UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN AGUSTÍN DE AREQUIPA
FACULTAD DE DERECHO
TEORÍA GENERAL DEL PROCESO
Docente:
DRA. CARY CHOQUE CARLOS ALVARO
Escuela Profesional: Derecho
Año y Sección: 2 “B”
Presentado por:
Blanco Quispe, Joao Andre
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Legitimidad para obrar en Casación 2060-2017 (Callao)
La legitimidad para obrar es un requisito subjetivo esencial de la acción que exige
identidad entre quien demanda y el titular del derecho controvertido  . Según la
doctrina, la legitimidad “denuncia la carencia de identidad entre los sujetos que
integran la relación jurídica sustantiva y quienes forman parte de la relación jurídica
procesal” . Sólo si la pretensión es planteada por un sujeto legitimado, el juez puede
pronunciarse válidamente sobre el conflicto .
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3.1 Análisis de primera y segunda instancia :Primera instancia: El Juez de primera
instancia declaró fundada la excepción de falta de legitimidad porque, tras evaluar las
partidas registrales aportadas, concluyó que el demandante no era el propietario del
inmueble sub iudice . Concretamente, el asiento registral N° 70353544 acreditó que la
titular de la parcela (Mz. D1, lote 17) es la sociedad conyugal del demandado Víctor
Porcel Mamani y su cónyuge (actual litisconsorte), situación que el actor no refutó .
En tal escenario, consideró que, tratándose de un proceso de accesión, sólo el verdadero
propietario puede demandar dicho derecho. Este fundamento coincide en parte con la
idea doctrinal de que la legitimidad requiere identidad del actor con el dueño del
derecho sustantivo . Sin embargo, el tribunal de primera instancia resolvió la
excepción con base en hechos controvertidos (quién ostenta efectivamente el derecho),
cuando normalmente estos deben dirimirse en la sentencia de fondo.
Segunda instancia: La Sala Civil Permanente del Callao confirmó la decisión de
primera instancia, reiterando que la parte actora carece de legitimidad. Citó el artículo
2013 del Código Civil (principio de legitimación registral) para presumir válidos los
asientos a favor de los demandados, y observó que el demandante había acompañado
documento (partida 70098133) que indicaba reclamaciones de terceros sobre el lote,
mientras que el demandado y la litisconsorte probaban titularidad con la partida
70353544  . Por tanto, concluyó que “objetivamente la propiedad” es de los
demandados y que “no resulta procedente discutirse la accesión”, lo que implicó la falta
de legitimidad para el actor . Si bien la presunción registral es un parámetro válido
para determinar titularidad, la Sala de alzada incurrió en contradicción: primero
señaló que ambas partes tienen título inscrito, y luego concluyó que el actor no tiene
legitimidad . Esta argumentación confusa (reconocer un título al actor y aun así
negarle legitimidad) fue criticada por la Corte Suprema como carencia de motivación
. En definitiva, tanto el primer como el segundo grado enfocaron el caso como un
conflicto de propiedad (fondo) y resolvieron la excepción sin agotar el juicio de fondo, lo
que resulta cuestionable desde la perspectiva doctrinal de la legitimidad para obrar 
.
