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Esperanza y locura en relaciones adictivas

El documento refleja las luchas internas de una persona con adicciones y relaciones disfuncionales, expresando su esperanza de encontrar equilibrio y conexión con un poder superior. A través de sus experiencias, se evidencian patrones de comportamiento adictivo y decisiones impulsivas que han afectado su vida y relaciones. La narrativa también aborda el deseo de sanar y la búsqueda de una relación más saludable con su esposo, a pesar de los desafíos emocionales y de confianza que enfrenta.

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Esperanza y locura en relaciones adictivas

El documento refleja las luchas internas de una persona con adicciones y relaciones disfuncionales, expresando su esperanza de encontrar equilibrio y conexión con un poder superior. A través de sus experiencias, se evidencian patrones de comportamiento adictivo y decisiones impulsivas que han afectado su vida y relaciones. La narrativa también aborda el deseo de sanar y la búsqueda de una relación más saludable con su esposo, a pesar de los desafíos emocionales y de confianza que enfrenta.

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Llegamos a creer que un Poder

Superior a nosotros mismos


podía devolvernos el sano juicio

Esperanza

¿En qué tengo esperanzas hoy en día?

Respuesta:

Guardo la esperanza de que mi esposo y yo podamos estar en una relación


feliz que me ayude a organizar mi vida. Veo que sigo pendiente de eso. Es
como si no pudiera pensar mi vida sin esta relación.

Quiero recuperarme pero realmente no tengo esperanza. Intelectualmente


tengo esperanza en muchas cosas buenas pero no es profundo. Veo mi
desconfianza.

19-02-24
Guardo la esperanza de que mi esposo reflexione en sus posiciones y que se
preste para hablar e intentar de nuevo las cosas, pero también ha rayado la
esperanza de que él haga lo que me ha dicho que quiere hacer y que yo voy a
estar bien. Pienso en viajar con mi mami y estar con ella en su casa. También
guardo esperanza de no sentir vergüenza ni un dolor tan profundo con la
forma cruel en que el hombre me habla. Tengo también un rayo de esperanza
de poder entregar mi vida y mi voluntad al cuidado de un poder Superior.
Guardo esperanza también es desarrollar la humildad suficiente para aceptar
lo que no puedo cambiar, cuando tengo esa sensación, siento que estoy bien y
conectada a mi poder superior.

3-06-24
Tengo esperanza de tener serenidad y sano juicio porque he visto rayos.

28-09-2024
Hoy siento esperanza en una conexión con Dios que le dé sentido a mi vida .
Que pueda apoyar su Soberanía.
Locura

¿Creía que podía controlar mi forma adictiva de relacionarme? ¿Qué


experiencias tuve en este campo y por qué mis esfuerzos fueron un fracaso?

Respuesta:
19 feb 24
Yo creía que podía controlarlo porque dejé de enamorarme compulsivamente
cuando empecé a conocerme en psicoterapia, tenía una pareja estable y
trataba de ser equilibrada en mi relación. Pensaba que ya no era como antes.
Sin embargo, en momentos cuando mi pareja amenazaba con romper o me
parecía que no me quería tanto, me entraba angustia y las heridas del
abandono y del rechazo se abrían. Me obsesionaba con estar con el hombre
y pensaba que sin él mi vida no tenía sentido. La obsesión también aparecía
(o aparece) cuando las cosas no están de conformidad con mis expectativas
en lo relacionado con mi relación de pareja: EL TRATO, EL SEXO, LA IMAGEN,
EL COMPORTAMIENTO DEL OTRO, LA ADICCIÓN DEL OTRO, ETC

28/09/2024 Hasta acá he leído con madrina


______________________________________________________________________________________

¿Qué cosas hice que, cuando pienso en ellas, casi no puedo creer que haya
hecho? ¿Me puse en situaciones peligrosas para relacionarme adictivamente?
¿Me comporté de maneras que ahora me avergüenzan? ¿Cómo fueron esas
situaciones?

Respuesta:
Tuve (he tenido) ataques de pánico, salí con personas que no eran mi pareja,
tuve un affair extraconyugal, manipulé situaciones, tuve comportamientos
psicóticos, me expuse a conducción temeraria, me casé en secreto la primera
vez, me casé lejos de casa y de mi familia la segunda vez, acelaré procesos
(divorcio, compra de casa con familia nuclear), propicié consumo, tuve sexo
cuando no quería, más recientemente, flirteé con amigo de mi esposo. Esta
última es una situación que obedece al miedo que me dispara ser
abandonada y busco alguien con quien distraer mi dolor. Me incomodaba un
poco porque tiendo a enamorarme rápido pero a la vez me sube el estado de
ánimo.

¿Tomé decisiones locas como consecuencia de mi adicción? ¿Abandoné


trabajos, relaciones o amistades, o desistí de lograr otros objetivos sólo
porque interferían en mi relacionamiento adictivo?

Tomé muchas decisiones locas como consecuencia de mi adicción. Abandoné


mi trabajo en el 2020, porque mi esposo estaba muy enfermo y ya no
aguantaba más. Creo que no fue una decisión sana, fue una decisión
precipitada, también lo fueron mis matrimonios, abandoné mi relación con mi
esposo, abandoné en cierto sentido a mi familia porque quería escapar.
Abandoné mi casa por el sentimiento de culpa. Abandoné a mis dos gatitos
durante algunos años. Desistí de viajes o de planes. Abandoné un tiempo mi
vinculación religiosa para dar rienda suelta a mi adicción. En una época
abandoné AARA por tener tiempo para estar con mi novio de esa época. En la
actualidad tiendo a abandonar mi recuperación por la relación. Tiendo a
descuidar mi trabajo y tiendo a no crecer profesionalmente por el hecho de
tener tiempo para arreglar mis problemas de relación o si estuviese bien,
para mantener contenta a mi pareja. Otro aspecto de mis decisiones locas
tiene que ver con mi autocuidado: no comer bien, no dormir bien, ir de
copiloto con manejo arrebatado, salir muy tarde de la noche o irme muy
tarde a cuidar al hombre u ocuparme de sus asuntos.
En una ocasión induje la venta de un negocio familiar por causa de mi
adicción.

¿Me hice daño o lastimé físicamente a alguien durante mi adicción?

Me hice daño con descuidar mi salud. Cuando estoy en depresión


incapacitante no quiero comer, en el pasado adelgacé mucho. No recuerdo
ningún otro daño físico.

