“TROYA”
BASADO EN LA “ILÍADA” DE HOMERO
Y OTRAS FUENTES ESCRITAS
ADAPTACIÓN:
PROF. FELIPE MERCADO
2025
“TROYA”
ACTO I
ESCENA 1
LA NEREIDA TETIS
Luz.
MUSA 1: En el gran mar océano, donde reinaba Poseidón, vivían las nereidas, espléndidas
criaturas de largos cabellos adornados con perlas.
MUSA 2: La más hermosa se llamaba Tetis, todos estaban enamorados de ella, pero ella no
amaba a nadie.
APOLO: ¡Ah! ¡Cómo envidio al hombre que se case con ella! Me pregunto ¿cuán hermosos
serán sus hijos?
ARES: Yo no lo envidiaría… la profecía dicta que solo tendrá un hijo y que será más valiente
e inteligente que su padre.
(Los dioses se miran entre sí, quedan pensativos)
MUSA 1: Aquí les quiero recordar que para las deidades, la sola idea de tener un hijo que
pudiese hacerles sombra en belleza e inteligencia era algo inaceptable.
(Entra Zeus, que los estaba escuchando)
ZEUS: Ese destino no les corresponde a ustedes, sino a un mortal… he decidido que Tetis
se case con Peleo.
ARES: ¿El príncipe Peleo?
APOLO: He escuchado acerca de él, que es valiente y tiene buena presencia… ¿Y cómo
estamos seguros que ella lo aceptará?
ARES: Tendrá que ser obstinado, Tetis es de carácter fuerte y no será fácil ganarse su amor.
ZEUS: Mañana enviaré a Hermes a buscar a Peleo, si tienen algún consejo sobre cómo
enamorarla, sería bueno que se lo hicieran llegar.
APOLO: ¡Ja! Si alguien en esta sala sabe acerca de cómo enamorar a las mujeres, seguro
estoy que no somos nosotros ¿o qué dices tú: Ares, hijo de Hera y el gran Zeus?
ARES: ¡Totalmente de acuerdo, Apolo, hijo de Leto y Zeus portador del rayo…
APOLO: Y podríamos preguntarle también a Hermes, hijo de Maya…
ARES: O a Dionisio, hijo de Sémele…
ZEUS: ¡Basta, que no estamos hablando de mí! Mejor vayamos preparando todo para la
boda.
ARES: También eso te lo dejamos, padre, pues en bodas ya eres siete veces experto…
¡Vámonos!
(Salen Ares y Apolo)
MUSA 2: Se dice que de manera “oficial” Zeus se casó siete veces, pero además de sus
matrimonios tuvo incontables aventuras amorosas…
MUSA 1: Por cierto, también nosotras, las musas, somos sus hijas…
ZEUS: ¡Hey! ¿Quién les está preguntando? ¡Fuera de aquí, antes de que me enoje! (Salen
las musas) estos jóvenes de ahora, ya no hay respeto… (sale)
Oscuro
ESCENA 2
LA MANZANA DORADA
Luz
MUSA 3: Hera había aceptado la tarea de organizar la boda de Tetis y Peleo. A la
ceremonia y al banquete fueron invitadas las deidades del Olimpo.
MUSA 4: Las musas, entonamos cantos melodiosos y las nereidas, bailaron en su honor.
Quirón, el más sabio de los Centauros, le regaló a Peleo una lanza.
MUSA 1: El príncipe también recibió una armadura de oro, y Poseidón, a su vez, ofreció dos
caballos inmortales: Balio y Janto.
MUSA 2: Eris, la diosa de la discordia, era la única divinidad excluida de las celebraciones y
se había ofendido tanto que decidió vengarse.
ERIS: Dejaré esto por aquí y me iré lentamente…
HERA: ¿Y esta manzana dorada?
ATENEA: Tiene un mensaje: “para la diosa más hermosa”...
AFRODITA: ¡Qué bonito detalle! Seguramente los novios reconocen mi asistencia a su
boda.
ATENEA: No te emociones, está claro que es para mí.
HERA: Pues lamento decepcionarlas, esta manzana me pertenece.