3.2 Análisis de la resolución de la Corte Suprema :La Corte Suprema (sala civil) estimó
que la instancia inferior incurrió en error. Primero destacó el principio constitucional
de acceso efectivo a la justicia: “toda persona puede acudir a los órganos
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jurisdiccionales, independientemente de la eventual legitimidad que pueda o no
acompañarle a su petitorio”  . A partir de ello, consideró que no debía resolverse la
excepción atropelladamente, sino dejar que el pleito se resuelva conforme a un análisis
completo de las pruebas. Doctrinalmente, la Corte recordó que la legitimidad para
obrar sólo verifica la coincidencia de sujeto —no decide quién ostenta el derecho en
realidad—, y que la titularidad sustantiva se dirime al final con la sentencia . En otras
palabras, el actor puede afirmar su supuesta condición de propietario y someterla a
prueba. El pronunciamiento señaló que la argumentación de las instancias anteriores
carecía de coherencia: por un lado reconocieron que el actor tenía título inscrito, pero
luego concluyeron que no era legítimo para obrar . Esta incongruencia vulnera la
motivación exigida por el debido proceso. En atención a lo anterior, la Corte Suprema
declaró fundada la casación y revocó las resoluciones anteriores, afirmando que la
excepción de legitimidad no procedía. En efecto, la Corte Suprema consideró infundada
la excepción y ordenó que el proceso continúe su curso . Los fundamentos de la Corte
Suprema están sustentados en la doctrina y la Constitución. Es cierto que la primacía de
la tutela jurisdiccional efectiva y el principio pro actione orientan a resolver los
conflictos de fondo, permitiendo que la parte demuestre su derecho antes que cerrarle
las puertas del tribunal. No obstante, puede criticarse que la Corte no valoró
plenamente la presunción registral ni la existencia de un tercero (la asociación)
reclamando prescripción, factores que las instancias inferiores consideraron. Sin
embargo, al enfatizar el carácter preliminar de la excepción, la Suprema corrigió la
falta de motivación y permitió que el fondo de la controversia (la propiedad) sea
decidido en juicio. En suma, la Sala Suprema interpretó válidamente el marco
normativo y constitucional para garantizar el acceso a la justicia  .
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3.3 Proyecto de resolución de primera instancia
Caso: Expediente N°…, Accesión de propiedad por edificación.
Vistos: los actuados y la excepción de falta de legitimidad para obrar interpuesta por la
demandada.
Resultando: Que la actora, la Sucesión de Carlos Sánchez, solicita declarar propietaria
la sociedad conyugal accionante por accesión de la edificación en el lote sub lite. Que la
demandada objetó la legitimidad del actor; presentando como prueba la partida
electrónica N°70353544 del Registro de Predios del Callao, donde consta que el
inmueble (Mz. D-1, lote 17) está inscrito a nombre de la sociedad conyugal del
demandado Víctor Porcel Mamani y su cónyuge, hoy litisconsorte[ ]. La actora no ha
controvertido dicho asiento ni ofrecido documento alguno que demuestre su titularidad
sobre el lote sub litis.
Considerando: (i) Que la legitimidad para obrar exige identidad entre el demandante y
el titular del derecho material reclamado . Conforme a doctrina (Hinostroza) es un
instrumento para denunciar la falta de identidad entre las partes sustantivas y
procesales, reservando la decisión sobre el verdadero titular al fallar el fondo . En este
proceso de accesión el actor afirma ser propietario del terreno, pero los documentos
registrales acreditan lo contrario. (ii) Que el asiento N°70353544 está en firme y acredita
que la sociedad conyugal demandada es la única titular dominical del lote en cuestión
. En aplicación del principio registral del artículo 2013 del Código Civil, dicho asiento
goza de presunción de validez hasta que se declare judicialmente su nulidad. (iii) Que la
actora no disputó ni impugnó esa titularidad en su contestación ni en el período legal
para contestar, por lo que no hay elemento probatorio que sostenga su pretensión de
propiedad.
De conformidad con el artículo 97 y ss. del Código Procesal Civil (presupuestos
procesales y condiciones de la acción) y la doctrina citada , al constatarse la
incongruencia entre el sujeto activo (actor) y el titular registral del derecho
(demandado), el actor carece de legitimidad para litigar la accesión. Este requisito
procesal no puede suplirse en etapa de juicio de mérito y su ausencia determina la
imposibilidad de pronunciarse válidamente sobre el objeto de la demanda.
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Por tanto: RESUELVO: Declárese fundada la excepción de falta de legitimidad para
obrar deducida por la demandada. En consecuencia, se declara inadmisible la demanda
por accesión en lo que respecta al actor (art. 1771 Código Civil, accesión litigiosa), sin
perjuicio de continuar la discusión en lo relativo a costas y costos del proceso.
Archívense las actuaciones a disposición del solicitante.
Fundamento: Se sustenta este fallo en la doctrina legal y jurisprudencial que exige la
coincidencia entre quien litiga y el titular del derecho invocado  . En la especie se ha
acreditado plenamente que el actor carece de dicha identidad.
Notifíquese y cúmplase.