona europea y con la anexión de Polonia y Finlandia, aumentó.
[cita requerida]
Aunque en su mayoría de la población era campesina, poseían una cultura significativa
además,[cita requerida] gracias a las culturas que había tan aisladas de Siberia ahí provenía un
porcentaje pequeño pero importante. A pesar de los progresos realizados desde fines del siglo xix,
la renta per cápita rusa no alcanzaba más que 1/3 de la británica en 1914.
Cultura
La Intelligentsia rusa se dividía en dos tendencias: los eslavófilos, que creían en la naturaleza
primordialista de Rusia, a los que se oponían los occidentalistas, deseosos de que Rusia se
acercara a Occidente.
Literatura
Era de Pedro
Páginas revisadas por Pedro I, Alfabeto cirílico, selección de letras para el alfabeto civil
Edad de Oro
Los adelantos del siglo xix incluyeron a Iván Krylov el fabulista; escritores como Visarión Belinski y
Aleksandr Herzen; autores como Aleksandr Griboyédov y Aleksandr Ostrovski; poetas como
Yevgueni Baratynski, Konstantín Bátiushkov, Nikolái Nekrásov, Alekséi Konstantínovich Tolstói,
Fiódor Tiútchevy Afanasi Fet; el grupo satírico bajo el seudónimo de Kozmá Prutkov; y reconocidos
novelistas como Nikolái Gógol, Lev Tolstói, Fiódor Dostoyevski, Nikolái Leskov, Iván Turguénev,
Mijaíl Saltykov-Shchedrín e Iván Goncharov.
Edad de Plata
Otros géneros entraron al foro con el acercamiento del siglo xx. Antón Chéjov fue excelente en
escribir cortas historias de drama, y Anna Ajmátova representó líricas innovadoras.
El principio del siglo xx marca el principio de la era de plata de la poesía rusa. Escritores bien
conocidos de este periodo, incluyen a: Inokenti Ánenski, Andréi Bely, Valeri Briúsov, Vladímir
Mayakovski, Borís Pasternak, Anna Ajmátova, Marina Tsvetáyeva, Serguéi Yesenin, Nikolái Gumiliov,
Danil Jarms, Velimir Jlébnikov, Ósip Mandelshtam, Fiódor Sologub y Maksimilián Voloshin.
Gastronomía
Borsch.
La cocina del Imperio ruso deriva su rico y variado carácter de la gran y multicultural extensión del
Imperio. Sus fundaciones fueron puestas por alimento campesino de la población rural en un clima
a menudo áspero, con una combinación de abundante pescado, aves de corral, hongos, bayas, y
miel. Cosechas de centeno, trigo, cebada y mijo previsto los ingredientes una plétora de pan,
cereales, kvas, cerveza y la bebida nacional, el distinguido vodka. Las sopas y los guisados se
centraron en producto, pescados, y carnes estacionales o almacenables. Estos alimentos
enteramente nativos, junto con las especias y las técnicas usadas para la carne del asado a la
parrilla y fabricación de la leche coagulada amarga traída de Mongolia y Tataria por el Kanato de
Jiva, seguían siendo las grapas para la mayoría extensa de rusos bien en el siglo xx. La mentira en
los alcances norteños del antiguo camino de seda, tan bien como la proximidad cercana de Rusia a
Cáucaso, Persia y el Imperio otomano ha proporcionado un carácter del este ineludible a sus
métodos el cocinar.
Las grandes extensiones de Rusia del territorio, de la influencia, y del interés durante el siglo xvi y el
siglo xviii trajeron más alimentos refinados y técnicas culinarias. Era durante este período que las
carnes ahumadas y los pescados, pasteles cocinando, ensaladas y alimento verde, chocolate,
helado, vinos, y el licor fueron importados del extranjero. Por lo menos para la aristocracia urbana y
provincial, abrió las puertas para la integración creativa de estos comestibles nuevos con los platos
rusos tradicionales. El resultado se varía extremadamente en técnica, el condimento, y la
combinación. Carácter del este a sus métodos el cocinar.
Festividades
Las festividades y vacaciones en el Imperio ruso estuvieron en uso hasta su caída en 1917.
Nombre en
Fecha Nombre en ruso Notas
castellano
Navidad
7 de enero Рождество
Ortodoxa
8 de marzo Día de la Mujer женский день Existió antes que el internacional, instaurado por Catalina.