AFRODITA: ¡Es mía!
ATENEA: ¡Que no! ¡Es mía!
HERA: ¡Suéltenla!
ZEUS: Pero ¿qué está pasando?
ATENEA: ¡Padre, diles que me den mi manzana!
AFRODITA: Es para la más hermosa, Zeus, diles a quien le pertenece.
HERA: Exacto Zeus, diles que tu esposa es la más hermosa.
ZEUS: A mi no me metan en sus problemas, buscaremos a un juez que pueda tomar esta
decisión… ¡Hermeeeeeees! ¡Encárgate!
Oscuro
ESCENA 3
EL JUICIO DE PARIS
Luz
MUSA 5: Hermes, fue en busca de Paris, un joven pastor lleno de virtudes, que ignoraba lo
que el destino tenía preparado para él.
MUSA 6: Paris se encontraba cuidando a sus ovejas, cuando de pronto, la más pequeña se
metió a una de las cuevas que se encontraban cerca. Cuando el joven fue a buscarla, se
encontró algo que le cambiaría la vida para siempre.
(Paris entra a la cueva, buscando a la oveja)
HERMES: Al fin llegas, ya me había cansado de mandarte señales.
PARIS: ¿Quién eres?
HERMES: ¿Cómo que quién soy?... ¿No reconoces mi casco?.... ¿Mis alitas?... ¿No?... ¡Pff!...
¡Soy Hermes!
PARIS: ¿Hermes? ¿El… mensajero…?
HERMES: Sí, sí, sí, “El mensajero de los dioses”... pero no por mucho tiempo, pronto seré “El
jefe de los Dioses”, sólo es cuestión de que mi padre me herede su lugar
(suena un trueno)
… Bueno… estás aquí porque Zeus ha decidido que seas tú el que elija a la Diosa más
hermosa del Olimpo.
PARIS: ¿Cómo? Pero… ¿Por qué yo?...
HERMES: Mira, no tenemos tanto tiempo para explicártelo, así que no seas malito, tú
coopera.
PARIS: … Está bien…
HERMES: ¡Perfecto! bueno, siéntate aquí, y ahora… ¡Que pasen las candidatas!
(Entra Hera)
HERA: Soy Hera, “La reina del Olimpo”, como comprenderás, teniendo este rango también
debería ser merecedora al nombramiento como la más hermosa… elígeme, y te convertiré
en el Rey más poderoso de toda Asia.
(Entra Atenea)
ATENEA: Soy Atenea, “Diosa de la guerra y la sabiduría”... elígeme y serás el guerrero más
fuerte e inteligente, además de tener a tu mando a un ejército de valientes soldados.
(Entra Afrodita)
AFRODITA: Evidentemente ellas no pueden competir contra mí. Tú ya sabes quien soy…
PARIS: Afrodita… la diosa del amor…
AFRODITA: Del amor… y de la belleza… pero eso depende de ti… Elígeme y tendrás por
esposa a la mujer más hermosa de este mundo.
HERMES: Es una decisión muy difícil Paris… elige sabiamente…
MUSA 5: Paris había vivido mucho tiempo sin riquezas y era feliz con lo que tenía, se
consideraba un hombre pacífico y que sabía tomar decisiones.
MUSA 6: Las propuestas de Hera y Atenea movieron algo en su pensamiento… sin
embargo… decidió seguir los impulsos del corazón.
PARIS: Si la mujer más bella de este mundo se parece aunque sea un poco a Afrodita… no
puedo dejar pasar esta oportunidad… la elijo a ella…
AFRODITA: ¡Lo sabía!
HERA Y ATENEA: ¡Te arrepentirás!
Oscuro
ESCENA 4
ALEJANDRO, PRÍNCIPE DE TROYA
Luz
MUSA 3: Paris le había ofrecido la manzana de oro a Afrodita y la había considerado la
más bella del Olimpo.
MUSA 4: Ahora, él esperaba el premio que se le había prometido: tener por esposa a la
mujer más hermosa de la Tierra.
AFRODITA: Su nombre es Helena y es la reina de la ciudad de Esparta.