¿De qué forma he reaccionado desmedida o pasivamente ante las cosas?

Desmedidamente reacciones de ira y búsqueda de control. Recuerdo cuando


conocí a la que entonces era la novia de mi cuñado. Mi reacción fue
desmedida, no quería tenerla cerca y quería que nadie la aceptara. Quería
que los demás se dieran cuenta de lo que yo veía. También actué
desmedidamente en el trabajo cuando me vi en situaciones donde sentía que
era injusta la posición de otros, descalificando mi trabajo. Quería imponer mi
criterio porque me parecía que los demás no entendían lo que yo entendía.

●​ Ira con miembros de mi familia especialmente con mi madre


●​ Crítica a mi familia
●​ Crítica a compañeros
●​ Complacencia a hombres
●​ Enamoramiento compulsivo
●​ Acciones para controlar
●​ Sobreprotección a mi mascota
●​ Negocios compulsivos
●​ Gastos desmedidos
●​ Amistades peligrosas
●​ Contar más de lo que debo a quien no debo (cosas mías)

Pasividad
●​ Miedo a los superiores (dificultad para reclamar derechos)
●​ Permitir malos tratos (insultos) por miedo
●​ No cobrar dineros
●​ Permitir abusos económicos
●​ Escritura de historiales
●​ Prestar servicio

¿De qué forma mi vida ha estado desequilibrada?

Mi vida ha estado desequilibrada desde que soy muy joven. Recuerdo la


sensación de querer crecer rápido para huir del miedo. Me sentí adulta y
llena de responsabilidades desde muy niña y quería desesperadamente amor,
protección y seguridad. Mi búsqueda de amor, me llevó a querer tener una
pareja desde muy niña con la esperanza de que después de que me casara,
estaría feliz. Mi tendencia natural ha sido de relacionarme con personas
necesitadas, tristes, problemáticas o retraídas. Aún persiste en mí esa
tendencia.

Me dolía mucho ser tan diferente a las niñas normales: yo era diferente en lo
físico, en gustarle a otros, en mis posesiones materiales, en mis creencias
religiosas y principalmente en que mi padres estaban locos y algo no
funcionaba con nosotros.

Después de mi primer matrimonio, mi vida seguía desequilibrada porque


ahora mi mamá y mis hermanas no me apoyaban. Mi madre me traicionó
(posterior a un engaño) y me sentía sumamente avergonzada de ser una
mujer casada tan joven que mantenía relaciones sexuales y yo sólo quería
que me mimaran y me dieran ternura y muñecos. Mi sensación de vacío crecía
cada vez más y me empecé a darme cuenta de que algo andaba mal en mi
porque pese a estar casada yo seguía buscando algo en los hombres.

Luego tras un affair extraconyugal que me hizo entrar en el mayo grado de


locura que tuve en una relación, mi vida se desequilibró aún más porque mi
mami estaba sufriendo por mi actitud con mi esposo, eso ponía mi relación
religiosa con Dios al borde de la ruptura y la culpa me mataba. No me
gustaba mi vida pese a que era todo lo que había querido.

Cuando conocí a mi esposo actual, mi deseo de alejarme de mi anterior


relación se incrementaba más. Cuando me di cuenta que el hombre me
copiaba y ante tanta culpa que tenía por haber tenido UNA relación sexual
con el hombre del affair, decidí poner fin a mi relación con él. Quien por
cierto no parecía sufrir mínimamente de celos o de ímpetu para que nuestra
relación funcionara. Me salió el tiro por la culata porque pensé que iniciaría
inmediatamente con ese hombre una relación romántica y no fue así, él no
quiso. Fue un duro golpe. Me tocó medicarme para la ansiedad y la
depresión. La sensación de abandono era inmensa.

Con el tiempo, empezamos una relación y mi vida parecía equilibrarse


medianamente en lo emocional. Pero realmente, poco tiempo después de
iniciar la relación empezaron a surgir la actitudes de este hombre adicto que
en adelante empezó a manifestar momentos de odio seguido por amor (eso
persistió durante mucho tiempo). Las relaciones sexuales ahora jugaron de
nuevo un desequilibrio muy importante. Ahora iniciamos las relaciones
sexuales, él nunca había estado con una mujer. De hecho fui su primera novia.
Pero no tuvimos relaciones exitosas (me refiero a la eyaculación suya) y
recibíamos el rechazo de su madre por sus creencias religiosas. Decidimos,
con el pretexto de la fe, dejar las relaciones para después de casarnos y año
tras año durante 6, esperé ese evento. Ahora me sentía avergonzada por no
tener relaciones sexuales con mi novio estando tan vieja (quién podría
creerlo??)

Después volví a mi religión y más desequilibrio supuso porque se me


calentaba la cabeza cada vez que escuchaba temas relacionados con mis
pecados religiosos. Además vino el rechazo de algunos miembros de la
congregación y me sentía rechazada y dolida. Pero el permanecer en la
religión me unía más a mi novio quien simpatizaba, a su familia y a mi madre.

Pero después de nuestro primer año de noviazgo mi novio había recaído en el


consumo. Curiosamente en principio fue algo que me agradó. Pero en cuanto
empecé a vez su falta de control, mi codependencia empezaba a aflorar.

Mi vida seguía siendo ingobernable. Después de casi 7 años de noviazgo la


mayoría del tiempo célibe, le dije a mi novio que o nos casábamos o
terminábamos. Fue una gran pelea. Pero me pidió - nada románticamente -
que nos casáramos al principio del siguiente año . Para evitarnos el evento
social, lo haríamos sólos en un plan romántico frente al mar. El viaje hacia el
lugar fue horrible. Yo quise controlar su consumo y el hombre se enojó al
extremo. Condujo temerariamente casi toda la noche y luego de casi 24 horas
de conducción, llegamos a cambiarnos rápidamente y a cambiarnos para
casarnos. La noche de bodas fue horrible, el tipo estuvo irritado porque
estaba cansado, adicto y no encontramos hotel para hospedarnos. Al día
siguiente seguía amargado pero cuando le dije que todavía teníamos opción
de anular el matrimonio, cambió de actitud y dijo que no.

