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Paseos nocturnos y peligros ocultos

El documento narra la vida de varios personajes en un entorno urbano, donde John pasea a su perro y se enfrenta a situaciones de peligro, mientras Henry y sus amigos lidian con la presión escolar y rumores de una pandemia. A medida que la historia avanza, se revela un contexto de violencia y tensión social, incluyendo un ataque de un grupo de matones y la aparición de una enfermedad que afecta a los jóvenes. Finalmente, se informa sobre un conflicto bélico nuclear entre Irán e Israel, que añade una capa de caos y desesperanza a la narrativa.

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Paseos nocturnos y peligros ocultos

El documento narra la vida de varios personajes en un entorno urbano, donde John pasea a su perro y se enfrenta a situaciones de peligro, mientras Henry y sus amigos lidian con la presión escolar y rumores de una pandemia. A medida que la historia avanza, se revela un contexto de violencia y tensión social, incluyendo un ataque de un grupo de matones y la aparición de una enfermedad que afecta a los jóvenes. Finalmente, se informa sobre un conflicto bélico nuclear entre Irán e Israel, que añade una capa de caos y desesperanza a la narrativa.

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17 abril 2023

John camina lentamente mientras pasea a su perro Tony, le gusta pasear


por ese descampado cercano a la autopista cerca al río debido a la
tranquilidad del sitio en la noche.
A pesar del lugar, bastante amplio y sin iluminación debido a las farolas
dañadas que el alcalde ha prometido arreglar hace varios meses y la gran
cantidad de árboles que impiden la vista clara hacia el descampado desde
la urbanización aledaña y la autopista bastante concurrida, no cualquiera
se sentiría cómodo o tranquilo en el lugar, John lo hace debido a su
compañía, un pitbull de 35 kilos llamado Tony. Esta pequeña bola de
músculos y dientes a la que más de una ves su madre le dijo que lo sacará
de la casa por el temor a su aspecto, para John es su pequeño bebé.
John lo observa oler habidamente el pasto y hierva mientras mueve la
cola de forma alegre
-y pensar que cuando te recogí eras del tamaño de una rata...-
suspira mientras seguidamente da una bocanada a el cigarro en su
mano derecha, el olor a marihuana inunda el lugar cuando exhala.
Claramente este es otro de los motivos por el cual le gusta la soledad del
sitio.

Tony parece haber olido algo, pero no se le nota curioso, su lomo se tensa
mientras su cola permanece rígida, enseña los dientes hacia el rio.
El río debido a la falta de luz y vegetación alcanza una oscuridad casi total.
John está distraído en su teléfono ojeando el perfil de Laura (aquella chica
a la que le prometió a su novia no seguir observando), está distracción lo
hace ignorar el hecho de que Tony suplanta el suave gruñido por un
chillido de terror, el can gira sobre si mismo y corre enredando las
piernas de su dueño y embistiéndolo provocando su caída.
-Ey! Que te pasa!?- el cigarro a caído en la hierva húmeda y a
soltado al perro, el cual ha emprendido carrera hacia la autopista -
eh! Tony! Espera perro de mierda!.
Intentando ponerse de pie piensa el porque su valiente amigo huye de
forma tan angustiada y se gira a recoger su móvil al instante que escucha
un gorgoteo húmedo, un gruñido con flema desde lo más profundo de una
garganta seguido de un chapoteo en el rio -que suena..?- al girarse no ve
nada, pero reconoce algo acercándose, levanta el teléfono y enciende la
linterna mientras escucha algo arrastrarse en la hierva, el temor a no
saber que esa ahí lo hace trastabillar más de una vez que le impide
moverse con agilidad, logra girarse aún en el piso antes de ver un hombre
robusto lanzándose contra el.
Su grito es ahogado por el estruendoso claxon de una tractomula.

I.

Henry abre los ojos lentamente al tiempo que su cuarta alarma suena,
gruñe mientras busca su teléfono con la pantalla quebrada y pulsa el
botón de "adelantar +10 minutos", sumerge la cara en la almohada antes
de volver a mirar la hora, el teléfono muestra 5:50am
- -Mm...5 minutos mas...que!?
Sale de la cama de un salto buscando sus pantalones y un saco, baja
las escaleras con un cepillo en una mano y subiéndose los pantalones
con la otra mientras desesperadamente baja de 2 en 2,al bajar
prácticamente aspira dos panes y da 2 sorbos largos a una jarra con
chocolate frío, lava sus dientes (de una forma bastante descuidada) y
corre buscando las llaves mientras busca el agujero del cuello en su
saco.
Sale girando las llaves 2 veces en la cerradura y corriendo a la calle, en el
instante en el que un bus pasa frente a el.
-puta madre! No no no!- corre detrás del bus por 4 cuadras hasta
que lo alcanza y sube desplomandose en uno de los asientos. -bah!
Casi que no...- después de retomar el aliento e inclinarse a atar sus
zapatos siente un golpe en su nuca, gira de inmediato y ve una cara
conocida.
-oe! Despierte!- dando una sonora carcajada.
- Luis ya le he dicho mamonsote!- mientras recrimina a su amigo con
un seño fruncido -ya ya, no llore, venga mejor una cosa, hizo el
informe?.
Henry le mira confuso -informe? Cuál infor.. el informe!- mira a su
amigo con terror -usted lo hizo!?- Luis le mire con una cara de
superioridad desde el asiento trasero -si!?
-No- mientras se desinfla en su asiento - estamos fregados no?- si-
replica Luis
-estamos fregados.

Al llegar a su institución cercano al hospital de San Martin (llamado


comúnmente San matadero) se encuentran con Luisa, una chica alta de
cabello castaño, -oigan, hicieron el informe?- Luis y Henry la observan con
ojos de un cordero en fila al cuchillo.
-No lo hicieron... Ya se los presto, me deben un chicle- ambos chicos
rien de jubiló. –
- les hago una pregunta más importante, vieron las noticias?- replica
la chica con algo de temor en su voz. Quien ve las noticias hoy en
día?- dice Luis entre risas, -es serio animal, dijeron que
encontraron un caso raro de gripa en Tailandia.
- Covid 85?- dice Henry entre risas, lo que le vale una reprimenda de
Luisa -ya, no te angusties, todos los días encuentran una cosa
nueva, seguro mañana no es nada.
Y tal vez hubiera deseado que así fuera.

II.

