Capacidad de carga en bofedales para alpacas
Capacidad de carga en bofedales para alpacas
Altitudinalemnete las unidades administrativas de Llanura se ubican sobre los 3960 m.s.n.m.
Las asociaciones vegetales estratificadas en los bofedales de Caracollo revelan una cobertura
vegetal relativa entre 87 y 92.4%. Las diferencias corresponden a los aportes de agua y
mantillo; no registran presencia de suelo desnudo ni afloramiento salino debido a la alta
precipitación pluvial ocurrida durante el periodo de estudio. El estrato hidrófitico (agua
permanente) denota un 22% de participación en el bofedal de Caracollo con buena cantidad de
plantas acuáticas que cubren hasta el 78%. En praderas de secano la cobertura vegetal relativa
se registra entre 62.7 y 71.9% para pajonales-tholares y pajonal respectivamente; sin embargo,
resalta la elevada cobertura vegetal relativa perteneciente a la asociación vegetal de
Muhlenbergia peruviana-Junellia minima–Stipa sp. (E–5) que registra un 93.1% de cobertura,
esto se debería a la contribución específica de gramíneas anuales que aparecen abundantemente
cuando las lluvias son también abundantes y prolongadas (Cuadro 49 y Anexo 8).
Cuadro 49. Cobertura vegetal relativa y otros componentes en bofedales y CANAPAS a secano
de la unidad administrativa de Caracollo, Cosapa.
Asociación vegetal Código Cob. Mantillo Piedra Suelo Agua Total
veg. desnudo
Bofedal de Decu – Casp – Gesp (E-1) 92.5 5.0 0.0 0.0 2.5 100
Bofedal de Scri – Decu – Elal (E-2) 87.0 3.1 0.0 0.1 9.7 100
Com. hidrófita de Ratr – Lian – Liaq (E-3) 78.0 0.0 0.0 0.0 22.0 100
Pajonal tholar de Feor – Mupe – Paqu (E-4) 62.7 6.3 3.5 27.5 0.0 100
Khotal de Mupe – Jumi – Stsp (E-5) 93.1 0.0 3.0 4.0 0.0 100
Decu=Deyeuxia curvula; Casp=Carex sp.; Gesp= Geranium sp.; Scri=Scirpus rigescens; Elal=Eleocharis albibracteata;
Ratr=Ranunculus trichophyllus; Lian=Lilaeopsis andina; Liaq= Limosella aquatica; Feor=Festuca orthophylla;
Mupe=Muhlembergia peruviana; Paqu=Parastrephia quadrangularis; Jumi=Junellia minima; [Link] =Stipa sp.
La Figura 25, muestra la comparación de la cobertura vegetal relativa del bofedal y la pradera
a secano de Caracollo. Se evidencia que la cobertura vegetal en ambos casos es apreciable con
85.8 y 77.9% respectivamente. El bofedal a diferencia de la pradera a secano cuenta con un
estrato acuático (11.4%), además no registra los componentes de suelo desnudo y piedra, que
en la pradera a secano son considerables en el orden de 15.8 y 3.3% respectivamente. En
ambos tipos de praderas la presencia de mantillo orgánico es similar entre 2.7 y 3.2% para el
bofedal y la pradera a secano respectivamente.
100%
90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%
Bofedales CANAPAS a secano
Agua 11.4 0.0
S. desnudo 0.0 15.8
Piedra 0.0 3.3
Mantillo 2.7 3.2
Cob. veg. 85.8 77.9
Cuadro 50. Cobertura vegetal relativa y otros componentes en bofedales y CANAPAS a secano
en la unidad administrativa de Ichucollo, Cosapa.
100%
80%
60%
40%
20%
0%
Bofedales CANAPAS a Secano
Agua 10.0 0.0
S. desnudo 1.3 21.5
Piedra 0.0 2.3
Mantillo 1.0 4.6
Cob. Veg. 84.8 71.7
Las unidades administrativas de esta parte son Paco Paco y Juchus Huaylla que se ubican
alrededor de los 4350 m.s.n.m. Cada unidad posee 5 asociaciones vegetales entre bofedales,
comunidades hidrófiticas y praderas a secano tal como se muestra en los Cuadros 51 y 52.
En los bofedales de Paco Joko (Cuadro 51), la cobertura vegetal fluctúa entre 89 y 90%, las
diferencias corresponden a la presencia de agua (10%). El estrato acuático está compuesto con
81% de cobertura vegetal y 17.5% de cuerpos de agua. Por su parte, las asociaciones de
secano (pajonal y pajonal arbustal) registran bajas coberturas vegetales entre 59.9 y 61.7%, el
resto componen la materia orgánica muerta, piedra y especialmente suelo desnudo, siendo este
último de 32.7% en el pajonal de Festuca orthophylla–Stipa sp. y 18.9% en el pajonal arbustal
de Festuca orthophylla–Baccharis incarum.
Cuadro 51. Cobertura vegetal relativa y otros componentes en bofedales y CANAPAS a secano
en la unidad administrativa de Paco Joko, Cosapa.
En promedio, los bofedales de Paco Joko presentan 86.7, 12.5, 0.8 y 0.1% de cobertura vegetal,
agua, mantillo y suelo desnudo respectivamente (Figura 27). Mientras, las praderas de secano
arrojan 60.8% de cobertura vegetal con gran proporción de suelo descubierto que sobrepasa el
25.0%.
100%
80%
60%
40%
20%
0%
Bofedal Secano
Agua 12.5 0.0
S. desnudo 0.1 25.8
Piedra 0.0 8.5
Mantillo 0.8 5.0
Cob. Veg. 86.7 60.8
Figura 27. Cobertura vegetal relativa y otros componentes de bofedales y CANAPAS a secano
de la unidad administrativa de Paco Joko, Cosapa.
Por su parte, los estratos de bofedales (E-1 y E-2) de la unidad administrativa Juchus Huaylla
presentan entre 83.6 y 98.0% de cobertura vegetal, las diferencia que componen mantillo,
piedra, suelos desnudo y agua son bajos tal como se muestra en el Cuadro 52. Similarmente, la
comunidad hidrofítica (E-3) no registra muchas variantes en relación a los bofedales. Mientras,
el pajonal-tholar (E-4) remite 63% de cobertura relativa y los tholares (E-5) están cubiertos con
74.5% de vegetación. En ambas praderas de secano destaca la presencia elevada de suelo
desnudo entre 32 y 19% respectivamente.
Cuadro 52. Cobertura vegetal relativa y otros componentes en bofedales y CANAPAS a secano
de la unidad administrativa de Juchus Huaylla, Cosapa.
100%
90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%
Bofedal Secano
Agua 0.0 0.0
S. desnudo 3.8 25.4
Piedra 2.5 3.2
Mantillo 1.3 2.6
Cob. Veg. 92.5 68.8
Figura 28. Cobertura vegetal relativa y otros componentes de bofedales y CANAPAS a secano
de Juchus Huaylla, Cosapa.
Composición botánica
En cambio, los bofedales de Paco Joko (estrato E-1) presentan una dominancia de la especie
Oxychloe andina (46.1%) y Werneria pygmaea (13.3%) (Cuadro 53). Por su parte, el estrato
E-2 presenta como especies dominantes a Festuca rigescens e Hypochoeris taraxacoides con
24.4 y 23.3% respectivamente. En Juchus Huaylla que está a altitud similar que Paco Joko el
estrato E-1 registra como dominantes a las mismas especies que en esta última, pero con
valores de 41.4% para Oxychloe andina y 19.9% para Werneria pygmaea. A su vez, el estrato
E-2 reporta como dominantes a la especie Alchemilla diplophylla (19.4%) y Festuca
rigenscens (14.3%). Especies como Distichia muscoides, Scirpus rigescens, Deyeuxia
rigescens y Werneria heteroloba son comunes o frecuentes en los bofedales, aúnque con
valores inferiores en su composición botánica (Cuadro 53).
Vista la composición botánica de los bofedales a través del método de doble muestreo con
cuadrantes para fitomasa, permite confirmar como especies dominantes en Caracollo a: Scirpus
rigescens y Carex sp. con 57.9% y 28.8% para los estratos E–1 y E–2 respectivamente. Los
estratos E–1 y E–2 de Ichucollo también presentan similitud donde Scirpus rigescens y
Deyeuxia curvula son dominantes con 23.2 y 16.9% respectivamente. Simultáneamente, los
bofedales de Cordillera presentan parecido comportamiento en composición botánica, por
ejemplo, el bofedal de Juchus Huaylla está dominado por Oxychole andina (50.9%) y Werneria
pygmaea (15.6%).
Por su parte, Juchus Huaylla muestra como especies dominantes a Ranunculus uniflorus con
13.3% y Lialaeopsis andina con 12.8%. Estos resultados son corroborados con los de
composición botánica por peso obtenida por el método de cuadrantes.
El Cuadro 55 resume la composición botánica absoluta de las praderas a secano de las cuatro
unidades administrativas de Cosapa. Se observa que la Festuca orthophylla está presente
como primera dominante en seis estratos de las cuatro unidades administrativas con 29.7, 23.3,
40.9, 78.5 y 23.4 y 31% en pajonales y tholares-pajonales, mientras en los E-5 de Caracollo y
E-5 de Juchus Huaylla está ausente. De la misma forma, la especie anual Muhlenbergia
peruviana, muestra supremacía como segunda dominante en 7 estratos y en el E-5 de Paco
Joko esta ausente. Sin embargo, esta dominancia de la Muhlenbergia peruviana es relativa
debido a que es una planta anual muy abundante en años con abundantes lluvias y escasa en
años secos. Otras especies dominantes son la Parastrephia lepidophylla en los tholares de
Juchus Huaylla, y la Adesmia spinosissima en los pajonales-arbustales de Paco Joko.
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5
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15
20
25
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Bofedales de Llanura
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Bofedales de Cordillera
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0
5
10
15
20
25
Porcentaje (%)
Figura 29. Composición botánica absoluta promedio de bofedales de Llanura y Cordillera en unidades administrativas de Cosapa.
108
Estudio de la capacidad de carga en bofedales para la cría de alpacas en el sistema TDPS-Bolivia
30 30
25 25
20 20
Porcentaje (%)
Porcentaje (%)
15 15
10 10
5 5
0 0
a
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El
Ra
M Hidrófitas de Llanura Hidrófitas de Cordillera
Figura 30. Composición botánica absoluta promedio de comunidades hidrofiticas de Llanura y Cordillera en unidades
administrativas de Cosapa.
Cuadro 55. Composición botánica absoluta de CANAPAS a secano en unidades administrativas de Cosapa.
0
5
10
15
20
25
30
35
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0
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10
15
20
25
30
35
40
Porcentaje (%)
Figura 31. Composición botánica absoluta promedio de praderas a secano de Llanura y Cordillera en unidades administrativas de
112
Estudio de la capacidad de carga en bofedales para la cría de alpacas en el sistema TDPS-Bolivia
El Cuadro 57 muestra que de las 30 especies el 70% son anuales (21 especies) y el 30%
plurianuales (9 especies), esta proporción alta es inusual para los bofedales.
Cuadro 57. Número y porcentaje de especies botánicas por ciclo vegetativo en bofedales de
Cosapa.
Cuadro 59. Número y porcentaje se especies botánicas por ciclo vegetativo en comunidades
hidrófitas de Cosapa.
Relativamente las praderas a secano, presentan menor diversidad florística respecto a los
bofedales (Cuadro 56) y comunidades hidrofíticas (Cuadro 58). De las 12 familias botánicas
inventariadas en las praderas a secano prevalecen las Compositae, Graminae, Leguminosae y
Rosaceae con una presencia de 32.1, 21.4, 10.7 y 7.1% respectivamente (Cuadro 60). Por
ciclo vegetativo, de las 28 especies registradas, el 50% (14 especies) son plurianuales y otras
50% son anuales (Cuadro 61).
Cuadro 61. Número y porcentaje de especies botánicas por ciclo vegetativo en praderas de
secano de Cosapa.
No. Ciclo vegetativo Número de especies Porcentaje
1 Plurianual 14 50
2 Anual 14 50
Total 28 100
Fuente: Elaboración propia.
d) Grado de utilización
En este acápite se informa de los efectos de la presión del pastoreo sobre la vegetación. A tal
efecto con el objetivo, por una parte, de ajustar los datos obtenidos en praderas pastoreadas
tradicionalmente y por otra, medir la tasa de recuperación de la vegetación con exclusión de
pastoreo, se han determinado los grados de utilización para los diferentes CANAPAS.
Resultados de la fitomasa sin utilización obtenida bajo exclusión del pastoreo en jaulas
instaladas en las unidades administrativas, se presentan en el Cuadro 62 donde los
rendimientos acumulados a 60 días son de 9230.2 y 2453.5 kgMS/ha para Caracollo en las
asociaciones de Decu-Casp. y Scri-Wepy respectivamente. Las otras unidades administrativas
registran 1548, 5689 y 4176 kgMS/ha respectivamente en Ichucollo (asociación de Scri–
Wehe), Paco Joko (asociación de Oxan–Wepy) y Juchus Huaylla (asociación de Oxan–Wepy).
Cuadro 62. Rendimiento de forraje sin pastoreo en kgMS/ha a 30 y 60 días para las unidades
administrativas de Cosapa.
Los rendimientos de fitomasa expuestos en los cuadros siguientes fueron obtenidos por
cosecha en campo y luego corregidos por los coeficientes de utilización determinado también
en campo pero con exclusión del pastoreo (herbaje).
Las columnas de forraje disponible y producción del Cuadro 63 detallan para cada asociación
vegetal las fuentes de forraje existentes en las unidades administrativas. El forraje disponible se
calcula ajustando el herbaje con índices de palatabilidad de cada especie vegetal de la
asociación vegetal, mientras, la producción se obtiene multiplicando la cantidad de forraje
disponible en cada tipo de pradera por la superficie de la misma. Estos ajustes y cálculos se han
efectuado para cada uno de los tipos de praderas y unidades administrativas.
En este sentido, los bofedales de Caracollo presentan menor diferencia entre herbaje y forraje
disponible que las praderas a secano (Cuadro 63); esto indica que los bofedales contienen
especie de mayor calidad forrajera, consecuentemente son más palatables y la contribución en
cantidad de las mismas es mayor por unidad de superficie frente a las praderas de secano.
En praderas a secano ocurre lo contrario debido a la calidad del herbaje, es decir, el aporte
como forraje disponible es bajo porque las especies son poco palatables. Esto indica también,
que las especies de los bofedales son consumidas en mayor porcentaje por ser más suculentas
frente a las especies de los CANAPAS de secano que son menos suculentas.
En resumen, los bofedales contribuyen con una producción del 19.8% (113 tnMS/año) en 103
ha del predio, la diferencia del 80.2% equivalente a 471.8 tnMS/año proviene de 1287.5 ha de
praderas a secano. Globalmente, la unidad administrativa en las 1390.5 ha de praderas produce
588 tnMS/año de forraje disponible.
Por su parte, en Ichucollo de las dos asociaciones de bofedales existentes el mayor rendimiento
de forraje disponible ocurre en la asociación Werneria heteroloba–Eleocharis albibracteata
con 1115 kgMS/ha (Cuadro 65). Entre las de secano, el pajonal de Festuca orthophylla es la
de mayor rendimiento con 427.1 kgMS/ha.
En producción de forraje, los pajonales-tholares aportan con la mayor parte (294.2 tnMS/año),
frente a 85.2, 21.5 y 53.8 tnMS/año donde las dos primeras corresponden a los bofedales y la
última al pajonal de Festuca orthophylla. En resumen, los bofedales aportan con el 23.5% (107
tnMS/año) que provenien de 117.5 ha, mientras el aporte en conjunto de las praderas a secano
es de 3448 tn MS/año (76.5%) que se producen en 995 ha que equivalen al 89.5 % de la
superficie de la unidad. Globalmente, la unidad administrativa en 1113 ha produce 455
tnMS/año de forraje disponible.
En este piso ecológico, las unidades administrativas reportan resultados mucho más
diferenciados que los de Llanura. Los estratos de bofedales (E-1 y E-2) de Paco Joko, son los
que reportan mayor rendimiento de forraje disponible de 2354.5 y 1796.3 kgMS/ha. Estos
rendimientos junto a las plantas hidrófitas (173 kgMS/ha) se constituyen en contribuciones
importantes para la alimentación del ganado pese a que en superficie son poco extensos
(Cuadro 66). En praderas de secano, el pajonal de Festuca orthophylla rinde sólo 263
kgMS/ha, al contrario el pajonal-arbustal de Festuca orthophylla–Adesmia spinosissima–
Baccharis incarum registra mayor rendimiento de forraje disponible en el orden de 893
kgMS/ha.
588.1
600
500 471.8
454.9
Producción (tn MS)
400 80.3%
348.1
300 76.7%
200
116.3 106.8
100
19.7% 23.3%
0
Caracollo Ichucollo
Bofedales CANAPAS de Secano Total
Herbaje
Forraje Super Produc
Superfi Producción
Asociación vegetal kgMS/ha
disponible ficie ción
cie (ha) tn MS
(IU)
kgMS/ha (IP) (%) (%)
Bofedal de Oxan–Wepy–Debr (E–1) 5889.4
2354.5 30 8.7 63.5 24.5
Bofedal de Feri–Hyta–Wepy (E–2) 4186.9
1796.3 5 1.4 8.1 3.1
Hidrófitas de Deri–Aldi-Lian (E–3) 614
173 3.3 1.0 0.52 0.2
Pajonal de Feor–Stsp.–Mupe (E–5) 860.6
263 105 30.4 24.8 9.6
Pajonal-arbustal de Feor–Adsp–Bain (E–5) 2958.8
893 202.5 58.6 162.7 62.7
Total 345.8 100.0 259.8 100.0
Oxan=Oxychloe andina; Wepy=Werneria pygmaea; Debr=Deyeuxia brevifolia; Feri=Festuca rigescens;
Hyta=Hypochoeris taraxacoides; Deri=Deyeuxia rigescens; Aldi=Alchemilla diplophylla; Lian=Lilaeopsis
andina; Feor=Festuca orthophylla; Stsp.=Stipa sp.; Mupe=Muhlenbergia peruviana; Adsp=Adesmia
spinosissima; y Baccharis incarum.
IU = Indice de utilización y IP = Indice de palatabilidad.
Fuente: Elaboración propia.
En producción, los bofedales en conjunto incluyendo a las hidrófitas aportan con el 28% (72.2
tnMS/año) de forraje, mientras los dos tipos de praderas a secano contribuyen con el 72% (188
tnMS/año) de forraje, y globalmente, la unidad administrativa en las 346 ha produce 260
tnMS/año de forraje disponible (Cuadro 67).
Por su parte, los 3 estratos de bofedales (E-1, E-2 y E-3) de Juchus Huaylla registran 984.1,
1108.8 y 146.1 kgMS/ha y los dos tipos de praderas a secano rinden entre 442.0 y 427.1
kgMS/ha respectivamente de forraje disponible (Cuadro 67).
Los anteriores rendimientos expresados como producción totalizan 580 tnMS/año. De este
total, los bofedales pese a su reducida extensión (49.5 ha), contribuyen con 42.4 tn de forraje
equivalente al 7.3%, frente a las praderas de secano que en conjunto producen 537.8 tn (93%)
de forraje disponible en 1352.5 ha.
De acuerdo a la Figura 33 la producción de forraje total es más alta en Juchus Huaylla con
580.3 tn MS que en Paco Joko, siendo las praderas de secano las que contribuyen con el 92.7%
en la primera unidad contra 72.0% de la segunda unidad administrativa. Estas diferencias de
producción entre las dos unidades se atribuyen a la mayor o menor extensión de las praderas y
a las diferencias en rendimiento por tipo de pradera.
580.3
600
537.9
500 92.7%
Producción (tn MS)
400
300 259.8
187.6
200
72%
100 72.2
42.4
0
Paco Joko Juchus Huaylla
Bofedales CANAPAS de Secano Total
1600 1200
1390.5 1402
1400
1000
1200 1112.5
800
Producción (tn)
Superficie (ha)
1000
800 600
588.1 580.3
600
454.8 400
345.8
400
259.8 200
200
0 0
Caracollo Ichucollu Paco joko Juchus Huaylla
El rendimiento del herbaje es alto, alcanza a 1430.6 kgMS/ha el que ajustado por el índice de
palatabilidad se reduce drásticamente como forraje disponible a sólo 382.0 kgMS/ha. Los
suelos son ácidos y de textura arenosa. La otra unidad a secano es el pajonal de paja brava
(Festuca orthophylla) cuyo rendimiento de forraje es ligeramente superior al del tholar-pajonal
(427.1 kgMS/ha).
Las otras dos asociaciones vegetales (estratos) son bofedales que se diferencian por el
microrelieve y por ser más productivos. La asociación de Scirpus rigescens-Werneria
heteroloba destaca con 1115.0 kgMS/ha de forraje disponible, mientras, la asociación de
Scirpus rigescens-Werneria pygmaea registra un rendimiento bajo de 236.5 kgMS/ha.
Las formas de propiedad o tenencia de tierras en Cosapa son de tipo familiar, interfamiliar o
comunal. Las unidades administrativas estudiadas corresponden a: comunal en Paco Joko,
familiar en Juchus Huaylla, e Interfamiliar en Ichucollo y Caracollo. Sin embargo, en los
últimos años existe la tendencia de cercar los bofedales y convertirlos en propiedad individual.
Los bofedales en su generalidad cuentan con caudal de agua que mantiene el forraje verde
durante todo el año, los comuneros distribuyen el agua para regar en la época seca. En
Caracollo, los usuarios riegan el bofedal mediante un canal de riego que conduce agua desde el
río Cosapa para regar durante cuatro meses (septiembre a enero). Por su parte, el bofedal de
Ichucollo es regado todo el año con aguas de río que baja desde Chankamoko.
En estas dos unidades administrativas (Caracollo e Ichucollo) que cuentan con bofedales de
Llanura aluvial, el ganado es manejado como hembraje compuesta por llamas y/o alpacas
hembras junto a los ovinos. El pastoreo responde a sistemas de circulación continua, alrededor
de la estancia en una dinámica entre las praderas a secano constituida por pajonal y pajonal-
tholar y los bofedales que generalmente concentran mayor ganado durante la época seca.
La utilización de las praderas tiene diferencias según la época lluviosa o seca. Al inicio de la
estación lluviosa (diciembre - enero), los rebaños de alpacas bajan de los dormideros al empezar el
día (6 a 7 a.m.) hacia los bofedales donde pastan hasta aproximadamente 16 ó 17 p.m.
Posteriormente, salen a los pajonales que rodean a los bofedales donde pastorean entre las 17 a 18
p.m. Más tarde, en camino hacia los dormideros continúan pastoreando en praderas de formación
caméfita y una variedad de gramíneas. Respecto a las llamas éstas realizan una dinámica
semejante con la diferencia de pastorear una hora en los pajonales antes de entrar a los bofedales.
Otra diferencia sustancial de las llamas es la preferencia de pastorear diariamente en el estrato
dominado por Deyeuxia curvula. Toda la dinámica y rotación diaria del pastoreo se resume en el
Cuadro 68.
Cuadro 68. Dinámica y rotación diaria del pastoreo de alpacas, llamas y ovejas por épocas y
tipos de CANAPAS en la unidad administrativa de Caracollo, Cosapa.
Época y especies animales Bofedal (E-1) Bofedal (E-2) Pajonal (E-4) Khotal (E-5)
Época húmeda
Alpacas 7 a 10 10 a 17 17 a 18 18 a 18:30
Llamas 7 a 10 10 a 17 17 a 18 18 a 18:30
Ovejas 7 a 10 10 a 17 17 a 18 18 a 18:30
Época Intermedia
Alpacas 10 a 12 12 a 17 6 a 10 17 a 18
Llamas 16 a 18 6 a 16 17 a 18
Época seca
Alpacas 10 a 17 10 a 17 7a 10 18 a 18:30
Llamas 12 a 17 12 a 17 7a 12 18 a 18:30
Ovejas 10 a 17 10 a 17 7a 10 18 a 18:30
Fuente: Elaboración propia.
Los 90 días posteriores de acuerdo al rebrote de los pastos en praderas a secano las alpacas
salen a pastorear primero en la mañana a los pajonales entre las 10 y 11 a.m. luego ingresan a
los bofedales hasta terminar la tarde, finalmente, el rebaño es arreado hacia los dormideros, sin
embargo, al paso aun pastorean en la pradera khotal. Por su lado, las llamas, en esta época, son
llevadas hacia los pajonales donde pastorean durante el día, al terminar la tarde, son arreadas
hacia los dormideros, aunque, algunos rebaños pastorean por la tarde en los bofedales. Este
periodo coincide con la parición y empadre de llamas y alpacas, en tanto los propietarios optan
por una mayor vigilancia de las hembras en parición y las crías para evitar pérdidas por
accidentes y predadores.