Día de Iván- Fiesta de origen pagano adaptada por la Iglesia ortodoxa como
7 de julio Иван-Купала
Kupala festividad de San Juan Bautista (kupel, pila bautismal en ruso).
8 de agosto Día del zar Царий день Usado desde Iván el Terrible hasta la abdicación de Nicolás II.
4 de Día de la unidad День народного Conmemora la revuelta popular contra los polacos en el período
noviembre popular единства Tumultuoso.
Símbolos patrios
El Imperio ruso tenía unos elementos emblemáticos y simbólicos establecidos por ley autocrática
del emperador.
Escudo
El águila bicéfala llegó al escudo de Rusia en 1452 proveniente del Imperio romano de Oriente. En
aquella época el mundo cristiano vivía tiempos difíciles con la reciente Caída de Constantinopla por
los turcos, que con la caída del Imperio bizantino, siguieron ocupando territorios, adentrándose en
Grecia y el Mediterráneo colocando en jaque la existencia de la soberanía italiana y la existencia de
los Estados Pontificios.
El papa Paulo II tuvo como único recurso para defenderse recurrir a la familia de Tomás Paleólogo,
hermano del último emperador bizantino, muerto en la toma de Constantinopla, que se había
exiliado en Roma. Tomás tenía una hija, la princesa Sofía. El padre quería que se casara con una
persona influyente, capaz de fortalecer el papel de Roma en ese período difícil.
Procurando una alianza favorable, Tomás terminó por optar en Moscovia, donde reinaba el gran
príncipe Iván III de Rusia. El príncipe, que contaba con veinte años, ya había estado casado y era
viudo. El papa estaba convencido de que su eventual casamiento con la heredera del trono de
Bizancio seguro lo llevaría a reconquistar Constantinopla en una guerra con los turcos. Asimismo,
se arregló el matrimonio entre los dos jóvenes, matrimonio que convertiría al príncipe ruso en
heredero y sucesor de un inmenso territorio de donde, siglos antes, la Rusia antigua la "luz del
cristianismo".
La pieza más importante del matrimonio de Sofía era la protección de Bizancio - el águila bicéfala
del escudo del emperador pasado, simbolizando independencia y el dominio en los territorios del
este y la persona occidental del imperio (por lo tanto las dos cabezas). El águila bicéfala con dos
coronas hechas para admirar a los rusos debido a su fuerza enigmática.
El escudo no sufrió alteraciones hasta el reinado del zar Iván IV, el Terrible. El zar mandó colocar un
escudo en el pecho del águila con la imagen del patrono San Jorge, combatiendo un dragón.
Himno nacional
El himno nacional del Imperio ruso fue «Dios salve al Zar» (en ruso: Бо́же, Царя́ храни́), una
modificación del himno nacional británico «Dios salve al Rey». Fue escrito en 1815 por Vasili
Zhukovski. En 1833 fue modificado por el príncipe violinista Alekséi Lvov, quien escribió la música
usando, como en la versión anterior, la letra del poema «Oración de los rusos» de Zhukovski. Sirvió
hasta 1917, cuando la Revolución rusa tomó el control y la monarquía abdicó y adoptaron La
Marsellesa y después La Internacional.
Arte
Desde iconos y domos característicos de Rusia hasta el suprematismo y el barroco de Stalin, el arte
ruso y la arquitectura es buscada por sus visitantes. Esto repercutió desde ser el antiguo estado de
la Rus de Kiev, continuando con la tradición en los siguientes estados sucesores en la historia rusa
República de Nóvgorod, Moscovia, que consistieron en el tradicional arte eslavo, pero con la falta de
la influencia de Europa, que al declararse el Imperio ruso, y convertirse en una gran potencia
europea, recibir toda ese arte, y plasmarse la moderna rusa, por así decirlo, así es como el arte ruso
ha motivado a tanta gente y pueblos, esto siguió aún con la aparición de la Unión Soviética y
posteriormente el Pacto de Varsovia. Aunque hablar del arte en el Imperio ruso es hablar de uno de
los imperios más grandes en cuanto a: culturas, grupos étnicos y estilos de vida, se trataran de
mencionar los rusos propiamente dichos.
