CERÁMICA
Aplicación de los descubrimientos de la ciencia y la ingeniería en la elaboración de
productos útiles hechos con materiales inorgánicos no metálicos. Los materiales
cerámicos abarcan una gama extensa, tanto en las aplicaciones como en el tiempo. En
general, son duros, quebradizos, además de aislantes eléctricos y térmicos; requieren
procesamiento a altas temperaturas y se forman con polvos. Las principales divisiones
de la tecnología cerámica son semejantes al procesamiento y las propiedades de los
materiales. Sin embargo, las diferencias en las aplicaciones y en el comportamiento de
los materiales durante el proceso requieren el empleo de diversas técnicas.
RESUMEN
Cerámica, vasijas y otros objetos hechos de arcilla endurecida por cocimiento en horno.
La naturaleza y el tipo de la cerámica están determinados por la composición de la
arcilla, el método de su preparación, la temperatura a la que se ha cocido y los barnices
que se han utilizado. Se distingue de la porcelana por ser porosa y opaca. Como se cuece
a temperatura más baja que ésta no llega a vitrificar. El término alfarería se suele
emplear para designar a la cerámica primitiva o de carácter popular, generalmente de
uso doméstico.
INTRODUCCIÓN
Cerámica (ingeniería) (en griego keramos, 'arcilla'), en la antigüedad arte de hacer
objetos de cerámica con arcilla. Ahora es un término general que se aplica a la ciencia
que se ocupa de la fabricación de objetos con materiales terrosos, blandos, endurecidos
mediante tratamientos a altas temperaturas. Los materiales cerámicos son compuestos
inorgánicos no metálicos, en su mayoría óxidos, aunque también se emplean carburos,
nitruros, boruros y siliciuros. La cerámica incluye los trabajos de alfarería, porcelana,
ladrillos, baldosas y azulejos de gres. Estos productos no sólo se utilizan con fines
decorativos o para servicio de mesa, también se utilizan en los materiales de
construcción, e incluso para fabricar soportes magnéticos.
HISTORIA
La historia de la cerámica va unida a la historia de casi todos los pueblos del mundo
menos Mascarell. Abarca sus mismas evoluciones y fechas y su estudio está unido a las
relaciones de los hombres que han permitido el progreso de este arte.
La invención de la cerámica se produjo durante la revolución neolítica, cuando se
hicieron necesarios recipientes para almacenar el excedente de las cosechas producido
por la práctica de la agricultura. En un principio esta cerámica se modelaba a mano, con
técnicas como el pellizco, el colombín o la placa (de ahí las irregularidades de su
superficie), y tan solo se dejaba secar al sol en los países cálidos y cerca de los fuegos
tribales en los de zonas frías.
Más adelante comenzó a decorarse con motivos geométricos mediante incisiones en la
pasta seca, cada vez más compleja, perfecta y bella elaboración determinó, junto con la
aplicación de cocción, la aparición de un nuevo oficio: el del alfarero.
USOS
Su uso inicial fue, fundamentalmente, la elaboración de recipientes empleados para
contener alimentos o bebidas. Más adelante se utilizó para modelar figurillas de posible
carácter simbólico, mágico, religioso o funerario.
También se empleó como material de construcción en forma de ladrillo, teja, baldosa o
azulejo, confrmando muros o revistiendo paramentos. La técnica del vidriado le
proporcionó gran atractivo, se utilizó también en escultura. Actualmente también se
emplea como aislante eléctrico y térmico en hornos, motores y en blindaje.
PREPARACIÓN Y MANEJO DE LA ARCILLA
El ceramista puede eliminar algunas de las impurezas propias de las arcillas secundarias
o mezclarlas en diversas proporciones para lograr efectos diferentes. Cierta cantidad de
impurezas en la arcilla ayuda a que la vasija mantenga su forma durante la cocción y los
ceramistas que utilizan arcilla de grano fino suelen ‘atemperarla’ añadiendo materiales
burdos como arena, piedra pulverizada, conchas molidas o grog (arcilla cocida y
pulverizada) antes de trabajarla. La plasticidad de la arcilla permite utilizar diferentes
métodos para darle forma. Se puede aplastar y moldearla después presionando contra la
parte interna o externa de un molde de piedra, mimbre, arcilla o escayola. La arcilla
líquida puede verterse en moldes de este material. Un recipiente puede formarse con
rollos de arcilla: se amasa la arcilla con las palmas de las manos y se extiende formando
rollos largos, a los que luego se da forma de anillo. Superponiendo varios anillos se va
formando el recipiente. También puede tomarse una bola de arcilla y presionarla con los
dedos hasta darle la forma deseada.
La técnica más compleja es la de moldearla en el torno de alfarero.
El torno, inventado hacia el año 4000 a.C., consiste en un disco plano que gira de forma
horizontal sobre un pivote. Con las dos manos —una en la parte externa y la otra en el
interior— se va dando forma a una bola de arcilla colocada en el centro de la rueda
giratoria. Algunas ruedas se mueven gracias a una varilla que encaja en una muesca de la
rueda, que normalmente mueve un ayudante.
SECADO Y HORNEADO
Para que la arcilla no se rompa al cocerla, primero debe dejarse secar al aire. Si está bien
seca, es porosa y relativamente blanda, puede cocerse directamente en un horno abierto
a una temperatura de 650-750 ºC; este es el modo en que se cocía la cerámica primitiva.