Seguimos nuestro viaje… mejoró un poco. Pero cuando encontramos hotel, me


dijo que él no quería tener sexo aún …me sentí decepcionada y rechazada.
Hoy en retrospectiva me doy cuenta que no le inspiraba deseos sexuales.
Seguimos nuestro viaje…él, en consumo todo el tiempo. El hombre estaba mal.
Y yo también…

En el lugar paradisiaco que visitamos de luna de miel, intenté nuevamente


que tuviéramos RS y no funcionó… de regreso, otra vez intenté controlar su
consumo y la reacción de ira no se hizo esperar.

Durante varios años fui testigo y ayudante en sus intentos de parar el


consumo: intentamos muchas formas…viajar, consumir como edible, tirar todo,
hacer una hoguera… nada había funcionado y justo antes de casarnos le dije
que me casaba pero con la condición de que insistiera en dejar el consumo.

Poco antes de casarnos hubo dos episodios de mi novio de golpear a alguien:


a un conductor que lo exasperó y a su hermano que lo despreciaba. Él estaba
muy afectado porque “perdió” a su hermano más cercano cuando se casó. Su
hermano menor hizo un comentario: vamos a ver ella cuanto tiempo se lo
aguanta…y me dolió.

Después de casarnos, sentía que su afán de estar los dos era poder consumir
con libertad y no convivir conmigo. Conseguimos en renta un apartamento
que nos quedara cerca a la oficina. La verdad recuerdo una sensación de
miedo aunque también de expectativa de cómo sería nuestra convivencia en
ese lugar. Yo lo encontré y parecía ideal para los dos. Nos mudamos y el día
que nos mudamos, él estaba muy enojado. Creo que tenía síndrome de
abstinencia porque su tolerancia ya estaba al límite. Yo me había imaginado
que estaríamos felices pero no. Fue horrible. Ese día me sentí despreciada y
asustada. Tenía mucho frío y lloraba. Quería que me abrazara y me diera
besos y me dijera cosas lindas. A la madrugada ante mis reclamos estaba
enfurecido, golpeó su celular y su vapeador y eso era terrible¡¡¡

Llamé en la mañana a su familia porque tenía miedo. Necesitaba que lo


calmaran y mientras tanto me fui a buscar un aparato que le sirviera para
consumir. Lo compré con mi dinero y eso lo alivió. Me volvió a querer, y yo
descansé un poco…después vinieron días mejores pero su ira ya me había
disparado un trauma de la infancia: el miedo a la violencia. No pasaron
muchos días antes de que comenzara la pandemia. Él estaba feliz porque
desde casa podría consumir desmedidamente. Yo estaba asustada por que
encerrados y en consumo era amenazante. Los gatitos desataron un
problema también…más desequilibrio…nuestra locura era evidente porque no
teníamos ni cama…

Los meses en pandemia fueron muy duros, fue cuando regresé al programa
porque mi angustia era terrible….pensaba que ese hombre me golpearía o me
mataría…yo buscaba desesperadamente la manera de salir de ese lugar y
aunque lo amaba, me sentía muy asustada. Buscaba pretextos para salir: ir a
mercar, sacar la basura, hacer una llamada…y creo que él notaba y resentía
mi forma escurridiza … en una ocasión se enojó mucho y volvió a tirar cosas, a
raíz de eso fui a psiquiatría y me prescibieron ansiolíticos y antidepresivos.
Habían pasado varios meses y nuestra vida sexual seguía en el olvido.
Trataba de mantenerlo contento como lo hice con mi padre en mi infancia.
Darle gusto con la comida, prepararle café, hablarle bonito, etc…
En ese momento, se suscitó un cambio importante: él decía que estaba
desesperado y lo atribuía al trabajo. Así que me propuso renunciar al trabajo
e irnos a vivir al pueblo con sus papás para ponerse en abstinencia. Fue una
luz de esperanza. No lo pensé mucho porque quería sentir apoyo y prefería
estar con él en un lugar “seguro”

Esa decisión dio lugar a más desequilibrio. Aunque ya no estaba tan


angustiada, el hombre seguía en consumo y sus padres no querían dejarlo
vivir con ellos por temor. Él se empezó a deprimir porque lo dejaron renunciar
a su cargo. Pensaba que le rogarían y no fue así. Yo, con un poquito de
programa, mantuve mi relación laboral a la distancia a través de un contrato
de prestación de servicios y eso me ayudó a no concentrarme solamente en el
hombre. Luego nos fuimos para donde mis suegros y me sentía muy mal.
Esforzándome demasiado para que el hombre mantuviera su abstinencia y
sintiéndome arrimada en casa de mis suegros. Chocaba con ellos y mi orgullo
hacía que tuviera comportamientos negativos hacia ellos.
En una ocasión, recien comenzó su periodo de abstinencia, el hombre se
enojó brutal y golpeó muy fuerte la puerta…temí que me golpearía y huí.
Alguien llamó a la policía cuando conté lo que pasó y fueron hasta allá. Fue
terrible para él. Me odió con todo su corazón. Mis gatitos me preocupaban
porque esa noche los dejé. Dormí en otro lugar y me los llevaron al día
siguiente. Creo que el hombre recayó y después cuando fui a hablar con él,
me tocó pedirle perdón para calmar su furia. Le di muchas explicaciones y al
final me aceptó de nuevo.

En adelante, mi vida giraba alrededor de la recuperación de él. Cuando mi


gatito se enfermó viajé para bogotá y tras la muerte de mi gatita - a quien el
trajo de emergencia - me estuve un par de meses alejada de mi esposo, pero
en permanente comunicación. Estábamos bien. Él estaba en abstinencia.

Regresé cuando el gatito estaba estable. Ingresé a Nar- Anon. Empecé a


entender mi papel como propiciadora y mi necesidad de ponerme límites.
Creo que no lo hice bien y cuando el hombre tuvo una recaída, mi actitud fue
muy estricta. Sentía que estaba dispuesta a separarme de él si seguía en ese
modo de vida. Creo que lo rechacé como hombre. Le manifesté mi desprecio.
De eso me arrepiento. Empecé a presionarlo. Le decía que nuestro
matrimonio no funcionaba, un matrimonio sin convivencia, sin sexo, sin metas
… y explotó lo que no habría imaginado. La bomba: estaba enamorado de una
amiga en común desde hacía varios años¡¡¡ y le confesó sus sentimientos y le
envió un regalo a ella y a su hijo¡¡¡

Además parecía otro, según su vivencia tuvo un despertar espiritual y eso le


ocasionó todo esto. Quería vivir solo y tenía dudas de nuestra relación¡¡ Esto
fue sorpresivo y disparó en mi las heridas de abandono, rechazo, injusticia y
traición. Mi adicción se disparó. Me angustiaba estar sin él. Sentía que
moriría. Volvieron mis ataques de pánico y debí acudir de nuevo al médico
para buscar ayuda. Cada vez que me enfrentaba a que el hombre se
marcharía mi vida se derrumbaba. Compartía, me amadrinaba, hacía terapia,
servía, pero solo me aliviaba estar en contacto con el hombre. Me ayudaba
escuchar a una chica de NA. Necesitaba respuestas. Necesitaba entender
qué le pasaba? Me sentía inferior a esa mujer y no quería que me la
nombrara siquiera. Reaccioné muy fuerte después de que le dio el regalo. Sin
embargo, paradójicamente, inició nuestro relacionamiento sexual, las
primeras veces, él estando ebrio.