Iconos
El arte del icono fue heredado del Imperio bizantino, cuando empezó como la tradición de los
frescos y mosaicos en la fe ortodoxa. Durante el siglo xviii y XIX, la controversia iconoclasta en la
Iglesia Ortodoxa llamó a la pregunta, si las imágenes religiosas eran una práctica religiosa o
sacrilegio idólatra. Aunque el uso de imágenes no desapareció, apuntó a la apreciación entre la
intención del arte para la contemplación espiritual y desviar la realidad. Esa es una de las
diferencias por las cuales los iconos son tan variados. Durante el siglo xiv en particular, el
movimiento iconoclasta tomó el grado de subjetividad y expresión personal en Rusia. Una de las
más notables figuras en este cambio fue Andréi Rubliov, cuyos trabajos se pueden apreciar en la
Galería Tretiakov en Moscú y el Museo Estatal Ruso en San Petersburgo. Sus trabajos fueron
apreciados por el zar Alejandro I el cual decretó en un acta la protección de los iconos, y que la
Iglesia no podía prohibirlos.
Ballet
Rusia ha hecho una contribución única al desarrollo del ballet clásico. El ballet clásico fue
introducido en Rusia junto con otras formas aristocráticas de la danza como parte del programa de
occidentalización de Pedro I de Rusia en el temprano 1700. La primera escuela del ballet clásico fue
establecida en 1734y fundaron la primera compañía completa del ballet clásico en la escuela
imperial del ballet clásico en San Petersburgo en 1740. Los bailarines italianos y los coreógrafos
franceses predominaron en aquel período, pero antes de 1800 ballets clásicos rusos asimilaba
elementos nativos de la gente que bailaba como los nobles patrocinados bailan las compañías de
siervos. Los críticos europeos del ballet clásico convinieron que la danza rusa tenía una influencia
positiva en ballet clásico de Europa occidental.
Marius Petipa, un coreógrafo francés que pasó cincuenta años escenificando ballets que se
convirtieron en clásicos, era la figura dominante durante ese período; sus triunfos más grandes
fueron las coreografías de los ballets de Chaikovski que se harían clásicos. Otros bailarines
europeos conocidos, tales como Marie Taglioni, Cristian Johanssony Enrico Cecchetti, se realizaron
en Rusia durante el siglo xix y temprano siglo xx, trayendo nuevas influencias de Occidente.
La figura más influyente del vigésimo siglo temprano fue el empresario Serguéi Diáguilev, que fundó
una compañía innovadora del ballet clásico que viajó en 1909 con el coreógrafo Mijaíl Fokin, el
bailarín Vátslav Nizhinskiy el diseñador Alexandre Benois. Tras la puesta en escena del ballet La
consagración de la primavera con música de Ígor Stravinski, la Primera Guerra Mundial y la
revolución bolchevique Diáguilev no volvería a Rusia. Hasta que Diáguilev murió en 1929, su
compañía Ballets Rusos estuvo establecida en París. En el mismo período, la bailarina Anna
Pávlova viajó por el mundo con su troupe y ejerció una influencia enorme en la forma del arte.
El gran experimento
La influencia de levantamiento de la cultura europea en Rusia durante los siglos xvii y xviii trajo las
ilustraciones rusas más cercanas a las tradiciones familiares de la pintura occidental. No fue hasta
el final del siglo xix que se presentó el gran cuerpo siguiente de los estilos artísticos únicamente
rusos, convirtiéndose conjuntamente con fuerzas liberales de la reforma social. Este movimiento
moderno casi tomó muchas diversas direcciones de su inicio, y sería imposible describir todos. Sin
embargo, incluso un conocido muy general con sus ideas e intereses comunes hace su trabajo
mucho más accesible.
Desde el comienzo, el movimiento moderno del arte fue referido a romperse lejos de la tradición
clásica y a crear una nueva clase de arte que fue contratado íntimo con la vida de cada día de la
sociedad rusa. Se convirtió que un interés renovado en arte ruso tradicional forma, incluyendo
ambos pintura popular decorativa del arte y, por supuesto, del icono. El arte decorativo ganó un
aprecio de la energía de patrones geométricos abstractos - las líneas, las formas, y el color fueron
utilizados para construir ritmos y formas enérgicas, para representar no necesariamente objetos o
espacios reales. El reexamen de la pintura del icono hizo a pintores más enterados de la energía de
una perspectiva visual plana, de dos dimensiones. Es decir realizaron que podrían tratar la lona
como una lona, más bien que intentando dar la impresión que era una ventana en un espacio.
