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Segunda Revolución Industrial: Innovaciones y Cambios

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2.

LA SEGUNDA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL (1870-1914)


Se denomina 2ª revolución industrial a una etapa en la que el crecimiento industrial se acelera, la investigación
científica permite importantes avances tecnológicos, aparecen nuevos sectores industriales, la organización del
trabajo y de las empresas se transforma. La industrialización se extiende por nuevos países y EEUU y Alemania
desplazan a Gran Bretaña a la cabeza del desarrollo industrial.
FUENTES DE ENERGÍA
Aparecen nuevas formas y fuentes de energía que producen un multiplicación de inventos
El carbón Electricidad ( térmica e hidroeléctrica) Petróleo
sigue Bombilla y alumbrado - Motor de explosión y diesel que usan gasolina o gas
siendo la Tren eléctrico, metro y tranvía oil: automóvil, motocicleta, aviación, submarino y
fuente de Maquinaria industrial barcos con casco de acero.
energía Electrodomésticos - Derivados energéticos para uso domésticos o
principal. Rayos X industriales: butano, propano y fuel oil.
Máquina de coser y escribir - Derivados sintéticos: fibras textiles, abonos,
Telégrafo, teléfono, radio, cine, pesticidas, plásticos y asfalto.
fotografía
SECTORES INDUSTRIALES
Modernización de los sectores existentes Aparición de nuevos sectores industriales
- Industria química que revoluciona la agricultura, la
- Desarrollo de la siderurgia del acero que farmacia, la medicina y el sector textil
revoluciona la ingeniería, la arquitectura (puentes,
- Metalurgia de nuevos materiales (níquel, cobre, etc.)
canales, rascacielos), el transporte (barcos o
- Industria de aparatos eléctricos
raíles), el armamento y la maquinaria.
- Industrias metálicas: automóviles, aviones,
- Expansión de la minería del carbón.
electrodomésticos, etc.
- Modernización del sector textil al introducir - Industria alimentaria (latas de conserva,
nuevos inventos (fibras sintéticas, electricidad y congelados,..)
máquina de coser)
MEDIOS DE TRANSPORTE
Generalización y modernización de los existentes Aparición de nuevos medios de transporte
- El barco de vapor desplaza al de vela. Se - El automóvil se difunden de forma lenta.
construyen los canales transoceánicos que - La motocicleta y la bicicleta son más populares.
abaratan el transporte mundial. - La aviación se desarrolla en la 1ª Guerra Mundial.
- El ferrocarril se generaliza en todo el mundo y
empieza a electrificarse. En las ciudades surge el
tranvía y el metro.
Desarrollo de las gran empresa Formas de concentración empresarial
Las crisis cíclicas del capitalismo, la necesidad de - Cartel: acuerdos entre empresas independientes para
realizar fuertes inversiones y abaratar los costes llevó evitar la competencia.
a la concentración empresarial y a la concentración - Trust: fusión empresarial horizontal (mismo sector)
bancaria. o vertical (sectores complementarios). Su objetivo es
Los grandes bancos empiezan a invertir en la el monopolio por lo que los estados crearon leyes
industria y a controlar empresas. Ha surgido el antitrust.
capitalismo financiero (capital bancario +industrial) - Holding: sociedad financiera que controla numerosas
empresas mediante la compra de acciones.
Nuevos sistemas de producción Ampliación de los mercados
Fabricación en serie y trabajo en cadena Los mejores salarios y condiciones laborales amplían el
(taylorismo). Esto produce un aumento de la mercado interior (sociedad de consumo) y el
producción que obliga a ampliar el mercado. colonialismo el mercado exterior. Se impone el
proteccionismo en el comercio internacional.
- Fuerte crecimiento de la población europea y
emigración a otros continentes.
Consecuencias sociales - Éxodo rural hacia las grandes ciudades.
- Diversificación de la población activa: el sector
agrario disminuye y se desarrollan el secundario y
terciario.
I.- LA SEGUNDA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL (1870-1914)

A partir de 1870 se produce una aceleración en el crecimiento de la producción industrial en los


países más avanzados junto a importantes innovaciones técnicas y productivas que permiten hablar de una
Segunda Revolución Industrial.
La 2ª revolución industrial se caracteriza por la aparición de nuevas formas y fuentes de energía,
nuevos inventos, que se aplican inmediatamente a la producción y al transporte, y nuevos sectores
industriales. La electricidad, el petróleo, el motor de explosión y la industria química son algunas de las
novedades fundamentales de la segunda revolución industrial.
Al mismo tiempo, el mundo de la empresa también experimenta importantes modificaciones con
la expansión de las sociedades anónimas y la generalización de las concentraciones empresariales que
conducen a un control monopolista del mercado.
Por otra parte, el mapa de la industrialización se amplía: a finales del siglo XIX prácticamente
todos los países europeos habían iniciado su industrialización; asimismo empezó el declive británico y el
ascenso de Estados Unidos y de Alemania, mientras Japón inicia con fuerza el camino que le habría de
convertir en potencia industrial.

