DILEMAS ETICOS
La ética y la moral son constructos que regulan el comportamiento
humano y permiten su dirección a lo que tanto de manera individual (ética)
como colectiva (moral) se considera aceptable y positivo. Un dilema ético
es una situación en la que se hace presente un aparente conflicto operativo
entre dos imperativos éticos en forma tal que la obediencia a uno de ellos
implica la transgresión del otro. En general, se denomina dilema ético
cuando un agente (el profesional, en este caso) tiene razones para llevar a
cabo dos acciones (o más), cada una de las cuales favorece un principio
diferente, y no es posible cumplirlas sin violentar alguno de ellos. De esta
forma, el agente está en una situación en la que está condenado a cometer
una falta: sin importar lo que haga, hará algo “equivocado” o faltará a una
obligación
1. Dilema hipotético
Se trata de dilemas que colocan a la persona a quien se le pregunta en una
posición en la que se ve confrontando una situación que es muy poco
probable que suceda en la vida real. No se trata de fenómenos imposibles,
pero son algo a lo que la persona debe enfrentarse en su día a día de manera
habitual. No es necesario que la persona a quien se le plantea el dilema sea
el protagonista de este, pudiendo preguntársele qué debería hacer el
personaje.
2. Dilema real
En este caso el dilema planteado versa sobre un tema o situación que
resulta cercana a la personas a quien se le plantea, sea porque se refiere a
un suceso que ha vivido o a algo que puede ocurrir con relativa facilidad en
su día a día. Aunque suelen ser menos dramáticos que los
anteriores, pueden resultar tanto o más angustiantes por este motivo. No es
necesario que la persona a quien se le plantea el dilema sea el protagonista
de este, pudiendo preguntársele que debería hacer el personaje.
3. Dilema abierto o de solución
Los dilemas planteados como abiertos o de solución son todos aquellos
dilemas en que se presenta una situación y las circunstancias que la rodean,
sin que el protagonista de la historia (que puede o no ser el sujeto a quien
se le plantea) haya realizado aún ninguna acción para solucionarlo. Se
pretende que la persona a quien se le sugiere este dilema escoja cómo
proceder en dicha situación.
4. Dilema cerrado o de análisis
Este tipo de dilema es aquel en el que la situación planteada ya ha sido
solucionada de una forma u otra, habiendo tomado una decisión y realizado
una serie de conductas concreta. La persona a quien se le plantea el
dilema no debe decidir qué se hace, sino valorar la actuación del
protagonista.
5. Dilemas completos
Se trata de todos aquellos dilemas en los que se informa a la persona a
quien se le plantean de las consecuencias de cada una de las opciones que
se pueden tomar.
6. Dilemas incompletos
En estos dilemas no se hacen explícitas las consecuencias de las decisiones
que tome el protagonista, dependiendo en gran medida de la capacidad del
sujeto para imaginar ventajas y desventajas.