Del final del siglo xix hasta cerca de 1910, el movimiento moderno del arte seguía siendo el más
interesado de aspectos tradicionales de la vida rusa—la religión y la vida de la aldea eran tan
influyentes como la vida de las grandes ciudades. Mientras que las fuerzas de la reforma social se
ligaron más de cerca a la población de levantamiento de trabajadores industriales, los artistas de la
vanguardia de Rusia dieron vuelta cada vez más a la fábrica y al paso frenético de la vida urbana
para la inspiración. Las formas simplificadas y agudamente angulares de los colores brillantes, y un
énfasis en la energía liberatoria del mundo moderno se convirtió la base para las nuevas y cada vez
más abstractas composiciones. Cubo-Futurismo, Rayonismo y Suprematismo eran los más
importantes de los estilos y de las escuelas que emergieron durante este tiempo. Entre sus artistas
más prominentes estaban Kasimir Malévich, Vladímir Tatlin, Mijaíl Lariónovy Natalia Goncharova.
Después de la Revolución rusa de 1917, el Avant-Garde ruso saltó en el servicio del nuevo régimen
bolchevique. Se parecía prometer apenas la clase de rotura en un mundo nuevo, y barrer lejos del
viejo, que habían estado trabajando para en el arte por años. Produjeron los carteles políticos,
desfiles organizados de la calle y las ferias, y, lo más notablemente posible, realizaron el diseño de
los grandes espacios públicos del país para las celebraciones del aniversario de la revolución.
Cogido para arriba en el énfasis del nuevo régimen en la importancia de la energía industrial,
comenzaron a traer a la composición un sentido de la racionalidad y el foco tecnológico del trabajo
y del diseño industriales. Constructivismo, como este estilo se conoce, continuado desarrollándose
en los últimos años 20, cuando el conservadurismo del estado estalinista renunció el Avant-Garde
en favor del realismo socialista soviético. Muchos de los artistas prominentes de las escuelas
anteriores desempeñaron un papel central en Constructivismo, especialmente Tatlin. Otros artistas
bien conocidos del movimiento de Constructivismo incluyen Aleksandr Ródchenko, Varvara
Stepánovay Liubov Popova.
El cine llegó a Rusia de manos de los Hermanos Lumière en 1896. La primera película rodada en
Rusia fue tomada por un camarógrafo de los Lumière, se trataba de la coronación del zar Nicolás II.
Poco tiempo después abrirían salas de exhibición de las casas Pathé y Gaumont. En 1908
Aleksandr Drankov produce la primera película narrativa rusa Stenka Razin, dirigido por V.
Romashkov. Los siguientes años se producirían más de cien películas más enteramente rusos que
competirían con la producción de Francia, Alemania, Inglaterra, entre otros.
En 1912 se inauguran los estudios Jadzhónkov y se produce la película Oborona Sevastópolya (La
defensa de Sebastopol) dirigido por Iván Mozhujin, quien también hacía el papel de Napoleón. El zar
Nicolás ayudó a la producción de esta y otras películas, e incluso tenía un camarógrafo personal,
que tomaba películas "caseras", pero no existía una promoción oficial desde el estado. Hacia 1914
con la llegada de la Primera Guerra Mundial, los cineastas rusos se vuelcan a la producción de
películas patrióticas antialemanes, aumentando exponencialmente la producción, llegando a 499
películas en 1916. Los aliados de Rusia importaban los mejores y más exitosas películas, como los
de Yákov Protazánov y Yevgueni Bauer.
Finalmente, en medio de la guerra, hacia 1917 se produce la Revolución rusa, si bien hay un cierto
intento de los productores en adaptarse y se hacen algunas películas antizaristas, finalmente el
cine del Imperio ruso desaparece, al proclamarse la creación de la Unión Soviética. La última
película de este período en completarse fue Otéts Sergui ('Padre Sergio') que sería el primer estreno
el año siguiente, ya bajo el régimen soviético.
Muebles
Los viejos muebles suecos y rusos son parte del patrimonio cultural finlandés. Finlandia fue
anexada al Imperio ruso como Gran Ducado Autónomo en 1809 y permanecida tan hasta
independencia en 1917. Había muchos oficiales del gobierno y artesanos finlandeses que
trabajaban en San Petersburgo en ese entonces, y trajeron muebles con ellos a Finlandia, al igual
que los inmigrantes rusos.