Marta, una enfermera con un mechón morado y múltiples piercings acaba


de recibir su turno en el hospital, le agrada su trabajo, al ser un hospital
de tan mala fama casi nadie va, solo algunos borrachos que llegan en
búsqueda de una incapacidad laboral o algunas personas sin casos de
gravedad, la tranquilidad de la chica que ojea su teléfono entre video y
video de Ariana grande y las kardashians se ve comprometida cuando por
el rabillo del ojo ve entrar a alguien en la sala, se mueve de forma lenta y
parece adolorida,es una mujer
- -eh..disculpe señorita, me siento algo mal y..-
Es interrumpida por la mezquina enfermera- si quiere que la atienda pida
el turno por favor!- la chica la mira con ojos vidriosos y busca con la
mirada el dispensador.
camina sujetando su brazo sangrante con un vendaje hecho con un trapo
de cocina, al tomar el turno es inmediatamente llamada y asiste a la
ventanilla
-señorita, un muchacho me rasguño el brazo y me siento algo mal-
no termina de hablar cuando Marta vuelve a hablar sin mirarla a la
cara
-ya en un momento la llaman!, siéntese y espere!.
Lastima que la joven no se levantara de la silla.

Henry abre la puerta a su padre, Darío, un guardia criado a la antigua


(aunque su actitud absurdamente pasiva y temerosa dicta lo contrario) y
se disponen a almorzar.
- Y…que tal la escuela?- pregunta Darío mientras se lleva a la boca
una cucharada de arroz con vegetales.
- Bien! Bueno, creo…- dice con algo de oscuridad en su rostro.
- Porque? Pasa algo?- pregunta su padre con visible nerviosismo el
cual siempre le ha parecido motivo de risilla a su hijo -nada malo
papá, simplemente esa basura de estequiometria me tiene hastiado,
no logro entender nada!- comenta con clara frustración
Su padre lo observa con una mirada que trata de inspirar confianza,
claramente no lo parece.
- No te angusties hijo, seguro le agarras el truco!, más importante,
tenemos que ir por más arroz y granos, se nos está acabando-
menciona mientras se lleva un trozo de yuca a la boca.
- Papa, tenemos bastante comida ya, no crees que es un poco
excesivo?- menciona Henry, su padre siempre ha tenido la
costumbre de mantener llena la despensa, bajo la razón de “nunca
sabes cuándo aparezca una época de vacas flacas!”, no está errado.
Solo que esto serán vacas muertas.

ADVERTENCIAS.

- Le advertí!- grita un hombre robusto a un chico escuálido y pálido -


le advertí o no maricon!?- estalla de nuevo contra el chico.
- lo sien- no termina de hablar cuando una patada retumba en su
mejilla. El hombre más grande acompañado de otros dos jóvenes no
para de darle patadas -le dije que apareciera con la plata mia
pirobo! O no!?-
- Lo se lo sé! Lo siento!- el chico habla mientras lloriquea, las
lágrimas y sangre de su nariz empapan su saco.
El hombre grande, llamado en la zona como “karaka” es un conocido
vendedor de drogas y prestamista, o más claramente, “gota gotas”
- Que paso con mi plata!- grita otra vez mientras sigue dándole
patadas al pequeño chico de 15 años -perdon! -Cuando fui a
recogerla nadie me abrio y…- el chico recibe un golpe de uno de los
jóvenes que acompaña a karaka, -que no se supone que si no le dan
la plata, entra y la busca!? No tiene pelotas o que!?- grita el joven
agresor. -yo se! Yo intenté! Pero la señora Rosa apenas me vio me
atacó!-
Los tres matones se miran y sueltan una poderosa carcajada.
- Le dio miedo esa cucha!? Enserio!?- las carcajadas no cesan.
- Me atacó! Me rasguño y hasta me mordió, le pegue varias veces y
nada! Hasta la chuce…-
Las risas paran y karaka agarra del cuello al chico
- Deje de decir maricadas, usted va a llamar a su mamita, y me va a
traer mi plata, escucho? Hasta que eso pase, se queda conmigo, le
parece?- le susurra karaka mientras le aprieta la cara al chico.
- Pero mi mamá no tie- no termina de hablar cuando una cachetada lo
aturde.
- Y eso a mí que?, yo no lo mande a nacer todo maricon y afeminado-
con una seña los jóvenes sujetaron al chico flaco y lo metieron a una
habitación donde el chico pasará el rato hasta que su madre
consiga dinero.

Laura camina hacia su casa ubicada en la finca, estaba en la casa de su


amiga Ximena haciendo la tarea de economía.
- Que frío que hace… no se supone que haría más calor con el
tiempo?...- ciertamente tiene razón, está es una noche
particularmente fría.

Laura sigue caminando por una zona descampada que siempre usa para
recortar camino, está mientras camina decide sacar su teléfono haciendo
caso omiso a la recomendación de su madre respecto a las precauciones.
A lo que Laura siempre decía -si mamá…- mientras giraba los ojos.
Laura sigue caminando ajena a su entorno cuando un sonido frente a ella
la pone en alerta y congela, al mirar hacia el frente se choca de bruces
contra un vagabundo el cual al tener la boca abierta sus dientes chocan
con la mejilla de la joven. -ay!..- la chica se agarra la mejilla claramente
adolorida mientras se gira hacia el vagabundo, se le ve claramente
asustada de lo que pueda suceder, pero el hombre no se toma tiempo en
mirar su pequeño accidente y sigue moviendose a paso rapido.
Laura observa la pequeña mancha de sangre en su mejilla dejada por la
herida del vagabundo. -infeliz… me volvio nada la mejilla…- la chica camina
ensimismada en como cubrirá su mejilla de sus amigas que en pararse a
ver el desfile de patrullas y ambulancias en dirección de la variante a
Zaragoza.

Al día siguiente Laura llega al colegio con visible malestar, la herida en su


cara se ha tornado de color violáceo que por más que aplicó base y
corrector no logro ocultar.
- Dios mio! Que te paso?- pregunta Mariana, amiga (y no tan leal) de
Laura.
- Me choque con un mendigo asqueroso y me pegó en la cara-
menciona Laura con visible cansancio.
- Que tal le haya pegado el sida?- menciona Luis con una sonora
carcajada. Lo que le gana una mirada de odio de parte de las chicas.
- No diga estupideces Luis, es enserio.
- Ay no, amanecieron de malas, mejor me voy- menciona el chico
retirándose de forma burlona.
- Idiota…- menciona Mariana -cualquier cosa avísame si? Me
preocupas Lau-
- Tranqui Mari, solo es un malestar y ya- habla la chica quitándole
importancia al asunto.
Si Mariana hubiera tocado la piel de laura, hubiera notado la clara fiebre
en su cuerpo.