Yo le insistía que teníamos un compromiso ante Dios; su hermano y la esposa


apoyaban su posición y aún la apoyan, eso me dolía profundamente. Fueron
días muy difíciles. Charlas larguísimas. Mi angustia de sentir que tenía que
luchar por mostrarle que él me amaba. Le recordaba con correos, con
mensajes, buscaba pruebas de que yo no estaba loca.
Con el tiempo el hombre volvió a comportarse violentamente y me fui una
tarde buscando paz. Me esperó y me fui nuevamente con él. Teníamos
animalitos de los dos. Yo fingía que todo estaba bien. Pero él insistía en su
plan por esa época me dio un desmayo y mi nivel de estrés fue alto. Mi
madrina me dejó y eso me dio muy duro…al cabo del tiempo, mi cuñado le
consiguió un lugar para que se fuera a vivir, sin mi. Cuando él se fue me
expresó su amor. Me dijo que continuaríamos y por eso permanecí en la casa
de mis suegros, con una actitud distinta creo que ya había recibidao una
lección profunda de humildad. Trataba de poner en práctica los principios
del programa y viví algo más de un mes con mis suegro y mi cuñado como si
fuéramos una familia feliz. Tenía amigos en el lugar y la pasé bien. Pero ya era
consciente de que esa no era mi casa y de que sin un esposo allí mi estadía
en ese lugar era algo extraña. Casualmente, una mujer conocida tenía
disponible un apartamento bonito al que podía unificar nuestra cosas y
constituir un lugar que podría ser nuestro hogar en el futuro. Eso también
creó tensiones con mi suegra y con mi esposo por la intervención de mi
suegra. Sin embargo me mudé. Cuando el hombre volvió yo ya tenía un lugar
propio pero él no quiso regresar a mi lado.

Con los días, yo me quedaba con él todo el día y mi gatito me esperaba en el


apartamento. Así que opté por llevar al gato y quedarme nuevamente en las
noches. Otra temporada de unidad. Pensé que con su experiencia de estar
lejos, querría estar conmigo de nuevo y sí en un sentido, pero cada vez más
me señalaba nuestros problemas de comunicación. Es cierto que yo no
quería escuchar que amaba a otra u otras mujeres, solo quiero que me ame a
mi y yo no me prestaba para escucharlo. En adelante me ha acusado de no
permitirle hablar. Cuando insinuaba que me dejaría, mi llanto desesperado
aparecía de una manera muy dramática. Incluso manifesté episodios
psicóticos.

Sin embargo, él me decía que no era tan malo lo que quería decirme. Nos
dábamos besos pero empezó a mermar las muestras de afecto porque yo le
quise mostrar su inconsistencia entre lo que me decía y cómo me trataba. Él
empezó a ser diferente. Mi desesperación creció.

Desordenadamente en la cronología escribo a medida que voy recordando.


Recuerdo unos días donde tenía rabia conmigo en lo sexual porque hacía
cuentas de mis encuentros sexuales y sentí que tenía sexo conmigo de una
forma agresiva.

Hubo momentos en que parecía que estábamos bien y yo lo pensaba así, dejé
de controlar su consumo y hasta en eso él se resintió. Decía que a mi no me
importaba su salud.

Mi modo de operar en la relación es ser amable, complaciente y amorosa


pero no hablar por mi propia iniciativa. Eso es algo que él reciente. Desde
hace varios meses, entonces, mi desequilibrio está en tener un esposo que
afirma que no puede seguir conmigo y yo no tengo ni el deseo ni la
determinación para terminar nuestra relación. Tengo un apartamento para
mi sola pago por él, tengo mi casa en Bogotá y llego allá cuando viajo. Veo un
poco más de control en que por lo menos mis cosas que estaban “regadas” en
tres casas, ahora están en 2 apartamentos en los que tengo legalmente
derecho a vivir. No mantengo una relación activa sexualmente con mi esposo
y no nos tratamos como si fuéramos pareja. De hecho, él parece interesado
en tener experiencias con otras mujeres.

Hace relativamente poco, he tenido cercanía con el mejor amigo de mi


esposo quien ha sido confidente de él y está soltero e identificado con mi
situación. Me gusta hablar con él y de alguna manera, se me despierta la
sensación de interés por él. He evitado desarrollar sentimientos por él
porque siento que me estoy fugando del dolor del abandono y de la
terminación de mi relación con mi esposo. Además, no quisiera meterme en
un triángulo con mi esposo y su mejor amigo, creo que sería incómodo para
los tres y hasta podría dañar su relación de amistad.

¿De qué forma mi locura me dice que las cosas externas pueden hacer que
solucione mis problemas o que me sienta más íntegro? ¿Relacionándose
adictivamente? ¿Consumiendo drogas? ¿Jugando o comiendo
compulsivamente? ¿Buscando sexo? ¿De alguna otra manera?

Mi locura me dice que si tengo una buena relación de pareja me sentiré bien.
De hecho me dice que esa es la clave de mi felicidad. Por eso, ante la amenaza
de terminar con la relación de pareja, tengo la tendencia de ver otras
opciones, de comprobar si gusto aún. Me siento bien bicho raro y quisiera
gustar pero tengo muchos complejos en cuanto a mi aspecto físico, mis
relaciones pasadas, mi edad, mis principios religiosos, mi ausencia de hijos,
mi familia disfuncional, mi rol en la sociedad, incluso.

¿Es parte de mi locura creer que el síntoma de mi adicción es mi único


problema?