San Petersburgo se había convertido en la capital, en 1712, del imperio que crecía rápidamente. La
ciudad tenía contactos cercanos con Francia, Holanda, Alemania e Italia que también proveyeron de
San Petersburgo muchos arquitectos y artesanos que construyeron palacios e interiores diseñados
allí. Los muebles, fueron traídos también a los palacios del extranjero. Los carpinteros decorativos
rusos los utilizaron como modelos pero los combinaron liberalmente con las características de los
estilos griego, romano y egipcio. Esto dio a luz se sabe a qué como el estilo ruso que favoreció
tallar y dorado rico decorativos. Los muebles que chapeaban con maderas duras finas llegaron a
ser populares en el siglo xviii. Antes de esto los muebles fueron pintados.
Las decoraciones de bronce genuinas eran raras, en lugar los muebles tenían a menudo
ornamentación de madera pegado sobre ellos y después pintado y dorado para simular el bronce.
Los muebles rusos fueron diseñados para los palacios monumentales y por lo tanto se parecen
pesados en comparación con otros estilos. Los modelos para el estilo ruso temprano del imperio
fueron encontrados en libros franceses e ingleses del patrón, pero el estilo ruso del imperio
apropiado era la creación del arquitecto Andréi Voronijin del San Petersburgo que diseñó muebles
pesadamente construidos en el 1810. Los muebles ofrecieron el pájaro, animal, quimera y los
adornos de la esfinge, los palmotees, los rosetones, los lyres y el acantus incluidos favoritos más
últimos se va. Los muebles más finos fueron hechos para los cuartos de la recepción del palacio.
Los muebles de caoba cabidos con los montajes de cobre amarillo fueron utilizados para los otros
cuartos, las sillas que eran adornadas con las tallas ricas. Los apoyabrazos fueron tallados en la
forma de cisnes o de cariátides y dorados o pintados para simular el bronce. Las piernas fueron
forradas en latón. Los muebles de Gambsstyle (Heinrich Gambs, alemán, movido a San Petersburgo
en 1790) estaban también en venta en Finlandia aunque los fabricantes rusos no estamparon
generalmente sus muebles.
Los muebles del estudio abarcan un sofá, cuatro sillas del brazo, sillas más pequeñas, una tabla y
un pecho de cajones. No conocen a los dueños anteriores de la habitación, solamente Amos
Anderson comprada le en 1917. El material es pino con una chapa de caoba. El sofá y la tabla
fueron hechos en San Petersburgo en el 1810 y las sillas del brazo en el 1820. Las esfinges de la
característica de los apoyabrazos hechas de ebonised y doraron la madera y los montajes de cobre
amarillo de los restos traseros representan la cara de Apolo en el centro de una guirnalda
flanqueada por palmettes. El resto trasero del sofá se adorna con un adorno de la serpiente y los
restos del brazo con las cabezas de los cisnes. Las ayudas laterales de los restos traseros fueron
hechas en la forma de las cabezas de los cariátides cubiertas con pátina negra con las columnas
cortas para las piernas delanteras. La tapicería no es original. Las piernas de la tabla, giradas un
torno y adornadas con las envolturas de se van están cubiertas en parte con una pátina de bronce y
doradas en parte.
Fotografía
El fotógrafo más reconocido del periodo fue Serguéi Prokudin-Gorski. Estudió con renombrados
científicos en San Petersburgo, Berlín y París, desarrollando las técnicas para las primeras
fotografías en color. De sus resultados surgieron las primeras patentes de películas positivas en
colores y de proyección de películas con movimiento. Hacia 1905, Prokudin-Gorski concibió el gran
proyecto de documentar, con fotografías en colores, la enorme diversidad de historia, cultura y
avances del Imperio ruso, para ser utilizado en las escuelas del imperio, gracias al sistema de
reformas culturales de Nicolás II. Para su proyecto, el zar Nicolás II puso a la disposición de
Prokudin-Gorski, un vagón de tren equipado con un cámara oscura y los insumos necesarios.
Igualmente obtuvo todos los permisos para visitar áreas de acceso restringido y contar con el
apoyo de la burocracia del imperio. Así equipado, Prokudin-Gorski recorrió el imperio entre 1909 y
1915, documentándolo con imágenes y dando a conocer la magnitud del imperio a sus habitantes.