En época seca, de mayo a diciembre los rebaños de alpacas pastorean generalmente durante el
día en los bofedales (Cuadro 69). En cambio, las llamas, usan los pajonales por la mañana y
pasado el medio día pastorean los bofedales, en algunos casos el pastoreo se produce en
sentido inverso. En esta época los comunarios a objeto de mantener la productividad y ampliar
bofedales riegan los bofedales con intervalos de una semana aprovechando el embalse
construido por AIGACAA.
Cuadro 69. Dinámica y rotación mensual del pastoreo de alpacas, llamas y ovinos por tipos de
CANAPAS en la unidad administrativa de Caracollo, Cosapa.
Tipo de E F M A M J J A S O N D
CANAPA
Bofedal (E-1) Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ov Al Ov Al Ov Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Ov
Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov
Bofedal (E-2) Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ov Al Ov Al Ov Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Ov
Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov
Pajonal (E-4) Ll Ll Ll Ov Al Ll Al Ll Ll Ov Ll Ov Ll Ll Ll Ll Ll
Ov Ov
Khotal (E-5) Al Al Ov Al Ll Al Ll Al Ll Ov Ll Ll Ov Ll Ll Ll Ll Ll
Ov Ov Ov Ov
Al=Alpacas; Ll=Llamas; y Ov=Ovinos.
Fuente: Elaboración propia.
Algunas familias de Caracollo tienen cercado sus bofedales con alambre de púas a objeto de
reservar forraje para la época seca, principalmente para recuperar animales desnutridos y
pastorear crías destetadas.
En Ichucollo hay dos rebaños compuestos de alpacas hembras y otro de llamas hembras junto a
sus crías y ancutas o tuis de primer año como en el caso de Caracollo, el pastoreo de estos
rebaños es diferenciado de la estación de lluvias frente al periodo seco (Mapa16 y Cuadros 70
y 71). Dentro el periodo de lluvias (enero) las alpacas y las llamas pastorean en los bofedales
durante el día, en febrero y marzo, motivados por el rebrote de las plantas anuales las alpacas
pastorean en la mañana en los pajonales e ingresan aproximadamente a las 11am al bofedal
hasta terminar el día. Las llamas a su vez, realizan movimiento parecido, con la diferencia de
que ingresan más tarde a los bofedales o en el mejor de los casos se quedan pastoreando en los
pajonales.
Cuadro 70. Dinámica y rotación diaria del pastoreo de alpacas, llamas y ovinos por épocas y
tipos de CANAPAS en la unidad administrativa de Ichucollo, Cosapa.
Epocas y especies Pajonal-tholar
Bofedal (E1) Bofedal (E2) Pajonal (E3)
animales (E4)
Época húmeda
Alpacas 7 a 17 7 a 17 17 a 18 7 a 10
Llamas 7 a 17 7 a 17 17 a 18 7 a 10
Ovejas 8 a 16 8 a 16 16 a 18 16 a 18
Época intermedia
Alpacas 11 a 18 11 a 18 6 a 11 6 a12
Llamas 12 a 18 16 a 18 6 a 12 6 a 16
Época seca
Alpacas 10 a 14 10 a 14 14 a 18 7 a 10
Llamas 11 a 15 11 a 15 15 a 18 15 a 18
Ovejas 10 a 14 10 a 14 15 a 18 15 a 18
Fuente: Elaboración propia.
Cuadro 71: Dinámica y rotación mensual del pastoreo de alpacas, llamas y ovinos por tipos de
CANAPAS en la unidad administrativa de Ichucollo, Cosapa.
Tipo de E F M A M J J A S O N D
pradera
Bofedal Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al
(E-1) Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov
Bofedal Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al
(E-2) Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov Ov
Pajonal Ll Ov Ll Ov Ll Ov Ll Al Ll Al Ll Ov Ll Ov Ll Ov Ll Ll Ll Ll
tholar (E-3) Ov Ov
Pajonal Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Ov Ll Ov Ll Ov Ll Ll Ll Ll
(E-4) Ov Ov Ov Ov Ov
Ll=Llamas; Al=Alpacas; y Ov=Ovinos.
Fuente. Elaboración propia.
En abril o al inicio de las heladas durante por lo menos un mes, los ganaderos con el objeto de
evitar diarreas pastorean sus rebaños en praderas a secano entrando a los bofedales en las
últimas horas de la mañana. En este mismo periodo las llamas salen por la mañana hacia
praderas a secano, luego pasado el medio día hasta finalizar la tarde entran para pastar pasto
tierno y beber agua, luego vuelven. Finalmente, en el periodo de mayo a diciembre las alpacas
se alimentan durante el día en los bofedales. En cambio, las llamas por 2 horas
aproximadamente todos los días pastorean las praderas adyacentes de secano y luego entran a
los bofedales.
Ichucollo también cuenta con bofedales cercados de alambre justamente para conservar y
contar con forraje disponible en el periodo seco para la recuperación de animales flacos y el
pastoreo de crías destetadas.
Paco Joko está ubicada en el piso Cordillerano a 4360 m.s.n.m, presenta características de uso
diferentes debido a que sus praderas son utilizadas exclusivamente para el pastoreo de rebaños
de machos (Mapa 17 y Cuadros 72 y 73). En periodo de lluvias los rebaños pastorean los
bofedales día por medio, debido a que prefieren pastorear en praderas a secano que contienen
gran número de pastos tiernos y por otro lado los bofedales en esta época están anegados. Por
otro lado, los machos por su naturaleza innata se desplazan de un lugar a otro, por ello
generalmente pastorean en todo el predio.
Frecuentemente, el jefe de familia o los hijos varones son los encargados de la vigilancia de
este rebaño, visitan al lugar cada dos o tres días para reunir al rebaño y llevarlos al bofedal.
Con frecuencia, los machajes son utilizados también para el engorde de tuis y ancutas.
Durante la época seca cuando no existe mucha vegetación en las laderas del predio, el bofedal
constituye la principal fuente de alimentación, donde pastorean llamas y alpacas machos
alternando con la vegetación de las laderas varias veces al día.
Cuadro 72. Dinámica y rotación diaria del pastoreo de alpacas y llamas por época y tipos de
CANAPAS en la unidad administrativa de Paco Joko, Cosapa.
Época y especie animal Bofedal (E-1) Bofedal (E-2) Pajonal (E-4) Pajonal
arbustal (E-5)
Epoca húmeda
Alpacas 14 a 17 10 a 15 6 a 14 6 a 18
Llamas 17 a 18 7 a 18 7 a 18
Época seca
Alpacas 7 a 10 10 a 15 15 a 16 16 a 18
Llamas 13 a 14 13 a 15 11 a 13 6 a 11
Fuente. Elaboración propia.
Cuadro 73. Dinámica y rotación mensual del pastoreo de alpacas y llamas por tipos de
CANAPAS en la unidad administrativa de Paco Joko, Cosapa.
Tipo de E F M A M J J A S O N D
pradera
Bofedal Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al
(E-1)
Bofedal Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al
(E-2)
Paj.-arbustal Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Ll Ll Ll Ll
(E-4)
Pajonal Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Al Ll Ll Ll Ll Ll Ll
(E-5)
Fuente. Elaboración propia.
Las tres familias de Juchus Huaylla usan en forma exclusiva las praderas que tienen para el
pastoreo de alpacas y llamas. En el periodo de lluvias solo pastorean tres horas por día en los
bofedales entre horas se alternan con salidas hacia los pajonales y t’olares (Mapa 18 y
Cuadros 74 y 75).
Cuadro 74. Dinámica y rotación diaria del pastoreo de alpacas y llamas por épocas y tipos de
CANAPAS en la unidad administrativa de Juchus Huaylla, Cosapa.
Especie y categoría Bofedal E-1 Bofedal E-2 Tholar E-5 Pajonal tholarE-4
por tipo de pradera
Epoca húmeda
Alpacas 7 a 10 7 a 10 10 a 17 10 a 18
Llamas 9 a 10 9 a 10 10 a 19 10 a 18
Época seca
Alpacas 10 a 17 10 a 17 7 a 10 7 a 10
Llamas 14 a 17 13 a 17 7 a 12 7 a 14
Fuente. Elaboración propia.
Cuadro 75. Dinámica y rotación mensual del pastoreo de alpacas y llamas por tipos de
CANAPAS en la unidad administrativa de Juchus Huaylla, Cosapa.
Tipo de E F M A M J J A S O N D
pradera
Bofedal Al Al Al Al Al Al Al Al Al Al Al Al
(E-1) Ll Ll Ll Ll Ll Ll Ll Ll
Bofedal Al Al Al Al Al Al Al Al Al Al Al Al
(E-2) Ll Ll Ll Ll Ll Ll Ll Ll
Pajonal tholar Al Al Al Al Al Al Al Ll Ll Ll Ll Ll
(E-4) Ll Ll Ll Ll Ll Ll Ll
Tholar Al Al Al Al Al
(E-5) Ll Ll Ll Ll Ll
Al=Alpacas; y Ll=Llamas.
Fuente: Elaboración propia.
En cambio, las llamas pastorean en praderas de secano. En época seca, las alpacas pastorean por 8
horas en el bofedal y unas dos en praderas de secano, las llamas en cambio, pueden llegar a
pastorear hasta medio día en las praderas de secano para luego por toda la tarde ingresar a los
bofedales.
Esta metodología tiene la ventaja de ser efectiva, pero requiere un número elevado de machos
y mayor uso de mano de obra la que puede ser familiar o extrafamiliar con frecuencia en
forma de ayni (Mamani, 1992). Por esta razón, tiende a ser menos usada. La técnica del
jañachu, consite en usar un reproductor macho por cada 25 a 50 hembras. Para su aplicación
emplea poca mano de obra, pero su nivel de eficiencia se circunscribe de 30 a 60% de hembras
preñadas. Sin embargo, pese a esta baja eficiencia, los productores prefieren utilizar este
método (CONPAC, 1995).
Con el objeto de reducir la consanguinidad para el empadre, en algunos casos el ganadero usa
reproductores machos prestados de sus vecinos. El periodo de parición de los camélidos es
dependiente de la época de empadre pero frecuentemente ocurre entre diciembre y febrero.
La condición corporal de los animales en época seca no es el mejor por la desnutrición que
sufren, y por esto se tiene la mayor mortalidad en esta época (Buttolph 1998). Por otra parte, la
fiebre de alpacas es la principal afección que diezma los rebaños, las incidencias de los
parásitos internos y externos junto a las diarreas también causan bajas. El control de estas
enfermedades se realiza con productos veterinarios que controlan en un 70% (AIGACAA,
1996), aunque, los tratamientos tradicionales siguen vigentes. Otras causas de mortalidad de
crías principalmente son la presencia de predadores como el puma y el zorro (Buttolph, 1998).
La cosecha de la fibra se realiza de octubre a diciembre. En alpacas se lleva a cabo cada dos
años, en cambio, en llamas es una sola vez en su vida reproductiva (Jiménez y Revuelta,
1997). Las herramientas usadas para la esquila son cuchillos y latas, aunque algunas familias
usan tijeras de esquila como parte de este trabajo. Los rendimientos de fibra en alpaca fluctua
entre 2 a 6 libras, rango que sube progresivamente desde la primera hasta la cuarta esquila
(promedio 3.5 libras). En llamas se esquila 3 libras y en ovinos 2 libras. Cada año se esquila un
40% del rebaño de alpacas, en llamas la proporción es mucho menor que alcanza el 9% y en
ovinos 26%. Las fibras de alpaca, llama y lana de oveja son vendidas en proporciones del 94.3;
52.9 y 41.7 % respectivamente.
La saca de animales en Cosapa es del 12% en alpacas y 14% en llamas y 16% ovinos,
porcentajes similares a los reportados por CONPAC (1995). La edad de faeneo en camélidos
es de 4 a 7 años de edad. Los rendimientos de peso a la canal son de 40 kg en alpaca y 28 kg,
en llama, similares a los reportados por Tichit (1995) para la localidad de Turco. La carne es
vendida a intermediarios de las ferias regionales, mercados de La Paz y Oruro en proporciones
de 61.8, 57 y 82 % en llamas, alpacas y ovinos respectivamente; el resto es destinado a la
elaboración de Charque como también al autoconsumo.
Pese a la capacitación efectuada en años anteriores existe una demanda de asistencia técnica en
temas de salud animal, producción de forraje y en el manejo en conjunto, dirección que
permitiría obtener mejor productividad de esta actividad
Por su parte, el escaso incentivo a esta ganadería de parte de las entidades públicas repercute en
la inestabilidad de los mercados que proporcionan precios poco alentadores a los productos de
la ganadería camélida.
Cuadro 77. Calendario de manejo de ganado y usos de mano de obra en unidades administrativas de Cosapa.
M e s e s
Faenas ganaderas o actividades Mano de obra Participación de Residentes
E F M A M J J A S O N D
Empadre X X Familiar y/o Externo Retorno temporal familias
Parición X X X X Familiar Retorno temporal familias
Venta de Maltones y Vacias X X
Marcación K’illpha X X X X Familiar/Comunal Retorno temporal familias
Campaña de Sanidad Animal
Desparasitación externa X X X X X
Familiar/Comunal
Desparasitación interna X X X X X
Familiar/Comunal
Administración Vitaminas X X
Saca
Ancutas (para recría) X X X Familiar
Descartes (para faeneo) X X X X X X X X X X X X Familiar
Esquila X X X X Familiar y/o externo Retorno temporal familia
Selección Reproductor Macho X X X Familiar
Separación de Ancutas de Machos X X Familiar
Manejo
Pastore X X X X X X X X X X X X Familiar
Pastizales X X X Familiar
Vigiñas X X X X Familiar
Construcc., Mantenim. de Corrales X X X X Familiar
[Link] Conclusiones
El tamaño de las unidades administrativas es muy variable, fluctúa entre 45 y 1390 ha. De este
total, los bofedales constituyen menos del 10% en las unidades de Llanura y entre 3.3 y 11%
en las de Cordillera.
En general, los suelos de los bofedales presentan combinaciones de textura arenosa a franca.
Mientras, el pH de los suelos tiende a ser más alcalino en los bofedales que en las praderas a
secano.
Las relaciones pH, carbono orgánico y materia orgánica, varían en bofedales de Llanura, la
influencia de éstas en el rendimiento de forraje no es clara. Lo propio ocurre en bofedales de
Cordillera. Sin embargo, estas variables relacionadas con el caudal del agua, registran mayores
rendimientos de forraje según se incrementa el caudal. En este sentido, Paco Joko y Juchus
Huaylla rinden entre 5479 y 3108 kgMS/ha con 78 y 65 lt/seg de caudal. Mientras, en
Caracollo se observa rendimientos menores 3410 kgMS/ha con un caudal menor de 45.3 lt/seg.
Los bofedales contienen 30 especies vegetales que están distribuidas en 13 familias. Entre éstas
destacan con 28% las Gramineae, con 20% las Compositae y con 10% las Cyperaceae. De las
30 especies, el 70% son anuales y el 30% restante plurianuales. En praderas a secano, el
número de especies inventariadas suma 28, de las cuales el 50% (14 especies) son anuales y
otros 50% (14 especies) plurianuales. Las familias botánicas predominantes en las praderas a
secano son Compositae y Graminae con 32.1 y 21.4% respectivamente.
En cuanto a cobertura vegetal los bofedales presentan entre 82 y 92%, gran parte de la
diferencia está constituido por el componente agua.
Comparando las dos subzonas de estudio (Cosapa en Oruro y Ulla Ulla en La Paz), se establece
que en ambas la presencia de agua en los bofedales es determinante para la producción de
forraje. Esta producción puede ser mejorada en Cosapa, pero, en Ulla Ulla la respuesta no es
clara, aparentemente los periodos de descanso en esta última deberían ser más prolongados.
4.1 Introducción
La capacidad de carga se define para fines de este documento como: “la cantidad de animales
que un campo natural de pastoreo puede sostener en buena condición sin deteriorar la
condición de la pradera”. El determinar y mantener un equilibrio entre la producción animal y
el forraje de las praderas es una de las bases fundamentales en el manejo de praderas.
La capacidad de carga de los campos naturales de pastoreo (CANAPAS) es uno de los aspectos
más difíciles de determinar debido a los numerosos componentes naturales y antrópicos y su
variación inherente que deben considerarse en el proceso de su determinación. Por ejemplo, en
el componente animal, la capacidad de carga varia en función del estado fisiológico del animal
(gestación, lactación, etc.), edad, sexo, especie, sistema de manejo y otros.
4.2 Metodología
La cantidad de forraje disponible se estima ajustando el herbaje por los índices de palatabilidad
(IP). Para ello, un requisito importante es contar con una composición botánica por peso en
materia seca por especie vegetal individual. Por otro lado, debe disponerse de información de
IP de todas las especies vegetales presentes en las asociaciones vegetales evaluadas. Los IP se
determinan en una escala de 0 a 1 en base a información secundaria. Un índice de palatabilidad
de 0 (cero) sugiere que la especie vegetal no es palatable, en tanto, la cantidad de herbaje
determinado no registra cantidad alguna de forraje disponible, mientras, un índice de 1 (uno)
significa que la especie vegetal es palatable en 100% por lo que la cantidad de herbaje
determinado se conservará en su integridad como forraje disponible.
Por otro lado, para determinar la capacidad de carga, se ha considerado que una unidad alpaca
(UAL) en el ámbito boliviano posee una peso vivo promedio de 47 kg cuyo consumo diario es
del 2.5% de su peso (1.18 kgMS/día) y una demanda de 428.9 kgMS/año/UAL. Generalmente,
se utiliza un consumo de 2% del peso vivo en camélidos y cerca de 3% en ovinos debido a que
son alrededor de un 30% menos eficientes en la utilización del forraje que los camélidos (San
Martín, 1990). Sin embargo, en el presente estudio se utiliza 2.5% asumiendo que parte del
forraje (0.5%) disponible se pierde por pisoteo y otras causas. El Cuadro 78, resume las
relaciones de peso vivo y consumo para diferentes especies animales.
El ICF de las plantas de los CANAPAS se determina sobre la base del valor de contenido
energético, digestibilidad de la materia seca, porcentaje de proteína cruda, porcentaje de pared
celular, aceptabilidad y disponibilidad. Por una parte, se consideran los valores de las especies
de mayor calidad forrajera y por otro, los de menor calidad, se asigna una nota por especie (IS)
en escala de 0 a 10. Se lo denomina también en la literatura como índice especifico (IS) o
Índice de Importancia Forrajera (IP). El Índice de Calidad Forrajera (ICF) describe mejor este
valor.
Las Unidad Forrajera (UF), es un indicador del valor energético del alimento (Tablas). El
contenido energético de la UF es equivalente a 1 kilo de cebada. Para estimar el aporte
energético de la pradera se considera que la unidad de valor pastoril es equivalente a 66 UF.
Esta UF se utiliza luego para calcular la capacidad de carga de la pradera, la misma que es
indicativa y debe ser readecuada a las disponibilidades efectivas de forraje en volumen y
calidad en los diferentes períodos del año.
La población animal para la gestión 2001 de alpacas, ovejas y llamas en Ulla Ulla y Cosapa,
que acceden a las diferentes asociaciones vegetales de bofedales y a los CANAPAS del
entorno, se ha cuantificado a través de entrevistas directas a los propietarios y luego ajustados
por informantes claves y verificadas por conteos directos de todos los rebaños. La
cuantificación en el caso de alpacas y llamas fue estratificada por sexos (hembras y machos) en
categorías de adultos, ancutas y crías.
Por otro lado, la población ganadera para años anteriores se ha obtenido a través de entrevistas
a los mismos dueños de los rebaños. De esta forma la población animal obtenida por estructura
para Ulla Ulla fue desde el año 1996 para los rebaños de 3 familias, desde 1998 par los rebaños
de 14 familias, desde 1999 para los rebaños de 7 familias, para el 2000 para los rebaños de 17
familias y para el 2001 para los rebaños de 2 familias. En resumen, se ha contabilizado la
población animal por especies para un total de 43 familias de las 4 unidades administrativas de
estudio (13 familias en Jiska Joko, 6 familias en Kellu Jahuira, 23 familias en Puyu Puyu y
una familia en Kellu Punku).
Para el caso de Cosapa, el proceso de obtención de la población animal fue el mismo que el
utilizado en Ulla Ulla. Los datos faltantes para años anteriores a 2001, fueron obtenidos
extrapolando los valores relativos de casos en que se disponía de series completas de datos
(1996–2001). De esta manera se ajustó y estandarizó en forma estratificada para cada unidad
administrativa la población animal para 6 años consecutivos, vale decir, que se pudo disponer
de la población animal desde 1996 hasta el 2001. Esta información completada, permitió
realizar los análisis respectivos sobre la dinámica poblacional y las tendencias en cada unidad.
Para determinar la carga animal expresada en una unidad animal, se hizo las conversiones
respectivas de todas las especies animales en una sola, en este caso, en Unidades Alpaca
(UAL). Para estas conversiones, se utilizaron los índices indicados en el Cuadro 79.
Cuadro 80. Capacidad de carga por forraje disponible de tipos de bofedales del sistema TDPS-
Bolivia.
En parte, estos altos valores de capacidad de carga se deben a que no se ha empleado en los
cálculos que se presentan ajustes por porcentaje de utilización permitida, el que como norma
general es del 50% del forraje disponible (Huss et al., 1986; Holechelk et al., 1989; Heady,
1975; Stoddart et al., 1975 y otros).
En tanto, a efectos de contar con valores de capacidad de carga más reales, también se ha
calculado capacidades de carga para todos los tipos de bofedales del estudio “Caracterización y
distribución de bofedales en Bolivia” por el método del valor pastoril, para lo cual no
solamente se ha considerado la cantidad de forraje disponible, sino, también la calidad en
términos de palatabilidad, componentes bromatológicos y el valor energético entre otros de
cada especie vegetal que compone la fitomasa forrajera. Los resultados de estas
determinaciones, se muestran en el Cuadro 81.
Según el cuadro de referencia, se observa que las capacidades de carga son moderadas, así, el
promedio de los bofedales Altoandinos alcanza a 3.70 UAL/ha/año, valores ligeramente
superiores a éste ocurren para los bofedales hidromórficos ácidos y mésicos alcalinos con 3.84
y 4.19 UAL/ha/año respectivamente. Por su parte, en los bofedales Altiplánicos, el promedio
llega a 4.05 UAL/ha/año, y valores superiores a éste e igual que en los Altoandinos, ocurren en
los bofedales hidromórficos ácidos y mésicos alcalinos con 4.51 y 4.34 UAL/ha/año
respectivamente. En general, el promedio de capacidad de carga de los bofedales del Sistema
TDPS-Bolivia alcanza a 3.85 UAL/ha/año. Otros análisis de más variantes en el ámbito de
máxima y mínima capacidad de carga pueden realizarse con los resultados presentados en el
Cuadro 81.
Cuadro 81. Capacidad de carga por valor pastoril de tipos de bofedales del sistema TDPS-
Bolivia.
Capacidad Capacidad
Valor Unidades Capacidad
Carga carga
No. Tipo de Bojedal Código pastoril forrajeras carga Máxima
PROMEDIO Mínima
(%) (66*VP) UAL/ha/año
UAL/ha/año UAL/ha/año
BOFEDALES ALTOANDINOS
1 Altoandino hidromórfico ácido B1 17.47 1153.06 3.84 5.03 1.97
2 Altoandino hidromórfico neutro B2 13.84 913.76 3.04 3.61 2.29
3 Altoandino mésico ácido B3 13.98 922.85 3.07 4.67 2.01
4 Altoandino mésico neutro B4 16.47 1087.32 3.62
5 Altoandino mésico alcalino B5 19.08 1259.06 4.19
Promedio 16.8 1110.5 3.70 5.03 1.97
BOFEDALES ALTIPLANICOS
1 Altiplánico hidromórfico ácido B7 20.49 1352.53 4.51 5.42 3.99
2 Altiplánico hidromórfico neutro B8 18.07 1192.59 3.97 4.45 3.68
3 Altiplánico hidromórfico alcalino B9 16.82 1110.04 3.70 5.53 2.01
4 Altiplánico mésico neutro B10 14.29 943.23 3.14
5 Altiplánico mésico alcalino B11 19.76 1303.91 4.34 5.34 2.89
Promedio 18.41 1215.3 4.05 5.53 2.01
Promedio General 17.53 1156.94 3.85 5.5.3 1.97
Fuente: Elaboración propia, en base a datos de Alzérreca et al. 2001.
Por su parte, el Cuadro 82 y Figura 37, por pH de suelo muestran las capacidades de carga
para bofedales clasificados en función del pH del suelo en ácidos, alcalinos y neutros.
Independientemente a la altitud en que se ubiquen, los bofedales ácidos en promedio registran
una capacidad de carga superior de 4.18 UAL/ha año, frente a los alcalinos y neutros que
arrojan 4.08 UAL/ha/año y 3.44 UAL/ha/año respectivamente. Es posible que la existencia de
mayor cantidad de agua en los bofedales hidromórficos del Altoandino tenga influencia en las
diferencias de estos resultados.