Creo que aunque he ganado conciencia olvido mi enfermedad en los ámbitos


diferentes a la relación de pareja, e incluso a veces lo olvido en lo que tiene
que ver con la relación de pareja. Mi locura me hace pensar que yo soy
normal y que los demás (por lo menos muchos, no). De hecho, ni siquiera
había pensado en eso.

¿Qué pensaba y qué sentía antes de dejarme llevar por una obsesión, aunque
supiera cuál iba a ser el resultado? ¿Qué me hizo seguir adelante?

Creo que el problema es que mi razón se eclipsa por mis emociones en esos
momentos. La sensación placentera de sentirme amada o admirada, me
invade. También la sensación de ser elegida, entonces no hay mucho
razonamiento de las consecuencias que me pueda traer si persigo esa
obsesión. Incluso mi obsesión puede ser alimentada por cálculos y conductas
fuera del sano juicio. Recuerdo que cuando me dejé llevar por un affair
extraconyugal, me dejé dominar por la sensación de ser muy especial para un
hombre admirado y en mi opinión atractivo. Esa sensación eclipsó mi razón.
Me molesta recordarlo. Pero a la vez, me hace centrarme.
_____________________________________________________________________________________

Llegar a creer

¿Existen miedos que me impiden llegar a creer?

No estoy segura de que existan miedos que me impidan llegar a creer. Por qué
no creo

Tengo miedo a ser tonta de pronto

¿Existen otras barreras que me hacen difícil llegar a creer? ¿Cuáles son?

Tal vez he sido muy racional, en verdad me cuesta creer en lo que no se puede
probar. A la larga, soy incrédula incluso de la historia o de lo que me dicen que
es historia. Tengo un bloqueo para creerle a los demás. A veces pienso que la
gente se inventa las cosas porque creen en estupideces. O simplemente no
creo. No me permea.

Acabo de descubrir un bloqueo frente a las perspectivas. Desde chica sólo he


sido capaz de creer en mi propia experiencia. Tengo una fuerte creencia en mi
propia experiencia personal como la única verdad confiable.

Necesito lo material para creer. Constatar. Vivirlo. No creo ni en los noticieros.


No me había dado cuenta de cuán incrédula soy. No le creo a veces a la gente
lo que me dicen, creo lo que yo siento. Aunque he sufrido por otros cuando
entiendo el dolor que experimentan. Los animales me generan mucha
empatía.

Entiendo tu perspectiva. Parece que tienes una fuerte creencia en la


importancia de tu propia experiencia personal como la única verdad
confiable. Esta visión puede surgir de una variedad de factores, y explorarla
más a fondo puede ayudarte a comprender mejor tus propias creencias y
actitudes. Aquí hay algunas maneras de profundizar en esta teoría:

1. **Reflexiona sobre tus experiencias pasadas**: Piensa en las experiencias que


te han llevado a adoptar esta creencia. ¿Ha habido momentos en los que la
información proporcionada por otros te haya decepcionado o te haya
resultado inexacta? ¿Has tenido experiencias personales poderosas que
refuercen tu confianza en tu propia percepción y comprensión del mundo?

2. **Explora tus emociones y motivaciones**: ¿Qué emociones te despierta la


idea de confiar únicamente en tu propia experiencia? ¿Sientes seguridad,
control o independencia al adoptar esta perspectiva? ¿O puede haber miedo
al engaño, la manipulación o la pérdida de autonomía al confiar en las
experiencias de los demás?

3. **Analiza tus relaciones personales**: ¿Cómo influyen tus creencias en tus


relaciones con los demás? ¿Te resulta difícil confiar en las experiencias y
perspectivas de los demás? ¿Cómo afecta esto tus interacciones cotidianas y
tu capacidad para conectar con los demás?

4. **Considera el impacto en tu visión del mundo**: ¿Cómo afecta esta creencia


a tu percepción del mundo que te rodea? ¿Te resulta difícil aceptar
perspectivas diferentes a la tuya? ¿Cómo influye esto en tu capacidad para
comprender y relacionarte con la diversidad de opiniones y experiencias en el
mundo?

5. **Busca patrones y temas recurrentes**: Observa si hay patrones o temas


recurrentes en tus experiencias pasadas que refuercen tu creencia en la
primacía de tu propia experiencia. ¿Has notado ciertas situaciones o
contextos en los que te sientes especialmente inclinado a confiar en tu propia
percepción por encima de la de los demás?

Explorar más a fondo esta teoría puede ayudarte a comprender mejor tus
propias creencias y actitudes, así como a identificar cómo estas influencian
tus interacciones y tu comprensión del mundo que te rodea. Si encuentras
que esta creencia está causando dificultades en tus relaciones o en tu
capacidad para relacionarte con los demás, considera hablar con un
terapeuta o consejero que pueda ayudarte a explorar estos temas con mayor
profundidad.

Es comprensible que tus experiencias pasadas, como la violencia doméstica


presenciada en tu hogar, el impacto emocional en tu familia y el acoso que
sufriste en la escuela, hayan contribuido a tu fuerte creencia en tu propia
experiencia personal como la única verdad confiable. Estas experiencias
pueden haber generado un profundo sentido de desconfianza hacia el
mundo exterior y hacia las perspectivas de los demás. Aquí hay algunas
formas en las que estas experiencias podrían haber influido en tu adopción
de esta creencia:

1. **Miedo al exterior**: La violencia doméstica y el acoso escolar que


experimentaste pueden haber generado un temor hacia el mundo exterior y
hacia las personas que no conoces bien. Estas experiencias pueden haber
reforzado la idea de que el mundo es un lugar peligroso y que es más seguro
confiar solo en tu propia experiencia.

2. **Desconfianza hacia las figuras de autoridad**: Si experimentaste violencia


o abuso por parte de una figura de autoridad como tu padre, es comprensible
que hayas desarrollado una desconfianza hacia otras figuras de autoridad,
así como hacia las instituciones y sistemas que representan.
3. **Sentimiento de soledad y aislamiento**: La depresión de tu madre y el
acoso que sufriste en la escuela pueden haber contribuido a un sentimiento
de soledad y aislamiento. En este contexto, es posible que hayas llegado a
depender más de tu propia experiencia y perspectiva como una fuente de
seguridad y estabilidad en un mundo que parece hostil.