- Se lo digo enserio viejo! Las tiene así de grandes…- menciona Luis a


su amigo Henry, haciendo una clara alusión a los pechos de una
compañera

- No sea asqueroso Luis…- recrimina su amigo claramente disgustado


-es menor que usted!-
- Si cuando se sienta las piernas le llegan al piso, ya hay chance
sabe?- dice orgullosamente Luis.
- Uy no, a veces me preguntó porque soy amigo suyo- dice Henry
tapándose la cara con ambas manos en señal de agotamiento. -me
pregunto lo mismo…- menciona Luis.
Un grito los saca de su estupor.
- Una ambulancia! Rápido!- grita Jaime con angustia.
- Que paso?- habla desinteresadamente el profesor de turno. -Laura
se desmayo!.
El profesor sale rápidamente y observa a la chica.
- Esta volando en fiebre…llamen una ambulancia!-
La ambulancia no tarda en llegar y Henry logra apreciar como mientras la
suben a la parte trasera del vehículo, venas negras como marañas de
polvo surcan sus piernas y rostro.

Casos así se registran en varios hospitales, no solo de Colombia, si no del


mundo.

En casa de Luis esa misma noche, observan las noticias sus hermanas con
clara angustia.
- Luis!- grita su madre.
- Voy mamá …- el chico notablemente aburrido de tener que ir a
dónde su madre, claramente ver ese contenido erótico en su cuarto
le agrada más.
- LUIS APONTE!- el grito de su madre lo hace saltar como si tuviera un
resorte en lugar de piernas y corre asustado dónde su madre.
- D-dime mamita…- Luis habla atropelladamente de notar que su
madre observa las noticias con sus 4 hermanas. -mira hijo…-
Luis gira desinteresadamente hasta que sus ojos se tornan temerosos.
- Desde la casa blanca de los Estados Unidos de américa, informamos
que se confirman los estallidos nucleares dados por un intercambio
entre Iran e Israel. Las tensiones y conflicto estallo rápidamente
después de que terroristas del grupo extremista de Hizbula
atacarán a mordidas y rasguños en pleno corazon de Jerusalén,
capital de Israel. El ministerio de defensa de la ONU registro que el
primero en lanzar un misil nuclear fue Israel en la capital de Iran,
Teherán.
En la pantalla se muestra un mapa de ambas naciones.
- La detonación seguida de el mayor intercambio bélico nuclear en la
historia a borrado ciudades como Mashhad, Isfajan, Shiran y Ahvaz
por parte de Iran, y en Israel ciudades como Te Lavib, Haifa, Asdod y
Tibeirades. La cifra de muertos se cuentan por millones.
Luis traga saliva, la madre de Luis, Rocío reza un padre nuestro junto a
sus hijas. La más pequeña ni siquiera sabe pronunciarlo todavía.
- Varios intentos de comunicarse con cualquier canciller de ambas
naciones ha sido infructuoso, casi parece que ambas naciones se
han desaparecido la una a la otra.
- Potencias como Rusia, China y EEUU han aclarado su posición
neutral y lamentable acerca de lo sucedido, y han anunciado apoyo
monetario y humanitario para los sobrevivientes de las naciones.

Una sombra de angustia nace en el estómago de Luis, la sensación de un


puño apretando su intestino le ahoga con facilidad mientras observa con
miedo a la reportera, la cual seca el sudor de su frente con el dorso de su
mano
- La situación es crítica y lamentable, el mundo parece verse al borde
de el abismo de dificultades más grande visto desde la segunda
guerra mundial, los casos de violencia se incrementan día con día
en todas las naciones y ahora el mundo se ha quedado sin dos de
ellas.

- Que Dios nos ampare y nos guarde en su manto…


Amen.

En la zona aledaña a la base aérea de san Carlos y san jose se observa


movimiento, helicópteros y aviones militares salen y entran cada 20
minutos moviendo efectivos a distintas zonas, los bosques de las
montañas cercanas a Madrid Cundinamarca tienen movimiento, linternas y
perros rastreadores se mueven ágilmente buscando a alguien o “algo”

- Rodriguez…- susurra un soldado -que observa?-


- Señor, rambo se ha paralizado, no quiere moverse- susurra el
soldado sin temor.
- Debe haber uno cerca…- susurra el teniente.
- Señor- se escucha en la radio del soldado -señor me copia?
Cambio- se repite.
- Lo escucho Márquez, que sucede- el teniente habla con seguridad,
ciertamente es un mastín alto y musculoso de tez negra, casi
camuflado con el entorno.
- Tenemos contacto- el teniente suspira aliviado para un segundo
despues sentir algo de temor -contacto? En su zona?-
- Si señor, está muy mal su aspecto, lo despedazaron- el teniente
siente algo similar a una “mala espina” -señor?-
- Márquez, informe a su unidad de que se replieguen a la falda de la
montaña , nosotros haremos lo mismo.
- Entendido teniente-
- Soldado Rodríguez- el teniente sigue hablando mediante susurros -
informe a las otras unidades que se retiren al perímetro de la calle
1-B Este del Loreto, se extienda por la carrera 1-A Este hasta el
polideportivo Cerezos, el perímetro se moverá por el oriente desde
la hacienda casa blanca hasta la piedra del tiburón, y desde ahí por
el sur hasta la hacienda El Mirador- narra el teniente con rapidez.
- Si señor.
- Teniente!- la voz de Márquez estalla por el radio -tenemos
contacto!- el teniente da un salto por el grito repentino y atiende al
radio -cuantos!?-
- Se nos 20 o 25 teniente!- la voz resuena angustiada -abran
fuego!...- suenan órdenes y gritos por la radio.
El rugido de los fusiles de asalto rápidamente llega hasta donde ellos
están. Rápidamente escucha algo por encima de la radio.
Algo está corriendo en la dirección de el teniente y su unidad -señor! Se
nos hechan encima!- grita Rodríguez.
- Abran fuego a discreción!- el sonido de sus propias armas retumba
en la montaña. Seguido de rugidos bestiales dignos de la bestia mas
feral.
Las bestias corren a toda velocidad hacia los soldados, uno tras otro caen
entre gritos.
El teniente corre entre la montaña, la conoce a la perfección, pero por la
angustia y oscuridad de la madrugada pierde la orientación rápidamente y
solo grita algo en la radio -tienen que cerrar totalmente el perímetro!
Pidan refuerzos y cierren el perímetro! Pidan re- no termina sus palabras
antes de que en la central la señorita que atiende a la radio frente a los
aparatos y radios escucha sus gritos y da la indicación.
- Toda la zona debe ser acordonada, repito, toda la zona debe ser
acordonada-

