INSTITUTO DE
CAPACITACIÓN LABORAL
Y FORMACIÓN
PROFESIONAL
MÓDULO 1
Concepto de Educación
Para comenzar a entender un poco qué es la educación, vamos a leer diversos y reconocidos autores de
distintos lugares geográficos y de distintas épocas de la historia:
1. Aristóteles: "La educación consiste en dirigir los sentimientos de placer y dolor hacia el orden ético".
2. Azevedo: "La educación es un proceso de transmisión de las tradiciones o de la cultura de un grupo, de
una generación a otra".
3. Bittencourt: "Proceso de adaptación progresiva de los individuos y de los grupos sociales al ambiente,
por el aprendizaje valorizado, y que determina individualmente la formación de la personalidad, y
socialmente la conservación y la renovación de la cultura".
4. Coppermann: "La educación es una acción producida según las exigencias de la sociedad, inspiradora y
modelo, con el propósito de formar a individuos de acuerdo con su ideal del `hombre en sí`.
5. Debesse: "La educación no crea al hombre, le ayuda a crearse a sí mismo".
6. Dewey: "La educación es la suma total de procesos por medio de los cuales una comunidad o un grupo
social pequeño o grande transmite su capacidad adquirida y sus propósitos con el fin de asegurar la
continuidad de su propia existencia y desarrollo".
7. Durkheim: "La educación tiene por misión desarrollar en el educando los estados fisicos, intelectuales
y mentales que exigen de él la sociedad política y el medio social al que está destinado".
8. Herbart: "La educación es el arte de construir, edificar y dar las formas necesarias".
9. Lemus: "El fin educativo es la formación de hombres libres, conscientes y responsables de sí mismos,
capaces de su propia determinación".
10. Platón: "Educar es dar al cuerpo y al alma toda la belleza y perfección de que son capaces".
La educación como perfeccionamiento
Muchos consideran que la educación es esencialmente la perfección de los seres humanos y supone un
paso de una situación a otra, de un estado a otro, de lo que se es a lo que “se debe ser”. Resultaría extraño
no considerar en una definición o caracterización de la educación, sea de forma explícita o implícita, el
interés en mejorar al sujeto. Se trataría de adquirir lo que no estaba logrado y que supondría un tránsito
hacia algo mejor, hacia un enriquecimiento del ser humano.
El sentido de modificación o cambio parece implícito en la idea de perfeccionamiento. Es decir, la persona
nace incompleta pero poseedora de unas potencialidades a las que falta mucho para llegar a ser actuadas.
Siguiendo a Millán Puelles, consideramos que a la idea de perfección le subyacen una serie de conceptos
que nos acercan a su comprensión:
La perfección educativa completa las posibilidades de ser de cada persona. Así el sujeto se nos
presenta como un ser que, gracias a la acción educativa, completa sus posibilidades de ser.
La perfección es plenitud. Mediante el proceso educativo se trata de desenvolver y desarrollar el ser
del sujeto hasta que sus capacidades puedan llegar a actuar plenamente.
La perfección es formación. Es dar una nueva forma a lo que ya era.
La perfección es "bien". Se trata de cambiar pero en una determinada dirección, en la dirección del
bien, de lo positivo y constructivo, no del mal, lo negativo o lo destructivo.
Por tanto la idea de perfección supone una modificación del sujeto que conlleva un mejoramiento de su
persona, una adquisición de cualidades nuevas que antes no se tenían, un desenvolvimiento al máximo de
todas sus posibilidades, es decir, una optimización que se logra a medida que el proceso educativo discurre.
Unido a esta característica de perfeccionamiento puede considerarse la idea de continuidad. Nunca puede
decirse que el ser humano es totalmente perfecto. El proceso educativo es un proceso de reorganización,
de construcción y transformación continuas. Siempre existirán posibilidades de optimización de todas las
dimensiones humanas.
La educación es un proceso permanente de perfeccionamiento por su propio carácter evolutivo y abierto,
que habrá de acomodarse a los distintos ciclos humanos con sus respectivas necesidades, intereses y
posibilidades de cada uno de los individuos.
La intencionalidad
En nuestro mundo son muchos los conocimientos y hábitos adquiridos por lxs niñxs de manera no
intencional a través de la naturaleza, la sociedad y la cultura. Pero, a pesar de ello, la verdadera educación,
al menos en sentido estricto, es un proceso intencional que pretende el logro de determinados valoras.
Podríamos diferenciar, entre educación cósmica y educación sistemática.
- Educación cósmica: implica la influencia de los factores, fenómenos y elementos del mundo que
rodean al individuo. Es inconsciente, asistemática, ametódica, natural, espontánea y refleja. Todo
ambiente, natural y social, cumple una función educativa cósmica.
- Educación sistemática: es la que se imparte en la escuela, mediante una relación voluntaria, con un
decidido propósito de educar o de ser educado y es, por lo tanto, consciente o intencional, metódica y
artificial. Es a este tipo de educación al que cuadra estrictamente la idea de intencionalidad.