A nivel general, sin considerar el pH del suelo, piso ecológico e hidromorfismo (hídricos y
mésiscos), la capacidad de carga promedio de los bofedales del sistema TDPS de 3.8
UAL/ha/año, con variantes de 4.8 y 2.8 UAL/ha /año como máxima y mínima respectivamente.
También en el Cuadro 83 y la Figura 37, se ha estimado las capacidades de carga para los
bofedales clasificados por el contenido de humedad, es decir, para bofedales hidromóficos y
bofedales mésicos. Al comparar el promedio entre ambos, no existen diferencias marcadas
siendo la capacidad de carga de los primeros 3.81 UAL/ha/año ligeramente superior a 3.67
UAL/ha /año en los mésicos.
Las diferencias en capacidad de carga debido al régimen hídrico son menores que los
atribuibles a la presencia o ausencia de sales, sin embargo, es difícil llegar a conclusiones
definitivas debido a que estos dos factores interactuan entre ellos y con otros factores para la
producción de forraje.
Cuadro 82. Capacidad de carga por valor pastoril de bofedales ácidos, alcalinos y neutros del
Sistema TDPS-Bolivia.
Capacidad Capacidad
Valor Unidades Capacidad
carga carga
[Link] de bofedales Código pastoril forrajeras carga Máxima
promedio Mínima
(%) (66*VP) UAL/ha/año
UAL/ha/año UAL/ha/año
BOFEDALES ÁCIDOS
1 Altoandino hidromórfico ácido B1 17.47 1153.06 3.84 5.03 1.97
2 Altiplánico hidromórfico ácido B7 20.49 1352.53 4.51 5.42 3.99
Promedio 18.98 1252.80 4.18 5.23 2.98
BOFEDALES ALCALINOS
1 Altoandino mésicos alcalino B5 19.08 1259.06 4.19
2 Altiplánico Hidromórfico alcalino B9 16.82 1110.04 3.70 5.53 2.01
3 Altiplánico mésico alcalino B11 19.76 1303.91 4.34 5.34 2.89
Promedio 18.55 1224.34 4.08 5.44 2.45
BOFEDALES NEUTROS
1 Altoandino hidromórfico neutro B2 13.84 913.76 3.04 3.61 2.29
2 Altoandino mésico neutro B4 16.47 1087.32 3.62
3 Altiplánico hidromórfico neutro B8 18.07 1192.59 3.97 4.45 3.68
4 Altiplánico mésico neutro B10 14.29 943.23 3.14
Promedio 15.67 1034.23 3.44 4.03 2.99
Promedio General 16.75 1105.52 3.77 4.80 2.76
Fuente: Elaboración propia en base a datos de Alzérreca et al., 2001.
5
4.18 4.08
Capacidad de carga (UAL/ha)
0
s
os
io
io
os
do
tro
ed
ed
in
fic
ci
eu
al
om
om
or
A
lc
m
Pr
Pr
A
ro
id
H
Figura 37. Capacidad de carga de bofedales por pH del suelo y por contenido de humedad
(hidromorfismo).
Cuadro 83. Capacidad de carga por valor pastoril de bofedales hidromórficos y mésicos
Altoandinos y Altiplánicos del sistema TDPS-Bolivia.
Capacidad Capacidad
Valor Unidades Capacidad
carga carga
[Link] de bofedales Código pastoril forrajeras carga Máxima
PROMEDIO Mínima
(%) (66*VP) UAL/ha/año
UAL/ha/año UAL/ha/año
BOFEDALES HIDROMORFICOS
1 Altoandino hidromórfico ácido B1 17.47 1153.06 3.84 5.03 1.97
2 Altoandino hidromórfico neutro B2 13.84 913.76 3.04 3.61 2.29
1 Altiplánico hidromórfico ácido B7 20.49 1352.53 4.51 5.42 3.99
2 Altiplánico hidromórfico neutro B8 18.07 1192.59 3.97 4.45 3.68
3 Altiplánico hidromórfico alcalino B9 16.82 1110.04 3.70 5.53 2.01
Promedio 17.34 1144.40 3.81 4.81 2.79
BOFEDALES MESICOS
3 Altoandino Mésico ácido B3 13.98 922.85 3.07 4.67 2.01
4 Altoandino Mésico neutro B4 16.47 1087.32 3.62
5 Altoandino Mésico alcalino B5 19.08 1259.06 4.19
4 Altiplánico Mésico neutro B10 14.29 943.23 3.14
5 Altiplánico Mésico alcalino B11 19.76 1303.91 4.34 5.34 2.89
Promedio 16.72 1103.27 3.67 5.01 2.45
Promedio General 17.03 1123.84 3.74 4.86 2.69
Fuente: Elaboración propia en base a datos de Alzérreca et al., 2001.
Con el objeto de brindar mayor consistencia al trabajo, se determinó la capacidad de carga por
dos métodos, forraje disponible y valor pastoril. Esto, para enriquecer con elementos de
análisis las tendencias de capacidad de carga.
Los resultados presentados en el Cuadro 84, dan cuenta que las capacidades de carga por
disponibilidad de forraje, en general, son bajos y parecen ser subestimados; bajarían más si se
efectúan ajustes por porcentaje de utilización permitida que sería alrededor del 50%. Las
distintas asociaciones vegetales de los bofedales de cada unidad administrativa registran entre
0.7 y 2.2 UAL/ha/año. Por otro lado, las comunidades hidrófitas también reportan valores bajos
entre 0.2 y 1.8 UAL/ha/año. Finalmente, no es extraño que las praderas de secano del entorno
de los bofedales, reporten valores mucho más bajos que los bofedales e hidrófitas, es decir,
entre 0.3 y 1.0 UAL/ha/año. Los datos más bajos de capacidad de carga se dan en la unidad
administrativa de Kellu Punku con un rango entre 0.2 y 0.8 UAL/ha. Análisis de más variantes
entre tipos de asociación vegetal de cada y entre unidades administrativas pueden ser
observadas en el mismo cuadro.
Cuadro 84. Capacidad de carga por rendimiento de forraje disponible por tipos de bofedales y
otros CANAPAS en unidades administrativas de Ulla Ulla.
[Link] Capacidad de carga y soportabilidad por valor pastoril para unidades alpaca
Los resultados de capacidad de carga estimadas por valor pastoril, se detallan en Cuadro 85.
Cuadro 85. Capacidad de carga y soportabilidad por valor pastoril en unidades administrativas
de Ulla Ulla.
Observando el cuadro mencionado, se tiene que los bofedales registran capacidades de carga
entre 1.72 y 3.39 UAL/ha/año, donde destacan los de Kellu Jahuira, Jiska Joko y Kellu Punku
con valores considerablemente altos entre 2.40 y 3.39 UAL/ha/año, mientras, los bofedales de
Puyu Puyu registran valores bajos entre 1.72 y 2.34 UAL/ha/año.
Por otro lado, las comunidades hidrófitas, registran capacidades de carga ligeramente
superiores a las de los bofedales entre 2.38 y 5.44 UAL/ha/año, sin embargo, su importancia se
resta por la mínima superficie que ocupan dentro los bofedales. Contrariamente, las praderas a
secano que son las más extensas en todos los casos, reportan capacidades de carga muy bajas
entre 0.86 y 1.57 UAL/ha/año.
Respecto a la soportabilidad, los bofedales y las otras praderas presentan mucha variabilidad
que depende directamente del tamaño del tipo de pradera y de la capacidad de carga de la
misma (Cuadro 85). De esta forma, una pradera con alta capacidad de carga podría tener alta
soportabilidad si su superficie es extensa, por el contrario, una pradera con superficie reducida
y capacidad de carga elevada tendrá baja soportabilidad, mientras, una pradera con baja
capacidad de carga pero muy extensa tendrá mayor soportabilidad. En la estimación de
soportabilidad se utiliza el total de la superficie debido a que la distribución de los transectos
abarca la totalidad de las áreas de las unidades de vegetación y por que en la determinación se
considera áreas descubiertas y áreas cubiertas con agua entre otras.
La unidad administrativa de Kellu Jahuira tiene una superficie de 666 ha, en éstas se han
identificado cinco estratos de bofedales siendo el más extenso el bofedal mésico de Wepy –
Laap – Demi con 148 ha. Los más pequeños son los bofedales de Ladi – Hysp – Wepy (8.3 ha),
y las comunidades hidrófitas de Myqui – Lian – Ladi con 13.4 ha. El único tipo de pradera a
secano en esta unidad es la asociación de Laap – Pymo – Wepy con una superficie de 382.0 ha
mayor a cualquier otra de todas las unidades mencionadas. La superficie total de bofedales
incluyendo hidrófitas suma 284.6 ha (43%) y las de secano 382 ha (57%). La variación de la
capacidad de carga en los bofedales va entre 2.83 y 3.19 UAL/ha. El promedio de los bofedales
es 3.1 UAL/ha superior al promedio de 0.87 UAL/ha de las praderas a secano.
En términos de soportabilidad los bofedales de Kellu Jahuira junto a las hidrófitas arrojan un
total de 836 UAL (71%) y solo 331 UAL (29%) corresponden a las praderas de secano (Figura
38). A su véz en Jiska Joko se registra 972 UAL (81%) en bofedales e hidrófitas contra 234
UAL (19%) de las praderas de secano. En Puyu Puyu, los bofedales e hidrófitas reportan 166
UAL (67%) contra 82 UAL (33%) de las praderas de secano. En Kellu Punku los bofedales son
pequeños que soportan 31 UAL (7.0%) frente a 403 UAL (93%) de las praderas a secano que
en superficie son extensos.
2.5 1400
1.5
800
600
1
400
0.5
200
0 0
Kellu Jahuira Jiska Joko Puyu Puyu Kellu Punku
Al contrario, las unidades de Cordillera como Kellu Punku presentan capacidades de carga
promedio en bofedales de 3.9 UAL/ha, cifra alta frente a Puyu Puyu (2.1 UAL/ha). En cambio,
en praderas a secano las capacidades de carga en ambas unidades administrativas son
semejantes entre 1.6 y 1.6 UAL/ha respectivamente. Se considera que la variación de la
capacidad de carga en los bofedales es el resultado del manejo y no de las diferencias en
potencial productivo debido a que “a priori” se seleccionaron parejas de unidades
administrativas con similar potencial productivo, para controlar de esta manera las variables
medioambientales y relacionar las diferencias en capacidad de carga, condición, y el
rendimiento. En consecuencia las diferencias en manejo que se reporta en el presente informe,
son un indicador preliminar que la intensidad de pastoreo (manejo) es o fue más alto (mal
manejo) en Puyu Puyu que en Kellu Punku.
Considerando las unidades de Llanura y las de Cordillera y su capacidad de carga, se tiene que
las primeras son algo más altas (2.8 UAL) que las segundas (2.7 UAL). Sin embargo, estas
estimaciones no consideran la relación con la superficie que aporta cada pradera a la unidad
administrativa. Por otra parte, Los datos estandarizados por unidad administrativa permitirán
más adelante comparaciones equivalentes con la carga animal estimada para cada una de ellas
que es uno de los objetivos de este estudio.
[Link] Capacidad de carga y soportabilidad por valor pastoril para otras especies
Para fines de conocimiento, comparación y análisis en el Cuadro 86, se detallan los resultados
determinados sobre capacidad de carga y la soportabilidad por valor pastoril para llamas,
ovinos y vicuñas que también son usuarias tanto de los bofedales como de los otros tipos de
praderas de las unidades administrativas estudiadas.
La condición es una medida que expresa el estado de salud de una pradera, en este caso, de los
bofedales y las praderas a secano de las 4 unidades administrativas de la subzona Ulla Ulla, son
variables que van desde pobre hasta excelente (Cuadro 87).
Específicamente, los bofedales que son los de mayor interés, presentan una condición entre
regular y buena, donde las tres asociaciones de Puyu Puyu son de condición regular, en
cambio, en Kellu Jahuira una sola asociación es de condición regular pero su superficie en
tamaño (78.5 ha) es la más significativa de todas las asociaciones establecidas. Las demás
asociaciones de bofedales presentan una condición buena que es aceptable todavía para las
actuales formas de uso y manejo a la que son sometidas.
Por su lado, las comunidades hidrófitas de Kellu Jahuira y Kellu Punku presentan una
condición buena, mientras, en Jiska Joko ésta es excelente, y en Puyu Puyu regular. En este
último caso, la superficie de las hidrófitas es relativamente significativa pero su condición
actual sugiere que estarían siendo mal administradas en términos de elevada y continua presión
de pastoreo y mal irrigadas, factores negativos que inciden en una pobre cobertura vegetal y
composición botánica. Las hidrófitas, a pesar de tener superficies poco significativas son
determinantes e importantes en los periodos secos de escasez de forraje, por ello, deberían ser
conservadas y racionalmente administradas.
Finalmente, las praderas de secano presentan una condición entre pobre y regular, así, en 3
unidades administrativas son regulares (Jiska Joko, Puyu Puyu y Kellu Punku) y en Kellu
Jahuira son pobres. Estos estados de salud de estas praderas se consideran normales para las
actuales circunstancias de uso y manejo, además, son ecosistemas de secano con baja cobertura
vegetal y una composición botánica reducida y poca diversa. Sin embargo, por su condición
ecológica son semejantes a algunos bofedales y comunidades hidrófitas, tal como muestran los
resultados del Cuadro 87.
Cuadro 86. Capacidad de carga y soportabilidad excluyente por valor pastoril de otras especies animales en unidades administrativas
de Ulla Ulla.
Capacidad Capacidad Capacidad Soportabilidad Soportabilidad Soportabilidad
Unidades administrativas Superfi
Carga Carga Carga Unidades Unidades Unidades
Tipos de bofedales/CANAPAS cie (ha)
ULL/ha/Año UVI/ha/Año UOV/ha/Año Llama Vicuña Ovino
KELLU JAHUIRA
Bofedal de Dimu-Pltu-Scsp.(E-1) 78.5 2.05 3.33 4.75 161 261 373
Bofedal de Ladi-Hysp.-Wepy (E-2) 8.3 2.31 3.75 5.35 19 31 44
Bofedal de Dimu-Scde-Scsp.(E-3) 35.8 2.15 3.49 4.98 77 125 178
Bofedal mésico de Wepy-Laap-Demi (E-4) 148.7 2.10 3.41 4.86 312 506 723
Hidrófitas de Myqui-Lian-Ladi (E-5) 13.4 2.84 4.61 6.59 38 62 88
Cojines de Laap-Pymo-Wepy (E-6) 382.0 0.63 1.02 1.46 240 390 557
Subtotal 666.6 846 1374 1963
JISKA JOKO
Bofedal de Dimu-Scde-Wepy (E-1) 8.8 2.15 3.50 5.00 19 31 44
Bofedal Elal-Pltu-Wepy (E-2) 15.0 2.45 3.99 5.70 37 60 85
Bofedal mésico de Wepy-Laap-Pltu (E-3) 292.6 2.19 3.56 5.09 641 1042 1489
Hidrófitas de Lian-Ladi-Lima (E-4) 2.9 2.56 4.17 5.95 7 12 17
Cojines de Acpu-Pymo-Laap (E-5) 271.8 0.62 1.01 1.45 169 275 393
Subtotal 591.1 874 1420 2029
PUYU PUYU
Bofedal de Oxan-Acpu-Dimu (E-1) 25.6 1.24 2.02 2.88 32 52 74
Bofedal de Dimu-Oxan-Acpu (E-2) 45.1 1.69 2.75 3.93 76 124 177
Hidrófitas de Dech-Dimu-Myqui (E-3) 7.7 1.72 2.80 4.00 13 22 31
Totorillar a Desp.-Pymo-Scri (E-4) 52.6 1.13 1.84 2.62 59 97 138
Subtotal 131.0 181 294 420
KELLU PUNKU
Bofedal de Wepy-Acpu-Hysp. (E-1) 10.8 1.73 2.82 4.02 19 30 10
Hidrófitas de Posp.-Hysp.-Ladi (E-2) 1.2 3.93 6.39 9.13 5 8 50
Totorillar de Scri-Pymo-Feri (E-3) 258.0 1.13 1.84 2.63 292 475 4
Subtotal 270.0 316 513 63
Dimu=Distichia muscoides; Pltu=Plantago tubulosa; Scsp=Scirpus sp.; Ladi=Lachemilla diplophylla; Hysp.=Hypochoeris sp.; Wepy=Werneria pygmaea; Scde=Scirpus
deserticola; Myqui= Myriophyllum quitense; Lian=Lilaeopsis andina; Laap=Lachemilla aphanoides; Pymo=Pycnophyllum molle; Demi=Deyeuxia minimus; Elal=Eleocharis
albibracteata; Lima=Lilaeopsis macloviana; Acpu=Aciachne pulvinata; Oxan=Oxychloe andina; Dech=Deyeuxia chrysantha; Desp=Deyeuxia sp.; Scri=Scirpus rigidus;
Posp.=Potamogeton sp.; y Feri=Festuca rigescens.
Fuente: Elaboración propia.
Cuadro 87. Condición y capacidad de carga por valor pastoril de tipos de bofedales y otros
CANAPAS en las unidades administrativas de Ulla Ulla.
Capacidad de
Unidades administrativas Código Superficie Condi Puntaje
carga
Tipos de bofedales/CANAPAS en mapa (ha) ción condición
UAL/ha/Año
KELLU JAHUIRA
Bofedal de Dimu-Pltu-Scsp. E-1 78.5 2.83 Regular 51.8
Bofedal de Ladi-Hysp-Wepy E-2 8.3 3.19 Buena 69.6
Bofedal de Dimu-Scde-Scsp. E-3 35.8 2.97 Buena 59.7
Bofedal Mésico de Wepy-Laap-Demi E-4 148.7 2.90 Buena 71.8
Hidrófitas de Myqui-Lian-Ladi E-5 13.4 3.93 Buena 69.5
Cojines de Laap-Pymo-Wepy E-6 382.0 0.87 Pobre 36.1
Subtotal/Promedio 666.6 2.78 59.8
Promedio ponderado 1.76
JISKA JOKO
Bofedal de Dimu-Scde-Wepy E-1 8.8 2.98 Buena 69.8
Bofedal Elal-Pltu-Wepy E-2 15.0 3.39 Buena 74.9
Bofedal Mésico de Wepy-Laap-Pltu E-3 292.6 3.03 Buena 77.3
Hidrófitas de Lian-Ladi-Lima E-4 2.9 3.55 Excelente 85
Cojines de Acpu-Pymo-Laap E-5 271.8 0.86 Regular 38
Subtotal/Promedio 591.1 2.76 65.0
Promedio ponderado 2.04
PUYU PUYU
Bofedal de Oxan-Acpu-Dimu E-1 25.6 1.72 Regular 45.8
Bofedal de Dimu-Oxan-Acpu E-2 45.1 2.34 Regular 47.4
Hidrófitas de Dech-Dimu-Myqui E-3 7.7 2.38 Regular 33.2
Totorillar de Desp-Pymo-Scri E-4 52.6 1.56 Regular 38
Subtotal/Promedio 131.0 2.00 41.1
Promedio ponderado 1.91
KELLU PUNKU
Bofedal de Wepy-Acpu-Hysp. E-1 10.8 2.40 Buena 57
Hidrófitas de Posp.-Hysp.-Ladi E-2 1.2 5.44 Buena 78.8
Totorillar de Scri-Pymo-Feri E-3 258.0 1.57 Regular 46.6
Subtotal/Promedio 270.0 3.13 60.8
Promedio ponderado 1.62
Dimu=Distichia muscoides; Pltu=Plantago tubulosa; Scsp=Scirpus sp.; Ladi=Lachemilla diplophylla; Hysp=Hypochoeris
sp.; Wepy=Werneria pygmaea; Scde=Scirpus deserticola; Myqui=Myriophyllum quitense; Lian=Lilaeopsis andina;
Laap=Lachemilla aphanoides; Pymo=Pycnophyllum molle; Demi=Deyeuxia minimus; Elal=Eleocharis albibracteata;
Lima=Lilaeopsis macloviana; Acpu=Aciachne pulvinata; Oxan=Oxychloe andina; Dech=Deyeuxia chrysantha;
Desp=Deyeuxia sp.; Scri=Scirpus rigidus; Posp.=Potamogeton sp.; y Feri=Festuca rigescens.
Fuente: Elaboración propia.
Todos los bofedales de Llanura presentan una condición buena, o sea sus valores son
superiores a 54.0 puntos. Sin embargo, existe un bofedal con puntaje de 51.8 perteneciente a
condición regular. Las praderas de secano, por su parte, arrojan resultados inferiores y
condición de pradera entre regular a pobre. Debe resaltarse que los mejores puntajes de
condición corresponden a los tres estratos de los bofedales de Jiska Joko dominados por Dimu-
Scde-Wepy, Elal-Pltu-Wepy y Wepy-Laap-Pltu, fluctuan entre 69.8 y 77.3 correspondientes a
condición excelente. En cambio, los bofedales ubicados en Cordillera presentan condiciones de
regular a buena. Así, los bofedales de Puyu Puyu tienen una condición regular similar a la
pradera de secano. En cambio, el bofedal de Kellu Punku es de una condición buena. La
pradera totorillar a secano, al igual que su similar de Puyu Puyu es de condición regular.
En resumen, la mayor parte de las praderas de las cuatro unidades administrativas contienen
CANAPAS que están en condición regular aunque en porcentajes pequeños, en tanto las
praderas de condición buena son las más abundantes que van de 64.4% a 75.4% en las
localidades de Kellu Jahuira, Jiska Joko y Kellu Punku, con excepción de la unidad
administrativa de Puyu Puyu. En todas las unidades estudiadas se encontró sólo al estrato
hídrico de Jiska Joko en condición excelente que abarca sólo el 0.5% de la superficie de la
unidad. Del análisis de este cuadro se deduce que los CANAPAS de Ulla Ulla se encuentran en
general en condición buena.
100%
90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%
Kellu Jahuira Jiska Joko Puyu Puyu Kellu Punku
Pobre 57.3 0.0 0.0 0.0
Regular 11.8 46.0 100.0 95.6
Buena 30.9 53.5 0.0 4.4
Excelente 0.0 0.5 0.0 0.0
Figura 39. Superficie y porcentaje de CANAPAS por condición en las unidades administrativas
de Ulla Ulla.
La Figura 39, revela datos del estado de las praderas agrupadas por condición de los bofedales
y CANAPAS de secano basados en valores ponderados. Los resultados indican que la
condición general de las praderas de las unidades administrativas de Puyu Puyu y Kellu Punku
es regular, en Jiska Joko es entre buena y regular, mientras, que en Kellu Jahuira más de la
mitad de las praderas son pobres. Esta variación de condiciones que se detallan en los Cuadros
87, 88 y Figura 37, permiten especular la existencia de degradación de la pradera por algún
factor o factores inherentes del sistema productivo del sector. Es decir, la presencia de praderas
de condición buena y excelente en pequeños porcentajes sugiere que la zona tiene un elevado
potencial de producción que no se expresa según lo indican las numerosas praderas de
condición regular y pobre.
En la Figura 40, se ilustra la condición ecológica global por unidad administrativa, se tiene que en
3 de estas unidades la condición es regular y sólo en una, la unidad de Jiska Joko, muestra una
condición buena. Por lo tanto, considerada la condición ecológica de las praderas globalmente por
unidad administrativa es mayormente regular, lo que es también un indicador general de la
necesidad de mejorar la condición de las praderas a través de una mejor administración.
70
5 9 .1
60
4 8 .3 4 7 .2
50
Condición de pradera
4 2 .5
40
R B R R
e u e e
30 g e g g
u n u u
20 l a l l
a a a
r r r
10
0
K e ll u J a h u i r a J is k a J o k o Puyu Puyu K e ll u P u n k u
Figura 40. Condición ponderada de CANAPAS en las unidades administrativas de Ulla Ulla.
En los 9’293.449 hectáreas del sistema TDPS de Bolivia (Alzérreca et al. 2001), se tiene una
numerosa población de diferentes especies animales nativos e introducidos cuya principal
fuente de alimentación son las praderas nativas. Para la población de camélidos el 100% del
forraje proviene de los CANAPAS.
Sin embargo, al ser el presente estudio dirigido al tipo de “pradera bofedal” y por ser éstos
ecosistemas especializados para la cría de alpacas, el interés se centra en ésta especie (alpaca)
claro que esto no significa que los bofedales son de uso exclusivo de alpacas. En realidad,
también pastorean llamas, ovinos y vacunos.
Según el primero censo de camélidos (llamas y alpacas), Bolivia cuenta con 416.435 cabezas
de alpacas, de esta población, más del 96% (402.123 cabezas) se encuentran en el sistema
TDPS, (Figura 41), la presencia de esta población está íntimamente relacionada con la
localización de los bofedales.
100.0%
100
96.6%
416.435
90 402.123 Cabezas
Cabezas
80
70
60
Porcentaje (%)
50
40
30
20
3.4%
10 140.125 Cabezas
0
Sistema TDPS Resto del País Total
Figura 41. Relación de la población de alpacas en el Sistema TDPS y el resto del país.