Peleas, eso ha habido, peleas y más peleas debido al intercambio nuclear


entre Israel e Iran, se reportan compras masivas en naciones cercanas a
medio oriente, protestas en varias naciones del viejo continente contra el
uso y porte de armas nucleares han desatado disturbios que ya han
cobrado víctimas fatales y cientos de detenciones. La muerte de Alice
Graham ha desatado una oleada de violencia en Londres en la cual se
registraron ataques a mordidas de manifestantes. Sudáfrica reporta en
ciudad del cabo diversos brotes de violencia que poco a poco han ido
cobrando vidas de uniformados y civiles.
En la capital de Tailandia se ha desatado una ola de muerte y caos, que ha
causado bloqueos de señal y toque de queda.
En Taiwan las elecciones y victoria del partido independentista ha
producido una intervención militar aislada de China tan solo una semana
después de los estallidos nucleares.
La frontera de México con EEUU ha sido cerrada a cal y canto por lo que
han llamado “violencia latina inmigrante” de parte de el parlamento
estadounidense, y diversas personas en EEUU han sido retenidas por
cuestiones de “seguridad nacional”, la guardia nacional y ejército han
empezado a verse con frecuencia en ciudades como Phoenix, Portland y
Atlanta.
El frío ha empezado a moverse.

Han pasado ya 2 semanas desde el intercambio nuclear entre Iran e Israel,


el día 12 de julio de 2023 es llamado “las luces del dolor” debido a los
fogonazos y destellos de las bombas. Todos los países han dado su pésame
por la caída de ambas naciones y expresan su preocupación ante la
realidad de tantas bombas nucleares en poder de varias naciones.
El humo y cenizas que consumió las naciones se ha estado extendiendo por
el globo, caida de nieve en zonas de África y Brasil no hacen más que dar
un aterrador mensaje sobre la gravedad de las tetricas capacidades de
las armas.
Casos de ataques se han extendido y se reportan en ciudades del mundo,
Budapest, Praga, Londres, Moscú, Pekín, Somalia, Riverside, Barcelona,
Seúl, Leticia, rio de Janeiro, etc… reportan casos de violencia atribuidos al
temor y angustia de lo sucedido en el medio oriente.

- Oigan, acabo de comprar un paquete de papas a 3500! Quejesa


monda! – grito luis, otra vez cerca de una oreja, está vez, de Luisa.
- Usted no puede dejar de ser ruidoso no?- menciono la chica con un
claro malestar en la cara.
- Pero, es que enserio, todo se puso absurdamente caro!
- Está vez Henry fue el que hablo -el orangután tiene razón. Todo esta
muy costoso- dijo con algo de pesimismo mientras su amigo le daba
un golpe en el brazo.
- Es lógico que todo este caro, lo que pasó en Israel e Iran puso en
pánico todo- menciono Luisa.
- Pero todo? Hasta las papitas?- menciono Luis -si Luis, hasta las
papitas- contesto Luisa con una fingida tristeza.
- Mi mamá ha estado comprando como una loca, dice que en cualquier
momento llegará el fin del mundo hasta aquí – menciona Luis.
- La verdad mucha gente lo está haciendo, el día siguiente de el
intercambio los supermercados se vaciaron, y todo está caro, en mi
casa ya casi no tenemos comida de reserva- menciona Luisa con
algo de nervios- mi padre está esperando que las cosas se relajen.
- Será que si van a calmarse siquiera?- menciona Luis- necesito que
el precio de las papitas baje…
- Luis por Dios santo…- menciona Luisa con una risilla.
- Sin contar los fríos que hacen últimamente… la cosecha de un tío se
dañó totalmente- menciono Henry con algo de fastidio.
- Es lógico- termino Luisa – por suerte no nos toco una lluvia
radiactiva, pero el invierno nos está llegando.
- Se imaginan caiga nieve?- menciona Luis- por fin vería la nieve!
- No sería muy…positivo que digamos- responde Luisa como si mirara
a un mono- la fauna y en general todos aquí no estamos
acostumbrados al frío!
- Yo soy team frio- menciona Luis con una sonrisa de oreja a oreja.
- Pues espero siga siendo team frío cuando nos llegue un invierno de
los feos- menciono Henry.
- Hace poco registraron en la Cartagena temperaturas de 14 grados
en la tarde- menciona Luisa.
- Pues a cuanto estamos nosotros? -pregunto Luis con la boca llena
de pan.
- Usted siempre está comiendo?- pregunto Luisa -usted siempre dice
“lógico”?. Respondió Luis
- Fastidioso hi…- no termino de decir su armoniosa frase cuando
David intervino .
- Alguien sabe de Laura? Menciono acercándose a sus amigos
mientras movía de lado a lado una rama.

- En el instante que lo pregunto una nube ensombrecio la cara de sus


amigos.

- Han pasado más de dos semanas sin saber nada de Laura, que
le pasó? – menciona David a sus amigos Luis y Henry – parece que
simplemente desapareció…-
- Henry suspira. -tal vez está en Bogotá, algún hospital privado
supongo- ni el mismo se cree su teoría.
- Pero no han venido a decir nada, ni siquiera Mariana sabe que le
pasó!- Luis lo mira con incredulidad y algo de miedo.
- Y si se murió?- dice el chico.
- Luis!- le cae una reprimenda de parte de David -que? Es la verdad,
se veía…mal, tal vez se murió.
- Esperemos que no…- menciona Henry.
- David está a punto de preguntar sobre los disparos que se
escucharon en el cerro atrás de casa blanca cuando Luis le
interrumpe.

- Bueno, vamos a comer algo? Encontré un lugar donde hay arepa con
chorizo de muerte…- dice orgulloso de su descubrimiento.
- Usted es incorregible…bueno vamos- mencióna Henry, David con
mueve su mano en gesto negativo.
- Yo no , gracias, quiero mi flora intestinal intacta
- Luis le mira con una mirada divertida.
- Ahh, pero fueran hijos de un negro y ahí si no se quita no?- Henry y
Luis estallan en carcajadas.
- David les observa de la misma forma que un niño a un chicle
masticado -babosos…-

30 JULIO 2023
Luis corre angustiado en la noche, atraviesa su puerta y corre hacia el
baño. El sudor recorre su frente arrugada por la angustia y dolor.

- Dios…!- cierra la puerta de un portazo y…se tira en el sanitario.