PARIS: ¿Helena? Pero ella es esposa del Rey Menelao… ¿cómo podría fijarse en un simple
pastor como yo?
AFRODITA: No te preocupes… yo me encargo de los detalles…
MUSA 3: Pronto, Paris se enteraría que en realidad era hijo de Príamo y de Hécuba, los
reyes de Troya…
HÉCUBA: ¡Alejandro!… ¿en verdad eres tú, hijo mío?
MUSA 4: ¿Alejandro? ¿Qué no se llama Paris?
MUSA 3: Paris sería el nombre que le dio su padre adoptivo, para Príamo y Hécuba,
siempre se llamó Alejandro… pero entrar a esa parte de la historia nos llevaría más tiempo,
así que continuemos…
MUSA 4: Cuando Príamo supo el nombre de la esposa que Afrodita había prometido a su
hijo, se desesperó.
PRÍAMO: ¡Imposible! ¡Si intentas secuestrarla, llegarán guerras para nuestro pueblo!
PARIS: No puedo rechazar el regalo de Afrodita.
MUSA 3: Y así fue como Paris armó un velero y se fue a Esparta.
MUSA 4: Acompañado de Eneas, un guerrero troyano que debía ayudarle y protegerle en
el arriesgado viaje.
Oscuro
ESCENA 5
EL RAPTO DE HELENA
Luz
MUSA 5: Ya en Esparta, el Rey Menelao los recibiría con gran cordialidad.
MUSA 6: Al ver a Helena, Paris quedó deslumbrado por su gracia y belleza.
PARIS: ¡Afrodita no me mintió, es realmente la mujer más hermosa en todo el mundo!
ENEAS: Pues… ya han pasado diez días desde nuestra llegada a Esparta y Helena no te ha
concedido ni siquiera una mirada.
MENELAO: ¡Ah, aquí están! Príncipe Paris, estoy listo para que hablemos de los acuerdos
comerciales entre Troya y Esparta.
PARIS: ¿Acuerdos comerciales?
MENELAO: Sí. ¿O acaso no es ese el motivo de tu visita?
ENEAS: Disculpe al Príncipe… es su primer encomienda, debe estar un poco nervioso.
MENELAO: Entiendo, el futuro de un reino tan poderoso, como Troya, no se puede tomar a
la ligera…
HELENA: Menelao, esposo mío… tengo una importante noticia… por favor, hablemos a
solas…
MENELAO: Estamos en confianza, puedes hablar
HELENA: Es acerca de tu abuelo… ha muerto esta mañana
MENELAO: ¿Qué dices?… debo partir a Creta de inmediato…
HELENA: Prepararé todo para acompañarte
MENELAO: No, quédate aquí, atiende a nuestros huéspedes... Príncipe Paris, les solicito
me concedan unos días de duelo para asistir a los funerales.
ENEAS: Ha sido un viaje largo, no sé si sea buena idea hacer esperar más al Rey Príamo…
PARIS: Puede partir sin preocupaciones. Hemos sido tan bien recibidos que no notaremos
el paso del tiempo. Además, será un buen momento para conocer las maravillas de esta
ciudad.
MENELAO: Pronto estaré de regreso. Helena, cuida de nuestra hija.
HELENA: Así lo haré
PARIS: Eneas, asegúrate de ofrecer un tributo al reino de Creta.
ENEAS: Entendido, príncipe.
MUSA 5: Cuando Paris y Helena quedaron a solas, Afrodita se apareció y esparció su magia
sobre Helena… la doncella, al instante olvidaría a su esposo y se enamoraría de Paris…
MUSA 6: El príncipe aprovecharía este momento para llevarla consigo hacia Troya sin
saber que esto daría comienzo a una de las guerras más trágicas de la historia…
Oscuro
ESCENA 6
EL PACTO GRIEGO
Luz
MUSA 3: Menelao se reprochaba haber confiado en Paris y Eneas.
MUSA 4: Decidió pedirle ayuda inmediata a su hermano Agamenón, que gobernaba la
poderosa ciudad de Micenas.