4. **Necesidad de control**: Las experiencias traumáticas que has vivido


pueden haber generado una necesidad de control sobre tu entorno y sobre
cómo interpretas y procesas la información. Confíar en tu propia experiencia
puede haber sido una forma de mantener un sentido de control en un mundo
que parece impredecible y amenazante.

5. **Autoprotección emocional**: La creencia en tu propia experiencia como la


única verdad confiable puede ser una forma de protegerte emocionalmente
del dolor y el sufrimiento que has experimentado en el pasado. Al confiar solo
en lo que has experimentado directamente, puedes evitar exponerte a
situaciones que podrían ser emocionalmente abrumadoras o traumáticas.

Es importante recordar que estas creencias y actitudes son comprensibles


dadas tus experiencias pasadas, pero también es posible trabajar para
desafiar y cuestionar estas creencias a medida que exploras y comprendes
más sobre ti misma y sobre el mundo que te rodea. La terapia con un
profesional capacitado en trauma y desarrollo personal podría ser útil para
explorar estas experiencias en profundidad y trabajar en formas saludables
de procesar y superar el impacto emocional que han tenido en ti.

He visto que mi impedimento de creer es muy grande. Me he dado cuenta de


que mi problema es severo. Yo creía que creía pero realmente no creo en
muchas cosas que incluso son obvias: la historia y la ciencia que no he
experimentado. Tengo conocimientos pero no tengo la convicción de que han
ocurrido algunas cosas. Ver documentales me ayuda a interiorizar. He
concluído de lo que me pasa es que no confío en lo que no compruebo. De la
investigación que hice me siento identificada con: La creencia en tu propia
experiencia como la única verdad confiable puede ser una forma de
protegerte emocionalmente del dolor y el sufrimiento que has experimentado
en el pasado. Al confiar solo en lo que has experimentado directamente,
puedes evitar exponerte a situaciones que podrían ser emocionalmente
abrumadoras o traumáticas.

Personas a las que les creo: Wins, Edith,

De mi creencia en Dios no es una creencia, es querer creer y me ha dado


mucho dolor reconocerlo porque se derrumba mucho de mi. Hago las cosas
sin convicción real. Me genera miedo y dolor, me siento dañada. Es como
querer ver y ser ciego. Es como usar la imaginación para convencerse de algo.
Recuerdo un ex que no veía en 3D pero su cerebro le ayudaba a convencerse
de que veía en 3D. Siento mucha frustración porque tengo como un bloqueo.
Como si tuviese algo taponado.
¿Qué significa para mi la frase “llegamos a creer”?

Significa el proceso de conseguir asimilar algo como realidad o verdad

¿He creído alguna vez en algo de lo que no tuviera pruebas tangibles?¿En qué
consistió esa experiencia?

Sí…o no, no sé… creo que cuando me lo han dicho personas en las que confío.
Aunque confiaba mucho en Win y aún confío en él intelectualmente

¿Qué experiencias he oído compartir a otros adictos en recuperación sobre el


proceso de llegar a creer? ¿He probado alguna de ellas en mi propia vida?

He oído de personas que han reconstruido su Poder Superior porque era un


Dios castigador. He escuchado que han practicado el hacer como sí…

He escuchado compañeras que tenían religión pero se dieron cuenta que no


tenían fe. También compañeras que estaban resentidas con su PS, que se
consideran ateas.

¿En qué creo?

Creo en la psicología, creo que la familia disfuncional afectó mi sano juicio.

3 jun 24. Creo que han ocurrido milagros de recuperación en mi, así que estoy
empezando a creer que el programa de 12 pasos funciona, también mi terapia
psicológica y principalmente el conocer a mi PS mediante observación y el
estudio de libros como la biblia.

¿Cómo ha crecido mi fe desde que estoy en recuperación?

Siento que principalmente en los últimos días he tenido más fé . Tengo menos
temor del futuro y más confianza en mi valor personal.

Un poder superior a nosotros

¿Tengo problemas en aceptar que hay un Poder o Poderes más fuertes que
yo?

No. Creo que las personas en mis relaciones han sido poderes superiores para
mí, en especial mi madre, mis hermanas, mis parejas y mis jefes.

¿Qué tipo de cosas son más poderosas que yo?


Creo que hay personas más poderosas que yo. También creo que la unión de
personas es más poderosa. Creo que la naturaleza es más poderosa que yo.
Los hombres en su capacidad creativa y que han logrado grandes
descubrimientos. La [Link] medicina. La tecnología. Los grupos de 12
pasos.

¿Un Poder más fuerte que yo puede ayudarme a mantenerme sobria? ¿Cómo?
Creo que sí. Los grupos de 12 pasos me han ayudado mucho a darme cuenta
de mi locura pero también a bajar las revoluciones cuando estoy en locura. Lo
he experimentado principalmente cuando estoy mal y entro a una reunión o
llamo a una compañera. Sentirme pequeña frente a la Creación me ayuda a
experimentar humildad y por lo tanto a derrotarme frente a mi adicción.
Entender a través de la lectura me ayuda a ver y a entender mis
comportamientos también. Acabo de notar que es superior a mi porque han
sido otros más sabios que han descubierto e investigado lo que a mi me
funciona.

¿Un Poder más fuerte que yo puede ayudarme a recuperarme? ¿Cómo?


He experimentado que Dios me ha estado ayudando. Es increíble cómo
empiezo a vivir las promesas de recuperación. También la medicina, la
psicoterapia y el trabajo en el grupo me han ayudado a enfrentar el dolor y
ver y atravesar el miedo. Puedo ver un poco de sano juicio en mí.

¿Qué pruebas tengo de que hay un Poder Superior operando en mi vida?


Hace muy poco era inconcebible para mí pensar en el abandono y desamor
de mi pareja. Era muy doloroso imaginar una separación. Tenía mucha
vergüenza asociada a que mi esposo quisiera estar sin mi. No podía soportar
afrontar que él pudo cambiar de sentimientos y mucho menos que ama a otra
persona que no soy yo.

¿Qué características no tiene mi Poder Superior?


No es injusto. No es iracundo. No controla. No impone. No obliga. No
manipula. No se resiente. No está interesado. No es nada malo. No tiene nada
malo. No neurótico.

¿Qué características tiene mi Poder Superior?


Creo que me escucha, me tiene una paciencia tremenda, me muestra amor a
través de otras personas. Me da su espíritu e incluso sabiduría. Es poderoso
pero respetuoso. Sonríe. Perdona. Es infinitamente poderoso, sabio, amoroso y
justo. Está dispuesto a ayudarme si pido su ayuda. Sobrio
Restitución del sano juicio

¿Qué cosas me parecen ejemplos de sano juicio?