La carga animal de alpacas es ligeramente más alta para el departamento de La Paz (52%) con
una población de 209.323 cabezas, frente a la población de alpacas del departamento de Oruro
(48%) que acoge a 193.329 cabezas. Por provincias, la distribución de esta especie en el
departamento de La Paz, presenta porcentajes mayores en las provincias Pacajes, F. Tamayo y
J. M. Pando, Bautista Saavedra y Camacho con 14.3, 12.9, 9.3, 8.0 y 6.0% respectivamente;
porcentajes muy inferiores corresponden a las provincias restantes. En el departamento de
Oruro, la población de alpacas está concentrada en su mayor parte en la provincia Sajama que
tiene el 22% de la población departamental a diferencia de las demás provincias que contienen
cantidades inferiores a 6.9%. Los resultados expuestos en las Figuras 41 y 42, fundamentan las
razones de la ubicación y selección de las unidades administrativas consideradas en el presente
estudio.
52.0
55 (209 323 Cabezas) 48.0
50 (193 329 Cabezas)
45
Porcentaje Alpacas (%)
40
35
30
25 22.0
20
14.3
15 12.9
9.3
10 8.0 6.9
6.0 5.6 4.6
5 2.0 1.9 1.7 1.7 1.4
0.8 0.7 0.16 0.06 0.003 0.15 0.02
0
A a
J.M ayo
Ca dra
P. rera
M o
Ca al
O ce
F. jes
hu a
es
os
Ca es
m vi
Sa o
Lo illo
L. dor
M lpa
LA a
S. gas
S. gas
Z
RO
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ro
m
h
B. and
PA
S. tor
to
ga
nd
en
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ca
ro
al
va
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ur
ga
m
n
n
RU
To
b
j
av
In
Li
al
sA
as
ra
m
ra
Sa
.P
Pa
Ca
A
Ta
Pa
ej
D
P.
ta
O
Relacionando la superficie de bofedales del sistema TDPS con la capacidad de carga se tiene
por una parte 102.341 ha de bofedales con una capacidad de carga promedio de 3.4 UAL/ha y
por otra una capacidad de sostenimiento de alrededor 347.959 UAL, cantidad aproximada a la
carga animal actual de los 333.148 UAL estimada para la misma área que no incluye a otras
especies animales que también utilizan los bofedales (Alzérreca et al. 2001). En resumen, el
potencial productivo actual de los bofedales del sistema TDPS permitirían sostener a una
población de 347.959 UAL bajo pastoreo excluyente.
En el Cuadro 89 y Figuras 43, 44 y 45, se muestra los cambios en densidad que ocurren en las
poblaciones de alpacas, llamas y ovinos expresadas en UAL en las cuatro unidades
administrativas de la Subzona Ulla Ulla.
La tendencia, en general, es decreciente entre 1996 y 2000 para las cuatro unidades
administrativas (Figura 43). Esta disminución tiende a estabilizarse para Jiska Joko y Kellu
Jahuira y a revertirse para Puyu Puyu y Kellu Punku entre el 2000 y 2001. Es posible que la
abundante precipitación pluvial ocurrida en los dos últimos años haya resultado en mayor
producción de forraje para el ganado, y por lo tanto, menor mortalidad y mejores índices
productivos para estos dos últimos años.
Unidades A ñ o s
Promedio
administrativas 1996 1997 1998 1999 2000 2001
Kellu Jahuira 1473 1451 1432 1338 1250 1232 1363
Jiska Joko 2392 2198 1927 1750 1553 1414 1873
Puyu Puyu 1794 1664 1551 1430 1122 1192 1459
Kellu Punku 1492 1408 1442 1340 976 1004 1277
Total 7151 6721 6353 5857 4902 4842
Fuente: Elaboración propia.
2500
2400
2300
2200
2100
Unidades Alpaca
2000
1900
1800
1700
1600
1500
1400
1300
1200
1100
1000
900
1996 1997 1998 1999 2000 2001
Este patrón de dinámica poblacional se mantiene cuando se agrupa los datos para las cuatro
unidades administrativas en estudio (Figura 44). Efectuado un análisis de medidas repetidas a
un nivel de probabilidad p = 0.05, se detecta que hay diferencias significativas entre los años
1996 – 1997 - 1999 con el 2000 y 2001. Esta drástica diferencia parece estar asociada a la baja
disponibilidad de forraje en los años 1996 –1997 – 1998 e incluso 1999 y no responde a ajustes
voluntarios de carga animal. Sin duda, estos datos llaman a la reflexión de lo que está pasando
en Ulla Ulla con la cría de alpacas.
2000
1900 a
1800 a
a
Unidades Alpaca
1700
1600 ab
1500
1400
1300 0.0911x
y = 2E+82e- b
1200 b
R2 = 0.9577
1100
1000
1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002
Años
Figura 44. Promedio de Unidades Alpaca en las unidades administrativas de Ulla Ulla.
Con relación a la dinámica poblacional de llamas, ovinos y alpacas, la Figura 45 reporta datos
desde 1996 hasta 2001. La tendencia de la cantidad de llamas y ovinos no tuvieron
modificaciones sustanciales, sin embargo, la población promedio de alpacas agrupadas para las
cuatro unidades administrativas presenta una tendencia a reducirse, por una serie de factores
mencionados anteriormente.
7500
7000
6500
6000
Unidades Alpaca
5500
5000
4500
4000
3500
3000
2500
2000
1500
1000
500
0
1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002
A ñ o s
UAL UOV ULL
Figura 45. Dinámica poblacional de llamas, ovinos y alpacas en Unidades Alpaca en las
unidades administrativas de Ulla Ulla.
Cuadro 90. Tenencia de bofedales y CANAPAS a secano por familia en las unidades
administrativas de Ulla Ulla.
Superficie en hectáreas
Unidades Número CANAPAS a
CANAPAS Bofedales Total por
administrativas familias Bofedales Total secano por
a secano por familia familia
familia
Kellu Jahuira 6.0 284.6 382.0 666.6 47.4 63.7 111.1
Jiska Joko 13.0 319.3 271.8 591.1 24.6 20.9 45.5
Puyu Puyu 23.0 78.4 52.6 131.0 3.4 2.3 5.7
Kellu Punku 1.0 12.0 258.0 270.0 12.0 270.0 270.0
Total 43.0 694.3 964.4 1658.7 87.2 356.9 432.3
Fuente: Elaboración propia.
282
270
250
Superficie/Flia (ha)
200
150
111.1
100
63.7
47.4 45.5
50 24.6 20.9
3.4 2.3 5.7 12
0
Kellu Jahuira Jiska Joko Puyu Puyu Kellu Punku
Figura 46. Tenencia de bofedales y CANAPAS a secano por familia en las unidades
administrativas de Ulla Ulla.
El Cuadro 91, revela que la carga animal es mixta, ovejas y alpacas en todos los casos, y solo
en Kellu Punku están presentes las llamas. Sin embargo, las alpacas conforman más del 90%
de la población ganadera (Figura 47). En total, en términos de Unidades Alpacas en las
cuatro unidades administrativas se tienen 4981 UAL distribuidas en cantidades parecidas que
varían en un rango de 1004 hasta 1414 UAL. Al contrario, en tenencia percápita por familia se
detectan grandes diferencias, así, en Puyu Puyu, Kellu Jahuira, Jiska Joko y Kellu Punku se
tiene 52, 228, 109, 1004 UAL/familia respectivamente.
Cuadro 91. Población de especies animales para el año 2001, por Unidades Alpaca por familia
y superficie total de CANAPAS en las unidades administrativas de Ulla Ulla.
Total Total en
Unidades Número Total Total Total Unidades Unidades
CANAPAS Unidades
administrativas familias Llamas Alpacas Ovejas Alpaca/flia Alpaca/ha
(ha) Alpaca
Kellu Jahuira 666.6 6 1227 76 1371 228 2.06
Jiska Joko 591.1 13 1353 116 1414 109 2.39
Puyu Puyu 131.0 23 1122 45 1192 52 9.10
Kellu Punku 270.0 1 114 606 111 1004 1004 3.72
Total 1658.7 43 114 4308 348 4981
Fuente: Elaboración propia.
1353
1400
1227
1200 1122
92%
94%
Número de animales
1000
96%
800
606
600
73%
400
Figura 47. Población de ganado para el año 2001 en las unidades administrativas de Ulla Ulla.
Una ilustración graficada de la existencia total de Unidades Alpaca (UAL) por unidad
administrativa y la tenencia de UAL por familia, se muestra en la Figura 48. En todos los
casos las diferentes especies animales expresadas en Unidades Alpaca superan las 1000
Unidades, destacando en Kellu Jahuira y Jiska Joko entre 1371 y 1414 UAL s en PuyuPuyu y
Kelu Punku son inferiores entre 1192 y 1004 UAL respectivamente. En tenencia por familia
son muy variables que fluctúan entre 52 y 1004 UAL/familia. El caso de Kellu Punku es
atípico debido a que en ella solo habita una sola familia, por lo tanto, la tenencia es alta de
1004 UAL/familia.
1600
1414
1371
1400
1192
Unidades Alpacas (UAL)
1200
1004 1004
1000
800
600
400
228
200 109
52
0
Kellu Jahuira Jiska Joko Puyu Puyu Kellu Punku
Figura 48. Relación entre número total de Unidades Alpaca y tenencia de ganado en Unidades
Alpaca por familias en las unidades administrativas de Ulla Ulla.
De la relación entre la carga animal con la superficie de cada unidad administrativa resulta la
carga animal por hectárea (Cuadro 92). Esta es muy variable siendo tan alta como 9.10
UAL/ha para Puyu Puyu (23 familias) 206 UAL/ha para Kellu Jahuira (6 familias), 2.39
UAL/ha para Jiska Joko (13 familias) y 3.72 UAL/ha para Kellu Punku (1 familia). La mayor
intensidad de pastoreo 9.10 UAL es coincidente con la menor tenencia percápita de praderas
(5.7 ha), las demás cargas decrecen al incrementarse la tenencia percápita. Esta situación,
parece explicar que la sobrecarga de las praderas está íntimamente relacionada al incremento
de la población humana y a la extensión fija o disminución de las praderas cuando son
parceladas (Cuadro 92).
Cuadro 92. Balance entre capacidad de carga y carga animal actual en unidades administrativas
de Ulla Ulla.
Unidad Super Superfi *Cap. Carga Cap. Carga Diferencias en UAL
administrativa ficie cie/flia carga actual soporte actual
CC/ha- CS- CA
ha (ha) UAL/ha UAL UAL UAL
CA/ha (UAL)
Kellu Jahuira 666.6 111.0 1.76 2.06 1173 1371 -0.30 -201.0
Jiska Joko 591.1 45.5 2.04 2.39 1206 1414 -0.35 -206.0
Puyu Puyu 131.0 5.7 1.91 9.10 250 1192 -7.19 -942.0
Kellu Punku 270.0 270.0 1.62 3.72 436 1004 -2.10 -568.0
Total/promedio 1658.7 108.0 1.85 3.00 3066 4980 -1.15 -1917.0
*Capacidad de carga ponderada para cada unidad administrativa.
Fuente: Elaboración propia.
De los datos del Cuadro 92, se ha graficado la Figura 49. Esta ilustra los resultados de sobre
uso con variadas intensidades, así, en las unidades administrativas de Llanura como Kellu
Jahuira y Jiska Joko ocurren sobreusos parecidos pero no drásticos, éstas unidades
administrativas tienen 201 y 206 UAL por encima de la soportabilidad y de –0.30 y 0.35
UAL/ha en términos de capacidad de carga.
10 9.1
8
Capac. de carga y carga actual (UAL)
6
3.72
4
1.76 2.06 2.04 2.39 1.91 1.62
2
0
-0.3 -0.35 -2.1
-2
-7.19
-4
-6
-8
-10
Kellu Jahuira Jiska Joko Puyu Puyu Kellu Punku
Cap. Carga 1.76 2.04 1.91 1.62
Carga actual 2.06 2.39 9.1 3.72
CC/ha-CA/ha -0.3 -0.35 -7.19 -2.1
Figura 49. Balance entre capacidad de carga calculada y carga animal actual en UAL en las
unidades administrativas de Ulla Ulla.
[Link] Conclusiones
Las capacidades de carga promedio según el forraje disponible son bajos de 1.2, 1.4, 1.4 y 0.5
para las unidades administrativas de Kellu Jahuira, Jiska Joko, Puyu Puyu y Kellu Punku
respectivamente. Las capacidades de carga promedio calculada por valor pastoril para estas
mismas unidades son 2.8, 2.8, 2.0 y 2.7 UAL/ha respectivamente.
Relacionado la capacidad de carga por valor pastoril con la superficie total de praderas se tiene
soportabilidades de 1169, 1208, 249 y 765 UAL para Kellu Jahuira, Jiska Joko, Puyu Puyu y
Kellu Punku respectivamente, siendo las unidades de Llanura las que pueden albergar mayor
cantidad de ganado que las de Cordillera.
La capacidad de carga ponderada es de 1.76, 2.04, 1.91 y 1.62 UAL/ha para Kellu Jahuira,
Jiska Joko, Puyu Puyu y Kellu Punku respectivamente. Mientras, la condición ecológica de las
praderas es regular (48.3), buena (59.1), regular (42.5) y regular (47.2) para Kellu Jahuira,
Jiska Joko, Puyu Puyu y Kellu Punku respectivamente.
La tenencia de las diferentes especies animales expresada en Unidades Alpaca por familia es
variable y está relacionada con la extensión de tierras de pastoreo que cada familia posee o
tiene acceso. Así, en Puyu Puyu cada familia posee 52 UAL y tiene acceso a 5.7 ha de
praderas, mientras, en Kellu Punku se tiene 1004 UAL/familia y tiene acceso a 270 ha de
praderas. Se observa una correlación negativa donde a mayor carga animal corresponde una
menor tenencia de praderas.
De acuerdo con datos de 4 años (1998-2001), la población de alpacas en Ulla Ulla presenta
tendencia de disminución paulatina que se atribuye a la baja cantidad de lluvias, la que no fue
favorable para una regular producción de forraje.
En general, las praderas de Ulla Ulla presentan sobre carga animal. Pero ésta tiende a ser
mayor cuando menor es la tenencia per cápita por familia lo que esta relacionado con el
incremento del numero de familias y a la consecuente parcelación que sufren las praderas. Sin
embargo, en la unidad administrativa de Jiska Joko, pese a existir sobrecarga de las praderas,
actualmente los bofedales se encuentran en condición buena, probablemente debido al tipo de
rotación conjunta que realizan en el manejo del ganado y manejo de la pradera.
La fitomasa obtenida mediante los pesos de materia seca de la cosecha de tepes, fue corregida
relacionando los resultados originados a través de la cosecha de forraje en claustros instalados
en los bofedales, este último dato permitió obtener la fitomasa sin utilización. El paso
posterior fue el de relacionar el índice de palatabilidad por especie vegetal que permitió
acceder a el forraje disponible para el consumo animal. Resultado de la división del forraje
disponible entre el requerimiento por especie animal se obtiene la información de capacidad de
carga animal desde el punto de vista de la disponibilidad de forraje.
El Cuadro 93, muestra la capacidad de carga para cada una de las asociaciones vegetales
agrupadas en bofedales, CANAPAS a secano y comunidades hidrófitas. Los resultados varían
entre 1.7 UAL para el estrato E - 2 del bofedal de Ichucollo dominado por Scirpus rigescens y
Werneria pygmaea, resultado que sube hasta 5.5 UAL obtenida en el estrato E-1 del bofedal
de Paco Joko dominado por Oxychloe andina y Werneria pygmaea. En cuanto a los
CANAPAS a secano resultaron cantidades variables entre bajas y aceptables en capacidad de
carga. En este sentido, el valor mínimo se encontró en el khotal (Muhlenbergia peruviana–
Stipa sp.–Junellia mínima) de Caracollo valorado en 0.35 UAL/ha y valores relativamente
altos para el caso del pajonal tholar de Paco Joko equivalente a 2.08 UAL.
A su vez, las comunidades hidrófiticas reportan capacidades de carga que oscilan de 0.4 a 0.91
UAL para Juchus Huaylla y Caracollo respectivamente.
[Link] Capacidad de carga y soportabilidad por valor pastoril para unidades alpacas
Los bofedales presentan capacidades de carga expresadas en Unidades Alpaca de 2.14, 2.71,
2.99, 2.06, 2.36, 2.40, 2.08 y 2.20 para los estratos E–1 y E-2 de Caracollo, Ichucollo, Juchus
Huaylla y Paco Joko. En general, estos valores son inferiores al promedio general de 3.4
UAL/ha estimada para el sistema TDPS.
Cuadro 93. Capacidad de carga por forraje disponible y por tipos de bofedales y otros
CANAPAS en las unidades administrativas de Cosapa.
5.0 4.85
4.5
4.0
3.5
Capacidad de carga (UAL/ha)
3.0 2.9
2.45
2.5
2.15
2.0
1.5
1.0
0.5
0.0
Caracollo Ichucollo Juchus Huaylla Paco Joko
Figura 50. Capacidad de carga promedio (UAL/ha) por disponibilidad de forraje de bofedales
en las unidades administrativas de Cosapa.
Por su parte las capacidades de carga expresadas en unidades alpaca para CANAPAS a secano,
son 0.59, 1.10, 0.73, 1.17, 0.79, y 0.83, 0.71 y 0.47 para pajonal y khotal en Caracollo, pajonal-
tholar y pajonal en Ichucollo; pajonal-arbustal en Paco Joko; y finalmente, para Juchus
Huaylla, pajonal-tholar y tholar (Cuadro 94).
En términos de capacidad de carga a partir del cálculo mediante valor pastoril de las praderas,
se tiene resultados promedio aritmético para los bofedales de Llanura y Cordillera, así, los
bofedales de Caracollo (Llanura) tienen una capacidad de carga igual a 2.09 UAL/ha superior a
la de Ichucollo (Llanura) que sólo registra 1.74 UAL/ha. Las unidades administrativas de
Cordillera, también presentan diferencias cuantitativas, Juchus Huaylla por ejemplo puede
contener 1.99 UAL/ha y Paco Joko a 1.57 UAL/ha. Comparando los promedios de bofedales
agrupados en Llanura y Cordillera se tienen que los mismos registran mejores resultados. Así,
los bofedales de Llanura reportan 1.92 UAL/ha año frente a los bofedales de Cordillera que
sólo pueden soportar a 1.78 UAL/ha año (Figura 51).
Soportabilidad
Unidades administrativas Superficie Carga
Código Unidades
Tipos de bofedales/CANAPAS a secano (ha) UAL/ha/año
Alpaca
CARACOLLO
Bofedal de Decu-Casp-Gesp E-1 60.0 2.14 128.4
Bofedal de Decu-Scri-Elal E-2 32.5 2.71 88.1
Hidrófitas de Lian-Ratr-Miel E-3 10.5 3.93 41.1
Pajonal de Feor-Mupe-Paqu E-4 1240.0 0.59 731.6
Khotal de Mupe-Stsp-Jumi E-5 47.5 1.10 52.3
Promedio/total 1390.5 2.09 1042
Promedio Ponderado CC/cond. 0.76
ICHUCOLLO
Bofedal de Scri-Wehe-Elal E–1 85.0 2.99 254.2
Bofedal de Scri-Wepy-Hyta E–2 32.5 2.06 67.0
Pajonal tholar de Mupe-Feor-Paqu E–3 855.0 0.73 624.2
Pajonal de Feor-Mupe E–4 140.0 1.17 163.8
Promedio/total 1112.5 1.74 1109
Promedio Ponderado CC/cond. 1.00
Promedio arit. Llanura 1251.5 1.92 1075.3
JUCHUS HUAYLLA
Bofedal de Oxan-Wepy-Debr E–1 35.0 2.36 82.6
Bofedal de Feri-Hyta-Wepy E–2 11.0 2.40 26.4
Hidrófitas de Musgo-Raun-Lian E–3 3.5 3.55 12.3
Pajonal de Feor-Stsp-Mupe E–4 1340.0 0.79 1058.6
Pajonal arbustal de Feor-Adsp-Bain E–5 12.5 0.83 10.4
Promedio/total 1402.0 1.99 1190.4
Promedio Ponderado CC/cond. 0.85
PACO JOKO
Bofedal de Oxan-Wepy-Feri E–1 30.0 2.08 62.4
Bofedal de Aldi-Feri-Wepy E–2 5.0 2.20 11.0
Hidrófitas de Musgo-Deri-Lian E–3 3.3 2.38 7.9
Pajonal de Feor-Mupe-Rona E–4 105.0 0.71 74.6
Pajonal tholar de Pale-Mupe-Paqu E–5 202.5 0.47 95.2
Promedio/total 345.8 1.57 251.1
Promedio Ponderado CC/cond. 0.73
Promedio arit. cordillera 172.9 1.78 720.7
Decu=Deyeuxia curvula; Casp.=Carex sp; Gesp.=Geranium sp; Scri=Scirpus rigescens; Elal=Eleocharis albibracteata;
Ratr=Ranunculus trichophyllus; Lian=Lilaeopsis andina; Liaq=Limosella aquatica; Feor=Festuca orthophylla;
Mupe=Muhlembergia peruviana; Paqu=Parastrephia quadrangularis; Jumi=Junellia minima; Stsp.=Stipa sp.; Scri=Scirpus
rigescens; Werneria heteroloba; Wepy=Werneria pygmaea; Hyta=Hypochoeris taraxacoides; Oxan=Oxychloe andina;
Debr=Deyeuxia brevifolia; Feri=Festuca rigescens; Deri=Deyeuxia rigescens; Aldi=Alchemilla diplophylla; Adsp=Adesmia
spinosissima; Bain=Baccharis incarum.
Fuente: Elaboración propia.
2.5
2.09
1.99
1.92
Capacidad de carga (UAL/ha/año)
2.0
1.74 1.78
1.57
1.5
1.0
0.5
0.0
Caracollo Ichucollo Promedio Juchus Huaylla Paco Joko Promedio
Llanura Cordillera
Figura 51. Capacidad de carga (promedio aritmético) de bofedales en UAL/ha en las unidades
administrativas de Llanura y Cordillera de Cosapa.
En conclusión, estos resultados ayudan a comprender que los bofedales junto a las
comunidades hidrofíticas soportan cargas elevadas de ganado especialmente en la época seca.
1600 1.2
800 0.6
600
0.4
400
0.2
200
0 0.0
Caracollo Ichucollo Juchus Huaylla Paco Joko
Soportabilidad 1041.4 1109.1 1190.3 251.0
Superficie 1390.5 1112.5 1402.0 345.8
Capac. Carga 0.7 1.0 0.8 0.7
Figura 52. Relación entre capacidad de carga ponderada, soportabilidad y superficie en las
unidades administrativas de Cosapa.
[Link] Capacidad de carga y soportabilidad por valor pastoril para otras especies
Cuadro 95. Capacidad de carga y soportabilidad por valor pastoril por especie animal y
superficie de CANAPAS en las unidades administrativas de Cosapa.
Unidades administrativas y Código Super C. carga Soporte C. carga Soporte C. carga Soporte
Asociaciones vegetales ficie ULL/ha Unidades UVI/ha Unidades UOV/ha Unidades
(ha) año Llamas año Vicuñas año Ovinos
CARACOLLO
Bofedal de Decu-Casp-Gesp E-1 60.0 1.5 90.0 2.4 146.4 3.5 208.8
Bofedal de Decu-Scri-Elal E-2 32.5 1.5 48.4 2.4 78.7 3.5 112.5
Hidrófitas de Lian-Ratr-Miel E-3 10.5 0.0 0.0 0.0
Pajonal de Feor-MupePaqu E-4 1240.0 0.4 520.8 0.7 855.6 1.0 1215.2
Khotal de Mupe-Stsp-Jumi E-5 47.5 0.8 38.0 1.3 61.8 1.9 87.9
TOTAL 1390.5 697.2 1142.4 1624.3
ICHUCOLLO
Bofedal de Scri-Wehe-Elal E-1 85.0 1.7 140.3 2.7 227.8 3.8 325.6
Bofedal de Scri-Wepy-Hyta E-2 32.5 1.4 43.9 2.2 71.2 3.1 101.7
Pajonal-tholar de Mupe-Feor-Paqu E-3 855.0 0.5 453.2 0.9 735.3 1.2 1043.1
Pajonal de Feor-Mupe E-4 140.0 0.9 119.0 1.4 193.2 2.0 275.8
TOTAL 1112.5 756.3 1227.5 1746.2
JUCHUS HUAYLLA
Bofedal de Oxan-Wepy-Feri E-1 35.0 1.6 56.7 2.6 92.1 3.8 131.6
Bofedal de Aldi-Feri-Wepy E-2 11.0 1.9 20.4 3.0 33.0 4.3 47.2
Hidrófitas de Musgo-Raun-Lian E-3 3.5 0.0 0.0 0.0
Pajonal de Feor-Stsp-Mupe E-4 1340.0 0.6 763.8 0.9 1246.2 1.3 1782.2
Pajonal-arbustal de Feor-Adsp-Bain E-5 12.5 0.6 7.5 1.0 12.1 1.4 17.4
TOTAL 1402.0 848.4 1383.4 1978.4
PACO JOKO
Bofedal de Oxan-Wepy-Feri E-1 30.0 1.5 44.4 2.4 72.0 3.4 100.5
Bofedal de Aldi-Feri-Wepy E-2 5.0 1.4 7.2 2.4 11.8 3.8 18.8
Hidrófitas de Musgo-Deri-Lian E-3 3.3 0.0 0.0 0.0
Pajonal de Feor-Mupe-Rona E-4 105.0 0.5 53.6 0.8 87.2 0.2 18.9
Pajonal-tholar de Pale-Mupe-Paqu E-5 202.5 0.3 68.9 0.6 111.4 0.8 158.0
TOTAL 345.8 174.0 282.3 296.2
Decu=Deyeuxia curvula; Casp.=Carex sp; Gesp.=Geranium sp; Scri=Scirpus rigescens; Elal=Eleocharis albibracteata;
Ratr=Ranunculus trichophyllus; Lian=Lilaeopsis andina; Liaq=Limosella aquatica; Feor=Festuca orthophylla;
Mupe=Muhlembergia peruviana; Paqu=Parastrephia quadrangularis; Jumi=Junellia minima; Stsp.=Stipa sp.; Scri=Scirpus
rigescens; Werneria heteroloba; Wepy=Werneria pygmaea; Hyta=Hypochoeris taraxacoides; Oxan=Oxychloe andina;
Debr=Deyeuxia brevifolia; Feri=Festuca rigescens; Deri=Deyeuxia rigescens; Aldi=Alchemilla diplophylla; Adsp=Adesmia
spinosissima; Bain=Baccharis incarum.
