El yacimiento Candamo, al que hace referencia el ingeniero
Benavides se halla a alrededor de los 12,800 pies de
profundidad, es decir, aproximadamente a 3900 metros de
profundidad, casi 4 kilómetros debajo de la superficie. Aun
cuando fue descubierto a finales de los 90, no fue
desarrollado por una serie de motivos tanto económicos como
ambientales. Entre los económicos estaba justamente la
necesidad de una intensa campaña de exploración y
desarrollo que permitiera conocer la geología de la zona, a un
nivel de detalle que aún hoy sería muy largo y costoso
alcanzar. Ramírez, explica mejor este punto:
“La perforación direccional en la industria petrolera se realiza
para la producción, no para la exploración. Este proceso
requiere un conocimiento profundo del yacimiento, obtenido a
través de una gran cantidad de información sísmica del
subsuelo y la perforación de pozos de exploración y
producción. Se necesita un modelo detallado del yacimiento
para poder perforar horizontalmente dentro de él. Para llegar
a este punto, se debe haber explorado el yacimiento, tenido
éxito en la exploración, avanzado en la perforación para
delimitar el yacimiento, perforado pozos de avanzada y de
producción, y tener producción comercial. Esto implica
también que se tiene un permiso de las autoridades para
producir y comercializar”.
Ramírez, geólogo con décadas de experiencia de campo y
gerenciando operaciones, finaliza indicando que “se debe
tener una buena densidad de pozos y una gran cantidad de
información sísmica del subsuelo que permita armar un
modelo con mucho detalle para poder perforar
direccionalmente y navegar dentro del yacimiento de manera
horizontal”.
Lo que la bibliografía y los especialistas señalan es que
“perforar horizontalmente” por supuesto que es posible, pero
bajo condiciones que nuestro conocimiento sobre el
yacimiento Candamo no cumple.
LA MENCION DEL INGENIERO BENAVIDES SOBRE CANDAMO. FUENTE: EL COMERCIO
Nestor Chigne, geólogo peruano con más de 40 años de
experiencia explorando y desarrollando pozos petroleros en la
Amazonía, coincide con Ramírez. “Por lo leído, el Sr.
Benavides sabe poco sobre perforación exploratoria, y en el
caso de Candamo es evidente.