Véase también
Referencias
1. Traslado de la Capital
2. Traslado de la Capital
3. En 1721, el zar Pedro I de Rusia se proclamó emperador modificando la denominación oficial
del país de Zarato moscovita (Moskóvskoie Tsarstvo) al de Imperio ruso (Rossíyskaya
Impériya) y la informal de Rus a la actual Rossíya ('Rusia' en ruso). En el idioma ruso, Russki
(masculino de Rússkoie) se refiere a los rusos como 'grupo étnico', en tanto que Rossíyski
(masculino de Rossíyskaya) alude al 'conjunto multiétnico' de los habitantes de Rusia. Al
carecer en el idioma español de la posibilidad para expresar la diferencia entre las palabras
rusas Russki y Rossíyski, para ambos casos se suele emplear el etnónimo «ruso». De aquí que
la versión en castellano utilizada actualmente por los organismos oficiales de Rusia para
traducir el endónimo Rossíyskaya Federátsiya de un modo políticamente correcto es
«Federación de Rusia» y no «Federación Rusa».
4. Rein Taagepera (1997). «Expansion and Contraction Patterns of Large Polities: Context for
Russia» ([Link] . International Studies Quarterly 41
(3): 475-504. ISSN 0020-8833 ([Link] . JSTOR 2600793 ([Link]
[Link]/stable/2600793) . doi:10.1111/0020-8833.00053 ([Link]
3) .
5. Turchin, Peter; Adams, Jonathan M.; Hall, Thomas D (2006). "East-West Orientation of
Historical Empires ([Link]
F/Turchin_Adams_Hall_2006.pdf) " (PDF). Journal of World-Systems Research. 12 (2): 222.
ISSN 1076-156X ([Link]
7. Plokhy, Serhii. The Origins of the Slavic Nations. Premodern Identities in Russia, Ukraine, and
Belarus. ([Link]
ern_Identities_in_Russia_Ukraine_and_Belarus__en.pdf) Cambridge University Press, 2006.
ISBN 978-0-521-86403-9 Archivado ([Link]
[Link]/Plokhii_Serhii/The_Origins_of_the_Slavic_Nations_Premodern_Identities_in_R
ussia_Ukraine_and_Belarus__en.pdf) el 29 de marzo de 2017 en Wayback Machine.
16. Tarkhov, p. 65
Enciclopedias
El libro rojo de la gente del Imperio ruso: Margus Kolga, Ígor Tõnurist, Lembit Vaba, Jüri Vikberg.
Historia
Allen, W. E. D.: Embajadas rusas hacia los reyes Georgianos, 1589–1605. Prensa de la Universidad de
Cambridge, Sociedad Hakluyt, 1970, 2 vols.
Antónov, J. T.: The code of principal laws of the Russian empire (Свод Основных Государственных
Законов), 1906.
Davies, Norman, White Eagle, Red Star: the Polish-Soviet War, 1919-20, Pimlico, 2003. (Primera edición: St.
Martin's Press, inc., New York, 1972)
Territorios
Turkestan Down to the Mongol Invasion (London: Luzac & Co) 1928 (Trans. T. Minorsky & C.E. Bosworth)
"A Short History of Turkestan" (1920) in Four Studies on the History of Central Asia (Leiden: E.J. Brill) 1956 (Trans. V. &
[Link])
An Historical Geography of Iran (Princeton: Princeton University Press) 1984 (translated by Svat Soucek; edited by C.E.
Bosworth)
Отчет Поездке в Среднюю Азию с Научною Целью (С.Пб.: Тип. Имп. Академии Наука) 1897
История Культурной Жизни Туркестана (Москва: Изд. Академии Наук СССР) 1927
Работы по Исторической Географии (Москва: Изд. Фирма «Восточная Литература» РАН) 2002
Ген. М.А. Терентьев История Завоевания Средней Азии (С.Пб.) 1903 3 Vols.
Seymour Becker Russia's Protectorates in Central Asia, Bujara and Khiva 1865-1924 (Cambridge, Mass.) 1968
Adeeb Khalid The Politics of Muslim Cultural Reform. Jadidism in Central Asia (Berkeley) 1997
Daniel Brower Turkestan and the Fate of the Russian Empire (London) 2003
Enlaces externos
Social relations and cultural categorisation in the memoirs of Finnish guardsmen taking part in
the Russo-Turkish war, 1877-1878 ([Link]
[Link]/julkaisut/hum/kultt/vk/laitila/) (en inglés)
Uudenmaan tarkk'ampujapataljoonan upseerit asuivat Karhun korttelissa ([Link]
g/web/20070313123528/[Link] (en finés)
Datos: Q34266
Multimedia: Russian Empire ([Link]
/ Q34266 ([Link]
Q34266%22)