- Ya decía yo que una arepa con chorizo a 2000 pesos estaba
regalado…ugh-el dolor en su estómago es severo, se promete ir al
otro día al hospital.
Luis se dispone a ir a su cama cuando lo nota, un frío que hela hasta sus
huesos, y no se siente de forma metafórica. Al mirar por la ventana logra
ver una fina capa de hielo en los bordes de esta y algo que parece niebla.
Las temperaturas están bajando.

Henry abre los ojos al sentir una vibración bajo su almohada, al mirar el
teléfono ve que es una llamada de Luis.
Suspira mientras contesta.
- Que quiere viejo…son las 5 de la mañana maricon…- balbucea Henry
entre dormido y despierto.
- Amiguito mio, el mejor amigo de este mun- Henry le interrumpe -que
quiere? Que necesita?-
- Ush, que frialdad, pero bueno, me acompaña al hospital?- Henry se
levanta confundido de la cama.
- Que? Para que? Le pasó algo?- pregunta con duda en su voz.
- Me duele el estómago como el demonio y casi exploto el baño, me
acompaña? Ya sabe que hay días en los que se espera horassss- rie
Luis en un intento de apelar a su amigo.
- Se lo advertí. Le dije que esos chorizos olían raro
- Pero estaban deliciososss, me acompaña? Porfi-
- Bueno…deme 15 y salgo.
- Siempre supe que mi mejor amigo me acomp- no termina de hablar
cuando Henry cuelga.

Un rato después Luis espera a Henry en el frío, las temperaturas están


mucho más bajas de lo normal debido a toda la basura que ahora tapa el
cielo, en diversos lugares se reportan temperaturas bajo cero en lugares
donde nunca se habían registrado menos de 7 grados centígrados. Luis se
ha puesto varios sacos y una chaqueta y aún así siente frío, el pasto y
plantas tienen una fina capa de hielo.
Luis ansia que Henry no demore mientras dolores desgarran su estómago
con sonidos extraños.
Ve pasar a toda velocidad 4 patrullas de policía en dirección de san Carlos.
-seguro son venecos…- exclama sin ningún tipo de pudor.
- Oe! Cagadaman! – le grita Henry de forma amistosa.
- Ay ya si? Madure…- dice Luis ofendido mientras se aprieta la
barriga.
- Pero no sea usted y ahí si hasta suelta el chiste más incómodo…-
menciona con risillas.

- Mimimimimi, silencio loca- recrimina Luis con escalofríos- mire eso,


el pasto.
- Que miro?- pregunta Henry.
- El pasto atolondrado, está casi…congelado- dice Luis.
- Es cierto… está quemado, el frío lo quemó. Nos va a tocar el fin del
mundo con frío por lo visto.
- Que es lo que falta? Una epidemia de dolor de panza? -Dice Luis
agarrándose el estómago.
- Vamos don sufrimiento, que a este paso se va a momificar- dice
Henry mientras da un golpe en el brazo de Luis, el chico lo mira con
rabia fingida.
El panorama en la avenida principal no es muy alentador, hay bastante
congestión vehicular como de costumbre a esa hora y algo más, soldados
y policías en todas partes.
Al llegar a la plazoleta siguiente al puente y centro comercial los pinos,
una gran plaza vacía que ahora mismo tiene militares y algunas carpas
médicas.
- Que raro…- menciona Henry extrañado de la situación – porque hay
tantos soldados y policías?.
- Tal vez estan buscando a alguien o hubo algún robo- Luis recuerda
fugazmente las patrullas que vio antes de venir.
- Espero no sea nada grave…- menciona Henry.
Al bajarse en la plazoleta y caminar hacia el hospital por la carrera 6, el
panorama no cambia, al contrario, empeora.
Soldados por todas partes cerca al hospital, camionetas y camiones salen
rápidamente del hospital. Henry y Luis se miran el uno al otro con
nerviosismo pero sin decirse una palabra.

Al llegar al hospital notan aún más movimiento, enormes carpas blancas,


ambulancias entrando y saliendo a toda velocidad junto a vehículos
particulares, camionetas y camiones.
Al cruzar la reja en vez del habitual guardia de seguridad gordo y con cara
de cansancio, les atiende un soldado.
- Razón de ingreso?- les dice con voz fuerte y autoritaria.
- Venimos por lo que creo es una intoxicación de mi amigo…- dice
Henry ante la vista de que Luis está lo suficientemente adolorido
para contestar coherentemente – no sabemos si es grave o no.
- Entiendo, diríjase con su acompañante a la carpa 4-B.
- Si señor.
- Que movido está todo…raro no?- dice Henry con impresión – porque
nos atendió un militar?.
- Puta vida…ahora cuando me atiendan voy a estar seco como una
momia…- dice Luis con amargura.
- Ah…espéreme acá, deme su cédula y voy pido su turno mamón.
Luis obedece y se recarga en una pared. Henry desaparece entre la
multitud.
Los dolores son incómodos y tras un sonoro gruñido en sus intestinos Luis
se pone ansioso