MENELAO: ¡El príncipe de Troya ha secuestrado a mi mujer!
AGAMENÓN: ¡Deja de llorar y empuña la espada! Convoca a todos los príncipes del Egeo
que se comprometieron a luchar unidos contra cualquiera que se interpusiera en su
matrimonio.
MUSA 3: Todos los reyes y los príncipes respondieron al llamado y se formó un gran
ejército preparado para la batalla.
MUSA 4: Entre los guerreros griegos destacaban: el astuto Odiseo, rey de Ítaca y el
imponente Aquiles, quien portaba la armadura de oro de Peleo, su padre.
MUSA 3: A Aquiles se le consideraba el guerrero más fuerte de los soldados griegos,
porque su madre, Tetis, le había hecho “casi” invencible.
ODISEO: ¿“Casi” invencible?... ¿A qué te refieres con eso?
AQUILES: ¡Ni se les ocurra contestar, o será lo último que digan!
MENELAO: ¡Basta de perder el tiempo! ¡Preparen a sus hombres, partiremos cuanto antes
hacia Troya!
MUSA 4: Los griegos subieron a miles de barcos que navegaron por el mar, con destino al
reino de Príamo.
Oscuro
ACTO II
ESCENA 7
LOS PROTEGIDOS DE APOLO
Luz
MUSA 1: El sitio de la ciudad de Troya duraba ya varios años. A lo largo del tiempo, el
campamento griego se había convertido casi en una ciudadela y Aquiles había querido
consigo a una joven esclava llamada Briseida, para servirle y para que se ocupase de él.
MUSA 2: Agamenón, estaba celoso y decidió hacerse también él con una esclava, por lo
que secuestró a la joven Criseida.
CRISEIDA: No temas, mi padre es sacerdote del templo de Apolo, él intercederá por
nosotras.
BRISEIDA: No estoy asustada, Aquiles tiene fama de tratar bien a sus esclavas… en cambio,
Agamenón… tú debes ser la que tenga cuidado.
CRISEIDA: Ambas saldremos de esta, pidamos a Apolo por nuestra libertad.
MUSA 1: Cuando el sacerdote Crises, padre de Criseida, se enteró de lo que había
sucedido, suplicó a Agamenón…
CRISES: Por favor, señor, si usted me regresa a mi hija, mis oraciones estarán de su lado,
pediré a Apolo que los ayude en esta guerra contra Troya.
AGAMENÓN: ¡A mi nadie me dice lo que tengo que hacer, más vale que te vayas, si no
quieres que tu pena sea más grande!
MUSA 2: Ante esta respuesta, Crises se marcharía al templo, y Apolo enviaría una
epidemia que comenzaría a debilitar al ejército griego.
(Comienza la Danza de la peste, algunos soldados griegos comienzan a caer)
ODISEO: ¡Estamos perdiendo muchos hombres!
MENELAO: Debe haber algo que podamos hacer.
PATROCLO: Aquí está Calcante, él debe saber.
CALCANTE: Apolo está enfadado, pues uno de nosotros ha ofendido a su sacerdote.
AQUILES: ¡Lo sabía! Agamenón, debes devolver a Criseida con su padre, solo así
terminaremos con esta peste.
AGAMENÓN: Yo no voy a regresarla, ¡es mi trofeo! ¿Por qué no regresan ustedes a sus
esclavas?
CALCANTE: Es a Criseida a la que Apolo quiere de regreso.
HERA: Entrégala, y te prometo que cuando ganen los griegos, serás recompensado.
AGAMENÓN: Está bien, la entregaré, pero recuerden que soy el Comandante de este
ejército, y no me quedaré con las manos vacías… quiero a Briseida, la esclava de Aquiles.
AQUILES: ¿Qué?
ATENEA: Aquiles… será mejor así, deja que Agamenón se quede con Briseida…
AQUILES: Llévatela… pero no combatiré más.
PATROCLO: Sin ti nunca ganaremos esta guerra.
AQUILES: Esta ya no es mi guerra.
MUSA 1: Aquiles se retiró hacia su tienda de campaña
MUSA 2: Su lanza y su espada, ya no estarían al servicio de Agamenón.