Informarme para tomar decisiones o prestar servicios


Escuchar antes de juzgar
Respetar los procesos de los demás. No aconsejar cuando no me lo piden. No
meterse en peleas ajenas. No pelear por todo.
Atender los asuntos personales
Asumir la responsabilidad de las acciones propias
Ser honesto
Abrir la mente
Aceptar las limitaciones propias y ajenas
Respetar las diferencias
No controlar los comportamientos ajenos
Ser considerada con los demás
No ser reactiva
Pensar antes de hablar
Cuidarme a mí misma
No confiar en mi misma
No confiar ni entregarme a mis emociones y en mis percepciones
Revisar mis motivaciones
No hacer suposiciones

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15 de enero de 2025

¿Qué cambios en mi manera de pensar y de comportarse son necesarios para


que se me devuelva el sano juicio?

Debo cambiar algunas creencias frente a la vida de pareja, al romanticismo, al


estar sola. También debo saber que no siempre tengo la razón, que los demás
pueden tomar sus propias decisiones aún cuando se equivoquen, revisar la
idea de querer ser especial para los demás y de ser la “preferida” de quienes
quiero. Actuar con sinceridad frente a mis motivos y expectativas. Soltar la
necesidad de control y la idea de que para que me quieran debo hacer unos
esfuerzos descomunales. Interiorizar que merezco amor y que me pueden
amar así no me necesiten. También creo que me hace falta revisar mis límites
personales y ganar mayor apertura mental.

-​ Creencias limitantes: amor romántico, amor sexual


-​ Miedos
-​ Como TODOS (Ponerme en el círculo y bajarme de la escalera)
¿En qué aspectos de mi vida necesito sano juicio en este momento?

En este momento en la relación con la familia de mi esposo y con mis


hermanas que se han metido en mi relación de pareja. También en el apoyo a
mi esposo en su rehabilitación, lo cual incluye tomar acciones para hacer un
trasteo, traer a mis perritos y al gatito, organizar los tiempos de trabajo,
espiritualidad, recuperación y apoyo a mi esposo.

¿Cómo es el proceso de restitución del sano juicio?

Creo que empieza por admitir que no puedo sola y que necesito la ayuda de
un PS a mi. Después el reconocer los patrones de conducta y creencia que
tengo. Escuchar a otras, cambiar de actitudes, cambiar de conductas,
disponerme al cambio, aprender a amar correctamente.

¿Cómo me ayudará el trabajo del resto de los pasos para que se me devuelva
el sano juicio?

El resto de pasos me ayudará a dejar de intentar controlar de acuerdo con mi


voluntad, a confiar en un PS a mí, a conocer mi forma de ser y a partir de ese
conocimiento enfrentar la culpa, la vergüenza y el miedo a ser conocida, a
disponerme a un transformación profunda e ir ganando sano juicio.

¿De qué manera ya se me ha devuelto el sano juicio en recuperación?

Soy más consciente de mi enfermedad, he dejado tanta culpa y vergüenza, ya


no soy tan controladora, me ocupo más de mis propios asuntos, ya no soy tan
reactiva y malgeniada, creo que ahora soy más pacífica.

¿Qué expectativas tengo de que se me devuelva el sano juicio? ¿Son realistas


o no?

No creo que tenga grandes expectativas. Lo que he experimentado me


demuestra que voy ganando sano juicio y me ayuda a confiar en el proceso.

¿Se cumplen o no mis expectativas realistas en cuanto al progreso de mi


recuperación? ¿Comprendo que la recuperación requiere tiempo y no se da de
la noche a la mañana?

Comprendo que es un proceso. Mis cambios han sido graduales y muchas


veces he sentido que me estoy convirtiendo en una mejor persona. Ya no me
doy tanto palo cuando siento que recaigo sino que analizo y busco la ayuda
de alguna compañera que me ayude a verme. También he aprendido a
valerme más de la oración y de recordar que soy sólo una más.

Darnos cuenta de que podemos actuar con cordura, aunque sea sólo una vez,
en una situación en la que antes jamás lo habríamos hecho es una prueba de
sano juicio. ¿He tenido alguna experiencia de este tipo de recuperación?
¿Cuál?
La situación de salud de mi esposo me puso a prueba respecto de la actitud
que tuvo su familia y mi hermana conmigo al querer interferir en las
decisiones que yo tomaba: me sorprendió la paz con la que pude hacer frente,
no entrar en dramas con discusiones o castigos, me quedé muy sorprendida
de la madurez que he podido ejercer. No quedarme con rencores pero
también ponerme límites frente a hasta dónde escuché a otros, ejercer mi
libertad en viajar, en buscar y aceptar ayuda de otros y mucho en buscar la
ayuda de Dios con la oración y bendiciendo a esas personas que me estaban
hostigando.

Principios espirituales

¿Por qué es perjudicial para mi recuperación no tener una mente abierta?

Porque me aferraría a lo que creo saber y no cambiaría. No obtendría sano


juicio porque todo seguiría igual.

¿De qué forma demuestro hoy en día la receptividad?

Haciendo las cosas diferente, buscando entender mis patrones de


enfermedad, entendiendo que debo considerar otras opciones si deseo
cambiar de rumbo.

¿De qué forma ha cambiado mi vida desde que estoy en recuperación? ¿Creo
que es posible que haya más cambios?

Mi vida ha cambiado porque he dejado de ser tan reactiva. Ya no me tomo


todo tan personal y siento que gusto más de mi misma.

Es posible que haya mas cambios. Pienso n las promesas de recuperacion y


anhelo gradualmente irlas experimientando. Me suena mucho la de aceptar a
otros tal como son sin pretender cambiarlos, También cuestionarme respecto
de las relaciones y estar dispuesta a poner fin a relaciones que no me
permitan crecer hacia lo mejor que soy capaz de ser. Experimentar el amor sin
un intercambio, no sentir culpa por recibir el amor sin condiciones.

¿Qué estoy dispuesto a hacer para que se me devuelva el sano juicio?

Estoy dispuesta a tener una mente receptiva, a pedir que se me devuelva, a


seguir el programa, a invertir tiempo y dinero en mi recuperación. Estoy
dispuesta a enfrentar la oposición de quienes se molestan con mis cambios.