La idea de fin
Algunos autores centran el concepto de educación en torno a la idea del fin del sujeto. La educación seria
medio ideal para el logro del completo desarrollo personal de las personas. Se trataría de perfeccionar al
sujeto en un sentido determinado, en función de la idea filosófica de que se parta.
Individualización y socialización
La educación debe entenderse como medio de autorrealización, autoformacíón, desarrollo de las
disposiciones individuales. Por eso se deberán potenciar la singularidad y autonomía del ser humano,
principios básicos de la corriente de educación personalizada. Pero esta autorrealización del individuo tiene
que producirse siempre abiertos a un determinado entorno social.
Son muchos los autores que no olvidan este carácter social de la educación al ofrecernos su definición. El
proceso de socialización (adquisición de lenguaje, costumbres, ideas, valores, normas, etc.) se nos presenta
como necesario para completar esa dimensión de la persona. Tanto por su origen como por sus funciones,
la educación es un fenómeno eminentemente social.
La educación como comunicación
Dentro del proceso educativo, la comunicación no es algo secundario ni ajeno al mismo, sino que está tan
íntimamente unida a él, que es imposible concebir la educación sin el proceso de comunicación educador-
educando.
La comunicación está presente en la relación entre dos o más personas que intercambian información
ateniéndose a unos patrones y a unas normas con el fin de educar.
La educación se configura como un sistema de comunicación con todos y cada uno de los elementos que lo
integran: emisor (normalmente educador), receptor (normalmente estudiante) y canal (medios y técnicas).
La educación se nos presenta como un sistema abierto y proyectivo que influye y se deja influir por el
medio social en que se encuentra inserto.
Hacia una definición integradora
Vamos a “recolectar”, de una forma breve, los rasgos fundamentales que posibiliten acotar una realidad,
delimitarla, distinguirla de otras, trazar sus límites o fines, definirla.
Arroyo enumera las siguientes realidades básicas que, según él, debe abarcar un concepto esencial y
comprensivo de la educación:
Se refiere no sólo una actividad o proceso sino también el efecto de ésta.
Es un proceso humano, que supone racionalidad y libertad.
El fin de la educación debe implicar una mejora, dignificación o perfeccionamiento del sujeto humano.
Es un proceso dinámico.
Pretende el perfeccionamiento u optimización de todas las capacidades humanas.
Exige la influencia intencional por parte de los educadores y la libre disposición del educando.
Necesidad, posibilidad y límites
La educación es necesaria porque sería difícil que un sujeto alcanzase una madurez por sus propios medios.
No sólo los sujetos precisan de la educación para subsistir, sino que es también necesaria para la vida de los
pueblos. La interacción de dos seres humanos es elemento principal en el hecho educativo. En este proceso
comunicativo, uno de los sujetos tiene capacidad para influir en el otro y éste, a su vez, tiene posibilidad de
ser influido.
Anteriormente se señalaba que el ser humano no está acabado, es perfeccionable. Entonces, a esa
capacidad del individuo para cambiar de un estado a otro más perfecto, a esa aptitud activa de
estructuración personal, a la capacidad de ser educado, es a lo que llamamos educabilidad.
La posibilidad de la educabilidad hay que fundamentarla en las capacidades del sujeto para aprender, para
escuchar y para ser estimulado.
Esta capacidad para ser educado habrá de sustentarse en el desarrollo biológico y maduración del propio
individuo que no presenta siempre la misma viabilidad como sujeto de educación.
Los límites de la educabilidad vienen fijados por los dos grandes condicionantes: por las disposiciones
hereditarias y las leyes del desarrollo; y, por otro lado, por el ambiente, las personas que rodean al
educando y el propio educador.
Zaragüeta, habló de la aptitud del educador para educar y le llamó “educatividad”. Es la posibilidad de
contribuir al proceso de formación de otro individuo. La educatividad podría aplicarse: al educador, a las
instituciones educativas, a la familia, al ambiente, a los contenidos didácticos, a los recursos y medios
didácticos y a los propios actos humanos.
Actividades: Teniendo en cuenta la lectura del texto sobre Educación y Ley de Educación:
1. Explica con tus palabras: ¿Qué es la “educación”? ¿Qué implica enseñar? ¿Qué ideas están
vinculadas con la enseñanza?
2. ¿A qué pensás que hace referencia Platón cuando dice que “Educar es dar al cuerpo y al alma
toda la belleza y perfección de que son capaces”? ¿Qué otra frase te llamó la atención?
3. ¿Para qué sirve la Ley de Educación? ¿Qué derechos y garantías promueve?
4. ¿En qué consiste el Nivel Inicial? ¿Cómo está organizado? ¿Cuáles son sus objetivos o fines?
5. ¿Cuál es el rol de la familia y el/la estudiante?
6. ¿Por qué es importante que las niñeces reciban educación del nivel inicial? ¿Qué crees que
sucedería si no la recibiese?