Fuente: Elaboración propia.
Los CANAPAS a secano como los pajonales y pajonales-tholares reportan una condición
regular, aunque el pajonal arbustal de Paco Joko es de condición Pobre. En general, los
ganaderos utilizan estas praderas para el pastoreo de llamas que son de importancia secundaria,
actitud respaldada por la condición, composición botánica y la capacidad de carga determinada
en el estudio.
60.0
53.0
50.0 47.4
40.1
40.0
R R 37.7
Puntaje de condición
e e
g g R R
30.0 u u e e
l g g
l
a u u
a
20.0 r l l
r
a a
10.0 r r
0.0
Caracollo Ichucollo Juchus Huaylla Paco joko
Figura 53. Condición ponderada de los CANAPAS en las unidades administrativas de Cosapa.
Por otra parte, la condición regular reflejada para todas las unidades administrativas de Cosapa,
se debe también a la gran extensión del componente de las praderas a secano que en todos los
casos fueron valoradas de condición regular. Sólo los bofedales junto a las comunidades
hidrófitas que son superficies pequeñas registran una condición entre buena y excelente. Al
contrario en Ulla Ulla los bofedales en la mayoría de los casos registraron una condición entre
regular y buena. Por tanto, parece que la condición es una expresión real del manejo, donde en
Ulla Ulla existe mayor presión del pastoreo, en consecuencia, la condición ecológica de las
praderas está en retroceso frente a los de Cosapa que aparentemente tienen menor carga animal
o mejor manejo o ambos.
El Cuadro 97, también muestra un detalle de la conversión de las diferentes especies animales
en Unidades Alpaca. De igual manera se han hecho las conversiones de la población animal de
los años anteriores y para cada unidad administrativa, y además, considerando los ajustes por
regresión indicados en la parte de la metodología. En tanto, la población animal expresada en
Unidades Alpaca para los diferentes años y por unidad administrativa, se mencionan en los
apartados de dinámica, población y carga animal.
Cuadro 97. Número de animales por especie y categoría para el año 2001, y unidades animales por especie en las unidades
administrativas de Cosapa.
Total Alpacas
Total Llamas
Total Ovejas
Borregas
Unidades
Unidades
Unidades
Unidades
Hembras
Hembras
Total en
Ancutas
Adultos
Machos
Machos
Adultos
Adultos
Adultos
Adultas
Alpaca
Llama
Unidades Alpaca
Ovino
Crías
Crías
Crías
Tuis
Caracollo 105 65 8 482 660 45 30 4 106 185 20 14 80 123 148 57 803 1008
Ichucollo 69 71 8 292 440 85 99 9 421 614 19 12 70 101 532 50 528 1110
Juchus
155 170 13 637 975 61 58 4 211 334 0 0 0 0 277 0 1156 1433
Huaylla
Paco Joko 0 0 60 0 60 0 0 36 0 36 0 0 0 0 65 0 151 216
Total 329 306 89 1411 2135 191 187 53 738 1169 39 26 150 224 1022 108 2638 3767
Fuente: Elaboración propia.
Cuadro 98. Dinámica de población animal en Unidades Alpaca en las unidades administrativas
de Cosapa.
Unidad Años Promedio
administrativa 1997 1998 1999 2000 2001
Ichucollo 780 1127 909 1110 982
Caracollo 769 917 959 1008 913
Juchus Huaylla 1103 1136 1267 1433 1235
Paco Joko 151 163 216 166 216 182
Total 151 2815 3396 3301 3767 2686
Fuente: Elaboración propia.
1600
1400
1200
Unidades Alpaca
1000
800
600
400
200
0
1997 1998 1999 2000 2001
Figura 54. Dinámica de la población animal en unidades alpaca en las unidades administrativas
de Cosapa.
1000
950 b
900
Unidades Alpaca
850 ab
ab
800
750
700 a
y = 668.24e0.0846x
R2 = 0.8201
650 p<0.05
600
1998 1999 2000 2001
3000
2500
Unidades Animales
2000
1500
1000
500
0
1997 1998 1999 2000 2001
ULL UAL UOV
Cuadro 99. Tenencia de bofedales y CANAPAS a secano por familia en las unidades
administrativas de Cosapa.
Unidades Número Superficie Superficie Total Bofedales CANAPAS a Total
administrativas familias bofedales CANAPAS a (ha) por familia secano por por
(ha) secano (ha) (ha) familia (ha) familia
Caracollo 2.0 103.0 1287.5 1390.5 46.3 643.8 690.0
Ichucollo 3.0 117.5 995.0 1112.5 39.0 331.6 370.6
Juchus Huaylla 3.0 49.5 1352.5 1402.0 15.3 450.8 466.2
Paco Joko 1.0 38.3 307.5 345.8 35.0 307.5 342.5
Total 9.0 291.0 3942.5 4234 135.8 1734 1870
Fuente : Elaboración propia.
La Figura 57, muestra la relación de tenencia por familia de los bofedales, CANAPAS a
secano y la suma de ambos.
800
690
700 643.8
600
Superficie/Flia (ha)
400 370.6
331.6 342.5
307.5
300
200
100 46.3 39 35
15.3
0
Caracollo Ichucollo Juchus Huaylla Paco Joko
Figura 57. Tenencia de bofedales y CANAPAS a secano por familia en las unidades
administrativas de Cosapa.
El Cuadro 100 y Figura 59, revelan que la carga animal es mixta, llamas y alpacas en algunos
casos y en otros llamas, alpacas y ovejas. Sin embargo, las llamas conforman en la mayoría de
los casos entre 63 y 68% de la población ganadera, excepto en Paco Joko que sólo alcanza al
38%. La existencia de alpacas es variable pero bajo, donde Ichucollo posee el mayor número
con 614 alpacas (53%), mientras, Paco Joko posee el más bajo con 36 alpacas (38%). En total,
en términos de Unidades Alpaca en las cuatro unidades administrativas se tiene a 3767 UAL
distribuidas en cantidades similares en las unidades de Llanura (1008 y 1110 UAL), en cambio,
en las de Cordillera varían de 1433 hasta 216 UAL. Similarmente, en tenencia per cápita por
familia se detectan diferencias marcadas, así, en Caracollo y Juchus Huaylla se tiene entre 504
y 478 UAL/familia respectivamente, mientras, en Paco Joko e Ichucollo la tenencia es más
baja en el orden de 216 y 370 UAL/familia respectivamente (Figura 58).
Cuadro 100. Población de especies animales para el año 2001, Unidades Alpaca por familia y
superficie total de CANAPÀS en las unidades administrativas de Cosapa.
1600
1433
1400
1200
1110
1008
Unidades Alpaca (UAL)
1000
800
600
504 478
370
400
216 216
200
0
Caracollo Ichucollo Juchus Huaylla Paco Joko
Figura 58. Relación entre número total de Unidades Alpaca y tenencia de Unidades Alpaca por
familias en las unidades administrativas de Cosapa.
1000 975
900
800
700
660
614
600
Número de animales
500
440
400
334
300
200 185
123
101
100
60
36
0 0
0
Caracollo Ichucollo Juchus Huaylla Paco Joko
Figura 59. Población de especies animales para el año 2001 en las unidades administrativas de
Cosapa.
De la relación entre carga animal con la superficie de cada unidad administrativa resulta la
carga por hectárea (Cuadro 101). Esta es relativamente variable, siendo 0.73 UAL/ha para
Caracollo (2 familias), 1.0 UAL/ha para Ichucollo (3 familias), 1.02 UAL/ha para Juchus
Huaylla (3 familias) y 0.63 UAL/ha para Paco Joko (una familia) (Figura 60). Estas cargas no
son elevadas, en consecuencia, no parecen indicar que en las unidades administrativas de
Cosapa exista sobreparga de las praderas debido probablemente a que la tenencia per cápita por
familia de las praderas es mayor y que la misma es acorde y racional con la tenencia actual del
número de animales por familia.
Cuadro 101. Balance entre capacidad de carga y carga animal en las unidades administrativas
de Cosapa.
Superficie Total Capacidad Carga Capac. Carga Diferencias
Unidades
familia CANAPAS de carga actual soporte actual CC/ha- CS-CA
administrativas (UAL/ha) CA/ha
(ha) (ha) (UAL/ha) (UAL) (UAL)
Caracollo 690 1390.5 0.75 0.73 1041 1008 0.02 33
Ichucollo 370.6 112.5 1.00 1.00 1109 1110 0.00 -1
Paco Joko 342.5 345.8 0.73 0.63 251 216 0.10 35
Juchus Huaylla 466.2 1402.0 0.85 1.02 1191 1433 -0.17 -242
Total 4250.8 0.85 0.89 3592 3767 -0.04 -175
Fuente: Elaboración propia.
1.20
1.00
Diferencia [Link] - Cap C Actual
0.80
0.60
0.40
0.20
0.00
-0.20
Caracollo Ichucollo Paco Joko Juchus Huaylla
Figura 60. Diferencia entre capacidad de carga calculada y carga actual en las unidades
administrativas de Cosapa.
De los datos del Cuadro 101 y la Figura 60, se tienen los resultados del probable sobre uso de
los CANAPAS. Así, únicamente en Juchus Huaylla ocurre una intensidad de pastoreo
diferenciado y negativo en el orden de – 0.17 UAL/ha, en las demás unidades administrativas
no existe sobre pastoreo ya que las diferencias entre capacidad de carga y carga animal actual
arrojan valores positivos en el orden del 0.00 y 0.1 UAL/ha, lo que confirma que en general los
CANAPAS de Cosapa no estarían siendo sobre pastoreados, sin embargo, esta es una
evaluación puntual para la época de lluvias y en un año con abundante lluvia, por lo tanto,
datos de años secos y de la época seca deben ser incorporados con nuevos estudios para una
evaluación más general.
[Link] Conclusiones
La capacidad de carga promedio por valor pastoril, es de 1.92 UAL/ha en Llanura y 1.78
UAL/ha para bofedales de Cordillera, valores relativamente inferiores a los valores obtenidos
por disponibilidad de forraje.
Estos resultados convertidos en soportabilidad resultan en 1041, 1109, 1190 y 720 UAL/ha
para las localidades de Caracollo, Ichucollo, Paco Joko y Juchus Huaylla respectivamente.
Estos valores si bien expresan resultados importantes por asociación vegetal son parciales
debido a que los animales pastorean por toda la unidad administrativa; de ahí, la importancia
de obtener capacidades de carga ponderadas siendo éstas para Caracollo, Ichucollo, Paco Joko
y Juchus Huaylla de 0.75, 1.0, 0.73, y 0.85 Unidades Alpaca por ha respectivamente.
Los valores ponderados de condición de las praderas (medida que relaciona capacidad carga,
manejo y superficie) de Cosapa están influenciados por la gran extensión de las praderas a
secano.
En general, en las unidades administrativas de Cosapa, las praderas ubicadas en Llanura son
usadas en equilibrio con el forraje disponible, sin embargo, en una unidad de Cordillera
(Juchus Huaylla), se presenta sobrecarga. A diferencia de ésta unidad administrativa
Cordillerana, los campos nativos de pastoreo de Paco Joko son sub utilizadas.
Las familias de Ulla Ulla poseen menores extensiones de tierras de pastoreo respecto a las de
Cosapa, con relación a este factor, la tenencia de ganado per cápita por familia también es
menor en Ulla Ulla.
En resumen, en la subzona de Ulla Ulla (Semihúmedo, La Paz), existe más sobre pastoreo
(sobre utilización) comparada con la subzona de Cosapa (Semiárido, Oruro). Este sobreuso
está estrechamente relacionado con la superficie de terreno y tenencia de ganado per cápita por
familia.
5.1 Introducción
Debido al corto periodo de tiempo otorgado al presente estudio como para tener aceptables
resultados del efecto de la intensidad de pastoreo sobre la vegetación a través de ensayos de
pastoreo se optó por diferentes metodologías para contestar esta pregunta.
5.2.1 Metodología
Los datos para este estudio fueron obtenidos de los inventarios de 84 bofedales realizados en el
estudio caracterización de bofedales del Sistema T.D.P.S (Alzérreca et al., 2001). Cada
inventario fue el resultado de 300 lecturas por el método de la aguja censadora.
Para medir el rendimiento de fitomasa se utilizó el método de cosecha directa por grupos de
especies palatables, poco palatables y no palatables, para cada asociación (estrato) de bofedal.
Posteriormente, estos resultados fueron transformados a forraje disponible utilizando
promedios de índices de palatabilidad disponibles en la bibliografía. Antes de hacer este ajuste
se corrigieron los datos de la cosecha inicial con las estimaciones de utilización, esta operación
permitió contar con datos de la producción neta primaria lo más aproximado posible a los
reales.
Finalmente, para estimar la capacidad de carga se utilizó el método de valor pastoril (Daget y
Poissonet, 1971).
Este resultado sugiere que el potencial de producción de los bofedales es mas o menos similar,
en otras palabras las diferencias ambientales no son drásticas como para manifestarse en
diferencias significativas en producción de fitomasa entre bofedales.
Una consideración que se debe tener en cuenta es que la información de campo del estudio de
caracterización de los bofedales se recolectó en la época seca, época en la que los bofedales
están bajo uso intensivo, acción que uniformiza de alguna manera la producción de fitomasa y
de forraje.
Continuando con este proceso se encontró que tampoco había diferencias significativas
utilizando como variable de respuesta la producción de forraje para textura ni por pH de suelo
(p>0.05)(Anexos 13 y 14), descartándose estas como variables de diferenciación. Por ultimo,
la producción de fitomasa fue dividida en dos grandes grupos, la de los bofedales hídricos y la
de los mésicos, y los resultados del test no paramétrico (p<0.05) obtenidos indican diferencias
estadísticamente significativas para la variable agua (p=0.00135) (Anexo 15) tal como se
muestra en el Cuadro 102.
En el primer caso, comparados los promedios de utilización mediante un test paramétrico con
número de muestras desiguales a un nivel de 0.05% de significación por tipo de pradera se
determinó que no había diferencias significativas, tal como se muestra en el Cuadro 103 y
Anexo 16).
Los resultados del Cuadro 103, indican, en general, que la utilización de los bofedales es
uniforme, y que la defoliación alcanza en algo más del 50% del forraje disponible. Esto no
quiere decir sin embargo, que no haya casos extremos de utilización y también de
subutilización que se ven enmascarados por los promedios reportados, así, el rango fluctúa
entre 20 y 77%.
El siguiente paso en este estudio fue establecer si fijando los efectos ambientales, por una parte
en hídricos y por otra en mésicos, habría variación en la condición (calidad) al interior de cada
grupo, para lo cual se efectuaron evaluaciones separadas dentro del grupo de mésicos y dentro
de los hidromórficos, analizando para ambas situaciones los puntajes de condición ecológica de
los bofedales. La hipótesis fue que no había efectos de manejo (diferencias en condición
ecológica) ni en bofedales hídrico ni en los mésicos.
Los resultados indican que hay diferencias significativas para la condición tanto dentro los
bofedales mésicos (p=0.0001) como también en los hídricos (p=0.0001), tal como se muestran
en el Cuadro 104 y los Anexos 17 y 18.
En el Cuadro 104, se observa 3 condiciones de regular para arriba en los bofedales hídricos lo
que sugiere su mayor tolerancia al pastoreo. El elevado potencial de producción y
recuperación de estos ecosistemas evita que sean fácilmente degradables por el pastoreo.
Al respecto varios autores (Ellenberg, 1979; Buttolph, 1998; Browman, 1974; y Posnansky,
1982) afirman que la vegetación de los ecosistemas pastoriles de los Andes se han degradado
hace mucho tiempo a estados actuales más estables con alta tolerancia al pastoreo. Sin
embargo, para el caso de los bofedales no presentan resultados experimentales convincentes
para justificar lo afirmado.
Pueden haber rendimientos similares entre dos o más praderas para fitomasa y rendimiento de
forraje pero es posible diferenciarlas por la interacción de calidad y cantidad. Esto puede ser
observado en la Figura 61 que permite análizar la capacidad de carga de los bofedales
utilizando la información de la composición botánica ajustada por índices de calidad forrajera
de cada especie, y la cantidad esta dada por la contribución de cada especie en la cobertura del
suelo. Los resultados son significativos (p<0.05) (Anexo 19), al contrario de la falta de
significación cuando efectuados los análisis utilizando como variable de respuesta solo el
rendimiento de fitomasa o de forraje por tipo de bofedal (cantidad) tal como se presentó en la
primera parte de este capítulo.
5.0
b
b
Capacidad de carga en UAL/ha/año
4.5
ab
4.0 ab ab
ab
3.5 a
3.0
2.5
2.0
1.5
1.0
0.5
0.0
B(I) B(II) B(III) B(VII) B(VIII) B(IX) B(XI)
Tipos de bofedales
De la Figura 61, se tiene que los bofedales tipo B2 (Altoandinos hidromórficos neutros) tienen
una capacidad de carga significativamente menor a los bofedales tipo B7 (Altiplánicos
hidromórficos ácidos) y tipo B9 (Altiplánicos hidromórficos alcalinos), mientras, que los otros
tipos de bofedales, B1 (Altoandinos hidromórficos ácidos), B3 (Altoandinos mésicos ácidos),
B8 (Altiplánicos hidromórficos neutros) y B9 (Altiplánicos hidromórficos alcalinos) tienen
valores intermedios.
Estos resultados no están totalmente de acuerdo con las conclusiones de Buttolph (1998), quien
indica que no habría cambios significativos entre bofedales debido al manejo o que este aún no
es perceptible y los que se observan son más debido a causas ambientales. No es posible,
contestar claramente a la pregunta de efectos de intensidad de pastoreo en la vegetación, si no
se realizan trabajos de investigación serios y a mediano y largo plazo, además en diferentes
tipos de bofedales, los resultados del presente estudio y los reportados por Buttolph son
preliminares y basados en información disponible, generalmente limitada, requieren ser
verificados con ensayos de pastoreo.
[Link] Conclusiones
Es importante rescatar del presente estudio que no hay causas ambientales o antrópicos que
actúan aisladamente sobre la vegetación de los bofedales, más bien es una interacción de estas
que resultan en cambios en la dinámica de la vegetación. En los bofedales estudiados las
causas más importantes son: las diferencias en la provisión de agua y las diferencias en
intensidad de pastoreo.
En este caso se utilizó datos de un ensayo de pastoreo, establecido por Loza (2001) en la zona
de Cosapa, el mismo que fue evaluado por el equipo técnico del presente estudio en
colaboración con el técnico que inició el experimento.
5.3.1 Metodología
La cobertura vegetal por especie fue medida estimando el área cubierta de la planta por la
proyección vertical de cada especie sobre el suelo, las especies con coberturas menores a 1% se
registraron como <1%, individuos de baja presencia se marcaron con signo +.
El biovolúmen por especies fue obtenido mediante el método “point quadrant modificado” que
consiste en registrar el número de contactos del muestreador con las plantas o partes de las
mismas interceptadas en cada punto. Por cuadrante se baja 10 veces la aguja muestreadora
(Passera et al., 1986); ésta tiene una longitud de 50 cm y 2 mm de diámetro.
Los datos varían poco cuando son ajustados al 100% de cobertura vegetal. Las especies
dominantes en 1999 fueron Eleocharis albibracteata, Deyeuxia curvula e Hypochoeris
taraxacoides, en los tratamientos PL, PC y NP respectivamente. En este mismo orden de
tratamientos en el año 2001 las dominantes fueron Lilaeopsis andina, Hypochoeris
taraxacoides y Eleocharis albibracteata.
Los cambios en la composición botánica por cobertura por especies entre los datos iniciales de
1999 y los finales de 2001 se presentan en el Cuadro 106 y Figura 62. Las diferencias que se
presentan en cada columna del mismo tratamiento indican, si son de signo negativo que la
especie es decreciente, si es positivo la especie es incrementadora o acrecentante, la magnitud
del cambio está dada por el valor de la diferencia.
Cuadro 106. Diferencias de composición botánica en porcentaje entre especies por tratamientos
y años.
1. Eleocharis albibracteata
2. Scirpus deserticola
3. Lachemilla diplophylla
12 4. Lilaeopsis andina
5. Plantago tubulosa
10 4 6. Calamagrostis rigescens
8 7. Deyeuxia curvula
8. Cotula mexicana
5
6 9. Werneria pygmaea
Cobertura vegetal en %
[Link] reniformis
4
11. Lachemilla pinnata
2 6 15 21 12. Carex sp.
7 8 12
13. Festuca rigescens
0
3 13 20 14. Hypochoeris taraxacoides
10 11 16
-2
14 17 18 19 15. Werneria heteroloba
9
16. Scirpus aff. boliviana
-4 2 17. Gentiana sedifolia
-6 1 18. Arenaria dygina
19. Azolla sp.
-8 20. Distichia muscoides
21. Gentianella sp.
-10
PL01-PL99
Figura 62. Diferencia de cobertura vegetal entre los años1999 y 2001 para el pastoreo libre (PL).
Las diferencias en cobertura vegetal por especies entre los años 2001 y 1999 para el
tratamiento pastoreo libre son más altas para Lilaeopsis andina y Plantago tubulosa. Estas
plantas incrementan en condiciones de pastoreo pesado, lo que indica su tolerancia a la
defoliación y pisoteo así como también es un indicador de que su palatabilidad es baja,
información importante para evaluar la condición de los bofedales en el ámbito boliviano. En
otras palabras, la abundancia de estas plantas en los bofedales sería una señal de que el uso de
éste es con una alta intensidad de pastoreo, en este caso, por lo menos para tres años seguidos
(1999-2001). No son numerosas las otras especies acrecentantes, solo 6 pero con valores bajos
entre los que destacan la gramínea Deyeuxia rigescens y la compuesta Werneria heteroloba
(Figura 62).
Las principales especies decrecientes bajo pastoreo intensivo o libre son Eleocharis
albibracteata, Scirpus deserticola y Werneria pygmaea, lo que señala a estas como las más
palatables y por lo tanto más intensivamente pastoreadas, en este caso, la abundancia de estas
especies en un bofedal determinado sería una indicación de la buena condición en que este se
encuentra. Lo que no se conoce aún es cual sería la composición botánica ideal para la
producción animal de estos bofedales, de manera de poder ubicarse cuan lejos está la
composición botánica actual de determinado bofedal con relación a su potencial natural de
producción.
Se pueden detectar en este análisis el comportamiento interesante de algunas especies tal como
Eleocharis albibracteata que con pastoreo controlado muestra tendencia a decrecer aunque en
menor magnitud (-1.52) que bajo pastoreo libre (-8.23) pero que incrementa (2.40) si se
elimina el pastoreo, esta situación sugiere que esta especie es muy palatable y puede ser una
muy buena indicadora del estado de la condición de una pradera.
Al contrario, Lachemilla pinnata muestra ser tolerante al pastoreo ya que decrece en menor
magnitud (-0.70) bajo uso intensivo que con pastoreo controlado (-1.24) y menos aun
comparando con no pastoreo (-2.84), resultados que indican que esta planta no es competitiva
con las otras forrajeras en condiciones de no pastoreo y pastoreo liviano.
1. Eleocharis albibracteata
15.00
2. Scirpus deserticola
3. Lachemilla diplophylla
10.00 4. Lilaeopsis andina
5. Plantago tubulosa
1 12 13 6. Calamagrostis rigescens
5.00 7. Deyeuxia curvula
9 17 8. Cotula mexicana
15 19 21
9. Werneria pygmaea
% Cobertura
Figura 63. Diferencias de cobertura vegetal entre los años 1999 y 2001 para el no pastoreo (NP).