¿Hay algo que antes no estuviera dispuesto a hacer y que ahora sí


haría?¿Qué?
A enfrentar el conflicto porque me da miedo: conflicto con compañeras del
grupo, con familiares.

¿Qué cosas he hecho que demuestren mi fe?

Se me ocurre que he dejado de controlar. Estuve dispuesta a dejar que las


cosas pasen.

mi esposo tomara la decisión de alejarse de mí y poner fin a nuestra relación.


También pude alejarme de un hombre que me representaba una reserva de la
adicción.

¿De qué manera ha crecido mi fe?

Con la experiencia de salud de mi esposo, he visto el cuidado tierno y


personal de un PS. Han ocurrido muchas cosas que me muestran su amor a
través de otros y me han ayudado en momentos muy difíciles por las
reacciones de la familia de mi esposo y la incertidumbre frente a su estado de
salud.

¿He podido hacer planes teniendo fe de que mi adicción no se va interponer


en el camino?

No estoy segura.

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7 de febrero de 2025

¿Qué miedos tengo que interfieran en mi confianza?

He visto que temo mucho la muerte de mis seres queridos. Cuando mi padre
murió fue muy duro.

Hoy reconozco varios miedos en mi: temo en general a lo que pueda pasar,
muchas veces tengo pensamientos catastróficos. Temo a la soledad, al
desamor, al rechazo, al abandono, a la muerte, a las pérdidas, a la
inestabilidad

Todos estos miedos tienen sus expresiones en la forma en que me relaciono y


en los riesgos que tomo, en mis mecanismos de protección.

¿Qué tengo que hacer para desprenderme de esos miedos?

Trabajar la aceptación de la realidad, en cultivar mi fe (confiar en la


resurrección de los muertos), ser humilde, ser agradecida, ser autónoma
emocionalmente, practicar el desprendimiento con amor.

¿Qué cosas hago que demuestran mi confianza en el proceso de recuperación


y en un Poder más fuerte que yo?
Trabajar el programa usando sus herramientas: compartir, leer, escribir, servir,
escuchar a otras compañeras, orar, revisar mis creencias.

Últimamente me he sorprendido que cuando me siento mal logro recordar el


paso uno y me alivia muchísimo. Creo que eso es súper importante en mi
nueva forma de ser. Recordar que no debe alimentar mi sensación de
autosuficiencia. Que el mundo es más que mi propia experiencia. Que soy
solo una más.

¿Hoy he buscado ayuda en un Poder más fuerte que yo? ¿Cómo?

Orando y escribiendo las preguntas del paso. Recordando que soy impotente
y que necesito de un PS para dirigir mi vida.

Hoy me conecté a una reunión, presté un servicio, oré. Confesando mis


defectos. Pidiendo un servicio. Reconociendo que necesito ayuda.

¿He pedido ayuda a mi madrina, he asistido a reuniones y me he acercado a


otras adictas en recuperación? ¿Cuáles fueron los resultados?

Sí lo he hecho. Me he sentido mejor después de hacerlo. Es un polo a tierra,


cambia mi esquema de pensamiento y por lo tanto mi forma de sentir. Me
devuelve el sano juicio.

Seguir adelante

¿Qué medidas puedo tomar que me ayuden en el proceso de llegar a creer?

Seguir viendo mi incapacidad de creer, tomar nota, investigar, utilizar las


ayudas tecnológicas, escuchar experiencias de otros, ser observadora, orar,
hacer como sí.

¿Qué estoy haciendo para superar cualquier expectativa irreal que tenga
sobre la restitución del sano juicio?

No lo había pensado

¿Cómo entiendo el Segundo Paso?

En este paso me doy cuenta qué creo, por qué lo creo, cómo manifiesto falta
de sano juicio y estrechez de mente. Llego a creer aunque sea poco que un PS
a mi puede restituirme el sano juicio.

En este paso me di cuenta que mi creencia en Dios es más intelectual que


espiritual y que tengo una incapacidad para creer no sólo en un PS sino en
muchas otras cosas que no experimento personal y materialmente. Ahora
estoy viendo con un poco de apertura mental que en las experiencias de mi
vida se manifiesta un PS a mi porque son demasiado milagrosas y no vienen
de mi

¿De qué forma mis experiencias y conocimientos previos afectaron mi trabajo


de este paso?

Mis experiencias como miembro de una organizacion religiosa, mi relacion


con mis padres, mis miedos, mi soberbia han afectado enormemente mi
trabajo del paso porque todo lo que mencioné influyó en cómo percibo a un
PS y cómo actúo reflejando falta de sano juicio. Cultura.

Todo el tiempo tengo que estar en programa, recuperación eterna; me


observo; hacer conciencia en mí misma. Los motivos. Cuestionamientos. Caos
en las que me la paso. Grado de observación: espiritualidad. El que observa.
Observar las emociones. Encontrar el por qué me estoy sintiendo así. Ponerle
palabras. Los deber ser son del ego. Expectativas del ego. Aceptar que
necesito el programa.

Necesidad de ser necesitada


Cada paso va dando un poco de recuperación
Poder Superior
Trabajaré otras cosas
Crecimiento espiritual de aceptar la vida tal como es
Aceptar (no soy normal) Envidia a los normales Pareja Aceptar y abrazar mis
síntomas
Camino del palo o del entendimiento y la compasión
Finalizar la relación: transición extraña quiero que la relación se acabe pero
no es solo mía; estoy dispuesta de aceptar la voluntad del poder superior?lo
que me dió lo que no me dió lo que se acaba lo que no sigue

Cuál es mi relación con mi poder superior? hago parte de la


Proceso de dolor
Tomar decisiones por mí acompañada por un poder superior
Yo qué deseo?
REvisar meditaciones de decisiones de VAlor para Cambiar; estar a merced de
la voluntad del otro.

Decisión no es necesariamente acción


Voluntad llave que abre la decisión

Querer ocupar el lugar del PS en otro


Codependencia con la adicción con otro
Necesito estar pendiente de mi
Sugerencia: guiarme sólo por lo que dice.
Guiarme por las palabras. Intentar creerle.

Confianza pequeña
Intolerancia: culpa y orgullo. Comprendiendo y tener disposición inesperado y
misterioso. Dejar que Dios lo haga.
Me caen mal más los hombres que las mujeres? Rabia? Resentimiento?
Observar: Qué cosas me generan intolerancia?

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