El avance de la industrialización.
A mediados del siglo XIX, Gran Bretaña era la primera potencia industrial en Europa; la segunda,
con una potencia mucho menor, era Francia. A partir de 1860, la producción industrial alemana superaba a la
de Francia.
En 1890-1900, Alemania estaba a punto de alcanzar a la economía británica; a su vez, la mayoría de
los países europeos estaban ya industrializados (Austria-Hungría, Italia, España) o bien daban comienzo a la
industrialización, como era el caso de la Rusia zarista.
Si del ámbito económico europeo nos trasladamos al mundial, entre 1850 y 1900 se observa como
Europa va perdiendo su superioridad mientras [Link]. se ha convertido en la primera potencia mundial. La
economía europea, sin embargo, superaba a la de los [Link]. en la disposición de mercados internacionales, en
el de los transportes marítimos y en el del mercado de capitales (es decir, Europa, en concreto, Francia, Gran
Bretaña, Alemania y Bélgica, disfrutaban de los intereses de sus inversiones en el resto del mundo). Este
sistema se pondrá a prueba con la primera guerra mundial.

El auge del capitalismo: el mercado mundial y la DIT


El capitalismo, consolidado tras las revoluciones liberales que situaron a la burguesía en el poder
político, se basó en un marco jurídico diseñado para favorecer sus intereses económicos. Este sistema
promovió la no intervención estatal en la economía y la regulación del mercado mediante la ley de oferta y
demanda, donde la mano de obra era tratada como una mercancía más. La competencia impulsó la renovación
tecnológica, lo que exigió grandes inversiones de capital, desplazando a las empresas familiares y otorgando
protagonismo a los bancos como financiadores clave. Paralelamente, entre 1870 y 1914, el comercio
internacional experimentó un crecimiento sin precedentes, cuadruplicándose su volumen, con Europa como eje
central (75% de las transacciones). Este auge fue posible gracias a la Segunda Revolución Industrial, que
permitió la producción masiva de bienes a bajo costo, y a una división geoeconómica: Europa y Estados
Unidos se especializaron en manufacturas, mientras que África, América Latina y Asia asumieron el rol de
proveedores de materias primas, una dinámica que generó tensiones entre potencias por el control de recursos.
La necesidad de competitividad llevó a procesos de concentración empresarial. Estos adoptaron formas
verticales, integrando todas las etapas productivas de un bien, y horizontales, mediante fusiones de empresas
del mismo sector. Los países industrializados, además de exportar productos, comenzaron a exportar capitales.
Reino Unido, por ejemplo, financió infraestructuras como ferrocarriles en Argentina, trasladando no solo
tecnología, sino también personal especializado. Esta expansión se apoyó en estructuras monopolísticas, como
los cárteles, y prácticas agresivas como el dumping. El Estado, lejos de mantenerse al margen, desempeñó un
rol activo: invirtió en infraestructuras clave (ferrocarriles, carreteras), protegió mercados internos con
aranceles, fomentó exportaciones mediante políticas fiscales y promovió la educación técnica para formar
mano de obra calificada.
Los avances en transporte y comunicación —como el ferrocarril, el barco de vapor y el telégrafo—
transformaron la economía global. Integraron regiones remotas al sistema mundial, facilitaron migraciones
masivas y permitieron el intercambio de ideas y costumbres entre continentes. Sin embargo, también
profundizaron desigualdades: mientras Europa y Estados Unidos modernizaban sus redes, muchas zonas
dependían aún de medios tradicionales como la tracción animal. La Segunda Revolución Industrial aceleró la
producción industrial, superando la demanda interna de los países industrializados, lo que los llevó a buscar
mercados externos. Este impulso consolidó la división internacional del trabajo (DIT), estructurando el mundo
en dos bloques: países centrales (especializados en manufacturas y exportación de capitales) y periféricos
(proveedores de materias primas). Reino Unido se erigió como el "taller del mundo", mientras Argentina se
consolidó como el "granero del mundo".
Esta división generó una relación de dependencia: los productos industriales, con mayor valor
agregado, permitían a las potencias fijar precios y acumular riqueza, mientras las periferias dependían de la
importación de tecnología y capitales. Los países industrializados obtenían materias primas a bajo costo,
esenciales para sus fábricas, y a la vez convertían a las periferias en mercados cautivos para sus manufacturas.
Este modelo, aunque impulsó una interdependencia global, estableció una jerarquía económica que benefició
desproporcionadamente a los centros industriales, sentando las bases de conflictos geopolíticos y
desigualdades estructurales que persistieron en el siglo XX.