15
1. Eleocharis albibracteata
2. Scirpus deserticola
10
13 3. Lachemilla diplophylla
14 15 4. Lilaeopsis andina
12 5. Plantago tubulosa
5
17 6. Calamagrostis rigescens
6 9 7. Deyeuxia curvula
0 8. Cotula mexicana
3 8 10 11 16
4 5 18 9. Werneria pygmaea
1
10. Hypsela reniformis
-5
11. Lachemilla pinnata
2
12. Carex sp.
-10 13. Festuca rigescens
14. Hypochoeris taraxacoides
7
15. Werneria heteroloba
-15 16. Distichia muscoides
17. Gentianella sp.
18. Oxycloe andina
-20
PC01-PC99
Figura 64. Diferencias de cobertura vegetal entre los años 1999 y 2001 para el pastoreo controlado (PC)
Otras especies, como Hypochoeris taraxacoides, Werneria heteroloba y Festuca rigescens que
reaccionan rápidamente ante el uso moderado pero decrecen sin pastoreo lo que demuestra su
tolerancia al pastoreo, pero no reaccionan a la falta de éste, lo que se debería en el caso de las
compuestas a su pequeño tamaño que no les permite competir por luz con plantas de mayor
volumen y altura que recuperan su vigor ante la falta de pastoreo y limitan la iluminación del
estrato bajo de plantas postradas. En el caso de la Festuca. rigescens es claro que con pastoreo
liviano recupera su vigor pero la acumulación de material senescente obstaculiza el desarrollo
posterior y normal de la planta.
[Link] Fitomasa
Los efectos de los tratamientos de intensidad de pastoreo en bofedales son más notorios para la
variable fitomasa que para cobertura, el análisis reporta una interacción significativa entre
tratamiento vs. tiempo (p<0.0001) (Anexo 22), lo que sugiere que los cambios en fitomasa se
deben simultáneamente, por una parte, a efectos ambientales (tiempo) y por otra a los
antrópicos (tratamiento-intensidad de pastoreo). El Cuadro 107, detalla los resultados de las
comparaciones entre tratamientos y tiempo, mientras, en la Figura 65. se plotea las medias de
los tratamientos.
En el año 2001 las diferencias significativas se dan entre el tratamiento pastoreo tradicional
con pastoreo controlado (p=0.0001) y con no pastoreo (p=0.0014). Por otra parte, al no haber
diferencias entre pastoreo tradicional entre años (p=1.000) y tampoco entre este tratamiento
con los demás tratamientos para el año 1999 se infiere que la interacción de tiempo y
tratamiento es la causa de la diferencia significativa entre los tratamientos NP y PC con el
tratamiento PL. Los tratamientos NP y PC aumentaron significativamente su rendimiento de
fitomasa al contrario del PT que mantuvo su rendimiento en 2001 cerca de los niveles iniciales
de 1999.
350.0
300.0
250.0
gMS/m2
200.0
150.0
100.0
50.0
0.0
1999 2001
Años
Pastoreo Controlado No Pastoreo Pastoreo Tradicional
En la Figura 65, se observa que el mayor rendimiento promedio en el año 2001 corresponde al
tratamiento pastoreo controlado (PC 01), éste es más alto que el tratamiento no pastoreo (NP
01), esta situación puede ser explicada por el hecho de que las plantas de los bofedales
coevolucionaron con pastoreo, y por lo tanto, cierto grado de utilización es favorable para su
buen desarrollo. Por otra parte, la acumulación de material senescente de los años anteriores
impide una apropiada iluminación y aireación para el óptimo crecimiento de las plantas, las
que como resultado tienden a producir menores cantidades de forraje y acumular mas mantillo
que las ligeramente pastoreadas. El pastoreo liviano produce un efecto estimulante y permite
mejor aireación e iluminación, ámbito favorable para un mejor desarrollo de la planta.
El extremo del efecto de pastoreo libre o tradicional de ganado sobre la vegetación y que no se
discute en este estudio son los sitios creados por acción eutrófica en los alrededores de los
corrales y viviendas.
Se debe aclarar que en este estudio, la parcela bajo pastoreo tradicional se encontraba en
utilización al momento de la evaluación, por ello, su rendimiento actual fue ajustado por un
factor de utilización de 35%, factor que es el promedio de utilización en 84 bofedales de la
zona para obtener el rendimiento real, con esta aclaración se considera que las comparaciones
efectuadas son válidas.
En términos de capacidad de carga para alpacas (Figura 66), con el tratamiento pastoreo
controlado es posible incrementar la capacidad de carga en más del 200% en tres años. Este
dato habrá que validarlo desde el punto de vista económico, es decir si la inversión para lograr
este incremento es económicamente viable.
5.0 4.7
4.5
Capacidad de carga en UAL/ha
4.0
3.4
3.5
3.0
2.5 2.2 2.2
2.0
1.3 1.4
1.5
1.0
0.5
0.0
NP99 NP01 PC99 PC01 PT99 PT01
Tratamientos
Los resultados de este experimento, indican que es posible la recuperación de bofedales con
intervenciones antrópicas de manejo, por lo menos para el tipo de bofedal donde se realizó el
ensayo.
Lo anteriormente presentado es corroborado por los resultados de otra evaluación realizada por
Alzérreca (1998), en un bofedal Altoandino mésico ácido de la zona alpaquera de Ulla Ulla. Se
midieron los rendimientos y altura de la principal especie forrajera fuera y dentro de un cerco,
este último con mas de 10 años de establecido con fines de recuperación de praderas y con baja
intensidad de utilización.
Los resultados del análisis indican diferencias significativas (p=0.0001) (Cuadro 108) tanto
para el rendimiento de fitomasa (Anexo 23), más de 300% de incremento, como para altura de
planta (Festuca dolichophylla - Fedo) (p=0.0001) (Anexo 24). Esto indica para este bofedal
mésico en particular, que efectivamente la intensidad de pastoreo tiene mucho que ver con la
degradación de éste y posiblemente para otros ecosistemas pastoriles similares. También, se
puede deducir que estas comunidades vegetales tienen un alto potencial de producción que está
actualmente encubierto por el sobrepastoreo y por lo tanto, eliminando el sobrepastoreo a
través de un mejor manejo de praderas se puede eventualmente recuperarlas.
80
70 69.5
Altura de plantas en cm
60
50
40
30 28.5
20
11.1 15.5
10 11.1
0
1980 1981 1999
Figura 67. Efecto del pastoreo controlado sobre la altura de Festuca dolichophylla en un
bofedal de Ulla Ulla.
Estos resultados tienen relación a las hipótesis planteadas para este tipo de pradera por Seibert
(1991) en la que indica que la estepa de gramíneas altas de Festuca dolichophylla representa la
vegetación natural potencial en grandes extensiones de Ulla Ulla, la tendencia de la vegetación
hacia comunidades dominadas con Festuca dolichophylla, confirma estas aseveraciones y
define que efectivamente la condición actual de las praderas de Ulla Ulla es causa de la
intensidad de pastoreo a lo largo de muchos años, efecto que es reversible cambiando el
manejo.
Estas hipótesis son reforzadas por otros resultados, así, Alzérreca (1984a) reporta incrementos
en rendimiento de fitomasa desde 766% hasta 1103% dependiendo del tipo de tratamiento
aplicado. En términos de capacidad de carga significan incrementos de 0.37 UAL/ha/año para
el primer caso mencionado y 1.5 UAL/ha/año para el segundo caso. Igualmente, en otro ensayo
paralelo Alzérreca (1984b) confirma los anteriores resultados que presentan incrementos en
rendimiento de fitomasa desde 107 kgMS/ha en el testigo hasta 1328 kgMS/ha (1241% de
incremento) después de 2 periodos de crecimiento. Finalmente, resultados de un estudio
efectuado por Alzérreca y Aquino (1999) informan de una diferencia de cerca de 6000
kgMS/ha cuando comparados los resultados de cosechas dentro (6987 kgMS/ha) y fuera de un
cerco (2090 kgMS/ha ajustado por 50% de utilización) con más de 15 años de antigüedad, lo
que significa un incremento de más de 234%. En base a los anteriores resultados, se concluye
que las posibilidades de recuperación de las praderas naturales de Ulla Ulla y por lo tanto, del
incremento de la capacidad de carga son evidentes quedando aplicar estos resultados a nivel
extensivo. Esta misma conclusión es válida para bofedales de la zona de Sajama.
5.4.1. Metodología
Por una parte, se estudia los cambios mensuales y estaciónales de la vegetación en términos de
materia seca de fitomasa y de forraje y por otra, se aproxima una evaluación de las diferencias
interanuales en rendimiento de forraje para 3 meses de dos años continuos (1997-1998).
Finalmente, la dinámica de los cambios mensuales de la vegetación, fue correlacionada con el
comportamiento productivo y reproductivo de alpacas en bofedales. Toda esta información es
pertinente para generar datos para ajustar la capacidad de carga animal sobre bofedales.
La comparación de los rendimientos de fitomasa y forraje para los meses de abril, enero y
febrero para los años 1997 y 1998 no son significativos (p>0.05) en ambos casos (Figura 68 y
Anexo 25). El periodo de dos épocas de crecimiento de años continuos, sin embargo, no es
suficiente para establecer fluctuaciones significativas en rendimiento, debido a que esta
situación es íntimamente dependiente de las magnitudes de las fluctuaciones de la variación
interanual de la precipitación pluvial.
5500
5048 y 225mm
5000
4629 y 121mm
Rendimiento en kgMS/ha
4500
3500
3156 y 62mm 2881 y 65.1mm
R=0.87
3000
2500
Enero Febrero Abril
1997 1998
Figura 68. Relación entre rendimiento de fitomasa de bofedales y precipitación pluvial por
meses y años.
La precipitación pluvial efectivamente no fue muy variable entre el promedio de los meses de
enero, febrero y abril, pero sí es notoria la diferencia para fitomasa o forraje y precipitación
para los meses de enero y febrero en diferentes años. Los altos coeficientes de correlación entre
fitomasa o forraje y precipitación pluvial indican la estrecha relación que existe entre ambas
[Link] índices son r=0.91 y r=0.87 para enero, febrero y marzo en los años 1997 y
1998 respectivamente (Figura 68).
El promedio de fitomasa influenciado por los rendimientos que no siguen el patrón de los dos
primeros meses enmascaran las posibles diferencias. Traslocados los rendimientos del mes de
abril de los años 1998 a 1997 y viceversa y, ajustados los datos de fitomasa por cantidad de
precipitación pluvial, resaltan diferencias significativas para el promedio de los tres meses y
entre meses. Estos resultados confirman la importancia de la variación de la producción de
fitomasa entre los mismos meses de años contiguos y que la causa es la variación de la
precipitación pluvial. Esta variación influencia la capacidad de carga de la pradera, por lo
tanto, es importante considerar estas variaciones climáticas para su cálculo.
En climas Semiáridos, son más comunes los cambios bruscos en cantidad y distribución de la
precipitación pluvial entre años y dentro de años.
250
200
150
100
Recidual en mm
50
0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43
-50
-100
-150
-200
-250
Residual Años 6 per. media móvil (Residual)
Figura 69. Dinámica temporal de la precipitación pluvial entre 1951 y 1993 en la Estación
Experimental Patacamaya.
Sin embargo, en bofedales que cuentan con agua de otras fuentes además de la de lluvia, estas
variaciones interanuales son menos drásticas, aunque podrían ser relevantes si los periodos
secos son largos y continuos por que tendrían efectos negativos en los bofedales, provocando
su secamiento y por ser lugares de concentración de ganado una vez que los recursos forrajeros
de las praderas a secano son rápidamente agotadas en épocas de sequía. Lamentablemente, en
estos ecosistemas, la tasa de degradación ante la escasez o falta de agua es mucho más rápida
que la tasa de recuperación una vez regularizada la provisión de agua.
Las variaciones estaciónales son otra característica relevante en los ecosistemas de humedales
Andinos de las tierras altas de Bolivia y de primera consideración para la producción animal
por su relación que tiene con los cambios estaciónales de la cantidad y calidad de forraje
disponible para la cría de ganado y por lo tanto para el ajuste de la capacidad de carga.
5000
4500 a
4000 ab
Rendimiento en kgMS/ha
500
0
E F M A M J J A S O N D
Fitomasa Forraje
Estos resultados son diferentes a los reportados por el Proyecto PISA (1990) citado por
Alzérreca (1992) donde se menciona una variación no significativa entre meses para fitomasa
en bofedales y rendimientos más altos que los informados en este trabajo. Esta diferencia esta
relacionada al clima más húmedo y más estable en los bofedales del Perú, de donde proviene la
información, la precipitación pluvial se incrementa hacia el norte, en latitudes más cercanas a
la línea del Ecuador.
El coeficiente de variación que se calculó para cada mes indica en general que cuanto menor es
la precipitación mensual ésta es más irregular lo que resulta en un mayor coeficiente de
variación. Aunque la cantidad de precipitación varia en función de las características físicas y
ecológicas del lugar donde se encuentran los bofedales en particular (Subhúmedo, Semiárido o
Arido), el comportamiento de la precipitación pluvial, en general, es el mismo al reportado en
la Figura 71, que corresponde al Altiplano Semiárido.
250
200
Precipitación pluvial (mm) y CV%
150
100
50
0
Jul Aug Sep Oct Nov Dec Jan Feb Mar Apr May Jun
5.0
4.49
4.5 4.26
4.0 3.65
3.76
3.54
Capacidad de carga (UAL/ha)
1.5
1.0
0.5
0.0
io
ct
ic
e
ov
b
p
ar
br
go
ay
Ju
En
Ju
Fe
Se
ed
O
D
M
N
M
om
Pr
Me s e s
Figura 72. Capacidad de carga por meses en bofedales del Altoandino Subhúmedo.
Las Figuras 72 y 73, tomadas de Alzérreca (2001) ilustran la variación estacional en capacidad
de carga en dos zonas climáticas, Altoandino Subhúmedo de la Cordillera Oriental y
Altoandino Semiárido de la Cordillera Occidental, específicamente en el Parque Nacional
Sajama (PNS). En ambas zonas la tendencia de la variación de la capacidad de carga es la
misma siendo menor al promedio de 7 meses, entre mayo y noviembre en el Altoandino
Subhúmedo y la época seca, y en el PNS al final de la época seca. Por otra parte, se observa
que el promedio anual de capacidad de carga en el PNS (Altoandino Semiárido) es ligeramente
inferior en el orden de 3.03 UAL/ha que en el Altoandino Subhúmedo (3.22 UAL/ha),
situación que se debe al mayor rendimiento y menor variación entre meses del forraje.
6.0
5.0
4.17
3.94
4.0 3.71
Capacidad de carga
3.02 3.03
3.0 2.82 2.85
2.68
2.12 2.19
2.04
2.0
1.43 1.54
1.04
1.0
0.0
Epoca Final época Epoca seca Final época Promedio Promedio Promedio
húmeda húmeda seca e.húmeda [Link] anual
ULL/ha UAL/ha
Figura 73. Variación estacional de la capacidad de carga en bofedales del Parque Nacional
Sajama.
Los consumidores secundarios, en este caso las alpacas, tienen un comportamiento productivo
íntimamente condicionado por la variación mensual e interanual de forraje, así, durante el año
ganadero la fluctuación de los pesos vivos es más alta en los meses de febrero y marzo, luego
empiezan a decrecer hasta ser negativos durante los meses mas fríos de julio y agosto y en los
más secos de agosto, septiembre y octubre. Esta dinámica se ilustra en la Figura 75.
La estrecha relación del comportamiento productivo de los rebaños de alpacas se hace notorio
por el alto coeficiente de correlación (r=0.82) entre la curva de ganancia de pesos con la curva
de rendimiento de forraje o su equivalente en capacidad de carga (Figura 73). Por otra parte, el
promedio anual de capacidad de carga divide los valores de capacidad de carga en un grupo
sobre el promedio que corresponde a los meses de diciembre, enero, febrero, marzo y abril y
los otros restantes 7 meses bajo el promedio, lo que claramente sugiere la necesidad de ajuste
de la carga animal a la capacidad de carga en la época seca o de lo contrario aceptar pérdidas
de peso del ganado en esta época.
Dendrogram
C2
AG
JL
MY
5 5.0
4.5
4
4.0
3.0
2
2.5
1
2.0
0 1.5
E F M A M J J A S O N D
1.0
-1
0.5
-2 0.0
Figura 75. Ganancias de peso vivo y capacidad de carga en Unidades Alpaca en Ulla Ulla.
En la Figura 75, se tienen dos curvas de ganancia de peso, por una parte, de alpacas machos
adultos y por otra, de hembras alpacas también adultas, la interpretación debe ser diferenciada
por sexos debido a que su comportamiento está también íntimamente relacionado a su rol
reproductivo y productivo en el caso de las hembras y más productivo de los machos.
Los machos muestran un rápido incremento de peso de enero a marzo, luego decrece
similarmente a la curva de las hembras hasta octubre siendo el punto más bajo en agosto y
septiembre, para posteriormente incrementar a partir de octubre y noviembre, al contrario las
hembras adultas muestran un rápido incremento de peso a partir de noviembre y diciembre
para descender bruscamente en enero y febrero, lo que se debe a que se encuentran en el último
tercio de gestación a fin de año y luego viene la parición en enero y febrero, además, el
empadre también ocurre en estos meses en los que a pesar de ser los de mayor capacidad de
carga de la pradera difícilmente compensa las exigencias energéticas de las hembras para los
requerimientos de parición, reproducción y posterior lactación.
5.4.3 Conclusiones
La capacidad de carga de los campos naturales de pastoreo del tipo bofedal muestran valores
sobre el promedio entre diciembre y abril durante la época húmeda y con temperatura templada
y valores inferiores al promedio entre mayo y noviembre que corresponde a la época seca y
fría.
Como recomendación, se debe indicar que para fines de mejorar la nutrición del ganado, es
claro que se deben focalizar las investigaciones en solucionar la severa pérdida de peso del
rebaño entre julio a octubre, solución que pasa primero por proporcionar una apropiada
alimentación, lo que en ganadería extensiva significa ajustar la capacidad de carga a la
disponibilidad de forraje de las praderas en esos meses o a la disponibilidad de forraje
complementario. En el caso de las hembras, éstas acciones de mejoramiento de la alimentación
deben considerar o extenderse a los meses de noviembre y diciembre del ultimo tercio de
gestación.
6.1 Introducción
La economía campesina practicada en gran parte del Altiplano y los Valles se basa en el
trabajo del propio productor y su familia en la que se usa ocasionalmente el trabajo asalariado.
La lógica del comportamiento del productor se orienta a la satisfacción de las necesidades
básicas de la familia, la reposición de sus medios de producción y cubrir sus actividades
ceremoniales (UDAPE, 1990; citado por Rodríguez, 1997). Las actividades agrícolas enfrentan
grandes riesgos derivados del clima (sequías, heladas y/o granizadas), de incertidumbre sobre
las condiciones de mercado. Una gran proporción de su producción se comercializa en
mercados locales, lo cual implica que la demanda por sus productos es limitada y los precios
están sujetos a una amplia variabilidad en el transcurso del ciclo agrícola. Así, la estrategia del
productor tiende a privilegiar una tendencia a la aversión al riesgo al minimizar de las pérdidas.
Los principales rubros productivos de los campesinos del Altiplano son los productos nativos,
entre los cuales se destacan los camélidos sudamericanos; éstos se localizan en los pisos
altitudinales más elevados de la zona Andina. Las principales limitaciones para la cría de
camélidos son la disponibilidad de alimentos, la condición sanitaria de los animales y la
capacidad genética del ganado siendo el déficit forrajero la limitante de mayor importancia. La
disponibilidad de alimento se halla vinculada a la disponibilidad de tierras, en cuya situación
de desventaja se produce sobrepastoreo, escasa recuperación de los forrajes y la pérdida del
recurso.
Alzérreca (1992), considera que la producción animal en los Andes se basa en la oferta de
forraje (estimada en un 98%) de los campos nativos de pastoreo (CANAPAS). Sin embargo,
de los recursos evaluados hasta 1990, el 65,1% se encuentra en malas o muy malas
condiciones, evidenciándose una alta degradación de sus suelos (Alzérreca, 1992). En las
subzonas del Altoandino Subhúmedo y Altoandino y Altiplano Semiárido en las que se sitúa el
presente estudio (Ulla Ulla y Cosapa), las praderas, generalmente de manejo comunal, son
pastoreadas intensivamente, con prácticas de manejo tradicional y en muchos casos inexistente,
por lo que existe una pérdida progresiva de su productividad y problemas crecientes de
degradación de sus recursos naturales.
6.2 Teoría económica en la determinación del retorno económico del uso de bofedales
La valoración económica de recursos naturales aún no posee una metodología apropiada que
permita estimar una asignación equivalente a una expresión monetaria, como ocurre con otros
recursos y factores productivos. Este caso se presenta también en los bofedales. Sin embargo,
existen varias teorías económicas, provenientes especialmente de la Microeconomía, que
sirven de base, o intentan una aproximación explicativa, para justificar económicamente el
manejo y la conservación de pastizales y otros recursos naturales. Por ejemplo, la teoría
microeconómica de la utilidad y los indicadores de rentabilidad económica.
La “Teoría del Bienestar” también sirve de base para establecer el intercambio que existe entre
beneficios y conservación de los pastizales. El “Optimo de Pareto” permite relacionar las
funciones de transformación y de utilidad (Ferguson y Gould, 1978). Sin embargo, las
limitaciones teóricas son amplias al tratarse de recursos naturales cuyo valor económico no ha
sido cuantificado aún. Los costos de una pradera nativa como su regeneración no son
mensurables y los beneficios netos no han sido establecidos aún.
Entonces, no es posible establecer una igualdad, por ejemplo, entre beneficios marginales y
costos marginales, para satisfacer los requerimientos que plantea la asignación óptima frente a
la continua degradación de las praderas, dando paso a la maximización de un beneficio neto.
El retorno económico que aportan los bofedales, requiere para un mejor conocimiento, de una
investigación continua en el tiempo, a través de cambios de estado y un análisis dinámico.
∑U ( B ,Q ) β
T t t
t
t=0
Donde:
Los beneficios netos dependen de las opciones disponibles para quienes toman decisiones. La
función de utilidad asume la fuerte separación entre los beneficios y la conservación de los
pastizales. Entonces, la función objetivo se expresa como:
∑(1 - λ ) Bt + λ Qt β
t
La carga animal es una variable dinámica porque depende en gran medida de la decisión de los
campesinos de incrementar la producción ganadera con un número mayor de cabezas o la
disminución de los mismos. Significa por lo tanto, hacer un seguimiento además de las sacas y
las reposiciones del hato, un registro de pesos por especie y por edades a lo largo de las
diferentes épocas del año.
El modelo inicialmente propuesto por Mott (1960), propone la relación entre producción
animal y carga animal, por medio de una función exponencial modificada:
y = k − ab x
Donde:
Jones y Sandland (1974), muestran aplicando el Modelo de Mott, que a medida que aumenta la
carga animal por unidad de superficie, la ganancia de peso por individuo disminuye hasta un
nivel de carga en que la ganancia por animal es cero y en este punto la ganancia por hectárea se
hace nula. Esta relación cambia con el tiempo y de acuerdo a la época del año; en época
húmeda será diferente que en época seca, por la cantidad de forraje disponible. La máxima
producción por hectárea se consigue con cargas menores a medida que pasa el tiempo, siempre
que no se modifique el rendimiento de materia seca.
El aumento de la carga animal (animales/unidad de superficie), más allá del valor crítico,
produce un efecto negativo (lineal dentro del área de interés económico) en la ganancia de peso
vivo por animal (Jones y Sandland, 1974). Sin embargo, considerando producción/hectárea, la
relación no es creciente permanentemente, asumiendo forma cuadrática (Paladines, 1992,
citado por Cuesta et al., 1995).
A medida que aumenta la carga animal, existe una mayor demanda por forraje disponible,
provocando una baja en el peso vivo por animal, reflejándose directamente en una menor
producción y, por tanto, en la disminución del peso por animal, el cual incide en el ingreso por
unidad animal.
Este y otros modelos teóricos desarrollados sobre la presión de pastoreo sirven de antecedentes
a los estudios realizados sobre la ganancia de peso vivo por animal y la carga animal.
[Link] Aplicación
La modificación del modelo diseñado por Mott, permite relacionar los beneficios económicos
de las praderas y su conservación. Con la obtención de un rango de carga animal óptima se
establece una aproximación de utilización eficiente del recurso, que acceda a la conservación
de los campos nativos de pastoreo (CANAPAS), medido en términos de la presión ejercida por
el ganado en el pastoreo sobre los CANAPAS. Las praderas son cuantificadas por el grado de
utilización en términos de las diferentes cargas animales, lo que permite conocer la posible
existencia, en el momento actual, de subutilización, utilización óptima o sobreutilización de
recursos (Céspedes et al., 1995).