- Agh, carajo… un baño… necesito un baño…-

6:03 AM

Desesperado por los pasillos del hospital buscando un baño, va sin mirar
claramente donde va, lo único que ve es gente, gente en camillas y
sentadas en el pasillo, el olor y ambiente le hacen sentir náuseas y ganas
de vomitar, lo que lo lleva a moverse sin fijarse que acaba de entrar en el
pasillo que le lleva a la morgue, al fijarse de su ubicación chasquea la
lengua y se dispone a irse. Hasta que escucha lo que parece ser en una
camilla lejana.
- Que?...- el nerviosismo se instala en sus facciones y su corazón
acelera, no comprende como hay gruñidos en una zona “muerta”.
Avanza curioso y encuentra al culpable. Un hombre atado a una camilla,
tiene correas de embalaje en sus brazos y piernas.
Luis no comprende lo que ve, <<que hace ese hombre ahí? Porque está
atado?>> Las dudas lo engullen rápidamente, al mirar hacia el fondo ve la
sala principal de la morgue, bolsas de cadáveres están regadas por el
suelo y soldados entran y salen sin parar por lo que parece ser una puerta
trasera. Llevan bolsas y más bolsas de cadáveres, las cuales le parece a
Luis tener más movimiento del que deberian.
Luis siente unas garras envolviendo su cuello y robando su posibilidad de
respirar.
El dolor de su estómago y ansia por ir al baño han pasado a segundo plano,
decide que lo más prudente es dar media vuelta e irse.
Al girar trastabilla y su pie se gira en un ángulo desagradable -agh…-
ahoga un grito de dolor y reafirma el paso.
Los movimientos erráticos del hombre atado cesan, Luis también parece
haberse olvidado de moverse, hasta de respirar. El hombre gira su cabeza
en dirección de Luis y este ve su cara, piel grisácea, decenas de venas
negras recorren su rostro y sus ojos están inyectados en sangre.
El hombre suelta un rugido feral mientras se retuerce en la camilla y
busca soltarse, de su boca sale espuma espesa y negra como el carbón,
dientes negruzcos y amarillos dan dentelladas en su dirección.
Luis cae de espaldas mientras escucha al hombre rugir, este se sacude
con tal violencia que la camilla se mece de lado a lado con cada empuje del
hombre.
El joven observa como salen gritos desde la sala de cadáveres, las bolsas
se sacuden de lado a lado con violencia, rugidos y gruñidos impotentes
salen de ellas.
Luis siente terror como nunca antes en su vida y trata de levantarse pero
un golpe en la puerta de al lado lo hace gritar, un hombre de aspecto
similar al sujeto atado golpea la puerta a su izquierda, después una mujer,
otro hombre mas, y otro y otro, y antes de darse cuenta, una jauría de
personas enrabiadas golpean la puerta, Luis puede verlos,oirlos y sentir
su furia, los cristales crujen y diminutas grietas aparecen en el.
El hombre en la camilla ruge como una bestia mientras las bolsas de
cadaveres se desgarran y Luis les ve, varias personas se arrastran y
gimen desde la morgue en su dirección, caminan lentamente pero dando
largas zancadas. Una mancha de orina oscurece sus pantalones y sale
corriendo de la morgue.
- Tenemos una brecha…!- escucha un grito -una brecha! No dejen que
salgan…!
Gritos angustiados se mezclan a los bramidos, el sonido de disparos no
se hace esperar.
Pandora ha sido abierta.
No solo en el hospital.
8:17 AM

Cerca al centro comercial Casa blanca, Luisa ingresa al D1 de en frente,


está buscando ingredientes para el almuerzo y hoy quiere lucirse con su
hermanito y padre.
- Aver…champiñones, pechuga, crema de le…che?- Luisa se gira al
ver las piernas de una mujer, una anciana que de no ser por las
venas púrpuras y rasguños azabaches en sus piernas, no daría la
más mínima curiosidad.
Luisa observa las heridas de la mujer con nerviosismo y decide alejarse
<<tal vez sea drogadicta…>> suplica a sus adentros. La mujer camina
erraticamente, de forma lenta y pausada, mira entre escaparates y agarra
frascos de comida y los introduce en su bolso.
Luisa agarra los champiñones, la mujer agarra un frasco de mayonesa.
Luisa busca la crema de leche, la mujer tiembla.
Luisa se gira a buscar el queso, la mujer suelta el frasco de cristal, el cual
estalla cuando impacta el suelo.
Luisa sostiene el queso mientras mira hacia la mujer. La anciana se
desploma.
Luisa grita por ayuda mientras observa a la anciana, quiere ayudar pero
algo en sus adentros le grita que se aleje.
- Rapido! Una ambulancia!...- escucha lejano el grito mientras camina
rápidamente hacia la salida. Choca con un hombre tirando un frasco
de aceite que estalla en el suelo. -fijate niña!- Luisa no lo observa.
- No tiene pulso…!- el grito lejano del hombre la hace angustiar
<<estoy haciendo lo correcto?>> Piensa.
Se gira para observar la zona cuando escucha un grito, una mujer grita de
angustia. Luisa busca moviendo la cabeza de lado a lado el porque de el
alarido.
Un chorro de sangre sale disparado hacia la pared, el escaparate no le
deja observar a esa distancia <<que pasa…?>> La angustia la paraliza, la
ansiedad vuelve como un antiguo demonio.
<<Debo irme…>> los gritos incrementan, rugidos ferales los acompañan.
Luisa aún no se mueve, sus piernas no tienen intención alguna de
cooperar.
Algo corre por la zona oeste de la tienda. Muchos pasos acelerados.
Luisa observa, la anciana ha saltado sobre una mujer que corría de ella, la
anciana hunde su cabeza en su espalda, atravesando tela y piel,
arrancando un trozo de carne. Luisa la observa, la anciana igual.
Luisa contorsiona su rostro en una mueca de pánico, la anciana
corresponde su terror con una mueca de ira, enseña los dientes como un
perro frente a una pequeña liebre, la mujer grita furiosa y enciende
carrera hacia Luisa, la joven no pierde tiempo y corre hacia la puerta de
cristal que dice “SALIDA”, corre con angustia, jala la puerta y se introduce
por un costado. Al instante siguiente escucha un fuerte golpe a la puerta,
Luisa no entiende de razones, solo siente que debe escapar.
Al salir lo escucha, gritos lejanos desde la plazoleta, y estruendos que
parecen ser disparos.
Un auto pasa rozando su cuerpo en contravía, y otro, y otro más a toda
velocidad. A lo lejos ve un enorme camión aproximándose a toda velocidad.
Otro golpe en la puerta, al girar su cabeza rápidamente ve un niño
acompañando a la anciana, tiene una herida en su rostro y cuello enorme.
Sale corriendo en pánico en dirección de los conjuntos, poco después
escucha el sonido de cristales rompiéndose en el mercado.

7:39 AM

David camina ignorando su entorno, se mueve por el parque Pedro


Fernández de Madrid, le gusta el sitio debido a su diversidad de árboles y,
claro está, las obleas de doña Helena.
Cuando busca el carrito mientras escucha en sus audífonos “the show
must go on” de Queen.
Sus ojos buscan el carrito girando la cabeza de lado a lado y no logra
localizarlo, hasta que lo consigue, aunque se está alejando <<cerrando a
esta hora…? Pero si son las 7…>> David camina hacia el carrito a paso
ligero. Un hombre corre frente a el, el chico lo mira extrañado pero no
cesa en su trote. Esas obleas de arequipe y crema de leche lo valen.
Otro hombre, está vez uno canoso sale frente a el, David se extraña.
Alcanzó a doña Helena.
- Señora helena!.. porque va a ce- el chico no termina su frase antes
de ver el rostro pálido y asustado de la mujer. – jóven David! Debe
irse!-
David debido al volumen de la música no entiende bien.
- Mi hijo me llamo…! Dijo que debemos irnos a nuestras casas!- David
no comprende la angustia de la mujer, alguien choca con el por
detrás y lo tira al suelo.
- Que!?- se gira iracundo y ve a la mujer que lo empujó correr en
dirección sur. -oiga! Vieja babosa!- grita el chico mientras se pone
de pie,
El solo de guitarra de Brian May suena poderoso en sus audífonos, doña
Helena ya se ha ido, dejando su carrito de obleas atrás.
El sonido de gritos y disparos se hace presente por encima de la música.
- Eh…?- se gira en dirección del ruido y ve gente huyendo en todas
direcciones, gritos y policías disparando a la gente.
David corre poniéndose a cubierto tras un muro de piedra mientras
observa la situación <<ataque terrorista? ELN?>> Sus ojos buscan a los
atacantes pero solo ve gente civil y policías disparando a…la gente?.