1.1. - Las nuevas energías PRO DUC C IÓ N MUNDIAL DE ENERGÍA (Mil lone s de k wh )
En el campo de la energía, la primera
revolución industrial estuvo caracterizada 8000
por la aplicación del vapor a la
producción industrial y al transporte. 6000 Gas n atural
Después de 1870, aparece una nueva Ene rgí a e l é ctri ca
4000
forma de energía, la electricidad y una Pe tróle o
nueva fuente de energía, el petróleo, que 2000 C arbón
acabarán con el monopolio del carbón a
largo plazo. A corto plazo, el carbón, seguirá 0
siendo la principal fuente de energía 1860 1870 1880 1890 1900 1910
industrial.

La electricidad

La electricidad era conocida desde el siglo XVIII, pero para su utilización masiva era necesario
producirla industrialmente y transportarla a centenares de kilómetros. El primer paso se dio cuando el belga
Gramme inventó la dynamo o generador (1869) que permitía la transformación de la energía motriz en
eléctrica. Poco después, el problema de su acumulación y transporte fue solucionado con la invención del
alternador y el transformador, que permitieron su transporte por cables de alta tensión.
De origen hidráulico (centrales hidroeléctricas) o térmico (centrales térmicas que
producen electricidad a partir de la combustión del carbón, fuel o gas natural), la
electricidad tuvo numerosas aplicaciones:

- Primero sirvió para el alumbrado, gracias a la invención de la bombilla por Thomas


Edison (1879), quién ideó el alumbrado eléctrico de Nueva York.

- Poco después, el motor eléctrico se aplicó al transporte: el metro de Londres (el 1º


del mundo) se inauguró en 1890. A partir de entonces los tranvías de mulas
empezaron a ser sustituidos por tranvías eléctricos. También se aplicó al
ferrocarril, apareciendo los primeros trenes eléctricos.
- Paralelamente se aplicó a los medios de comunicación, haciendo posible la inmediatez de la noticia: 1º con
el telégrafo eléctrico y más tarde con el teléfono, inventado por Bell (1876), y hacia finales de siglo se
consiguió la telegrafía sin hilos, la radio, debida a Marconi.
Primer telégrafo Teléfono de Bell Radio de Marconi

- La electricidad permitió asimismo el nacimiento del


cinematógrafo: en1886 G. Eastman presentó su aparato
cinematográfico y poco después los hermanos Lumière producían
su primera película.

- A principios del siglo XX algunos sectores industriales iniciaron


la sustitución de la máquina de vapor por el motor eléctrico.

El petróleo
El petróleo era conocido desde la
antigüedad porque aparecía de forma
natural en algunas regiones pero se utilizaba poco (usos medicinales, engrase
de las pieles, calafateado de los barcos, etc.) ya que apenas se
conocían sus derivados y usos.
La primera extracción mediante perforación de pozos se realizó en
Estados Unidos a mediados del siglo XIX. Al principio se utilizó para el
alumbrado doméstico y el engrase de máquinas, pero el invento
revolucionario que hizo disparar su consumo fue el motor de explosión,
aplicado inmediatamente a la fabricación de automóviles.
En la década de los ochenta, un
ingeniero alemán, Daimler, patentaba
el primer motor de gasolina, y a partir
de los noventa, otro ingeniero
alemán, Benz,
aplicaba con éxito el motor de explosión a un vehículo de cuatro
ruedas, el automóvil. En esa misma década los hermanos Michelín
fabricaban los neumáticos para el nuevo vehículo.
Se crearon entonces las grandes y célebres compañías de
automóviles como Ford, Chrysler, Benz, Citroën o Renault. Pero la
generalización del automóvil fue lenta por ser un medio de
transporte individual y caro.
La aplicación del motor de explosión se extendió a otros medios de transporte: a finales de siglo el
conde Zeppelin aplicó motores a los globos, convirtiéndoles en dirigibles y los hermanos Wright
diseñaron un nuevo aparato capaz de volar, el avión, realizaron el primer vuelo de pocos segundos
(1903). Poco después se atravesaría el Canal de la Mancha y Roland Garrós lograría atravesar el
Mediterráneo de norte a sur.
Un nuevo invento, el motor creado por Diesel (1897), que utilizaba combustible de menor precio que la
gasolina, se impuso en los vehículos pesados, barcos y camiones.