Oscuro
ESCENA 8
PATROCLO
Luz
MUSA 5: Mientras tanto, el ejército de Troya, comandado por Héctor, se preparaba para un
nuevo ataque. Se acercaron muchos y lucharon cuerpo a cuerpo.
MUSA 6: Troya estaba a punto de cantar victoria, cuando se vio venir a un guerrero vestido
con una resplandeciente armadura de oro.
PRÍAMO: ¡Es Aquiles!
HÉCTOR: ¡Por fin nos encontramos cara a cara!
MUSA 5: Héctor sabía que nada podía herir a Aquiles, pero estaba listo para enfrentarlo.
Cuando ambos combatían, Héctor logró herir al soldado griego, atravesándole el corazón.
MUSA 6: Para asombro de todos, Aquiles cayó al suelo en un charco de sangre, griegos y
troyanos quedaron incrédulos.
ODISEO: ¡Es Patroclo!
MUSA 5: Patroclo, al darse cuenta que Aquiles no regresaría a la batalla, tomó la armadura
y la espada del hijo de Peleo, en un intento de levantar la confianza entre el ejército
griego.
ESCENA 9
LA VENGANZA DE AQUILES
Luz
MUSA 7: Al enterarse de la muerte de su amigo, Aquiles se puso la armadura de oro, y
secándose las lágrimas, se subió al carro tirado por los dos caballos, Balio y Janto, y se
dirigió al campo de batalla.
AQUILES: ¡Héctor!
MUSA 8: El guerrero troyano le esperaba, de pie, cubriéndose con el escudo. Cuando
Aquiles llegó hasta él, comenzó a golpearlo brutalmente con la espada. Obligando a
Héctor a retroceder.
MUSA 7: Aquiles era invulnerable, por más que Héctor se esforzara no lograba hacerle
daño. Héctor intentó refugiarse tras las murallas de Troya, pero Aquiles fue más rápido y lo
atravesó con la espada.
AQUILES: ¡Mi venganza se ha cumplido!
PRÍAMO: ¡Héctor!
HÉCUBA: ¡Hijo mío!
PRÍAMO: ¡Escúchame, Aquiles! Ambos hemos perdido muchos hombres. Y yo he perdido
ahora a mi hijo. Te solicito que concedamos una tregua para llevar a cabo los funerales.
AQUILES: ¡Que así sea! ¡Dos días, y estaremos de regreso!
MUSA 8: Los griegos celebraban, mientras el pueblo de Troya lloraba.
Oscuro
ESCENA 10
EL TALÓN DE AQUILES
Luz
HÉCUBA: ¡Todo esto es culpa tuya, Helena!
HELENA: Aunque no lo parezca, Menelao no me ama, soy solamente el pretexto perfecto
para esta guerra, si yo siguiera en Esparta, ya habría encontrado otra causa para atacar a
Troya.
PRÍAMO: Cálmate, Hécuba… puede que Helena tenga verdad en sus palabras, Menelao
sigue los pasos de Agamenón, son despiadados y no se tocan el corazón… acompáñame…
ENEAS: Paris, tienes que vengar la muerte de tu hermano…
PARIS: Aquiles es invulnerable, ninguna lanza ni espada podrá herirlo jamás.
AFRODITA: Pero sí lo hará esta flecha…
ENEAS: Acaso es…
PARIS: Afrodita… ¡La diosa que me metió en todo esto!
AFRODITA: No te confundas, yo cumplí lo prometido. Las tragedias que rodean tu unión
con Helena, son causadas por aquellas a las que despreciaste…
PARIS: … Hera y Atenea…
AFRODITA: Aún así, no pienso dejarte solo, Apolo está de nuestro lado, y te envía este arco
y esta flecha
PARIS: Yo no sé usar un arco
AFRODITA: Sólo tienes que asegurarte de que la flecha salga disparada hacia Aquiles,
Apolo la guiará hasta su punto débil…
ENEAS: ¿Punto débil?
PARIS: Su talón… creí que solo era un mito…
AFRODITA: A veces los mitos tienen algo de verdad.
