Actividad #2: El enfoque internacional que se le ha dado a los objetivos de desarrollo
sostenible afecta la inversión extranjera directa en Colombia.
Por: Mariana Quintero Solano
Desde 2015, los gobiernos a nivel internacional han encaminado sus políticas internas y
externas para el cumplimiento de las metas y objetivos de desarrollo sostenible, con el fin
de coexistir en el 2030 en un mundo más equitativo. No obstante, la implementación de
estos ideales puede generar la promoción de iniciativas que implican costos adicionales
para o regulaciones más estrictas que disuaden a los inversionistas extranjeros a aportar su
capital en el desarrollo de naciones tercermundista. El enfoque internacional que se le ha
dado a los objetivos de desarrollo sostenible afecta la inversión extranjera directa en países
no desarrollados, como Colombia.
Las metas establecidas por la comunidad internacional para el 2030 amenazan la estabilidad
de los inversionistas en recursos no renovables. De acuerdo con las Naciones Unidas (2024)
las inversiones mundiales en proyectos industriales se mantuvieron moderadas en los años
2022 y 2023 (p.4). Lo anterior, genera un detrimento directo en las fuentes de capital
extranjero más prominentes de la nación, siendo estas propiamente las operaciones
relacionadas con carbón, gas y petróleo. En le ultimo decenio, estas han sido las inversiones
que han encabezado las listas de interés de los capitalistas interesados en Colombia como
destino de negocios (CEPAL, 2024, p.158). La seguridad jurídica de la que han gozado
estos inversionistas los últimos 20 años se ve puesta en tela de juicio por las prerrogativas
impuestas por el gobierno para cumplir con el compromiso internacional que implican los
ODS.
La ausencia de diversificación en el IED en países como Colombia limita su capacidad para
adaptarse a las transformaciones que exigen los ODS. Al ser Colombia una nación
productora de commodities, la economía colombiana depende en gran medida de sectores
productores de insumos para la creación de otros bienes. Así pues, la demanda está
vinculada principalmente a la exportación para darle continuidad a la cadena de
productividad. Con la finalidad de priorizar la rentabilidad, los inversionistas invierten en
sectores clave que tengan alta demanda a nivel mundial y una posición establecida en la
cadena de producción internacional. En consecuencia, de lo anterior, la ausencia de
inversión en sectores más sostenibles o diversificados genera que la economía local sea
vulnerable a cambios en los requerimientos de commodities, a las fluctuaciones de precios
y a las presiones medioambientales derivadas de los ODS. Así pues, no resulta
sorprendente que los sectores más receptivos de flujo de inversión extranjera desde 2005
hayan sido el carbón, petróleo y gas, telecomunicaciones, transporte y almacenamiento, y
productos de consumo y alimentos, bebidas y tabaco (CEPAL, 2024, p. 158), lo cual pone
en duda la capacidad de cumplimiento de los objetivos a largo plazo.
La concentración de capital foráneo en cuidades desarrolladas impide una distribución
socialmente provechosa del capital. Los sistemas estructuralmente desiguales que existen
en los países latinoamericanos impiden que la inversión con base en los ODS genere el
impacto deseado. Colombia a fecha del 2023 recibió el 8% de la inversión total destinada
América Latina, y si bien es un porcentaje considerable en 2024 el valor equivalente se
redujo, alcanzando únicamente los US $20.808 millones. Estas inversiones se distribuyen
mayormente en las cuidades principales, habitualmente en la capital y cabeceras
departamentales, donde las empresas reciben el capital para su funcionamiento. Lo anterior
genera una latente desigualdad entre las regiones del país, impulsando a aquellos receptores
del capital y estancando a los que habitan las periferias.
En síntesis, los esfuerzos para cumplir los Objetos de Desarrollo Sostenible en Colombia
enfrentan desafíos significativos por la reducción internacional en los flujos de capital
extranjeros. La dominancia y estabilidad del sector minero-energético se ve amenazada por
la transición hacia una economía sostenible en la que predominan regulaciones estrictas.
Entonces, para cumplir con los ODS, el país debe fomentar una mayor diversidad en sus
fuentes de inversión y asegurar un desarrollo más equilibrado mediante políticas públicas.
Bibliografía:
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Estrangeiro Direto na América Latina e no Caribe, 2024. Resumo executivo*.
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