Además, el petróleo y sus derivados se emplearon como materia prima de la industria química (medicinas,
fertilizantes, productos alimenticios, objetos de plástico, materiales de construcción, pinturas y fibras textiles)

1.2 Nuevos sectores industriales y desarrollo de los tradicionales

Con la segunda revolución industrial el sistema de producción fabril se extendió a


todos los sectores industriales. Las viejas industrias, textil y siderúrgica, que habían sido
los sectores punta de la primera revolución industrial, continuaron su expansión, pero
ahora aparecieron nuevos sectores industriales:
- La industria química: explosivos, colorantes, abonos, fármacos, cosméticos... Es el
sector más dinámico.
- La industria eléctrica: material y aparatos eléctricos. Al final del siglo nacían: Philips
(holandesa); Siemens y AEG (alemanas); General Electric y Westinghouse (americanas).
- La industria petrolífera: extracción y refinado del crudo.
- La nueva metalurgia: producción de nuevos metales: aluminio, níquel, cobre...
- La industria del automóvil y las nuevas industrias mecánicas: máquinas de escribir, de coser, bicicletas.
- La industria de la alimentación.

Junto a las nuevas industrias se dio un notable progreso de las


tradicionales, especialmente de la siderurgia, donde las
aportaciones de Bessemer y otros tuvieron como consecuencia el
abaratamiento y aumento espectacular de la producción de acero.

El período 1870-1914 es también la


era del acero. La demanda de hierro
y, sobre todo, de acero no dejó de
aumentar: cascos de hierro para los
buques mercantes; material bélico
(blindajes, acorazados, piezas de
artillería); construcción (puentes
metálicos, estructuras de los edificios)
y maquinaria de
todo tipo. La Torre Eiffel se convirtió en el símbolo de la nueva arquitectura
metálica. Además, los ferrocarriles empezaron a sustituir el rail de hierro por el
de acero.

La industria textil se modernizó al aplicar nuevos inventos como el motor


eléctrico, la máquina de coser y las fibras sintéticas.

1.3. Nuevos medios de transporte

- En esta fase el barco de vapor desplaza definitivamente


al de vela. La apertura de canales transoceánicos (Suez,
1869 y Panamá, 1914) que acortan notablemente las
distancias, multiplicó el transporte mundial de hombres y
mercancías.

- El invento del motor de explosión y la cubierta neumática


permitieron construir el automóvil, que dará nueva vida a
las carreteras, un tanto abandonadas tras el éxito del
ferrocarril. No obstante, a principios del siglo XX era un
objeto de lujo en todos los lugares.
- Otro medio de transporte más asequible que aparece en esta época es la bicicleta. La incorporación del
motor de explosión dará lugar a la motocicleta.
- En la primera década del siglo XX apareció la aviación, experimentada durante la Primera Guerra mundial.
Junto a los nuevos medios de transporte asistimos a la generalización del ferrocarril en todo el mundo; la
electrificación permitió aplicarlo al transporte urbano: metro y tranvía.
El automóvil revolucionó los medios de transportes a principios del siglo XX.
1.4. El auge de la gran empresa

En esta nueva era económica ya no impulsan el desarrollo industrial las modestas empresas, muy al
contrario, la empresa capitalista experimenta un crecimiento gigantesco siguiendo el modelo de las grandes
sociedades ferroviarias (sociedades anónimas).
El crecimiento de la empresa capitalista se explica por el elevado coste de las nuevas máquinas y nuevos
procesos de fabricación que exigen fuertes inversiones de capital. En estas condiciones sólo resultan rentables
las grandes unidades de producción que pueden producir a precios más bajos que las pequeñas. Por otra parte,
sólo las grandes empresas pueden resistir las crisis cíclicas del capitalismo.
La larga depresión de finales del siglo XIX hizo desaparecer muchas empresas modestas y potenció la
concentración de empresas, haciendo válido el lema de “únete a quién no puedas eliminar”. La
concentración empresarial adoptó diversas formas:
- Cártel: acuerdo entre empresas distintas en torno a precios, producción o reparto del mercado con el
fin de evitar la competencia. Las empresas siguen siendo independientes.
- Trust: fusión de varias empresas que se unen formando un única empresa. Cuando se unen varias
empresas del mismo sector se denomina integración horizontal (por ejemplo: agrupaciones de minas de
carbón), y se hace para disponer de mayor volumen de capital y obtener una posición ventajosa en el
mercado. Cuando se unen empresas que son complementarias y reúnen diferentes fases de un
proceso productivo se denomina integración vertical (por ejemplo: Standard Oil, fundadada en 1882,
por los hermanos Rockefeller, controlaba pozos, refinerías y redes de distribución), y se hace para
coordinar totalmente la producción, abaratando costes y aumentando los beneficios.
- Holding: es una sociedad financiera que controla a otras empresas, jurídicamente independientes,
mediante la posesión de todas o una mayoría de sus acciones.