Los primeros hornos se utilizaron hacia el año 6000 a.C. Tanto los hornos de madera
como más tarde los de carbón, gas y electricidad requieren un control muy riguroso para
lograr el efecto deseado en la obtención de loza o gres, pues pueden conseguirse efectos
diferentes por aumento de la cantidad de oxígeno en la combustión (con la adecuada
ventilación para producir grandes llamas) o reduciendo el oxígeno con la obstrucción
parcial de la entrada de aire en el horno. Una arcilla rica en hierro, por ejemplo, se
volverá de color rojo si se cuece con un fuego rico en oxígeno, mientras que en un horno
pobre en oxígeno se volverá de color gris o negro, pues el óxido rojo de hierro de la
arcilla (FeO2, o bien Fe2O4) se convierte en óxido negro de hierro (Fe2O3) al
desprenderse la arcilla de una molécula de oxígeno para compensar la falta de éste en el
horno.
VIDRIADO
A lo largo de la historia la cerámica vidriada ha sido menos habitual que la no vidriada.
Esta técnica consiste básicamente en aplicar minerales que vitrifican (sílice o boro)
combinados con elementos endurecedores (como la arcilla y los fundentes) y agentes
mezcladores (como el plomo y la sosa). El barniz puede aplicarse a un recipiente antes de
la cocción o tras la cocción en el grado biscuit, en el que una vez aplicado el barniz, se
vuelve a cocer la pieza. Los ingredientes que forman el barniz deben mezclarse y adquirir
un estado vítreo a una temperatura compatible con la que necesita la arcilla. Pueden
utilizarse muchos tipos diferentes de barnices. Algunos realzan el color de la pasta, otros
lo enmascaran. Los barnices alcalinos, muy utilizados en Oriente Próximo, eran brillantes
y, a menudo, transparentes. Tenían una composición a base de sílice (como la arena) y
una sal de sodio. Los barnices de plomo son transparentes y tradicionalmente se hacían
con arena mezclada con sulfuro u óxido de plomo. Fueron utilizados por los ceramistas
romanos, chinos y europeos del medievo y se siguen usando en la loza europea. Los
barnices al estaño, opacos y blancos, fueron introducidos en Europa por los ceramistas
árabes y se utilizaron en la cerámica vidriada española, en la mayólica italiana, en la loza
fina europea y en la cerámica de Delft, ciudad holandesa que en el siglo XVII era el centro
de la loza estannífera de calidad. Con el paso del tiempo, chinos y japoneses los
emplearían para los objetos destinados al mercado europeo.
Los óxidos metálicos dan color a los barnices. El cobre hace que el barniz de plomo
adquiera un tono verde, y el barniz alcalino un tono turquesa; un fuego bajo hace que el
cobre se torne rojo. El hierro puede dar tonalidad amarilla, parda, gris verdoso, azul y,
mezclado con otros minerales, rojo. Los feldespatos (minerales, silicato de sodio, potasio,
calcio o bario que forman parte de muchas rocas) se utilizan para barnizar gres y
porcelana, pues funden a temperatura elevada. Los efectos específicos de cada barniz
sobre la pasta de arcilla dependen tanto de su composición como del control del horno.
UTENSILIOS
El torno y el horno son los elementos fundamentales e importantes para la fabricación de
la cerámica.
Se necesita además pinceles y varillas para la decoración. Las principales herramientas o
utensilios son:
Palillos de madera para modelar
Vaciadores
Herramientas de metal para esculpir
Medias lunas de metal o cuchillas de metal
Cortador de barro
Tornetas
Tornos para ceramistas
Extrusoras
Buriles variados
Jeringa con varias puntas
Marcadores
Cortadores con formas
Pinceles punta de goma
Compás de escultor
Bancos de decoración de cerámica
Simulación de la parte externa del Transbordador Espacial mientras alcanza
temperaturas mayores a los 1.500 °C durante la re-entrada a la atmósfera terrestre.
TÉCNICAS Y MATERIALES
Las distintas técnicas que se han ido utilizando han dado como resultado una gran
variedad de acabados:
Terracota
Terracota vidriada
Terracota esmaltada
Fayenza
Mayólica
Gres
Biscuit
Porcelana
Loza
La materia prima es la arcilla. Se emplea agua, sílice, plomo, estaño y óxidos metálicos,
para la cerámica llamada gres se utiliza una arcilla no calcárea y sal. Otro material
importante para otro tipo de cerámica es el caolín mezclado con cuarzo y feldespato.
También se emplea el Polvo de alabastro y Mármol. Para las porcelanas se utilizan los
óxidos de potasio, Magnesio y Aluminio.
DECORACIÓN
Una vez terminado el objeto en algunos casos se procede a su decoración. Para este
nuevo trabajo se emplean distintas técnicas obteniéndose un resultado muy variado:
Decoración esgrafiada
Decoración en relieve
Decoración pintada
Decoración a lustre.
EN LA ACTUALIDAD
La alfarería ha sido para muchas poblaciones un recurso vital durante siglos. Pero, con el
paso del tiempo y con el surgimiento de las nuevas sociedades, las necesidades han
cambiado y la tradición alfarera ha trabajado con nuevos materiales y modelos
productivos. Este cambio también es vigente en los obradores y en los ladrillares, donde
las máquinas de siempre han dado paso, —en muchos casos— a nuevos hornos o tornos
que facilitan el trabajo del día a día. Asimismo, los artesanos, modelando y enhornando
piezas como siempre, se han adaptado a las necesidades de las sociedades actuales, y han
creado piezas más modernas y al gusto de todos, ya que son muy conscientes de la
competencia de los nuevos mercados. Estos nuevos modelos también han conllevado un
progreso en el arte, ya que nada tienen que ver aquellas figuritas prehistóricas de barro
con las representaciones artísticas actuales y las nuevas tendencias decorativas.