El efecto de las diferentes cargas animales sobre la superficie de cada unidad familiar, se
traduce en productos y a su vez en ingresos, resultado de la comercialización y el autoconsumo
expresado en unidades monetarias a precios de mercado. El análisis económico de la pradera
permite la evaluación del impacto causado por una inadecuada administración de esa pradera
en los beneficios que le reporta al campesino la producción pecuaria.
[Link] Limitaciones
El estudio de los bofedales requiere conocer lo que ocurrió antes, para saber lo que sucede
actualmente. La falta de información impide la utilización de muchas variables importantes
como la alimentación suplementaria, la variabilidad de la carga animal en las diferentes épocas
y la capacidad de carga de las praderas.
La función de utilidad, que incorpora la valoración del recurso por parte del campesino, tiene
dos objetivos:
Esto implica conocer las decisiones del productor sobre el manejo de los recursos forrajeros y
ganaderos. Conocer el nivel de subsistencia de los productores puede ayudar a comprender sus
diferentes conductas. El manejo del recurso será diferente cuando existen productores que
ejercen presión sobre los CANAPAS por encima, por debajo y en el nivel de subsistencia.
Sin embargo, se presenta una primera limitante, debido a la complejidad de cuantificar el nivel
de subsistencia, recurriéndose a considerar sólo la decisión de los productores en el manejo de
la pradera con relación a los ingresos pecuarios. El uso óptimo de la pradera está en relación
con el eficiente aprovechamiento del forraje nativo, tal que su uso en la ganadería, además, de
generar ingresos en el corto plazo, otorga la posibilidad de una producción sostenible en el
tiempo.
La función de utilidad utilizada contiene las variables beneficios (B) y la conservación de las
praderas (Q). El modelo de optimización, basado en la teoría del equilibrio de intercambio y
en los óptimos de Pareto (Ferguson y Gould, 1979), consiste en estudiar el intercambio entre la
utilización de las praderas y los beneficios. Se toma en cuenta la cantidad de ganado y la
disponibilidad de forraje, para ver la decisión del pequeño productor. A lo largo de la frontera
de transformación o intercambio, es decir, el uso de la tierra en el transcurso del tiempo, la tasa
marginal de transformación (TMT) mide el sacrificio de los beneficios descontados para un
incremento unitario en el valor actual de la utilización de las praderas.
− dP δg δQ
TMT = =
dQ δg δP
Donde:
− dB δU δQ
TMS = =
dQ δU δP
Teóricamente, el punto más alto de indiferencia al que pueden llegar los productores
campesinos, será el punto donde TMT = TMS , donde se alcanza el punto de eficiencia
(Ferguson y Gould, 1979).
[Link] Estimación
a) Capacidad de Carga Biológica, que es el número de unidades animal que puede sostener la
pradera (UA/ha/año), en base a la producción de materia seca por hectárea (kgMS/ha) y el
consumo animal en un año (kgMS/UA/año) o en base al valor pastoril, el cual incluye en su
procedimiento indicadores de cantidad, calidad y disponibilidad de forraje. Esta última
metodología es más refinada que la que considera sólo la producción de materia seca
(disponibilidad de forraje).
b) Capacidad de Carga Física (CCF), que es el número de unidades animal (UA/ha/año) que
alimenta el ganadero en el área que dispone para la alimentación de su ganado.
Matemáticamente se expresa como:
INGRESO = b o CC F * EXP ( b 1 CC F )
Donde:
La CC-Económica óptima (CC*) es aquella CC (biológica o física) con la que se obtienen los
máximos ingresos. Esta CC* se alcanza cuando:
* ∂ INGRESO 1
CC = =O=-
∂ CC b1
Para la evaluación económica de la actividad productiva existen varios indicadores útiles que
permiten formular recomendaciones a partir de sus resultados. La determinación de costos e
ingresos de la producción o de diferentes ensayos productivos, son la base para la utilización
de otros conceptos ampliados como los beneficios brutos y netos.
Los beneficios brutos (B) del productor son concebidos también como el ingreso bruto (IB)
obtenido por la valoración monetaria de la cantidad de producción a precios de productor (sin
considerar los impuestos sobre las ventas, si es que existieran). El beneficio neto (BN) se
obtiene de la diferencia entre los costos totales (CT) y los beneficios o ingresos brutos (IB). La
relación es como sigue:
BN = IB − CT
De la relación que existe entre el B respecto de los CT, se obtiene un índice denominado
rentabilidad (r):
B
r =
CT
Este indicador permite establecer una relación Beneficio/Costo. Cuando los beneficios brutos
(B) son mayores que los costos (CT) (r > 1) se consideran la conveniencia del proceso
productivo, sin embargo, este indicador por sí solo no es útil para decidir entre diferentes
alternativas.
Cuando existe variación en la inversión, los beneficios netos también varían. Para conocer
cuánto es la proporción de ese cambio, se recurre a calcular la tasa de retorno marginal
(TRMg). La TRMg se obtiene por la relación del Beneficio Neto Marginal (BNMg) respecto
del Costo Marginal (CMg), en términos porcentuales:
BNMg
TRMg = 100
CMg
La tasa de retorno mínima para el agricultor, de acuerdo a CIMMYT (1988), podría situarse
entre el 50 y el 100%, dependiendo de la duración del ciclo productivo, de la tasa de inflación
vigente en la economía y de las tasas de interés del mercado de dinero.
La TRMg permite estimar cómo los beneficios de una inversión varían al cambiarse la cantidad
de inversión, o cuando un productor decide cambiar de una tecnología productiva a otra.
En este estudio la selección y definición de sitios de estudio se efectúa por subzonas, unidades
fisiográficas, unidades administrativas y productores, pertenecientes a la subzona de la cuenca
del TDPS (Figura 76). Esta forma de selección de sitios permite incorporar en el estudio
distintas características productivas, cuyo potencial se halla limitada por la fisiografía, el
régimen de temperaturas y la precipitación pluvial entre otras.
La subzona de Ulla Ulla se caracteriza por la cría de alpacas; es la principal productora de este
tipo de camélido sudamericano en Bolivia. Los habitantes de la subzona se dedican
principalmente a la cría de este animal, junto con un número menor de llamas y ovejas. Se
practica el pastoreo trashumante, entre bofedales en la época seca y las praderas a secano en la
época húmeda. El resultado de su producción es intercambiado con productores de los valles
por papa, maíz y trigo (Caro, 1992). La fibra producida es también aprovechada para obtener
dinero en efectivo. La tenencia de animales es altamente dispersa. Las tierras de pastoreo no
han sufrido la división de tierras comunales a tierras de propiedad individual.
La subzona, para este estudio, se divide en cuatro unidades administrativas, dos en Llanura y
dos en Cordillera. En Llanura, las unidades administrativas son Kellu Jahuira (KJ) y Jiska
Joko (JJ); en Cordillera, son Kellu Punku (KP) y Puyu Puyu (PP).
Zona
Cuenca TDPS
SUB SUBZONA
1. Ulla-Ulla 2. Cosapa
UNIDAD
FISIOGRÁFICA Llanura Coordillera Llanura Coordillera
UNIDAD
ADMINISTRATIVA Kello Jahuira Jiska Hocko Kellu Punku Puyu Puyu Caracollo Ichucollo Pako Joko Juchus Huaylla
Figura 76. Clasificación de sitios de estudio por subzonas, unidades fisiográficas, unidades administrativas y productores.
Los productores de las unidades administrativas de Llanura (KJ y JJ) no crían llamas pero sí
ovejas, las que se destinan principalmente para el autoconsumo y, en un solo caso, destinan el
producto a la venta. El promedio de tenencia de alpacas por unidad administrativa es de 1290
animales, y en ovinos de 96 animales. A nivel de productor, el promedio es 136 llamas y 10
ovejas por familia.
Las unidades administrativas de Cordillera (KP y PP) poseen en promedio 864 alpacas, 57
llamas y 78 ovejas. A nivel de familia productora, el promedio es de 72 alpacas, 5 llamas y 7
ovejas. El promedio de superficie de bofedales es 45.3 ha y de praderas a secano 155.3 ha por
unidad administrativa. El total de familias en Kellu Punku es 1 y en Puyu Puyu es 23, o sea, 24
en la unidad administrativa de Cordillera. Sin embargo, en esta última sólo se incluyen en el
estudio a 6 familias productoras.
La capacidad de carga de bofedales, en base al valor pastoril de la pradera, es variable entre las
dos unidades administrativas. En bofedales de Llanura ésta varía desde 2.83 hasta 3.39
UAL/ha/año; en cambio, en bofedales de Cordillera va de 1.72 hasta 2.73 UAL/ha/año. En
praderas a secano las diferencias son semejantes; en Llanura la capacidad de carga varía desde
0.86 hasta 3.03 UAL/ha/año y en Cordillera desde 1.56 hasta 1.80 UAL/ha/año.
Los anteriores indicadores permiten concluir que existen diferencias importantes en cuanto a la
disponibilidad de recursos que, unidas a las diferencias en cuanto a la calidad de éstos y a las
prácticas de manejo de ganado y de conservación de las praderas, resultan en indicadores
diferenciados de niveles de productividad natural y determinado potencial económico.
Los productores de las unidades administrativas de Llanura (CC y IC) crían ovejas,
principalmente con destino al autoconsumo y, ocasionalmente, el producto es comercializado,
generalmente en el mismo lugar de producción. El promedio de tenencia de alpacas por unidad
administrativa es 400 animales, llamas 550 animales y ovinos 112 animales. A nivel de
productor, el promedio es de 220 llamas, 160 alpacas, y 45 ovejas por familia. El promedio de
superficie de bofedales es de 105.0 ha y de praderas a secano de 1141.3 ha por unidad
administrativa. El total de familias en Caracollo es 2 y en Ichucollo es 3, o sea, 5 en estas dos
unidades administrativas de Llanura.
Las unidades administrativas de Cordillera (PJ y JH) poseen en promedio 518 llamas y 185
alpacas; no existe la cría de ovejas. A nivel de familia productora, el promedio es de 93
alpacas y 259 llamas. El promedio de superficie de bofedales es de 40.5 ha y de praderas a
secano de 830.0 ha por unidad administrativa. El total de familias en Pako Joko es 1 y en
Juchus Huaylla es 3, o sea, 4 en estas unidades administrativas de Cordillera.
Las diferencias existentes en los indicadores anteriores permiten concluir que existen
diferencias importantes en cuanto a la disponibilidad de recursos que, junto a las diferencias
relativas en cuanto a su calidad y a las prácticas de manejo de ganado y de pastoreo en las
praderas, resultan en indicadores de productividad natural y determinado potencial económico,
también diferenciados.
En las subzonas de estudio, los principales rubros que componen la estructura de ingresos por
la producción ganadera son la venta de alpacas en pie y en carcasa, generalmente animales en
descarte, y ventas de fibra de alpaca, en ambas subzonas; adicionalmente, es importante la
venta de llamas en pie en la subzona de Cosapa. Por la naturaleza de la economía campesina,
no se valora el producto destinado al autoconsumo, como es el caso de ovinos, que
generalmente son producidos para cubrir los requerimientos familiares de consumo.
1
Equivale a [Link] Bs, al tipo de cambio vigente en el mercado financiero en el período de estudio ([Link] $us = 6.52
Bs).
2
De acuerdo a Schejtman (1987), el costo de la mano de obra campesina no es computada para el cálculo de los costos
de producción y, por tanto, para la determinación del precio del producto campesino, porque la retribución a la mano
de obra se halla compensada con la distribución de ingresos y beneficios en el interior de la familia; lo contrario
significaría duplicidad en el cómputo contable.
a) Mano de obra
El costo de mano de obra incluye la valoración, a precios de mercado local, de la mano de obra
contratada, generalmente eventual. Esta mano de obra se encarga de actividades de manejo y
pastoreo de animales, extracción de tepes, y construcción de muyas, corrales y cercos, entre
otras ocasionales. La retribución a la mano de obra es equivalente a 3.07 $us/jornal ([Link]
Bs/jornal), en todos los sitios del estudio.
b) Materiales
Se consideran en este rubro los gastos y las donaciones, monetarizadas a precios de mercado,
de callapos (bolillos de eucalipto y cuchi), alambre de púas, malla tejida, grapas, clavos y
cemento. Al incluirse las donaciones en los costos de producción, se justifica el nivel de la
producción ganadera actual, que de otra forma requerirían ser compradas. Adicionalmente, se
incluyen en el cómputo los materiales de propiedad del productor.
c) Herramientas
Para la producción ganadera se utilizan palas, picos, martillos, alicates, carretillas y barrenos,
tanto propios como recibidos en donación. Para fines de cálculo, se considera el respectivo
valor de depreciación anual.
d) Sanidad animal
a) Venta de alpacas
El precio promedio de venta de una alpaca hembra es equivalente a US$. 25.60 (166.90 Bs) y
de uno macho a 30.14 $us (196.50 Bs) en la subzona Ulla Ulla; en cambio, en Cosapa el precio
de una alpaca hembra es 16.53 $us (107.75 Bs) y de uno macho es 19.26 $us (125.57 Bs). El
precio promedio de una llama hembra es de 38.34 $us (250.0 Bs) y de un macho es de 32.21
$us (210.0 Bs), esto en Cosapa.
Este rubro es importante en la composición de los ingresos en las dos subzonas de estudio. En
Ulla Ulla el precio promedio de fibra blanca es 2.76 $us ([Link] Bs) y de fibra color es 2.02 $us
(13.17 Bs). En Cosapa, el precio promedio de fibra color es 1.84 $us ([Link] Bs); no se registra
ventas de fibra blanca. En Cosapa tampoco se comercializa la fibra de llama, la que se destina
generalmente para el autoconsumo familiar.
Los indicadores anteriores presentan al productor de Llanura como menos adverso al riesgo de
invertir en la producción ganadera.
b) Subzona Cosapa
Cuadro 109. Costos promedio de la producción ganadera en las unidades administrativas de Ulla Ulla (En Bolivianos).
Cuadro 110. Costos promedio de la producción ganadera en las unidades administrativas de Cosapa (En Bolivianos).
Los anteriores indicadores muestran al productor de Llanura como menos adverso al riesgo
productivo, aunque evidentemente inducido por las donaciones.
El ingreso promedio del productor ganadero de Cosapa (11416.11 Bs; s = 6009.81) es superior
que el ingreso promedio percibido del productor de Ulla-Ulla (4385.48 Bs; s = 3016.02). Esto
se debería principalmente a la calidad de las praderas y bofedales, lo que permitiría a las
familias diversificar sus fuentes de ingresos, vender mayor cantidad del producto y obtener
mejores precios.
En las praderas de Llanura de Ulla Ulla no se crían llamas. La venta de fibra de alpaca es el
rubro más importante, seguido por la venta de ganado en pie, generalmente de descarte. La
cría de ovinos está dirigida a diversificar la dieta alimentaria del productor y su familia; sólo un
productor vende su producto en la frontera con el Perú y otro en el lugar de producción y
únicamente cuando requiere disponer de dinero en efectivo, como estrategia de ahorro en
especie.
En las praderas de Cordillera la venta de fibra es también el rubro de ingresos más importante.
El único productor de Kellu Punku es el único que produce llamas y ovinos; este mismo
productor, un técnico veterinario originario del lugar, obtiene el mayor ingreso per cápita en la
subzona.
b) Subzona Cosapa
La llama es el tipo de ganado que genera mayor cantidad de ingresos en efectivo al productor
de Cosapa (67.5%). La producción de alpaca permite obtener al productor el 30% de sus
ingresos. La producción de ovinos es sumamente escasa. El mayor ingreso promedio se
obtiene en Paco Joko; no existe gran dispersión de ingresos promedio en toda la subzona
(Cuadro 112).
Cuadro 111. Ingresos promedio provenientes de la producción ganadera en las unidades administrativas de Ulla Ulla (En
Bolivianos).
Cuadro 112. Ingresos promedio provenientes de la producción ganadera en las unidades administrativas de Cosapa (En Bolivianos).
Caracollo Ichucollo Promedio Paco Joko Juchus Promedio Promedio
Rubro (n=2) (n=3) Llanura (n=1) Huaylla Cordillera Subzona
(n=5) (n=3) (n=4) (n=9)
En las praderas de Llanura la venta de llamas, en pie y en carcasa, es el rubro más importante,
seguido por la venta de alpacas, también en pie y en carcasa. La cría de ovinos sólo contribuye
con el 2.5% del total de ingresos promedio; parte del producto ovino es autoconsumido, al
igual que los cueros de crías de llamas, muertas en época de parición. Sólo una familia
productora obtiene ingresos adicionales por la producción de artesanía, en forma de tejidos de
mantilla, guantes, chalinas y gorros.
En las praderas de Cordillera la venta de llamas en pie y en carcasa forma el rubro de ingresos
más importante, seguido por la venta de alpacas y fibra de alpaca. El único productor de Paco
Joko produce exclusivamente llamas, obteniendo el mayor ingreso percápita en la subzona. No
existe producción ni de ovinos ni de artesanías.
Con los resultados anteriores se calcula la rentabilidad por productor. Asumiendo que cada
productor es una opción tecnológica de uso y manejo de recursos, las diferentes rentabilidades
obtenidas expresan mejor uso y aprovechamiento económico de éstos. La metodología de
análisis se aplica en base al orden creciente de índices de rentabilidad estimados para cada
productor. El análisis marginal establece el incremento necesario de costos para optimizar el
retorno de ingresos.
Para la subzona Ulla Ulla se establece que 2 de los 23 productores (9%) producen en
condiciones económicamente adversas, obteniendo beneficios negativos. Esta condición
podría sostenerse en una economía como la que prevalece en la subzona, con una estrategia de
producción de minimización de pérdidas.
Al analizar el ingreso neto por productor, en función a los índices crecientes de rentabilidad, se
establece que los ingresos netos son altamente variables, lo que indica también una gran
variación de las condiciones de producción de los productores con índices de rentabilidad
positivos. Por ello, es que se hace insuficiente el análisis de ingresos netos marginales para
identificar a la económicamente mejor opción tecnológica (productor) de la subzona.
Cuadro 113. Relación ingresos/costos declarados por índices de rentabilidad y productor en las
unidades administrativas de Ulla Ulla (En Bolivianos).
Agregando al análisis el cálculo de tasas de retorno marginal, se obtiene una relación directa
entre índices de rentabilidad y tasas de retorno marginal; o sea, a mayores índices de
rentabilidad, en las condiciones de producción y manejo de recursos de la subzona,
corresponden mayores tasas de retorno marginal, a excepción de las tasas primera y la última.
Como resultado, se encuentra que pasar de la condición de producción del productor 20 (Kellu
Punku) a la del productor 15 (Kellu Jahuira), reporta la mayor tasa de retorno marginal (11.67)
(Cuadro 113); por cada [Link] Bs invertido en la producción (gastos), el productor espera
recobrar su inversión de [Link] Bs y obtener 10.67 Bs adicionales.
b) Subzona Cosapa
Cuadro 114. Relación ingresos/costos declarados por índices de rentabilidad y productor en las
unidades administrativas de Cosapa (En Bolivianos).
Ingreso
Número Ingreso Costo Índice de
Ingreso neto
productor declarado declarado rentabilidad
neto marginal
1 [Link] [Link] 0.89 -[Link]
2 [Link] [Link] 0.96 -[Link]
3 [Link] [Link] 0.99 -[Link]
4 [Link] [Link] 1.87 [Link]
6 [Link] [Link] 10.41 [Link] [Link]
9 [Link] [Link] 16.89 [Link] -[Link]
5 [Link] [Link] 18.98 [Link] -[Link]
8 [Link] [Link] 20.85 [Link] -[Link]
7 [Link] [Link] 27.69 [Link] [Link]
Fuente: Elaboración propia.
Al analizar el ingreso neto por productor de la subzona, a nivel de estratos, en función a los
índices crecientes de rentabilidad, se establece que en la variación en las condiciones de
producción del productor 4 al 6 (índices de rentabilidad de 1.87 a 10.41), es donde se obtienen
los únicos ingresos netos marginales positivos. Es decir, que si se variaría de las condiciones
de producción y rentabilidad de Kellu Jahuira (productor 4) a las de Puyu Puyu (productor 6),
podría obtenerse ingresos o beneficios netos marginales positivos.
Es evidente que los instrumentos de análisis económico utilizados, depende en gran medida de
la calidad de información obtenida en el trabajo de campo. Los ingresos y gastos observados
por el investigador y los declarados por el productor deberían ser los más próximos a los
ingresos y gastos reales. Aún cuando se asuma esta condición, la gran variabilidad de tenencia
y manejo de recursos entre productores hace difícil una explicación completa de las relaciones
entre diversos estadios productivos.
Con los resultados obtenidos en etapas anteriores de este estudio, se utiliza la información de la
capacidad de carga (UAL/ha/año) por subzonas y por estratos de cada unidad administrativa,
primero en la estimación de la producción de carne y fibra, por niveles de capacidad de carga,
luego en la valoración monetaria de la producción a precios de mercado y, finalmente, en el
cálculo del índice de rentabilidad y de la tasa de retorno marginal por niveles de capacidad de
carga. La metodología se aplica en base al orden creciente de capacidades de carga estimadas
para cada estrato (asociación vegetal). El análisis marginal determina el incremento necesario
de la capacidad de carga para alcanzar un mejor retorno de ingresos.
En base a estimaciones para las subzonas de estudio, se establece una relación de producción
de carne y fibra de alpaca, tomando como referente una unidad alpaca (UAL) de 47 kg de peso
vivo (PV) (Cuadros 115 y 116). La valoración de la producción se efectúa a precios promedio
actual de las respectivas subzonas de estudio, obteniéndose el valor bruto de la producción
como la suma del valor de la producción de fibra y de carne, también por subzonas de estudio
(Cuadros 117 y 118).
En la subzona de Ulla Ulla, la producción promedio de los 18 estratos, para el producto carne,
es de 265.48 kg/año, con una gran desviación respecto de la media (s=351.98). En la
producción de fibra estos indicadores son de 88.49 y s=117.33 (Cuadro 115).
Por estratos, los mayores indicadores de producción se presentan en Jiska Joko Secano A
(JJSA), tanto para carne (1382 kg/año) como para la fibra (461 kg/año), esto por la mayor
dimensión física y la capacidad de carga del estrato. Otros estratos importantes en producción
son Kellu Jahuira Secano A (KJSA), Kellu Punku Secano A (KPSA) y Kellu Jahuira Secano B
(KJSB). La Figura 77, ilustra la importancia relativa de las unidades administrativas de
producción.
Por estratos, los mayores indicadores de producción se dan en Ichucollo Estrato A (ICA), tanto
para carne (396 kg/año) como para la fibra (132 kg/año), esto por la mayor dimensión física del
estrato. Otros estratos importantes en producción son Caracollo Estrato A (CCA), Caracollo
Estrato B (CCB) y Juchus Huaylla Estrato A (JHA) (Figura 78).
Cuadro 115. Producción de carne y fibra por estratos en las unidades administrativas de Ulla
Ulla.
3
Estratos y Superficie Capacidad Carne Fibra Producción Producción
Unidades CANAPAS de carga kg/ha/año sucia de carne de fibra
administrativas (ha) UAL/ha/año kg/ha/año kg/año kg/año
JJSB 271.8 0.86 1.34 0.45 364.28 121.43
KJSB 382.0 0.87 1.36 0.45 517.93 172.64
PPSA 52.6 1.56 2.43 0.81 127.88 42.63
KPSA 258.0 1.57 2.45 0.82 631.26 210.42
PP1 25.6 1.72 2.68 0.89 68.62 22.87
PP2 45.1 2.34 3.65 1.22 164.47 54.82
PPH 7.7 2.38 3.71 1.24 28.56 9.52
KP1 10.8 2.40 3.74 1.25 40.39 13.46
KJ1 78.5 2.83 4.41 1.47 346.22 115.41
KJSA 148.7 2.90 4.52 1.51 672.05 224.02
KJ3 35.8 2.97 4.63 1.54 165.70 55.23
JJ1 8.8 2.98 4.64 1.55 40.87 13.62
JJSA 292.6 3.03 4.72 1.57 1381.68 460.56
KJ2 8.3 3.19 4.97 1.66 41.26 13.75
JJ2 15.0 3.39 5.28 1.76 79.25 26.42
JJH 2.9 3.55 5.53 1.84 16.04 5.35
KJH 13.4 3.93 6.12 2.04 82.07 27.36
KPH 1.2 5.44 8.48 2.83 10.17 3.39
*Para la interpretación de la simbología ver pie de página 3.
Fuente: Elaboración propia.
[Link] Diferencias de producción entre subzonas
3
Leyenda para interpretación de simbología en texto, cuadros y figuras de unidades administrativas donde se
indica, símbolo, localidad, número y nombre del estrato o asociación vegetal.