La concentración empresarial conduce a una situación de monopolio del mercado por parte de unas
cuantas empresas que imponen sus leyes. Su poder podía superar al de los Estados. Por ello y por atentar
contra la libre competencia, intentaron ponerles barreras legales mediante leyes antitrusts aunque su control
resultó difícil.

Del mismo modo, se produce un proceso de concentración bancaria del que resultan potentes bancos
que, a través del crédito y de las adquisiciones de acciones de las empresas industriales, tienden a tener un
papel cada vez más importante en la financiación industrial. Empieza a ser frecuente que los bancos sean
grandes accionistas de las principales empresas y que estén presentes en muchos procesos de concentración
industrial. Así pues, otro elemento característico de este nuevo período económico es la fusión del capital
bancario y del capital industrial, dando origen a lo que se conoce como capitalismo financiero.

1.5. Nuevos sistemas de producción


La Segunda Revolución Industrial introdujo transformaciones radicales en la organización de la producción y el
trabajo industrial, marcadas por un aumento exponencial de la fabricación, la expansión del tamaño de las fábricas y la
incorporación masiva de mano de obra. En este contexto, surgió el taylorismo, un método ideado por Frederick Taylor
que revolucionó la gestión productiva al dividir las tareas
del proceso de fabricación en operaciones específicas y
cronometradas. Cada obrero se especializaba en una acción
repetitiva dentro de una cadena de montaje, con
movimientos mecanizados y tiempos estrictamente
controlados. Este enfoque buscaba maximizar la eficiencia
y la productividad, aunque reducía al trabajador a un papel
casi automático, alienado de la totalidad del proceso.
Paralelamente, la necesidad de competir en mercados cada
vez más dinámicos impulsó la fabricación en serie,
centrada en producir grandes volúmenes de un número
limitado de modelos para abaratar costos. Un ejemplo
emblemático fue la Ford Motors Company en Detroit,
donde Henry Ford adaptó el taylorismo al crear el
fordismo. Este sistema no solo implementó cadenas de
montaje aceleradas —como en la producción del Ford T—
, sino que añadió un componente social: Ford estableció salarios elevados para que sus obreros pudieran adquirir los
automóviles que fabricaban. Esta estrategia buscaba estimular el consumo interno, integrar a los trabajadores como
consumidores y, al mismo tiempo, neutralizar posibles conflictos sociales al vincular su bienestar económico al éxito
del sistema capitalista.
El lema "producir más y más barato" definió la época, exigiendo una expansión constante de los mercados. En el
ámbito interno, este crecimiento se sustentó en el aumento del poder adquisitivo de los trabajadores —ahora
consumidores—, la urbanización acelerada y la modernización del campo, que ampliaron la demanda de bienes.
Sin embargo, la verdadera revolución comercial ocurrió en los mercados exteriores. Ante el proteccionismo de
muchas economías, las potencias industriales recurrieron a la expansión colonial como solución estratégica: las
colonias proporcionaban materias primas esenciales a bajo costo, servían como mercados exclusivos para colocar
manufacturas excedentes y ofrecían oportunidades rentables para invertir capitales sobrantes.

Así, el imperialismo no fue un fenómeno aislado, sino la consecuencia directa del modelo económico impulsado
por la Segunda Revolución Industrial. La combinación del taylorismo, el fordismo y la producción en serie
requería un flujo constante de recursos y mercados para sostener su crecimiento. La colonización garantizó ese
circuito, cerrando un ciclo en el que la innovación técnica y la explotación global se entrelazaron. De esta
manera, el desarrollo industrial y la dominación colonial se consolidaron como dos caras de un mismo sistema,
donde la eficiencia productiva y la expansión geopolítica se alimentaron mutuamente.

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