Oscuro
ESCENA 11
MUERTE DE AQUILES Y PARIS
Luz
MUSA 3: Aquiles parecía capaz de luchar durante días sin cansarse. Paris quería alcanzarle
por la espalda, en el talón derecho, pero temblaba y temía no conseguirlo.
MUSA 4: Apolo sostuvo su mano y sopló la flecha disparada, haciendo que perforara en la
carne de Aquiles. El hijo de Tetis y Peleo cayó al suelo; muriendo en el acto.
MUSA 3: El ejército griego dejó de luchar. Incluso los troyanos se quedaron mudos, en
homenaje al guerrero caído.
MUSA 4: Solamente Paris profirió un grito triunfal, pero no se dio cuenta que un arquero
griego le apuntaba al pecho.
MUSA 3: La funesta flecha voló cortando el aire, y se impactó directo al corazón del
príncipe Troyano.
MUSA 4: Atenea se había vengado de Apolo.
Oscuro
ACTO III
ESCENA 12
EL CABALLO DE MADERA
Luz
AGAMENÓN: No podemos seguir así, Troya tiene murallas infranqueables.
MENELAO: Yo no me iré sin haber liberado a Helena y haber derrotado a los troyanos.
ODISEO: Es cierto que sus murallas son poderosas, pero yo estaba pensando en entrar por
la puerta de la ciudad.
AGAMENÓN: Eso es imposible, ¿Acaso has perdido la cabeza?
ODISEO: Anoche me visitó Atenea y me hizo este regalo…
MENELAO: ¿Un caballo? ¿Para qué nos serviría este juguete?
MUSA 2: El plan de Odiseo consistía en construir un gran caballo de madera, que
estuviera hueco y con el espacio suficiente para que se ocultaran los doce mejores
guerreros griegos.
MUSA 5: El caballo sería ofrecido como regalo de paz a los troyanos. Los griegos
escondieron sus barcos para convencer a Príamo que se habían retirado de la guerra.
PRÍAMO: ¡El asedio ha terminado! (los troyanos gritan de júbilo).
MUSA 6: Todos se echaron a la calle cantando. Luego corrieron hasta la puerta y
arrastraron dentro al caballo de madera, regalo de los griegos.
Oscuro
ESCENA 13
LA CAÍDA DE TROYA
Luz
MUSA 1: Las celebraciones se prolongaron durante horas. Cuando se hizo de noche, las
calles seguían llenas. El caballo se había quedado en la entrada de la ciudad y no había
nadie haciendo guardia.
MUSA 2: Odiseo aprovechó la distracción para hacer salir uno a uno a los guerreros, que se
apresuraron a abrir la puerta que defendía Troya.
MUSA 3: Cientos de soldados, armados con espadas, lanzas y arcos, se esparcieron
enseguida por las calles, golpeando, matando e hiriendo a todo el que encontraban. A la
cabeza iba Agamenón.
MUSA 4: Tomaron a los ciudadanos por sorpresa y muchas fueron las víctimas del cruel
asalto. Odiseo luchaba tanto o más que todos, al lado de Menelao, quien buscaba a
Helena.
MUSA 5: Cuando la encontró, asustada, temiendo por su vida, el Rey de Esparta la tomó
consigo y la llevó hacia su barco. Los griegos siguieron matando a los troyanos hasta el
amanecer.
MUSA 6: Los primeros rayos de sol iluminaron una ciudad devastada: Troya había sido
conquistada y destruída. Abajo, en el mar, las naves griegas podrían comenzar el viaje de
regreso.
MUSA 7: Dejaban atrás años de sufrimiento, de dolor y el recuerdo de muchas crueldades.
MUSA 8: Diez largos años, de victorias y derrotas en batallas, para griegos y troyanos.
MUSA 9: Mucho habíamos escuchado acerca de Helena, Paris, Odiseo y Aquiles, pero hoy…
decidimos vivir su historia.
RAPSODAS: ¡Así termina Troya! ¡Así termina… Esta función!
Oscuro
TELÓN
Tiempo aproximado
(30 minutos)