JJSB = Jiska Joko (E-5) Aciachne pulvinata - Pycnophyllum molle - Lachemilla aphanoides
KJSB = Kellu Jahura (E-6) Lachemilla aphanoides- Pycnophyllum molle - Werneria pygmaea
PPSA = Puyu Puyu (E-4) Deyeuxia sp. - Pycnophyllum molle - Scirpus rigidus
KPSA = Kellu Punku (E-3) Scirpus rigidus - Pycnophyllum molle - Festuca rigescens
PP1 = Puyu Puyu (E-1) Oxychloe andina - Aciachne pulvinata – Distichia muscoides
PP2 = Puyu Puyu (E-2) Distichia muscoides - Oxychloe andina - Aciachne pulvinata
PPH = Puyu Puyu (E-3) Deyeuxia chrysantha - Distichia muscoides - Myriophyllum quitense
KP1 = Kellu Punku (E-1) Werneria pygmaea - Aciachne pulvinata - Hypochoeris sp.
KJ1 = Kellu Jahuira (E-1) Distichia muscoides - Plantago tubulosa - Scirpus sp.
KJSA = Kellu Jahura (E-4) Werneria pygmaea - Lachemilla aphanoides – Deyeuxia minimus
KJ3 = Kellu Jahuira (E-3) Distichia muscoides - Scirpus deserticola - Scirpus sp.
JJ1 = Jiska Joko (E-1) Distichia muscoides - Scirpus deserticola - Werneria pygmaea
JJSA = Jiska Joko (E-3) Werneria pygmaea - Lachemilla aphanoides – Plantago tubulosa
KJ2 = Kellu Jahuira (E-2) Lachemilla diplophylla - Hypochoeris sp. - Werneria pygmaea
JJ2 = Jiska Joko (E-2) Eleocharis albibracteata – Plantago tubulosa - Werneria pygmaea
JJH = Jiska Joko (E-4) Lilaeopsis andina - Lachemilla diplophylla - Lilaeopsis macloviana
KJH = Kellu Jahuira (E-5) Myriophyllum quitense - Lilaeopsis andina - Lachemilla diplophylla
KPH = Kellu Punku (E-2) Potamogeton sp. – Hypochoeris sp. - Lachemilla diplophylla.
Las diferencias entre las medias de producción de carne y fibra de las subzonas de estudio
expresan las diferencias de las dimensiones de los estratos considerados. Las desviaciones
estándar confirman la gran heterogeneidad que existe entre productores y, también, entre los
diferentes estratos que conforman una subzona productiva. Entre estas dos subzonas, las
variaciones en la producción son mayores en Ulla Ulla (coeficiente de variación, CV=133%),
respecto a Cosapa (CV=101%), tanto en carne como en fibra. Las variaciones se deben a las
diferentes capacidades de carga; en Ulla Ulla, la capacidad de carga ponderada por unidad
administrativa (7.33) es superior a la de Cosapa (3.3).
Cuadro 116. Producción de carne y fibra por estratos en las unidades administrativas de
Cosapa.
4
Estratos y Superficie Capacidad Carne Fibra Producción Producción
Unidades CANAPAS de carga kg/ha/año sucia de carne de fibra
administrativas (ha) UAL/ha/año k/ha/año kg/año kg/año
4
Leyenda para interpretación de simbología en texto, cuadros y figuras de unidades administrativas donde se
indica, símbolo, localidad, número y nombre del estrato o asociación vegetal.
ICB = Ichucollo E–2 Scirpus rigescens – Wernería pygmaea – Hypochoeris taraxacoides
PJA = Paco Joko E–1 Oxychloe andina – Werneria pygmaea – Deyeuxia brevifolia
CCA = Caracollo E–1 Deyeuxia curvula – Carex sp. – Geranium sp.
PJB = Paco Joko E–2 Festuca rigescens – Hypochoeris taraxacoides – Werneria pygmaea
JHA = Juchus Huaylla E–1 Oxychloe andina - Werneria pygmaea – Festuca rigescens
PJH = Paco Joko E–3 Deyeuxia rigescens – Alchemilla diplophylla - Lilaeopsis andina
JHB = Juchus Huaylla E–2 Alchemilla diplophylla – Festuca rigescens – Werneria pygmaea
CCB = Caracollo E–2 Scirpus rigescens – Deyeuxia curvula – Eleocharis albibracteata.
ICA = Ichucollo E–1 Scirpus rigescens – Werneria heteroloba – Eleocharis albibracteata
JHH = J. Huaylla E–3 Musgo – Alchemilla diplophylla – Hypsella reniformis
CCH = Caracollo E–3 Ranunculus trichophyllus – Lilaeopsis andina – Limosella aquatica.
En el Cuadro117, se presentan los estratos de Ulla Ulla donde se verifica la producción con
índices de rentabilidad superiores a la unidad; se excluyen del análisis marginal (Cuadro 118)
aquellos estratos (8), en los cuales se produce con costos promedio superiores a los ingresos
promedio (r<1).
1600
1400
1200
Producción en kg/año
1000
800
600
400
200
0
J1
J3
J2
SA
H
SB
P1
JH
1
2
B
SA
PH
H
1
JJ
JJ
PP
PP
JS
JJ
JS
PS
PP
K
K
K
JJ
JJ
PP
K
K
K
K
Estratos
Figura 77. Producción de carne y fibra por estratos en las unidades administrativas de Ulla
Ulla. (Para simbologia ver pie de página “3” del capítulo correspondiente).
450
400
350
Producción en kg/año
300
250
200
150
100
50
0
ICB PJA CCA PJB JHA PJH JHB CCB ICA JHH CCH
Estratos
producción carne kg/año producción fibra kg/año
Figura 78. Producción de carne y fibra por estratos en las unidades administrativa de Cosapa.
(Para simbologia ver pie de página “4” del capítulo correspondiente).
Del análisis de rentabilidad se establece que en Jiska Joko Secano A (JJSA) se obtiene la
mayor rentabilidad (r=6.71), estimada en base a su capacidad de carga. En esta subzona, las
rentabilidades son también muy variables y no se relacionan con las capacidades de carga; no
necesariamente una mayor capacidad de carga determina una mayor rentabilidad de la
producción y, más bien, se encuentra que a las capacidades de carga mayores a 3.03 las
rentabilidades son negativas. La variabilidad de rentabilidad por estratos podría también
explicarse por los niveles de producción y los costos totales promedio declarados por los
productores en cada estrato analizado, y las rentabilidades menores a la unidad por la reducida
dimensión física de los estratos, cuya producción no compensan los costos incurridos.
Del análisis marginal se deduce que existen tres opciones tecnológicas productivas que si se
adoptan podría permitir al productor obtener retornos económicos importantes; la mejor
opción, sin embargo, se da al pasar de la capacidad de carga 2.97 UAL/ha/año (KJ3) a 3.03
UAL/ha/año (JJSA), existe un retorno económico de 14.29 (Cuadro 118). Para otras
capacidades de carga y otros estratos productivos, existen ingresos brutos decrecientes
(ingresos netos marginales negativos), y costos totales decrecientes (costos marginales
negativos) que resultan en tasas de retorno marginal negativas.
Cuadro 117. Índices de rentabilidad por estratos en las unidades administrativas de Ulla Ulla.
Cuadro 118. Tasa de retorno marginal por estratos en las unidades administrativas de Ulla
Ulla.
Del análisis de rentabilidad se encuentra que en Ichucollo Estrato A (ICA) se obtiene la mayor
rentabilidad (r=8.64), estimada en base a su capacidad de carga. Las rentabilidades son
variables y no se relacionan con las capacidades de carga; o sea, no necesariamente una mayor
capacidad de carga determina una mayor rentabilidad de la producción. Esta variabilidad
podría explicarse por los niveles de producción y costos totales promedio declarados por
productores en cada estrato analizado.
Del análisis marginal se deduce que existe una opción tecnológica productiva que si se adopta
podría permitir la obtención de retornos económicos importantes para el productor; al pasar de
la capacidad de carga 2.71 (CCB) a 2.99 (ICA), existe un retorno económico de 96.04 (Cuadro
119). Para otras capacidades de carga existen ingresos brutos decrecientes (ingresos netos
marginales negativos), y costos totales decrecientes (costos marginales negativos) que resultan
en tasa de retorno marginal negativas.
Cuadro 120. Tasa de retorno marginal por estratos en unidades administrativas de Cosapa.
6.5 Relación entre capacidad de carga e ingresos declarados por productor y subzona
Los valores de CC-Física, para cada productor, se obtienen de la relación de la carga actual y la
superficie del productor. La superficie a la que acceden los productores de una unidad
administrativa, para alimentar a su ganado, es una constante para cada uno de ellos, debido a la
práctica de manejo comunal de praderas.
Se asume que el acceso a la superficie de bofedales y praderas a secano en las que el productor
ejecuta su actividad productiva, está en función al número de animales de que dispone. Se
asume que una familia tiene el mismo grado de acceso que cualquier otra familia a las tierras
disponibles para la alimentación del ganado y, por tanto, la utilización que ella hace de los
recursos de la pradera está limitada por el tamaño de su hato ganadero. De ahí es que varias
familias tienen una CC-Biológica (lo permitido) semejante a la de las demás familias que
hacen uso de los mismos bofedales y CANAPAS a secano. La CC-Física varía en función a la
tenencia de animales por especie.
b) Resultados de la estimación
El Cuadro 121 presenta las capacidades de carga, tanto física como biológica, por productor,
para la unidad administrativa de Jiska Joko, compuesta por 13 familias de productores;
inicialmente, en este estudio, en esta unidad administrativa de Llanura, se consideran sólo 10
familias; a éstas se agregan otras 3, las que también utilizan y comparten los mismos campos
de pastoreo.
Todas las familias de Jiska Joko acceden a 591.5 ha de pradera, correspondiendo a cada una de
ellas a 45.5 ha. Las estimaciones anteriores establecen la carga actual que soporta la pradera
en términos de los animales que pastorea cada productor, expresados en unidades animales
alpaca.
Cuadro 121. Capacidad de carga ponderada por productor para la unidad administrativa de
Jiska Joko.
En general, el ganadero promedio de Ulla Ulla posee una capacidad alimenticia para un
promedio de 1.92 UAL/ha (s = 0.10153). Es el número de unidades animales que permiten (lo
biológico) los bofedales y CANAPAS a secano de la subzona. Por el lado de lo físico, el
ganadero tipo aplica en promedio, 5.95 UAL/ha (s = 5.9005), que es lo realmente practicado
(Cuadro 122 y Anexo 28).
También, puede afirmarse que comparando los indicadores estadísticos básicos en promedio,
existe un elevado sobrepastoreo (5.96 > 1.92) de las tierras de pastoreo a nivel de productores.
En este caso, también la presión promedio del pastoreo individual es mayor que la
soportabilidad de las tierras, y en mayor intensidad que en la subzona de Cosapa.
25.0
Capacidad de carga en UAL/ha
20.0
15.0
10.0
5.0
0.0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43
Ganaderos
CC Física CC Biológica
Figura 79. Relación entre CC-Biológica y CC-Física por productor en las unidades
administrativas de Ulla Ulla.
Para la estimación de los ingresos en relación con las capacidades de carga, tanto física como
biológica, se considera, por un lado, la información de ingresos declarados a nivel de productor
y, por otro lado, una ecuación no lineal que permite obtener las estimaciones de los ingresos en
función a las capacidades de carga.
INGRESO = b o CC * EXP ( b1 CC )
Donde:
CC*-Biológica = 0.1613
CC*-Física = 5.2712
Sin embargo, de la observación gráfica (Figura 82), se deduce que no existe un máximo
absoluto para la CC*-Biológica. El máximo relativo se establece, entonces, en el intervalo de
CC=1.75 á CC=1.85, exactamente en la CC=1.76 para la función de ingreso estimado
permitido.
16
14
12
Ingreso en Miles de Bs/año
10
0
0.8 1.0 1.2 1.4 1.6 1.8 1.8 1.9 1.9 1.9 1.9 1.9 2.0 2.0 2.0 2.1 2.4 2.8 4.2 6.0 12.1 19.1
Capacidad de carga en UAL/ha
Figura 80. Relación entre el ingreso estimado practicado y el ingreso estimado permitido para productores de las unidades
administrativas de Ulla Ulla.
14
1.76 UAL/ha
12
Eficiente Eficiente
Sostenible No Sostenible
10
Ingreso en Miles de Bs/año
[Link] Bs/año
6
Eficiente Ineficiente
4 No Sostenible No Sostenible
0
0.8 1.0 1.2 1.4 1.6 1.8 1.8 1.9 1.9 1.9 1.9 1.9 2.0 2.0 2.0 2.1 2.4 2.8 4.2 6.0 12.1 19.1
Capacidad de carga en UAL/ha
Ingreso Observado
Figura 81. Relación entre eficiencia económica/sostenibilidad productiva y matriz de ingreso y CC Óptimos relativos por productor
en unidades administrativas de Ulla Ulla
Por la naturaleza de los datos que caracterizan el proceso productivo que desarrollan las
familias de la subzona (intensidad de pastoreo y generación de ingresos), por la gran variación
de los indicadores estadísticos básicos, representativos de las CC-Biológica y CC-Física (CC-
Física >> CC-Biológica), y por los resultados obtenidos a través de la estimación estadística de
la capacidad de carga óptima, puede observarse, desde el punto de vista económico, que el
productor de las unidades administrativas estudiadas de Ulla Ulla sobrepastorean
intensivamente los bofedales y CANAPAS a secano a los que tiene acceso.
En términos generales, el ganadero tipo de Cosapa posee una capacidad alimenticia para un
promedio de 0.851 UAL/ha (s=0.11367). Este valor representa al número de unidades
animales que permiten (lo biológico) los bofedales y CANAPAS a secano de Cosapa. Por otro
lado, el ganadero tipo aplica, en promedio, 0.878 UAL/ha (s=0.50811), que es lo realmente
practicado (lo físico). De los 10 productores de la subzona, 4 (40%) sobrepastorean la pradera
(CC-Física > CC-Biológica).
Por comparación de los indicadores de estadística básica, puede afirmarse que, en promedio,
existe un sobrepastoreo (0.878 > 0.851) de las tierras de pastoreo a nivel de productores de
Cosapa. La presión real promedio del pastoreo individual es mayor que la capacidad ideal
(soportabilidad) de las tierras. Por tanto, la producción de alimento es insuficiente para la
cantidad de animales.
A nivel de productores (Figura 82), puede establecerse que 4 de ellos (40%) posee una CC-
Biológica igual o parecida a su CC-Física; 2 productores exceden su CC-Biológica (CC-Física
> CC-Biológica) y los primeros 4 están por debajo de su CC-Biológica (CC-Biológica > CC-
Física). Por ello, puede afirmarse que a nivel individual, para productores de Cosapa, sólo el
20% de ellos sobrepastorean los bofedales y CANAPAS a secano de la subzona.
Sin embargo, en términos del uso económico de los recursos forrajeros es posible obtener
resultados que podrían ser bastante diferentes a los del uso físico de los mismos.
252
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Estudio de la capacidad de carga en bofedales para la cría de alpacas en el sistema TDPS-Bolivia
2.50
2.00
Capacidad de carga en UAL/ha
1.50
1.00
0.50
0.00
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Ganadero
CC física CC biológica
Figura 82. Relación entre CC-Biológica y CC-Física por productor en las unidades
administrativas de Cosapa.
253
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De la relación entre el ingreso estimado practicado, que es el obtenido con la carga animal
actual, y el ingreso estimado permitido, que es el ingreso que el productor podría obtener si se
aplica la carga animal sostenible, se advierte la existencia de 4 productores (40%) que no
degradan las tierras de pastoreo pero que reciben retornos económicos por debajo de los
óptimos. El resto de los productores (60%) sobrepastorean los recursos forrajeros; 3 (30%) de
ellos inclusive obtienen ingresos superiores a los ingresos óptimos estimados, pero lo hacen en
condiciones de alto sobrepastoreo (Figura 83).
Estos resultados sugieren la necesidad de identificar formas de producción que permitan ser
corregidas para la preservación de los recursos físicos y la optimización de los recursos
económicos derivados de aquellos.
254
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25
20
Ingreso en Miles de Bs/año
15
10
0
0.3 0.4 0.5 0.6 0.8 0.9 0.9 1.1 1.2 1.3 1.5 1.7 1.9 2.1 2.2
Capacidad de carga en UAL/ha
Figura 83. Relación entre el ingreso estimado practicado y el ingreso estimado permitido para
productores de las unidades administrativas de Cosapa.
CC*-Biológica= 0.50845
CC*-Física = 7.01804
255
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25
15 12821.45 Bs/año
10
5
Ineficiente Ineficiente
Sostenible No Sostenible
0
0.3 0.4 0.5 0.6 0.8 0.9 0.9 1.1 1.2 1.3 1.5 1.7 1.9 2.1 2.2
Capacidad de carga en UAL/ha
Ingreso Observado
256
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Los productores más ricos, en términos de tenencia de ganado, utilizan la pradera más
intensivamente que los productores más pobres, por el acceso libre a los campos de pastoreo.
A nivel de productor, en Ulla Ulla, 32 de los 43 productores (75%) sobrepastorean los campos
nativos de pastoreo; mientras, en Cosapa, 4 de 10 (40%) sobrepastorean.
257
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A nivel de productor, en Ulla Ulla, ninguno de los 43 productores alcanza una práctica
sostenible y un resultado eficiente en la producción. Sólo 5 de ellos obtienen ingresos
superiores al óptimo pero con carga animal superior a la capacidad de carga permitida.
Los resultados sugieren identificar formas que corrijan las prácticas de producción, preserven
los recursos físicos y optimicen los recursos económicos derivados.
258
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VII. CONCLUSIONES
• Las unidades administrativas de la subzona Ulla Ulla son: Kellu Jahuira y Jiska Joko en
Llanura y Puyu Puyu y Kellu Punku en Cordillera.
• Las unidades administrativas de Llanura son las menos extensas con una superficie
promedio de 200 ha, en cambio, las unidades de Cordillera tiene una extensión
promedio de 613 ha.
• Los bofedales hidromórficos constituyen entre 4.0 a 17.1% de la superficie total en las
unidades administrativas de Llanura y entre 4.4 a 50.4% en las de Cordillera. En
términos de superficie representan 134.7, 26.7, 78,0 y 12.0 ha para Kellu Jahuira, Jiska
Joko, Puyu Puyu y Kellu Punku respectivamente.
259
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• Las especies dominantes y más frecuentes en los bofedales de Ulla Ulla son: Distichia
muscoides, Plantago tubulosa, Eleocharis albibracteata, Werneria pygmaea, Scirpus
spp. y Oxychloe andina. En CANAPAS a secano dominan Pycnophyllum molle,
Alchemilla aff. aphanoides, Werneria pygmaea y otras. A su vez en las comunidades
hídricas predominan Alchemilla diplophylla, Lilaeopsis andina y Myriophyllum
quitense.
260
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• En las unidades de Llanura los bofedales aportan por encima del 80% de la producción
total de forraje del predio. En el caso de las unidades de Cordillera los aportes de
forraje son diferentes, así los bofedales de Puyu Puyu contribuyen con el 71.3% de la
producción total de forraje y los de Kellu Punku sólo aportan con el 3.6% debido a que
la superficie del bofedal es pequeña frente a la de las praderas de secano.
• El tamaño de las unidades administrativas es muy variable, fluctúa entre 45 y 1390 ha.
De este total, los bofedales constituyen menos del 10% en las unidades de Llanura y
entre 3.3 y 11% en las de Cordillera.
• En cuanto a cobertura vegetal los bofedales presentan entre 82 y 92%, gran parte de la
diferencia está constituido por el componente agua.
261
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• Comparando las dos subzonas de estudio (Cosapa en Oruro y Ulla Ulla en La Paz), se
establece que en ambas la presencia de agua en los bofedales es determinante para la
producción de forraje. Esta producción puede ser mejorada en Cosapa, pero, en Ulla
Ulla la respuesta no es clara, aparentemente los periodos de descanso en esta ultima
deberían ser más prolongados.
• Las capacidades de carga promedio según el forraje disponible son bajos de 1.2, 1.4,
1.4 y 0.5 para las unidades administrativas de Kellu Jahuira, Jiska Joko, Puyu Puyu y
Kellu Punku respectivamente. Las capacidades de carga promedio calculada por valor
pastoril para estas mismas unidades son 2.8, 2.8, 2.0 y 2.7 Unidades Animal Alpaca por
hectárea respectivamente.
262
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• Relacionando la capacidad de carga por valor pastoril con la superficie total de praderas
se tiene soportabilidades de 1169, 1208, 249 y 765 UAL para Kellu Jahuira, Jiska Joko,
Puyu Puyu y Kellu Punku respectivamente, siendo las unidades de Llanura las que
pueden albergar mayor cantidad de ganado que las de Cordillera.
• La capacidad de carga ponderada es de 1.76, 2.04, 1.91 y 1.62 UAL/ha para Kellu
Jahuira, Jiska Joko, Puyu Puyu y Kellu Punku respectivamente. Mientras, la condición
ecológica de las praderas es regular (48.3), buena (59.1), regular (42.5) y regular (47.2)
para Kellu Jahuira, Jiska Joko, Puyu Puyu y Kellu Punku respectivamente.
• En general, las praderas de Ulla Ulla presentan sobre carga animal. Pero ésta tiende a
ser mayor cuando menor es la tenencia per cápita por familia lo que está relacionado
con el incremento del número de familias y a la consecuente parcelación que sufren las
praderas.
• Sin embargo, en la unidad administrativa de Jiska Joko, pese a existir sobrecarga de las
praderas, actualmente los bofedales se encuentran en condición buena, probablemente
debido al tipo de rotación conjunta que realizan en el manejo del ganado y manejo de la
pradera.
263
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• Estos valores si bien expresan resultados importantes por asociación vegetal son
parciales debido a que los animales pastorean por toda la unidad administrativa; de ahí,
la importancia de obtener capacidades de carga ponderadas siendo estas para Caracollo,
Ichucollo, Paco Joko y Juchus Huaylla de 0.75, 1.0, 0.73, y 0.85 Unidades Alpaca por
ha respectivamente.
• Los valores ponderados de condición de las praderas (medida que relaciona capacidad
carga, manejo y superficie) de las asociaciones vegetales en Cosapa están influenciados
por la gran extensión de las praderas a secano.
• Las familias de Ulla Ulla poseen menores extensiones de tierras de pastoreo respecto a
las de Cosapa, con relación a este factor, la tenencia de ganado per cápita por familia
también es menor en Ulla Ulla.
• En resumen, en Ulla Ulla (Semihúmedo, La Paz) existe más sobre pastoreo (sobre
utilización) comparada con la subzona de Cosapa (Semiárido, Oruro). Este sobreuso
está estrechamente relacionado con la superficie de terreno y tenencia de ganado per
cápita por familia.
264
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• Es importante rescatar del presente estudio que no hay causas ambientales o antrópicos
que actúan aisladamente sobre la vegetación de los bofedales, más bien es una
interacción de estas que resultan en cambios en la dinámica de la vegetación. En los
bofedales estudiados las causas más importantes son: las diferencias en la provisión de
agua y las diferencias en intensidad de pastoreo.
• Se tienen, por otra parte, incrementos en rendimiento de fitomasa desde 107 kgMS/ha
en el testigo hasta 1328 kgMS/ha (1241% de incremento) después de 2 periodos de
crecimiento. Igualmente, se observa una diferencia de cerca de 6000 kgMS/ha cuando
comparados los resultados de cosechas dentro (6987 kgMS/ha) y fuera de un cerco
(2090 kgMS/ha ajustado por 50% de utilización) con más de 15 años de antigüedad, lo
que significa un incremento de más de 234%.
• La capacidad de carga de los campos naturales de pastoreo del tipo bofedal muestran
valores sobre el promedio entre diciembre y abril durante la época húmeda y con
temperatura templada y valores inferiores al promedio entre mayo y noviembre que
corresponde a la época seca y fría.
265
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• Como recomendación, se debe indicar que para fines de mejorar la nutrición del
ganado, es claro que se deben focalizar las investigaciones en solucionar la severa
pérdida de peso del rebaño entre julio a octubre, solución que pasa primero por
proporcionar una apropiada alimentación, lo que en ganadería extensiva significa
ajustar la capacidad de carga a la disponibilidad de forraje de las praderas en esos
meses o a la disponibilidad de forraje complementario. En el caso de las hembras, éstas
acciones de mejoramiento de la alimentación deben considerar o extenderse a los meses
de noviembre y diciembre del último tercio de gestación.
266
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• Los productores más ricos, en términos de tenencia de ganado, utilizan la pradera más
intensivamente que los productores más pobres, por el acceso libre a los campos de
pastoreo.
267
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• A nivel de productor, en Ulla Ulla, ninguno de los 43 productores alcanza una práctica
sostenible y un resultado eficiente en la producción. Sólo 5 de ellos obtienen ingresos
superiores al óptimo pero con carga animal superior a la capacidad de carga permitida.
• Los resultados sugieren identificar formas que corrijan las prácticas de producción,
preserven los recursos físicos y optimicen los recursos económicos derivados.
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VIII. RECOMENDACIONES
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