David mira horrorizado como un hombre que huía de algún sitio cae de
espaldas al recibir un disparo de escopeta en su pecho, contiene un grito
cuando ve al hombre levantarse. Es un chico inteligente, fanático de la
ciencia medica, por eso la idea de recibir un disparo a quemarropa de
escopeta en el pecho y levantarse lo aturde de inmediato. El hombre que
se ha levantado vuelve a correr, con su pecho vuelto una masa de carne
sanguinolenta y negra.
David no comprende como se ha levantado, no entiende siquiera como esta
vivo.
El policia con la escopeta recarga el arma cuando una niña salta a su
espalda, David no comprende lo que ve, sus gafas se han empañado.
Cuando se las quita, limpia con su camisa y vuelve a ponerlas en su lugar
en tan solo 3 segundos, es mucho más aterrador que hace unos instantes.
El policía yace de espaldas, la niña, el hombre con el disparo y otro
hombre se disputan la carne de su espalda. Una mujer arrastra sus
intestinos mientras exhibe una herida en su rostro, corre en dirección de
una madre y su bebé, un anciano en un coche lucha por deshacerse de las
3 jóvenes que han entrado en su auto y lanzan dentelladas hacia el. David
se gira cuando la calle aledaña, como si se tratara de una puerta al
infierno, escupe más de esas criaturas.

PANDORA

6:13 AM

Henry no comprende dónde está Luis, hasta hace unos cuantos minutos lo
había dejado sentado en aquella carpa -se habrá ido a cagar…- dice con
una risilla. Recuerda lo que le dijo la chica de la recepción del hospital, una
chica de cabello morado despeinado y unas ojeras enormes. -debe
llevarse a su amigo y atenderlo en su casa, ahora mismo tenemos un
grave problema de salud entre manos!-
<<Pues que se le va hacer, tocará darle full pedialite>> piensa entre más
risas. Aunque la sensación de que algo va mal le quita rápidamente las
ganas de reír.
Un estruendo lo sacude, algo ha caído a su lado, más específico, un niño.
Henry lo observa cuando una mujer lo levanta en brazos mientras grita -
alguien ayúdeme! Alguien ayude a mi bebé!- Henry se llena de angustia por
lo que ve, más personas están “desmayadas” en carpas blancas afuera, no
comprende lo que ve, hace unos minutos no estaba así.
Escucha un estruendo que proviene de dentro del hospital, y luego otro, y
otro, <<disparos?>>
Los soldados cercanos dicen algo por sus radios y corren a toda velocidad
hacia el hospital, varios toman posición afuera del hospital. Henry no
comprende nada pero sabe que está en un lugar a punto de explotar.
Recibe un golpe en el hombro y se gira alarmado, es Luis, aunque mucho
más pálido que de costumbre.
- Vámonos…- dice mientras jala de el saco a su amigo. -que está
pasando…?- pregunta al aire.
- Vámonos mierda!- grita Luis iracundo.
- Verlo así ha sorprendido a su amigo, el cual lo mira buscando una
explicación. -todo se va a ir a la mierda.. vámonos!- Henry
simplemente obedece.
Al instante después el sonido de disparos de fusil se hace presente, gritos
de gente angustiada salen corriendo de las carpas buscando refugio y
escapar del hospital.
Ambos llegan a la reja cuando lo oyen, rugidos ferales y gemidos con
flema. Algo ha despertado en el hospital y la sangre mancha sus paredes.

En hospitales y clínicas para las 6am se reportan múltiples personas


enfermas, aún no es algo muy grave, pero es suficiente para alertar
algunos sectores de la población en la ciudad de Bogotá y Leticia.
El pánico poco a poco se esparce como si fuera un virus por aire.

6:34 AM

Mientras Maricela, madre de David volvía del trabajo por la calle 80


dirección Siberia, seguía observando su móvil, mira las planillas de
producción de la fábrica en la que hace labores
- Ugh, hay faltantes, espero no me los cobren..- sus pensamientos se
ven interrumpidos cuando un coche pasa a toda velocidad
rebasando el bus en el que se encuentra
- Uy, va un poquito rápido-menciona con una risa nerviosa ,no
termina de acomodarse en el asiento cuando un estruendo a metal
desempleado y un chirrido de llantas en el asfalto la asusta, el bus
se detiene y ella saca la cabeza por la ventana.
Más adelante el auto, una camioneta 4x4, que poco antes los rebasó, acaba
de chocar a 130 kilómetros por hora contra una ruta escolar, la camioneta
no ha sufrido gran daño además de sus ventanas destrozadas y
parachoques combado hacia dentro, la ruta no sufrió con la misma suerte,
demuestra un daño en su lateral izquierdo donde se ha quedado alojada la
camioneta
- Los niños!- grita uno de los transeúntes curiosos.

Poco después el motor de la camioneta se enciende en llamas y gente


corre a sacar a los niños, Jimena observa desde el bus a 3 hombres
forzar la puerta de la camioneta para sacar a su conductor, el cual sufre
de fuertes espasmos en su cuerpo similares a un epiléptico, el bus sigue
su curso girando al lado de el aparatoso accidente mientras a Jimena le
parece ver al hombre abrazar a uno de los sujetos que lo saco del auto.

