Hoy, la recordada “China Tudela” estaría sumamente
indignada y comentaría, en su lenguaje, que en Miraflores
existe un alcalde que está mucho más preocupado por lucir
diferentes pañuelos de colores en el saco (póngale el adjetivo
que desee) que en escuchar a los vecinos y en promover una
gestión democrática y participativa. A este alcalde, la hybris
lo va a matar que no es otra cosa que afirmar que él se está
matando solito.