6:58 AM

Darío sube a su moto, se dispone a irse a su casa después de su larga


jornada nocturna como guardia de seguridad. Se mueve por la calle 80 ,
ahora mismo se encuentra en el Quirigua. Darío avanza a 60 kilómetros
por hora cuando algo capta su atención, un Transmilenio ha parado en
media via.
No comprende la razon de que el bi articulado haria eso, observa
detenidamente y le parece ver una pelea dentro del vagón delantero del
enorme bus.
La gente del vagón trasero golpea ventanas y puertas intentando salir.
Darío mira con confusión sin entender exactamente lo que sucede cuando
un sonido lo despierta de su estupor, el chirrido de neumático sobre
asfalto lo sacude y observa otro Transmilenio, está vez el articulado de 3
vagones se mueve a mas de 100 kilómetros por hora chocando el bus
anteriormente detenido, el choque es brutal y ambos vehículos vuelcan
sobre la calle, arrastrándose uno al otro por más de 15 metros chocando
con la estación del Quirigua, ambos buses chocaron con tal violencia que
los buses quedan volcados horizontalmente sobre la avenida, aplastando
otros coches en el proceso.
Darío grita de impresión y cuando se dispone a bajar de su moto para
ayudar, ve gente saliendo del bus que choco sin control. Una mujer sale
por una ventana y cae al suelo chocando su rostro contra el pagimento, la
mujer al levantarse exhibe una herida en su pecho, parece que le han
arrancado los senos de cuajo dejando a la vista su caja torácica, Darío
aguanta una arcada producida más por terror que por asco. Más gente
sale del bus como hormigas abandonando un hormiguero. Los ve salir con
heridas atroces y fracturas que deberían paralizarlos, la mujer ruge con
violencia e ira atroz, y emprende carrera hacia Darío, el hombre se asusta
y su instinto lo mueve de forma mecánica. Sin tardar 5 segundos, ya se
mueve en dirección a Siberia.
Al llegar al portal 80, donde se ubica la estación de Transmilenio, enormes
buses que transportan grandes cantidades de gente, ve algo que lo deja
helado.
Gente huyendo en todas direcciones, saliendo del túnel que conecta las
enormes plataformas. Los guardias de seguridad disparan en dirección
adentro del centro comercial y boca del túnel.
Rugidos, los escucha pero no ve los animales que los producen, le
recuerdan a la mujer del choque, y los ve, cientos de personas heridas
salen corriendo y rugiendo de la boca del túnel, lanzándose sobre las
personas y devorándolas, ve un hombre arrancar de un mordisco el brazo
de un niño, una mujer arrancar los labios de un hombre y dos jóvenes
morder la espalda de una mujer. Darío no espera más tiempo y huye por la
calle a gran velocidad por el carril del Transmilenio.
A lo lejos ve camiones militares aproximarse a cerrar la vía, acelera,
70…80…100…110 km/h y esquiva por un pelo uno de los camiones, merma
la velocidad y observa como de los camiones bajan multitud de soldados
que ponen inmediatamente posición cerrando la calle 80. El estruendo de
decenas de helicópteros abruma el cielo.

Henry corre a toda velocidad junto a su amigo Luis por la carrera 6 este
no ha parado de correr desde que escucharon esos gruñidos y disparos
en el hospital. Henry intenta pedir alguna explicación pero la agitada
persecución no se lo permite.
Segundos después al llegar a la plazoleta central de el municipio Luis se
para, -Luis…! Explícame que pasa…!- dice fatigado.
- Algo en el hospital…esa gente…estaba loca! Debemos irnos antes
de- no termina de hablar cuando los gritos y disparos desgarran el
aire. Pueden oirlos y la gente que camina en la plazoleta también.
Gritos y disparos bajan por la calle, decenas de ellos desde el
hospital.
Luis mira con pavor en la dirección en la cual no alcanzan a vislumbrar
nada hasta que los oyen.
Gritos y rugidos, bramidos de bestias sedientas desde la carrera 6.
Luis corre con angustia mientras empuja a Henry para que avance -
salgamos de aquí!- ambos chicos empiezan su carrera escapando de el
infierno.
Los soldados que estaban en la plazoleta toman posición en la boca de la
calle y abren fuego, vivos y muertos por igual.
La carrera de Luis y Henry llegan al puente que cruza sobre el rio
Subachoque, al ver hacia el, ven algunas personas saliendo del río, pálidas
y harapientas.
Los chicos ven dos camiones militares avanzar sobre la calle frenando
sobre el puente, soldados bajan de ellos y apuntan hacia la gente que sale
del río y hacía la plazoleta.
Luis y Henry paran por aliento y escuchan los disparos, poco después ven
varios helicópteros militares sobrevolando la ciudad, uno de ellos escupe
una carga de balas sobre la zona donde estaría el hospital.

Está es la casa, o bueno, una de las casas de karaka, la casa donde el


chico escuálido (de nombre Marco) fue encerrado hasta que su madre
consiguiera el dinero, karaka no ha recibido noticias de sus jóvenes
aprendices, Brayan y Carlos, tampoco han contestado sus llamadas, va
furioso con una expresión tétrica en su rostro <<ojalá tengan una buena
excusa, o les voy a meter una rata por el culo a esos mocosos…>>,
introduce la llave en la puerta y es seguidamente golpeado por un olor
metálico, el olor que toda su vida a sentido y recordado. Sangre .
Karaka cierra la puerta suavemente mientras se mantiene en silencio.
- Brayan…?- no recibe respuesta.
- Carlos…? -nada aún.
Está por hablar más fuerte cuando un gruñido detrás del sofá lo alerta,
conoce a su emisor
- Brayan!? Que paso!?- el chico lo observa con ojos inyectados de
ira,bueno,un ojo inyectado de ira ante la falta de la mitad de su cara.
El chico lanza un grito furioso y carga hacia el, embistiendolo.
Karaka haciendo uso de sus poderosos brazos levanta en el aire a su
atacante y lo estampa contra la mesa de vidrio, retrocede para tomar
mejor posición cuando el chico se levanta, tiene trozos de cristal en su
rostro y manos, estira nuevamente los brazos y embiste con violencia,
Karaka desenfunda su arma y por un tiro de suerte la bala pulveriza el ojo
derecho de Brayan, derribandolo. -que mierda…- rugidos salen desde otra
habitación, karaka se gira y ve una puerta de madera ser derribada
mientras Marco y Carlos salen de la habitación, marco gimiendo y
moviéndose pausadamente en dirección de Karaka, Carlos corriendo a
toda velocidad. Karaka no demora en disparar, hombro derecho, pulmón
derecho, hígado, riñón izquierdo y bazo son destruidos por los disparos
sacudiendo el cuerpo de Carlos y frenando su avance, pero no de forma
definitiva, Carlos levanta la cabeza en dirección de Karaka y ruge mas
furioso que antes. Karaka dispara sus últimas 2 balas, una atravesando el
cuello de Carlos y la otra ,la clavícula de Marco. Los chicos no detienen su
avance y karaka, visiblemente aterrado huye a toda velocidad de la casa.
Carlos y Marco dispersaran la muerte por la carrera 21 del barrio sosiego.

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